Secuencia Didáctica: “Bicho raro”
Tercer grado
Docente: Milagros Nahir Gonzalez
ÁREA: PRÁCTICAS DEL LENGUAJE
PROPÓSITOS:
Seguir la lectura por tiempos cada vez más prolongados.
Opinar sobre la obra leída y escuchar las opiniones de los otros.
Reconocer datos bibliográficos.
Incentivar a los niños a que puedan reflexionar y reconocer características
de este personaje.
Favorecer el desarrollo de la capacidad creadora y la imaginación.
OBJETIVOS
Identificar las características del personaje del cuento.
Participar en las actividades relacionadas con la lectura.
Modificar las características del personaje y crear uno nuevo.
Diferenciar las distintas partes del cuento.
Disfrutar la escucha.
Dar opiniones sobre personajes y situaciones de un cuento.
CONTENIDOS
Seguir la lectura de quien lee en voz alta.
Comprensión y disfrute de textos descriptivos (adjetivos calificativos)
Escribir textos en torno a lo literario.
Leer, escuchar, escuchar leer y comentar la obra literaria mientras se
reflexiona sobre los géneros, autores y recursos empleados para producir
ciertos efectos.
Revisar mientras se está escribiendo. Reescribir distintas versiones de lo que
se está redactando.
Decidir qué y para quién escribir.
Anticipación del significado global de un texto a partir de diversos indicios.
Utilizar la información provista por otros textos para anticipar el
contenido.
ACTIVIDADES:
Listar palabras relacionadas con el texto o imagen trabajada.
Encerrar dónde dice. Leer palabras y oraciones y dibujar o pintar.
Escribir palabras y/u oraciones por sí mismos.
Relectura por placer de distintas partes del texto.
Registro de los mismos en la agenda de lecturas
Ordenar secuencias narrativas mediante imágenes.
Escribir de manera autónoma un fragmento del cuento.
Bicho Raro
En este cuento, Graciela Montes crea un peculiar personaje que irrumpe en el
vertiginoso ritmo y el anonimato de las ciudades. La extrañeza, uno de los
tópicos que podemos encontrar a lo largo de la obra de la autora, se pone en
juego en la trama de este cuento. La absurda descripción de Bicho Raro es una
de las puertas de entrada para su lectura. Asimismo podemos reconocer dos
ritmos en este cuento, uno más calmo al inicio y al final del relato y otro más
veloz durante el desarrollo de la historia, al tiempo que Bicho Raro es paseado
de manera acelerada, propia de las ciudades, cual novedad exótica. Las
ilustraciones de Paz Tamburrini recrean los escenarios y personajes con una
paleta cálida y a su vez, construyen sentido sobre lo extraño y lo común en un
juego de similitudes entre Bicho Raro y Anastasio, el otro protagonista de esta
historia.
Leer y conversar sobre “Bicho raro”
Para darles la bienvenida a los estudiantes comenzaremos a trabajar con el
cuento “ Bicho raro de Graciela Montes. Los intercambios entre lectoras y
lectores son instancias propicias para profundizar en la interpretación de los
textos, establecer relaciones con otras lecturas y descubrir nuevos sentidos,
detenerse en la belleza de algunas expresiones o en la organización de la
historia, entre otras posibilidades.
En este cuento conoceremos a un extraño personaje. ¿Qué le pasará a este
bicho? ¿Qué será lo que lo hace raro? Leamos el cuento para enterarnos.
En esta primera lectura, la o el docente se propone que las niñas y los niños
puedan seguir el hilo argumental de la historia y disfrutar del relato. Por ello,
les pide que por un ratito guarden sus libros en la mochila o debajo de la mesa
y lee el cuento sin interrupciones y sin cambiar las palabras
Cuando finaliza la lectura, hace silencio para dejar que aparezcan las primeras
impresiones de las niñas y los niños acerca del cuento. Si estas no son
expresadas de manera espontánea, la o el docente puede invitar a las niñas y
los niños a conversar sobre lo leído a través de algunas preguntas generales:
¿Qué piensan de este cuento? Me resultó curiosa la manera en que se
b b
comportaban las personas con el Bicho Raro. ¿A ustedes también? ¿Qué piensan
del título del cuento? Bicho Raro, ¿Qué tenía de raro?
. Realizamos una ficha para nuestro cuento, la cual contará con el dibujo de la
portada, el nombre del cuento, de la autora y de la ilustradora. Además,
agregaremos una foto de la portada original en nuestro recorrido lector para
tener como herramienta al momento de aprovechar el ambiente alfabetizador
Ejemplo:
Al final de la clase realizaremos unos señaladores de libros que utilizaremos a lo
largo de todo el ciclo escolar.
Leer para profundizar sentidos
A lo largo de la historia podemos conocer al Bicho Raro no sólo por su aspecto
físico, sino también reparando en cómo se siente y cómo se comporta en
determinadas ocasiones. En algunos casos, la información es explícita pero en
otros, es necesario inferirla a partir de indicios que ofrecen el texto y las
ilustraciones. Esto supone un mayor grado de complejidad de esta propuesta de
lectura en relación con las siguientes.
Vamos a leer algunos fragmentos del cuento para pensar cómo se siente el
Bicho Raro en distintos momentos de la historia y cómo se comporta frente a
las personas de la Ciudad Importante. Fíjense qué parte del texto o qué
ilustraciones les permiten ver esas características del Bicho Raro y completen la
ficha.
¿Qué le pasa al Bicho Raro?
Leer para localizar información
En distintas oportunidades, a lo largo de la historia, diferentes personajes se
acercan al Bicho Raro para observarlo, enjaularlo, opinar sobre lo que le sucede
y sobre lo que hay que hacer con él. Es posible reparar en alguno de esos
momentos, proponiendo a las niñas y los niños leer fragmentos del texto para
localizar información específica. De esta manera, al tiempo que continúa la
profundización de las interpretaciones, se promueven instancias de lectura por
sí mismos de manera cada vez más autónoma.
Vuelvan a leer el fragmento en el que el Bicho Raro se acurrucó en la jaula y
distintos personajes de la Ciudad Importante se acercaron a dar su opinión
sobre lo que le pasaba.
Busquen qué dijo cada uno y completen el cuadro. A medida que las niñas y los
niños van leyendo y encontrando la información, la o el docente brinda un
espacio para compartir los hallazgos. ¿Encontraron lo que dice cada personaje?
¿Quién quiere leer lo que dijo el curandero? ¿Y lo que dijo el veterinario? ¿Desde
dónde hasta dónde lo dicen.
¡Tenía hambre! Leer para localizar información
Al final de la historia, Anastasio piensa que el Bicho Raro puede tener hambre y
decide convidarle de su “sánguche”. Es interesante volver sobre esta última
parte del cuento para hacer notar a las niñas y los niños que son varios los
indicios que nos brinda el cuento para pensar que Anastasio estaba en lo cierto.
Esta lectura invita a releer un fragmento de la historia para localizar la
información que confirma el hambre del Bicho Raro.
A su vez, vale la pena reparar en la belleza literaria del fragmento que describe
cómo cambia el ánimo del Bicho Raro en ese acercamiento de Anastasio. Vamos
a volver a leer el final del cuento, cuando Anastasio pensó que el Bicho Raro
podría tener hambre. Fíjense que el bicho hace muchas cosas que nos permiten
darnos cuenta de que efectivamente era eso lo que le pasaba. Marquen todas
las pistas.
Situaciones de escritura por sí mismos a partir de “Bicho Raro”
En el marco de la lectura del cuento, es posible plantear diversas situaciones de
escritura donde se ponen en juego diferentes problemas vinculados con esta
práctica, tanto en relación con el lenguaje escrito como con el sistema de
escritura.
La Plaza de la Vuelta Escribir listas La escritura de listas brinda la posibilidad
de registrar información específica de los cuentos leídos en un formato simple
que permite que las niñas y los niños focalicen su atención en el sistema de
escritura, es decir sobre qué letras utilizar, cuántas y en qué orden, para escribir
aquello que se proponen. En este caso, se trata de la lista de objetos que
Anastasio rastrilla cuando el Bicho Raro se encuentra debajo del tobogán. Son
los restos de basura que han quedado luego de que la muchedumbre se agolpara
para verlo mientras estaba enjaulado. Esta lista nos brinda la posibilidad de
sumar elementos, ya sea incorporando algunos que se les ocurran a las niñas y
los niños o incluyendo otros que por su escritura resultan desafiantes (por
ejemplo, cáscara de banana, piedras).
¿Se acuerdan que cuando el Bicho Raro está debajo del tobogán, Anastasio
rastrilla la arena para sacar las cosas que han quedado tiradas (página 14)?
¿Por qué lo hace? Vamos a escribir el nombre de las cosas que rastrilla
Anastasio y a pensar qué otras cosas pudo haber rastrillado.
¡Qué bicho tan raro es Bicho Raro! Escribir para profundizar
en las características del personaje
La propuesta consta de dos partes: un rotulado que se completa con las partes
del cuerpo del Bicho Raro y la producción de una descripción del personaje. La
descripción es una instancia de escritura interesante que colabora con la
profundización de las características de este personaje. Se trata de producir un
texto de mediana extensión en el cual las niñas y los niños recuperen todo
aquello que saben del Bicho Raro por haber escuchado leer el cuento a su
maestra o maestro, por haber transitado espacios de intercambio entre lectoras
y lectores en los cuales repararon no sólo en la descripción física del personaje,
sino también en las característica de su personalidad, su tendencia a estar
acurrucado en lugares que le permiten estar oculto, su amistad con Anastasio.
Para que toda esta información esté disponible a la hora de escribir, la o el
docente interviene de diversas maneras con el propósito de recuperar todo lo
que las niñas y los niños saben del Bicho Raro antes de ponerse a escribir. Es
posible comenzar con la relectura del fragmento del cuento en el cual se lo
describe físicamente:
Durante estos días conversamos y leímos varias veces el cuento para pensar
juntos en las características del Bicho Raro. Nos reímos mucho cuando leímos la
parte en que se describe su aspecto físico y ustedes dijeron que en el cuento se
lo describe de una manera muy curiosa. Les voy a releer esos fragmentos del
cuento para recordar cómo era cada una de esas partes y después van a
completar el rotulado de la propuesta “¡Qué bicho tan raro es Bicho Raro!”.
“Era verdaderamente raro, raro sin chiste. Tenía una gran cabezota llena de
b
rulos y bigotes muy lacios. Tenía un cuerpo gordo de vaca y cuatro pies
diminutos, cada uno con sus cinco dedos. Tenía ojos rosados. Tenía orejas
imposibles. Tenía cola ridícula, dientes absurdos, hocico inverosímil.”
Ya leímos para recordar cómo era cada parte del cuerpo del Bicho Raro.
Completen la propuesta de trabajo. Ahora van a escribir cómo es el Bicho Raro.
Piensen en qué cosas no pueden faltar para que lo conozca alguien que no leyó
el cuento. Nosotros ya leímos y conversamos sobre cómo apareció ese día en la
plaza y cómo se comportaba, qué lugares elegía para estar tranquilo y cómo
nació su amistad con Anastasio.
¡A la jaula! Reescritura de un episodio
En esta oportunidad, se invita a las niñas y los niños a reescribir un episodio
del cuento que resulta especialmente significativo: el momento en el que el
Bicho Raro es enjaulado y paseado por la ciudad. Esto supone poner en juego lo
conversado con las niñas y los niños en los espacios de intercambio y otras
escrituras realizadas en torno al cuento.
Escrituras colectivas: dar la voz y prestar la mano
Las instancias de escritura por sí mismos se alternan con situaciones de
escritura elaboradas de manera colectiva. Se trata de valiosas oportunidades de
trabajo compartido para que niñas y niños piensen y produzcan un texto de la
mano de la o el docente enfrentándose con la complejidad de la práctica de
escribir.
Bicho Raro llega a la Ciudad Elegante
Escribir a través del docente: una nueva aventura del Bicho Raro En esta
situación se propone la escritura de una nueva aventura vivida por el Bicho
Raro, su llegada a una nueva ciudad: la Ciudad Elegante. Habiendo transitado
la lectura del cuento y diversos intercambios entre lectoras y lectores,
profundizado sobre las características de este peculiar personaje, sobre lo vivido
en la Ciudad Importante, la reacción del Único Intendente y de los otros
habitantes, las niñas y los niños tienen a disposición un bagaje narrativo que
les permite escribir una nueva llegada del Bicho Raro a otra ciudad. La primera
instancia para la producción de esta nueva aventura es la planificación grupal
orientada por la o el docente. Durante este momento, la o el docente toma
notas sobre algunos aspectos importantes que se definirán en esa conversación:
cómo será recibido el Bicho Raro en la Ciudad Elegante, cómo serán los
habitantes de esa ciudad, cómo tratarán al Bicho Raro y cómo se sentirá él.
Las anotaciones que resulten de esos intercambios son escrituras de trabajo,
insumos para la elaboración colectiva. Luego, será necesario planificar el texto
dejando asentado por escrito aquello que no puede faltar a fin de tener un
b b
camino trazado a la hora de comenzar a escribir. Este plan debe ser revisitado
durante la textualización y puede incluso ser modificado en lo que hace a las
palabras que incluye. En la puesta en texto, es la o el docente quien toma el
marcador para escribir en un afiche (o en un soporte de donde pueda ser
recuperado) a la vista de todas y todos la producción colectiva que se va
tejiendo en el entramado de voces e ideas. Es una situación que supone más de
una clase, que no se resuelve en un sólo día. Lecturas y relecturas, vueltas al
plan, relecturas del cuento de Graciela Montes para volver a pensar cómo la
autora resuelve ciertos problemas que se plantean en la escritura, para “tomar
prestadas” expresiones suyas por su belleza o su potencia, retomar las escrituras
de trabajo que han realizado anteriormente y finalmente revisar el texto una
vez finalizada la primera versión. Así, niñas y niños, son las y los autores de este
texto, quienes lo piensan y lo componen y es la o el docente quien “presta su
mano” para despejar algunas variables de la escritura y al mismo tiempo
problematizar otras. Una vez finalizada la tarea, las niñas y los niños no
copian el texto ya que es innecesario hacerlo. Lo importante de esta propuesta
reside en las prácticas de escritura que se ponen en juego en el proceso de
producción colectiva. La o el docente puede conservar el escrito en un afiche
del aula, o bien lo transcribe en copias individuales para retomarlo en futuras
instancias. Desde luego, esta nueva aventura del Bicho Raro puede ser
compartida y leída con otros miembros de la comunidad educativa. De este
modo, contar con un destinatario real de la producción carga de sentido a la
propuesta e invita incluso a hacerse nuevas preguntas: ¿Quién la va a leer?
¿Cómo contarla teniendo en cuenta este destinatario
. Hoy vamos a escribir una nueva aventura del Bicho Raro: su aparición en la
Ciudad Elegante. ¿Cómo será su llegada? ¿Cómo serán los habitantes de la
Ciudad Elegante? ¿Cómo reaccionarán al verlo? ¿ Cómo lo tratarán? ¿Qué le
pasará al Bicho Raro? Primero vamos a pensarla entre todas y todos, a
planificar la historia. Después, ustedes me van a ir dictando lo que tengo que
anotar y la vamos escribiendo juntos.