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LICENCIATURA EN AGRONOMIA
Matricula: 2153060650
Asesor Interno:
No. Económico:
16435
Lugar de realización:
Resumen ................................................................................................................ 3
Introducción........................................................................................................... 4
Objetivo General.................................................................................................. 13
Metodología ......................................................................................................... 14
Resultados ........................................................................................................... 15
Discusión ............................................................................................................. 31
Conclusión ........................................................................................................... 34
Recomendaciones............................................................................................... 35
Bibliografía........................................................................................................... 35
Resumen
El presente trabajo se planteó con el objetivo de recabar información de diferentes
fuentes de información para conocer cuáles son las necesidades nutricionales del
cultivo de tomate (Solanum lycopersicum) en sus diferentes etapas fenológicas. La
producción de tomate se cultiva en grandes extensiones, de las cuales se obtienen
importantes volúmenes de producción. Al primer mes del 2021 para el ciclo PV
2020 la producción nacional de tomate, fue de un millón 878 mil 289
toneladas.Para la primera etapa de germinación del tomate, se recomienda la
aplicación de fósforo, potasio, calcio y magnesio, esto para que la planta
desarrolle raíces. Para las siguientes etapas fenológicas el tomate requiere una
alta disponibilidad de macronutrientes como N, P, K, Ca, Mg, S y micronutrientes
como Fe, Mn, Cu, B y Zn. Se recomienda que a partir del trasplante y hasta la
floración, la relación de fertilización de nitrógeno y potasio deba ser 1:1. Al inicio
del llenado del fruto la cantidad de K debe ser mayor (N/K 1:2 o 1:3) por su
contribución en la maduración y el llenado de frutos. La absorción de
macronutrientes se eleva a partir de la floración (45 días) y hasta el inicio de la
maduración de los frutos (90 días), donde se acumula la mayor cantidad de
nutrientes. El nitrógeno y el potasio se absorben inicialmente en forma lenta y se
incrementa la rapidez de su absorción durante el desarrollo del fruto, mientras el
pico de absorción del nitrógeno ocurre principalmente después de la formación de
los primeros frutos.El fósforo (P) y nutrientes secundarios, como Ca y Mg, son
requeridos en relativamente dosis contantes, a través de todo el ciclo de
crecimiento de la planta de tomate. La tasa de absorción de los macronutrientes
por semana en el cultivo de tomatela mayor absorción de nutrientes se da en las
semanas 8 a la 14 del crecimiento y otro pico toma lugar en el primer corte de
frutos. Por lo tanto, la planta requiere altas cantidades de nitrógeno, al inicio dela
etapa de crecimiento con aplicaciones suplementarias y después del inicio de la
etapa de fructificación.Todos los elementos son necesarios para todas las etapas
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fenológicas del tomate, aunque algunos elementos son más demandantes en
etapas definidas.
Introducción
El jitomate o tomate rojo (Solanum lycopersicum L.) es una de las hortalizas de
mayor consumo en todo el mundo. Se utiliza en diferentes presentaciones, ya sea
crudo formando parte de ensaladas, como ingrediente en salsas, caldos y guisos o
procesado, en forma de salsas, purés, jugos o pasta(Mendoza Pérez et al.,
2018).El cultivo de tomate se cultiva en grandes extensiones, de las cuales se
obtienen importantes volúmenes de producción. (Pérez Espinoza et al., 2017).Al
primer mes del 2021 para el ciclo PV 2020la producción nacional de tomate, es de
un millón 878 mil 289 toneladas; 23 mil 987 menor (1.3%) que la producción al
mismo mes del año previo (un millón 902 mil 276 toneladas). San Luis Potosí es
líder productor al concentrar 17.2% de la producción nacional, seguido de
Zacatecas y Michoacán con 10.8% y 9.0%, respectivamente (SIAP, 2021)
Entre las hortalizas que México exporta, el jitomate es la más importante, por la
derrama económica que representa para los agricultores y comercializadores su
venta externa (SIAP, 2021), además participa de manera importante en la
economía internacional. La percepción del consumidor de la calidad de jitomate
involucra tanto factores externos como internos(Gonzales y Espinoza, 2016),
algunos factores determinantes son el precio y aceptación en el mercado, de
modo que para el tomate fresco se valore, se toman en cuenta el sabor, aroma y
textura, aspectos que no podría lograrse sin un buen manejo de la calidad del
fruto.Es importante mencionar que las variaciones que existen entre calidades en
frutos de tomate se deben a muchos factores como: el sistema de producción si
eshidroponía o suelo, el genotipo, la forma orgánica o mineral de fertilización, las
aplicaciones foliares y la dosis correcta en la nutrición (Pérez Espinoza et al.,
2017).
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en el cultivo en campo abierto como en la producción en invernaderos altamente
tecnificados con sistemas automatizados de riego, nutrición y control fitosanitario
(FIRA, 2019).
Los elementos químicos esenciales para la planta son 16: carbono, hidrógeno,
oxigeno, nitrógeno, fósforo, azufre, calcio, potasio, magnesio, hierro, zinc,
manganeso, cloro, cobre, boro y molibdeno. Los nutrientes se clasifican de la
siguiente manera, el nitrógeno, fósforo y potasio considerados como
macronutrientes, o también se les denomina nutrientes primarios, mientras que el
magnesio, calcio y azufre también macronutrientes, se les llama nutrientes
secundarios. Son considerados como macronutrientes porque se acumulan en la
planta en cantidades considerables. El hierro, cobre, zinc, manganeso, molibdeno
y boro se encuentran en la planta en cantidades mucho menores que los
macronutrientes y se les conoce como micronutrientes u oligoelementos. (Pérez
Leal, 2017).
Marco Teórico
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forma rastrera, semierecta o erecta, dependiendo de la variedad (Larin et al.,
2018).
Familia: Solanaceae
Subfamilia: Solanoideae
Tribu: Solaneae
Género: Lycopersicon
Especie: L. esculentum
Raíz
Figura 1. Raíz del tomate (Solanum lycopersicum L.) Fuente: Google Imágenes
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Tallo
El tallo es grueso, pubescente, anguloso y de color verde. Mide entre 2 y 4 cm de
ancho y es más delgado en la parte superior principal. Los tallos secundarios
forman nuevas hojas y racimos florales, y en la porción distal se ubica el
meristemo apical, de donde surgen nuevos primordios florales y foliares (Figura 2).
Inicialmente el tallo tiene una apariencia herbácea; está compuesto de epidermis
con pelos glandulares, corteza, cilindro vascular y tejido medular (López Marín,
2017).
Figura 2: Tallo del Tomate (Solanum lycopersicum L.) Fuente: Google Imágenes.
Hojas
Espinada y compuesta. Presenta de siete a nueve foliolos peciolados que miden
4-60 mm x 3-40 mm, lobulados y con borde dentado, alternos, opuestos y, por lo
general, de color verde, glanduloso-pubescente por el haz y ceniciento por el
envés (Figura 3). Se encuentra recubierta de pelos glandulares y dispuestos en
posición alternada sobre el tallo. La posición de las hojas en el tallo puede ser
semierecta, horizontal o inclinada (López Marín, 2017).
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Figura 3: Hojas de Tomate (Solanum lycopersicum L.) Fuente Google Imágenes
Flor
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Fruto
Figura 5: Fruto del tomate (Solanum lycopersicum L.) Fuente: Google Imágenes
Requerimientos Edafoclimático
Suelo
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arcillosos y arenosos se desarrolla con un mínimo de 40 cm de profundidad. En
cuanto al pH de suelo, el óptimo debe oscilar entre 6 y 6,5 para que la planta se
desarrolle y disponga de nutrientes adecuadamente. Los suelos pueden ser desde
ligeramente ácidos hasta ligera a medianamente alcalinos. Respecto a la salinidad
tanto del suelo como del agua de riego, es de conductividades superiores a 3
dS/m (Guzmán et al., 2017).
Clima
Etapas fenológicas
El tomate durante su crecimiento tiene diferentes etapas para su desarrollo, las
cuales están relacionadas con la presencia de agua y de nutrientes necesarios por
la planta (Figura 6). El crecimiento de la planta también dependerá de la variedad,
manejo y lugar donde se establezca el cultivo (Gómez Urrutia y Morales Ramos,
2020).
1.- Germinación-emergencia
La semilla del tomate carece de latencia o dormancia, con requerimientos de
oxígeno y de agua en un 75 % de capacidad de campo, y temperaturas
templadas, con óptimas entre 20 y 25 ºC, con extremos negativos de 5 a 35 ºC. La
luz no afecta a este proceso, y puede germinar en oscuridad. La emergencia se
produce cuando se han acumulado unas 93 unidades de calor (Del Pino, 2020).
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2.- Crecimiento vegetativo
Comprende los primeros cuarenta a cuarenta y cinco días desde la siembra de la
semilla, después de los cuales las plantas comienzan su desarrollo continúo. A
esta etapa le siguen cuatro semanas de crecimiento rápido (López Marín, 2017).
3. Floración
Este periodo se extiende desde el inicio de la floración (de veinte a cuarenta días
luego del trasplante) hasta la finalización del ciclo de crecimiento de la planta. El
cuaje tiene lugar cuando la flor es fecundada y empieza el proceso de su
transformación en fruto (López Marín, 2017).
4. Fructificación – maduración
El desarrollo del fruto desde el "cuajado" tarda unos 45 días aproximadamente
para poder ser cosechado, con condiciones ambientales favorables. Los primeros
frutos en desarrollar son los proximales, los más cercanos al tallo. A temperaturas
de 30 ºC diurnas y 24 ºC nocturnas. El crecimiento del fruto es muy lento durante
las dos primeras semanas, y el fruto llega sólo a un 10 % del peso final. En este
período, el crecimiento se debe principalmente a la división celular, y mucho
menos al crecimiento de las células. De la tercera a la quinta semana, el
crecimiento es muy rápido. Aquí se llega al máximo desarrollo, y el crecimiento se
produce por el aumento de tamaño de las células ya formadas (Del Pino, 2020).
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Figura 6: Etapas fenológicas del cultivo de Tomate (Solanum lycopersicum L.)
Fuente: Google Imágenes
Nutrición
La ciencia ha identificado 16 nutrientes esenciales para el crecimiento vegetal
saludable (Cooper y Abi-Ghanem, 2017). Los nutrientes necesarios para los
cultivos se dividen en dos grupos según la cantidad que la planta necesita para un
adecuado desarrollo, estos grupos son: los macronutrientes, son elementos
requeridos en grandes cantidades para el adecuado desarrollo y producción de las
plantas, dentro de este grupo se encuentra: nitrógeno (N), fósforo (P), potasio (K),
magnesio (Mg), calcio (Ca) y azufre (S); el otro grupo son los micronutrientes, los
cuales son requeridos por los cultivos en muy pequeñas cantidades, dentro de
este grupo se encuentra: manganeso (Mn), hierro (Fe), zinc (Zn) y cobre
(Cu)(Castro Villareal y Villarreal-Núñez, 2020).Los micronutrientes desempeñan un
rol fundamental en el vigor de la planta, el rendimiento y la calidad de la cosecha
promoviendo el crecimiento fuerte y constante de los cultivos que producen
mayores producciones y aumentan la calidad de la cosecha, aprovechando al
máximo el potencial genético de la planta (Cooper y Abi-Ghanem, 2017).
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En la siguiente Tabla (1) se muestran las funciones de los diferentes nutrientes
que necesita la planta para su desarrollo optimo. Estos elementos son esenciales
porque: las plantas no pueden completar su ciclo de vida sin ellos y cada elemento
tiene por lo menos un rol metabólico en la planta (Sierra et al., 2020).
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Objetivo General
Metodología
Actividades Realizadas
En los seis meses de servicio social las actividades que se realizaron fueron la
búsqueda de información en diferentes fuentes como son: libros, artículos
científicos, páginas de internet, conferencias, entre otros. Posteriormente el
análisis y cotejo de la información para observar sus semejanzas y diferencias que
finalmente se redactó y colocó en un documento Word para ser revisada y
corregida.
Metas alcanzadas
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Resultados
Antes de aplicar cualquier fertilizante para cubrir las necesidades nutricionales del
tomate o de cualquier otro cultivo se recomienda un análisis de suelo. De acuerdo
a Ozores Hampton (2016), se deben realizar análisis de suelo para determinar las
necesidades de fertilización y eventuales ajustes en el pH. Los análisis de suelo y
agua ayudan a ajustar la aplicación de fertilizantes a las necesidades de la planta
y los rendimientos que se buscan, además, el uso de pruebas de suelo y agua
reduce el riesgo de fertilización excesiva, debido a que si se fertiliza sin un análisis
de suelo y agua puede resultar peligroso para el cultivo ya que se puede haber
una salinidad en el suelo o mala calidad en el agua.
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El tomate requiere al menos 16 nutrientes esenciales para brindar óptimos
rendimientos al agricultor. Dependiendo de la variedad de tomate a sembrar y del
tipo de manejo, así serán las demandas nutricionales; sin embargo, en forma
general, los principales requerimientos nutricionales del cultivo son: (Larin et al.,
2018).
Macronutrientes esenciales
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Balance de cargas negativas en la planta
Como el K+ es un catión dominante, permite el balance de cargas negativas de
aniones minerales y orgánicos. Por lo tanto, se requiere una alta concentración de
K en las células para este propósito.
Fósforo (P): En el cultivo de tomate es necesario aplicar este elemento antes del
trasplante o a la siembra, debido a que posee problemas de asimilación por las
plantas. Una buena disponibilidad de fósforo acelera el desarrollo radicular, la
fructificación es temprana, mejora la producción y la calidad del fruto.
Macronutrientes secundarios:
Calcio (Ca): El calcio es importante para los tomates en todas las etapas
fenológicas, porque es responsable de la altura de la planta y el número de hojas.
(Bolade et al., 2021). El calcio es un componente esencial de la pared celular y la
estructura de la planta. Es el elemento responsable de la firmeza del fruto de
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tomate. Retrasa la senescencia en hojas, por lo tanto está alargando la vida útil y
productiva de la hoja y la cantidad total de asimilados producidos por las plantas
(Haifa, 2022).Aproximadamente el 90% del calcio se encuentra en las paredes de
la célula. Actúa como un factor de cohesión que consolida células juntas y
sostiene su estructura en los tejidos de la planta. Mantiene la integridad de las
membranas celulares. Es importante para el funcionamiento apropiado de
mecanismos de absorción, así como para prevenir el escape de elementos fuera
de las células (Holwerda, 2006).
Micronutrientes
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Para las primera etapa de germinación o almácigo del tomate se recomienda la
aplicación de fósforo, potasio, calcio y magnesio una semana después (Baudoin,
2017) esto para que la planta desarrolle raíces (López Marín, 2017).
Para las siguientes etapas fenológicas el tomate requiere una alta disponibilidad
de macronutrientes como N, P, K, Ca, Mg, S y micronutrientes como Fe, Mn, Cu, B
y Zn. Se recomienda que a partir del trasplante y hasta la floración, la relación de
fertilización de nitrógeno y potasio deba ser 1:1. Al inicio del llenado del fruto la
cantidad de K debe ser mayor (N/K 1:2 o 1:3) por su contribución en la maduración
y el llenado de frutos. La absorción de macronutrientes se eleva a partir de la
floración (45 días) y hasta el inicio de la maduración de los frutos (90 días), donde
se acumula la mayor cantidad de nutrientes (López Marín, 2017).
Sin embargo y de acuerdo con elsitio web Haifa: Pioneernig the future Crop Guide:
Tomato Plant Nutrition (2022) menciona que el nitrógeno y el potasio se absorben
inicialmente en forma lenta y se incrementa la rapidez de su absorción durante el
desarrollo del fruto, mientras el pico de absorción del nitrógeno ocurre
principalmente después de la formación de los primeros frutos. El fósforo (P) y
nutrientes secundarios, como Ca y Mg, son requeridos en relativamente dosis
constantes, a través de todo el ciclo de crecimiento de la planta de tomate (Gráfica
1).
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Gráfica 1. Tasa de absorción de los macronutrientes en el cultivo
de tomate
Tasa de
absorción
(g/plant)
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Gráfica 2. Composición elemental de la planta de tomate
Fuente: Elaboración propia con datos tomados de Haifa Pioneering the future
Fuente: Elaboración propia con datos tomados de Haifa Pioneering the future
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procesos bioquímicos y fisiológicos. Además, el K aumenta la resistencia de las
plantas a los factores de estrés, como sequía, alcalinidad y salinidad.
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Cuadro 2. Tasas de nutrientes recomendados por Ha por día y
etapa de crecimiento
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Cuadro 3. Requisitos de macro-nutrientes bajo diversas
condiciones de crecimiento
Fuente: Elaboración propia con datos tomados de Haifa: Pioneering the future
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Figura 7 Absorción de Nutrientes del cultivo de tomate
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Deficiencias Nutricionales
Nitrógeno
Fósforo
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Potasio
Calcio
Se observan pudriciones en el fruto conocido como Blossom End Rot debido a que
las células que forman el fruto se rompen con facilidad por una deficiencia de
calcio (Figura 11) (Andújar, 2022).
Figura 11: Deficiencia de Calcio que provoca Blossom End Rot presente en fruto.
Fuente: Agrifor México, Nutrimentos Indispensables del cultivo de Tomate (2022).
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Magnesio
Azufre
Si no hay azufre en la planta el crecimiento de las hojas estas van a ser pequeñas
y con poca capacidad fotosintética (Andújar, 2022) (Figura 13).Hojas nuevas con
coloración verde clara-amarillenta, dependiendo de la intensidad del síntoma
(Stoller, 2017).
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Figura 13: Deficiencia de azufre presente en toda la planta principalmente en
tamaño y color de hojas. Fuente: Agrifor México, Nutrimentos Indispensables del
cultivo de Tomate (2022).
Boro
Figura 14: Deficiencia de boro, provoca cicatrices y frutos mal cerrados. Fuente:
Agrifor México, Nutrimentos Indispensables del cultivo de Tomate (2022).
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Hierro
Figura 15: Deficiencia de hierro presenta una clorosis en todas las hojas de las
planta. Fuente: Agrifor México, Nutrimentos Indispensables del cultivo de Tomate
(2022).
Manganeso
Zinc
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Figura 16: Deficiencia de zinc presenta una curvatura de las hojas (cuchareado).
Fuente: Agrifor México, Nutrimentos Indispensables del cultivo de Tomate (2022).
Cobre
Rara vez se llega a presentar una deficiencia de cobre debido a que este elemento
actúa a nivel celular y no se puede observar a simple vista. Puede ocasionar
problemas en la clorofila y la fotosíntesis (Andújar, 2022).
Molibdeno
Discusión
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Acapulco Guerrero México. De a cuerdo a su investigación la planta de tomate
presentó deficiencias de nitrógeno (N), fosforo (P), potasio (K) y magnesio (Mg).
Los síntomas encontrados fueron los siguientes:
Potasio: Causó una disminución del tamaño de la planta y del fruto con
maduración irregular y manchas en general. En el tallo se observaron entrenudos
cortos.
Otro factor que es importante pero no es tomado en cuenta, son las condiciones
ambientales que llegan afectar gravemente la nutrición de nuestros cultivos. De
acuerdo a Casas Castro (2019);la temperatura, luz, humedad relativa del
ambiente, junto a la temperatura de la zona radicular y los niveles de humedad y
aireación del suelo, controlan la absorción de nutrientes por parte del sistema
radicular de la planta. El manejo de la nutrición unida a la influencia de las
condiciones medioambientales, son decisivos para la obtención de buenas
producciones. Algunos de los factores que influyen en los elementos nutricionales
son los siguientes:
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Nitrógeno: El encharcamiento provocado por exceso de riego en suelos arcillosos,
puede producir la desnitrificación del suelo en la que los iones nitrito se
descomponen en nitrógeno, N2. Las lluvias intensas o los excesos de riego en
suelos ligeros, suelen producir el lavado de éste dando lugar a una deficiencia de
nitrógeno.
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mueven por toda la planta. Este aumento estará en función de la fertilización
nitrogenada.
Conclusión
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caso del potasio y el nitrógeno que favorecen el crecimiento del fruto. Al tener una
buena nutrición en nuestro cultivo prevenimos deficiencias y bajos rendimientos.
Recomendaciones
Bibliografía
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