NOTICIA.
HUELLA DE CARBONO: LOGRAN CUANTIFICAR LAS EMISIONES DEL PROCESO DE
PRODUCCIÓN DEL ARROZ.
Investigación del INTA buscó cuantificar las emisiones de gases de efecto invernadero de
todo el proceso de producción del arroz.
Un equipo de investigadores del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria
(INTA) estimó la huella de carbono del cultivo de arroz durante la campaña 2021-2022 y
pudo cuantificar las emisiones de gases de efecto invernadero de todo el proceso de
producción del arroz.
En ese sentido, la especialista en ambiente y desarrollo sustentable del INTA
Balcarce, Susana Maciel, indicó que “todos los procesos productivos repercuten en el
ambiente y, por lo tanto, emiten gases de efecto invernadero y que el cultivo de arroz es una
importante fuente emisora de gas metano (CH4).”
“Es importante conocer lo que emitimos durante las etapas de producción primaria, primer
eslabón de una larga cadena, hasta el consumo del producto final”, puntualizó Maciel y
agregó que el 75 % de la producción de arroz de la Argentina se exporta, por lo que conocer
su huella permite agregar valor ambiental y generar ventajas competitivas a los productos y
sistemas de producción.
Estudio experimental.
En un lote experimental ubicado en la Estación Experimental Agropecuaria Concepción del
Uruguay, Entre Ríos, evaluaron la variedad Gurí INTA CL, uno de los cultivares largo fino
más comercializados en el país, desde noviembre del 2021 hasta el mes de marzo de este
año.
Como resultados preliminares determinaron que la emisión fue de 0,804 kilogramos de
dióxido de carbono (CO2) equivalente por cada kilogramo de semilla producida. “Esto arroja
estimaciones que suponen la emisión de 1,22 megatoneladas de CO2 equivalentes en la
producción de variedades largo fino a nivel nacional”, detalló Maciel.
Si bien el gas de mayor emisión en la producción de arroz es el metano, se trata de un
elemento que aumenta de acuerdo con el incremento de la dosis de fertilización nitrogenada.
“Cuando hacemos el balance de los datos obtenidos, el metano es quien más aporta a la
huella de carbono convertido en toneladas de dióxido de carbono equivalente”, indicó la
investigadora del INTA.
COMENTARIO.
La investigación del INTA sobre la huella de carbono en el proceso de producción del arroz
es un paso significativo hacia la comprensión y mitigación de las emisiones de gases de
efecto invernadero en la agricultura.
Este estudio nos recuerda que todos los aspectos de la producción agrícola tienen un
impacto ambiental, y es crucial entender y cuantificar estas emisiones para tomar medidas
efectivas hacia la sostenibilidad.
El hecho de que el 75% de la producción de arroz en Argentina se destine a la exportación
resalta la importancia de conocer y reducir su huella de carbono para mantener la
competitividad en los mercados globales y agregar valor ambiental a los productos. Además,
el enfoque experimental utilizado en el estudio proporciona datos concretos y detallados que
pueden servir como base para políticas y prácticas agrícolas más sostenibles.
Es particularmente preocupante que el metano, un gas de efecto invernadero especialmente
potente, sea la principal fuente de emisiones en la producción de arroz. Esto subraya la
necesidad de abordar no solo la cantidad de fertilización nitrogenada, sino también otros
factores que influyen en la producción de este gas durante el cultivo de arroz.
En resumen, esta investigación destaca la importancia de evaluar y reducir la huella de
carbono en la agricultura, no solo para proteger el medio ambiente, sino también para
mantener la viabilidad a largo plazo de la industria agrícola en un mundo cada vez más
preocupado por el cambio climático.