FIDEL EGAS, UN IMPERIO
CONSTRUIDO AL MARGEN DE
LA LEY.
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construido-al-margen-de-la-ley/
Algunos creen que la corrupción solo
está en el sector público, pero también está en el sector privado.
El caso de Fidel Egas, durante años el banquero más próspero del país y dueño de una
gran fortuna, es la demostración cabal de ello
Su fortuna se remonta a la crisis del Banco de Colombia, en el año 1984, cuando el
dueño de dicha entidad Jaime Michelsen, fue descubierto haciéndose “auto préstamos”,
armó sus maletas y se fue hacia Panamá. Para esto Michelsen era dueño de la operación
comercial de Diners Club del Ecuador, y Fidel Egas era uno de los accionistas que
trabajaban en dicha institución.
A cambio de las acciones de Diners que lo convertirían en el socio mayoritario, acepta
refugiar a los miembros del directorio del Banco de Colombia en dicha empresa,
iniciando así la fortuna y el poder que ostenta este hombre.
En 1974 un joven Fidel Egas había sido nombrado Director de Diners del Ecuador.
Prontamente, al año siguiente, en 1975, adquirió́ acciones de esta institución por un
valor de cuatro millones de sucres, mediante un crédito concedido por el Banco de
América y avalado por su padre, quien entonces era diputado.
Una vez con las riendas de Diners ingresó como accionista al Banco del Pichincha.
En el año de 1989, cuando el CityBank, en el gobierno de Rodrigo Borja, incauta 80
millones de dólares por atrasos en la deuda, mandan los dineros de la reserva monetaria
Internacional (RMI) en un banquito chimbo creado en el paraíso fiscal de Nassau,
mismo que es el Banco del Pichicha Limited, propiedad de Egas.
El dinero de la RMI, cuyo dueño era el pueblo ecuatoriano, fue utilizado para otorgarse
auto préstamos. Egas, Jaime Acosta Velasco y Antonio Acosta Espinoza, usan el crédito
para comprar 10 millones de acciones del Banco del Pichincha.
La estocada final del control sobre el Banco Pichincha se da el 19 de Junio de 1991,
cuando se reparte créditos al 2% anual, a 22 años plazo y con un solo pago, comprando
entre Egas y Acosta el 44.46% de las acciones del Banco del Pichincha.
Así, en sólo una década Egas logró hacerse con gran parte de las acciones del Banco del
Pichincha y no gracias a las acciones del “Espíritu Santo”, sino a gestiones nada santas
de altos funcionarios del gobierno de Rodrigo Borja. Todo ello, sin aportar dinero, solo
con “sagacidad” y “olfato”.
A fines de la década del 90, en el medio de la profunda crisis económica que atravesó el
país, volvería a recurrir a sus estrechas relaciones con el poder, para lograr que la
Corporación Financiera Nacional (CFN) le otorgara créditos de dudosa legalidad para
salvar a su Banco.
Con el control del poder del Banco del Pichincha, en 1994 Egas dio origen a la revista
Gestión. La estrategia del banquero empezó́ a vislumbrarse.
Sus actos siniestros deben ser ocultados, él debe mantenerse en la obscuridad y tras
bastidores, para que solo hablen por el los ventrílocuos de los medios de comunicación
que tiene en propiedad o alquiler y de los que vaya obteniendo.
Y, de paso, defender su poderío económico y chantajear a los gobiernos de turno.
Para mediados del 2000, antes de la llegada al poder de Rafael Correa, Egas ya era
propietario de un importante conglomerado de medios.
Además de Teleamazonas, uno de los principales canales de TV del país, poseía la
empresa Dinediciones, que nucleaba a las revistas Gestión, Soho Ecuador, Fucsia y
Mundo Diners; Publipromueve, una productora de televisión que trabaja con
Teleamazonas y que, además, tiene una unidad de negocios dedicada a la asesoría de
imagen a empresas; y Planimedios, una planificadora de pauta publicitaria.
“Egas hizo del Banco Pichincha una
máquina de hacer dinero”
09 de julio de 2013 -
Eduardo Granda, en entrevista con este Diario tras las publicaciones del 1 y 2 de
julio pasado respecto a los préstamos que hizo con el Banco Pichincha de Fidel
Egas Grijalva, dice que la actuación “usurera” y el cambio en las reglas de juego
por parte de esa entidad crediticia; la crisis bancaria de 1999 y el fracaso en una
inversión petrolera, hicieron que su patrimonio personal, que era de $ 75
millones, se vea afectado.
Desde su oficina ubicada en el norte de Quito aclara que su objetivo no es
recuperar los bienes que perdió tras la ejecución de las garantías del
fideicomiso, sino que se determine si el banco le afectó cobrándole de más,
valiéndose para ello de la adulteración de documento público; se encarcele a los
responsables, entre ellos Egas; y se sancione a exfuncionarios de la Fiscalía y la
Superintendencia de Bancos, que con su actuación “han impedido que durante
12 años brille la justicia”.
¿Qué pasó con los préstamos que hizo al Banco Pichincha y que recayeron
en el supuesto pago de casi el doble de la deuda, que le dejó sin varias
propiedades?
Yo empecé a obtener créditos del Banco Pichincha para operaciones financieras
que afianzaban una exploración de petróleo en Guatemala. Como había que
realizar inversiones en ese campo, obtuve 10 créditos con el citado banco. Sin
embargo, con el devenir del tiempo esto se mutó a 34 operaciones.
¿Cómo es eso de que mutó de 10 a 34 operaciones crediticias?
Porque los créditos eran implementados a corto plazo, máximo a 180 días, y yo
los recibía porque tenía la expectativa de un descubrimiento de petróleo grande
(en Guatemala), y con él podíamos satisfacer todos esos créditos.
Lamentablemente eso no fue así.
No fue así, ¿por qué?, ¿qué pasó?
Con la confianza que yo tenía con Banco Pichincha y la amistad, entre comillas,
personal con Antonio Acosta Espinosa y más aún con su padre Jaime, quien
obviamente ya no estaba, yo enviaba pagarés en blanco que se utilizaban para
refinanciar dichas operaciones. La técnica del Banco Pichincha, que no era la
misma que cuando era manejado por Jaime Acosta, en innumerables ocasiones
ha tomado a clientes a quienes les dejaba la piola y como buenos pescadores
en el momento que creían oportuno, o sea que haya alguna deficiencia de
pago, le apretaban el cuello.
¿A usted le aplicaron esa técnica?
Pero claro, por supuesto, por parte del hijo (Antonio), porque hay que aclarar
que el Banco Pichincha era regentado por la familia Acosta, pero todo cambió
con la llegada de Fidel Egas Grijalva, quien entró por la ventana y se cargó el
banco y Diners Club. Él puso sus nuevos administradores, su nueva forma de ser
y el banco se transformó en una máquina de hacer dinero, sin tomar en cuenta
quién salía perjudicado. Yo soy solo un caso de los miles que han sido afectados
así...
Banco Pichincha es una entidad que absolutamente de ser el primer y mejor
banco del Ecuador, ha pasado a ser una pulpería.
¿Seguirá exigiendo justicia, le hará algún pedido al presidente Rafael
Correa, quien últimamente se ha referido a su caso?
Si el presidente Rafael Correa, con todas las pruebas e informes que existen
sobre mi caso, no ordena que se proceda de acuerdo a Derecho, no va a haber
justicia. Yo no estoy pidiendo al presidente que me haga ningún favor, lo que
no quiero es que este carajo del Egas robe a todo el mundo y siempre salga con
su dinero afuera del país a hacer lo que le da la gana, a tener otros bancos y
otros negocios a base de perjudicar a la gente. Lo único que quiero es justicia,
que se vea si le debo a Banco Pichincha y, si es así, le pago; pero si no le debo
y me afectaron, quiero que les metan presos y si acaso recuperar solo lo que es
mío, porque uno tiene que ser resarcido por el daño y devuelto lo que se cobró
demás. Si eso no ocurre, estoy pensando en acudir (a denunciar) ante la Corte
Interamericana de Derechos Humanos...