PSICOANÁLISIS
La razón no gobierna el comportamiento.
Fuerzas psicológicas inconscientes. afectan al pensamiento humano y al
comportamiento. Se originan en las emociones de la niñez y continúan su
influencia durante toda la vida.
Impulsos. Lo que mueve a los seres humanos, no son buenos ni malos, tienen
efectos buenos o malos.
La teoría psicoanalítica ha transformado nuestro entendimiento del sexo y de la
agresión y ha llevado a la gente a nunca confiar en realidad en su experiencia
consciente.
El funcionamiento de la personalidad se deriva de la energía instintiva.
Para entender la personalidad hay principios sobre la regulación de los instintos.
Instintos básicos. 4 aspectos básicos de los instintos:
1. Fuente.
La energía psíquica se deriva de los procesos biológicos que hay en alguna parte
u órgano del cuerpo. No hay energía que sea exclusivamente mental o separada.
La cantidad de energía que una persona tiene no cambia pero se transforma de
manera que se “invierte” en forma diferente.
Al principio, la energía psíquica es dirigida hacia las necesidades biológicas.
Conforme transcurre el desarrollo, puede ser redirigida hacia otras inversiones,
(relaciones interpersonales, el trabajo).
2. Ímpetu.
Se refiere a la fuerza o cualidad motivacional del instinto.
Corresponde a la fortaleza del estímulo instintivo; es alto cuando el estímulo no se
satisface y decrece en el caso contrario.
Cuando el ímpetu es bajo, el estímulo puede no tener efectos observables; pero
cuando es alto, puede surgir a través de la interrupción de otras actividades.
3. Finalidad.
La finalidad de todos los instintos es reducir la tensión.
Los instintos funcionan de acuerdo con el principio de homeostasis: intentan
preservar el estado ideal de equilibrio para el organismo.
Cuando hay cambios que se mueven fuera de este estado de equilibrio se genera
tensión.
Los instintos operan de acuerdo con el principio del placer: se dirigen de
inmediato y sin importar las restricciones de la realidad a producir placer mediante
la reducción de la tensión,
La reducción de la tensión ocurre cuando el instinto biológico original es
satisfecho en forma directa
Algunas transformaciones de la libido también permiten una reducción de la
tensión.
4. Objeto.
El objeto de un instinto es la persona o cosa que son deseadas de manera que el
instinto pueda ser satisfecho.
La inversión de la energía psíquica en un objeto en particular se llama catexis.
El objeto de un instinto es muy variado, es el de mayor influencia en la experiencia
en relación con las motivaciones fundamentales de la persona.
Plasticidad del instinto. La libido puede ser dirigida hacia muchos objetos, no
fijados desde lo biológico.
Aprender de la experiencia, seleccionar los objetos de las posibilidades en el
ambiente y aprender a adaptarse a la realidad, ocurren en el yo.
El ello funciona con un mecanismo muy primitivo conocido como proceso primario.
Principales conceptos de Freud
Estructura de la personalidad
Existe tensión entre el inconsciente, que busca expresión, y la conciencia, que
trata de frenar las fuerzas del inconsciente. Para entenderlo, Freud estructuró la
personalidad en…
Ello. Es primitivo y la fuente de los impulsos biológicos. Es inconsciente. Es la
única estructura presente al nacimiento. Funciona según el principio del placer. Es
la fuente de la libido (energía psíquica sexual)
Energía psíquica: libido.
De aquí sale la motivación para todos los aspectos de la personalidad.
Puede ser transformada desde su forma instintiva original a través de la
socialización.
La represión inmoviliza la energía, haciéndola inaccesible para logros más altos
La energía psíquica es de dos clases:
1. Eros/instinto de vida. Motiva los comportamientos de mantenimiento de la
vida y el amor.
2. Thánatos/instinto de muerte. Es una fuerza destructiva que nos dirige de
manera inevitable hacia la muerte, el último alivio a la tensión de vivir.
Motiva toda clase de agresiones, incluyendo la guerra y el suicidio.
Yo. Es la parte racional y competente de la personalidad. Es la estructura de la
personalidad más consciente pero no es del todo consciente. Conduce a la unidad
de la personalidad. Está en contacto con el mundo real.
Opera de acuerdo con el principio de realidad: puede entender con precisión la
realidad y adaptarse a sí mismo a las restricciones del mundo real.
Proceso secundario. Puede retrasar la gratificación y planear.
La salud mental requiere de un yo fuerte que se pueda defender en contra de la
ansiedad mientras todavía permite al individuo luchar en el mundo real externo
con alegría.
Un yo débil puede no defenderse en forma adecuada en contra de la ansiedad, o
puede requerir que una persona se comporte de manera rígida con el fin de evitar
la ansiedad.
Si el yo se colapsa, ocurre un episodio psicótico
Superyó. Está formado por las reglas e ideales de la sociedad que el individuo ha
internalizado. Algo del superyó es consciente, pero mucho de él permanece en el
inconsciente. Genera culpa cuando actuamos contrariamente a sus reglas. Se nos
presenta con un ideal del yo, el cual es una imagen de lo que queremos ser,
nuestros estándares internos. Se desarrolla a temprana edad por tanto representa
una forma inmadura y rígida de la moralidad.
Freud sostuvo que nuestro sentimiento de culpa está con frecuencia lejos de la
realidad actual, y representa la comprensión inmadura de un niño pequeño.
Cada estructura sirve a una función diferente.
Dinámica de la personalidad
“Algunos de nuestros pensamientos se conocen con facilidad y pudiera ser que
eso es todo lo que hay en nuestra mente.”
Freud vio los límites de este enfoque“Lo que está en su mente no es idéntico a
aquello de lo que usted está consciente; que algo esté pasando por su mente y
que lo escuche son dos cosas diferentes”.
Freud postuló tres niveles de la conciencia y comparó la mente con un iceberg que
flota sobre el agua.
Mente consciente. La pequeña parte de la mente que se puede ver en realidad
(la punta del iceberg). Se refiere a las experiencias de las cuales la persona se da
cuenta, incluyendo los recuerdos y acciones intencionales. Funciona de manera
realista, según las reglas del espacio y del tiempo. Nos percatamos de ella, la
aceptamos como nosotros; nos identificamos con ella.
Mente preconsciente. A veces visible y a veces sumergido (parte intermedia del
iceberg). Es el material del cual no nos percatamos en un momento dado pero que
puede ser traído con rapidez a nuestra atención. Incluye la información en la que
no se está pensando en ese momento, pero que puede ser recordada, si es
necesario. El contenido del preconsciente no es distinto del consciente. Los
pensamientos se mueven con rapidez de uno al otro.
Mente inconsciente. La mayor parte de la mente, está escondida (parte del
iceberg que está bajo el agua). Su contenido no se mueve rápidamente hacia la
conciencia. Se refiere a los procesos mentales de los cuales la persona no se da
cuenta. Si el material del inconsciente se hiciera consciente produciría mucha
ansiedad. Este material se encuentra reprimido; se resiste a volverse consciente.
Entre los contenidos del inconsciente están los recuerdos traumáticos olvidados y
los deseos negados. El inconsciente se vuelve como un basurero, todo lo que la
conciencia tira. Es emocionalmente molesto y menos civilizado que la conciencia.
Etapas del desarrollo psicosexual
Fase oral.
Del nacimiento 1 año aproximadamente
Zona erógena boca
Actividades placenteras alimentación (mamar)
Fase oral erótica. El lactante recibe la realidad, tragando lo que es bueno o
escupiendo lo que es desagradable.
Fase sadismo oral. Involucra el desarrollo de un papel más activo, resumido en el
morder.
Omnipotencia infantil. Debido a que las necesidades del lactante son cumplidas
sin esfuerzo, se dice que se siente omnipotente. Este sentimiento pasa en el
desarrollo normal, pero es retenido en algunas psicosis y da paso a la percatación
de que las necesidades son satisfechas a través de los objetos amados en el
mundo, no mágicamente. Se aprende a asociar la presencia de la madre con la
satisfacción del impulso del hambre. La madre se vuelve un objeto separado y
ocurre la primera diferenciación del sí mismo de los demás.
Fijación. Personalidad de carácter oral, rasgos de optimismo, pasividad y
dependencia. A veces las características opuestas son más aparentes. La persona
puede mostrar pesimismo en lugar de optimismo, llevando a una asociación entre
la fijación oral y la depresión. Se conforma más con los juicios de otros sobre una
tarea de juicio de tipo Asch, particularmente en la presencia de una figura de
autoridad de estatus alto, es más probable que indiquen en las pruebas de
personalidad la necesidad de ayuda.
Fase anal.
2 años 3 años
Zona erógena ano
Actividad placentera retener las heces (fase anal retentiva), defecación a
voluntad (fase anal expulsiva)
El deseo del niño(a) por controlar sus movimientos intestinales está en conflicto
con la demanda social del entrenamiento para ir al baño.
Fijación. Conflictos continuos sobre los temas del control, de retener y liberar.
Fase Fálica.
3 años 5 años (o un poco más tarde)
Zona erógena zona genital.
Actividad placentera masturbación acompañada de fantasías importantes
Freud estaba convencido de que el falo (pene) es el órgano más importante del
desarrollo tanto de los hombres como de las mujeres.
En esta etapa, los hombres y las mujeres siguen caminos del desarrollo diferentes.
Hombre: conflicto de Edipo. El niño quiere matar a su padre y reemplazarlo como
la pareja sexual de su madre. El chico teme que si su padre supiera lo que desea,
le castigaría con la castración. El temor de que su pene sea cortado, es la
ansiedad motivadora del niño en esta fase.
Resolución sana: el niño abandona su fantasía de reemplazar al papá y en su
lugar decide volverse como su padre. Mediante esta identificación, el niño logra
dos desarrollos importantes: 1) la internalización de la conciencia, llamada
superyó, y 2) un modelamiento apropiado de acuerdo con su sexo masculino.
La conciencia es alimentada por la ansiedad de castración: entre más fuerte sea el
temor, más fuerte el superyó.
Mujer: conflicto de Electra. Las niñas, al ver que carecen de un pene, creen que
han sido castradas. Interpretan su clítoris como inferior al pene y desean este
último. Fantasean con la unión sexual con el padre. Las niñas deben cambiar su
apego erótico de la madre por el de su padre. Este cambio es facilitado por el
enojo de la niña hacia su madre por no ser lo suficientemente poderosa para
protegerla de la castración.
Tres posibles resultados del complejo de castración de la niña:
Inhibición sexual o neurosis.
Complejo de masculinidad. La mujer se esfuerza por logros inapropiados para las
mujeres, tales como avances en la carrera para excluir los compromisos
femeninos tradicionales de la familia
Feminidad normal. Aceptar el papel de esposa y madre y desarrollar rasgos
“normales” femeninos como la pasividad y el masoquismo. Sin la ansiedad de
castración para motivar su desarrollo, las mujeres en teoría están menos
desarrolladas psicológicamente que los hombres y con un superyó más débil.
----Freud aseveró que la personalidad se forma principalmente durante estas tres
primeras fases psicosexuales, cuando se establecen los mecanismos básicos del
yo para lidiar con los impulsos libidinales.
---Si ocurre la fijación, la neurosis específica dependerá de la fase en la que se
dañó el desarrollo. Mientras más temprana la fijación, más serio el trastorno
resultante. Freud sugirió que la esquizofrenia, la paranoia, la neurosis obsesiva y
la histeria eran resultado de una severa fijación en las primeras tres fases,
respectivamente.
Fase de latencia.
La niñez media es un periodo de relativa calma de los impulsos sexuales, así que
el modelo de Freud sobre la tensión libidinal dice poco acerca de esta fase.
Fase genital.
empieza en la pubertad. El adulto genital desarrolla la capacidad de experimentar
satisfacción sexual con un objeto del sexo opuesto. Se desarrolla si las fijaciones
han sido evitadas o si han sido resueltas a través del psicoanálisis. Tal persona no
tiene conflictos significativos preedípicos; disfruta una sexualidad satisfactoria; y le
interesa la satisfacción de la pareja de amor, evitando el narcisismo egoísta. La
energía psíquica sublimada está disponible para el trabajo, lo que produce gozo.
Mecanismos de defensa
El yo emplea varias estrategias para resolver el conflicto intrapsíquico.
Se adoptan si la expresión directa del impulso del ello es inaceptable para el
superyó o es peligrosa en el mundo real.
Todos los mecanismos de defensa empiezan con la represión de los impulsos
inaceptables, esto es, los fuerzan a ser inconscientes. Sin embargo, la represión
consume energía. Para conservar energía, el yo utiliza una variedad de
mecanismos de defensa que disfrazan un impulso inaceptable. Al distorsionar la
fuente, la finalidad, y el objeto del impulso, evitan la represalia del superyó,
permitiendo al impulso evadir al censor. De esta manera, no es necesaria una
represión total del impulso. Evita la experiencia de la ansiedad, que es un aspecto
que subyace a todos los mecanismos de defensa. Varían desde los muy
primitivos, primero desarrollados en la infancia, hasta los más maduros,
desarrollados más tarde. La gente que está mejor adaptada utiliza defensas más
maduras, mientras que el empleo extenso de defensas primitivas es enfermizo.
JUNG
La psique y el Sí mismo: la personalidad como un todo
Psique: palabra griega para denominar “espíritu o “alma”. Este término integra
todos los aspectos de la personalidad.
Sí mismo: toda la personalidad integrada. incluye todas las cualidades y
potencialidades de la persona, ya sea que se hayan vuelto o no aparentes o
conscientes en una fase de la vida en particular
A lo largo de la vida, a veces ponemos énfasis en el crecimiento consciente
mientras que otras veces nos enfocamos más en el desarrollo interior.
Flujo de libido hacia el exterior y luego hacia el interior, esto es: adaptación
consciente hacia el mundo para servir a las necesidades internasflujo de mareas
No es posible o deseable vivir completamente consciente. Tampoco es saludable
dar toda la energía al inconsciente.
La gente debería lidiar conscientemente con el mundo externo y voltear a su
mundo interno para el rejuvenecimiento psíquico.
El consciente y el inconsciente coexisten en los individuos. Tienen una relación de
compensación.
El inconsciente compensa la parcialidad del consciente al poner énfasis en
aquellos aspectos de la totalidad psíquica que han sido olvidados por la
consciencia.
Por ejemplo, una persona que ha desarrollado una actitud consciente hacia el
pensamiento racional y lógico, pero que ha descuidado los temas emocionales,
tendrá estos sentimientos en el inconsciente.
El inconsciente posee las “partes faltantes” que permiten el desarrollo del Sí
mismo hacia la totalidad psíquica.