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Este documento presenta el primer trabajo de articulación para el curso de Lengua y Literatura de 1° año de la escuela secundaria. Introduce el cuento "Antiguas cacerías" de Liliana Bodoc e incluye actividades como leer el cuento, comentarlo en grupos, releer las partes donde se presentan los personajes y su amistad, y empezar a escribir una ficha sobre ellos. También invita a los estudiantes a conocer más sobre la autora Liliana Bodoc.

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Este documento presenta el primer trabajo de articulación para el curso de Lengua y Literatura de 1° año de la escuela secundaria. Introduce el cuento "Antiguas cacerías" de Liliana Bodoc e incluye actividades como leer el cuento, comentarlo en grupos, releer las partes donde se presentan los personajes y su amistad, y empezar a escribir una ficha sobre ellos. También invita a los estudiantes a conocer más sobre la autora Liliana Bodoc.

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Curso de articulación

Lengua y Literatura 1.° año

Te damos la bienvenida a la escuela secundaria

Estás comenzando una nueva etapa. Queremos acompañarte en este primer


trayecto en el que vas a empezar a conocer a tus docentes y a tus
compañeros y compañeras.

En estas semanas vamos a trabajar en la articulación entre la primaria y la


secundaria leyendo, escribiendo y comentando algunos textos. Esperamos
que sea una experiencia compartida que te sirva como punto de partida para
conformar un grupo de pares y conocer la escuela como lugar de encuentro
y estudio.

Las propuestas están pensadas para que puedas retomar el trabajo que
estuviste haciendo el año pasado en la primaria y empezar un nuevo
recorrido que te permita enfrentar otros desafíos y seguir creciendo como
estudiante. Es importante que puedas leer con tiempo las actividades,
resolverlas y anotar las dudas que te surjan.

Estás por empezar un momento muy importante y esperamos que siempre


puedas expresarte y compartir tu experiencia de aprendizaje. Queremos que
te animes a indagar, a preguntar, a decir lo que pensás, escuchando a tus
compañeros y compañeras e interactuando con tus docentes para ir
descubriendo diferentes modos de aprender.

La secundaria es el último tramo de toda tu escolaridad. Es el puente hacia lo


que elijas seguir en tu vida. Lo que aprendas cada año es clave para el que
sigue.

Contás con el equipo de tu escuela, que te va a acompañar siempre.

¡Bienvenido a tu aprendizaje!

Ministerio de Educación
de la Ciudad de Buenos Aires

1
G.C.A.B.A.
Ministerio de Educación

Nombre y apellido:

Grupo / Curso: Año / Ciclo lectivo:


................................................................................................. ..........................................................................................................

Cuando termines este trayecto de articulación te proponemos que vuelvas a mi-


rar tu trabajo en el cuadernillo y anotes, en este espacio, algunas ideas sobre
esta experiencia: ¿Qué pudiste recuperar de la escuela primaria y qué sentís que
aprendiste que antes no sabías? ¿Sobre qué temas o actividades te gustaría se-
guir trabajando y por qué?

2
Curso de articulación
Lengua y Literatura 1.° año

“ANTIGUAS CACERÍAS” DE LILIANA BODOC


En estas propuestas de Lengua y Literatura vas a leer el
cuento de la autora argentina Liliana Bodoc “Antiguas
cacerías” (que forma parte de su libro Amigos por el
viento) y vas a escribir un retrato de uno de los personajes
para compartir con otros/as. En las páginas 17 a 23 de
este cuadernillo se incluye el cuento para que vuelvas a
consultarlo todas las veces que sea necesario.

“A veces, la vida se comporta como un viento: desordena y arrasa. Algo


susurra pero no se le entiende. A su paso todo peligra; hasta lo que tiene
raíces. Los edificios, por ejemplo, o las costumbres cotidianas.”

Así comienza el cuento que da nombre al libro, y esta podría ser una idea que atraviesa
todos los cuentos. La autora nos introduce en distintos universos de ficción en los que lo
cotidiano y lo fantástico se entrecruzan y permiten a quienes leen ver esa realidad desde
diferentes perspectivas: las de los personajes, las del presente y las del pasado, las de estas
orillas, las de otros espacios. Es un desafío leer a Bodoc y también un placer. Esperamos
que puedan dejarse envolver por la poesía de sus palabras, emocionarse por sus historias y
hasta dejarse alcanzar por ese viento que arrasa...

Agenda de trabajo

Para organizar el trabajo con este cuadernillo y con el cuento de Bodoc, podés armar una
agenda de trabajo semanal. Estas son las propuestas de lectura, escritura y oralidad que vas
a encontrar en los diferentes momentos del trabajo; podés ir tildando cada una a medida
que las completás o ir anotando en tu carpeta lo que vas haciendo.
1. Los personajes se conocen 2. Un viaje al pasado
• Leer el cuento y comentar lo leído. • Releer la segunda parte del cuento.

• Releer la primera parte, en la que los • Leer textos de historia relacionados con
protagonistas se conocen, y anotar las el cuento.
interpretaciones.
• Escribir para registrar datos de los
personajes.
3. Amigos en peligro 4. Revisión del retrato
• Releer la última parte del cuento. • Revisar el retrato de los personajes.

• Empezar a escribir un retrato de los • Completar una ficha con datos de


personajes. la autora.

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G.C.A.B.A.
Ministerio de Educación

1. LOS PERSONAJES SE CONOCEN

En este primer momento de trabajo, vas a adentrarte en la lectura del cuento “Antiguas
cacerías”, de Liliana Bodoc.

Para leer el cuento y comentar con alguien después de leer

1. Leé el cuento, en las páginas 17 a 23 de este cuadernillo.

Cuando leemos es importante conversar con otros/as para pensar juntos/as.

2. Después de leer, intercambiá por los medios disponibles con tu docente y con tus com-
pañeros/as, teniendo en cuenta los siguientes puntos:
a. ¿Conocían este cuento de Liliana Bodoc o algún otro del libro Amigos por el viento?
b. Comenten qué saben sobre la autora, sobre el libro o sobre este cuento.
c. ¿Hubo alguna parte que les llamó la atención mientras lo leían o escuchaban leer?
¿Cuál? Pueden volver al cuento para releerla en voz alta y compartirla con quien
estén conversando.
d. Un tema que atrae los comentarios de lectores/as de este cuento es el cambio en
el tiempo. ¿Se dieron cuenta cuándo sucede esto? ¿Qué impresión o qué ideas les
despertaron esos momentos del cuento?
e. La autora considera que “las palabras tienen que ver con lo que somos”, y cuando
escribe se preocupa mucho por la palabra poética. ¿Les parece que esto se ve en el
cuento? Comenten por qué piensan que sí o que no.

Para profundizar un poco más en lo que piensa Liliana Bodoc sobre las palabras,
pueden escuchar la charla TED de la autora “Mentir para decir la verdad”, en el
enlace que está en la página 24, al final de este cuadernillo.

f. Como ya saben, este cuento está en un libro que se llama Amigos por el viento. ¿Por
qué piensan que la autora habrá incluido este cuento en ese libro?
g. Habiendo leído y comentado el cuento, ¿por qué les parece que lleva el título
“Antiguas cacerías”?

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Curso de articulación
Lengua y Literatura 1.° año

3. Anoten sus ideas para poder volver sobre ellas en las semanas que siguen. Incluyan en
esas notas alguna opinión sobre el subtítulo del cuento:
“(ESTOS HECHOS OCURRIERON EN LA CIUDAD DE MONTEVIDEO, AÑO 2007. PERO CO�
MENZARON MUCHOS SIGLOS ATRÁS)”.

Por ejemplo, pueden comentar sobre qué información adelanta o qué les hace pensar a los/as
lectores/as.

Para releer y escribir con el cuento a mano


Compañeros y futuros amigos

4. En la primera parte del cuento, el narrador presenta a los personajes de la historia. Releé
las páginas 17 y 18 (las primeras del cuento) hasta la ilustración, y anotá algunos datos e
ideas sobre estos personajes.
a. ¿Dónde y cuándo se conocen Cées Vondal y Kamba Maï?

b. Ellos no sabían cuál era el origen de sus nombres, pero después lo descubren. Com-
pletá esta ficha con esa información:

En las próximas semanas vas a volver sobre esta información cuando sigas leyendo y
tengas que escribir sobre el cuento.

¿Cuándo conocen el origen


de sus nombres?

Origen del nombre de Cées

Origen del nombre de Kamba

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G.C.A.B.A.
Ministerio de Educación

c. Fijate cuánto tiempo pasa entre que se conocen y empieza su amistad.

d. Finalmente, como amigos, emprenden un viaje, cuando se van juntos de vacacio-


nes. Releé la siguiente cita del texto y respondé la pregunta a continuación:

“Iban en dirección al mar. No podían saber que de algún modo iban también al pasado.”

¿Cuáles te parece que son los viajes a los se refiere esta frase?

Para saber más sobre la autora

5. La que sigue es una breve biografía de Liliana Bodoc que se incluye en el artículo “Homenaje
a Liliana Bodoc y su obra”, de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional de
Cuyo, en UNCuyo. Leé el texto y marcá qué información aporta sobre su vida y sobre su obra.

“Liliana Chiavetta, conocida como Liliana Bodoc (Santa Fe, 21 de julio de 1958 -Mendoza, 6
de febrero de 2018) fue una escritora y poetisa argentina que se especializó en literatura juve-
nil. Con su trilogía La saga de los confines se mostró como la revelación argentina en el género
de la épica y la literatura fantástica. Sus libros fueron traducidos al alemán, francés, neerlan-
dés, japonés, polaco, inglés e italiano. Además, con su novela El espejo africano, obtuvo el
prestigioso premio Barco de Vapor en 2008. Fue distinguida con el título de Doctora Honoris
Causa por la UNCuyo en mayo de 2016. Falleció el 6 de febrero de 2018. La comunidad univer-
sitaria en especial, como así también el mundo de las Letras, la despidió con profundo pesar.”

6. Con la información que relevaste, completá algunos de los puntos de la ficha biográfica
de la página 16.

Para leer el texto completo del artículo “Homenaje a Liliana Bodoc y su


obra”, de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional de
Cuyo, podés acceder a este enlace. Disponible en [Link]

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Curso de articulación
Lengua y Literatura 1.° año

2. UN VIAJE AL PASADO
Ya sabés cómo Cées Vondel y Kamba Maï emprenden juntos sus vacaciones. Pero, como se
dice al comienzo, estos hechos “empezaron muchos siglos atrás”. Ahora vas a avanzar en la
lectura para conocer mejor a los protagonistas y para saber cómo se entrelazan estos dos
momentos de la historia. Además, vas a leer un texto que te va a permitir saber un poco más
sobre la época histórica a la que se hace referencia en el cuento.

Para leer el cuento y comentar con otros/as lectores/as

1. Releé las páginas 18 a 21 del cuento, hasta la ilustración.


2. Después de leer, intercambiá con tus docentes y compañeros/as, a través de los medios
disponibles, sobre las preguntas a continuación.

Cuando leemos es importante conversar con otros/as para pensar juntos/as.

a. ¿Por qué Cées Vondel y Kamba Maï realizan estos viajes hacia el pasado?
b. ¿Qué otros personajes aparecen en el pasado?
c. ¿Qué relación hay entre Cées Vondel y Kamba Maï y los personajes de esta segunda
historia?
d. ¿Cómo era la relación entre el capitán Cées Vondel y el príncipe Kamba Maï?

Para releer y escribir con el cuento a mano

3. Volvé al cuento y anotá información sobre los siguientes temas; te van a ayudar a en-
tender mejor la historia y a prepararte para la propuesta de escritura del retrato de un
personaje en las semanas que siguen.
a. El narrador, de algún modo, siempre nos anuncia que la historia presente será in-
terrumpida. Así por ejemplo, antes de comenzar el primer viaje al pasado, dice que
Cées miró a su amigo dormir pero que “no lo hizo con los ojos de siempre”. ¿Qué
otras expresiones aparecen en esta parte del cuento para anunciar los cambios en
el tiempo?

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G.C.A.B.A.
Ministerio de Educación

b. Completá el siguiente cuadro para registrar qué pasa en un momento y en el otro:

Pasado año: Presente año:

¿Quiénes son los


personajes?

¿Dónde transcurre?

¿Qué pasa?

Fenómenos de la
naturaleza.

c. Buscá y marcá las frases del texto en las que el narrador dice cómo son los protago-
nistas de la historia del pasado.
d. ¿Qué nuevos datos sobre el origen de los nombres de Cées Vondel y Kamba Maï se
mencionan en esta parte del cuento? Incorporalos a la ficha que completaste en la
actividad 4 de la página 5.

Leer para conocer más

4. La siguiente es otra historia, que transcurre en África en los tiempos en que algunos
países de Europa tomaban prisioneros/as a nativos/as del continente africano para ven-
derlos/as como esclavos/as en las colonias de América.
Para conocer más sobre este tema, leé el siguiente texto:

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Curso de articulación
Lengua y Literatura 1.° año

Esclavos, la trata humana a través del Atlántico


Entre los siglos XVI y XIX, doce millones de personas de origen africano fueron capturadas
y llevadas a América como mano de obra forzosa. Hacinadas en los barcos negreros, mu-
chas perecieron en la travesía.

El comercio de esclavos/as tuvo lugar a través del Océano Atlántico entre los
siglos XVI y XIX, y pasó a ser un negocio muy importante con la colonización de
América, que demandaba una gran cantidad de mano de obra. Así, los traficantes
europeos llegaban a las costas africanas y tomaban prisioneros/as a los/as nativos/as
para venderlos/as como esclavos/as en sus colonias de América del Sur. Allí, traba-
jarían en las plantaciones de café, azúcar, tabaco y algodón, en las minas de oro y
plata, en los campos de arroz, en la industria de la construcción, en la madera, en
la construcción de barcos y como sirvientes en los hogares.
No todos los países europeos tuvieron puestos comerciales en la costa africana.
España, por ejemplo, no tenía bases propias; por eso, para abastecerse de esclavos/as
para su imperio, recurría a comerciantes portugueses, holandeses, franceses y bri-
tánicos. Los holandeses, poderosos navegantes y grandes exploradores, tuvieron
un papel destacado en la introducción de personas africanas esclavizadas en el
continente americano.

Un transporte inhumano
Barcos negreros se llamó a las embarcaciones dedicadas al tráfico de personas
esclavizadas entre África y América. El viaje duraba entre dos y tres meses, depen-
diendo de los puertos de salida y de llegada. Para maximizar el beneficio económi-
co, los armadores de estas embarcaciones multiplicaron su capacidad dividiendo
el espacio hasta extremos mínimos. En una sola nave podían hacinarse más de
cuatrocientos/as cautivos/as, separados en tres grupos: hombres, adultos jóvenes, y
mujeres y niños/as.
Las condiciones del viaje eran pésimas y, por eso, las tasas de mortalidad eran
muy altas. Pese a los esfuerzos de los esclavistas para preservar el valor de sus car-
gamentos, los/as esclavos/as morían. La disentería y otros trastornos intestinales
eran las causas de muerte más frecuentes, aunque también se cobraban muchas
vidas las enfermedades transmitidas por los mosquitos, como la malaria y la fiebre
amarilla, junto con el escorbuto y las dolencias respiratorias.
El coste en vidas humanas y sufrimientos fue incalculable y terrorífico, y ha
repercutido hasta hoy en la mayoría de las sociedades de África, Europa y el Nuevo
Mundo.
Fuente: Adaptación de “Esclavos, la trata humana a través del Atlántico”, en National Geographic.
Disponible en [Link]

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5. Volvé a leer el texto “Esclavos, la trata humana a través del Atlántico” e identificá la infor-
mación que te permita responder los siguientes interrogantes:
a. ¿Según el texto, cuál sería una de las causas del comercio de personas esclavizadas?

b. ¿Qué papel cumplieron los holandeses en este comercio?

c. ¿A qué se refiere el texto con la expresión “un transporte inhumano”?

d. Elegí alguna escena del cuento que pensás que se puede vincular con la informa-
ción de este texto y explicá por qué.

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Curso de articulación
Lengua y Literatura 1.° año

3. AMIGOS EN PELIGRO
Ahora, vas a profundizar en la última parte del cuento de Liliana Bodoc. Después de comen-
tar algunos aspectos, vas a volver sobre las notas que tomaste para empezar a escribir un
retrato de uno de los personajes.

Para leer el cuento y comentar con otros/as lectores/as

1. Releé las páginas 21 a 23 del cuento.


2. Después de la lectura, conversá con tu docente y con tus compañeros/as por los medios
que tengas disponibles sobre las siguientes preguntas:
a. En estas páginas hay un hecho peligroso en la historia que transcurre en 2007. ¿Qué
expresiones anuncian que algo malo está por suceder?
b. Ya habían registrado algunas expresiones que hacen referencia a distintos fenóme-
nos naturales. ¿Hay nuevas expresiones en esta parte del cuento? ¿Qué impresión
te provocan?

Para releer y escribir con el cuento a mano

3. La escena central de esta parte del relato sucede en 1792 y en 2007. A través de lo que
cuenta el narrador, sabemos cómo actúan Cées y Kamba en cada momento.
a. Completá la siguiente ficha con la información que encuentres sobre las reacciones
de cada personaje en las distintas épocas.

1792 2007

Cées

Kamba

b. A partir de la forma en que actúan los personajes, ¿cómo te imaginás que son?

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c. A lo largo del cuento hay muchas expresiones que refieren a la esclavitud. Hacé una
ficha para registrarlas.

Podés completar la ficha en la carpeta o en un procesador de textos como OpenOffice


Writer o Documentos de Google.

d. Compartí con tus compañeras/os, a través de los medios que tengas disponibles,
la información de la ficha, y comenten qué relaciones encuentran con el título del
cuento.

Para releer y escribir con tus notas a mano

Planificar y escribir un retrato


Hasta ahora registraste información sobre las historias y sus protagonistas. En esta actividad
vas a empezar a escribir un retrato de alguno de ellos, Cées o Kamba en la historia de 1792
o en la de 2007, para lectores y lectoras que no leyeron el cuento.

Para eso, es necesario planificar el texto:

4. Releé las notas que tomaste en las actividades anteriores y anotá la información que te
parezca más útil para describir al personaje elegido.

5. Compartí con tu docente y con tus compañeros/as, a través de los medios que tengas
disponibles, y completá tus notas con las ideas que surjan del intercambio.

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Curso de articulación
Lengua y Literatura 1.° año

Para escribir y pensar la escritura

6. Escribí el retrato del personaje que elegiste.

Para pensar la escritura podés considerar las siguientes formas:


a. Podés organizar la información en tres párrafos. En el primer párrafo podés presentar al
personaje: quién es, cuál es su origen; en el segundo párrafo, cómo es, atendiendo a sus
rasgos físicos y en especial a su carácter; en el tercer párrafo, cómo se relaciona con los
otros personajes del cuento.
b. Escribí en tercera persona y en tiempo presente (por ejemplo: “Cées vive con sus padres
y asiste a la escuela con su amigo Kamba”).
c. Para describir a tu personaje podés usar adjetivos (“Cées tiene el pelo lacio”) y comparacio-
nes (“La amistad entre Cées y Kamba es tan fuerte como la unión de la tierra con el mar”).

Conservá este escrito porque vas a revisar la escritura antes de compartirlo.

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4. REVISIÓN DEL RETRATO


Es el momento de revisar el retrato que escribiste para poder ponerlo a punto y compartir-
lo. Además, vas a seguir conociendo a la autora a través de sus propias palabras.

Para revisar la escritura

1. Releé el retrato que escribiste para revisarlo a partir de las siguientes consideraciones:
a. ¿Incluiste la información que habías seleccionado como “la más importante” sobre
el personaje elegido?
b. ¿Esa información es clara e interesante para alguien que no leyó el cuento?
c. ¿Pudiste organizar el retrato en algunos párrafos agrupando la información sobre el
personaje, como se propone en la actividad 6, punto a. (página 13)?
d. Si viste que es necesario, reordená la información y no te olvides de separar cada
párrafo con un punto y aparte.

2. En esta parte de la revisión, vas a mirar un poco más en detalle las palabras que usaste
y los signos de puntuación dentro de los párrafos.
a. ¿Mantuviste la tercera persona y el tiempo presente a lo largo del texto?
b. ¿Hay repeticiones innecesarias? Anotá qué palabras repetiste y cómo podrías revisarlas:

c. ¿Usaste otros conectores distintos de “y” para relacionar las oraciones? Si hay mu-
chas “y” en tu escrito, fijate si podrías reemplazar algunas por las siguientes expre-
siones: además, por eso, porque, es más, para colmo, a pesar de todo, pero, sin
embargo, en cierta medida, luego, por último, por ejemplo, etcétera.
d. ¿Usaste punto y seguido para separar dentro del párrafo ideas completas sobre lo
que describís? Revisá también las comas en las oraciones; por ejemplo, para enu-
merar características del personaje o para hacer aclaraciones.
e. ¿Pusiste las mayúsculas en los nombres, en el título, al inicio del texto y después de
punto?
f. ¿En qué palabras tenés dudas sobre cómo se escriben? Anotá esas palabras y bus-
calas en el cuento o en un diccionario para ver cómo se escriben.

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Curso de articulación
Lengua y Literatura 1.° año

Para leer y registrar información

Una cita con Liliana Bodoc


Después de haber trabajado con el cuento “Antiguas cacerías”, de Liliana Bodoc, segura-
mente tendrás ganas de saber más sobre la autora. Vas a leer una parte de una entrevista
sobre algunos aspectos importantes de su vida y de su obra. Luego, vas a seguir completan-
do la ficha biográfica de la autora.

3. Leé los siguientes fragmentos de una entrevista a Liliana Bodoc.

—Un premiado libro tuyo, El espejo africano —situado en la Argentina y en la España de hace 200 años—, incluía al
general San Martín como personaje. ¿Te interesó esta época histórica?
—Sí, me interesó; porque también me interesa mucho la temática de la esclavitud, la esclavitud africana en este conti-
nente. Por ese lado apareció esta historia muy alejada del mármol y de la figura del prócer escolar. Aparece por ahí San
Martín, aparece la Revolución de Mayo como generadora de revoluciones en los personajes, más que como un aconte-
cimiento histórico. Hay quien me dice que desde La Saga de los Confines pasando por Memorias impuras y llegando a El
espejo africano, existe una línea histórica cronológica que se puede seguir. Y por ahí tienen razón.
—En un libro tuyo —Diciembre, Súper Álbum— utilizas todos los mecanismos y las estrategias del cómic. ¿Cuál es tu
relación con la historieta, por qué esa inclusión tan bien entrelazada en una novela tuya?
—Esto también tiene que ver con algunas lecturas muy básicas. Mis hermanos leían las revistas El Tony y D’Artagnan. Yo
leía la clásica Intervalo, que era para chicas, porque había cómics amorosos. Y la verdad es que no fui demasiado más
allá. Después sí, claro, leí El Eternauta, porque es obligación de un argentino que se precie, y algunas otras cosas por ahí,
pero en realidad no soy cultora del género. Para este libro me fui a investigar acerca de la técnica del cómic. Hablé con
dibujantes y me metí un poco en ese mundo para pasar sus códigos a la ficción narrativa. (…)
—Una frase tuya es “Hay que reconstruir las palabras”. ¿Puedes explicar un poco esta idea, sobre todo para el mundo
infantil?
—A mí me parece que los adultos, y especialmente los docentes, tenemos que volver a pensar en las palabras como
fundantes de la condición humana. Hay que volver a apasionarse con las palabras; las palabras pronunciadas, las palabras
escritas, el origen de las palabras, el cambio de las palabras, la mentira de las palabras. Creo que nos estamos olvidando
de que, en realidad, estamos hechos de eso, en gran medida. Y me parece que, a veces, uno habla de la literatura sin
pensar que el paso previo, indispensable, es volver a enamorarnos de nuestra lengua y de nuestras palabras. (…)
—¿Tienes un plan de escritura? ¿Cómo armas materialmente una novela?
—Soy bastante fóbica del orden; a mí me parece que uno va cambiando las fobias de lugar, al menos en mi caso. De hecho
empezar a escribir me sacó lo fóbico de ordenar mi entorno, y por ahí me lo trasladó a ordenar mi texto. Yo compro un
cuaderno; si voy a escribir esta novela, entonces compro un cuaderno para esta novela. En general, empiezo esbozando
el argumento; después los personajes, y los nombro. Y los pienso, y los describo muy a grandes rasgos. A veces hago toda
una línea temporal, sobre todo cuando hay novelas como El espejo africano donde los tiempos se cruzan. Por ejemplo,
me tocó hacerlo con Diciembre, Súper Álbum, adonde hay un diálogo permanente entre la historia del cómic y la historia
de la novela. Lo hago todo de una manera bastante obsesiva. Me gusta que esté todo en un solo lugar y prolijo. Tengo que
tener el dibujo de la novela. Cuando lo tengo, la entiendo. Y la puedo empezar a escribir.

Fuente: Fragmentos de entrevista a Liliana Bodoc. Podés leerla completa en “La ficción nos foguea en la emoción. Nos pone fuerte el ánimo.
Nos pone fuerte la templanza, la imaginación”, en Imaginaria. Revista quincenal sobre Literatura Infantil y Juvenil.
Disponible en [Link]

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G.C.A.B.A.
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Para leer el texto y comentar con otros/as lectores/as

4. Después de leer la entrevista, conversá con tu docente y con tus compañeros/as, por los
medios que tengan disponibles, sobre las siguientes cuestiones:
a. ¿Qué temas e ideas que plantea la autora se podrían relacionar con el cuento
“Antiguas cacerías”? Márquenlos en el texto para retomarlos en otra situación.
b. ¿Conocen las obras que se comentan? Si leyeron algunas de ellas en la escuela pri-
maria, pueden contar de qué se tratan o si les parecieron interesantes y para reco-
mendar.
c. La autora cuenta cómo hace para escribir sus historias. Fíjense cómo lo hace y com-
paren con lo que hacen ustedes. Pueden anotar parecidos y diferencias, teniendo
en cuenta lo que hicieron en la escritura del retrato o en otras oportunidades en
que hayan escrito textos en la escuela o fuera de ella.

Para releer y escribir con el texto a mano

5. Con la información de la entrevista, seguí completando la ficha biográfica de Liliana


Bodoc con nuevos datos.

FICHA BIOGRÁFICA: LILIANA BODOC

Lugar y fecha de nacimiento.

Lugar y fecha de muerte.

Libros que escribió.

Premios.

Temas que le interesan a la


autora para escribir.

Ideas de la autora sobre la


palabra poética.
Otros datos, ideas u
opiniones sobre Bodoc que
te hayan llamado la atención.

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Curso de articulación
Lengua y Literatura 1.° año

ANTIGUAS CACERÍAS
(ESTOS HECHOS OCURRIERON EN LA CIUDAD DE MONTEVIDEO,
AÑO 2007. PERO COMENZARON MUCHOS SIGLOS ATRÁS).

Se trataba de los nombres más extraños en la lista de alumnos de primer grado.


Muchos niños todavía lloraban la ausencia de sus madres, que acababan de dejarlos
por primera vez en la puerta de la escuela. Otros miraban con los ojos muy abiertos
aquella aula desconocida. Para detener tanto desconsuelo, la maestra comenzó con
las presentaciones.
—Mi nombre es Alicia —dijo. Y caminó entre sus alumnos—: ¿Cuál es tu nombre?
¿Y el tuyo...? ¿Cuál es tu nombre? Preguntando así, la señorita Alicia llegó hasta el
niño de ojos azules y pecas rojizas.
—¿Cuál es tu nombre?
—Cées Vondel.
—Es muy lindo. —La señorita Alicia repitió en voz alta para que todos escucharan
bien—: Él se llama Cées.
Cuatro bancos después, le tocó el turno al niño de piel oscura y pelo ensortijado.
—¿Cuál es tu nombre?
—Kamba Maï.
—¡Kamba! —repitió la señorita Alicia. Y agregó otra vez—: Es un hermoso nombre.
Cées Vondel y Kamba Maï eran nombres que evocaban paisajes lejanos. Uno sonaba
a mar.
El otro sonaba a tierra roja.
Aquel primer día de clases empezó la amistad. Por entonces, ni ellos sabían el
origen de sus nombres. Tampoco sabían por qué causa se los habían puesto.

En los años siguientes, Cées Vondel y Kamba Maï asistieron a la misma escuela. Sus
nombres seguían siendo los más extraños en la lista de alumnos.
—¿Cuál es tu nombre?
—Cées.
—¿Cuál es tu nombre?
—Kamba.
En segundo grado, Cées y Kamba se sentaron en el mismo banco, compartieron los
lápices de colores y los recreos.
En tercer grado, los dos niños pudieron responder cuando la señorita les preguntó
por el origen de sus apellidos.
—Holandés —dijo Cées Vondel.
—Bantú —dijo Kamba Maï.
La maestra de cuarto grado fue un poco más lejos. Y les pidió a los niños que
averiguaran con sus padres la historia de aquellos nombres. Las respuestas de Cées

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y Kamba fueron parecidas. Se trataba de nombres que habían permanecido en las


familias a lo largo de muchas generaciones.
—Entonces —dijo la maestra de cuarto grado—, recibieron sus nombres como una
herencia.
—Sí —dijo Kamba.
—Sí —dijo Cées.
Cuando cursaban quinto grado, la amistad entre Cées y Kamba ya había atravesado
los muros de la escuela. Era habitual que estudiaran juntos y que, en las tardes libres,
fueran a jugar a la pelota.
En el verano de ese mismo año, el matrimonio Vondel invitó a Kamba Maï a
pasar unos días de vacaciones. Las familias Vondel y Maï se pusieron de acuerdo. Y
a principios de enero, Cées y Kamba se sentaron en el asiento trasero del auto que
manejaba el señor Vondel. Estaban alegres.
Iban a viajar en dirección al mar. No podían saber que, de algún modo, viajarían
también en dirección al pasado.
Dos noches después, llovía con fiereza sobre
el mar. Las lluvias que caen durante el día
suelen ser tristes. Las lluvias que caen por
la noche son misteriosas.
Cées y Kamba habían elegido dormir en
una habitación pequeña y atiborrada de
objetos en desuso. Pero, a cambio, estaba
ubicada en la parte más alta de la casa que
el matrimonio Vondel había alquilado para
sus vacaciones.
Cées Vondel abrió los ojos. La casa estaba
en silencio. Kamba dormía en la cama de al
lado.
Afuera, la lluvia saturaba el mar; el viento
alzaba olas inmensas. Y, de tanto en tanto, los
relámpagos iluminaban aquella fiesta a la que
los hombres no estaban invitados. El niño de ojos
azules y pecas rojizas no podía recordar si había
soñado. Ni siquiera, si había dormido. Se levantó
muy despacio y, como sintió frío, se envolvió en
una manta.
Estaba decidido a sentarse junto a la pequeña
ventana que daba al mar. Antes de hacerlo, se
detuvo a mirar a su amigo. Sin embargo, no lo hizo con los ojos de siempre. Cées no estaba
pensando en despertarlo a golpes de almohada; no estaba pensando en darle un susto.
Porque, en ese momento, Cées Vondel no estaba pensando como un niño.

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Curso de articulación
Lengua y Literatura 1.° año

Al fin, se alejó de la cama donde dormía Kamba Maï, y tomó su puesto en la ven-
tana. Sus ojos se adentraron en la tormenta marina con la precisión de un marino
experimentado.

—¡Rápido! ¡Rápido! —gritaba el capitán Cées Vondel.


Era el año 1792. El célebre marino Cées Vondel estaba al mando de un barco que se
dirigía a las costas de América del Sur con un cargamento de esclavos. Aquellos cientos
de prisioneros habían sido obtenidos en África durante largos meses de cacería. El
capitán Cées Vondel, un holandés afamado por su pericia, le hablaba a la tormenta:
—¡No creas que vas a estropear mi travesía! ¡No gastes tu tiempo conmigo,
pequeña! —Y agregaba—: ¡Regresa al sitio del cual viniste, porque nunca una tormenta
fue capaz de torcerme el brazo!
Eso decía el capitán Vondel. Y era verdad.
Aquel viaje del año 1792 era especialmente importante. El barco del capitán Vondel
traía un cargamento valioso. Hombres y mujeres jóvenes y sanos, algunos niños. Y
además, un príncipe. ¡Un príncipe africano podría venderse en América por muchas
monedas de oro...!
En su corazón, el capitán Cées Vondel admitía estar frente a una de las peores
tormentas que le había tocado atravesar durante su vida de marino. Sin embargo,
jamás sus hombres iban a notar que estaba atemorizado. Por el contrario, el capitán
Cées Vondel aparentaba un buen humor que estaba lejos de sentir:
—¡Sopla, ruge, brama! —le decía a la tormenta—. Que, mientras tanto, yo me río.

Kamba Maï se incorporó en la cama. Su amigo estaba frente a la ventana, envuelto


en una manta. Riendo a carcajadas.
—¿Qué pasa? —preguntó Kamba.
Cées giró sobresaltado. Y no respondió nada.
—¿Por qué te estás riendo? —volvió a preguntar su amigo.
—No sé... Me parece que estaba dormido. Y soñaba.
—¿Cómo era el sueño?
—No sé.
Cées Vondel regresó a su cama. Unos minutos después, los dos niños dormían con
ruido de lluvia.

Para alegría de los niños, el día siguiente amaneció soleado. De todos modos, dijo
la señora Vondel, no irían a la playa sino hasta la tarde, cuando el sol calentara un
poco más.
Kamba y Cées optaron por jugar en los alrededores de la casa. Unas lomas con
árboles eran un buen sitio para encontrar algo divertido para hacer. Por ejemplo,
buscar los insectos que salen después de la lluvia. Los niños decidieron hacerlo
por separado. Luego se reunirían a considerar sus tesoros. Posiblemente los harían

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enfrentarse, insecto contra insecto, en un área de combate limitada por pequeñas


piedritas.
Cées y Kamba se separaron. El cielo, que tan limpio había amanecido, comenzaba
a oscurecerse por el Sur. Cées Vondel optó por buscar entre las raíces salientes de los
árboles. Y debajo de las piedras. Kamba Maï prefirió adentrarse en unos matorrales
muy altos. Una vez dentro, comenzó a caminar mirando el suelo, en busca de sus
insectos gladiadores. Entonces una fuerte ráfaga de viento sacudió el matorral, que
superaba bastante la altura del niño. Sin saber muy bien por qué, Kamba se acuclilló y
se quedó inmóvil. Era como si alguien lo estuviese buscando para hacerle daño, como
si estuviese perseguido. En todo caso, como si la persona que andaba por allí no fuese
su mejor amigo, sino un extranjero feroz.

Kamba Maï era un príncipe honrado y amado por su gente. Desde muy joven
condujo los destinos de su pueblo, y llevó con orgullo las insignias del clan al que
pertenecía: el escudo, la piel de animal sagrado, y las armas.
Kamba Maï había defendido a los suyos contra todos los males. Al menos, eso creía.
Pero la llegada de aquellos cazadores de esclavos lo estaba dejando sin corazón. Por meses,
desde el arribo del temible capitán holandés, muchos hombres y mujeres desaparecían. El
príncipe Kamba Maï sabía que eran cazados con redes y encadenados. Cuando la cacería
fuera suficiente, los cargarían a bordo del barco para llevarlos a un mundo sin color. Allí los
venderían según la estatura, la fuerza y el estado de los dientes. Allí los transformarían en
sombras, en sombras con huesos, en huesos sin alma.
La osadía de los cazadores de esclavos era tanta que al fin se atrevieron a atacarlos
en su propio poblado. El ataque fue sorpresivo. Los hombres jóvenes y los hombres
viejos intentaron defenderse, pero nada lograron contra las armas de los cazadores.
Detrás de la última línea de maleza, el príncipe Kamba Maï esperaba su suerte. En
poco tiempo más llegarían hasta él los cazadores blancos. Pero algo había decidido...
No se dejaría atrapar sin dar batalla.

—¡Aquí estás!
Un rostro blanco y sonriente se asomó entre la maleza.
—¿Por qué estás ahí? No estábamos jugando a escondernos —dijo Cées—.
¿Encontraste insectos para luchar?
Kamba Maï no respondió. Su amigo siguió hablando.
—¡Vamos, Kamba! ¡Vamos a jugar! Yo encontré un escarabajo azul.
Kamba, el niño de piel oscura y pelo ensortijado, pareció regresar de algún sitio
remoto. Se levantó. Sacudió su ropa. Y caminó detrás de su amigo.
El sol no duró demasiado. Al mediodía, la playa estaba gris y ventosa. La señora
Vondel les dijo que no estuvieran tristes. Por suerte, habían traído muchos juegos. Y
con seguridad, la mañana siguiente sería soleada.

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Curso de articulación
Lengua y Literatura 1.° año

Cuando los padres de Cées se retiraron a descansar después del almuerzo, les
pidieron a los niños que permanecieran jugando en la habitación. Cées y Kamba
asintieron de mala gana. Y subieron la escalera empinada que los llevaba a la habitación
más alta de la casa.
Aquella tarde nada los entretenía. Solo el mundo de afuera tenía atractivo para ellos.
—Mis padres duermen una siesta larga en las vacaciones —dijo Cees—. No van a darse
cuenta si salimos un rato. Kamba Maï estaba de acuerdo. Y sonrió para demostrarlo.

Un rato después, Cées y Kamba caminaban por la orilla del mar. No había nadie en la
playa; a excepción de algunos enamorados y algunos atletas, que pasaban sin mirarlos.
Los niños llegaron adonde el mar chocaba contra una alta pared de roca. Treparon
por ella, y continuaron avanzando. No tenían frío ni apuro. No tenían presentimientos
ni miedo. Al fin, llegaron a un sitio donde el mar se arremolinaba, encajonado entre
paredes rocosas. Justo entonces, comenzaba a llover. Y hasta los enamorados y los
atletas volvían a sus refugios. Todos los seres buscaban cobijo. En cambio, Cées Vondel
y Kamba Maï estaban sumergidos en su libertad.
—Bajemos para tocar el agua —dijo uno.
—Bajemos —asintió el otro.
Las paredes rocosas estaban ennegrecidas por diminutas plantas acuáticas. Abajo,
el mar ejercía su poder. Arriba, el cielo lloraba. Cada uno por su lado, aunque cerca,
los niños descendían. Kamba Maï ya estaba muy cerca de alcanzar una saliente en la
que sentarse, de modo tal que sus pies tocaran el agua.
Entonces, hubo un encadenamiento de pequeños hechos, como cuentas
hilvanadas en el collar de la desgracia. Una gaviota que se detuvo y llamó la atención
de Kamba Maï, una piedra floja, el ángulo del pie al apoyarse, una acumulación de
musgos donde las manos intentaron aferrarse. Y en un segundo, todo era diferente.

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La realidad cambiaba su telón de fondo. Instantes atrás, era una tarde de juegos.
Ahora, un niño había caído en un profundo pozo de mar, rodeado de paredes rocosas
que no podía trepar.
La primera reacción de Cées Vondel fue la completa inmovilidad. Después buscó
a su alrededor... No había nadie a la vista. Abajo, su amigo intentaba sostenerse
a flote. Y le pedía ayuda.

—¡Hombre al agua...! —advirtieron los centinelas del barco que navegaba


rumbo a las costas de América del Sur.
Amanecía. La tormenta que la noche anterior había tenido en alerta a toda
la tripulación estaba agotada. No hacía mucho que el capitán Cées Vondel
descansaba, cuando despertó a causa de las voces.
—¡Es el príncipe africano! —gritaban sus hombres—. ¡El príncipe se arrojó
al agua!
El capitán Cées Vondel no demoró nada en abandonar su camarote y
subir a cubierta. El príncipe Kamba Maï, que había logrado deshacerse de
sus cadenas, elegía perderse en las profundidades del mar antes que ser
vendido en los mercados como un animal de carga.
El capitán holandés, sin embargo, no iba a permitir que un prisionero
decidiera un destino distinto del que le correspondía. Por eso detuvo a sus
hombres cuando estos se aprontaban a disparar sobre el príncipe africano.
Intentarían capturarlo con vida... Si lo mataban, no harían más que ayudarlo
a cumplir su deseo. El príncipe prefería morir. El capitán deseaba llevarlo a
tierra firme como esclavo de alto precio.
—¡Una red...! —pidió el capitán—: ¡Traigan pronto una red de
pesca!
Para entonces, el príncipe estaba a merced de un mar
todavía nervioso después de la tormenta nocturna. Salía el
sol. Y hacía que toda la escena se viera dorada y roja. El
capitán se colocó en posición. Iba a tirar la red, iba
a pescar a un hombre. Y reía como solía hacerlo
cuando deseaba disimular su miedo o su dolor.
—¡Disfruta de tu último instante de libertad,
príncipe! —gritó el capitán Cées Vondel, aun
sabiendo que era imposible hacerse escuchar
por sobre el ruido del mar.
Clavó los ojos azules en el
príncipe, y advirtió:
—¡Ahí va mi red...!

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Curso de articulación
Lengua y Literatura 1.° año

—¡Toma mi mano! ¡Toma mi mano, Kamba! —decía Cées Vondel.


El niño había descendido y, acostado sobre el piso rocoso, se estiraba más allá de
lo posible, intentando ayudar a su amigo.
—Un poco más —pedía—. Un poco más.
Kamba Maï, por su parte, luchaba por alcanzar la mano, las rocas, la vida. La
cercanía de su amigo le había devuelto las fuerzas y la calma. Kamba sabía nadar, y
Cées estaba cerca.
—¡Ya está...! —gritó Cées Vondel—. ¡No te sueltes, Kamba! ¡No te sueltes...!

La red cayó sobre el príncipe.


—¡Te atrapé! ¡Estás atrapado como un pez! —gritó el capitán Vondel. Y ordenó que
remolcaran al prisionero.
Unos minutos después, el príncipe Kamba Maï y el capitán Cées Vondel estaban
frente a frente. Ojos negros sobre ojos azules; los dos con la misma furia.
—Es mi trabajo —dijo el capitán.
—Es mi libertad —respondió el príncipe en su propia lengua.
—No puedo dejar que decidas tu suerte. Sería un mal ejemplo para los demás
esclavos —dijo nuevamente el capitán Cées Vondel, que parecía menos feliz de lo
esperado.
—Sale el sol —dijo el príncipe en su lengua.

Cées Vondel y Kamba Maï caminaban, uno junto al otro, por una orilla de América
del Sur. Aquel día de vacaciones había amenazado con transformarse en un dolor para
toda la vida.
—Gracias —dijo Kamba Maï. Y agregó—: Tenía miedo.
—Yo también —respondió Cées Vondel.
Era urgente pasar a otra cosa. Kamba Maï señaló un espacio entre las nubes:
—Sale el sol —dijo.

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VENTANAS A LILIANA BODOC

Mentir para decir la verdad


En la charla “TEDxJoven@RíodelaPlata - Liliana Bodoc - Mentir para decir
la verdad”, en TEDxYouth, la autora comparte su mirada sobre la palabra
poética y el lugar de la literatura en la vida de las personas.

Disponible en [Link]

Los confines de la palabra


En el programa “Los confines de la palabra / Lo poético”, de Canal Encuentro,
la autora reflexiona a lo largo de cuatro capítulos sobre distintos temas que
aborda en sus obras: lo poético, lo mágico, la muerte, la memoria.

Disponible en [Link]

Hilar fino
En la entrevista “Hilar fino / Programa 5 / Liliana Bodoc”, en Canal Acequia,
la autora cuenta cómo empezó su recorrido como escritora y cómo la
escritura forma parte de su historia de vida.

Disponible en [Link]

Versiones audiovisuales de cuentos


Podés ver y escuchar algunos cuentos de Liliana Bodoc leídos e interpretados
con voz, imágenes, música, audio y planos de la cámara. Por ejemplo:

• Amigos por el viento.


“Cuentos: Julieta Díaz lee ʽAmigos por el vientoʼ de Liliana Bodoc -
Calibroscopio - Canal Pakapaka”, en Pakapaka.

Disponible en [Link]

• La sonrisa de Zhang.
“Cuento: ʽLa sonrisa de Zhangʼ de Liliana Bodoc, leído por Pablo Herrero -
Canal Pakapaka”, en Pakapaka.

Disponible en [Link]

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