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Fortalece tu carácter: Guía práctica

El documento ofrece consejos para fortalecer el carácter. Algunas recomendaciones incluyen: 1) sé más honesto y desarrolla autoconciencia observando tus pensamientos y acciones; 2) adquiere autocontrol mediante pequeños cambios diarios como controlar los impulsos; 3) asume responsabilidad por tus errores y corrígelos admitiendo la verdad y disculpándote.

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Fortalece tu carácter: Guía práctica

El documento ofrece consejos para fortalecer el carácter. Algunas recomendaciones incluyen: 1) sé más honesto y desarrolla autoconciencia observando tus pensamientos y acciones; 2) adquiere autocontrol mediante pequeños cambios diarios como controlar los impulsos; 3) asume responsabilidad por tus errores y corrígelos admitiendo la verdad y disculpándote.

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Cómo fortalecer el carácter

Centrarte en tus mejores cualidades

Sé más honesto. La honestidad es un componente esencial del carácter. Demuéstrales a los demás que
eres honesto haciendo que tus acciones vayan acorde con tus palabras. Por ejemplo, si le dices a tu pare-
ja que apoyarás más su carrera, demuéstrale que hablas en serio. Puedes manifestar tu interés pregun-
tándole sobre un proyecto importante en el que esté trabajando u ocupándote de la cena durante un pe-
riodo muy ocupado.[1]

 Otra forma de mostrar honestidad es actuando con sinceridad. No sientas que siempre debes ac-

tuar de cierto modo. Da opiniones honestas.

 Por ejemplo, puedes decirle a tu pareja "Lamento no haberte mostrado más apoyo antes. Creo que eso se debía a que te extraño cuando estás en el tra -

bajo".

Desarrolla la conciencia de ti mismo. La autoconciencia implica conocerte a ti mismo a un nivel más


profundo. Cuando eres consciente de quién eres, puedes entender cómo se forman tus ideas y reaccio-
nes. Adquirir una mayor conciencia de ti mismo ayudará a desarrollar tu carácter. Reserva tiempo para
reflexionar sobre ti cada día. Puedes hacerte preguntas como "¿Por qué reaccioné de esa manera cuan-
do Clara me dijo eso?" y "¿Cómo podría mejorar mi reacción la próxima vez que se presente un con-
flicto?".[2]

 La meditación también constituye una excelente forma de adquirir conciencia de ti mismo.

Aprende a meditar descargando una aplicación para tu celular, asistiendo a una clase o leyendo un

libro de meditación. También puedes sentarte tranquilamente y observar a dónde te conducen tus pensamientos.

Adquiere más autocontrol. Puedes desarrollar tu autocontrol realizando cambios pequeños en tu vida
cotidiana. Por ejemplo, podrías esforzarte por controlar los impulsos de comer. Cuando estés a punto
de agarrar un bocadillo a altas horas de la noche, detente y pregúntate si de verdad sientes hambre.
Luego, toma un vaso de agua. Puedes pensar de forma consciente en dominar tus impulsos.[3]

 Tender la cama a diario es un buen hábito de compromiso. Te permitirá desarrollar disciplina,

la que luego será de gran utilidad en otras áreas de tu vida.

Practica la integridad. Vivir con integridad implica ser fiel a tu ser interior. Si tus acciones no con-
cuerdan con tus creencias, siempre te sentirás inestable en tu interior. Conoce y respeta tus valores personales y morales en la vida cotidiana. Toma tus deci-
siones en función de dichos valores y no cedas a la presión social.

 Apoya una causa que vaya acorde con tus valores.

 Piensa de qué manera tus decisiones coinciden con tus creencias.

 Cambia los hábitos que no son compatibles con tus creencias.

 Sé honesto.
Asume la responsabilidad de tus errores y corrígelos. Cualquiera comete errores, pero tu carácter se muestra en la manera de manejarlos. Sé honesto cuan-
do te equivoques y haz lo posible por corregir tus actos. Según la situación, es probable que debas disculparte. Otras veces, debes cambiar tu conducta o adop-
tar medidas para reparar tus errores.
 Colabora con la persona que lastimaste para hallar una solución.

 Ten en cuenta formas de equilibrar la situación.

 Si cometes un error o lastimas a alguien, admite tu error y corrígelo. Puedes decirle "Siento haberme atribuido el mérito de tu idea. Les contaré a

todos que tú eres el autor de ella".

Asume riesgos calculados. Existen muchos motivos para asumir riesgos, por ejemplo, aumentar tu
confianza y encontrar nuevas formas de alcanzar el éxito. Un riesgo calculado es aquel que decides
tomar después de haber evaluado los riesgos y los beneficios. No te lances de lleno en algo que no
has meditado bien.[5]

 Por ejemplo, tu sueño es empezar tu propio negocio de fotógrafo. Probablemente no tiene sen-

tido dejar tu trabajo de repente y depender de un nuevo negocio. Una mejor estrategia es empezar

poco a poco. Trata de aceptar empleos de fotógrafo el fin de semana. A medida que se desarrolla tu

negocio, puedes pensar más en serio en perseguir tu pasión a tiempo completo.

Aprende a ser paciente. Es natural ponerte impaciente a veces. Tal vez has tenido que morderte la len-
gua cuando un colega no captó de inmediato un concepto. Con un poco de esfuerzo puedes desarrollar
la paciencia. Empieza intentando contemplar la situación desde el punto de vista de la otra persona. Po-
drías pensar "Tal vez Mariana no comprende lo que digo porque no tiene los mismos conocimientos de
tecnología que yo. Podría utilizar menos términos técnicos para explicarlo".

 También puedes hacer preguntas y escuchar atentamente. Empieza diciendo "Mariana, me gus-

taría ayudarte a comprender. ¿Qué partes no están claras?". Luego, escucha su respuesta y utiliza otro

enfoque.

Pídele su opinión a una persona de confianza. En ocasiones no es fácil ser objetivo respecto a ti

mismo. Si tienes la firme intención de mejorar, considera pedirle a alguien sus opiniones. Elige una

persona que pueda ser honesta y constructiva a la vez.

 Una buena opción para esto es tu mejor amigo. Puedes decirle “Jorge, estoy buscando formas

de ser una persona más fuerte. ¿Cuáles crees que son mis fortalezas y debilidades?”.

 Acepta sus opiniones con gratitud y adopta medidas para poner en práctica algunos de sus con-

sejos.

Mostrar empatía y gratitud

Ponte en el lugar de otra persona. Si muestras más empatía, podrás entender mejor a los demás.
Fortalece tu carácter relacionándote con los demás y ayudándolos. Trata de imaginar lo que está
atravesando otra persona. Por ejemplo, tal vez tienes un amigo que acaba de perder a su hermano.
Piensa en cómo se siente y cómo reaccionarías en su lugar. Piensa en qué podrías hacer para que
se sienta mejor.
 También puedes ir más allá y tratar de experimentar lo que la otra persona está afrontando. Por

ejemplo, tu pareja está frustrada porque siempre se encarga de cocinar. Ocúpate de la cena durante

toda la semana para poder comprender la razón de su estrés.


Cuestiona tus prejuicios y los de los demás. La mayoría de las personas tienen presuposiciones o prejuicios contra los demás, los cuales pueden ser cons-
cientes o inconscientes. Por ejemplo, tal vez crees que las personas sin un título universitario no son inteligentes. Entrena a tu mente a ser más abierta y a
aceptar a los demás.

 Presta atención a tus prejuicios. Cuando notes que estás asumiendo cosas sobre las personas, toma nota en tu mente. Ser consciente de tus prejuicios es

el primer paso para afrontarlos.

 La próxima vez que tengas este tipo de pensamientos, esfuérzate por cambiar de mentalidad. En vez de pensar “Esa persona no debe ser inteligente”,

piensa “¡Vaya!, ella ha logrado conseguir un buen empleo a pesar de no haberse graduado en la universidad. Eso es muy impresionante”.

Practica la gratitud. La gratitud es un elemento importante para fortalecer el carácter, puesto que de-

muestra una conciencia de las personas y de lo que te rodea. Para desarrollarla, haz que forme parte de

tu vida diaria. Por ejemplo, dedica un momento al final del día para pensar en 3 cosas por las que estés

agradecido.

 También puedes tener un diario de gratitud en el que escribas todo lo que te haga sentir agra-

decido. Toma nota a lo largo del día o dedícale al diario 10 minutos cada noche.

 Podrías escribir “Hoy he tenido la oportunidad de ser voluntario en el refugio de animales. Me

siento agradecido por haber hecho algo constructivo este sábado en la mañana”.
Expresa tu gratitud hacia los demás. Exterioriza tu gratitud. Asegúrate de decir “gracias” cada
vez que una persona haga algo por ti. También puedes mostrar aprecio por los actos que no te
afectan de forma directa.

 Por ejemplo, podrías decirle a un colega “Gracias por ganar ese nuevo cliente. Un aumento en

el negocio es bueno para todos”.

 Haz comentarios más específicos. Por ejemplo, di “De verdad aprecio que me hayas traído

sopa de pollo cuando estaba enfermo. Eres muy considerado”.

Asumir papeles de liderazgo


Expresa tus ideas si eres tímido. Otra forma de desarrollar el carácter es asumiendo una mayor
responsabilidad. De este modo, expandirás tus conocimientos y obtendrás una nueva perspectiva.
Primero analiza la manera de comunicarte con los demás. Si sueles tener miedo de expresar tu opi-
nión, esfuérzate por hacerte escuchar.

 Digamos que perteneces al grupo musical de tu iglesia y crees firmemente que cierta pieza mu-
sical debe utilizarse en el próximo servicio, no te quedes callado y expresa con claridad tu punto

de vista.

 En el trabajo, participa más en las reuniones. Las personas serán más receptivas si manifiestas
tus ideas de forma clara y segura.
Deja hablar primero a los demás si eres elocuente. También puedes mostrar liderazgo siendo mode-

rado al hablar. Si sueles ser muy hablador, intenta dejar que la otra persona sea escuchada. Luego, pue-

des pensar antes de hablar y responder cuidadosamente.

 Si por lo general programas tu fin de semana, pregúntale a tu pareja si hay actividades específi-

cas que le gustaría realizar.

 Es excelente participar de forma activa en las discusiones en clase. Pero también se aprende

escuchando a los demás.

Mantente dispuesto a aprender cosas nuevas. Ser de mente abierta te permite adquirir nuevos cono-
cimientos y perspectivas. Siempre que aprendes algo nuevo, estás desarrollando tu base de conoci-
mientos y volviéndote una persona más fuerte. No solo estés dispuesto a aprender cosas nuevas, sino
también busca oportunidades para hacerlo.

 Puedes aplicar este consejo en el trabajo. Dile a tu jefe “Me gustaría aprender más sobre la

contabilidad de nuestra operación. ¿Podría participar en su reunión de esta tarde?”.[14]

Trázate y persigue objetivos realizables. Fijarte objetivos claros te ayudará a definir tus prioridades.
Te volverás una persona más fuerte conforme vayas esforzándote por realizar tus objetivos. Elige algo en
lo que desees trabajar y concéntrate en eso. Puedes aplicarlo en tu vida personal y en el trabajo o la es -
cuela.

 Por ejemplo, digamos que te fijas el objetivo de aprender inglés. Identifica la mejor forma de ha-

cerlo posible y ponte manos a la obra.

 Puedes tomar una clase en una universidad comunitaria o buscar un curso por Internet. También

podrías comprar un programa como Rosetta Stone.

 Crea un horario para determinar cómo vas a pasar tu tiempo. Haz un seguimiento de tus progresos.

 Perseguir objetivos claros ayuda a desarrollar disciplina, lo que permite fortalecer el carácter.

Busca ayuda cuando la necesites. Algunas personas creen que pedir ayuda es un signo de debilidad. Por
el contrario, esto es una muestra de fortaleza de carácter, ya que ilustra tu capacidad de identificar y articu-
lar tus necesidades. Tus peticiones deben ser específicas y claras.

 En vez de decirle a tu pareja "¡Me falta ayuda en la casa!", dile "Sería excelente si pudieras en-

cargarte de lavar la ropa y de sacar a pasear al perro de ahora en adelante".

Destaca los puntos fuertes de los demás. Otorgar facultades a los demás es una excelente forma de esti-
mularlos, incluso a ti mismo. Los buenos líderes saben que alentar a las personas es mejor que intentar destruirlas. Asegúrate de comunicarte con los miem-
bros de tu equipo y de hacer que cuenten los aportes de cada uno.[16]

 Resalta los puntos fuertes de los demás y ayúdales a desarrollarse. Podrías decir "Tienes un gran talento para las presentaciones. ¿Te gustaría ha -

blar en nombre del grupo?".

 Céntrate en el éxito del grupo en vez de solo en el tuyo. Considera el liderazgo como un "nosotros" en vez de un "yo".
Haz frente a los desafíos. En vez de alejarte de los problemas, busca formas de afrontarlos. Debes eva-
luar la situación con objetividad y evitar reaccionar movido por tus emociones. Luego, encuentra e im-
plementa una solución.

 Por ejemplo, digamos que estás a cargo de un equipo en el trabajo y uno de los miembros cla-

ve renuncia de repente. En vez de enfadarte, céntrate en la situación. Es probable que debas volver a

distribuir el trabajo. Llama a una reunión de equipo, explica la situación y pide ideas. Después, puedes

reasignar el trabajo y seguir avanzando.

Tu personalidad está basada en tu temperamento y carácter, y estos 3 pasos te ayudarán a


crear los hábitos que te permitirán alcanzar tus objetivos.

El mundo está lleno de personas que saben muy bien lo que quieren tener, pero ni idea de cómo lograrlo. El eslabón que les falta es ver en su mente la
persona en quién se deben convertir para lograr lo que quieren tener. Para eso formamos hábitos. Primero eres, después lo haces y luego lo tienes. El
punto clave está en el SER ¿Y cómo me convierto en esa persona para obtener lo que quiero? Entendiendo lo que realmente eres: un conjunto de
hábitos, con la siguiente fórmula: Personalidad = Temperamento + Carácter En cuanto al temperamento no hay mucho que hacer pues tus genes ya
están precargados con la información necesaria para manifestar tu temperamento ante las situaciones que enfrentes. Sin embargo, mantén el ánimo pues
la otra parte, tu carácter, es altamente moldeable, de hecho puedes cambiar al 100% tu carácter ya que está compuesto por un conjunto de hábitos y
estos son las acciones que realizas todos los días. Estas acciones surgen de lo que hablas y tus palabras surgen de lo que piensas; por eso es tan
importante atender tus pensamientos, para eso te recomiendo leer: Sé consciente de tus pensamientos y alcanza tu meta Lo que no queremos es crear
hábitos por crear hábitos; por ejemplo, andar en bicicleta te llena de energía, pero no por eso cerrarás mejores negocios.

Necesitas el conjunto de hábitos correctos para alcanzar lo que quieres.


Para entenderlo mejor puedes verlo como una app: Imagínate que entras a la tienda de aplicaciones y compras al azar
la que sea. Cuando la utilizas resulta que es una aplicación para saber cómo pintar tu casa. Si tú nunca vas a pintar tu
casa, ¿para qué quieres esta aplicación? Primero necesitas saber que quieres, luego qué app requieres y después utili-
zarla. Veamos la fórmula para crear los hábitos necesarios, convertirte en la persona que requieres y alcanzar lo que
deseas. También puedes leer: Convierte tus hábitos tóxicos en hábitos de éxito
P

a.- Conoce tu propósito de vida


Este es el punto de partida, dedícale el tiempo necesario, durante 20 minutos diarios por 15 días seguidos, reflexiona:

 ¿En quién me quiero convertir?

 ¿Cuáles son mis talentos o eso que hago muy bien?

 ¿Qué haría si supiera que no puedo fallar?

 ¿Quién sería si tuviera todo el dinero del mundo?


 ¿Cómo me veo al 31 de diciembre?

Estas preguntas te motivan a brincar los obstáculos mentales, las creencias limitantes y salir de la caja mental para
ampliar tu mente y ver nuevos panoramas. Una vez que tienes bien claro tu propósito de vida y en quien te debes con-
vertir para lograrlo, sigue adelante con el próximo paso. Te puede interesar leer: 3 hábitos que frenan tu crecimiento
profesional

b.- Tatúa en tu mente la imagen en quién te debes convertir


Esto quiere decir que necesitas ver en tu mente ese momento en que estás triunfando, ese momento cúspide en donde
has alcanzado el éxito completo. Y por tatuar me refiero a que debes tener tan clara y presente esta imagen como claro
y presente tienes tu nombre.

c.- Identifica los hábitos que tiene esa persona


El carácter se compone por el conjunto de hábitos y un hábito se forma al repetir cierta acción todos los días. Por ejem-
plo, si en la imagen que tatuaste en tu mente apareces sonriendo mientras le das la mano a tu nuevo gran cliente, y en
el presente no sonríes ni con un buen chiste, te puedes enfocar en sonreír todos los días hasta que se convierta en un
hábito y luego en parte natural de tu carácter. Lo mismo sucede si detectas que debes formar el hábito de la lectura,
de hacer ejercicio, de dormir temprano, de ser ordenado, de hablar en público, etc. Puedes leer también: Los 7 hábitos
de la gente altamente efectiva

3 trucos para formar hábitos


Las personas exitosas usan un montón de truquitos para alcanzar lo que se proponen. No se necesita educación formal
y cualquier persona los puede hacer.

1. Facilítate las cosas: Anota el hábito que estés formando en cada día del mes de un calendario y colócalo en algún lugar que veas por las noches (como en tu mesita de
al lado de la cama) y palomea con gran entusiasmo el día si lo cumpliste.
2. Encuentra lo que te ayuda a formar el hábito: Grábate a ti mismo en un video de 3 minutos todos los días, y comenta lo qué hiciste para facilitar esa acción que for-
ma al hábito.
3. Ancla tu nuevo hábito en tu subconsciente: Celébralo con una cena o un masaje, o como tú quieras, por ejemplo el sábado si cumpliste toda la semana.

Cómo hacer ejercicios de relajación mental


Vivimos en una sociedad con mucho estrés y las demandas que afrontamos a diario nos generan más de un dolor de cabeza. Asimismo, a menudo pensamos
que podremos resolver situaciones complejas que al final no podemos cumplir. Podríamos resumir esta problemática en una sola palabra: exigencias. De este
modo, nuestra mente busca recursos permanentemente para conseguir estrategias que nos acerquen cada vez más a estas exigencias autoimpuestas.
Sin embargo, esto puede desgastarnos mucho y dejarnos en un estado de tensión y nerviosismo prolongado en el tiempo, por lo que es importante descansar de
las obligaciones e imposiciones de la vida. En este artículo de Psicología-Online te explicaremos cómo hacer ejercicios de relajación mental.
También te puede interesar: Qué es el cansancio mental y cómo combatirlo
Índice

Meditación
Escritura
Ejercicio físico
Visualización
Escuchar música relajante
Respiración profunda
Practicar yoga
Dibujar y pintar
Desechar los pensamientos negativos
Interrogar ideas

Meditación
La meditación forma parte de las terapias psicológicas que pretenden focalizar la atención en el presente. Esta técnica de relajación puede ser practicada de
forma independiente a través de una serie de pasos:
En primer lugar, la meditación debe ser realizada en un ambiente tranquilo que se encuentre alejado de estímulos externos que fomenten la distracción en la
persona.
Una vez conseguido esto, se hace especial hincapié en la respiración diafragmática para que se produzca una relajación muscular.
En último lugar, se recurre recursos tales como la visualización para lograr un enfoque total en los pensamientos, emociones y conductas que tenemos en el
presente.

Escritura
Cuando estamos estresados/as, nuestra mente no puede descansar por encontrarse sometida a una gran cantidad de pensamientos martirizantes. Uno de los
métodos para evitar este tipo de ideas reside en recurrir a ejercicios de escritura, ya que esto nos permite plasmar en un lugar externo las sensaciones
negativas que nos impiden relajarnos.
Para llevar a cabo este ejercicio de relajación mental es necesario describir con el mayor detalle posible cómo nos sentimos en ese momento. Por otra parte,
escribir también brinda la posibilidad de inventar historias ficticias en las que aparezca un aspecto personal que nos genere malestar. Al escribirlo, es posible
obtener un descanso de las preocupaciones diarias.

Ejercicio físico
El deporte es un buen aliado de la salud mental, ya que produce una liberación de estrés contenido mediante el ejercicio físico. Durante estas actividades, el
cerebro segrega hormonas que brindan alivio tanto al cuerpo como a la mente, como por ejemplo la dopamina y las endorfinas.
A su vez, esta actividad requiere focalizar la atención en los movimientos, estrategias, funciones y objetivos del momento, lo que permite distraernos del
estrés y preocupaciones diarias. No obstante, es importante que la actividad física realizada sea de interés personal.

Visualización
La visualización es una técnica de relajación mental que consiste en evocar escenarios imaginarios. Dicho de otro modo, cuando visualizamos un lugar
tranquilo para tratar de relajarnos, nuestra mente puede trasladarse a esos lugares y disminuir la tensión. A modo de ejemplo, podemos citar visualizaciones
que estén relacionadas con una playa, el mar, entre otros.

Escuchar música relajante


Los ruidos cotidianos interfieren en nuestro estado de ánimo y nos impiden establecer una distancia óptima con momentos desagradables. La música
relajante disminuye la frecuencia cardíaca y la agitación de nuestra vida diaria, por lo que puede ser excelente técnica de relajación mental.
Por otra parte, para conseguir relajarnos escuchando música es necesario escuchar música que nos guste en un lugar tranquilo que se encuentre alejado de
ruidos externos que puedan interrumpir el descanso.

Respiración profunda
Cuando respiramos profundamente por un lapso prolongado de tiempo, la mente puede descansar de los pensamientos repetitivos e incesantes. En primer
lugar, se debe inhalar aire de forma progresiva y lenta hasta llenar la capacidad de los pulmones. Después de unos segundos, exhala el mismo aire
pausadamente para evitar expulsarlo de forma repentina. Es importante repetir el mismo procedimiento hasta lograr que tanto el cuerpo como la mente se
acostumbren.
Si quieres saber más sobre este tema puedes consultar Ejercicios de respiración diafragmática.

Practicar yoga
Actualmente se conocen varios beneficios de practicar yoga a diario. Si bien el yoga podría ser considerado como un ejercicio físico, su metodología varía con
respecto a otras actividades. Mientras que los deportes implican una activación del sistema nervioso que repercute en los músculos, el yoga se realiza
mediante posturas corporales y respiraciones profundas.
A su vez, el yoga está considerado como una práctica espiritual debido a que conecta el cuerpo con la mente. Para realizarlo de forma correcta, se puede
recurrir a tutoriales o asistir a clases personalizadas por un instructor capacitado.

Dibujar y pintar
Al igual que con la escritura, dibujar y pintar nos permite plasmar todos los sentimientos que tenemos en nuestro interior y expresar nuestras emociones.
Tanto el dibujo como la pintura están relacionadas con los gustos personales, por lo que realizar alguna de estas actividades disminuye la intensidad de los
pensamientos que nos acechan diariamente.

Desechar los pensamientos negativos


Esta técnica de relajación mental se puede aplicar en cualquier ámbito. Básicamente, consiste en anotar en un papel los pensamientos negativos y,
posteriormente, colocar la anotación en un lugar no visible o tirarla a la basura.
El propósito de este ejercicio está destinado a comprender que existen pensamientos que debemos quitar de nuestras vidas porque resultan perjudiciales. De
modo ilustrativo, cuando desechamos un objeto que no es de nuestro agrado, intentamos quitarle o restarle el valor que tiene.
Qué es el cansancio mental y cómo combatirlo
Seguramente en algún momento durante una situación difícil mantenida en el tiempo has llegado a sentir que no podías más. Incluso has podido sentir que
físicamente tampoco tenías más energía. También te ha podido ocurrir que durante una terapia psicológica haya llegado un punto en el que no encuentras la
motivación ni la fortaleza como para seguir cambiando partes de ti. Es un sentimiento de no contar con los recursos mentales suficientes para hacer frente a
una situación A esto se le conoce como cansancio mental o emocional.
En el artículo de hoy de Psicología-Online, veremos qué es el cansancio mental y cómo combatirlo. Te contamos los distintos síntomas que presenta el
cansancio o fatiga mental, cómo puedes combatirlo si al final descubres que eso es lo que te está pasando y también formas de prevenirlo para que no te
vuelva a ocurrir.
También te puede interesar: Cómo hacer ejercicios de relajación mental
Índice
Síntomas del cansancio mental
¿Cómo combatir el cansancio mental?
¿Cómo evitar el cansancio mental?
Síntomas del cansancio mental
¿Qué es el cansancio mental? El cansancio mental en psicología se define como la sensación de agotamiento debido a síntomas relacionados la ansiedad, el
exceso de trabajo o el estrés, entre otros. Los síntomas del cansancio mental son los siguientes:
Problemas de atención: suelen ir acompañados de dificultad para concentrarse. Se manifiestan por la falta de fuerza para emprender una tarea que requiera
estar concentrado. En este artículo, te contamos cuáles son los trastornos de la atención en adultos.
Fatiga: uno de los síntomas del cansancio mental es que se tiene muy poca energía y somnolencia.
Síntomas físicos: el cansancio mental suele ir acompañado de síntomas físicos. Así pues, los síntomas del cansancio mental y físico pueden ser escozor en los
ojos, dolores de cabeza, mareos o problemas estomacales tales como diarreas o gases. En los peores casos pueden aparecer parestesias, es decir,
adormecimiento de las extremidades.
Estado emocional irritable: a nivel general se tiene un estado emocional irritable y es habitual molestarse por cosas ínfimas.
Sensación de apatía: la apatía conlleva poca motivación para hacer las cosas que antes entusiasmaban, incluso salir con amigos o realizar algún hobby.
Problemas laborales: la falta de rendimiento ocasiona problemas laborales. Descubre cómo tranquilizarte ante un problema.
Saturación: otro de los síntomas del cansancio mental es el sentimiento de saturación ante los problemas.
¿Cómo combatir el cansancio mental?
Si te preguntas cómo combatir el cansancio mental, a continuación, te ofrecemos diversos consejos para acabar con los síntomas del cansancio mental:
Practica ejercicio físico: diversos estudios han mostrado que el ejercicio diario ayuda al bienestar emocional, ya que libera endorfinas. Además, aunque
parezca paradójico, hace que te sientas más enérgico por lo que es ideal para combatir la apatía derivada del cansancio mental y físico.
Haz actividades de ocio: aunque ahora no te apetezca hacer nada, es importante que te obligues a practicar aquellas actividades que antes disfrutabas. Leer,
salir con amigos, pasear, etc. Al principio no lo disfrutarás como anteriormente, pero con la constancia volverás a sentir lo que sentías antes.
Realiza relajaciones: para combatir el cansancio mental y emocional es importante calmar tu nivel de estrés realizando relajaciones. Hay multitud de
aplicaciones y vídeos en internet sobre relajaciones o meditaciones guiadas que te ayudarán a permanecer en el momento presente y a calmar tu mente, sin que
esta salte de forma constante a tus preocupaciones. En este artículo, te contamos cómo combatir el estrés.
Organízate mejor: uno de los motivos del cansancio emocional es por saturación de trabajo y de tareas. Para combatir el cansancio mental por ansiedad
organízate el día, hazte horarios, de modo que estos puedan ayudarte a tener un día menos caótico. Además, si sientes apatía, ponerte horarios para actividades
que ir reinstaurando poco a poco en tu rutina puede ser muy útil para la apatía. Descubre cómo ser proactivo en el trabajo.
Desconecta: a lo mejor necesitas unos días de desconexión. No solo a nivel laboral, también de desconexión del ambiente que te causa estrés. Quizá tu pareja
está pasando por un mal momento y apoyarle es lo que te ha hecho fatigarte, por lo que irte de viaje unos días con unas amigas puede ser la solución para
resetearte y volver con más fuerza. En este artículo, te contamos como aprender a cuidar de ti mismo.
¿Cómo evitar el cansancio mental?
Ahora ya sabes qué es el cansancio mental y cómo combatirlo. Además de aplicar las soluciones que hemos visto en el apartado anterior como forma de
prevención del cansancio emocional, hay más formas de prevenirlo. A continuación, te contamos cómo evitar el cansancio mental:
Buenos hábitos de sueño: descansar bien es imprescindible para tener la energía necesaria para el día a día. Además, es importante tener horarios regulares
de sueño y facilitar el descanso con una habitación con buena temperatura, oscura y libre de ruidos.
Buena alimentación: una de las causas del cansancio mental y físico puede ser la falta de nutrientes. Así pues, una forma de prevenirlo es consumir alimentos
para el cansancio mental y, de esta forma, aportarle al cerebro todo lo que necesita para funcionar correctamente. En este artículo, encontrarás alimentos para
combatir la ansiedad.
Ten momentos para ti: si te preguntas cómo quitar el cansancio mental en tu rutina diaria, procura tener momentos de autocuidado personal y emocional.
Darte un baño o leer un libro son ejemplos de formas de relajación y evasión del estrés, por lo que realizarlo diariamente ayudará a que no se produzca a la
larga cansancio emocional. También puedes procurar que ese momento sea un momento de higiene mental, en el que practicas alguna relajación o meditación
que te ayude a resetearte cada día.
Descansos en el trabajo: otro de los remedios para el cansancio mental, si tu fuente de estrés es el trabajo, es aplicar momentos de descansos cada cierto
tiempo en tu rutina laboral. Cinco o 10 minutos de descanso puede ser suficientes para ayudarte a ser más productivo.
No tomes las cosas a lo personal: evita llevarte todo hacia ti. No te lleves el trabajo a casa ni tampoco los problemas de los demás. Disfruta y céntrate en ti en
los momentos en los que puedes salir de ese ambiente estresante y no permitas que esas fuentes de estrés te persigan todo el día. Es decir, separa los ambientes
y separa tus sentimientos de los de los demás. En este artículo, te contamos cómo reducir el estrés.
Este artículo es meramente informativo, en Psicología-Online no tenemos facultad para hacer un diagnóstico ni recomendar un tratamiento. Te invitamos a
acudir a un psicólogo para que trate tu caso en particular.
Si deseas leer más artículos parecidos a Qué es el cansancio mental y cómo combatirlo, te recomendamos que entres en nuestra categoría de Crecimiento
personal y autoayuda.
Fuente bibliográfica
https://es.wikihow.com/fortalecer-el-car%C3%A1cter
https://www.altonivel.com.mx/liderazgo/coaching/crear-habitos-mejorar-tu-caracter/

 Gittleman, A. (2008). Cómo vencer el cansancio crónico. Madrid: Books4pocket.

 Irala, N. (1962). Eficiencia sin fatiga en el trabajo mental. Barcelona: Ediciones Paulinas.

 Chóliz Montañés, M. (2018). Técnicas para el control de la activación: Relajación y respira-


ción. Facultad de Psicología, Universidad de Valencia.
 Rodríguez-Rodríguez, T., García Rodríguez, C.M., Cruz Pérez, R. (2005). Técnicas de relajación y
autocontrol emocional. Revista Electrónica MediSur, 3 (3), 55-70.

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