0% encontró este documento útil (0 votos)
88 vistas38 páginas

250141

Este documento resume las necesidades nutricionales del cultivo de tomate en sus diferentes etapas de desarrollo. Explica que durante la germinación se recomienda aplicar fósforo, potasio, calcio y magnesio, y que en etapas posteriores requiere nitrógeno, fósforo, potasio, calcio, magnesio, azufre, hierro, manganeso, cobre, boro y zinc. La absorción de macronutrientes es mayor entre las semanas 8 y 14 de crecimiento. El nitrógeno y

Cargado por

cyvelasquez1995
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
88 vistas38 páginas

250141

Este documento resume las necesidades nutricionales del cultivo de tomate en sus diferentes etapas de desarrollo. Explica que durante la germinación se recomienda aplicar fósforo, potasio, calcio y magnesio, y que en etapas posteriores requiere nitrógeno, fósforo, potasio, calcio, magnesio, azufre, hierro, manganeso, cobre, boro y zinc. La absorción de macronutrientes es mayor entre las semanas 8 y 14 de crecimiento. El nitrógeno y

Cargado por

cyvelasquez1995
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

UNIVERSIDAD AUTÓNOMA METROPOLITANA UNIDAD XOCHIMILCO

DIVISIÓN DE CIENCIAS BIOLÓGICAS Y DE LA SALUD

DEPARTAMENTO DE PRODUCCIÓN AGRÍCOLA Y ANIMAL

LICENCIATURA EN AGRONOMIA

Informe Final de Servicio Social

Necesidades nutricionales del cultivo de tomate (Solanum lycopersicum) en


sus diferentes etapas fenológicas

Prestador de Servicio Social:

Escobar Ramírez Emiliano

Matricula: 2153060650

Asesor Interno:

M. en C. Dorys Primavera Orea Coria

No. Económico:

16435

Lugar de realización:

Laboratorio de Cultivo de Tejidos Vegetales Departamento de Producción Agrícola


y Animal. Universidad Autónoma Metropolitana, Unidad Xochimilco. (100% en
línea - Proyecto Emergente UAMX).

Fecha de inicio y terminación:

Del 11 de Octubre del 2021al 11 de Abril del 2022.


Índice

Resumen ................................................................................................................ 3

Introducción........................................................................................................... 4

Marco Teórico ........................................................................................................ 4

Objetivo General.................................................................................................. 13

Metodología ......................................................................................................... 14

Actividades Realizadas ....................................................................................... 14

Objetivos y Metas alcanzadas ............................................................................ 14

Resultados ........................................................................................................... 15

Discusión ............................................................................................................. 31

Conclusión ........................................................................................................... 34

Recomendaciones............................................................................................... 35

Bibliografía........................................................................................................... 35
Resumen
El presente trabajo se planteó con el objetivo de recabar información de diferentes
fuentes de información para conocer cuáles son las necesidades nutricionales del
cultivo de tomate (Solanum lycopersicum) en sus diferentes etapas fenológicas. La
producción de tomate se cultiva en grandes extensiones, de las cuales se obtienen
importantes volúmenes de producción. Al primer mes del 2021 para el ciclo PV
2020 la producción nacional de tomate, fue de un millón 878 mil 289
toneladas.Para la primera etapa de germinación del tomate, se recomienda la
aplicación de fósforo, potasio, calcio y magnesio, esto para que la planta
desarrolle raíces. Para las siguientes etapas fenológicas el tomate requiere una
alta disponibilidad de macronutrientes como N, P, K, Ca, Mg, S y micronutrientes
como Fe, Mn, Cu, B y Zn. Se recomienda que a partir del trasplante y hasta la
floración, la relación de fertilización de nitrógeno y potasio deba ser 1:1. Al inicio
del llenado del fruto la cantidad de K debe ser mayor (N/K 1:2 o 1:3) por su
contribución en la maduración y el llenado de frutos. La absorción de
macronutrientes se eleva a partir de la floración (45 días) y hasta el inicio de la
maduración de los frutos (90 días), donde se acumula la mayor cantidad de
nutrientes. El nitrógeno y el potasio se absorben inicialmente en forma lenta y se
incrementa la rapidez de su absorción durante el desarrollo del fruto, mientras el
pico de absorción del nitrógeno ocurre principalmente después de la formación de
los primeros frutos.El fósforo (P) y nutrientes secundarios, como Ca y Mg, son
requeridos en relativamente dosis contantes, a través de todo el ciclo de
crecimiento de la planta de tomate. La tasa de absorción de los macronutrientes
por semana en el cultivo de tomatela mayor absorción de nutrientes se da en las
semanas 8 a la 14 del crecimiento y otro pico toma lugar en el primer corte de
frutos. Por lo tanto, la planta requiere altas cantidades de nitrógeno, al inicio dela
etapa de crecimiento con aplicaciones suplementarias y después del inicio de la
etapa de fructificación.Todos los elementos son necesarios para todas las etapas

3
fenológicas del tomate, aunque algunos elementos son más demandantes en
etapas definidas.

Introducción
El jitomate o tomate rojo (Solanum lycopersicum L.) es una de las hortalizas de
mayor consumo en todo el mundo. Se utiliza en diferentes presentaciones, ya sea
crudo formando parte de ensaladas, como ingrediente en salsas, caldos y guisos o
procesado, en forma de salsas, purés, jugos o pasta(Mendoza Pérez et al.,
2018).El cultivo de tomate se cultiva en grandes extensiones, de las cuales se
obtienen importantes volúmenes de producción. (Pérez Espinoza et al., 2017).Al
primer mes del 2021 para el ciclo PV 2020la producción nacional de tomate, es de
un millón 878 mil 289 toneladas; 23 mil 987 menor (1.3%) que la producción al
mismo mes del año previo (un millón 902 mil 276 toneladas). San Luis Potosí es
líder productor al concentrar 17.2% de la producción nacional, seguido de
Zacatecas y Michoacán con 10.8% y 9.0%, respectivamente (SIAP, 2021)

Entre las hortalizas que México exporta, el jitomate es la más importante, por la
derrama económica que representa para los agricultores y comercializadores su
venta externa (SIAP, 2021), además participa de manera importante en la
economía internacional. La percepción del consumidor de la calidad de jitomate
involucra tanto factores externos como internos(Gonzales y Espinoza, 2016),
algunos factores determinantes son el precio y aceptación en el mercado, de
modo que para el tomate fresco se valore, se toman en cuenta el sabor, aroma y
textura, aspectos que no podría lograrse sin un buen manejo de la calidad del
fruto.Es importante mencionar que las variaciones que existen entre calidades en
frutos de tomate se deben a muchos factores como: el sistema de producción si
eshidroponía o suelo, el genotipo, la forma orgánica o mineral de fertilización, las
aplicaciones foliares y la dosis correcta en la nutrición (Pérez Espinoza et al.,
2017).

En general, la productividad del tomate rojo por unidad de superficie continúa


creciendo. Los rendimientos varían en función de las tecnologías empleadas, tanto

4
en el cultivo en campo abierto como en la producción en invernaderos altamente
tecnificados con sistemas automatizados de riego, nutrición y control fitosanitario
(FIRA, 2019).

Para que los rendimientos de producción sean satisfactorios y de calidad en el


cultivo, necesitan de una buena nutrición, por lo que conocer las necesidades
nutrimentales de la planta es fundamental para un buen rendimiento. Las plantas
absorben de su medio, agua, CO2 y O2 y una serie de sustancia minerales a partir
de las cuales elaboran estructuras y compuestos que aseguran el funcionamiento
de los órganos que las constituyen. Las sustancias minerales son provistas
principalmente por el suelo, que las posee en cantidades variables y que están
disponibles en distinto grado (Bonadeo et al., 2017).

Los elementos químicos esenciales para la planta son 16: carbono, hidrógeno,
oxigeno, nitrógeno, fósforo, azufre, calcio, potasio, magnesio, hierro, zinc,
manganeso, cloro, cobre, boro y molibdeno. Los nutrientes se clasifican de la
siguiente manera, el nitrógeno, fósforo y potasio considerados como
macronutrientes, o también se les denomina nutrientes primarios, mientras que el
magnesio, calcio y azufre también macronutrientes, se les llama nutrientes
secundarios. Son considerados como macronutrientes porque se acumulan en la
planta en cantidades considerables. El hierro, cobre, zinc, manganeso, molibdeno
y boro se encuentran en la planta en cantidades mucho menores que los
macronutrientes y se les conoce como micronutrientes u oligoelementos. (Pérez
Leal, 2017).

Marco Teórico

El tomate pertenece a la familia de las Solanáceas, al género Lycopersicon y a la


especie L. esculentum. Se adapta a condiciones de clima cálido y templado;
cultivándose en lugares con alturas entre los 100 a los 1,500 metros sobre el nivel
del mar. Se le cultiva como planta anual, de porte arbustivo. Se desarrolla de

5
forma rastrera, semierecta o erecta, dependiendo de la variedad (Larin et al.,
2018).

Nombre común: Tomate

Familia: Solanaceae

Subfamilia: Solanoideae

Tribu: Solaneae

Género: Lycopersicon

Especie: L. esculentum

Raíz

Alcanza una profundidad de hasta 2 m, pivotante con muchas raíces secundarias.


(Figura 1).Sin embargo, bajo ciertas condiciones de cultivo, al dañarse la raíz
pivotante la planta resulta en un sistema radical fasciculado, en que dominan
raíces adventicias y que se concentran en los primeros 30 cm del perfil (Baudoin,
2017).

Figura 1. Raíz del tomate (Solanum lycopersicum L.) Fuente: Google Imágenes

6
Tallo
El tallo es grueso, pubescente, anguloso y de color verde. Mide entre 2 y 4 cm de
ancho y es más delgado en la parte superior principal. Los tallos secundarios
forman nuevas hojas y racimos florales, y en la porción distal se ubica el
meristemo apical, de donde surgen nuevos primordios florales y foliares (Figura 2).
Inicialmente el tallo tiene una apariencia herbácea; está compuesto de epidermis
con pelos glandulares, corteza, cilindro vascular y tejido medular (López Marín,
2017).

Figura 2: Tallo del Tomate (Solanum lycopersicum L.) Fuente: Google Imágenes.

Hojas
Espinada y compuesta. Presenta de siete a nueve foliolos peciolados que miden
4-60 mm x 3-40 mm, lobulados y con borde dentado, alternos, opuestos y, por lo
general, de color verde, glanduloso-pubescente por el haz y ceniciento por el
envés (Figura 3). Se encuentra recubierta de pelos glandulares y dispuestos en
posición alternada sobre el tallo. La posición de las hojas en el tallo puede ser
semierecta, horizontal o inclinada (López Marín, 2017).
7
Figura 3: Hojas de Tomate (Solanum lycopersicum L.) Fuente Google Imágenes

Flor

Consta de 5 o más sépalos, de igual número de pétalos de color amarillo


dispuestos de forma helicoidal y de igual número de estambres que se alternan
con los pétalos. Los estambres están unidos por las anteras y forman un cono
estaminal que envuelve al gineceo. Las flores se agrupan en inflorescencias
denominadas comúnmente como “racimos” (Figura 4). La primera flor se forma en
la yema apical y las demás se disponen lateralmente por debajo de la primera,
alrededor del eje principal (Baudoin, 2017).

Figura 4: Flores de tomate (Solanum lycopersicum L.) Fuente: Google Imágenes

8
Fruto

El fruto es el órgano comestible, es de tipo baya, bilocular o plurilocular, que


puede tener diferentes colores, formas y tamaños. El peso puede ser de pocos
gramos a 400 g o inclusive más. El color más generalizado es el rojo y la forma
globosa o redondeada en los tomates para consumo en fresco, y alargada en los
destinados a la industria (Figura 5). Está constituido por el pericarpio, el tejido
placentario y las semillas unidas a la placenta y contenidas en una masa
gelatinosa, más o menos densa, que constituyen el contenido locular (Del Pino,
2020).

Figura 5: Fruto del tomate (Solanum lycopersicum L.) Fuente: Google Imágenes

Requerimientos Edafoclimático

Suelo

La rusticidad de la planta de tomate, permite que sea poco exigente a las


condiciones de suelo. Sin embargo, debe tener un buen drenaje. De aquí la
importancia de un suelo con alto contenido de materia orgánica. En suelos

9
arcillosos y arenosos se desarrolla con un mínimo de 40 cm de profundidad. En
cuanto al pH de suelo, el óptimo debe oscilar entre 6 y 6,5 para que la planta se
desarrolle y disponga de nutrientes adecuadamente. Los suelos pueden ser desde
ligeramente ácidos hasta ligera a medianamente alcalinos. Respecto a la salinidad
tanto del suelo como del agua de riego, es de conductividades superiores a 3
dS/m (Guzmán et al., 2017).

Clima

El tomate prospera mejor en climas secos con temperaturas moderadas. No


obstante, el tomate es una especie de estación cálida, su temperatura óptima de
desarrollo varía entre 18 y 30°C, por ello, el cultivo al aire libre se realiza en climas
templados. Temperaturas bajo 10°C afectan la formación de flores y temperaturas
mayores a 35°C pueden afectar la fructificación. Asimismo, la temperatura
nocturna puede ser determinante en la producción, ya que, cuando es inferior a
10°C originaría problemas en el desarrollo de la planta y frutos, provocando
deformidades (Allende et al., 2017).

Etapas fenológicas
El tomate durante su crecimiento tiene diferentes etapas para su desarrollo, las
cuales están relacionadas con la presencia de agua y de nutrientes necesarios por
la planta (Figura 6). El crecimiento de la planta también dependerá de la variedad,
manejo y lugar donde se establezca el cultivo (Gómez Urrutia y Morales Ramos,
2020).

1.- Germinación-emergencia
La semilla del tomate carece de latencia o dormancia, con requerimientos de
oxígeno y de agua en un 75 % de capacidad de campo, y temperaturas
templadas, con óptimas entre 20 y 25 ºC, con extremos negativos de 5 a 35 ºC. La
luz no afecta a este proceso, y puede germinar en oscuridad. La emergencia se
produce cuando se han acumulado unas 93 unidades de calor (Del Pino, 2020).

10
2.- Crecimiento vegetativo
Comprende los primeros cuarenta a cuarenta y cinco días desde la siembra de la
semilla, después de los cuales las plantas comienzan su desarrollo continúo. A
esta etapa le siguen cuatro semanas de crecimiento rápido (López Marín, 2017).

3. Floración
Este periodo se extiende desde el inicio de la floración (de veinte a cuarenta días
luego del trasplante) hasta la finalización del ciclo de crecimiento de la planta. El
cuaje tiene lugar cuando la flor es fecundada y empieza el proceso de su
transformación en fruto (López Marín, 2017).

4. Fructificación – maduración
El desarrollo del fruto desde el "cuajado" tarda unos 45 días aproximadamente
para poder ser cosechado, con condiciones ambientales favorables. Los primeros
frutos en desarrollar son los proximales, los más cercanos al tallo. A temperaturas
de 30 ºC diurnas y 24 ºC nocturnas. El crecimiento del fruto es muy lento durante
las dos primeras semanas, y el fruto llega sólo a un 10 % del peso final. En este
período, el crecimiento se debe principalmente a la división celular, y mucho
menos al crecimiento de las células. De la tercera a la quinta semana, el
crecimiento es muy rápido. Aquí se llega al máximo desarrollo, y el crecimiento se
produce por el aumento de tamaño de las células ya formadas (Del Pino, 2020).

5.- Madurez y cosecha

La madurez del fruto inicia entre la semana 10 y semana 16 después del


trasplante. La cosecha de tomate se da permanentemente (Gómez Urrutia y
Morales Ramos, 2020).

11
Figura 6: Etapas fenológicas del cultivo de Tomate (Solanum lycopersicum L.)
Fuente: Google Imágenes

Nutrición
La ciencia ha identificado 16 nutrientes esenciales para el crecimiento vegetal
saludable (Cooper y Abi-Ghanem, 2017). Los nutrientes necesarios para los
cultivos se dividen en dos grupos según la cantidad que la planta necesita para un
adecuado desarrollo, estos grupos son: los macronutrientes, son elementos
requeridos en grandes cantidades para el adecuado desarrollo y producción de las
plantas, dentro de este grupo se encuentra: nitrógeno (N), fósforo (P), potasio (K),
magnesio (Mg), calcio (Ca) y azufre (S); el otro grupo son los micronutrientes, los
cuales son requeridos por los cultivos en muy pequeñas cantidades, dentro de
este grupo se encuentra: manganeso (Mn), hierro (Fe), zinc (Zn) y cobre
(Cu)(Castro Villareal y Villarreal-Núñez, 2020).Los micronutrientes desempeñan un
rol fundamental en el vigor de la planta, el rendimiento y la calidad de la cosecha
promoviendo el crecimiento fuerte y constante de los cultivos que producen
mayores producciones y aumentan la calidad de la cosecha, aprovechando al
máximo el potencial genético de la planta (Cooper y Abi-Ghanem, 2017).

12
En la siguiente Tabla (1) se muestran las funciones de los diferentes nutrientes
que necesita la planta para su desarrollo optimo. Estos elementos son esenciales
porque: las plantas no pueden completar su ciclo de vida sin ellos y cada elemento
tiene por lo menos un rol metabólico en la planta (Sierra et al., 2020).

Tabla 1 Función de los elementos nutricionales en las plantas


Nutriente Función en la planta
Nitrógeno (N) Elemento de rendimiento y crecimiento. Promueve crecimiento
rápido, ayuda a incrementar la tolerancia al estrés y resistencia de
enfermedades.
Fosforo (P) Elemento de energía y raíces. Estimula el crecimiento de la raíz,
promueve el vigor en la planta, acelera la maduración, influye en la
floración y formación de semillas
Potasio (K) Control indirecto de fotosíntesis, y acumulación y translocación de
carbohidratos. Imparte vigor, ayuda a incrementar la resistencia a
enfermedades, la calidad de la fruta.
Calcio (Ca) Elemento de la pared celular. Participa en la permeabilidad de la
membrana y elongación celular. Ayuda en el crecimiento de vellos
radiculares, mejora el vigor de la planta y da consistencia al tallo.
Magnesio (Mg) Elemento de fotosíntesis. Activador de enzimas que participan en la
fotosíntesis, respiración y síntesis de ADN y ARN.
Azufre (S) Fijación de nitrógeno en leguminosas y ayuda en la producción de
semillas.
Boro (B) Desarrollo y crecimiento de nuevas células en el meristemo de la
planta. Formación de nódulos en leguminosas.
Molibdeno (Mo) Componente de enzimas (nitrato reductasa y nitrogenasa) que
participan en el metabolismo de nitrógeno.
Cobre (Cu) Asociado con enzimas que participan en reacciones de reducción y
oxidación (transferencia de electrones).
Hierro (Fe) Asociado con enzimas que participan en reacciones de reducción y
oxidación (transferencia de electrones) en los procesos de
respiración y fotosíntesis.
Zinc (Zn) Producción de clorofila y fotosíntesis. Involucrado en la síntesis de
ácidoindol acético.
Manganeso (Mn) Producción de oxígeno, proveniente del agua, en el proceso de
fotosíntesis. Acelera la germinación y madurez del cultivo.
Cloro (Cl) Necesario para la “partición” de la molécula de agua, para generar
oxígeno, para el proceso de fotosíntesis.
Fuente: Elaboración propia con base a datos de Principios y Practicas para el
manejo de nutrientes en la producción de hortalizas (2020).

13
Objetivo General

Conocer las necesidades nutricionales del cultivo de tomate (Solanum


lycopersicum) en sus diferentes etapas fenológicas, en cultivo en suelo a cielo
abierto.

Metodología

El desarrollo de este servicio social se realizó através de la búsqueda,


recopilación, análisis y organización de información encontrada en libros, artículos
científicos, páginas web, manuales y revistas de divulgación científica.

Actividades Realizadas

En los seis meses de servicio social las actividades que se realizaron fueron la
búsqueda de información en diferentes fuentes como son: libros, artículos
científicos, páginas de internet, conferencias, entre otros. Posteriormente el
análisis y cotejo de la información para observar sus semejanzas y diferencias que
finalmente se redactó y colocó en un documento Word para ser revisada y
corregida.

Metas alcanzadas

Se logró recabar la información necesaria para determinar que necesidades


nutricionales requiere el cultivo de tomate en cada etapa fenológica, así conocer
otros aspectos que son importantes para el desarrollo adecuado de nuestra planta
como lo es la nutrición. Por otra parte se resalta la importancia de conocer los
elementos nutricionales que son fundamentales para la agricultura, donde se
busca que los rendimientos sean los mejores.

14
Resultados

Para conocer las necesidades nutricionales del cultivo de tomate es importante


tener en cuenta algunos parámetros que nos ayudarán a conocer cuáles son los
nutrientes que requiere nuestro cultivo para un desarrollo adecuado y así poder
realizar una eficiente aplicación de fertilización. Los estudios de absorción de
nutrientes basados en las etapas fenológicas del cultivo permiten la elaboración de
curvas de absorción que son una herramienta para la elaboración de planes de
fertilización; a través de estas se puede determinar los momentos de máxima
absorción del cultivo a largo de su ciclo de vida para cada nutriente de interés
(Castro Villareal y Villarreal-Núñez, 2020).

Antes de aplicar cualquier fertilizante para cubrir las necesidades nutricionales del
tomate o de cualquier otro cultivo se recomienda un análisis de suelo. De acuerdo
a Ozores Hampton (2016), se deben realizar análisis de suelo para determinar las
necesidades de fertilización y eventuales ajustes en el pH. Los análisis de suelo y
agua ayudan a ajustar la aplicación de fertilizantes a las necesidades de la planta
y los rendimientos que se buscan, además, el uso de pruebas de suelo y agua
reduce el riesgo de fertilización excesiva, debido a que si se fertiliza sin un análisis
de suelo y agua puede resultar peligroso para el cultivo ya que se puede haber
una salinidad en el suelo o mala calidad en el agua.

Otro parámetro a considerar antes de la aplicación de cualquier fertilizante en


nuestro cultivo es el pH, que ejerce un efecto sobre la disponibilidad de nutrientes
como resultado de su impacto en la solubilidad de diferentes compuestos. Muchos
elementos cambian de forma como resultado de las reacciones químicas que
ocurren en el suelo, y las plantas pueden o no absorber los elementos
dependiendo de la forma en que se encuentren. La mayoría de los nutrientes
están generalmente disponibles de manera adecuada a un valor neutro de pH 7
(Sierra et al., 2020).

15
El tomate requiere al menos 16 nutrientes esenciales para brindar óptimos
rendimientos al agricultor. Dependiendo de la variedad de tomate a sembrar y del
tipo de manejo, así serán las demandas nutricionales; sin embargo, en forma
general, los principales requerimientos nutricionales del cultivo son: (Larin et al.,
2018).

Macronutrientes esenciales

Nitrógeno (N): Es el principal elemento nutritivo en la formación de órganos


vegetativos de la planta. El tomate es sensible a la deficiencia de nitrógeno en la
fase vegetativa y durante la maduración La falta de este elemento afecta el
desarrollo de la planta; el follaje se vuelve verde pálido o amarillo, las hojas
jóvenes y las ramificaciones son muy finos. Se produce un florecimiento tardío y
disminución en el peso de los frutos. La forma del nitrógeno es de gran
importancia en la producción de tomate. La relación óptima entre el nitrógeno
amoniacal y nítrico depende de la etapa de crecimiento y del pH del medio de
crecimiento. Las plantas que crecen en un medio con mayor proporción de NH4+ -
tienen como efecto un menor peso en fresco así como mayores signos de estrés
que las plantas que crecen sobre ambiente con mayor proporción de N- NO3-. Al
incrementar la proporción de nitrato y amonio, la CE se incrementa y por
consiguiente el rendimiento se reduce, Sin embargo, cuando se duplica la dosis de
nitrato de potasio la CE se incrementa sin efectos adversos en los rendimientos
que por el contrario aumentan también (Haifa, 2022)

Potasio (K): Este elemento es necesario en el tomate para la formación de tallos y


frutos, síntesis de carbohidratos, aumento de sustancias sólidas, coloración y
brillantez de los frutos. Ayuda a eliminar la acción perjudicial de otros elementos,
favoreciendo la asimilación de los minerales esenciales. El papel clave del potasio
en la planta de tomate, como se describe:

16
Balance de cargas negativas en la planta
Como el K+ es un catión dominante, permite el balance de cargas negativas de
aniones minerales y orgánicos. Por lo tanto, se requiere una alta concentración de
K en las células para este propósito.

Regulación del proceso metabólico en células


Una de las funciones principales es la de activación de enzimas- para la síntesis
de proteínas, azucares, almidones, etc. Así mismo en la estabilización del pH de
las células de 7 a 8, el paso a través de membranas y en el balance de protones
durante el proceso de la fotosíntesis.

Regulación de la presión osmótica

Regulación de la turgencia en plantas, marcadamente en células guardianas de


los estomas. En el floema, el K contribuye a la presión osmótica y por lo mismo al
transporte de substancias metabólicas del ambiente gaseoso a la planta. El
potasio contribuye a incrementar el peso seco y el contenido de azúcares en el
fruto así como controlar la turgencia de los frutos y consecuentemente la vida de
anaquel del fruto (Haifa 2022).

Fósforo (P): En el cultivo de tomate es necesario aplicar este elemento antes del
trasplante o a la siembra, debido a que posee problemas de asimilación por las
plantas. Una buena disponibilidad de fósforo acelera el desarrollo radicular, la
fructificación es temprana, mejora la producción y la calidad del fruto.

Macronutrientes secundarios:

Calcio (Ca): El calcio es importante para los tomates en todas las etapas
fenológicas, porque es responsable de la altura de la planta y el número de hojas.
(Bolade et al., 2021). El calcio es un componente esencial de la pared celular y la
estructura de la planta. Es el elemento responsable de la firmeza del fruto de
17
tomate. Retrasa la senescencia en hojas, por lo tanto está alargando la vida útil y
productiva de la hoja y la cantidad total de asimilados producidos por las plantas
(Haifa, 2022).Aproximadamente el 90% del calcio se encuentra en las paredes de
la célula. Actúa como un factor de cohesión que consolida células juntas y
sostiene su estructura en los tejidos de la planta. Mantiene la integridad de las
membranas celulares. Es importante para el funcionamiento apropiado de
mecanismos de absorción, así como para prevenir el escape de elementos fuera
de las células (Holwerda, 2006).

También se encuentra en el centro de los mecanismos de defensa de la planta,


que la ayudan a detectar y reaccionar contra estrés externo. Ambos roles en la
defensa de la planta y en firmeza del tejido son importantes para la resistencia
contra el ataque de patógenos y deterioro durante el almacenamiento de la fruta.
Una particularidad del calcio es que casi se transporta exclusivamente con el flujo
de la transpiración a lo largo del xilema, y es principalmente distribuido desde las
raíces hacia las hojas (Holwerda, 2006).

Magnesio (Mg): Es un componente de la clorofila, es el pigmento verde de las


plantas. La clorofila es esencial para el proceso de fotosíntesis. Se evidencia la
deficiencia de este nutriente la etapa de crecimiento con la aparición de clorosis en
la punta de las hojas.

Azufre (S): Este elemento es vital para el desarrollo de proteínas y semillas.

Micronutrientes

Boro (B): Es esencial para la buena polinización, favoreciendo el cuajado de flores


y frutos y también el desarrollo de la semilla.

Zinc (Zn): Es de gran importancia en el crecimiento y producción de la planta


(Larin et al., 2018).

18
Para las primera etapa de germinación o almácigo del tomate se recomienda la
aplicación de fósforo, potasio, calcio y magnesio una semana después (Baudoin,
2017) esto para que la planta desarrolle raíces (López Marín, 2017).

Para las siguientes etapas fenológicas el tomate requiere una alta disponibilidad
de macronutrientes como N, P, K, Ca, Mg, S y micronutrientes como Fe, Mn, Cu, B
y Zn. Se recomienda que a partir del trasplante y hasta la floración, la relación de
fertilización de nitrógeno y potasio deba ser 1:1. Al inicio del llenado del fruto la
cantidad de K debe ser mayor (N/K 1:2 o 1:3) por su contribución en la maduración
y el llenado de frutos. La absorción de macronutrientes se eleva a partir de la
floración (45 días) y hasta el inicio de la maduración de los frutos (90 días), donde
se acumula la mayor cantidad de nutrientes (López Marín, 2017).

Sin embargo y de acuerdo con elsitio web Haifa: Pioneernig the future Crop Guide:
Tomato Plant Nutrition (2022) menciona que el nitrógeno y el potasio se absorben
inicialmente en forma lenta y se incrementa la rapidez de su absorción durante el
desarrollo del fruto, mientras el pico de absorción del nitrógeno ocurre
principalmente después de la formación de los primeros frutos. El fósforo (P) y
nutrientes secundarios, como Ca y Mg, son requeridos en relativamente dosis
constantes, a través de todo el ciclo de crecimiento de la planta de tomate (Gráfica
1).

19
Gráfica 1. Tasa de absorción de los macronutrientes en el cultivo
de tomate

Tasa de
absorción
(g/plant)

Fuente: tomada de la página Haifa Pioneering the future.

Como se observa la gráfica 1, la tasa de absorción de los macronutrientes por


semana en el cultivo de tomate, la mayor absorción de nutrientes se da en las
semanas 8 a la 14 del crecimiento y otro pico toma lugar en el primer corte de
frutos. Por lo tanto, la planta requiere altas cantidades de nitrógeno, al inicio dela
etapa de crecimiento con aplicaciones suplementarias y después del inicio de la
etapa de fructificación. Cuando el N se aplica en sistemas de fertirriego en
sistemas de acolchado se mejora la eficiencia del N y se consiguen mayores
rendimientos. Al menos el 50% del N total debe aplicarse como nitrógeno
nítrico (NO3-). El nutriente prevalente que se encuentra en el desarrollo de la
planta y en el fruto del tomate es el potasio, seguido por el nitrógeno (N) y el
calcio (Ca).

La composición mineral elemental de la planta completa y fruto del tomate se


puede observar en las gráficas 2 y 3.

20
Gráfica 2. Composición elemental de la planta de tomate

Fuente: Elaboración propia con datos tomados de Haifa Pioneering the future

Gráfica 3. Composición elemental de fruto de tomate

Fuente: Elaboración propia con datos tomados de Haifa Pioneering the future

De los elementos que influyen más en las etapas fenológicas de floración y


fructificación son el Nitrógeno (N) y el potasio (K), este último es uno de los
minerales catiónicos más demandados por el tomate, participando en la
fotosíntesis de plantas, activación de enzimas, síntesis de proteínas y otros

21
procesos bioquímicos y fisiológicos. Además, el K aumenta la resistencia de las
plantas a los factores de estrés, como sequía, alcalinidad y salinidad.

La aplicación K durante la etapa de floración, mejoran el rendimiento y la calidad


del tomate de manera significativa. Sin embargo, cuando se aplica durante la
etapa reproductiva, se observan efectos positivos del K sobre la biomasa vegetal
seca (Lui et al., 2019).

El Nitrógeno (N)en la etapa vegetativa es importante para la formación de clorofila,


que a su vez es responsable del desarrollo de raíces, tallos y hojas. El N favorece
el crecimiento de la altura de la planta, el área foliar y el número de flores (Bolade
et al., 2021).

Para llevar a cabo una fertilización se recomienda un programa preciso de


fertilización donde se debe determinar de acuerdo a las necesidades específicas
del cultivo, así como tener un análisis del suelo y de agua. Una de las
recomendaciones de fertilización por día que se puede dar, se muestra en el
siguiente cuadro (Cuadro 2).

22
Cuadro 2. Tasas de nutrientes recomendados por Ha por día y
etapa de crecimiento

Fuente: Tomada de Haifa: Pioneering the future

De igual manera en el siguiente cuadro se observa los requisitos nutricionales de


acuerdo a las toneladas por hectárea que se necesitan el cultivo de tomate para
las diversas condiciones de crecimiento (Cuadro 3).

23
Cuadro 3. Requisitos de macro-nutrientes bajo diversas
condiciones de crecimiento

Fuente: Elaboración propia con datos tomados de Haifa: Pioneering the future

Con respecto a lo presentado por New Holland Agriculture Processing Tomato


Production Guidelines (2016), presenta en su esquema de Nutrient Absorption
Timing, que los nutrientes que necesita el cultivo de tomate son el Fósforo (P),
Potasio (K) y Nitrógeno (N). Siendo las etapas de floración donde se requiere
fósforo y potasio, en la etapa después del trasplante se necesita de fósforo y
nitrógeno. Para la madurez del fruto es necesario de potasio y por último para el
cuajado del fruto se requiere de nitrógeno (Figura 7).

24
Figura 7 Absorción de Nutrientes del cultivo de tomate

Fuente: Tomada de Processing Tomato Production Guidelines New Holland


Agriculture2016.

Cabe destacar que en caso de que se presente un déficit de alguno de los


elementos nutricionales que necesite la planta a lo largo de sus diferentes etapas
fenológicas, ya sea porque el nutriente es insuficiente o poco móvil y no logra
llegar al lugar estratégico de acción tales como, hojas, flores y frutos cuajadosserá
necesario reponer la diferencia vía fertilización al suelo o foliar (Guzmán et al.,
2017).Este último tiene ventajas con respecto a la fertilización edáfica: mejor
distribución y mayor uniformidad en la aplicación de los fertilizantes, pues se
localizan en la zona donde se desarrollan las raíces, Los fertilizantes se
suministran a la planta conforme a sus necesidades en las distintas etapas de
desarrollo. La asimilación de los nutrientes es mayor porque la penetración al
suelo es más rápida y uniforme. Facilita la aplicación balanceada de acuerdo a las
necesidades de nutrición de las plantas. Corrección rápida de deficiencias
específicas. Aplicación eficiente de microelementos, los cuales son costosos y se
requieren en pequeñas cantidades (Baudoin, 2017).

25
Deficiencias Nutricionales

Nitrógeno

La deficiencia de nitrógeno provoca que nuestro cultivo presente hojas pequeñas,


color amarillento y plantas muy pequeñas (Andújar, 2022) (Figura 8). Plantas con
lento crecimiento. Hojas inferiores con coloración verde clara y amarilla, que
posteriormente se seca y muere (Stoller, 2017).

Figura 8: Deficiencia de nitrógeno presente en hojas. Fuente: Agrifor México,


Nutrimentos Indispensables del cultivo de Tomate (2022).

Fósforo

La deficiencia provoca tallos muy delgados, además de que la planta no llega a


tener un ciclo vida completo por la poca producción de energía (Figura 9). Las
hojas nuevas se tornan de color purpura en las orillas (Andújar, 2022).

Figura 9: Deficiencia de fosforo presentada en tallos y hojas. Fuente: Agrifor


México, Nutrimentos Indispensables del cultivo de Tomate (2022).

26
Potasio

Cuando existe una deficiencia de potasio no hay una correcta metabolización de


las proteínas (Figura 10). Las hojas presentan un color amarillo y los frutos no
crecen de una manera homogénea provocando que la producción sea baja
(Andújar, 2022).

Figura 10: Deficiencia de potasio presente en hojas y crecimiento irregular del


fruto. Fuente: Agrifor México, Nutrimentos Indispensables del cultivo de Tomate
(2022).

Calcio

Se observan pudriciones en el fruto conocido como Blossom End Rot debido a que
las células que forman el fruto se rompen con facilidad por una deficiencia de
calcio (Figura 11) (Andújar, 2022).

Figura 11: Deficiencia de Calcio que provoca Blossom End Rot presente en fruto.
Fuente: Agrifor México, Nutrimentos Indispensables del cultivo de Tomate (2022).

27
Magnesio

Se presenta una maduración irregular o conocido en México como payaseado,


que ocurre cuando el fruto presenta colores rojos y verdes (Figura 12). En las
hojas viejas o senescentes presentan manchas pardas de color amarillo y
enroscamiento en las orillas (Andújar, 2022).

Figura 12: Deficiencia de magnesio, provoca la maduracion irregular o payaseo


en fruto). Fuente: Agrifor México, Nutrimentos Indispensables del cultivo de
Tomate (2022).

Azufre

Si no hay azufre en la planta el crecimiento de las hojas estas van a ser pequeñas
y con poca capacidad fotosintética (Andújar, 2022) (Figura 13).Hojas nuevas con
coloración verde clara-amarillenta, dependiendo de la intensidad del síntoma
(Stoller, 2017).

28
Figura 13: Deficiencia de azufre presente en toda la planta principalmente en
tamaño y color de hojas. Fuente: Agrifor México, Nutrimentos Indispensables del
cultivo de Tomate (2022).

Boro

La ausencia de boro provoca que el polen sea de poca calidad y al desarrollar el


fruto este no cierre adecuadamente y también genere cicatrices (Figura 14)
(Andújar, 2022).Causa muerte de yemas y hojas. Tejido re-quebrajado. Caída de
flores y de frutos. Los frutos presentan manchas marrones próximas al pedúnculo
(Stoller, 2017).

Figura 14: Deficiencia de boro, provoca cicatrices y frutos mal cerrados. Fuente:
Agrifor México, Nutrimentos Indispensables del cultivo de Tomate (2022).

29
Hierro

La deficiencia de Hierro se presenta cuando todas las hojas de la planta son


completamente amarillas (Figura 15) (Andújar, 2022).

Figura 15: Deficiencia de hierro presenta una clorosis en todas las hojas de las
planta. Fuente: Agrifor México, Nutrimentos Indispensables del cultivo de Tomate
(2022).

Manganeso

Disminuye la capacidad fotosintética de la planta. Sin embargo cuando existe una


cantidad elevada de manganeso, este no permite que el nitrógeno sea absorbido
adecuadamente (Andújar, 2022).

Zinc

Esta deficiencia se expresa mayormente en las hojas provocando que estas se


curven, conocida en México como cuchareado (Figura 16) (Andújar, 2022). Escasa
floración, fructificación y hojas pequeñas (Stoller, 2017).

30
Figura 16: Deficiencia de zinc presenta una curvatura de las hojas (cuchareado).
Fuente: Agrifor México, Nutrimentos Indispensables del cultivo de Tomate (2022).

Cobre

Rara vez se llega a presentar una deficiencia de cobre debido a que este elemento
actúa a nivel celular y no se puede observar a simple vista. Puede ocasionar
problemas en la clorofila y la fotosíntesis (Andújar, 2022).

Molibdeno

Rara vez existe deficiencia de molibdeno pero provoca antagonismo con el


nitrógeno, esto ocurre cuando hay altas cantidades de molibdeno provocando que
el N no sea absorbido (Andújar, 2022).

Discusión

De acuerdo con la información obtenida de las fuentes consultadas, la importancia


de conocer cuáles son las necesidades nutricionales de nuestro cultivo son
fundamentales para un desarrollo adecuado, de lo contrario la planta puede sufrir
de varios problemas a lo largo de su ciclo de vida. Dicha investigación es colabora
por lo dicho por Andújar (2022), Stoller (2017), Gómez Hernández y García
Sánchez(2016); en donde los dos últimos investigadores describieron los síntomas
presentados en el cultivo de tomate por falta de algún nutriente, en la ciudad de

31
Acapulco Guerrero México. De a cuerdo a su investigación la planta de tomate
presentó deficiencias de nitrógeno (N), fosforo (P), potasio (K) y magnesio (Mg).
Los síntomas encontrados fueron los siguientes:

Nitrógeno: Presentaron un menor porte, midieron aproximadamente 90 cm de


altura. Presentaron tallos y ramas delgados con entrenudos cortos, hojas de
reducido tamaño y grosor, coloración verde amarilla generalizada y frutos
pequeños.

Fósforo: Se observó en las plantas de jitomate con tallos delgados y fibrosos de


una coloración purpura opaca, las hojas con una coloración verde oscuro o
azulado, acompañada de tintes bronceados o purpura verde levemente más
oscura. Las hojas exhibieron una consistencia acartonada y textura rugosa, flores
secas prematuramente.

Potasio: Causó una disminución del tamaño de la planta y del fruto con
maduración irregular y manchas en general. En el tallo se observaron entrenudos
cortos.

Magnesio: Se mostraron principalmente en hojas, enrollamiento, amarillamiento


generalizada con manchas marrones. Además, también se presentó un moteado o
clorosis intervenal.

Otro factor que es importante pero no es tomado en cuenta, son las condiciones
ambientales que llegan afectar gravemente la nutrición de nuestros cultivos. De
acuerdo a Casas Castro (2019);la temperatura, luz, humedad relativa del
ambiente, junto a la temperatura de la zona radicular y los niveles de humedad y
aireación del suelo, controlan la absorción de nutrientes por parte del sistema
radicular de la planta. El manejo de la nutrición unida a la influencia de las
condiciones medioambientales, son decisivos para la obtención de buenas
producciones. Algunos de los factores que influyen en los elementos nutricionales
son los siguientes:

32
Nitrógeno: El encharcamiento provocado por exceso de riego en suelos arcillosos,
puede producir la desnitrificación del suelo en la que los iones nitrito se
descomponen en nitrógeno, N2. Las lluvias intensas o los excesos de riego en
suelos ligeros, suelen producir el lavado de éste dando lugar a una deficiencia de
nitrógeno.

Fósforo: la absorción de fósforo está relacionada, fundamentalmente, con el


incremento de la temperatura radicular, ya que la temperatura del suelo afecta a
las reacciones de tipo orgánico que controlan la disolución, adsorción y difusión
del fósforo. La adsorción y desorción aumenta claramente cuando sube la
temperatura del suelo. La absorción, en cambio, es baja en relación a la intensidad
de luz y a la temperatura del aire.

Potasio: Su absorción se incrementa conforme aumenta la humedad del suelo,


estableciéndose una clara relación entre el porcentaje de potasio en planta, y el
contenido de humedad del suelo, de tal forma, que puede reducirse el contenido
de potasio a un 71% con niveles bajos de humedad.

Calcio: Si los niveles de humedad ambiente son altos, la transpiración de la planta


es mínima y la absorción es baja. Estableciendo una relación entre humedad
relativa, contenido de materia seca en la hoja y contenido de calcio en esta.

Magnesio: El incremento de la temperatura radicular aumenta la absorción un 22%


en el rango de temperaturas entre 14 – 26 ºC, y es el mismo incremento que tiene
el potasio en ese intervalo. En cambio, el descenso de temperatura del aire
nocturno, por debajo de 10ºC, disminuye el contenido de magnesio en la hoja
como resultado de la competencia con el potasio que tiene una mayor absorción a
esa temperatura.

Azufre: Los síntomas visuales de la deficiencia de azufre son menos específicas y


más difíciles de identificar que las de otros nutrientes. Es un elemento poco móvil
en la planta, y los síntomas de su deficiencia aparecen en las hojas jóvenes,
mostrando una coloración amarillo pálida. Conforme progresa, los síntomas se

33
mueven por toda la planta. Este aumento estará en función de la fertilización
nitrogenada.

Hierro: La aparición de síntomas carenciales se ve afectada por las bajas


temperaturas del suelo, debido a que inhiben el crecimiento y la actividad
radicular. Al mismo tiempo, el exceso de humedad en el suelo intensifica la
carencia por acumulación de CO2 causada por una mayor solubilidad del gas a
baja temperatura.

Manganeso: La temperatura, nivel de humedad en el suelo, y la luz inciden de


manera importante, tanto en la deficiencia como en la toxicidad de manganeso. El
aumento de la temperatura incide muy negativamente, en los casos de toxicidad
de manganeso, por el incremento que se produce de Mn2+. El exceso de
humedad en el suelo restringe los niveles de oxigeno, favoreciendo la reducción
de compuesto de Mn. La influencia de la luz sobre la absorción del manganeso
indica que la toxicidad se intensifica cuando la luz aumenta y la deficiencia
aumenta cuando la luz disminuye.

Cobre: El exceso de fósforo en el suelo disminuye también la absorción de cobre.


Antagonismos con nitrógeno.

Zinc: La deficiencia se acentúa, en cultivos como el tomate y el pimiento, cuando


desciende la temperatura del suelo. La temperatura ambiente influye menos que a
nivel radicular. Los bajos niveles de luz afectan de forma negativa de la absorción
y el efecto es multiplicativo si la temperatura también es baja.

Conclusión

Las necesidades nutricionales para el desarrollo del tomate a lo largo de su ciclo


de vida son 16 elementos de los cuales son: el nitrógeno, fosforo, potasio, calcio,
magnesio, azufre, hierro, manganeso, boro, molibdeno, zinc y cobre. Todos los
elementos son necesarios para todas las etapas fenológicas del tomate, aunque
algunos elementos son más demandantes para mejorar el rendimiento, como es el

34
caso del potasio y el nitrógeno que favorecen el crecimiento del fruto. Al tener una
buena nutrición en nuestro cultivo prevenimos deficiencias y bajos rendimientos.

Recomendaciones

Hubo dificultades en encontrar información confiable sobre las necesidades que


requiere el cultivo del tomate, debido a que algunas fuentes no consideraban la
importancia de la fenología de la planta y daban recomendaciones básicas de una
nutrición, basándose en solo nitrógeno, fosforo y potasio para todo el ciclo de vida.
Por lo que se sugiere que en la licenciatura en Agronomía se realice una
investigación detallada a este respecto, considerando la importancia económica y
social de este cultivo en la zona de influencia de la UAM.

Bibliografía

Andújar, D. (2022). Nutrimentos Indispensables del cultivo de Tomate. Agrifor


México.

Allende, M., Salinas, L., & Torres, A. (2017). Manual de cultivo del tomate bajo
invernadero.

Baudoin, A. (2017).Manual técnico de producción de tomate con enfoque de


buenas prácticas agrícolas (No. CIDAB-SB349-B3m). Ministerio de Desarrollo
Rural y Tierras (Bolivia). Dirección General de Producción Agropecuaria y
Soberanía Alimentaria

Bodale, I., Mihalache, G., Achiţei, V., Teliban, G. C., Cazacu, A., & Stoleru, V.
(2021). Evaluation of the Nutrients Up take by Tomato Plants in
DifferentPhenologicalStagesUsinganElectricalConductivityTechnique.Agriculture, 1
1(4), 292.

35
Bonadeo E., Moreno I., Bongiovanni M., Mazarí R., Ganum Gorriz M. J. (2017), El
sistema suelo planta: principios generales, Universidad Nacional de Río Cuarto,
Editorial UniRio, pág. 223-225.

Casas Castro, A. (2019). Factores ambientales que afectan la nutrición vegetal.


(Disponible en: https://www.himarcan.com/wp-
content/uploads/2019/11/FactoresAmbientales-que-Afectan-a-la-Nutricion-Vegetal-
Antonio-Casas.pdf. Consultado el 15 de Marzo del 2022).

Castro-Villarreal, J. A., & Villarreal-Núñez, J. E. (2020). Absorción de nutrientes en


tomate industrial IDIAP–T7 en suelos de la región de Azuero. Ciencia
Agropecuaria, (30), 27-44)

Cooper, L., Abi-Ghanem, R. (2017). Los micronutrientes son la clave para mejorar
la producción: En algunas ocasiones, las cosas más pequeñas pueden liberar
nuestro mayor potencial. Bio Huma Netics Inc. No. HG-170502-03

Del Pino, M. (2020). Guía Didáctica: Cultivo y Manejo del Cultivo de Tomate
Fresco. Curso de Horticultura y Floricultura. Universidad Nacional de la Plata.
Facultad de Ciencias Agrarias y Forestales.

Fideicomisos Instituidos en relación con la agricultura FIRA. (2019), Panorama


Agroalimentario Tomate Rojo, Dirección de Investigación y Evaluación Económica
y Sectorial.

GómezHernández L. S., García Sánchez S. (2016). Identificación de deficiencia de


nutrientes en frutos y plantas de jitomate (Lycopersicum esculentum), en huerto
urbano, Acapulco, Guerrero, México. Tlamati Sabiduría, Volumen 7 Número
Especial 2

Gómez Urrutia, A. A., & Morales Ramos, K. J. (2020). Manejo integrado de cultivos
(MIC) de tomate, bajo dos sistemas de producción agrícola (agroecológico y con
productos químicos).

36
González, A. C. P., & Espinosa, L. S. (2016). Evaluación de la calidad interna en
frutos de jitomate nativo de la región de Ajalpan y un híbrido comercial. Cuerpo
Editorial, 24.

Guzmán, A., Corradini, F., Martínez, J. P., & Torres, A. (2017). Manual de cultivo
del tomate al aire libre.

Haifa Pioneering the Future. (2022).Crop Guide: Tomato Plant Nutrition. Haifa
Pioneering the future. Recuperado de: https://www.haifa-group.com/crop-
guide/vegetables/tomato/crop-guide-tomato-plant-nutrition.

Holwerda, H. T. (2006). Crop Kit Guía de Manejo Nutrición Vegetal de


Especialidad Tomate. SQM SA, Chile.

Larín, M. A., Díaz L. A., Flor de Serrano, R. (2018). Cultivo de Tomate


(Lycopersicum esculentum), Centro Nacional de Tecnología Agropecuaria y
Forestal.

Liu, J., Hu, T., Feng, P., Wang, L., & Yang, S. (2019). Tomato yield and water use
efficiency change with various soil moisture and potassium levels during different
growth stages. PLOSONE, 14(3), e0213643.

López Marín, L. M. (2016). Manual técnico del cultivo de tomate Solanum


lycopersicum. Programa Regional de Investigación e Innovación por Cadenas de
Valor Agrícola (UE/IICA).

Mendoza-Pérez, C., Ramírez-Ayala, C., Martínez-Ruiz, A., Rubiños-Panta, J. E.,


Trejo, C., & Vargas-Orozco, A. G. (2018). Efecto de número de tallos en la
producción y calidad de jitomate cultivado en invernadero. Revista Mexicana de
Ciencias Agrícolas 9(2)355-366.

New Holland Agriculture. (2016). Processing Tomate Production Guidelines. Crop


Handbook.

Ozores Hampton, M. (2016). Fertilizer and nutrient management for tomato,


University of Florida.

37
Pérez Espinoza, H. A., Chávez Morales, J., Carrillo Flores, G., Rodríguez
Mendoza, M. D. L. N., & Ascencio Hernández, R. (2017). Fertilización foliar en el
rendimiento y calidad de tomate en hidroponía bajo invernadero. Revista mexicana
de ciencias agrícolas, 8(2), 333-343.

Pérez L. F. (2017). Fisiología Vegetal parte III: Nutrición Vegetal, Universidad


Nacional de Ucayali Pucallpa Perú.

SIAP, Servicio de Información Agroalimentaria y Pesquera. (2021). Escenario


mensual de productos agroalimentarios: Tomate rojo (Jitomate). Secretaria de
Agricultura y Desarrollo Rural.

Sierra, A., Sánchez, T., Simonne, E., &Treadwell, D. (2020). Principios y prácticas
para el manejo de nutrientes en la producción de hortalizas: HS1102/HS356, rev.
10/2020. EDIS, 2020(6).

Stoller. (2017).Guía de Identificación de Deficiencias en Tomate. Stoller ARG.

38

También podría gustarte