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Instrucción de Acero Estructural EAE 2011

Este documento presenta un resumen y análisis crítico de la nueva Instrucción de Acero Estructural (EAE) publicada en junio de 2011. Señala que la EAE pretende regular el acero estructural para proyectos a partir de octubre de 2011, aunque en realidad el marco reglamentario continúa siendo el Código Técnico de la Edificación. El autor analiza los distintos capítulos de la EAE y concluye que aporta pocas novedades respecto al Documento Básico SE-A, si

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Instrucción de Acero Estructural EAE 2011

Este documento presenta un resumen y análisis crítico de la nueva Instrucción de Acero Estructural (EAE) publicada en junio de 2011. Señala que la EAE pretende regular el acero estructural para proyectos a partir de octubre de 2011, aunque en realidad el marco reglamentario continúa siendo el Código Técnico de la Edificación. El autor analiza los distintos capítulos de la EAE y concluye que aporta pocas novedades respecto al Documento Básico SE-A, si

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E.T.S.A.M.

Departamento de Estructuras

A: Estudiantes del Máster

Asunto: EAE (Instrucción de Acero Estructural) 1 de julio del 2011

El 27 de mayo pasado se aprobó la EAE, que se ha publicado el 23 de junio en el BOE. Se aplica a los proyectos
encargados a partir de octubre del 2011. Estaba colgada desde hacía más de un año, ([Link], órganos
colegiados, CPA, instrucciones) con objeto de recabar sugerencias. En el mejor tono administrativo, a las que
hicimos, nunca contestaron, ni con acuse de recibo. Lo de hacernos caso, ni lo planteo.
El preámbulo dispositivo es como una queja de que se haya regulado mucho en hormigón y poco en acero, y que
hasta ahora sólo se había hecho para obras de arquitectura, primero con las MV-102 a 110 (1966 a 1982), luego
con la refundición NBE-EA (1995), y por fin con el CTE (2007) que incluye entre los SE, un DB-A de acero. Dice
que esta nueva instrucción adopta un enfoque “prestacional”1 (aunque el texto es claramente prescriptivo), y que
se ha ajustado a la manera de medir la seguridad (coincidente con lo que ya hay en el CTE). Avisa que esta
instrucción se verá complementada con una revisión del DB-SE-A, para adaptarlo a la EAE, de manera que las
soluciones usando ambas sean coherentes. Pero no aparece claro dónde pueda haber incoherencia.
Dice que el “ámbito de aplicación” es general, o sea edificación e ingeniería civil, pero que en edificación se
podrá emplear indistintamente EAE o DB-SE-A. En este asunto, desbarra ligeramente. Lo del acero en CTE se
regula en la parte I (donde se definen las exigencias, agentes, documentación, etc), más en SE (donde se amplía
la documentación a la estructural, se dan reglas de análisis, seguridad, combinaciones de carga, y límites de flecha
y desplome), más en el DB-SE-A (donde figura cómo se comprueba lo anterior en acero). Probablemente EAE
quiere decir que puedes ir por CTE o por EAE. Pero CTE tiene organizada la información por requisitos y no por
unidades de obra. Y EAE se dedica a una unidad de obra, más aún, a obras que sólo tiene una unidad. La frase en
negrilla tiene sentido para los capítulos IV a X, que son los destinados a describir cómo se pueden comprobar el
requisito de Seguridad Estructural en acero, que es lo que hace DB-A. Así que si vas por EAE nos tememos que
en los aspectos básicos de la obra como tal, habrá que seguirse rigiendo por CTE.
Hasta donde hemos podido comprobar EAE, en los capítulos citados, no contradice a DB-A ambas se han basado
en el eurocódigo.
Probablemente no compense pasarse ni a explicar ni a aplicar EAE. Para obras de arquitectura basta y sobra con
CTE (que tiene 100 páginas), frente a las 682 de EAE entre texto y anejos.

El capítulo I indica que EAE es el marco reglamentario por el que se establecen las exigencias… Nos tememos
que no. Eso es el CTE. Este documento, EAE, como se trasluce de lo dicho en el ámbito de aplicación, es una
alternativa a DB-SE-A, y por tanto, para edificios, sólo es el método por el que se comprueban las exigencias de
CTE. Dice que sólo abarca lo metálico, y que quedan fuera “los elementos de hormigón que forman parte de una
estructura metálica” manera asaz rara de describir las cosas, ya que la estructura de acero, por definición no
puede incluir partes de hormigón. En todo caso, si se refiere a que en la solución estructural puede haber partes
resueltas con materiales diferentes, en un acto fallido, se la ha olvidado hablar igualmente de los muros de fábrica,
por ejemplo de ladrillo. Dice que, para justificar las exigencias, (es decir para los capítulos IV a X), se pueden usar
alternativamente unos eurocódigos que cita, siempre teniendo en cuenta lo que digan los Anejos Nacionales (pero
todavía no están colgados en la red).
En el tono de EHE, (que es del una instrucción para la redacción de obras para la administración pública), dice que
la propiedad debe fijar la vida útil. No es así como lo dice CTE. La enumeración de exigencias que viene a
continuación confunde estructura con objeto. Si EAE se dedica sólo al requisito de Seguridad Estructural (tal como
lo define CTE), están de más muchas de las precisiones de este apartado.

Del capítulo II se puede prescindir, existiendo CTE (salvo por lo que respecta a la exposición ambiental). Vuelve a
liarlo, denominado situaciones de proyecto a lo que CTE denomina situaciones de dimensionado (sin definir lo que
son), y situaciones accidentales a lo que CTE denomina situaciones extraordinarias (con acciones accidentales)
Lo mismo de III destinado a acciones, más explícito en cuanto a edificios, en CTE. Las combinaciones de carga
vuelven a copiar esas espantosas expresiones sin aclarar nada en cuanto a cómo se interpretan en clave de
edificios, por ejemplo, con plantas de usos diferentes (la combinación característica se denomina poco probable)

1
Traducción algo macarrónica del término homófono francés.
161
En el capítulo IV propone el mismo coeficiente de seguridad del acero de CTE: 1,05 en general y para pandeo
(aunque en el primer caso permite 1,00 si se endurecen las reglas de tolerancia, garantía y control). Sigue
apareciendo eso de que para comprobaciones de rigidez la seguridad de la resistencia es la unidad, cuando esa
variable no interviene.
El capítulo V (60 páginas) de análisis estructural no añade gran cosa al CTE, pero como tiene que cubrir otros
casos mucho más complejos, su desarrollo es muy grande y complejo, y lo que afecta a obras de arquitectura, muy
poco. (Sigue sin aparecer una regla general de criterio de averiguar la “clase” de una sección; sólo vienen unos
cuantos casos particulares). Lo más destacable (además de una mejor presentación de lo de las “clases” y lo que
significan, algo que al CTE se le olvidó decir), es que presenta explícitamente el método global plástico (art
19.4), que sólo puede aplicarse en edificación. Es de suponer pues, que como es el método específicamente
reservado a obras de arquitectura, sea el que debamos explicar preferiblemente. En otros sitios no tendrían porqué
hacerlo.
Lo de traslacional e intraslacional queda más claro y general que en CTE, pero cambia la notación, y qué hay que
hacer con lo de la longitud de pandeo intraslacional y traslacional viene mejor en DB-A.
El capitulo VI, de materiales, es más extenso y profuso en las características de los aceros, pero salvo de pintura,
no aporta nada que sea destacable cara a edificación. El VII de durabilidad y el VIII de datos del acero, tampoco
dicen nada especial.
El IX se destina a comprobaciones de resistencia, por ejemplo de tracción, cortante, flexión. Es lo de CTE, pero
más desarrollado, y complejo. Sigue sin aparecer la definición de “área a cortante” (sólo hay casos particulares,
algunos increíbles) ni por tanto cómo se comprueba esa solicitación en general. Lo más destacable es que
desaparece el tipo de curva de pandeo a usar en soportes realizados con perfiles soldados, lo que deja
fuera la práctica totalidad de los usados habitualmente en edificios, y que era la aportación más importante de
CTE. Sigue apareciendo esa perla de “esbeltez adimensional” como si la esbeltez a secas no lo fuera ya. El
pandeo lateral sigue indescifrable. Y la comprobación a compresión con flexión, inefable. Desarrolla más los casos
de rigidizadores, casi inexistentes en edificación, en donde se usan sobre todo perfiles normalizados.
El X se destina a comprobaciones de rigidez. Tampoco dice nada que no sea lo de CTE, y para los valores límite
se remite expresamente a SE. Llama “flecha horizontal” a lo que CTE denomina “desplome”.
El XI se refiere a la fatiga, que CTE dice expresamente que no hay que considerar en edificios. Pero EAE no dice
nada al respecto.
El XII dice referirse al “proyecto de estructuras de acero frente al incendio”, y añade, en edificación. Pero para
edificación ya se ha publicado el reglamento, y cubre además todo. Carece de sentido publicar otro, con menos
alcance. No se remite, ni se refiere a los anejos de SI, en donde viene también cómo puede hacerse lo mismo.
Tiene más precisiones y más valores, pero en el fondo no hay cambio alguno.
El XIII se refiere al sismo, algo que no se entiende tampoco, cuando en la NSCE hay un apartado para ello.
¿Porqué esa información no la mandaron a la Comisión de Normas Sísmicas? Porque además la información no
es autosuficiente, y depende de la NSCE. Disiente en ancho de juntas, o en coeficiente de comportamiento por
ductilidad, aunque es muy parco. No hay nada de comprobación de biela de nudo, o de jerarquía de ductilidad.
Pero al menos indica que en el modelo se deben considerar las escaleras (calificadas de no estructurales), los
cerramientos y las particiones, y que si se evalúa la rigidez no puede ser inferior a la real.
El XIV se reserva a uniones. Reaparece, si bien como recomendación, el principio de que, en general, la unión se
debe calcular para los esfuerzos que pueden transmitir las piezas, y no para los que transmiten. Pero si
dice unión de viga a soporte, nunca entiende que la viga se dispone encima. Es más prolijo y detallado que el CTE,
por lo que en algún caso puede que su aplicación desautorice algo hecho con DB-SE-A. Sigue sin darse un criterio
general para determinar cuán rígida es una unión; sólo hay casos particulares.
Vuelven a copiar ese apartado de uniones tubulares, corregido y aumentado, manteniendo esos extraños nudos
que no pueden estar en equilibrio
Aunque sólo este capítulo tiene 115 páginas (más que todo el DB-A), desarrolla con menos extensión y detalle lo
de las placas base, y algunos detalles de encuentros. No considera el caso trivial de chapas dobles, que viene
en DB-SE-A, y no especifica claramente cómo se obtiene, ni su tamaño, ni por líneas de rotura, su grueso (y sigue
disponiendo superficie portante en la testa de las chapas del fuste; el texto dice paralelas a las caras). Tampoco
está la comprobación de aplastamiento de las chapas del fuste. Y no aclara la comprobación de peso de zapata,
inexcusable con pernos, y sólo supone que el soporte arranca de cimientos. Nunca de un forjado de hormigón,
muro, etc. Tampoco hay vigas que descansan en muros, ni docenas de casos habituales en edificación.
El capítulo XV, de elementos estructurales no tiene correlato en DB-A. No aporta información muy relevante de
vigas o soportes ordinarios, aunque la de estructuras ligeras sí es novedosa.
El XVI se destina a la fabricación en taller, de poca relevancia para el arquitecto. El XVII a la ejecución de obra,
como en el caso del DB-A, escrito en clave de montaje de un conjunto prefabricado, y autoarriostrado, y no de
construcción. El XVIII de tolerancia, igualmente sin referencia alguna al resto de la obra. El XIX se dedica a control,
en términos que ya existen en CTE referidos a la obra total.

162
Hay incluso reglas para la estructura terminada, pero no para el edificio terminado, que es algo que no se entiende.
Incluso el XX habla de control de proyecto, que carece de sentido si no es el proyecto entero, (para lo que EAE es
incompetente) o cuando la obra sea sólo una estructura de acero. Es inviable supervisar la estructura de un edificio
sin el edificio.
Incluso EAE se refiere a “informe de fin de obra” que hay que darlo al “responsable de la explotación de la
estructura” ¿De qué rábanos están hablando? ¿Qué es explotar una estructura? Tratábamos de la comprobación
de un requisito; no de una cosa. Y se refiere a la Propiedad y a lo que puede hacer tras no conformidades, en
términos que no pueden ser los de edificación. El XXI es de control de conformidad de los productos. El XXII de
ejecución, y el XXIII de mantenimiento (conservación). En todos estos capítulos habrá que prescindir de EAE y
remitirse a CTE.

Los anejos forman una documentación muy extensa (unas 120 páginas).
El 1 de notación (casi 60 páginas) no merece comentarios, aunque el sistema de subíndices es
extraordinariamente barroco..
El 2 de normas UNE tampoco.
El 3 es de diafragmas de vigas cajón, para puentes.
El 4 tabula los valores del coeficiente de pandeo, según esbeltez y tipo de “curva”.
El 5 ofrece la longitud de pandeo a considerar en cada tipo de pieza comprimida. Se ha liado con lo de
intraslacional y traslacional; no dice nunca cómo se aplica. Está mucho mejor, y más claro en CTE-SE-A.
El 6 se explaya con la abolladura de alma y su rigidización.
El 7 añade reglas sobre los rigidizadores.
El 8, aunque se titula “acciones para el análisis térmico”, pero no es de la acción térmica del CTE, sino del
incendio. Básicamente es lo que se refiere tanto a determinar “tiempo equivalente” a partir de la carga de fuego
(material combustible) añadiendo cosas a lo que hay en SI, y los métodos refinados para tener en cuenta,
explícitamente, la evolución de la temperatura con el tiempo en una simulación del incendio “real”. Debería valer
para todo tipo de edificios, y no sólo cuando algunos elementos estructurales son de acero. Se entiende mal que
esté aquí y no en CTE.
El 9 es el de las fórmulas de uniones tubulares; la mayor parte ya están en CTE.
El 10 es de niveles de garantía para los distintivos de calidad.
Y el 11 es de sostenibilidad en el sentido ecológico. Insiste en que la solución debe intentar que el costo sea lo
menor posible.

La conclusión es que todo lo publicado en el DAV cumple con EAE.

Gracias
José L. de Miguel

P.S.
En cuanto al formato, el texto acusa todavía demasiados anglicismos.
Aparece “asumir” por suponer, y “eventual” suele tener el sentido inglés de posible y no de provisional.
En ocasiones “adyacente” no se refiere a la pieza que yace al lado, y puede significar consecutivo.
En algún caso la denominación de las “Curvas de pandeo” aparece como ABCD, y son abcd
Se ha deslizado el término “rotulaciones” por rótulas.
Unos apartados se etiquetan de “Generalidades” y en otros “General” (que no es castellano)
En el anejo de incendio aparece “Modelos de fuego avanzados”.
Hay una figura rotulada como “criterio de clasificación del extremo del panel” que tiene variantes para cómo es el “panel
extremo”; cosas de la traducción rápida, supongo.

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