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Blastocystis Hominis: Epidemiología y Tratamiento

Este documento describe varias especies de amibas comensales que habitan el tracto digestivo humano, incluyendo Blastocystis hominis, Entamoeba coli, Entamoeba hartmanni, Endolimax nana e Iodamoeba bütschlii. Estas amibas se alimentan de bacterias y otros materiales en el intestino y generalmente no causan enfermedad, aunque B. hominis se ha reconocido como un patógeno potencial. El documento también discute la epidemiología, transmisión, manifestaciones clínicas,

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Blastocystis Hominis: Epidemiología y Tratamiento

Este documento describe varias especies de amibas comensales que habitan el tracto digestivo humano, incluyendo Blastocystis hominis, Entamoeba coli, Entamoeba hartmanni, Endolimax nana e Iodamoeba bütschlii. Estas amibas se alimentan de bacterias y otros materiales en el intestino y generalmente no causan enfermedad, aunque B. hominis se ha reconocido como un patógeno potencial. El documento también discute la epidemiología, transmisión, manifestaciones clínicas,

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Amebas Comensales

• Blastocystis hominis.
Fue descrito en 1911 por Alexeieff como un quiste de Trichomonas, al que le asignó el nombre de Blastocystis
enterocola y lo ubicó como una levadura comensal del tubo digestivo Ziert realizó múltiples estudios, llamó la
atención de médicos y biólogos hacia este organismo, y lo reclasificó en 1967 dentro del reino Protista, subreino
Protozoo.

Epidemiología
B. hominis es el parásito intestinal más
frecuente en las heces humanas, aceptado por
el CDC y la OPS como un patógeno
potencial. Es de distribución cosmopolita, y
su incidencia y prevalencia ha aumentado en
los últimos 10 años.
Mecanismos de transmisión
Las formas parásitas e infectantes son
eliminadas en las heces; por lo tanto, se trata
de una transmisión fecal-oral relacionada con malos hábitos higiénicos y contaminación de agua y alimentos.
No se ha determinado cuál es la forma infectante, pero podría corresponder al quiste o a la forma vacuolar o de
cuerpo central.
Manifestaciones clínicas
• B. hominis está presente en pacientes con síntomas gastrointestinales y en individuos sin sintomatología
intestinal. Para algunos autores es un comensal del tubo digestivo, otros proponen que se trata de un
patógeno potencial (Rolston, 1989) y algunos hablan de un verdadero patógeno (Quadri, 1989).
• Los principales síntomas son gastrointestinales:
• Diarrea en 50 a 70% de los individuos, que se autolimita en inmunocompetentes de 3 a 7 días con heces
líquidas, con poco volumen y muchos parásitos, y en inmunocomprometidos (SIDA, diabetes, leucemia)
se prolonga de 1 a 6 meses; dolor (60 a 80%); distensión abdominal (30 a 35%);
• tenesmo (30 a 40%); náusea, vómito (10 a 25%), y meteorismo (Tan, 2008).
• Hay hasta 46% de asociación entre síndrome de colon irritable (SCI) y B. hominis(Yakoob, 2004). Esto
ha permitido proponer que debe descartarse blastocistosis en casos de abdomen agudo, SCI y
apendicitis.
• Manifestaciones extraintestinales, como la urticaria con inflamación localizada en la piel, a menudo
asociada a una erupción cutánea y prurito, y el angioedema son reconocibles en algunos casos de
individuos con B. hominis. En estos casos existe una resolución a los síntomas cutáneos al erradicar el
parásito.
• Criterios de patogenicidad:
• 1. Número de formas de cuerpo central por campo microscópico,
• 2. Tamaño de las formas de cuerpo central,
• 3. Exclusión de otros agentes infecciosos y
• 4. Respuesta al tratamiento. Basado en estos criterios, Devera (2000) realizó un estudio en niños y
adultos venezolanos y concluyó que las manifestaciones clínicas son más frecuentes cuando el parásito
es más abundante y de mayor tamaño.
• Una gran controversia surge frente a un paciente con exámenes CPS positivos a B. hominis. Los
primeros casos de blastocistosis fueron tratados con trimetoprim-sulfametoxazol (TMP-SMX) de 7 a 10
días con eficacia clínica de 74% y erradicación del parásito de 94%.
• En el tratamiento de las protozoos intestinales, los fármacos de elección son los derivados 5-
nitroimidazólicos (metronidazol, tinidazol y secnidazol), cuyo mecanismo de acción sobre la doble
cadena del DNA, administrados en
dosis de 7 a 10 días, tiene una eficacia
que varía entre 70 y 97%.
• Recientemente hay publicaciones
sobre la resistencia hasta de 20% a
derivados nitroimidazólicos, pero no
hay nada específico sobre B. hominis.
• En el decenio de 1990-99, apareció en
el mercado la nitazoxanida, un
nitrotiazol con acción sobre el
metabolismo intermediario de las
células anaeróbicas al inhibir la
piruvato ferróxido reductasa (PFOR).
En varios estudios controlados, ha
mostrado eficacia clínica y
parasitológica superior a 95%
Tratamiento
Amibas comensales del hombre
El intestino del hombre y el de otros vertebrados puede ser considerado como uno de los espacios que ofrecen
mayor peligro para un parásito; ese hábitat, es oscuro, muestra cambios fisiológicos relacionados con los
hábitos alimenticios del huésped; algunos segmentos como el intestino delgado y grueso se encuentran casi
libres de oxígeno, donde algunas especies de parásitos, entre ellas las amibas, requieren de ese ambiente para su
metabolismo anaerobio.
• Las amibas, específicamente las que se ubican en el intestino, tienen una amplia distribución en diversos
ambientes y que pueden ser fácilmente ingeridas por el hombre con alimentos o bebidas contaminadas.
• Las adaptaciones fisiológicas y morfológicas que presentan algunas especies de amibas, pueden
convertirlas en organismos inicialmente de permanencia pasajera y posteriormente en parásitos
permanentes, desde la cavidad oral hasta el intestino; se alimentan de bacterias y otros materiales
orgánicos a través de la fagocitosis, función que lleva a cabo el trofozoíto.
• Las amibas comensales son complejos organismos unicelulares Eucariotes, pertenecen al reino Protozoa,
superclase Rhizopoda. Todos los representantes de este grupo emiten proyecciones plasmáticas
denominadas pseudópodos que le proporcionan una forma de locomoción realizada por deslizamiento.
• Amibas se encuentran: Entamoeba bangladeshi, Entamoeba chattoni, Entamoeba coli, Entamoeba
dispar, Entamoeba gingivalis, Entamoeba hartamnni, Entamoeba moshkovskii y Entamoeba
polecki.
• Otras amibas como Iodamoeba bütschlii y Endolimax nana, completan el grupo de sarcodinos. Estos
protozoarios forman trofozoítos y quistes, con excepción de E. gingivalis que sólo desarrolla trofozoítos.
Características y Diferencias
Al parecer esta amiba fue observada por primera vez por Lewis en 1870, pero fue Gras (1877) quien realizó la
primera identificación y su descripción. Es un protozoario comensal del intestino grueso y muy frecuentemente
se observa en coexistencia con E. histolytica. En su calidad de amiba no patógena, no provoca lisis tisular y se
alimenta de bacterias, levaduras y otros protozoarios, rara vez de eritrocitos, a menos que se encuentren
cercanos a su medio. Su migración hacia el intestino grueso es semejante a la que realiza E. histolytica y en
ocasiones puede confundirse con ella, lo que lleva a prescribir tratamientos innecesarios o dejar sin tratamiento
las infecciones por E. histolytica.
• Entamoeba hartmanni
Antiguamente denominada Entamoeba minuta (Woodcock, 1916) y durante mucho tiempo a esta especie
diversos autores la consideraron la raza pequeña de E. histolytica. En 1958, Faust publicó una descripción
detallada de esta amiba y estableció las diferencias morfológicas respecto a las de E. histolytica. Entamoeba
hartmanni habita en la luz del intestino grueso y no es invasora.
Una diferencia evidente es que esta pequeña amiba no fagocita eritrocitos y su desplazamiento es generalmente
más lento.
• Endolimax nana
Esta pequeña amiba fue identificada en 1908. Sin embargo, se reconocen las aportaciones hechas por Wenyon y
O’Connor (1917) por realizar la primera designación específica a esta amiba. E. nana es una especie exclusiva
del hombre y considerada comensal.
También un protozoario intestinal de pequeñas dimensiones y con una distribución mundial semejante a la que
tienen otras amibas comensales. Se localiza en el intestino grueso del hombre, particularmente a nivel del ciego
y se alimenta también de bacterias. Se han detectado especies diferentes de Endolimax en gallinas, coballos,
tortugas y cucarachas.
• Iodamoeba bütschlii
Este género fue establecido por Dobell en 1919, para referirse a una especie de amiba que habitaba el intestino
del hombre. Se ha mencionado que esta especie forma parte del grupo de organismos comensales; sin embargo,
existe en la bibliografía un caso de muerte atribuida a esta amiba este hallazgo y notificación fue discutible,
Iodamoeba; si bien, la mayoría de especies de amibas puede mostrar una vacuola de glucógeno en algunas fases
de su ciclo, no es este el único elemento para emitir un juicio de identificación.
Los trofozoítos sin teñir no muestran características específicas que permitan su identificación forman
seudópodos hialinos y su movimiento es sumamente lento; el citoplasma puede contener bacterias, pero no
eritrocitos. el endosoma es irregular y está rodeado por una pequeña capa de gránulos de cromatina, cuya
disposición anular queda localizada entre el endosoma y la membrana nuclear

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