0% encontró este documento útil (0 votos)
43 vistas7 páginas

Invisibilización de Personas Sin Hogar

Este documento presenta un proyecto de investigación realizado por María Coll, Cesar Blanco y Andrea Martínez Parra sobre la invisibilización de las personas sin hogar en la sociedad. Explora las causas y consecuencias de la invisibilización, así como posibles intervenciones como ofrecer información, productos básicos, espacios de socialización y actividades de ocio a las personas sin hogar.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
43 vistas7 páginas

Invisibilización de Personas Sin Hogar

Este documento presenta un proyecto de investigación realizado por María Coll, Cesar Blanco y Andrea Martínez Parra sobre la invisibilización de las personas sin hogar en la sociedad. Explora las causas y consecuencias de la invisibilización, así como posibles intervenciones como ofrecer información, productos básicos, espacios de socialización y actividades de ocio a las personas sin hogar.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

María Coll, Cesar Blanco, Andrea Martínez Parra.

PERSONAS SIN HOGAR Y SU INVISIBILIZACIÓN DENTRO DE LA


SOCIEDAD.
TRABAJO DE INVESTIGACIÓN.

1. Introducción.

Cuando hablamos de persona sin hogar nos referimos a una persona en situación de
“sinhogarismo”, es decir, personas que no poseen una vivienda digna que le pueda
garantizar un espacio seguro donde consolidar unas relaciones sociales y familiares.

La mayor parte de la población siente miedo o rechazo por las personas que se
encuentran en situación de calle en base a los estereotipos y a la estigmatización que se
ha construido alrededor de este colectivo. La sociedad cree que estas personas tienen
problemas graves de salud mental, toman drogas o son alcohólicos. Debemos de
entender que las enfermedades mentales, las adicciones o la falta de redes de apoyo
son factores que pueden alicientar a que una persona acabe en la calle, pero no todas
las que se encuentran sin hogar tienen porque tener esas condiciones y deben de ser
tachados de ello.

La sociedad invisibiliza esta realidad a través de la transmisión de mitos y


criminalizando la pobreza. Nos acaban haciendo pensar que esas personas acaban ahí
simplemente por malas decisiones, en definitiva, nos llevan a la deshumanización y no
nos damos cuenta del impacto emocional que puede tener esto para estas personas.

Nosotros hemos elegido investigar acerca de este tema ya que consideramos que es
bastante preocupante, es una realidad latente que vemos cada día y tenemos
totalmente normalizada. Lo que sentimos más preocupante del propio hecho de que
haya personas sin hogar, es la invisibilización que sufren y que esta invisibilización sea
promulgada y legitimada por las instituciones.

Este proyecto se centra en analizar y comprender la invisibilización de las personas


sin hogar, un fenómeno complejo que va más allá de la carencia de un techo y que
vulnera la dignidad y los derechos fundamentales de quienes lo experimentan.

1
María Coll, Cesar Blanco, Andrea Martínez Parra.

Para ello, exploraremos las causas subyacentes de la invisibilización y las


consecuencias tanto para las personas sin hogar como para la sociedad en su conjunto.

2. Marco teórico.

El observatorio de delitos de odio contra las personas sin hogar afirma que el
“sinhogarismo” es una vulnerabilidad de los derechos humanos con la que convivimos
día a día de forma rutinaria en nuestras calles. Los derechos que se ven mermados en
estas personas son: el derecho a una vivienda digna, el derecho a la seguridad y el
derecho a la protección de la salud.

Debemos de ser conocedores de que existe una gran escasez de datos y estadísticas
sobre el sinhogarismo en España. La mayoría de estudios elaborados son reducidos y la
mayoría de los datos recogidos por el Instituto Nacional de Estadística (INE) recogen sólo
los datos de las personas sin hogar que han sido atendidas en centro de alojamiento
alternativo o comedores sociales, no se tienen en cuenta a las personas que no acuden
a estos lugares.

El crecimiento también es palpable en el aumento de la demanda de recursos


sociales. En el periodo de 2006 a 2018, el número de usuarios que utilizaron la red de
alojamientos como albergues o pisos sociales creció en un 66%, de acuerdo con las
estadísticas del INE. Este incremento apunta a que la cifra de personas sin hogar ha ido
en ascenso desde la crisis socioeconómica de 2008, y creció todavía más con la situación
de la pandemia de 2020 - 2022.

Los datos recogidos por el informe de la Estrategia Nacional Integral para personas
sin hogar, indica que existen aproximadamente 33.000 personas en situación de calle en
nuestro país. Caritas calculó que tras el impacto de la pandemia la cifra se había elevado
a casi 40.000. También es palpable el aumento de la demanda de recursos sociales. En
estos últimos años, el número de usuarios que acudieron a la red de alojamientos como
albergues o pisos sociales creció en un 66%, de acuerdo con las estadísticas del INE.

Dentro del colectivo de personas sin hogar, podemos diferenciar varias tipologías en
función de la situación en la que se encuentre la persona, en concreto cuatro grupos,

2
María Coll, Cesar Blanco, Andrea Martínez Parra.

aunque no se debe generalizar cuando se habla de este colectivo, ya que con ello
hacemos que no se les reconozca como individuo, y con ello, fomentamos el estigma y
la invisibilización de estas personas.

En primer lugar, se encuentran las personas sin techo, aquellas que viven en las calles
a la intemperie, en el segundo grupo estarían las “personas sin vivienda”, las cuales se
alojan en recursos temporales, ya sean albergues para personas en situación de calle,
residencias o alojamientos para inmigrantes. En tercer lugar, está la categoría de
“viviendas inseguras”, estas pueden ser algún tipo de casa ocupada, o casas en las que
se vive bajo algún tipo de amenaza de violencia, frecuentemente relacionado con las
mujeres que sufren violencia de género. Por último, una persona sin hogar también
puede ser el que viva en una “vivienda inadecuada”, como las viviendas hacinadas o
estructuras no convencionales como las chabolas.

Por ello, creemos que el concepto “sin techo” para referirnos a una persona sin
hogar no es correcto, ya que como hemos visto anteriormente, puedes tener un techo,
pero eso no significa que se cumplan unas condiciones básicas y que tengas la
posibilidad de construir un proyecto de vida autónomo, un techo no te saca de la
situación de sinhogarismo, de esa situación te saca una casa.

Vivir en la calle nunca es una elección personal y tampoco es la consecuencia de haber


tomado una serie de malas decisiones individuales a lo largo de la vida. Hay perfiles muy
diversos dentro de las personas que viven en situación de calle y, además, diferentes
factores. Estos se pueden agrupar en exclusógenos y socio-familiares.

Los factores exclusógenos tienen que ver con el desempleo, adicciones, proyectos
migratorios fallidos, imposibilidad de acceso al mercado de trabajo o problemas de salud
física o mental. En cambio, los factores socio-familiares tienen relación con la violencia
de género, pérdida de vínculos familiares y de amistades, desestructuración familiar o
delincuencia.

La falta de vivienda está muy ligada a la salud, los diferentes problemas de salud
pueden contribuir a la falta de vivienda y el sinhogarismo puede ocasionar un
empeoramiento en el estado físico y mental de las personas, de ahí a destacar que la

3
María Coll, Cesar Blanco, Andrea Martínez Parra.

falta de vivienda y la salud tienen una estrecha relación causa y efecto. Estas personas
pueden enfrentarse a muchas situaciones complicadas cuando viven en la calle, las
dificultades a la hora de encontrar alimentos, la violencia en las calles, estrés, intemperie
y, en resumen, condiciones de vida insalubres que pueden provocar ciertos problemas
de salud o agravar otros ya existentes.

La invisibilización de estas personas conlleva en cierta medida su


deshumanización, ya que la persona es estigmatizada y precisamente esta
deshumanización conlleva justificar la exclusión, discriminación y en los peores casos la
agresión.

3. Intervenciones que se pueden hacer.

Existen dos enfoques para intervenir con personas sin hogar: uno implica abordar
directamente sus necesidades en la calle, adaptándonos a su entorno y ofreciéndoles
mejoras tanto en sus condiciones físicas como sociales. El otro enfoque se centra en
utilizar los recursos disponibles para realizar intervenciones desde un punto más
estructurado o institucionalizado.

Se debe tratar a la persona de forma única, ser conscientes de que lo que le ha


llevado a una persona a encontrarse en esta situación extrema ha sido la acumulación
de carencias a lo largo de su vida (materiales, personales, sociales…) desencadenando a
una desmotivación en la persona en las que se percibe un cierto abandono personal.

Es necesario descubrir y trabajar las potencialidades que tiene la persona y es muy


importante que ella esté presente y se implique en todo el proceso. Para obtener buenos
resultados se debe trabajar desde la desmotivación, teniendo en cuenta sus carencias,
tanto materiales como personales y sociales. Estas intervenciones pueden ser más
efectivas cuando se aplican de manera integral y adaptadas a las necesidades específicas
de cada persona sin hogar.

4
María Coll, Cesar Blanco, Andrea Martínez Parra.

Dentro de las posibles actuaciones a pie de calle que se pueden llevar a cabo
hemos destacado las siguientes:

 Organizar mesas de información para conocer las necesidades y ofrecer


información sobre los servicios existentes. Ya sea ofrecer información sobre
alojamientos de emergencia y ayuda social de la zona o dar a conocer servicios
de salud como programas de vacunación o rondas de limpieza.

 Incentivar la donación de productos de primera necesidad como ropa, comida,


calefacción y demás.

 Crear espacios en los que las personas sin hogar puedan conocer y crear vínculos
con otras personas y a la vez puedan expresar sus vivencias y experiencias
personales al resto. Con ello, conseguimos que las personas sin hogar puedan
crear redes de contacto con otras personas para apoyarse mutuamente y
además puedan expresar sus sentimientos con el resto.

 Crear actividades de ocio y deportivas para las personas sin hogar, como talleres
de arte o eventos deportivos, con el fin de que por unas horas estas personas
puedan desconectar y desinhibirse.

Por otro lado, las actuaciones que podemos llevar a cabo desde las diferentes
instituciones son:

 Refugios y albergues: Proporcionar lugares seguros y temporales para que las


personas sin hogar puedan dormir, comer y tener acceso a servicios básicos.

 Asistencia médica: Ofrecer atención médica básica y servicios de salud mental


para abordar problemas de salud física y mental. Además, orientar a estas
personas en hábitos saludables y sus derechos y obligaciones.

5
María Coll, Cesar Blanco, Andrea Martínez Parra.

 Asesoramiento y servicios sociales: Ofrecer asesoramiento y servicios sociales


para abordar las causas subyacentes de la falta de vivienda, como problemas
familiares, adicciones o salud mental.

 Programas de empleo y capacitación: Brindar oportunidades de empleo


temporal o programas de capacitación para ayudar a las personas a adquirir
habilidades y encontrar empleo a largo plazo. Desde la creación de un
curriculum y asesoramiento hacia personas sin experiencia laboral hasta
conseguir puestos de empleo temporales.

 Asistencia legal: Proporcionar apoyo legal para abordar posibles barreras


legales que puedan impedir el acceso a la vivienda o empleo. Muchas de las
personas que viven en la calle no tienen un gran conocimiento sobre sus
derechos legales y por lo tanto pueden perder muchas oportunidades tanto de
conseguir un hogar, un empleo e incluso ayudas económicas.

 Vivienda de transición: Proporcionar viviendas temporales o de transición para


ayudar a las personas a estabilizarse antes de encontrar una vivienda
permanente. En estas viviendas conseguirán adquirir ciertas habilidades y
aprender actividades de la vida cotidiana que les serán necesarias para cuando
encuentren una vivienda definitiva, así el cambio que experimenten no será tan
brusco.

 Programas de prevención: Implementar programas que ayuden a prevenir la


falta de vivienda, como asesoramiento financiero, apoyo a familias en riesgo y
acceso a recursos comunitarios.

 Red de apoyo comunitario: Fomentar la participación de la comunidad en la


creación de redes de apoyo para las personas sin hogar, incluyendo programas
de mentores y voluntariado. Con ello, fomentamos que la comunidad se
involucre con esta problemática, donando comida, ropa o bienes de primera
necesidad, brindándoles espacios seguros en los que se sientan escuchados y

6
María Coll, Cesar Blanco, Andrea Martínez Parra.

comprendidos y dándoles la información necesaria sobre administraciones y


organizaciones que les puedan ser de ayuda en los diferentes ámbitos en los
que encuentran dificultades.

4. Conclusiones.

La invisibilización de las personas sin hogar es un tema de profunda preocupación


en nuestra sociedad actual. A lo largo de este trabajo, hemos explorado las diversas
dimensiones de este problema, desde la falta de atención mediática hasta la
marginación social y la falta de políticas adecuadas para abordarlo. A medida que
profundizamos en esta cuestión, hemos descubierto que la invisibilización de las
personas sin hogar no solo es un reflejo de nuestra indiferencia colectiva, sino que
también refleja la insuficiencia de nuestros sistemas de apoyo y la necesidad de un
enfoque más compasivo y solidario.

Es importante reconocer que estas personas son parte de nuestra comunidad y


merecen dignidad, respeto y oportunidades para salir de su situación. Al abordar la
invisibilización de las personas sin hogar, estamos dando un paso importante hacia la
construcción de una sociedad más justa e inclusiva. Debemos trabajar juntos para crear
conciencia, impulsar cambios en políticas y actitudes, y brindar el apoyo necesario para
abordar este problema de manera efectiva.

Para terminar, esta investigación nos impulsa a tomar medidas concretas para
desafiar la invisibilidad de las personas sin hogar y trabajar hacia soluciones a largo plazo
que aborden las causas subyacentes de la falta de vivienda. Solo a través de un esfuerzo
colectivo y el compromiso de la sociedad en su conjunto, podremos lograr un cambio
significativo y proporcionar a estas personas las oportunidades y la empatía que
merecen.

[Link]

También podría gustarte