Fruta
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Este aviso fue puesto el 30 de marzo de 2016.
Este artículo trata sobre el término de uso gastronómico. Para el término botánico,
véase Fruto.
Frutería en un mercado de Barcelona.
Se denomina fruta a aquellos frutos comestibles obtenidos de plantas cultivadas o
silvestres que, por su sabor generalmente dulce y acidulado, su aroma intenso y
agradable, y sus propiedades nutritivas, suelen consumirse mayormente en su
estado fresco, como jugo o como postre (y en menor medida, en otras
preparaciones), una vez alcanzada la madurez organoléptica, o luego de ser
sometidos a cocción.1
La definición del diccionario de la Real Academia Española no es específica: "fruto
comestible de ciertas plantas cultivadas; p. ej. la pera, la guinda, la fresa, etc." 2 Sin
embargo, por los ejemplos dados, se evidencia que el término fruta se refiere a
frutos para uso prioritario (aunque no excluyente) como postre, producidos en su
mayoría por plantas leñosas (es decir, árboles frutales; por ejemplo, manzano,
peral, melocotonero o durazno, ciruelo, cerezo, albaricoquero o damasco, higuera,
vid, naranjo, mandarino, limonero, mango, papaya, chirimoya, guayabo, etc.) o por
plantas semileñosas (arbustos frutales; por ejemplo, arándano, zarzamora,
frambuesa, etc.) y, en mucha menor medida, por plantas herbáceas (por ejemplo,
frutilla o fresa, banano o plátano).
El consumo de frutas aporta pocas calorías y un alto porcentaje de agua (entre 80
y 95 % de su peso fresco), por lo que facilita la hidratación del organismo.3
Coadyuva al correcto funcionamiento del aparato digestivo por el aporte de fibra
alimentaria.3 Salvo excepciones (por ejemplo, el coco y el aceite de
palma obtenido del fruto de Elaeis guineensis), las frutas no aportan grasas
saturadas. Algunas frutas son fuentes de ácidos grasos esenciales para el
organismo, tales como los frutos secos y las paltas o aguacates.3 Las frutas son
además una importante fuente de energía para el organismo por su alto contenido
en hidratos de carbono solubles de rápida disponibilidad.3
Como alimento, las frutas realizan aportes a la dieta que son de suma importancia
para la salud humana. En general, son ricas en vitaminas, sales
minerales y antioxidantes.3 Algunas vitaminas y minerales, como la vitamina C y
el potasio, dependen en buena medida de las frutas como fuentes de suministro.3
Existen frutas como la sandía o el melón que contienen un alto índice de agua.
Cabe destacar que algunas frutas al no poseer el característico sabor dulce o
agridulce se consumen como hortalizas o verduras y muchos los clasifican como
aquellas. Ejemplo de ello:
el tomate, pimiento, pepino, berenjena, calabacín y calabaza. En efecto, la
etimología del término verdura hace alusión a la forma de consumirlas cuando
están verdes (no maduras).
Clasificación de la fruta[editar]
Hay diferentes formas de clasificar la fruta, según sea su tipo, la forma de
recolección o el proceso de maduración.
Según sea el fruto:
o Frutas de hueso o carozo (drupas): aquellas que tienen una semilla
encerrada en un endocarpio duro, esclerificado; como el damasco
(albaricoque) o el durazno (melocotón).
o Frutas de pepita o pomáceas: frutos derivados de
un receptáculo engrosado, como la pera y la manzana, poseen 5 semillas
sin cubiertas esclerificadas.
o Frutas de grano: son las frutas resultantes de un receptáculo engrosado,
cuyos frutos verdaderos (aquenios) presentan aspecto de minúsculas
semillas en su interior. Tal es el caso del higo, fruto que recibe el nombre
botánico de sicono.
Según el tiempo desde su recolección hasta que es consumida:
o Fruta fresca: cuando el consumo se realiza inmediatamente o a los pocos
días de su recolección, de forma directa, sin ningún tipo de preparación o
cocinado.
o Fruta seca, desecada o pasa: es la fruta que, bien naturalmente o bien
por un proceso de desecación artificial, tiene en su composición menos de
un 50% de agua,4 y gracias a ello se puede consumir meses, e incluso
años, después de su recolección como las nueces en general (incluyendo
las castañas y las avellanas), los cacahuates, el cacao, las pasas o
los orejones. No deben confundirse con los frutos secos.
Las uvas, fruta mediterránea obtenida de la vid. Se
trata de una típica fruta no climatérica.
Según el tipo de maduración (en la maduración de la fruta puede producirse o
no un incremento de la tasa respiratoria, acompañado de un incremento en la
síntesis de etileno, que se denomina climaterio y que sirve para clasificarlas):5
o Frutas climatéricas: son aquellas que muestran un incremento más o
menos marcado en la tasa respiratoria y en la síntesis de etileno. Entre las
frutas climatéricas se cuentan: la manzana, la pera, el plátano o banana,
el melocotón, el albaricoque, la ciruela japonesa, el kiwi, la chirimoya,
el caqui, la papaya, el guayabo, el falso guayabo, el higo, el mango, y
la palta o aguacate, entre otras. Estas frutas evidencian una maduración
coordinada por el etileno, que regula los cambios de color, sabor, textura y
composición. Estas frutas suelen almacenar almidón (Leucoplastos) como
hidrato de carbono de reserva durante su crecimiento. El almidón puede
hidrolizarse durante la maduración dando lugar a azúcares simples que
otorgan sabor a la fruta. Este proceso sucede aunque la fruta sea separada
de la planta inmediatamente antes de madurar (estado preclimatérico). Por
ello, se suele aprovechar este carácter para recolectar ese tipo de fruta en
estado preclimatérico, para almacenarla en condiciones controladas de
forma que la maduración no tenga lugar hasta el momento de la
comercialización.
o Frutas no climatéricas, no presentan variaciones sustanciales en la tasa
respiratoria o en la síntesis de etileno durante la maduración. Además, el
etileno no coordina los cambios organolépticos principales (sabor, aroma,
textura) durante la maduración. Entre las frutas no climatéricas se
encuentran: las cerezas en general, la fresa o frutilla, la naranja, el limón,
la mandarina, la piña, y la uva, entre otras. Estos frutos no almacenan
almidón antes de la maduración, razón por la cual no deben ser separados
de la planta antes de alcanzar la madurez organoléptica. La recolección se
debe realizar después de alcanzada la madurez, pues no mejoran su sabor
y aroma luego de separadas de la planta.
Siempre, la velocidad de maduración y la vida en postcosecha no se asocia con el
carácter climatérico o no climatérico de las frutas, sino con la respiración: cuanto
mayor es la tasa respiratoria (constante o no), mayor es la perecibilidad de la
fruta.56 Por ejemplo, la manzana es una fruta climatérica que evidencia un pico en
la producción de etileno y en la tasa respiratoria durante su maduración. Sin
embargo, su tasa respiratoria media-baja le asegura una vida en postcosecha más
prolongada que la de algunos frutos no climatéricos, como las fresas,
las zarzamoras o las frambuesas que poseen tasas respiratorias más elevadas.
Hay además, algunos grupos de frutas que se distinguen por tener ciertas
características comunes:
Fruta cítrica, aquella que se da en grandes arbustos o arbolillos perennes
(entre 5 y 15 m) cuyos frutos o frutas, de la familia de las rutáceas, poseen un
alto contenido en vitamina C y ácido cítrico, el cual les proporciona un sabor
ácido muy característico. Las más conocidas son la naranja, el limón,
la mandarina, la maracuyá, el pomelo y la lima.
Fruta tropical, aquella que se da de forma natural en las regiones tropicales,
aunque por extensión, se aplica a las frutas que necesitan para su desarrollo
unas temperaturas cálidas y alta humedad, como la banana, el coco,
la papaya, el kiwi, el mango y la piña.
Fruta del bosque, un tipo de frutas pequeñas que tradicionalmente no se
cultivaban sino que crecían en arbustos silvestres en los bosques, como
la frambuesa, fresa, la mora, la grosella, la zarzamora y la endrina.
Mango o Manga. Fruta cítricasFruto seco,
aquella que por su composición natural (sin manipulación humana) tiene
menos de un 50 % de agua. Son alimentos muy energéticos, ricos en grasas,
en proteínas, así como en oligoelementos. Las más conocidas son
la almendra, la nuez, la avellana, el maní, el coco y las castañas. Es
importante aclarar que en este caso lo que se consume no es el fruto sino
la semilla.
Composición de la fruta[editar]
Diferentes frutas de Barro Colorado, Panamá.
La composición química de las frutas depende sobre todo del tipo de fruta y de su
grado de maduración.
Agua: Más del 80 % y hasta el 90 % de la composición de la fruta es agua.
Debido a este alto porcentaje de agua y a los aromas de su composición, la
fruta es muy refrescante.7
Glúcidos: Entre el 5 % y el 18 % de la fruta está formado por carbohidratos. El
contenido puede variar desde un 20 % en el plátano hasta un 5 % en
el melón, sandía y fresas. Las demás frutas tienen un valor medio de un 10 %.
El contenido en glúcidos puede variar según la especie y también según la
época de recolección. Los carbohidratos son generalmente azúcares simples
como fructosa, sacarosa y glucosa, azúcares de fácil digestión y rápida
absorción. La presencia de almidón se verifica en frutas climatéricas aún
inmaduras; con la maduración, se produce la hidrólisis del almidón en
azúcares simples. El valor calórico vendrá determinado por su concentración
en azúcares, oscilando entre 30-80 Kcal/100 g.7
Fibra: Aproximadamente el 2 % de la fruta es fibra dietética. Los componentes
de la fibra vegetal que nos podemos encontrar en las frutas son
principalmente pectinas y hemicelulosa.8 La piel de la fruta es la que tiene
mayor concentración de fibra, pero también es donde nos podemos encontrar
con algunos contaminantes como restos de insecticidas, que son difíciles de
eliminar si no es con el pelado de la fruta. La fibra soluble o gelificante como
las pectinas forman con el agua mezclas viscosas. El grado de viscosidad
depende de la fruta de la que proceda y del grado de maduración. Las pectinas
desempeñan por lo tanto un papel muy importante en la consistencia de la
fruta.
Vitaminas: Como los carotenos, vitamina C, vitaminas del grupo B. Según el
contenido en vitaminas podemos hacer dos grandes grupos de frutas:
o Ricas en vitamina C: contienen 50 mg/100. Entre estas frutas se
encuentran los cítricos, también el melón, las fresas y el kiwi.
o Ricas en vitamina A: Son ricas en carotenos, como los albaricoques,
melocotón y ciruelas.
Sales minerales: Al igual que las verduras, las frutas son ricas
en potasio, magnesio, hierro y calcio. Las sales minerales son siempre
importantes pero sobre todo durante el crecimiento para la osificación. El
mineral más importante es el potasio. Las que son más ricas en potasio son
la banana y en menor medida las frutas de hueso como el
albaricoque, cereza, ciruela, melocotón, etc.
Lípidos: La mayoría de las frutas tiene bajo contenido en grasas, oscilando
entre el 1% y el 2%. Como excepción tenemos frutas grasas como
el aguacate que posee un 16 % de lípidos y el coco que llega a tener hasta un
60 %. El aguacate contiene ácido oleico que es un ácido
graso monoinsaturado, pero el coco es rico en grasas saturadas como el ácido
palmítico. Al tener un alto valor lipídico tienen un alto valor energético de hasta
200 Kilocalorías/100gramos. Pero la mayoría de las frutas son hipocalóricas
con respecto a su peso.
Proteínas: Los compuestos nitrogenados como las proteínas son escasos en
la parte comestible de las frutas, aunque son importantes en las semillas de
algunas de ellas. El contenido de proteínas puede estar entre 0,1 y 1,5 %.
Aromas y pigmentos: La fruta contiene ácidos y otras sustancias aromáticas
que junto al gran contenido de agua de la fruta hace que ésta sea refrescante.
El sabor de cada fruta vendrá determinado por su contenido en ácidos,
azúcares y otras sustancias aromáticas. El ácido málico predomina en
la manzana, el ácido cítrico en naranjas, limones y mandarinas y el ácido
tartárico en la uva. Por lo tanto los colorantes, los aromas y los componentes
fenólicos astringentes aunque se encuentran en muy bajas concentraciones,
influyen de manera crucial en la aceptación organoléptica de las frutas.
Consumo[editar]
Frutas tropicales.
Las frutas pertenecen al grupo 5 de la rueda de alimentos, ricos en azúcares,
vitaminas C y A y sales minerales, representada en dicha rueda de color verde.
Por su alto contenido en vitaminas y sales minerales pertenece al grupo de
alimentos reguladores. Las frutas se localizan en el segundo piso de la pirámide
de alimentos, es decir, que se recomienda la ingesta de 4 piezas de fruta en niños
y 2 piezas en el adulto al día. A pesar de que en la clasificación general por
grupos, las verduras y frutas están en grupos diferentes, los nutrientes que
contienen son similares, aunque en el caso de las frutas el contenido en hidratos
de carbono es más elevado y ello las convierten en alimentos un poco más
energéticos. Por lo tanto:
Son alimentos de bajo valor calórico, ya que casi el 80 % de su composición es
agua, y se recomienda en las dietas para combatir la obesidad. Es preferible
comer una pieza de fruta antes que una pieza de bollería.
Contienen fibra dietética que nos aporta múltiples beneficios como por ejemplo
contra el estreñimiento y la diverticulosis.9
La fruta contiene múltiples micronutrientes que actúan sinérgicamente
como antioxidantes y parece que son sustancias protectoras contra el cáncer,
demostrado en estudios epidemiológicos en el cáncer de próstata y cáncer de
colon. Además protege de múltiples enfermedades crónicas como
la arteriosclerosis y la diabetes mellitus.
La fruta no puede ser substituida por otros postres más modernos sin desequilibrar
nuestra alimentación. Forma parte de nuestro comportamiento alimentario tomar
fruta después de las principales comidas, aunque hoy día se sustituye con
frecuencia por productos lácteos, es preciso decir que esta sustitución no es
adecuada si se hace de forma habitual, debiendo hacerse solo en ocasiones
especiales.10 El consumo adecuado de fruta recomendado, por la OMS es de 5
porciones diarias.11
Proceso de maduración y evolución[editar]
Artículo principal: Maduración (fruta)
Las transformaciones que se producen en las frutas debido a la maduración son:
Degradación de la clorofila y aparición de pigmentos amarillos nombrados
carotenos y rojos, denominados antocianos.
Degradación de la pectina que forma la estructura.
Transformación del almidón en azúcares y disminución de la acidez, así como
pérdida de la astringencia.
Estas transformaciones pueden seguir evolucionando hasta el deterioro de la fruta.
El etileno es un compuesto químico que genera la fruta antes de madurar y es
fundamental para que la fruta madure. El etileno es un compuesto derivado
halogenado. En las frutas maduras su presencia determina el tiempo de la
maduración, por lo que el control de su producción será clave para su
conservación. En las no climatéricas la presencia de etileno provoca una
intensificación de la maduración.
La manipulación de la maduración se puede hacer modificando la temperatura, la
humedad relativa y los niveles de oxígeno, dióxido de carbono y etileno.
Proceso de conservación[editar]
La fruta debe ser consumida, principalmente como fruta fresca. Un
almacenamiento prolongado no es adecuado; tampoco sería posible para algunos
tipos de fruta, como las cerezas o las fresas. Muchas especies de frutas no
pueden ser conservadas frescas, porque tienden a descomponerse rápidamente.
Para la conserva o almacenamiento de la fruta hay que tener en cuenta que la
temperatura ambiental elevada favorece la maduración ya que la temperatura
demasiado alta puede afectar al aroma y al color. La fruta que se almacena debe
estar sana, no deteriorada y exenta de humedad exterior. No se aconseja guardar
juntas diferentes variedades de fruta ni las frutas con hortalizas, sobre todo con
la patata, ya que se piensa que puede influir en la maduración. Tampoco deben
guardarse las manzanas junto con las zanahorias porque hacen que estas últimas
se pongan amargas. No se aconseja guardar los plátanos en la nevera porque el
aroma y el aspecto se deterioran. El resto de las frutas si pueden guardarse en el
frigorífico. Se recomienda guardar las frutas delicadas como máximo dos días, una
semana las frutas con hueso, y unos diez días los cítricos maduros. Las manzanas
y peras pueden guardarse algunos meses en una habitación fresca a unos 12
grados, aireada y oscura con un 80 y 90 % humedad.
En la conservación a gran escala o industrial de la fruta el objetivo más importante
para alcanzar dicha conservación será el control de su respiración, evitando la
maduración de las frutas climatéricas e intentando que la maduración de las frutas
no climatéricas sea lo más lento posible. La fruta antes de madurar se conserva en
ambientes muy pobre en oxígeno, y si es posible con altas concentraciones
de anhídrido carbónico. Deben colocarse en lugares oscuros y con temperaturas
inferiores a los 20 °C. Estas condiciones controlan la producción de etileno.
La fruta ya madura debe mantenerse en condiciones de poca luz, bajas
temperaturas entre 0 y 6 grados centígrados y alta humedad relativa, próxima al
90 %.
Hay que separar las frutas maduras de las que no lo están, ya que una sola pieza
puede hacer madurar al resto. Especialmente las manzanas, cuando una está
podrida hay que separarla inmediatamente y desecharla para que no se pudran
las demás.
Preparación[editar]
Peras al vino. Pera cocida con azúcar y vino
tinto (España).
Para poder disfrutar de fruta todo el año, se procede a su conservación:
Pasas de corinto y sultanas.
Conserva
En latas o frascos de vidrio calentados en ausencia de aire. Las bacterias
son eliminadas por calor y se evita la posterior introducción de las mismas
en el recipiente por un cierre hermético al vacío. Por lo general en este caso
son cocidas y maceradas en almíbar.
Secado
Es el método de conservación más económico de frutas, sobre todo para
manzanas, ciruelas, albaricoques y uva. Se trocean y se secan al aire. La
eliminación del agua de la fruta por desecación constituye un método
indicado para inhibir el crecimiento de microorganismos y para inactivar
enzimas, si se acompaña de pretratamientos complementarios. Las frutas
desecadas contiene alrededor de un 20 % de agua, 3 % de proteínas, 70 a
5 % de glúcidos asimilables y 3 a 5 % de fibras. Son, por tanto, alimentos
ricos en energía y minerales, y si la deshidratación está bien realizada,
constituyen una excelente fuente de vitamina A y C. Durante la
deshidratación las pérdidas de ácido ascórbico pueden variar entre el 10 %
y 50 % y las de la vitamina A entre el 10 % y el 20 %. El empleo de
compuestos azufrados destruye la vitamina B1. La fruta seca presenta un
contenido bajo en humedad, lo que hace que se conserve durante más
tiempo y no haya que consumirla recién recolectada.
Azucarado
Macedonia de frutas.Para su preparación se
parte en trozos la fruta, se colocan en recipientes limpios y se cubren con
capas de azúcar, se cierran los botes y se guardan en lugar fresco. El
azúcar extrae la humedad de las bacterias, inhibiendo su desarrollo y
reproducción.
Macerado en alcohol12
El alcohol es un poderoso desecante, que actuaría igual que en el
desecado con azúcar, como por ejemplo en las cerezas al coñac.
La posibilidad de utilizar frutas es aún mayor con las diversas
preparaciones de frutas:
Mermeladas de fresa, membrillo y
ciruela.
Mermelada
Son productos de consistencia pastosa y untuosa elaboradas con fruta
fresca separada de huesos y semillas, o bien de pulpa de fruta o
concentrados de fruta a los que se añade fruta. Estas se trituran y se
cocinan con azúcar hasta conseguir una consistencia pastosa. En su
elaboración hay que añadir 45 partes de fruta y 55 partes de azúcar. El
agregado de colorantes o de jarabe de glucosa como máximo del 12 %,
sólo se admite con la correspondiente declaración en la etiqueta. Las
mermeladas permiten aprovechar aquellas frutas demasiado maduras o
deterioradas que no son aptas para presentarlas en la mesa.
Confitura
Se elaboran casi siempre a partir de un solo tipo de fruta, por cocción de la
fruta fresca, entera o troceada, a partir de la pulpa de la fruta, pero con
agitación. A diferencia de las mermeladas, contienen cuando ya están
preparados, trozos enteros de fruta, siendo mermeladas muy finas. El
proceso de azucarado y cocción de confituras, mermeladas y jaleas,
destruye parcialmente ácido ascórbico, muy oxidable al aire en presencia
de hierro. Se admite, en general, que la pérdida de ácido ascórbico en la
confitura es del 25 % aproximadamente.
Jalea
Son una preparación de consistencia gelatinosa y untuosa, elaboradas a
partir de jugos o extractos de frutas frescas por cocción con igual cantidad
de azúcar. El azúcar constituye la mayor parte del valor energético de este
tipo de derivados de fruta.
Bebida de frutas
Se obtienen exprimiendo o triturando las frutas y añadiendo agua y azúcar.
El valor nutritivo de las bebidas de frutas depende sobre todo del tipo de
fruta utilizado, de los métodos de procesamiento y del grado de dilución. El
contenido en vitaminas es inferior al de la fruta fresca y estas pérdidas
depende también del tipo de fruta. Así por ejemplo, a la misma temperatura
de almacenamiento, la pérdida de ácido ascórbico es mayor en el zumo de
naranja que en el de pomelo, debido a reacciones no enzimáticas. En la
preparación de néctares, solo se retira parte de la fibra; y su valor calórico
es mayor que el de los zumos debido a la adición de azúcar (salvo que este
último elemento se sustituya por
algún edulcorante como sucralosa o stevia).
Producción[editar]
La India lidera la producción mundial de fruta a gran
escala, posible gracias a su clima húmedo, seguida
de Vietnam y China.
10 mayores productores de
País Producción (miles de dól. int.)
India 1.052.766
Vietnam 438.652
China 271.167
Indonesia 255.216
Nigeria 223.314
Irán 223.314
Birmania 183.436
Papúa Nueva Guinea 129.203
Nepal 82.945
Corea del Norte 78.160
Sin símbolo = dato oficial, F = estimación FAO, * = Dato inoficial, C = dato calculado;
La producción en miles de dólares internacionales está calculada según precios internacionales de 1999-2001
Fuente: Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura: Dirección de estadística
Por otra parte, respecto a la fruta tropical, Filipinas es
el principal productor, seguido de Indonesia e India.
10 mayores productores de frut
País Producción (miles de dól. int.)
Filipinas 389.164
Indonesia 377.718
India 335.368
China 177.413
Tailandia 83.556
Pakistán 60.893
Brasil 55.513
Bangladés 31.934
México 28.615
Sin símbolo = dato oficial, F = estimación FAO, * = Dato inoficial, C = dato calculado;
La producción en miles de dólares internacionales está calculada según precios internacionales de 1999-2001
Fuente: Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura: Dirección de estadística
Frutas y su efecto en la salud[editar]
Efecto laxante
Cada fruta tiene un
índice glucémico diferente, combinado con proteínas
o grasas puede ser modificado para mejorar el
metabolismo de la glucosa. En esta imagen
hay limas, naranjas, fresas, un plátano y un limón y
algunas hojas
Las frutas se han considerado como un coadyuvante
para prevenir el estreñimiento. La fibra dietaria o
alimentaria presente en ellas, se consideran la clave
para esta propiedad. Pueden tener dos tipos de fibra
la soluble y la insoluble. La cantidad promedio que
aportan de fibra las frutas oscila en 9 gramos por 100
gramos. Existen otros compuestos que pueden ser
laxantes, como el sorbitol o compuestos fenólicos; las
frutas recomendadas para este efecto son las ciruelas
pasas (frescas o en zumo), tienen alto contenido de
sorbitol (dosis laxante hombres 0,4 g/kg, mujeres 1
g/kg).13
Frutas y cardiopatías
Las enfermedades cardiovasculares (enfermedad
coronaria o infarto al miocardio), tienen una estrecha
relación de incidencia con los hábitos dietéticos,
muchos estudios reportan especial atención al
consumo de frutas y vegetales en cuanto a los altos
beneficios, ya que aportan ciertas sustancias, como
antioxidantes, folatos, fibra, potasio, flavonoides y
otros fitoquímicos (licopeno); los cuales intervienen
en mecanismos para el control de hipertensión
arterial, dislipidemias, control de procesos oxidativos
(formación de radicales libres) responsables del
desarrollo de la enfermedad cardiovascular.13
Las recomendaciones del ACC/American Heart
Association basan el tratamiento en cambios del
estilo de vida, para la Disminución y control de la
hipertensión arterial y lipoproteínas de baja
Densidad, dentro de estos cambios se hace hincapié
en el aumento del consumo de frutas, vegetales y
cereales de grano entero.14
Frutas y cáncer
Varios estudios prospectivos, multicentricos, han
mostrado la evidencia significativa de una correlación
inversa entre consumo de frutas y vegetales y el
riesgo de padecer cáncer. Por ello en 1997 el World
Cancer Research Fund, estableció la siguiente
recomendación ¨comer entre 400-800 g o 5 o más
porciones al día de una variedad de vegetales y frutas
a lo largo del todo el año¨.13
Las frutas son una fuente importante de vitamina C y
otros antioxidantes, como carotenoides, polifenoles y
flavonoides; en un meta análisis se estimó una
reducción significativa del riesgo del 28 %/100 g
diarios de fruta consumida . Cuando el análisis se
restringió a los cítricos, la reducción significativa del
riesgo fue del 25%/50 g/día de fruta consumida. En la
cohorte europea European Prospective Investigation
into Cancer and Nutrition (EPIC) se observó un 40%
de disminución significativa del riesgo para el quintil
superior de consumo de fruta respecto al menor, las
frutas cítricas particularmente reporto reducción del
24 %•15
Frutas y metabolismo de la glucosa Los estudios
experimentales han demostrado que una alta ingesta
de fibra reduce la concentración de glucosa e insulina
en sangre de personas diabéticas y produce una baja
tolerancia a la glucosa. Los alimentos con índice
glicémico bajo, sin relación a su contenido de fibra en
particular, se asocian con una mejor respuesta de la
glucosa postprandial y con una mejora global del
control de la glucemia.13
Frutas y obesidad
El alto consumo de frutas y vegetales en personas
con obesidad, asegura la disminución de un 30% de
la ingesta calórica diaria, pero no afecta la
palatabilidad y la sensación de saciedad de las
mismas. Pero el alto contenido de fibra insoluble de
algunas frutas puede ayudar a controlar la saciedad,
mediante el enlentecimiento del vaciamiento
gástrico13