DECIMAS
1. Pensamiento
Pienso que si he merecido
la suerte que Dios me ha dado,
será por haber amado
lo que Dios más ha querido.
Ese Dios siempre vestido
con cien nombres de mujer,
que vive en mí, sin querer,
por que un día fui semilla
de la forma más sencilla
de Dios dispuesto a nacer.
(Ramón García González)
1. Poeta
Siempre habrá un hombre sediento
a la orilla de una fuente
y un río de agua corriente
naciendo de un pensamiento.
Y habrá una brisa y un viento
que haga girar la veleta
y un soñador de alma inquieta
y un alma que está dormida.
Que es como pasa la vida,
que es lo que canta el poeta.
(Ramón García González)
1. Cenizas y pan
Sé que puedo ser ceniza
de una tierra que me ignora
y que el silencio devora
bajo la piedra caliza.
Pero también cicatriza
la muerte en lo corporal
y un corazón de cristal
puede un día ser la fuente,
que con su seno alimente
las semillas de un trigal.
(Ramón García González)
CHIGUALOS
1. La flor de caña
Es de color tierno
Cantemos al Niño
Todito el invierno.
2. Duérmete niñito,
Duérmete nomás,
Que aquí tus guardias
Te cuidarán.
3. La yerbita de este patio
qué verdecita que está.
Ya se fue quien la pisaba
ya no se marchita más.
Levántate de este suelo,
rama de limón florido;
acostate en estos brazos
que para vos han nacido.
Con ve se escribe victoria,
el corazón es con zeta,
amor se escribe con a,
y la amistad se respeta.
ARRULLOS
Niño lindo niño bello,
Niño pa donde te vas
Niño si te vas al cielo no te vas a demorar
Permiso niñito
Que voy a jugar
Con todo respeto
En frente e’su altar.
Que se embarga y se va
Buen viaja a la gloria se va
Tu padrino y tu madrena
Canalete te han de da.
¡Buen viaje!
AMORFINOS
1. El hombre que a mi me quiera / tiene que tener dinero / porque gallo con poca
pluma / no entra en mi gallinero.
2. Eres chiquita y bonita / eres como yo te quiero / eres la estrella más linda / en
medio de dos luceros.
3. Allá viene la luna hermosa / saliendo del carrizal / boquita de caña dulce / como
te pudiera besar.
COPLAS
Mariposa del aire,
qué hermosa eres,
mariposa del aire
dorada y verde.
Al verme triste a tu lado
no me preguntes qué tengo;
tendría que responderte,
y yo acusarte no quiero.
Es de tal modo el amor,
y sus efectos son tales,
que lo declaran los ojos,
aunque la boca lo calle.