INSTITUTO PRIVADO “FRAY LUIS BELTRÁN”
PRÁCTICAS DEL
LENGUAJE
Primer Año
Actividades de continuidad pedagógica
Rodríguez, 1º E y B
natalia-r@[Link]
Natalia
Ñuñez, Elida 1º A y D nunezelidalujan@[Link]
Cardoso, 1º C
romiw28@[Link]
Romina
!Hola chicos!
¿Cómo están? Imagino que un poco aburridos, esta cuarentena se
extendió más de lo previsto, pero a no decaer!!!
Es un momento complicado para todos, pero va a pasar pronto, sólo
queda permanecer en casa y de esa forma cuidarnos entre todos.
Ante cualquier duda cominiquensé vía mail para esclarecerla o a través
de las preceptoras. Les dejo un cálido saludo y seguimos a la espera de
reencontrarnos pronto…
La profe
Llegamos a la séptima etapa!!!!
En esta etapa enseñamos el cuento maravilloso, podrás ver la
presentación del tema haciendo click en el siguiente enlace:
[Link]
luego desarrollaremos la teoría pertinente al tema.
Los cuentos maravillosos son narraciones que incluyen hechos y seres
sobrenaturales. Los sucesos que ocurren en este tipo de cuentos no pueden
explicarse a través de la lógica de la razón, pero el lector los acepta porque
sabe que suceden en el mundo de la fantasía.
Los cuentos maravillosos tienen características muy definidas:
1- Utilizan formas de apertura (Cómo empieza el cuento) y de cierre
(Cómo finaliza) siempre similares. Ej.: Había una vez, Érase hace
mucho tiempo…, Fueron felices y comieron perdices, etc.
2- Estas narraciones incluyen hechos y seres sobrenaturales o
mágicos.
3- Los personajes poseen cualidades opuestas y exageradas: son muy
bondadosos o excesivamente malos, muy ricos o sumamente pobres.
Aparecen magos, hadas, animales y objetos que cobran vida, ogros
o elementos que tienen características humanas, etc.
4- El espacio y el tiempo son indefinidos. Las acciones de los cuentos
maravillosos generalmente no transcurren en un país que se pueda
ubicar en el mapa ni en un año al que se le pueda poner fecha. De esta
manera es fácil imaginar un mundo donde sucedan hechos
sobrenaturales, ya que no se trata del mundo conocido por el lector sino
de uno muy diferente.
5- Los cuentos maravillosos tradicionales se transmitieron oralmente de
generación en generación. Son relatos anónimos.
6- Se desarrolla el PACTO DE LECTURA. El lector es cómplice, porque
acepta y sabe que esos hechos suceden en un mundo de la fantasía. El
lector no cuestiona los hechos.
Les dejo un link de un video para reforzar la explicación sobre este
tipo de relatos: [Link]
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Ahora leeremos un cuento maravilloso: La rana que fue princesa.
La rana que fue princesa
(Versión de un cuento ruso)
Había una vez un rey que tenía tres hijos. Cuando se hicieron mayores, el rey los hizo
llamar y les dijo:
– Hijos míos, tomen cada uno una flecha y dispárenla lo más lejos que puedan: donde
caiga, tomarán esposa.
Así lo hicieron. La flecha del hermano mayor entró por la ventana del palacio de un
ilustre* mandatario*, cuya única hija, desconcertada, la levantó.
La del mediano fue a parar al espacioso patio de un mercader, y la recogió una de sus
hijas.
Por último le tocó al hermano menor, el príncipe Iván. Su flecha ascendió muy alto y se
perdió de vista. El muchacho la buscó y la buscó hasta que finalmente llegó a un pantano. Había
allí una rana sosteniendo la flecha. El príncipe Iván le dijo:
– Rana, ranita, por favor, dame mi flecha.
– Sí, claro, te la daré – contesto la rana-, ya que de ahora en más seré tu prometida.
– ¿Qué dices? ¿Cómo voy a casarme con una rana?
– Pues sí, esa es tu suerte.
El príncipe Iván quedó desconcertado y, sobre todo, triste. Pero ¿qué podía hacer? Tomó la
flecha y volvió al palacio junto a sus hermanos.
El rey hizo llamar a los tres nuevamente y les ordenó:
– Quisiera saber cuál de sus prometidas tiene mejores manos para la costura.
Díganles que, para mañana, cada una debe hacerme una camisa.
Volvió el príncipe Iván al pantano muy acongojado*. La rana al verlo le preguntó:
– ¿Qué te pasa príncipe Iván?
– Mi padre ha ordenado que le hagas para mañana una camisa.
Sin muchas esperanzas, el joven regresó a la mañana siguiente. Comprobó que sobre unas
hojas secas habían depositado una camisa envuelta en un fino lienzo*. Muy contento le llevó la
camisa a su padre.
En esos momentos, el rey recibía los regalos de los otros dos hermanos. Cuando vio la
camisa que le ofrecía el mayor, sentenció:
– Ésta camisa no es para llevarla en el palacio.
Desenvolvió la camisa el mediano y dijo:
– Esta camisa sólo sirve para limpiar las caballerizas.
Desenvolvió el príncipe Iván su camisa con bellos bordados de oro y plata, y el rey exclamó
al verla:
– ¡Esta camisa es para lucirla en las fiestas!
A los pocos días, el rey hizo llamar a sus hijos y les pidió:
– Que sus novias me horneen para mañana un pan. Quiero saber quién de ellas lo
hace mejor.
El príncipe Iván se dirigió al pantano muy entristecido. La rana se asomó entre los yuyos y
le preguntó:
– Y ahora, ¿cuál es tu pena?
– Para mañana hay que cocerle un pan al rey.
– No te preocupes y ve a dormir, que mañana será otro día.
El príncipe no se había dado cuenta de que las mujeres de sus hermanos mayores,
celosas, habían enviado a una criada para que lo siguiera y viera cómo la novia del menor de los
príncipes hacía el pan.
Nada pudo averiguar la criada sobre la receta, pero cuando volvió y contó a sus amas que
la prometida del príncipe Iván no era más que una espantosa rana, estas se rieron a más no
poder. Sin embargo al rato comenzaron a preocuparse: ¿acaso esa rana no había sido capaz de
cocer y bordar una camisa estupenda? Así que ordenaron a un sirviente que matara a todas las
ranas que encontrara por aquellos lugares.
Sin embargo, cuando por la mañana el príncipe Iván fue al pantano, el pan estaba ya sobre
un mantel, adornado con mucho ingenio: a los lados ostentaba unos arabescos* y, en lo alto, una
ciudad con sus puertas.
Se alegró el príncipe Iván, envolvió el pan y corriendo se lo llevó a su padre. El rey tomó
primero el pan de su hijo mayor, lo miró y dijo que se lo dieran a los perros. Lo mismo hizo con el
del mediano. Pero cuando el príncipe Iván le hizo su entrega, dijo:
– ¡Este pan es para ser comido en las fiestas!
Aquel mismo día, el rey ordenó a sus hijos que a la noche siguiente asistieran, con sus
prometidas, aun festín*.
Otra vez regresó el prícipe Iván al pantano con el rostro sombrío y la cabeza gacha. Allí lo
esperaba, como las otras veces, su ranita.
– Croac-croac, príncipe Iván, ¿qué nuevo pesar te acongoja? ¿Es que tu padre no ha
estado satisfecho con tus regalos?
– Ranita, ranita, ha ordenado mi padre que vaya contigo al festín. Dime, ¿puedo
acaso mostrarte a la gente?
La ranita respondió:
– Tus palabras me ofenden, príncipe Iván, después de todo lo que he hecho por ti.
Mucho más sufro yo por no poder ganar tu cariño.
Avergonzado, el príncipe Iván la tomó en sus manos y la besó.
Entonces la rana se desprendió de su piel y se convirtió en Basilisa la Sabia. Era tan bella
que el joven no hubiera podido jamás imaginar una muchacha más espléndida.
– Sólo así puedo liberarme momentáneamente del encantamiento del que soy
prisionera. Ahora podré acompañarte a la fiesta. Pero vete ya, debo preparar todo. Nos veremos
allí mañana por la noche.
El príncipe llegó solo a la fiesta. Los hermanos mayores llevaron a sus mujeres, muy
engalanadas. Despechadas porque sus planes no habían dado resultado, se burlaron del
príncipe Iván:
– ¿Por qué has venido sin tu novia? Podrías haberla traído envuelta en un pañuelo.
De pronto, ante la puerta del palacio real, se detuvo una carroza tirada por seis caballos
blancos, y de ella salió Basilisa la Sabia vistiendo un traje azul bordado con estrellas. Y era tan
bonita que parecía salida de un cuento.
Los invitados estaban encantados. Luego del festín comenzó el baile y nuevamente Basilisa
la Sabia deslumbró a todos. Pero en cierto momento, el príncipe Iván abandonó la fiesta sin ser
visto, corrió hasta el pantano, encontró allí la piel de la rana y le prendió fuego.
Una vez terminados los festejos, cuando Basilisa la Sabia descubrió que la piel había
desparecido, le reprochó a su novio su accionar con lágrimas en los ojos:
– ¡Ay! ¿Qué has hecho? Si hubieras esperado tres días más, habría sido tuya para
siempre. Ahora tendremos que separarnos. Búscame en el fin del mundo, en el rincón más lejano
de la tierra, en los dominios de Koschéi el Inmortal…
Basilisa la Sabia se transformó en un cuclillo* gris y salió volando. El príncipe Iván se
desesperó, pero no perdió un momento. Enseguida partió en busca de su enamorada.
Nadie sabe cuánto anduvo, pero lo que sí se sabe es que sus botas quedaron sin suelas.
Un buen día se encontró con un anciano en mitad de un camino, que le dijo:
– ¡Ay, príncipe Iván! ¿Por qué se te ocurriría quemar la piel de la ranita? Basilisa la
Sabia nació más lista, más inteligente que su padre. Enfadado por eso, él le ordenó que viviera
tres años transformada en rana. En fin, toma este ovillo: síguelo sin miedo a dondequiera que
ruede.
El príncipe dio las gracias al anciano y siguió andando detrás del ovillo. Rodaba el ovillo, y
el príncipe Iván lo seguía. En medio de un campo, se tropezó con un oso y preparó su arco,
dispuesto a matar a la fiera. Pero el oso le dijo con voz humana:
– No me mates, príncipe Iván, que algún día te prestaré un buen servicio.
Se compadeció* el príncipe Iván del oso, bajó el arco y siguió su camino. De pronto vio un
pato volando sobre su cabeza. El príncipe tensó su arco*, pero el pato le dijo con voz humana:
– No me mates, príncipe Iván, que algún día te prestaré un buen servicio.
Se compadeció el príncipe del pato y siguió su camino. De pronto vio a una liebre que
corría veloz. El príncipe Iván aprestó rápido el arco, dispuesto a disparar, pero la liebre le dijo con
voz humana:
– No me mates, príncipe Iván, que algún día te prestaré un buen servicio.
Se compadeció el príncipe de la liebre y siguió su camino. Llegó al mar azul y vio que en la
orilla yacía un sollo*. Boqueando, el pez le dijo:
– ¡Ay, príncipe Iván, compadécete de mí, échame al mar azul!
El príncipe echó al sollo al mar y prosiguió su camino.
Pasado cierto tiempo, nadie sabe cuánto, llegó el ovillo a un bosque. Había allí una
pequeña cabaña. Iván entró y encontró junto a la estufa a la bruja Yaga Pata de Palo.
Parecía estar esperándolo:
– Tu novia vive ahora en el palacio de Koschéi el inmortal –le dijo-. Difícil te va a ser
quitársela. Su palacio se encuentra en la punta de una aguja, la aguja está encerrada en un
huevo, el huevo lo lleva dentro un pato, el pato vive dentro de una liebre, la liebre está encerrada
en un cofre de piedra, y el cofre se halla en la copa de un alto roble.
Mucho anduvo el príncipe Iván hasta que, por fin, vio un alto y rumorosos roble, en cuya
copa descansaba el cofre de piedra. No había forma de alcanzarlo.
En ese momento apareció un oso que arrancó de raíz el roble aquél. El cofre cayó y se hizo
pedazos. Salió de él una liebre que echó a correr. Pero otra liebre le dio alcance y la hizo trizas.
De la liebre muerta salió un pato que voló muy alto, hasta el mismo cielo. Pero hete aquí que otro
pato se precipitó sobre él y le dio un terrible aletazo. El pato dejó caer un huevo, y el huevo se
hundió en el mar azul.
El príncipe Iván estalló en amargo llanto. ¿Cómo iba a encontrar el huevo en el fondo del
mar? Pero, de pronto, nadó hacia la orilla un sollo, llevando en la boca el huevo. El príncipe Iván
lo partió, sacó la aguja y la clavó en el suelo. Frente a él se desplegó un hermoso palacio con
cúpulas de cristal.
Entró entonces el príncipe Iván en el blanco palacio de Koschéi el Inmortal. Basilisa la
Sabia salió corriendo a su encuentro y lo besó:
– Mi hija me ha superado en sabiduría. Tú has vencido mis más poderosos trucos.
Ambos han ganado mi eterno respeto. Les deseo una vida llena de felicidad.
La pareja regresó al reino para celebrar su boda. El rey nombró a su hijo Iván heredero del
trono. Sus hermanos mayores, que habían encontrado nuevas y mejores esposas se convirtieron
en sus fieles consejeros. Y así vivieron el príncipe Iván y Basilisa la Sabia, felices, reinando con
bondad y sabiduría por muchos, muchos años.
Glosario:
Ilustre: célebre, distinguido.
Mandatario: persona que ocupa un cargo en el gobierno.
Acongojado: angustiado.
Lienzo: tela hecha con lino, cáñamo o algodón.
Arabesco: dibujo complejo utilizado para adorno.
Festín: fiesta en la que se sirve abundante comida.
Cuclillo: ave migratoria de unos 26 cm originaria de Europa, Asia y África.
Compadecerse: sentir lástima o pena por la desgracia ajena.
Tensar el arco: prepararlo para disparar.
Sollo: esturión. Pez marino de gran tamaño. Remonta los ríos para desovar. Con sus huevas se
prepara el caviar.
Actividades
1- Señalen con V las afirmaciones verdaderas y con F las
falsas.
___ El príncipe Iván besó a la rana porque quería que se
convirtiera en princesa.
___ El rey se asombró de que una rana cociera una camisa tan
linda.
___ A pesar de haberlo visto con sus propios ojos, Iván no cree
que su novia se haya convertido en un pájaro y haya salido volando.
___ Iván recibe la ayuda de una bruja.
2- Completen el siguiente cuadro con al menos un ejemplo tomado del
cuento “La rana que fue princesa” para cada elemento sobrenatural.
ELEMENTOS SOBRENATURALES EJEMPLOS
Objetos mágicos:
Personajes con poderes sobrenaturales:
Encantamientos:
Transformaciones:
Animales con características humanas:
3- Como ya sabemos, el cuento maravilloso respeta la estructura básica
de la narración: Sit. Inicial, Conflicto o nudo y desenlace. Completa
con una breve oración qué sucede en cada etapa.
Situació[Link] …………………………………………………………………………
……………………………………………………………………………………………
Conflicto …………………………………………………………………………………
………………………………………………………………………………………….
Resolució[Link]………………………………………………………………
……………………………………………………………………………………………
4- Expliquen en qué se parece “La rana que fue princesa” a cada uno de
los siguientes cuentos, es decir, escriban las similitudes que
encuentran.
“Cenicienta”
“La Bella Durmiente”
“Los tres chanchitos”
“La bella y la bestia”
“Pinocho”
ETAPA OCTAVA ( 15/6-26/6)
Para esta etapa tendrán que observar los dos primeros capítulos de la
serie “Érase hace mucho tiempo” (Podrán encontrarla en Netflix: Once
Upon a Time).
ACTIVIDADES:
1- ¿A qué cuentos maravillosos remiten? (es decir, qué personajes
aparecen que hagan referencia a los diferentes cuentos que ustedes
conocen.)
2- Crear un cuadro en el que puedan explicar las similitudes y diferencias
que encuentran con los cuentos maravillosos que aparecen.
Ante cualquier duda o consulta, no duden en
escribirnos o comunicarse con la docente a través de
las preceptoras.