MIEDO A LA SOLEDAD
JOSE POMA
MIEDO A LA SOLEDAD
Estaba sentada en una mesa para dos personas, al lateral izquierdo del curso en el que me
encontraba, las ventanas estaban al otro extremo, sin embargo por la ubicación del curso y por la
hora que era, no llegaba mucha luz, así que pasábamos las clases con las luces encendidas, era
una de las materias que más me aburrían ya que el docente que impartía la clase era un viejito,
estimo de unos 78 años.
Todavía me preguntaba, ¿cómo fue que entre a la carrera de diseño industrial?, en mi cabeza
todavía estaba asimilando como fue que pase el pre-facultativo, si no hablaba mucho con mis
compañeros así que no logre hacer muchos amigos y mis trabajos no eran de los mejores, por lo
tanto me toco estar sola las primeras semanas de clases, en la materia de modelado mecánico
una chica se sentó a mi lado, y me pregunto de que trataba la materia pues era su primera clase,
se presentó con el nombre de Ana Flores y terminamos hablando por el resto de la clase, al
terminar nos despedimos y como la carrera se maneja anualmente y al estar en primer año
todas las materias son asignadas por la dirección de la carrera, supe que la vería en otras mate-
rias.
En la materia de “Producción de simuladores”; que es la materia principal; nos pidieron hacer
grupos de tres personas para hacer una maqueta, con ejemplos de distintos materiales usados
en los acabados finales de los productos, Ana se me acerco y me dijo si quería hacer grupo con
ella y su amigo que también era de primer año, supongo que tampoco tenía más opciones así que
acepte rápidamente, en ese mismo momento lo llamo, se acercó lentamente y se presentó como
Lucas Tejedo mientras nos hablaba sobre sus ideas para hacer la maqueta mi cabeza divagaba
con los recuerdos que tenías sobre en las otras materias, pues me parecía conocido, resulta que
era uno de los compañeros que más participaba en la mayorías de clases, no pensé, qué no ten-
dría un grupo todavía, cuando retorne al presente ya estaban dibujando sus ideas para lograr un
buen resultado.
Los últimos días fuimos a casa de Ana ya que estaba cerca de la facultad. Cuando entregamos el
trabajo ya éramos buenos amigos y manteníamos el grupo de los 3 para distintos trabajos grupa-
les en otras materias. Como la cause de un rio que por su constancia logra modificar el espacio a
su alrededor, nuestra amistad logro modificar la clase más pesada, pues Lucas se empezó a
sentarse a mi lado, al parecer él también se aburria en “Moldes y procesos para plásticos” con el
pasar de los días se nos hizo normal llegar a clases y sentarnos en el lateral izquierdo del curso,
para hablar sobre otras materias y gustos personales.
Su actitud era dinámica y me gustó mucho la manera en la que se expresaba para compartir sus
opiniones, supongo era porque no estaba acostumbrada a que me hablen con tanta pasión sobre
sus gustos e ideas locas para cambiar el mundo, tal vez ya lo sabía muy en el interior pero no lo
quería admitir, pues su actitud dinámica me cautivo y al parecer me atrapo, me termino gustando,
pero como podría saber si lo que sentía por él era algo más que atracción, tal vez llamarlo amor
era demasiado, será que yo le gusto a él también, y si me le declaro y resulta que no le gusto, o
¿simplemente yo confundí su amistad con amor?, pero ¿qué es el amor sino una reacción química
que pasa en el cerebro?
Todas esas preguntas rondaban mi cabeza, pero realmente sí que disfrutaba su presen-
cia, buscaba estar cada vez más tiempo a su lado, al comentárselo a Ana que ya era mi
mejor amiga de la carrera, consideramos que si le tiraba indirectas o mencionamos el
tema de pareja o gustos mientras salíamos a comer, las dos podríamos conseguir la
suficiente información para saber si yo también le gusto o solo me ve como a otra
amiga. Previamente me había preguntado a mí misma, si yo también le gustaría, como se
comportaría, y si se comportaba de la misma forma con otras personas u otras chicas y
es que tampoco sabía si él tenía pareja, desde que nos conocimos a pesar de hablar en
reiteradas ocasiones no mencionaba casi nada de su vida personal, será que no nos
tenía la suficiente confianza como para contarnos o simplemente era porque nunca le
preguntamos.
Al comentarlo con Ana, ella surgió la idea de ir a comer después de clases para poder
hablar de gustos y amores con más privacidad, al estar solo los tres no tendríamos
problema en que alguien más escuche y Lucas este lo suficientemente tranquilo para
poder hablar con mayor sinceridad, entonces comenzamos con el plan, no sabíamos a
donde ir, no obstante, ya teníamos claras las intenciones de la salida así que pusimos en
marcha el plan.
Al finalizar la clase de Producción de simuladores, que era la última del día le comenta-
mos que teníamos hambre y si él tenía tiempo, podíamos ir a comer algo, con serenidad
respondió que sí, que estaba bien, pues no tenía tarea para el día siguiente.
En el lugar al preguntarle sobre quien le gusta con toda tranquilidad nos respondió que
realmente no le gustaba nadie, pues no conocía la personalidad y gustos de las chicas
que se le hacían atractivas, al parecer el prefería conocer más a profundidad a las per-
sonas para poder determinar si le gustaba alguien, por mi parte le mencioné que se me
hacía atractivo un chico que vi en Moldes y procesos para plásticos. Pero fue ahí que
comprendí que, si quería algo más con él, tendría que ser una persona mucho más cer-
cana a él para que me vea como algo más que su amiga, entonces junto con Ana fortale-
cimos el lazo de amistad de los tres, a la par que conocíamos más personas y las sali-
das se volvían más frecuentes.
Solo faltaban dos meses para que terminara el año académico, no me había dado cuenta
pero el año se pasos| volando, y para el último trabajo de Producción de simuladores
había un viaje programado, así que tendría que aprovechar el momento para conseguir
tiempo a solas con él, Lucas parecía cada día un poco más distante, pasaba más tiempo
con los otros compañeros, parecía que se hizo su amigo y podía hacer más actividades
con ellos en vez de nosotros, no puedo negar que tuvimos momentos a solas pero no
parecían nada románticos y aunque trataba de acercarme parecía actuar con indiferen-
cia, volvimos y no podía considerar realmente tener un avance.
De vez en cuando mencionaba que se le hacía muy atractiva otra de nuestras amigas, Lucas
la consideraba muy atractiva y mencionaba que, Isis era muy hermosa con el pelo corto y
desordenado, unos lentes que resaltaban sus ojos y un delineado sencillo pero elegante,
además de su conjunto de ropa holgada con la que solía venir a las clases, no puedo negar
que Isis era muy bella y muy tierna, a diferencia de mí que siempre estaba con el pelo largo y
bien recogido, con prendas de vestir comunes, de manera que no era nada parecía a ella, me
pregunte a mí misma “será que le atraigo o solo soy una de sus amigas más.”
La duda era cada vez más grande, pero que puedo hacer, nunca supe cómo reaccionar en
estas situaciones, pues no tuve mi primera relación amorosa a pesar que se me declararon
un par de veces y tuve un par de pretendientes, nunca di ese paso para concretar una rela-
ción bonita, mientras que Lucas consiguió muchas más y de seguro él sabía qué hacer en
estas situaciones, yo estaba perdida, y como no estarlo si me daba vueltas la cabeza, sobre
pensando si realmente tenía que declararme o esperar que capte una de mis indirectas para
que él sea el que tomara la iniciativa y que pasaba si las había captado pero hacia como que
no para evitar incomodidades o evitar lastimarme, sería una situación muy vergonzosa, si ya
supiera y me rechazara antes de haberle dicho nada.
Era una clase de historia y el docente nos hizo participar de una dinámica en la que teníamos
que escribir un poema amoroso era mi momento podía en un par de palabras y expresar lo
que siento, entonces el docente pregunto quienes querían leer sus poemas y Lucas se levan-
tó sin miedo y en voz fuerte comenzó a leerlo, era bellísimo, utilizando un par de palabras
bien conjugadas logro cautivarme, aunque en el fondo de mi corazón me carcomía la pregun-
ta ¿PARA QUIEN SERA TAN HERMOSO POEMA? Será que ya consiguió novia, le empezó a
gustar alguien o es que estaba pensando en mí.
Ya no podía soportar tanta incertidumbre así que decidí hacer cada vez más claras mis indi-
rectas, un par de días después fuimos a una feria cultural después de clases donde pudimos
a ver collares, anillos y manillas, Ana estaba buscando un collar con símbolos egipcios,
mientras Lucas se quedaba fascinado por unos collares de piedras para parejas que diviso al
costado del puesto, entre risas y bromas le comente que si quería usarlas con migo, me miro
y se río sin decir una palabra, pues no eran necesarias, así pues esa acción me daba a
entender que ya había alguien más en su corazón y no era yo, continuamos con el recorrido
para finalmente regresar a casa, sin lograr conciliar el sueño, claro estaba, cada vez eran
más preguntas que me inquietaban.
Ya había pasado una semana, de la salida a la feria y en mi mente ya tenía un objetivo, ya no
podía aguantar más tiempo con la duda así que se lo comente con Ana y llegamos a la con-
clusión de que lo mejor era afrontar los riesgos de expresarle lo que sentía a quedarme con
la duda, el plan ya estaba decidido, el viernes al salir de la clase de historia, tendría un
poema listo y un par de flores de buganvilla de color morado, pues nos comentó que eran
sus favoritas.
Esa mañana del 23 de septiembre en la clase de ergonomía estaba muy nerviosa, pues
era el día, y aunque con Ana ya teníamos todo previsto los nervios eran inevitables,
entramos a la clase de historia y él se sentó por el medio en el lateral izquierdo,
empecé a pensar en desistir y dejarlo todo como estaba, pero no podía desperdiciar
todo el tiempo que nos tomó organizar esto, y no soportaría contenerme y actuar como
si nada pasara, pues en lo más profundo de mi corazón solo quería sacarlo, aunque eso
significara ser rechazada.
La clase ya había terminado, mientras el alistaba sus cosas para salir del curso, le
pregunte si le gustaría ir a la cafetería, pues quería preguntarle un par de cosas, él
tranquila mente acepto.
Llegamos a la cafetería y después de hacer unas preguntas le entregue la carta con el
poema junto a las flores, el lugar parecía desvanecerse ante mis ojos, la luz del sol se
estaba desvaneciendo lentamente en el horizonte, el ruido del resto de personas desa-
parecía y mi corazón se aceleraba mientas lo leía, mientras lo asimilaba tome coraje y
le exprese mis sentimientos con las siguientes palabras:
“mi corazón desmalla cuando tus ojos brillan
porque me haces temblar cuando ellos
me miran y me haces sudar al momento de escuchar
tu vos mis piernas se debilitan y mi mente
se hecha a volar y me pregunto si eres prohibido,
entonces porque de ti me vine a enamorar
porque si serás el amor prohibido pero en mi corazón
por siempre te llevare conmigo.”