Introducción y características
La Generación del 27 se tratará de la denominación dada a un grupo de poetas españoles
célebres que se encuentran en el Ateneo de Sevilla durante la conmemoración de la muerte
de Luis de Góngora. Si bien no todos coincidían en generación, les unía los fuertes vínculos
amistosos entre ellos, su convivencia continua en la Residencia de Estudiantes de Madrid,
actos comunes en los que participaban, colaboración en las mismas revistas, etc. Todo esto
viéndose truncado y cambiado a comienzos de la Guerra Civil Española acontecida entre
1936 hasta 1939.
La poesía de esta generación, si bien bastante diferenciada entre sus distinto autores,
encontraría tendencias similares entre sí; tratándose de esta manera de una poesía que
logra equilibrar una esencia ciertamente intelectual con otra más popular, siendo todo este
equilibrio y su apertura a otras corrientes literarias así como su asimilación lo que los hace
resaltar. También cabe señalar su respeto profundo por los poetas clásicos y la tradición,
pero sin nunca abandonar la innovación, sintiendo admiración por vanguardistas y poetas
primitivos por igual.
Este grupo se hallaría entonces formado por:
● Luis Cernuda.
● Federico García Lorca.
● Pedro Salinas.
● Vicente Aleixandre.
● Rafael Alberti.
● Jorge Guillén.
● Dámaso Alonso.
● Gerardo Diego.
● Emilio Prados.
● Manuel Altolaguirre.
A quiénes, con el objetivo de destacar también la labor literaria del sector femenino y dar
valor a su trabajo menospreciado por la historia, se les añade las denominadas
“sinsombrero”:
● Concha Méndez.
● Carmen Conde.
● Josefina de la Torre.
● Ernestina de Champoucin.
Pese a lo anteriormente mencionado, la Generación del 27 se tratará de un grupo que
beberá bastante de su propio contexto social, uno cambiante para el país y que trae
distintas etapas bien diferenciadas entre sí.
Etapas
La primera etapa se caracteriza por una gran cantidad de influencias, entre las que se
incluyen los posmodernistas y Gustavo Adolfo Bécquer, acompañado de la influencia y
mentoría parcial de Juan Ramón Jímenez. Resalta también por su admiración y respeto a
los clásicos como se mencionó previamente, usando estrofas tradicionales para resaltar
esto. Si bien la obra puede percibirse algo deshumanizada y hermética, no es el caso en su
totalidad, ya que lo sentimental tiene espacio también por la propia influencia becqueriana.
Obras resaltables:
● Surtidor, de Concha Méndez.
● Égloga, elegía, oda de Luis Cernuda.
● Romancero Gitanto, de Federico García Lorca.
Por otro lado, la segunda etapa se ve impactada por la aparición del surrealismo en el
panorama, que provoca un proceso irremediable donde la poesía recupera una mayor
humanización, reflejado en la liberación de la palabra, el uso del verso libre y uso de
amplios recursos estilísticos para expresar los sentimientos más profundos de sus autores,
tales como el amor, la desesperanza, el ansia, inquietudes sociales o existenciales. Todo
ello se da por un período de cambios sociales para España, donde la dictadura de Primo de
Rivera termina en 1931 y se da comienzo a la Segunda República Española, en un contexto
de nuevas incertidumbres y posibilidades, que terminan de desembocar con el estallido de
la Guerra Civil.
Obras resaltables:
● La voz a ti debida, de Pedro Salinas.
● Cántico de Jorge Guillén.
● Poeta en Nueva York, de Federico García Lorca.
● Los placeres prohibidos y Donde habite el olvido, de Luis Cernuda.
Y por último, la tercera etapa es una convulsa. Lorca es asesinado por el franquismo, la
mayoría de poetas del 27 se ven obligados al exilio tras la instauración de la dictadura y en
general el grupo se dispersa. Cada uno seguirá su rumbo, sin nunca abandonar la
humanidad que habían desarrollado en su poesía en la segunda etapa. Los temas de patria
perdida, nostalgia, etc. Serán temas recurrentes que den paso a un humanismo angustiado
y de tonalidades existencialistas.
Obra resaltable:
● Hijos de la Ira, Dámaso Alonso.
● Entre el clavel y la espada, de Alberti.
● La Desolación de la Quimera, de Luis Cernuda.
Un vistazo a los autores.
● Pedro Salinas, profesor de universidad y exiliado. Su poesía es intelectual y suele
cantar teas de amor, con paradojas, juegos conceptuales, entre otras cosas. Su
poesía tiene una aproximación sencilla en apariencia pese a todo, componiéndose
esta de silvas, versos cortos y silvas. Tiene algunos temas futuristas en Presagios.
Su obra maestra son Razón de Amor y La voz a ti debida.
● Jorge Guillén, catedrático de universidad que emigra hacía EEUU y después a Italia,
aunque acaba regresando a Málaga. Representante predilecto de la “poesía pura”
enseñanza de Juan Ramón Jímenez, con un lenguaje muy meticuloso, elaborado y
selecto. Resalta su obra Aire Nuestro.
● Gerardo Diego, catedrático de lengua y literatura de instituto, no fue exiliado. Su
poesía tiene un grupo de obras vanguardistas (Imagen) y otra más clásica (Versos
humanos).
● Dámaso Alonso, profesor y crítico literario de alto calibre, tampoco fue exiliado.
Resalta Hijos de la Ira, como una poesía desarraigada de corte existencial.
● Vicente Aleixandre, quien recibió un Nobel en 1977. Su poesía gira en torno al deseo
de la fusión entre el hombre y la naturaleza, siendo esto en su primera etapa. No
obstante en la segunda etapa escribirá Historia del corazón, profundamente
surrealista y abandonando cualquier tipo de característica hermética, usando verso
libre y versículo.
● Federico García Lorca, estudió letras en la Universidad de Granada y música, murió
fusilado y su muerte desencadenó la oleada de autoexilios por parte de los autores
de la Generación del 27. Representante de la sublimación entre tradición y
vanguardia, tratando temas de frustración y el destino trágico del hombre. Tiene
poesía andalucista en su Romancer Gitano, y mediante el surrealismo logra crear su
opus magnum, Un Poeta en Nueva York.
● Rafael Alberti, inicialmente pintor, posteriormente mostraría una gran actividad
política afiliándose al Partido Comunista Español (PCE). Desde 1939 hasta 1977
reside en Argentina e Italia hasta que puede regresar a España. De él nos podemos
quedar con el surrealismo, que sirvió de vehículo para la escritura de su crisis
profunda en la obra titulada Sobre los ángeles y el compromiso político en El poeta
en la calle.
● Luis Cernuda, licenciado en Derecho y alumno de Salinas. Su tema principal es el
amor insatisfecho, la soledad, la añoranza, la nostalgia, etc. Resaltará de su obra
recogida en La realidad y el deseo.
● Concha Méndez, transgresora y alguien dedicada a la escritura. Esposa de Manuel
Altolaguirre. Su obra abarca intelectualismo, vanguardismo, poesía humanidad y
desarraigada, etc. Hasta llegar a su vejez, teniéndola de tema recurrente. Resalta de
su obra Sombras y sueños.
● Ernestina de Champourcín, una mujer de un carácter culto que, pese a todo, no se le
permitió ir a la universidad y discípula de Juan Ramón Jímenez. Su temática es
fundamentalmente amorosa, resalta La voz en el viento.
● Carmen Conde, escritora y maestra así como primera mujer académica de la RAE.
Escribe literatura infantil y juvenil, pero también hace poesía erótica, amorosa, con
apelación a la naturaleza, etc. Todos referentes a la mujer y escondidas en capas de
yo lírico ambiguo. Resalta Noche oscura del cuerpo.