REPUBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA
UNIVERSIDAD PEDAGOGICA EXPERIMENTAL LIBERTADOR
UPEL
SEDE FALCON
LA LENGUA COMO INSTRUMENTO DE COMUNICACION
Elián José Boza Díaz
Cedula: V-29.748.822
Fecha: 18/02/2023
LA LENGUA COMO INSTRUMENTO DE COMUNICACIÓN
LOS CONCEPTOS DE "LENGUA / HABLA" Y "LENGUA" COMO "IDIOMA"
El Lenguaje es la capacidad que todo hombre tiene para comunicarse
con los demás hombres mediante signos orales o escritos. El Lenguaje
presenta manifestaciones distintas en los diferentes pueblos del mundo,
y cada una de esas manifestaciones recibe el nombre de Lengua.
Denominamos lengua a cada uno de los códigos formados por signos
orales o escritos que usa una comunidad para comunicarse. La lengua
pertenece al conjunto de los hablantes, es duradera y evoluciona
lentamente. Sus componentes se articulan entre sí de modo que con
una cantidad limitada de elementos se pueden construir infinitos
mensajes.
El habla es el uso particular que cada uno hace de la lengua. Frente a la
lengua, que es colectiva, el habla es individual y momentánea, no
duradera. El hablante selecciona entre las diversas opciones que le
ofrece la lengua según su formación, su intención o las circunstancias
comunicativas.
El idioma es un código que ha construido su propio modelo de
corrección mediante el desarrollo de una literatura con unos límites
geográficos que suelen ser precisos aun cuando posea variantes
dialectales.
CARACTERÍSTICAS DEL LENGUAJE VERBAL
Ya hemos definido el lenguaje como la capacidad que tiene el hombre
para comunicarse con sus iguales. El lenguaje verbal está formado por
signos que son palabras habladas o escritas. Las características del
lenguaje verbal son:
a).- Es un procedimiento semiológico (es decir, un medio de
comunicación) oral: el lenguaje verbal, en contra de lo que pensaron los
gramáticos durante siglos, es ante todo oral, y la escritura es una
manifestación secundaria, de hecho, ha habido pueblos que no
conocieron la escritura.
b).- Es un procedimiento semiológico lineal: los mensajes lingüísticos se
ordenan en secuencia, es decir, sus elementos se organizan de tal
manera que siempre es posible distinguir un antes y un después.
c).- Es un procedimiento semiológico extrínseco: en la elaboración de los
mensajes se utilizan fundamentalmente signos, los símbolos ocupan un
lugar muy secundario, aunque sí existen (ejemplo: onomatopeyas: hay
una cierta motivación con respecto a la realidad que representan).
d).- Es un procedimiento semiológico doblemente articulado: un
mensaje está formado por elementos menores que pueden ser
reutilizados. Esos elementos menores forman parte de las llamadas
primera y segunda articulación.
La primera articulación está formada por monemas, es decir, signos
mínimos dotados de significación. Los monemas a su vez pueden ser
lexemas (raíz) y morfemas (derivativos y desinenciales).
La segunda articulación está formada por fonemas, es decir, signos
mínimos carentes de significado y que tienen capacidad distintiva:
mesa / pesa. La doble articulación permite una gran economía de
medios a la hora de construir mensajes.
FUNCIONES DEL LENGUAJE
Con el término funciones del lenguaje designamos los fines a los que
destinamos el lenguaje cuando lo empleamos. El lenguaje es la
capacidad que todo hombre tienen para comunicarse con sus
semejantes, por tanto hemos de decir que la función primaria y más
importante del lenguaje es la comunicación. A parte de ésta, también
tiene una serie de funciones secundarias que surgen a raíz de las
relaciones que se establecen entre el mensaje y los demás elementos
de la comunicación; esas funciones secundarias son:
a).- Función representativa o referencial (mensaje-contexto): aparece
cuando el emisor se limita a señalar un hecho objetivo, sin que se
trasluzca su subjetividad: "hemos salido de clase a las dos".
b).- Función emotiva (mensaje-emisor): aparece cuando el mensaje
refleja la actitud subjetiva del hablante, pues se manifiesta algo interno:
"¡Cuánto sufre!".
c).- Función conativa (mensaje-receptor): aparece cuando el hablante
llama la atención al oyente o desea actuar sobre su conducta o
comportamiento. El vocativo y el imperativo normalmente desempeñan
esta función: "tráeme agua".
d).- Función poética (mensaje-mensaje): aparece cuando la finalidad del
lenguaje es llamar la atención sobre sí mismo. Se da en los textos
literarios.
e).- Función fática (mensaje-canal): aparece cuando empleamos el
lenguaje para mantener la comunicación con el receptor, procurando
que no se interrumpa: "¿comprendéis?", "atiende bien", etc.
f).- Función metalingüística (mensaje-código): aparece cuando utiliza el
lenguaje para hablar del propio lenguaje: "no sé qué significa
"incoercible"
NIVELES ESTRUCTURALES DE LA LENGUA
El lenguaje, que es la capacidad que el hombre tiene para comunicarse
con sus semejantes, está estructurado en cuatro niveles: fónico,
morfológico, sintáctico y semántico.
Nivel fónico: corresponde al plano de la expresión o del significante y dentro
de él hemos de distinguir:
a).- Fonema: es la imagen mental del sonido; por otro lado, es la unidad
mínima sin significado en que se puede dividir una palabra. Cada idioma
posee un número concreto y limitado de fonemas, concretamente en
castellano hay 24. Corresponde al plano de la lengua.
b).- Sonido: es la realización física del fonema; corresponde al plano del
habla. Dentro de los sonidos, se incluyen los llamados alófonos, que son
las alteraciones que experimenta la realización de un fonema debido al
contexto.
c).- Letra: es la representación gráfica del fonema.
Los fonemas se caracterizan por unos rasgos fonológicos o pertinentes
que permiten distinguir un fonema de otro. Estos rasgos pertinentes en
las vocales son el grado de abertura y el punto de articulación, y en los
fonemas consonánticos son la sonoridad / sordez, la nasalidad /
oralidad, el modo de articulación (oclusivas, líquidas, fricativas, etc.) y el
punto de articulación (labiales, dentales, guturales, etc.).
También se incluyen en el nivel fónico los llamados rasgos
suprasegmentales.0.: el acento y la entonación.
El acento: es la mayor intensidad con la que se pronuncia una sílaba de
una palabra; recae siempre sobre una vocal que recibe el nombre de
tónica.
La entonación: la sucesión de tonos (vibraciones) en la cadena hablada
define una línea melódica que recibe el nombre de entonación.
Nivel morfosintáctico: está constituido por un conjunto de signos que tienen
una forma y desempeñan una función. Se plantea el problema de la división
en una o dos disciplinas, a saber, la Morfología y la Sintaxis.
La Morfología se dedicaría exclusivamente al estudio de las unidades
mínimas de significación, es decir, de los monemas.
La Sintaxis estudia la construcción lingüística, es decir, las relaciones y
funciones de las palabras dentro de una unidad más amplia, el
enunciado. La construcción lingüística responde a unas reglas que
determinan la estructura profunda de la lengua. Frente a ésta, está la
estructura superficial, que es la forma oral en la que aparecen las
oraciones. El paso de una estructura a otra sin variar el significado
recibe el nombre de transformación.
Nivel semántico: está formado por un conjunto de rasgos significativos que
forman el contenido que se va a transmitir. Trata de sistematizar el
significado, de ver cómo se estructura el léxico y observar las relaciones
que existen entre los diferentes términos de una lengua determinada. Cada
unidad léxica de un campo determinado está formada por unos rasgos
distintivos que se llaman semas:
Polisemia: a un significante le corresponden varios significados.
Sinonimia: a un significado le corresponden varios significantes. Las
estructuras semánticas evolucionan con más rapidez que las fónicas y
morfosintácticas. Entre las causas de los cambios de significado
podemos mencionar unas de carácter lingüístico y otras de carácter
histórico y social (tabú-eufemismo), además hay que considerar otras
como el influjo de otras lenguas (préstamos) o la introducción de nuevos
términos (neologismos). Los factores que influyen en el campo
semántico son de naturaleza muy diversa y además cada cambio lleva
consigo un ajuste de las estructuras léxicas
DISCIPLINAS PURAMENTE LINGÜÍSTICAS
La Lingüística es la disciplina que tiene por objeto el lenguaje humano en
cuanto instrumento de comunicación. Teniendo en cuenta los niveles fónico,
morfosintáctico y semántico, las dimensiones de sus unidades (relaciones
sintagmáticas y paradigmáticas)1 y la doble articulación, podemos dividir el
campo de la Lingüística en parcelas que serán objeto de otras tantas
disciplinas:
a).- Fonética: parte de la Lingüística que estudia el nivel fónico del lenguaje. Su
elemento base son los sonidos.
b).- Fonología: parte de la Lingüística que estudia el nivel fónico del lenguaje.
Su elemento base son los fonemas.
c).- Morfología: parte de la Lingüística que estudia el significante de los
monemas (unidades mínimas significativas).
d).- Lexicología: parte de la Lingüística que estudia el significado de los
monemas, concretamente los monemas léxicos o lexemas.
e).- Gramática: parte de la Lingüística que estudia el significado de los
monemas, concretamente los monemas morfemas o gramaticales.
f).- Sintaxis: parte de la Lingüística que estudia los sintagmas dentro de las
secuencias lingüísticas (sintagma: segmento mínimo que puede aparecer
aislado formando un enunciado completo).
g).- Semántica: parte de la Lingüística que estudia el significado de las
palabras.
h).- Paradigmática: parte de la Lingüística que estudia los diferentes sistemas
que integran la lengua (sistemas fonológicos, léxicos, morfemáticos, etc.).
i).- Sintagmática: parte de la Lingüística que estudia la dimensión combinatoria
de las unidades de la lengua, es decir, la organización y estructura de los
decursos lingüísticos.
DISCIPLINAS DE LA "LINGÜÍSTICA DE LA COMUNICACIÓN
La Semiótica es la disciplina que tiene por objeto el estudio de los indicios
(unidad básica de la significación). Los indicios pueden ser de dos tipos,
señales (indicio codificado, intersubjetivo y convencional) y síntomas (indicio no
codificado cuya relación con lo representado es objetiva y se aprende por
medio de la observación). Ambos tipos son objeto de dos disciplinas
lingüísticas, la Semiología y la Sintomatología respectivamente. Una parte de la
Semiología es la Lingüística que es la disciplina que tiene por objeto el lenguaje
humano en cuanto instrumento de la comunicación. De esta ciencia se separan
varias ramas:
a).- La Lingüística general: ciencia en la que se recogen, ordenan, describen y
explican los factores constantes y comunes a todas las lenguas.
b).- La Lingüística particular: ciencia en la que se recogen, ordenan, describen
y explican los elementos de una sola lengua.
c).- La Lingüística aplicada: ciencia que ordena los conocimientos que
poseemos sobre el lenguaje con fines pragmáticos, es decir, para corregir
defectos del habla, aprendizaje de otras lenguas, etc.
EL ESPAÑOL DE VENEZUELA COMO VARIEDAD INDEPENDIENTE AL DE
ESPAÑA
A Principio del siglo XV los exploradores, conquistadores y colonizadores
españoles llevaron su idioma a Centro América, Suramérica y parte de Norte
América. El español hablado en España tuvo un cambio significativo porque el
hombre que llego a América necesito adaptar su lengua a una realidad social
geográfica y espiritualmente diferente, esto genero cambios con el uso
lingüístico durante un largo proceso esos cambios se consolidaron, surgiendo
así otras transformaciones hasta llegar a lo que hoy en día se conoce como la
lengua española. La lengua oficial de Venezuela en el español así como también
entran diversas lenguas indígenas. La Constitución de 1999 en su artículo 9,
expresa: “El idioma oficial es el castellano, los idiomas indígenas también son
de uso oficial para los pueblos indígenas y deben ser respetados en todo el
territorio de la República, por constituir patrimonio cultural de la Nación y de la
humanidad”.
Según Rosenblat (1989), la variedad venezolana se constituye como un
dialecto del español de América el cual pasó por un lento proceso de
estructuración territorial y de autonomía jurídica, económica y política. Por
consiguiente la poca relación y comunicación que hubo entre las distintas
provincias tuviera consecuencias también en el plano lingüístico. El habla
español venezolano tiene particularidades regionales que se distinguen por
rasgos lingüísticos que son característicos de cada zona del país, es decir
aquellos que corresponden a la diferenciación dialectal. Estos rasgos en algunos
casos, pueden correlacionarse con variables de tipo socioeducativo,
generacionales, situacionales, entre otras.
El español de Venezuela según Henríquez Ureña (1921) señala que el país
pertenece a dos zonas diferenciada: una andina y otra caribeña, los estados
andinos (Mérida, Táchira y Trujillo) presentan rasgos lingüísticos el cual
coinciden con otras regiones andinas del continente. La otra parte del territorio
Venezolano se basa en el uso de las regiones hispanohablante del Caribe.
Según Mora (1996), distingue otras áreas desde el punto de vista
lingüístico. El índice de variabilidad melódica, referido al mayor o menor
número de fluctuaciones de variaciones melódicas en la emisión, permite
distinguir, el dialecto de los Andes de todos los demás dialectos por presentar
una curva con menos fluctuaciones tonales, definiendo así cinco zonas
dialectales: región Central, región de los Llanos, región Zuliana, región de los
Andes, región Sub – Oriental.
En general, se tiene presente que al hablar intervienen normas que
pertenecen al sistema general del español y normas que pertenecen al sistema
social (en este caso venezolano). Esta conjunción, necesariamente, va a
determinar la formación de rasgos propios del español que hablamos en
Venezuela, estos rasgos no pudieran ser específicos de nuestra habla, sin
embargo, la frecuencia de uso de la significación que adquiere en determinados
contextos nos permite considerarlos tales como, por ejemplo, el sufijo del
superlativo-istmo(a) en otros países es propio de un estilo muy formal y, por
supuesto, de baja frecuencia en Venezuela, cheverisimo, buenísimo, rapidísimo,
se oye en todas las situaciones y en todos los extractos sociales.
El español de Venezuela como expresión de nuestra identidad
lingüística:
En Venezuela, la lengua es para sus habitantes un patrimonio propio que
evoluciona y se modifica de acuerdo con las necesidades, el vocabulario de una
comunidad está vinculado a su identidad y la esencia de ellos mismos. De igual
manera se distingue frente a otra región es lo que promueve la llamada
“diversidad cultural”.
La identidad lingüística se hace presente a través de todo el territorio
venezolano, sobre todo en los campos de la alimentación, la vida cotidiana y el
trabajo, debido a la situación de aislamiento de las zonas, las divisiones
territoriales, el sustrato indígena, el origen de los pobladores y las oleadas de
inmigrantes y los centros de cultura que hayan existido o existan en la zona.
En la región Central se observa la anteposición del pronombre sujeto que
acompaña un infinitivo, especialmente con verbos pronominales, como por
ejemplo: al él sentarse, sin tú querer, para tú ir al cine necesitas pedir permiso,
para yo venir temprano, entre otros. La capital de la República ha ejercido una
supremacía impositiva en cuanto a las denominaciones de las realidades así el
habla de Caracas ha constituido en gran medida la principal norma en relación
al léxico, es la ciudad sede de los principales medios de comunicación de
difusión nacional.
¡Vale!" es una muletilla característica de los venezolanos. No tiene un
significado concreto, y se usa en contextos determinados como vocativo, por
ejemplo: ¡Anda, vale!, ¡Epa, vale!, ¡Ay, vale! Es el acento percibido y proyectado
por los medios como el estándar de Venezuela, como sus variantes
generalmente racionadas con las clases sociales. Una palabra típica de
Venezuela es "burda", que deriva de "burdo" (algo exagerado ó fuera de
proporción), y que de esta manera se utiliza como sinónimo de "muy" o
"mucho": "La fiesta está burda de buena" (la fiesta está muy buena), "la comida
es burda de rica", "me compre un carro burda 'e caro", etc
La región de Oriente, y en menor medida, la de los Llanos se caracterizan
por la neutralización de /-r/ y /-l/, a veces con pronunciación vibrante de /l/
como en cardo por caldo a veces la pronunciación lateral de /r/ como en alte por
arte. Del margariteño u oriental, de la Isla de Margarita: reconocida fácilmente
por la transliteración de la "l" en "r" y viceversa, además de otras peculiaridades
("orientar" por "oriental" y "oriental" por "orientar", por ejemplo).
Generalmente se utiliza un lenguaje muy familiar en donde se le llama "mijo"
que significa "mi hijo" pero en un sentido generalmente ligado al asombro o a
un sentido despectivo, y "compai" que significa "compadre"; del mismo modo se
tiende a cambiar el artículo "el" por "er" ("hijo er diablo" utilizado como
expresión como "muchacho travieso", otros ejemplos serían "er mar","er sol","er
pájaro cantaor", para referirse a "el pájaro cantador").