Karl Popper:
PANORAMA DE ALGUNOS PROBLEMAS FUNDAMENTALES:
El hombre de ciencia ya sea teórico o experimental, propone enunciados y los
contrasta paso a paso. El campo de las ciencias empíricas construye hipótesis y los
contrasta con experiencia por medio de experimento.
Según Popper la tarea de la lógica de la investigación científica (o lógica del
conocimiento) es el de ofrecer un análisis lógico del modo de proceder de este
conocimiento, es decir; analizar el método de las ciencias empíricas.
Pero, ¿cuáles son estos «métodos de las ciencias empíricas»? Y, ¿a qué cosa
llamamos «ciencia empírica»?
EL PROBLEMA DE LA INDUCCIÓN:
Popper señala a una tesis de gran aceptación, el método de la inducción. (Método el
cual Popper va a contradecir más adelante). Las ciencias empíricas pueden
caracterizarse por el hecho de que emplean los llamados «métodos inductivos»;
Este método o tesis dice que la lógica de la investigación científica sería idéntica a la
lógica inductiva, es decir, al análisis lógico de tales métodos inductivos.
Es corriente llamar «inductiva» a una inferencia cuando pasa de enunciados
singulares, tales como descripciones de los resultados de observaciones o
experimentos, a enunciados universales, tales como hipótesis o teorías.
Popper comenta que desde un punto de vista lógico discrepa en que estemos
justificados al deducir enunciando universalidades, partiendo de enunciados
singulares, por la mayor cantidad que haya de estos. Popper afirma que cualquier
sea la conclusión que saquemos de estas siempre cuenta el riesgo de ser falsa.
Pone el ejemplo del cisne negro, por más cantidad de cisnes blancos que halla, no
podemos deducir que todos fuera blancos y hallan negros.
A este problema se le conoce con el problema de la inducción, trata la cuestión
acerca de si están justificadas las inferencias inductivas o de bajo qué condiciones lo
están. El problema a su vez puede formularse, asimismo, como la cuestión sobre
como establecer la verdad de los enunciados universales basados en la
experiencia
LA LÓGICA DE LA INVESTIGACIÓN CIENTÍFICA:
Muchos creen que la verdad de estos enunciados se «sabe por experiencia» sin
embargo todo informe que se da cuenta por la experiencia, no puede ser
originalmente un enunciando universal, sino que se trata de un enunciado
singular.
Por ende, quien dice que sabemos por la experiencia un enunciado universal suele
querer decir que la verdad de dicho enunciado puede reducirse a enunciados
singulares que son verdaderos según sabemos por la experiencia. Esto quiere decir
que los enunciados universales están constituidos por inferencias inductivas
singulares.
¿Pero cómo se justifican las inferencias inductivas?
El modo de justificar las inferencias, es intentar establecer un principio de inducción.
Un principio de inducción es un enunciado con el cual podamos presentar dichas
inferencias de una forma lógicamente aceptable. A ojos de quienes mantienen esta
lógica inductiva este principio de inducción es esencial, (por ejemplo, Reichenbach).
Según Reichenbach; “Este principio determina la verdad de las teorías científicas;
eliminarlo de la ciencia la significaría nada menos que privar a ésta de la posibilidad de
decidir sobre la verdad o falsedad de sus teorías; es evidente que sin él la ciencia
perdería el derecho de distinguir sus teorías de las creaciones fantásticas y arbitrarias
de la imaginación del poeta” (Popper - pp.28)
Este principio de inducción no puede ser una verdad puramente lógica, como una
tautología o un enunciado analítico. Pues si este fuera así no habría problema de la
inducción. Por ende, el principio de inducción tiene que ser un enunciado
sintético: esto es, uno cuya negación no sea contradictoria, sino lógicamente posible.
Surge, pues, la cuestión acerca de porqué habría que aceptar semejante principio, y
de cómo podemos justificar racionalmente su aceptación. Algunas personas que
defienden la lógica inductiva se precipitan a señalar; que la totalidad de la ciencia
acepta sin reservas el principio de inducción, y nadie puede tampoco dudar de este
principio en la vida corriente.
No obstante, a este comentario y suponiendo que esto fuera así, Popper no deja de
lado la idea de que quizás la ciencia en su totalidad pueda estar en un error.
A partir de la obra de Hume, debería haberse visto claramente las incoherencias que
se invocan a través del principio de inducción, y la dificultad que hay para evitar estas
incoherencias. Debido a la universalidad que producen estos principios.
Así pues, Popper señala que al intentar afirmar como verdadero a través de la
experiencia, reaparecen otra vez los mismos principios que dieron su resolución. Pues
para justificarlo es necesario utilizar inferencias inductivas y que para justificar estas
otras debemos de suponer un principio de inducción de orden superior y así
sucesivamente. Por lo que de esta forma caemos regresión infinita.
Popper considera que todas estas dificultades dentro de la lógica inductiva son
insuperables. Y los mismo ocurre con la disciplina, de que las inferencias inductivas
aun siendo estrictamente validas, pueden alcanzar cierto grado de seguridad y
probabilidad.
Reichenbach dice: “el principio de inducción como el medio por el que la ciencia
decide sobre la verdad. Para ser más exactos, deberíamos decir que sirve para decidir
sobre la probabilidad: pues no le es dado a la ciencia llegar a la verdad ni a la
falsedad..., más los enunciados científicos pueden alcanzar única mente grados
continuos de probabilidad cuyos límites superior e inferior inalcanzables, son la verdad
y la falsedad”
Todo esto lleva a la nada, pues como dice Popper: “no se gana nada si el mismo
principio de inducción no se toma como verdadero sino como meramente probable”
En resumen, a todo esto, Popper señala que: “La lógica de la inferencia probable o de
la probabilidad, como todas las formas de la lógica inducida, conduce a una regresión
infinita o bien a la doctrina del apriorismo”
ELIMINACIÓN DEL PSICOLOGISMO:
Reitero: la tarea de la lógica de la investigación científica (o lógica del
conocimiento) es el de ofrecer un análisis lógico del modo de proceder de este
conocimiento, es decir; analizar el método de las ciencias empíricas
Para Popper la etapa inicial de una teoría o invención de una hipótesis no requiere un
análisis lógico.
La cuestión acerca de cómo se le ocurre una idea a una persona. Puede ser de gran
interés para la psicología empírica, pero carece de importancia para el análisis lógico
del conocimiento científico.
El motivo de este desinterés es debido a cuestiones acerca de su justificación y de su
calidez. Las preguntas en torno a esto son, por ejemplo; ¿Puede justificarse un
enunciado?; en caso afirmarlo, ¿De qué modo? ¿Los contrastable? ¿Depende
lógicamente de otros enunciados? ¿O los contradice quizá?
En consecuencia, a estas preguntas e interés, Popper va dar una distinción entre el
proceso de concebir una idea nueva y los métodos y resultados de su examen lógico.
En cuanto a la tarea de la lógica del conocimiento, me basare en el supuesto de que
consiste pura y exclusivamente en la investigación de los métodos empleados en las
contrastaciones sistemáticas a que debe someterse toda a idea nueva que se la puede
sostener seriamente.
Popper dice que algunos consideraran más pertinente considerar como ocupación de
la epistemológica la fabricación de lo que se llama reconstrucción racional, de los
pasos que han llevado a un científico a descubrir una nueva verdad.
¿Pero que se trata de reconstruir?
Popper dice que, si esta reconstrucción se basa en la de inspiraciones que llevan a las
ideas, este se niega a aceptar esto como tarea de la lógica del conocimiento. Pues
tales asuntos son tarea de la psicología empírica.
A su vez, Popper dice que reconstruir sería otra cosa. Si lo que quisiéramos
reconstruir racionalmente fuera las circunstancias subsiguientes mediante las cuales
se pueden descubrir que cierta inspiración, fue un descubrimiento o e otras palabras
de puede conceder como conocimiento. En la medida en un científico juzga
críticamente, modifica o desecha su propia inspiración. Esto se puede considerar, que
el análisis metodológico emprendido es una especie de reconstrucción racional de los
procesos intelectuales correspondientes.
Pero en esta reconstrucción no describirá los procesos tal cual se dan, sino que solo
puede dar un esqueleto lógico del procedimiento del contrastar.
Popper dice que quizás con esto, se refieren con reconstrucción racional de los
métodos que se adquieren conocimiento.
No obstante, en el pensar de Popper, este considera que no existe ningún
método lógico de obtener nuevas ideas, mi una reconstrucción lógica de este
proceso
CONTRASTACIÓN DEDUCTIVA DE TEORÍAS:
De acuerdo con la tesis que propone Popper, el método de contrastar críticamente las
teorías y de escogerlas teniendo en cuenta los resultados obtenidos en su contraste,
procede siempre de la siguiente forma:
Una vez dado un título provisorio a una idea aun no justificada (sea anticipación,
hipótesis, un sistema teórico…etc.), se procede a extraer conclusiones por medio de
una deducción lógica: estas conclusiones se comparan entre otros enunciados
pertinentes, con objeto de hallar las relaciones (tales como equivalencia,
deductibilidad, compatibilidad o incompatibilidad, etc.) que existan entre ellas.
Popper señala 4 procedimientos para contrastar críticamente teorías y dar su
elección:
Primero señala a la comparación lógica de las conclusiones unas con otras, con esto
somete a contraste la coherencia interna del sistema.
El segundo procedimiento es el de la forma lógica de la teoría con la cual el objetivo
es determinar su carácter; si es empírico (científico) o una tautología.
En tercer lugar, tenemos a la comparación con otras teorías, con el objetivo de
averiguar si la teoría propuesta alcanzara un avance científico, dependiendo a si
puede superar a todas las contrastaciones lógicas a la que es sometido.
Y el cuarto procedimiento es el de contrastarla por medio de la aplicación empírica
de las conclusiones que pueden deducirse de él. Lo que se pretende con este
último tipo de contraste, es el de descubrir hasta qué punto va satisfacer las nuevas
consecuencias de la teoría a los requerimientos de la práctica, ya sea que éstos
provengan de experimentos científicos o de aplicaciones tecnológicas prácticas
También en este caso el procedimiento de contrastar resulta ser deductivo. Es decir,
con ayuda de otros enunciados anteriormente aceptados se deducen a partir de la
teoría al contrastar ciertos enunciados singulares. A estos últimos se le conocen como
predicciones.
Estas predicciones son fácilmente contrastables o aplicables y se eligen entre varios
enunciados las que no sean deductibles de la teoría vigente, y más en particular, los
que se estén contradicción con esta. Con estos se intenta descifrar sus significados
comparándolos con los resultados de la práctica y experimentos.
En caso de que las conclusiones singulares resultan ser aceptadas y verificadas. Se
concluye que la teoría ha superado con éxito la práctica. Y no hemos de tener razones
para desecharla. (Por lo menos momentáneamente)
Mientras que, si las conclusiones son falseadas, esta falsación revela que la teoría de
la que se han deducido es también falsa.
“Conviene observar que una decisión positiva puede apoyar a la teoría
examinada sólo temporalmente, pues otras decisiones negativas subsiguientes
pueden siempre derrocarla. Durante el tiempo en que una teoría resiste
contrastaciones exigentes y minuciosas, y en que no la deja anticuada otra
teoría en la evolución del progreso científico, podemos decir que ha
«demostrado su temple» o que está corroborada por la experiencia”
Popper afirma que todos los procesos que acabamos de señalar no cuentan con
relación alguna con la lógica inductiva. “En ningún momento he asumido
enunciados singulares a la verdad de teorías” “No he supuesto un solo instante
que, en virtud de unas conclusiones «verificadas», pueda establecerse que unas
teorías sean «verdaderas», ni siquiera meramente «probables»”
EL PROBLEMA DE LA DEMARCACIÓN:
Popper dice que entre todas las críticas y contraposiciones que pueden señalarse en
su tesis, la más grande en la de contraponerse al método de la inducción. Podría
decirse, que con esto priva a la ciencia empírica de su característica más
importante, el romper las barreras que separan a este tipo de ciencias de las
metafísicas.
La respuesta de Popper a estas acusaciones y críticas, es su principal motivo para
rechazar a la inducción. Pues según Popper, la lógica inductiva no posee un
régimen de discriminación alguno entre la metafísica y el carácter empírico de
un sistema teórico.
En otras palabras, la lógica inductiva no proporciona “Un criterio de demarcación”
apropiado.
Popper denomina problema de demarcación, a encontrar un criterio que nos permita
identificar a las ciencias empíricas por un lado y a las metafísicas por otro. Hume
conoció este problema e intento resolverlo (Problema de la inducción de Hume), y fue
continuado por Kant (Problema de la demarcación de Kant). «Guarda! Popper no les
dice 100% así»
Con estos dos problemas (Que desenvuelven todos los demás problemas de la teoría
del conocimiento). El de la demarcación es el más fundamental de todos.
Popper señala que el principal motivo por la cual los epistemólogos con inclinaciones
empresitas sigan defendiendo este método de la inducción, tiene que ver con la
creencia de estos, en que este es el único método existente, que puede proporcionar
un criterio de demarcación adecuado. Esto aplica sobre todo a aquellos epistemólogos
que siguen la bandera del positivismo
Los antiguos positivistas estaban dispuestos a admitir únicamente como científicos o
legítimos a aquellos conceptos que según ellos derivaban de la experiencia; es decir
a aquellos conceptos que ellos creían lógicamente reducibles a elementos de la
experiencia sensorial, tales como sensaciones, impresiones, percepciones,
recuerdos visuales o auditivos, etc.
Los positivistas modernos son capaces de ver con mayor claridad que la ciencia no es
un sistema de conceptos, sino más bien un sistema de enunciados. En consecuencia,
están dispuestos a admitir únicamente como científicos o legítimos los
enunciados que son reducibles a enunciados elementales de experiencia.
No cabe duda de que este criterio de demarcación implicado a la lógica inductiva que
piden.
Popper dice; “Desde el momento en que rechazo la lógica inductiva he de
rechazar también todos estos intentos de resolver el problema de la
demarcación: Con lo cual este problema aumenta de importancia en el presente
estudio. El hallazgo de un criterio de demarcación aceptable tiene que ser una
tarea crucial de cualquier epistemología que no acepte la lógica inductiva.”
Popper dice que los positivistas interpretan el problema de la demarcación de un modo
naturalista es de decir como si fuera un problema de la ciencia natural. En el lugar de
considerar la tarea de proponer un método apropiado. Dice que ven a la metafísica
como un parloteo absurdo, que habría arrojar al fuego como dice Hume
¿Pero qué es lo que realmente significa este “absurdo”?
Pues si con este término intentáramos referirnos que la metafísica no es una ciencia
empírica, este comentario serio trivial y sin sentido por lo evidente que es. Entonces
¿Qué significa realmente? Con estos términos negativos los positivistas no buscan
más que derrumbar a la metafísica, no buscan una demarcación sino intentan
sacársela del medio.
Según Wittgenstein toda proposición con sentido debe ser lógicamente reducible a
proposiciones elementales o atómicas
Este criterio coincide con el criterio de demarcación de los inductivistas, sin más que
remplazar las palabras «científica» o «legítima» por «con sentido». Y es precisamente
al llegar al problema de la inducción donde se derrumba este intento de resolver el
problema de la demarcación: los positivistas, en sus ansias de aniquilar la metafísica,
aniquilan juntamente con ella la ciencia natural. Pues tampoco las leyes científicas
pueden reducirse lógicamente a enunciados elementales de experiencia.
LA EXPERIENCIA COMO MÉTODO:
Popper dice que la tarea de formular una definición aceptable de la idea de ciencia
empírica cuenta con dificultades. Algunas de estas se deben al hecho de que deben
que existir muchos sistemas teóricos cuya estructura lógica sea muy parecida a la del
sistema aceptado como ciencia empírica. Esto último a veces se describe diciendo que
existen muchísimos mundos «lógicamente posibles» (Posiblemente un numero infinito
de ellos)
Pero, se pretende que el sistema llamado «ciencia empírica» represente únicamente
un mundo: el «mundo real» o «mundo de nuestra experiencia».
Con objeto de precisar un poco más esta afirmación, podemos distinguir tres
requisitos que nuestro sistema teórico empírico tendrá que satisfacer.
Primero, tiene que ser sintético, de suerte que pueda representar un mundo no
contradictorio.
Segundo, debe satisfacer el criterio de demarcación, es decir, que no sea
metafísico, sino que representará un mundo de experiencia.
Tercero es necesario que sea un sistema que se distinga (de alguna manera) de
otros sistemas semejantes por ser el que represente nuestro mundo de
experiencia.
Con esto último se plantea ¿Cómo ha de distinguirse el sistema represente
nuestro mundo de experiencia?
En respuesta a esto Popper nos dice, que por el hecho de que se le ha sometido a
contraste y ha resistido a estos. Esto quiere decir que se le ha de descubrir utilizando
el método deductivo.
Según esta opinión la experiencia, es un método distintivo, mediante el cual un
sistema teórico puede distinguirse de los otros. Con esto queda claro que la
experiencia no solo se caracteriza por su forma lógica, sino también por su método de
inducción. [Esta opinión es claramente compartida por los inductivistas al intentar
caracterizar la ciencia empírica mediante el método de inducción]
“Por tanto, puede describirse la teoría del conocimiento, cuya tarea es el análisis del
método o del proceder peculiar de la ciencia empírica, como una teoría del método
empírico, una teoría de lo que normalmente se llama experiencia”
LA FALSABILIDAD COMO CRITERIO DE DEMARCACIÓN:
El criterio de demarcación considerado como inseparable a la lógica inductiva, es el
dogma positivista del significado o sentido. Consiste en exigir que todos los
enunciados de una ciencia empírica tengan la capacidad de realizar una decisión
definitiva con respecto a su verdad y a su falsedad
Podemos decir que tienen que ser (decidibles de modo concluyente). Esto quiere decir
que han de tener una forma tal que sea lógicamente posible tanto verificarlos como
falsarlos.
Schlick: “Un auténtico enunciado tiene (pie ser susceptible de verificación
concluyente”
Waismann lo escribe, aún con mayor claridad: “Si no es posible determinar si un
enunciado es verdadero, entonces carece enteramente de sentido pues el
sentido de un enunciado es el método de su verificación”
Popper opina, no existe nada que pueda llamarse inducción. Por tanto, será
lógicamente inadmisible la inferencia o deducción de teorías a partir de enunciados
singulares que estén «verificados por la experiencia»
Por lo que las teorías no son nunca verificables empíricamente. Si queremos evitar el
error positivista de que nuestro criterio de demarcación vaya a eliminar los sistemas
teóricos de la ciencia natural. Es necesario elegir un criterio que nos permita admitir en
el dominio de la ciencia empírica incluso enunciados que no puedan verificarse.
Pero ciertamente solo admitiré un sistema entre los científicos y los empíricos si es
susceptible de ser considerado por la experiencia. Estas consideraciones nos sugieren
que el criterio de demarcación que hemos de adoptar no es el de la verificabilidad,
sino el de la falsabilidad de los sistemas
Dicho de otra manera, significa que no exigiré que un sistema científico pueda ser
seleccionado de una vez para siempre en un sistema positivo. Pero si que sea
susceptible de selección en un sentido negativo por medio de contrastes o pruebas
empiristas.
Pueden hacerse varias objeciones al criterio de demarcación que acabamos de
proponer en primer lugar, puede muy bien parecer que toda sugerencia de que la
ciencia que según se admite, nos proporciona informaciones positivas haya de
caracterizarse por satisfacer una exigencia negativa, como es la de refutabilidad se
encamina en una dirección falsa
Popper dice que se puede dar otro ataque a su critica hacia el criterio inductivista de
demarcación: pues podría parecer que cabe suscitar objeciones contra la falsabilidad
como criterio de demarcación pues podría parecer que cabe su--citar objeciones
contra la falsabilidad como criterio de demarcación análogas a las que yo he suscitado
contra la verificabilidad. (…)
EL PROBLEMA DE LA BASE EMPÍRICA:
Para que la falsabilidad pueda aplicarse de un modo como criterio de demarcación
debe tenerse a mano enunciados singulares que puedan servir como premisas en las
inferencias falsadoras. Por lo tanto, nuestro criterio aparece como algo que desplaza el
problema, que nos retrocede de la cuestión del carácter empírico de las teorías a la del
carácter empírico de los enunciados singulares.
No obstante Popper aclara que incluso en este caso se han logrado cosas. Ya que en
la practica de la investigación científica la demarcación presenta a veces una urgencia
inmediata en lo que se refiere a los sistemas teóricos mientras que rara vez se
suscitan dudas acerca de la condición empírica de los enunciados singulares
Es cierto que se tienen errores de observación, y que dan origen a enunciados
singulares falsos, pero un científico casi nunca se encuentra en el trance de describir
un enunciado singular como no empírico o metafísico
Por tanto, los problemas de la base empírica esto es, los pertinentes al carácter
empírico de enunciados singulares y a su contrastación desempeñan un papel en la
lógica de la ciencia algo diferente del representado por la mayoría de los demás
problemas de que habremos de ocuparnos
Pues gran parte de éstos se encuentran en relación estrecha con la práctica de la
investigación, mientras que el problema de la base empírica pertenece casi
exclusivamente a la teoría del conocimiento
OBJETIVIDAD CIENTÍFICA Y CONVICCIÓN SUBJETIVA
Las palabras «objetivo» y «subjetivo» son términos filosóficos cargados de una pesada
herencia de usos contradictorios y de discusiones interminables y nunca concluyentes
El empleo que hace Popper de estos términos no es muy diferente al de Kant, pues
este ultimo utiliza la palabra Objetivo para indicar que el conocimiento científico tiene
que ser justificable. Una justificación en objetiva si esta puede ser contrastada y
comprendida por cualquier persona.
Popper por su lado cree que ninguna teoría científica es del todo justificable o
verificables, no obstante, las considera contrastables. Por lo tanto, cree que la
objetividad de los enunciados científicos descansa en el hecho de que pueden
contrastarse intersubjetivamente.
Con respecto de lo que significa Subjetivo, Kant aplica el termino a nuestros
sentimientos de convicción (de mayor o menor grado). El examen de como aparecen
estos es asunto de la psicología, estas pueden surgir por ejemplo según leyes de
asociación.
Quizá fue Kant el primero en darse cuenta de que la objetividad de los enunciados se
encuentra en estrecha conexión con la construcción de teorías. Es decir, con el
empleo de hipótesis y de enunciados universales. Sólo cuando se da la recurrencia de
ciertos acontecimientos de acuerdo con reglas o regularidades y así sucede con los
experimentos repetibles, pueden ser contrastadas nuestras observaciones por
cualquiera (en principio). Ni siquiera tomamos muy en serio nuestras observaciones, ni
las aceptamos como científicas, hasta que las hemos repetido y contrastado. Sólo
merced a tales repeticiones podemos convencernos de que no nos encontramos con
una mera «coincidencia» aislada, sino con acontecimientos que, debido a su
regularidad y reproductibilidad, son, en principio, contrastables intersubjetivamente.
Todo físico experimental conoce esos sorprendentes e inexplicables «efectos»
aparentes, que tal vez pueden, incluso, ser reproducidos en su laboratorio durante
cierto tiempo, pero que finalmente desaparecen sin dejar rastro. Por supuesto, ningún
físico diría en tales casos que había hecho un descubrimiento científico (aun cuando
puede intentar una nueva puesta a punto de su experimento con objeto de hacer
reproducible el efecto). En realidad, puede definirse el efecto físico científicamente
significativo como aquél que cualquiera puede reproducir con regularidad sin más que
llevar a cabo el experimento apropiado del modo prescrito.
Ningún físico serio osaría publicar, en concepto de descubrimiento científico, ningún
«efecto oculto» (como propongo llamarlo) de esta índole, es decir, para cuya
reproducción no pudiese dar instrucciones. Semejante «descubrimiento» se rechazaría
más que de prisa por quimérico, simplemente porque las tentativas de contrastarlo
llevarían a resultados negativos". (De ello se sigue que cualquier controversia sobre la
cuestión de si ocurren en absoluto acontecimientos que en principio sean irrepetibles y
únicos no puede decidirse por la ciencia: se trataría de una controversia metafísica.)
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