Psicopatía y sociópata
Cada de 100 personas 1 puede padecer de este
trastorno mental
El trastorno de personalidad antisocial
Son aquellos que tienen la imposibilidad
de cumplir las normas sociales
Heidi Mendoza
¿Qué es ser una persona psicópata o sociópata?
El psicópata carece de empatía desde su nacimiento o crecimiento; tiene la
imposibilidad de acceder al dolor o la felicidad ajena. Por otro lado, los
sociópatas pueden sentir empatía hacia las personas cercanas, pero todavía tienen
dificultades para diferenciar entre el bien y el mal, pero ambos provienen del
mismo trastorno de personalidad antisocial o “delirio sin manía”( Philips Pinel.
1801)
Características de los psicópatas y sociópatas
ambos trastornos al no ser específicos
comparten las mismas
características
01 02
Encanto superficial Manipulación
03 04
Usencia de nerviosismo Ausencia de empatía
Causas que podrían generar a un
posible psicópata o sociópata
antes de analizar los factores causales,
hay que tener en cuenta el desarrollo
natural de esta conducta, la cual se
manifiesta desde una corta edad o una
más avanzada, cuando estos manifiestan
un trastorno de conducta o tienen déficit
de atención, las causas pueden ser los
factores genéticos – ambientales, cuando
los padres tiene un historial criminal hay
un a posibilidad que los hijos lo hereden,
los ambientes que generan traumas de
infancia o problemas familiares etc.
Como identificar a un psicópata de un
sociópata
Comportamiento
Los sociópatas son menos estables emocionalmente y su comportamiento es más
errático que el de los psicópatas. Los sociópatas tienden a ser nerviosos y a agitarse
fácilmente.
Relaciones personales
Los psicópatas no tienen relaciones personales, mientras que los sociópatas solo
tienen algunas.
Tratamiento para el personas con
trastorno antisocial
La terapia cognitivo-conductual, ambiental y hasta
problemas de violencia o ira, pero estos individuos pocas
veces identifican la necesidad de tratamiento, algunos de
ellos llegan a ser manipuladores con sus terapeutas, los
clínicos son pesimistas en el tratamiento con los adultos y
optan a encerrarlos para impedir que realicen sus actos
delictivos, por otro lado en los niños con alto riesgo se
puede intentar el tratamiento antes de llegar a la edad
adulta