0% encontró este documento útil (0 votos)
31 vistas30 páginas

Terrorismo y Nación en Euskadi

Este artículo analiza la influencia del terrorismo de ETA en los procesos de nacionalización en la margen izquierda del Nervión en el País Vasco durante la década de 1980. El autor argumenta que el terrorismo, particularmente el de ETA debido a su magnitud, ha sido un factor clave en la desnacionalización española en esta región. Donde sus enemigos ideológicos ofrecían una alternativa política y social, ETA actuó con especial crueldad para eliminarlos e imponer su modelo político e identitario monista.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
31 vistas30 páginas

Terrorismo y Nación en Euskadi

Este artículo analiza la influencia del terrorismo de ETA en los procesos de nacionalización en la margen izquierda del Nervión en el País Vasco durante la década de 1980. El autor argumenta que el terrorismo, particularmente el de ETA debido a su magnitud, ha sido un factor clave en la desnacionalización española en esta región. Donde sus enemigos ideológicos ofrecían una alternativa política y social, ETA actuó con especial crueldad para eliminarlos e imponer su modelo político e identitario monista.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

ESTUDIOS VASCOS

Terrorismo y nacionalización en
Euskadi: el caso de la margen
izquierda

Terrorism and nationalisation in the Basque Country:


the case of the Left Bank of the Estuary of Bilbao.

Raúl López Romo*

RESUMEN Este artículo analiza la influencia del terrorismo sobre los procesos de naciona-
LABURPENA lización. Se aplica la lente sobre un área concreta del País Vasco: la comarca de
ABSTRACT la margen izquierda de la ría del Nervión. El miedo ha sido un ingrediente fun-
damental del proceso político en la Euskadi de las últimas décadas. El terrorismo
(sobre todo el de ETA, por su magnitud) ha sido un factor clave de desnacionali-
zación española. Allí donde sus enemigos ideológicos constituían una alternativa
política y social, ETA se aplicó con particular saña para eliminarlos.

Artikulu honek terrorismoak nazionalizazio-prozesuetan izan duen eragina


aztertzen du. Ikuspegia Euskal Herriko gune jakin batean jartzen da: Nerbioi
itsasadarraren ezkerraldeko eskualdea. Beldurra prozesu politikoaren funtsezko
osagaia izan da azken hamarkadetako Euskadin. Terrorismoa (batez ere ETArena,
bere garrantziarengatik) desnazionalizazio espainiarraren funtsezko faktorea izan
da. Bere etsai politikoek alternatiba politiko eta soziala eratzen zuten lekuetan,
ETAk amorru bereziz jardun zuen haiek ezabatzeko.

This article analyzes the influence of terrorism on nation-building. Our case study
deals with the Basque Country and more specifically with the left bank of the Es-
tuary of Bilbao. Fear has been a very important ingredient of the political process
in the Basque Country over the last decades. Terrorism (and, most of all, the one
of ETA, because of its magnitude) has been a key factor in the so-called Spanish
denationalization. There where ETA’s ideological enemies formed a political and
social alternative, the organization acted in a particular cruel way to eliminate them.

PALABRAS CLAVE Terrorismo, nacionalización, ETA, margen izquierda


GAKO-HITZAK Terrorismoa, nazionalizazioa, ETA, ezkerraldea
KEY WORDS Terrorism, nation-building, ETA, Left Bank (Biscay)

Realizado en el proyecto de investigación HAR2014-51956-P. Agradezco a Barbara van der


Leeuw, Gaizka Fernández Soldevilla y Gorka Angulo su lectura y sugerencias, y a Florencio
Domínguez, Rafael Leonisio, Arantza López, Fidel Raso y José Antonio Pérez su inestima-
ble ayuda en tareas de documentación. María José Villa me animó a escribir esto y a recupe-
* Centro para la Memoria de las rar la figura de Juantxu Rodríguez. Lo que pueda haber aquí de interesante se lo debo a ella.
Víctimas del Terrorismo
Email:
exposicion@centromemorialvt. Fecha de recepción/Harrera data: 11-06-2017
com Fecha de aceptación/Onartze data: 4-09-2017
93

Sancho el Sabio, 40, 2017, 93-122


SANCHO EL SABIO

El terrorismo es una herramienta utilizada por grupos clandestinos de 1. INTRODUCCIÓN


dimensiones reducidas para infundir miedo entre sus oponentes y al-
canzar determinados objetivos políticos mediante la violencia1. En este
artículo analizo la influencia de este fenómeno sobre los procesos de
nacionalización, los que contribuyen a que las personas sientan perte-
necer a una/s determinada/s patria/s y no a otra/s.
Justo Beramendi y Antonio Rivera han definido que “la nacionali-
zación es la construcción social de una nación, es decir, el proceso por
el cual una sociedad dada va asumiendo que es nación hasta quedar
«nacionalizada»”2. Para Alejandro Quiroga, el ámbito micro es quizás
“donde mejor podemos analizar la nacionalización de masas”3. Aten-
diendo a esta conjetura, aplicaré la lente sobre un área concreta del País
Vasco: la comarca de la margen izquierda de la ría del Nervión. Ésta
incluye las localidades de Barakaldo, Sestao, Portugalete y Santurtzi,
que suman en torno a 250.000 habitantes en el llamado Gran Bilbao.
ETA, Euskadi Ta Askatasuna (País Vasco y Libertad) y su entorno,
la “izquierda abertzale”, han tratado de imponer su modelo político e
identitario monista sobre un país que historiadores y otros científicos
sociales no han cesado de definir como plural4. Este intento de ingenie-
ría social totalitaria desembocó en una campaña violenta que arrancó
en 1968 y que tuvo una de sus expresiones más crudas en la década
de 1980, la más sangrienta del terrorismo en el País Vasco. Por eso me
centraré en ella.
Los procesos de nation-building se desarrollan a través de tres vías
diferentes5: 1) Desde el ámbito político-administrativo: por ejemplo,
en el mundo educativo o en el servicio militar. 2) En los circuitos de
sociabilidad formal, tales como los sindicatos, los centros regionales
(muy relevantes en la margen izquierda6), los partidos políticos u otras

1 Juan Avilés: “Prólogo”, en VVAA: Las armas NBQ-R como armas de terror, Madrid,
Ministerio de Defensa, 2011, p. 15.
2 Justo Beramendi y Antonio Rivera: “La nacionalización española: cuestiones de teoría y
método”, en Félix Luengo y Fernando Molina (eds.): Los caminos de la nación: factores de
nacionalización en la España contemporánea, Granada, Comares, 2016, p. 7.
3 Alejandro Quiroga: “La nacionalización en España. Una propuesta teórica”, Ayer, 90,
2013, p. 23.
4 Partiendo de referencias como la obra clásica de Juan Pablo Fusi: El País Vasco: plura-
lismo y nacionalidad, Madrid, Alianza, 1984.
5 Para un panorama de las diferentes vías útiles para la nacionalización, vid. Mariano Es-
teban de Vega y Mª Dolores de la Calle (eds.): Procesos de nacionalización en la España
contemporánea, Salamanca, Universidad de Salamanca, 2010.
6 José Antonio Pérez informa de que “a finales de la década de los 60 existían 26 centros
regionales en Vizcaya, de los cuales 15 se encontraban en la margen izquierda y, de ellos,
12 se localizaban en Baracaldo”. Los años del acero: la transformación del mundo laboral
94 en el área industrial del Gran Bilbao (1958-1977). Trabajadores, convenios y conflictos,

Sancho el Sabio, 40, 2017, 93-122


ESTUDIOS VASCOS

organizaciones de la sociedad civil, las cuales pueden intervenir en el


espacio público. 3) En la esfera privada: fundamentalmente, en el seno
de la familia o del grupo de amigos, donde se transmiten narrativas
sobre la nación; es lo que Jon Juaristi ha llamado “historias de nacio-
nalistas”, que resultan clave para reforzar la identidad y la cohesión del
colectivo7.
Además, hay diferentes métodos útiles para la nacionalización, que
pueden ser empleados desde una o varias de las citadas vías: cambios en
la denominación de las calles o en la estatuaria urbana, convocatoria de
manifestaciones, colocación de carteles, pintadas sobre los muros de las
localidades… De entre todos estos métodos he escogido uno extremo,
la violencia política, que nos permitirá observar detalles inapreciables
en un ángulo más amplio. En el futuro será preciso completar este aná-
lisis con otros que atiendan al resto de elementos en juego, calibrando
el peso de cada uno. De partida, este trabajo se alinea con otros que han
señalado que el miedo ha sido un ingrediente fundamental del proceso
político en la Euskadi de las últimas décadas y han apuntado al terro-
rismo (sobre todo el de ETA, por su magnitud) como un factor clave de
desnacionalización española8.
La violencia tiene un carácter fundacional para muchos estados na-
ción, tanto en Europa como fuera del viejo continente. Nuestras demo-
cracias se asientan sobre los rescoldos de guerras mundiales y civiles,
de revoluciones y dictaduras que a menudo contribuyeron a homoge-
neizar el panorama étnico dentro de las respectivas fronteras9. Desde
finales de los años sesenta del siglo XX una nueva oleada de terrorismo,
dentro de la cual el de índole secesionista (IRA, ETA) tuvo un protago-
nismo destacado10, retomó esa senda de nacionalización por la fuerza.
En términos absolutos, esa oleada generó niveles de violencia inferiores
a los de las décadas de 1930 y 1940. No obstante, sabemos también
que el impacto psicológico de los atentados terroristas trasciende de los
daños directos que provocan11.

Madrid, Biblioteca Nueva, 2001, p. 86.


7 Jon Juaristi: El bucle melancólico: historias de nacionalistas vascos, Madrid, Espasa,
1997, pp. 17-19.
8 Sobre la cuestión del miedo vid. Francisco J. Llera y Rafael Leonisio: “La estrategia del
miedo: ETA y la espiral del silencio en el País Vasco”, Informe del Centro Memorial de las
Víctimas del Terrorismo, 1, 2017. Sobre la influencia del miedo en la desnacionalización
española vid. Fernando Molina: “Intersección de procesos nacionales. Nacionalización y
violencia política en el País Vasco, 1937-1978”, Cuadernos de Historia Contemporánea,
35, 2013, pp. 63-87.
9 Fernando Molina y José Antonio Pérez: “Violencia y nacionalización de masas: el fran-
quismo”, en Félix Luengo y Fernando Molina (eds.): Los caminos de la nación…, p. 122.
10 Eduardo González Calleja: El laboratorio del miedo: una historia general del terroris-
mo, desde los sicarios a Al Qa’ida, Barcelona, Crítica, 2012.
11 Fernando Reinares: “Democratización y terrorismo en el caso español”, en José Félix 95

Sancho el Sabio, 40, 2017, 93-122


SANCHO EL SABIO

Primero resumiré algunos de los rasgos característicos de la margen


izquierda en la segunda mitad del siglo XX: población, lugares de pro-
cedencia de los vecinos, tasas de paro, etc. A continuación, veremos de-
talles sobre el comportamiento electoral y sobre las identidades territo-
riales en liza. Antes de las conclusiones, nos centraremos en el impacto
nacionalizador de las políticas violentas a través de dos indicadores: 1)
Las víctimas mortales del terrorismo en la margen izquierda, con aten-
tados que vinieron precedidos de campañas de señalamiento agresivo
del otro. 2) Las reacciones sociales (si las hubo) tras dichos atentados.
Nos iremos moviendo entre dos planos: uno general, la estructura
social, y otro concreto, los sentimientos de pertenencia y las repercu-
siones de la violencia sobre los individuos. En este sentido, seguimos
un planteamiento metodológico deudor de la historia sociocultural12.
En suma, ésta plantea que a la hora de explicar la realidad no han de
desdeñarse los condicionantes contextuales ni las experiencias y op-
ciones personales, dado que ambas esferas se retroalimentan en una
dinámica compleja.

Una selección de instantáneas de Juantxu Rodríguez ilustra estas pá- 2. DOS VIDAS
ginas, reflejando la hegemonía del nacionalismo vasco radical en cuan- ROTAS
to a la expresión de las identidades territoriales. Agradezco la genero-
sidad de su familia, que me permitió reproducir aquí varias imágenes
muy significativas13. La fotografía es un lenguaje (visual) más directo
que el escrito; sin embargo, en el primero pueden perderse matices que
sí es posible recoger en el segundo, de ahí la necesidad de combinarlos.
Y es que, como nos dice Susan Sontag, “las fotografías, que en sí mis-
mas no explican nada, son inagotables invitaciones a la deducción, la
especulación y la fantasía”14.
Al igual que buena parte de la población de la margen izquierda,
Juantxu Rodríguez fue un inmigrante. Nació en 1957 en Casillas de
Coria, un pueblo de la provincia de Cáceres, y marchó a Vizcaya con
corta edad. La familia de Juantxu Rodríguez recaló en Portugalete, don-
de el joven se inició en la fotografía. Pero, siguiendo la frase de Howard

Tezanos, Ramón Cotarelo y Andrés de Blas (eds.): La transición democrática española,


Madrid, Sistema, 1989, p. 612.
12 En la línea de Luis Castells y Antonio Rivera: “Una inmensa fábrica, una inmensa fon-
da, una inmensa sacristía (el espacio urbano vasco en el paso de los siglos XIX al XX)”, en
Luis Castells (ed.): El rumor de lo cotidiano: estudios sobre el País Vasco contemporáneo,
Bilbao, Universidad del País Vasco, 1999, pp. 13-54.
13 Las fotografías aparecieron publicadas en Juantxu Rodríguez y Carlos de Andrés: Juan-
txu Rodríguez: el sueño de un fotógrafo, Madrid, La Fábrica, 2007.
96 14 Susan Sontag, Sobre la fotografía, Madrid, Alfaguara, 2005 [1977], p. 42.

Sancho el Sabio, 40, 2017, 93-122


ESTUDIOS VASCOS

Chapnik: “los fotógrafos son nómadas; su territorio es el mundo”15. En


sus trabajos sobre el Bronx mostró llamativas concomitancias con la
zona de la ría de Bilbao que le era tan familiar: los yonquis, las ruinas
urbanas y, pese a todo, el flujo constante de la vida cotidiana en los
mercados o en las calles.

Fig. 1. Un grupo de jóvenes con estética heavy posa ante un muro en el que se
reclama la “libertad” de detenidos.
Fuente: Archivo Personal de Juantxu Rodríguez. Serie margen izquierda.

El Portugalete de Juantxu Rodríguez fue también el de José María Por-


tell, el primer periodista al que ETA arrebató la vida, en junio de 1978.
Dos pistoleros lo acribillaron a balazos cuando salía de su piso en la lo-
calidad jarrillera. Portell, como se recuerda en su obra Euskadi: amnistía
arrancada (1977), era un reportero especializado en la banda terroris-
ta que pretendía “acercarse a la objetividad”16. Su forma de tratar la ac-
tualidad era distinta a como Juantxu Rodríguez se planteaba su labor,
concediendo gran relevancia a la mirada subjetiva. No obstante, ambos
compartieron, aparte de profesión y localidad de residencia, su coraje a la
hora de relatar la realidad. Fueron testigos molestos frente a la razón de la
fuerza. El propio Juantxu Rodríguez murió algo más de una década des-
pués que Portell, tiroteado por un marine mientras cubría para el diario El
País la invasión estadounidense de Panamá (1989).

15 Howard Chapnik: Truth Needs No Ally: Inside Photojournalism, Columbia y Londres,


University of Missouri Press, 1994, p. 8.
16 José M.ª Portell: Euskadi: amnistía arrancada, Barcelona, Dopesa, 1977. 97

Sancho el Sabio, 40, 2017, 93-122


SANCHO EL SABIO

Tanto durante el franquismo como después de acabado éste, la violen-


cia política fue un ingrediente habitual en la zona donde Juantxu Rodrí-
guez creció, la que después él mismo retrató durante una de sus etapas
más decadentes17. A continuación expondremos ciertos datos generales
sobre la margen izquierda para contextualizar los apartados que se de-
dican a su evolución electoral e identitaria. Ésta estuvo marcada en los
años que nos ocupan por la construcción de la recién nacida autonomía
vasca, la persistencia de una cruda espiral terrorista, una fuerte crisis
económica y una gran transformación del tejido sociolaboral.

Gracias al baby boom y a la recepción de un potente y continuado 3. UNA SOCIEDAD


flujo migratorio, en un lapso de apenas veinte años (1950-1970) todas AGITADA
las localidades de la margen izquierda aumentaron sustancialmente su
población, llegando en ciertos casos a cuadruplicarla. Barakaldo pasó
de 42.240 a 108.757 habitantes, Sestao de 19.969 a 37.312, Portugalete
de 12.211 a 45.589 y Santurtzi de 10.224 a 46.194. En la década de los
ochenta, el “éxodo rural” hacia las áreas industriales (Madrid, Cataluña,
País Vasco…) había tocado a su fin. La siguiente oleada de inmigración,
protagonizada por personas provenientes sobre todo del extranjero, no
arribó hasta la primera década del siglo XXI.
Al mismo tiempo, los índices de natalidad decrecieron y la pobla-
ción fue envejeciendo y disminuyendo, tanto en el conjunto de la CAV
(Comunidad Autónoma Vasca) como en la margen izquierda, un área
que sufrió un duro golpe en su tejido laboral. Tras el inicio de la crisis
económica a mediados de la década de 1970, en 1981 la tasa de paro al-
canzó en Bizkaia el 22,3%, algo por encima de la media del País Vasco,
que estaba en ese momento en el 21,1%. Entre los menores de 24 años
la cifra se disparaba al 57,1%, lo que abonaba la falta de expectativas
vitales de la juventud. En 1986 la tasa de paro de Barakaldo estaba en el
27,5% de la población mayor de 16 años, mientras que la de Portugalete
alcanzaba el 26,8% y la de Santurtzi el 30,2%.
Los datos de desempleo en la margen izquierda, así como los indi-
cadores de salud (incidencia del alcoholismo o de enfermedades como
cáncer o sida) superaban la media de Euskadi18. Mientras tanto, en la
primera mitad de la década de los ochenta el IPC experimentaba en

17 El reportero Fidel Raso aporta un interesante relato en primera persona sobre el foto-
periodismo durante los años de plomo en Euskadi: “Fotografía y periodismo en los ‘años
de plomo’ en el País Vasco”, en http://www.fronterad.com/?q=fotografia-y-periodis-
mo-en-‘anos-plomo’-en-pais-vasco (5 de junio de 2017).
18 Los datos sobre salud en Gobierno Vasco: Ciudades saludables. Margen izquierda, Vi-
98 toria-Gasteiz, Gobierno Vasco, 1990, pp. 9 y 75.

Sancho el Sabio, 40, 2017, 93-122


ESTUDIOS VASCOS

Euskadi un crecimiento anual superior al 10%, con un pico del 15%


en 1981. La consecuencia inmediata fue la extensión de la pobreza y la
pérdida de poder adquisitivo de los trabajadores.

Tabla 1. Población por ámbitos territoriales y año.

1981 1986 1991


España 37.682.355 38.638.052 38.872.268
País Vasco 2.141.809 2.136.100 2.104.041
Bizkaia 1.189.278 1.179.150 1.155.106
Gran Bilbao 936.848 926.949 905.468
Barakaldo 115.036 110.872 105.088
Sestao 40.374 38.148 35.948
Portugalete 58.071 57.794 55.823
Santurtzi 53.919 52.502 50.466
Total m. izda. 267.400 259.316 247.325
Fuente: elaboración propia a partir de datos del INE y del Eustat19.

Como puede verse en la tabla 1, la disminución de la población fue


particularmente llamativa en los casos de Barakaldo (si bien parte de la
misma se debió a la desanexión de Alonsotegi, en 1991) y Sestao, que
en apenas diez años perdió casi el 11% de sus habitantes. La población
no decreció hasta las cifras de los años cincuenta, pero engrosó el des-
empleo, que en el Sestao de 1981 era nada menos que del 30%. Según
datos del Euskobarómetro, todavía en el año 2000 un 46,2% de los en-
cuestados en la margen izquierda aseguraba que su primer problema
era el paro. En el resto de Euskadi quienes daban esa respuesta bajaban
al 28,7%20.
Las localidades de la margen izquierda se convirtieron en los munici-
pios de Bizkaia que expulsaban más habitantes21. Una porción de esos
inmigrantes provenientes de Galicia, Castilla y León, Extremadura o
Andalucía fueron regresando a sus localidades de origen o se mudaron
a nuevas zonas con mejores expectativas laborales. Como se advierte
en la tabla 2, las personas nacidas fuera de la CAV continuaron siendo
durante todo el periodo un porcentaje muy significativo de los vecinos

19 http://www.ine.es/ (6 de junio de 2017) y http://www.eustat.eus/ (20 de agosto de 2016).


20 Los datos sobre el paro proceden del Eustat; las percepciones sobre los problemas más
importantes de los ciudadanos provienen de la segunda oleada del Euskobarómetro de 2000.
21 Así lo consigna Mikel Aizpuru para el año 2001: Barakaldo, una ciudad industrial.
Esplendor, crisis y renovación (1937-2004), Bilbao, Beta III Milenio, 2010, p. 200. 99

Sancho el Sabio, 40, 2017, 93-122


SANCHO EL SABIO

de la margen izquierda, por encima de las medias de Euskadi y Bizkaia.


Ahora bien, su peso demográfico iba en declive a medida que se acer-
caba la década de los noventa.

Tabla 2. Población por ámbitos territoriales, lugar de nacimiento


y año.

1981 1986 1991


País Vasco
CAV 1.465.870 1.482.981 1.493.528
Resto de España 653.185 629.759 585.155
Extranjero 22.754 23.360 25.358
Bizkaia
CAV 802.656 803.600 805.884
Resto de España 374.815 363.384 335.881
Extranjero 11.807 12.166 13.341
Barakaldo
CAV 64.667 64.423 62.988
Resto de España 49.506 45.956 41.234
Extranjero 863 493 866
Sestao
CAV 23.850 22.669 22.044
Resto de España 16.212 15.167 13.599
Extranjero 312 312 305
Portugalete
CAV 35.141 35.217 35.028
Resto de España 22.353 21.987 20.249
Extranjero 577 590 546
Santurtzi
CAV 31.736 31.529 31.405
Resto de España 21.601 20.399 18.545
Extranjero 582 574 516
Fuente: elaboración propia a partir de datos del Eustat.

En 1981 los nacidos en otras provincias fuera de la CAV eran el 30,4%


de los habitantes de Euskadi, el 31,5% de los vizcaínos y el 34,5% de
los residentes en el Gran Bilbao. Una década después esas cifras ha-
bían descendido al 27,8%, 29% y 31,7% respectivamente. La margen
izquierda disponía de un peso todavía más acentuado del componente
inmigrante. En 1981 únicamente el 59% de los vecinos de Sestao había
100 nacido en la CAV. En esa misma fecha los nacidos en otras regiones es-

Sancho el Sabio, 40, 2017, 93-122


ESTUDIOS VASCOS

pañolas eran un 43% de los baracaldeses, un 38,4% de los portugalujos


y un 40% de los empadronados en Santurtzi.
Asimismo, en la tabla 2 puede comprobarse que el número de re-
sidentes extranjeros era todavía muy bajo, detectándose entre 1981 y
1991 un ligero incremento en todo el País Vasco. Como veremos a con-
tinuación, esta estructura poblacional de la margen izquierda (relativa-
mente similar a otras zonas de Euskadi, como Eibar-Ermua, Basauri o
Irún) tiene ciertas correlaciones con la sociología electoral y las opcio-
nes político-identitarias asociadas a ella.

4. LA CONTIENDA Los resultados electorales nos ofrecen pistas para medir la evolución
ELECTORAL de las identidades colectivas, que son múltiples y dinámicas. Si la ads-
cripción a las patrias fuese algo que nos viene marcado desde el naci-
miento, sobre lo que los individuos no tenemos capacidad de decisión,
entonces no sería posible explicar cabalmente la evolución creciente
del voto a los partidos nacionalistas vascos en una zona como la mar-
gen izquierda, con una inmigración desde otras regiones españolas tan
elevada como la que acabamos de ver.
Antes de la Guerra Civil, la zona industrial y minera de Bizkaia había
sido un feudo de las izquierdas. No obstante, el abertzalismo también
tuvo allí cierta presencia. Barakaldo fue uno de los primeros munici-
pios de Euskadi donde existió una sección de las juventudes del Partido
Nacionalista Vasco, PNV, ya a principios del siglo XX22. Además, allí
surgió uno de los núcleos más relevantes de un nuevo partido naciona-
lista aconfesional, ANV (Acción Nacionalista Vasca), en 193023. Como
han puesto de relieve distintos historiadores que se han ocupado de los
orígenes del nacionalismo vasco, no es casualidad que este apareciera
en aquellas zonas, particularmente la ría de Bilbao, que desde finales
del siglo XIX vieron su perfil tradicional hondamente alterado por la
modernización24.
Empero, no fue hasta el último tercio del siglo XX cuando el abert-
zalismo adquirió un peso destacado en la margen izquierda, visible en
las sucesivas elecciones democráticas, en paralelo a la incorporación

22 Nicolás Ruiz: Historia de las organizaciones juveniles del nacionalismo vasco (1893-
1923), Bilbao, Universidad del País Vasco, 2012, pp. 363 y 364.
23 José Luis de la Granja: Nacionalismo y II República en el País Vasco: estatutos de au-
tonomía, partidos y elecciones. Historia de Acción Nacionalista, 1930-1936, Madrid, Siglo
XXI, 1986.
24 Javier Corcuera: Orígenes, ideología y organización del nacionalismo vasco (1876-
1904), Madrid, Siglo XXI, 1979. Antonio Elorza: Un pueblo escogido: génesis, definición y
desarrollo del nacionalismo vasco, Barcelona, Crítica, 2001. 101

Sancho el Sabio, 40, 2017, 93-122


SANCHO EL SABIO

a las diferentes ramas de dicha cultura política de una parte de esos


inmigrantes o de descendientes de primera o segunda generación de los
mismos. En los inicios de este proceso de nacionalización vasca hubo,
primero, un rechazo a lo que suponía el régimen franquista, identificado
no solo con la represión de toda disidencia, sino también con el centra-
lismo más cerril y con la uniformización cultural. Ahí, en el antifran-
quismo de finales de los sesenta y de la primera mitad de los setenta,
protagonizado por el movimiento obrero y por ETA, se fue forjando una
entente entre la cuestión social y la nacionalista, no carente de contra-
dicciones, pero con un denominador común: un nítido enemigo que, al
reprimir desaforadamente, unía a sus opositores. Hay un segundo factor
a tener en cuenta: las fuerzas nacionalistas vascas se abrieron a aquellas
personas de origen inmigrante que decidieran abrazar el abertzalismo,
cuando en otras fechas habían destacado por su rechazo xenófobo del
“maqueto”25.

Tabla 3. Evolución del voto a opciones nacionalistas vascas y no


abertzales en la margen izquierda (MI) y en el conjunto de la CAV
en las elecciones autonómicas de los años ochenta.
Convocatoria 1980 1984 1986 1990
% CAV MI CAV MI CAV MI CAV MI
Participación 59,76 60,57 68,49 65,86 69,62 67,13 60,99 55,68
Abstención 40,24 39,42 31,51 34,13 30,38 32,86 39,01 44,31
% Nac. No a. Nac. No a. Nac. No a. Nac. No a.
CAV 64,47 31,52 64,64 32,43 67,90 30,45 65,98 28,17
Bizkaia 64,37 31,85 64,4 32,6 67,01 27,74 65,98 28,17
Barakaldo 52,64 42,90 55,78 40,29 56,06 41,02 54,5 38,76
Sestao 45,43 48,95 47,57 45,98 52,18 43,30 48,87 43,45
Portugalete 48,55 47,57 49,75 45,1 53,93 42,46 51,05 40,71
Santurtzi 54,72 40,97 57,26 38,18 59,08 37,37 56,63 35,03
Fuente: elaboración propia a partir del Servicio web de elecciones en Euskadi .26

25 Gaizka Fernández Soldevilla y Raúl López Romo: Sangre, votos, manifestaciones: ETA
y el nacionalismo vasco radical (1958-2011), Madrid, Tecnos, 2012, pp. 39-73.
26 www.euskadi.net/elecciones (20 de agosto de 2016). Los datos se han computado te-
niendo en cuenta los resultados de los partidos que obtuvieron representación parlamentaria
en algún momento: PNV, HB/EH, EE y EA entre los nacionalistas vascos (Nac.); PSE,
UCD, CDS, AP/PP y EPK entre los no abertzales (No a.). Los votos de los partidos extra-
parlamentarios no han sido contabilizados, de ahí que los datos que resultan de sumar los
102 porcentajes de nacionalistas y no abertzales no alcancen el 100%.

Sancho el Sabio, 40, 2017, 93-122


ESTUDIOS VASCOS

Gráfico 1. Proyección de la tabla 3. Los tonos claros reflejan la evo-


lución del voto no abertzale y los oscuros la del voto a opciones
nacionalistas vascas en las elecciones autonómicas.

Fuente: elaboración propia.

El tensionado ambiente del tardofranquismo en Euskadi presenció la


progresiva confluencia del obrerismo con la cuestión nacional en hitos
como el Proceso de Burgos (1970) o los fusilamientos de los militantes
de ETA político-militar Ángel Otaegui y Juan Paredes, Txiki (1975).
Este último había nacido en la provincia de Badajoz, desde donde se
mudó a Euskadi con su familia para, ya en su juventud, acabar inte-
grándose en ETA. Esta opción de alguien que no era oriundo del país
fue instrumentalizada por el nacionalismo vasco radical para mostrar un
ejemplo a seguir al resto de los inmigrantes27.
HB, Herri Batasuna (Unidad Popular) fue la fuerza que desde 1978
canalizó por la vía electoral las simpatías que suscitaba ETA militar en
una parte de la sociedad vasca. Se trataba de una coalición interclasista,
que bebía de diversos sectores radicalizados28.

27 Fernández Soldevilla y López Romo: Sangre, votos…, pp. 61-65.


28 Mikel Arriaga: …y nosotros que éramos de HB…: sociología de una heterodoxia abert-
zale, San Sebastián, Haranburu, 1997. 103

Sancho el Sabio, 40, 2017, 93-122


SANCHO EL SABIO

Fig. 2. Pintada con las siglas de HB a gran tamaño.


Fuente: Archivo Personal de Juantxu Rodríguez. Serie margen izquierda.

En su propaganda, HB apelaba entre otras cosas al voto de protesta


antisistema. Esta coalición obtenía más del 10% de los sufragios en
todas las localidades de la margen izquierda, una cifra notable que, sin
embargo, estaba por debajo de sus resultados en el conjunto de Euskadi.
Este seguimiento se explica por el arraigo de una forma maximalista de
hacer política, de la mano de sectores radicalizados durante la recién
terminada dictadura, más que por la frustración por la crisis económica.
Ahora bien, en todo momento los electores se mantuvieron fieles ma-
yoritariamente a fuerzas moderadas y contrarias a la violencia política.
Desde 1980 el PNV se convirtió en el partido preponderante en las ins-
tituciones del autogobierno vasco.

104

Sancho el Sabio, 40, 2017, 93-122


ESTUDIOS VASCOS

Tabla 4. Evolución del voto a opciones nacionalistas vascas y no


abertzales en la margen izquierda (MI) y en el conjunto de la CAV
en las elecciones generales de los años ochenta.
Convocatoria 1982 1986 1989
% CAV MI CAV MI CAV MI
Participación 79,37 80,30 67,58 68,34 66,89 64,65
Abstención 20,63 19,69 32,42 31,65 33,11 35,34
% Nac. No a. Nac. No a. Nac. No a.
CAV 54,39 41,0 54,87 36,98 60,0 30,68
Bizkaia 46,71 41,87 53,84 37,4 59,12 30,69
Barakaldo 43,03 50,45 41,11 47,81 41,64 40,12
Sestao 37,37 54,93 36,17 51,1 38,98 44
Portugalete 37,23 56,15 39,18 48,6 42,77 41
Santurtzi 43,81 50,36 44,24 44,62 48,3 37,13
Fuente: elaboración propia a partir del Servicio web de elecciones en Euskadi.

Gráfico 2. Proyección de la tabla 4. Los tonos claros reflejan la evo-


lución del voto no abertzale y los oscuros la del voto a opciones
nacionalistas vascas en las elecciones generales.

Fuente: elaboración propia.

105

Sancho el Sabio, 40, 2017, 93-122


SANCHO EL SABIO

En las tablas 3 y 4 se observa que en la margen izquierda de los años


ochenta los porcentajes de participación en las elecciones generales es-
taban bastante parejos con los del conjunto del País Vasco. Sin embar-
go, la abstención en las autonómicas solía ser más alta que la media
de Euskadi, probablemente como consecuencia del desapego hacia el
Parlamento Vasco de una parte de los vecinos, cuyo interés político
saltaba de lo municipal a lo español sin pasar por un ámbito intermedio,
lo que también ocurría en Cataluña. Asimismo, en la margen izquierda
se detecta una menor incidencia de los partidos abertzales, en lo que sin
duda influye la sociología de la zona.
Ahora bien, al contrario que en Irlanda del Norte, en Euskadi no han
existido dos comunidades profundamente divididas. Es cierto que fuerzas
como el Partido Socialista de Euskadi, PSE, se han nutrido de votantes de
clase obrera con un origen inmigrante. Mientras, los partidos abertzales
han preferido llevar en sus listas a personas con apellidos eusquéricos,
de lo que se deduce que la etnicidad sigue teniendo cierta importancia.
Esta tónica general tiene una excepción en la margen izquierda, donde, a
diferencia del PNV, el nacionalismo vasco radical ha contado mayorita-
riamente con electos con apellidos de origen castellano29.
Por otro lado, se detectan ciertas diferencias entre los comicios au-
tonómicos y los generales. En estos últimos los partidos no abertzales
obtenían mejores resultados, lo que tiene que ver con el llamado “voto
útil” para lo que se elegía: un presidente del Gobierno de España, no un
alcalde ni un lehendakari, y también refleja en cierta medida las señas
de identidad que aparecen en la tabla 5.
La paulatina pérdida de peso de los partidos no abertzales es patente.
En Barakaldo, por ejemplo, del 42,90% de las autonómicas de 1980
pasaron al 38,76% de las de 1990, una caída que, si no la comparamos
con otros datos, podría interpretarse como circunstancial. Pero en la
misma localidad se percibe un descenso acusado en las generales, entre
1982, con un 50,45% de votos a fuerzas no abertzales, y 1989, cuando
bajaron al 40,12%. Detrás de estas cifras hay factores coyunturales: al
principio, las esperanzas depositadas en Felipe González y, después, el
desgaste de su gestión. Pero también se esconden corrientes de fondo,
cuyos cambios son perceptibles a más largo plazo.
Las elecciones municipales y los ayuntamientos siguen con pocos
matices esta tónica que acabamos de apuntar. Barakaldo, salvo su pri-
mera corporación democrática tras el franquismo, cuando dirigió el
municipio el jeltzale Jesús María Sagastigoitia, tuvo regidores del PSE
hasta 2015. Sestao tuvo alcaldes socialistas entre 1979-2003 y 2007-
2011, y jeltzales entre 2003-2007 y desde 2011. Solo en Portugalete ha

29 Manuel Montero: “Etnicidad e identidad en el nacionalismo vasco”, Sancho el Sabio,


106 38, 2015, pp. 137-167.

Sancho el Sabio, 40, 2017, 93-122


ESTUDIOS VASCOS

habido alcaldes del PSE desde 1979 hasta la actualidad. En Santurtzi


hubo alcaldes socialistas desde 1983 hasta 2007, y desde entonces del
PNV. Esta última pasa por ser la localidad de la margen izquierda donde
los partidos abertzales, tanto moderados como radicales, obtienen sus
mejores resultados.
Conviene evitar la tentación de dividir de un tajo a la población en dos
bloques homogéneos: nacionalistas vascos versus españoles. Es cierto
que HB o el PNV han esgrimido discursos y programas abertzales en
distintos grados, pero no todos los que los respaldaban en las urnas se
tenían por independentistas, sobre todo en el segundo caso. Del mismo
modo, sería un error conceptual catalogar indistintamente como “espa-
ñolistas” a los votantes del PSE, Unión de Centro Democrático (UCD)
o Alianza Popular/Partido Popular (AP/PP). Entre ellos han abundado
las personas para las que las identidades nacionales han sido un aspecto
secundario, cuando no irrelevante, de sus inquietudes políticas y hasta
de sus sentimientos de pertenencia. Asimismo, hay que tener en cuenta
que la división política fundamental no se ha establecido en todo el pe-
riodo democrático siguiendo el eje nacionalista/constitucionalista, sino
que, por ejemplo, PSE y PNV colaboraron desde finales de los ochenta
y durante buena parte de los noventa en gobiernos de coalición, un es-
cenario que se repite en la actualidad. Es por todo ello que los resulta-
dos electorales nos acercan al conocimiento del panorama identitario,
pero para avanzar en este terreno es útil recurrir también a estudios de
opinión pública.

5. IDENTIDADES Los diferentes partidos acomodan sus discursos a las características


EN LIZA de cada territorio, tocando resortes que podrían resultar familiares a
los vecinos del lugar. En el caso del ala moderada del nacionalismo, el
PNV de los años setenta en adelante se parecía poco al partido racista
que había fundado Sabino Arana a finales del siglo XIX30. Ello favore-
ció el acercamiento a esta fuerza política de ciertos sectores inmigran-
tes, los de tradición conservadora, lo que restó terreno a UCD y AP.
Por su parte, se ha escrito que algunos militantes de ETA de la margen
izquierda entraron en la banda, entre otras cosas, al experimentar las dife-
rencias de clase y las injusticias sociales de su entorno31. No obstante, con-
tra lo que pudiera pensarse, no cabe establecer que la insatisfacción por
las condiciones de vida en la comarca derivara en la entrada en ETA de

30 José Luis de la Granja: Ángel o demonio: Sabino Arana. El patriarca del nacionalismo
vasco, Madrid, Tecnos, 2015.
31 Vid. la hagiografía de Ricardo Zabalza: Voluntarios: semillas de libertad, Tafalla, Txala-
parta, 2000, p. 85. 107

Sancho el Sabio, 40, 2017, 93-122


SANCHO EL SABIO

más individuos de clases desfavorecidas. Florencio Domínguez confec-


cionó una base de datos con los nombres de 1.118 etarras detenidos entre
1978 y 1992. El área del Gran Bilbao está entre las que aportan un menor
porcentaje de activistas por cada cien mil habitantes, muy por debajo de
las Estribaciones del Gorbea, Tolosaldea, Bajo Deba, Lea Artibai o Du-
ranguesado. En la margen izquierda, la década de los ochenta concentra
la mayor parte de las adhesiones a ETA, al igual que ocurre en otras zonas
de Euskadi. No obstante, los datos demuestran que “la presencia de traba-
jadores no cualificados de esta comarca en las filas de ETA es seis puntos
inferior a la media. La de los trabajadores cualificados es apenas un punto
superior, al igual que en el caso de los parados. Por el contrario, la repre-
sentación de los estudiantes de la zona en las filas de ETA es cuatro puntos
superior a la media del conjunto de esta organización”32.

Tabla 5. Identidad nacional subjetiva en la margen izquierda y en


el resto de Euskadi (1986-2012).
1986 1995 2000 2005 2012
Resto Resto Resto Resto Resto
%
MI CAV MI CAV MI CAV MI CAV MI CAV
Solo
14,6 9,2 9,9 6,0 10,7 3,8 1,9 2,9 10,1 6,6
español
Más
8,8 4,7 5,5 5,2 5,0 5,4 8,1 5,2 20,9 3,6
español
Tanto 24,6 26,9 24,2 26,7 36,3 30,8 44,1 30,7 32,6 32,4
Más
12,3 21,2 31,9 24,0 15,6 20,7 19,3 22,8 18,6 21,9
vasco
Solo
28,7 29,0 19,8 31,8 28,6 35,4 23,0 33,6 17,8 33,1
vasco
NS 4,7 3,3 5,5 2,0 - - - - - -
NC 6,4 5,1 3,3 3,8 3,8 4,0 3,7 4,8 0 2,3
Total
171 2.771 141 1.259 262 1.538 161 1.039 129 1.071
personas
Fuente: elaboración propia a partir del CIS Euskadi/1986 y las oleadas del Euskobarómetro
de 1995, 2000/2, 2005/2 y 2012/1.

La tabla 5 nos muestra una panorámica de más de 25 años de la evo-


lución de las identidades nacionales en la CAV y en la margen izquierda.
El número total de entrevistados en esta última zona es relativamente

32 Florencio Domínguez: ETA: estrategia organizativa y actuaciones (1978-1992), Bilbao,


108 Universidad del País Vasco, 1998, pp. 54-75, cit. en p. 60.

Sancho el Sabio, 40, 2017, 93-122


ESTUDIOS VASCOS

bajo, por lo que hay que tomar los resultados con cautela. Aquellos que
se consideran solo españoles o más españoles que vascos superan holga-
damente en la margen izquierda a quienes se declaran como tales en el
resto de la CAV. También se constata que los distintos definidores de la
identidad nacional subjetiva varían a lo largo de un periodo (1986-2012)
de un cuarto de siglo. Aumenta ligeramente la cifra de los que se sienten
tan vascos como españoles y solo vascos, mientras decrece el número de
“solo españoles” o “más españoles que vascos”. Esto último es apreciable
tanto en la margen izquierda como en el conjunto de Euskadi.
Por otro lado, teniendo en cuenta las peculiaridades de la estructura
social de la zona, se entiende por qué, según refleja el Euskobarómetro de
2005, el 8% de los encuestados en la margen izquierda consideraban que
“descender de una familia vasca” era una condición para ser vasco, por
contraste con el 30,7% que pensaba eso mismo en el resto de Euskadi.
La tabla 5 apunta ciertas tendencias, pero falta indagar en el porqué
de esas variaciones identitarias. Para lo que tiene que ver con la margen
izquierda en la etapa democrática, hay varios aspectos, extensibles a otras
áreas de Euskadi, cuya observación podría dar resultados. A continuación,
nos centraremos en el impacto nacionalizador de la violencia política.

6. EL IMPACTO Entre las razones que explican el declive de la derecha y el centro-dere-


DE LA POLÍTICA cha españolista en Euskadi está la vinculación de algunos de sus integran-
INCIVIL tes con la pasada dictadura, lo que desacreditó tales opciones a ojos de una
parte de los electores. Junto a ello, no hay que ignorar la persecución que
aquellos padecieron a manos de ETA y otras organizaciones terroristas
afines33. Este acoso, que también tuvo lugar en la margen izquierda, les im-
pidió competir en los comicios en igualdad de condiciones y, en su extre-
mo, se materializó en el asesinato de cargos y militantes de partidos como
UCD o AP, y también en formas de control callejero, como frecuentes
manifestaciones con constantes expresiones de apología del terrorismo.

6.1. El asesinato del “español”


Tras el final de la dictadura, el terrorismo de ETA redujo la expresión
de la identidad vasco-española al ámbito privado. La “espiral del si-
lencio” entró en funcionamiento. En un contexto de violencia política,

33 Eider Landaberea: “«España, lo único importante»: el centro y la derecha española en


el País Vasco durante la transición, 1975-1980”, Historia del Presente, 19, 2012, pp. 53-68.
En este análisis se echan en falta referencias a la incidencia del terrorismo sobre dichas
culturas políticas. 109

Sancho el Sabio, 40, 2017, 93-122


SANCHO EL SABIO

aquellos que sostienen ideas perseguidas tienden a no expresarlas en


público34.
ETA militar, Iraultza (Revolución) y Mendeku (Venganza) han mata-
do a un total de 34 personas en la margen izquierda, entre 1976 y 1991.
La primera organización es responsable de la gran mayoría de esos crí-
menes (31). La década de los ochenta concentra 25 asesinatos. Solo en
1980 hubo en la margen izquierda más asesinatos de ETAm, seis, que
en toda la década precedente. Once de los crímenes tuvieron lugar en
Santurtzi, diez en Portugalete, nueve en Barakaldo y cuatro en Sestao.
Entre las víctimas mortales hay un periodista, tres policías locales,
nueve policías nacionales, cinco guardias civiles, tres militares, dos víc-
timas “colaterales” y doce personas asesinadas por motivos ideológicos
y de control social. Entre estos últimos tenemos a personas catalogadas
por sus verdugos como “españolistas”, “fascistas” o “chivatos” de las
FCSE (Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado), dos víctimas de un
ataque con cócteles molotov contra la Casa del Pueblo de Portugalete
en abril de 1987 y, por último, dos hombres a los que ETA, dentro de su
intento de ganar simpatías sociales, acusó de narcotráfico.
El terrorismo de extrema derecha se caracterizó por su fragmentación
organizativa, por su nostalgia del régimen franquista, por sus nexos no
suficientemente esclarecidos con elementos situados en los aparatos del
Estado y por actuar fundamentalmente en los años de la transición.. Se
cobró otras cinco víctimas mortales en la margen izquierda: Normi Men-
chaca, tiroteada por ultraderechistas durante una manifestación pro-am-
nistía en 1976 en Santurtzi, y cuatro clientes del bar Aldana de Alonsotegi
(que entonces aún era parte de Barakaldo), alcanzados en enero de 1980
por la explosión de una bomba. Este atentado indiscriminado, reivindica-
do por los Grupos Armados Españoles, fue el más sangriento de los co-
metidos en el País Vasco por bandas ultraderechistas. Estas, a diferencia
de ETA, carecían de apoyo social. Este último se reveló como un factor
de primer orden para la perpetuación del terrorismo tras la transición y,
por ende, para que se disparara el número de víctimas.
Nos interesa ahora saber si la variable geográfica dice algo en re-
lación con la selección de víctimas de ETA. Para ello, compararé los
datos globales de víctimas mortales de esta banda con los asesinatos co-
metidos en la margen izquierda. Seguiré el criterio empleado por Luis
de la Calle e Ignacio Sánchez-Cuenca, quienes distinguen dos grandes
grupos. Por un lado, las víctimas de la particular guerra de desgaste de
ETA contra el Estado, pensada para forzarle a doblegarse ante sus exi-

34 El concepto “espiral del silencio” es de la politóloga Elisabeth Noelle-Neumann: La


espiral del silencio. Opinión pública: nuestra piel social, Barcelona, Paidós, 1995. Su apli-
cación a Euskadi en Juan José Linz: Conflicto en Euskadi, Madrid, Espasa-Calpe, 1986, pp.
110 624 y 625.

Sancho el Sabio, 40, 2017, 93-122


ESTUDIOS VASCOS

gencias. Por otra parte, las víctimas del intento de ETA por controlar a
la población. En el primer conjunto figuran los asesinatos de miembros
de las FCSE, de políticos y los ataques indiscriminados que produjeron
víctimas “colaterales”. En el segundo, los asesinatos de personas acu-
sadas de ser “confidentes” de la Policía, “ultraderechistas”, empresarios
y los atentados cometidos para conseguir apoyo social, en campañas
contra la central nuclear de Lemóniz o el narcotráfico35.
No hay que contemplar estas dos categorías como compartimentos
estancos. Por ejemplo, los atentados contra cargos electos no solo ser-
vían para chantajear al Gobierno; también amedrentaban a votantes y
simpatizantes. En cierto grado, todas las acciones terroristas perseguían
ambos fines, pero convengamos que unas lanzaban su brutal mensa-
je particularmente “hacia arriba” y otras “hacia abajo”. De modo que,
como criterio general y a efectos de este análisis, daremos por válida
la parcelación propuesta por Calle y Sánchez-Cuenca. Así, ETA y otras
organizaciones afines habrían asesinado a 690 personas (el 81% de sus
víctimas) dentro de la estrategia de desgaste, y a 155 personas (18%)
dentro de la de control de la población.
Si ponemos el microscopio sobre la margen izquierda, se comprueba
que ETA y análogos mataron a 22 personas (64%) dentro de la primera di-
námica y a 12 (35%) dentro de la segunda. Además, ETA usó el pretexto
de la supuesta ideología derechista de los tres policías municipales a los
que asesinó en la zona, Manuel Lemus, Vicente Rubio y José Aybar, que
ahora están incluidos en el primer conjunto, con lo que el porcentaje de
crímenes de control social podría ser aquí aún más abultado.
¿Qué ocurre en otras comarcas donde el nacionalismo vasco radical
ha tenido un mayor seguimiento que en la margen izquierda? El 29%
de los asesinatos cometidos por ETA en Tolosaldea se inscribe dentro
de la dinámica de control de la población, una cifra que se mantiene en
el 28% en el Goiherri, el 23% en el Duranguesado y el 21% en Lea Ar-
tibai, siempre por debajo de los resultados que arroja la margen izquier-
da en este punto. Esto es, allí donde sus enemigos ideológicos consti-
tuían una alternativa política y social, ETA se aplicó con particular saña
para eliminarlos.

35 Luis de la Calle e Ignacio Sánchez-Cuenca: “The Production of Terrorist Violence:


Analyzing Target Selection within the IRA and ETA”, Working Paper, Instituto Juan March,
230, 2006. 111

Sancho el Sabio, 40, 2017, 93-122


SANCHO EL SABIO

Tabla 6. Víctimas del terrorismo en la margen izquierda (1976-


1991)36.
Víctima Fecha Localidad Autoría Estatus
Miguel Gordo 11/04/1976 Barakaldo ETAm Guardia civil
García
Normi Men- 09/07/1976 Santurtzi Extr. dcha. Ama de casa
chaca Gonzalo
Manuel Lemus 24/02/1978 Santurtzi ETAm Policía municipal
Noya
José María 28/06/1978 Portugalete ETAm Periodista
Portell Manso
Vicente Rubio 09/12/1978 Santurtzi ETAm Militar y policía mu-
Ereño nicipal
Modesto Ca- 13/09/1979 Barakaldo ETAm Candidato de UFPV1
rriegas Pérez
Manuel Fuen- 31/10/1979 Portugalete ETAm Guardia civil
tes Fontán
Jesús García 05/01/1980 Barakaldo ETAm Hostelero
García
Liborio Arana 20/01/1980 Barakaldo GAE Baserritarra
Gómez
María Paz 20/01/1980 Barakaldo GAE Ama de casa
Ariño Barón
Pacífico Fica 20/01/1980 Barakaldo GAE Trabajador fabril
Zubiaga
Manuel Santa- 20/01/1980 Barakaldo GAE Trabajador fabril
coloma Velasco
Alfredo Ramos 23/01/1980 Barakaldo ETAm Hostelero
Vázquez
Antonio More- 09/05/1980 Santurtzi ETAm Policía nacional
no Núñez
Julio Santiago 20/06/1980 Sestao ETAm Comerciante
Expósito
Pascual
Antonio 03/09/1980 Santurtzi ETAm Trabajador portuario
Fernández
Guzmán

1 UFPV, Unión Foral del País Vasco.

36 Elaboración propia a partir de Raúl López Romo: Informe Foronda: los efectos del
112 terrorismo en la sociedad vasca, Madrid, Los Libros de la Catarata, 2015.

Sancho el Sabio, 40, 2017, 93-122


ESTUDIOS VASCOS

Vicente Zorita 14/11/1980 Santurtzi ETAm Candidato de AP


Alonso
Vicente Sán- 08/04/1981 Barakaldo ETAm Policía nacional
chez Vicente
Magín Fernán- 05/07/1981 Barakaldo ETAm Militar
dez Ferrero
Santiago Gon- 17/10/1981 Santurtzi ETAm Guardia civil
zález de Paz
Cristina Illarra- 22/03/1982 Sestao ETAm Profesora de inglés
mendi Ricci
Agustín Martí- 22/03/1982 Sestao ETAm Policía nacional
nez Pérez
Alfonso Masi- 22/03/1982 Sestao ETAm Policía nacional
de Bouzo
Rafael Vega Gil 05/06/1982 Santurtzi ETAm Industrial vinatero
José Aybar 30/06/1982 Barakaldo ETAm Policía municipal
Yáñez
Manuel Benito José 03/10/1983 Portugalete ETAm Policía nacional
Alberto Aznar Feix 02/07/1984 Portugalete ETAm Militar
Antonio Torrón 19/07/1984 Portugalete ETAm Guardia civil
Santamaría
Agapito Sán- 19/01/1985 Portugalete ETAm Peluquero
chez Angulo
José Millaren- 12/06/1985 Portugalete ETAm Militar
go de Bernardo
Eugenio Recio 18/06/1985 Santurtzi ETAm Guardia civil
García
José Miguel 27/06/1986 Portugalete Iraultza Trabajador de la
Moros Peña onstrucción
Félix Peña 25/04/1987 Portugalete Mendeku Trabajador naval
Mazagatos
María Teresa 25/04/1987 Portugalete Mendeku Ama de casa
Torrano Francia
Vicente Monto- 25/09/1987 Barakaldo ETAm Policía nacional
ya Salazar
José Luis Ba- 17/09/1988 Santurtzi ETAm Hostelero
rrios Capetillo
José Fco. Her- 18/11/1990 Santurtzi ETAm Policía nacional
nández Herrera
Daniel López Tizón 18/11/1990 Santurtzi ETAm Policía nacional
José Manuel 08/04/1991 Barakaldo ETAm Policía nacional
113
Cruz Martín

Sancho el Sabio, 40, 2017, 93-122


SANCHO EL SABIO

Todas las víctimas del terrorismo son iguales en su condición de objeto


de una violencia arbitraria e injusta. Hay casos que sirven para ilustrar
con especial elocuencia la persecución que vivieron determinados colec-
tivos. Vicente Zorita fue un empleado de Altos Hornos, padre de cuatro
hijos, miembro de la ejecutiva de AP en Vizcaya y número tres en la
plancha de esta formación para el primer Parlamento Vasco. Un comando
de ETA militar lo secuestró en noviembre de 1980 en la puerta de su casa,
en Santurtzi, dejando el cadáver acribillado a balazos, abandonado en un
camino vecinal, con la boca tapada con una enseña de España37. Tenía 60
años. Fue, como tantas otras veces, un crimen sectario y bárbaro, dirigido
a imponer el silencio de los “enemigos políticos”. Lo mataron por su
ideología españolista conservadora y porque se significó públicamente.
Varios provocadores acudieron al funeral y, a la salida de la iglesia, grita-
ron vivas a ETA38. Su viuda, Rosario Zabala, hizo las siguientes declara-
ciones para un documental de Iñaki Arteta y Alfonso Galletero:
Recuerdo que estando en casa de mi cuñado, hablando de lo que estaba
pasando en el País Vasco, mi cuñado le dijo: “Vicentico, tú corres peligro
tal y como hablas, tú estás corriendo peligro”. Yo miré a mi cuñado y
asentí: “Sí, de la forma que habla…”. Y era cierto, Vicente hablaba como
sentía y lo decía libremente. Lo malo es que lo decía en la calle. Con los
amigos, con los amigos hablaba y ese fue su error, decir lo que sentía en
alto. Poquito, muy poquito después de aquel viaje a Madrid, en el que le
recriminamos por hablar tan claro de estas cosas, fue cuando lo mataron
(…). El 14 de noviembre lo mataron y a últimos de mes nos tuvimos que
marchar. Allí no había quien parara. Empezamos a recibir amenazas por
teléfono (…). Fueron las autoridades las que nos dijeron: “Os tenéis que
marchar”. Incluso alguna vez que volvimos recibíamos llamadas a las tres
o cuatro de la mañana: “Ya sabemos que estás aquí, que has vuelto”39.

Los datos recogidos por el equipo Euskobarometro confirman que el


miedo a hablar públicamente de política ha afectado en el País Vasco
fundamentalmente a los sectores no nacionalistas vascos y, en especial,
a los votantes del PP (hasta 1989, AP) y del Partido Socialista. Este
miedo solo ha decrecido significativamente, sin llegar a desaparecer
de la escena, tras el “cese definitivo” del terrorismo de ETA en 201140.

37 Rogelio Alonso, Florencio Domínguez y Marcos García Rey: Vidas rotas: historia de
los hombres, mujeres y niños víctimas de ETA, Madrid, Espasa, 2010, pp. 340 y 341.
38 Gorka Angulo: Entre la libertad y la clandestinidad, Bilbao, Fundación Popular de
Estudios Vascos, inédito; agradezco al autor que me facilitara su consulta. Antonio Merino y
Álvaro Chapa: Raíces de libertad, Bilbao, Atxular Atea, 2011, pp. 87-91.
39 Iñaki Arteta y Alfonso Galletero: Olvidados, Las Rozas, Adhara, 2006, pp. 127, 128 y 131.
40 Rafael Leonisio y Raúl López Romo: “Between Fear, Indignation and Indifference:
Basque Public Opinion and Socio-Political Behavior Facing Terrorism”, en Rafael Leonisio,
Diego Muro y Fernando Molina (eds.): ETA’s Terrorist Campaign: From Violence to Poli-
114 tics, 1968-2015, Londres, Routledge, 2017, pp. 143-162.

Sancho el Sabio, 40, 2017, 93-122


ESTUDIOS VASCOS

El caso de Zorita y su familia no fue aislado, sino que se inscribió


dentro de una campaña de acoso contra disidentes ideológicos. En la
margen izquierda ETAm ya había matado en 1979 a Modesto Carrie-
gas, que figuraba como número dos por Vizcaya en las listas de Unión
Foral del País Vasco, dentro de la coalición de Manuel Fraga, José Ma-
ría de Areilza y Luis Olarra para las elecciones generales de ese año.
Cuatro tiros acabaron con su vida cerca de su casa de Barakaldo. Des-
pués del atentado, la familia recibió una carta de ETA conminándoles a
abandonar el País Vasco, lo que recuerda a la historia de acoso contra
Zorita y sus allegados, y a otras situaciones similares41. Los asesinatos
de ambos permanecen sin resolver mediante sentencia judicial, como
más de un tercio de los cometidos por ETA42.
En 1980, ETA mató, también en Barakaldo y con menos de un mes
de margen, a los hosteleros Jesús García García y Alfredo Ramos Váz-
quez, a los que atribuyó simpatías ultraderechistas. Después vendría
el asesinato en Sestao de Julio Santiago Expósito, al que tacharon de
“Guerrillero de Cristo Rey”, el de Antonio Fernández Guzmán en San-
turtzi, un trabajador portuario al que ETA marcó como “confidente”
policial… y así un largo y sombrío etcétera.
Además de los asesinatos, las diferentes ramas de ETA han secues-
trado en torno a 85 personas entre 1970 y 1997. Esta práctica también
ha contribuido a sembrar el terror y al intento de control político, social
y territorial. En la margen izquierda se han producido cinco secuestros
bajo diferentes pretextos: para cobrar un rescate, para intervenir ante un
conflicto laboral abierto y para perseguir a enemigos ideológicos. Dos
de los rehenes, los ya citados Vicente Zorita y Alfredo Ramos, fueron
asesinados por ETA; otros dos fueron liberados por sus captores sin da-
ños y al último le dispararon en las piernas antes de dejarlo en libertad43.
6.2. El control de la calle
Tradicionalmente, ETA y su entorno han justificado el terrorismo
apelando a la existencia de un “conflicto secular” entre los vascos y el
Estado español44. Esta interpretación a veces ha calado en distintos gra-
dos en otros agentes políticos, sociales y mediáticos, incluso fuera de

41 Rogelio Alonso, Florencio Domínguez y Marcos García Rey: Vidas rotas… op. cit.,
pp. 232-234.
42 Juanfer Calderín: Agujeros del sistema: más de 300 asesinatos de ETA sin resolver, Vi-
toria-Gasteiz, Ikusager, 2014. De los 34 asesinatos cometidos por ETA y afines en la margen
izquierda, 18 han sido sobreseídos, es decir, más de la mitad.
43 Francisco J. Llera y Rafael Leonisio: “Los secuestros de ETA y sus organizaciones afines,
1970-1997: una base de datos”, Revista Española de Ciencia Política, 37, 2015, pp. 141-160.
http://www.ehu.eus/es/web/euskobarometro/archivodedatos (10 de septiembre de 2017).
44 Gaizka Fernández Soldevilla: La voluntad del gudari: génesis y metástasis de la violen-
cia de ETA, Madrid, Tecnos, 2016, pp. 23-61. 115

Sancho el Sabio, 40, 2017, 93-122


SANCHO EL SABIO

Euskadi. De encontrarnos ante una guerra entre dos bandos, la violencia


habría generado reacciones patrióticas de signos opuestos. No obstante,
un repaso a la prensa en los días posteriores a los atentados mortales
arroja conclusiones claras.
Atendamos al caso de la margen izquierda, donde ya hemos com-
probado que el sentimiento de pertenencia español o vasco-español
estaba enraizado. Pues bien, los asesinatos de aquellos a los que ETA
colgó la etiqueta infamante de “ultras”, “antivascos”, “indeseables”,
“fascistas” o “chivatos” de las FCSE no fueron seguidos por moviliza-
ción alguna. No solo no se aireó en la calle ningún tipo de iconografía
españolista (himnos, banderas, consignas), sino que ni siquiera hubo
acciones colectivas de denuncia moral. ¿Qué ocurría mientras tanto
en los ayuntamientos democráticos, constituidos en abril de 1979? En
Barakaldo no se presentó moción alguna para denunciar el asesinato a
manos de ETA de cinco personas en ese término municipal entre 1979
y 1981. No obstante, el atentado de la extrema derecha contra el bar
Aldana suscitó el rechazo de toda la corporación45. Es solo un ejemplo,
pero es bastante significativo. Todo esto vendría a apuntalar dos hipó-
tesis sobre la transición en Euskadi: que la española fue una “patria
invisible” en aquellos años y que la sociedad vasca dejó mayoritaria-
mente las “ventanas cerradas” ante las víctimas de ETA, a pesar de que
la violencia la interpelaba, actuando en su nombre46.
Hubo una excepción que confirma la regla. Un pequeño grupo de
asistentes al funeral por Manuel Lemus se concentró a la salida del
mismo, en la parroquia de San Jorge (Santutzi), cantó el “Cara al sol”
y coreó lemas ultraderechistas, protagonizando diversos altercados en
la localidad47. Más allá de este hecho, no hay constancia de moviliza-
ciones de masas en un sentido españolista y democrático, pese a que
los partidos de ese ámbito (UCD y AP) tenían miles de votantes en la
margen izquierda.
Estas últimas fuerzas políticas tuvieron serios problemas para compo-
ner sus candidaturas. En los comicios municipales de 1979, UCD solo
pudo presentarse dentro de la margen izquierda en Barakaldo y San-
turtzi. En esta última localidad lo hizo gracias a una plancha integrada
únicamente por cuatro personas, de las que tres resultaron elegidas, al
obtener 2.200 sufragios. Apenas un mes después de las elecciones, un
comando de ETA disparó contra uno de esos concejales centristas, Luis

45 Archivo Municipal de Barakaldo. Libros de actas de los plenos del ayuntamiento.


46 La primera en Fernando Molina: “El nacionalismo español y la «guerra del norte»”,
Historia del Presente, 13, 2009, pp. 41-54. La segunda en Luis Castells: “La visión desde la
historia: las ventanas cerradas”, en Eduardo Mateo y Antonio Rivera (coords.): La sociedad
vasca ante el terrorismo: pasado, presente y futuro, Vitoria-Gasteiz, Fundación Fernando
Buesa, 2015, pp. 80-109.
116 47 La Gaceta del Norte, El Correo Español-El Pueblo Vasco y Egin, 12-IV-1978.

Sancho el Sabio, 40, 2017, 93-122


ESTUDIOS VASCOS

Gustavo Arias Regueiro, dejándolo herido. Tras estos hechos, abando-


nó Euskadi48. En los siguientes años los terroristas masacraron a los
dirigentes de la UCD vasca, acabando con la vida de Ramón Baglietto,
José Ignacio Ustaran, Jaime Arrese y Juan de Dios Doval.

Fig. 3. En la pintada puede leerse: “A pesar de todo, seguimos avanzando”, junto


a un “mártir” caído sobre un charco de sangre que representa la ikurriña.
Fuente: Archivo Personal de Juantxu Rodríguez. Serie margen izquierda. Como
afirma Todorov, “todos los terroristas del mundo creen ser contraterroristas que
se limitan a replicar a un terror anterior”. El hecho de percibirse como las autén-
ticas víctimas les hace sentirse legitimados para emplear la violencia contra sus
“enemigos”49.

Comparemos estos hechos con lo que ocurría tras la muerte de al-


gún miembro de ETA. El 17 de febrero de 1984 la Policía Nacional
asaltó una vivienda de Barakaldo en la que se escondía un comando de
la organización terrorista. En el enfrentamiento falleció el etarra Iñaki
Ojeda. La prensa abertzale publicó que, una vez se dio tierra a este
último, “tuvo lugar una manifestación por las calles de [Portugalete] en
la que arreciaron los gritos a favor de ETA, de la amnistía, de la alter-
nativa KAS, de la independencia y contra el PSOE, el PNV y la Policía.
Para hoy, HB, KAS y Gestoras pro Amnistía han convocado una huelga
general en Santurtzi y Cruces, al tiempo que sendas concentraciones,

48 El relato sobre lo ocurrido en Santurtzi y sobre Arias Regueiro en Angulo: Entre la


libertad… op. cit.; y La Gaceta del Norte, 5-V-1979.
49 Tzvetan Todorov: El miedo a los bárbaros. Más allá del choque de civilizaciones, Bar-
celona, Galaxia Gutenberg, 2008, p. 19. 117

Sancho el Sabio, 40, 2017, 93-122


SANCHO EL SABIO

mañana y tarde, en estas mismas poblaciones”50. Esta densidad de mo-


vilizaciones se reproducía con cada detención, salida de prisión, en las
fiestas patronales, en días señalados del calendario mnemónico abert-
zale51, etc., ahondando en la hegemonía movilizadora del nacionalismo
radical. El movimiento pacifista surgió a mediados de los ochenta, pero
no discutió ese control de la calle hasta entrada la década de los no-
venta, cuando se puso en marcha la campaña por la liberación de los
secuestrados por ETA52.

Fig. 4. Manifestación del nacionalismo vasco radical en los años de la tran-


sición, mostrando solidaridad con los presos de ETA de la margen izquierda.
Bilbao, 1977.
Fuente: Archivo Personal de Fidel Raso.

El terrorismo influyó sobre el proceso de cambio identitario en una 7. CONCLUSIONES


dirección favorable a los propósitos de los perpetradores. A la desna-
cionalización española también contribuyeron otros factores, como el
descrédito de todo lo que sonara a España tras 40 años de dictadura

50 Egin, 18-II-1984.
51 Jesús Casquete: En el nombre de Euskal Herria: la religión política del nacionalismo
vasco radical, Madrid, Tecnos, 2009.
52 María Jesús Funes: La salida del silencio: movilizaciones por la paz en Euskadi 1986-
118 1998, Madrid, Akal, 1998.

Sancho el Sabio, 40, 2017, 93-122


ESTUDIOS VASCOS

centralista y uniformizadora, que quiso acaparar el patriotismo. Pero no


se puede ignorar que la violencia “que permeó la vida social” desde la
transición (en fiestas, manifestaciones, ocio, estética...)53, arrasó tanto a
los nostálgicos falangistas y tradicionalistas como a los partidarios de
construir un centro-derecha españolista democrático (UCD, AP).
En este sentido, coincido con Diego Muro cuando explica que los
terroristas no suelen alcanzar sus objetivos de máximos, pero no es raro
que en el camino consigan conquistas parciales, como polarizar a la
ciudadanía o sembrar el terror entre sus adversarios54. La selección de
víctimas de ETA en la margen izquierda afectó a los mismos colectivos
que estaban amenazados en el conjunto del País Vasco y de España; no
obstante, si aplicamos la lupa sobre esa comarca, los datos indican una
tendencia a incidir en el control de la población ahí donde la identidad
española o vasco-española era más fuerte.
Más allá de los efectos de la expresión más cruda de la violencia, el ase-
sinato, el análisis de las manifestaciones y las fotografías de Juantxu Rodrí-
guez nos descubre un paisaje urbano en el que el nacionalismo vasco radi-
cal dominaba la calle. Naturalmente, también había otro tipo de marchas:
ahí está la organizada por el Partido Comunista en Portugalete, en protesta
por el asesinato de José María Portell. Fue la primera y no muy nutrida
contra un atentado de ETA en Euskadi55. Pero la agresividad de los radicales
se volcó incluso contra esta muestra pacífica de denuncia, así como hemos
visto que ocurrió en el funeral de Vicente Zorita.
Sostiene Susan Sontag que “en un mundo gobernado por imágenes
fotográficas, todas las fronteras (el «encuadre») parecen arbitrarias.
Todo puede volverse discontinuo, todo puede separarse de lo demás:
sólo basta encuadrar el tema de otra manera. (Por el contrario, todo
puede volverse adyacente de lo demás.)”56. La realidad que reflejan esas
paredes y calles parlantes, entonces repletas de lemas a favor de los
detenidos o los “mártires” de ETA, tropieza con los resultados electo-
rales y con las opciones identitarias, que, como hemos tenido ocasión
de comprobar, ofrecen otra imagen: la de una sociedad compleja, cuya
pluralidad estuvo condicionada por la violencia terrorista.

53 Molina: “Intersección…”, pp. 81 y 82.


54 Diego Muro: “Introducción: ¿Es eficaz el terrorismo?”, Afers, 112, 2016, pp. 7-25.
55 Raúl López Romo: “¿La primera manifestación contra ETA?”, eldiario.es, 14-03-2015.
http://www.eldiario.es/norte/vientodelnorte/primera-manifestacion-ETA_6_365423495.
html (20 de agosto de 2016).
56 Sontag: Sobre la fotografía, p. 41. 119

Sancho el Sabio, 40, 2017, 93-122


SANCHO EL SABIO

Aizpuru, Mikel: Barakaldo, una ciudad industrial. Esplendor, crisis y BIBLIOGRAFÍA


renovación (1937-2004), Bilbao, Beta III Milenio, 2010.
Alonso, Rogelio, Florencio Domínguez y Marcos García Rey: Vidas
rotas: historia de los hombres, mujeres y niños víctimas de ETA, Ma-
drid, Espasa, 2010.
Angulo, Gorka: Entre la libertad y la clandestinidad, Bilbao, Funda-
ción Popular de Estudios Vascos, inédito.
Arteta, Iñaki y Alfonso Galletero: Olvidados, Las Rozas, Adhara,
2006.
Avilés, Juan: “Prólogo”, en VVAA: Las armas NBQ-R como armas
de terror, Madrid, Ministerio de Defensa, 2011, pp. 9-22.
Beramendi, Justo y Antonio Rivera: “La nacionalización española:
cuestiones de teoría y método”, en Félix Luengo y Fernando Molina
(eds.): Los caminos de la nación: factores de nacionalización en la Es-
paña contemporánea, Granada, Comares, 2016, pp. 3-32.
Calderín, Juanfer: Agujeros del sistema: más de 300 asesinatos de
ETA sin resolver, Vitoria-Gasteiz, Ikusager, 2014.
Calle, Luis de la e Ignacio Sánchez-Cuenca: “The Production of Te-
rrorist Violence: Analyzing Target Selection within the IRA and ETA”,
Working Paper, Instituto Juan March, 230, 2006.
Casquete, Jesús: En el nombre de Euskal Herria: la religión política
del nacionalismo vasco radical, Madrid, Tecnos, 2009.
Castells, Luis: “La visión desde la historia: las ventanas cerradas”, en
Eduardo Mateo y Antonio Rivera (coords.): La sociedad vasca ante el
terrorismo: pasado, presente y futuro, Vitoria-Gasteiz, Fundación Fer-
nando Buesa, 2015, pp. 80-109.
Castells, Luis y Antonio Rivera: “Una inmensa fábrica, una inmensa
fonda, una inmensa sacristía (el espacio urbano vasco en el paso de los
siglos XIX al XX)”, en Luis Castells (ed.): El rumor de lo cotidiano:
estudios sobre el País Vasco contemporáneo, Bilbao, Universidad del
País Vasco, 1999, pp. 13-54.
Chapnik, Howard: Truth Needs No Ally: Inside Photojournalism, Co-
lumbia, University of Missouri, 1994.
Corcuera, Javier: Orígenes, ideología y organización del nacionalis-
mo vasco (1876-1904), Madrid, Siglo XXI, 1979.
Domínguez, Florencio: ETA: estrategia organizativa y actuaciones
(1978-1992), Bilbao, Universidad del País Vasco, 1998.
Esteban de Vega, Mariano y Mª Dolores de la Calle (eds.): Procesos
de nacionalización en la España contemporánea, Salamanca, Univer-
120 sidad de Salamanca, 2010.

Sancho el Sabio, 40, 2017, 93-122


ESTUDIOS VASCOS

Fernández Soldevilla, Gaizka: La voluntad del gudari: génesis y me-


tástasis de la violencia de ETA, Madrid, Tecnos, 2016.
Fernández Soldevilla, Gaizka y Raúl López Romo: Sangre, votos,
manifestaciones: ETA y el nacionalismo vasco radical (1958-2011),
Madrid, Tecnos, 2012.
Funes, María Jesús: La salida del silencio: movilizaciones por la paz
en Euskadi 1986-1998, Madrid, Akal, 1998.
Fusi, Juan Pablo: El País Vasco: pluralismo y nacionalidad, Madrid,
Alianza, 1984.
Gobierno Vasco: Ciudades saludables. Margen izquierda, Vito-
ria-Gasteiz, Gobierno Vasco, 1990.
González Calleja, Eduardo: El laboratorio del miedo: una historia
general del terrorismo, desde los sicarios a Al Qa’ida, Barcelona, Crí-
tica, 2012.
Granja, José Luis de la: Nacionalismo y II República en el País Vas-
co: estatutos de autonomía, partidos y elecciones. Historia de Acción
Nacionalista, 1930-1936, Madrid, Siglo XXI, 1986.
-Ángel o demonio: Sabino Arana. El patriarca del nacionalismo
vasco, Madrid, Tecnos, 2015.
Juaristi, Jon: El bucle melancólico: historias de nacionalistas vascos,
Madrid, Espasa, 1997.
Landaberea, Eider: “«España, lo único importante»: el centro y la
derecha española en el País Vasco durante la transición, 1975-1980”,
Historia del Presente, 19, 2012, pp. 53-68.
Leonisio, Rafael y Raúl López Romo: “Between Fear, Indignation
and Indifference: Basque Public Opinion and Socio-Political Behavior
Facing Terrorism”, en Rafael Leonisio, Diego Muro y Fernando Moli-
na (eds.): ETA’s Terrorist Campaign: From Violence to Politics, 1968-
2015, Londres, Routledge, 2017, pp. 143-162.
Llera, Francisco J. y Rafael Leonisio: “Los secuestros de ETA y sus
organizaciones afines, 1970-1997: una base de datos”, Revista Españo-
la de Ciencia Política, 37, 2015, pp. 141-160.
Llera, Francisco J. y Rafael Leonisio: “La estrategia del miedo: ETA
y la espiral del silencio en el País Vasco”, Informe del Centro Memorial
de las Víctimas del Terrorismo, 1, 2017.
López Romo, Raúl: Informe Foronda: los efectos del terrorismo en la
sociedad vasca, Madrid, Los Libros de la Catarata, 2015.
Merino, Antonio y Álvaro Chapa: Raíces de libertad, Bilbao, Atxular
Atea, 2011.
121

Sancho el Sabio, 40, 2017, 93-122


SANCHO EL SABIO

Molina, Fernando: “El nacionalismo español y la «guerra del norte»”,


Historia del Presente, 13, 2009, pp. 41-54.
Molina, Fernando: “Intersección de procesos nacionales. Nacionali-
zación y violencia política en el País Vasco, 1937-1978”, Cuadernos de
Historia Contemporánea, 35, 2013, pp. 63-87.
Molina, Fernando y José Antonio Pérez: “Violencia y nacionalización
de masas: el franquismo”, en Félix Luengo y Fernando Molina (eds.):
Los caminos de la nación: factores de nacionalización en la España
contemporánea, Granada, Comares, 2016, pp. 121-147.
Montero, Manuel: “Etnicidad e identidad en el nacionalismo vasco”,
Sancho el Sabio, 38, 2015, pp. 137-167.
Muro, Diego: “Introducción: ¿Es eficaz el terrorismo?”, Afers, 112,
2016, pp. 7-25.
Noelle-Neumann, Elisabeth: La espiral del silencio. Opinión públi-
ca: nuestra piel social, Barcelona, Paidós, 1995.
Pérez, José Antonio: Los años del acero: la transformación del mun-
do laboral en el área industrial del Gran Bilbao (1958-1977). Trabaja-
dores, convenios y conflictos, Madrid, Biblioteca Nueva, 2001.
Portell, José M.ª: Euskadi: amnistía arrancada, Barcelona, Dopesa,
1977.
Quiroga, Alejandro: “La nacionalización en España. Una propuesta
teórica”, Ayer, 90, 2013, pp. 17-38.
Raso, Fidel: “Fotografía y periodismo en los «años de plomo» en
el País Vasco”, en http://www.fronterad.com/?q=fotografia-y-periodis-
mo-en-‘anos-plomo’-en-pais-vasco
Reinares, Fernando: “Democratización y terrorismo en el caso espa-
ñol”, en José Félix Tezanos, Ramón Cotarelo y Andrés de Blas (eds.):
La transición democrática española, Madrid, Sistema, 1989, pp. 611-
644.
Ruiz, Nicolás: Historia de las organizaciones juveniles del naciona-
lismo vasco (1893-1923), Bilbao, Universidad del País Vasco, 2012.
Sontag, Susan: Sobre la fotografía, Madrid, Alfaguara, 2005.
Todorov, Tzvetan: El miedo a los bárbaros. Más allá del choque de
civilizaciones, Barcelona, Galaxia Gutenberg, 2008.
Zabalza, Ricardo: Voluntarios: semillas de libertad, Tafalla, Txala-
parta, 2000.

122

Sancho el Sabio, 40, 2017, 93-122

También podría gustarte