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* “Acordar y transformar”. Marta Elena Caram. (La Ley 2000-D, 928).
ACORDAR Y TRANSFORMAR: ‘CENTRO DE COPADD UAH
Por Maria Elena Garam
1. Introduceién
La implementacién de fa ley 24.573 de conciliacion y mediacién obligatoria (Adia, LV-E $894) ha
dinamizado una direccion posible de la mediacion: la mediacién para el acuerdo.
Sin duda, cuando se tiene en cuenta que buena parte del sentido de la ley -tal como surge de los
informes pariamentarios que la acompaftaron' - es lograr una mejor administracién de justcla a
través de la descongestion de los tribunales, el acuerdo es transformar, entonces, este es el objetivo
mas evidente del proceso?
Ello no impide advertr el sdido propésito de la ley en cuanto a favorecer el cambio de concepcién
cultural y social con relacion a la solucién de conficlos, objetivo que en cuanto a la difusién del
sistema se ha cumpido invalorablemente,
Pero, hoy por hoy, cuando seevalia la eficiencia de un centro de mediacién, o de un programa o
experiencia de mediacién, y hasta de un mediador, ésta se mide por el nimero de acuerdos
alcanzados.
No es esta la Unica mirada posible con relacién al sentido de la mediacion, Podemos hablar de otra
linea de trabajo, Ambas traslucen una ideologia basica diferente con relacién al conficto, buscan
fines primarios distinfos y gor ende presupone el uso de técnicas e intervenciones también diversas,
que pueden confgurar diferentes estilos de mediador: una es la lamada mediacién para ef acuerdo,
que antes mencionamos, y la otra es la llamada mediacién transformativa, sobre la que tan
sensiblemente se fran expresado Barush Bush y Folberg?.
Quisiera, en forma breve, delinear ambos modelos, 0 marcos y después discemir si un mediador
puede trabajar con ambos, si por el contrario resultan excluyentes.
Lo que si estoy segura no debiera hacerse es olvidar la existencia de uno y otro, porque ello puede
implicar un sombrio empobrecimiento de la tarea profesional, riesgo al que siento se exponen
muchos mediadores si adoptan una actitud esc&ptica en atencién a la por ahora reducida cantidad
de casos que reciben a través del soreo previsto por la ley 24.573.
"pecans Patomertaos” Reta, LA LEY, 1995-8, 29
2 Gbsinvese pe eempleaexorcen raat” dla medacn cafoma suge ds dees elements (par empl a2 dle, $18 —
‘Ada, LEA 182}, ben prilzade por KREMER, Heck, “La rerun del medadren el decelo SY, en UA LEY S66, 1017), en un
‘canter donde, en igo en nla sro se ear ol ae
BARUCH BUSH, Ay FCLBERG, P,Lapromesa dela mac, Ed. Gri, Baral, 198.
“Asilstma Deut Kab y Keno Keys deine care sexes ret ques miaoes en pr at sna yanizar
‘ns abiaenmiritastbjan an va dsp," aes dl hare que covers dead” p70 en Cun alr result Peres
te Medatere’,E6. Pals, Buonos Ate, 185.
ORIGONE 154-ViLLA TES
catradecopiadicsur earI Elconflicto
Para quienes participan de la ideologia basica que implica la bisqueda primordial del aquardo, et
conficto se visualiza centralmente como un probleme a resolver.
El problema deviene de necesidades que las personas no lagran satisfacer de manera compatible,
Si bien muchas veces la gente elige evitar la confrontacin, y por ende no encara laresolucién de su
conficto, el camino natural es tender a buscar algin modo en el que estas nevesidades se vean
satisechas, Prueban negociar entre ellos, y cuando ya no es posible, recurren a la intervencién de
Un tercero, como puede ser el mediador.
La tarea se dirige entonces a tratar de buscar satisfacciin de estas necesidades, usando, por
ejemplo, las pautas basicas de los mecanismos colaborativos, donde se intenta superar el mero
diagrama distbutvo de la creacién de nuevas opciones, para trabajar con elles, rumbo hacia el
acuerdo,
No quisiera que esta caracterzacién sugiiera un dejo despectivo hacia la mediacién “acuerdista’
‘aunque elgunos sefialen sus deficiencias®
Advigrtase que no se esté pensando que mediar para el acuerdo implique restringise a una
mediacién posicional -que, dicho sea de paso, sus buenas ates requiere-, ni tampoco que el
mediador limite a las partes en su necesidad expresiva o que esto resulte de un trabajo superficial.
Signiica que la bisqueda esté orientada hacia el més allo grado de satisfaccién posible de las
necesidades en juego, lo que por cierto no es poca cosa, pero no puede desconocerse que la
adopcién de este modelo importa necesariamente consecuencias en el disefio de la mediacién.
Para el modelo transformative, en cambio, el confcto conlleva un desafio a la capacidad de
Superacion de las personas y al esfuerzo por lograr UN Mejpramiento personal y en relacion con Tos
demés————
Bajo esta mirada, el conficto no es un problema a resolver sino una fecunda acasion para ayudar a
la transformacién de los individuos comprometides. “Concede al individuo*, diria Folberg, “ia
oportunidad de sentir y expresar cierto grado de comprensién y preocupacién por un semejante, a
pesar de la dversidad y la discrepancia’
Transformar a los individuos, implica también transformar a la sociedad. La mediacién es el método
que permite ayudar a esta transformacion®.
ML Objetivos
La mediacién para el acuerdo tiene, como objetivo de trabajo, el mejoramiento dela situacion de las
partes a Waves del acuerdo; la mediacion transformativa tiene como propdsito el mejorar de fas
partes mismas. No se descartan, por certo, los acuerdos: favorectda la relacion entre las partes, los
*HHCHTON Eira Ly ALVAREZ, Gays 8, "acc pra reser ois. p, 22, EA Her, Suenos Aes 155acuerdos vendran por afiadidura, pero éstos serén ‘auténticos y equilibrados’, ‘ya que no hay un
modo eficaz de abordarios sin crear iesgo de hacer mais mal que bien",
Este objetivo se alcanza a través del desarrollo conjunto de dos conceptos: La revalorizacién y el
reconocimiento,
La revalorizacion supone realizar y fortalecer la propia capacidad como individuo para ententar y
fichar con Tas crrcunstancias adversas y problemas de todo tipo.
El reconocimiento supone realizar y fortalecer la propia capacidad como individuo, es decir, alcanzar
algir grado de revalorizacion para experimentar Taga eORPSCETY resar preacupacion ¥ Consideracién por los
‘otros especialmente si éstos estén en-una situacion diferente de la propia
Estas dos dimensiones del crecimiento humano configuran los efectos mas importantes de este
modelo de medlagén.
No quisiera transmit una resonancia abstracta de estos conceptos y que por ello parezcan ideas
micas que por inalcanzables se vuelvan inaplicables. Mas adelante trataré de explicar cémo se
traducen en movimientos precisos y tecnicos concretos dentro del proceso,
WV. Agenda
El mediador que trabaja para el acuerdo elabora una agenda de trabajo con ls cuestiones centrales
a solucionar, descartando aquellos temas intangibles que no esta dispuesto a profundizar,
sencilamente porque, en su esquema, si bien acompafian y explican aspectos del conficto, no se
consideran aptos para ser trabajados dentro del ambito acotado de la mediacién, y
consecuentemente, ol esfu la definicién de los problemas que si han de integrar
el acuerdo,
Ello no quire decir que el mediador boo esta impronta agenda, no perita y aliente el desahogo de
las pares, 0 favorezca la expesién de sus estadas de drimo. Es més, muchos mediadores rabejan
dentro de este modelo muy senstvamente, legando a las partes con escucha auténtica y genuina
pero suele suceder que estos momentos pueden quedar como meros desahogos sin
0, o que sencilamentesivan para suavizar la agresiidad o ansiedad de ls pares,
removelas como un obstculo y poder asi avanzaren la bisqueda del acuerdo. Enel modelo
transformativo, la agenda se consttuye centralmante nesiionesintangibleSpropias de cada
siuacén,digiendo el senido del procedimiento a obtener paso a paso eg
toiia a cada pare en un Teat protagonist, ¥ensancha la mitada de cada Uno Con perCepCON dé
7p. en0.
ideo.” at Ya ciao, p. AtV. Técnicas en Juego
la ee
ircunstancias de las partes. Soslaya asi aspectos minuciosos, cronicas de conversaciones previas,
secuencias pormenorizadas en el tiempo sobre las que las partes suelen abundar y manejar, como
die, las siuaciones de enojo 0 agresividad como un impedimento para concentrarse en el proceso.
Es decir que en ls relatos de las partes va elgiendo aquellos lineamientos que entiende pueden ser
Ules para el diseto del acuer ile aparezcan como improductives.
Ello conduce a que pueda obtener una defincién de los problemas, los despeje de las cuestiones
intangibles, y los proponga como los temas centrales a considerar. Esta seleccién le permite al
mediador caracterzar la disputa, y en un extremo podria decrse hasta “categorizeia’y recurirasi a
su propia “urisprudencia’; es decir, su universo de experiencia profesional en el que @ casos
parecidos correspondieron acuerdos con determinados contenidos.
En contraste con este esquema, lg orientacion transformadora trabaja con la mirornevaluacién de los
movimientos de las partes. "El mediador se concentra en las pinceladas y no en la imagen global del
cuadro”®,
Es asi que las pequefias secuencias, los dichos de las partes, sus intercambios pasados y actuales,
aun cuando los mismos estan referidos a las cuestiones sustanciales traidas, son resignificados con
mmiras a destacar el poder de cada parte y la comprensién de la otra.
Para ello alienta a las partes en jones personales, sus elecciones, sus_propias
definiciones de fos problemas, y se ulilza cada paso del proceso para obtener la revalorizacion y el
reconocimiento.
VL Estilos de Mediador
Anes maces conigran cree etos de meadr. Laced que abe para ol axeto,
sostiene Folberg, es claramente més directivo, ya que concentra en si mismo la facultad G6 elegir
cuales son los aspectos centrales del problema, segin su propio crterio de definicion del mismo,
donde con una mirada extrema, casi pasa a convertrse en una parte mas, con un interés propio
(hallar una buena solucion al problema), de modo que las soluciones se vuelven del ipo "gana-ganta-
gana’,
Naturalmente la consecuencia més peligrosa de esta modalidad intervencionista la constituye la
infuencia suti, casi inadvertida por los partcipantes, donde los movimientos prescriptivos quedan
disimulados, pero conducen a que las partes consideren como propias soluciones que en realidad
‘no lo son, sino que provienen del mediador, y que, en el fondo, los dejen_insatistechos,
menoscabando as la probabilidad de cumplimiento y lastimando el principio de autocomposicién. SI
en realidad las partes no eligieron genuinamente la posibildad de sada, resutta difcl que
experimenten la fuerza que subyace’en la autodeterminacién'®,
* eon. Cit pA
{0"Un estat med produc por un pra proses de eer y eon dela pate fotos lo ms que un ‘Yesutad buen indo
rls capacled Greve imprison dt medar 138, ch)‘su vez “categorizar la disputa, leva a que el mediador piense que los casos hasta son “repetidos,
y presugonga, como dijimos, que puede predecir el tipo de solucién, bajo ta idea de que si algo fue
bueno para un caso, también lo sera para éste, y en consecuencia, trabaje para ello,
Desde la Spica transformativa, el mediador evita dar forma a las cuestiones, propuestas o témninos
“el “TG. Difcinents cuestone fs expresiones Ge Tas Paes, Men0S alr ponds props
Sobre Ta mesa, sino que se limitara a plantear interrogantes para que las partes reflexionen,
alentando que compartan la informacién, el andlisis de la misma, las opciones que sujan,
privilegiando el reencuadre de los problemas y el intercambio de percepciones, a la presion
conducente hacia el acuerdo",
Todo ello implicaré que la disputa aparezca con caracteristicas propias, porque si se aliende a la
infnita gama de relaciones personales en juego, el universo posible es tan rico y amplio, que su
tarea seré siempre renovada y diferente, y su capacidad de asombre se mantendra casi intact,
pudiendo recuperar la frescura que al ofco concede fo novedoso. Recuerden a Leén Felip”..ue
no se acastumbre el pie a pisarel mismo suelo..""2
Cuando escribo estes cosas pienso en muchos mediadores que nos transmiten cierto desaliento
Porque sus casos se repiten (‘otro mas de chapa y pintura’), y sostengo que aunque sea un
‘momento de su mediacién, o una mediacién entre varias, las partes tienen que sentir este efecto
‘ransformador, porque entonces el mediador experimentara esta réfaga renovadora y profunda, tan
necesaria para el estimulo que merece su difil trea,
No hay razén para esperar que ello s6lo suceda en las mediaciones por conflctos familiares (corno a
veces se tiende a dar por supuesto), porque las relaciones palrimoniales también suelen estar
impregnadas de estos aspectos, aunque a veces el pasado se resuma en el momento sibito de un
‘accidente de trénsito y las partes aspiren a no compartir un solo minuto en el futuro, y es més, si
pueden no verse nunca mas, mejor atin,
Vil. Movimientos especificos
Una parte se veré revaloizada en la mediacion si:
¥ Con relacisn al confit, comprende con claridad cudles son sus auténticas metas (Intereses en
la terminologia de Harvard), sus alterativas (y opciones), y el grado de control que tiene sobre
tas mismas, asi como de los recursos con los que cuenta y su posibidad de distrbuilos 0
acrecentarios.
Y Con felacién al procedimiento adviette genuinamente su poder de autodeterminacién para
decidir si permanece 0 no en la mediacién, si acepla un asesoremiento o decide un curso de
zccién.
¥ Con relacién a sus habildades para manejarse en el conficto, experimenta escuchar,
‘comunicar, analzar,evaluar y proponer.
Con relacién a su capacidad de decision si puede recapacitar sobre los diferentes pasos previos
ala toma de decisiones y advert el grado de libertad con que cuenta para ello,
"etna. af Ct a
"FELIPE, Len, Romeo Sol," 7, £4 Lose,El proceso de revalorizacién puede verse como un pasaje gradual que va desde un Momento i
donde predomina en la parte la sensacién de conmocién, desorganizacién e inseguridad propias de
quien se encuentra en conficto; hacia un Momento 1, en el que se logra la sensacion de confianza
personal que implica tomar consciencia esclarecida de su situcin en el conficto, su
autodeterminacién y autonomia, aun dentro del marco de limites extemos dentro de los que pueda
moverse',
Una parte puede proporcionar reconocimiento a fa otra cuando alcanza su propia revalorizacién,
puede desconectarse de su propia situacién y darse las opciones siguientes:
Y Considera la situacién del otro, cémo vive el conflict, cémo ve las cosas, las siente 0 las
proyecta, no como una mera estrategia (en el sentido de Harvard) sino como un acto sincero de
comprensién,
Cuando ademas desea hacerlo
Cuando lo piensa de verdad
Cuando lo reconoce expresamente
Cuando lo reflefzen actos
ES
En resumen “sobrepasa sus propios limites para relacionarse con lo que la otra persona tiene de
humano"™
El proceso de reconocimiento implica el pasaje de un Momento Jen el que la sensacién de amenaza
y agresin por la conducta y las pretensiones de la otra parte, generan una concentracién en la
propia posicién y necesidades que se revela a través de actitudes hostiles hacia el otro; hacia un
Momento Il, en e! que se sobrepasa la concentracién en si mismo para otorgar reconocimiento al
otro bajo las formas antes enumeradas.
Ambos objetivos son movimientos de ida y vuelta, con voltae variable, que se dan en pequetios,
pasos, sin desperticiar un resquicio de la comunicacién desplegada. La revalorizacion puede
alcanzarse siempre con trabajo del mediador sobre la reflexién y receptividad de las partes; el
reconocimiento (auténtico) no siempre, porque no puede ser forzado, y depende de la voluntad de
los participantes, ya sea que ésta brote esponténeamente o por sufl provocacién del mediador.
Alcanzar en una mediacin revalorizacién y reconocimiento es independiente del acuerdo, y en su
mas alto sentido se lograré si las partes pueden frente a una nueva situacién, trastadar a ésta el
surco marcado por este diferente tratamiento del conficto'®.
Vill, gCémo se desenvuelve un mediador en el modelo transformative?
Dije antes que la altura moral de los objetivos de la mediacién transformativa, puede sugetir cierto
aire abstracto que la vuelva inaccesible en el desempefio cotidiano.
Pe. 113y 16,0b.08
sonatp.44
'Ver no ism sntoLa med nbn auc, dela ater, on Reta de Fudan br No, 6.15, 105No es asi, y muchos mediadores aplican algunas de sus pautas, aun intulivamente, sin la
intencionalidad de estar conformando un modelo ortodoxo.
Pasomos al quehacer concreto del mediador.
Los lineamientos basicos pueden condenarse en estos tres puntos:
‘1, Microenfoques de los aportes de las partes
‘Todo el material informativo que las partes acercan es alentado por el mediador quien posee su
atencién en todas las expresiones de las partes, intentado obtener de cada intervencién los
elementos que permitan avanzar hacia la reflexion y autoderminacién de los participantes..
Una aplicaciin directa de ello es, por ejemplo, no consentr la impresién de las partes de que la
finalidad de la mediacién necesariamente conduce al arreglo caracterizandola asi en el discurso
inicial, sino reemmplazando esta expresién por “a invitacién a reflexionar conjuntamente en este
mbito acerca de sus verdaderas posibilidades dentro del conficto y su toma de decisiones acerca
de las mismas.”
Del mismo modo, se puntualizara cada vez que sea necesario que la fuerza resolutiva no se
‘concentra en el mediador, como las partes pueden tender a creer, sino en elas mismas, no s6lo en
cuanto a los acuerdos finales, sino en cuanto cada aspecto del procedimiento: la confeccién de la
agenda, la presencia de otros participantes, etcétera.
Desde el punto de vista de la técnica de comunicacién més rica en este tramo, la consttuira, a mi
entender, a escucha auténtica del mediador. Hablo de un mediador con la frente despejada, que no
juzga, no censura, no se anticipa al conocimiento y ubicacin de las partes, y que les hace sentir que
nnada tienen que demostrarle para probar su valia, porque sabe, como dice Haynes en su Premisa 7,
{que “cada persona tiene un sentido comin y una sabidurla innata, aunque las circunstancias nos
desconecten de ello y nos hagan actuar de forma itracional, pero justamente el tercero puede
ayudammos a reconectamos con nuestra propia sabiduria’
2. Alentar a las partes a deiberar y adoplar decisiones propias.
Ello se alvenza cuando se ayuda a las partes en el esclarecimiento de los aspectos cabticos del
problema, la desagregacién de sus elementos, tanto en cuanto a lo que realmente necesitan como @
sus genuinas posiblidades, y la fuerza decisoria que sobre la misma conserva. Sefalale a la parte
su apiitud para ciscemir estas cosas, para poder escuchar, para transmit, etc, conducen al mismo
objetivo.
Quizé las preguntas reflexivas constituyan una de las técnicas més britantes para este tramo, es
decir aquellos interrogantes dirgidos a la partes para que wuelva la mirada sobre si, se separe de la
1 "Cuando al meade tsca 1» buero que a} en a gels no fe deg la cdi que os lela exibonlenpraamene en as
negocacones..porue es deb que hay de exencamete burn en las arisen Geputa qb emerge une soln raze" HAYNES. Jet M,
“Lamedacn enol dvr 4, Ed. Gri, Butnos Ae.informacién, y busque nuevas respuestas"”. xCémo se siente ahora frente a estas posibildades?
{Qué le impide elegir? {Cémo le afectan estas cosas? {Qué puede hacer diferente para
modificario? ,Qué desea de verdad hacer?.
3, Alentar la utilizacién de perspectivas
‘Tomar en cuenta todas las expresiones de disculpa, de reconocimiento, de admisién de la verdad de
les descripciones, es una manera de preparar el camino para el reconocimiento entre las partes.
Pero sin duda una de las tareas més fecundas del mediador en este sentido es contribuir a
esclarecer las diferentes percepciones acerca de las cosas, la compatibilad de las mismas y llevar
a la comprensién de una ldgica que privilegie la diversidad de las percepciones, aun a costa de
renunciar@ la solidez de la l6gica basada en una inica verdad",
Sin duda la técnica mas efectiva son las preguntas circulares, es decir, aquellas preguntas abiertas
que motivan @ la parte a colocarse en el lugar del otro (,Cémo piensa que se habrd sentido la otra
parte frente a esto? {Qué piensa que necesita la otra parte? {Qué le ayudaria a usted si estuviera
en el lugar de la otra parte?
1X. Es posible aunar ambos modelos?
Folberg y Busch sefiaian que no es posible la integracién de ambos enfoques y aunque el mediador
efectie los movimientos concretos que impliquen la bisqueda de la revalorizacion y el
reconocimiento de les partes, el trabajo enderezado hacia el acuerdo subsume estos intentos'®,
condicionando el proceso y determinando una actitud del mediador.
Personalmente entiendo que cabe efectuar una distincién entre la indole de los conflictos que se
acercan a nuestra mesa de mediacién y advertir cudndo aquellos pasan por temas
predominantemente relacionales o cuando ello no es asi.
En les primeros casos no hay duda de fa inmensa riqueza de recurtir al modelo transformativo, y de
mismo modo en los aspectos relacionales que puedan aparecer en confictos de otra naturaleza
Pero aun cuando no apliquermos el modelo en su mayor plenitud, existe un conjunto de
intervenciones minimas que resuitan inexcusables, y que son movimientos precisos que conducen a
muti la revalorizacion y reconociiento, Ellos son
Respetar todas las decisiones de las partes, aun las procedimentales que no se sienten,
naturalmente, destructvas del proceso (no del acuerdo) y que por ello traigan més fustracién;
Insistren ta necesidad de mejoramiento de las partes més que en la firma del acuerdo;
Tomar todo indicio de acuerdos preexistentes y jerarquizarlos;
¥ Reiterar cuantas veces sea necesario que el mediador no resuelve, sino esas partes;
¥ Convalidar con as partes la composicion de una agenda siempre abierta a nuevos aspectos que
puedan aparecer,
1 Ver‘ lerguaje del medida pregunta’ abajo de adr con laa Elba en Raita La ey.
"BONO, Ear, Liga Fat £4. Pads.
"806.0. 17Capturar todo mensaje de disculpa y todo asentimiento aunque sea parcial a un aspecto que
ppuedan aparecer.
¥ Delenerse en las cuestiones aparentemente intangibles, escucharlas, incorporartas
‘comprometer el esfuerzo para que sean atendidas (no solucionadas);
‘Tratar que las partes definan sus cuestiones.
Postergar cualquier modalidad de proponer opciones hasta el momento de impase total, y ali
s6lo con técnica cuidadosa;
Preguntar y escuchar, antes de afirmar y enseftar
CConvalidar cada progreso como resultado de la actividad de las partes;
Provocar la comprensién (no justficacion reciproce) de la dvrsidad de las percepciones.
¢Acordar otransformar? Zacordar para transformar? gtransformar para acotar?.
SS
SAAN
‘Aunque la respuesta resuene poco rigurosa desde el punto de vista de la coherencla interna del
modelo, yo dira acordar y transformer, porque pienso en un mediador comprometido con su oficio,
donde cada uno de sus movimientos tenga una direccion dtl y noble sobre las personas que las
circunstancias han acercado a su labor.
Y a quienes tiene el privlegio de participar en la edad temprana de la mediacién en la Argentina -y
también por ello la pesada carga de sufir sus resistencias- les cortesponde la responsabilidad de
‘ransmitr una mediacién de alta calidad, donde las personas y sus cuestiones, sus preacupaciones y
sus esperanzas sean honradas con fina habilidad profesional y vigorosa conciencia ética, Si esto se
logra, todos se levardn algo inolvidable después de haber compartido ese proceso, aunque a veces
lo. parezcan logrs silenciosos que perduren en el 2mbitoreservado de la sala de mediacion,