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Jinetes de Parejas

Los cuatro jinetes de las relaciones de pareja son la crítica, el desprecio, las actitudes defensivas y las actitudes evasivas. La crítica ataca la persona en lugar de los comportamientos específicos, mientras que el desprecio busca desvalorizar a la pareja. Las actitudes defensivas evitan asumir responsabilidades, y las actitudes evasivas implican ignorar los problemas. Para superar estos obstáculos, se recomienda la comunicación asertiva, la admiración mutua y tomar descansos para calmarse durante las discusion

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Jinetes de Parejas

Los cuatro jinetes de las relaciones de pareja son la crítica, el desprecio, las actitudes defensivas y las actitudes evasivas. La crítica ataca la persona en lugar de los comportamientos específicos, mientras que el desprecio busca desvalorizar a la pareja. Las actitudes defensivas evitan asumir responsabilidades, y las actitudes evasivas implican ignorar los problemas. Para superar estos obstáculos, se recomienda la comunicación asertiva, la admiración mutua y tomar descansos para calmarse durante las discusion

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Los cuatro jinetes de las relaciones de pareja

1. La crítica:

El primer jinete es la crítica, este jinete ataca no un comportamiento especifico sino a


la persona como tal.

Es posible identificarlo con las palabras: siempre y nunca.

Algunas críticas pueden ser: “Es que tú nunca me escuchas”, “Tu siempre haces
…”, “Siempre se habla de ti y nunca te importa lo que yo tengo que decir”, etc.

Es posible confundir la crítica con la queja, sin embargo, la queja se da sobre un


comportamiento especifico.

Por ejemplo: “De nuevo no sacaste la basura”, “Olvidaste nuestra cena”, “No me
ayudaste a lavar los platos”, etc.

Un error común cuando se instaura la crítica en una relación es que con frecuencia se
ha reprimido algún tipo de malestar en la relación para evitar el conflicto. Al final la
crítica viene como ataque (con resentimiento) a lo que se estuvo reprimiendo.

La crítica tiene en efecto devastador en la relación, pero sobre todo en la persona que
recibe el ataque. Es posible que la persona se sienta herida, atacada y rechazada.

Esto a su vez puede crear un patrón de críticas en aumento y criticas defensivas en


mayor escala hasta deteriorar la relación.

Como alejar al jinete de la crítica: Exprese su malestar con


asertividad, si hay una situación que le incomoda de su pareja utilice el lenguaje
asertivo para hacer una petición de cambio.

Siguiendo con el ejemplo anterior:

Critica: “En esta casa la única que lava platos soy yo, tú nunca lo haces”

Queja: “No me ayudaste a lavar los platos de la cena”

Petición asertiva: “Hay aún unos platos sucios, puedes por favor lavarlos. Me siento
cansada”

Como puedes observar en la petición asertiva no hay un “culpable”, nombras una


situación (Hay aún unos platos sucios), haces una petición clara (puedes por favor
lavarlos) y expresas un sentimiento propio (Me siento cansada).

Podemos decir, que el antídoto a la crítica es quejarnos sin buscar culpables.


2. El desprecio:

El jinete del desprecio es el más peligroso y el de mayor predicción a la hora de


finalizar una relación de pareja.

El desprecio va más allá de la crítica, pues no solo busca atacar a la persona como tal,
sino que además quien lo utiliza se pone en una posición de “superioridad” enviando
un mensaje de “soy mejor que tú y tú tienes muy poco valor”.

El desprecio se puede dar en forma de burla, sarcasmo, humor hostil, insultos,


imitaciones o con el lenguaje corporal (expresiones fasciales).

Utilizar este tipo de comunicación en la pareja es devastador para el futuro de la


relación, puesto que el desprecio desencadena mayores conflictos y el respeto en la
relación de pareja se deteriora a tal punto de desaparecer.

Como alejar al jinete del desprecio


Comunicación con desprecio: “Llegué muerta de hambre y agotadísima… ni para que
te pido que me prepares algo… si tú no sabes ni preparar agua hirviendo”.

Comunicación asertiva: “Tuve un día agotador y estresante… Me gustaría que hoy te


encargaras de la cena”.

Como observas en la comunicación con desprecio se enfoca en desvalorar o ridiculizar


una habilidad de la persona. En la comunicación asertiva, no se resta valor a la
persona, y por el contrario se permite que ponga sus habilidades en práctica.

Siguiendo con el ejemplo, si la pareja hace pedido a domicilio de la cena. Un


comportamiento alejado del jinete del desprecio es aceptar la solución brindada.

Y un comportamiento de desprecio sería ofrecer una crítica y atacar nuevamente con


un comentario hiriente.

Comunicación con desprecio: “Claro, la solución más rápida para los perezosos…
pedir comida a domicilio”

Sin embargo, a largo plazo la mejor manera de alejar el jinete del desprecio es
fomentar en la relación de pareja la admiración y el respeto.

Un ejercicio que puedes implementar si tu relación se encuentra bajo el jinete del


desprecio es intencionalmente buscar en tu pareja actos que te causen admiración y
elogiar (honestamente) a tu pareja por ese comportamiento.
3. Una actitud defensiva:

La actitud defensiva se puede catalogar como una autoprotección a una


responsabilidad o en defensa a una culpa.

Esta actitud defensiva en su mayoría se da como una respuesta a una crítica o lo que
se cree es una crítica. Asimismo, trae comportamientos irrespetuosos pues se
considera como una justa defensa ya que la otra parte inicio la discusión.

La actitud defensiva pone de manifiesto el rol de víctima para evitar


responsabilidades. En otras palabras, utilizar una actitud defensiva es una forma de
culpar a la pareja. El mensaje es: "Eres tú el problema, no yo".

Gottman, destaca la importancia de la responsabilidad de cada miembro de la pareja


para hacerse cargo de la situación y resolverla de la mejor forma posible.

Como alejar al jinete de la actitud defensiva


El antídoto para el jinete de la actitud defensiva es asumir parte de la responsabilidad
en el conflicto.

Queja: “¿Compraste los ingredientes para la cena?”

Respuesta defensiva: ¿A qué hora se supone que lo haría? Tu sabías que mi día estaba
full ¿Por qué no lo hiciste tú que llegaste más temprano?”

Respuesta asertiva: “Ups! Lo siento lo olvidé por completo… ¿Te parece bien si lo pido
a domicilio o prefieres hacer otro menú?”

Si miramos la primera respuesta, se puede ver que hay un sentimiento de culpa y lo


que se está buscando con la actitud defensiva es no reconocer la responsabilidad y por
el contrario se ataca a la pareja.

En la respuesta asertiva se asume la responsabilidad y se ofrece una solución. Lo que


abre la posibilidad de un dialogo y acuerdo en este caso para buscar los ingredientes
de la cena.

4. La actitud evasiva:

Es posible que la actitud evasiva sea la respuesta al desprecio.

La actitud evasiva según Gottman es la puerta de salida cuando los anteriores tres
jinetes se han apoderado por un largo tiempo de la relación de pareja.
Entonces, cuando se produce una discusión la pareja que está recibiendo las quejas,
las críticas o las respuestas defensivas se retira de la interacción, cerrándose y
aislándose.

Haciendo todo tipo de “ocupaciones” para evitar dar respuesta o afrontar la situación.
Esta actitud genera en la otra persona una sensación de abandono, de lejanía y de
soledad. El mensaje con la actitud evasiva es: “Estas ahí, pero no me interesa”.

Para Gottman si a un miembro de la pareja todo le da igual el final de la pareja, es


inminente.

Como alejar al jinete de la actitud evasiva


La mejor estrategia para alejarse del jinete de la actitud evasiva es comunicar
claramente a la pareja que te sientes abrumada/o y que necesitas tomar un descanso.

El tiempo de descanso debe ser alrededor de 20 minutos (tiempo para que te calmes
física y mentalmente).

Para que este antídoto funcione correctamente será necesario con anterioridad
ponerse de acuerdo con la pareja sobre el tiempo de descanso. Pueden encontrar una
palabra clave o un gesto que les permita a ambos reconocer que la situación requiere
un tiempo de descanso para hallar soluciones.
¿Cómo encontrar la calma en el tiempo de descanso?

Los ejercicio de respiración de mindfulness o de atención plena son idóneos para


dejar ir los pensamientos que perpetúan el malestar y calmar tu cuerpo.

Puedes enfocar la atención a los movimientos que hace tu cuerpo cuando inhalas y
exhalas. Recuerda que las primeras respiraciones deben ser lentas y profundas,
despues permite que el ritmo de la respiración se normalice.

Si te resulta difícil seguir los movimientos, puedes ayudarte colocando tu mano en el


ombligo y enfocarte en la sensación de “sube y baja” de tu mano.

Otro ejercicio es la respiración cuadrada. Esta consiste en inhalar profundamente en 4


tiempos (contando de 1 a 4), reteniendo en 4 tiempos (contando nuevamente de 1 a 4
) y exhalando todo el aire en 4 tiempos ( contando de 1 a 4) y nuevamente reteniendo
en 4 tiempos (contando de 1 a 4), esto sería un ciclo. Lo ideal es hacer mínimo 5 ciclos.

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