0% encontró este documento útil (0 votos)
287 vistas126 páginas

Rizoma: Conexiones y Multiplicidades

El documento presenta conceptos clave del libro Mil Mesetas de Deleuze y Guattari. Proponen pensar en términos de rizoma en lugar de árbol o raíz, donde cualquier punto puede conectarse con otro y no hay una jerarquía. Un rizoma no tiene un inicio o fin definidos, sino múltiples entradas y salidas. Un libro puede pensarse como un rizoma compuesto de mesetas o secciones que pueden leerse de manera independiente.

Cargado por

Facu Recio
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
287 vistas126 páginas

Rizoma: Conexiones y Multiplicidades

El documento presenta conceptos clave del libro Mil Mesetas de Deleuze y Guattari. Proponen pensar en términos de rizoma en lugar de árbol o raíz, donde cualquier punto puede conectarse con otro y no hay una jerarquía. Un rizoma no tiene un inicio o fin definidos, sino múltiples entradas y salidas. Un libro puede pensarse como un rizoma compuesto de mesetas o secciones que pueden leerse de manera independiente.

Cargado por

Facu Recio
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Deleuze, G., & Guattari, F. (1994).

Mil mesetas: Capitalismo y


esquizofrenia.
En el prefacio dice: este libro es la continuación y el fin de “Capitalismo y
esquizofrenia”, cuyo primer tomo fue “El Anti Edipo”
No está compuesto de capítulos sino de “mesetas” que pueden ser leídas
independientemente, salvo la conclusión que debe ser leída al final.
El rizoma conecta cualquier punto con otro punto cualquiera, frente al árbol o sus
raíces. El árbol como imagen del mundo invoca la lógica binaria y la ramificación
dicotómica, incluso en la gramática generativa de Chomsky. Pero de lo que se trata es de ir
más allá de esta lógica de la bivalencia que ha tenido prisionero al pensamiento occidental
desde hace siglos.
El rizoma no se deja reducir ni a lo Uno ni a lo Múltiple. Está hecho de
dimensiones, o más bien de direcciones cambiantes. No tiene ni principio ni fin, sino un
medio por el que crece y desborda. Constituye multiplicidades lineales de n dimensiones,
sin sujeto ni objeto, distribuibles en un plan de consistencia del que siempre se sustrae lo Uno
(n-1). Una multiplicidad de este tipo no varía sus dimensiones sin cambiar su propia
naturaleza y metamorfosearse.
Contrariamente a una ESTRUCTURA, que se define por un conjunto de puntos y de
posiciones, relaciones binarias entre sus puntos y de relaciones biunívocas entre sus
posiciones. Él pero también línea de fuga o de desterritorialización. El rizoma no es objeto de
reproducción; es una antigenealogía, una memoria corta o antimemoria. Frente a los calcos y
todo procedimiento mimético, el rizoma tiene que ver con un mapa que ha de ser
producido, construido, siempre conectable, alterable, con múltiples entradas y salidas,
con sus líneas de fuga.
El rizoma es un sistema acentrado, no jerárquico y no significante, definido sólo
por una circulación de estados.
En el rizoma está en juego una relación con la sexualidad, con el animal, con el
vegetal, con el mundo, con el libro, con todo lo natural y lo artificial, frente a la relación
arborescente.
Un rizoma está hecho de mesetas. Meseta como región continua de intensidades,
multiplicidad conectable con otras por tallos subterráneos superficiales, a fin de formar y
extender un rizoma. Escribir un libro como un rizoma... y componerlo de mesetas... mil, por
ejemplo. Escribir a dúo, escoger una meseta, trazar líneas aquí y allá, trazar círculos de
convergencia. Cada meseta puede leerse por cualquier sitio, y ponerse en relación con
cualquier otra. Para lograr lo múltiple se necesita un método que efectivamente lo haga; y
no valen habilidades léxicas, ingenio tipográfico, combinación o creación de palabras. Esto
sólo son procedimientos miméticos destinados a diseminar o romper una unidad que se
mantiene en otra dimensión para un libro-imagen. Tecnonarcisismo. Es difícil lograr la
ruptura, dar el salto y moverse en la multiplicidad, escapar de lo Uno o de la unidad oculta.
Los autores reconocen que no lo han conseguido, dicen haber empleado palabras-mesetas,
que a su vez son conceptos, conceptos que son líneas.
Sólo hay agenciamientos (capacidad del sujeto para generar espacios críticos no
hegemónicos de enunciación del yo, en y desde lo colectivo, para contrarrestar las lógicas de
control que se le imponen) maquínicos de deseo, como también agenciamientos colectivos de
enunciación.
Nomadología, no historia. Rizoma, no raíz—no plantar nunca. No sembrar, horadar.
Lo múltiple hay que hacerlo, pero no añadiendo constantemente una dimensión
superior, sino, al contrario, de la forma más simple, a fuerza de sobriedad, al nivel de las
dimensiones de que se dispone, siempre n-1 (sustrayéndolo a lo Uno forma parte de lo
múltiple) Sustraer lo único de la multiplicidad.
Así un rizoma como tallo subterráneo se distingue radicalmente de las raíces y de
las raicillas.
El rizoma tiene formas muy diversas, desde su extensión superficial ramificada en
todos los sentidos hasta sus concreciones de “bulbos y tubérculos”.

Caracteres generales del rizoma:


1. Principio de conexión: cualquier punto del rizoma puede y debe ser conectado con

cualquier otro.
2. Principio de heterogeneidad: Un rizoma conecta eslabones semióticos,

organizaciones de poder, circunstancias relacionadas con las artes, las ciencias, las
luchas sociales. Aglutina actos lingüísticos, perceptivos, mímicos, gestuales,
cogitativos…
3. Principio de la multiplicidad: cuando lo múltiple es tratado como sustantivo,

multiplicidad, deja de tener relación con lo Uno como sujeto u objeto. Un


AGENCIAMIENTO es un aumento de dimensiones en una multiplicidad que cambia
necesariamente de naturaleza a medida que aumenta sus conexiones. En un rizoma no
hay puntos o posiciones, como ocurre en una estructura, un árbol, una raíz. En un
rizoma solo hay líneas.
4. Principio de ruptura significante: Un rizoma puede ser roto, interrumpido en

cualquier parte, pero siempre recomienza según sus líneas. Todo rizoma
comprende líneas de segmentariedad según las cuales está estratificado,
territorializado, organizado significado, atribuido, etc. Pero también líneas de
desterritorialización según las cuales se escapa sin cesar. Hay ruptura en el rizoma
cada vez que de las líneas segmentarias surge bruscamente una línea de fuga, que
también forma parte del rizoma. Estas líneas remiten constantemente unas a otras. Por
eso nunca debe presuponerse un dualismo o una dicotomía. Se produce una ruptura,
se traza una línea de fuga, pero siempre existe el riesgo que reaparezcan en ella
organizaciones que reestratifican el conjunto. Territorialización, desterritorialización y
reterritorialización.
5. Principio de cartografía: un rizoma no responde a ningún modelo estructural o

generativo. Es ajeno a la idea de eje genético o de estructura profunda. No tiene


unidad pivotal objetiva.
6. Principio de Calcomanía: -hacer el mapa y no el calco. El árbol articula y

jerarquiza calcos, los calcos son como las hojas del árbol. El mapa se opone al calco.
El calco siempre vuelve a lo mismo. El mapa no reproduce un inconsciente
cerrado sobre sí mismo, lo construye. El mapa es abierto, conectable en todas sus
dimensiones desmontable, alterable, susceptible de recibir constantemente
modificaciones, el rizoma tiene múltiples entradas.

RIZOMA - Esther Diaz


Pensamos e interactuamos con el afuera desde algo a lo que llamamos sujeto, y sobre algo
que llamamos objeto. Uno y otro operan como totalidades significantes. Un libro también es
una totalidad significante.
Los segmentos a su vez están compuestos por “partículas”. Estos elementos se visten con lo
“objetual” de un libro: Tapa, título, autor, encuadernación, hojas impresas, que permite
reconocer a un libro como tal. Su contenido opera como mapa que indica recorridos posibles,
caminos para alcanzar ciertas metas (estéticas, científicas, teóricas, entre otras).
-El cuerpo sin órganos es un impulso que atraviesa entidades vegetales, animales, humanas,
culturales, sociales. Es una fuerza inconsciente, movilizante e inaprensible, pero actuante.
-La territorialidad, en el discurso de Deleuze, se refiere a una configuración abstracta. No en
sentido metafísico o al menos no en el sentido tradicional de metafísica, como algo que
existiera más allá de lo físico y pudiera ser captado por nuestro intelecto en forma de
conocimiento verdadero. Territorialidad es una metáfora para designar el “espacio” en el
que se producen los movimientos del pensamiento, la circulación de intensidades
deseantes y los impulsos humanos y no humanos. Es el soporte formal (o lógico no
binario) que configura el sentido y posibilita el acontecimiento. El diagrama o agenciamiento
–algo similar a lo que Foucault (1989) denomina “dispositivo”– a pesar de no poseer
materialidad opera sobre lo real. Es como si la materialidad “respondiera” al mandato de la
configuración territorial en la que se inscribe, a una máquina abstracta.
-Por las territorialidades de un libro circulan intensidades literarias, filosóficas, científicas.
Cada disciplina delimita territorios. No obstante, existen pasajes de un territorio a otro que, a
veces, se convierten en líneas de fuga. Producen desterritorializaciones: Una poesía surgiendo
en un libro teórico, una metáfora con valor estético irrumpiendo en un tratado científico, una
fórmula matemática que sorprende en una novela.
-Un organismo es una totalidad significante que se le puede atribuir a un sujeto. Está
atravesado por un cuerpo sin órganos. Las entidades, en general, "funcionan" como
organismo. Un libro es, a su manera, un organismo, pero lo es en sus estratos y en su
materialidad, dado que formalmente es una máquina abstracta.
-Un plano de consistencia es un continuo formado por intensidades móviles. Pensemos en las
distintas zonas de un libro (su tema principal, sus consecuencias, sus oposiciones y
correspondencias). Esas zonas constituyen planos de consistencia. Son depositarias de una
“condensación” del sentido del libro.
-Un libro existe gracias al afuera, a la posibilidad de escribirlo, de materializarlo, de editarlo,
de ser leído, confrontado, criticado, elogiado, comentado, copiado, manoseado. A su vez,
genera otras máquinas. Máquinas de guerra, de amor, de revolución, de odio.
-Cuando Deleuze y Guattari afirman que no hay ideología se proponen reafirmar una visión
inmanente de la realidad rechazando la postulación de verdades profundas. Pretenden hacer
interpretaciones sin aspirar a verdades forzosas. Un libro, entonces, no implica dobles
sentidos o sentidos ocultos que habría que desentrañar. Los autores de “Rizoma” rescatan el
concepto nietzscheano acerca de que no existen hechos sino interpretaciones. Debajo de cada
máscara siempre se esconde otra máscara. Nada nos habilita a proclamar una verdad
subyacente más allá de los estratos. Ninguna esencia por descubrir, ninguna verdad en sí, sólo
lo real deviniendo.
-Deleuze y Guattari critican el enunciado maoísta “Uno deviene dos”. Mao Zedong considera
que tanto en la naturaleza como en lo social la unidad se transforma siempre en dos. Por
ejemplo, la sociedad se divide en “capitalista” y “socialista”, o “burguesa” y “proletaria”; el
partido comunista –a su vez– se divide en “marxista” y ”revisionista”; los seres naturales se
transforman adquiriendo formas dicotómicas, como en ciertas raíces; hasta el sujeto, para
Mao, deviene dos, pues se divide en ser y pensar.
-Las metáforas de raíces pivotantes y dicotómicas presentan estratos que remiten a lo real. La
pivotante actúa en el sujeto. Nos captamos a nosotros mismos como unidad “centrada”.
También captamos esa especie de entidad en cada uno de los demás sujetos. La dicotomía, en
cambio, actúa en el objeto. Recordemos la etimología de la palabra “objeto”, pensada desde
el latín: ob, “hacia”; jeto, “arrojado”. El objeto es arrojado hacia el sujeto que lo captura. El
objeto es –y se nombra– en función del sujeto. Aquí gravita la idea de bifurcación. El tipo de
libro que responde a estas dos clases de raíces (pivotantes y dicotómicas) es el que se funda
en un principio único, en el primer caso, y el que procede por análisis divergentes binarios, en
el segundo.
-El rizoma no es una raíz sino un tallo subterráneo. Se extiende bajo la tierra adquiriendo
formas imprevisibles, estalla sobre la superficie regalando una planta, y otra, y otra. Varios
metros separan, a veces, una mata de sus múltiples vecinas, conectadas todas a un mismo
rizoma. Bajo la superficie, el rizoma de pronto forma bulbos; de pronto, tubérculos. También
se proyecta hacia arriba, hacia abajo. Si es cortado en alguno de sus tramos, se lanza
nuevamente a la aventura de crecer. Tiene formas diversas, desde su extensión superficial
ramifica en todos los sentidos hasta sus concreciones exteriores e interiores.

-Deleuze y Guattari enuncian seis caracteres generales del rizoma: conexión, heterogeneidad,
multiplicidad, ruptura del significante, cartografía, calcomanía.
PRINCIPIOS PRIMERO Y SEGUNDO: DE CONEXIÓN Y DE
HETEROGENEIDAD.
-Según los principios de conexión y de heterogeneidad, cualquier punto del rizoma puede ser
vinculado con cualquier otro punto, a diferencia del árbol y la raíz que siempre fijan un orden
unidireccional.
-El pensamiento moderno remitía a la unidad o a la dicotomía; el pensamiento rizoma, a la
MULTIPLICIDAD (tercer principio). Se concatena mediante eslabones biológicos,
políticos, económicos, sexuales, urbanísticos, intelectuales, artísticos y muchos más. Estos
eslabones ponen en juego regímenes de signos y estados de cosas.
-El rizoma se conecta continuamente con lo diferente.
-Sólo existe unidad cuando la multiplicidad es capturada por el poder del significante, o en un
proceso de subjetivación en el que la unidad es sobre-codificada. Cuando la multiplicidad es
aglutinada y uniformada por el poder, se molariza, se masifica, se codifica. Por el contrario,
cuando logra molecularizarse se disipa, se vuelve partículas, intensidades, líneas de fuga. Se
escurre por surcos de libertad. Las multiplicidades se definen por el afuera, por líneas
abstractas, líneas de fuga o desterritorialización. Lo significativo siempre ocurre en el medio,
entre el sí mismo y el afuera.
-Lo múltiple es inmanente. Se compone de encadenamientos interrumpidos de afectos con
velocidades variables, precipitaciones y transformaciones, siempre en relación con el afuera.
Sin sustancia. Nadie accede a lo trascendente. Lo trascendente se nombra, es una
generalización lingüística. Solo captamos efectos de lo inmanente, de lo que está entre
nosotros, del afuera y, mal que bien, tratamos de comprender esos fragmentos mediante
mapas. Un libro con características rizomáticas es una máquina de guerra, una máquina
abstracta, un mapa simbólico. Lo contrario es el libro aparato de Estado, que codifica y
sobrecodifica. La máquina de Estado se opone a la máquina de guerra. El aparato de Estado
impide las líneas de fuga, produce codificaciones unitarias. La máquina de guerra posibilita
las desterritorializaciones, multiplica las codificaciones, las torna leves.
CUARTO PRINCIPIO: DE RUPTURA DEL SIGNIFICANTE.
-La contingencia a la que estamos sometidos se relativiza cuando manejamos nombres para lo
azaroso. Para zafar de la tiranía del significante hay que romper con las codificaciones,
encontrar líneas de fuga. “Encerramos” los estados de cosas en la red de los significantes y
luego pretendemos que las palabras son la realidad. Este proceso origina la trascendencia. En
nombre de ella se predica la verdad, la unidad, la inmovilidad, la perfección, la divinidad
incluso. Se trata de palabras.
-La ruptura del significante implica la decodificación, la fuga de un territorio. Pero los
microfascismos siempre están dispuestos a cristalizar en un orden impuesto. También la
autogestión o micropolítica se cosifica si quienes las impulsan se enamoran del poder.
-Pero la multiplicidad es acechada por la voluntad de unidad. La multiplicidad no tiene sujeto
ni objeto sino determinaciones. Hay circulación de intensidades.
QUINTO Y SEXTO PRINCIPIOS: DE CARTOGRAFÍA Y DE CALCOMANÍA.
-El psicoanálisis, según Deleuze y Guattari, dibuja calcos del inconsciente y se lo impone a
los pacientes. El doctor Freud se esfuerza para que los sentimientos y las manifestaciones del
pequeño Juan calquen los preconceptos del científico. Freud ignora sistemáticamente los
reclamos y los deseos del niño; lo fuerza una y otra vez para que “calce” con su idea de
inconsciente. calcomanía es trazar en un papel todo tal cual como es, explicar las leyes y
trazarlas. Cartografía comenzar desde el lugar más cómodo, tiene múltiples entradas, mapear
es explorar, no es una línea recta, depende del recorrido de cada uno. Cartografiar desde una
cuestión sumamente singular, desde quien construye el mapa, los caminos. Producir algo, un
plus; teniendo la base teórica, no todos llegaremos a la misma conclusión.
-En “Rizoma” se considera que la lingüística hace calcos del lenguaje, que no se esfuerza por
seguir sus meandros por libres llanuras. La lingüística pretende más bien atrapar calcando.
Sus construcciones teóricas semejan árboles con raicillas, pero surgiendo empequeñecidos de
una gruesa raíz pivotante, como esos árboles lingüísticos que dividen y dividen. Los árboles
generativos de la lingüística, a pesar de su estructura basada en la raíz, podrían abrirse en
todos los sentidos, multiplicándose como lo hace el lenguaje en su devenir constante.

Identidad - Stuart Hall


La identidad es un concepto de este tipo, que funciona «bajo borradura» en el intervalo
entre inversión y surgimiento; una idea que no puede pensarse a la vieja usanza, pero sin la
cual ciertas cuestiones clave no pueden pensarse en absoluto.
Coincido con Foucault en que no necesitamos aquí «una teoría del sujeto cognoscente, sino
una teoría de la práctica discursiva».
Al parecer, la cuestión de la identidad o, mejor, si se prefiere destacar el proceso de sujeción a
las prácticas discursivas, y la política de exclusión que todas esas sujeciones parecen entrañar,
la cuestión de la identificación, se reitera en el intento de rearticular la relación entre sujetos
y prácticas discursivas.
En el lenguaje del sentido común, la identificación se construye sobre la base del
reconocimiento de algún origen común o unas características compartidas con otra persona o
grupo o con un ideal, y con el vallado natural de la solidaridad y la lealtad establecidas sobre
este fundamento. En contraste con el «naturalismo» de esta definición, el enfoque discursivo
ve la identificación como una construcción, un proceso nunca terminado: siempre «en
proceso». No está determinado, en el sentido de que siempre es posible «ganarlo» o
«perderlo», sostenerlo o abandonarlo.
La identificación es en definitiva condicional y se afinca en la contingencia. Una vez
consolidada, no cancela la diferencia. La fusión total que sugiere es, en realidad, una
fantasía de incorporación. (Freud siempre habló de ella en relación con «consumir al otro»,
como veremos dentro de un momento.) La identificación es, entonces, un proceso de
articulación, una sutura, una sobredeterminación y no una subsunción. Siempre hay
«demasiada» o «demasiado poca»: una sobredeterminación o una falta, pero nunca una
proporción adecuada, una totalidad.
Obedece a la lógica del más de uno. Y puesto que como proceso actúa a través de la
diferencia, entraña un trabajo discursivo, la marcación y ratificación de límites simbólicos,
la producción de «efectos de frontera». Necesita lo que queda afuera, su exterior
constitutivo, para consolidar el proceso.
Freud lo llama «la primera expresión de un lazo emocional con otra persona». En el
contexto del complejo de Edipo, sin embargo, toma las figuras parentales como objetos a la
vez amorosos y de rivalidad, con lo cual instala la ambivalencia en el centro mismo del
proceso. «La identificación es, de hecho, ambivalente desde el comienzo mismo».
En «Duelo y melancolía» no es lo que nos ata a un objeto existente, sino a una elección
objetal abandonada. En primera instancia, es un «moldeado a imagen del otro» que
compensa la pérdida de los placeres libidinales del narcisismo primario. Se funda en la
fantasía, la proyección y la idealización. Su objeto es con igual probabilidad aquel que se
odia como aquel que se adora; y es devuelto al yo inconsciente con igual frecuencia con que
«nos saca de nosotros mismos».
Freud elabora la distinción crucial entre “ser” y “tener” al otro con referencia a la
identificación: «Se comporta como un derivado de la primera fase oral de organización de la
libido, en la que el objeto que deseamos se asimila comiéndolo y, de ese modo, se aniquila
como tal»
Las identificaciones — no son en modo alguno un sistema relacional coherente. Dentro de
una agencia como el superyó, por ejemplo, coexisten demandas que son diversas, conflictivas
y desordenadas. De manera similar, el ideal del yo está compuesto de identificaciones con
ideales culturales que no son necesariamente armoniosos.

El concepto de identidad aquí desplegado no es, por lo tanto, esencialista, sino


estratégico y posicional.
E1 concepto acepta que las identidades nunca se unifican y, en los tiempos de la modernidad
tardía, están cada vez más fragmentadas y fracturadas; nunca son singulares, sino construidas
de múltiples maneras a través de discursos, prácticas y posiciones diferentes, a menudo
cruzados y antagónicos. Están sujetas a una historización radical, y en un constante proceso
de cambio y transformación.
Aunque parecen invocar un origen en un pasado histórico con el cual continúan en
correspondencia, en realidad las identidades tienen que ver con las cuestiones referidas al uso
de los recursos de la historia, la lengua y la cultura en el proceso de devenir y no de ser; no
«quiénes somos» o «de dónde venimos» sino en qué podríamos convertirnos, cómo nos ha
representado y cómo atañe ello al modo como podríamos representarnos. Las identidades,
en consecuencia, se constituyen dentro de la representación y no fuera de ella.

Surgen de la narrativización del yo, pero la naturaleza necesariamente ficcional de este


proceso no socava en modo alguno su efectividad discursiva, material o política, aun cuando
la pertenencia, la «sutura en el relato» a través de la cual surgen las identidades resida, en
parte, en lo imaginario (así como en lo simbólico) y, por lo tanto, siempre se construya en
parte en la fantasía o, al menos, dentro de un campo fantasmático. Es decir, la identidad
surge de la narrativización del YO. Siempre estamos de alguna manera sujetados, pero
siempre nos podemos sujetar a otras prácticas discursivas. La identidad se construye en la
fantasía o un campo fantasmático, en el registro de lo imaginario y lo simbólico.
Precisamente porque las identidades se construyen dentro del discurso y no fuera de él,
debemos considerarlas producidas en ámbitos históricos e institucionales específicos en el
interior de formaciones y prácticas discursivas específicas, mediante estrategias enunciativas
específicas. Por otra parte, emergen en el juego de modalidades específicas de poder y, por
ello, son más un producto de la marcación de la diferencia y la exclusión que signo de
una unidad idéntica y naturalmente constituida.
Las identidades se construyen a través de la diferencia, no al margen de ella.
sólo puede construirse a través de la relación con el Otro, la relación con lo que él no es,
con lo que justamente le falta, con lo que se ha denominado su afuera constitutivo.
A lo largo de sus trayectorias, las identidades pueden funcionar como puntos de
identificación y adhesión sólo debido a su capacidad de excluir, de omitir, de dejar «afuera»,
abyecto. Toda identidad tiene como «margen» un exceso, algo más. La unidad, la
homogeneidad interna que el término identidad trata como fundacional, no es una forma
natural sino construida de cierre, y toda identidad nombra como su otro necesario, aunque
silenciado y tácito, aquello que le «falta».

Si las «identidades» sólo pueden leerse a contrapelo, vale decir, específicamente no como
aquello que fija el juego de la diferencia en un punto de origen y estabilidad, sino como lo
que se construye en o través de la différance y es constantemente desestabilizado por lo que
excluye.

Uso «identidad» para referirse al punto de encuentro, el punto de sutura entre, por un lado,
los discursos y prácticas que intentan «interpelarnos», hablarnos o ponernos en nuestro lugar
como sujetos sociales de discursos particulares y, por otro, los procesos que producen
subjetividades, que nos construyen como sujetos susceptibles de «decirse». De tal modo, las
identidades son puntos de adhesión temporaria a las posiciones subjetivas que nos construyen
las prácticas discursivas.. Son el resultado de una articulación o «encadenamiento»
exitoso del sujeto en el flujo del discurso. «una intersección».
Las identidades son, por así decirlo, las posiciones que el sujeto está obligado a tomar, a la
vez que siempre «sabe» (en este punto nos traiciona el lenguaje de la conciencia) que son
representaciones, que la representación siempre se construye a través de una «falta», una
división, desde el lugar del Otro, y por eso nunca puede ser adecuada —idéntica— a los
procesos subjetivos investidos en ellas. significa que la sutura debe pensarse como una
articulación y no como un proceso unilateral.
Hay que pensar a la identidad como una sutura, como exclusión, no hay algo único en lo
que el sujeto pueda identificarse.
El grupo va a ser un espacio donde uno puede satisfacer necesidades y ser el soporte de
identidades.

El apuntalamiento del psiquismo - Edelman


El concepto de apuntalamiento del psiquismo retrabajado por Rene Kaes amplía la
comprensión de la formación del psiquismo y muestra nuevas perspectivas para el análisis de
distintos fenómenos grupales y clínicos.
El trabajo con grupos muestra siempre la importancia que estos pueden llegar a asumir
en relación al funcionamiento del psiquismo. Esto se ve al analizar los fenómenos de
pertenencia grupal, las situaciones de crisis y el papel de los grupos en incentivar la
creatividad. Es en las situaciones de crisis, ruptura en donde se evidencia mejor esto.
“junto al apoyo del psiquismo sobre funciones biofiosiologicas corporales existe un apoyo de
formaciones psíquicas sobre el grupo y sobre las instituciones particularmente y en primer
lugar sobre sus representaciones y sus formas más inmediatas cargadas de significación: la
familia, la madre”
Freud ya en “El porvenir de una ilusión” menciona acerca de que, ante las vivencias de
desamparo, la ayuda y la protección son buscadas y reencontradas por medio de la
proyección común sobre las creaciones colectivas.
El concepto de apuntalamiento tiene una acepción compleja que incluye a la idea de apoyo.
Freud utilizó el término anlehnung. Este tiene un triple significado: apoyo, modelo y
resquicio o entre abertura. Kaes vuelve a trabajar estos tres significados y establece un
status particular del concepto de apuntalamiento.
La idea de apoyo corresponde con el concepto de sostén; uno de los términos soporta al
otro, es decir sugiere, aunque no en forma absoluta, un carácter unidireccional en este caso.
La relación de apoyatura es recíproca y simultánea entre apoyante y apoyado. Ejemplo:
el narcisismo de los padres se apoya sobre el bebe y este, a su vez, apoya su narcisismo en
sus padres.
La idea de modelo tiene que ver con que en la relación con las estructuras apoyantes el
psiquismo se va modelizando, es decir, que interviene el proceso identificatorio.
En cuanto a la noción de entre apertura o resquicio, a la que Kaes le da gran
importancia, está indicada a si el límite y la continencia entre lo que apoya y lo apoyado.
Se trata de un espacio que permite el proceso de transcripción, por lo tanto no se trata de la
existencia de un espacio meramente virtual.
El apuntalamiento pone el acento en lo que amenaza con caerse y reclama una
consolidación, un refuerzo. Indica la existencia de un sistema de apoyos múltiples. La
importancia de considerar una red de solidaridades que sostienen el funcionamiento del
psiquismo.
Este apuntalamiento múltiple implica la presencia permanente de un movimiento de apoyos
y de desapoyos, de aperturas y cierres, de crisis y de creación. Estos movimientos son
producidos a partir de estructuras relativamente estables, con cierto nivel de complejidad y de
características diferentes entre sí.
Kaes considera que el apuntalamiento se produce en relación a la estructura pulsional, al
cuerpo, a la función materna y paterna, a los grupos, a la instituciones y, por intermedio de
estos, a lo social en su conjunto.
El apuntalamiento es múltiple, reticular, mutuo y crítico. Los apoyos no son de idéntica
naturaleza y por ende el psiquismo se apoya de manera diferente sobre cada uno de ellos.
Kaes señala que la cualidad del apuntalamiento es una apoyatura en doble apoyo, depende
de la existencia del espacio intermedio de apoyo que es la base del “contrato de apoyatura”.
El doble apoyo se produce a través de la complementariedad o del antagonismo.

Consideramos que el concepto de espacio intermediario de apoyo o entre abertura puede


encontrar su equivalente en el concepto de espacio transicional de Winnicott. La idea de lo
transicional da cuenta mejor de las características de este espacio. Entre las estructuras de
apoyatura existe un espacio.

Las características del apuntalamiento se ponen en evidencia en las situaciones de crisis. El


apuntalamiento es en sí mismo el modelo de resolución de estas.
La crisis puede ser tanto en el desarrollo evolutivo como en el funcionamiento permanente
del psiquismo. La situación de crisis coloca al psiquismo ante una vivencia de
desamparo.
El concepto de crisis se puede articular con el de transicionalidad ya que implica la
existencia de un espacio de elaboración de la experiencia de ruptura tanto en la continuidad
de sí mismo, como en la continuidad de las relaciones con los objetos.

La elaboración de la crisis puede seguir tres caminos:


- 1) la sutura o reducción del espacio transicional.
- 2) la existencia de un espacio vacío; eso significa una distancia exagerada en el
sistema de solidaridades recíprocas.
- 3) la creación de un espacio transicional, espacio de la creatividad, en el que se
producen los procesos de transcripción.

El grupo permite asimismo una experiencia de reapuntalamiento de aquello que no llegó a


constituirse como realidad psíquica. Y, en ciertas condiciones, este reapuntalamiento es
posible. Un “albergue psíquico” para el sujeto.
En la experiencia analítica hemos encontrado muchas veces esta capacidad del grupo de
actuar como una nueva matriz de desarrollo de aquello que no pudo llegar a formarse por
fallas en la evolución.
El grupo funciona como un aparato protésico en las situaciones de crisis y
desapuntalamiento. Desde este punto de vista, el grupo cumple para muchos sujetos una
función anaclitica. (anaclítico: en PSA es el vínculo de dependencia que el lactante posee
respecto de la madre).

Es importante el concepto de Aulagnier del contrato narcisista. La autora sostiene que existe
un contrato entre el sujeto y la cultura por el cual aquel se compromete a transmitir los
enunciados fundamentales del discurso social dominante, a cambio de ser reconocido
narcisisticamente.
Kaes toma este concepto del contrato narcisista para tomar como ejemplo de cómo el
narcisismo materno, parental, familiar, hallan su expresión y su satisfacción en el marco
de un sistema socio-cultural. Las diferencias históricas y culturales muestran, que existe en
la vida humana un conflicto vital entre las exigencias del narcisismo del sujeto individual,
apuntalado sobre el narcisismo parental y las exigencias de los sistemas valorativos sociales.
Hay que tener en cuenta que la transmisión genealógica contribuye a sostener el narcisismo
materno.
Indisolublemente unido al concepto de apuntalamiento está el concepto de pasaje de un
orden a otro y la transcripción de un orden a otro.

La problemática del apuntalamiento está vinculada a la relación entre el grupo interno o los
grupos del adentro con el grupo externo. Kaes propone la denominación de isomórfica y
homomórfica para las dos modalidades de relación (fusional o discriminada) del sujeto con el
grupo. O mejor dicho, para la relación entre los grupos del adentro y una formación psíquica
intermediaria construida por los miembros de un grupo, a la cual denomina aparato psíquico
grupal.

La dimensión del apuntalamiento - O. Bonano


Existe la posibilidad de hacer un rastreo minucioso del concepto de apuntalamiento en la obra
de Freud, quien elabora la noción a principios de siglo, junto con otros de sus estudios
centrales. La noción tuvo una cierta utilización sobre todo en un figura, que es la elección de
objeto anaclítico, palabra de origen griego, que fue utilizado en las traducciones inglesas y
qué significa “apoyarse en”.

El grupo, el cuerpo y la cultura


Kaes sostiene que el concepto de apuntalamiento es apto para dar cuenta de las relaciones
entre la psiquis, el cuerpo, el grupo y la cultura. Psiquis y grupo están dentro de una mismo
núcleo de proposición, ya que es demostrable que la psiquis posee una estructura grupal,
es una internalización, una constitución hacia el interior del sujeto de los grupos los cuales él
se ha conformado como sujeto. Hay conexiones que unen ese núcleo con dos bordes: una es
la cultura, lo histórico-social y lo otro lo biológico o corporal.

Cultura

Psiquis /grupo

Cuerpo

El fantasma ocupa un lugar central en la organización íntima del psiquismo: la fuerza


que anima al psiquismo es la realización de deseos , fundada en la sexualidad, el erotismo y
las pulsiones. Las fantasías son escenas donde se realizan los deseos.
Escenas, porque la fantasía tiene disposición escénica y estructura dramática: en las
fantasías hay personajes, hay acciones, hay tramas argumentales. Ejemplo: …
Para el PSA la dimensión de la fantasía es casi equivalente al mundo psíquico, aunque esta
sea una expresión un poco excesiva.
Las fantasías mismas, que implican la figuración de los deseos del sujeto bajo la forma de
una escena, no pueden ser organizadas como tramas argumentales en la intimidad del
psiquismo, si no colaboran ciertas dimensiones aportadas por las significaciones sociales. El
psiquismo propiamente dicho no puede ser siquiera concebido si no se tiene en cuenta
que para la organización de ese mundo fantasmático ya participaron las instituciones y
significaciones sociales.
El PSA sostiene que el Edipo es un organizador fundamental del psiquismo, ya que regula el
acceso a la simbolización, a la ley exogámica, al sistema de distribución de hombres y
mujeres, a ciertos códigos de intercambio.
Para que en la estructura fantasmática se organicen bajo una determinada forma los
movimientos pulsionales, tiene que darse el aporte de formas y contenidos culturales
aportados por los mitos, los relatos, en definitiva aquello que llamamos significaciones
sociales.

Lo psicológico y lo histórico
Se presentan una serie de variantes, según las cuales hay quienes sostienen que los humanos
tienen fantasías porque les vienen dadas desde la herencia.
El concepto de apuntalamiento trata de proponer una visión de la fundación, estructuración y
despliegue del psiquismo que no sea ni un reflejo simple de lo social ni tampoco algo en que
lo histórico social interviene cuando lo básico ya está constituido. La articulación del
psiquismo con el mundo histórico social es una relación de inherencia, como sostiene
Castoriadis. Una cosa no puede ser pensada sin la otra.

Orígenes del concepto


Kaes hace una investigación de las etapas en la construcción del concepto de apuntalamiento
en Freud, La palabra que en alemán nombra apuntalamiento es Anhenung. En el campo
semántico de esa palabra hay algo que se puede descubrir de este modo: una posición del
cuerpo al que le falta el apoyo y que lo encuentra pasando a lo vertical por la oblicua de la
posición intermedia.
Resaltamos estas palabras ya que, el apuntalamiento no es una cosa, es un movimiento. Se
trata del pasaje de una situación en donde a algo que le falta el apoyo; y el apuntalamiento
mismo sería el movimiento de encontrar apoyo a través de algo que funciona como
intermediario.
Ese algo que falta, se encuentra en un movimiento; y para que en ese movimiento se
produzca el resultado que se busca, que es estar vertical, apoyado, algo tienen que funcionar
como intermediario.
La palabra en francés que se utiliza es “étayage”, participa en palabras como estaca o stare
(o estar).
Estaca: un palo que se le agrega a una plantita que aun es joven, frágil y tiene el tallo débil,
para que cuando crezcan lo haga en forma vertical, como corresponde a un árbol, y no sea
abatida por el viento o el peso de sus propias ramas. La función de la estaca va estar hasta el
momento en que el tronco sea lo suficientemente fuerte como para retirarla. Pero ya la
planta va estar apuntalada en su propia estructura interna. (analogía de la planta)
Surgimiento del psiquismo. La distinción necesidad/sexualidad.
En el pensamiento de Freud hay tres momentos en el desarrollo del concepto. El primero
de ellos se refiere a la emergencia del psiquismo a partir de lo biológico.
El objeto específico de este nivel, hablando del recién nacido, es la leche y la función que
cumple es la satisfacción de la necesidad - en este caso, alimentaria - a través del aporte
de la leche. A este nivel de las necesidades, Freud las llamó pulsiones de autoconservación o
del yo. Es muy claro que tienen que ver con la preservación y el desarrollo de la vida misma
en su sentido más primario.
Imaginemos, es el momento en que el bebe es recibido por la madre, quien satisface su
necesidad a través del suministro de leche, mediante lo que en PSA se llama acción
específica. Ahora en el nivel biológico, el de la necesidad, y el objeto en ese plano es la
leche.

Freud ya decía en “Psicología de las masas" que la psicología individual es psicología social
en el sentido lato del término porque el otro siempre está incluido en el aparato psíquico
como objeto, auxiliar o adversario. Precisamente una de las posiciones del otro en el
psiquismo es la de auxiliar.
En el vínculo en el que el bebe está puesto en el pecho de la madre, al tiempo que se
cumple con estas funciones biológicas, se estructura la relación con el pecho, que para el
PSA no es ya el objeto de la necesidad sino del deseo. En el marco de las experiencias de
satisfacción del lactante se va constituyendo un operador fundamental, que el PSA define
como sexualidad.
Los momentos del apuntalamiento
Apoyo del psiquismo sobre lo biológico
Castoriadis plantea dos momentos:
La monada: en esta fase para el bebe lo único que hay es el pecho, o más precisamente, la
fusión de la boca con el pecho; el pecho para el bebe, aparece siempre que él lo necesita. Esto
es lo que Aulagnier llama el postulado de autoengendramiento.
La diada: en un 2do momento, el bebe ya va a reconocer que hay un pecho que no es de él,
pero atribuye aquella omnipotencia que él tenía antes, sobre la madre, quien va a aparecer
como el amo del objeto. Allí se despliega la dialéctica de la presencia/ausencia de la
madre. lo que va a llevar que cuando el pecho no esté, haya que representar.
Además de la leche, que sacia el hambre, va a haber una relación con el pecho, que más tarde
va a ser propiamente psíquica, fantaseada, pero que aquí comienza a ser erótica, esto es, que
procura placer. El pecho, entonces, va a ser fuente de placer cuando está, y va a ser
evocado (en realidad, alucinado) cuando no está.
Ahí surge la re-presentación del pecho como objeto mental, representación sobre la cual va a
caer una carga de deseo, de libido. Lo que en el plano biológico son las necesidades, en el
plano del psiquismo son las pulsiones sexuales que buscan, no la satisfacción de la
necesidad sino la realización del deseo. La leche calma el hambre, el contacto con el pecho
satisface el deseo de estar chupeteando. Como dice Freud: el primer desear es la investidura
alucinatoria de las huellas mnémicas de las primeras experiencias de satisfacción.
Cuando el pecho no está, el bebe va a imaginar que está y chupetea como si estuviera.

Si en el ámbito biológico la necesidad es la cancelación de la tensión de la necesidad en la


fuente, la pulsión sexual es algo diferente; tiene que ver con el plus de placer o eroticidad
que implica toda experiencia de satisfacción o frustración.

El psiquismo, entonces, emerge apoyado, apuntalado, en el cuerpo biológico, pero en este


esquema ya se percibe con suficiente claridad que hay un salto, un cambio de nivel, un
movimiento de transcripción de un nivel al otro, proceso el cual lo que se expresa y
determina en el segundo nivel.; ya es otra cosa. La leche satisface el hambre, pero el pecho
realiza el deseo; si bien hay una homología entre leche y pecho, y entre hambre y deseo, no
son lo mismo.
Pero sobre la matriz de la alimentación, hay otra función que es propiamente psíquica: la
incorporación. Ejemplo, “que rico, me lo comería todo, te comere a besos”.
No se trata de la antropofagia sino de la función psíquica de incorporación del otro dentro de
uno, la forma más primitiva y arcaica de la identificación y el amor. Esto tiene que ver
con el “ser” y “tener” que habla Freud en “duelo y melancolía” con respecto a la
identificación y el amor, teniendo en cuenta la fase oral.
El deseo es irreductible a la necesidad. El pecho es irreductible a la leche.

Apoyo del psiquismo sobre la psique materna


El 2do momento lógico de la construcción del concepto tiene que ver con que el rudimento
de yo del infans, del pequeño, se apoyó sobre el psiquismo de la madre.
El ser humano en el nacimiento está en una situación de casi absoluta indefensión y
desvalimiento; el concepto de desamparo es central aquí. El desamparo corresponde con los
procesos de perturbación propia de los primates superiores (de los cuales los humanos son
una rama colateral).
La prematuracion está en relación directa con el desamparo. El desvalimiento inicial tiene
una expresión subjetiva: la angustia del desamparo. En el desamparo se tiene la vivencia
de que se corre un riesgo vital si no se es auxiliado por alguien. Esa situación del ser en
auxilio que si no acuden se muere, es causa de una angustia primaria y básica que tiene fuerte
relación con la articulación psicosocial.

Trauma: “inundación por monto y calidad de estímulos que quien los recibe no puede
procesar”. El psiquismo del bebe está permanentemente sometido al riesgo de la inundación
traumática.

Ante los estímulos internos, ya sea hambre, dolor, irritación, es imposible huir. Freud dice
que, ante ello, la madre funciona como barrera de protección antiestimulo; la madre filtra,
contiene y significa. La madre entonces actúa como membrana protectora y constructora
del aparato psíquico del bebe.
Esto quiere decir que bebe y madre están en un estado de fusión indistinguible en las
primeras etapas.

Durante el intenso y vital periodo de la crianza, en las madres se borronea aspectos de su


perfil de sujeto subjetivado, con una vida autónoma y propia y hasta cierto punto pasar a ser
un apéndice del bebe. Es lo que Winnicott llama locura interna. Y, Kaes lo llama fenómeno
de transubjetividad. Lo transubjetivo sería una manifestación de borradura de la membrana
de la subjetividad individual, y ello a su vez permite un código de conexión muy arcaica con
los otros. Los fenómenos de contagio emocional son también fenómenos transubjetivos.

En este periodo, la fusión del bebe en la madre es asimétrica, ya que el bebe dispone de un
aparato psíquico muy rudimentario. En este momento, la madre funciona como modelo
para el bebe. Se juegan cuestiones importantes para la psicología social. Castoriadis sostiene
que el proceso de socialización se da en y por el proceso de significación.
Aulagnier lo llama la violencia de la significación.
Es imponer la significación al otro. No habría otro modo de ingresar al mundo de las
significaciones si no fuera por el adulto, del cual se depende de forma absoluta. Es la madre
y el entorno humano quien le significa el mundo con acciones, dándole de comer,
mimando, haciéndolo dormir, etc.

Elección de objeto por apuntalamiento; se refiere a aquellas elecciones de pareja que se hacen
sobre el modelo de la relación con la madre. Esto puede ir desde elegir a alguien que, por el
olor o la textura de la piel, haga recordar a la propia madre. O también, como elegir al otro
por sus cualidades protectoras, que corresponden con los rasgos de la función materna.

Apoyo del conjunto madre/hijo sobre la institución social (3er momento)


En tercer plano (momento), esa madre, no solo como cuerpo biológico sino también
como psiquismo, está incluida y determinada, en primer lugar por la relación con el
marido, con la familia y por todo el entorno cultural y social. Dice Winnicott que no
existe el bebe, lo que existe es la relación bebe-madre. Esto es así, hasta el punto que las
experiencias de marasmo lo demuestran. El marasmo es un ejemplo contundente en este
sentido. Un cuerpo biológico, para vivir, tiene que ser investido libidinalmente: tiene
que ser amado (o tal vez odiado).
Lo que es intolerable para el psiquismo, más allá del odio, es la indiferencia, puesto que
ocasiona un nivel de destrucción absoluta, mientras que el odio sostiene de un modo peculiar
y permite construir algo.
La función materna y el estado fusional con el bebe, es un conjunto en sí mismo continuo,
pero este a su vez está encastrado en un conjunto de reglas, relaciones, prescripciones y
prohibiciones sociales, esto es: simbólicamente ordenadas y antropológicamente fundadas.
Qué es ser madre tiene una determinación histórico-social propia de los regímenes de
producción de subjetividad singulares de cada etapa histórica y del imaginario vigente.
Una madre no lo es solamente en el sentido de su condición biológica, sino también como
sujeto socializado, que se ha conformado de acuerdo con las significaciones establecidas
acerca de qué es ser madre. Todo esto es cultural; la madre está sumergida dentro de una
organización cultural. Los pediatras, higienistas, su marido, etc. La madre no es una mamá
abstracta sino que es real. Socializada.
El psiquismo, que tiene una estructura grupal, existe como tal, sin reduccionismo, en la
medida en que permanentemente tiene una relación de apuntalamiento con el borde o la
frontera biológica, por un lado, y por el otro, el borde o frontera histórico-social, de las
significaciones, de la cultura. El apuntalamiento, no es una cosa, es un movimiento, un
pasaje, un trabajo. El grupo psíquico solo se puede explicar solo si se tiene en cuenta el
trabajo de apuntalamiento sobre lo biológico y sobre los histórico/social.

La transicionalidad
Winnicott es el autor que propone el concepto de objetos y fenómenos transicionales en la
infancia. El prototipo de objeto transicional es el osito, el peluche, la sabanita que el bebe
muerde o chupa.
No es la madre, no es el bebe. Está entre los dos y además está prohibido preguntar de quién
es; Se pone en juego activamente enlazando con dos campos mentales. No es la mama pero la
representa. No es el bebe pero representa el vínculo del bebe con la madre. Esto es lo básico
del objeto transicional.
Desde nuestro planteamiento podemos pensar lo que Winnicott enuncia como espacios y
fenómenos transnacionales que tiene la característica de ser lo que está en el medio de,
lo que permite la articulación de dos campos, sin ser uno ni el otro, sino justamente
estar operando en la transición. Hay que pensar más bien, en un espacio transicional,
donde sucede algo del orden del vínculo y del enlace de alguna cosa con otra. Un lugar donde
sucede el trabajo.
El trabajo del apuntalamiento sucede justamente en un espacio transicional. De ahí que
es importante comprender la transicionalidad como un espacio, ese espacio no puede estar tan
pegado como era en el momento de la fusión inicial.
Para que el psiquismo emerja tiene que haber separación . Cuando hay absorción mutua
de los dos elementos, no hay espacio de transcripción; el puntal y lo apuntalado hacen un
cuerpo común. La escansión presencia-ausencia del objeto auxiliar es necesaria para que
el objeto pueda ser representado; un objeto permanentemente presente no es necesario
representarlo.

Casos en donde, literalmente lo asfixia no por “sobreprotección”, sino por su propia


necesidad de estar encima de la criatura para sostenerse ella. En estas familias, el que habla es
hablado por el otro todo el tiempo. Una persona que nunca pudo nacer psicológicamente,
implica separarse del otro que a uno le dio vida. A esto se lo llama espacio transicional
suturado. Cuando hay sutura no hay posibilidad de desarrollo del psiquismo, no se dan las
condiciones necesarias para que el psiquismo sea un proceso permanente de creación, de
juego, de invención.
El otro extremo es cuando el espacio transicional es tan grande, que no puede sostener la
esperanza razonable de que se va a encontrar algo del otro lado. Lo que se abre es el vacío, la
vivencia de desamparo se impone en toda la línea y arrasa con lo poco o mucho que se haya
formado del psiquismo. Es lo que se nombró anteriormente con el ejemplo del marasmo.

Winnicott plantea estos conceptos que implican el juego y la creación. Un ejemplo, precursor
de lo que luego se va dar en la articulación psicosocial, es el espacio en el que los chicos
juegan, en donde, hay un tiempo en el que para poder jugar, tienen que estar al lado de la
madre. En otro momento posterior, puede jugar en otro espacio donde no esté la madre, pero
sabe que está, en donde cada tanto la llama solo para saber si está presente.
Esta estructura se va refinando hasta que el adulto pueda seguir “jugando” en el espacio de
creatividad. La creatividad es el heredero adulto del juego infantil. Es decir, el sujeto puede
estar solo en la medida que sabe que hay alguien con el que va a poder retomar el vínculo. Si
se pierde esta dimensión, inmediatamente se produce una inundación de angustia y sucede
una parálisis. El espacio transicional está representado simultáneamente la conexión y la
separación. La escansión de contacto y separación con la madre. La capacidad de
separarse, de poder soportar, de acoger bien la separación con el otro, en la medida en que se
pueda tener cierta esperanza de que cuando se vaya a buscar al otro va a haber alguien allí.
Entonces, las patologías del apuntalamiento son por un lado el vacío, y por el otro, la
sutura. La transicionalidad verdaderamente lograda, es donde existe ese espacio de entre
apertura, que permite el juego y la creación de representaciones que articulan el elemento
propiamente fantasmatico, al realización de deseos, con formulaciones que son tanto formas
como contenidos provistos por la cultura, por el imaginario social.
Apuntalamiento y articulación psicosocial…
De guerra y muerte. Temas de actualidad (1915) - S. Freud
I. La desilusión provocada por la guerra
Envueltos en el torbellino de este tiempo de guerra condenados a una información unilateral,
sin la suficiente distancia respecto de las grandes transformaciones que ya se han consumado
o empiezan a consumarse y sin vislumbrar el futuro que va plasmandose, caemos en
desorientación sobre el significado de las impresiones que nos asedian y sobre el valor de los
juicios que formamos.

Entre los factores que han sido los causantes de la miseria anímica de quienes se quedaron en
casa, y cuyo control les plantea unas tareas tan difíciles, dos querría destacar: la desilusión
que esta guerra ha provocado y el cambio que nos ha impuesto - como lo hacen todas las
guerras - en nuestra actitud hacia la muerte.
Por cierto, se ha dicho que las guerras no podrán cesar mientras los pueblos vivan en
condiciones de existencia tan diversas, mientras difiera tanto el valor que cada uno de ellos
atribuye a la vida del individuo y mientras los odios que los dividen sigan siendo unas fuerzas
con tanto imperio en lo anímico.
De las grandes naciones de raza blanca, dominadoras del mundo y en las que ha recaído la
conducción del género humano; de esas naciones a las que se sabía empeñadas en el cuidado
de los intereses del mundo entero. Dentro de cada una de esas naciones se habían establecido
elevadas normas éticas para el individuo, quien debe acomodarse a ellas si quería participar
en la comunidad de cultura. Estos preceptos, a menudo extremados, le exigen mucho, le
imponen una extensa restricción de sí mismo, una vasta renuncia a su satisfacción pulsional.
El estado civilizado tenía estas normas éticas por base de subsistencia; adoptar serias medidas
si alguien osaba infringirlas y aun declaraba ilícito que el entendimiento crítico las sometiera
a examen. Cabría suponer, pues, que el mismo las respetaría y no intentaría nada que
contradijera ese basamento de su propia existencia.

Confiados en este avenimiento entre los pueblos cultos, innumerables hombres trocaron su
morada en la patria por otra, en el extranjero, y dedicaron su existencia a las relaciones
comerciales entre los pueblos amigados. Y además, aquel a quien el apremio de la vida no
confinaba de manera permanente en un mismo lugar podía crearse, con todas las ventajas y
los atractivos de los países cultos, una nueva patria, una patria mayor, dentro de la cual se
pasea libre de inhibición y de sospecha.
Aquí se había desarrollado al máximo la energía indómita y atrevida, allí el gracioso arte de
embellecer la vida, y en otras partes el sentido del orden y de ley u otras de las cualidades que
han hecho del hombre el amo de la Tierra.
No olvidemos tampoco que cada uno de los ciudadanos del mundo culto se había creado un
Parnaso particular y una Escuela de Atenas.

¿Cómo se imaginaba una guerra así, si es que había de sobrevenir?


Una guerra tal, es cierto, aún habría acarreado una considerable cuota de horror y de
sufrimiento, pero no habría interrumpido el desarrollo de relaciones éticas entre esos
individuos rectores de la humanidad que son los pueblos y Estados.
La guerra, en la que no quisimos creer, ha estallado ahora y trajo consigo… la
desilusión. No solo es más sangrienta y devastadora que cualquiera de las anteriores, sino
que es por lo menos tan cruel, tan encarnizada y tan inmisericorde como ellas. Transgrede
todas las restricciones a que nos obligamos en tiempos de paz y que habían recibido el
nombre de derecho internacional; no reconoce las prerrogativas del herido y el médico,
ignora el distingo entre la población combatiente y la pacífica, así como los reclamos de la
propiedad privada. Arrasa con todo a su paso, con una furia ciega, como si tras ella no
hubiera un porvenir ni paz alguna entre los hombres. Destroza los lazos comunitarios.
Trajo a la luz un fenómeno casi inconcebible: los pueblos cultos se conocen y se comprenden
tan poco entre sí que pueden mirarse con odio y con horror. Y hasta una de las grandes
naciones cultas es objeto de una malquerencia tan universal que se intentó excluirla por
-bárbara- de la comunidad de cultura, aunque desde hace tiempo ha demostrado su aptitud
mediante las más grandiosas contribuciones.

Los pueblos están más o menos representados por los Estados que ellos forman; y estos
Estados, por los gobiernos que los rigen. Pero, asimismo, el Estado prohíbe al individuo
recurrir a la injusticia, no porque quiera eliminarla, sino porque pretende monopolizarla
como a la sal y al tabaco. El Estado exige de sus ciudadanos la obediencia y el sacrificio
más extremos, pero los priva de su mayoridad mediante un secreto desmesurado y una
censura de las comunicaciones y de la expresión de opiniones que los dejan inermes,
sofocados intelectualmente frente a cualquier situación desfavorable y a cualquier
rumor antojadizo.
Denuncia los tratados y compromisos con que se había obligado frente a los otros Estados, y
confiesa paladinamente su codicia y su afán de poderío, que después los individuos deben
aplaudir por patriotismo. Y no se objeta que el Estado no puede renunciar al uso de la
injusticia porque de esa manera se pondría en desventaja. También para el individuo es, por
regla general, harto desventajosa la observancia de las normas éticas, la renuncia al ejercicio
brutal de la violencia; y el Estado rara vez se muestra capaz de resarcir al individuo por el
sacrificio que le ha exigido.

Nuestra conciencia moral no es ese juez insobornable, que dicen los maestros de la ética: en
su origen, no es otra cosa que «angustia social». Toda vez que la comunidad suprime el
reproche, cesa también la sofocación de los malos apetitos, y los hombres cometen actos de
crueldad, de perfidia, de traición y de rudeza que se habían creído incompatibles con su nivel
cultural.
Así, ese ciudadano del mundo culto que presentamos antes puede quedar desorientado y
perplejo en un mundo que se le ha hecho ajeno, despedazada su patria grande, devastado el
patrimonio común, desavenidos y envilecidos sus ciudadanos.
Habría que apuntar algo como crítica a su desilusión. En sentido estricto no está justificada,
pues consiste en la destrucción de una ilusión. Las ilusiones se nos recomiendan porque
ahorran sentimientos de displacer y, en lugar de estos, nos permiten gozar de
satisfacciones.
Dos cosas en esta guerra han provocado nuestra desilusión: la ínfima eticidad demostrada
hacia el exterior por los Estados que hacia el interior se habían presentado como los
guardianes de las normas éticas, y la brutalidad en la conducta de individuos a quienes, por su
condición de partícipes en la más elevada cultura humana, no se los había creído capaces de
algo semejante.
¿Cómo es imaginado, en verdad, el proceso por el cual un individuo humano alcanza un
nivel superior de eticidad?
«El es bueno y noble desde su nacimiento, desde el comienzo mismo». Una segunda
respuesta conjeturará que ha de estar en juego un proceso de desarrollo, y sin duda supondrá
que este consiste en lo siguiente: las malas inclinaciones del hombre le son desarraigadas y,
bajo la influencia de la educación y del medio cultural, son sustituidas por inclinaciones a
hacer el bien.
En realidad, no hay «desarraigo» alguno de la maldad .La esencia más profunda del
hombre consiste en mociones pulsionales.; de naturaleza elemental, ellas son del mismo
tipo en todos los hombres y tienen por meta la satisfacción de ciertas necesidades
originarias. En sí, estas mociones pulsionales no son ni buenas ni malas.
Ha de concederse que todas las mociones que la sociedad proscribe por malas —escojamos
como representativas las mociones egoístas y las crueles— se cuentan entre estas primitivas.
Estas mociones primitivas tienen que andar un largo camino de desarrollo antes que se les
permita ponerse en práctica en el adulto. Son inhibidas, guiadas hacia otras metas y otros
ámbitos, se fusionan unas con otras, cambian sus objetos, se vuelven en parte sobre la
persona propia. Formaciones reactivas respecto de ciertas pulsiones simulan la mudanza del
contenido de estas, como si el egoísmo se hubiera convertido en altruismo, y la crueldad, en
compasión.
«ambivalencia de sentimientos»: Facilísimo de observar y de comprender es el hecho de
que, con gran frecuencia, un amor y un odio intensos aparecen juntos en la misma persona. El
psicoanálisis agrega que no raras veces las dos mociones de sentimientos contrapuestos
toman también por objeto a una misma persona.

La reforma de las pulsiones «malas» es obra de dos factores, uno interno y el otro externo,
que operan en el mismo sentido. El factor interno consiste en la influencia ejercida sobre
las pulsiones malas —digamos: egoístas— por el erotismo, la necesidad humana de
amar en el sentido más lato. Por la injerencia de los componentes eróticos, las pulsiones
egoístas se trasmudan en pulsiones sociales. Se aprende a apreciar el ser-amado como una
ventaja a cambio de la cual se puede renunciar a otras. El factor externo es la compulsión
ejercida por la educación, portadora de las exigencias del medio cultural, y prosigue
después con la intervención directa de éste. La cultura se adquiere por renuncia a la
satisfacción pulsional, y a cada recién venido le exige esa misma renuncia
Los seres humanos que hoy nacen traen consigo en calidad de organización heredada cierto
grado de inclinación (disposición) a trasmudar pulsiones egoístas en pulsiones sociales, y
unos débiles enviones bastan para que ello se consume.
Si llamamos aptitud para la cultura a la capacidad de un ser humano para reformar las
pulsiones egoístas bajo la influencia del erotismo, podemos enunciar que consta de dos
partes, una innata y la otra adquirida en el curso de la vida.

La educación y el medio no sólo tienen premios de amor por ofrecer; trabajan también con
otra clase de premios de conveniencia: recompensas y castigos. Por tanto, su efecto puede ser
que el sometido a su influencia se decida por la acción culturalmente buena sin haber
consumado dentro de sí un ennoblecimiento pulsional, una trasposición de inclinaciones
egoístas a inclinaciones sociales.
La sociedad de cultura, que promueve la acción buena y no hace caso de su fundamento
pulsional, ha conseguido así obediencia para la cultura en un gran número de hombres que en
eso no obedecen a su naturaleza. Alentada por este éxito, se vio llevada a imprimir la máxima
tensión posible a los requerimientos éticos, y forzó en sus miembros un distanciamiento
todavía mayor respecto de su disposición pulsional. Esta es sometida entonces a una continua
sofocación, cuya tensión se da a conocer en los más extraordinarios fenómenos de reacción y
de compensación. En el ámbito de la sexualidad, donde esa sofocación encuentra la máxima
dificultad para realizarse, ello provoca los fenómenos reactivos de los diversos modos de
contracción de neurosis.

Quien se ve precisado a reaccionar constantemente en el sentido de preceptos que no son la


expresión de sus inclinaciones pulsionales, vive —entendido esto en su aplicación
psicológica— por encima de sus recursos, y objetivamente merece el calificativo de hipócrita.
Es indiscutible que nuestra cultura presente favorece en extraordinaria medida la
conformación de ese tipo de hipocresía. Podría aventurarse está aseveración; está edificada
sobre esa hipocresía y tendría que admitir profundas modificaciones en caso de que los
hombres se propusieron vivir de acuerdo con la verdad psicológica. Existen, por tanto,
muchísimos más hipócritas de la cultura que hombres realmente cultos

Sólo el recuerdo puede prefigurar los antiguos rasgos en la imagen nueva; en realidad, los
materiales o las formas antiguas se dejaron de lado y se sustituyeron por otras nuevas. En un
desarrollo anímico las cosas ocurren diversamente. Aquí la situación no es comparable con
aquellas, y no puede describirse sino aseverando que todo estadio evolutivo anterior se
conserva junto a los más tardíos, devenidos a partir de él; la sucesión envuelve a la vez una
coexistencia, y ello a pesar de que los materiales en que transcurre toda la serie de
trasformaciones son los mismos.
Ahora bien, los estados primitivos pueden restablecerse siempre; lo anímico primitivo es
imperecedero en el sentido más pleno. (Es decir, dichas pulsiones primitivas nunca
desaparecen, permanecen irreductibles dentro de nosotros) REGRESIÓN.

la reforma pulsional en que descansa nuestra aptitud para la cultura puede ser deshecha —de
manera permanente o temporaria— por las influencias de la vida. Sin duda, los efectos de la
guerra se cuentan entre los poderes capaces de producir semejante involución.
EL CAMPO GRUPAL - Notas para una genealogía. A.M. Fernández
(2002)
INTRODUCCIÓN
Elucidación Crítica: Labor propositiva, una exploración acerca de inacabada, sujeta a
revisiones y ajustes provisorios. Se tratará de pensar sobre lo hecho mientras se buscará
conocer con mayor precisión eso que como hecho deberá ser deshecho, otorgando a la
actividad deconstructiva un lugar central en la tarea de elucidación.
Se requerirá una revisión histórica acerca de los saberes de las prácticas grupales. El cómo se
fueron constituyendo los saberes y discursos, dominios de objeto, y demarcación de la
práctica.
Básicamente, las formas históricas de gestión de los conocimientos que enuncia; no la
descripción de sus prácticas. Un Análisis bajo demanda.
Los grupos no son lo grupal. La preocupación de la Elucidación Crítica es más epistémica
(como se construyen los conocimientos sobre lo grupal) y no óntica (la nominación de los
grupos).
Las producciones teóricas, son más que producciones discursivas. Hay que reflexionar sobre
el cuerpo teórico y el diseño técnico que organiza sus formas de trabajo grupal.
Como cada corriente o pensador sostiene sus a priori en la tensión singular-colectivo, la
demanda sociohistórica, las urgencias o legitimación institucional que marcan sus
indagaciones.
Una teoría demarca sus áreas de visibilidad e invisibilidad, sus enunciados y sus silencios.
Desplegará sus reflexiones en los pliegues de visibilidades y enunciados, en la soluciones de
compromiso entre discursos, prácticas y demandas.
● Crítica: Presuponer que aquello que una teoría “no ve” es interior al ver, sus
invisibles son sus objetos prohibidos, a nivel de lo enunciable que una teoría despliega
será la transacción, el compromiso discursivo, pero también institucional-histórico de
sus visibilides y sus invisibilidades, de lo posibles pensar, de sus objetos afirmados y
sus objetos denegados.
En síntesis, abrir interrogaciones sobre lo enunciado y sus prácticas que permita, pensar
los problemas de otro modo. Un doble camino de deconstrucción y reconstrucción de teorías
y prácticas. Intención de desustancializar los conceptos y desmarcar la lectura, el texto, juego
de deconstrucción/reconstrucción, poner en evidencia los silencios de enunciado, los objetos
denegados, los impensables en su doble dimensión.
Alejarse de la dogmatización del cuerpo teórico, como la gestión de una ilusión de una
teoría completa. Evitar tanto la sumisión a la repetición del discurso legitimado, como la
desclasificación de sus valores de enunciado.
Tradición de la teoría crítica, prefiriendo el contrapunto y la interrogación con diversos
sistemas de pensamiento. Pensar desde lo múltiple. Cuando un sistema teórico se totaliza,
sufre un proceso de banalización al ser “aplicado” a otros campos disciplinarios opera
reduccionismo insalvables sobre el campo en cuestión. Condiciones para su destotalización,
al trabajar sus conceptos local, estos vuelven a adquirir la polivalencia teórica imprescindible,
nuevas nociones, cuestionar sus certezas.
La legitimación del campo grupal no pasaría por lograr constituir una Teoría de los Grupos
sino por plantearse tal espacio como un campo de problemáticas, en el seno del cual habría
que discutir sus criterios, rigores epistémicos.
Diluir el fantasma que atraviesa las formaciones grupales, fantasma que confunde las
acciones en grupo con las experiencias grupales que se realizan orientadas por una
concepción desde la cual se analizan y justifican.
● Tres momentos epistémicos:
○ Primer momento: Se organiza a partir de pensar al grupo como un todo. El
“Todo es más que la suma de las partes”. Pequeña intuición, aquella que
otorga a los pequeños colectivos un plus irreductible a la suma de sus
integrantes. Indagación de tal plus que se delimitan los primeros recortes
disciplinarios. 1930 y 1940. Se comenzó a pensar en “artificios” grupales para
abordar algunos conflictos que acontecían en las relaciones sociales. La
visibilidad de los conflictos humanos en la producción económica, en la salud,
en la educación, y las instancias organizativas de la sociedad se consideran
como parte de los problemas que deben resolver. Desde diferentes puntos de
origen se inventa una nueva tecnología: dispositivo grupal y un nuevo
técnico: El coordinador de grupos. Tal plus grupal hace de los grupos, los
espacios tácticos con los que se intentará dar respuesta a múltiples problemas.
○ Segundo momento: Búsqueda de organizaciones grupales, aquellos intentos
que buscan dar cuenta de las instancias de determinación que hacen posibles
los movimientos grupales, que habían cobrado visibilidad en los dispositivos
que se instituían por doquier. El psicoanálisis hace aportes insustituibles.
Diseño y difusión de dispositivos grupales en el área de la clínica
psicoterapéutica. En el interior del campo psicoanalítico, la polémica se
centrará en dilucidar si los grupos constituyen un campo de aplicación del
saber y la técnica psicoanalítica, o si exigirán la elaboración de instrumentos
teóricos y técnicos específicos. Teóricamente se discute si el psicoanálisis
puede dar cuenta de los aspectos fundantes del campo grupal.
○ Tercer momento: Las dificultades que presentan las disciplinas de objeto
discreto para abordar ciertas realidades disciplinarias sin caer en algún
reduccionismo. Otros instrumentos metodológicos que permitan dar cuenta de
aquellas áreas que resisten abordajes unidisciplinarios. Se producen fuertes
tensiones epistémicas e institucionales. El campo de lo grupal, se despliega en
la compleja labor de desmontar la ficción del individuo, que impide pensar
cualquier plus grupal; ficción del grupo como intencionalidad que permite
imaginar que el plus grupal radicaría en que ese colectivo posee intenciones,
deseos o sentimientos.
El análisis crítico de tales ficciones implica un cambios de paradigmas teóricos y una
profunda revisión de las prácticas grupales instituidas. La necesidad de evitar soluciones
reductoras y mantener la posibilidad de sostener algunas tensiones operando en su
productividad problemática.
En el par antinómico: Individuo y sociedad. La deconstrucción de este a priori conceptual
abre la posibilidad de realizar un pasaje de un criterio antinómico de individuos vs
sociedades, hacia una operación conceptual que pueda evitar una resolución reduccionista.
La tensión singular-colectivo: Colectividad que en las resonancias singulares produce
anudamiento-desanudamientos propios. Al sostener la tensión hacen posible pensar la
dimensión subjetiva en el atravesamiento del deseo y la historia. (puede ser este el plus
grupal, el hecho del nudo)

Cap 1: El vocablo grupo y su campo semántico

A. Producción histórica del vocablo grupo


Tanto el término francés groupe, como el castellano grupo, reconocen su origen en el término
italiano groppo o gruppo. Groppo aludía a un conjunto de personas esculpidas o pintadas,
pasando hacia el siglo XVIII a significar a una reunión de personas, divulgando rápidamente
su uso coloquial.
Señala Anzieu que en las lenguas antiguas no disponen de ningún término para designar
una asociación de pocas personas que comparten algún objetivo en común.
¿Qué quiere decir que no hay palabra? ¿Por qué hay una ausencia de representación del
vocablo grupo en la antigüedad?
En esta casa, si bien un vocablo es construido para hacer referencia a una producción
existente, los actos de nominación son piezas claves en las construcciones que realizan los
actores sociales para producir sus “representaciones” de la realidad socio-histórica en que
viven.
Es necesario pensar entonces que los pequeños colectivos humanos no habrían cobrado
la suficiente relevancia como para formar parte de la producción de las
representaciones del mundo social en que vivían, quedando así sin nominación, sin
palabra.
Habrá que indagar entonces, qué transformaciones sociales se producen en el periodo
histórico en el cual los agentes sociales “necesitan” nominar a tales agrupamientos humanos
como “grupos”.

B. Líneas de significación
Una de las primeras acepciones del término italiano groppo, antes de llegar a ser reunión o
conjunto de personas era el nudo. Derivaría del antiguo provenzal grop=nudo; esté a su vez
derivaría de germano Kruppa= masa redondeada, aludiendo a su forma circular.

Kruppa →→ grop →→ groppo →→ grupo


(alemán) (provenzal) (italiano) ↓↓
GRUPO
Masa redondeada NUDO
↓ ↓
Círculo Cohesión

Están presentes dos líneas de reflexión sobre lo grupal. Una es la de nudo. Que para Anzieu,
la figuración nudo remite al grado de “cohesión necesaria entre los miembros del grupo”,
pero además, abre otra forma de interrogación sobre la misma cuestión: ¿que anudamientos
-desnudamientos se organizan dentro de un conjunto reducido de personas?
Por otra parte, la masa redondeada parecería portar, implícitamente, la idea de círculo en el
sentido de reunión de personas. Nótese que aun en la actualidad generalmente se elige la
distribución circular en el trabajo con grupos.
Implica, en realidad una particular estructuración de los intercambios entre los integrantes. Es
frecuente encontrar en este punto la acentuación de la igualdad jerárquica atribuida a la forma
circular de ubicación.

C. Referentes etimologicos
¿Qué significación tendría con anterioridad a la modernidad no existiera un término que
diera cuenta de una reunión de un número restringido con un cierto objetivo común?
El groppo aparece con el Renacimiento, momento de profundas transformaciones, políticas,
económicas, familiares; momento de giros epistémicos y de modificaciones de las
weltanschauungen (cosmovisión)
El groppo se automatiza al separarse del edificio asentándose en los atrios y en las plazas. Al
mismo tiempo se produce la nuclearización de la familia; esta inicia un proceso de
transformaciones reduciendo desde sus extensas redes de sociabilidad feudal hasta conformar
la familia nuclear moderna. Este tránsito de la casa a la familia puntúa tránsitos claves desde
las relaciones de producción hasta la constitución de las subjetividades, se acentúa la
intimidad, la individuación, las identidades personales, el uso de nombres y apellidos
particulares, etc.
La preocupación por la noción de individuo comparte el escenario de surgimiento de las
ciencias humanas. Nace dentro de la gran pregunta ¿Que es el Hombre?.
La temática de la individualidad o de la identidad personal, comienza a desarrollarse con el
advenimiento de la sociedad industrial, apareciendo en primer plano el libre albedrío y la
felicidad personal.
Se van delineando las áreas de saberes que conforman las ciencias humanas y las
antropologías filosóficas. ANTROPOCENTRISMO.
El hombre, el mismo, se tomará como objeto privilegiado de reflexión en estos campos de
saberes. La temática de la subjetividad deviene así el escenario filosófico-científico de la
época.
Entonces, podríamos decir que la producción del vocablo grupo es contemporánea a la
formación de la subjetividad moderna y a la constitución del grupo familiar restringido.
En el marco del capitalismo naciente hasta las últimas fibras del tejido social se reorganizan
en figuras impensables hasta entonces. La “grupalización” de la vida familiar al restringir
la familia extensa implica algo más que una reducción de personas. Sostiene un cambio
significativo -estructural- en los anudamientos subjetivos de sus miembros.
Shorter la llamó la revolución sentimental del siglo XVIII apariciones como el amor
maternal, conyugal y en sentimiento doméstico de intimidad. ¿Qué transformaciones se han
producido ahí? Han cambiado sin duda las prioridades en las vidas de las personas, pero
también los enlaces tanto contractuales como subjetivos entre los integrantes de la familia.
Cambio en el espacio microsocial que reproduce y sostiene, pero también produce al infinito,
las nuevas formas de gobernabilidad y consenso.
El vocablo grupo surge cuando se vuelve necesaria tal palabra para la producción de
representaciones del mundo social. Su nominación vuelve visible una forma de sociabilidad
que con la modernidad cobra la suficiente relevancia en las prácticas sociales, como para
generar una palabra específica. La aparición de este vocablo se inscribe en el complejo
proceso de transformaciones tanto de las formas de sociabilidad, de las prácticas sociales y de
las subjetividades, como de nuevas figuraciones que los actores sociales dará a las
“representaciones” que construyen del mundo en que viven.

En síntesis, el vocablo grupo surge en el momento de constitución de la subjetividad


moderna. Su etimología refiere a un número restringido de personas asociadas por un algo
en común.

El término nudo no se usa aquí en un sentido analógico , sino - por el contrario - en un


sentido metafórico, en tanto figura nudo que aspira a producir efectos de significación. Se
intenta subrayar a través del mismo los anudamientos y desanudamientos de subjetividades,
los enlaces y desenlaces diversos de subjetividades que se producen en los acontecimientos
grupales.

D. Primeras puntuaciones antes de avanzar


El vocablo grupo comenzó a designar reunión de personas, círculo de personas con algo en
común, “agrupaciones de oficios, comerciales, etc”. Es decir, que serán necesarias
determinada actividad en común y ciertas formas organizacionales. TAREA (como
plantea Bauleo).

La figura nudo indica que en tal agrupamiento se formarán anudamientos y desnudamientos


y esto no remite a una cuestión formal numérica; esta cuestión del nudo se asocia con:
número restringido, orientará en forma significativa los intercambios que entre tales
personas se produzcan.

Habrá que interrogar si estas formas de intercambio organizan a, o se organizan desde


algunas particularidades de las formaciones psíquicas de sus integrantes, o si producen
“formaciones psíquicas propias”.
Cap. II: Lo singular y lo colectivo
A. Antinomia individuo - sociedad
Tanto en una como en otra posición, la relación [Link] está pensada desde un
criterio antagónico, es decir, que ambas “resuelven” la compleja tensión entre lo singular
y lo colectivo desde un paradigma disyuntivo según el cual la singularidad y colectividad
conforman un par de contrarios, “esencialmente” opuestos y desde lógicas diferentes.
Dos opuestos: el psicologismo y el sociologismo.
El pensamiento liberal y por el otro, el pensamiento socialista. Uno en favor de una idea
abstracta de individuo y el segundo en favor de una idea abstracta de la sociedad.

El interés de estas puntualizaciones recae en la preocupación con respecto a la tensión entre


lo singular y lo colectivo.
Interrogaciones tales como ¿cuál es la dimensión de lo social histórico en la constitución de
la subjetividad? ¿Cuál es el papel de la subjetividad en los procesos histórico-sociales? dan
cuenta de la necesidad actual de desdibujar las formas antinómicas de pensar esta cuestión.

B. Espacios
Dos espacios en donde se han desplegado estas consideraciones: científico-académico y el
ético-político.

1. Espacio científico-académico
Esta polémica se desarrolla en el cruce de un debate entre dos posiciones doctrinarias
encontradas, la tesis individualista y la tesis de la mentalidad de grupo; se denota la dificultad
de poder comprender la articulación del funcionamiento de las fuerzas sociales con los actos
del individuo. Ya Asch señalaba: “los grupos parecen más poderosos y a la vez menos reales
que los individuos y, si bien parecen poseer propiedades que trascienden las
individualidades, sólo los individuos pueden originarlos”

La tesis individualista, los individuos constituyen la única realidad y tiende a negar la


realidad a los grupos, sostiene que los procesos psicológicos ocurren tan solo en los
individuos y estos constituyen las únicas unidades accesibles a la observación. El término
grupo constituye una ficticia abstracción. Entonces, para ellos no existen los grupos; “grupo”
será un término colectivo, que hace referencia a una multiplicidad de procesos individuales.
No existen los grupos, en las instituciones, ni en las sociedades, nada que no haya existido
previamente en el individuo. “Las acciones de todos no son nada más que la suma de las
acciones individuales tomadas separadamente”.
En oposición, se desarrolló la noción de mentalidad de grupo, en donde para ellos los seres
humanos viven y actúan en grupos, surgen “fuerzas y fenómenos” que siguen sus propias
leyes y que no pueden ser descritos en términos de las propiedades de los individuos que los
componen.
Durkheim se refiere al grupo como una entidad mental: “las mentalidades individuales al
formar los grupos… originan un ser… que constituye una individualidad psíquica de una
nueva índole”. Consideran al grupo como una entidad distinta de la suma de los individuos,
el efecto de las fuerzas sociales y de las instituciones sobre los individuos. De acuerdo con
estos el individuo constituye una abstracción; fuera del grupo no posee carácter definido, si
bien sus potencialidades son necesarias para el funcionamiento del grupo, no son causa de los
acontecimientos del mismo.
Esta “mente de grupo” sería cualitativamente análoga a la “mente individual aunque
cuantitativamente supra individual (va más allá del grupo)”

En síntesis, si bien operaron una importante reacción a las tesis individualistas quedaron
limitados por cierto sustancialismo de la época, no pudieron sostener que los grupos
“existían” de un modo cualitativamente diferente a los individuos. El antropomorfismo fue
pareciera ser lo único que contaron en ese momento.
Esta polémica de tipo académico ha atravesado insistentemente el campo grupal. Se hace
necesario someter a elucidación crítica - deconstruir - dos ficciones. Por un lado, la
ficción del individuo que impide pensar cualquier plus grupal; por el otro, la ficción del grupo
como intencionalidad que permite imaginar que el plus grupal radicaría en que ese colectivo
-como unidad- posee intenciones, deseos o sentimientos.

Esta antinomia clásica de las ideas sociales se encuentra implícita en toda concepción sobre
lo grupal. Opera como a priori conceptual, como premisa implícita desde donde no solo se
piensa la articulación de lo singular y lo colectivo, sino también se “lee” el conjunto de los
acontecimientos grupales.

En las ciencias humanas, los a priori conceptuales forman parte del campo semántico desde
donde se constituyen las condiciones de posibilidad de un saber, se delimitan sus áreas
de visibilidad e invisibilidad, sus principios de ordenamiento y sus formas de
enunciabilidad. Si bien actúan en forma implícita lo realizan desde el corazón mismo de
las teorizaciones e intervenciones de un campo disciplinar.
En general, estos a priori hacen posible la “resolución” de la tensión de los pares antitéticos
donde oscilan esos campos de saber.
En las distintas teorizaciones sobre los colectivos humanos llamados grupos, el a priori
individuo-sociedad juega una pieza clave en la demarcación de lo posible de ser pensado.
Entonces, se intenta problematizar, interrogar críticamente los componentes de tal a
priori. Para ello habrá que deconstruir su naturalización, es decir remitir a la Historia.

En realidad, el polo “individuo” es una perspicaz falacia de las teorías que creen que la
sociedad puede definirse como una agregación de individuos, y a su vez el polo “sociedad” es
algo mucho más complejo que su formulación descriptiva. Quizás lo más complicado es
colocar a este par en una relación antinómica. Canguilhem mismo plantea que el concepto de
individuo es de por sí una negación.

El individuo, sólida ilusión del capitalismo por la que es pensado indiviso, libre y
autónomo. Se crean así las condiciones para el paulatino nacimiento de las ciencias
humanas; el Hombre se constituye desde diferentes saberes para ser pensado abriendo un
espacio propio a los humanismos, antropologías,etc.

Es entonces con la noción de individuo que los saberes modernos organizaron sus
reflexiones sobre el hombre. tmb la noción de individuo sustentara las prácticas y teorías del
libre mercado, el consumo y la representatividad de las democracias de la modernidad.
En el siglo XVII y XVIII se formulan las teorías sobre el individuo y más tarde, en el siglo
XIX hacia el ser de la sociedad (Durkheim, Marx, etc) pero habrá que esperar hasta el siglo
XX para que se puedan formar aquellas cuestiones referidas al ser en los grupos.

Las teorizaciones que colocan a los grupos como campos de mediaciones entre ind vs
sociedad, suelen reproducir sin revisar las propiedades antinómicas de estos términos .
El a priori conceptual opera en diferentes discursos sobre la grupalidad:
- la especificidad de los grupal la aportan los ind que lo forman, habrá que estudiar
individuos en grupo
- La especificidad de lo grupal es aportada por un plus a los individuos agregados;
habrá que estudiar grupos.

2. Espacio ético-político
La antinomia ind vs sociedad tiene también una inscripción ético-filo de gran importancia en
el plano político. ¿que debería priorizarse los intereses individuales o los colectivos?
Estos presupuestos se hallan presentes implícitamente en las diferentes preocupaciones por
las relaciones de los seres humanos entre sí, y operan desde varios puntos de
entrecruzamientos. Su operatividad se vuelve visible según se privilegie lo individual o lo
colectivo.
Las prácticas y teorías políticas se han ido desarrollando determinadas preocupaciones por los
grupos humanos. Algunos autores ubican incluso sus aportes como parte de una psicología
social no oficial.

Uno de los múltiples ejes de debate ha estado centrado en dos concepciones políticas de los
colectivos humanos, bien diferenciadas. Una puso énfasis en lo colectivo (a veces a través de
la manipulación) y otra énfasis en lo individual, en el protagonismo autogestivo. (capitalismo
vs comunismo o socialismo vs liberalismo)

Muchos trabajos de elucidación sobre el lugar del coordinador sostienen este tipo de interés:
como crear, desde la coordinación condiciones de posibilidad para la producción colectiva,
como evitar deslizarse hacia la sugestión, la manipulación, como no inducir. (producción
colectiva vs manipulación y sugestión). Estas investigaciones se despliegan a partir de una
convicción, aquella por la cual los pequeños grupos son significados como espacios virtuales
de producción colectiva, y por lo tanto portadores de un plus respecto de la producción
individual.

En muchos pensadores de lo grupal estaba siempre presente una fuerte preocupación por el
cambio social (Riviere, Lewin, Moreno, etc)

C. La relación grupo-sociedad
Relaciones de influencia. Lo social se ubica como algo exterior al grupo, sobre el cual
recaerá en mayor o menor medida su influencia. Una de las variantes de esta forma es pensar
en plantearse la relación grupo-sociedad en términos de interacción mutua.
Se dijo ya también que el pensar la tensión entre lo singular y lo colectivo actúa como a priori
conceptual en las diferentes reflexiones sobre lo grupal. En el intento de desdibujar el sentido
antinómico de la tensión entre lo singular y lo colectivo, es que resulta pertinente repensar
críticamente aquella noción por la cual los grupos constituyen un campo de mediaciones
entre individuos y sociedades.

Individuo ←← Mediaciones →→ Sociedad


Psicología P. Social Sociología
Pedagogía P. grupal Antropologia
PSA etc Economía

Esta noción intenta “resolver” la tensión entre lo singular y lo colectivo a través de la


categoría de intermediación.
En aquellas corrientes que centran su análisis en los acontecimientos grupales en las
interacciones entre sus integrantes, se invisibilizan los atravesamientos institucionales,
sociales e históricos que confluyen. Una forma de grupismo. Pero, este tipo de corrientes se
produce en el marco de corrientes que legitiman un espacio propio de lo grupal, es decir que
han podido superar una primera reducción.
Otra forma de “resolver” la tensión aludida, suele ser la negación de la especificidad de los
acontecimientos grupales. Ejemplo, horizontalidad y verticalidad de Riviere.

D. La categoría de intermediario
Este espacio intermedio entre pares antinómicos, lleva implícito cierto concepto operativo, a
través del cual dados dos conjuntos previamente demarcados habrá que, posteriormente
buscar sus relaciones o puentes articuladores. Se vuelve necesario demarcar nuevos
campos disciplinarios intermedios.

Kaes: ¿puede la categoría de lo intermediario ayudarnos a pensar la articulación


psicosocial?

Kaes marca tres aspectos del mismo:(lo intermediario)


1. Lo intermediario como función de lo articular, funciona en el campo de lo
discontinuo, en tanto resultado de una separación entre elementos que se trata de
rearticular, un “by pass” teórico.
2. Como transformación y pasaje, asociada al pensamiento del movimiento
3. La tercera insiste en función estructurante y en su responsabilidad respecto del
pasaje de una estructura a otra.

- Hace una distinción además, de intermediarios de Tipo 1 y 2.

No debe olvidarse que dichos a priori conceptuales han operado previamente como
impensables en el diseño de sus dispositivos, entonces se refuerza el circuito reduccionista.
Son construcciones realizadas desde el a priori, son un efecto de teoría dado en la
práctica y en los dispositivos.

Singularidad y colectividad que solo sosteniendo su tensión harán posible pensar la


dimensión subjetiva en el atravesamiento del deseo y la historia. !!!

E. Problema epistémico
La necesidad de pensar lo grupal como un campo de problemáticas atravesado por múltiples
inscripciones, deseantes, históricas, institucionales, políticas, económicas, etc. Lo grupal en
un doble movimiento teórico. Nueva manera de pensar lo Uno y lo Múltiple.
Se presentan los grupos como nudos teóricos. Nudos constituidos por múltiples hilos de
unidades disciplinarias que se enlazan en el pensar grupal.
Proyectos de este tipo sólo pueden darse si se interroga críticamente la epistemología de las
ciencias positivas en las cuales se fundan las ciencias humanas. Tal epistemología supone un
objeto discreto, autónomo, reproducible, no contradictorio y unívoco. Estas lógicas del objeto
discreto que en su momento funcionó, hoy en día podríamos decir que causan un obstáculo
epistemológico en la reflexión grupal. Han conformado algunas ilusiones teórico-técnicas de
difícil desarticulación.

La aparición de las propuestas transdisciplinarias como otros modos de abordaje de la


cuestión.
Se inscribe un nuevo intento de superación de los reduccionismos psicologistas y
sociologistas. Invita a la construcción de una red epistemológica a partir de intercambios
locales y no globales, donde la transferencia de los saberes se realicen según el eje de la
metáfora y no según la analogía. Una epistemología crítica. La cual intenta localizar los
lugares de singularidad problemática, el grafo de las circulaciones locales, etc.
Interdisciplina y complejidad (mirada crítica)

Cap III: La demanda por los grupos.


A. La ilusión de los orígenes
La psicosociología nace en el cruce de numerosas disciplinas, tales como psi social, PSA,
psicopedagogía, etc. El conjunto de conocimientos cuya preocupación son los grupos
humanos tiene sus orígenes en la demanda proveniente de la práctica social empresarial, en
USA en los años 20.
Las primeras intervenciones que luego darán lugar a la microsociología fueron las de Elton
Mayo, donde se “descubre” que los trabajadores constituyen espontáneamente entre sí grupos
informales, con vida y organización propias y cuyo código implícito determina la actitud de
los mismos hacia el trabajo. No son simplemente individuos sino que conforman un
grupo, se desarrollan “redes informales”, vínculos entre ellos. Su mejor rendimiento
depende más de la interrelación afectiva entre ellos que de las mejoras en sus
condiciones de trabajo.
Un intercambio informal afectivo; comienza a verse la noción de un plus que tendrá el grupo
con respecto a la simple sumatoria de sus integrantes; dicho plus evidenciará por sus efectos:
mayor rendimiento.
Puede pensarse también una probabilidad de atravesamientos de transferencia inst positiva.

B. La dinámica de grupos
Kurt Lewin aportó principios de la Gestalttheorie al estudio de los grupos. “El todo es más
que la suma de sus partes”. Lewin explica la acción individual a partir de la estructura que se
establece entre el sujeto y su ambiente en un momento determinado. Un campo dinámico, un
sistema de fuerzas en equilibrio. Cuando el equilibrio se quiebra, se crea tensión en el
individuo, y su comportamiento tiene por finalidad su restablecimiento.
En 1938 hace un método experimental con niños para trabajar la noción de campo dinámico,
los tres tipos de liderazgo: democratico, autoritario y laissez faire. Se obtuvo que variaron las
reacciones agresivas dependiendo el clima grupal, dependiendo el estilo de coordinación.
La valoración del ideal democratico; concluye que el grupo democratico, al alcanzar más
fácilmente el equilibrio interno, es más constructivo en sus actividades.
A partir de allí, Lewin comienza a desarrollar sus hipótesis centrales sobre los grupos: el
grupo es un todo cuyas propiedades son diferentes a la suma de sus partes. El grupo y su
ambiente constituyen un campo social dinámico, cuyos principales elementos son los
subgrupos, los miembros, los canales de comunicación, las barreras.
Es un campo de fuerza en “equilibrio casi estacionario”. Este equilibrio no es estático, sino
dinámico, resultante de un juego de fuerzas antagónicas, por un lado, las fuerzas que
constituyen las partes de un todo; por otro las que tienden a desintegrar al conjunto →←
El problema de la unidad de grupo y su permanencia como totalidad dinámica, las relaciones
dinámicas entre elementos. Ha nacido la Dinámica de Grupos.
Para Lewin, el grupo es una realidad irreductible a los individuos que la componen, más allá
de las similitudes o diferencias de objetivos o temperamentos entre miembros. Un sistema de
interdependencia entre los miembros y los elementos del campo.
El funcionamiento se explica por ese sistema de interdependencia propio de dicho grupo, sea
este funcionamiento interno (subgrupos, afinidades, o roles), en esto reside el sistema de
fuerzas que lo impulsa, es decir, su dinámica.
Dinámica: es un medio definido, cierta distribución de fuerzas determina el comportamiento
de un objeto que posee propiedades definidas.

Trabajar las resistencias al cambio social con un experimento de 1943 de modificación de


costumbres alimentarias. Ahí, “descubre” que tomar una decisión en grupo compromete más
a la acción que una decisión individual, es más fácil cambiar las ideas y normas de un grupo
pequeño que las de individuos aislados, y que la conformidad con el grupo es un elemento
fundamental frente a la resistencia interna al cambio.

P. Sbandi plantea que si bien la concepción de Lewin deja de lado la posición del individuo
en primer plano, pero que si bien acentúa la interdependencia entre sus miembros, deja
invisibles los presupuestos sobre los que se funda tal interdependencia. Considera, que
serán los aportes del PSA respecto a los procesos identificatorios, las relaciones emocionales
y los procesos icc los que harán posible ahondar esta cuestión.
C. Criterios epistémicos de Lewin
La ley para lewin, es ley estructural ya que establece una relación funcional entre los
aspectos de una situación; asimismo el acontecimiento depende de la totalidad de la situación.
La situación es única, cambiante y caracterizada por la totalidad de las interrelaciones que se
dan en un momento determinado. Según él, se debe proceder al criterio de la física galileana,
que obliga a tener en cuenta, ante todo, la totalidad de la situación. (complejidad).

Sus aportes constituyeron un intento de explicar las interacciones observables por un sistema
de leyes, que se intenta reconstruir por modelos matemáticos. Heredó de la gestalt la noción
de forma como un todo organizado, no cayó como ellos en el reduccionismo fisicalista del
equilibrio estático. Sin embargo, mantuvo en común el olvido de la perspectiva histórica,
se inscribe en una psicología de los estados momentáneos.

Es a partir de ellos (Mayo y Lewin) y sus continuadores que se desarrolla una nueva
disciplina, la microsociología.
Fueron un jalón fundacional en el dispositivo de los grupos, a partir del cual se constituyeron
modelos de abordaje grupal en distintas áreas de la realidad social.
* La noción del concepto de grupo para Lewin.

D. Primer momento epistémico: el todo es más que la suma de sus partes


Este aporte de la Gestalt a las primeras conceptualizaciones sobre los grupos resalta la idea
de totalidad, afirmando un jalón importante a favor de la búsqueda de la especificidad
disciplinaria; crea las bases para que pudieran particularizar estos conjuntos hasta el momento
diluidos entre individuos y sociedades. A partir de estos principios de demarcación se
crean las condiciones para la producción de dispositivos técnicos y la organización de los
primeros discursos sobre la grupalidad.

¿Cómo categorizar ese plus grupal?¿Qué relación se asigna al todo con respecto a las
partes?
Planteos estructuralistas posteriores a la Gestalt, indicaron que el problema no pasaría por
comprobar que el todo fuera más que la suma de sus partes, o igual, sino si las partes
organizan relaciones, y que tipo de relaciones conforman (ya sea entre ellas o entre las partes
y el todo).
Muchas veces, al pensar la relación de partes-todo desde criterios homogeneizantes, se
subordinan las particularidades, diferencias, singularidades a una totalidad homogénea, global
y masificadora. Un todo pensado como un gran Único y no como las diversidades de lo
Múltiple.
Sobre eso, Deleuze y Guattari acentúan el carácter que posee lo múltiple, irreductible a la
unidad. De tal manera piensan el todo como producido, como una parte al lado de las partes
que ni las unifica ni las totaliza sino que se aplica a ellas organizando relaciones transversales
entre elementos que mantienen toda su diferencia en sus propias dimensiones. (RIZOMA)

En ese sentido, también puede pensarse que el campo semántico en una de sus figuraciones:
círculo, debe operar significancia en el término todo.
El grupo pensado como un todo más que la suma de sus partes constituye un primer momento
epistémico en la institucionalización de saberes y prácticas grupales. Un imaginario
fundador de este campo disciplinario. Un espacio de proposición.

E. Análisis de la demanda
¿Cuál es la demanda político-económica que atraviesa la sociedad USA cuando Mayo
realiza su intervención en la Western Electric Company?
La necesidad de regular la producción en todos sus aspectos: maquinaria, mano de obra,
distribución. Es la época de la organización científica del trabajo (Taylor). El
ingeniero-organizador aporta el trabajo en cadena, este sistema fue suprimiendo cada vez más
el trabajo viviente. Pero, ahora aparecían disfuncionalidades ligadas al factor humano .
Nacerá el interés por el sociograma; de los dos aspectos indisolubles del proceso de trabajo:
las relaciones materiales del individuo con los objetos de la producción y las relaciones
sociales de los trabajadores entre sí, se había descuidado el segundo.
Detrás del efecto humano -”la holgazanería”- había una respuesta que el operario dirige a un
sistema de relaciones impersonales frustrantes.
El encargo a Elton Mayo; demanda social que pone en evidencia un vacío: la carencia
técnico-social frente a los problemas que las nuevas formas de producción generan. Surgen
nuevos especialistas, los expertos en relaciones humanas, el técnico de grupo.
K. Lewin también desarrollará sus trabajos en un candente momento político. Sus
investigaciones dieron fundamento a los ideales democráticos. La discusión democrática
como resorte para aliviar tensiones.
Los técnicos del grupo se volverán cada vez más imprescindibles en una “cultura” industrial
que implemente el consumo como alternativa para salir de una crisis económica severa. (Los
comienzos del capitalismo).
Desde Mayo y Lewin se organiza una disciplina: la dinámica de Grupos. que acoplara
campo de análisis y campo de intervención. Dando lugar al “Dispositivo Grupal”. He allí
una característica del dispositivo foucaultiano: “responder a una urgencia en un momento
histórico determinado, en donde el dispositivo tiene pues una función estratégica dominante”.
¿Qué urgencia? Mantener y mejorar el nivel de producción de la gran empresa,
estimulando relaciones informales entre los operarios. Reforzar los ideales democráticos,
operar sobre el consumo, etc. La dinámica de Grupos se expandirá rápidamente por diversos
campos: empresarial, educacional, mercado, etc.
La sociedad norteamericana de los años 30 proporcionó el tipo de condiciones necesarias
para que surgiera este movimiento.

Diferencias entre la demanda en donde se instaura la microsociología de ese entonces con los
grupos operativos de Riviere: Muy por el contrario, sus localizaciones, se implementaron en
los márgenes de las instituciones o en los intersticios de las hegemonías; en muchos casos
fueron animados por marcadas utopías contrainstitucionales.
¿Qué urgencia había allí en los grupos operativos? Esta demanda por los grupos en Argentina
(años 60 y 70) se produce en un cuerpo social agitado, momento de auge de las luchas
populares. Fuertes utopías sociales.

Foucault plantea la articulación saber-poder, en tanto todo campo disciplinario mantiene


con respecto al poder efectos de eficiencia y frente al saber efectos de productividad.
Entonces, el análisis de un campo disciplinario genera pensarse en tanto conjuntos de
conocimiento que produce dicho campo, dilucidando cómo se articulan estas producciones de
conocimiento con los juegos de poder e interrogarse en qué estrategias de saber-poder
desarrollar sus prácticas sociales los técnicos de tal campo disciplinario.
Se crean condiciones para delimitar la visibilidad e invisibilidad para tal campo
disciplinario. Lo mismo que define lo visible, define a su vez lo invisible.
Los dispositivos grupales que se produjeron con Mayo y Lewin debieron mantener en
invisibilidad los atravesamientos institucionales, políticos e ideológicos. ***
Esta forma de análisis se propone una actitud de indagación crítica para realizar algunas notas
en el trazado de una genealogía del campo disciplinario, las condiciones de sus saberes y
dominios de objeto.
la urgencia histórica que la hace posible, las necesidades sociales que la despliegan, los a
priori conceptuales desde donde se ordena sus conocimientos y los dispositivos tecnológicos
que inventa.

F. El nacimiento de lo grupal
Diferencia entre Dispositivo de los Grupos y Dispositivos grupales. *
El primero se refiere a la aparición histórica de ciertos criterios en virtud de los cuales
comenzó a pensarse en artificios grupales para “resolver” algunos conflictos que se
generaban en las relaciones sociales.
En cambio, cuando se habla de dispositivos grupales se hace referencia a las diversas
modalidades de trabajo con grupos que cobraron cierta presencia propia en función de las
características teórico-técnicas elegidas, como también los campos de aplicación donde se
han difundido. Así por ejemplo, existen dispositivos psicoanalíticos, psicodramáticos,
operativos, etc. Cada uno de ellos genera las condiciones para la producción de determinados
efectos de grupo, son en tal sentido virtualidades específicas, artificios locales de los que se
espera determinados efectos.

Cap 4: Hacia una clínica grupal.


A. Primeros dispositivos grupales terapéuticos.
Los primeros abordajes terapéuticos oficiales son los de Pratt, actividades iniciadas en 1905,
al introducir el sistema de “clases colectivas”.
El mérito de Pratt fue utilizar en forma sistemática y deliberada las emociones colectivas con
una finalidad terapéutica. Dos pilares: activar en forma controlada la aparición de
sentimientos de emulación y solidaridad en el grupo y asumir, el papel de una figura paterna
idealizada.
Los métodos que han seguido la orientación de Pratt, se los ha llamado “terapias
exhortativas parentales” que actúan “por” el grupo pq incitan y se valen de las emociones
aunque no intenten comprenderlas.
A partir de esta primera corriente se produjo una diferenciación: las terapias que articulan el
“por” el grupo, con una estructura fraternal. En lugar de idealizar el médico esta corriente
estimula una fraternidad que busca el mayor sostén entre sus miembros, disminuyendo al
máximo el liderazgo centrado en el técnico.
Ejemplo más claro de esto son, los A.A: Alcohólicos anónimos. Surgió alrededor de 1935.
El efecto terapéutico se basa en la presunción de que el ex alcohólico puede influir mejor a
otro alcohólico, este último es capaz de establecer lazos más fuertes con su reformador que ha
tenido el mismo problema y no menos importante lo ha superado. Un carácter fraternista.
Un espacio de soporte solidario de restitución de la dignidad personal, y de la identidad
trastocada. Es indudable los efectos y resultados positivos dentro de estas terapias.
Ambas terapias tienden a estimular los “buenos sentimientos de grupo” Pero ambas se
bifurcan con respecto al rol del líder.
Estas terapias suelen ser terapéuticamente eficaces más allá de que operen dentro de un
paradigma muy específico. “Socialización del paciente” dentro y fuera del espacio
terapéutico.
Se encuentra cierta noción de “efecto de grupo”, el tratamiento de sus pacientes era más
eficaz cuando eran agrupados que aisladamente. Pero, ¿por qué?
Sin dudas en los grupos amplios no pueden encontrarse iguales condiciones que en los
restringidos para desencadenar procesos identificatorios y transferenciales. Por tal
motivo, se hace necesario pensar los grupos numerosos en su especificidad. (Ver
Psicología de las masas y análisis del yo). *
En el caso de las terapias exhortativas parentales, los enlaces se producen a través de
fuertes líderes “carismáticos” (chantas). En este dispositivo como en el lewiniano,
liderazgo y coordinación no se han descentrado aun. Método centrado en la sugestión.
En la terapia fraternal tiene importancia decisiva aquí, la red entre iguales, disparan
significaciones imaginarias donde predomina la configuración de un espacio microsocial que
opera como sostén yoico, soporte solidario, espacio restitutivo de la dignidad perdida y/o la
identidad trastocada. (Relación con Psicología de las masas y Freud)
En cuanto a la noción de efecto de grupo: factores emocionales movilizados posiblemente a
través de transferencias reforzadas hacia el terapeuta, entre los integrantes, hacia la
institución, y un embrionario dispositivo de grupo amplio.

B. Aplicaciones iniciales del psicoanálisis a los grupos.


Esta corriente tuvo alta incidencia en nuestro medio y fue pionera en la organización de
dispositivos grupales con fines psicoterapéuticos, donde por primera vez se utilizaron
conceptos y formas técnicas del psicoanálisis para la comprensión de los grupos humanos.
Figuras más representativas: Slavson, Schilden y Klapman.
Esta corriente introdujo la interpretación en la situación colectiva, aplicando el setting al
grupo, a través de estos recursos crea las condiciones para descentrar la coordinación de
liderazgo y para superar el procedimiento sugestivo propio de las terapias “por” grupo.
El problema del paso de lo individual a lo colectivo era ¿a quien interpretar?
Lo que hicieron los diferentes pioneros fue unificar a los grupos de varias maneras para dar
una interpretación que valiera para todos, agrupar a personas con un mismo problema. Por
eso se llamó a estas primeras terapias “terapia interpretativa individual en grupo”.
Comenzó así a problematizar la dirección de la interpretación y fue necesario buscar técnicas
específicas.
Otro tipo de terapia fue “técnica interpretativa de grupo” Este tipo de terapia toma al grupo
como fenómeno central y punto de partida de toda interpretación. El grupo como totalidad y
que la conducta de cada uno de sus miembros siempre se ve influida por el colectivo. Lo
individual siempre dentro del marco colectivo.
En Argentina se hablaba de “psicoterapia de grupo” donde señalaban los inconvenientes que
traen las interpretaciones individuales y no transferenciales.

C. El todo no lo es todo.
Dos tendencias: Psicoanálisis en grupo y del grupo.
Tomando a estos últimos analizan al grupo pensando a través de la superación del
individualismo planteado por el primero, en tanto toma al grupo como un todo, ha rescatado
la especificidad de lo grupal. Si bien se interpreta al Todo-grupo, se toma al grupo como
destinatario de la interpretación, esto no es la garantía de que esta totalidad, es decir el grupo,
haya logrado algún grado de especificidad. Entonces, la demarcación de la totalidad suele ser
condición necesaria pero no suficiente para el abordaje de la demarcación del campo grupal.
¿Qué se le interpreta al grupo? se lee la transferencia, las ansiedades y las fantasias. Pero,
en vez de interpretar individualidades, es el grupo el receptor global de las interpretaciones, la
fantasía icc grupal, es aquella fantasía individual que ha operado como común
denominador de los integrantes. Un conjunto de personas portadoras de un sujeto icc en el
que se hallan inscriptos. Este tipo de orientaciones fue creando lo que sería el concepto de
fantasía grupal que operan en analogía con la fantasía icc singular. La demarcación por
cuanto la búsqueda de la fantasía icc grupal ha sido uno de los conceptos facilitadores de la
ficción del grupo como intencionalidad.
Con respecto a la relación todo-partes, planteos estructuralistas posteriores proponen que no
alcanza con afirmar que el todo es más que la suma de sus partes, si no puede enunciarse el
sistema de relaciones de las partes entre sí, de las partes con el todo y del todo y las partes.
Un “obstáculo epistemológico” para pensar lo grupal.
El grupo visualizado como un organismo vivo, en tanto opera en realidad como cuerpos
nacionales o representaciones destinados a suplir vacíos teóricos que aún presentaban las
teorizaciones. Estos vacíos se mantuvieron como necesarios en tanto se operó un pasaje del
campo psicoanalítico al campo grupal sin reformular ningún área primero.

Esta corriente al incorporar al nuevo dispositivo de las cuestiones básicas de la técnica


psicoanalítica clásica abrió virtualidades que permitieran descentrar la coordinación con
respecto a los liderazgos y creó las condiciones para la lectura de los procesos icc circulares
en los grupos.
Bion plantea el sentimiento de amenaza por parte de los sujetos hacia el grupo.

¿por qué un “gran individuo”?¿por qué la existencia de una fantasía inconsciente grupal?
Esto es un obstáculo epistemológico con varias respuestas.

Problemas en ese momento del campo psicoanalítico: la extraterritorialidad, la supuesta


legalidad propia para el campo psicoanalítico como válido para interpretar otras regiones sin
problema dejando de lado otros campos disciplinarios, viéndolos como meros campos de
aplicación del psicoanálisis. Surgen dos formas de reduccionismo: el grupo pensado como un
gran individuo y luego el hecho de legitimar constantemente la práctica psicoanalítica frente
a sus pares.
Aportes más importantes del psicoanálisis al campo de lo grupal: tomar al grupo como un
gran individuo y por consiguiente teórico-técnico: la fantasía icc grupal. Se menciona
además, la novela psicoanalítica de los grupos.

Pensar la totalidad no garantiza la absoluta demarcación del campo disciplinario.


Habrá que pensar las relaciones de las partes entre sí con el todo.

La noción de un todo fundante del que derivan o emergen partes, suele orientar
intervenciones globalizantes de la coordinación, enunciadas generalmente en forma
impersonal. que subordinan o silencian las particularidades, diferencias, singularidades, a una
totalidad homogénea y de hecho masificadora.
Hay que trabajar una noción de totalidad que no homogenice partes, donde las
singularidades puedan ser significadas en todos sus movimientos de diferencias e
identidades.

(Faltan cosas de la página 97-98).

D. Del líder al oráculo.


La configuración psicoanalítica, descentrar al lugar de la coordinación de los liderazgos,
abrió la posibilidad para que sus producciones se asentarán sobre mecanismos diferentes a la
sugestión.
Abrir la posibilidad y no suprimir la sugestión y la manipulación por cuanto ambos, siempre
caminan por el difícil sendero de la vacilación.
La introducción de la escucha analítica, neutralidad y abstinencia, al desmarcar la
coordinación de los liderazgos.
El coordinador, en el acto interpretante, develaba lo oculto del grupo, se instituía en un
nuevo lugar de saber-poder. Él era quien detentaba un supuesto saber del grupo
organizando un lugar de coordinación-oráculo.
Necesitar re-crear las condiciones técnicas de la escucha psicoanalítica incorpora en su
trabajo con grupos sus condiciones de posibilidad, es decir neutralidad y abstinencia.
La teoría de la representación-expresión y sostenían una noción de todo en el que se
subsumen las partes, se organizaron las condiciones para insistir en otro lugar de hegemonía a
la coordinación. Solo él sabe-comprende a través de las manifestaciones visibles el sentido
oculto del acontecer grupal.

Capítulo V: El segundo momento epistémico


Bion realizó una primera experiencia de grupo como psiquiatra inglés durante la segunda
guerra mundial. Estaba encargado de alrededor de unos 400 hombres.
Se le ocurrió ver en ello una situación psicoanalítica en la que el paciente era una comunidad,
considerar la actitud de los soldados como una resistencia colectiva adoptar la actitud de no
intervención del analista ante esta realidad y limitarse exclusivamente a las relaciones
verbales. Su objetivo fue obligar a esta colectividad a tomar conciencia de sus dificultades, a
constituir un grupo propiamente dicho y volverse capaz de organizarse a sí misma.

Después de la guerra Bion se encargó de la readaptación de los veteranos y prisioneros. Su


tarea fue tratar de comprender las tensiones que se manifiestan en el curso de las sesiones
entre sus integrantes.
Estas primeras experiencias formularon las producciones teóricas de Bion acerca de lo
grupal. Enunció que el comportamiento de un grupo se efectúa a dos niveles, el de la tarea
común y el de las emociones comunes, el primer nivel es racional y consciente: todo grupo
tiene una tarea que él mismo se da, el éxito de la misma depende del análisis correcto de la
realidad exterior, la distribución y ordenada coordinación de los roles en el interior del grupo,
de la regulación de las acciones por medio de la búsqueda de las causas de éxitos y fracasos y
de la articulación relativamente homogénea de medios y objetivos.
Bion pensó en la predominancia de los procesos psíquicos primarios, llega de esta manera
a la conclusión de que la cooperación consciente entre los miembros de grupo, necesaria para
el éxito de sus actividades, requiere de una circulación emocional y fantasmática icc entre
ellos; la importancia atribuida a la misma le permitió afirmar que incluso la cooperación
puede ser paralizada o estimulada por ella.

Afirma que los grupos actúan a unos estados afectivos denominados supuestos básicos,
dichos estados son para Bion arcaicos, pregenitales y se los encuentra en estado puro en las
psicosis. Expresan fantasías grupales de tipo omnipotente y mágico.
Describe tres supuestos básicos fundamentales en todo grupo:
- El supuesto básico de dependencia: el grupo está reunido para que alguien de quien
este depende de forma absoluta, provea la satisfacción de todas sus necesidades y
deseos; la creencia afectiva de que ese alguien tendría por función proveer seguridad
al grupo; creencia de deidad protectora.
- El supuesto básico de ataque y fuga: la convicción grupal de que existe un enemigo
y que es necesario atacar o huir de él, destrucción o evitación.
- El supuesto básico de apareamiento: una creencia colectiva e icc por la cual un
hecho futuro o un ser no nacido aún resolverá los problemas, una esperanza de tipo
mesianico.
Estos aportes de Bion han resultado de gran utilidad para ordenar las muchas veces oscuras
situaciones emocionales de los grupos.
Se ha considerado a los supuestos básicos como reacciones grupales defensivas a las
ansiedades psicóticas, reactivadas por el dilema del individuo dentro del grupo y la regresión
que este dilema impone.
Dichos supuestos refieren a un nivel emocional primitivo que coexisten según Bion con otro
nivel de funcionamiento que es del grupo de trabajo; con este término alude a otro tipo de
mentalidad y cultura grupal que la que rige en los grupos de supuesto básico.
Grupo de trabajo y grupo de supuestos coexisten, determinando un conflicto recurrente en
el grupo.
Entonces, el supuesto básico dominante orienta las opiniones del grupo en su momento dado
(mentalidad grupal) y da cuenta de la cultura del grupo en esa situación.

Bion definiría al grupo como un agregado de individuos, una definición criticada por otros
autores y que lo pone en contradicción. Tal enunciación no se le escapa a Pontalis, quien
apoyándose en el planteamiento bioniano sostendrá que el grupo es una ficción, una fantasía.
Subraya este autor que desde Bion pueden diferenciarse grupos reales y grupos como
fantasías.

Los supuesto básicos son verdaderos organizadores grupales, es decir, reguladores


implícitos de los comportamientos grupales que permiten pensar en la existencia de un
sistema de legalidades implícito en el desorden de los hechos empíricos grupales, estos
organizadores fantasmáticos regulan el accionar de los individuos en el grupo.
Los supuestos surgen como formaciones secundarias de una escena primitiva más
antigua. Los supuestos serán nudos fantasmáticos colectivos en el grupo en un momento
dado, así se referirá Anzieu a ellos.
Esta teoría puntualizó por primera vez dentro del campo psicoanalítico, operadores
organizacionales no individuales, Baleo dijo: “consiguió producir un instrumento para
entender lo que sucede al grupo como grupo”.
Pontalis dice que si los supuestos son efectos grupales, falta en Bion, el análisis de la
estructura que los provoca o determina.
B. El segundo momento epistémico: los organizadores grupales.
Una búsqueda de un sistema de legalidad propio, específico del campo grupal. La noción
de supuestos básicos es un primer intento dentro de los aportes psicoanalíticos de tomar a los
grupos ya no como campo de aplicación sino como campo de descubrimiento.
Términos bionianos tan controvertidos como mentalidad de grupo, cultura grupal, que él
mismo no alcanzó a desarrollar lo suficiente, no deberían desecharse con ligereza; habría que
revisarlos desde una elucidación crítica que permita realizar las rectificaciones necesarias.
Sale de allí cierta intuición de que los grupos arman formas propias dibujando los
acontecimientos grupales.
Lo que hizo Bion fue desde un lugar de escucha analitica, no aplico el corpus psicoanalítico
“in toto”, sino que dejó planteada la necesidad de instrumentos conceptuales específicos de la
grupalidad, abriendo así el campo grupal como espacio de producción teórica y no como
un mero campo de aplicación del psicoanálisis.

C. El encargo a Bion y su producción teórica.


Contexto en el cual surge la teoría de Bion, es importante detenerse en las condiciones de
producción de la noción de supuesto básico. Bion como psiquiatra inglés militar de los
soldados de la segunda guerra mundial. Es un representante de la autoridad tanto militar
como psiquiátrica pero se ubica frente a ellos en una actitud más cercana.
Estos soldados obtuvieron un coordinador de grupos pero perdieron un jefe militar, han
ganado alguien que al descentrarse del rol de liderazgo deja sin sostén a lo que llamó Freud
como la estructura libidinal uno-uno “la ilusión de la presencia visible o no de un jefe que
ama a todos con igual amor” Dice Freud que la pérdida del mismo es equiparada a un
momento de pánico: “basta con la pérdida del jefe - en cualquier sentido - para que surja el
pánico”. Angustia colectiva equiparable a la angustia neurótica.
Dependencia, ataque, fuga y mesianismo, son sin duda componentes habituales en la
práctica subjetiva militar.

¿A qué urgencias había respondido la implementación de dispositivos grupales en las fuerzas


armadas británicas?
La psiquiatría inglesa debía encontrar un sistema diferente al alemán que terminará con la
desmoralización de los soldados. La presión de esta urgencia dice Lacan, dio lugar al “group
therapy” y Freud también lo menciona en Psicología de las masas. En consecuencia se volvía
necesario encontrar soportes que disminuyeran las condiciones de posibilidad de emergencia
de las mismas. Reactivar “identificaciones horizontales”

La necesidad masiva de asistencia: de aquí en más será una de las razones habituales en los
países de significativo desarrollo de la cultura “psi”, para implementar dispositivos grupales
con fines psicoterapéuticos.

Capítulo VI: Los organizadores fantasmáticos.


Referentes: Anzieu, Pontalis, Kaes, Missenard y Bejarano.
“intentan precisar que desde el punto de vista psicoanalítico, el grupo puede aspirar a un
status diferente de aquel que tiene en el campo teórico y práctico de la Psicología Social”.
Constituyen sus propias bases para una lectura psicoanalítica del grupo, poniendo el acento
en el grupo como objeto y como proceso psíquico: el grupo como objeto de investiduras
pulsionales, de representaciones imaginarias y simbólicas, de proyecciones y de
fantasías icc.
Anzieu por su parte, sugiere un paralelismo entre el grupo y el sueño postula que una
hipótesis esencial para comprender desde un punto de vista PSA, la dinámica de los grupos y
sus miembros. La económica grupal se define por las localizaciones y desplazamientos de los
valores pulsionales sobre los diferentes elementos del grupo; la utópica grupal es una
proyección de sistemas y de instancias que estructura el aparato psíquico individual.
Posteriormente Kaes, trabaja en la representación del grupo como objeto doblemente
investido por el psiquismo y el discurso social.

“el encuadre psicoanalítico debe favorecer la emergencia, la elaboración y la interpretación


de las formaciones y de los procesos psíquicos imbricados en la situación de grupo” afirman
que “la situación grupal se desarrolla a partir de las características del dispositivo”.

Sostenían que hasta entonces el psicoanálisis aplicado al grupo consistía solamente en un


campo de verificación sin haber llegado a ser todavía un campo de descubrimiento.
Consideran haber inaugurado un campo de descubrimiento centrando su atención en las
formaciones grupales del psiquismo y por haber formulado la relación entre las formas
grupales de psi y el encuadre y el proceso grupal.
El grupo es un contexto de descubrimiento de las formaciones de lo icc, no,
descubrimiento de la grupalidad. Estudiarán las características que den visibilidad a las
formaciones y procesos icc. (Pregunta de examen)
El concepto de grupalidad psíquica, constituida por la estructura de los fantasmas, las
organizaciones de las identificaciones y la organización de las instancias del aparato psíquico.
La noción de aparato psíquico grupal, una construcción intermedia, sobre la base de una
doble serie de organizadores: internos (psíquicos) y otros regidos por el funcionamiento de
los modelos socioculturales.
Kaes, dice que habrá grupo cuando a partir de los aparatos psíquicos individuales tiende a
construirse un aparato psíquico grupal más o menos autónomo, y ese se sostiene entre una
tensión entre isomorfismo y homomorfismo; el aparato psi individual busca su apoyo en el
cuerpo biológico, el grupal lo hace en el tejido social. (Apuntalamiento)

Según Anzieu, el grupo es una puesta en común de las imágenes internas y de las
angustias de sus participantes. “La imagen común del grupo es la del cuerpo despedazado,
el grupo no tiene existencia como grupo si no ha conseguido suprimir esta imagen y
superarla” Una amenaza primaria para el individuo sostiene el autor.
“entre el grupo y la realidad, entre el grupo y el propio grupo, hay algo más que relaciones
entre sus fuerzas reales, hay primitivamente una relación imaginaria” (´Plus grupal?). Estas
imágenes explican fenómenos y procesos que hasta el momento han permanecido invisibles.
“el grupo es experimentado por cada uno como un espejo de múltiples facetas devolviéndole
una imagen de sí mismo deformada y repetida hasta el infinito”

En toda situación de grupo hay una representación imaginaria subyacente, común a la


mayoría de los miembros, en la medida en que existe esa representación hay unidad, algo
común en el grupo. Estas imágenes conservadas constituyen la realidad interna esencial de
los grupos humanos. No hay grupos sin lo imaginario.

Principales procesos psíquicos icc:


- La ilusión grupal: referido a aquel sentimiento de euforia compartido por los
integrantes por pertenecer al grupo; el grupo produce tal ilusión por un proceso más
general y este es que cumple una función de realización imaginaria de deseos
(analogía grupo-sueño) **
- al igual que el sueño, la fomentación fantasmática del grupo: se desarrolla sobre el
escenario de la imagen del propio cuerpo desrealizada, con un telón de fondo que es el
escenario imaginario del grupo.
- la amenaza de pérdida de la identidad personal producida por la situación de grupo;
considera que esta constituye un desafío a la integridad y autonomía del yo; el yo de
cada participante se encuentra amenazado, una amenaza de ataque a la integridad
yoica, moviliza diferentes tipos de angustias arcaicas y procesos defensivos contra
ellas.

Teoría General de fantasma de los grupos


Planteaba que el vínculo primario entre las personas es la circulación fantasmática. Es una
actividad prcc que articula representaciones de cosa y de palabra y con la capacidad de
fantasear uno de los rasgos más importantes del yo. Es importante afirmar: “solo existen
fantasmas individuales, y es un abuso del lenguaje el hablar de un fantasma del grupo o
un fantasma común. El fantasma es posiblemente la realidad psíquica por excelencia”.
El “fantasma individual” es una escena imaginaria que se desarrolla entre varios personajes,
de ellos Anzieu deriva que el fantasma tiene una organización grupal interna; en su
conducta, sus síntomas, sus sueños nocturnos, el sujeto trata de realizar una escena, estando
presente en la misma generalmente a título de espectador y no de actor. Las posiciones que
hace ocupar a los demás y que él mismo ocupa son permutables pero su estructura permanece
la misma, cada personaje resulta de una o varias identificaciones y una o varias figuraciones
de procesos psíquicos; el aparato psíquico utiliza las identificaciones del individuo para
devolverle, representadas, las instancias psíquicas y pulsionales que obran en el y dramatizar
sus relaciones y conflictos.
Kaes realiza una homología entre la org grupal interna del fantasma y la situación grupal, en
la que algunos miembros sirven a otros, ya sea como puntos de identificación o como
soportes proyectivos. La org g. interna del fantasma es la que fundamenta la resonancia F.
La resonancia fantasmática es el reagrupamiento de algunos participantes alrededor de uno
de ellos, el cual hace ver o dar a entender a través de sus actos, su manera de ser o sus
palabras, su fantasma individual icc. En tanto, portador de un deseo reprimido, un fantasma
suscita en aquel ante el que se desvela el horror, la fascinacion o la indiferencia. Esta
corriente entiende el discurso del grupo como la puesta en escena y en palabras, del fantasma
de aquel que es el “portador”; algunos miembros se ubican tomando los lugares de cada uno
de los protagonistas y ocupando una de las posiciones individuales incluida en el escenario
fantasmático del portador. Los intercambios se desarrollan con aquellos participantes que
pueden - por sus propios juegos fantasmáticos- ocupar uno de los lugares que el fantasma
comporta. Por estas consideraciones, Missenard considera que el fantasma individual icc se
convierte en “organizador” del comportamiento del grupo. Anzieu dirá que es el primer
organizador del grupo, junto con las imagos y los fantasmas originarios.

B. Problemas de demarcación.
El fantasma individual prevaleciente, imagos y fantasmas originarios. No hay fantasmas
grupales, el plus de los grupos no radicaría en un fantasma colectivo. Se afirma la
hipótesis de fantasmas individuales que entran en resonancia fantasmática.
En la grupalidad del fantasma; en tanto el fantasma en una escenificación que se desarrolla
entre varios personajes, es siempre una imagen colectiva y posee, una estructuración
grupal interna; de allí su carácter organizador en los grupos. De la misma manera, las
imagos y los fantasmas universales crean condiciones para constituirse en otros
organizadores de las instancias de la vida colectiva. El fantasma individual es grupal, la
integración de las personas realidad a una situación grupal, dispara, moviliza, las instancias o
formas grupales de su propia subjetividad.
Deja en invisibilidad otros organizadores grupales no enunciables desde sus
conceptualizaciones psicoanalíticas.
A diferencia de Bion, quien no encontraba ninguna justificación para nominar psicoanálisis a
los procedimientos psicoterapéuticos de grupo que él llevó adelante, esta corriente informará
a los grupos como espacios válidos para investigar formaciones inconscientes.
Esta corriente se ha preocupado por diseñar espacios grupales que hagan posible el
despliegue y la investigación de formaciones inconscientes.
Las masas no tienen ni madre ni padre, ni pulsiones ni deseos, así como no existen los
fantasmas colectivos de las multitudes.
Los grupos son fantasmáticos ya que la identificación es el motor de los grupos. La
resonancia fantasmática, la identificación, son aquellos motores grupales sobre los que el
psicoanálisis por las características de su objeto de estudio y los dispositivos que diseña para
revelarlo.
Sostener la tensión operante entre amenaza al Yo y soporte identificatorio.
Tal grupo pone en juego significaciones imaginarias desde las cuales algunos de sus
integrantes lo perciben como amenazante o bien como soporte.
Se naturaliza como una característica de los grupos amplios la tendencia a producir
situaciones transferenciales y contratransferenciales muy conflictivas para los coordinadores,
quienes según Anzieu “se asustan de coordinar grupos amplios”.
Grupos amplios producen, facilitando las condiciones para la producción de
significaciones imaginarias que sostienen soportes identificatorios y/o de restitución de
identidades gravemente amenazas por situaciones traumáticas.
Freud había puntualizado que en la vida psíquica del individuo el otro interviene
regularmente como modelo, sostén y adversario. Estos tres tipos de figuraciones están en
jeugo, en los colectivos humanos.
Aquellos dispositivos que sesgan hacia la figuración sostén, sin tener en cuenta la figuración
“amenaza”, produciendo generalmente procesos ilusorios grupos-institucionales que
dificultan a sus integrantes la reinserción en su comunidad.
Los descubrimientos de esta corrientes han permitido encontrar las condiciones
estructurales del sujeto inconsciente para que haga nudo.

C. El tercer momento epistémico


- Kaës: Preocupación por la articulación de lo que él llama el grupo de adentro y el

grupo de afuera, o sea grupalidad interna y grupo real.


- Anzieu: Puntualiza que el grupo, como objeto representado, es una imagen cuyos

referentes son a la vez endopsíquicos y externos; a la realidad material y social. La


representación puede ser una codificación simbólica de varios órdenes de realidad
dentro de un sistema cognoscitivo y social.
- Insuficiencia de abordajes realizados desde un solo campo disciplinario, dado los
múltiples atravesamientos de los grupos.
- Categoría de intermediario para el abordaje de la articulación de los distintos
organizadores grupales.
- Nudos teóricos grupales: Reflexionar sobre la pertinencia de enfoques

epistemológicos transdisciplinarios.
Capítulo VII: El nudo grupal
A. Lo grupal como campo de problemáticas
La cuestión de los organizadores grupales ha remitido a un tópico altamente complejo; pero
la dificultad se presenta cuando surge la necesidad de poner en juego organizadores
socioculturales, tratando de articularlos con los anteriores, si bien la categoría de
intermediario puede ofrecer algún instrumento de indagación, pareciera que la cuestión de los
organizadores se encuentra mucho más “anudada”.

La multiplicación de escenas ha hecho visible que tanto en cada una de las escenas de una
multiplicación, como en su secuencia, operan simultáneamente inscripciones muy
diversas de referentes deseantes, grupales, institucionales y sociopolíticos.
Cada escena, más allá de sus componentes expresivos, comunicativos, es generadora de
múltiples sentidos. Nunca por lo tanto se está en presencia de un solo sentido que puede
funcionar como cierre, dando cuenta de lo multiplicado. En un grupo siempre hay un plus del
acontecer.
El resaltar la singularidad del acontecimiento no implica pensar este por fuera de las
legalidades. Más bien se plantea la necesidad de abrir el pensamiento de lo grupal hacia las
lógicas pluralistas que legitiman epistemológicamente atravesamientos disciplinarios.
En cualquier grupo se producen múltiples movimientos diversos: [Link]ática, p.
identificatorios y transferenciales, juegos de roles, etc.

Si los organizadores fantasmáticos son aquellos que hacen posible que el sujeto haga nudo, y
si no se confunde el sujeto con el “autonomus ego”, ¿que otros org hacen posible que los
integrantes hagan “nudo”? ¿ cómo operan las variables institucionales para transformarse
en organizadores grupales?
Un criterio transdisciplinario supone replantear varias cuestiones. En 1er lugar, un trabajo
de elucidación crítica sobre los cuerpos teóricos involucrados, que desdibuje lo que ya se
sabe para poder desplegar la interrogación. Implica asimismo el abandono de cuerpos
nacionales hegemónicos de disciplinas “reinas”.
De esta forma los cuerpos teóricos funcionan como “cajas de herramientas” es decir,
aportan instrumentos y no sistemas conceptuales. En conexiones múltiples, locales y
plurales con otros quehaceres teóricos.
Entonces, un enfoque transdisciplinario presupone un des-disciplinar las disciplinas de objeto
discreto y seguramente en el plano del actuar, cierto desdibujamiento de los perfiles de
profesionalización.
Es pertinente distinguir los criterios epistemológicos transdisciplinarios de la “epistemología
convergente” de Riviere. Una epistemología que haga posible una “teoría del hombre entero”
(incluso en su escisión constituyente)
Los criterios transdisciplinarios se sustentan, a partir de una elucidación crítica de este tipo
de totalizaciones, buscando formas de articular lo uno y lo múltiple. Este movimiento que
propone el atravesamientos de diferentes áreas de saberes, a partir de “themas” a dilucidar,
sostiene varias y complejas implicancias. Este pluralismo no es sencillo de lograr.
Se propone pensar a los grupos, más como campos de problemáticas que como campos
intermediarios entre lo individual y lo social, o como eventuales objetos teóricos, en este
sentido es que se los enuncia como “nudos teóricos” aludiendo al desdibujamiento
disciplinario que se vuelve necesario instrumentar para su conceptualización.
Un doble movimiento, investigando en la especificidad de lo que en un grupo acontece y
trabajando el entramado de tal especificidad en inscripciones más abarcativas.
Al pensar los grupos en el atravesamiento de sus múltiples inscripciones se crean las
condiciones de posibilidad de incluirlos en campos de análisis más abarcativos. Este criterio
permite trabajar el desdibujamiento del grupo-isla ya que necesariamente remite al anclaje
institucional de los grupos. Al mismo tiempo, contribuye a desmarcar la antinomia ind vs
sociedad en tanto implica significantes sociales operando, no como efecto de influencia sobre
el individuo, sino como fundantes del sujeto.

B. Un número numerable de personas (cuerpos discernibles)


La identificación en su doble dimensión constitutiva es base libidinal del lazo colectivo como
de la fundación del sujeto. Esto permitió elucidar las condiciones por las que el sujeto hace
masa: aquello que no puede dejar de hacer por el hecho de ser sujeto.
Pero los agrupamientos que aquí interesan tienen la particularidad de producirse entre un
número numerable de personas.
En estos grupos, el carácter numerable introduce peculiaridades de los procesos
identificatorios. Algo hace nudo. La distribución circular del dispositivo opera efectos más
allá de lo espacial. Esta situación particular genera condiciones de “mirada”; mirada que
desliza entre las tensiones del reconocimiento o del desconocimiento, de la amenaza o el
sostén; juegos de mirada que desencadenaran resonancias fantasmáticas y harán posibles o
no, procesos identificatorios y transferenciales.
Esta característica, establece las condiciones para la organización de redes identificatorias y
transferenciales. Tal peculiaridad identificatoria en red hace del pequeño grupo un nudo.
Nudo que se constituye en las alternancias de enlaces y desenlaces de subjetividades. Se
propician anudamientos y desanudamientos.

¿Con qué, con quién, cómo, se produce un enlace identificatorio?


No es el con quién, sino él con que. ¿Con qué singularidad de algún rasgo de ese personaje se
juega un enlace? con aquel rasgo que resuena por similar u opuesto, complementario o
suplementario: con aquella posición que es motivo de repetición.
Resonancia fantasmática, condición estructural para que el sujeto haga nudo. Fantasma;
escena donde repite una posición insistente. Repetición recreada en el espacio grupal.

¿Qué ocurre cuando un número numerable de personas hace nudo? Se producen redes de
procesos identificatorios y transferenciales propios y únicos de ese grupo, dicha red
constituye una primera formación grupal.
Un grupo inventa sus formaciones, es decir inventa las formas o figuras de sus
significaciones imaginarias. Estas sostienen la tensión de inventarse en su singularidad y en
su atravesamiento socio-histórico-institucional.
Cada grupo construye sus ilusiones, mitos y utopías, se construye en un doble
movimiento: aquel por el que se despliegan los atravesamientos
socio-histórico-institucionales y aquel de su singularidad como pequeño colectivo; tales
construcciones son únicas e irrepetibles de cada grupo.
Estas significaciones imaginarias que los grupos producen, necesitan de la llamada
“resonancia fantasmática” y los procesos identificatorios.
Los mitos grupales suelen ser elaboraciones noveladas de su origen, el por que de su
existencia, su momento de fundación real: y junto con las utopías (el por qué o para que ha
nacido) forman la novela grupal propia de ese grupo.
Podría decirse que los mitos grupales son significaciones imaginarias que un grupo
constituye, al dar cuenta de su origen novelado, imbricados con las utopías del grupo y
apoyados en la historia real de tal conjunto de personas.
El componente histórico opera aquí en diferentes niveles.
En síntesis, las significaciones imaginarias grupales, operan como cristalizaciones o
puntos de condensación en la producción de múltiples sentidos, constituyendo el camino
obligado por donde los flujos productivos del grupo transitan la construcción de su historia.
El pensar ilusiones, mitos y utopías como algo común - plus grupal- no exime de analizar las
diversas formas de afectación de cada integrante particular en tales invenciones colectivas.
Nada de lo común es homogéneo. El algo común no significa subjetividades homogéneas.
Al mismo tiempo, resaltar la singularidad no implica invisibilizar las producciones colectivas.
El desafío insiste: sostener la tensión singular-colectivo.

El término imaginario. En PSA: imagen de, especular.


Castoriadis se pregunta, ¿qué mantiene unida a una sociedad?¿que lleva a su transformación?
Con el término imaginario social alude al conjunto de significaciones por las cuales un
colectivo, una sociedad, un grupo, se instituye como tal, para ello no solo debe inventar sus
formas de relación social y sus modos de contrato, sino también sus figuraciones subjetivas.
Constituye sus universos de significaciones imaginarias que operan como organizadores
de sentido de cada época del social-histórico. establece lo permitido y lo no prohibido, lo
valorado y lo devaluado, lo bueno y lo malo, lo bello y lo feo, lo legítimo o ilegítimo, se
acuerdan consensos y sancionan disensos.
Hace la distinción de imaginario radical e imaginario efectivo (o lo imaginado).
AGREGAR
Afirma este autor, que las significaciones imaginarias sociales hacen las cosas ser tales cosas,
las coloca siendo aquello que son. De tal forma lo imaginario se vuelve “más real que lo real”
Distingue en el social-histórico un orden de determinaciones y un orden de significaciones.
Es en este último donde se sitúa su noción de imaginario social.

Lo ilusorio ya no será únicamente mera ficción a des-ilusionar, sino que también será la
dimensión desde donde se producen las significaciones imaginarias que
organizan-desorganizan tal colectivo. Habrá que distinguir los movimientos transgresivos de
los flujos transformadores.
La distinción entre una dimensión imaginaria especular y otra social, permite -a su vez- no
restringir lo imaginario a la indagación de los juegos especulares de grupo.
C. La relación texto-contexto grupal
¿Cómo puede pensarse la articulación entre todo aquello que sucede en el grupo y el
acontecer social en que tales actividades se desarrollan? La preocupacion de Kaes.
Podrá observarse cómo la división entre texto y contexto se vuelve cada vez más difícil de
delimitar.
En este sentido, el llamado contexto es, en rigor, texto del grupo; es decir que no hay una
realidad externa que produce mayores o menores efectos de influencias sobre los
acontecimientos grupales, sino que tal realidad es parte del propio texto grupal, en sus
diversas modalizaciones; es por ende, fundante de cada grupo, más que escenografía, drama
grupal.
Es necesario realizar algunas acotaciones respecto al término “texto”, La palabra con-texto
alude a aquello que va con el texto, que lo rodea, ahora bien, ¿que sería el texto grupal?
En primer lugar, el uso aquí dado no se circunscribe a su sentido verbal escrito¿Que son esos
textos en un grupo? Se hace referencia a las formas propias que el grupo construye
desmarcando el término texto de su connotación estrictamente lingüística y rescatando su
sentido más amplio, aquel que lo refiere a su productividad. Se quiere resaltar, en lo que en
un grupo acontece, las formas propias que un grupo produce.
El texto grupal tiene un poder generador de sentidos. Inagotables. El texto mismo es un
permanente generador de sentidos, que en virtud de sus atravesamientos, se inscribe en
múltiples significaciones.
La secuencia de escenas se ubica más allá de un nivel expresivo comunicacional, produce,
genera, dispara, inventa, diversos sentidos.
Así, la intervención interpretante, lejos de constituir una unidad cerrada, lejos de la
intención de encontrar el sentido, puntua; esto es, marca algún punto de la red de sus
producciones simbólico imaginarias; momento de una secuencia, finalizacion y principio
plurivalente donde las unidades generadoras de sentido se hacen, se envuelven y se deshacen
continuamente. En este movimiento, no descubre sino que crea las condiciones para que
otros sentidos puedan ser enunciados.
Intenta desdibujar el adentro y el afuera grupal, en tanto entidades sustancializadas y
pensadas en pares de opuestos; es refutando este criterio antinómico que se afirma que el
contexto es texto grupal y que el texto, a su vez, es generador de múltiples sentidos.
Los nudos grupales pensados como complejos entramados de múltiples inscripciones.
Nudo. Múltiples hilos de diferentes colores e intensidades lo constituyen: deseantes,
históricos, institucionales, económicos, sociales, ideológicos, etc. Pero lo registrable no son
los hilos sino el nudo. Todo está ahí latiendo.

D. Latencia grupal
Lo que no existe in-siste.
Insiste para existir.

Todo está ahí latiendo. Es frecuente pensar lo latente como lo que está debajo, en las
profundidades, lo oculto, y de tan oculto verdadero. Desde tal perspectiva la función de la
intervención interpretante es llevar a la superficie -ilusional- las verdades que emergen de las
profundidades. Como puede observarse se construye una particular correspondencia entre lo
oculto y lo verdadero.
Se intenta reflexionar esta cuestión desde otro lugar. Pensar lo latente como lo que late
-ahí- todo el tiempo, insistiendo en la escena grupal; una latencia en los pliegues de la
superficie más que en las profundidades. Se hace necesario re-significar los términos
profundidad y superficie. “Lo más profundo es la piel” decía Valery.

¿cómo delimitar ahora arriba-abajo y adentro-afuera? Todo ahí, latiendo-insistiendo en los


pliegues de la superficie del nudo grupal.
La insistencia de lo discontinuo, es lo que permite detectar los puntos de condensación,
los pliegues, los intersticios de la misma superficie.
El acontecimiento ya no como expresión o representación de una estructura subyacente, sino
como producción de múltiples sentidos y algunos sinsentidos; anudando y desanudando
inscripciones deseantes, económicas, sociales, institucionales.

¿Por qué pensar lo manifiesto y lo latente como opuestos?¿Tributos de una ontología


platónica que ya encuentra su revisión?
Revisar un contenido manifiesto del eterno retorno que desde el platonismo significa
organizador del Caos; eterno retorno del devenir loco, destinado a copiar lo eterno.

M. Foucault: “Es importante no hacer con el acontecimiento lo que se ha hecho con la


estructura. No se trata de colocar todo en un mismo plano, que sería el del acontecimiento,
sino de considerar detenidamente que existe toda una estratificación de tipos de
acontecimientos diferentes, que no tienen ni la misma importancia ni la misma capacidad de
producir efectos”.
Todo está ahí latiendo. Pero, no todo acontecer cobra igual grado de visibilidad, ni toma
forma de enunciado; tampoco sus insistencias son registradas por todos los integrantes de la
misma manera.
Entonces, se trata de poder pensar los juegos de múltiples marcas, no referir a lo incausado,
sino a la coexistencia de cuasi-causas.

E. El lugar del coordinador


Aquello que circula en el plano discursivo, gestual, psicodramático, los silencios, la
organización de los espacios y tiempos grupales, etc, suele ser interpretado desde una
particular teoría de la lectura por la cual los acontecimientos grupales serán expresión de un
sentido oculto, profundo, que la interpretación debe develar y en ese acto llevado a la
superficie. Está en juego ahí una teoría de la representación.
El acontecimiento no representa ni expresa; está todo ahí, en tal inmediatez que suele
volverse invisible. El coordinador sólo podrá puntuar algún sentido, una rareza,
resaltar una paradoja, indicar alguna insistencia y ya no será quien descubra la verdad
de lo que en el grupo acontece.
Ha estado ahí todo el tiempo, late, insiste, y aun muchas veces su presencia permanece
denegada. Esto sin duda redefine un cierto lugar de “poder” del coordinador.

Los requisitos para tal descentramiento del coordinador fueron aportados por Bauleo cuando
a las ya establecidas condiciones de neutralidad que el dispositivo analitico habia aportado
acentua la exigencia hacia el coordinador en la devolución de los liderazgos, de la no
apropiación de las producciones grupales por parte de este y la elaboración desde el momento
mismo de la formación del grupo, de su pérdida.
Ellos laten-insisten en los textos grupales; el coordinador desde su implicación -y no fuera-
solo registra algunos. La renuncia al saber de la certeza.
La intervención interpretante al puntuar algunos de ellos intenta evitar el cierre-obturación
que toda evidencia de verdad produce. De esta forma la coordinación hace posible
aperturas a nuevas producciones de sentido.

El coordinador no es el poseedor de una verdad oculta, sino alguien interrogador de lo


obvio, provocador-disparador y no propietario de las producciones colectivas; alguien
que más que ordenar el caos del eterno retorno, busca aquella posición que facilite la
capacidad imaginante singular-colectivo.

F. La dimensión institucional de los grupos.


¿Qué tan particular relación de texto y contexto es privativa de situaciones sociales límite o,
por el contrario, es una constante del funcionamiento de los grupos? Ligado a la realidad
“exterior” del grupo.
Se presenta la necesidad de reflexionar sobre las formas permanentes de relación entre lo
grupal y lo social. Una de ellas es, sin duda, la dimensión institucional.
Las mismas, tienden a normativizar el tipo de enunciados que es pertinente en cada una de
ellas autorizando algunos y excluyendo otros. En ese sentido una institución es una red
simbólica socialmente sancionada en la que se articula junto a su componente funcional un
componente imaginario.
Desde esta noción de institución, puede pensarse a los grupos desplegándose en lo imaginario
institucional donde inscriben sus prácticas, lo imaginario institucional tanto puede promover
como dificultar las actividades de grupo.

Ejemplo: el hecho de agruparse en círculos.


Estas significación imaginaria de “panóptico grupal”, si bien esperable en instituciones
disciplinarias, no deja de tomar por sorpresa a coordinadores de formación grupalista clínica.
Se encuentran allí contrastadas dos dimensiones diferentes del referente institucional. En el
grupalismo se sostiene la intención de favorecer determinado tipo de enlaces-desenlaces de
las subjetividades. Sin embargo, para los alumnos es un eventual propósito de vigilancia y
control.
El imaginario institucional puede promover o incentivar la producción grupal.

La dimensión institucional trasciende los edificios. En tanto red simbólica que articula
componentes funcionales e imaginarios, su presencia en los grupos puede tener diferentes
grados de visibilidad o invisibilidad.
Coordinación y sistema de reglas operan como disparadores de lo imaginario y crean algunas
de las condiciones necesarias para que ese grupo comience a diseñar sus propias formaciones
grupales.
El coordinador suele ser investido como el representante de las instituciones en el grupo.
La coordinación soporta tambien alli no solo los movimientos transferenciales clásicamente
estudiados por el PSA, sino también toda suerte de transferencias institucionales,
Las instituciones forman parte de las redes del poder social. En circuitos macro o micro,
la institución constituye un factor de integración donde las relaciones de fuerza se articulan
en formas: formas de visibilidad como aparatos institucionales y formas de enunciabilidad,
como sus reglas. La institución será un lugar donde el ejercicio del poder es condición de
posibilidad de un saber y donde el ejercicio del saber se convierte en instrumento de poder, es
un lugar de encuentro entre estratos y estrategias.
La inscripción institucional de los grupos constituye, su impensado, lo negativo, lo invisible,
su inconsciente. En cada grupo, la combinatoria de sus diferentes inscripciones producirá un
nudo propio singular irreductible.
Se pretende inscribir lo grupal en lo institucional sin perder lo específico de la grupalidad. Al
mismo tiempo, tomar como vector de análisis la dimensión institucional. Se piensa más bien
en un movimiento tal, donde grupo e institución se significan y resignifican y permanecen.
En síntesis, un grupo se inscribe en un sistema institucional dado, de la misma manera que
la institución solo vive en los grupos humanos que la constituyen.

G. Algunos impensables
Las normas de funcionamiento, la coordinación y el contrato son indicadores del sistema
simbólico-institucional en el que se inscribe un grupo; este sistema opera en sentido
explícito-funcional.
Normas de funcionamiento: No solo permiten al grupo organizarse, sino que tienen efectos
implícitos que laten-insisten, produciendo significaciones imaginarias donde se atraviesan
diversas inscripciones (identificatorias, transferenciales, transgresivas, ideológicas, etc).
Cuando una coordinadora explicita las normas de funcionamiento, crea las condiciones
operativas mínimas que disponen la posibilidad de organizar el funcionamiento futuro del
grupo. Pero junto a estas normas se disparan otros efectos muchas veces implícitos, que
producen significaciones imaginarias donde se atraviesan diversas inscripciones. Coexisten
posicionamientos singulares, pero con el tiempo, algunas impresiones pueden cobrar cierto
grado de generalidad, lo cual no suprime las particularidades; esto no significa una
homogeneización de posicionamientos, sino que sugiere que se han puesto en juego dentro
del grupo actos de nominación, procesos de producción y apropiación de sentidos,
metaforización, etc. El colectivo crea las condiciones para los pliegues y despliegues de sus
acciones, sus relaciones y sus afectaciones; sus invenciones y sus políticas, sus consensos y
sus disensos

Teoría y acción política en el pensamiento de Cornelius Castoriadis


(2003)
1. Teoria vs elucidación
Castoriadis, propone entre otras tareas, la de repensar los modos de ser y de conocer que se
ponen en juego a la hora de construir teorías políticas.
Acostumbrados a manejarnos en el “mundo platónico de las esencias”, los filósofos solemos
ser reconocidos en el imaginario social como una “especie” que se ocupa fundamentalmente
de “lo universal”.
Castoriadis, como Platón, es griego, sin embargo, reconoce a la filosofía no por el dominio de
objetos que le preocupan (los conceptos) sino por el modo de proceder (la interrogación
ilimitada). Así, lo que distingue a la filosofía, no es un tipo de respuesta, sino su modo de
interrogar. En Castoriadis, la filosofía es definida como “la actividad autorreflexiva del
pensamiento”.
Para él, como para Kant, la filosofía es una actividad eminentemente crítica, es decir,
preparada para la discusión y para la refutación. La filosofía necesita de una “historia crítica”
que implique el esfuerzo más laborioso y más “desinteresado” de comprender las obras de los
filósofos que signaron el pensamiento occidental. Asimismo, una vigilancia continua.

De este modo, para Castoriadis, el nacimiento de la filosofía está articulado a un proyecto: el


proyecto de autonomía individual y social que naciera en la antigua Grecia junto con la
“invención” de la democracia. El ser se preguntaba: ¿Qué leyes debemos tener? y en que los
filósofos se preguntan: ¿Qué debemos pensar?

La filosofía y la política nacen juntas y de la mano de un proyecto de renovación radical del


orden social y del orden representativo.

¿Cómo podemos orientarnos en la historia y en la política?


es necesario discutir los presupuestos ontológicos y epistemológicos aceptados por la
filosofía tradicional, y desprenderse del conjunto de categorías absolutas y universales que
impiden la construcción de una lógica otra que se ponga a la base de un proyecto de
reinstitución “total” de la sociedad. El hecho de “pensar de otro modo” el dominio
histórico-social donde se inscribe nuestra práctica, y además ponen en cuestión las modos
instituidos de “hacer la historia”.
Castoriadis propone entonces el desafío de repensar o de resignificar el campo
histórico-social como lugar donde se emplazan las prácticas humanas, a la luz ya no de una
“teoría acabada y completa”, sino a partir de lo que él llama una “elucidación”, que se
presenta solamente como una tentativa (la filosofía es siempre una pretensión, y en eso
consiste su especificidad) de comprender el mundo, las cosas, los hombres y los
acontecimientos históricos.
Para Castoriadis, la “elucidación” es el trabajo mediante el cual los hombres intentan pensar
lo que hacen y saber lo que piensan, es un modo histórico de la representación del mundo
–natural y humano- siempre incierto y provisorio.

2. Lo Mismo y lo Otro.
Siguiendo con la reflexión de Castoriadis acerca de “lo histórico-social”, puede decirse que,
en general, hay al menos dos formas de abordar la cuestión de la historia y de la política
asociada a ella.
- pensamiento de la identidad: habla del predominio de la lógica identitaria o de la
lógica ensídica, existe esa lógica identitaria cuando “pensamos la historia” bajo las
categorías de la “finalidad”, de la “causalidad” o de la “implicación lógica.
- pensamiento que reconoce la alteridad: Según el esquema de esta última, los
acontecimientos pueden deducirse los unos de los otros mediante la aplicación de
leyes “universales” o simplemente “generales".

A mi entender, el problema fundamental que plantea un pensamiento sobre la historia, es


aquel de la oposición entre “lo Mismo” y “lo Otro”.
En los dos casos, se trata de una identidad originaria que se despliega y se enriquece cada
vez. Los acontecimientos sucesivos, no son más que la manifestación de lo Mismo que se
despliega en la Historia.
El tercer esquema, el de la finalidad, consiste en pensar la historia de las sociedades y su
historicidad, en relación a un “fin”. De este modo, sólo los acontecimientos que acompañan
al cumplimiento del “fin de la historia” son dignos de entrar en la Historia.
El resultado de estas tres operaciones es, para Castoriadis, la supresión de la ocurrencia de la
historicidad efectiva en el mundo histórico-social, y su correlato, la denegación del modo de
ser “propio” de lo histórico-social.
Desde la perspectiva de Castoriadis, cuando se trata de “pensar la historia”, resulta ineludible
discutir y desarrollar “consideraciones filosóficas”.
En efecto, hablar de “historia”, implica hablar del “mundo histórico”, del “mundo humano”
que tiene su propio “modo de ser”. Y es justamente, a su entender, este “modo de ser propio
del mundo histórico”, aquello que la “consideración pensante de la historia” (parafraseando a
Hegel) no ha desarrollado seriamente . Por otra parte, “pensar la historia” implica pensar de
cierta manera la “temporalidad” de los procesos puesta en juego.

Hacer filosofía, hacer política hoy, en un mundo “desencantado” donde el avance de la


insignificancia y el conformismo, la atrofia del conflicto y de la duda amenaza el proyecto de
constituir sociedades autónomas, es el mayor desafío que nos hace Castoriadis.
3. Ilusiones de identidad
Entendida como “modo de pensar” el ser de lo social, la lógica establece esquemas
conceptuales que permiten analizar la dinámica de las relaciones sociales, su temporalidad y
su historicidad. Hasta ahora, según Castoriadis, la filosofía política en general ha estado
“envenenada” por la idea de que existe un “orden total y racional” del mundo, un orden
ligado a la “verdadera realidad”, orden que le teme al desorden, al caos y a la indeterminación
que constituye el “mundo propiamente humano” . Renovar las categorías teóricas que
acompañan a la renovación de las prácticas, es un trabajo que nos queda por hacer.
tesis ontológicas:
- El ser es caos
- El ser está esencialmente, por-ser.
el hombre vive en un mundo que no está perfectamente ordenado ni está sometido a leyes
absolutamente plenas de sentido.
Si la filosofía implica una interrogación indefinida acerca de “lo que es verdad”, esto es
posible porque el universo no tiene un único sentido. Y la historia del pensamiento y de las
ciencias nos muestran cada vez que la unicidad del saber no es más que una “ilusión”.

Pero, en la medida en que no dejemos de interrogarnos por la verdad o por la justicia, eso
quiere decir que el cosmos, lejos de ser un “lugar natural” donde las cosas –incluido el
hombre mismo- encuentran su lugar o el resultado de la acción reflexiva de la divinidad,
es mas bien un “orden instituido” de sentido donde las cosas, los hombres, la naturaleza,
lo real y lo irreal son definidos cada vez.
Para Castoriadis, la institución de la sociedad y las significaciones imaginarias que la animan
son creadoras de un “mundo de significaciones” que permiten dar sentido y regularidad a
aquello que, en el comienzo, no es más que un “caos”, un abismo. El mundo propiamente
“humano” es, entonces, el resultado de una acción instituyente –del imaginario radical y del
imaginario social- de un sentido que no está dado de entrada ni garantizado por una entidad
cualquiera.
El mundo humano, lejos de quedar “plenamente determinado” de una vez y para siempre, no
deja de ser significado y resignificado, creado y recreado, a partir de la institución (en sentido
fuerte) de representaciones imaginarias sociales que actúan como principios de pensamiento,
de acción y de valoración de las prácticas humanas.
Es entonces la institución misma de “lo social” la que dota de significación a aquello que no
tenía un sentido previamente. Aunque todos los acontecimientos adquieren, en el “conjunto”
de la sociedad, un emplazamiento propio, eso no compensa el caos originario que siempre
amenaza la “clausura” de la representación instituida del mundo. Querer superar el “caos”
originario, el abismo, o lo “sin fondo” sobre el que se organiza el mundo humano, no es
más que una tentativa de olvidar –o de denegar- la falta de origen.

4. De la temporalidad
A su entender, es necesario resituar la problemática del tiempo, pero no como en el caso de
Heidegger, a fin de “superar” la antigua ontología, sino para poder “pensar de otro modo” lo
histórico-social y las consecuencias políticas que de ello se derivan.
Castoriadis considera que aquello que se expresa en la tematización acerca del ser propia de
la ontología heredada, no es otra cosa que la imposibilidad de “pensar verdaderamente el
tiempo”.
Por lo tanto, es necesario desembarazarse del pensamiento del “ser” como “ser determinado”,
para hacerle lugar al “tiempo”.

Así, cuando la institución imaginaria de la sociedad recubre la “falta” de sentido del mundo,
no puede ocultar completamente el caos. El caos retorna siempre bajo la figura del tiempo y
de la historia. La historia, para Castoriadis, no comprende solamente a la “historia hecha”,
sino a la “historia que se hace” y, más aún, a la “historia que nos queda por hacer”.
Según Castoriadis, el tiempo es justamente aquello que nos muestra la emergencia de “lo
otro”. Castoriadis nos invita entonces a pensar en ese “otro” que ha sido olvidado, pero sólo
nos marca un sendero. Para Castoriadis, sólo hay tiempo e historia porque hay “emergencia
de lo otro”, de aquello que no estaba dado de ningún modo y que no se deriva lógicamente
de eso “dado".
Para Castoriadis, decir que una figura es “otra” con relación a una figura anterior, significa
que no ha podido “preverse” de antemano su emergencia ni su presentación. La emergencia
de lo otro, de lo novedoso, de lo inesperado, es la única manera de dar cuenta de la institución
imaginaria (creación) de la sociedad. Cada significación imaginaria social es “otra” en la
medida en que instituye nuevas formas de pensamiento, de valoración y de acción social.
Ahora bien, si creemos que la acción política pertenece no al “orden del saber”, sino al
“orden del hacer”, ella debe ser incluida en el campo del acontecimiento inesperado. una
invitación a la acción instituyente de nuevas significaciones y de nuevas prácticas.
Pensar la historia implica justamente “hacerse cargo” de las fisuras producidas por la acción
instituyente de nuevas significaciones, allí donde se afirma la subjetividad y su “imaginario
radical”. De esta manera, la historia deviene aquello que no puede ser dicho a priori, sino
aquello que debe ser escrito por los actores vivientes y reflexionando a posteriori

Romero - GRUPO, Objeto y teoría TOMO I (1987)

INTRODUCCIÓN:
Necesidad de diferenciar: hecho, experiencia, noción y concepto de grupo.

El grupo como hecho se refiere a la existencia del grupo como situación real, o los grupos
reales, concretos, en los cuales todos participamos. En este plano del hecho grupal en el que
vivimos en los grupos sin tomar conciencia de las leyes que determinan su funcionamiento
interno.

A partir de la experiencia concreta en estos “grupos reales” se va produciendo un cierto nivel


de cc, alguna idea, una concepción ideológica acerca de lo que es un grupo. De estas
representaciones prcc y espontáneas resulta una “noción” de grupo, noción que se refiere al
reconocimiento del grupo como conjunto, donde lo que acontece es visto por los
integrantes como resultado de lo tratado con otros, reconociéndose la experiencia grupal
como una experiencia distinta. Tenemos, al grupo real, el hecho concreto con sus propias
leyes y funcionamiento, y por otro lado la representación - fantasía cc y/o icc - y la
noción - ideológica - respecto del grupo en el cual estamos inmersos.

Para Anzieu dichas representaciones espontáneas que cada uno tiene del grupo son
representaciones imaginarias, fantásticas que inciden sobre la dinámica grupal.

El problema epistemológico: hace falta una teoría unificada para comprender el pequeño
grupo, que permita acercarnos al grupo.

Pontalis: ¿que ha orientado el saber concerniente a los pequeños grupos?

CAPÍTULO III: “El grupo como objeto teórico”

Los grupos humanos cumplen tres funciones básicas:


a) son un campo de aprendizaje de roles para sus miembros
b) permiten que este aprendizaje se realice en una atmósfera en que las ansiedades
propias del proceso de aprendizaje se reduzcan o controlen implícita o explícitamente
c) En la medida en que ofrecen una situación de aprendizaje de roles en una atmósfera
emocional adecuada, los mismos se transforman en el ámbito socializador por
excelencia.

Los grupos son esencialmente, un mecanismo de socialización y uno de los elementos


principales de la organización social. Además, todo pequeño grupo cumple una importante
función mediadora entre el individuo y la sociedad.

3.1 Del hecho a la noción de grupo, y de esta al concepto de grupo como objeto de
estudio.

Siguiendo a Sprott, un grupo es “una pluralidad de individuos que interactúan entre sí en un


contexto espacio-temporal más de lo que interactúan con cualquier otra persona”. Toda
interacción que se hace recurrente genera, a la larga, expectativas. Expectativas de roles que
surgen por conductas repetidas que se espera que continúen apareciendo, si no se satisfacen
dichas expectativas se genera frustración. A efectos de convalidar que la conducta
esperada se cumpla aparecen entonces las normas grupales, normas que pueden tener un
carácter explícito o implícito.
Dos hechos:
El primero, que toda norma emerge de la interacción del grupo. Las normas son marcos de
expectaciones del roles.
EL segundo, las normas conforman marcos de referencia que poseen un doble carácter,
valorativo y comparativo. Valorativo porque son fuentes de valores y en tal medida
orientaciones de acción; comparativo porque suministran una estructura con respecto a la cual
el individuo se evalúa a sí mismo en relación a los demás componentes y su endogrupo en
relación a otros exogrupos.
Cabe concluir, que las normas grupales se constituyen también en medidas de estima.

Multipertenencia: un individuo puede ser miembro de varios grupos al mismo tiempo


(familia, trabajo, amigos) pero interactuar solo en uno a la vez.

Smith
Define al grupo como “Unidad que existe en un número plural de individuos, que poseen una
percepción colectiva de su unidad y el poder de actuar de modo unitario hacia el ambiente”
Se toca un elemento que no aparecía en la definición anterior: las metas u objetivos del
grupo, metas que responden siempre a una o varias necesidades de sus integrantes,
necesidades que deben, así como las normas, las metas pueden tener un carácter manifiesto o
no, implícito o latente.

El criterio interaccional
Un grupo sería un conjunto de individuos en interacción regulada por normas establecidas,
en un espacio y tiempo dados, y que poseen un objetivo en común que responde a
necesidades compartidas; dicho objetivo implica la posibilidad de poder operar sobre el
ambiente externo o interno del grupo mismo.

El criterio intersubjetivo
Un grupo es un conjunto de individuos y en tal medida, de subjetividades. Por ende, además
del c. interaccional se agrega un criterio “intersubjetivo”, psicosocial: los miembros del grupo
deben definirse como tales. Este criterio de “autodefinición de pertenencia” implica que los
miembros comparten un sentimiento de lealtad hacia al grupo y expectativas comunes
respecto de la forma de interacción permitida.
Criterio que se complementa por uno de “alteró-definición de existencia”: no solo los
miembros del grupo deben definirse a sí mismos y a los otros miembros como tales sino que,
a su vez, deben ser definidos como integrantes de un grupo, es decir, por aquellos que no
pertenecen a dicho grupo ((el afuera)).

La tradición psicoanalítica aportó una nueva perspectiva al criterio intersubjetivo,


poniendo énfasis en los conceptos de identificación, regresión, aspectos icc de la
conducta e interjuego grupal de los mecanismos defensivos. Así, para Freud dos o más
personas constituyen un grupo psicológico si han establecido el mismo objeto-prototipo de
identificación (líder o ideal) en su ideal del yo y en consecuencia, se han identificado entre sí.

Con respecto al objetivo en común del grupo y las interrogantes que surgen para aclarar el
concepto.
Según Sartre nos encontramos frente a una serie, porque se trata de un conjunto de sujetos
con un objetivo “en común” pero carentes de “un objetivo común”. Cuando un objetivo en
común se transforma en un objetivo común - compartido - se pasa de la serie al grupo. La
serie se transforma en grupo porque existe la conciencia de la necesidad común y compartida.
Este proceso va a ser uno de los configuradores del grupo, el objetivo común que va a
responder a la conciencia de necesidad compartida.

Todo grupo se constituye en un proceso de cambio que se está produciendo en la realidad


histórico-social y esto hace a la inevitable operacionabilidad que todo grupo posee o ejerce
sobre un campo (interno o externo) Operacionabilidad relacionado con los aspectos
intersubjetivos (la auto y altero definición de pertenencia) estos aspectos van a permitir
que las personas posean una visión de sí mismos como totalidad y más adelante veremos
que existirá un grupo alli donde encontremos esta “representacion de grupo” entre sus
integrantes y, en consecuencia, una identidad grupal, identidad que facilitara la
identidad individual, por un lado y la posibilidad de operar de modo unitario sobre el
ambiente, por otro; identidad posibilitada, a su vez, por los procesos de identificación
señalados por la tradición psicoanalítica.
Así, la ideología será producto generado por el grupo, y su interacción y que orientara la
interacción del grupo orientando su operacionalibilidad. Es un producto grupal que, a su vez
produce al grupo dialécticamente, en una relación dialéctica como la que existe entre el
miembro y el grupo, que son recíproca y simultáneamente significantes y significados el uno
y el otro.

Todo grupo no solo opera sobre el campo, sino que “modifica a” o “produce a” y también “es
modificado por” o “es producido por” sus integrantes. Por eso Sartre decía que “el grupo no
es” es decir, que no se trata “no es” sino un proceso en marcha dialéctica.

El criterio intrasubjetivo
Existe “grupo” donde y cuando encontramos “representación de grupo” concepto
proveniente del PSA.
El concepto de “yo “ freudiano: La concepción del yo y la génesis del mismo.
Aquí el concepto de yo está equiparado al de función. Más adelante, siguiendo propuestas de
Anzieu estos conceptos permitirán aplicar al grupo la caracterización del objeto transicional
expuesto por Winnicott (pregunta de examen). +
En 1914 (Narcisismo) el yo es definido como el resultado de identificaciones que conducen a
la formación, dentro de la persona, de un objeto de amor cargado por el “ello”. El yo se ha
transformado en un objeto, una imagen, un vestigio de identificaciones, de identificaciones
pasadas, una representación. Este yo-representación del narcisismo no coincide con el yo
función que inhibe pulsiones y controla la motricidad. (LEER NARCISISMO)
Pero, en tanto representación, la unidad del “yo” no es nada más que ilusoria: se trata de una
aspiración a la cual tiende. Pero, si el yo constitutivamente está escindido, si el
yo-representación engaña al sujeto respecto de quien es el porqué la representación “oficial”
de si supone una alienación básica con respecto al ser ¿qué podemos esperar entonces del
grupo? ¿Cabe afirmar su existencia como hecho?
Pero así como el yo es objeto de catectizaciones narcisistas y se configura
imaginariamente como unidad a partir de las mismas, postuló que el grupo emerge
como tal unidad ilusoria en cuanto constituye como “grupo-representación”, y que esto
ocurre cuando el agregado de individuos es catectizado narcisisticamente por cada uno
de los sujetos que lo componen. El “grupo” es tal en el sujeto-soporte (miembro) en
cuanto este catectizada libidinalmente al agregado, y es a partir de ese momento que el
grupo, producto producido imaginariamente por sus sujetos soportes - constituyentes y
constituidos dialécticamente - produce efectos reales como tal unidad.

catexis: Concepto económico, la catexis hace que cierta energía psíquica se halle unida a una
representación o grupo de representaciones, una parte del cuerpo, un objeto, etcétera.

El grupo como objeto de representaciones. Las representaciones del grupo operan como
organizadoras de las relaciones intersubjetivas y refieren la eficacia de las mismas a una
doble articulación: por un lado como organizadores psíquicos (la imagen del cuerpo, la
resonancia del fantasma ind, la fantasmática originaria, los complejos familiares, las imagos,
etc) Así, Kaes estudia al grupo como objeto de representaciones (en la imagen publicitaria,
en retratos de grupo, obras culturales, dibujo de grupo, etc) concluyendo que el grupo
constituye un soporte privilegiado de la representación de la relación más primitiva con un
conjunto organizado de objetos psíquicos.

Freud: “la pulsión social acaso no sea originaria e irreductible, y que los comienzos de sus
formaciones deben hallarse en un círculo estrecho, como el de la familia”:

Las representaciones del grupo se construyen a partir de las experiencias infantiles. cuyas
formulaciones psíquicas más rudimentarias se elaboraron en el trabajo del fantasma y en las
teorías sexuales infantiles, estas primeras representaciones psíquicas de la realidad
externa e interna rigen la representación de grupo.
El estudio de las representaciones sólo es posible con la condición de efectuar el paso del
objeto interno a su representación. Para captarlo como objeto de representación, el grupo
debe haberse constituido como objeto interno; el grupo representado contiene entonces
aspectos de similitud con su prototipo icc, pero también aspectos de diferencia.

EJEMPLO: al mirar fotos viejas los hijos pequeños suelen preguntar “¿dónde estaba yo en
ese momento?”

Un grupo únicamente puede ser tomado como objeto de representaciones si y sólo si


pre-existe una representación de objeto: dicha representación que ha sido precursora;
representación de grupo en cuanto objeto unitario, representación ilusoria;
representación, en fin, icc y que sustenta a cualquier grupo en cuanto objeto de
representaciones.
La familia de origen se encuentra representada, en el niño como una ilusoria totalidad
unitaria, ucrónica y utópica. Representación precursora de todas aquellas posteriores
-también ilusorias- de grupo en cuanto objeto unitario.

El objeto representado es una imagen, resultado de un trabajo psíquico de representación


de lo que tanto en el tiempo como en el espacio, en adelante cristalizado por la imagen, le ha
faltado al sujeto. Imagen que aparece en posición mediadora entre el sujeto y el objeto, el
pasado y el porvenir, lo concreto y lo abstracto, lo icc y lo cc. Imagen que es así soporte de
una búsqueda incesante: la de encontrar el objeto del deseo en el mundo exterior.
Representación ilusoria de una totalidad unitaria remitente a sucesivos momentos de un
proceso evolutivo en la construcción de “mi familia” de la niñez ucrónica y utópica.
Momentos que re-encontraremos -modificados- como progresiva construcción
-catectización narcisista mediante - en cualquier grupo del “aquí y ahora”.

El grupo como objeto de estudio


La articulación de estos tres criterios permite superar la antinomia
“elementarismo-totalitarismo” y definir un objeto de estudio. El fenómeno grupal “existe”, es
denominado “hecho” y “acontecimientos” grupal y es observable en sus efectos sólo cuando
y sólo si se conjugan los tres criterios enunciados.
La combinación de criterios nos traza una cierta frontera delimitadora de aquello que los
grupos, en cuanto objeto de estudio, son.

Al modificarse el número de miembros se modifica la interacción endogrupal y al


modificarse la situación espacio-temporal del grupo se modifica, también, necesariamente, su
interacción.

Todo grupo posee una estructura y una dinámica. No existe grupo que carezca de una
configuración dada, de una estructura ( y muy especialmente de una estructura de liderazgo y
comunicación).
Estructura: “una malla de relaciones entre elementos o entre procesos elementales. Donde
quiera que se reúna en forma sistemática distintos elementos formando un todo coherente
aparecen estructuras cuya elaboración sigue determinadas leyes. A la totalidad en la que
descubrimos estructuras, la denominaremos sistema”. El grupo como estructura.

El conflicto es el núcleo de todo sistema grupal e inherente a sí mismo y que la cohesión


(manifiesta) y su correlato (icc), la resonancia fantasmática, determinan los límites y
permeabilidad del sistema grupal.

Vectores de significación que intervienen y atraviesan el campo grupal.


Existen tres vectores que determinan las fuentes de significación icc en un grupo pequeño:
a) lo psicológico individual, icc, determinante de la conducta de cada uno de los
integrantes, relacionado con la historia individual
b) una estructura y dinámica icc grupal, que es condicionante de las conductas
individuales de cada integrante y que hace referencia a la situación psi del grupo
como conjunto.
c) la relación del grupo con el contexto social, en particular lo institucional que se va
presentar como soporte icc del grupo, va estar relacionado a la singularidad del grupo
y va acondicionarlo en su existencia y funcionamiento, entiendo como la forma que
adopta la reproduccion y produccion de las relaciones sociales en un sistema
dado

La relación entre el grupo y el contexto social se va a dar, entonces, a través de un


arrastre de significaciones ideológicas.

Ideologías: complejas formaciones de representaciones (ideas) y comportamientos colectivos


que orientan las actitudes de los sujetos en relaciones con su existencia social e individual,
cohesionando a los individuos en sus roles e impregnando todas sus actividades.

Estas representaciones ideológicas trascienden las formas individuales, convirtiendo al sujeto


en sujetados por determinaciones estructurales icc. Las ideologías constituyen así códigos
interiorizados.

Herbert: los m. ideología sitúan a los sujetos humanos en el lugar que le asigna la estructura,
haciéndoles aparecer su ubicación como natural. El sujeto se piensa entonces como un
sistema de representaciones falsas, en una realidad imaginaria con la realidad objetiva,
natural y social.

Miller: El individuo se vive a sí mismo, imaginariamente, como sujeto-agente de lo


estructurado cuando en realidad es sujeto-soporte de lo estructurante.
El sujeto como agente imaginario de la estructura.

CAPÍTULO I. Antecedentes significativos del estudio de la problemática


planteada

Cartwright y Zander discrimina dos periodos en el estudio de grupos:


- Primer periodo: la falta de trabajo directo con grupos, se teorizó y se plantearon
hipótesis básicas. Figuras de suma importancia: Durkheim, Mac Dougall, Le Bon,
Freud.
- Segundo periodo: 1930, con el desarrollo de la psicología social, acercamiento
empírico y la correlación de variables. el estudio de los grupos en el “hecho” empírico
a identificar variables y establecer relaciones de causalidad. El interés por la dinámica
e interdependencia de los fenómenos observables. (en la escuela lewiniana se planteó
la relevancia interdisciplinaria de su disciplina)
Convergen sobre la dinámica de grupos, trabajos de la sociología, psicología y antropología.
Se fue desarrollando la “dinámica de los grupos”

Así desembocan la aplicabilidad técnica de los conocimientos en diversas áreas como la salud
pública o entretenimiento entre otros.
El surgimiento del estudio de los grupos de forma sistemática: en 1930 en USA.

1.1 El origen de la problemática: las polémicas entre “nominalismo-realismo” y entre


“individualismo-mentalismo grupal”

Emil Durkheim y [Link] sentarán las bases de una psicosociología de los pequeños
grupos. Freud esclareció las relaciones entre el líder y el grupo, a través de su
concepción del ideal del yo y los enlaces libidinales que regulan la existencia de
cualquier agrupamiento.
Durkheim se interesó por el estudio de los grupos específicos: la flia, la escuela, sindicatos, es
creador de la expresión “dinámica social” produjo una serie de conceptos y teorías relativas a
la solidaridad y a la situaciones anómicas que contribuyeron significativamente a la
comprensión de los procesos colectivos, y a la relación entre los miembros individuales de la
sociedad y la sociedad misma.

Surgen dos posiciones principales antagónicas: Hobbes y Tarde.

Hobbes
La sociedad consiste en una unión de individuos cada uno con su propio carácter
independiente de aquella: el individuo es lo fundamental, y la sociedad es una expresión
resultante de las características de aquellos.
El carácter de la sociedad está determinado por el carácter de los individuos. La sociedad no
carece de poder porque es ejercida por su soberano y a través de él.
Los postulados individualistas comienzan afirmando que los individuos constituyen la
única realidad y finalizan a menudo con la negación de la existencia de los grupos,
Posición extrema: sustentada por Lemoine de base lacaniana afirma que si los individuos son
los únicos actores reales, el término “grupo” constituye una ficción o una abstracción cuando
pretende referirse a algo más que la suma de las reacciones recíprocas de los individuos.
Estrictamente para esta corriente nominalista los grupos no existen: grupo es un término
colectivo, nada más que un mero nombre que refiere a una multiplicidad de procesos
individuales. Nada existe en el grupo que no haya existido previamente en lo individual. Las
instituciones siguen los principios de la psicología individual.
Los fenómenos sociales son así una peculiar “naturaleza psicológica” resultado de la
interacción de mentes individuales.

Lo intermental: (Tarde)
a) repetición, imitación: cualquier idea tiende a ser repetida por otros sujetos,
circunstancia que origina una ola de imitación que se expande siguiendo ciertas leyes
de difusión.
b) oposición: Una segunda ola de imitación asi que surja un movimiento de oposición
que es en realidad consecuencia de la intersección de dos formas diferentes de
repetición.
c) Adaptación o invención: De esta oposición se da la destrucción de la más débil, de
ambas o de la mutua acomodación que configura la adaptación o invención fuente de
todo cambio social o grupal.

La dinámica social consiste así en un constante interjuego de las tres formas de lo


intermental.

Tarde hablaba de “imitación” que no era distinguible de la sugestión como proceso social
clave.
Le Bon describe el comportamiento de las multitudes en términos de sugestión que los
grupos ejercen sobre los que se encuentran dentro de ellos.

Si el mecanismo que produce los fenómenos sociales es el de la imitación, la sociedad no será


más que el conjunto de hombres capaz de imitarse entre sí, con rasgos comunes por tratarse
de copias de un mismo modelo. Entonces, aquí lo individual explica lo social y la sociología
no existe más que como una prolongación de la psicología.

En el otro extremo: el realismo durkheimiano, que consideraba a la sociedad como


fundamental y a los individuos como meros resultantes de la característica de aquella.
La sociedad pone su impronta sobre los individuos.

Durkheim: “Cada vez que cualquier clase de elementos, al combinarse, originan nuevos
elementos por el hecho de su combinación, resulta necesario pensar en tales fenómenos no
están situados en sus elementos, sino en el todo formado por su unión”

La realidad como “mente social” articulada a representaciones colectivas y que difiere de la


mente individual.
“No solo la sociedad - el todo - vería mejor y más lejos que los individuos - el elemento -
sino que es en la naturaleza de lo social - y por ende de lo grupal - donde debe buscarse una
explicación de la vida individual”.

“Las mentalidades individuales, al formar los grupos, originan un ser que constituye una
individualidad psíquica de una nueva índole”.

La característica esencial de la sociedad consiste en el poder que tiene de ejercer, desde


afuera, presión sobre las conciencias individuales.
Además, la conciencia colectiva difiere de la individual porque están compuestas por
diferentes elementos. La naturaleza psíquica de lo social los separa de lo
biológico-individual: las representaciones colectivas se encuentra “fuera” del individuo y
llegan a su mente bajo la forma de normas y aparecen con un poder tal que les permite
imponerse al individuo sin tener en cuenta sus deseos (coerción).

El individuo constituye sólo una célula del cuerpo social, su portador y su expresión. De
acuerdo a Durkheim, el individuo aislado es una abstracción: fuera del campo grupal
carece de carácter definido.

La polémica nominalismo-realismo continúa con Allport y Mc Dougall:

Allport: afirma que una institución no es “en absoluto una cosa sustantiva, no es una cosa
tangible sino una relación conceptual de cosas”. La noción de institución como la noción de
triángulo. El individuo es algo concreto, el grupo una abstracción que no se ve ni se toca.

“aunque pueda que nunca sepamos si las instituciones son independientemente reales, el
hecho de que actuamos como si lo fueran señala realmente una considerable diferencia entre
nuestro pensamiento y nuestra vida”

En el extremo opuesto: la idea de “mente de grupo”, los hombre como son agentes de
condiciones exteriores y sus propósitos formas de sentir y pensar le son dictados por fuerzas
de la cuales carecen de control. No ven la posibilidad de lo que los fenómenos grupales
ocurren en individuos aislados y los ubican fuera de ellos.

Ambas posturas ignoran el hecho de la interacción y no consideran las relaciones entre


las partes y el todo. Ninguna admite el hecho de que los acontecimientos psicológicos
que llamamos sociales son en sí relacionales o vinculares.
Olvidan que es menester comprender el campo de lo grupal de manera que conserve la
realidad individual y de lo social simultáneamente considerando que los fenómenos
grupales son tanto el producto como la condición de las acciones de los individuos.

Mc Dougall: consideraba que el mecanismo de la “inducción simpática de las emociones” era


el factor central de la vida social y grupal. Impresionado por el afecto y espíritu de grupo de
los animales, restringe el significado de lo gregario a la satisfacción instintiva de hallarse en
proximidad física con otros miembros y la evitación del incómodo desasosiego que produce
la separación respecto de los demás. Una especie de Psicología del instinto. (este autor
menciona Freud en Psicología de las masas)

Freud y Mead sentarán las bases para dar por finalizada esta polémica.
Mead: “La persona en cuanto puede ser objeto para sí, es esencialmente una estructura social
y surge de la experiencia social. Es imposible concebir una persona fuera de la experiencia
social”
El contexto social regula permanentemente la identidad personal, si bien esta última posee
autonomía de su compleja estructura.
Germani sintetiza tres puntos de Mead:
a) historicidad del individuo, anterioridad histórica de la sociedad sobre la persona
b) hipótesis naturalista
c) función esencial de la adopción de papeles e internalización de roles.

Es así que la comunidad o grupo social organizados proporcionan al individuo su


unidad de persona.

Riviere
Encontrar un “hiato”. Este hiato es la “mutua representación interna” . Existen acciones
de grupo que solo son posibles si se tiene una representación de los demás y sus propias
representaciones.
Sin tales representaciones icc, el grupo no podría ser objeto de representaciones (icc).

1.2 La propuesta freudiana constituye la piedra fundamental para responder a la


problemática planteada.

Trabajo de permanente “ida y vuelta” desde lo social a la intimidad del sujeto, y sobre cómo
interviene esta en los fenómenos sociales.
“En la vida anímica del individuo, el otro cuenta con total regularidad, como modelo, como
objeto, como auxiliar, y como enemigo y por eso desde el comienzo mismo la psicología
individual es psicología social en este sentido lato, pero legítimo” No se puede estudiar al
individuo aislado, la psicología individual es al mismo tiempo psicología social (grupal)

Freud toma de Le Bon la descripción de masas como irracionales donde se exalta lo afectivo
y se opaca lo intelectual. (hay que tener en cuenta el contexto de Le Bon)

Freud reivindica que las masas no sólo aparecen en momentos de caos, sino que la masa tiene
carácter creador de nuevos contenidos de cultura, reivindicando incluso el carácter colectivo
de la creación más estrictamente individual. Aquello que para Le Bon es lo “asocial” para
Freud es un producto social: lo que aparece como “irracional” para Le Bon es según Freud
formas de contagio y sugestión.
El predominio de la ilusión está sustentado en un deseo insatisfecho y establece una analogía
entre los fenómenos de masa y neurosis.
¿Qué es lo que enlaza a los individuos entre sí? ¿que los mantiene unidos?
La sugestión sería la imposición de un lazo de dependencia que no puede ser resistido por el
sujeto, sino más bien solicitado por el.
Freud intenta buscar una explicación que va más allá de la sugestión, que no se quede solo
con eso, entonces introduce el concepto de libido, el concepto de amor, para encontrar enlace
de los individuos en formaciones colectivas. Se trata de la concepción ampliada del amor q va
a explicarse desde la pulsión sexual, introduciendo un elemento nuevo y distinto a la
sugestión; concepción ampliada del amor que va desde la relación sexual directas hasta las
relaciones de amor filiales, fraternas, sublimadas, amistosas, etc.
Desde el mismo cuerpo se van a abrir enlaces de los individuos que se van a inscribir en
campos cada vez más amplios, desde la relación madre e hijo, pasando por grupos cada vez
mayores.
Dos instituciones: Iglesia católica - El ejército
una misma ilusión, la presencia visible de un jefe que ama de igual forma a todos los
miembros de la comunidad. De esta ilusión depende todo. Esto enlaza a los individuos
entre sí, por carácter transitivo. “Se aman porque Cristo (jefe) los ama”
La forma “familia” (representación icc primordial) permanece como modelo de lo social
global y el individuo está ligado doblemente por lazos libidinosos: al jefe y a los restantes
miembros.
Otra posibilidad:
“La pulsión social acaso no sea originaria e irreductible y que los comienzos de su
formación puedan hallarse en un círculo estrecho, como el de la familia”

En el ejército y la iglesia opera un punto de convergencia que unifica a todos los individuos y
Freud destaca que esta relación es más importante y central que la que establecen los
miembros entre sí. Cristo = poder.
Este amor que aparece en una institución, a diferencia de masas espontáneas, es congruente
con el sistema social. Es un amor que tiene la característica de abstracto: los individuos no se
aman por lo que son: en realidad no importa que son, sino que todos participan de un amor
que los unifica. EJEMPLO: Messi, el unificador de toda Argentina en 2022.

Fenómeno de pánico: Los individuos cortan los enlaces entre sí cuando se corta el lazo
con el líder. Lo que aparece en el pánico colectivo es entonces comparable con la angustia
neurótica: es un miedo que no tiene relación con el peligro real; el pánico no se produce
porque hay un peligro mayor sino que la falta de enlace es lo que lo produce.
Aquí se denota que los individuos forman parte de un todo ilusorio, cuando se rompen los
lazos el individuo queda inerme, con sus terrores individuales e infantiles. Encontraba en la
masa artificial su refugio pero no fue modificado por ella. El individuo hostil y egoísta se
presenta sin cambio en la comunidad del amor.

La masa le proporciona un poder significante a los líderes, o lo requiere de él y el jefe lo


transforma en un poder personal; es el lugar hacia el cual convergen las relaciones colectivas.

Un líder narcisista mantiene y fomenta las demandas narcisistas y mantiene también los
deseos insatisfechos, la dependencia infantil en el adulto. La necesidad de gratificación
narcisista.
Freud plantea algo más complejo: cuando se rompe la relación con el líder los individuos
aparecen como egoístas y aislados de nuevo. El individuo es básicamente narcisista y si no
se lo contiene por medio de la represión o la cultura siempre nos encontraremos con la
emergencia de la agresión. (De guerra y muerte)
Los individuos necesitan estar juntos para defenderse de la naturaleza; una forma solidaria de
enfrentar juntos diferentes avatares que individualmente son difíciles. Pero el problema es
que cuando los humanos se juntan, también se molestan.
Toma la parábola de Schopenhauer: en toda relación hay ambivalencia, hay amor y odio.
¿Qué ocurre con la hostilidad? Cuando el otro es real hay hostilidad y esta se reprime y
tenemos nuevamente el producto de la represión. La hostilidad reprimida toma distintos
destinos, el más difícil es expresarla hacia la persona que se ama y el más fácil es dirigirla a
las personas o grupos más ajenos.

En las masas esta intolerancia narcisista se ve que desaparece; la masa se une, los
integrantes se homogenizan y se comportan como si todos los individuos forman un único
individuo, y la hostilidad aparece desplazada hacia otros grupos.
Pero también el narcisismo aparece limitado por las funciones libidinales: cuando en el
grupo se establecen relaciones de real afecto, estas amortiguan la intolerancia narcisista. Es
un verdadero narcisismo colectivo.

Freud se pregunta: ¿además de estos lazos descubiertos, puede haber otro tipo de relación,
otro tipo de lazo afectivo nuevo y distinto?
Freud aborda la identificación desde la masa; no sólo la psicología social puede ser un punto
de partida para estudiar la psicología individual, sino también los fenómenos colectivos
pueden llegar a influir o modificar la estructura del propio sujeto.
La identificación es el tipo de enlace afectivo más primario, anterior a las relaciones de
objeto, la primera relación que establece el ser humano, cuando nace porque necesita hacerse
como otro para poder ser, precisamente, un ser humano: IDENTIFICACIÓN PRIMARIA.
Hacerse a imagen y semejanza del otro por la misma dependencia e indefensión infantil,
identificación cruzada con la satisfacción de necesidades. Las primeras identificaciones del
neonato serán entonces con los adultos que satisfacen sus necesidades.
El yo se hace a sí mismo, se modifica, tomando al otro como modelo. Freud hace de la
identificación la operación en virtud de la cual se constituye el sujeto humano.
Freud desarrolla con el tema de la identificación la dialéctica del ser y el tener.

En síntesis, la identificación aparece:


a) como forma primitiva de lazo afectivo con el objeto. identificación pre-edipica,
marcada por la incorporación, ambivalente;
b) como substituto regresivo de una elección objetal abandonada
c) en ausencia de toda catexis sexual del otro, el sujeto puede, identificarse a este en la
medida en que tiene un elemento en común
d) por desplazamiento, la identificación se producirá sobre otro punto.

En la segunda tópica el ideal del yo será una instancia de la personalidad resultante de la


convergencia del narcisismo. (idealización del yo) y las identificaciones con los padres, sus
sustitutos y los ideales colectivos; El ideal del yo como modelo al que el sujeto intenta
ajustarse. Aquí vemos, cómo a diferencia del yo, en todos estos casos una persona ajena es
colocada por el sujeto en el lugar de su ideal del yo. Este proceso se encuentra en el origen
y la constitución del grupo humano.
La eficacia del ideal colectivo proviene de la convergencia de los “ideal del yo” individuales:
“cierto número de individuos han colocado un mismo objeto en el lugar de su ideal del yo, a
consecuencia de lo cual se han identificado entre sí en su yo” Pero también:
“Cada individuo forma parte de varios grupos, se halla ligado desde varios lados por la
identificación, y ha construido su ideal del yo según modelos diversos”

La estructura libidinosa de la masa estará dada por la sustitución del ideal del yo por
un objeto y por la identificación recíproca entre los individuos. Aparece un enlace
positivo, el “sentimiento social” . Identificación que homogeniza los sentimientos y
contrarresta la hostilidad. Freud marca la formación reactiva como proceso que interviene
no solo en las reivindicaciones de justicia y trato igualitario (envidia y celos primitivos) sino
también en la formación del agrupamiento humano, asociada a la satisfacción transitiva de
ciertas necesidades.

CAPÍTULO IV: Del grupo como hecho teórico hacia el hecho singular

VARIABLES DEL CRITERIO INTERACCIONAL:

a. Número de individuos

b. Interacción

c. Normas

d. Objetivos

VARIABLES DEL CRITERIO INTERSUBJETIVO:

a. Autodefinición de pertenencia endogrupal: “endo-grupo” (nosotros). Cada


uno de los miembros posee una representación interna, una imagen
personal y subjetiva del resto de los participantes, de sus propias relaciones
con ellos, de las relaciones de éstos entre sí y de “todos” con los objetivos:
esta imagen internalizada del grupo como totalidad que posee cada uno de sus
miembros ha sido denominada “grupo interno” en un sentido general.

Correlativos a este concepto están los conceptos “grupos de referencia” y “grupo


de pertenencia”.

b. Alterodefinicion de pertenencia por el exogrupo: “exogrupo” (ellos).

Endo y exogrupo pueden superponerse con grupos de pertenencia y referencia.

VARIABLES DEL CRITERIO INTRASUBJETIVO: nos pondrá en contacto con la


representación en sus aspectos manifiestos e inconscientes.

Según el número de integrantes:

1. PEQUEÑOS GRUPOS: el grupo primario, grupo asociacional o pequeño grupo


propiamente dicho y el pequeño grupo artificial (grupo terapéutico).
· En todo pequeño grupo siempre nos encontraremos con más de un único grupo: Thelen
denominó este fenómeno como “grupos superpuestos”.

a. GRUPOS PRIMARIOS:

o Miembros se hallan ligados los unos a los otros por lazos fundamentalmente emocionales
y personales.

o El elemento que los identifica es la unidad lograda por una solidaridad emocional

o Asociación y cooperación íntimas y cara a cara.

o Deben su denominación a que ofrecen al individuo la primera experiencia de la unidad


social.

o A veces los roles se asignan por adscripción.

o Su “tarea” fundamental es la de generar identidad en sus participantes, a partir del


aprendizaje de roles propio y ajenos.

o Cubren una amplia gama de intereses y actividades, respondiendo a necesidades personales


fundamentales.

o La gente vive en ellos, son más o menos naturales y su existencia es universal.

b. PEQUEÑOS GRUPOS PROPIAMENTE DICHOS:

o Aparecen en general vinculados a una gama de intereses definidos o ciertos tipos de


actividad.

o Las relaciones entre los miembros comienzan, generalmente, rigiéndose por el patrón
“universal” pero a lo largo se imponen o predominan las relaciones de tipo “particularistas”.

o Vinculado a normas tanto tácitas como implícitas.

o Ejemplo: grupos de trabajo o discusión, pequeñas unidades militares.

c. GRUPOS ARTIFICIALES (Los grupos de TyT):

o En los mismos encontramos una interacción “cara a cara”.

o Son más especializados, poseen un tiempo y espacio de reunión determinados

o Surgen de la necesidad de proveer necesidades sociales o personales de tipo secundario.

o Las normas son explícitas y enunciadas claramente al iniciarse el grupo. Paulatinamente


pueden surgir normas implícitas.

o Ejemplo: grupos coordinados con técnicas operativas (nosotros)


2. GRUPOS GRANDES: al aumentar este número deja de verificarse una interacción con el
grupo “como un todo” y se realiza por subgrupos.

Todo grupo para llegar a su objetivo depende de la cooperación entre sus miembros, al
aumentar el tamaño esta cooperación no surge espontáneamente en forma funcional, sino
que será necesario organizar racionalmente.

· Cuando existe una organización formal de la interacción nos encontramos con un grupo
“secundario” todos aquellos grandes grupos organizados para satisfacer distintos tipos de
necesidades sociales, en los que la interacción se verifica por subgrupos internos. Las
normas y sanciones que regulan esta interacción van a ser explícitas, al igual que los
objetivos.

· Ejemplo: instituciones u organizaciones formales, colectividades, etc.

a. MUCHEDUMBRES: reunión de un número considerable de personas alrededor de un


centro de atención común.

o Su interacción es fluctuante y se verifica por subgrupos.

o Las normas dependen, en gran medida, de la actitud del líder de la misma.

o La persistencia temporal es muy breve.

o Se verifica un aumento de la emocionalidad en los miembros a partir del reflejo de la


emoción puesta en evidencia por los demás.

o Su aparición está condicionada por la existencia y persistencia de tensiones sociales graves


y previas.

b. CATEGORÍAS O CLASES SOCIOLÓGICAS: agrupamiento artificial de individuos


a partir de características sociales similares.

o Carecen de interacción social.

o No están orientados necesariamente hacia un cuerpo específico de normas distintivas


comunes ni hacia un objetivo.

o Participación pasiva del miembro y una mínima interacción interna de características


formales o semiformales reguladas por normas explícitas

Grupos secundarios o grandes:

No implica la interacción entre las personas. Presenta normas explícitas, hay mayor cantidad
de integrantes, las interacciones NO son constantes ni entre todos, y pueden interactuar varios
grupos entre sí, pero como dijimos anteriormente NO todos. Siempre hay liderazgo o una
figura que da la imagen de paternidad.
¿Qué los va a diferenciar unos de otros?

La cuestión de los roles y funciones, lo que diferencia el grupo primario del secundario son

las interacciones.

· Si es grande o pequeño, es decir, dependerá de los números de personas.

· Secundario o primario depende del tipo de interacción.

En el primer grupo se sostiene por la tríada edípica y en la segunda, devienen de estos.

· Transicionalidad: Es la base del vínculo. Está desde la diferenciación del YO y del no


YO. Siempre se da a través de una ruptura.

· Transitividad: Se refiere al movimiento, un punto común que enlaza a todos. Tiene que
ver con que esta ilusión que se sostiene entre el sujeto y presencia absoluta que lo ama, lo
traslada en el amor entre todos: El amor al prójimo. → Transita de la ilusión al semejante.
Lo importante es que esta ilusión posibilita la relación entre los miembros de la masa.

Ejemplo: —> “Ámense entre ustedes, como yo los amo a ustedes”. – Mandamientos

o "Semejantes" porque todos somos iguales ante él (Cristo por ejemplo). Ya


no es ese padre agresivo cuando se sale del complejo de edipo (Objeto de
agresión y hostilidad), sino que ya hay un padre que posibilita esta
relación fraternal. Da una ilusión donde todos se aman y son amados por
el líder, lo que une es la ilusión de ser amados por el mismo sujeto.

CLASIFICACIÓN DE LOS GRUPOS:

Nro de tipo de interacción normas objetivos característica


miembros grupos s.

PEQUEÑOS Primarios SI SI SI Importancia


cara a cara, Implícitas Implícitas para la
emocional, formación de
personal, la persona y
intima personalidad.
Roles y
funciones
por
adscripción
más que por
logros.
Se vive en
ellos.
son
Naturales.
Pequeños Si Si Si Asociación
propiamente (semiespecia
dichos/asoci lizada) Sobre
acionales, una base de
etc, criterios
“uni-realizac
ión” se
imponen y
predominan
dsp
“part-adscrip
ción”
Se va a ellos.
para proveer
necesidades
sociales.

Artificiales Si Si Si Especializad
cara a cara, Explícitas e una os. El grupo
en algunos implícitas determinada como
casos fuerte actividad. instrumento.
emocional y Tiempo y
personal, espacio
pero esto no determinado.
emerge Proveer
naturalmente necesidades
sino que es sociales y
creada y personales
controlada sec.
ext.

GRANDES Colectividad No Si Si Solidaridad


es. implícitas, variable
(Estado - impuestas, lograda por
Nación) grales compartir
exterioridad normas y
y coerción y valores
sanción comunes.
explícitas
grales.

GRANDES Conglomera No Si No Agregados,


(+ de veinte do (si la hay, es implícitas, Ni comunes no tiene
miembros) mínima y impuestas ni existencia
por grales compartidos, real
subgrupos) exterioridad sino temporal.
y coerción fundamental
implícitas mente
específicas. individuales
o
subgrupales.

Categorías o No Si No Característic
clases as sociales
sociológicas. idénticas.
No tienen
existencia
real
espacio-tiem
po
Individuos
“en los
papeles
No hay
conciencia
de la
relación
común.

Secundarios Si Si Si Relaciones
Impersonal explícitas e explicitos e uni.
por la implícitas implicitos Roles y
posición funciones
mediatizada por
intermitente realización y
logro.
Se organizan
por la
necesidad de
proveer
necesidades
sociales.

Organizacion Si Si Si Sist de
es formales racionalizada explicitas, conocido operaciones
(institucione , en cadena sanciones solo coordinadas.
s) intermitente. explicitas realmente Autoridades
especificas. por quienes de
tienen el ordenamient
control de la oy
organización ejecución.
. Explícita
diferenciació
n interna.
Los
miembros
siguen
decisiones
que no
promueven y
en cuya
adopción no
participan.
Pueden
existir
conflictos
entre los
objetivos de
los
miembros y
los de la
organización
.
Unidad por
símbolos
específicos y
por el
objetivo. El
grupo no es
un fin en sí
mismo.

Órdenes No Si Si Compuesto
institucional (solo dentro explícitas, sociales por todas las
es de cada sanciones instituciones
(económico, institución) explícitas. que dentro
político, de una
militar, misma
familiar, estructura
religioso, social sirven
educacional) a fines
similares.
Poseen
esferas:
(aspectos de
conducta
comunes
específicos)
tecnología,
símbolos,
educación,
diferenciació
n interna de
status.

Muchedumb Si Si Si Unidad por


re por implícitas y centro de identificació
subgrupos dependen del atención n por el
fluctuante líder. común. líder:
1. aumento
de la
emocionalid
ad.
2.
disminución
de la
responsabilid
ad y sentido
crítico.
3. liberación
de motivos y
tendencias
primarias
reprimidas.
4. existencia
de las
tensiones
sociales
previas.

Público No Si Si Proveer
Cuando explícitas e 1. necesidades
existe es implícitas información personales
formal y por grales y 2. secundarias.
el objetivo específicas entretenimie Existencia
por el nto. espacio-tiem
objetivo 3. persuasión po limitada y
determinada
por el
objetivo.
Participación
pasiva del
individuo
miembro.

Romero - GRUPO, Objeto y teoría TOMO II (1992)

CAPÍTULO I: La estructura manifiesta del grupo: la estructura observable de


comunicación
Al comunicarse uno intenta establecer una “comunidad” con alguien, compartir una idea,
un sentimiento, una actitud. Dentro de la comunicación, reconocemos 3 elementos:
1. Fuente o Emisor: Quien emite el mensaje—> Individuo, organismo, etc.
2. Un mensaje: Puede ser verbal, gráfico, una señal, un signo, etc.
3. Un receptor o Destino: Quien recibe el mensaje —> Individuo, grupo u organismo,
etc.
¿Qué significa comunicar? —> Implica una sintonización recíproca de la fuente como el
destino: En donde aparece el mensaje emitido.
Para que la comunicación sea adecuada tanto el emisor como el receptor deben, por lo
menos, compartir un cierto campo de experiencia vital mínimo y común tal que incluya el
mensaje y aspectos del proceso de encodificación y decodificación.
Es totalmente imposible no comunicar. —> El destino, al recibir un mensaje (Oral por
ejemplo), hace cualquier tipo de gestos (Voluntarios o involuntarios) confirmatorios o
disconformatorios del mismo (Permanece inmutable, pero aun al permanecer inmutable
nos comunica un feedback). Es decir que, al mismo tiempo que es receptor se es
emisor de mensajes, estos mensajes feedback pueden ser encodificados en el mismo
código utilizado por el otro comunicando o en un código distinto. Solo en términos de
análisis decimos que el receptor se transforma en un nuevo emisor y el antiguo emisor en
receptor, en realidad se trata de dos “comunicándose” involucrados en una misma acción.

La comunicación en grupos: Veremos las diversas formas o redes que esta estructura
adopta. Siendo una de ellas:
- El código: Forma que adopta un mensaje para ser transmitido. Éste necesita de un
vehículo ( o también llamado canal) que lo transporte hasta el receptor.

¿Entonces, cuándo estamos en presencia de las pautas de comunicación?


—> Estas aparecen cuando un grupo debe realizar una tarea, en las cuales estas pautas
la facilitan. A. Bavellas las denominará canales, ya que configuran distintas redes. Los
modelos básicos de red comunicacional más conocidos son el círculo, la cadena, la Y y la
rueda o radial. La forma como el grupo encare la tarea estará íntimamente relacionada con
el tipo de red que predomine.
1. En el círculo cada persona puede comunicarse con las que se encuentran a su
izquierda o derecha. Será activo, desprovisto de líder, desorganizado y errático en un primer
momento.
2. En la cadena 3 miembros pueden comunicarse hacia derecha e izquierda, pero
aquellos que se encuentran en las posiciones inicial y final sólo pueden hacerlo
hacia uno de sus lados de tal manera que la red no se encuentra cerrada. Ocupa
una posición intermedia y su principal dificultad ya ha sido indicada.
3. En la rueda existe una figura central, la que puede pasar a ocupar un liderazgo
grupal en función de su posición, ya que tiene la posibilidad de emitir como de recibir
mensajes de los demás miembros. Es menos activa, tiene un líder definido, su
organización es estable y de mayor eficacia en los primeros momentos; pero sus
integrantes periféricos muestran un alto grado de insatisfacción por la baja
participación.
4. En la “Y", dos personas pueden comunicarse hacia derecha e izquierda, mientras
que aquellos que ocupan posiciones periféricas sólo pueden hacerlo hacia uno de
sus lados, de tal forma que esta red tampoco se encuentra cerrada. Posee menos
errores y resuelve rápidamente las tareas, ya que emerge rápidamente un liderazgo
entre las personas que ocupan posiciones centrales.
Cada una de las posiciones que componen las distintas redes tiene diversa centralidad.
La centralidad es una medida empírica de la intensidad de la influencia de dicha posición
en la estructura de comunicación. Para todas las redes, aquellas personas que ocupan
posiciones centrales (líderes emergentes) tienen una mayor participación y satisfacción que
las que ocupan posiciones periféricas. (Bavellas)

Los niveles de comunicación en grupos:


Al analizar a la comunicación, cómo proceso de interacción diferenciamos tres niveles:
1. El nivel de información: Qué se transmite en un mensaje: comprende los
contenidos conceptuales, informaciones del mismo. Hace referencia al “que”.
2. El nivel de estilo: Cómo se transmite el mensaje, a la actitud del emisor mientras
comunica una determinada información. El “estilo" es una comunicación sobre la
información, ya que nos indica cómo debemos interpretarla emocionalmente. Hace referencia
al “cómo” se transmite el mensaje.
3. El nivel de intencionalidad: Vínculo que, en función del objetivo perseguido, es el
"para qué” del acto. Puede ser percibido desde dos perspectivas:
a) Lograr un determinado objetivo grupal, explícito.
b) Establecer una relación específica con el y los receptores.
La conjunción de estos tres niveles es una herramienta eficaz para el análisis de la
comunicación grupal, ya que nos permite rescatar el significado total de la acción en la que
los comunicantes están comprometidos.

Análisis de la estructura de la comunicación: Podemos señalar una serie de axiomas


fundamentales.
1. Entre dos o más personas que constituyen un grupo, es totalmente imposible no
comunicarse.
2. En toda comunicación existe el aspecto corporal, gestual-postural, de tono y timbre,
denominado “analógico" y el “digital” que es información conceptual que se transmite a
partir de símbolos significativos.
3. Toda comunicación no sólo transmite una información determinada sino que,
también, se impone una conducta.
4. El aspecto relacional clasifica al contenido, ya que, también es una comunicación
sobre la información.
5. Toda comunicación que implique un contenido y una relación, y si en toda
comunicación existen aspectos analógicos y digitales —> encontraremos que estos
dos modelos de comunicación se complementan en cada mensaje.
6. La naturaleza de las relaciones entre los sujetos comunicantes es contingente con
el ordenamiento de las secuencias comunicacionales entre los mismos.

Una crítica desde el estructuralismo:


Se introduce la perspectiva de Saussure para realizar la crítica:
—> La lengua como producto social de la facultad del lenguaje y cómo conjunto de
convenciones necesarias adoptadas por el cuerpo social para permitir el ejercicio de esa
facultad (la facultad de hablar de los sujetos). Al separar la lengua del habla.
Saussure separa lo social y lo individual: el habla es individual, y un sujeto puede decidir
hablar o callarse: pero independientemente de esta decisión, la lengua continuará
existiendo en su estructura independiente
—> La palabra será fruto de una combinación de un concepto con una imagen acústica, un
signo.
—> El signo es la relación entre el concepto (significado) y la imagen acústica (significante)

Lacan invertirá el algoritmo, asignando el significante en piso superior y el significado en el


piso inferior. Concuerda con Saussure: el signo no resulta de la asociación unívoca entre una
cosa y una nomenclatura, sino que esta relación es arbitraria, convencional.
Lacan significante/significante…
CAPÍTULO II: La estructura manifiesta del grupo: la estructura observable de liderazgo
Esclarecer ciertos supuestos básicos: Uno de ellos es el de que las personas aceptan ser
dirigidas por otros, podemos afirmar que los individuos participan en grupos porque éstos
anticipan medios para satisfacer sus necesidades.
Los grupos poseen una diferenciación interna, y los miembros ocupan distintas posiciones de
acuerdo a dicha diferenciación. Una de estas tantas posiciones diferenciadas es la de “líder”.
Los integrantes aceptan ser dirigidos por una o más personas a las que denominamos
comúnmente líder, ya que perciben la conducta de éste líder como el medio más propicio para
la realización de los objetivos grupales, objetivos que satisfacen las necesidades de los
mismos miembros.

Apuntalamiento → ¿Por qué aceptamos ser dirigidos por otra persona? Estamos
acostumbrados a que otro nos ponga el orden. ¿Por qué necesitamos de un líder? En el
primer apuntalamiento: necesitamos de un otro para sobrevivir, para satisfacer nuestras
necesidades. Sobre esta persona que codificó lo que necesitábamos auxiliar, nos dirigió
hacia un camino para calmarnos. Desde ese momento siempre necesitamos ser dirigidos
por alguien.

En la matriz de todo grupo está la tríada madre - padre - hijo. Simbolizamos otras
personas que están en una posición asimétrica. Esto se sigue repitiendo.
● Antigua definición de liderazgo: estaba asociado a una cuestión de rasgos
personales como tener iniciativa, ser inteligente, tener carisma, valor, etc.
Hoy, las características de un líder son significativas sólo en función de las
necesidades y objetivos del grupo. Entonces, un líder es una persona a la cual los
miembros del grupo ven como alguien que pueda resolver dificultades.

enfoque funcional del liderazgo.
Es por esto que cualquiera de los integrantes del grupo puede realizar funciones o roles
específicos de liderazgo, ya que se enfatiza lo que este hace, con referencia a lo que este
es o sabe.
El líder emerge de la interacción del grupo: se busca la persona o las personas que
tengan características significativas requeridas para ocupar la posición de líder según las
necesidades del grupo. Siendo entonces el liderazgo una función móvil depende de la tarea
y del momento del grupo.
Liderazgo: Tipo de relación especial entre un individuo y otros, en el cual el primero (el
líder) influye sobre los demás denominados seguidores, más de lo que es influido por éstos.
Influencia potencial de una posición A sobre otras: B, C, D, E etc. En una área particular de
cosas.
El líder no es la autoridad:
● Líder: es dado en interacción con el grupo, es el resultado de un acuerdo implícito o
explícito entre los miembros. No es impuesto ni autoproclamado. Acuerdo del
endogrupo (dentro del grupo).
● Autoridad: suele estar impuesto por un “exogrupo”, por fuera del grupo. La autoridad
está impuesta por la autoridad de otra persona. Hay una jerarquía.

Clasificación del liderazgo:


(Las categorías no son excluyentes sino complementarias)
- PODER DE RECOMPENSAS Y CASTIGOS: utiliza los castigos y recompensas para
influir en sus seguidores.
- PODER DE “COERCIÓN”: obligatoriedad de la acción. Los liderazgos autoritarios se
fundamentan en esta fuente. Son directivos, firmes.
- PODER “LEGÍTIMO”: legalidad psicológica. Originada en la internalización de las
figuras paterna o materna. (Todos los estilos de liderazgo se fundamenta en esta
fuente).
- PODER “REFERIDO”: basado en el afecto, la amistad, prestigio.
- PODER “EXPERTO”: basado en el conocimiento, información, expertez.

Dos tipos de conductas en el liderazgo:


1)COMPORTAMIENTO INTELECTUAL:
● TAREA: implica actividades racionales, intelectuales.
● Liderazgo: INSTRUMENTAL: o de tarea.
● Encara problemas de LOGRO: realización de los objetivos o metas del grupo

2) CONDUCTAS AFECTIVAS:
● La interacción implica actividad emocional.
● Liderazgo: EXPRESIVO: persistencia del grupo, orientado hacia el mantenimiento
afectivo del grupo.
● Encara problemas de PROCESO: Emociones conscientes o inconscientes de los
miembros del grupo.
(Estos dos tipos de liderazgos distintos coexisten en el grupo y, en la mayoría de los casos
no recaen sobre la misma persona, sino sobre dos personas distintas.)
Estilos de liderazgo:
ROL DE LIDERAZGO AUTORITARIO:
● Sumamente directivo: asume sobre sí las responsabilidades
● No explica las razones que motivaron las decisiones.
● Comunicación vertical
● Permanece sin comprometerse con el grupo, participa sólo dando órdenes y
directivas.
● Consecuencias al grupo: rebeldía o apatía.
concepto clave: chivo emisario (sobre quien recaen todas las agresiones y tensiones,
característico de este tipo de grupo autoritario)

ROL DE LIDERAZGO DEMOCRÁTICO:


● Favorece las discusiones y orienta decisiones.
● Esboza pasos necesarios para alcanzar los objetivos y pone a discusión, busca el
consenso grupal.
● Estimula y favorece la comunicación, participación e integración.
● Participa no solo de la tarea, también de la atmósfera emocional del grupo.
● Las relaciones entre los miembros son solidarias, personales y amistosas.
● Los miembros se encuentran más orientados con relación a los objetivos,
necesidades e intereses del grupo.

ROL DE LIDERAZGO LAISSEZ FAIRE:


● No asume activamente su papel.
● No participa ni se compromete: “deja hacer”.
● Genera dispersión del grupo.
● Su fundamento puede ser la experticia o el prestigio, sin embargo, no asume el rol.
● Falta de incentivo.
● Ausencia de técnicas para tomar decisiones.

Vínculo entre liderazgo y comunicación:


● Un miembro, ocupará una posición central en la estructura de comunicación en la
medida en que ejecute roles de liderazgo instrumental que requieran capacidad de
procesar información, recibiendola, reteniendola o transmitiendola.
● Otro miembro, ocupará una posición central en la estructura de sentimientos en la
medida en que ejecute roles de liderazgo expresivo y procese mensajes emocionales.
● Otro miembro, ocupará una posición central en la estructura de poder en la medida
en que goce de un alto estatus o ejecute funciones de autoridad.
● En un rol de liderazgo democrático el coordinador favorece las discusiones del grupo
y orienta las decisiones para la realización de objetivos. Una de sus funciones
entonces es extender al máximo posible los canales de comunicación entre los
miembros, tratando de establecer una red totalmente conectada.

Critica a Romero: No podemos pensar como que todos necesitamos de un líder porque
estamos en una época marcada por el individualismo, donde existe esto de “puedo solo”.
Entonces no hay un líder necesario para la realización de objetivos pero los liderazgos
desde lo emocional siguen siendo necesarios.
Los discursos están fragmentados entonces pensar en un líder es complicado, podemos
pensar en pequeños líderes ya no en líderes masivos

Capítulo III: La dinámica manifiesta: proceso de interacción; fase y problemas.


Proceso de interacción típico que sigue un grupo al enfrentar una tarea: el proceso de
interacción o en otras palabras, la dinámica o movimiento de un grupo cuando intenta
resolver una problemática. Este proceso puede ser facilitado por un coordinador.

Modelos propuesto por Robert Bales


La actividad endogrupal: orientada hacia las soluciones de problemas.
Todo grupo tiene una tarea que resolver, que se presenta como problema. Entonces el grupo,
para poder resolver un problema o tarea, va a pasar por una serie de fases. Además,
el grupo se relaciona distinto dependiendo de la fase en la que esté.
Para comprender la DINÁMICA, dentro de cada fase están los roles:
● orientados a la tarea (Roles de Locomoción)
● orientados a lo afectivo emocional (Roles de Mantenimiento)
FASE: Subperíodo cualitativamente diferente en función de un periodo total y continuo de
interacción en el que el grupo va desde la iniciación de la tarea hasta la consumación de la
misma, implica tomar decisiones.
El grupo, tiende a ir en su interacción desde tres fases:
● Problemas de orientación: captando para donde vamos, es el momento de
organización.
● Problemas de evaluación: se tienen varias opciones y se orienta la acción.
● Problemas de control.
- Paralelamente se dan reacciones emocionales positivas y negativas
A estas, se dan por tres tipos de condiciones anteriores:
1) Personalidad de los miembros: características personales.
2) Subcultura grupal: lo que se produce en el grupo, es algo particular y sólo de ese
grupo.
3) Organización de grupo: en todo grupo preexisten expectativas de relación de los
miembros entre sí; en función de dichas expectativas vamos a encontrar diferentes
posiciones de los miembros en la estructura grupal.

● Diferencia entre Bales y Romero:


Romero amplía las tres fases, en seis, ya que reconoce que cada fase comprende
respuestas emocionales positivas y negativas que deben ser entendidas como fases
independientes y no como conductas encuadradas dentro de las tres fases identificadas por
Bales.
Las fases están relacionadas con cómo se interactúa para lograr un objetivo.
Problemas de comunicación: Se producen las primeras orientaciones generales. Los
integrantes del grupo se enfrentan y tratan de resolver los problemas de comunicación
interna. Se genera entonces una estructura de comunicación.

Problemas de evaluación: una vez establecida la tarea a realizar o resolver, el grupo debe
decidir los caminos que ha de seguir para resolverla.
Entre la segunda y tercera subfase se definirá la estructura de liderazgo grupal.
Problemas de control de los aportes de los miembros: aquí los miembros intercambian y
elaboran activamente "información” y tratan de vincular en forma adecuada su propia
experiencia personal con el problema o tarea del grupo. Esta etapa es aquella que trae más
dificultades ya que en ella pueden surgir discusiones, divisiones del grupo en
subgrupos, rivalidades, etc. Es por eso que el principal problema que enfrenta el grupo en
esta subfase es el control o regulación de los aportes que realizan los integrantes.

En las primeras tres subfases (de comunicación, evolución y control) los roles de
locomoción van a predominar por sobre los roles de mantenimiento. Luego, a partir
de la toma de decisiones, esta relación se invierte. En este momento la dinámica del
grupo se manifiesta por una serie de procesos encadenados: si aparecen los
acuerdos, éstos conducen a un relajamiento de las tensiones que desemboca en un
aumento de solidaridad entre los integrantes. En caso contrario, si aparecen
desacuerdos, habrá un aumento de las tensiones lo que conducirá a una disminución
de la solidaridad grupal.

Aclaraciones:
● El área de locomoción es neutra, comprende preguntas de distinto tipo y el intento
de contestar dichas preguntas.
● El área de socioemocional (de mantenimiento) puede ser de carácter positivo (roles
en los que se muestra acuerdo, relajamiento de tensiones y aumento de solidaridad)
o de carácter negativo (roles en los que se muestran disidencias, aumento de
tensiones o disminución de la solidaridad).
● En las fases y subfases pueden haber entrecruzamientos.
● Área de tarea: eficacia
● Área socioemocional: eficiencia
CAPÍTULO IV: La dinámica manifiestas: roles funcionales y disfuncionales de los
integrantes de un grupo.
En todo grupo se produce necesariamente un proceso de diferenciación de roles. En cada
grupo podemos distinguir 2 tipos de roles:
1. Roles funcionales: relevantes o positivos para el grupo.
2. Roles disfuncionales: obstaculizan el funcionamiento del grupo.

ROLES FUNCIONALES:
Roles de locomoción: ligados a las tareas
● Facilitan y coordinan las actividades de resolución de problemas.
● Todo integrante de un grupo puede desempeñar más de un rol en una misma
intervención o en una serie de intervenciones.
● Generalmente estos roles son desempeñados tanto por el “líder” como por los otros
miembros del grupo
● Podemos encontrar 12 roles de locomoción:
1. Iniciador o contribuyente: sugiere o propone nuevas ideas o formas
diferentes de ver el objetivo o problema del grupo.
2. Inquiridor de información: pregunta para aclarar las sugerencias hechas.
3. Inquiridor de opiniones: pregunta para aclarar los valores involucrados en las
opiniones.
4. Informante: aporta información.
5. Opinante: expresa creencias y opiniones enfatizando los valores involucrados
en ella.
6. Elaborador: reformula las opiniones e información.
7. Esclarecedor, o coordinador emergente: muestra y clarifica las relaciones
entre las diversas ideas o sugerencias.
8. Orientador: define o redefine la posición del grupo respecto a sus objetivos.
9. Crítico evaluador: analiza las realizaciones del grupo en función de alguna
norma o serie de normas.
10. Dinamizador: incita a la acción o a la toma de decisiones.
11. Secretario: registra los contenidos discutidos por el grupo, rol burocrático.
12. Técnico de procedimientos: rol burocrático, distribuye el material realiza tareas de
rutinas, disponiendo grabadoras, sillas, etc.
Roles de mantenimiento: Ligado a lo afectivo y emocional
● Son aquellas participaciones que tienen como finalidad la configuración de actitudes
positivas hacia el grupo, tendientes al mantenimiento emocional del mismo.
● Apuntan a que el grupo continúe siendo grupo.
● Todo integrante puede desempeñar más de un rol en intervenciones sucesivas. Si
bien alguno de estos roles serán desempeñados por los miembros, la mayoría de ellos será
desempeñado por el “líder de mantenimiento”.
● Podemos encontrar 7 roles de mantenimiento:
1. Estimulador o alentador: elogia, está de acuerdo, muestra solidaridad.
2. Conciliador o armonizador: concilia desacuerdos, intermediario entre
diferencias de otros miembros.
3. Transigente: cede parte de su posición para llegar a acuerdos.
4. Guardagujas o regulador de comunicación: intenta mantener abiertos los
canales de comunicación, intenta que todos participen.
5. Seguidor: sigue el movimiento grupal en forma pasiva.
6. Legislador: aplica normas para la interacción grupal.
7. Observador: puede participar transmitiendo lo que observa, o puede ser
“silencioso”

ROLES DISFUNCIONALES:
● Son roles “individuales” son conductas que no están orientadas hacia el crecimiento
ni al mantenimiento del grupo, sino que utiliza el ambiente como un medio para
satisfacción individual narcisistica.
● Su aparición frecuente es indicadora de la existencia de problemas y conflictos
endogrupales no resueltos: son síntomas del deterioro del proceso grupal.
● Presenta una muestra de conflicto y puede tender a la fragmentación, pero también
incentiva a nuevas modificaciones en el grupo, Una nueva cohesión grupal. El grupo
sigue siendo grupo.
● Un mismo tipo de rol puede ser ejecutado por más de un integrante en una misma
situación

● Entre ellos encontramos 8 tipos de roles:


1. Rol de agresor
2. Obstructor: expresa desacuerdos “sin razones”, se retrotrae a problemas ya
resueltos.
3. Buscador de reconocimiento: llama la atención para vanagloriarse.
4. Confesante: expresa sentimientos personales sin vinculación alguna con la
tarea explícita.
5. Mundano o “play boy”: subestima a los demás, cínico, falta de compromiso.
6. Rol de dominador: usa la conducta agresiva como medio para imponer su
dominio, no permite participaciones, etc.
7. Rol de buscador de ayuda: intenta lograr una respuesta de simpatía a través
de expresiones de inseguridad, confusión personal o depreciación de sí
mismo.
8. Rol de defensor de intereses especiales: se defienden objetivos o valores
externos al grupo. Por ej valores políticos.

Interjuego de Roles:
En la fijeza o movilidad de roles encontraremos la posibilidad de realizar un principio de
evaluación de la dinámica grupal: roles fijos que se traducen en una situación
estereotipada indican dificultades, situaciones de conflicto no resuelto a encarar tanto a
nivel del grupo como de los integrantes que se sitúan —o son situados— en dichos roles
fijos; la movilidad de roles indica una elaboración de los problemas y, una situación de
aprendizaje transformadora más clara.
El interjuego de roles puede ser complementario o suplementario. Los roles
complementarios caracterizan una situación cooperativa, roles suplementarios son casi
siempre índices de una situación competitiva

Benne y Sheats proponen que los roles disfuncionales cumplen con un cierto tipo de
“función integral” para el grupo, postulando que las mismas pueden ser vistas en los
pequeños grupos, como funciones integrales que se consolidan y manifiestan a través de
“racimos de roles”

Propusieron complementar, entonces, el concepto de rol —al que veían como compuesto de
(o si no dominado por) factores personales— con el concepto de "racimo de roles"
—definido fundamentalmente por aspectos situacionales— a partir de postular que la unidad
de acción y. en consecuencia, del proceso grupal, no está dada generalmente por un
individuo y su rol sino, con frecuencia. por un par o estructura mayor. Introducen
entonces la noción de "racimos de roles” para señalar que algunas pautas de conductas
recurrentes están sobredeterminadas por los requerimientos de la estructura y dinámica
grupales.

CAPÍTULO VI: La cohesión y el conflicto


En el grupo, cada integrante posee una representación interna (personal y subjetiva) del
resto de los participantes y de sus propias relaciones con ellos, de las relaciones de éstos
entre sí, y de todos con los objetivos. Esta representación preconsciente del grupo como
totalidad que posee cada uno de sus integrantes se llama “grupo interno”.
No podemos libidinizar al otro de la misma manera, por eso se generan los diferentes
subgrupos.

El conflicto es inherente a todo grupo ya que nos encontraremos, indefectiblemente, con lo


nombrado anteriormente: la existencia de “más de un grupo” en todo grupo.

Conflicto no es sinónimo de problema, si un conflicto se reitera y no se puede solucionar, si


es un PROBLEMA.
Cuando las soluciones son las mismas, se vuelven repeticiones. Entonces, cuando la
repetición se satura, ésta puede llevar a la separación o ruptura del grupo.

Herbert Thelen sostiene que el conflicto se origina como inevitable consecuencia de la


existencia de “grupos superpuestos” en el grupo. Son el resultado de la inevitable
multipertenencia donde se empieza a notar una superposición en el grupo. Son grupos de
referencias significativas de cómo nos manejamos dentro del grupo.

Los clasifica en 5 grupos:


1. Subgrupo efectivo de pertenencia —> son grupos internos al grupo mayor, en los
que constatamos un vínculo privilegiado entre algunos integrantes.
2. Subgrupo “el grupo que representamos”—> En el aquí y ahora, actuamos como
representantes oficiales de otros grupos, y se espera que hablemos a favor de
dichos grupos de pertenencia. Representamos sus deseos, sus emblemas y su
poder; como sus ideas.
3. Subgrupo “grupo fantaseado” —> Construcción fantasmática de la que no nos damos
cuenta. A través de una representación operamos. Ej: no invitarle a personas
porque se sabe que ellas no van a salir igual.
4. Subgrupo “grupo de arrastre” —> Establece en todo grupo la reiteración o
repetición de vínculos aprendidos en el pasado; vínculos gratificantes o frustrantes,
aprendidos en el grupo familiar de origen.
5. Subgrupo “grupo reliquia” —> Introduce ideologías de manera inconsciente. Hay
separaciones entre lo que les gusta una cosa, y a otros otras cosas, algunos van a
estar de acuerdo y otros no: Ciertas normas sociales dividen al grupo.

UN CONFLICTO TRAE UNA NUEVA CONFIGURACIÓN, GENERA DINÁMICA Y NO


ALGO LINEAL.

El problema de todo grupo no es la existencia de conflictos, sino que, en todo caso, el


problema será la existencia de conflictos no resueltos—> originará a la estereotipia
grupal: lo que genera la ruptura.
La existencia de conflictos no resueltos de grupos superpuestos es denunciada por la
producción de síntomas que indican dicha situación. Otros indicadores o síntomas afectan
al grupo en su totalidad, y serán intentos de integración grupal.

Thelen diferenció tres niveles de integración:


1. La integración, en el individuo, de sus múltiples grupos de pertenencia y referencia.
2. La integración del individuo en el grupo a través de la coherencia o incoherencia de
las múltiples integraciones.
3. La integración estructural del grupo como un todo.

Indicadores de conflictos no resueltos:


Son intentos de integrar a ultranza al grupo como un todo. Thelen discrimina cuatro
síntomas que operan como tales:
1. Volverse dependiente: El grupo se unifica, negando los conflictos internos, a efectos
de lograr dependencia de un sujeto (el líder o coordinador) u otro grupo externo.
Dependencia del grupo, niegan lo que sucede,
2. Lucha contra cualquier blanco u objetivo: Lucha que puede emprenderse contra
algún miembro del grupo u otro grupo externo o idea. Subgrupo que ataca a otro
subgrupo.
3. Huida verbal: Ataque y huida forman la cara y contracara de la moneda. Esto se da
mediante la palabra.
4. Abandono del campo: Nueva forma de evitar el conflicto. Desisten del grupo. Se
ignora totalmente.

Problemas de logro y problemas de proceso


Thelen—> Todo grupo, ante el conflicto, tiene dos alternativas:
1. Intento de resolución del conflicto de grupos superpuestos
2. Intentos de forzar una integración a ultranza y el mantenimiento de la cohesión a través de
seudo integraciones que configuran seudo resoluciones del conflicto.
Estas alternativas conducen al grupo ante dos situaciones opuestas. Thelen—> Todo grupo
enfrenta dos tipos de problemas:
Problemas de proceso: Dan pie a los conflictos de la dinámica misma. Se manifiestan
fácilmente, se percibe rápido, se ve en la interacción manifiesta.
Problemas de logro: Afecta específicamente a la tarea. Problema que impide lograr
el objetivo. Si resuelve el primero, se pueden enfocar a éste. Hacen a la consecución
de los objetivos grupales.

No se puede hablar de un sin otro a la hora de pensar los conflictos grupales.

Conocemos los problemas de proceso de un grupo, por medio del estudio de sus
conductas, al trabajar en problemas de logro.

Grupos orientados hacia sus objetivos o por sus procedimientos:


A partir de la resolución del problema de proceso, el grupo irá configurándose
paulatinamente como:
- Grupo orientado por el objetivo: “Grupo de trabajo” Los roles de los miembros están
rígidamente definidos. Las reglas que el grupo explícita o aclara para sí mismo
gobiernan los procedimientos, pero no regulan los métodos de trabajo. Su propósito
es tender a abrir un ambiente en el que podrá adquirir conocimientos sobre los
medios de adaptación. El grupo orientado por el propósito se halla en contacto con
la situación en forma realista.
- Grupo orientado por el procedimiento: Está caracterizado por la estereotipia y la
rigidez: sus integrantes no pueden incorporar la experiencia grupal como creadora y
modificadora de conductas y actitudes. Es un grupo que está operando como una
estructura de supuesto básico subyacente.

Los síntomas de la operación de grupos superpuestos en conflicto no resuelto,


específicamente el grupo orientado por el procedimiento, tiene mucha similitud en la
estructura de aquello que Bion denominará “supuestos básicos”.
Supuestos básicos: Estructuras inconscientes de liderazgo y comunicación, estructuras
defensivas que se configuran ante la reactivación, en los grupos, de características
fantasmadas, la escena primaria y sus correspondientes angustias. Constituyen una
Estructura inconsciente grupal.

Thelen propone cuatro niveles del grupo que se configuran cada vez con mayor
creatividad:
1. Roles individuales: Varios integrantes del grupo se orientarán en función de los
objetivos comunes, mientras que otros serán en función de sus necesidades
personales. Esto desempeña roles disfuncionales.
2. Refiere a una mayor implicación del grupo en la tarea, bajo el predominio de
ciertos roles, por ejemplo, el rol de seguidor: la mayoría de los integrantes del grupo
“sigue” pasivamente una tarea que sólo algunos desarrollan activamente.
3. Configuración del grupo de trabajo: Los participantes orientan al grupo en función
de objetivos que proveen de dirección y significado a sus conductas; observarán
gran plasticidad en el proceso de asunción y adjudicación de roles. Aparecerán los
roles de locomoción, roles de informante, de orientador, de sintetizados y de
mantenimiento: Implican abrir canales. El rol de “coordinador emergente" entre
los integrantes del grupo sólo aparecerá en el cuarto nivel: Implica un nivel de
conducta creadora e integradora donde se resuelven, explican y se replantean
nuevos problemas.

BAULEO, El grupo Operativo (1969)


Llamamos Grupo Operativo a todo grupo en el cual la explicitación de la tarea, y el accionar
a través de ella, permite no sólo su comprensión sino también su ejecución.
en la dinámica grupal se tratará la tarea (tema, ocupación, labor, etc.), la cual en un juego
dialéctico, será desmenuzada, analizada y recompuesta en un movimiento cuya
ordenación lógica no puede reglamentarse de antemano.
La reestructuración lógica y su desarrollo es en todo un proceso, en el cual lo pensado va
adquiriendo cuerpo, a través de lo afectivo con él ligado, en la verbalización y accionar
grupal.

Para nosotros el grupo operativo es la denominación que damos a un grupo en el cual la


Tarea, elemento nuclear, es en su explicitación el elemento que posibilita su funcionar. Es
decir, que sólo por la tarea, a través de la tarea, y con la tarea, el grupo es grupo
Este privilegio de la Tarea no es en base a una elección fortuita o ingenua, es una búsqueda
comprometida de un agente cuya presencia tiene todos los tintes de una realidad ya que sin
Tarea, sin algo por lo cual está ahí, el grupo no tiene líneas explicativas.

Definición de tarea: llamamos Tarea al factor por el cual el grupo se ha reunido para
apropiarse de él y luego accionar con él. En otras palabras dicho, tarea es el tema, ocupación
o título que hace converger sobre él todo el funcionar de la reunión.

La necesidad de su enunciación es la posibilidad de determinar y de ahí significar, a


partir de un presente, aquí ahora, todo el juego grupal. Repito, una vez establecida la
tarea, el grupo se ubica en un presente continuo (tiempo vivido), en el cual va adquiriendo
significado lo pensado y lo sentido en él.
Se establece un interaccionar con la tarea como centro. En ese interactuar, el grupo
comienza a darle presencia a la tarea, ésta pasa de ser un sólo enunciar a un encarnarse y así
adquirir corporeidad y significación, y de esta manera ella va adoptando su forma,
configurándose como realidad.
En el grupo aparecen hechos o circunstancias que son habituales y cuyas características
deben ser detectadas ya que dependen de cada grupo, porque de su visualización y
conciencialización depende el funcionamiento y el alcance de la meta.
Estas circunstancias emergen ante la tarea y por ella, y son denominadas por Pichon-Rivière
resistencias al cambio, con su líder el saboteador, y todo un enjambre de relaciones que
constituyen la conspiración.
El fondo de dichas situaciones lo da la ansiedad que dicho cambio provoca.

Emergencia y emergente
El emergente de un grupo es el sujeto que por su historicidad como individuo, ante
determinados temas y / o determinados sentimientos, los denuncia en un momento del
proceso grupal. De ahí que el emergente es uno de los elementos básicos, es el que marca los
discontinuos, es el individuo que sale al paso del suceder grupal como parte comprometida
del grupo, y elegida por éste en la interrelación para enunciar lo que está en juego, así su
individualidad aparece significada en lo social, es decir, que su individualidad como
intimidad se des-hace frente a la tarea, para asumir su compromiso grupal y, rehacerse a
través de aquella.

Aparece así el revivir situaciones aparentes en el grupo como situación última y como
posibilidad de una referencia en la cual buscar los mecanismos para afrontar la tarea; por lo
tanto, la dinámica de lo latente es la búsqueda de constantes que aseguren el enfrentamiento a
lo desconocido.

Hay un todo de “hacer lo de siempre”, de no reorganizarse frente a lo que la realidad y tarea


imponen como trabajo.
Es entonces que el sujeto aparece como conspirador, el líder de la situación de resistencia,
todo lo que va a enunciar es para negar la tarea. Su labor central, es la de obstaculizar y tratar
de destruir la recreación del tema.
El grupo en ansiedad ante el cambio adopta una defensa que es su disociación o dicotomía en
dos partes, el subgrupo de retroceso, aparato conspirador; y el subgrupo de progreso,
organización de avanzada.

El trabajo coordinatorio será el evitar el estereotipo de la situación y que aparezca como


polarización dilemática, y su pasaje a un diálogo intercambiante será posible con el
señalamiento que establezca la unidad contradictoria, que haga el esclarecimiento de la
situación planteando que ambos se están haciendo cargo de algo que pertenece a todos,
y lo que en lo visible adquiere las apariencias de lo único, es sólo parte. La unidad está
constituida por esas dos partes, de las cuales cada subgrupo asume una, en una complicidad
latente que debe ser señalada por el coordinador, y que representa cómo el grupo trabaja la
tarea.

Coordinador y observador
Ambos son los encargados de que el grupo realice su labor, sus roles son de encargarse de los
elementos básicos que van a encuadrar el desenvolvimiento del grupo. Tiempo-espacio
aparecen como elementos primeros. El elemento fundamental para ellos es el esquema
referencial, es el que va asegurar el porvenir del grupo operativo.
Dicho esquema está constituido por la formación que tienen ambos y que dependen del
aprendizaje efectuado por ellos, no sólo en su profesión sino también en su vida social.
Experiencias previas.
El coordinador tiene como labor interpretar o señalar lo que va ocurriendo. Se encarga de
efectuar la enunciación que unirá la temática verbalizada con la dinámica de funcionamiento
grupal, dando así un elemento de organización en la ansiedad en la cual está sumergido el
grupo con el tratamiento del tema. Es el que debe mostrar la unidad, al señalar los elementos
contradictorios que la constituyen, pero que emergen durante el suceder grupal, como partes
alejadas entre sí y sin conexión. Es la indicación de esta conexión la tarea central del
coordinador.
El observador tiene como trabajo fundamental el de organizar los elementos emergentes
grupales, para poderlos devolver al grupo (lectura de emergentes 20 minutos antes de
terminar la reunión), o para luego elaborarlos con el coordinador y reestructurar la
perspectiva que ambos tenían del grupo y así comenzar la reunión siguiente. La observación
es una tarea esencialmente de investigación mientras que en la coordinación su acento está
puesto más en el operar. Ambas se complementan y constituyen planos distintos de trabajo de
la parte coordinadora en el grupo. El observador puede también participar, observador
participante, dando señalamientos sobre la situación.

Interpretación
Esta es la hipótesis o enunciados que el coordinador va a efectuar como respuesta a una
situación dada. En los grupos operativos ésta debe involucrar los elementos que han
emergido durante el juego grupal, agregándole a ellos la parte de la tarea que se está
tratando. ante una situación, los mensajes o informaciones grupales son apreciados por el
esquema referencial del coordinador, quien luego de una reestructuración o elaboración
devuelve en forma lógica de enunciado, el cual está constituido por los elementos dados por
el grupo a nivel de lo verbal o del accionar, y que ligan o dramatizan partes o zonas de la
tarea sobre la que se está trabajando, determinación del contenido latente y comprensión de
su función genética.

Son operativos porque operan, hay una acción sobre el grupo y del grupo en él mismo y
hacia afuera. La evaluación de la tarea grupal necesita de índices grupales de apreciación,
pues no sólo va en cantidad y calidad, sino también en apreciaciones de conjunto
tiempo-trabajo, personas-ideología.
APARTADOS ÉTICOS
Consideraciones éticas en intervenciones comunitarias: la pertinencia
del consentimiento informado.
La ética estudia el entorno de las normativas morales en términos de sus supuestos, sus
orígenes y sus cambios en el tiempo. No dicta lo que se debe o no hacer, lo bueno y lo malo,
ya que de ello se ocupa la moral. La ética sistematiza similitudes y diferencias entre los
códigos morales, extrae los elementos comunes como principios éticos afines de la
diversidad de valoraciones morales. Los principios éticos son puntos de encuentro de
diferentes variantes morales.

La bioética es una derivación de la ética. Usa el conocimiento biológico y los valores


humanos. Su planteamiento descansa en el principio de la responsabilidad, se enuncia
como “no poner en peligro las condiciones necesarias para la supervivencia indefinida de la
humanidad en la tierra”. Se fundamenta en los principios de: autonomía, beneficencia, no
maleficencia y justicia.

Consentimiento informado: Proceso social que, a través de un intercambio activo y


respetuoso, brinda información sobre la investigación en forma comprensible para el sujeto,
permite cerciorarse de que la entienda y tenga opción de preguntar y recibir respuestas a sus
dudas, brinde oportunidad para negarse a participar o manifestar voluntad de colaborar y
pueda expresarla oralmente o firmar un formulario, sin haber sido sometido a coerción,
intimidación ni a influencias o incentivos indebidos. Su significado es el consentir, su
esencia está en la posibilidad real de disentir.

2 objetivos:

- Protección para el investigador


- Apoyo para que la persona investigada conozca y comprenda a lo que se está
exponiendo

Contiene tres elementos: información, comprensión y voluntariedad.

Aportes de una lectura en relación con la ética del cuidado y los


derechos humanos para la intervención social en el siglo XXI.
1.1 El cuidado en la cultura
Cuidado→ práctica social sedimentada en la cultura de las relaciones con uno, con otros y
con el entorno. Representa una condición natural del ser humano de protección afectiva de
las relaciones vitales, configura una construcción social, dinámica y contextual, incluye
razonamientos, sentimientos, tradiciones, prácticas, imaginarios, etc.

Justicia social→ eje de sustentación de las políticas públicas para el desarrollo humano y
social.

Tareas del cuidado→ necesarias para vivir, convivir, satisfacer necesidades, construir
proyectos en torno al bien común.

Cuidado como función social→ asociado a mujeres en la vida familiar y en la guerra.


Mujeres como principales cuidadoras de la vida. Esto se relaciona más a una construcción
social del género generado por una división social del trabajo. Obviamente no es un valor
exclusivo de ellas.

Leonardo Boff→ cuidado a partir de “figuras ejemplares” → Jesús, Buda, Francisco de Asís,
Madre Teresa de Calcuta, etc.

1.2 La ética del cuidado


Caroll Gillian→ comienza a poner énfasis en las mujeres.
Mesa→ Nel Noddings→ enfoque feminista de la educación moral→ promocion de las
relaciones del cuidado.

1.3 Enfoques del cuidado


- Concepto del ser relacional: ser humano→ ser relacional. La idea de autonomía se
conecta a la idea de ser que está en compañía de otros. Cuidado→ se aprende en la
socialización y se aplica a nivel del autocuidado, cuidado del otro, C mutuo y C del
entorno.
- Enfoque sensitivo hacia el contexto: implica que el encuentro ético ocurre en
situaciones específicas y contextos determinados, lo que permite una experiencia
subjetiva entre los actores del cuidado. En estas situaciones, las decisiones pueden
tomar en cuenta criterios, sentimientos y consideraciones discrecionales específicas a
la situación. El cuidado se identifica en diferentes niveles, desde relaciones
individuales hasta aspectos más amplios en lo público, y se centra en la construcción
de conexiones de cuidado, afecto, comunicación y acciones. En este enfoque, lo más
importante es el sentido que damos a nuestras acciones, más que simplemente ser
considerados buenos seres humanos sin una comprensión profunda de por qué lo
somos.
- Preocupación por los otros: La ética del cuidado, en las teorías de Gilligan, Noddings
y Comins, se centra en la responsabilidad moral hacia otros, no necesariamente
limitada a relaciones personales directas. Incluye a aquellos en situaciones cotidianas,
desigualdad, dificultad y vulnerabilidad. Este enfoque promueve la solidaridad
responsable, respaldando la protección de derechos y la atención humanitaria, lo
que constituye una base esencial para la intervención social.
- Sentimientos y razón: El cuidado implica tanto emociones como razón, pero la
emoción desempeña un papel crucial en su realización.
- Orientación hacia dilemas reales: Las feministas priorizan abordar dilemas reales en
relaciones considerando la complejidad de los contextos y las circunstancias
particulares, teniendo en cuenta las emociones y razones de las personas involucradas.

2- La perspectiva de los derechos humanos y las relaciones con la ética del cuidado.
Derecho y ética→ surge de la costumbre y necesidad de regular la convivencia.
Ética→ aporta los criterios valorativos para tomar decisiones justas.
Derecho→ aporta los criterios, procedimientos y mediaciones que aseguren la justicia.
Ética del cuidado → llama la atención sobre las demandas del cuidado, los actores del
cuidado y las situaciones que ameritan el cuidado.
Derechos→ se gestan a partir de la lucha protagonizada por actores sociales que,
dependiendo de la carencia, el sufrimiento y como resultado de su indignación moral, han
desarrollado protestas y movimientos para trascender situaciones de opresión, desigualdad,
falta de cuidado y exclusión.
Derechos humanos → son demandas de libertades, facultades o prestaciones, vinculadas con
la dignidad o valor intrínseco de todo ser humano, reconocidas como legítimas por la
comunidad internacional. Son una idea práctica→ indican un fin y un medio, este último se
reduce a la lucha contra la injusticia, la violencia y a la búsqueda de cooperación para el
desarrollo. El fin→ traduce una finalidad ética. El medio → conjuga la apropiación moral en
la convivencia social, las garantías jurídicas para la distribución de bienes y desarrollo de
políticas sociales.
DDHH→ 3 DIMENSIONES→ ÉTICA, JURÍDICA Y POLÍTICA.
Cuidado→ es una virtud dependiente de otras: justicia, responsabilidad, respeto,
conocimiento, equidad, gratitud, y una de las manifestaciones de los derechos en su proceso
de realización encuentra en la ética del cuidado elementos para fortalecer su fundamento y
puesta en práctica en los diversos campos de la convivencia.

El Concepto de Intervención Social desde una Perspectiva Psicológico


Comunitaria - Montero Ribas
Polisemia de la Palabra Intervención: La palabra intervención se caracteriza por la
pluralidad de connotaciones y, como de ello se desprende, por la multiplicidad de sentidos
El Diccionario de uso del español, dice que intervenir es “participar, tomar parte. Actuar
junto con otros en cierto asunto, acción o actividad”; y agrega que: “a veces implica
oficiosidad y tiene el significado de ʻentrometerseʼ de “tomar cartas en un asunto”; y
también, “intervenir un país en la política interior de otro”, llegando inclusive a ocuparlo.
Otras veces significa “mediar”, con la intención de resolver desavenencias. El alcance de la
intervención puede ser entonces muy variado según lo indican las acciones que estos verbos
significan. Además, algunas de esas acciones no tienen una denotación positiva, en tanto que
otras si lo hacen, dualidad positivo-negativo que parece marcar al concepto de intervención
en todos los ámbitos en los cuales se le emplea en las ciencias sociales.
Sobre la Indefinición del Concepto de Intervención: la intervención al ser palabra del
sentido común y además polisémica, da la falsa idea de no necesitar ser definida, lo cual
produce una amplia variedad de definiciones tanto explícitas como implícitas. De hecho, la
norma parece ser hablar de la intervención como si todos la entendiésemos a la misma
manera. Por esa razón he creído necesario hacer una revisión del término ya que en la
psicología comunitaria a pesar de los diferentes modelos de práctica que en ella existen, se
habla de intervención como si se refiriera a lo mismo. Es necesario definir qué se entiende
por intervención cuando se usa la palabra para referirse a prácticas de modelos tan diferentes
como son los directivos y los participativos.
Concepto de intervención y sus definiciones:
Dubost (1987) : diferencia entre formas activas y formas interventoras de investigación
social haciéndolo en función de dos criterios:
Las intervenciones y acciones dirigidas a fines elegidos por un sólo actor social (con o sin
ayuda de investigadores)
● las experiencias de vida
● los experimentos sociales
● las intervenciones militantes
● las intervenciones sociopedagógicas
● los estudios de acción.
Las intervenciones-consulta (prácticas psicosociológicas y sociológicas “colaboradoras”)
● intervenciones psicosociológicas “decisorias”
● las intervenciones “analíticas”
● las intervenciones “demostrativas” (que producen demostraciones teóricas).
Barriga (1987: 14): define a la intervención adoptando el sentido de mediación, aceptando
dos condiciones distintivas: La autoridad, que toma de Andoino (1974; 1980, c.p. Barriga) y
la intencionalidad, proveniente de Dubost (1987). La interacción estará, según Dubost,
marcada por esos dos aspectos.
Barriga dice que la intervención puede ser impositiva o “solicitada por el intervenido”. Y
de la intencionalidad dice que puede venir de una planificación externa o del analista
institucional, lo cual no se ve muy claro, pues más bien parecen dos momentos de un
mismo origen. Deja “al intervenido” la libertad de quererla y aceptarla, añadiendo que pueda
ser “participada” (participio de pasado del verbo participar), pero no habla de “participante”
(participio de presente o gerundio), que ya es algo en acto.

Carballeda (2004): da una definición que sitúa a la intervención dentro de la tradición


normativa generada por la necesidad de mantener la cohesión social y con ella la paz y el
orden social. La intervención es un conjunto de dispositivos de asistencia y de
seguros en función de mantener el orden o la cohesión de lo que denominamos sociedad,
supone que la intervención tendrá un papel importante en la detección de anormalidades,
formas de disciplinar y de construir a esos “otros” que se consideran amenazantes para la
sociedad.

Otros autores tales como Nicolas-Le Strat (1996) o como Casas Aznar (1989) asumen una
perspectiva centrada en la experiencia de intervenir y de reflexionar desde la práctica. Se
centran así en lo que se hace, cómo se lo hace y para que se lo hace.
Rouchy (1987: 29): considera preferible hablar del interventor/a, del lugar desde el cual actúa
y de su función como tal y coloca a esa función como “relativamente independiente del
campo de la práctica”. La tarea de ese/a interventor/a estará en función de cómo se le
formulen solicitudes y de las respuestas, señalando que ellas pueden ser portadoras de deseos
y de resistencias. Es posible deducir que el interventor/a tras esta posición es un experto
dirigido a enfrentar problemas o situaciones que le son planteados.
esa intervención busca al “interior de prácticas concretas”, para extraer una significación más
alta, más central, de la acción” y un actor social opositor de los dirigentes de la cultura. Lo
que esto parece indicar es que ya se detectaba la necesidad de hacer intervenciones que
entrasen en contacto con los beneficiarios, conociendo sus opiniones, aspecto de interés para
la perspectiva psicológica comunitaria, particularmente en el modelo desarrollado por
algunas/os psicólogas/os latinoamericanos.

Alejandro Moreno, al referirse al término intervención hace énfasis en su aspecto más


complejo al decir que significa “actuar, ejercer una acción sobre algo. Un sujeto activo que
viniendo de fuera, entra con su acción en una realidad externa a él y la transforma (…)
“supone un sujeto fuente de la acción, y un objeto, paciente de esta”.

¿intervención o intervenciones?: según su origen, la intervención social puede ser oficial o


independiente, conforme a su ubicación como parte de políticas públicas o en formas
participativas provenientes de la acción organizada de grupos o comunidades dentro de una
población.
según la finalidad de la intervención:
1. Intervenciones dirigidas a la satisfacción de alguna necesidad normativa en un grupo o
sector específico de la población;
2. Intervenciones dirigidas a la transformación de condiciones de vida en general, o en
aspectos particulares de ella. Aquí entran las intervenciones mediadoras, que son aquellas en
las cuales se busca interceder ante grupos que se enfrentan por el control de algún recurso, o
bien entre grupos ciudadanos que demandan alguna obra o servicio y la propuesta del Estado
al respecto.
3. Intervenciones para la concertación, en las cuales agentes externos (personas ajenas a un
determinado sector o grupo social) o agentes pertenecientes a grupos o comunidades
intervienen para lograr la unión de esfuerzos, recursos y conocimientos para la consecución
de alguna acción o proyecto juzgado conveniente para diversos grupos o personas
interesados; o bien de acuerdos generales de cooperación que pueden luego desglosarse en
los anteriores.
4. Intervenciones cuya finalidad es la consulta sobre asuntos e intereses en diversos grupos o
comunidades.

Sobre el Concepto de Implicación: el concepto de implicación trata de una forma de


intervención que, consciente de la imposición que ella puede representar, busca ampliar su
rango de legitimidad, incorporando de alguna manera a los beneficiarios, lo cual desde la
perspectiva comunitaria, no es suficiente. La implicación busca una conjunción entre las
formas de intervención estatales y del mercado y la autonomía de la ciudadanía, que “va por
los márgenes”.

La Intervención Manipuladora: Una visión negativa de la intervención que provenía de la


asociación entre intervención y formas de ideologizar y de manipular a grupos y
comunidades; de movilizar poblaciones y de usufructuar fondos cuya procedencia no era
transparente o estaba francamente ligada a proyectos políticos extranacionales o a la
malversación del erario público nacional en función de intereses políticos partidarios
internos. Así, la intervención provendría de intereses hegemónicos; no tendría
relación alguna con las necesidades, expectativas y deseos de la población objetivo de ella y
sería una forma de engaño manipulador.
Luego con la intervención se busca intervenir para transformar, incorporando a esos posibles
beneficiarios a la acción transformadora, convirtiendo así a la intervención en un ejercicio de
democracia participativa.

Ciencia Pura y Ciencia Aplicada: un aspecto que ha contribuido al desarrollo de una visión
escindida de la intervención, es la consideración en el campo de la ciencia, de que existe una
ciencia que es pura y otra que es aplicada, una separación entre teoría y práctica (práctica
es una actividad de utilidad “tangible y teoría una utilidad intangible”) Según esta
perspectiva, serían dos formas de actividad humana producidas en dos ámbitos separados. La
teoría sería el pensar y la práctica el hacer y aparentemente corresponden a niveles diferentes
del entendimiento y de su función y valor social.
Esa escisión lleva a una concepción tecnificada de la práctica, que sería la acción productora
de cambios concretos en la vida social (descalificada desde la perspectiva teórica por la
supuesta ausencia de pensamiento crítico y de una racionalidad superior). La teoría sería el
ámbito de pensamientos “elevados” y de razonamientos “complejos”. La práctica sería la
arena de las soluciones específicas e inmediatas, del actuar primero y el reflexionar después,
de generar y manejar herramientas útiles. Cada campo mira al otro con descalificación, de
modo que se considera que la práctica es acción sin reflexión y la teoría, el campo del mucho
decir y el poco hacer.

La Oposición Teoría vs Práctica: aparece en Aristóteles - tríada praxis, poiesis y


episteme (conocimiento)
sustituye luego el concepto de episteme por el de teoría, (condición totalmente distinta a la de
la praxis), consideraba a la teoría como el límite máximo del saber humano. A la praxis le
adjudicó valor en dos polos: el ético, que consiste en la cualidad o valor del individuo y su
comportamiento, y el político, relativo a la ciudad y las acciones respecto de quienes en ella
residen cuyo valor está en el bien común producido.
Kant entiende a la praxis como una práctica que es producto de la razón, pues deriva de ella,
y a la teoría como la que genera los sentidos que se dan a nuestro diario quehacer
Marx logra superar la escisión para unir ambas dimensiones de la acción humana, a través de
una redefinición del concepto de praxis, de carácter crítico y revolucionario. En esas tesis
Marx rechaza la separación entre razón teórica y razón práctica.
La primera: señala la importancia de la sensibilidad humana como praxis; rechazando la
consideración de que sólo la actitud teórica es “verdaderamente humana”. Rechaza así la
dicotomía teoría-práctica, que todavía se hace sentir en las ciencias humanas.
La segunda: la “verdad objetiva” se probaría en la praxis. Como no hay una verdad objetiva-
absoluta lo que puede hacer la praxis es permitirnos probar si algo que consideramos cierto
funciona como tal.
La tercera: la auto-transformación “no puede ser aprehendida sino como praxis
revolucionaria”, axioma que se prueba a sí mismo, ya que la transformación puede ser de tal
grado que mude las circunstancias generando nuevos sistemas de acción y de vida. Imprime
un carácter extremo al concepto de praxis, que ya no sólo trata de pequeñas modulaciones,
sino de profundas transformaciones.
La octava tesis: “toda vida social es esencialmente praxis”, modula la exigencia, pues señala
las inevitabilidad de las transformaciones en esa vida, lo cual permite la diversidad de formas
y ámbitos revolucionarios.
La undécima tesis: señala que ante las interpretaciones de los filósofos, lo importante es
cambiar el mundo. Pero esa es una generalización que el propio Marx con su obra,
contradice. Hay interpretaciones filosóficas que han cambiado al mundo. La de Marx fue
una.

Modelos Actuales de Intervención Social: La intervención discurre por dos vías


● la intervención que se ejerce sobre la sociedad desde instituciones estatales
● la intervención originada desde la población o grupos interesados.

La intervención desde las instituciones del Estado y organizaciones: En las versiones


europeas, en sus formas más democráticas la intervención se expresa como implicación,
buscando obtener formas más socialmente integradoras, pero puede también ser de carácter
tecnocrático con énfasis en la experticia de los agentes externos. Su modelo de acción parte
de las necesidades normativamente definidas, de acuerdo a una planificación institucional y
se procura fortalecer los servicios públicos, interviniendo para aumentar la capacidad y la
posibilidad de acceder a ellos y usarlos adecuadamente.
Podría decirse que tras este modelo hay una concepción del ser humano según la cual se
provee la oportunidad para que cada cual individualmente la aproveche y pueda, por sí misma
o sí mismo, convertirse en un productor más o menos exitoso, de su propia vida. De este
modelo se dice que va del “arriba” constituido por las instituciones sociales al “abajo”, de
los beneficiarios a quienes va dirigida la intervención.

Dos sentidos para el concepto de intervención: La existencia de dos ámbitos discursivos


para señalar lo que es intervenir y ubicar ética, política y socialmente a la intervención en
estos modelos, indica dos tendencias:
● Una tradición que se desarrolla a partir de la necesidad del Estado de ejecutar algunas
de sus funciones en relación con la población, en el nivel microsocial.
● Un desarrollo ya anunciado, que en el campo psicológico comunitario comienza a
florecer en la praxis a partir del último tercio del siglo XX, que a veces usa el término
intervención, pero siguiendo también a veces, la propuesta
participativa-comprometida.

PSICODRAMA
Contribuciones del Psicodrama a la Psicoterapia de Grupos
Jacob Levy Moreno, creador del psicodrama, logró desarrollar una teoría basada en una
concepción del hombre y de la salud que tiene como núcleo la espontaneidad, el optimismo
acerca de lo vital, el amor, la catarsis y los roles que van formando el yo del individuo; este
fue el primer contenido del psicodrama.
En el teatro clásico, el espectador, al identificarse proyectivamente con lo representado por
los actores, logra, como decíamos antes, una catarsis y también cierta concientización. En el
caso del psicodrama, si bien el público resuena con lo representado (ese es su valor en la
terapia grupal), es el protagonista, en primer lugar, el que logra una catarsis pues representa
su propio drama. (DIFERENCIA teatro y psicodrama) Para que a través del psicodrama
representado se produzca un efecto catártico, tiene que existir verdadera espontaneidad y
creatividad.
En los protagonistas, que mientras se desarrolla el drama, crean el mismo, lo cocrean con los
demás, expresándose a través del tratamiento de la temática y de los juegos vinculares. En la
creación espontánea misma, que mediatiza el vínculo del hombre con el mundo.
El psicodrama contiene los puntos básicos de su teoría:
a) el concepto de espontaneidad-creatividad
b) la teoría de los roles
c) la psicoterapia grupal

a) la teoría de la espontaneidad ligada a la creatividad dialécticamente: el niño al nacer


realiza su primer acto creativo, es el primer hecho de catarsis de integración. Nace con una
capacidad creadora propia del ser humano que irá completando con la madurez, con ayuda de
los otros. El juego en el niño es la mayor expresión de la espontaneidad creadora. El
psicodrama posibilita la recuperación de dicha espontaneidad, a través del juego
dramático, del “como si” simbólico, donde se logra escapar al determinismo asfixiante de
ciertas condiciones de la realidad; donde lo imaginario y lo real coexisten en la escena; donde
se recupere el contacto consigo mismo y con los demás al reencontrarse con la creatividad, de
donde surgirán roles nuevos y respuestas nuevas, libres de estereotipos.
El acto de lo espontáneo está íntimamente ligado al instante, de allí surge la noción del “aquí
y ahora”. Desde el acto espontáneo del nacimiento, el cuerpo del niño es el status nascendi
de la espontaneidad, con puntos focales o zonas. Además la madre cumple la función de
representar para el niño una imagen de sí mismo. En toda esta primera etapa los roles son
psicosomáticos.

b) la teoría de los roles: para Moreno, el rol es el conjunto de posiciones imaginarias


asumidas por el individuo durante su infancia, en la relación con los demás. Es entonces de
raíz imaginaria y se concreta en la acción en la interacción.

c) la psicoterapia grupal: Moreno la define así: “La psicoterapia de grupo es un método


para tratar conscientemente, en el marco de una ciencia empírica, las relaciones
interpersonales y los problemas psíquicos de los individuos de un grupo…”
En su concepción, todos en el grupo son agentes terapéuticos y todo grupo lo puede ser con
respecto a otro grupo. Este método aspira a lograr la mejor agrupación de sus miembros, para
los fines que persigue. No trata solamente a los individuos sino a todo el grupo y a los
individuos que están en relación con él.
Método psicodramático. El método del psicodrama toma la representación dramática, la
escena como núcleo del abordaje y la exploración del ser humano y sus vínculos. La acción,
unida a la palabra, brindan un más completo despliegue del conflicto, del drama que ocupa al
protagonista en el espacio dramático. En la escena, el individuo puede representar sus
conflictos pasados y presentes, y también volcar sus temores, expectativas, proyectos y
dudas sobre el futuro, explorando sus relaciones con el presente y el pasado.
Se distinguen en el desarrollo de la acción dramática tres momentos que poseen, cada uno,
una importancia singular.
La primera fase, llamada caldeamiento, es donde se prepara el clima del grupo. Se elige un
tema y un protagonista y se intenta adentrar al mismo en el mayor nivel de espontaneidad
posible. Moreno destaca en que sólo liberándose de ataduras de la realidad,“desaprendiendo”,
el sujeto logrará el estado necesario para participar eficazmente, de manera espontánea, en la
dramatización. Podrá entrar así en el “como si” dramático, abierto a lo que vaya sugiriendo
en la escena: afectos, asociaciones, recuerdos, nuevos personajes que, al comienzo, no
recordó. Es muy importante el rol del director dramático: de su habilidad para preparar y
guiar al protagonista hacia la escena, dependerá, en gran parte, el desarrollo creativo del
drama.
El segundo momento o fase es la representación propiamente dicha, la escena dramática.
Aquí cobran importancia los yo auxiliares, que serán los encargados de encarnar los
personajes para los que el protagonista los eligió: personajes reales o fantaseados, aspectos
del paciente, símbolos de su mundo.
El tercer momento o fase es el compartir, es donde el grupo participa terapéuticamente.
Hasta ese momento el que se expuso y “desnudó” su intimidad fue el protagonista. En esta
etapa, el grupo devuelve, comparte sus sentimientos y vivencias, todo lo que les fue
sucediendo durante la escena, las resonancias que en ellos se produjo. Los compañeros
del grupo, que han estado en el lugar del público, al volcar sus comentarios, sus asociaciones,
tienen la doble función de ampliar el panorama logrado con las escenas del protagonista y no
dejarlo solo, acompañándolo, evitando que se sienta en desigualdad de condiciones.
Las diversas técnicas dramáticas que se utilizan durante la representación fueron pensadas
por Moreno en relación con su teoría de la evolución del niño. Cada una de ellas cumple una
función que corresponde a una etapa del desarrollo psíquico.
A la primera etapa de indiferenciación del yo con el tú, corresponde la técnica del doble. A la
segunda del reconocimiento del yo, la técnica del espejo. La tercera etapa del reconocimiento
del tú, la técnica de la inversión de roles.
Mediante la técnica del doble, un yo-auxiliar desempeña el rol de protagonista. Verbal y
gestualmente complementa aquello que desde dicho desempeño entiende y siente que el
protagonista no puede expresar completamente por esto desconocido u ocultado, por
inhibiciones. Se coloca al lado y en idéntica postura que el protagonista, haciendo sus
movimientos.
En la técnica del espejo, el protagonista sale de la escena y es público de la representación
que un yo-auxiliar hace de él. Se busca con esta técnica que el paciente se reconozca en dicha
representación, así como en su infancia reconoció su imagen en el espejo.
Con la técnica de la inversión de roles o cambio de papeles, se investiga en la escena el
“sentir” de esos personajes del mundo del paciente.

Existen otras técnicas dramáticas creadas por Moreno y con posterioridad a él. Clásicamente,
las más utilizadas son: el soliloquio, que consiste en que el protagonista y los yo-auxiliares
digan en voz alta “como si hablara consigo mismo”, sus sentimientos y pensamientos.
Moreno, tomando del modelo teatral sus elementos, distingue para la escena psicodramática,
cinco elementos o instrumentos:
- escenario: el espacio dramático donde se desarrolla la escena, el espacio vital que brinda la
posibilidad de nexos y conexiones entre lo imaginario, lo simbólico y lo real. En este
contiene se despliega la producción y en él se pueden representar hechos simples de la vida
cotidiana, sueños, delirios, alucinaciones.
- protagonista: es quien protagoniza su propio drama. Se representa a sí mismo y sus
personajes son parte de él. La expresión libre y la espontaneidad estimuladas desde el
caldeamiento y las diversas técnicas que pueden utilizarse, tienden a garantizar que se
dramatice y no que se actúe. El protagonista puede ser un individuo, una pareja o un grupo.
- director: el psicoterapeuta del grupo es también el director psicodramático. Tiene entonces
una doble función, según los momentos de la sesión. El coordinador, se dramatice o no, tiene
internalizado el pensamiento en escenas, una actitud interpretativa y una manera de ser en el
grupo, acorde a su referente teórico. El director de psicodrama está atento a toda información
o dato que dé el protagonista para incluirla en la escena guía y ayuda a llegar a la escena con
espontaneidad. Una vez comenzada la escena, el director se retira del espacio dramático y
sólo interviene si es necesario incluir alguna técnica (inversión de roles, doble, soliloquio,
etc.) dando consignas al protagonista o yo-auxiliares. En el momento de los comentarios,
posterior a la escena, aporta como un miembro más del grupo o calla y se repliega (depende
de las distintas escuelas).
- el yo-auxiliar: tiene, como su nombre lo indica, la función de auxiliar al protagonista,
dramatizando los roles que éste le indique y que necesita para realizar la escena. En nuestra
forma de trabajo, los yo-auxiliares son los mismos compañeros de grupo.
- el público: es el grupo terapéutico. En los psicodramas públicos, la relación que se
establece es diferente, pues además de ser numéricamente mayor, no tiene la continuidad y
lazos afectivos y de historia que un grupo terapéutico. El público, en ambos casos, resuena
con lo que recibe desde la escena, aportando opiniones, expresando afectos, asociándose
con su propia historia. Contiene la escena. El público puede ser de pocas personas (familias,
parejas, grupos terapéuticos, operativos, de entrenamiento, de formación) o de muchas
(psicodrama público o grandes grupos).
CADA MIEMBRO ES UN AGENTE TERAPÉUTICO

Moreno distingue tres procedimientos según el objeto de estudio al que se aborde cuando se
dramatiza: psicodrama, tratamiento de los conflictos individuales; sociodrama, donde el
objeto de estudio son los grupos sociales; role playing, cuando el psicodrama es utilizado
para la formación y entrenamiento de roles profesionales y técnicos.

Psicodrama Psicoanalítico. Aportes del Psicodrama al PSA:


1) Escena dramática como vía de abordaje a lo inconsciente. La escena dramática para
nosotros es leída desde el PSA. La valorizamos como una vía de abordaje a lo inconsciente,
una vía de exploración y elaboración tanto del protagonista como de sus compañeros de
grupo, pues a través de las identificaciones proyectivas e introyectivas, no sólo el que indaga
es el protagonista sino también los que asisten a la dramatización y los que colaboran en ella
como yo-auxiliares, encontrando en ellos escenas resonantes que se incluyen en la terapia
grupal.
2) Cuerpo + Palabra + Acción + Vínculo. La escena es la “representización” del pasado, un
lugar simbólico donde se revela lo imaginario, a través de las escenas actuales o manifiestas,
pudiendo explorar y elaborar situaciones conflictivas del mundo externo, encontrando su
conexión con el mundo interno del o los individuos, en sucesivas acciones dramáticas con
escenas antiguas e inconscientes. Sintetizando, la escena dramática es básicamente la
presentización y corporización que, a través de la representación tienen los vínculos
intrapsíquicos en su mutua y dinámica reestructuración con los vínculos interpersonales.
A la importancia de la acción, integramos lo vincular y la palabra. Quede claro que la palabra
no pierde importancia, no es palabra versus acción (drama), sino que en la integración de lo
verbal y lo dramático logramos la ampliación del discurso. El discurso verbal no se minimiza
para privilegiar la acción, la acción no se descalifica tampoco en privilegio de la palabra.
Ambos forman una unidad compleja que es más que la suma de las partes, crea una nueva
estructura que rescata los canales de expresión del hombre: verbal, gestual, pre-verbal y
psicomotriz vincular, en forma unificada, no disociando las tres áreas: mente, cuerpo y
mundo exterior.
3) Interpretación y producción de sentido. «El psicodrama no es la búsqueda de un cierto
sentido ni tampoco de un significante fundamental. Por ello, se debe evitar la interpretación
que proporcione sentido y pérdida de sentido. No se trata de descubrir el significante que
representaría la verdad del sujeto, sino más bien el significante que, gracias a los soportes que
el grupo ofrece, se convierte en una máquina de repetición».

Aportes del PSA:


- Tomamos el grupo imaginario, transitamos el camino psicoanalítico y además lo social, su
influencia en el grupo y del grupo en el macro grupo. Sé que para algunas concepciones
dentro del PSA, estos son un obstáculo en la labor analítica. Yo opino que no hay terapia
posible que deje de lado la realidad circundante de la que el grupo es parte. Pienso que lo
importante es poder entrar y salir de las distintas áreas, poder conectarlas y no quedar
atrapado en ninguna de ellas. Algunos pensarán que esto no es PSA. Yo opino que sí, que es
PSA aplicado a los grupos pues tiene en cuenta las leyes básicas del mismo, pero no
interpolando el modelo clásico del PSA individual sin las modificaciones necesarias,
rescatando así el valor de los grupos. Se tiene en cuenta la transferencia hacia el
terapeuta, hacia el grupo y cada uno de sus integrantes, también hacia el exogrupo. La
resistencia en la tarea verbal y dramática, incluso cuando el tema es utilizado con ese fin,
“por más impactante a nivel social que sea”. Existe la abstinencia y las otras leyes grupales
de encuadre, restitución y secreto. Se trata de hacer consciente lo inconsciente, sin
desvalorizar ni dejar de lado en nuestra concepción de salud mental y tarea terapéutica, la
relación dialéctica del hombre con el contorno social.
- En mi forma de trabajo, tomo lo transferencial, pues, si bien como dice Lemoine, la
demanda de amor no está puesta en la persona del terapeuta y el manejo técnico no es el
mismo, da lugar a un fenómeno diferente: el de las transferencias múltiples y laterales en el
grupo. Algunos eligen no explicitarlas y trabajar desde ellas. Yo opto por trabajar desde ellas
en algunos casos, pero también con ellas cada vez que pienso que traerán claridad necesaria
(por ejemplo: alianzas, complementariedades narcisistas). Trabajo con las transferencias:
a) de los terapeutas entre sí, el eco de lo que acontece en el grupo produce en el vínculo
transferencial entre los coterapeutas y viceversa, lo que ellos pueden determinar que suceda
en el grupo a partir de dichas transferencias. De la forma en que éstos lleven a cabo su trabajo
en el grupo, roles, alianzas inconscientes, de lo que sucede cuando uno u otro dirigen la
dramatización, quedando uno de ellos como observador, o yo-auxiliar.
b) de cada uno de los integrantes con cada uno de los demás
c) con el grupo como unidad
d) con el terapeuta o los terapeutas
e) con el exogrupo
f) del o los terapeutas con el grupo y cada uno de sus miembros
A esta forma de entender la transferencia en los grupos, se le agrega un grado más de
complejidad cuando incorporamos lo que sucede transferencialmente con:
1) la elección del protagonista y el tema a dramatizar
2) la elección que hace el protagonista de la escena a dramatizar y de los yo-auxiliares
(compañeros, en mi modelo de trabajo).
- Contamos también al trabajar con la escena dramática, con la posibilidad de investigar los
datos que el cuerpo nos brinda en el espacio dramático, reveladores de lo inconsciente.
Estos pueden ser contradictorios con los que brinda la palabra, filtrándose, de esta forma,
material reprimido.
- A través del análisis de las transferencias pueden ir conociéndose las fantasías o
formaciones imaginarias inconscientes compartidas, y las fantasías individuales de los
integrantes, en las distintas etapas del desarrollo de un grupo. Esta tarea cuenta con
dificultades obvias por la complejidad del campo en el que se trabaja. En este sentido, en lo
que se refiere a las dificultades de aprehensión del fenómeno grupal, la aplicación del PSA es
un elemento de gran valor terapéutico, ya sea que se lleven a cabo dramatizaciones grupales o
individuales. Aun cuando no se dramatice, el hecho de tener una concepción dramática de la
psicoterapia facilita el desarrollo del drama interno en el espacio único de la sesión (único, no
por ser factible de transferencia sino de interpretación)

Reflexiones sobre el psicodrama Analitico - Safouan Mustafa


Anzieu: el psicodrama como acción simbólica.
En resumen, el fenómeno del que se trata no parece explicarse por la «afectividad», ni por
una jerarquía cualquiera en el orden de las necesidades. Los individuos sufren, es cierto; pero
sufren en una dialéctica de la que no son libres de sustraerse, precisamente porque están
atrapados en tal dialéctica. Por otra parte, esta dialéctica es tan general que nos inclinamos a
pensar que el factor «grupo» como tal no se hallaría para nada en un resultado terapéutico
propiamente dicho.

No debemos olvidar que el psicodrama es un procedimiento de múltiples facetas. Está la


dramatización, está lo que se dice durante la dramatización, está también la libertad que
tenemos de responderle o no al sujeto, y de responderle en el sentido que nos ha propuesto o
en un sentido diferente, incluso opuesto. Puede entonces plantearse el interrogante de saber
cuál es la faceta que ofrece el campo privilegiado de la intervención curativa en cada caso o,
por lo menos, en cada estructura.
Decir que en psicodrama, el sujeto se expresa, se exterioriza, se descarga, entonces se
libera, luego se cura; parece ser sólo una idea que se apoya sobre imágenes inspiradas
por los modelos físicos más elementales y más familiares. Sea como fuere, no podemos
eludir este dilema: o bien nuestra acción no influye para nada en lo que se obtiene como
curación, en cuyo caso no nos quedaría otra cosa que despedirnos y no volver a hablar más
del asunto; o bien nuestra acción está ahí para algo, y en este caso, por qué no decir que el
niño se cura porque él se inscribe en esta acción, más que por que se expresa, y queda a
nuestro cargo el decir cómo. En el fondo, cabe pensar que esta noción de catarsis o de
abreacción, en el sentido «molieresco» de la palabra, no es más que la coartada de nuestra
impotencia para rendir cuentas de nuestra acción.
abreacción: «cura por la palabra». Tal examen constituiría, no obstante, una digresión
bastante inútil para nuestro objetivo.

«¿Qué es lo que da efectividad al psicodrama, dejando aparte la "abreacción"?


Se analiza esta pregunta a través de un ejemplo de un psicodrama con un niño.

Si nuestra palabra (de coordinador) consigue soportar el deseo particular del que se trata en
cada ocasión, podemos estar seguros de que el sujeto sabrá, en lo sucesivo, hacerse cargo de
ese deseo sin sentir su verdad como una amenaza. Nosotros le liberamos, y él está
«purificado» (catarsis) del temor, pero también de la compasión; esto le permitirá llevar más
lejos su interrogación, ponerla sobre otro punto, aunque deba encontrar una nueva angustia en
cada recodo del camino.
Estos niños, los niños con estructura fóbica, nos proponen muy a menudo temas de
exploración del fondo del mar, de búsqueda de tesoros, de partidas, de viajes extraños, de
visitas, incluso de visitación... Pero siempre nos espera la misma tarea: evocar, con una
utilización sagaz de los símbolos y de las metáforas, tal o cual imagen en donde vemos que se
apoya en aquel momento su miedo o su fascinación. Ello, en la medida necesaria para hacer
progresar su interrogación y evitando con ello el remover angustias tales que corran el riesgo
de bloquear la marcha de esta interrogación.
En una palabra, lo que a nuestro juicio parece constituir el resorte de la eficacia terapéutica
del psicodrama, en el caso de niños con estructura fóbica, es la verbalización que se hace en
la dramatización, es decir, el discurso, que allí sostiene el terapeuta, en la medida en que
el niño aprende a reconocer en ese discurso los procesos que habitan su propio inconsciente y
que son, al fin de cuentas, procesos de deseo. (La diferencia con el psicodrama de Moreno?)

Manual de tecnicas y dinamicas


TIPOS DE TÉCNICAS:
Técnicas o dinámicas vivenciales
Las técnicas vivenciales se caracterizan por crear una situación ficticia, donde nos
involucramos, reaccionamos y adoptamos actitudes espontáneas; nos hace vivir una situación.
Dos tipos:
- Las de animación. Cuyo objetivo principal es animar, cohesionar, crear un ambiente
fraternal y participativo. Deben ser activas, deben tener elementos que permitan
relajar a los participantes y debe estar presente el humor.
- Las de análisis (ej. “El muro”). El objetivo central de estas es dar elementos
simbólicos que permitan reflexionar sobre situaciones de la vida real.
La importancia del tiempo en dichas técnicas vivenciales.

Técnicas de actuación (ej. Sociodrama, juego de roles, cuento dramatizado)


El elemento central es la expresión del cuerpo a través de la cual representamos situaciones,
comportamientos y formas de pensar.
Técnicas auditivas y audiovisuales (ej. Una charla, película, etc)
La utilización del sonido o de su combinación con imágenes es lo que le da la particularidad a
estas técnicas.
Por lo general para utilizarla se ha requerido un trabajo previo que no es producto de la
reflexión o análisis que el grupo ha realizado.
En ellas se presenta una situación o tema con una interpretación basada en una investigación,
análisis y ordenamiento específico de quienes la produjeron.
Aportan elementos adicionales que enriquecen la reflexión y análisis sobre un tema. Es un
material que aporta elementos nuevos o interpretaciones que permiten profundizar en el tema
que se está viendo.

Técnicas visuales
- Escritas: todo aquel material que utiliza la escritura como elemento central
(papelógrafo, lluvia de ideas, lectura de textos, etc)
- Gráficas: todo material que expresa a través de dibujos y símbolos (afiche, lectura de
cartas, etc)

También podría gustarte