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Efectos del Consumo de Alcohol en Salud

El documento describe los efectos del consumo de alcohol en el cuerpo y la mente. El alcohol se absorbe en el tracto digestivo y circula en la sangre durante 18 horas antes de ser eliminado por el hígado. El consumo de alcohol puede dañar la salud dependiendo de factores como el sexo, edad, peso y cantidad consumida. El consumo de alcohol entre los jóvenes es especialmente dañino para su desarrollo cerebral. En Bolivia, el consumo promedio anual de alcohol por persona es de 8,9 litros y la edad media de inicio del consumo es de

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Efectos del Consumo de Alcohol en Salud

El documento describe los efectos del consumo de alcohol en el cuerpo y la mente. El alcohol se absorbe en el tracto digestivo y circula en la sangre durante 18 horas antes de ser eliminado por el hígado. El consumo de alcohol puede dañar la salud dependiendo de factores como el sexo, edad, peso y cantidad consumida. El consumo de alcohol entre los jóvenes es especialmente dañino para su desarrollo cerebral. En Bolivia, el consumo promedio anual de alcohol por persona es de 8,9 litros y la edad media de inicio del consumo es de

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LAS BEBIDAS ALCOHOLICAS

IMPACTO DEL CONSUMO DE ALCOHOL

No hay que obviar que el alcohol ingerido en una


bebida es absorbido en el aparato digestivo, desde
donde pasa a la circulación sanguínea en la que puede
permanecer hasta 18 horas. Es eliminado finalmente
a través del hígado.

El consumo de alcohol puede producir daños en los


consumidores dependiendo de multitud de variables:
sexo, edad, peso, estado físico, estado psíquico, tipo
de alcohol, situación…

De cualquier modo, existen circunstancias o


características del consumidor que pueden
acelerar o agravar los daños asociados a su
consumo:

La edad: Los jóvenes son más sensibles al impacto que tiene el alcohol en actividades relacionadas
con las funciones de planificación, memoria y aprendizaje, y son más «resistentes» que los adultos a
los efectos sedantes y a la descoordinación motora.
El peso: el alcohol afecta de modo más grave a
las personas con menor masa corporal. En
general, la mujer pesa menos y el tamaño de sus
órganos internos es proporcionalmente más
pequeño. Por lo tanto, menores cantidades de
alcohol pueden generar más rápidamente daños
psico-orgánicos y desarrollar problemas con el
alcohol más fácilmente que en el varón.
El sexo: las mujeres metabolizan el alcohol de
manera diferente a los hombres, por lo que ante un
hombre y una mujer del mismo peso, ella
experimentará los efectos del alcohol de manera
más rápida. Lógicamente, el hecho de que las
mujeres sean más vulnerables a las consecuencias
negativas de los abusos con el alcohol, y que puedan
padecer problemas de consumo más rápido que los
hombres, sin embargo el porcentaje de
defunciones atribuibles al consumo de alcohol
entre los hombres asciende al 7,6 % de todas las
defunciones.
La cantidad y rapidez de la ingesta: una mayor
ingesta de alcohol en menor tiempo provocará una
mayor posibilidad de intoxicación y aparece mayor
o menor riesgo de sufrir problemas de acuerdo a
la cantidad de alcohol consumida.

La combinación con bebidas carbónicas (tónica,


colas, etc.) acelera la intoxicación.

La combinación con otras sustancias, como los


tranquilizantes, relajantes musculares y
analgésicos, potencia los efectos sedantes del
alcohol.

La ingestión simultánea de comida, especialmente


de alimentos grasos, enlentece la intoxicación pero
no evita ni reduce los daños al organismo.
EL CONSUMO DE ALCOHOL NO ESTÁ EXENTO DE
RIESGO Y DEBE DE SER = CERO EN:

•Niños
•Mujeres embarazadas
•Mujeres en período de lactancia.
•Personas que padecen enfermedades (por ejemplo,
del hígado o del aparato digestivo).
•Si tras consumir se va a conducir vehículos o manejar
maquinaria.
•Si se padece algún trastorno psíquico
•Si se está tomando medicamentos que desaconsejen
su consumo.
Aunque no existe un consenso, la mayor parte de
autores se muestran partidarios de considerar
bebedor de riesgo a quien consume gran cantidad de
alcohol en poco tiempo.
¿CÓMO AFECTA EL ALCOHOL A NUESTRO
ESTADO MENTAL Y NUESTRAS CAPACIDADES?

•Se siente una seguridad que es falsa.


•Se infravaloran los efectos del alcohol.
•Disminuye el sentido de responsabilidad y de
prudencia
•Altera las funciones perceptivas (afecta vista de
luces y señales, afecta al cálculo de la velocidad
del propio vehículo y la de otros, se reduce el
campo visual…)
•Dificulta el mantenimiento de la atención.
•Altera los movimientos y su coordinación.
•Perturba todas las fases que desembocan en una
decisión (recepción de información, razonamiento,
ejecución de una acción…)
ALCOHOL Y JÓVENES

Las transformaciones económicas, sociales y culturales de las últimas


décadas, la modificación de las costumbres sociales y de las pautas
relativas al consumo de alcohol -especialmente entre los más jóvenes.

La adolescencia y primera juventud son etapas en las que el desarrollo


neurológico no se ha completado y, por eso, son fases del desarrollo
vulnerables ante el consumo de cualquier tipo de sustancia psicoactiva.

Por este motivo, cualquier consumo de alcohol en menores de edad


se considera un consumo de riesgo pero en las últimas décadas el
alcohol se ha convertido en un “invitado” habitual de los espacios y
tiempos de ocio frecuentados por los adolescentes y jóvenes.

La baja percepción de riesgo que se tiene sobre el consumo de alcohol


contribuye a que hoy el abstemio puro sea un personaje casi exótico
entre los jóvenes. Por otra parte, la fácil accesibilidad y la publicidad
sobre el alcohol, entre otros factores, logran que beber sea un hábito
tan popular entre ellos.
Como decíamos, beber cualquier cantidad de alcohol a edades tempranas impacta muy
negativamente en el desarrollo del cerebro en formación y la costumbre de beber en «atracón»,
esto es, de practicar un consumo intenso de alcohol concentrado en un escaso lapso de tiempo,
hace que el daño se agudice. Sin embargo, parece que muchos adolescentes creen que las bebidas
alcohólicas no suponen riesgo cuando solo se consumen los fines de semana, aunque se haga de
forma abusiva.

De cualquier modo, parece demostrado que mientras no baje la disponibilidad, no se incrementen


los precios, no se reduzcan horarios y espacios de dispensación de bebidas, y no se restrinja la
publicidad, cualquier medida educativa será insuficiente.
EL ALCOHOLISMO EN BOLIVIA

¿Por qué empieza a beber el boliviano? Sí, se usa como rito de paso a la edad adulta en el colegio,
así que es frecuente escuchar que los adolescentes digan: “bebé, no seas maricón”.

Hay una predisposición, se activa por alguna alegría excesiva, por la tristeza, por un divorcio, o
incluso hasta porque hace frío; bebe y empieza a sentir placer, siente que se libera.

Ángel, como alcohólico, ha escuchado a los médicos explicarle que el alcoholismo es una ‘enfermedad
de alergia’. Ante el alcohol, el cuerpo experimenta una reacción anormal. En muchas personas se
desencadena el rechazo con vómitos y una sensación de malestar. En las personas alcohólicas ocurre
lo contrario. “Es una alergia de atracción, de afinidad. Su organismo reacciona de una forma anormal,
pidiendo más alcohol”
EL TAMAÑO DEL PROBLEMA

De acuerdo con un reciente estudio de la OMS, en


Bolivia cada persona consume una media de 8,9 litros
de alcohol puro al año. Este consumo se sitúa por
encima de la media de América Latina y el Caribe (8,4
litros per cápita por año). Bolivia ocupa el tercer
puesto debajo de Chile (9,6 litros) y Argentina (9,3
litros).

La edad media de inicio del consumo de alcohol en


Bolivia pasó en los últimos veinte años de 18,3 años a
17,3 años. En la misma edad de inicio junto con Perú y
por encima de Ecuador (16,4 años) y Colombia (15,3
años).

“Según los indicadores de este estudio, la prevalencia


del consumo en el último mes o consumo actual afecta
al 32,10% de la población universitaria en Bolivia”,

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