SOBERANÍA
La soberanía es uno de los pilares del Estado, Stefan A. Kaiser nos define como “La soberanía de los Estados
denota el derecho legal inalienable, exclusivo y supremo de ejercer poder dentro del área de su poder”.
Esto en otras palabras nos dice que la soberanía de los Estados es un derecho intransferible, irrenunciable
que es solo de ese Estado; supremo, que arriba de él no hay nadie más y lo más importante es que solo
se ejerce dentro de un territorio. Se pueden encontrar diferentes tipos de soberanía, desde las que se
aplican a republicas democráticas hasta las monárquicas y las dictaduras; en la esfera democrática
nacional, está conformada por los 3 poderes (Legislativo, Ejecutivo y Judicial), en ese sentido, podemos
decir que solo el Estado tiene la facultad de ejercer los derechos legales y la autoridad, a través de los
órganos del mismo Estado.
Para darnos una idea más general, la teoría del Estado identifica a tres elementos mínimos que debe
contener un Estado, las cuales son, la población, el territorio y los mecanismos organizacionales para el
ejercicio de sus poderes, es decir, el ejercicio de su soberanía. Es por esto que, al ser un elemento del
Estado, este no podría existir sin su soberanía.
En el derecho internacional público, la soberanía nos sirve para gobernar las relaciones entre Estados,
pues estos a su vez, dotan de una igualdad a todos los Estados, les permite conservar su integridad
territorial y los mantiene con independencia política.
Como podemos darnos cuenta, dentro de la esfera domestica de un Estado, la soberanía adquiere un
concepto el cual determina la relación del Estado con sus subordinados (la población del mismo), dentro
de su mismo territorio que lo delimita y en el ámbito internacional nos permite la igualdad ante otros
Estados y también la defensa y delimitación de su propio territorio.
La soberanía a sufrido cambios a través de la historia, anteriormente en el absolutismo, la soberanía recaía
en una sola persona, el gobernante, el cual era dueño de todo, hasta de su población misma (sus esclavos),
pero después de la Revolución Francesa, se puede decir que el pueblo se volvió soberano. Para aclarar
este concepto contradictorio, podemos decir que la soberanía reside en el pueblo, quien a su vez y por
medio de elecciones populares, elige a sus representantes quienes estarán al frente del Estado,
confiriéndoles el poder y la soberanía para gobernar a través de sus órganos.
Como lo habíamos hablado anteriormente, la soberanía de un Estado permite conservar su integridad
territorial y la independencia política, también existe la soberanía económica, la cual permite a sus
representantes adoptar políticas económicas acorde a sus necesidades, esto también les permite regular
sus relaciones comerciales externas hacia otros Estados, aquí es donde intervienen las aduanas como
organismo regulador de la entrada y salida de mercancía de los Estados.
Además de la soberanía territorial y la soberanía Económica, también tenemos la soberanía marítima y la
soberanía aérea, las cuales se contienen en convenios internacionales, en donde varios Estados formulan
acuerdos en cuanto al espacio territorial aéreo y marítimo de cada uno de los Estados. Esta regulación es
muy importante, ya que varios Estados entran en disputa por dichos territorios y los mismo tratados sirven
como un modelo de regulación, conciliación y arbitraje internacional cuando dos Estados se encuentran
ante una disputa.
Un buen ejemplo de soberanía internacional es la Unión Europea, en donde varios Estados se unen para
formar una comunidad en donde facilitan el transporte, el comercio y el tránsito de sus pobladores dentro
de las fronteras de la comunidad. Se puede decir que los Estados ceden un poco de su soberanía en pos
de crear un Estado más grande, con regulaciones y convenios que garantice la igualdad de los mismos
Estados miembros, surgiendo una nueva soberanía dentro del mismo.
En el ámbito nacional, la soberanía nacional se encuentra contenida en los art. 39 y 41 de la Constitución
Política de los Estados Unidos Mexicanos, así como también encontramos su estructura, los límites
territoriales, entre otros, en los artículos 2, 25, 27, 28 y 103 de la misma Constitución.
En resumen, podemos observar que la definición de soberanía contiene variaciones dependiendo de su
tipo o a través de la historia misma, pero su concepto legal sigue siendo el mismo y sigue siendo un
elemento indispensable para la conformación de un Estado, ya que le da legitimidad al mismo. Pudimos
observar su importancia tanto en el ámbito doméstico como en el ámbito internacional y sus diferentes
áreas que abarca la misma soberanía en el ámbito económico, territorial, migración, etc.