UNIDAD 7: BIOÉTICA
➔ Suele decirse que surge cuando, en 1970, el oncólogo
norteamericano Potter creó el neologismo “bioética”
para referirse a la necesidad de construir un puente
entre ciencias y humanidades que analizará la nueva
problemática tecno-científica global. Paralelamente,
en 1971, el término fue empleado en la denominación
del “Centro Joseph y Rose Kennedy para el estudio
de la reproducción humana y la Bioética” de la
jesuítica Universidad de Georgetown en el contexto
de la lucha contra el aborto.
➔ A finales de los ochenta y principios de los noventa
del siglo pasado, se incorporaron al análisis bioético,
las corrientes de pensamiento feministas, laicistas y
multiculturalistas, aportando nuevas temáticas,
perspectivas y enfoques que dieron un importante
giro a la Bioética y que han permitido que la
disciplina madure y se consolide y, en cierta forma,
se refunde de nuevo.
➔ No defiende una actitud moral concreta ni busca
ofrecer respuestas determinadas y definitivas. Huye
de los posicionamientos morales extremos pero
busca una reflexión fundamentada, crítica y
argumentada que se centre en la singularidad de la
situación concreta.
➔ No determina qué es el bien sino que anima a las
personas inmersas en una situación de conflicto a
que acuerden el suyo propio a través del diálogo y el
respeto.
HISTORIA
Latinoamérica, puede decirse que ha acaecido una
evolución semejante si bien los grupos más destacados y
las corrientes existentes tienen peculiaridades propias, ya
que la bioética latinoamericana puede adoptar un
enfoque cercano al marxismo, un pretendido estatus
científico y objetivo que rehúye de axiomas ideológicos, o
un paradigma laicista.
El objetivo es crear una disciplina universal con
pretensión de neutralidad, cientificismo y objetividad,
desacreditando cualquier perspectiva explícitamente
ideológica.
ÁMBITOS Y RASGOS FUNDAMENTALES
Los ámbitos de la Bioética son múltiples y para
abordarlos resulta necesaria una especial disposición
para el diálogo multidisciplinar. Puede decirse que la
característica que mejor identifica a la materia es,
precisamente, la interdisciplinariedad, porque los temas
que trata no pueden ser abordados desde la tradicional
separación en ramas del conocimiento:
● La ingeniería genética y la terapia génica.
● El análisis del genoma humano.
● La reproducción asistida.
● La investigación y experimentación, la salud sexual y
reproductiva.
● La interrupción voluntaria del embarazo.
● La esterilización, la eutanasia y los trasplantes.
● El uso del Big Data en salud y la confidencialidad de
los datos.
● Las discapacidades, la neurobiología y la psiquiatría.
● El SIDA, el mejoramiento humano y las drogas.
● La priorización de recursos y el acceso a los
beneficios del avance científico-técnico.
● La ecología, la responsabilidad social en salud.
BIOÉTICA Y DERECHO
Es preciso que la sociedad, los parlamentos y los
gobiernos tomen en consideración que el establecimiento
de determinadas políticas supone la elección de un
determinado modelo, que excluye otros, lo cual no debe
ser resuelto sin reflexión y debate previos.
Pero, en último extremo, si no hay acuerdo, el Derecho
deberá establecer los límites de lo permitido, y de ahí
deriva la estrecha relación entre la Bioética y el Derecho
(entendido como norma de conducta que emana de la
voluntad de todos.)
Por ello, la implicación entre el Derecho y la Bioética es
de carácter intrínseco y, así como la contribución de
aquél es fundamental para ésta, las aportaciones del
análisis bioético deben ser consideradas de una extrema
utilidad para el Derecho a la hora de elucidar problemas
suscitados por la biotecnología, ya que ambas disciplinas
comparten una misma finalidad: el respeto y la
promoción de los derechos humanos reconocidos.
LA BIOÉTICA Y SUS PRINCIPIOS
● La reflexión de la bioética está basada en los hechos
concretos, principios y reglas.
● Guían al profesional de la salud hacia un enfoque
particular en la solución de un problema.
● Pueden además cumplir con la función de
justificación.
● Son normas generales, son necesarios y suficientes
para dirimir los dilemas éticos.
● Consisten en reglas que ordenan los argumentos y
permiten resolver las diversas situaciones.
● No poseen carácter absoluto, permitiendo resolver
situaciones de conflicto, basándose en el principio
que predomine en la situación de salud determinada.
PRINCIPIOS
1. Beneficencia
● Obligación de prevenir o aliviar el daño hacer el bien
u otorgar beneficios, deber de ayudar al prójimo por
encima de los intereses particulares, en otras
palabras, obrar en función del mayor beneficio
posible para el paciente y se debe procurar el
bienestar de la persona enferma.
● Siempre debe promoverse el bien y tiene como
obligaciones derivadas el brindar un servicio de
calidad, con atención respetuosa, evitar el exceso de
terapéutica y respetar condiciones, credos o
ideologías.
2. No maleficencia
● Este principio es uno de los más antiguos en la
medicina hipocrática: Primum non nocere, es decir,
no hacer daño al paciente.
● Análisis riesgo/beneficio ante la toma de decisiones
específicamente en el área de la salud y evitar la
prolongación innecesaria del proceso de muerte
(distanasia)
● Se trata de respetar la integridad física y psicológica
de la vida humana.
3. Autonomía
● Cada persona es autodeterminante para optar por
las propias escogencias en función de las razones del
mismo, es decir, que al hacer uso de la autonomía,
cada quien conduce su vida en concordancia con sus
intereses, deseos y creencias.
● El principio de autonomía da origen a la norma
moral, de no coartar la libertad de la persona y nos
remite a la obligación de aplicar el consentimiento
informado ante la toma de decisiones en el campo
de la salud
4. Justicia
● Este principio está relacionado con la norma moral
de dar a cada quien lo que necesita, de la cual se
derivan diversas obligaciones, como realizar una
adecuada distribución de los recursos, proveer a
cada paciente de un adecuado nivel de atención, y
disponer de los recursos indispensables para
garantizar una apropiada atención de salud.
● Concepción de la salud como un derecho humano
fundamental que debe ser garantizado por la
sociedad o por el Estado.