Unidad 1
CONTRATO - DEFINICION – ELEMENTOS
- ANTECEDENTES
1)
Concepto general de contrato. Definición de contrato. Análisis del art. 957 del CCCN. Definición
legal y antecedentes.
El ccyc define el contrato como el acto mediante el cual dos o mas partes manifiestan su
consentimiento para crear, regular, modificar o extinguir relaciones jurídicas o patrimoniales
(art. 957). El contrato se perfecciona si las partes alcanzan mutuo acuerdo a través del
consentimiento. Se establece un vinculo entre una persona y otra, típica expresión del derecho
personal para diferenciarse del derecho real referido a la relación entre una persona y un bien.
Este documento contractual esta referido a prestaciones patrimoniales, sea derechos
personales, reales o intelectuales.
Se trata siempre de actos entre vivos generadores de obligaciones, en tanto “crear” refiere al
otorgamiento de un derecho a una persona, “regular” refiere a la fijación de pautas de
comportamiento para el ejercicio de prerrogativas y deberes “modificar” refiere a las
contingencias entre el nacimiento y la extinción de una relación jurídica, “transferir” refiere al
cambio subjetivo sin alterar la estructura de la relación jurídica ni su contenido y “extinguir” se
refiere a la perdida de un derecho sin exista transmisión.
Cada parte del contrato puede estar conformada por más de una persona y son ellas y no otras
las que cargarán con los efectos jurídicos del contrato. Habitualmente serán las propias partes
quienes celebren el contrato, pero, en muchos otros casos, lo harán a través de representantes
que simplemente actúen en su nombre
Definición legal y antecedentes.
Sobre la base del artículo 1137 del código civil, el código civil definía mas bien el concepto de
convención que propiamente el de contrato, al establecer que el mismo se verificaba cuando
varias personas se ponían de acuerdo sobre una declaración de voluntad común destinada a
reglar sus derechos.
Elementos esenciales
Los elementos esenciales del contrato son aquellos sin los cuales no puede existir. Ellos son el
consentimiento, el objeto y la causa. Podemos decir que el consentimiento es el acuerdo que
resulta de la voluntad declarada de las dos partes del negocio, el objeto es la prestación
prometida por las partes y la causa es la finalidad perseguida por las partes, determinante para
celebrar el contrato. También el contrato debe tener contenido patrimonial.
Sujetos
ARTICULO 1023.- Parte del contrato. Se considera parte del contrato a quien: a) lo otorga a
nombre propio, aunque lo haga en interés ajeno;
b) es representado por un otorgante que actúa en su nombre e interés;
c) manifiesta la voluntad contractual, aunque ésta sea transmitida por un corredor o por un
agente sin representación
Objeto
Es aquello que el deudor debe satisfacer en favor del acreedor. El objeto de la obligación
consiste en un plan o proyecto de conducta futura del deudor para satisfacer un interés del
acreedor, que puede consistir en un dar, hacer o no hacer. Pueden ser unilaterales o bilaterales
ARTICULO 279.- Objeto. El objeto del acto jurídico no debe ser un hecho imposible o prohibido
por la ley, contrario a la moral, a las buenas costumbres, al orden público o lesivo de los
derechos ajenos o de la dignidad humana. Tampoco puede ser un bien que por un motivo
especial se haya prohibido que lo sea.
ARTICULO 1003.- Debe ser lícito, posible, determinado o determinable, susceptible de
valoración económica y corresponder a un interés de las partes, aun cuando éste no sea
patrimonial.
Causa
ARTICULO 1012: establece que se aplica a la causa de los contratos el artículo 281CCYC: Causa.
La causa es el fin inmediato autorizado por el ordenamiento jurídico que ha sido determinante
de la voluntad. También integran la causa los motivos exteriorizados cuando sean lícitos y
hayan sido incorporados al acto en forma expresa, o tácitamente si son esenciales para ambas
partes
Es el hecho que da origen a la obligación “no hay obligación sin causa”. Cuando hablamos de
causa nos referimos a la causa fuente. La causa fuente es el hecho dotado por el ordenamiento
jurídico con entidad suficiente para establecer, entre el acreedor y el deudor, el vínculo que los
liga.
1. Causa fuente: el hecho o acto que posee idoneidad suficiente para dar nacimiento a
una obligación.
2. Causa fin: es el objeto inmediato, objetivo, impersonal y licito, que posee cualquier
sujeto al contraer una obligación
3. Causa motiva: Es un objeto personal y subjetivo que tiene cada una de las partes al
momento de contraer la obligación.
Vinculo jurídico
Entendemos al consentimiento como aquel elemento esencial del contrato que consiste en la
creación del acuerdo de voluntades, lo que incluye a las partes y la forma en la que estas crean
un contrato
Carácter patrimonial: el interés de las partes, deberá tener un contenido patrimonial para
tener ejecutoriedad
2)
Autonomía de la voluntad y contrato. Antecedentes. Libertad e igualdad jurídica, la voluntad
como poder autónomo para auto obligarse.
La autonomía es la expresión genérica del modelo contractual clásico o discrecional, permite
establecer las reglas a las cuales se someterán las partes para alcanzar sus fines perseguidos,
tanto así, que las normas legales que regulan los contratos son supletorias de la voluntad de las
partes (en ref. art. 962 CCCN)
El principio de autonomía de la voluntad tiene dos aspectos fundamentales y de alguna
manera opuestos. El aspecto de libertad que se otorga a las partes para celebrar y configurar
contenido al contrato, y el sentido de la fuerza obligatoria, mediante la cual el contrato
válidamente celebrado, es obligatorio para las partes.
Art. 958. Libertad de contratación: las partes son libres para celebrar un contrato y determinar
su contenido dentro de los límites impuestos por la ley, el orden público, la moral y las buenas
costumbres. El artículo se focalizo el artículo en dar mayor claridad a la regla de la
autorregulación, al mencionar el derecho de las partes de acordar el contenido del contrato y
se introdujo de forma más concreta el otro aspecto del principio general indicado, que es la
autodecisión (libertad de contratar), lo que implica que la parte puede o no querer celebrar un
contrato.
Autonomía de la voluntad: Es el principio que confiere a la voluntad jurídica la atribución de
crear negocios jurídicos sin pasar el ordenamiento coactivo. En los contratos encontramos la
voluntad jurídica de las personas y la fuerza de la ley actuando en conjunto. Es solo la voluntad
de las partes la que crea el vínculo contractual para que luego la ley actúe brindando fuerza de
obligatoriedad.
Antecedentes. Libertad e igualdad jurídica, la voluntad como poder autónomo para auto
obligarse.
Cod. Civil. Art 1197 previa de forma concreta el concepto de libertad contractual
(autorregulación), al indicarse que las convenciones hechas en los contratos forman para las
partes de una regla a la cual deben someterse como a la ley misma.
La autonomía tiene 2 sentidos:
A. La libertad que se divide en: libertad para contratar, significa la voluntad que tiene una
persona para realizar o no un contrato y con quien realizar ese contrato. Y por último
libertad contractual, que es la facultad de elegir el contenido del contrato. La libertad,
faculta a contratar dentro de amplios límites y a no hacerlo, de hacerlo, permite elegir
con quién contratar, y sobre que contratar, además de elegir el contenido que tendrá el
contrato:
-Libertad para contratar o de contratar: faculta la a elegir con quien contratar, además
de sobre qué contratar (objeto)
-Libertad contractual: faculta la elección del contenido del contrato, sus normas y
disposiciones.
B. Igualdad: todos somos iguales ante la ley frente a iguales condiciones. La igualdad
jurídica de que todas las personas son iguales ante la ley, siempre frente a igualdad de
condiciones al momento de celebrar el contrato, y si una condición de desigualdad
acontece, son las normas indisponibles las que surgen para restablecer el orden
jurídico de equidad
Libertad e igualdad jurídica: el art 16CN dice “todos los habitantes son iguales ante la ley”. La
libertad jurídica es la libertad para contratar
3)
Límites de la autonomía de la voluntad: El orden público, moral y buenas costumbres.
Los límites impuestos por ley, el orden público, la moral y las buenas costumbres, son
supuestos previstos por la ley. Los supuestos del orden público son los principios que tienden a
preservar de mejor manera una convivencia sin tensiones: es la tutela en la formación del
consentimiento, la tutela de la parte débil de la relación, la sociabilidad del contrato en cuanto
sea compatible con la política económica y social del Estado. Las convenciones particulares no
pueden dejar sin efecto las leyes en cuya observancia este interesado el orden público. La
moral depende de la idiosincrasia del lugar en donde estamos
Orden público: Más que un grupo de normas imperativas, el orden público está constituido por
un conjunto de principios básicos que sustentan la organización social en sus más variados
campos. Es un concepto amplio e impreciso, se utiliza para designar los principios que
custodian el interés social y público y que las convenciones privadas no pueden dejar de
observar.
En un sentido estricto orden público tiene raigambre estrictamente jurídica y abarca los
principios fundamentales del ordenamiento jurídico, político y económico.
Moral: Son principios básicos que comprometen valores humanos fundamentales relativos a la
moral, tradicionalmente denominada buenas costumbres.
Participan del orden público en sentido amplio, refieren al derecho público o constitucional del
Estado. Asimismo, atienden a las instituciones fundamentales del derecho privado: la
personalidad, la familia, el orden sucesorio etc.
Buenas costumbres: Se identifican con la moral, tanto el CCCN como lo hacía también el Código
de Velez Sarfield utilizan ambos términos como sinónimos. Se trata de normas morales
reconocidas en la conciencia social de la época
Se trata de impedir que la autonomía sea puesta al servicio de lo inmoral
Tipos de normas:
1. Indisponibles (imperativas). Son aquellas en las cuales se protege al orden público y no
se puede ir en contra de ellas. Si las partes transgreden las normas indisponibles en sus
convenciones, la sanción, por vía de regla, es la nulidad
2. Supletorias: Suplen las leyes que las partes no han pactado.
Fuerza obligatoria de los contratos: Convención-ley.
Art. 959: Efecto vinculante. Todo contrato válidamente celebrado es obligatorio para las
partes. Su contenido sólo puede ser modificado o extinguido por acuerdo de partes o en los
supuestos en que la ley lo prevé.
Es el efecto que produce la autonomía, el efecto vinculante como correlato de contratar en
igualdad y con libertad de determinar con quien, su contenido, ajustado a los límites que
imponen la ley, el orden público, la moral y las buenas costumbres.
Todo contrato celebrado de buena fe es obligatorio para las partes. Están obligados en los
términos del contrato; su contenido solo puede ser modificado o extinguido por acuerdo de
partes en los supuestos en los que la ley lo provee y los jueces no pueden modificar sus
estipulaciones, excepto a pedido de una de las partes o cuando se lo autoriza la ley o de oficio
cuando se afecta el orden público.
Al celebrar un contrato, las partes se obligan libremente a hacer algo y esa importante decisión
requiere, como contrapartida, la autorresponsabilidad, es decir, que se cumpla con lo pactado
y que no se cambien las reglas.
Efecto vinculante del contrato: El contrato válidamente perfeccionado es obligatorio para las
partes como la ley misma.
4)
A- Estipulaciones de las partes: Limite del art 960 CCCN. Dirigismo contractual.
Art 960: Facultades de los jueces. Los jueces no tienen facultades para modificar las
estipulaciones de los contratos, excepto que sea a pedido de una de las partes cuando lo
autoriza la ley, o de oficio cuando se afecta, de modo manifiesto, el orden público.
Son las partes las que pueden celebrar, modificar o extinguir un vínculo contractual, en
ejercicio de la libertad contractual de la que gozan y que los jueces deben en principio.
La buena fe contractual: art. 961 CCCN.
ARTICULO 961.- Buena fe. Los contratos deben celebrarse, interpretarse y ejecutarse de buena
fe.
La buena fe describe un comportamiento correcto en la actividad jurídica, desde una
perspectiva objetiva implica una regla de obrar con honestidad, rectitud y lealtad. Se trata de
un comportamiento debido y, por lo tanto, exigible. La regla de la buena fue muestra su
influencia sobre todo el proceso contractual, desde la celebración e interpretación hasta su
ejecución. La buena fe genera confianza y la defraudación de la confianza constituye un factor
apto para generar responsabilidad de resarcir el daño que sufra el afectado por haber confiado
en la celebración del contrato. El contrato debe interpretarse conforme a la intención común
de las partes y al principio de la buena fe.
❖ Buena fe creencia: se da en el primer momento de la formación del contrato, es lo que las
partes entendieron o pudieron entender que realmente estaban acordando.
❖ Buena fe lealtad: se puede definir lealtad y probidad. presenta dos aspectos, uno que se
refiere a la reclamación del fiel cumplimiento por parte del deudor y el otro que expresa la
defensa del deudor contra el acreedor abusivo. Se da en el ejercicio del contrato
❖ Buena fe diligencia. se da en todo momento del contrato, las partes actúan con cuidado y
previsión para no perjudicar la relación
5)
Ámbito de aplicación del contrato: El contrato y la teoría de las fuentes de las obligaciones. La
La fuente en sentido formal indica de donde emerge el derecho, como adviene el derecho
objetivo mediante la sanción, promulgación y publicación de las leyes. no se debe soslayar la
voluntad en el ámbito jurídico, ya que resulta el alma del contrato; “brinda la fuerza de una ley
en pequeño”
estipulación y su abstracción. Clasificación bipartita, derecho Romano,
clasificación quintapartita.
Etapa primitiva: la inejecución de una obligación era considerado delito, donde la
obligación se tornaba de carácter personal, subjetivo y donde los acreedores disponían
de las personas con las que contraían una obligación; con el correr del tiempo esta
situación se atenuó y el objeto de la obligación recayó sobre los bienes del deudor, es
decir sobre el patrimonio.
La estipulación: nos encontramos ante un formalismo, un ritual para los negocios
jurídicos bilaterales en donde el futuro acreedor preguntaba al futuro deudor si estaba
dispuesto a hacer cierta promesa y este prometía.
Clasificación bipartita. Son aquellas obligaciones que nacen de un contrato o de un
delito
Derecho Justiniano, clasificación tripartita1 y cuatripartita2: 1 se ha agregado las
obligaciones que emanaban del derecho pretoriano 2 Eran los contrato, cuasicontratos,
delitos y cuasidelitos.
Clasificación quintapartita: luego de siglos nos encontramos con esta clasificación al
cual, al contrato, cuasicontrato, delito, cuasidelitos se le agrega la ley. Se trata de la
obligación ex lege, pero en sentido estricto, ósea prescindiendo de la voluntad del
obligado
6)
El contrato como fuente de las obligaciones y clasificaciones adoptadas. Fuentes voluntarias e
involuntarias de las obligaciones. Actos ilícitos. Cuasicontratos. Pago de lo Indebido. Abuso del
Derecho. Enriquecimiento sin causa. Declaración Unilateral de Voluntad.
A) Fuentes voluntarias: En primer caso el contrato que es la voluntad común de las partes
la que lleva a conformar el vínculo, el contrato como acto jurídico bilateral. En segundo
caso tenemos la declaración unilateral de voluntades donde la fuente de la obligación
la hallamos solo en el deudor.
Promesa publica de recompensa: el que mediante anuncio público promete
recompensar con una prestación pecuniaria o una distinción a quien ejecute determinado
acto.
Concurso público: la promesa de recompensa al vencedor de un concurso requiere para
su validez que el anuncio respectivo contenga el plazo de presentación de los interesados y
de la realización de los trabajos previstos.
B) Fuentes involuntarias
Actos ilícitos: es necesario el elemento objetivo que significa la violación de la ley y el
elemento subjetivo que el dolo o la culpa.
Cuasicontratos: es involuntario con respecto al obligado, se caracteriza por la falta de
concurrencia de voluntades.
Gestión de negocio: cuando una persona asume oficialmente la gestión de un
negocio ajeno por un motivo razonable, sin intención de hacer una liberalidad y sin estar
autorizado ni obligado convencionalmente o legítimamente.
Empleo útil: quien, sin ser gestor de negocio, ni mandatario, realiza un gasto en
interés total o parcial ajeno, tiene derecho que le sea reembolsado su valor, en cuanto haya
resultado de utilidad, aunque este llegue a cesar.
Pago indebido: el pago es repetible si
a) La causa del deber no existe o no subsiste porque no hay obligación valida
b) Paga quien no está obligada
c) Recibe el pago quien no es acreedor
d) La causa de pago es ilícita o inmoral
e) El pago es obtenido por medios ilícitos
Abuso del derecho: tiene lugar cuando alguien ejerciendo un derecho que le
corresponde, lo ejerce de forma abusiva ocasionando un perjuicio a otra persona.
Enriquecimiento sin causa: toda persona que sin causa licita se enriquezca a expensa de
otro, está obligado en la medida de su beneficio a resarcir el detrimento patrimonial del
empobrecido.
Pago sin causa: Pago sin causa es un acto de ejecución de una prestación en que el
acreedor carece de título para recibirla. También se ha dicho que "pago sin causa es el que
se hace sin existir obligación”.
De lo dado en pago de lo que no se debe: Art. 784. El que por un error de hecho o de
derecho, se creyere deudor, y entregase alguna cosa o cantidad en pago, tiene derecho a
repetirla del que la recibió
Pago contrario a la moral y buenas costumbres: aquello contrario a la moral y a las buenas
costumbres no puede constituirse como un contrato.
La Declaración Unilateral de la Voluntad.
Es la fuente por la cual La manifestación de voluntad de una persona da origen a una obligación
para sí misma, sin necesidad de la manifestación de voluntad de la otra parte.
7)
Los vicios de la voluntad. El error como vicio. La violencia como vicio de la voluntad.
Se entiende por “error” el falso conocimiento de la realidad de las cosas. Es un vicio de la
voluntad que afecta la intención del sujeto, como elemento interno del acto voluntario; de no
haber tenido un falso conocimiento de las cosas, la persona jamás hubiera celebrado el acto.
Puede recaer sobre algún elemento de hecho, contenido o presupuesto del acto; en tal caso se
tratará de error de hecho. En cambio, el error de derecho es el que recae sobre el alcance, la
existencia o la vigencia de las normas jurídicas.
Para que el error cause la nulidad del acto debe tratarse de: a) error esencial; y b) ser el móvil
determinante de la voluntad de quien ha errado. Cuando se trata de actos jurídicos bilaterales
o unilaterales recepticios, para que el error cause la nulidad, debe ser reconocible por el
destinatario
ARTICULO 265.- Error de hecho. El error de hecho esencial vicia la voluntad y causa la nulidad
del acto. Si el acto es bilateral o unilateral recepticio, el error debe, además, ser reconocible
por el destinatario para causar la nulidad.
ARTICULO 266.- Error reconocible. El error es reconocible cuando el destinatario de la
declaración lo pudo conocer según la naturaleza del acto, las circunstancias de persona, tiempo
y lugar.
Los actos jurídicos pueden ser declarados nulos cuando hay error de hecho, el que, para ser
invocado, además de ser esencial (art. 265), como se dijo, debe ser reconocible. El error es
reconocible cuando el destinatario de la declaración lo pudo conocer según la naturaleza del
acto y las circunstancias de persona, tiempo y lugar. Es decir, el error es reconocible cuando en
relación a la naturaleza y circunstancias del negocio jurídico, el destinatario, usando la normal
diligencia, hubiera podido darse cuenta de él.
ARTICULO 267.- Supuestos de error esencial. El error de hecho es esencial cuando recae sobre:
a) la naturaleza del acto; b) un bien o un hecho diverso o de distinta especie que el que se
pretendió designar, o una calidad, extensión o suma diversa a la querida; c) la cualidad
sustancial del bien que haya sido determinante de la voluntad jurídica según la apreciación
común o las circunstancias del caso; d) los motivos personales relevantes que hayan sido
incorporados expresa o tácitamente; e) la persona con la cual se celebró o a la cual se refiere el
acto si ella fue determinante para su celebración.
El error se clasifica en esencial y accidental. El primero es el que se refiere al elemento del acto
que se ha tenido en mira al tiempo de su celebración. Si, en cambio, recae en circunstancias
accesorias o intrascendentes es inhábil para producir la invalidez del negocio. Para que cause la
nulidad, no basta que se trate de un error de hecho, sino que la norma exige que sea esencial.
ARTICULO 268.- Error de cálculo. El error de cálculo no da lugar a la nulidad del acto, sino
solamente a su rectificación, excepto que sea determinante del consentimiento
Violencia como vicio de la voluntad
ARTICULO 276.- Fuerza e intimidación. La fuerza irresistible y las amenazas que generan el
temor de sufrir un mal grave e inminente que no se puedan contrarrestar o evitar en la persona
o bienes de la parte o de un tercero, causan la nulidad del acto. La relevancia de las amenazas
debe ser juzgada teniendo en cuenta la situación del amenazado y las demás circunstancias del
caso.
ARTICULO 277.- Sujetos. El autor de la fuerza irresistible y de las amenazas puede ser una de las
partes del acto o un tercero
8)
Hechos y Actos Jurídicos: Hecho Jurídico Análisis del art. 257 CCCN y simple acto lícito.
ARTÍCULO 257. Hecho jurídico El hecho jurídico es el acontecimiento que, conforme al
ordenamiento jurídico, produce el nacimiento, modificación o extinción de relaciones o
situaciones jurídicas
Los hechos son suceso o acontecimientos que ocurren a diario como la lluvia, el nacimiento o
muerte de una persona un evento deportivo, etc. Pero otros hechos pueden llegar a producir
además efectos jurídicos, tal es el caso de la muerte de una persona. Estos acontecimientos se
denominan hechos jurídicos, ya que producen consecuencias jurídicas.
Clasificación:
1. Naturales: son los que acontecen y producen sin que intervenga la voluntad. Los
hechos humanos son los realizados por el nombre
2. Humanos: pueden ser voluntarios o involuntarios, los voluntarios son los llamados
actos
El hecho voluntario es ejecutado con discernimiento, intención y voluntad (hechos internos)
Los hechos involuntarios son aquellos a los cuales les falta uno de esos 3 elementos.
A su vez los hechos voluntarios pueden ser:
-Lícitos: Cuando sean acciones no prohibidas por la ley, de las cuales pueden resultar la
adquisición, modificación o extinción de derechos u obligaciones. Se dividen en:
1. simples actos lícitos: aquellos que pueden producir efectos jurídicos, pero sin que ese fin
sea buscado por el sujeto. El simple acto lícito es la acción voluntaria no prohibida por la ley, de
la que resulta alguna adquisición, modificación o extinción de relaciones o situaciones jurídicas
2. Actos jurídicos: aquellos actos voluntarios lícitos, que tienen por fin inmediato producir
efectos jurídicos. El acto jurídico es el acto voluntario lícito que tiene por fin inmediato la
adquisición, modificación o extinción de relaciones o situaciones jurídicas.
-Ilícitos: Los hechos voluntarios cuya realización está prohibida por el ordenamiento jurídico,
son aquellos que cusan daño a un tercero y su autor será imputado a título de dolo o culpa.
Para que este delito sea considerado un daño civil debe provocar efectivamente daño a un
tercero. Estas se clasifican en: -Delito (cuando es ejecutado con dolo) -Cuasidelito (cuando es
ejecutado con culpa o negligencia)
Acto jurídico y contrato: Naturaleza jurídica.
ARTICULO 259.- Acto jurídico. El acto jurídico es el acto voluntario lícito que tiene por fin
inmediato la adquisición, modificación o extinción de relaciones o situaciones jurídicas.
Ambos son hechos jurídicos humanos, voluntarios y lícitos. La diferencia radica en que los actos
jurídicos tienen como fin inmediato producir efectos jurídicos.
El contrato incluye una amplia pluralidad de voluntades, encaminadas a crear, modificar o
extinguir una relación jurídica, normalmente sobre base patrimonial. Se define por el método
del fin y explica que, mediante él, se constituye una relación jurídica, se modifica o se extingue
la existente. Es el contrato, fuente directa de derechos y obligaciones. El contrato es un acto
jurídico, licito y un hecho humano voluntario.
Actos jurídicos plurisubjetivos.
Plurisubjetivo complejo e igualitario: implica una declaración de varias voluntades que se
funden en una única voluntad, pero actuando sin prevalencia de unos frente a otros. Ejemplo
el condominio, dos propietarios de un mismo inmueble cuyas voluntades quedan fundidas en
el común deseo de vender al mejor precio.
Plurisubjetivo complejo y desigualitario: es aquel en el cual las voluntades que lo forman no se
hallan en la misma situación. Ejemplo una persona emancipada por contraer matrimonio que
pretenda celebrar un acto de disposición de un inmueble adquirido a título gratuito, necesita
autorización judicial, salvo que mediare acuerdo de ambos cónyuges y uno de ellos fuera
mayor de edad.
Actos colectivos: son actos en los cuales las voluntades se unen, constituyendo un acuerdo que
surge del querer de la mayoría, principio por el cual se rige. ejemplo un centro de estudiante,
consejo directivo
Manifestación de la voluntad
ARTÍCULO 262. Manifestación de la voluntad. Los actos pueden exteriorizarse oralmente, por
escrito, por signos inequívocos o por la ejecución de un hecho material.
la voluntad vale en la medida en que se la exterioriza, debe salir del plano de la conciencia a fin
de hacerse reconocible por otras personas, destinatarios directos o indirectos de dicha
exteriorización. Así, establece que puede ser en forma expresa o tácita, por signos inequívocos
o por la ejecución de un hecho material. La declaración de la voluntad importa un acto de
comunicación de la intención de una persona hacia otra u otras. Para que el acto produzca
efectos en el mundo jurídico es preciso que se exteriorice, por cuanto los que permanecen en
la esfera íntima de las personas no son susceptibles de ser conocidos.
el silencio como manifestación de la voluntad y manifestación tácita
ARTÍCULO 263. Silencio como manifestación de la voluntad. El silencio opuesto a actos o a una
interrogación no es considerado como una manifestación de voluntad conforme al acto o la
interrogación, excepto en los casos en que haya un deber de expedirse que puede resultar de
la ley, de la voluntad de las partes, de los usos y prácticas, o de una relación entre el silencio
actual y las declaraciones precedentes.
Contrariamente a lo que surge del conocido adagio “el que calla otorga”, en derecho el silencio
no significa ni aceptación ni rechazo; es un hecho neutro que puede prestarse a equívocos. No
se refiere exclusivamente al no uso de la palabra, sino también a la omisión de expedirse sobre
algún hecho o interrogación. Al igual de lo que ocurría con el CC, el actual también contiene
excepciones por las cuales se atribuye al silencio un valor:
A. Cuando existe un deber de expedirse que resulte de la ley: existe obligación de
explicarse por la ley cuando esta impone al silencio una determinada consecuencia o
efecto. Así, la incomparecencia a la audiencia confesional o la negativa injustificada a
responder, autoriza a tener por cierto lo que afirma el ponente.
B. Se infiere de la voluntad de las partes, de los usos y prácticas: en ejercicio de la
autonomía de la voluntad, las partes también pudieron haber estipulado que, en caso
de no responder en determinado plazo algún requerimiento o interrogación formulada
por la otra, importará aceptación o negativa a la formulación efectuada
C. Cuando del silencio actual comparado con declaraciones precedentes, resulta una
inequívoca inferencia que tiene un significado: este es el caso en el que el silencio,
unido a otras manifestaciones, puede ser tomado en cuenta como expresión de la
voluntad.
ARTÍCULO 264. Manifestación tácita de voluntad. La manifestación tácita de la voluntad resulta
de los actos por los cuales se la puede conocer con certidumbre. Carece de eficacia cuando la
ley o la convención exigen una manifestación expresa.
La declaración tácita de la voluntad es el resultado de la conexión de distintos actos cumplidos
por una persona que ponen de manifiesto la existencia de una voluntad determinada. No esta
directamente enderezada a realizar una manifestación de la voluntad, sino que se infiere del
comportamiento del agente, razón por la que también se la denomina “indirecta”. (214) Así
ocurre cuando se recibe el capital sin hacer reserva de los intereses porque en tal caso se
presume el pago total de la deuda. Ej. la persona que recibe habitualmente mercadería de un
comerciante y no la rechaza, sino que la vende, significa que la ha aceptado. Idéntica
conclusión se impone si alguien consume una gaseosa en el interior de un supermercado antes
de pagarla.