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Juicio Oral en Venezuela: Normativa y Antecedentes

El documento describe el juicio oral y sus antecedentes en Venezuela. Explica que el juicio oral es aquel que se sustancia de forma verbal ante el tribunal, con la publicidad de los debates como característica principal. Señala que el Código de Procedimiento Civil Venezolano establece el procedimiento oral para causas cuyo interés no exceda los 250.000 bolívares. También analiza antecedentes históricos del juicio oral en Venezuela y algunos principios procesales comunes a todo procedimiento como la unidad de la jurisdicción.

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Juicio Oral en Venezuela: Normativa y Antecedentes

El documento describe el juicio oral y sus antecedentes en Venezuela. Explica que el juicio oral es aquel que se sustancia de forma verbal ante el tribunal, con la publicidad de los debates como característica principal. Señala que el Código de Procedimiento Civil Venezolano establece el procedimiento oral para causas cuyo interés no exceda los 250.000 bolívares. También analiza antecedentes históricos del juicio oral en Venezuela y algunos principios procesales comunes a todo procedimiento como la unidad de la jurisdicción.

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FASE I

DEFINICIÓN

1. TEORIZACIÓN DE LAS VARIABLES O CATEGORIAS.

1.1. BASES NORMATIVAS, DOCTRINALES Y JURISPRUDENCIALES.

1.1.1.1. EL JUICIO ORAL.

Según Cabanellas (2000, p. 72) el Juicio Oral se define como “el que se

ventila, en sus fases sustanciales, de viva voz ante los estrados”. Por lo tanto

el juicio oral, es aquel que en sus periodos fundamentales, se sustancia de

palabra ante el Tribunal que ha de resolverlo, sin perjuicio del acta sucinta

donde se consigne lo actuado. La Oralidad es esencial para la inmediación y

según muchos autores, representa una forma imprescindible para la recta

administración de justicia, especialmente en materia penal, entre otras

razones por la publicidad de los debates, la cual se caracteriza por su

inmediación y en donde las partes se dirigen a los tribunales y viceversa de

viva voz.

Por consiguiente, el Código de Procedimiento Civil Venezolano establece

el Procedimiento Oral en su titulo XI, Capitulo I, desde su Articulo 859 hasta

el Articulo 880, la cual estipulan que para iniciar tal procedimiento el interés

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calculado no debe exceder de doscientos cincuenta mil bolívares (Bs.

250.000,00), además consagra la forma de introducir la causa, la instrucción

preliminar y como sera realizada la audiencia o debate oral, hasta la

culminación de ella y la sentencia definitiva dictada por el juez

correspondiente.

Se puede concluir que el Juicio Oral es el trámite más sencillo casi

exclusivamente de palabra, y se sustancia en sus partes principales de viva

voz, y la cual se caracteriza por ser inmediato. La oralidad individualmente

considerada es un principio procedimental de carácter técnico – instrumental

que se identifica con un medio de comunicación procesal en cuanto a las

relaciones entre las partes y el juez.

1.1.1.2. ANTECEDENTES DEL JUICIO ORAL.

En la historia republicana se encuentra un antecedente concreto del

Procedimiento Oral, con la característica de ser un juicio puramente verbal en

el Código de Procedimiento Civil de 1836, el denominado Código Arandino;

se trata del juicio verbal que fue tomado de la legislación española y que se

aplico a la resolución de pleitos de cuantía mínima.

Por otra parte, Sánchez, (2004. p. 27) señala que la tramitación del juicio

verbal se iniciaba con la proposición oral de la demanda ante el alcalde

parroquial del domicilio del demandado, a quien se citaba por boleta para

que compareciera al segundo día siguiente a exponer su contestación o


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excepciones, debiendo expresarse en la boleta el nombre, apellido y

domicilio del demandante, el fundamento de la demanda y su objeto.

Por consiguiente, el autor anteriormente citado menciona que en la

oportunidad de la contestación se preveía la conciliación como acto previo y,

de no lograrse, se procedía a la contestación y se sentenciaba

inmediatamente, a menos que fuera necesario evacuar alguna prueba que

no hubiera sido posible evacuarla en dicho acto, difiriéndose en tal caso la

sentencia por un lapso de cuatro días y fijándose la oportunidad para la

evacuación de las pruebas y dictar la sentencia.

Ahora bien, la escritura solo era usada para dejar constancia en forma de

diligencia, bajo dictado del juez, del nombre, apellido y domicilio de las

partes, una relación de las pruebas y la sentencia. No procedía apelación y la

sentencia se ejecutaba de inmediato. El funcionario competente era el

alcalde parroquial, aplicándose también el procedimiento oral, pero más

breve aun, ante el juez de paz, concretándose el mismo a la citación del

demandado y en presencia de dos testigos se oía a las partes y decidía en el

mismo acto. Esta denominación y el procedimiento perduraron hasta la

reforma de 1916, cuando se sustituye por el denominado juicio breve que

adopta el pri ncipio de escriturizacion.

El Código de Procedimiento Civil de 1987, acoge el sistema escrito e

incluye como principios rectores del proceso la brevedad (Articulo 10) y la

publicidad (Articulo 24), que junto con la inmediación y la concentración


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resultan consustanciales al procedimiento oral, la cual da al juez una mejor

convicción de los hechos controvertidos.

Es por eso, que el juicio oral se introdujo como un ensayo en

determinadas materias y dentro de una limitada cuantía, a fin de contribuir

así a la formación que requiere el juicio oral, de tal forma que su

comprobado éxito pueda aconsejar la extensión del mismo a otras materias

concretas o a todas en general.

Por esta razón, se delego en el Ejecutivo Nacional la facultad de

determinar las circunscripciones judiciales y los tribunales de estas en que

entraran en vigencia las disposiciones del Procedimiento oral… y la fecha de

su vigencia, facultándolo igualmente para modificar la cuantía y las materias

señaladas para su aplicación y para extenderlo a otras materias. Esto esta

contemplado en el articulo 880 del Código de Procedimiento Civil, ya que en

el articulo 859 del mismo Código señala cuales son las causas que se

tramitaran por el procedimiento oral una vez dictada la resolución

correspondiente por el Ejecutivo Nacional, siendo tales causas, siempre que

su interés no exceda de doscientos cincuenta mil bolívares.

En conclusión, un Código de Procedimiento Civil que consagra el sistema

de la oralidad seria contrario a la dirección de una vida colectiva. La realidad

Venezolana no se presta para la construcción de un sistema como este, que

requiere una especial preparación en los funcionarios o magistrados que han

de llevarlo a la práctica. No se quita que existan jueces capaces, con la que

se podría adelantar un intento provechoso, pero se trata de casos


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excepcionales, y una ley no puede hacerse confiando en la excepción, ni se

puede echar sobre un pequeño grupo de hombres el peso enorme de un

sistema nuevo.

1.1.1.3. LOS PRINCIPIOS PROCESALES COMUNES A TODO

PROCEDIMIENTO.

Estos principios procesales son formativos del procedimiento que

introducen en el litigio el elemento sociológico, sin la cual carecería de

realidad y sentido humano y que hacen de la actividad del juez el instrumento

idóneo para que el proceso llegue a su fin de una manera legal. Estos

principios son los que a continuación se presentan:

(A) EL PRINCIPIO DE LA UNIDAD DE LA JURISDICCION.

Según Cuenca, (2005, p. 73) la jurisdicción se define como “toda actividad

publica del estado destinada a dirimir conflictos y de allí las distintas clases

de jurisdicciones, especialmente la civil”. Generalmente se define la

jurisdicción como, el poder de administrar justicia o mas concretamente,

como el poder de declarar el derecho y aplicar la ley. También es la

actuación de la voluntad concreta de la ley.

En Venezuela aparece consagrado en el Articulo 253 de la Constitución

de la Republica Bolivariana de Venezuela la cual establece:


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La potestad de administrar justicia emana de los ciudadanos, se


imparte en nombre de la República, por autoridad de la ley.
Corresponde a los órganos del Poder Judicial conocer de las
causas y asuntos de su competencia mediante los
procedimientos que determinen las leyes, y ejecutar o hacer
ejecutar sus sentencias. El sistema de justicia está constituido
por el Tribunal Supremo de Justicia, los demás tribunales que
determine la ley, el Ministerio Público, la Defensoría Pública, los
órganos de investigación penal, los auxiliares y funcionarios de
justicia, el sistema penitenciario, los medios alternativos de
justicia, los ciudadanos que participan en la administración de
justicia conforme a la ley y los abogados autorizados para el
ejercicio.

Igualmente, este principio se encuentra plasmado en el Articulo 1 del

Código de Procedimiento Civil de Venezuela la cual estipula que la

jurisdicción civil, salvo disposiciones especiales de la ley, se ejerce por los

jueces ordinarios. Los jueces tienen la obligación de administrar justicia tanto

a los venezolanos como a los extranjeros, en la medida en que las leyes

determinen su competencia para conocer del respectivo asunto.

Dentro de este marco, la corriente dominante, según la cual el juez

ordinario es el juez por excelencia y debe ejercer la plenitud de la función

jurisdiccional, pero se deja a salvo lo que dispongan las leyes especiales. En

este sentido, se ha salvaguardado el establecimiento de algunas

jurisdicciones especiales, pero se considera conveniente la consagración del

Principio de la Unidad de la Jurisdicción, para hacer posible que otras

jurisdicciones especiales, creadas sin mayor justificación puedan pasar al

juez ordinario una vez que el nuevo sistema procesal sea sancionado.

Para finalizar, el principio de la Unidad de la Jurisdicción se trata de una

función estatal destinada a la creación por el juez de una norma jurídica


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individual y concreta necesaria para determinar la significación jurídica de la

conducta de los particulares, cada vez que entre ellos surjan conflictos de

intereses y de asegurar por la fuerza si fuera necesario, la práctica ejecución

de la norma creada.

(B) EL PRINCIPIO DE INDEROGABILIDAD DE LA JURISDICCIÓN.

Este principio se encuentra consagrado en el Articulo 2 del Código de

Procedimiento Civil de Venezuela y establece:

La jurisdicción venezolana no puede derogarse


convencionalmente a favor de una jurisdicción extranjera ni de
árbitros que resuelvan en el exterior cuando se trate de
controversias sobre bienes inmuebles situados en el territorio
de la Republica o sobre otras materias que interesen al orden
público o a las buenas costumbres. En todos los demás casos,
se aplicaran los Tratados y Convenciones Internacionales
suscritos por Venezuela.

En resumidas cuentas, el ejercicio soberano de la jurisdicción sobre el

territorio y la población venezolana, no puede ser derogado

convencionalmente, sea que el convenio lo celebren nacionales o extranjeros

y menos aun que se trate de convenios de otros estados. Este principio no es

absoluto, puesto que la misma disposición envuelve sus excepciones.

De este modo, la inderogabilidad de la jurisdicción comprende la

imposibilidad de someter las controversias sobre bienes situados en el

territorio nacional o sobre materias que interesen al orden público o a las

buenas costumbres. La prohibición contenida en la disposición procesal,

ratifica la disposición contenida en el Articulo 10 del Código Civil de


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Venezuela la cual establece: "Los bienes muebles o inmuebles, situados en

Venezuela, se regirán por las leyes venezolanas, aunque sobre ellos tengan

o pretendan derechos personas extranjeras”.

Según Sánchez, (2004. p. 37), la prohibición de derogación de la

jurisdicción envuelve tanto el sometimiento de tales controversias y materias

a favor de una jurisdicción extranjera como a favor de árbitros que resuelvan

en el exterior. Conforme a esto, las convenciones cuya prohibición se

establece, están referidas, tanto a las que deroguen la jurisdicción a favor de

la de otros estados como a las que formulen la derogatoria a favor de árbitros

que deban decidir la controversia fuera del territorio venezolano.

Se puede finalizar, que cualquiera que sea a lugar en que se encuentre el

nacional y el extranjero, dentro o fuera de la Republica, están obligados a

observar las leyes Venezolanas en todo lo relativo al dominio, posesión y

demás derechos reales sobre bienes situados en Venezuela. Esto se

fundamenta esencialmente en el Principio de la Soberanía Nacional.

(C) PRINCIPIO DE ECONOMÍA PROCESAL.

Según Cuenca, (2005, p. 270).La economía de los juicios tiende,

fundamentalmente a impedir el fraccionamiento de una controversia mayor

en litigios separados cuando estén vinculados entre si. El ordenamiento

jurídico venezolano es tal vez uno de los más adelantados en esta

oportunidad de evitar la innecesaria multiplicidad o proliferación de juicios,


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pero desde el punto de vista económico, el proceso venezolano, se hace

costoso cada día, la justicia se hace cada vez más inaccesible a los pobres y

mas accesible a los pudientes.

Concatenando con el mismo autor, en cuanto a la economía de dinero se

pueden hacer algunos planteamientos para obtener una justicia barata,

accesible a todos los ciudadanos, como lo requiere la naturaleza colectiva de

los servicios púb licos: (a) la socialización de la profesión de abogado de

manera que existan tarifas baratas de honorarios que al mismo tiempo

absorba la mayor cantidad posible de colegas y se evite el desempleo

profesional. (b) la eliminación de todas las tasas de justicia, como timbre

fiscal y arancel judicial y en general que la administración de justicia sea

realmente un servicio público de carácter gratuito.

Por su parte el Articulo 10 del Código de Procedimiento Civil de

Venezuela estipula que la justicia debe ser aplicada de una manera breve y

rápida, y que ante la ausencia de términos previstos en la ley para librar

alguna providencia el juez deberá hacerlo dentro de tres días siguientes a

que se haya hecho la solicitud correspondiente.

Se puede ultimar, que el principio de la economía procesal, consiste en el

ahorro de tiempo y de dinero en la actividad procesal, o más propiamente, en

la obtención de la finalidad del proceso, que es realizar el derecho, con el

mínimo de gasto y de esfuerzo. El fundamento de este principio realmente

además de la ley, es la necesidad de hacer accesible la justicia al pueblo,


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con el menor costo posible, para suavizar la diferencia profunda que existe

en el proceso entre el pudiente y el necesitado.

(D). PRINCIPIO DE INTERES PROCESAL.

Conforme al artículo 16 del Código de Procedimiento Civil Venezolano,

comporta la necesidad de tener interés jurídico actual para proponer la

demanda, la cual establece que para proponer la demanda el actor debe

tener interés jurídico actual, la cual el interés puede estar limitado a la mera

declaración de la existencia o inexistencia de un derecho o de una relación

jurídica.

Por otra parte, Sánchez, (2004. p. 39), engloba este principio como un

aspecto de los cuatro que él considera comprende el principio dispositivo,

como el primero de tales aspectos: no hay proceso sin demanda de parte, el

tema a decidir lo establecen las partes y no puede el juez separarse del

mismo, el juez debe decidir conforme a lo probado por las partes, el juez no

puede condenar a una cosa distinta a la que ha sido pedida por las partes.

En conclusión, el principio de interés procesal es aquél el cual el estado a

través del poder judicial tutela los derechos de las personas. Y estos, para

hacer valer sus derechos, deben hacerlo a través de la acción, que no es

otra cosa que el derecho de perseguir ante los jueces lo que se nos deba, es

decir, la cosa o un derecho que nos corresponda. También es un derecho

subjetivo público, por el cual se requiere la intervención del órgano


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jurisdiccional, para la protección de una pretensión jurídica. No hay acción si

no hay interés, ninguna demanda puede dejar de expresar el objeto de las

razones en que se funda, a fin de que su contexto demuestre el interés

jurídico actual, porque la pretensión no puede ser contraria a derecho.

(E). PRINCIPIO DE INSTANCIA DE PARTE.

El Código de Procedimiento Civil Venezolano en su artículo 11 estipula

que por principio básico, no hay proceso sin demanda, ni jurisdicción sin

acción, ya que las partes establecen el objeto litigioso, y por su parte el juez

no puede separarse de lo que ellas han convenido en someter a su

consideración. Igualmente el juez esta obligado a decidir sobre la base de lo

probado por las partes y el juez no puede condenar algo diferente ni

excederse en ello.

Ahora bien, Calvo Baca, (2004. p. 28), señala que en la doctrina clásica o

tradicional el principio dispositivo obtiene su mas completo desarrollo con la

aplicación de las máximas del Derecho Común: nemo iudex sine actore;

neprocedat iudex ex oficio; probata iudex indicare debet. Es decir, que el juez

no puede actuar sin que un sujeto (particular o publico) pida el ejercicio de su

actividad especifica; que el órgano jurisdiccional no puede proceder de oficio,

o sea, espontáneamente sino la ha pedido de parte; que debe proveer

conforme a lo que se pide y solo sobre lo que se pide; y que al fallar debe
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hacerlo conforme a los hechos alegados y a los elementos de convicción que

se hayan producidos.

Por otra parte, no hay duda que el proceso queda a disposición de las

partes desde el momento judicial de la consignación de la demanda hasta su

culminación por el dictado de la sentencia definitiva, con las excepciones

correspondientes a ciertos asuntos que determinan la indisponibilidad del

procedimiento por la naturaleza de los mismos, pues no otra consecuencia

se deriva de la facultad para transigir, convenir, desistir, comprometer en

árbitros y someter la decisión de la causa con arreglo a la equidad.

Se puede finiquitar, que el principio de instancia de parte descansa sobre

el hecho de que en el Proceso Civil se ventilan derechos en cuya existencia y

realización están interesados los particulares que en el intervienen lo que

determina que se defiera a ellos decidir su persecución judicial, por lo cual en

esta esfera no es necesario hacer del estado un guardián de los intereses

privados salvo que los titulares acudan a el en busca de tutela jurídica. Más

acertado es dejar aquello que en la medida de su conveniencia encausen su

actividad judicial, cuando lo crean necesario.

Por consiguiente, el principio de instancia de parte se condiciona a las

peticiones de las partes a quienes corresponde dar el primer impulso a la

marcha del proceso, es claro que el principio dispositivo no predomina sobre

las normas jurídicas aplicables al caso concreto a que el juez debe elegir las

pertinentes asiendo caso omiso de las que erróneamente haya embocado las

partes.
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(F). PRINCIPIO DE LEALTAD Y PROBIDAD PROCESAL.

Según, Sánchez (2004. p. 43), la probidad no puede entenderse

únicamente en relación con la conducta que deben de desarrollar las partes y

sus apoderados en el proceso; también incumbe el deber de probidad del

juez. Cuando se presencia un acto de juramentación ante el tribunal, lo

primero que se piensa es lo inoficioso de la solemnidad, puesto que la

mayoría de los jueces, se contentan de cumplir con el formalismo legal,

mediante la simple constancia en el acta que se levante, sin desarrollar el

acto formalmente.

Ahora bien, el Código de Procedimiento Civil Venezolano establece en su

artículo 17 lo siguiente:

El juez deberá tomar de oficio o a petición de parte, todas las


medidas necesarias establecidas en la ley, tendentes a
prevenir o a sancionar las faltas a la lealtad y probidad en el
proceso, las contrarias a la ética profesional, la colusión y el
fraude procesales, o cualquier acto contrario a la majestad de
la justicia y al respecto que se deben los litigantes.

Por consiguiente, el artículo 170 del mismo Código contiene una

enumeración de conductas de las partes que sin agotar la lista de lo que

pudiera configurar la falta de probidad y lealtad procesal, constituyen una

guía para entender el concepto. En efecto este articulo señala como deber de

las partes y de sus apoderados: exponer los hechos de acuerdo a la verdad;

no interponer pretensiones ni alegar defensas, ni promover incidentes,

cuando tengan conciencia de su manifiesta falta de fundamentos, no


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promover pruebas, ni realizar, ni hacer realizar, actos inútiles o innecesarios

a la defensa del derecho que sostengan.

Así mismo, las partes y los terceros que actúen en el proceso con

temeridad o mala fe son responsables por los daños y perjuicios que

causaren cuando deduzcan en el proceso pretensiones o defensas,

principales o incidentales, manifiestamente infundadas; cuando

maliciosamente alteren u omitan hechos esenciales a la causa; y cuando

obstaculicen de una manera ostensible y reiterada el desenvolvimiento

normal d el proceso.

En conclusión, todo proceso presupone la existencia de dos partes

contendientes, la que ocurre ante el órgano jurisdiccional para solicitar la

satisfacción de su interés, y aquella contra quien se dirige o se invoca ese

interés. Además el legislador ha consagrado en estas disposiciones la

responsabilidad de las partes o de los terceros, por los daños y perjuicios que

causen como consecuencia una competencia desleal o fraudulenta en el

proceso.

(G). PRINCIPIO DE IGUALDAD .

Se ha considerado siempre que el principio de igualdad procesal

constituye una garantía fundamental para las partes, pues determina el

tratamiento igualitario derivado de la garantía constitucional consagrada en el


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articulo 21 de la Constitución de la Republica Bolivi ana de Venezuela

conforme al cual:

Todas las personas son iguales ante la ley, y en


consecuencia: 1. No se permitirán discriminaciones fundadas
en la raza, el sexo, el credo, la condición social o que, en
general, tengan por objeto o por resultado anular o
menoscabar el reconocimiento, goce o ejercicio en
condiciones de igualdad, de los derechos y libertades de toda
persona. 2. La ley garantizará las condiciones jurídicas y
administrativas para que la igualdad ante la ley sea real y
efectiva; adoptará medidas positivas a favor de grupos que
sean discriminados, marginados o vulnerables; protegerá
especialmente a aquellas personas que por alguna de las
condiciones antes especificadas, se encuentren en
circunstancia de debilidad manifiesta y sancionará los abusos
o maltratos que contra ellas se cometan. 3. Sólo se dará el
trato oficial de Ciudadano o Ciudadana; salvo las fórmulas
diplomáticas. 4. No se reconocerán títulos nobiliarios ni
distinciones hereditarias.

Dentro de este marco, se reconocen los derechos al libre desenvolvimiento

de la personalidad y a la igualdad, se refuerza y amplia la protección

constitucional al prohibir no solo las discriminaciones fundadas en la raza, el

sexo o la condición social, sino además, aquellas que, en general, tengan por

objeto o por resultado anular o menoscabar el reconocimiento, goce o ejercicio

en condiciones de igualdad, de los derechos y libertades de toda persona.

Por otra parte, Sánchez (2004. p. 46), señala que la igualdad de las partes

en el proceso debe constituir un mandato de ineludible cumplimiento que el

juez debe garantizar y aplicar, a fin de que ambas actúen en un mismo plano,

teniendo ambas iguales oportunidades para el uso de los medios de defensa

dentro de los limites derivados de la condición que tengan en el juicio y que

señale la ley.
19

Pero en segundo lugar, señala que la igualdad de las partes no implica el

desconocimiento de los derechos exclusivos de alguna de las partes

derivados de la distinta posición, que como demandante o demandado ocupen

en el proceso, como ocurre con la prerrogativa consagrada a favor del

demandante para obtener el decreto de medidas cautelares contra el

demandado sin que este sea oído previamente.

Se puede finiquitar, que la igualdad procesal tiene por base el principio

constitucional de la igualdad de todos los ciudadanos ante la ley, pero este

principio no puede ser absoluto porque las diferencias económicas existentes

entre los miembros de una colectividad, han obligado el Estado a servir de

contralor o contrapeso de esta diferencia. Según el principio de igualdad

procesal, expuesto magistralmente en el articulo 21, los jueces mantendrán a

las partes en los derechos y en las facultades que les sean comunes, sin

preferencias ni desigualdades, pero también en los privativos de cada una, de

acuerdo a la diversa condición que tenga en el juicio, sin que se puedan

permitir, ni permitirse, extralimitaciones de ningún genero.

(H). PRINCIPIO DE PUBLICIDAD.

Este principio es desarrollado por los artículos 24 del Código de

Procedimiento Civil Venezolano, la cual establece que las actuaciones

judiciales tanto escritas como orales son publicas la cual permite que otras

personas fuera de las partes y de sus apoderados sigan y controlen la marcha


20

del proceso y la actuación de las personas que intervienen en él como

auxiliares de la justicia. Así mismo el artículo 190 del mismo Código establece

que cualquier persona puede imponerse de los actos que se realicen en los

Tribunales y tomar de ellos copias simples que quiera, sin necesidad de

autorización del Juez, a menos que se hayan mandado reservar por algún

motivo legal.

Según, Sánchez (2004. p. 47), cuando se habla del principio de publicidad,

debe hacerse la distinción entre publicidad para las partes y publicidad en

general; no obstante, la primera no responde realmente a este principio si no

al de la audiencia bilateral, o a la propia esencia del proceso; el proceso

puede tener un procedimiento secreto, pero sin bilateralidad no es tal proceso.

La verdadera publicidad de los actos procesales significa la admisión de

terceros, del público, a asistir a las actuaciones procesales.

Por otra parte, el fundamento del principio de publicidad es de carácter

constitucional, y es la esencia del sistema democrático de gobierno y

constituye el mas precioso instrumento de fiscalización popular sobre la obra

de magistrados y defensores, bajo la luz de la atención publica, la colectividad

critica y valora las actuaciones de los jueces y la conducta de los abogados.

En conclusión, este principio consiste en la garantía que tiene todos los

ciudadanos de percibir directamente los actos que se realicen en el ámbito

judicial. Además la publicidad asegura el desenvolvimiento del proceso en tal

forma que cualquier perso na, bien sea parte o extraño a la causa, pueda
21

imponerse de las actuaciones que se realicen o existan en los tribunales y

hacerse presente en la realización de los actos.

1.1.1.3. PRINCIPIOS PROCESALES ESPECÍFICOS DEL JUICIO ORAL.

El proceso oral lleva aparejado el cumplimiento de condiciones

indispensables para que pueda calificarse como tal. Pueden señalarse al

efecto cinco principios condicionales para que un proceso pueda calificarse

como predominantemente oral, a saber:

(A) PREDOMINIO DE LA ORALIDAD SOBRE LA ESCRITURA.

Afirma Sánchez, (2004, p. 50), que:

La escritura viene a desempeñar un doble papel en el


procedimiento oral: (a) Preparar el desenvolvimiento de la
causa, registrando el contenido de la demanda, los
fundamentos contradictorios de las partes, los medios
probatorios, las pruebas preconstituidas y las deducciones
antagónicas de los litigantes. (b) Documentar en general todos
los pasos y elementos de importancia para la causa, en
particular todo cuanto pasa en la audiencia.

Ahora bien, el artículo 257 de la constitución de la Republica Bolivariana

de Venezuela contiene el mandato de que las leyes procesales que se

sancionen adopten el procedimiento oral, estableciendo que el proceso

constituye un instrumento fundamental para la realización de la justicia. Las

leyes procesales establecerán la simplificación, uniformidad y eficacia de los

trámites y adoptarán un procedimiento breve, oral y público.


22

Se puede ultimar, que la oralidad pura no es la forma mas adecuada del

proceso civil y a esta debe agregársele la documentación, ya que esta

documentación sirve para hacer posible el conocimiento del contenido al juez

llamado a fallar, en los casos en que la prueba fuera recibida por un juez

comisionado, o en que la materia litigiosa y la sentencia dictada en primera

instancia deba ser revisada por la instancia de apelación.

(B). LA INMEDIACIÓN.

Según Sánchez (2004. p. 51), el principio de inmediación en sentido

estricto y solo con referencia a los procesos dominados por el signo de

oralidad, es aquel que exige el contacto directo y personal del juez o tribunal

con las partes y con todo el material del proceso, excluyendo cualquier medio

indirecto de conocimiento judicial.

Afirma Pereira (2003. p. 46), que:

La inmediación y la oralidad van juntas, pues solo la


conjunción de ambas permite el contacto directo y personal del
juez con los sujetos y demás elementos del proceso; el
contacto directo y personal que requiere la inmediación solo
podrá lograrse a través del intercambio de la palabra, de la
conversación, de uno que habla y otro no a través del
mecanismo de comunicación mediato, como ocurre cuando la
misma resulta d escritos que las partes presentan a un
funcionario receptor que los agrega al expediente y mucho
tiempo después, generalmente cuando debe dictar sentencia,
llega a manos del juez.

Por ultimo, la inmediación es la comunicación entre el juez y las personas

que obran en el proceso, los hechos que en él deban hacerse constar y los
23

medios de prueba que utilicen. Sin embargo, la inmediación constituye una

medida básica para garantizar la justicia y acierto de la actividad jurisdiccional

decisoria sobre los hechos procesales relevantes.

(C). IDENTIDAD FISICA DEL JUEZ EN DESARROLLO DEL


PROCEDIMIENTO.

Afirma Sánchez (2004. p. 54), que:

El principio de identidad del juez requiere que el juez del


proceso oral este constituido desde el comienzo del pleito
hasta la decisión, por las mismas personas físicas. Claro esta
que la oralidad no podrá aplicarse si los actos procesales
tienen lugar ante personas físicas diferentes, puesto que la
impresión recibida por el juez que asiste a uno o mas actos no
puede infundirse en el otro que debe juzgar, y únicamente
pudiera serle representada mediante la escritura, en cuyo caso
el proceso, si fue oral respecto al juez instructor, deviene
escrito en cuanto al que sentencia.

Por otra parte, se ha considerado que la inmediación solo existe cuando

quien dicta la sentencia ha estado presente en la práctica de la prueba y forma

su convicción con lo visto y con lo oído, y no con el reflejo documental del acto

de prueba. No obstante, se observa como este principio parece ser olvidado

mediante la institución de jueces.

Por consiguiente, Cuenca (2005. p. 265), señala que el mantenimiento de

la identidad física del juez a través del curso del proceso, por lo menos

durante la primera instancia, es una de las condiciones esenciales para que

pueda imperar el principio de inmediación, por lo que la decisión de la


24

controversia debe ser confiada a un mismo juez, para que este instruya el

proceso y dicte la sentencia.

Para finalizar, la identidad física del juez en el desarrollo de todo el

procedimiento se le endilga el peligro de una formación anticipada de criterio

sobre el fondo del juicio, al ir depurando el procedimiento en la fase de

instrucción, con lo cual se corre el peligro de un juez que va con una idea

preconcebida formada en las etapas previas a la oportunidad de dictar

sentencia.

(D). PRINCIPIO DE CONCENTRACIÓN.

Según Sánchez (2004. p. 56), la concentración de la causa es la principal

característica del procedimiento oral y el que tiene manifiesta influencia en la

abreviación del juicio, a tal punto que hablar de oralidad equivale a hablar de

concentración. La concentración del proceso en una sola audiencia o en

pocas audiencias elimina el riesgo de que el juez olvide los hechos

observados, las manifestaciones de las partes, de los testigos y de los peritos,

sus reacciones y emociones, lo que podría ocurrir si se recurre a la

multiplicación de las audiencias o al distanciamiento prolongado en el tiempo

entre ellas.

Afirma Cuenca (2005. p. 266), que:

Este principio presupone un gran poder directivo de parte del


juez para suprimir actuaciones que retarden innecesariamente
la controversia y de suplir la misión de los litigantes en
actividades que sean de interés público y cuya omisión pueda
acarrear reposiciones o nulidades procesales.
25

Finalmente, el principio de concentración reúne diversas actividades

procesales en una sola audiencia o en el menor número de ellas. Por eso en

este principio todos los actos de conocimiento y decisión deben realizarse en

una sola audiencia, conforme a la descentralización, los actos se suceden

regularmente distanciados entre sí por intervalos de tiempo.

1.1.1.4. ASUNTOS A LOS CUALES PUEDE APLICARSE EL

PROCEDIMIENTO ORAL.

(A). REGLA DE LA CUANTIA.

La vigente Constitución de la Republica Bolivariana de Venezuela

consagra la oralidad como regla general para todos los procesos. No

obstante, el Código de Procedimiento Civil de Venezuela señala

expresamente cuales son los asuntos que pueden tramitarse por el

procedimiento oral, estableciendo como regla que su cuantía no exceda de

doscientos cincuenta mil bolívares.

Según, Sánchez (2004. p. 80), esta limitación hacia que tal procedimiento

se quedara en una simple aspiración, pues la devaluación del signo

monetario determinaba que por tales montos nadie se atreva a litigar a

sabiendas de que no obstante la gratuidad absoluta de la justicia, que

también es de rango constitucional.

Por consiguiente, el autor antes mencionado señala que esa limitación por

la cuantía quedo eliminada con la sanción de la Ley Orgánica del Poder


26

Judicial, que en el articulo 119 facultaba al Consejo de la Judicatura (ahora al

Tribunal Supremo de Justicia) para extender la aplicación del procedimiento

oral o el procedimiento breve previsto en el Titulo XII del Libro Cuarto del

Código de Procedimiento Civil, a las materias que considere convenientes,

sin consideración a la cuantía.

Ahora bien, el Código de Procedimiento Civil Venezolano estipula en su

párrafo primero del artículo 859 lo siguiente:“Se tramitaran por el

procedimiento oral las siguientes causas siempre que su interés calculado

según el Titulo I del Libro Primero de este Código, no exceda de doscientos

cincuenta mil bolívares”.

Para concluir, para estimar la cuantía de la demanda hay que atender a las

reglas contenidas en el Libro Primero del Código de Procedimiento Civil

Venezolano, las cuales distinguen entre los casos en que la demanda es

apreciable en dinero, cuando el valor consta expresamente y, aquellas en que

el valor no consta, pero puede ser apreciable en dinero.

(B) REGLA DE LA MATERIA.

El articulo 859 del Código de Procedimiento Civil Venezolano, señala los

asuntos a los cuales podrá señalarse la tramitación a través del procedimiento

oral, enumerado al efecto: 1.- Los que versen sobre derechos de créditos u

obligaciones patrimonio que no tengan previstos un procedimiento especial

contencioso previsto en la parte primera del Libro Cuarto de este Código. 2.-
27

Los asuntos contenciosos del trabajo que no correspondan a la conciliación ni

al arbitraje, y las demandas por accidentes de trabajo. 3.- Las demandas de

tránsito. 4.- Las demás causas que por disposición de la ley o por convenio de

los particulares, deban tramitarse por el procedimiento oral.

Según Sánchez (2004. p. 81), tal disposición resulto derogada por el

articulo 119 de la Ley Orgánica del Poder Judicial, que faculto al Consejo de la

Judicatura para extender su aplicación a las materias que dicho órgano

considerara conveniente, lo que resulto ratificado con la constitucionalización

de la oralidad en forma general y sin limitación alguna.

De este modo el Tribunal Supremo de Justicia queda facultado no solo

para señalar el ámbito territorial sino también los asuntos a los cuales se

aplicara el procedimiento oral, sin las limitaciones que el citado articulo 859

señala, pues la misma no tienen vigencia conforme a lo previsto en la

Disposición Derogatoria Única de la Constitución de la Republica Bolivariana

de Venezuela.

En conclusión, los ordinales del 1 al 4 determinan las materias que pueden

ser tramitadas por este procedimiento oral, una vez cumplido el requisito de la

cuantía establecido en el primer párrafo del mismo articulo. Estos ordinales

reflejan que los asuntos a los cuales se llevaran a cabo por el procedimiento

oral son los procedimientos especiales contenciosos, los asuntos

contenciosos del trabajo cuyo conocimiento, sustanciación y decisión no

hayan sido atribuidos por dicha ley, los accidentes de transito en los cuales se
28

haya causado daños a personas o cosas y por ultimo en los casos en que la

misma ley lo disponga.

1.1.1.5. REGLAS GENERALES DEL PROCEDIMIENTO ORAL.

Las disposiciones generales del Titulo XI del Código de Procedimiento

Civil de Venezuela que regulan el procedimiento oral, contienen una serie de

reglas que constituyen excepciones a los principios de oralidad e inmediación

que privan en el mismo las cuales son:

(A). EXCEPCIÓN A LAS FORMAS ORALES (FORMA ESCRITA).

El Código de Procedimiento Civil Venezolano establece en su artículo 860

que solo sera admitida la forma escrita en los casos expresamente

contemplados en la disposiciones que la ley establece y cuando deba

practicarse Prueba previa al debate oral que requiera levantamiento de

alguna acta.

Por otra parte, Calvo Baca (2004. p. 703), señala que la forma escrita se

admitirá en el libelo de la demanda, en la contestación de la demanda, en la

promoción de pruebas, en la reconvención, en la sentencia luego de ser

pronunciada oralmente y en la apelación todo esto tipificado en los artículos

864, 865, 869, 877,878 del Código de Procedimiento Civil Venezuela.

Por consiguiente, Sánchez (2004. p. 83) expresa que la forma escrita de la

demanda y su contestación, así como la promoción de las pruebas de que


29

quieran hacer valer las partes, no contradicen en absoluto el principio

fundamental de la audiencia o debate oral como centro del juicio, porque

aquellas tienen la función de ser actos de introducción y preparación de la

causa, que aseguren con certeza los términos de la controversia a tratarse en

el debate oral.

Se puede finiquitar, que la forma escrita esta permitida para aquellos casos

que expresamente lo contemplen, algunas de las disposiciones que regulan el

procedimiento oral, como ocurre tratándose de la demanda y su contestación

y cuando deban practicarse pruebas antes del debate oral que requieran el

levantamiento del acta; tal permisión esta fundada precisamente en la idea de

que la oralidad significa que el proceso culmina en una audiencia oral, en la

cual el juez escucha oralmente a los te stigos y eventualmente también a las

partes.

(B). NORMAS SUPLETORIAS DEL JUICIO ORAL.

Según Sánchez (2004. p. 84), las disposiciones que regulan el

procedimiento ordinario son supletorias de aquellas que regulan el

procedimiento oral en todo cuanto no sea regulado expresamente por este

ultimo; pero en tales casos los jueces deberán procurar adoptar las formas

que aseguren la oralidad, brevedad, concentración e inmediación propia del

procedimiento oral.
30

Cabe considerar, por otra parte, que el artículo 860 del Código de

Procedimiento Civil se basa igualmente en este principio la cual consagra

que: “son aplicables supletoriamente en el procedimiento oral las

disposiciones del ordinario en todo aquello no previsto expresamente en este

Titulo”.

Se puede resumir a continuación que la oralidad es más que un principio,

es una forma de hacer el proceso que lleva consigo otros principios:

inmediación, concentración y publicidad. La exigencia de la oralidad, el Código

de Procedimiento Civil prevé dentro de este tipo de procedimiento, la

realización de la causa de manera oral, la practica de las pruebas y la

audiencia preliminar de la misma manera.

(C). ORDEN PÚBLICO PROCESAL.

Este principio se encuentra consagrado en el artículo 257 de la

Constitución de la Republica Bolivariana de Venezuela la cual establece que

el proceso constituye un instrumento fundamental para la realización de la

justicia. Las leyes procesales establecerán la simplificación, uniformidad y

eficacia de los trámites y adoptarán un procedimiento breve, oral y público. No

se sacrificará la justicia por la omisión de formalidades no esenciales.

Por su parte, Sánchez (2004. p. 85), opina que este principio viene a

consagrar la tendencia doctrinaria del carácter publico del proceso,

señalando que siendo la jurisdicción y su desarrollo dinámico una función


31

publica, ese momento tiene necesariamente carácter publico. El proceso es,

exteriormente, una sucesión de actos que constituye su realidad material;

pero su realidad jurídica, su aspecto interior nos lo revela como una relación

jurídica plurilateral, en la cual intervienen (las partes) y el juez.

Las conclusiones derivadas de este principio deben tenerse presente a

pesar de la precisión legislativa de atribuir a las disposiciones relativas al

procedimiento oral el carácter del orden publico, no puede llegarse al

extremo de considerar que cualquier vicio u omisión que ocurran en el

procedimiento puedan dar lugar a la nulidad de lo actuado, pues se trata de

cumplir formalidades procesales como en todo procedimiento, que de no

llegar a producir consecuencias graves que afecten derechos o garantías

constitucionales o que sean esencialmente para la validez del mismo.

(D). TRATAMIENTO DE LA CAUSA EN LA AUDIENCIA ORAL.

Este principio trata del tratamiento de la causa en la audiencia oral y es

consecuencia del principio de inmediación en la percepción de la prueba y la

cual se encuentra tipificado en el Código de Procedimiento Civil Venezolano

en su artículo 862 primero y segundo párrafo la cual establece que las

pruebas se practicaran por los interesados en la audiencia o debate oral, a

menos que por su naturaleza deban practicarse fuera de la misma; pero en

tal caso, el promoverte de la prueba deberá tra tarla oralmente en la


32

audiencia, pudiendo la contraparte hacer las observaciones que crea

conveniente en relación con el resultado o merito de las mismas.

Así mismo, el mismo articulo señala que si la prueba que deba evacuarse

fuere una experticia, los expertos harán su exposición y presentaran sus

conclusiones oralmente en la audiencia, pudiendo igualmente las partes

hacer las observaciones que crean conveniente. La omisión de tal forma de

presentar los resultados de la experticia le quitarán toda eficacia y no podrá

ser estimada por el juez en la sentencia.

(E). PODER INQUISITIVO DEL JUEZ.

El Código de Procedimiento Civil Venezolano en el artículo 862 tercer

párrafo acoge este principio en cuanto se refiere a los poderes probatorios

del juez en relación con el testimonio, la experticia y las partes, pues

claramente determina los límites dentro de los cuales puede formular el

interrogatorio de los mismos. Así el interrogatorio de los testigos estaría

limitado por el resultado del interrogatorio que le hayan formulado las partes

y el contenido de las respuestas que los testigos hayan dado al mismo, esto

es, a los hechos sobre los cuales haya recaído su declaración; de modo que

no podrá extenderse a hechos distintos.

Afirma, Sánchez (2004. p. 86), que:

Para evitar los peligros que derivarían de un poder ilimitado


del juez civil en materia probatoria, se ha propuesto que la ley
33

procesal conceda al mismo la facultad para determinar los


alcances de ese poder, que varían si se trata de relaciones
jurídicas indisponibles, en cuyo ámbito tendrá mayores
facultades de investigación, pero tal caso no podrá entrar en
ciertas materias en las que el orden publico estaría por encima
de la autoridad judicial.

Se puede concluir, que en la audiencia oral el juez podrá interrogar no solo

a los testigos y peritos sino también a las partes, siempre que tal interrogatorio

se refiera a los hechos sobre los cuales hayan declarado los primeros, o a que

se refiera la experiencia, tratándose de los peritos, y sobre los hechos

controvertidos, si el interrogatorio se formula a las partes.

(F). INMEDIACIÓN OBLIGATORIA.

En el Código Procedimiento Civil en el Artículo 863 establece que sin

perjuicio de lo dispuesto en el artículo 862 del mismo Código, los actos y

pruebas cuya ejecución se disponga fuera de la audiencia, se cumplirán bajo

la dirección del mismo Juez que debe pronunciar la sentencia, a menos que

sea necesario comisionar a la autoridad judicial de otra circunscripción

territorial.

Para concluir, Todos los actos del proceso que deban realizarse y las

pruebas que deban evacuarse se cumplirán bajo la dirección del mismo Juez

que debe pronunciar la sentencia, a menos que se trate de pruebas que

deban evacuarse en un lugar sobre el cual no tenga competencia territorial

dicho Juez, pues en tal caso podrá comisionar a la autoridad judicial que la

tenga. De este modo, no podrá darse comisión para la evacuación de


34

pruebas de testigos, confesión, juramento decisorio, interrogatorio de las

partes o la realización de actos que deban ser efectuados en la audiencia

oral.

(G). DESIGNACIÓN DE RELATORES PARA ATENDER LOS

PROCEDIMIENTOS ESCRITOS Y FACULTAD PARA COMISIONAR

OTROS JUECES.

Según Sánchez (2004. p.87), El Tribunal ante el cual deba desarrollarse

procedimientos orales deberá atender necesariamente aquellos que

mantengan la forma escrita, y ello puede producir desatención a estos

últimos, en razón del principio de inmediación y concentración; de modo que

al encontrarse el Juez obligado a presenciar todas las audiencias orales que

se produzcan, no podrá atender con la debida diligencia los juicios escritos

que ante el mismo Tribunal se estén tramitando.

Por otro lado, para evitar tal efecto se prevé la comisión a una autoridad

judicial a otra circunscripción según lo establecido en al artículo 863 del

Código Procedimiento Civil Venezolano y la creación de Jueces relatores

para la sustanciación de los proceso escritos, quedando la sentencia a cago

del Juez titular o la designación de otros jueces que integren el tribunal, para

que sustancien y decidan las causas.

Para finalizar, la designación de jueces relatores en ningún modo afecta el

desarrollo del procedimiento oral ni afecto los principios que lo rigen, pues no
35

se trata de designar jueces relatores en este procedimiento sino de jueces

que se encarguen de la sustanciación de los juicios escritos que cursen ante

el mismo Tribunal.

1.1.1.6. FASES DEL JUICIO ORAL.

El procedimiento oral esta regulado en el Código d e Procedimiento Civil

Venezolano la cual se divide en tres fases o etapas: la introducción de la

causa que comprende principalmente la demanda y la contestación; la

introducción preliminar que comprende la audiencia preliminar, destinada a

determinar los límites de la controversia e incorporar al proceso los

elementos de convicción que no se reserve para la audiencia oral; la decisión

que comprende la audiencia o debate oral, en la que el Juez, oídas las

exposiciones de la partes y recibida la prueba, decide la litis por sentencia de

merito. A continuación se desarrollara tales fases del procedimiento oral.

(A). INTRODUCCIÓN DE LA CAUSA.

Esta etapa se inicia con la presentación de la demanda y concluye con la

presentación del escrito de contestación de la demanda, desarrollándose en

esta en esta fase del procedimiento en forma escrita y conforme a las reglas

del procedimiento ordinario que a continuación se presentan:

(a). DEMANDA.
36

Según Cabanellas ( 2000. p. 91), es toda petición formulada ante un

tribunal de justicia y, en sentido estricto, aquel medio a través del cual una

persona expone sus pretensiones a un tribunal iniciando así un proceso de

carácter civil en sentido amplio (civil, de familia, mercantil, laboral,

contencioso-administrativo , etc.), constituyendo el primer acto que inicia la

relación procesal.

Afirma Sánchez (2004. p. 89) que:

En el procedimiento oral el demandante no puede omitir el


cumplimiento de la carga, y por ello deberá acompañar a la
demanda toda la prueba documental que disponga, trátese de
documentos públicos o privados, so pena de que no se le
admitan después como pruebas; si se trata de documentos
públicos que constituyan instrumento fundamental de la
pretensión, resulta obligatorio acompañarlos a la demanda.

Ahora bien, el Código de Procedimiento Civil de Venezuela en su artículo

864 establece que el procedimiento oral comenzara por demanda escrita que

deberá llenar los requisitos exigidos en el 340 de este Código y que el

demandante deberá acompañar con el libelo toda prueba documental de que

disponga y mencionar el nombre, apellido y domicilio de los testigos que

pretende comparecer en el debate oral. Y si el demandante no acompañare su

demanda con la prueba documental, y la lista de los testigos, no se le admitirá

después, a menos que se trate de documentos públicos y haya indicado en el

libelo la oficina donde se encuentran.

En conclusión, la demanda es un medio que se utiliza para iniciar un

procedimiento, la cual debe acompañar todos los requisitos que establece el

Código de Procedimiento Civil Venezolano en su articulo 340 y además


37

deberá seguir lo estipulado en el articulo 864 del mismo Código en la cual

consagra la manera de introducir la demanda y menciona los instrumentos

que se deberán acompañar con ella.

(b). EMPLAZAMIENTO Y CITACIÓN DEL DEMANDADO.

Conforme al artículo 865 del Código de Procedimiento Civil Venezolano, el

emplazamiento del demandado para la contestación de la demanda se le hará

conforme a las reglas del procedimiento ordinario. En tal sentido establece el

artículo 344 que “El emplazamiento se hará para comparecer dentro de los

veinte días siguientes a la citación del demandado o del último de ellos si

fueren varios”.

Por consiguiente, la disposición que regula el emplazamiento en el

procedimiento oral pareciera modificar los términos del emplazamiento

previstos para el procedimiento ordinario, en cuanto establece que la

contestación de la demanda tendrá lugar en día que fije el tribunal y no como

en aquel, que al demandado se le emplaza para dar su contestación dentro

del lapso de veinte días a su citación o del ultimo de ellos, si fueren varios los

demandados.

Por otra parte, la citación del demandado se practicara por cualquiera de

las formas presc ritas en el Capitulo IV del Titulo IV del Libro Primero,

conforme al articulo 205 del Código de Procedimiento Civil Venezolano la cual

consagra que el término de la distancia deberá fijarse en cada caso por el


38

juez, tomando en cuenta que este termino es el periodo de tiempo necesario

para trasladarse las personas de un sitio a otro, cuando el lugar en que resida

el Tribunal ante quien debe efectuarse un acto, o que haya ordenado su

ejecución, es diferente y se halle distante del que está la persona que debe

concurrir a efectuarlo, o del que deba efectuarlo, o del que deba efectuarse el

acto cuya practica ha sido ordenada.

Sin embargo, la filiación no podrá exceder de un día por cada doscientos

kilómetros, ni ser menor de un día por cada cien y en todo caso en que la

distancia sea inferior al limite mínimo establecido en este Titulo, concederá

siempre un día de termino de distancia. Estos términos debe fijarlo

expresamente el Juez y se computan por días consecutivos.

Se puede concluir, que el emplazamiento del demandado para la

contestación de la demanda se tramitara conforme a las reglas del

procedimiento ordinario la cual establecen que el demandado se le emplaza

para dar contestación dentro de veinte días a su citación. En cuanto a la

citación, esta se llevara a cabo según lo establecido en el Código de

Procedimiento Civil.

(B). CONTESTACIÓN DE LA DEMANDA.

El Artículo 865 del Código de Procedimiento Civil Venezolano estipula

taxativamente lo siguiente: “Llegado el día fijado para la contestación de la

demanda según las reglas ordinarias”. Junto con el escrito de contestación, al


39

igual que el demandante debe hacerlo en la demanda, el demandado deberá

producir toda prueba documental de que disponga y mencionar el nombre,

apellido y domicilio de los testigos que rendirán declaración en el debate oral,

pues de no hacerlo no se le admitirán después, a menos que se trate de

documentos públicos y haya indicado en el escrito de contestación la oficina

donde se encuentran.

Por consiguiente, Sánchez (2004. p. 92), señala que en el escrito de la

contestación de la demanda se deberá oponer conjuntamente tanto las

cuestiones previas de las previstas en el articulo 346 del Código de

Procedimiento Civil, que crea conveniente oponer, como las excepciones y

defensas perentorias y de fondo que crea conveniente alegar, debiendo

igualmente en la misma oportunidad reconvenir y pedir la intervención de

terceros.

Se puede finalizar, que la contestación de la demanda conservara la forma

escrita del procedimiento ordinario, la cual deberá presentarse ante el

secretario del Tribunal y junto con ella el demandado deberá interponer las

pruebas documentales, así como la prueba testimonial conforme a lo

establecido en el articulo 685 ejusdem.

(C). INSTRUCCIÓN PRELIMINAR.

En esta se tramitaran y resolverán las cuestiones previas que oponga el

demandante, se determina el efecto de no dar contestación a la demanda y el


40

tramite particular que de tal conducta se deriva para el procedimiento, se

evacuaran las inspecciones y experticias promovidas por las partes, se

providencia la reconvención y el llamamiento e intervención de terceros y sus

respectivos tramites hasta que se produzca la contestación de la reconvención

o el vencimiento del lapso probatorio de la intervención de terceros;

finalmente, comprende como elemento principal la audiencia preliminar para la

determinación de los hechos controvertidos y las pruebas.

(a). LAS CUESTIONES PREVIAS.

El demandado, en la oportunidad de dar contestación a la demanda,

tiene derecho a oponer cualquiera de las cuestiones previas previstas en el

articulo 346 del Código de Procedimiento Civil y debe oponerlas en tal

oportunidad, incluidas la de los ordinales 9, 10 y 11, conjuntamente con la

contestación al fondo , pues de no hacerlo, le quedara vedado oponerlas

posteriormente, resultando inaplicable lo dispuesto en la primera parte del

articulo 361 respecto de las cuestiones previas señaladas, esto es para ser

decididas en la sentencia definitiva, pues tal forma de proceder no parece

prevista en el articulo 867 que regula el tramite de las cuestiones previas en

el procedimiento oral.

Por otro lado, de ser opuestas cuestiones previas se tramitaran y

decidirán como incidente previo a la fijación de la audiencia preliminar

conforme a lo previsto en el articulo 868 del Código de Procedimiento Civil, y

no con posterioridad a la misma y antes del debate oral, como señala el


41

articulo 866, pues precisamente el incidente de tales cuestiones es previo a

la determinación de los hechos controvertidos y las pruebas conducentes

que constituyen el objeto de la audiencia preliminar. Este artículo 866

establece:

Si el demandado planteare en su contestación cuestiones


previas de las contempladas en el artículo 346, estas se
decidirán en todo caso antes de la fijación de la audiencia o
debate oral en la forma siguiente:
1º. Las contempladas en el ordinal 1 del 346, serán decididas
en el plazo indicado en el artículo 349 y se seguirá el
procedimiento previsto en la Sección 63 del Titulo I del Libro
Primero, si fuere impugnada la decisión.
2º. Las contempladas en los ordinales 2º,3º,4º,5º y 6º del
articulo 346 podrá ser subsanada por el demandante en el
plazo de cinco días en la forma prevista en el articulo 350, sin
que se causen costas para la parte que subsana el defecto u
omisión.
3º. Respecto de las contempladas en los ordinales 7º,8º,9º,10º
y 11º del articulo 346 la parte demandante manifestara dentro
del mismo plazo de cinco días, si conviene en ellas o si las
contradice.
El silencio se entenderá como admisión de las cuestiones no
contradichas expresamente.

Dentro de este marco, las cuestiones previas por Falta de Jurisdicción, o

La Incompetencia de este, o La Litispendencia, o que el asunto deba

acumularse a otro proceso por razones de accesoriedad, de conexión o de

continencia, serán decididas por el juez en el quinto dia siguiente al

vencimiento del lapso del emplazamiento o de la contestación de la demanda

si se hace fijación de un dia determinado para que la misma se presente

entendiéndose únicamente a que resulte de los autos u de los documentos

presentados por las partes, conforme a lo previsto en el articulo 349 del

Código de Procedimiento Civil, cuya aplicación determina el articulo 866.


42

Por consiguiente, Sánchez (2004. p. 94), señala que la impugnación de la

decisión se hará a través de la solicitud de regulación de la jurisdicción y de

la competencia, según lo previsto en los artículos 62 y siguientes del Código

de Procedimiento Civil, a menos que se trate de sentencia definitiva en la

cual el juez declare su competencia y resuelva también sobre el fondo de la

causa, pues en tal caso la decisión sobre la competencia podrá impugnarse

mediante apelación ordinaria.

Ahora bien, el autor antes mencionado indica que si se contradicen las

cuestiones previas se abrirá una articulación probatoria y se seguirá el

procedimiento indicado en los ordinales 2º al 6º del artículo 346. La decisión

sobre las cuestiones previas previstas en los ordinales 7º y 8º no tendrán

apelación en ningún caso; pero las contempladas en los ordinales 9º,10º y

11º tendrán apelación libremente.

En conclusión, en el procedimiento oral las cuestiones previas se plantean

en el escrito de contestación de la demanda, es decir, se oponen las

cuestiones previas y se contesta la demanda en el mismo acto debiendo

resolverse antes de la fijación que haga el juez, de la fecha y hora para que

tenga lugar la audiencia o debate oral.

(b). RECONVENCIÓN.

Según Sánchez (2004. p. 97), cuando el demandado proponga

reconvención contra el demandante deberá tramitarse previamente la misma


43

hasta que la demanda principal y la reconvención puedan continuar en un

solo procedimiento para que pueda fijarse la audiencia preliminar,

aplicándose al efecto lo dispuesto en el articulo 369 del Código de

Procedimiento Civil, una vez contestada la reconvención.

Por otra parte, a la reconvención en el procedimiento oral resultan

aplicables las reglas que rigen para el procedimiento ordinario y por ello

resultara inadmisible la reconvención si esta versare sobre cuestiones para

cuyo conocimiento carezca de competencia por la metería, o que deben

ventilarse por un procedimiento incompatible con el ordinario, según lo

establecido en el articulo 366 del Código de Procedimiento Civil.

Para finalizar, la reconvención es un recurso que la ley confiere al

demandado por razones de celeridad procesal en virtud del cual se le

permite plantear a su vez en el acto de la litis contestación, cualquier

pretensión que pueda tener contra el actor primitivo, incluso referida a

situaciones diferentes de las que se plantean en el juicio principal.

(c). INTERVENCIÓN DE TERCEROS.

Afirma Calvo Baca que:

La tercería es una acción que intenta un tercero contra las


partes que están litigando en un proceso en curso porque
pretende tener derecho preferente, concurrente o exclúyete
sobre el objeto de la demanda en curso. Se ha discutido si la
tercería es realmente un juicio como cualquier otro o si antes
bien, es una incidencia.
44

Por consiguiente, si alguna de las partes en la contestación de la demanda

solicita el llamamiento de tercero a la causa, con fundamento en que es

común a este la causa pendiente o pretenda un derecho de saneamiento o de

garantía respecto del tercero y pida su intervención en la causa según los

ordinales 4º y 5º del articulo 370 del Código de Procedimiento Civil, la citación

del tercero y la contestación de la cita se hará conforme al procedimiento

previsto para el procedimiento ordinario. La proposición de una tercería

suspenderá el curso de la causa por un lapso que fijara el tribunal y que no

podrá exceder de noventa días, sea cual fuera el número de tercerías

propuestas, y se tramitara conforme al Código de Procedimiento Civil.

En conclusión, la intervención de terceros es una modalidad de

intervención principal, voluntaria o forzosa, la cual un tercero entra a una

causa para reclamar un derecho o porque es llamado por el tribunal que

conoce de la causa cuando su presencia sea necesaria para resolver la

controversia o un acto especifico del proceso.

1.1.1.7. AUDIENCIA PRELIMINAR DEL JUICIO ORAL.

Según Sánchez (2004. p. 107), la audiencia preliminar tiene por objeto la

fijación de los hechos controvertidos, la determinación de los limites del

debate y las pruebas que deban presentar las partes, y que las partes se

acuerden sobre los hechos alegados y las pruebas hasta allí producidas; el
45

juez puede intervenir con amplitud, interrogando a las partes y hasta terceros,

ponderando el derecho de defensa de los litigantes.

Esta audiencia es la primera dentro del proceso a la que deben

comparecer ambas partes y que será presidida por el tribunal, con muy

complejo contenido pero con el fin primordial de evitar el litigio, o limitar su

objeto y depurar el procedimiento, la cual consta de lo siguiente:

(A). FIJACIÓN DE LA AUDIENCIA PRELIMINAR .

Según Sánchez (2004. p. 104), La audiencia preliminar tendrá lugar con

base a los siguientes supuestos: 1. Que se haya verificado oportunamente la

contestación de la demanda. 2. Que habiéndose opuesto cuestiones previas

las mismas hayan sido subsanadas voluntariamente o en virtud de la decisión

del tribunal o declaradas sin lugar, siempre que no se trate de las previstas en

los ordinales 7º y 8º cuando sean declaradas con lugar, pues declarándose

con lugar, habrá de esperarse a que se cumpla la condición o el plazo

pendiente o se resuelva la cuestión prejudicial. 3. Que habiendo omitido el

demandado dar contestación oportuna a la demanda, promueva alguna

prueba de que quiera valerse dentro del lapso de la contestación.

El artículo 868 párrafo segundo del Código de Procedimiento Civil

Venezolano estipula que una vez verificada oportunamente la contestación y

subsanadas o decididas las cuestiones pre vias que el demandado hubiere

propuesto, el tribunal fijara uno de los cinco días siguientes y la hora para que
46

tenga lugar la audiencia preliminar en la cual cada parte deberá expresar si

conviene en algunos de los hechos que trata de probar la contraparte,

estableciéndolos con claridad; aquellos que consideren admitidos o probados

con las pruebas aportadas con la demanda y la contestación; las pruebas que

consideren impertinentes, o retardadas y las que se proponen aportar en el

lapso probatorio.

Se puede concluir, es conveniente destacar que en las disposiciones del

Código de procedimiento Civil que reglan el desarrollos de la audiencia

preliminar no se hace referencia alguna así se trata de un sola audiencia, de

una audiencia que pueda extenderse y continuar en días sucesivos o si puede

realizarse varias audiencias según las necesidades del procedimiento. En tal

sentido, parece lo mas conveniente y beneficioso que la audiencia preliminar

se desarrolle en una sola audiencia para asegurar un resultado mas rápido.

(B). LA AUDIENCIA O DEBATE ORAL.

Según Sánchez (2004. p. 112), la audiencia o debate oral se producirá

siempre que ocurra algunos de los siguientes supuestos: 1. Cuando haya

vencido el lapso fijado por el tribunal para evacuar las pruebas de

inspecciones y experticias a que se refiere el articulo 868 del Código de

Procedimiento Civil. 2. Cuando haya vencido el lapso de suspensión del juicio

principal acordado en virtud de la proposición de una tercería o haya vencido

el lapso de evacuación de las pruebas de la tercería.


47

Por otra parte, el autor antes mencionado señala que la audiencia debe

desarrollarse a presencia del juez, la cual presidirá y dirigirá dejándose a en

sus manos los poderes de dirección formal para lograr el fin de la audiencia

incluidas las facultades disciplinarias y de orden para asegurar su mejor

celebración en ejercicio de ese poder de dirección, será quien ordene la

apertura del acto y señale cuando se inicia las exposiciones de las partes y la

evacuación de cada una de las pruebas que deban recibirse en el mismo,

velando siempre por su desarrollo.

El Código de Procedimiento Civil en su Artículo 872 estipula que el juez

tiene el poder de dirección y gobierno del proceso, desde que este se inicia

hasta su conclusión, y puede adoptar todas las medidas necesarias para

evitar que el proceso se paralice y obtener así la mayor celeridad y economía

en su desarrollo. Una vez que el Juez haya declarado abierto el debate, tanto

el actor como el demandado harán una exposición oral la cual debe versar

sobre una síntesis precisa del asunto a debatir.

Por consiguiente, concluido el debate oral y dentro de la misma audiencia

en que se haya desarrollado aquel, sin que las partes puedan retirarse del

recinto donde se ha llevado a cabo, el juez pronunciara oralmente su decisión

para lo cual podrá retirarse de la audiencia por un lapso no mayor de treinta

minutos y, vuelto a la sala, hará el pronunciamiento expresando el dispositivo

del fallo y una síntesis precisa y la cónica de los motivos de hecho y derecho.

Por otro lado, concluida la audiencia y levantada en el acta

correspondiente, el juez dispondrá en un lapso de diez días para extender por


48

escrito el fallo completo que se agregara a los autos, debiendo el secretario

dejar constancia del día y la hora de su consignación. El fallo deberá contener

los requisitos establecidos en el artículo 243 del Código de Procedimiento Civil

para toda sentencia, como la indicación del Tribunal que lo pronuncia, la

indicación de las partes y sus apoderados, una síntesis clara, precisa y

lacónica de los términos en que ha quedado planteada la controversia, entre

otros establecidos en la ley.

Se puede finalizar, que la audiencia o debate oral es el centro del proceso

marca el punto en queda prohibida la presentación de nuevas instancias, de

nuevas excepciones y de nuevos documentos. Por lo tanto, el debate oral no

puede servir sino para esclarecer el material del conocimiento recogido ya, por

lo que este acto constituye directamente la triple comunicación entre el juez y

las partes, para aducir las razones y las pruebas correspondientes al juicio

que ventila.

1.1.1.8. APELACIÓN DEL JUICIO ORAL.

El artículo 878 del Código de Procedimiento Civil Venezolano establece la

apelación de las sentencias interlocutorias aunque estas son inapelables,

salvo disposición expresa en contrario. De la sentencia definitiva se oirá

apelación en ambos efectos en el plazo ordinario, el cual comenzara a correr

el día siguiente a la consignación en autos del fallo completo. Si el valor de la


49

demanda no excediere de veinticinco mil bolívares, la sentencia definitiva no

tendrá apelación.

Por consiguiente, la apelación deberá interponerse dentro del lapso

ordinario previsto en el articulo 298 del Código de Procedimiento Civil, esto es

dentro de los cinco días siguientes al vencimiento del lapso para dictar

sentencia o que se haya producido la notificación de las partes si la misma se

produce extemporáneamente. En segunda instancia se seguirá el

procedimiento previsto para procedimiento ordinario, contenido en el Capitulo

II del Titulo III del Código de Procedimiento Civil, con lo cual concluye el

procedimiento oral propiamente dicho para continuarse por el procedimiento

tradicional o escrito.

Afirma, Calvo Baca, que:

Las sentencias interlocutorias, son aquellas que resuelven


cuestiones incidentales surgidas en el curso del proceso, pero
no lo autos de mera sustanciación, de que pertenecen al
impulso del proceso y no contiene decisión de algún punto
controvertido entre las partes, y, por lo tanto, son inapelables
por no producir gravámenes a las mismas.

Se puede concluir, que el término para intentar la apelación es de cinco

días calendarios consecutivos, en caso de aclaratoria, el termino para la

apelación comienza a correr a partir del auto que concede o niega la

aclaratoria, porque la sentencia forma una unidad junto con esta. La apelación

interpuesta contra sentencia definitiva se admite en ambos efectos, en el

efecto devolutivo, que es esencial a la apelación, y en el efecto suspensivo,


50

por el cual se interrumpe la ejecución de lo decidido hasta tanto se resuelva el

recurso.

1.1.2. EL PROCEDIMIENTO BREVE.

Según, Balzan (2003. p. 337), el procedimiento breve se ha definido

como una reducción y concentración de actos procesales, para sustanciar y

decidir asuntos de pequeña cuantía. El procedimiento breve es aquel que,

atendiendo a razones de la cuantía y a otras consideraciones semejantes a

esta, se da la oportunidad para hacer valer los medios de accionar y

cuestiones previas a las partes.

Por otro lado, este procedimiento esta estructurado generalmente como

el ordinario pero con trámites más, breves. Es aquel que atendiendo a

razones de la cuantía del conflicto de intere ses planteados y a otras

consideraciones semejantes a esa, se da con una reducción de los términos

procesales y de las oportunidades para hacer valer los medios de accionar y

excepcionarse las partes, reduciendo en tal forma las garantías del proceso

ordinario, el cual por su amplitud de tramites y multiplicidad de oportunidades

para hacer valer los medios de ataque y defensa, reúne las máximas

garantías procesales.

Ahora bien, el fundamento jurídico del procedimiento breve podemos

hallarlo, entonces en algunos de los principales principios procesales

consagrados por nuestro código de procedimiento civil. Así, podemos

mencionar el principio de celeridad procesal contenido en el articulo 10 de


51

ese cuerpo normativo, el cual establece que la justicia se administrara lo

mas brevemente posible.

En ese mismo sentido la constitución nacional establece en su artículo 26

que toda persona tiene derecho de acceso a los órganos de administración

de justicia para hacer valer sus derechos e intereses, incluso los colectivos o

difusos, a la tutela efectiva de los mismos y a obtener con prontitud la

decisión correspondiente. Y además el estado garantizara una justicia

gratuita, accesible, imparcial, idónea, transparente, autónoma, responsable,

equitativa y expedita, sin dilaciones indebidas sin formalismos o reposiciones

inútiles.

Igualmente, el artículo 257 de la constitución nacional dice expresamente:

El proceso constituye un instrumento fundamental para la


realización de la justicia. Las leyes procesales establecerán la
simplificación uniformidad y eficacia de los trámites y adoptaran
un procedimiento breve, oral y publico. No se sacrificara la
justicia por la omisión de formalidades no esenciales.

Dentro de este marco, el constituyente del año 1999 no se refirió

expresamente en el articulo 257 de la constitución nacional al procedimiento

breve contemplado en el código de procedimiento civil, que es de fecha muy

anterior, pero no deja de ser menos cierto que la intención del constituyente

ha sido que la justicia pueda ser administrada lo mas rápidamente posible y

para ello se requiere un procedimiento breve en el que no pueda ser posible

dilatar.

Es por eso que, son precisamente esas dilaciones indebidas que trata de

evitar el legislador con el procedimiento breve, ofreciéndole a la ciudadanía


52

que tiene litigios de no mucha importancia económica o que por remisión

expresa de la ley tienen que seguir la tramitación del mismo, la oportunidad

de que se le administre justicia en un tiempo menor del que requeriría

usualmente cualquier procedimiento ordinario.

En conclusión, el procedimiento breve es, un mecanismo procesal ideado

por el legislador con el objeto de poder ser utilizado para administrar justicia

en ciertas y determinadas causas en las cuales no ha considerado

conveniente la remisión al procedimiento ordinario, y cuya estructura general

es muy parecida a la de este ultimo pero con la particularidad, como su

denominación lo indica, de estar constituido por etapas o lapsos mas

reducidos o abreviados, en cuanto a su duración, que los que conforman al

procedimiento ordinario. Esas causas deben ventilarse a través del

procedimiento breve atendiendo a dos factores fundamentales: la cuantía del

asunto y las remisiones especiales efectuadas por el legislador.

1.1.2.1. CARACTERISTICAS GENERALES PROCEDIMIENTO BREVE.

Estas características se derivan esencialmente del principio de la celeridad

procesal y a continuación se procede a enumerarlas:

1) El procedimiento breve esta construido por lapsos procesales de

reducida duración. En su estructura, el procedimiento breve es casi igual al

procedimiento ordinario, es decir, el inter procesal es el mismo: introducción

de la demanda, citación del demandado, contestación del demandado, lapso


53

probatorio y sentencia. Puede recurrirse en apelación ante una segunda

instancia, y, en algunos casos si la cuantía lo permite, ante casación. Pero

cada uno de estos lapsos es más reducido que en el procedimiento ordinario

en ara del principio de la cele ridad procesal.

2) La utilización de los recursos se encuentra mas limitada en el

procedimiento breve. Es posible, plantear el recurso de apelación contra

sentencia definitiva, pero, en algunos casos, es negado para algunas

interlocutorias. En principio el procedimiento breve no admite el recurso de

casación, sino cuando por remisión de alguna ley especial esta lo concede o

porque haya independencia en relación con la cuantía del asunto tratado, es

decir, siendo el asunto de una cuantía mayor de la permitida para acceder al

procedimiento breve, este haya debido tramitarse por ese procedimiento por

una disposición de alguna ley especial; en estos casos, si la cuantía es

suficiente para acceder a casación, podrá anunciarse el recurso de casación.

3) La tramitación de incidencias procesales también se halla limitada

expresamente por el legislador. En este sentido es posible plantear

cuestiones previas o reconvenir, ambas cosas en la oportunidad procesal

normal, es decir, en la contestación de la demanda; sin embargo la

tramitación de las incidencias que no han sido contempladas expresamente

por el legislador para el procedimiento breve se reducen a la decisión al

respecto por parte del juez, sin prácticamente sustanciación o tramitación

procesal de ningún tipo, a menos que así lo disponga el mismo juez. En este
54

sentido, el papel del juez como director del proceso es fundamental en el

procedimiento breve.

4) Las oportunidades de las partes para hacer alegatos y

argumentaciones se halla mas restringida, así, por ejemplo, no hay

oportunidad procesal expresa para presentar informe alguno. En atención a

esta misma limitación, la segunda instancia funciona, principio, como una

instancia, de allí que tampoco haga el legislador alusión directa a

argumentaciones u observaciones de las partes ante esa segunda instancia.

5) El procedimiento breve es un procedimiento residual. Ciertamente, son

varias las leyes que remiten al mismo para sustanciar los asuntos que

puedan plantearse alrededores de ella y para los cuales no existe un

procedimiento especial propio, pero que, por su propia naturaleza, o impacto

social, requieren una apronta solución.

1.1.2.2. APLICABILIDAD DEL PROCEDIMIENTO BREVE O SUS


SUPUESTOS DE PROCEDENCIAS.

Según Cabrera (2005, P.39), en cuanto a la aplicabilidad del

procedimiento breve, el legislador ha previsto solucionar aquellos casos en

las cuales la cuantía no es consideraba como muy significativa, de una

manera más rápida o expedita que la que se requiere normalmente para

resolver cualquier otro conflicto mediante el procedimiento ordinario, creando

el procedimiento breve y estableciendo esos casos en las cuales habría de

aplicarse éste.
55

El Código de Procedimiento Civil Venezolano en su artículo 881 enmarca

normas para el procedimiento breve dentro del campo de su aplicación el

cual expresa que se sustanciarán y sentenciarán por este procedimiento las

demandas cuyo valor principal no exceda de quince mil bolívares, así como

también la desocupación de inmuebles en los casos a que se refiere el

artículo 1.615 del Código Civil, a menos que su aplicación quede excluida por

ley especial y que se tramitarán también por el mismo procedimiento breve

aquellas demandas que se indiquen en leyes especiales.

En conclusión, la aplicabilidad de este procedimiento se realiza por

trámites más breves, atendiendo razones de cuantía del conflicto de

intereses planteados y a otras consideraciones semejantes a ésa, se da

como una reducción de los términos procesales y de las oportunidades para

hacer valer los medios de accionar y excepcionarse las partes, reduciendo

en tal forma las garantías del proceso ordinario, el cual por su amplitud de

tramite y multiplicidad de oportunidades para hacer valer los medios de

ataque y defensa, reúne las máximas cauciones procesales.

1.1.2.3. LA DEMANDA Y LOS REQUESITOS DE FORMA DEL


PROCEDIMIENTO BREVE.

El Articulo 882 del Código de Procedimiento Civil estipula que el

procedimiento breve comenzará por demanda escrita que llenará los

requisitos exigidos por el artículo 340 de este Código. Y que si el valor de la

demanda fuere menor de cuatro mil bolívares la demanda podrá proponerse


56

verbalmente por el interesado, aun sin estar asistido abogado, ante el

Secretario del Tribunal quien la reducirá a escrito levantando un acta al

efecto y la cual contendrá los mismos requisitos. (VER ANEXO A).

Por otro lado el Articulo 340 del Código Procedimiento Civil desprende la

enumeración de los requisitos de forma, la cual deberá contener la demanda

al momento de presentarla, estos son: la indicación del Tribunal ante el cual

se propone la demanda, el nombre, apellido y domicilio del demandante y del

demandado y el carácter que tiene, si el demandante o el demandado fuere

una persona jurídica, la demanda deberá contener la denominación o razón

social y los datos relativos a su creación o registro, el objeto de la pretensión,

el cual deberá determinarse con precisión, indicando su situación y linderos.

Por consiguiente, la demanda debe expresar también en el caso de que el

objeto de la misma fuere un inmueble; las marcas, colores, o distintivos y si

fuere semoviente; los signos, señales y particularidades que puedan

determinar su identidad, si fuere mueble; y los datos, títulos y explicaciones

necesarios si se tratare de derechos u objetos incorporales.

Ahora bien, también sera expresado la relación de los hechos y los

fundamentos de derecho en que se base la pretensión, con los instrumentos

en que se fundamente la pretensión. Y si se demandare la indemnización de

daños y perjuicios. Por ultimo, el nombre y apellido del mandatario y la

consignación del poder y por ultimo la sede o dirección del demandante a

que se refiere el artículo 174.


57

Según Cabrera (2005. P. 47), enuncia que la demanda por un

procedimiento breve podrá gestionarse siempre que acontezca una de dos

cosas: 1. Que la cuantía del asunto no exceda de un millón quinientos mil

bolívares. 2. Que la naturaleza del asunto lo exija y se haga una remisión

especial de la ley al procedimiento breve.

De tal manera, la demanda podrá interponerse bien ante el tribunal de

municipio, en el primero de los dos casos citados, o en cualquier tribunal

competente por la materia y por la cuantía en el segundo de los casos

mencionados. La demanda por el procedimiento breve para que pueda ser

admitida debe reunir los requisitos indicados en el Articulo 340 ejusdem, es

decir, no ser contraria al orden publico, a las buenas costumbres o alguna

disposición, expresa en la ley, si no reúne estos tres requisitos el tribunal

podrá negar por medio de un auto la admisión de la demanda razonando su

negativa.

Se puede finalizar, que la demanda es el instrumento en el cual se

materializa objetivamente la operación, ya sea por escrito u oralmente para la

solución de una controversia con intervención del órgano jurisdiccional.

Siempre el proceso se inicia con la demanda; los que algunos denominan

libelo, siendo este el acto básico en la causa, constituyéndolo con

fundamento jurídico y colmando los requisitos para su procedencia y así

poder ejecutar la acción.


58

(A). ADMISIÓN DE LA DEMANDA.

Según Cabrera (2005. P. 52), que las disposiciones especiales en

relación al procedimiento breve en el Código Procedimiento Civil no

establecen en ningún momento una oportunidad para admitir la demanda,

ello no significa que se le dará curso a la misma sin admisión previa. Tiene

necesariamente que haber una admisión por parte del tribunal para poder

seguir adelante con el siguiente acto procesal constituido por la citación y el

emplazamiento del demandado, también se señala que existen otros

requisitos que deben de cumplir el libelo de la demanda para su

admisibilidad.

El Código Procedimiento Civil establece en el Artículo 341 con respecto a

la admisibilidad y no admisibilidad de la demanda, una vez presentada esta

el Tribunal la admitirá si no es contraria al orden público, a las buenas

costumbres o a alguna disposición expresa de la Ley. En caso contrario,

negará su admisión expresando los motivos de la negativa. Del auto del

Tribunal que niegue la admisión de la demanda, se oirá apelación

inmediatamente, en ambos efectos. (VER ANEXO B).

Ahora bien, el Artículo 10 del Código Procedimiento Civil brinda la

solución, por medio del principio de celeridad procesal que se funda en que

la justicia se administrará lo más brevemente posible y en consecuencia,

cuando en este Código o en las leyes especiales no se fije término para librar
59

alguna providencia, el Juez deberá hacerlo dentro de los tres días siguientes

a aquél en que se haya hecho la solicitud correspondiente.

En conclusión, la norma obliga al juez a proveer a la admisión o negación

de la demanda teniendo el demandante el derecho a apelar de tal. Esta

facultad del juez, en virtud de la cual puede negar la admisión cuando

aparezca contraria al orden público, a las buenas costumbres o alguna

disposición contraria a la ley.

(B). LA CITACIÓN Y EL EMPLAZAMIENTO DEL DEMANDADO.

Según Calvo Baca (2004. p. 756), enuncia que la citación en el

procedimiento breve se lleva a cabo de igual forma que el procedimiento

ordinario. La admisión de la demanda por el procedimiento breve, se

procederá con la citación y el emplazamiento del demandado en la forma que

señala las disposiciones del Código procedimiento Civil en su articulado.

Por otra parte, Cabrera (2005 P. 54), establece diferencias para el tiempo

de citación y el emplazamiento tanto en el procedimiento ordinario como en

el procedimiento breve, se dice que en la practica se puede tener ciertas

dificultades por la extensión de la oportunidad de contestar la demanda. El

procedimiento ordinario el demandado tiene un lapso de veinte días de

despacho para contestar la demanda, mientras que en el procedimiento

breve el demandado sólo tiene un término muy reducido: al segundo día de


60

verificada su citación. Nótese entonces la diferencia que el procedimiento

ordinario se trata de lapso y en el procedimiento breve de término.

Por consiguiente, señala el Articulo 883 del Código procedimiento Civil la

procedencia de la citación y el emplazamiento estipula lo siguiente: “El

emplazamiento se hará para el segundo día siguiente a la citación de la parte

demandada, citación que se llevará a cabo conforme lo dispuesto en el

Capítulo IV, Título IV del Libro Primero de este Código”.

En conclusión, dentro de ambos procedimientos se puede denotar la gran

diferencia que existe en la citación y el emplazamiento, donde se indica que

el procedimiento breve sólo tiene una oportunidad, y esa es el segundo día

de despacho siguiente a la verificación de la citación del demandado, no

habrá otra oportunidad la contestación que se interponga un día distinto a

ese segundo día será inexistente por extemporánea, sea por defecto o por

exceso. El procedimiento ordinario la existencia de un lapso la oportunidad

del demandado para que efectué su contestación a la demanda dentro de

cualquiera de los veinte día de despacho que comprende ese lapso.

(a). LA REFORMA DEL LIBELO DE LA DEMANDA.

Con respecto a la reforma de la demanda el Código Procedimiento Civil

en su Artículo 343 estipula: “El demandante podrá reformar la demanda, por

una sola vez, antes que el demandado haya dado la contestación a la


61

demanda, pero en este caso se concederán al demandado otros veinte días

para la contestación, sin necesidad de nueva citación”.

Según Cabrera, (2005. P. 60), el Código Procedimiento Civil nada

expresa sobre la posibilidad de reformar la demanda en el procedimiento

breve; sin embargo, considerando que tal acto no es en sí una incidencia del

proceso, soy de la opinión que ello es perfectamente factible en virtud de lo

dispuesto por el Articulo 343 del mismo cuerpo adjetivo. Los aspectos del

Articulo 343 del Código Procedimiento Civil en cuanto a la aplicación del

procedimiento breve, el demandante podrá reformar la demanda pero una

sola vez antes que el demandado haya dado la contestación a la demanda.

Por otra parte, la demanda tiene la posibilidad de reforma su demanda

por una sola vez y cuando el accionado no haya contestado, de igual manera

también opina el autor Cabrera Ibarra. La reforma de demanda no es otra

cosa que la reforma de la pretensión que se quiere hacer valer con la

demanda.

Se puede concluir, acotando que la reforma de la demanda significa dar

nueva forma, rehacer manteniendo la estructura básica, por lo que otra cosa

seria el cambio de la demanda, o como s e ha señalado, màs precisamente

el de la pretensión lo cual implicaría una nueva demanda, configurando

algunos elementos de la pretensión, es decir, el actor, se modifica el objeto

litigioso y en consecuencia su fundamentación en cuanto a los hechos y

derecho.
62

(b). LA CONCESIÓN DEL TÉRMINO DE LA DISTANCIA.

Según Cabrera, (2005. P.62), Este es otro supuesto que no esta

expresamente previsto para el procedimiento breve, pero igualmente es

aplicable a éste. Supongamos que el demandado debe ser citado en un

lugar diferente a la situación del Tribunal en el cual se interpuso la demanda,

entonces al citarle mediante la respectiva comisión se le concederá el

término de la distancia correspondiente.

Por otra parte, el Articulo 205 del Código Procedimiento Civil estipula con

relación al término de la distancia que este deberá fijarse en cada caso por el

Juez, tomando en cuenta la distancia de poblado a poblado y las facilidades

de comunicaciones que ofrezcan las vías existentes. Sin embargo, la fijación

no podrá exceder de un día por cada doscientos kilómetros, ni ser menor de

un día por cada cien. En todo caso en que la distancia sea inferior al límite

mínimo establecido en ese artículo, se concederá siempre un día de término

de distancia.

En conclusión, Se dice que el termino d e la distancia es el periodo del

tiempo necesario para trasladarse las personas o conducirse los autos de un

sitio a otro, cuando el lugar en que resida el Tribunal ante quien debe

efectuarse un acto, o que haya ordenado su ejecución, es diferente y se halle

distante del que está la persona que debe concurrir a efectuarlo, o del que

deba efectuarlo, o del que deba efectuarse el acto cuya practica ha sido

ordenada.
63

(C).OPORTUNIDAD DE LA CONTESTACIÓN DE LA DEMANDA.

Según Cabrera (2005. P. 63), La oportunidad procesal es, una vez citado

el demandado y emplazado el demandado, tendrá su oportunidad para

ejercer su derecho a la defensa. Tal derecho a la defensa podrá ejercerlo

de varias maneras, las más comunes son la interposición de cuestiones

previas y la contestación al fondo de la demanda, no siendo estas las

únicas.

(a). OPOSICIÓN DE CUESTIONES PREVIAS.

Según Calvo Baca, (2004. P. 362), establece lo referente a las

cuestiones previas concerniente al procedimiento oral implantadas en el

Articulo 346 ejusdem, siendo este todo medio de defensa contra la acción,

fundados en hechos impeditivos o extintivos considerados por el juez

cuando el demandado los invoca, siendo su naturaleza corregir los vicios y

errores procesales, sin tocar el fondo del asunto.

Según con el Articulo 346 del Código Procedimiento Civil, dentro del lapso

fijado para contestación de la demanda, podrá el demandado, en vez de

contestarla promover cuestiones previas. Ese mismo dispositivo legal

contiene las catorce cuestiones previas que puede oponer el demandado. El

actual Código Procedimiento Civil, siguiendo la línea del anterior de 1916

así como los planteamientos doctrinarios, ha distinguido que en el

Procedimiento breve las cuestiones previas de inadmisibilidad y las demás y


64

les ha dado tratamiento diferente entre sí, pero además les da un tratamiento

diferente al que de por sí utilizan las cuestiones previas en su sustanciación

en el procedimiento ordinario.

De acuerdo al Artículo 346 del Código Procedimiento Civil que instituye el

lapso fijado para la contestación de la demanda, la cual el demandado podrá

en vez de contestarla promover cuestiones previas como; falta de jurisdicción

o incompetencia del Juez, la litispendencia, o acumulación de asuntos por

razones de accesoriedad, de conexión o de continencia, ilegitimidad de la

persona del actor por carecer de la capacidad necesaria para comparecer en

juicio, ilegitimidad de la persona que se presente como apoderado o

representante del actor, ilegitimidad de la persona citada como representante

del demandado, ilegitimidad podrá proponerla tanto la persona citada como

el demandado mismo, o su apoderado.

Dentro de esta misma norma, se enumeran otras cuestiones previas como

la falta de caución o fianza necesaria para proceder al juicio, el defecto de

forma de la dema nda, o haberse llenado en el libelo los requisitos que indica

el artículo 340, o por haberse hecho la acumulación prohibida en el artículo

78, existencia de una condición o plazo pendientes, existencia de una

cuestión prejudicial que deba resolverse en un proceso distinto, cosa

juzgada, caducidad de la acción establecida en la Ley, prohibición de la Ley

de admitir la acción propuesta.

Ahora bien, El articulo 884 Código Procedimiento Civil prevee la

interposición de las cuestiones previas que no tienen como efecto la


65

inadmisibilidad que son la establecidas en los ordinales 1º al 8º ambos

inclusive del Articulo 346 ejusdem, y las condiciones especiales en las

cuales son tratadas estas cuestiones previas en el procedimiento breve.

Según Cabrera, (2005. P.65), Explica que las cuestiones previas en el

procedimiento ordinario, se hace notar inmediatamente la sencillez

procedimental que dieron los proyectistas y el legislador a las cuestiones

previas en el procedimiento breve. Hay que señalar que en el acto de la

contestación de la demanda, es decir, en la oportunidad procesal para la

misma, el demandado podrá hacer al Juez la solicitud verbal para que se

pronuncie sobre cualquiera de las cuestiones previas contenidas en los

ocho primeros ordinales del Artículo 346; ciertamente nada se opone para

que la solicitud sea interpuesta por escrito y no sólo verbalmente.

Por consiguiente, el Artículo 885 Código Procedimiento Civil prevee que

en caso de la negativa de las cuestiones previas, la contestación de la

demanda se efectuará el día siguiente a cualquier hora de las fijadas en la

tablilla, bien oralmente, bien por escrito. En el primer caso se levantará un

acta que contenga la contestación. En este acto el demandado podrá

proponer las demás cuestiones previas previstas en los ordinales 9º, 10º y

11º del artículo 346 de este Código, para que se resuelvan en la sentencia

definitiva.

Por otra parte en lo relativo de esta negativa expresa el autor cualquiera

de las cuestiones previas interpuesta por el demandado en cuestión de los

ordinales 1º al 8º del Articulo 346 del Código Procedimiento Civil, el Juez las
66

desechare en su demanda las cuestiones nombradas anteriormente, el

demandado podrá intentar el recurso legal que considere pertinente contra la

sentencia del Tribunal que las deseche, siempre y cuando no sea el

recurso de apelación porque así lo prohíbe el Articulo 884 del Código de

procedimiento Civil.

E n relación a las cuestiones previas contenidas en los ordinales 9º al 11º

del Articulo 346 es que deben ser propuestas en el acto de la contestación

de la demanda pero, no como cuestiones previas , sino como defensas de

fondo a ser resueltas en sentencia definitiva. Los proyectistas del Código y el

legislador decidieron eliminar en el procedimiento breve la figura de la

cuestión previa para los supuestos contenidos en los ordinales arriba

mencionados, pero ciertamente que la esencia de las mismas, como defensa

de fondo para ser resueltas, como cualquier otra defensa de fondo, en la

sentencia definitiva.

En conclusión, se ha percibido ciertamente que el código no dice tal cosa,

por ello se desprende de la propia naturaleza de la protección planteada.

Estas cuestiones como defensas de fondo fueren desechadas por el

Tribunal, entonces éste pasara a considerar y a decidir todos los demás

pormenores planteados en el proceso, el demandado podrá apelar la

sentencia definitiva en los términos que la ley le señale.

Por otra parte, se ha podido apreciar por parte de los investigadores que

el legislador se ha ocupado con errores del asunto de las cuestiones previas

en el procedimiento breve, pero eso no es todo, el Articulo que examinamos


67

el 886 del Código Procedimiento Civil adolece de una importante omisión:

nada dice, ni a ningún Articulo remite, para el caso de las cuestiones

previas contenidas en el ordinal 1º del Articulo 346 ejusdem; a través de

indagar referente a la cuestión antes mencionada, en este caso el proceso se

extingue si se trata de la falta de Jurisdicción o la litispendencia; en los

demás casos de ese mismo ordinal no se extingue el proceso sino que el

expediente de la causa se remitirá al Juez competente.

(b). LA CONFESIÓN FICTA.

Según Cabrera, (2005.P.84), emite que la oportunidad para contestar la

demanda pueden ocurrir varias cosas, y una de ellas es que se opongan

cuestiones previas. Otra posibilidad es que el demandado simplemente no

concurra al proceso en la oportunidad para la cual fue emplazado; en dicho

caso operará la confesión ficta.

El Articulo 887 del Código Procedimiento Civil prevé tal circunstancia, y

ciertamente, no se diferencia en casi nada del procedimiento ordinario: “La

no comparecencia del demandado producirá los efectos establecidos en el

artículo 362, pero la sentencia se dictará en el segundo día siguiente al

vencimiento del lapso probatorio”.

El Artículo trascrito nos remite a la norma general sobre la materia, que

se haya en el Articulo 362 del Código Procedimiento Civil por lo que estipula

que si el demandado no diere contestación a la demanda dentro de los


68

plazos indicados en este Código se le tendrá por confeso en cuanto no sea

contraria a derecho la petición del demandante, si nada probare que le

favorezca.

En este caso, vencido el lapso de promoción de pruebas sin que el

demandado hubiese promovido alguna, el Tribunal procederá a sentenciar la

causa, sin más dilación, dentro de los ocho días siguientes al vencimiento de

aquel lapso, ateniéndose a la confesión del demandado. En todo caso, a los

fines de la apelación se dejará transcurrir íntegramente el mencionado lapso

de ocho días si la sentencia fuere pronunciada antes de su vencimiento.

Para finalizar, la falta de contestación de la demanda, ocasiona la

denominada confesión ficta, es decir, la presunción de confesión que va

recaer sobre los hechos narrados en la demanda, pero no sobre el derecho o

las consecuencias jurídicas que conforme a la ley debe aplicarse a los

hechos establecidos. Es pues, una presunción iuris tantum. Lo que

diferencia a esta norma de la que se aplica en el procedimiento ordinario, es

que en el breve la sentencia se dictara en el segundo día siguiente al

vencimiento del lapso probatorio, mientras que en el ordinario, el

pronunciamiento judicial se dentro de los ocho días siguientes al vencimiento

del lapso de promoción de pruebas.

(c). LA RECONVENCIÓN.

El Artículo 888 en el Código de Procedimiento Civil trata de la

Reconvención la cual el demandado podrá en la contestación de la demanda


69

proponer esta acción siempre que el Tribunal sea competente por la cuantía

y por a
l materia para conocer de ella, y el Juez, en el mismo acto de la

proposición de la reconvención, se pronunciará sobre su admisión,

admitiéndola o negándola. Si la admitiere, el demandante reconve nido se

entenderá citado para dar contestación a la reconvención en el segundo día

siguiente, procediéndose en ese acto conforme al artículo 887. Si hubiere

cuestiones previas sobre la reconvención se resolverán conforme al artículo

884. La negativa de admisión de la reconvención será inapelable.

Según Calvo Baca, (2004. P. 728), La Reconvención es la pretensión que

el accionado hace valer contra el actor junto con la contestación en el

proceso pendiente, fundada en el mismo o diferente título que la del

demandante, para que sea resuelta en el mismo proceso y mediante la

misma sentencia. En el procedimiento ordinario, la reconvención es

inadmisible cuando versa sobre cuestiones para cuyo conocimiento carezca

el Juez de competencia por la materia o que deban ventilarse por un

procedimiento incompatible con el ordinario. El procedimiento breve, el Juez

debe además ser competente por la cuantía para poder conocer de la

reconvención.

Por otra parte Cabrera (2005. P. 89), Hace diferencia de la reconvención

en ambos procedimientos tanto en el breve como en el ordinario, al igual que

el procedimiento ordinario, el procedimiento breve también brinda al

demandado la oportunidad para plantear una mutua petición, es decir, para

contrademandar o reconvenir a su demandante; de esta manera, quien en


70

principio es el demandante, puede convertirse en el mismo proceso en

demandado y viceversa.

En conclusión, esto quiere decir que en la contestación de la demanda el

demandado podrá contrademandar a su demandante siempre que el tribunal

que conozca del asunto sea el competente tanto por la cuantía como por la

materia. Si no es así obviamente el Tribunal tendrá que declararla

inadmisible, la declaratoria de admisibilidad o no del Tribunal deberá

producirse en el mismo acto de proposición de la reconvención.

(d). LA CONTESTACIÓN AL FONDO DE LA DEMANDA.

Según Cabrera, (2005.P.98), En el procedimiento breve la contestación

de la demanda tiene exactamente la misma función y los mismos efectos que

el procedimiento ordinario: es un medio de defensa que sirva para

contradecir y enervar las pretensiones del demandante contenidos en el

libelo de su demanda, el efecto principal es trabar la litis en el procedimiento.

El Artículo 883 del Código de Procedimiento Civil instituye que el

emplazamiento se hará para el segundo día siguiente a la citación de la parte

demandada, citación que se llevará a cabo conforme lo dispuesto en el

Capítulo IV, Título IV del Libro Primero de este Código, en principio es la

única oportunidad para efectuar la contestación, porque de hacerse

cualquier otro día sería considerada extemporánea por exceso o por defecto.
71

Por otro lado el Artículo 885 del Código de Procedimiento Civil instaura

que en virtud de la decisión del Juez las cuestiones previas propuestas por el

demandado fueren rechazadas, la contestación de la demanda se efectuará

el día siguiente a cualquier hora de las fijadas en la tablilla, bien oralmente,

bien por escrito. Y en el primer caso se levantará un acta que contenga la

contestación, en este acto el demandado podrá proponer las demás

cuestiones previas previstas en el ordinal 9º, 10 y 11 del artículo 346 de este

Código, para que se resuelvan en la sentencia definitiva.

Se puede finalizar, en cuanto a la contestación al fondo del procedimiento

breve que es el punto a tratar, son defensas de fondos no cuestiones

previas. También podrá hacer como defensas de fondo la falta de cualidad o

la falta de interés procesal en el actor o en el demandado para intentar o

sostener el proceso.

1.1.2.4. LAPSO PROBATORIO DEL PROCEDIMIENTO BREVE.

Según, Cabrera (2005. p. 101), el lapso probatorio se divide

esencialmente, en dos grandes etapas: la promoción de las pruebas a través

de los medios probatorios idóneos, esto es, el anuncio hecho al tribunal y a la

contraparte de las pruebas a utilizar, y la evacuación de esas pruebas, es

decir, su incorporación al proceso. Entre esos dos lapsos (15 y 30 días)

existen dos pequeños lapsos: tres días de despacho para oponerse a los

medios probatorios o a las pruebas promovidas por la contraparte y tres días


72

de despacho para que el juez de la causa decida en virtud de los escritos de

promoción de pruebas y de la oposiciones de las partes a las pruebas

promovidas por la contraria.

El artículo 889 del código de procedimiento civil es la norma que regula lo

referente al lapso probatorio en este procedimiento especial. Dice este

artículo lo siguiente de manera expresa:

Contestada la demanda, o la reconvención, si esta hubiere sido


propuesta, la causa se entenderá abierta a pruebas por diez
días, sin término de la distancia, a menos que ambas parte
soliciten al juez que decida el asunto con los solos elementos
del auto.

Dentro del marco legal, puede apreciarse que solo se apertura el lapso

probatorio una vez se haya contestado la demanda y la reconvención cuando

esta hubiese sido propuesta, y para ello no se requerirá auto expreso del

tribunal: su apertura se produce por mandato de la ley. A diferencia del

extenso lapso probatorio del procedimiento ordinario, el procedimiento breve

tiene un lapso probatorio bastante bien reducido: solo diez días de

despacho. Como puede apreciarse también en este lapso no se hace

distinción sobre fase de promoción o evacuación. Pueden promoverse

pruebas desde el primer día hasta el último y pueden evacuarse desde el

primer día hasta el último.

En conclusión, el juez no esta obligado a conceder la petición, presentada

ésta por las partes, la estudiara junto al expediente y considerará si con los

actos resultantes de los autos, cuenta con lo suficientes elementos de

convicción como para decidir sin pruebas o si, por lo contrario, hará falta abrir
73

el lapso probatorio para estimar que hay puntos de derecho que necesitan

ser demostrados.

1.1.2.5. LA SENTENCIA EN EL PROCEDIMIENTO BREVE Y LOS

RECURSOS EN SU CONTRA.

La norma rectora de la sentencia del procedimiento breve la determina el

artículo 890 del código de procedimiento civil: “La sentencia será dictada

dentro de los cinco días siguientes a la contestación o reconvención si las

partes hubieren pedido la supresión del lapso”.

Según, Cabrera (2005. p. 105 y 106), el juez tiene entonces un lapso para

sentenciar: cinco días, que deben computarse como calendarios

consecutivos, y que comienzan a correr del día siguiente a la finalización del

lapso probatorio o de la contestación o reconvención si las partes hubieren

pedido la supresión del lapso. Esta es una gran diferencia con el

procedimiento ordinario en el cual el juez tiene sesenta días para sentenciar.

El lapso de pronunciamiento del diferimiento de la sentencia también debe

computarse en días calendarios consecutivos.

Según, González (2003. p. 1157), no existen oportunidad de informes. Las

partes deben ilustrar al juez, respecto a los argumentos de derecho y las

resultas de las pruebas, en la evacuación de las pruebas de las mismas. La

sentencia no puede ser dictada con asociados salvo que corresponda,


74

eventualmente, el conocimiento del asunto, por disposición de leyes

especiales, al juez de primera instancia.

En cuanto a los recursos en contra de la sentencia se plantea a este

respecto, una situación de cuantía de acuerdo a la cual lo estipula el artículo

891 del código de procedimiento Civil el cual consagra: “De la sentencia se

oirá apelación en ambos efectos si esta se propone dentro de los tres días

siguientes y la cuantía del asunto fuere mayor de cinco mil bolívares”.

Por otra parte, por tratarse de la sentencia definitiva que pone fin al

procedimiento breve, el legislador concede el recurso de apelación en ambos

efectos: el devolutivo y el suspensivo, por lo tanto no se podrá proceder con

la ejecución del fallo una vez interpuesto debidamente el recurso.

Se puede concluir, que debe ser presentada apelación dentro de los tres

días de despacho siguientes a la decisión judicial de lo contrario no será

oída. También se debe tener en cuenta como un requisito indispensable para

la apelación que la cuantía del asunto exceda de cinco mil bolívares, lo cual

en la práctica hace que todas las sentencias sean apelables, por lo menos en

lo que este aspecto refiere.

(A). LA EJECUCIÓN DE LA SENTENCIA

Lo concerniente a la ejecución de la sentencia aparece regulado para el

procedimiento breve en el artículo 892 del código de procedimiento civil el

cual dice así:


75

Cuando la sentencia o un acto equivalente a ella, haya quedado


definitivamente firme, la ejecución se llevara a cabo el cuarto
día siguiente si dentro de los tres días que la preceden no ha
habido cumplimiento voluntario.
La ejecución se llevara a cabo conforme a las disposiciones del
titulo v del libro segundo de este código, pero los bienes
inmuebles solo podrán ejecutarse previa excusión de los bienes
muebles del ejecutado .en caso de embargarse bienes
inmuebles por el ejecutante, el ejecutado podrá poner a
disposición del tribunal los bienes muebles que tenga y sui su
valor es suficiente para cubrir la ejecución, aquellos quedaran
libres de embargo.

Dentro del marco legal de lo expresado por el artículo antes trascrito

queda claro que una vez que la sentencia haya que dado definitivamente

firme, la ejecución se efectuara en el cuarto día siguiente; ahora bien, el

hecho que la sentencia haya quedado definitivamente firme implica que

contra ella no cabe recurso alguno, bien sea porque ya fue intentado el que

correspondía o por que la ley no se lo conceda o porque ninguna de las

partes haya ejercido el recurso.

Según, González (2003. p. 159), se puede observar que la ejecución se

asemeja a la de el procedimiento ordinario, pero presentándole la

particularidad de la excusión de los bienes muebles del ejecutado , por lo que

los bienes inmuebles solo podrán embargarse ejecutivamente cuando

subsidiariamente se hay hecho la excusión de los bienes muebles y de

llegarse a ejecutar dicha medida , el ejecutado podrá poner los muebles que

posea a disposición del tribunal y si este considera que su valor cubre la

ejecución ordenara que se dejen libre del embargo los inmuebles.


76

Se puede finiquitar que ejecutar una sentencia es cumplir o hacer efectivo

lo ordenado o mandado por la misma sentencia , cabe distinguir dos formas

de ejecución : a la voluntaria , cuando el deudor cumple con su obligación ,

en este caso cuenta con tres días para el cumplimiento de lo ordenado en la

decisión definitiva firme; b. la ejecución forzosa o forzada, que impone el juez

al deudor remiso en hacer lo que le fue ordenado en la sentencia , y que se

lleva a cabo en el cuarto día siguiente de haberse emitido la sentencia

definitivamente firme sin que hasta entonces hay habido cumplimiento

voluntario.

1.1.2.6. SEGUNDA INSTANCIA EN EL PROCEDIMIENTO BREVE.

A la segunda instancia al pro cedimiento breve los proyectistas y el

legislador le han concedido, esencialmente, una función revisora, y en

realidad, casi nunca hay proceso alguno en ella. Se encuentra prevista en el

artículo 893 del código de procedimiento civil el cual expresa: “En segunda

instancia se fijara el décimo día para dictar sentencia. En dicho lapso, que es

improrrogable, solo se admitirán las pruebas indicadas”.

En el marco legal del articulo de lectura anterior es fácil apreciar, en

segunda instancia solo se podrán presentar ciertas pruebas y se fijara el

décimo día para dictar sentencia. No hay la oportunidad procesal para que

las partes presenten informes, como si es posible hacerlo en el


77

procedimiento ordinario según lo establecido en el artículo 517 del código de

procedimiento civil.

Se puede concluir que el procedimiento breve en segunda instancia se le

otorga un lapso de diez días de despacho para su tramitación total, es decir

que, dentro de dicho intervalo que no tiene prorroga se admitirán las pruebas

promovidas y se evacuaran según las reglas del Código de Procedimiento

Civil. Solo se aceptan los instrumentos públicos, las posiciones juradas y el

juramento decisorio.

1.1.3. VENTAJAS DEL JUICIO ORAL COMO PROCEDIMIENTO BREVE.

A continuación se presentaran las ventajas que produce el juicio oral las

cuales son las siguientes:

• La inmediación del juez con el objeto del proceso, las partes y los

demás sujetos que intervienen en el mismo. Resulta un beneficio para

el juicio oral que el Juez este en todo momento presenciando el

debate oral ya que estando el Juez mas cerca de los hechos puede

apreciar mejor las pruebas que se presenten durante el proceso. Las

pruebas son verificadas ante jueces comisionados, de manera que el

sentenciador decide sobre testimonios fríos, que no expresan la

realidad. De allí que la inmediación en el proceso oral exija que el

juzgador este en contacto inmediato con las personas y las cosas que

constituyen el proceso.
78

• La concentración de los actos procesales, tanto de instrucción como

de prueba. Los actos suceden en cortos intervalos de tiempo, ya que

los lapsos que intervienen en el juicio oral son mas cortos que en el

procedimiento ordinario por lo que hace que todo el proceso se haga

mas rápido. La aspiración maxima de la justicia es la brevedad, por

ello se sintetizan los procesos y actualmente los juicios sumarios

tienden a prevalecer sobre los ordinarios.

• Al desarrollarse el proceso en una sola o en el menor numero de

audiencias, la celeridad en la sustanciación y decisión es un logro

seguro. La audiencia se declara abierta por el juez que la dirija, cada

parte hará su exposición oral comenzando por la del actor, se recibirán

las pruebas de las partes comenzando por las del actor, no se

permitirán ni leer escritos, salvo que se trate de instrumentos o

pruebas existentes en autos a lo s cuales deba referirse la exposición

oral por lo que hace que en el proceso exista celeridad.

• Si los actos han de realizarse en audiencia publica, se garantiza una

mejor justicia a través del control por quienes intervienen en la misma

como parte, testigos, expertos o simples espectadores.

Para finalizar, estos aspectos que a través del proceso oral pueden ser

observados directamente por el juez, son los que permiten desarrollar la

función practica del principio de inmediación, que exige el juez que debe

pronunciar la sentencia haya asistido a las prácticas de las pruebas de que


79

se saca su convencimiento, y haya entrado, por lo tanto en relación directa

con las partes, con los testigos, con los peritos y con los objetos del juicio,

de modo que pueda apreciar la declaración de tales personas y las

condiciones de los sitios y las cosas litigiosas.

1.1.4. DESVENTAJAS DEL JUICIO ORAL COMO PROCEDIMIENTO


BREVE.

En el proceso oral se formulan algunas críticas las cuales pueden

aparecer como sus desventajas en la forma siguiente:

• La superficialidad y el obrar precipitado de la decisión. Si el juez debe

decidir la causa en la misma audiencia oral para producir

posteriormente la sentencia escrita, se corre además con el riesgo de

olvido de hechos que ocurrieron en aquella. Tal posibilidad existe no

solo en el proceso oral, pues el escrito no está exento de tales

peligros. Sin embargo, existiendo medios técnicos que permiten la

reproducción de la audiencia oral y conservar la memoria misma, las

lagunas que pudieran presentarse al momento de plasmar por escrito

el fallo serán subsanables con el material recopilado. La sentencia

debe dictarla el juez inmediatamente después de concluido el debate

oral. Ello aleja la posibilidad de que el juez incurra en los aludidos

vicios de conocimiento superficial y decisión precipitada, pues la

sentencia sera concurrente con el desarrollo de la audiencia oral.


80

• Al tratarse de concentrar en un mismo acto la legación y la prueba, se

corre riesgo que las partes se encuentren expuestas a sorpresas,

omisiones y errores, pues la sola memoria puede no resultar suficiente

para argumentar o rebatir argumentaciones de hechos o de derechos.

Tal afirmación puede tener cierto grado de certeza, pero tratándose de

la exposición de los hechos, el señalamiento de las pruebas que hará

valer el demandante y la formulación de la pretensión, ese peligro

queda excluido para el demandado, al exigirse a este que proponga su

demanda por escrito y que junto con ella produzca la prueba que se

quiere hacer valer en el debate. La comunicación previa, obligatoria,

de los documentos y escritos preparatorios, tiene precisamente por fin

el poner en situación a cualquiera de las partes, de disponer su

defensa; y los escritos preparatorios no son sino el anuncio de futuras

deducciones, y estas pueden ser modificadas en la audiencia o

abandonadas, si la parte hiciese en la audiencia nuevas aclaraciones

o propusiera pruebas con la intención manifiesta de retrasar el

proceso, el juez puede declararlas inadmisibles.

• Se imputa igualmente al proceso oral la posibilidad de privilegiar el

discurso fatio y la charlatanería, se ataca el juicio oral denunciando

que se presta al uso y abuso de la oratoria vacía, y lo que resultaría

mas grave, que esa elocuencia estéril puede derivar en el dictado de

resoluciones injustas, la cual son los abogados o las partes quienes


81

incurren en este discurso. Esa posibilidad, que deriva de la noción

inexacta de lo que es la oralidad, queda excluida si el juez se le

concede el poder de dirección, como efectivamente se le tiene

concedido en nuestro ordenamiento, de modo que haciendo uso del

mismo, podrá cortar toda intervención extraña al objeto de la litis y

restringir el discurso académico para centrar la discusión en los

hechos debatidos y en las pruebas ofrecidas con anticipación.

Se puede concluir, que así como hay ventajas existen desventajas que

pueden ocasionar que el juicio oral en materia civil sea un fracaso por lo que

estos aspectos negativos son importantes a la hora de establecer un

procedimiento nuevo por lo que se corre riesgo de que las partes ocurran a

omisiones u errores al igual que el juez cuando dicta su sentencia ya que lo

hace en la misma audiencia y la decisión puede resultar inapropiada.

1.1.5. PROCESO ORAL URUGUAYO.

1.1.5.1. ANTECEDENTES DEL PROCESO DE URUGUAY.

Según, Galeón ( 27/ 07/07), el sistema procesal civil uruguayo anterior a

la reforma participaba de las notas que caracterizan a casi todos los sistemas

procesales iberoamericanos; a saber, era un sistema de "civil law", con

origen en el régimen romano -canónico de proceso común, que Couture

definió como proceso "desesperadamente escrito", una la misa jurídica;

formal, ritual; un proceso desconcentrado, secreto, burocrático, lento, con


82

ausencia total de inmediación, de contacto directo del juez con los principales

sujetos de la litis y con la prueba y con poca publicidad.

Concatenando con el autor antes mencionado, además, se caracterizaba

por la importante delegación de la función jurisdicciona l en técnicos

auxiliares, secretarios y relatores; por una multiplicidad de estructuras

procesales ya que cada pretensión tenía su trámite propio. Jocosamente, los

estudiantes de derecho procesal decían que estudiar derecho procesal era

como estudiar la guía telefónica, cada proceso tenía su trámite individual.

También se caracterizaba por ser un servicio de justicia típico de un país

subdesarrollado por sus enormes carencias en recursos humanos y

materiales, sin estímulo para los jueces, ni los demás operadores del sistema

de justicia, y con resultados generalmente deficientes.

Por otra parte, Oas (27/07/07), señala que se puede identificar un

anteproyecto de Eduardo Couture en 1945, y en definitiva, toda la labor del

Instituto Uruguayo de Derecho Procesal desde la década del 40 hasta la del

80. También hay que mencionar los códigos modelos iberoamericanos y del

Instituto Iberoamericano de Derecho Procesal, en materia de tipos

estructurales, que con los necesarios ajustes, pudieran ser adaptados por lo s

diversos países latinoamericanos.

Según el autor entes mencionado, el antecedente más inmediato sin

embargo, fue un proyecto elaborado por una comisión de procesalistas,

Enrique Váscovi, Luis Torello y Adolfo Gelsi, designados por el Poder

Ejecutivo al reintegro de la democracia en 1985. Esta reforma contó con el


83

apoyo político de todos los sectores del espectro nacional. Tuvo una

discusión parlamentaria en comisiones asistidas por técnicos que

escucharon a todos los grupos de interés.

En conclusión había un particular interés político en sancionar una

reforma procesal en democracia, porque si bien Uruguay es un país de larga

tradición democrática, todos sus grandes códigos (civil, de procedimiento,

etc.), habían sido aprobados en lapsos de interrupción del régimen

democrático, es decir, en dictaduras. El reintegro de la democracia en 1985

pretendía mostrar cómo un parlamento democrático también podía elaborar

un código.

1.1.5.2. ANÁLISIS COMPARATIVO DEL PROCESO DE URUGUAY CON


RESPECTO AL PROC ESO ORAL VENEZOLANO.

Según Oas (27/07/07), Los objetivos eran, en primer lugar, revertir la

situación que hemos descrito y en segundo lugar, enfatizar el carácter global

o integral del proyecto. Nosotros sabemos que las reformas en materia de

justicia no pasan solamente por los cambios en los procedimientos o por las

estructuras procesales; debe enfatizarse además todo el aspecto

organizativo de la prestación del servicio jurisdiccional, y por eso inciden los

temas de infraestructura material, infraestructura personal y los de

procedimiento.
84

Por otra parte, a


l globalidad o integralidad del proyecto, tenía que ver

también con las materias, es decir; no debía referirse exclusivamente a la

materia de familia o laboral, o alguna que tuviera el legislador interés en

proteger especialmente, sino a todas las materias que no fueran procesos

criminales.

Para finalizar, un tema clave fue la existencia de un diagnóstico previo, el

postulado de la búsqueda de un necesario y adecuado vínculo entre el

número de asuntos que debía procesar la justicia y el número de jueces para

sustanciarlos. Finalmente, la separación entre procesos nuevos y viejos;

entre procesos y jueces que iban a aplicar la reforma, y que continuaban por

un lapso de dos, tres años, liquidando los procesos anteriores o llamados

viejos. El cambio entre un proceso escrito y un proceso oral era tan

importante que no se deseaba que los nuevos juzgados y los nuevos

procesos tuvieran contaminación de los vicios de los anteriores órganos y de

los anteriores procesos, sino que la justicia fuera más rápida y eficiente.

1.1.5.3. CARACTERÍSTICAS DEL PROCESO URUGUAYO.

Según Oas (27/07/07), Primero hay que señalar la unificación de

estructuras procesales. El procesalismo desde hace más de 30 años ha

señalado las características que debe tener un proceso para todo ciudadano

cualquiera sea el tema que va a plantear. La unificación lleva entonces a

crear las estructuras necesarias para tramitar la totalidad de las pretensiones,


85

y sustituir la "guía telefónica" por tres grandes estructuras, una ordinaria o

común para la generalidad de los casos, una extraordinaria para todos

aquellos casos que tuvieran alguna especialidad que el legislador se

encargara de precisar, y finalmente, una estructura monitoria, que en

Uruguay había tenido una trayectoria exitosa de más de 100 años.

En esencia, el proceso instrumentado por el Código General es mixto:

tiene una etapa de planteamiento, de proposición, escrita; en donde la

demanda y la contestación deben acompañarse con la oferta concreta de

todos y cada uno de los medios de prueba que la parte pretenda producir. De

esa manera, se obtiene concentración, lealtad y buena fe, puesto que se

juega a cartas vistas so pena de preclusión. Luego de esta fase de

proposición inicial y escrita, de sentar las bases del litigio, el resto de la

actividad procesal se lleva a cabo en audiencia. Si un juicio reúne

básicamente a dos partes en conflicto que someten ese tema a un tercero

imparcial, la mejor manera de llevar adelante ese juicio, es que esos tres

sujetos se sienten a cumplir las tareas necesarias, hasta el dictado de una

sentencia de mérito. Según Gelsi Bidart, la audiencia virtualiza la comunidad

de sujetos jurídicos que es un proceso; permite la concentración de actos y

ofrece grandes ventajas.

Los principios básicos sobre los cuales se organizó el proceso son: el

comienzo del proceso y su finalización y el planteamiento de los hechos El

impulso o desarrollo funcionan de oficio, y los principios que lo rigen son la

oralidad, la inmediación (contacto directo entre los sujetos principales y con


86

la prueba); la concentración; la economía procesal (de esfuerzos, gastos de

las partes y del tribunal); la publicidad, para permitir el contralor democrático

de la actuación de la justicia; la lealtad y la buena fe. Es decir; se abandona

el arcaico esquema iberoamericano del proceso como duelo judicial.

Para todo ello se hacía indispensable el rediseño del rol clásico del

tribunal. En el procesalismo clásico se consideraba al juez como un sujeto

que espera en forma pasiva a que los demás hagan todo y que al final del

proceso se entera que lo tiene, porque lo tramitaron sus auxiliares, ahí

estudia papeles, y estudiando esos papeles, resuelve. Ese rol se quiso

cambiar y ahora se exige del tribunal una participación activa desde el

comienzo mismo del proceso, con potestades muy importantes; como el

rechazo de demandas manifiestamente defectuosas o la solicitud de

corrección de sus defectos formales, el rechazo de incidentes o tercerías, el

relevo de oficio de excepciones y de cuestiones que pudieran obstar al

estudio del fondo de un asunto. La idea es que el proceso sea saneado y

depurado desde su inicio, o durante su trámite.

La estructura ordinaria, es decir, el proceso común tiene demanda y

contestación escritas, con el ofrecimiento concreto de toda la prueba,

contralor importante sobre esos actos de proposición por el tribunal y luego

directamente se pasa a la audiencia preliminar. La audiencia preliminar es un

acto que tiene la aptitud de nutrirse de los actos anteriores y proyectar toda

la actividad procesal futura, así se convierte en el eje del proceso y puede


87

llegar a comprender en sí misma, toda la actividad procesal, sentencia

incluida.

Comienza con una etapa ratificatoria y eventualmente rectificatoria de

algún error de las partes en sus actos de proposición, para ser seguida de la

conciliación, con búsqueda de solución plena y total del litigio, o por lo

menos, del acotamiento, es decir de la reducción del objeto litigioso o del

objeto de la prueba o la programación y simplificación de la tarea de

instrucción.

También se incluye ahí el despacho saneador, es decir la decisión a

petición de parte o de oficio, de cualesquier cuestión que pudiera impedir en

su momento resolver el fondo del asunto, seguida de la delimitación o fijación

del objeto del litigio y del objeto o tema de prueba. Lógicamente a posteriori

se produce el pronunciamiento del tribunal sobre los medios probatorios que

las partes habían ofrecido y sobre los que va a ejercitar iniciativa propia.

La estructura extraordinaria es similar, con algunas diferencias. La

primera es que tiene que responder a una especialidad del objeto, es decir, si

lo procesal es instrumental, el ins trumento común es lo utilizado para los

casos comunes; si el caso tiene algo de especial, el instrumento tiene que

adecuarse a esa especialidad. Las especialidades expresamente previstas

en la ley para procesos concretos y que justifican una estructura

extraordinaria, son: aquellas pretensiones que requieren tratamiento aún más

urgente; aquellas pretensiones simples en las que la estructura ordinaria

pecaría de exorbitante, por excesiva; o aquellas cuestiones que sin ser tan
88

simples, reciben una especie de simplificación por una opción política que

realiza el legislador.

Las únicas diferencias de la estructura extraordinaria con la ordinaria,

radican en que, para contemplar la especialidad del objeto, sólo puede

reconvenirse sobre el mismo objeto y causa; no existe trámite ni resolución

previa de las cuestiones procesales, se resuelven todas con los temas de

fondo en la sentencia final; como se concentra toda la actividad en una única

audiencia, el juez tiene antes de convocar a esa audiencia que pronunciarse

sobre los medios probatorios, para asegurarse de que pueda incorporárselos

en esa audiencia única.

Ahora bien, se consagró así la dirección y trámite del proceso en poder

del tribunal, su impulso de oficio; su iniciativa probatoria no sustitutiva de la

actividad de partes, pero sí complementaria (sustitutiva en algunas hipótesis

excepcionales de algún proceso extraordinario); se le dieron facultades de

rechazo y contraloría de diligenciamiento de prueba en audiencia preliminar

en los supuestos de inadmisibilidad, impertinencia, inconducencia, falta de

idoneidad del medio, inutilidad, mera dilación en el ofertorio, etc. Finalmente,

se produjo un rediseño de la función conciliadora. Uruguay cuenta, por

mandato constitucional, con un mecanismo de conciliación previa al juicio

ante la judicatura de paz, pero el desuso, el formalismo y la falta de

incentivos para la comparecencia, llevaron a convertirlo casi en un

formalismo.
89

Por consiguiente, la estructura monitoria es una especie de joya

urugua ya, que data del siglo pasado, y que la nueva ley reiteró porque había

tenido un éxito impresionante. Procede en aquellos casos en que el objeto a

sustanciar está dotado de cierto grado de certeza inicial. La regla es que

cuando comenzamos un proceso, la evidencia es cero; si yo reclamo daños y

perjuicios porque tuve un accidente de tránsito en la puerta del hotel, mis

alegaciones no tienen más fundamento que lo que yo digo y es esa la prueba

que estoy ofreciendo.

En conclusión, en muchos países quieren establecer dentro de sus

procesos civiles a dicho proceso oral el cual es de suma importancia para

toda la justicia, sea cual sea su índole por lo que algunos países, quieren

establecer dentro de su ordenamiento jurídico a este que es tan importante y

que ha dado unos resultados excelentes. Por lo que se denota que el

Código General Procesal de Uruguay a señalado que su mayor preocupación

fue darle mayor flexibilidad y adecuación a esta época que no aprecia las

formas ni por su antigüedad ni por su majestad, sino exclusivamente por su

eficacia, que sigue apreciando como valor fundamental, la de la justicia,

especialmente como si se refiere a los mas débiles.


90

1.2. SISTEMAS DE CATEGORÍA.

A continuación se presentara la categoría objeto de estudio, a través de

su definición conceptual y operacional para una mayor comprensión del

problema analizar.

1.2.1. DEFINICIÓN NOMINAL.

El Juicio oral en el Procedimiento Breve.

1.2.2. DEFINICIÓN CONCEPTUAL.

Según Cabanellas (2000, p. 72) el Juicio Ora l se define como “el que se

ventila, en sus fases sustanciales, de viva voz ante los estrados”. Por lo tanto

el juicio oral, es aquel que en sus periodos fundamentales, se sustancia de

palabra ante el Tribunal que ha de resolverlo, sin perjuicio del acta sucinta

donde se consigne lo actuado.

1.2.3. DEFINICIÓN OPERACIONAL.

El juicio oral, es aquel que persigue llevar a cabo la realización del mismo

tomando en cuenta los principios fundamentales del proceso teniendo el juez

ese contacto con las partes y a la vez escuchar a viva voz ante el tribunal

pertinente lo que se esta debatiendo, para luego como todo proceso sea cual

sea su naturaleza llegar a la etapa de la sentencia.


91

CUADRO Nº 1
SISTEMAS DE CATEGORIAS

OBJETIVO GENERAL:
Analizar el Juicio Oral en el Procedimiento Breve a la luz del Código de
Procedimiento Civil Venezolano.
OBJETIVOS CATEGORIA SUB- UNIDAD DE
ESPECIFICOS. CATEGORIA ANALISIS

Antecedentes

Principios
comunes

Principios
específicos

Asuntos
Principios
Reglas

Analizar los Fases


principios que
rigen el juicio Audiencia
oral en el El Juicio Oral en Preliminar
Procedimiento el Procedimiento
Breve tomando Breve a la luz del Apelación
en cuenta su Código de
base legal, procedimiento
Civil Venezolano. Características
doctrinal.
Aplicabilidad

Procedimiento Demanda
Breve
Lapso Probatorio

Sentencia

Segunda Instancia

Fuentes: Iturbe, Rivero, Sánchez. (2007).


92

OBJETIVO GENERAL:
Analizar el Juicio Oral en el Procedimiento Breve a la luz del Código de
Procedimiento Civil Venezolano.
OBJETIVOS CATEGORIA SUB - UNIDAD DE
ESPECIFICOS CATEGORIA ANALISIS

Ventajas:

- Inmediación del
Juez
- Concentración
de los Actos
Procesales
- Celeridad en la
sustanciación y
en la decisión
Describir las - Mejor Justicia
ventajas y Ventajas y
desventajas del El Juicio Oral en Desventajas del Desventajas:
Juicio Oral como el Procedimiento Juicio Oral.
Procedimiento Breve a la luz del - Superficialidad
Breve. Código de de la decisión
procedimiento - Omisiones y
Civil Venezolano. Errores
- Discurso Fatio
o Falso
Supuesto

Analizar el
Proceso Oral de
Uruguay Antecedentes
precisado su Proceso Oral
beneficio con Uruguayo Análisis
respecto al Comparativo
Proceso Oral
Civil Características
Venezolano.
Fuentes: Iturbe, Rivero, Sánchez. (2007).
93

2. DESCRIPCIÓN DE LA PROBLEMÁTICA.

Debido a la necesidad de conocer a fondo los cambios que se han

realizado en materia de procedimiento civil con la implementación del juicio

oral en el procedimiento breve dando paso a lo consagrado en la

Constitución de la Republica Bolivariana de Venezuela en su articulo 257

donde establece: “El proceso constituye un instrumento fundamental para la

realización de la justicia. Las leyes procesales establecerán la simplificación,

uniformidad y eficacia de los trámites y adoptarán un procedimiento breve,

oral y público”.

Dentro de este marco la ciencia procesal procura ser del proceso un

instrumento real para la realización de la justicia, sin el apego a las

tradicionales formas procesales que hacen navegar el derecho reclamado

por el justiciable en un mar de forma, tramites e incidentes, lo que impidió

muchas veces pronunciarse sobre aquel reclamo o cuando menos nos

permite un pronunciamiento oportuno no queriendo abandonar el sistema

escrito ya que forma parte de la mentalidad jurídica y técnica de los jueces y

los abogados del país y opto por mantener estructuras general del

procedimiento ordinario vigente.

Así mismo se introdujo el juicio oral como un ensayo en determinadas

materias y dentro de una limitada cuantía a fin de contribuir la formación

progresiva de la mentalidad y experiencia que requiere el juicio oral y se

implemento junto a este el procedimiento breve para limitar el surgimiento de


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incidencias a efecto de que el usuario pueda obtener un pronunciamiento

judicial en un lapso de tiempo razonablemente corto.

Sin embargo, la oralidad en materia procesal civil esta contemplada en el

Código de Procedimiento Civil vigente en el cual se introduce el proceso oral

abarcando el articulo 859 hasta el articulo 880 del Código de Procedimiento

Civil donde se observa la facultad del ejecutivo nacional para que se

implemente el procedimiento oral así como para modificar la materia y la

cuantía relacionada con este proceso, la cual se encuentra en etapa de

implementación.

Para que el proceso en general, como función o actividad jurídica que

esta a cargo del estado y concretamente del poder judicial, pueda cumplir su

verdadera y esencial cometido de dirimir y resolver en derecho y justicia la

controversia surgida entre los particulares y entres los justiciables y el propio

estado; es necesario para el ordenamiento que rige el proceso una actitud

eficiente para cumplir a cabalidad tan elevada misión, la cual

necesariamente requiere que la solución del litigio de lleve a cabo en el

menor tiempo posible y por consiguiente los gastos del proceso sean

accesibles a todos los litigantes cualquiera que sea su condición económica

o social.

Con la entrada en vigencia del Código de Procedimiento Civil se procuro a

ser efectivo los principios básicos que deben orientar el proceso civil tales

como los principios de igualdad, celeridad, publicidad, concentración y

oralidad que tienen que llevarse a cabo en todo procedimiento.


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Tomando en cuenta la problemática se analizaran las ventajas y

desventajas del juicio oral, y se plantearan revisar dicho procedimiento al

igual que el procedimiento breve tomando en cuenta diferentes referencias

bibliograficas del derecho procesal; así como también lo establecido en la

ley, las cuales constituyen el soporte de la presente investigación. También

se analizara el derecho procesal civil en lo referente en el proceso oral

contenido en la legislación uruguaya.

3. OBJETIVOS DEL TRABAJO.

3.1. OBJETIVO GENERAL.

• Analizar el Juicio Oral en el Procedimiento Breve a la luz del Código

de Procedimiento Civil Venezolano.

3.2. OBJETIVOS ESPECIFICOS.

• Analizar los principios que rigen el juicio oral en el Procedimiento

Breve tomando en cuenta su base legal, doctrinal.

• Describir las ventajas y desventajas del Juicio Oral como

Procedimiento Breve.

• Analizar el Proceso Oral de Uruguay precisado su beneficio con

respecto al Proceso Oral Civil Venezolano.


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4. JUSTIFICACIÓN.

Con esta investigación se permite dejar asentadas las bases normativas y

teóricas de lo que debe entenderse por Juicio Oral en el Procedimiento Breve

y su aplicación en el Proceso Civil Venezolano. Son pocos los criterios que

tratan el asunto ya que es un tema novedoso y por eso se analizará todo lo

relacionado con el Juicio Oral en el Procedimiento Breve y su importancia en

el Proceso Civil Venezolano.

Cabe destacar la relevancia científica de este estudio, pues con la

aplicación del método científi co, las leyes y doctrinas jurídicas, permitirán

elaborar de manera sistemática una investigación que servirá de apoyo para

la interpretación de dicha norma a los profesionales en la rama del Derecho

Procesal Civil.

Del mismo modo, desde el punto de vista teórico este estudio permite

conocer los principales aspectos que rigen el desarrollo del Juicio Oral en el

Procedimiento Breve y los aspectos jurídicos de los cuales se deriva este

ejercicio con la finalidad de estudiar los esquemas procesales, los principales

elementos que la definen y que permiten ampliar los conocimientos

obtenidos en la actualidad.

Por otra parte, con la implementación del Juicio Oral en el Procedimiento

Breve se obtendrán una justicia que sea eficiente, que vaya encaminada a

proteger la libertad individual o patrimonial de las personas naturales y


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jurídicas, así como, todos los órganos estatales que intervienen en el

proceso civil, cualquiera que sea su rol, o grado de participación.

Por consiguiente, desde el punto de vista metodológico esta investigación

propone un análisis documental que sirve de modelo para enfocar la

explicación del Juicio Oral en el Procedimiento Breve, y por ser un tema

novedoso pudiera utilizarse como antecedente para futuras investigaciones

relacionadas con este tema.

5. DELIMITACIÓN.

El presente estudio se desarrollará en el Municipio Autónomo Maracaibo

Estado Zulia en el ámbito de la legislación Venezolana.

Así mismo, el tiempo considerado para el desarrollo del presente estudio

será desde Mayo a Diciembre del 2007.

La investigación se desarrollará en el área de Derecho Procesal Civil,

básicamente en lo concerniente al Juicio Oral en el Procedimiento Breve.

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