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Análisis Crítico de Huasipungo y Conflictos Indígenas

El documento presenta un fragmento del libro "Huasipungo" de Jorge Icaza. En él se describe una escena de violencia donde soldados atacan y matan a un grupo de indígenas rebeldes que se habían refugiado en el huasipungo de Andrés Chiliquinga. Los indígenas intentan defenderse arrojando piedras y disparando una escopeta, pero son superados en número y armamento por los soldados. Finalmente son acorralados y muertos en la choza donde se habían refugiado mientras esta ardía.

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Análisis Crítico de Huasipungo y Conflictos Indígenas

El documento presenta un fragmento del libro "Huasipungo" de Jorge Icaza. En él se describe una escena de violencia donde soldados atacan y matan a un grupo de indígenas rebeldes que se habían refugiado en el huasipungo de Andrés Chiliquinga. Los indígenas intentan defenderse arrojando piedras y disparando una escopeta, pero son superados en número y armamento por los soldados. Finalmente son acorralados y muertos en la choza donde se habían refugiado mientras esta ardía.

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Unidad Educativa de Fuerzas Armada

Colegio Militar N.- 4 “Abdón Calderón”

ASIGNATURA: LECTURA CRITICA

ESTUDIANTE: ARIEL GOMEZ

CURSO: 3 BACHILLERATO D

PROFESOR: LIC. FABIAN ARIZAGA

PARCIAL 3

QUIMESTRE 2

AÑO LECTIVO:

2023-2024
FRAGMENTO DE HUASIPUNGO.

A media tarde, el alboroto de los rebeldes fue clavado en la sorpresa por las tachuelas de las
ametralladoras. Se sienten encantados los guaguas oyendo algo que ellos se imaginan voladores o
cohetes. El griterío de fuego esparció a las familias indias como perdigones sobre la loma. Patrullas
de soldados. Como quien sale a cacería de conejos, rodearon a los fugitivos. —Vete, entre esas
matas está asomando la cabeza uno. —Sí, carajo… Se está escondiendo de los que avanzan por el
otro lado. —Verás mi puntería. Suena un disparo, el indio crispa las manos en el pecho, propónese
formular una queja al cielo, pero un segundo disparo troncha queja de indio. —Cashate, carajo…
¿Vis en ese árbol? —Dejá, le bajo yo como pájaro. Se desgaja la presa abatiendo las alas del poncho
que se enredan entre las ramas dejando al indio colgado. Unos cuantos guaguas con sus madres se
han refugiado bajo el ramaje que se inclina sobre una enorme cocha de agua lodosa, una ráfaga de
metralla les obliga a un zambullón ilimitado, ríe el agua en una explosión de burbujas y luego se
aquieta para siempre. El ladrido de los fusiles saca a los indios de todos los escondites. Pasan las
horas, va hundiéndose el sol entre algodones empapados en la sangre de los charcos. Una veintena
de indios se han hecho fuertes en le huasipungo del Andrés Chiliquinga que está situado en el filo de
la quebrada grande. —Tenemos que atacar de frente. La pendiente es dura, y… Es cortada la
conversación del oficial por la embestida de un enorme pedrón que baja la pendiente brincado con
furia de toro. Los soldados se vuelven toreros. —Carajo, si no me hago el quite. —¡Indios de mierda!
Metidos en la zanja que se abre delante de la choza, los amigos del Chiliquinga hacen rodar piedras y
disparan con una escopeta de municiones para cazar tórtolas. El glorioso batallón trepa abriendo
filas y pasando en la defensa de los peldaños que ponen las ametralladoras con su vomitar constante
de puntos suspensivos. En la zanja, las mujeres, los guaguas y los indios empiezan a quedarse
inmóviles. Aúlla el dolor por todas las bocas. Los ayes se revuelcan formando nidos de lodo
sanguinolento. Los guaguas mueren en el regazo de las madres, las indias mueren en el regazo de los
alaridos infantiles. Entre nubes de polvo y de dolor, los pocos indios y los pocos muchachos que
quedan se defienden a piedra. De improviso, a la mandíbula inferior de la zanja le brotan dientes de
bayonetas; el refugio se convierte en hocico carnívoro que se goza en triturar a la indefensa indiada
con sus caminos de acero.

—Pur aquí, taitucó… —murmura el hijo del Chiliquinga tirándole del poncho al taita y conduciéndole
por un pequeño desagüe que da a la choza, cuatro indios que han oído la invitación del guagua
también se meten presurosos por el conducto salvavidas, andando a gatas, llegan a la choza,
aseguran la puerta con todo lo que puede servir de tranca. El paréntesis de receso lo ocupan en
limpiarse la cara embarrada de barro sanguinolento, en escupir, en echar maldiciones, en rascarse la
cabeza, en mirarle con odio taimado al Andrés, en arrinconarse en sus desesperaciones. Afuera, el
ladrido de las ametralladoras va apagando los ayes. De súbito la techumbre pajiza tiembla acribillada
por una ráfaga de metralla. El guagua del Andrés que hasta entonces había puesto coraje en todos
los rebeldes, con su despreocupación infantil, se pone a temblar como un palúdico; todos clavan la
vista y la compasión en el pequeño. Una segunda ráfaga obliga al cachorro a dar un salto que va a
colgarse del pescuezo del taita como escapulario de temblores. Menudo y débil, el hijo, se aferra a
los harapos del Chilinquinga con llanto incontenible que anuda todas las angustias en las gargantas.
—¡Casharís, carajo! —ordena el taita tragándose las lágrimas. —¡Casharías, maricón! Roe la rata del
fuego el tejado pajizo con pequeñas protestas explosivas. —Nus van asar cumu cuiyes, caraju. El
humo lo asfixia: la desesperación, el miedo, el llanto del guagua, el despecho de los rebeldes. Tose
uno, tosen todos, con tos que desgarra la garganta. La muerte, pero con un poquito de aire. Empieza
a caer el tejado en pavesas. —Abrí puerta. —Abrí la puerta, caraju. Gritan torciéndose de asfixia, con
el grito del que pide ser fusilado. Hacia atrás queda el barranco, encima el fuego, al frente los fusiles,
y, envolviéndose todo, el humo. Aplastado por la desesperación el Chiliquinga lanza un carajo, coge
al guagua bajo el brazo, abre la puerta y murmura. —Salgan maricones. Y poniéndose en el umbral
de la puerta, cerrando los ojos, apretando al hijo bajo el sobaco, con grito que se clava más hondo
que las balas: —¡Carajuuuu… Ñucanchic huasipungo! Corre ladera abajo, corre con desesperación
del que quiere morder el ladrillo de las ametralladoras; tras él van todos llevando el grito: —
¡Ñucanchic huasipungo! Todo enmudece, hasta la choza ha terminado de arder. El sol se asfixia
entre tanto algodón empapado en la sangre de los charcos. Sobre la protesta amordazada, la
bandera patria del glorioso batallón con ondulaciones de carcajada sarcástica. ¿Y después?… Los
señores gringos. [Link] colección los ríos profundos Entre los
despojos de la dominación entre los chozas deshechas, entre el motón de carne tibia aún, surgió la
gran sementera de brazos flacos, como espigas de cebada, que al dejarse mecer por los vientos
helados de los páramos de América, murmura, poniendo a la burguesía los pelos de punta, con voz
ululante de taladro: —¡Ñucanchic huasipungo! —¡Ñucanchic huasipungo!

TAREA DE RECUPERACIÓN.

LECTURA CRÍTICA.

1.- LOS CADETES TRABAJARÁN BUSCANDO LO SIGUIENTE.

A.- CUÁLES SON LOS ACTORES SOCIALES QUE ENCUENTRA EN EL FRAGMENTO.

ACTORES INDIVIDUALES

Andrés Chiliquinga

Hijo de Andrés Chiliquinga

Los señores gringos

ACTORES COLECTIVOS

Guerrilleros indígenas

Soldados

Familias Indígenas

B.- A QUIÉNES DIRIGEN CADA UNO DE LOS ACTORES SOCIALES.

Andrés Chiliquinga: Protegen sus huasipungos

Hijo de Andrés Chiliquinga: Protege sus territorios

Los señores gringos: Influyen posterior al conflicto

Guerrilleros indígenas: Colectivamente defiendes sus vidas y sus huasipungos

Soldados: Represión en contra de los rebeldes indígenas

Familias Indígenas: Se protegen en conjunto contra los soldados que quieres atacarles

C.- DE QUÉ MANERA DEFIENDEN SUS PROBLEMAS LOS ACTORES SOCIALES DEL FRAGMENTO.
Andrés Chiliquinga: Se defiendes utilizando piedras y escopetas junto a sus amigos en contra de los
soldados para proteger sus huasipungos

Hijo de Andrés Chiliquinga: Busca protección ante la represión de los soldados refugiándose bajo el
ramaje

Los señores gringos: Influyen luego del conflicto por los huasipungos

Guerrilleros indígenas: Defienden sus huasipungos usando armas y piedras para protegerse de la
represión de los indígenas

Soldados: Hacia uso de la extralimitación de la fuerza en contra de los indígenas con represión

Familias Indígenas: Se zambullen en una cocha de agua lodosa para ocultarse y protegerse de los
militares

D.- BUSCAR LAS RELACIONES SOCIALES DE LOS ACTORES SOCIALES DEL FRAGMENTO FRENTE A LOS
ACTORES SOCIALES DEL LEVANTAMIENTO INDÍGENA DE HACE DOS AÑOS.

Los actores sociales que se relacionan del fragmento sobre los levantamientos indígenas en contra
del gobierno se relacionan con el levantamiento indígena o paro nacional que hubo hace 2 años en
ecuador, los indígenas protestaron en contra del gobierno por el alza de combustibles y la quita de
subsidios, donde varias comunidades indígenas salieron a la calles a protestar en contra del gobierno
de Lenin moreno, pero el presidente tomo medidas de represión en contra de los miles de indígenas
que reclamaban lo justo, los militares usaba fuerza letal en contra de los indígenas, dejando 1
muerto, después de mucha represión en contra de ellos se abrió el dialogo, lo que paso en nuestro
país tiene mucha semejanza con el fragmento leído.

E.- CUÁLES FUERON LOS MOTIVOS PARA QUE SE DEN ESTOS ACONTECIMIENTOS TANRO DEL LIBRO
COMO DE LA SOCIEDAD ACTUAL.

Los motivos del levantamiento indígena del fragmento son en contra de la desigualdad, la represión
laboral, eso llevo que luchen en contra del gobierno, así como sucedió hace dos años en ecuador
que los indígenas reclamaban el alza de la gasolina y los subsidios, salieron a luchar contra el
gobierno, pero se encontraron con la represión de los militares quienes hacían uso excesivo de la
fuerza en contra de ellos.

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