Cálculo de Deformaciones en Losas de Hormigón
Cálculo de Deformaciones en Losas de Hormigón
RESUMEN
El presente artículo expone una serie de expresiones de cálculo, comparaciones y
modelaciones referidas a la verificación de las deformaciones en losas de hormigón
armado sustentadas por vigas. También se expone la evolución de los coeficientes
de seguridad para el diseño de estructuras de hormigón armado desde 1963 hasta el
presente, lo que de una manera u otra han afectado la determinación de espesores y
las deformaciones por cargas externas en losas de hormigón armado.
Adicionalmente, se señalan los límites indicados por diferentes normativas respecto
de las deformaciones totales y activas, con su incidencia sobre tabiquerías y muros
soportados por losas para finalizar con una serie de conclusiones y
recomendaciones en su cálculo.
ABSTRACT
This paper sets out a series of calculation expressions, comparisons and models
concerning the verification of deformations in reinforced concrete slabs supported by
beams. It also exposes the evolution of safety coefficients for the design of reinforced
concrete structures from 1963 to the present, which in one way or another have
affected the determination of thicknesses and deformations by external loads on
reinforced concrete slabs. In addition, the limits indicated by different regulations
regarding total and active deformations are exposed, with their impact on walls
supported by slabs to end with a series of conclusions and recommendations in their
calculation.
(1)
Ingeniero Civil e Hidráulico. Investigador y docente de la Facultad de Ingeniería Civil de la U.N.P.S.J.B. (Sede Trelew).
Miembro Plenario de la Asociación de Ingenieros Estructurales. E-mail: [email protected].
(2)
Ingeniero en Construcciones. Investigador y docente de la Facultad de Ingeniería Civil de la U.N.P.S.J.B. (Sede Trelew).
Miembro Plenario de la Asociación de Ingenieros Estructurales.
Autores de los libros “Introducción al Cálculo de Hormigón Estructural” Ed. Nobuko 3º Edición Actualizada, "Análisis de las
Patologías en las Estructuras de Hormigón Armado" y “Plateas de Hormigón Armado”.
INTRODUCCIÓN
Los requisitos que permiten asegurar un adecuado comportamiento bajo los estados
últimos (rotura), no necesariamente garantizan un comportamiento aceptable bajo
cargas de servicio. Al respecto, el Reglamento CIRSOC 201-05 [7] establece en el
Art. 9.5 para el control de flechas: “Los elementos de hormigón armado solicitados a
flexión, se deben diseñar con una rigidez adecuada que permita limitar las flechas o
cualquier deformación que pudiera afectar en forma negativa, tanto a la resistencia
como al comportamiento en servicio de la estructura”. El CIRSOC 201-05 presenta
dos maneras para controlar las flechas en los elementos armados en una y dos
direcciones solicitados a flexión. Las flechas se pueden controlar en forma directa
limitando las deformaciones calculadas a valores prefijados, o de manera indirecta
por medio de alturas de vigas o espesores mínimos. En décadas anteriores (1940-
1965), el cálculo de las secciones de hormigón armado, se realizaba mediante el
método de las tensiones admisibles, con coeficientes de seguridad altos, y por ende,
tensiones de trabajo reducidas bajo cargas de servicio tanto en el hormigón como en
el acero. Las secciones eran en general robustas, y bajo estas condiciones el control
de las flechas no resultaba relevante. En la actualidad, el mejor conocimiento de los
materiales componentes (acero y hormigón), y el desarrollo del cálculo por diseño
límite, permitieron diseños más ajustados, con vigas más esbeltas y coeficientes de
seguridad más reducidos. El Reglamento CIRSOC 201-82 establecía un coeficiente
de seguridad de rotura a flexión (roturas dúctiles) de γ = 1,75. En la versión del
código ACI 318-99 [2], asumiendo una sobrecarga igual a un medio de la carga
permanente, el factor de seguridad global utilizado para roturas dúctiles era de
aproximadamente 1,67. En la actual versión del Reglamento CIRSOC 201-05,
basado en el ACI 318-05 [3], para la misma relación entre sobrecarga y carga
permanente, el factor de seguridad global es de aproximadamente 1,47. Es decir, un
15% aproximadamente menor a la versión anterior del CIRSOC 201.
2.2
ACI 318-56
2.0
1.8
CIRSOC 201-82
1.6
ACI 318-05 φ=0,90
1.4
1.2
0.00 0.50 1.00 1.50 2.00 2.50 3.00 3.50
Relación L/D
Figura 1: Evolución de los coeficientes de seguridad global para las estructuras de edificios
Como se observa en la Figura 1, esta tendencia a la reducción de los coeficientes de
seguridad se ha mantenido en el tiempo. Esto tiene naturalmente una directa
incidencia sobre las tensiones en el acero y el hormigón y por tanto, sobre las
flechas en losas y vigas. Cada vez es más importante la verificación de las flechas a
fin de asegurar un comportamiento satisfactorio bajo cargas de servicio.
Naturalmente, el proceso constructivo desde la etapa de elaboración del hormigón
pasando por una adecuada compactación y un correcto curado y desencofrado
según los tiempos mínimos establecidos y no antes, son variables importantes en la
magnitud final de las flechas. Asimismo, el acopiar materiales sobre losas que aún
no alcanzan la resistencia de diseño perjudica el comportamiento (Figura 2).
Figura 2: Acopio de materiales sobre losas durante la etapa constructiva de una obra
Por lo anterior, es vital, no sólo un correcto diseño, sino también una ejecución
adecuada. La flecha que se puede presentar en un elemento es una variable
aleatoria tal como lo es el cálculo del ancho de fisuras en las estructuras de
hormigón, por lo que sólo se podrá realizar a través de un adecuado estudio, una
estimación del valor que se puede producir.
El CIRSOC 201-05 propone dos métodos para el control de las flechas a nivel de
cargas de servicio. El primero de ellos es aplicable a elementos sometidos a flexión
que no estén ligados a piezas (tabiques, cerramientos) no estructurales que puedan
ser dañados por deformaciones excesivas. Este método consiste en dar un espesor
o altura mínima a vigas y losas tal que se garantice que las deformaciones se
mantengan dentro de valores aceptables (basado en la experiencia). El segundo
método es directo, y consiste en el cálculo de la flecha del elemento en estudio y su
posterior comparación con las flechas máximas admisibles establecidas por la
norma.
∆
λ(t∝-t3).∆i(D+m+p+0,25L)
∆i0,25L
λ(t3-t2).∆i(D+m+p)
∆ip ∆activa ∆T
λ(t2-t1).∆i(D+m)
∆i(m)
λ(t1-t0).∆iD
∆iD
t0 t1 t2 t3 t∝=5 años t
Referencias:
∆i(D) = flecha debida al peso propio de las vigas y losas.
∆i(m) = flecha debida a los muros de cerramiento.
∆ip = flecha debida a la ejecución de contrapisos, pisos y cielorrasos.
∆i0,25L = flecha debida al porcentaje de la sobrecarga que se considera de carácter permanente.
∆T∞ = ∆i(D)+λ (t1-t0).∆i(D)+∆i(m)+λ(t2-t1).∆i(D+m)+∆ip+λ(t3-t2).∆i(D+m+p)+∆i0,25L+λ(t∞-t3).∆i(D+m+p+0,25L)
l
∆ activa ≤ (1)
600
2.5
2.0
Flecha activa (∆ act) o total (∆ tot)
EHE-80
(∆tot)
1.5
EF-88 ACI 318-19
(∆tot)
EHE-08 y EF-96
1.0
ACI 435-89
0.5
0.0
0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10
Longitud (L)
Figura 4: Evolución de los límites para deformaciones según distintas normativas
Respecto del cálculo de las flechas se debe tener presente que por un lado se
tendrán las flechas instantáneas y por otro, las flechas a largo plazo (o diferidas) que
pueden ser del orden de dos o más veces la inicial. Estas últimas son generadas por
fenómenos reológicos del hormigón. La flecha total obtenida de la suma de la
deformación instantánea y diferida a largo plazo, debe ser menor a la admisible
indicada por el Reglamento CIRSOC 201-05. A los efectos del cálculo práctico, la
metodología utilizada por el CIRSOC 201-05 es tan sólo una aproximación dada la
cantidad de variables que intervienen, por lo que los valores obtenidos en dichos
cálculos presentan importantes dispersiones frente a los que efectivamente se
registrarán.
Las losas apoyadas en los bordes resultan delgadas con relación a sus dimensiones
y pueden llegar a presentar luces importantes. La manera más sencilla para evitar
deformaciones excesivas resulta poner límites respecto de los espesores mínimos
que deben poseer en función de las respectivas luces. El cálculo de las
deformaciones de las losas se ve afectado por mayor número de variables que el de
las vigas, debido a la restricción rotacional variable en los bordes, la influencia de la
distribución de cargas, las diferentes relaciones de longitudes de cada lado,
fenómenos de fisuración, retracción por fragüe, temperatura, deformabilidad de las
vigas de apoyo, historia de las cargas, entre otros aspectos. El Reglamento CIRSOC
201-05 señala una serie de tablas con coeficientes para determinar espesores
mínimos en función de sus longitudes. Existe adicionalmente un criterio alternativo
desarrollado en los Comentarios al Capítulo 9.
Tanto el ACI 318-19 como el Reglamento CIRSOC 201-05, admiten la existencia de
vigas de rigidez “no infinita”, es decir, flexibles como apoyos. Esto posibilita la
transición continua que va desde los entrepisos sin vigas, a los entrepisos con vigas,
en los cuales éstas se puedan asumir como apoyos infinitamente rígidos para losas.
Esta transición se evalúa mediante la incorporación de un parámetro (αfm), que es el
promedio de las rigideces relativas (αfi) de las vigas frente a las losas que apoyan en
ellas. Los límites que definen los espesores mínimos de las losas incorporados en el
Reglamento CIRSOC 201-05 y el ACI 318 han surgido de la evolución a través de
los años en función de cuya aplicación se ha podido concluir que las losas que se
han ajustado ellos, no han mostrado sistemáticamente problemas relacionados con
la deformación para cargas a corto y largo plazo. A modo de ejemplo, se compara el
criterio para espesor mínimo de losas en una dirección según ACI 318-63 (Tabla 1) y
ACI 318-19 (Tabla 2), lo cual indica un ajuste considerando la evolución de los
coeficientes de seguridad en el dimensionado de dichas estructuras.
Tabla 1: Espesores mínimos para vigas y losas unidireccionales según ACI 318-63 [1]
Tabla 2: Espesores mínimos para vigas y losas unidireccionales según ACI 318-19 [4] y
CIRSOC 201-05 [7]
Según la experiencia obtenida en estructuras similares construidas en nuestro país,
los espesores mínimos para losas cruzadas que surgen de la aplicación de las
expresiones del ACI 318 pueden resultar conservadores. Esto se manifiesta cuando
las losas no tienen todos sus bordes articulados o cuando la relación de sus lados
(β) es mayor a 1,5. Tal comportamiento de las ecuaciones puede observarse en la
Figura 5, a la cual se han incorporado espesores mínimos utilizados con anterioridad
al CIRSOC 201-05. En el CIRSOC 201-05, se indica que es factible determinar los
espesores mínimos de las losas bajo ciertas condiciones de carga, materiales y
procedimientos constructivos; los que se especifican en la C 9.5.3.2 desarrollada por
los Ings. Husni, Manzelli y Vásquez Palligas.
25 cm
23 cm fy
l n . 0,80 +
1400
h≥
21 cm 36 + 5β.(α fm − 0,20)
19 cm
h ó d mínimo
17 cm
15 cm
13 cm
β = 1; α = 0,2
β = 1; α = 1
β = 2; α = 1
fy β = 1; α ≥ 2
11 cm
l n . 0 ,80 + β = 2; α ≥ 2
1400
d > l/50 + r + db/2
h ≥ d > l/55 + r + db/2
36 + 9 β d > l/60 + r + db/2
9 cm
7 cm
3.0 m 3.5 m 4.0 m 4.5 m 5.0 m 5.5 m 6.0 m 6.5 m 7.0 m 7.5 m 8.0 m
ln (longitud mayor)
Figura 5: Variación del espesor mínimo (h) en las losas cruzadas según CIRSOC 201-05 y
CIRSOC 201-82.
Por otro lado, el ACI 318-19 y el CIRSOC 201-05 no consideran las cuantías de
armadura para definir las esbelteces, es decir, de forma indirecta la intensidad de las
cargas actuantes. La Introducción Española EHE-08 y el Eurocódigo 2 Parte 1 sí lo
hacen para las vigas en las Tablas 50.2.2.1.a y 7.4N, respectivamente. A modo de
ejemplo y comparación, para una viga según las sustentaciones indicadas se
observarían las esbelteces límites indicadas en la Tabla 3. Estos aspectos tienen
repercusiones directas en las rigideces y el comportamiento en servicio del sistema
losa-viga.
Código o Reglamento Esbeltez límite (*)
Viga simplemente apoyada
ACI 318-19 16
EHE-08 y EC 2 Parte 1
20
Elementos débilmente armados ρ = 0,5%
EHE-08 y EC 2 Parte 1
14
Elementos fuertemente armados: ρ = 1,5%
Viga interior continua
ACI 318-19 21
EHE-08 y EC 2 Parte 1
30
Elementos débilmente armados ρ = 0,5%
EHE-08 y EC 2 Parte 1
20
Elementos fuertemente armados: ρ = 1,5%
(*)
En el caso de la norma ACI 318-19 la esbeltez está referida al espesor total (l/h), mientras que en la
EHE-08 y el EC 2 Parte 1 corresponde a la altura útil (l/d).
Tabla 3: Comparación de esbelteces mínimas
EVALUACIÓN DE LAS DEFORMACIONES INSTANTÁNEAS EN LOSAS
A fin de realizar un estudio simplificado que brinde una idea de magnitud de las
deformaciones esperables en losas armadas en dos direcciones, se puede proceder
de la siguiente manera. Se analizan dos fajas ortogonales de ancho unitario (Figura
6), de tal forma que en el punto de intersección de ambas, la flecha debe ser
naturalmente la misma.
ly ∆x = ∆y
lx
Figura 6: Evaluación de deformaciones instantáneas para una losa
De resultar la losa simplemente apoyada en todo su perímetro se tendrá como flecha
máxima:
4
5 w x .l x
∆= (3)
384 E c .I ef
con:
w = carga total de servicio = wx + wy.
lx = longitud de cálculo.
Ec = módulo elástico del hormigón.
Ief = momento de inercia efectivo.
A su vez, para otras condiciones de borde y considerando las franjas como vigas
independientes, se obtendrán las conocidas expresiones de deformaciones. A modo
de ejemplo, para una losa de borde según la dirección x que se representa la Figura
7, la ecuación es la (4).
lx
Figura 7: Faja correspondiente a una losa de borde según la dirección x
4
2,07.w x .l x
∆x = (4)
384.E c .I ef
En el caso de una losa con empotramiento perfecto en ambos bordes resulta la
expresión (5).
4
1.w x .l x
∆x = (5)
384.E c .I ef
o bien en términos de momentos según x la ecuación (6):
2
1.M x .l x
∆x = (6)
16.E c .I ef
Se pueden resolver las losas cruzadas con el método de Marcus, y con los
momentos obtenidos y en función de las condiciones de borde, calcular la
deformación para la franja unitaria más larga. El cálculo en la dirección más corta
debería arribar al mismo valor pero, dada la naturaleza del procedimiento se pueden
esperar ciertas diferencias. En general, se recurre a promediar los resultados según
ambas direcciones. Para evaluar las deformaciones a largo plazo en las losas, se
utiliza un factor multiplicador (según sugiere Branson) de λ = 3. Respecto del
momento de inercia a considerar para la losa, si bien lo más correcto sería aplicar el
concepto de momento de inercia efectivo (Ief), en el caso particular de las losas para
cargas de servicio, el patrón de fisuras suele ser localizado y no muy extenso, por lo
que en ocasiones se recurre como primer aproximación al problema a adoptar el
momento de inercia bruto (Ig) de la sección.
El ACI 318-19 en el Art. 24.2.3.5 indica la forma de calcular el momento de inercia
efectivo a partir de la Tabla 4.
Referencias:
M cr = fr .I g y t = momento de fisuración de la pieza.
Ma = momento máximo en servicio actuante en la sección correspondiente a la etapa de
carga en estudio. Para ello, debe considerarse para evaluar (Ma) al máximo momento
actuante en la sección en la historia de cargas de la estructura.
Icr = momento de inercia de la sección en estado II (fisurada).
Ig = momento de inercia en estado I (sección bruta de hormigón).
yt = distancia desde el eje neutro hasta la cara traccionada.
fr = 0,625 . √f´c.
Tabla 4: Cálculo del momento de inercia efectivo según ACI 318-19
Antes de la versión 2019, para el cálculo de Ief el ACI 318 empleaba la expresión
desarrollada por Branson en 1965. No obstante, dicha ecuación demostró
subestimar las deformaciones en elementos estructurales con reducidas cuantías de
armadura, lo cual suele ocurrir en losas, sumado a que no consideraba los efectos
de las restricciones. Para aquellos elementos con cuantías de armadura superiores
al 1% y momentos de servicio de al menos el doble del de fisuración, existe una
reducida diferencia entre esta nueva forma de cálculo y las anteriores. La
aproximación indica en la Tabla 4 fue desarrollada por Bischoff en 2005 y concuerda
aceptablemente con una amplia cantidad de cuantías de armaduras. El factor
multiplicador de 2/3 en Mcr considera que las restricciones pueden reducir el
momento de fisuración y que las reducidas tensiones de tracción en el hormigón
durante su construcción pueden generar fisuras que luego afecten las
deformaciones en servicio (Scanlon y Bischoff, 2008).
Para el caso de losas en una dirección, se permite adoptar el promedio de los
valores de la Tabla 4 de forma de tener en cuenta las secciones críticas de
momentos positivos y negativos. Para losas en dos direcciones, el ACI 318-19 indica
que aún asumiendo un comportamiento lineal del hormigón, el cálculo de las
deformaciones representa un reto. Recomienda el uso de lo indicado
precedentemente o bien de cualquier otro método comprobado.
As
εs εs
Sección transversal Deformaciones instantáneas bajo Deformaciones a largo plazo
carga (t=0) bajo carga constante (t=∞)
Referencias:
εci = deformación específica instantánea del hormigón comprimido.
εck = deformación específica de fluencia del hormigón comprimido.
ci = profundidad del eje neutro para t = 0.
ck = profundidad del eje neutro para t = ∞.
εc∞ = εci + εck = deformación específica total en la fibra más comprimida del hormigón a largo plazo.
φi = curvatura inicial
φk = incremento de curvatura debido a la fluencia lenta.
Figura 10: Deformaciones a largo plazo en una viga de hormigón armado
Datos
Materiales
Hormigón H-20
Acero ADN 42/50
Ec = 4700 √f´c = 21019 MPa
h = 15 cm
7,50
6,40
Figura 11: Esquema de sustentación de la losa
Solución analítica
Peso propio .................................................... 0,15 m x 25 KN/m3 = 3,75 KN/m2
Contrapiso ...................................................... 0,08 m x 18 KN/m3 = 1,44 KN/m2
Carpeta ......................................................... 0,02 m x 20 KN/m3 = 0,40 KN/m2
Cielorraso aplicado ....................................................................... = 0,21 KN/m2
Peso paneles prorrateados ........................................................... = 0,80 KN/m2
Piso ................................................................................................ = 0,40 KN/m2
D = 7 KN/m2
(sobrecarga) L = 2,50 KN/m2
w = D + L = 9,50 KN/m2
ly
lx
Figura 12: Sustentación para el análisis de peso propio de la losa
Referencias:
∆cx y ∆cy = deformaciones en vigas de apoyo
∆t = ∆cx + ∆my = ∆cy + ∆mx = deformación en la losa
Figura 13: Deformaciones de las vigas de apoyo en una losa cruzada [11]
2
3 Mi .li
∆ iL = . (8)
32 E c .Ief
siendo:
M = wi . li2 / 8
wi = fracción de carga que se transmite según la dirección i.
Modelo de elementos finitos
Para evaluar de alguna forma la incidencia de la deformabilidad de las vigas, se
procesaron cuatro modelos de elementos finitos (MEF), los que incluyeron a las
losas linderas, todas apoyadas sobre vigas de hormigón armado de sección
rectangular.
Se aplicaron los coeficientes de reducción de las rigideces para las vigas y las losas
según las recomendaciones del Reglamento CIRSOC 201-05. Para las vigas, se
empleó un coeficiente de reducción de inercia calculado como 1,43 . 0,35 = 0,50 y
para losas de 1,43 . 0,25 = 0,36 de acuerdo a la Tabla 10.11.1 del CIRSOC 201-05
incrementados por un factor de 1,43 según lo indicado en los comentarios a dicho
artículo y a los efectos de considerar la fisuración pero para el rango de cargas de
servicio.
Resultados
Los resultados obtenidos de las distintas modelaciones de elementos finitos se
anexan en la Tabla 5, donde se han detallado las deformaciones instantáneas para
la condición de peso propio (∆iD), sobrecarga (∆iL) y total (∆it).
CONCLUSIONES
- Es importante tener en cuenta las reducciones correspondientes de las rigideces
de las piezas para estados de servicio para la modelación de deformaciones en
estructuras de hormigón armado. Para ello, el proyectista debe ser cauto al
momento de seleccionar los coeficientes de reducción de las mismas. El
Reglamento CIRSOC 201-05 recomienda factores en el Capítulo 10 y sus
comentarios.
- Existe una reducción en los coeficientes de seguridad según la evolución temporal
de los códigos y normativas, lo cual conlleva a estructuras menos rígidas y
consecuentemente con menos sección de armadura, lo que conlleva a mayores
tensiones de servicio en las mismas.
- La mayoría de los softwares arrojan como resultado valores de deformaciones
instantáneas, por lo que es necesario ser cauto en la estimación de las generadas
por coacción y por aquellas que actúan a largo plazo.
- Los resultados obtenidos por la aplicación del método de Branson para el cálculo
de las deformaciones en losas coinciden aceptablemente con los MEF’s cuando se
emplean vigas de rigidez media a elevada sin considerar los efectos de la fisuración
en las mismas.
- Cuando se aplican coeficientes de reducción de rigideces torsionales y flexionales
a los momentos de inercia de las vigas y las losas evaluando el Estado II de las
mismas, las deformaciones obtenidas en los MEF’s para las losas se ven
incrementadas.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
[1] ACI 318-63. 1963. Building Code Requirements for Structural Concrete.
[2] ACI 318-99. 1999. Building Code Requirements for Structural Concrete.
[3] ACI 318-05. 2005. Building Code Requirements for Structural Concrete.
[4] ACI 318S-19. 2019. Building Code Requirements for Structural Concrete.
[5] ACI 435R-95. 1995. Control of Deflection in Concrete Structures.
[6] ACI 530-13. 2013. Building Code Requirements and Specification for
Masonry Structures.
[7] Calavera Ruiz, J. 1999. Proyecto y Cálculo de Estructuras de Hormigón.
Calavera, J. Intemac.
[8] CIRSOC 201-05. 2005. Reglamento Argentino de Estructuras de Hormigón.
INTI-CIRSOC.
[9] EF-96. 1996. Instrucción para el Proyecto y la Ejecución de Forjados
Unidireccionales de Hormigón Armado o Pretensado.
[10] EHE-08. 2008. Instrucción Española de Hormigón Estructural.
[11] Nilson, Arthur H. 2016. Diseño de Estructuras de Concreto. 15º Edición. Ed.
Mc Graw Hill.