Rizoma: Conexiones y Multiplicidades
Rizoma: Conexiones y Multiplicidades
cualquier otro.
2. Principio de heterogeneidad: Un rizoma conecta eslabones semióticos,
organizaciones de poder, circunstancias relacionadas con las artes, las ciencias, las
luchas sociales. Aglutina actos lingüísticos, perceptivos, mímicos, gestuales,
cogitativos…
3. Principio de la multiplicidad: cuando lo múltiple es tratado como sustantivo,
cualquier parte, pero siempre recomienza según sus líneas. Todo rizoma
comprende líneas de segmentariedad según las cuales está estratificado,
territorializado, organizado significado, atribuido, etc. Pero también líneas de
desterritorialización según las cuales se escapa sin cesar. Hay ruptura en el rizoma
cada vez que de las líneas segmentarias surge bruscamente una línea de fuga, que
también forma parte del rizoma. Estas líneas remiten constantemente unas a otras. Por
eso nunca debe presuponerse un dualismo o una dicotomía. Se produce una ruptura,
se traza una línea de fuga, pero siempre existe el riesgo que reaparezcan en ella
organizaciones que reestratifican el conjunto. Territorialización, desterritorialización y
reterritorialización.
5. Principio de cartografía: un rizoma no responde a ningún modelo estructural o
jerarquiza calcos, los calcos son como las hojas del árbol. El mapa se opone al calco.
El calco siempre vuelve a lo mismo. El mapa no reproduce un inconsciente
cerrado sobre sí mismo, lo construye. El mapa es abierto, conectable en todas sus
dimensiones desmontable, alterable, susceptible de recibir constantemente
modificaciones, el rizoma tiene múltiples entradas.
-Deleuze y Guattari enuncian seis caracteres generales del rizoma: conexión, heterogeneidad,
multiplicidad, ruptura del significante, cartografía, calcomanía.
PRINCIPIOS PRIMERO Y SEGUNDO: DE CONEXIÓN Y DE
HETEROGENEIDAD.
-Según los principios de conexión y de heterogeneidad, cualquier punto del rizoma puede ser
vinculado con cualquier otro punto, a diferencia del árbol y la raíz que siempre fijan un orden
unidireccional.
-El pensamiento moderno remitía a la unidad o a la dicotomía; el pensamiento rizoma, a la
MULTIPLICIDAD (tercer principio). Se concatena mediante eslabones biológicos,
políticos, económicos, sexuales, urbanísticos, intelectuales, artísticos y muchos más. Estos
eslabones ponen en juego regímenes de signos y estados de cosas.
-El rizoma se conecta continuamente con lo diferente.
-Sólo existe unidad cuando la multiplicidad es capturada por el poder del significante, o en un
proceso de subjetivación en el que la unidad es sobre-codificada. Cuando la multiplicidad es
aglutinada y uniformada por el poder, se molariza, se masifica, se codifica. Por el contrario,
cuando logra molecularizarse se disipa, se vuelve partículas, intensidades, líneas de fuga. Se
escurre por surcos de libertad. Las multiplicidades se definen por el afuera, por líneas
abstractas, líneas de fuga o desterritorialización. Lo significativo siempre ocurre en el medio,
entre el sí mismo y el afuera.
-Lo múltiple es inmanente. Se compone de encadenamientos interrumpidos de afectos con
velocidades variables, precipitaciones y transformaciones, siempre en relación con el afuera.
Sin sustancia. Nadie accede a lo trascendente. Lo trascendente se nombra, es una
generalización lingüística. Solo captamos efectos de lo inmanente, de lo que está entre
nosotros, del afuera y, mal que bien, tratamos de comprender esos fragmentos mediante
mapas. Un libro con características rizomáticas es una máquina de guerra, una máquina
abstracta, un mapa simbólico. Lo contrario es el libro aparato de Estado, que codifica y
sobrecodifica. La máquina de Estado se opone a la máquina de guerra. El aparato de Estado
impide las líneas de fuga, produce codificaciones unitarias. La máquina de guerra posibilita
las desterritorializaciones, multiplica las codificaciones, las torna leves.
CUARTO PRINCIPIO: DE RUPTURA DEL SIGNIFICANTE.
-La contingencia a la que estamos sometidos se relativiza cuando manejamos nombres para lo
azaroso. Para zafar de la tiranía del significante hay que romper con las codificaciones,
encontrar líneas de fuga. “Encerramos” los estados de cosas en la red de los significantes y
luego pretendemos que las palabras son la realidad. Este proceso origina la trascendencia. En
nombre de ella se predica la verdad, la unidad, la inmovilidad, la perfección, la divinidad
incluso. Se trata de palabras.
-La ruptura del significante implica la decodificación, la fuga de un territorio. Pero los
microfascismos siempre están dispuestos a cristalizar en un orden impuesto. También la
autogestión o micropolítica se cosifica si quienes las impulsan se enamoran del poder.
-Pero la multiplicidad es acechada por la voluntad de unidad. La multiplicidad no tiene sujeto
ni objeto sino determinaciones. Hay circulación de intensidades.
QUINTO Y SEXTO PRINCIPIOS: DE CARTOGRAFÍA Y DE CALCOMANÍA.
-El psicoanálisis, según Deleuze y Guattari, dibuja calcos del inconsciente y se lo impone a
los pacientes. El doctor Freud se esfuerza para que los sentimientos y las manifestaciones del
pequeño Juan calquen los preconceptos del científico. Freud ignora sistemáticamente los
reclamos y los deseos del niño; lo fuerza una y otra vez para que “calce” con su idea de
inconsciente. calcomanía es trazar en un papel todo tal cual como es, explicar las leyes y
trazarlas. Cartografía comenzar desde el lugar más cómodo, tiene múltiples entradas, mapear
es explorar, no es una línea recta, depende del recorrido de cada uno. Cartografiar desde una
cuestión sumamente singular, desde quien construye el mapa, los caminos. Producir algo, un
plus; teniendo la base teórica, no todos llegaremos a la misma conclusión.
-En “Rizoma” se considera que la lingüística hace calcos del lenguaje, que no se esfuerza por
seguir sus meandros por libres llanuras. La lingüística pretende más bien atrapar calcando.
Sus construcciones teóricas semejan árboles con raicillas, pero surgiendo empequeñecidos de
una gruesa raíz pivotante, como esos árboles lingüísticos que dividen y dividen. Los árboles
generativos de la lingüística, a pesar de su estructura basada en la raíz, podrían abrirse en
todos los sentidos, multiplicándose como lo hace el lenguaje en su devenir constante.
Si las «identidades» sólo pueden leerse a contrapelo, vale decir, específicamente no como
aquello que fija el juego de la diferencia en un punto de origen y estabilidad, sino como lo
que se construye en o través de la différance y es constantemente desestabilizado por lo que
excluye.
Uso «identidad» para referirse al punto de encuentro, el punto de sutura entre, por un lado,
los discursos y prácticas que intentan «interpelarnos», hablarnos o ponernos en nuestro lugar
como sujetos sociales de discursos particulares y, por otro, los procesos que producen
subjetividades, que nos construyen como sujetos susceptibles de «decirse». De tal modo, las
identidades son puntos de adhesión temporaria a las posiciones subjetivas que nos construyen
las prácticas discursivas.. Son el resultado de una articulación o «encadenamiento»
exitoso del sujeto en el flujo del discurso. «una intersección».
Las identidades son, por así decirlo, las posiciones que el sujeto está obligado a tomar, a la
vez que siempre «sabe» (en este punto nos traiciona el lenguaje de la conciencia) que son
representaciones, que la representación siempre se construye a través de una «falta», una
división, desde el lugar del Otro, y por eso nunca puede ser adecuada —idéntica— a los
procesos subjetivos investidos en ellas. significa que la sutura debe pensarse como una
articulación y no como un proceso unilateral.
Hay que pensar a la identidad como una sutura, como exclusión, no hay algo único en lo
que el sujeto pueda identificarse.
El grupo va a ser un espacio donde uno puede satisfacer necesidades y ser el soporte de
identidades.
Es importante el concepto de Aulagnier del contrato narcisista. La autora sostiene que existe
un contrato entre el sujeto y la cultura por el cual aquel se compromete a transmitir los
enunciados fundamentales del discurso social dominante, a cambio de ser reconocido
narcisisticamente.
Kaes toma este concepto del contrato narcisista para tomar como ejemplo de cómo el
narcisismo materno, parental, familiar, hallan su expresión y su satisfacción en el marco
de un sistema socio-cultural. Las diferencias históricas y culturales muestran, que existe en
la vida humana un conflicto vital entre las exigencias del narcisismo del sujeto individual,
apuntalado sobre el narcisismo parental y las exigencias de los sistemas valorativos sociales.
Hay que tener en cuenta que la transmisión genealógica contribuye a sostener el narcisismo
materno.
Indisolublemente unido al concepto de apuntalamiento está el concepto de pasaje de un
orden a otro y la transcripción de un orden a otro.
La problemática del apuntalamiento está vinculada a la relación entre el grupo interno o los
grupos del adentro con el grupo externo. Kaes propone la denominación de isomórfica y
homomórfica para las dos modalidades de relación (fusional o discriminada) del sujeto con el
grupo. O mejor dicho, para la relación entre los grupos del adentro y una formación psíquica
intermediaria construida por los miembros de un grupo, a la cual denomina aparato psíquico
grupal.
Cultura
↕
Psiquis /grupo
↕
Cuerpo
Lo psicológico y lo histórico
Se presentan una serie de variantes, según las cuales hay quienes sostienen que los humanos
tienen fantasías porque les vienen dadas desde la herencia.
El concepto de apuntalamiento trata de proponer una visión de la fundación, estructuración y
despliegue del psiquismo que no sea ni un reflejo simple de lo social ni tampoco algo en que
lo histórico social interviene cuando lo básico ya está constituido. La articulación del
psiquismo con el mundo histórico social es una relación de inherencia, como sostiene
Castoriadis. Una cosa no puede ser pensada sin la otra.
Freud ya decía en “Psicología de las masas" que la psicología individual es psicología social
en el sentido lato del término porque el otro siempre está incluido en el aparato psíquico
como objeto, auxiliar o adversario. Precisamente una de las posiciones del otro en el
psiquismo es la de auxiliar.
En el vínculo en el que el bebe está puesto en el pecho de la madre, al tiempo que se
cumple con estas funciones biológicas, se estructura la relación con el pecho, que para el
PSA no es ya el objeto de la necesidad sino del deseo. En el marco de las experiencias de
satisfacción del lactante se va constituyendo un operador fundamental, que el PSA define
como sexualidad.
Los momentos del apuntalamiento
Apoyo del psiquismo sobre lo biológico
Castoriadis plantea dos momentos:
La monada: en esta fase para el bebe lo único que hay es el pecho, o más precisamente, la
fusión de la boca con el pecho; el pecho para el bebe, aparece siempre que él lo necesita. Esto
es lo que Aulagnier llama el postulado de autoengendramiento.
La diada: en un 2do momento, el bebe ya va a reconocer que hay un pecho que no es de él,
pero atribuye aquella omnipotencia que él tenía antes, sobre la madre, quien va a aparecer
como el amo del objeto. Allí se despliega la dialéctica de la presencia/ausencia de la
madre. lo que va a llevar que cuando el pecho no esté, haya que representar.
Además de la leche, que sacia el hambre, va a haber una relación con el pecho, que más tarde
va a ser propiamente psíquica, fantaseada, pero que aquí comienza a ser erótica, esto es, que
procura placer. El pecho, entonces, va a ser fuente de placer cuando está, y va a ser
evocado (en realidad, alucinado) cuando no está.
Ahí surge la re-presentación del pecho como objeto mental, representación sobre la cual va a
caer una carga de deseo, de libido. Lo que en el plano biológico son las necesidades, en el
plano del psiquismo son las pulsiones sexuales que buscan, no la satisfacción de la
necesidad sino la realización del deseo. La leche calma el hambre, el contacto con el pecho
satisface el deseo de estar chupeteando. Como dice Freud: el primer desear es la investidura
alucinatoria de las huellas mnémicas de las primeras experiencias de satisfacción.
Cuando el pecho no está, el bebe va a imaginar que está y chupetea como si estuviera.
Trauma: “inundación por monto y calidad de estímulos que quien los recibe no puede
procesar”. El psiquismo del bebe está permanentemente sometido al riesgo de la inundación
traumática.
Ante los estímulos internos, ya sea hambre, dolor, irritación, es imposible huir. Freud dice
que, ante ello, la madre funciona como barrera de protección antiestimulo; la madre filtra,
contiene y significa. La madre entonces actúa como membrana protectora y constructora
del aparato psíquico del bebe.
Esto quiere decir que bebe y madre están en un estado de fusión indistinguible en las
primeras etapas.
En este periodo, la fusión del bebe en la madre es asimétrica, ya que el bebe dispone de un
aparato psíquico muy rudimentario. En este momento, la madre funciona como modelo
para el bebe. Se juegan cuestiones importantes para la psicología social. Castoriadis sostiene
que el proceso de socialización se da en y por el proceso de significación.
Aulagnier lo llama la violencia de la significación.
Es imponer la significación al otro. No habría otro modo de ingresar al mundo de las
significaciones si no fuera por el adulto, del cual se depende de forma absoluta. Es la madre
y el entorno humano quien le significa el mundo con acciones, dándole de comer,
mimando, haciéndolo dormir, etc.
Elección de objeto por apuntalamiento; se refiere a aquellas elecciones de pareja que se hacen
sobre el modelo de la relación con la madre. Esto puede ir desde elegir a alguien que, por el
olor o la textura de la piel, haga recordar a la propia madre. O también, como elegir al otro
por sus cualidades protectoras, que corresponden con los rasgos de la función materna.
La transicionalidad
Winnicott es el autor que propone el concepto de objetos y fenómenos transicionales en la
infancia. El prototipo de objeto transicional es el osito, el peluche, la sabanita que el bebe
muerde o chupa.
No es la madre, no es el bebe. Está entre los dos y además está prohibido preguntar de quién
es; Se pone en juego activamente enlazando con dos campos mentales. No es la mama pero la
representa. No es el bebe pero representa el vínculo del bebe con la madre. Esto es lo básico
del objeto transicional.
Desde nuestro planteamiento podemos pensar lo que Winnicott enuncia como espacios y
fenómenos transnacionales que tiene la característica de ser lo que está en el medio de,
lo que permite la articulación de dos campos, sin ser uno ni el otro, sino justamente
estar operando en la transición. Hay que pensar más bien, en un espacio transicional,
donde sucede algo del orden del vínculo y del enlace de alguna cosa con otra. Un lugar donde
sucede el trabajo.
El trabajo del apuntalamiento sucede justamente en un espacio transicional. De ahí que
es importante comprender la transicionalidad como un espacio, ese espacio no puede estar tan
pegado como era en el momento de la fusión inicial.
Para que el psiquismo emerja tiene que haber separación . Cuando hay absorción mutua
de los dos elementos, no hay espacio de transcripción; el puntal y lo apuntalado hacen un
cuerpo común. La escansión presencia-ausencia del objeto auxiliar es necesaria para que
el objeto pueda ser representado; un objeto permanentemente presente no es necesario
representarlo.
Winnicott plantea estos conceptos que implican el juego y la creación. Un ejemplo, precursor
de lo que luego se va dar en la articulación psicosocial, es el espacio en el que los chicos
juegan, en donde, hay un tiempo en el que para poder jugar, tienen que estar al lado de la
madre. En otro momento posterior, puede jugar en otro espacio donde no esté la madre, pero
sabe que está, en donde cada tanto la llama solo para saber si está presente.
Esta estructura se va refinando hasta que el adulto pueda seguir “jugando” en el espacio de
creatividad. La creatividad es el heredero adulto del juego infantil. Es decir, el sujeto puede
estar solo en la medida que sabe que hay alguien con el que va a poder retomar el vínculo. Si
se pierde esta dimensión, inmediatamente se produce una inundación de angustia y sucede
una parálisis. El espacio transicional está representado simultáneamente la conexión y la
separación. La escansión de contacto y separación con la madre. La capacidad de
separarse, de poder soportar, de acoger bien la separación con el otro, en la medida en que se
pueda tener cierta esperanza de que cuando se vaya a buscar al otro va a haber alguien allí.
Entonces, las patologías del apuntalamiento son por un lado el vacío, y por el otro, la
sutura. La transicionalidad verdaderamente lograda, es donde existe ese espacio de entre
apertura, que permite el juego y la creación de representaciones que articulan el elemento
propiamente fantasmatico, al realización de deseos, con formulaciones que son tanto formas
como contenidos provistos por la cultura, por el imaginario social.
Apuntalamiento y articulación psicosocial…
De guerra y muerte. Temas de actualidad (1915) - S. Freud
I. La desilusión provocada por la guerra
Envueltos en el torbellino de este tiempo de guerra condenados a una información unilateral,
sin la suficiente distancia respecto de las grandes transformaciones que ya se han consumado
o empiezan a consumarse y sin vislumbrar el futuro que va plasmandose, caemos en
desorientación sobre el significado de las impresiones que nos asedian y sobre el valor de los
juicios que formamos.
Entre los factores que han sido los causantes de la miseria anímica de quienes se quedaron en
casa, y cuyo control les plantea unas tareas tan difíciles, dos querría destacar: la desilusión
que esta guerra ha provocado y el cambio que nos ha impuesto - como lo hacen todas las
guerras - en nuestra actitud hacia la muerte.
Por cierto, se ha dicho que las guerras no podrán cesar mientras los pueblos vivan en
condiciones de existencia tan diversas, mientras difiera tanto el valor que cada uno de ellos
atribuye a la vida del individuo y mientras los odios que los dividen sigan siendo unas fuerzas
con tanto imperio en lo anímico.
De las grandes naciones de raza blanca, dominadoras del mundo y en las que ha recaído la
conducción del género humano; de esas naciones a las que se sabía empeñadas en el cuidado
de los intereses del mundo entero. Dentro de cada una de esas naciones se habían establecido
elevadas normas éticas para el individuo, quien debe acomodarse a ellas si quería participar
en la comunidad de cultura. Estos preceptos, a menudo extremados, le exigen mucho, le
imponen una extensa restricción de sí mismo, una vasta renuncia a su satisfacción pulsional.
El estado civilizado tenía estas normas éticas por base de subsistencia; adoptar serias medidas
si alguien osaba infringirlas y aun declaraba ilícito que el entendimiento crítico las sometiera
a examen. Cabría suponer, pues, que el mismo las respetaría y no intentaría nada que
contradijera ese basamento de su propia existencia.
Confiados en este avenimiento entre los pueblos cultos, innumerables hombres trocaron su
morada en la patria por otra, en el extranjero, y dedicaron su existencia a las relaciones
comerciales entre los pueblos amigados. Y además, aquel a quien el apremio de la vida no
confinaba de manera permanente en un mismo lugar podía crearse, con todas las ventajas y
los atractivos de los países cultos, una nueva patria, una patria mayor, dentro de la cual se
pasea libre de inhibición y de sospecha.
Aquí se había desarrollado al máximo la energía indómita y atrevida, allí el gracioso arte de
embellecer la vida, y en otras partes el sentido del orden y de ley u otras de las cualidades que
han hecho del hombre el amo de la Tierra.
No olvidemos tampoco que cada uno de los ciudadanos del mundo culto se había creado un
Parnaso particular y una Escuela de Atenas.
Los pueblos están más o menos representados por los Estados que ellos forman; y estos
Estados, por los gobiernos que los rigen. Pero, asimismo, el Estado prohíbe al individuo
recurrir a la injusticia, no porque quiera eliminarla, sino porque pretende monopolizarla
como a la sal y al tabaco. El Estado exige de sus ciudadanos la obediencia y el sacrificio
más extremos, pero los priva de su mayoridad mediante un secreto desmesurado y una
censura de las comunicaciones y de la expresión de opiniones que los dejan inermes,
sofocados intelectualmente frente a cualquier situación desfavorable y a cualquier
rumor antojadizo.
Denuncia los tratados y compromisos con que se había obligado frente a los otros Estados, y
confiesa paladinamente su codicia y su afán de poderío, que después los individuos deben
aplaudir por patriotismo. Y no se objeta que el Estado no puede renunciar al uso de la
injusticia porque de esa manera se pondría en desventaja. También para el individuo es, por
regla general, harto desventajosa la observancia de las normas éticas, la renuncia al ejercicio
brutal de la violencia; y el Estado rara vez se muestra capaz de resarcir al individuo por el
sacrificio que le ha exigido.
Nuestra conciencia moral no es ese juez insobornable, que dicen los maestros de la ética: en
su origen, no es otra cosa que «angustia social». Toda vez que la comunidad suprime el
reproche, cesa también la sofocación de los malos apetitos, y los hombres cometen actos de
crueldad, de perfidia, de traición y de rudeza que se habían creído incompatibles con su nivel
cultural.
Así, ese ciudadano del mundo culto que presentamos antes puede quedar desorientado y
perplejo en un mundo que se le ha hecho ajeno, despedazada su patria grande, devastado el
patrimonio común, desavenidos y envilecidos sus ciudadanos.
Habría que apuntar algo como crítica a su desilusión. En sentido estricto no está justificada,
pues consiste en la destrucción de una ilusión. Las ilusiones se nos recomiendan porque
ahorran sentimientos de displacer y, en lugar de estos, nos permiten gozar de
satisfacciones.
Dos cosas en esta guerra han provocado nuestra desilusión: la ínfima eticidad demostrada
hacia el exterior por los Estados que hacia el interior se habían presentado como los
guardianes de las normas éticas, y la brutalidad en la conducta de individuos a quienes, por su
condición de partícipes en la más elevada cultura humana, no se los había creído capaces de
algo semejante.
¿Cómo es imaginado, en verdad, el proceso por el cual un individuo humano alcanza un
nivel superior de eticidad?
«El es bueno y noble desde su nacimiento, desde el comienzo mismo». Una segunda
respuesta conjeturará que ha de estar en juego un proceso de desarrollo, y sin duda supondrá
que este consiste en lo siguiente: las malas inclinaciones del hombre le son desarraigadas y,
bajo la influencia de la educación y del medio cultural, son sustituidas por inclinaciones a
hacer el bien.
En realidad, no hay «desarraigo» alguno de la maldad .La esencia más profunda del
hombre consiste en mociones pulsionales.; de naturaleza elemental, ellas son del mismo
tipo en todos los hombres y tienen por meta la satisfacción de ciertas necesidades
originarias. En sí, estas mociones pulsionales no son ni buenas ni malas.
Ha de concederse que todas las mociones que la sociedad proscribe por malas —escojamos
como representativas las mociones egoístas y las crueles— se cuentan entre estas primitivas.
Estas mociones primitivas tienen que andar un largo camino de desarrollo antes que se les
permita ponerse en práctica en el adulto. Son inhibidas, guiadas hacia otras metas y otros
ámbitos, se fusionan unas con otras, cambian sus objetos, se vuelven en parte sobre la
persona propia. Formaciones reactivas respecto de ciertas pulsiones simulan la mudanza del
contenido de estas, como si el egoísmo se hubiera convertido en altruismo, y la crueldad, en
compasión.
«ambivalencia de sentimientos»: Facilísimo de observar y de comprender es el hecho de
que, con gran frecuencia, un amor y un odio intensos aparecen juntos en la misma persona. El
psicoanálisis agrega que no raras veces las dos mociones de sentimientos contrapuestos
toman también por objeto a una misma persona.
La reforma de las pulsiones «malas» es obra de dos factores, uno interno y el otro externo,
que operan en el mismo sentido. El factor interno consiste en la influencia ejercida sobre
las pulsiones malas —digamos: egoístas— por el erotismo, la necesidad humana de
amar en el sentido más lato. Por la injerencia de los componentes eróticos, las pulsiones
egoístas se trasmudan en pulsiones sociales. Se aprende a apreciar el ser-amado como una
ventaja a cambio de la cual se puede renunciar a otras. El factor externo es la compulsión
ejercida por la educación, portadora de las exigencias del medio cultural, y prosigue
después con la intervención directa de éste. La cultura se adquiere por renuncia a la
satisfacción pulsional, y a cada recién venido le exige esa misma renuncia
Los seres humanos que hoy nacen traen consigo en calidad de organización heredada cierto
grado de inclinación (disposición) a trasmudar pulsiones egoístas en pulsiones sociales, y
unos débiles enviones bastan para que ello se consume.
Si llamamos aptitud para la cultura a la capacidad de un ser humano para reformar las
pulsiones egoístas bajo la influencia del erotismo, podemos enunciar que consta de dos
partes, una innata y la otra adquirida en el curso de la vida.
La educación y el medio no sólo tienen premios de amor por ofrecer; trabajan también con
otra clase de premios de conveniencia: recompensas y castigos. Por tanto, su efecto puede ser
que el sometido a su influencia se decida por la acción culturalmente buena sin haber
consumado dentro de sí un ennoblecimiento pulsional, una trasposición de inclinaciones
egoístas a inclinaciones sociales.
La sociedad de cultura, que promueve la acción buena y no hace caso de su fundamento
pulsional, ha conseguido así obediencia para la cultura en un gran número de hombres que en
eso no obedecen a su naturaleza. Alentada por este éxito, se vio llevada a imprimir la máxima
tensión posible a los requerimientos éticos, y forzó en sus miembros un distanciamiento
todavía mayor respecto de su disposición pulsional. Esta es sometida entonces a una continua
sofocación, cuya tensión se da a conocer en los más extraordinarios fenómenos de reacción y
de compensación. En el ámbito de la sexualidad, donde esa sofocación encuentra la máxima
dificultad para realizarse, ello provoca los fenómenos reactivos de los diversos modos de
contracción de neurosis.
Sólo el recuerdo puede prefigurar los antiguos rasgos en la imagen nueva; en realidad, los
materiales o las formas antiguas se dejaron de lado y se sustituyeron por otras nuevas. En un
desarrollo anímico las cosas ocurren diversamente. Aquí la situación no es comparable con
aquellas, y no puede describirse sino aseverando que todo estadio evolutivo anterior se
conserva junto a los más tardíos, devenidos a partir de él; la sucesión envuelve a la vez una
coexistencia, y ello a pesar de que los materiales en que transcurre toda la serie de
trasformaciones son los mismos.
Ahora bien, los estados primitivos pueden restablecerse siempre; lo anímico primitivo es
imperecedero en el sentido más pleno. (Es decir, dichas pulsiones primitivas nunca
desaparecen, permanecen irreductibles dentro de nosotros) REGRESIÓN.
la reforma pulsional en que descansa nuestra aptitud para la cultura puede ser deshecha —de
manera permanente o temporaria— por las influencias de la vida. Sin duda, los efectos de la
guerra se cuentan entre los poderes capaces de producir semejante involución.
EL CAMPO GRUPAL - Notas para una genealogía. A.M. Fernández
(2002)
INTRODUCCIÓN
Elucidación Crítica: Labor propositiva, una exploración acerca de inacabada, sujeta a
revisiones y ajustes provisorios. Se tratará de pensar sobre lo hecho mientras se buscará
conocer con mayor precisión eso que como hecho deberá ser deshecho, otorgando a la
actividad deconstructiva un lugar central en la tarea de elucidación.
Se requerirá una revisión histórica acerca de los saberes de las prácticas grupales. El cómo se
fueron constituyendo los saberes y discursos, dominios de objeto, y demarcación de la
práctica.
Básicamente, las formas históricas de gestión de los conocimientos que enuncia; no la
descripción de sus prácticas. Un Análisis bajo demanda.
Los grupos no son lo grupal. La preocupación de la Elucidación Crítica es más epistémica
(como se construyen los conocimientos sobre lo grupal) y no óntica (la nominación de los
grupos).
Las producciones teóricas, son más que producciones discursivas. Hay que reflexionar sobre
el cuerpo teórico y el diseño técnico que organiza sus formas de trabajo grupal.
Como cada corriente o pensador sostiene sus a priori en la tensión singular-colectivo, la
demanda sociohistórica, las urgencias o legitimación institucional que marcan sus
indagaciones.
Una teoría demarca sus áreas de visibilidad e invisibilidad, sus enunciados y sus silencios.
Desplegará sus reflexiones en los pliegues de visibilidades y enunciados, en la soluciones de
compromiso entre discursos, prácticas y demandas.
● Crítica: Presuponer que aquello que una teoría “no ve” es interior al ver, sus
invisibles son sus objetos prohibidos, a nivel de lo enunciable que una teoría despliega
será la transacción, el compromiso discursivo, pero también institucional-histórico de
sus visibilides y sus invisibilidades, de lo posibles pensar, de sus objetos afirmados y
sus objetos denegados.
En síntesis, abrir interrogaciones sobre lo enunciado y sus prácticas que permita, pensar
los problemas de otro modo. Un doble camino de deconstrucción y reconstrucción de teorías
y prácticas. Intención de desustancializar los conceptos y desmarcar la lectura, el texto, juego
de deconstrucción/reconstrucción, poner en evidencia los silencios de enunciado, los objetos
denegados, los impensables en su doble dimensión.
Alejarse de la dogmatización del cuerpo teórico, como la gestión de una ilusión de una
teoría completa. Evitar tanto la sumisión a la repetición del discurso legitimado, como la
desclasificación de sus valores de enunciado.
Tradición de la teoría crítica, prefiriendo el contrapunto y la interrogación con diversos
sistemas de pensamiento. Pensar desde lo múltiple. Cuando un sistema teórico se totaliza,
sufre un proceso de banalización al ser “aplicado” a otros campos disciplinarios opera
reduccionismo insalvables sobre el campo en cuestión. Condiciones para su destotalización,
al trabajar sus conceptos local, estos vuelven a adquirir la polivalencia teórica imprescindible,
nuevas nociones, cuestionar sus certezas.
La legitimación del campo grupal no pasaría por lograr constituir una Teoría de los Grupos
sino por plantearse tal espacio como un campo de problemáticas, en el seno del cual habría
que discutir sus criterios, rigores epistémicos.
Diluir el fantasma que atraviesa las formaciones grupales, fantasma que confunde las
acciones en grupo con las experiencias grupales que se realizan orientadas por una
concepción desde la cual se analizan y justifican.
● Tres momentos epistémicos:
○ Primer momento: Se organiza a partir de pensar al grupo como un todo. El
“Todo es más que la suma de las partes”. Pequeña intuición, aquella que
otorga a los pequeños colectivos un plus irreductible a la suma de sus
integrantes. Indagación de tal plus que se delimitan los primeros recortes
disciplinarios. 1930 y 1940. Se comenzó a pensar en “artificios” grupales para
abordar algunos conflictos que acontecían en las relaciones sociales. La
visibilidad de los conflictos humanos en la producción económica, en la salud,
en la educación, y las instancias organizativas de la sociedad se consideran
como parte de los problemas que deben resolver. Desde diferentes puntos de
origen se inventa una nueva tecnología: dispositivo grupal y un nuevo
técnico: El coordinador de grupos. Tal plus grupal hace de los grupos, los
espacios tácticos con los que se intentará dar respuesta a múltiples problemas.
○ Segundo momento: Búsqueda de organizaciones grupales, aquellos intentos
que buscan dar cuenta de las instancias de determinación que hacen posibles
los movimientos grupales, que habían cobrado visibilidad en los dispositivos
que se instituían por doquier. El psicoanálisis hace aportes insustituibles.
Diseño y difusión de dispositivos grupales en el área de la clínica
psicoterapéutica. En el interior del campo psicoanalítico, la polémica se
centrará en dilucidar si los grupos constituyen un campo de aplicación del
saber y la técnica psicoanalítica, o si exigirán la elaboración de instrumentos
teóricos y técnicos específicos. Teóricamente se discute si el psicoanálisis
puede dar cuenta de los aspectos fundantes del campo grupal.
○ Tercer momento: Las dificultades que presentan las disciplinas de objeto
discreto para abordar ciertas realidades disciplinarias sin caer en algún
reduccionismo. Otros instrumentos metodológicos que permitan dar cuenta de
aquellas áreas que resisten abordajes unidisciplinarios. Se producen fuertes
tensiones epistémicas e institucionales. El campo de lo grupal, se despliega en
la compleja labor de desmontar la ficción del individuo, que impide pensar
cualquier plus grupal; ficción del grupo como intencionalidad que permite
imaginar que el plus grupal radicaría en que ese colectivo posee intenciones,
deseos o sentimientos.
El análisis crítico de tales ficciones implica un cambios de paradigmas teóricos y una
profunda revisión de las prácticas grupales instituidas. La necesidad de evitar soluciones
reductoras y mantener la posibilidad de sostener algunas tensiones operando en su
productividad problemática.
En el par antinómico: Individuo y sociedad. La deconstrucción de este a priori conceptual
abre la posibilidad de realizar un pasaje de un criterio antinómico de individuos vs
sociedades, hacia una operación conceptual que pueda evitar una resolución reduccionista.
La tensión singular-colectivo: Colectividad que en las resonancias singulares produce
anudamiento-desanudamientos propios. Al sostener la tensión hacen posible pensar la
dimensión subjetiva en el atravesamiento del deseo y la historia. (puede ser este el plus
grupal, el hecho del nudo)
B. Líneas de significación
Una de las primeras acepciones del término italiano groppo, antes de llegar a ser reunión o
conjunto de personas era el nudo. Derivaría del antiguo provenzal grop=nudo; esté a su vez
derivaría de germano Kruppa= masa redondeada, aludiendo a su forma circular.
Están presentes dos líneas de reflexión sobre lo grupal. Una es la de nudo. Que para Anzieu,
la figuración nudo remite al grado de “cohesión necesaria entre los miembros del grupo”,
pero además, abre otra forma de interrogación sobre la misma cuestión: ¿que anudamientos
-desnudamientos se organizan dentro de un conjunto reducido de personas?
Por otra parte, la masa redondeada parecería portar, implícitamente, la idea de círculo en el
sentido de reunión de personas. Nótese que aun en la actualidad generalmente se elige la
distribución circular en el trabajo con grupos.
Implica, en realidad una particular estructuración de los intercambios entre los integrantes. Es
frecuente encontrar en este punto la acentuación de la igualdad jerárquica atribuida a la forma
circular de ubicación.
C. Referentes etimologicos
¿Qué significación tendría con anterioridad a la modernidad no existiera un término que
diera cuenta de una reunión de un número restringido con un cierto objetivo común?
El groppo aparece con el Renacimiento, momento de profundas transformaciones, políticas,
económicas, familiares; momento de giros epistémicos y de modificaciones de las
weltanschauungen (cosmovisión)
El groppo se automatiza al separarse del edificio asentándose en los atrios y en las plazas. Al
mismo tiempo se produce la nuclearización de la familia; esta inicia un proceso de
transformaciones reduciendo desde sus extensas redes de sociabilidad feudal hasta conformar
la familia nuclear moderna. Este tránsito de la casa a la familia puntúa tránsitos claves desde
las relaciones de producción hasta la constitución de las subjetividades, se acentúa la
intimidad, la individuación, las identidades personales, el uso de nombres y apellidos
particulares, etc.
La preocupación por la noción de individuo comparte el escenario de surgimiento de las
ciencias humanas. Nace dentro de la gran pregunta ¿Que es el Hombre?.
La temática de la individualidad o de la identidad personal, comienza a desarrollarse con el
advenimiento de la sociedad industrial, apareciendo en primer plano el libre albedrío y la
felicidad personal.
Se van delineando las áreas de saberes que conforman las ciencias humanas y las
antropologías filosóficas. ANTROPOCENTRISMO.
El hombre, el mismo, se tomará como objeto privilegiado de reflexión en estos campos de
saberes. La temática de la subjetividad deviene así el escenario filosófico-científico de la
época.
Entonces, podríamos decir que la producción del vocablo grupo es contemporánea a la
formación de la subjetividad moderna y a la constitución del grupo familiar restringido.
En el marco del capitalismo naciente hasta las últimas fibras del tejido social se reorganizan
en figuras impensables hasta entonces. La “grupalización” de la vida familiar al restringir
la familia extensa implica algo más que una reducción de personas. Sostiene un cambio
significativo -estructural- en los anudamientos subjetivos de sus miembros.
Shorter la llamó la revolución sentimental del siglo XVIII apariciones como el amor
maternal, conyugal y en sentimiento doméstico de intimidad. ¿Qué transformaciones se han
producido ahí? Han cambiado sin duda las prioridades en las vidas de las personas, pero
también los enlaces tanto contractuales como subjetivos entre los integrantes de la familia.
Cambio en el espacio microsocial que reproduce y sostiene, pero también produce al infinito,
las nuevas formas de gobernabilidad y consenso.
El vocablo grupo surge cuando se vuelve necesaria tal palabra para la producción de
representaciones del mundo social. Su nominación vuelve visible una forma de sociabilidad
que con la modernidad cobra la suficiente relevancia en las prácticas sociales, como para
generar una palabra específica. La aparición de este vocablo se inscribe en el complejo
proceso de transformaciones tanto de las formas de sociabilidad, de las prácticas sociales y de
las subjetividades, como de nuevas figuraciones que los actores sociales dará a las
“representaciones” que construyen del mundo en que viven.
B. Espacios
Dos espacios en donde se han desplegado estas consideraciones: científico-académico y el
ético-político.
1. Espacio científico-académico
Esta polémica se desarrolla en el cruce de un debate entre dos posiciones doctrinarias
encontradas, la tesis individualista y la tesis de la mentalidad de grupo; se denota la dificultad
de poder comprender la articulación del funcionamiento de las fuerzas sociales con los actos
del individuo. Ya Asch señalaba: “los grupos parecen más poderosos y a la vez menos reales
que los individuos y, si bien parecen poseer propiedades que trascienden las
individualidades, sólo los individuos pueden originarlos”
En síntesis, si bien operaron una importante reacción a las tesis individualistas quedaron
limitados por cierto sustancialismo de la época, no pudieron sostener que los grupos
“existían” de un modo cualitativamente diferente a los individuos. El antropomorfismo fue
pareciera ser lo único que contaron en ese momento.
Esta polémica de tipo académico ha atravesado insistentemente el campo grupal. Se hace
necesario someter a elucidación crítica - deconstruir - dos ficciones. Por un lado, la
ficción del individuo que impide pensar cualquier plus grupal; por el otro, la ficción del grupo
como intencionalidad que permite imaginar que el plus grupal radicaría en que ese colectivo
-como unidad- posee intenciones, deseos o sentimientos.
Esta antinomia clásica de las ideas sociales se encuentra implícita en toda concepción sobre
lo grupal. Opera como a priori conceptual, como premisa implícita desde donde no solo se
piensa la articulación de lo singular y lo colectivo, sino también se “lee” el conjunto de los
acontecimientos grupales.
En las ciencias humanas, los a priori conceptuales forman parte del campo semántico desde
donde se constituyen las condiciones de posibilidad de un saber, se delimitan sus áreas
de visibilidad e invisibilidad, sus principios de ordenamiento y sus formas de
enunciabilidad. Si bien actúan en forma implícita lo realizan desde el corazón mismo de
las teorizaciones e intervenciones de un campo disciplinar.
En general, estos a priori hacen posible la “resolución” de la tensión de los pares antitéticos
donde oscilan esos campos de saber.
En las distintas teorizaciones sobre los colectivos humanos llamados grupos, el a priori
individuo-sociedad juega una pieza clave en la demarcación de lo posible de ser pensado.
Entonces, se intenta problematizar, interrogar críticamente los componentes de tal a
priori. Para ello habrá que deconstruir su naturalización, es decir remitir a la Historia.
En realidad, el polo “individuo” es una perspicaz falacia de las teorías que creen que la
sociedad puede definirse como una agregación de individuos, y a su vez el polo “sociedad” es
algo mucho más complejo que su formulación descriptiva. Quizás lo más complicado es
colocar a este par en una relación antinómica. Canguilhem mismo plantea que el concepto de
individuo es de por sí una negación.
El individuo, sólida ilusión del capitalismo por la que es pensado indiviso, libre y
autónomo. Se crean así las condiciones para el paulatino nacimiento de las ciencias
humanas; el Hombre se constituye desde diferentes saberes para ser pensado abriendo un
espacio propio a los humanismos, antropologías,etc.
Es entonces con la noción de individuo que los saberes modernos organizaron sus
reflexiones sobre el hombre. tmb la noción de individuo sustentara las prácticas y teorías del
libre mercado, el consumo y la representatividad de las democracias de la modernidad.
En el siglo XVII y XVIII se formulan las teorías sobre el individuo y más tarde, en el siglo
XIX hacia el ser de la sociedad (Durkheim, Marx, etc) pero habrá que esperar hasta el siglo
XX para que se puedan formar aquellas cuestiones referidas al ser en los grupos.
Las teorizaciones que colocan a los grupos como campos de mediaciones entre ind vs
sociedad, suelen reproducir sin revisar las propiedades antinómicas de estos términos .
El a priori conceptual opera en diferentes discursos sobre la grupalidad:
- la especificidad de los grupal la aportan los ind que lo forman, habrá que estudiar
individuos en grupo
- La especificidad de lo grupal es aportada por un plus a los individuos agregados;
habrá que estudiar grupos.
2. Espacio ético-político
La antinomia ind vs sociedad tiene también una inscripción ético-filo de gran importancia en
el plano político. ¿que debería priorizarse los intereses individuales o los colectivos?
Estos presupuestos se hallan presentes implícitamente en las diferentes preocupaciones por
las relaciones de los seres humanos entre sí, y operan desde varios puntos de
entrecruzamientos. Su operatividad se vuelve visible según se privilegie lo individual o lo
colectivo.
Las prácticas y teorías políticas se han ido desarrollando determinadas preocupaciones por los
grupos humanos. Algunos autores ubican incluso sus aportes como parte de una psicología
social no oficial.
Uno de los múltiples ejes de debate ha estado centrado en dos concepciones políticas de los
colectivos humanos, bien diferenciadas. Una puso énfasis en lo colectivo (a veces a través de
la manipulación) y otra énfasis en lo individual, en el protagonismo autogestivo. (capitalismo
vs comunismo o socialismo vs liberalismo)
Muchos trabajos de elucidación sobre el lugar del coordinador sostienen este tipo de interés:
como crear, desde la coordinación condiciones de posibilidad para la producción colectiva,
como evitar deslizarse hacia la sugestión, la manipulación, como no inducir. (producción
colectiva vs manipulación y sugestión). Estas investigaciones se despliegan a partir de una
convicción, aquella por la cual los pequeños grupos son significados como espacios virtuales
de producción colectiva, y por lo tanto portadores de un plus respecto de la producción
individual.
En muchos pensadores de lo grupal estaba siempre presente una fuerte preocupación por el
cambio social (Riviere, Lewin, Moreno, etc)
C. La relación grupo-sociedad
Relaciones de influencia. Lo social se ubica como algo exterior al grupo, sobre el cual
recaerá en mayor o menor medida su influencia. Una de las variantes de esta forma es pensar
en plantearse la relación grupo-sociedad en términos de interacción mutua.
Se dijo ya también que el pensar la tensión entre lo singular y lo colectivo actúa como a priori
conceptual en las diferentes reflexiones sobre lo grupal. En el intento de desdibujar el sentido
antinómico de la tensión entre lo singular y lo colectivo, es que resulta pertinente repensar
críticamente aquella noción por la cual los grupos constituyen un campo de mediaciones
entre individuos y sociedades.
D. La categoría de intermediario
Este espacio intermedio entre pares antinómicos, lleva implícito cierto concepto operativo, a
través del cual dados dos conjuntos previamente demarcados habrá que, posteriormente
buscar sus relaciones o puentes articuladores. Se vuelve necesario demarcar nuevos
campos disciplinarios intermedios.
No debe olvidarse que dichos a priori conceptuales han operado previamente como
impensables en el diseño de sus dispositivos, entonces se refuerza el circuito reduccionista.
Son construcciones realizadas desde el a priori, son un efecto de teoría dado en la
práctica y en los dispositivos.
E. Problema epistémico
La necesidad de pensar lo grupal como un campo de problemáticas atravesado por múltiples
inscripciones, deseantes, históricas, institucionales, políticas, económicas, etc. Lo grupal en
un doble movimiento teórico. Nueva manera de pensar lo Uno y lo Múltiple.
Se presentan los grupos como nudos teóricos. Nudos constituidos por múltiples hilos de
unidades disciplinarias que se enlazan en el pensar grupal.
Proyectos de este tipo sólo pueden darse si se interroga críticamente la epistemología de las
ciencias positivas en las cuales se fundan las ciencias humanas. Tal epistemología supone un
objeto discreto, autónomo, reproducible, no contradictorio y unívoco. Estas lógicas del objeto
discreto que en su momento funcionó, hoy en día podríamos decir que causan un obstáculo
epistemológico en la reflexión grupal. Han conformado algunas ilusiones teórico-técnicas de
difícil desarticulación.
B. La dinámica de grupos
Kurt Lewin aportó principios de la Gestalttheorie al estudio de los grupos. “El todo es más
que la suma de sus partes”. Lewin explica la acción individual a partir de la estructura que se
establece entre el sujeto y su ambiente en un momento determinado. Un campo dinámico, un
sistema de fuerzas en equilibrio. Cuando el equilibrio se quiebra, se crea tensión en el
individuo, y su comportamiento tiene por finalidad su restablecimiento.
En 1938 hace un método experimental con niños para trabajar la noción de campo dinámico,
los tres tipos de liderazgo: democratico, autoritario y laissez faire. Se obtuvo que variaron las
reacciones agresivas dependiendo el clima grupal, dependiendo el estilo de coordinación.
La valoración del ideal democratico; concluye que el grupo democratico, al alcanzar más
fácilmente el equilibrio interno, es más constructivo en sus actividades.
A partir de allí, Lewin comienza a desarrollar sus hipótesis centrales sobre los grupos: el
grupo es un todo cuyas propiedades son diferentes a la suma de sus partes. El grupo y su
ambiente constituyen un campo social dinámico, cuyos principales elementos son los
subgrupos, los miembros, los canales de comunicación, las barreras.
Es un campo de fuerza en “equilibrio casi estacionario”. Este equilibrio no es estático, sino
dinámico, resultante de un juego de fuerzas antagónicas, por un lado, las fuerzas que
constituyen las partes de un todo; por otro las que tienden a desintegrar al conjunto →←
El problema de la unidad de grupo y su permanencia como totalidad dinámica, las relaciones
dinámicas entre elementos. Ha nacido la Dinámica de Grupos.
Para Lewin, el grupo es una realidad irreductible a los individuos que la componen, más allá
de las similitudes o diferencias de objetivos o temperamentos entre miembros. Un sistema de
interdependencia entre los miembros y los elementos del campo.
El funcionamiento se explica por ese sistema de interdependencia propio de dicho grupo, sea
este funcionamiento interno (subgrupos, afinidades, o roles), en esto reside el sistema de
fuerzas que lo impulsa, es decir, su dinámica.
Dinámica: es un medio definido, cierta distribución de fuerzas determina el comportamiento
de un objeto que posee propiedades definidas.
P. Sbandi plantea que si bien la concepción de Lewin deja de lado la posición del individuo
en primer plano, pero que si bien acentúa la interdependencia entre sus miembros, deja
invisibles los presupuestos sobre los que se funda tal interdependencia. Considera, que
serán los aportes del PSA respecto a los procesos identificatorios, las relaciones emocionales
y los procesos icc los que harán posible ahondar esta cuestión.
C. Criterios epistémicos de Lewin
La ley para lewin, es ley estructural ya que establece una relación funcional entre los
aspectos de una situación; asimismo el acontecimiento depende de la totalidad de la situación.
La situación es única, cambiante y caracterizada por la totalidad de las interrelaciones que se
dan en un momento determinado. Según él, se debe proceder al criterio de la física galileana,
que obliga a tener en cuenta, ante todo, la totalidad de la situación. (complejidad).
Sus aportes constituyeron un intento de explicar las interacciones observables por un sistema
de leyes, que se intenta reconstruir por modelos matemáticos. Heredó de la gestalt la noción
de forma como un todo organizado, no cayó como ellos en el reduccionismo fisicalista del
equilibrio estático. Sin embargo, mantuvo en común el olvido de la perspectiva histórica,
se inscribe en una psicología de los estados momentáneos.
Es a partir de ellos (Mayo y Lewin) y sus continuadores que se desarrolla una nueva
disciplina, la microsociología.
Fueron un jalón fundacional en el dispositivo de los grupos, a partir del cual se constituyeron
modelos de abordaje grupal en distintas áreas de la realidad social.
* La noción del concepto de grupo para Lewin.
¿Cómo categorizar ese plus grupal?¿Qué relación se asigna al todo con respecto a las
partes?
Planteos estructuralistas posteriores a la Gestalt, indicaron que el problema no pasaría por
comprobar que el todo fuera más que la suma de sus partes, o igual, sino si las partes
organizan relaciones, y que tipo de relaciones conforman (ya sea entre ellas o entre las partes
y el todo).
Muchas veces, al pensar la relación de partes-todo desde criterios homogeneizantes, se
subordinan las particularidades, diferencias, singularidades a una totalidad homogénea, global
y masificadora. Un todo pensado como un gran Único y no como las diversidades de lo
Múltiple.
Sobre eso, Deleuze y Guattari acentúan el carácter que posee lo múltiple, irreductible a la
unidad. De tal manera piensan el todo como producido, como una parte al lado de las partes
que ni las unifica ni las totaliza sino que se aplica a ellas organizando relaciones transversales
entre elementos que mantienen toda su diferencia en sus propias dimensiones. (RIZOMA)
En ese sentido, también puede pensarse que el campo semántico en una de sus figuraciones:
círculo, debe operar significancia en el término todo.
El grupo pensado como un todo más que la suma de sus partes constituye un primer momento
epistémico en la institucionalización de saberes y prácticas grupales. Un imaginario
fundador de este campo disciplinario. Un espacio de proposición.
E. Análisis de la demanda
¿Cuál es la demanda político-económica que atraviesa la sociedad USA cuando Mayo
realiza su intervención en la Western Electric Company?
La necesidad de regular la producción en todos sus aspectos: maquinaria, mano de obra,
distribución. Es la época de la organización científica del trabajo (Taylor). El
ingeniero-organizador aporta el trabajo en cadena, este sistema fue suprimiendo cada vez más
el trabajo viviente. Pero, ahora aparecían disfuncionalidades ligadas al factor humano .
Nacerá el interés por el sociograma; de los dos aspectos indisolubles del proceso de trabajo:
las relaciones materiales del individuo con los objetos de la producción y las relaciones
sociales de los trabajadores entre sí, se había descuidado el segundo.
Detrás del efecto humano -”la holgazanería”- había una respuesta que el operario dirige a un
sistema de relaciones impersonales frustrantes.
El encargo a Elton Mayo; demanda social que pone en evidencia un vacío: la carencia
técnico-social frente a los problemas que las nuevas formas de producción generan. Surgen
nuevos especialistas, los expertos en relaciones humanas, el técnico de grupo.
K. Lewin también desarrollará sus trabajos en un candente momento político. Sus
investigaciones dieron fundamento a los ideales democráticos. La discusión democrática
como resorte para aliviar tensiones.
Los técnicos del grupo se volverán cada vez más imprescindibles en una “cultura” industrial
que implemente el consumo como alternativa para salir de una crisis económica severa. (Los
comienzos del capitalismo).
Desde Mayo y Lewin se organiza una disciplina: la dinámica de Grupos. que acoplara
campo de análisis y campo de intervención. Dando lugar al “Dispositivo Grupal”. He allí
una característica del dispositivo foucaultiano: “responder a una urgencia en un momento
histórico determinado, en donde el dispositivo tiene pues una función estratégica dominante”.
¿Qué urgencia? Mantener y mejorar el nivel de producción de la gran empresa,
estimulando relaciones informales entre los operarios. Reforzar los ideales democráticos,
operar sobre el consumo, etc. La dinámica de Grupos se expandirá rápidamente por diversos
campos: empresarial, educacional, mercado, etc.
La sociedad norteamericana de los años 30 proporcionó el tipo de condiciones necesarias
para que surgiera este movimiento.
Diferencias entre la demanda en donde se instaura la microsociología de ese entonces con los
grupos operativos de Riviere: Muy por el contrario, sus localizaciones, se implementaron en
los márgenes de las instituciones o en los intersticios de las hegemonías; en muchos casos
fueron animados por marcadas utopías contrainstitucionales.
¿Qué urgencia había allí en los grupos operativos? Esta demanda por los grupos en Argentina
(años 60 y 70) se produce en un cuerpo social agitado, momento de auge de las luchas
populares. Fuertes utopías sociales.
F. El nacimiento de lo grupal
Diferencia entre Dispositivo de los Grupos y Dispositivos grupales. *
El primero se refiere a la aparición histórica de ciertos criterios en virtud de los cuales
comenzó a pensarse en artificios grupales para “resolver” algunos conflictos que se
generaban en las relaciones sociales.
En cambio, cuando se habla de dispositivos grupales se hace referencia a las diversas
modalidades de trabajo con grupos que cobraron cierta presencia propia en función de las
características teórico-técnicas elegidas, como también los campos de aplicación donde se
han difundido. Así por ejemplo, existen dispositivos psicoanalíticos, psicodramáticos,
operativos, etc. Cada uno de ellos genera las condiciones para la producción de determinados
efectos de grupo, son en tal sentido virtualidades específicas, artificios locales de los que se
espera determinados efectos.
C. El todo no lo es todo.
Dos tendencias: Psicoanálisis en grupo y del grupo.
Tomando a estos últimos analizan al grupo pensando a través de la superación del
individualismo planteado por el primero, en tanto toma al grupo como un todo, ha rescatado
la especificidad de lo grupal. Si bien se interpreta al Todo-grupo, se toma al grupo como
destinatario de la interpretación, esto no es la garantía de que esta totalidad, es decir el grupo,
haya logrado algún grado de especificidad. Entonces, la demarcación de la totalidad suele ser
condición necesaria pero no suficiente para el abordaje de la demarcación del campo grupal.
¿Qué se le interpreta al grupo? se lee la transferencia, las ansiedades y las fantasias. Pero,
en vez de interpretar individualidades, es el grupo el receptor global de las interpretaciones, la
fantasía icc grupal, es aquella fantasía individual que ha operado como común
denominador de los integrantes. Un conjunto de personas portadoras de un sujeto icc en el
que se hallan inscriptos. Este tipo de orientaciones fue creando lo que sería el concepto de
fantasía grupal que operan en analogía con la fantasía icc singular. La demarcación por
cuanto la búsqueda de la fantasía icc grupal ha sido uno de los conceptos facilitadores de la
ficción del grupo como intencionalidad.
Con respecto a la relación todo-partes, planteos estructuralistas posteriores proponen que no
alcanza con afirmar que el todo es más que la suma de sus partes, si no puede enunciarse el
sistema de relaciones de las partes entre sí, de las partes con el todo y del todo y las partes.
Un “obstáculo epistemológico” para pensar lo grupal.
El grupo visualizado como un organismo vivo, en tanto opera en realidad como cuerpos
nacionales o representaciones destinados a suplir vacíos teóricos que aún presentaban las
teorizaciones. Estos vacíos se mantuvieron como necesarios en tanto se operó un pasaje del
campo psicoanalítico al campo grupal sin reformular ningún área primero.
¿por qué un “gran individuo”?¿por qué la existencia de una fantasía inconsciente grupal?
Esto es un obstáculo epistemológico con varias respuestas.
La noción de un todo fundante del que derivan o emergen partes, suele orientar
intervenciones globalizantes de la coordinación, enunciadas generalmente en forma
impersonal. que subordinan o silencian las particularidades, diferencias, singularidades, a una
totalidad homogénea y de hecho masificadora.
Hay que trabajar una noción de totalidad que no homogenice partes, donde las
singularidades puedan ser significadas en todos sus movimientos de diferencias e
identidades.
Afirma que los grupos actúan a unos estados afectivos denominados supuestos básicos,
dichos estados son para Bion arcaicos, pregenitales y se los encuentra en estado puro en las
psicosis. Expresan fantasías grupales de tipo omnipotente y mágico.
Describe tres supuestos básicos fundamentales en todo grupo:
- El supuesto básico de dependencia: el grupo está reunido para que alguien de quien
este depende de forma absoluta, provea la satisfacción de todas sus necesidades y
deseos; la creencia afectiva de que ese alguien tendría por función proveer seguridad
al grupo; creencia de deidad protectora.
- El supuesto básico de ataque y fuga: la convicción grupal de que existe un enemigo
y que es necesario atacar o huir de él, destrucción o evitación.
- El supuesto básico de apareamiento: una creencia colectiva e icc por la cual un
hecho futuro o un ser no nacido aún resolverá los problemas, una esperanza de tipo
mesianico.
Estos aportes de Bion han resultado de gran utilidad para ordenar las muchas veces oscuras
situaciones emocionales de los grupos.
Se ha considerado a los supuestos básicos como reacciones grupales defensivas a las
ansiedades psicóticas, reactivadas por el dilema del individuo dentro del grupo y la regresión
que este dilema impone.
Dichos supuestos refieren a un nivel emocional primitivo que coexisten según Bion con otro
nivel de funcionamiento que es del grupo de trabajo; con este término alude a otro tipo de
mentalidad y cultura grupal que la que rige en los grupos de supuesto básico.
Grupo de trabajo y grupo de supuestos coexisten, determinando un conflicto recurrente en
el grupo.
Entonces, el supuesto básico dominante orienta las opiniones del grupo en su momento dado
(mentalidad grupal) y da cuenta de la cultura del grupo en esa situación.
Bion definiría al grupo como un agregado de individuos, una definición criticada por otros
autores y que lo pone en contradicción. Tal enunciación no se le escapa a Pontalis, quien
apoyándose en el planteamiento bioniano sostendrá que el grupo es una ficción, una fantasía.
Subraya este autor que desde Bion pueden diferenciarse grupos reales y grupos como
fantasías.
La necesidad masiva de asistencia: de aquí en más será una de las razones habituales en los
países de significativo desarrollo de la cultura “psi”, para implementar dispositivos grupales
con fines psicoterapéuticos.
Según Anzieu, el grupo es una puesta en común de las imágenes internas y de las
angustias de sus participantes. “La imagen común del grupo es la del cuerpo despedazado,
el grupo no tiene existencia como grupo si no ha conseguido suprimir esta imagen y
superarla” Una amenaza primaria para el individuo sostiene el autor.
“entre el grupo y la realidad, entre el grupo y el propio grupo, hay algo más que relaciones
entre sus fuerzas reales, hay primitivamente una relación imaginaria” (´Plus grupal?). Estas
imágenes explican fenómenos y procesos que hasta el momento han permanecido invisibles.
“el grupo es experimentado por cada uno como un espejo de múltiples facetas devolviéndole
una imagen de sí mismo deformada y repetida hasta el infinito”
B. Problemas de demarcación.
El fantasma individual prevaleciente, imagos y fantasmas originarios. No hay fantasmas
grupales, el plus de los grupos no radicaría en un fantasma colectivo. Se afirma la
hipótesis de fantasmas individuales que entran en resonancia fantasmática.
En la grupalidad del fantasma; en tanto el fantasma en una escenificación que se desarrolla
entre varios personajes, es siempre una imagen colectiva y posee, una estructuración
grupal interna; de allí su carácter organizador en los grupos. De la misma manera, las
imagos y los fantasmas universales crean condiciones para constituirse en otros
organizadores de las instancias de la vida colectiva. El fantasma individual es grupal, la
integración de las personas realidad a una situación grupal, dispara, moviliza, las instancias o
formas grupales de su propia subjetividad.
Deja en invisibilidad otros organizadores grupales no enunciables desde sus
conceptualizaciones psicoanalíticas.
A diferencia de Bion, quien no encontraba ninguna justificación para nominar psicoanálisis a
los procedimientos psicoterapéuticos de grupo que él llevó adelante, esta corriente informará
a los grupos como espacios válidos para investigar formaciones inconscientes.
Esta corriente se ha preocupado por diseñar espacios grupales que hagan posible el
despliegue y la investigación de formaciones inconscientes.
Las masas no tienen ni madre ni padre, ni pulsiones ni deseos, así como no existen los
fantasmas colectivos de las multitudes.
Los grupos son fantasmáticos ya que la identificación es el motor de los grupos. La
resonancia fantasmática, la identificación, son aquellos motores grupales sobre los que el
psicoanálisis por las características de su objeto de estudio y los dispositivos que diseña para
revelarlo.
Sostener la tensión operante entre amenaza al Yo y soporte identificatorio.
Tal grupo pone en juego significaciones imaginarias desde las cuales algunos de sus
integrantes lo perciben como amenazante o bien como soporte.
Se naturaliza como una característica de los grupos amplios la tendencia a producir
situaciones transferenciales y contratransferenciales muy conflictivas para los coordinadores,
quienes según Anzieu “se asustan de coordinar grupos amplios”.
Grupos amplios producen, facilitando las condiciones para la producción de
significaciones imaginarias que sostienen soportes identificatorios y/o de restitución de
identidades gravemente amenazas por situaciones traumáticas.
Freud había puntualizado que en la vida psíquica del individuo el otro interviene
regularmente como modelo, sostén y adversario. Estos tres tipos de figuraciones están en
jeugo, en los colectivos humanos.
Aquellos dispositivos que sesgan hacia la figuración sostén, sin tener en cuenta la figuración
“amenaza”, produciendo generalmente procesos ilusorios grupos-institucionales que
dificultan a sus integrantes la reinserción en su comunidad.
Los descubrimientos de esta corrientes han permitido encontrar las condiciones
estructurales del sujeto inconsciente para que haga nudo.
epistemológicos transdisciplinarios.
Capítulo VII: El nudo grupal
A. Lo grupal como campo de problemáticas
La cuestión de los organizadores grupales ha remitido a un tópico altamente complejo; pero
la dificultad se presenta cuando surge la necesidad de poner en juego organizadores
socioculturales, tratando de articularlos con los anteriores, si bien la categoría de
intermediario puede ofrecer algún instrumento de indagación, pareciera que la cuestión de los
organizadores se encuentra mucho más “anudada”.
La multiplicación de escenas ha hecho visible que tanto en cada una de las escenas de una
multiplicación, como en su secuencia, operan simultáneamente inscripciones muy
diversas de referentes deseantes, grupales, institucionales y sociopolíticos.
Cada escena, más allá de sus componentes expresivos, comunicativos, es generadora de
múltiples sentidos. Nunca por lo tanto se está en presencia de un solo sentido que puede
funcionar como cierre, dando cuenta de lo multiplicado. En un grupo siempre hay un plus del
acontecer.
El resaltar la singularidad del acontecimiento no implica pensar este por fuera de las
legalidades. Más bien se plantea la necesidad de abrir el pensamiento de lo grupal hacia las
lógicas pluralistas que legitiman epistemológicamente atravesamientos disciplinarios.
En cualquier grupo se producen múltiples movimientos diversos: [Link]ática, p.
identificatorios y transferenciales, juegos de roles, etc.
Si los organizadores fantasmáticos son aquellos que hacen posible que el sujeto haga nudo, y
si no se confunde el sujeto con el “autonomus ego”, ¿que otros org hacen posible que los
integrantes hagan “nudo”? ¿ cómo operan las variables institucionales para transformarse
en organizadores grupales?
Un criterio transdisciplinario supone replantear varias cuestiones. En 1er lugar, un trabajo
de elucidación crítica sobre los cuerpos teóricos involucrados, que desdibuje lo que ya se
sabe para poder desplegar la interrogación. Implica asimismo el abandono de cuerpos
nacionales hegemónicos de disciplinas “reinas”.
De esta forma los cuerpos teóricos funcionan como “cajas de herramientas” es decir,
aportan instrumentos y no sistemas conceptuales. En conexiones múltiples, locales y
plurales con otros quehaceres teóricos.
Entonces, un enfoque transdisciplinario presupone un des-disciplinar las disciplinas de objeto
discreto y seguramente en el plano del actuar, cierto desdibujamiento de los perfiles de
profesionalización.
Es pertinente distinguir los criterios epistemológicos transdisciplinarios de la “epistemología
convergente” de Riviere. Una epistemología que haga posible una “teoría del hombre entero”
(incluso en su escisión constituyente)
Los criterios transdisciplinarios se sustentan, a partir de una elucidación crítica de este tipo
de totalizaciones, buscando formas de articular lo uno y lo múltiple. Este movimiento que
propone el atravesamientos de diferentes áreas de saberes, a partir de “themas” a dilucidar,
sostiene varias y complejas implicancias. Este pluralismo no es sencillo de lograr.
Se propone pensar a los grupos, más como campos de problemáticas que como campos
intermediarios entre lo individual y lo social, o como eventuales objetos teóricos, en este
sentido es que se los enuncia como “nudos teóricos” aludiendo al desdibujamiento
disciplinario que se vuelve necesario instrumentar para su conceptualización.
Un doble movimiento, investigando en la especificidad de lo que en un grupo acontece y
trabajando el entramado de tal especificidad en inscripciones más abarcativas.
Al pensar los grupos en el atravesamiento de sus múltiples inscripciones se crean las
condiciones de posibilidad de incluirlos en campos de análisis más abarcativos. Este criterio
permite trabajar el desdibujamiento del grupo-isla ya que necesariamente remite al anclaje
institucional de los grupos. Al mismo tiempo, contribuye a desmarcar la antinomia ind vs
sociedad en tanto implica significantes sociales operando, no como efecto de influencia sobre
el individuo, sino como fundantes del sujeto.
¿Qué ocurre cuando un número numerable de personas hace nudo? Se producen redes de
procesos identificatorios y transferenciales propios y únicos de ese grupo, dicha red
constituye una primera formación grupal.
Un grupo inventa sus formaciones, es decir inventa las formas o figuras de sus
significaciones imaginarias. Estas sostienen la tensión de inventarse en su singularidad y en
su atravesamiento socio-histórico-institucional.
Cada grupo construye sus ilusiones, mitos y utopías, se construye en un doble
movimiento: aquel por el que se despliegan los atravesamientos
socio-histórico-institucionales y aquel de su singularidad como pequeño colectivo; tales
construcciones son únicas e irrepetibles de cada grupo.
Estas significaciones imaginarias que los grupos producen, necesitan de la llamada
“resonancia fantasmática” y los procesos identificatorios.
Los mitos grupales suelen ser elaboraciones noveladas de su origen, el por que de su
existencia, su momento de fundación real: y junto con las utopías (el por qué o para que ha
nacido) forman la novela grupal propia de ese grupo.
Podría decirse que los mitos grupales son significaciones imaginarias que un grupo
constituye, al dar cuenta de su origen novelado, imbricados con las utopías del grupo y
apoyados en la historia real de tal conjunto de personas.
El componente histórico opera aquí en diferentes niveles.
En síntesis, las significaciones imaginarias grupales, operan como cristalizaciones o
puntos de condensación en la producción de múltiples sentidos, constituyendo el camino
obligado por donde los flujos productivos del grupo transitan la construcción de su historia.
El pensar ilusiones, mitos y utopías como algo común - plus grupal- no exime de analizar las
diversas formas de afectación de cada integrante particular en tales invenciones colectivas.
Nada de lo común es homogéneo. El algo común no significa subjetividades homogéneas.
Al mismo tiempo, resaltar la singularidad no implica invisibilizar las producciones colectivas.
El desafío insiste: sostener la tensión singular-colectivo.
Lo ilusorio ya no será únicamente mera ficción a des-ilusionar, sino que también será la
dimensión desde donde se producen las significaciones imaginarias que
organizan-desorganizan tal colectivo. Habrá que distinguir los movimientos transgresivos de
los flujos transformadores.
La distinción entre una dimensión imaginaria especular y otra social, permite -a su vez- no
restringir lo imaginario a la indagación de los juegos especulares de grupo.
C. La relación texto-contexto grupal
¿Cómo puede pensarse la articulación entre todo aquello que sucede en el grupo y el
acontecer social en que tales actividades se desarrollan? La preocupacion de Kaes.
Podrá observarse cómo la división entre texto y contexto se vuelve cada vez más difícil de
delimitar.
En este sentido, el llamado contexto es, en rigor, texto del grupo; es decir que no hay una
realidad externa que produce mayores o menores efectos de influencias sobre los
acontecimientos grupales, sino que tal realidad es parte del propio texto grupal, en sus
diversas modalizaciones; es por ende, fundante de cada grupo, más que escenografía, drama
grupal.
Es necesario realizar algunas acotaciones respecto al término “texto”, La palabra con-texto
alude a aquello que va con el texto, que lo rodea, ahora bien, ¿que sería el texto grupal?
En primer lugar, el uso aquí dado no se circunscribe a su sentido verbal escrito¿Que son esos
textos en un grupo? Se hace referencia a las formas propias que el grupo construye
desmarcando el término texto de su connotación estrictamente lingüística y rescatando su
sentido más amplio, aquel que lo refiere a su productividad. Se quiere resaltar, en lo que en
un grupo acontece, las formas propias que un grupo produce.
El texto grupal tiene un poder generador de sentidos. Inagotables. El texto mismo es un
permanente generador de sentidos, que en virtud de sus atravesamientos, se inscribe en
múltiples significaciones.
La secuencia de escenas se ubica más allá de un nivel expresivo comunicacional, produce,
genera, dispara, inventa, diversos sentidos.
Así, la intervención interpretante, lejos de constituir una unidad cerrada, lejos de la
intención de encontrar el sentido, puntua; esto es, marca algún punto de la red de sus
producciones simbólico imaginarias; momento de una secuencia, finalizacion y principio
plurivalente donde las unidades generadoras de sentido se hacen, se envuelven y se deshacen
continuamente. En este movimiento, no descubre sino que crea las condiciones para que
otros sentidos puedan ser enunciados.
Intenta desdibujar el adentro y el afuera grupal, en tanto entidades sustancializadas y
pensadas en pares de opuestos; es refutando este criterio antinómico que se afirma que el
contexto es texto grupal y que el texto, a su vez, es generador de múltiples sentidos.
Los nudos grupales pensados como complejos entramados de múltiples inscripciones.
Nudo. Múltiples hilos de diferentes colores e intensidades lo constituyen: deseantes,
históricos, institucionales, económicos, sociales, ideológicos, etc. Pero lo registrable no son
los hilos sino el nudo. Todo está ahí latiendo.
D. Latencia grupal
Lo que no existe in-siste.
Insiste para existir.
Todo está ahí latiendo. Es frecuente pensar lo latente como lo que está debajo, en las
profundidades, lo oculto, y de tan oculto verdadero. Desde tal perspectiva la función de la
intervención interpretante es llevar a la superficie -ilusional- las verdades que emergen de las
profundidades. Como puede observarse se construye una particular correspondencia entre lo
oculto y lo verdadero.
Se intenta reflexionar esta cuestión desde otro lugar. Pensar lo latente como lo que late
-ahí- todo el tiempo, insistiendo en la escena grupal; una latencia en los pliegues de la
superficie más que en las profundidades. Se hace necesario re-significar los términos
profundidad y superficie. “Lo más profundo es la piel” decía Valery.
Los requisitos para tal descentramiento del coordinador fueron aportados por Bauleo cuando
a las ya establecidas condiciones de neutralidad que el dispositivo analitico habia aportado
acentua la exigencia hacia el coordinador en la devolución de los liderazgos, de la no
apropiación de las producciones grupales por parte de este y la elaboración desde el momento
mismo de la formación del grupo, de su pérdida.
Ellos laten-insisten en los textos grupales; el coordinador desde su implicación -y no fuera-
solo registra algunos. La renuncia al saber de la certeza.
La intervención interpretante al puntuar algunos de ellos intenta evitar el cierre-obturación
que toda evidencia de verdad produce. De esta forma la coordinación hace posible
aperturas a nuevas producciones de sentido.
La dimensión institucional trasciende los edificios. En tanto red simbólica que articula
componentes funcionales e imaginarios, su presencia en los grupos puede tener diferentes
grados de visibilidad o invisibilidad.
Coordinación y sistema de reglas operan como disparadores de lo imaginario y crean algunas
de las condiciones necesarias para que ese grupo comience a diseñar sus propias formaciones
grupales.
El coordinador suele ser investido como el representante de las instituciones en el grupo.
La coordinación soporta tambien alli no solo los movimientos transferenciales clásicamente
estudiados por el PSA, sino también toda suerte de transferencias institucionales,
Las instituciones forman parte de las redes del poder social. En circuitos macro o micro,
la institución constituye un factor de integración donde las relaciones de fuerza se articulan
en formas: formas de visibilidad como aparatos institucionales y formas de enunciabilidad,
como sus reglas. La institución será un lugar donde el ejercicio del poder es condición de
posibilidad de un saber y donde el ejercicio del saber se convierte en instrumento de poder, es
un lugar de encuentro entre estratos y estrategias.
La inscripción institucional de los grupos constituye, su impensado, lo negativo, lo invisible,
su inconsciente. En cada grupo, la combinatoria de sus diferentes inscripciones producirá un
nudo propio singular irreductible.
Se pretende inscribir lo grupal en lo institucional sin perder lo específico de la grupalidad. Al
mismo tiempo, tomar como vector de análisis la dimensión institucional. Se piensa más bien
en un movimiento tal, donde grupo e institución se significan y resignifican y permanecen.
En síntesis, un grupo se inscribe en un sistema institucional dado, de la misma manera que
la institución solo vive en los grupos humanos que la constituyen.
G. Algunos impensables
Las normas de funcionamiento, la coordinación y el contrato son indicadores del sistema
simbólico-institucional en el que se inscribe un grupo; este sistema opera en sentido
explícito-funcional.
Normas de funcionamiento: No solo permiten al grupo organizarse, sino que tienen efectos
implícitos que laten-insisten, produciendo significaciones imaginarias donde se atraviesan
diversas inscripciones (identificatorias, transferenciales, transgresivas, ideológicas, etc).
Cuando una coordinadora explicita las normas de funcionamiento, crea las condiciones
operativas mínimas que disponen la posibilidad de organizar el funcionamiento futuro del
grupo. Pero junto a estas normas se disparan otros efectos muchas veces implícitos, que
producen significaciones imaginarias donde se atraviesan diversas inscripciones. Coexisten
posicionamientos singulares, pero con el tiempo, algunas impresiones pueden cobrar cierto
grado de generalidad, lo cual no suprime las particularidades; esto no significa una
homogeneización de posicionamientos, sino que sugiere que se han puesto en juego dentro
del grupo actos de nominación, procesos de producción y apropiación de sentidos,
metaforización, etc. El colectivo crea las condiciones para los pliegues y despliegues de sus
acciones, sus relaciones y sus afectaciones; sus invenciones y sus políticas, sus consensos y
sus disensos
2. Lo Mismo y lo Otro.
Siguiendo con la reflexión de Castoriadis acerca de “lo histórico-social”, puede decirse que,
en general, hay al menos dos formas de abordar la cuestión de la historia y de la política
asociada a ella.
- pensamiento de la identidad: habla del predominio de la lógica identitaria o de la
lógica ensídica, existe esa lógica identitaria cuando “pensamos la historia” bajo las
categorías de la “finalidad”, de la “causalidad” o de la “implicación lógica.
- pensamiento que reconoce la alteridad: Según el esquema de esta última, los
acontecimientos pueden deducirse los unos de los otros mediante la aplicación de
leyes “universales” o simplemente “generales".
Pero, en la medida en que no dejemos de interrogarnos por la verdad o por la justicia, eso
quiere decir que el cosmos, lejos de ser un “lugar natural” donde las cosas –incluido el
hombre mismo- encuentran su lugar o el resultado de la acción reflexiva de la divinidad,
es mas bien un “orden instituido” de sentido donde las cosas, los hombres, la naturaleza,
lo real y lo irreal son definidos cada vez.
Para Castoriadis, la institución de la sociedad y las significaciones imaginarias que la animan
son creadoras de un “mundo de significaciones” que permiten dar sentido y regularidad a
aquello que, en el comienzo, no es más que un “caos”, un abismo. El mundo propiamente
“humano” es, entonces, el resultado de una acción instituyente –del imaginario radical y del
imaginario social- de un sentido que no está dado de entrada ni garantizado por una entidad
cualquiera.
El mundo humano, lejos de quedar “plenamente determinado” de una vez y para siempre, no
deja de ser significado y resignificado, creado y recreado, a partir de la institución (en sentido
fuerte) de representaciones imaginarias sociales que actúan como principios de pensamiento,
de acción y de valoración de las prácticas humanas.
Es entonces la institución misma de “lo social” la que dota de significación a aquello que no
tenía un sentido previamente. Aunque todos los acontecimientos adquieren, en el “conjunto”
de la sociedad, un emplazamiento propio, eso no compensa el caos originario que siempre
amenaza la “clausura” de la representación instituida del mundo. Querer superar el “caos”
originario, el abismo, o lo “sin fondo” sobre el que se organiza el mundo humano, no es
más que una tentativa de olvidar –o de denegar- la falta de origen.
4. De la temporalidad
A su entender, es necesario resituar la problemática del tiempo, pero no como en el caso de
Heidegger, a fin de “superar” la antigua ontología, sino para poder “pensar de otro modo” lo
histórico-social y las consecuencias políticas que de ello se derivan.
Castoriadis considera que aquello que se expresa en la tematización acerca del ser propia de
la ontología heredada, no es otra cosa que la imposibilidad de “pensar verdaderamente el
tiempo”.
Por lo tanto, es necesario desembarazarse del pensamiento del “ser” como “ser determinado”,
para hacerle lugar al “tiempo”.
Así, cuando la institución imaginaria de la sociedad recubre la “falta” de sentido del mundo,
no puede ocultar completamente el caos. El caos retorna siempre bajo la figura del tiempo y
de la historia. La historia, para Castoriadis, no comprende solamente a la “historia hecha”,
sino a la “historia que se hace” y, más aún, a la “historia que nos queda por hacer”.
Según Castoriadis, el tiempo es justamente aquello que nos muestra la emergencia de “lo
otro”. Castoriadis nos invita entonces a pensar en ese “otro” que ha sido olvidado, pero sólo
nos marca un sendero. Para Castoriadis, sólo hay tiempo e historia porque hay “emergencia
de lo otro”, de aquello que no estaba dado de ningún modo y que no se deriva lógicamente
de eso “dado".
Para Castoriadis, decir que una figura es “otra” con relación a una figura anterior, significa
que no ha podido “preverse” de antemano su emergencia ni su presentación. La emergencia
de lo otro, de lo novedoso, de lo inesperado, es la única manera de dar cuenta de la institución
imaginaria (creación) de la sociedad. Cada significación imaginaria social es “otra” en la
medida en que instituye nuevas formas de pensamiento, de valoración y de acción social.
Ahora bien, si creemos que la acción política pertenece no al “orden del saber”, sino al
“orden del hacer”, ella debe ser incluida en el campo del acontecimiento inesperado. una
invitación a la acción instituyente de nuevas significaciones y de nuevas prácticas.
Pensar la historia implica justamente “hacerse cargo” de las fisuras producidas por la acción
instituyente de nuevas significaciones, allí donde se afirma la subjetividad y su “imaginario
radical”. De esta manera, la historia deviene aquello que no puede ser dicho a priori, sino
aquello que debe ser escrito por los actores vivientes y reflexionando a posteriori
INTRODUCCIÓN:
Necesidad de diferenciar: hecho, experiencia, noción y concepto de grupo.
El grupo como hecho se refiere a la existencia del grupo como situación real, o los grupos
reales, concretos, en los cuales todos participamos. En este plano del hecho grupal en el que
vivimos en los grupos sin tomar conciencia de las leyes que determinan su funcionamiento
interno.
Para Anzieu dichas representaciones espontáneas que cada uno tiene del grupo son
representaciones imaginarias, fantásticas que inciden sobre la dinámica grupal.
El problema epistemológico: hace falta una teoría unificada para comprender el pequeño
grupo, que permita acercarnos al grupo.
3.1 Del hecho a la noción de grupo, y de esta al concepto de grupo como objeto de
estudio.
Smith
Define al grupo como “Unidad que existe en un número plural de individuos, que poseen una
percepción colectiva de su unidad y el poder de actuar de modo unitario hacia el ambiente”
Se toca un elemento que no aparecía en la definición anterior: las metas u objetivos del
grupo, metas que responden siempre a una o varias necesidades de sus integrantes,
necesidades que deben, así como las normas, las metas pueden tener un carácter manifiesto o
no, implícito o latente.
El criterio interaccional
Un grupo sería un conjunto de individuos en interacción regulada por normas establecidas,
en un espacio y tiempo dados, y que poseen un objetivo en común que responde a
necesidades compartidas; dicho objetivo implica la posibilidad de poder operar sobre el
ambiente externo o interno del grupo mismo.
El criterio intersubjetivo
Un grupo es un conjunto de individuos y en tal medida, de subjetividades. Por ende, además
del c. interaccional se agrega un criterio “intersubjetivo”, psicosocial: los miembros del grupo
deben definirse como tales. Este criterio de “autodefinición de pertenencia” implica que los
miembros comparten un sentimiento de lealtad hacia al grupo y expectativas comunes
respecto de la forma de interacción permitida.
Criterio que se complementa por uno de “alteró-definición de existencia”: no solo los
miembros del grupo deben definirse a sí mismos y a los otros miembros como tales sino que,
a su vez, deben ser definidos como integrantes de un grupo, es decir, por aquellos que no
pertenecen a dicho grupo ((el afuera)).
Con respecto al objetivo en común del grupo y las interrogantes que surgen para aclarar el
concepto.
Según Sartre nos encontramos frente a una serie, porque se trata de un conjunto de sujetos
con un objetivo “en común” pero carentes de “un objetivo común”. Cuando un objetivo en
común se transforma en un objetivo común - compartido - se pasa de la serie al grupo. La
serie se transforma en grupo porque existe la conciencia de la necesidad común y compartida.
Este proceso va a ser uno de los configuradores del grupo, el objetivo común que va a
responder a la conciencia de necesidad compartida.
Todo grupo no solo opera sobre el campo, sino que “modifica a” o “produce a” y también “es
modificado por” o “es producido por” sus integrantes. Por eso Sartre decía que “el grupo no
es” es decir, que no se trata “no es” sino un proceso en marcha dialéctica.
El criterio intrasubjetivo
Existe “grupo” donde y cuando encontramos “representación de grupo” concepto
proveniente del PSA.
El concepto de “yo “ freudiano: La concepción del yo y la génesis del mismo.
Aquí el concepto de yo está equiparado al de función. Más adelante, siguiendo propuestas de
Anzieu estos conceptos permitirán aplicar al grupo la caracterización del objeto transicional
expuesto por Winnicott (pregunta de examen). +
En 1914 (Narcisismo) el yo es definido como el resultado de identificaciones que conducen a
la formación, dentro de la persona, de un objeto de amor cargado por el “ello”. El yo se ha
transformado en un objeto, una imagen, un vestigio de identificaciones, de identificaciones
pasadas, una representación. Este yo-representación del narcisismo no coincide con el yo
función que inhibe pulsiones y controla la motricidad. (LEER NARCISISMO)
Pero, en tanto representación, la unidad del “yo” no es nada más que ilusoria: se trata de una
aspiración a la cual tiende. Pero, si el yo constitutivamente está escindido, si el
yo-representación engaña al sujeto respecto de quien es el porqué la representación “oficial”
de si supone una alienación básica con respecto al ser ¿qué podemos esperar entonces del
grupo? ¿Cabe afirmar su existencia como hecho?
Pero así como el yo es objeto de catectizaciones narcisistas y se configura
imaginariamente como unidad a partir de las mismas, postuló que el grupo emerge
como tal unidad ilusoria en cuanto constituye como “grupo-representación”, y que esto
ocurre cuando el agregado de individuos es catectizado narcisisticamente por cada uno
de los sujetos que lo componen. El “grupo” es tal en el sujeto-soporte (miembro) en
cuanto este catectizada libidinalmente al agregado, y es a partir de ese momento que el
grupo, producto producido imaginariamente por sus sujetos soportes - constituyentes y
constituidos dialécticamente - produce efectos reales como tal unidad.
catexis: Concepto económico, la catexis hace que cierta energía psíquica se halle unida a una
representación o grupo de representaciones, una parte del cuerpo, un objeto, etcétera.
El grupo como objeto de representaciones. Las representaciones del grupo operan como
organizadoras de las relaciones intersubjetivas y refieren la eficacia de las mismas a una
doble articulación: por un lado como organizadores psíquicos (la imagen del cuerpo, la
resonancia del fantasma ind, la fantasmática originaria, los complejos familiares, las imagos,
etc) Así, Kaes estudia al grupo como objeto de representaciones (en la imagen publicitaria,
en retratos de grupo, obras culturales, dibujo de grupo, etc) concluyendo que el grupo
constituye un soporte privilegiado de la representación de la relación más primitiva con un
conjunto organizado de objetos psíquicos.
Freud: “la pulsión social acaso no sea originaria e irreductible, y que los comienzos de sus
formaciones deben hallarse en un círculo estrecho, como el de la familia”:
Las representaciones del grupo se construyen a partir de las experiencias infantiles. cuyas
formulaciones psíquicas más rudimentarias se elaboraron en el trabajo del fantasma y en las
teorías sexuales infantiles, estas primeras representaciones psíquicas de la realidad
externa e interna rigen la representación de grupo.
El estudio de las representaciones sólo es posible con la condición de efectuar el paso del
objeto interno a su representación. Para captarlo como objeto de representación, el grupo
debe haberse constituido como objeto interno; el grupo representado contiene entonces
aspectos de similitud con su prototipo icc, pero también aspectos de diferencia.
EJEMPLO: al mirar fotos viejas los hijos pequeños suelen preguntar “¿dónde estaba yo en
ese momento?”
Todo grupo posee una estructura y una dinámica. No existe grupo que carezca de una
configuración dada, de una estructura ( y muy especialmente de una estructura de liderazgo y
comunicación).
Estructura: “una malla de relaciones entre elementos o entre procesos elementales. Donde
quiera que se reúna en forma sistemática distintos elementos formando un todo coherente
aparecen estructuras cuya elaboración sigue determinadas leyes. A la totalidad en la que
descubrimos estructuras, la denominaremos sistema”. El grupo como estructura.
Herbert: los m. ideología sitúan a los sujetos humanos en el lugar que le asigna la estructura,
haciéndoles aparecer su ubicación como natural. El sujeto se piensa entonces como un
sistema de representaciones falsas, en una realidad imaginaria con la realidad objetiva,
natural y social.
Así desembocan la aplicabilidad técnica de los conocimientos en diversas áreas como la salud
pública o entretenimiento entre otros.
El surgimiento del estudio de los grupos de forma sistemática: en 1930 en USA.
Emil Durkheim y [Link] sentarán las bases de una psicosociología de los pequeños
grupos. Freud esclareció las relaciones entre el líder y el grupo, a través de su
concepción del ideal del yo y los enlaces libidinales que regulan la existencia de
cualquier agrupamiento.
Durkheim se interesó por el estudio de los grupos específicos: la flia, la escuela, sindicatos, es
creador de la expresión “dinámica social” produjo una serie de conceptos y teorías relativas a
la solidaridad y a la situaciones anómicas que contribuyeron significativamente a la
comprensión de los procesos colectivos, y a la relación entre los miembros individuales de la
sociedad y la sociedad misma.
Hobbes
La sociedad consiste en una unión de individuos cada uno con su propio carácter
independiente de aquella: el individuo es lo fundamental, y la sociedad es una expresión
resultante de las características de aquellos.
El carácter de la sociedad está determinado por el carácter de los individuos. La sociedad no
carece de poder porque es ejercida por su soberano y a través de él.
Los postulados individualistas comienzan afirmando que los individuos constituyen la
única realidad y finalizan a menudo con la negación de la existencia de los grupos,
Posición extrema: sustentada por Lemoine de base lacaniana afirma que si los individuos son
los únicos actores reales, el término “grupo” constituye una ficción o una abstracción cuando
pretende referirse a algo más que la suma de las reacciones recíprocas de los individuos.
Estrictamente para esta corriente nominalista los grupos no existen: grupo es un término
colectivo, nada más que un mero nombre que refiere a una multiplicidad de procesos
individuales. Nada existe en el grupo que no haya existido previamente en lo individual. Las
instituciones siguen los principios de la psicología individual.
Los fenómenos sociales son así una peculiar “naturaleza psicológica” resultado de la
interacción de mentes individuales.
Lo intermental: (Tarde)
a) repetición, imitación: cualquier idea tiende a ser repetida por otros sujetos,
circunstancia que origina una ola de imitación que se expande siguiendo ciertas leyes
de difusión.
b) oposición: Una segunda ola de imitación asi que surja un movimiento de oposición
que es en realidad consecuencia de la intersección de dos formas diferentes de
repetición.
c) Adaptación o invención: De esta oposición se da la destrucción de la más débil, de
ambas o de la mutua acomodación que configura la adaptación o invención fuente de
todo cambio social o grupal.
Tarde hablaba de “imitación” que no era distinguible de la sugestión como proceso social
clave.
Le Bon describe el comportamiento de las multitudes en términos de sugestión que los
grupos ejercen sobre los que se encuentran dentro de ellos.
Durkheim: “Cada vez que cualquier clase de elementos, al combinarse, originan nuevos
elementos por el hecho de su combinación, resulta necesario pensar en tales fenómenos no
están situados en sus elementos, sino en el todo formado por su unión”
“Las mentalidades individuales, al formar los grupos, originan un ser que constituye una
individualidad psíquica de una nueva índole”.
El individuo constituye sólo una célula del cuerpo social, su portador y su expresión. De
acuerdo a Durkheim, el individuo aislado es una abstracción: fuera del campo grupal
carece de carácter definido.
Allport: afirma que una institución no es “en absoluto una cosa sustantiva, no es una cosa
tangible sino una relación conceptual de cosas”. La noción de institución como la noción de
triángulo. El individuo es algo concreto, el grupo una abstracción que no se ve ni se toca.
“aunque pueda que nunca sepamos si las instituciones son independientemente reales, el
hecho de que actuamos como si lo fueran señala realmente una considerable diferencia entre
nuestro pensamiento y nuestra vida”
En el extremo opuesto: la idea de “mente de grupo”, los hombre como son agentes de
condiciones exteriores y sus propósitos formas de sentir y pensar le son dictados por fuerzas
de la cuales carecen de control. No ven la posibilidad de lo que los fenómenos grupales
ocurren en individuos aislados y los ubican fuera de ellos.
Freud y Mead sentarán las bases para dar por finalizada esta polémica.
Mead: “La persona en cuanto puede ser objeto para sí, es esencialmente una estructura social
y surge de la experiencia social. Es imposible concebir una persona fuera de la experiencia
social”
El contexto social regula permanentemente la identidad personal, si bien esta última posee
autonomía de su compleja estructura.
Germani sintetiza tres puntos de Mead:
a) historicidad del individuo, anterioridad histórica de la sociedad sobre la persona
b) hipótesis naturalista
c) función esencial de la adopción de papeles e internalización de roles.
Riviere
Encontrar un “hiato”. Este hiato es la “mutua representación interna” . Existen acciones
de grupo que solo son posibles si se tiene una representación de los demás y sus propias
representaciones.
Sin tales representaciones icc, el grupo no podría ser objeto de representaciones (icc).
Trabajo de permanente “ida y vuelta” desde lo social a la intimidad del sujeto, y sobre cómo
interviene esta en los fenómenos sociales.
“En la vida anímica del individuo, el otro cuenta con total regularidad, como modelo, como
objeto, como auxiliar, y como enemigo y por eso desde el comienzo mismo la psicología
individual es psicología social en este sentido lato, pero legítimo” No se puede estudiar al
individuo aislado, la psicología individual es al mismo tiempo psicología social (grupal)
Freud toma de Le Bon la descripción de masas como irracionales donde se exalta lo afectivo
y se opaca lo intelectual. (hay que tener en cuenta el contexto de Le Bon)
Freud reivindica que las masas no sólo aparecen en momentos de caos, sino que la masa tiene
carácter creador de nuevos contenidos de cultura, reivindicando incluso el carácter colectivo
de la creación más estrictamente individual. Aquello que para Le Bon es lo “asocial” para
Freud es un producto social: lo que aparece como “irracional” para Le Bon es según Freud
formas de contagio y sugestión.
El predominio de la ilusión está sustentado en un deseo insatisfecho y establece una analogía
entre los fenómenos de masa y neurosis.
¿Qué es lo que enlaza a los individuos entre sí? ¿que los mantiene unidos?
La sugestión sería la imposición de un lazo de dependencia que no puede ser resistido por el
sujeto, sino más bien solicitado por el.
Freud intenta buscar una explicación que va más allá de la sugestión, que no se quede solo
con eso, entonces introduce el concepto de libido, el concepto de amor, para encontrar enlace
de los individuos en formaciones colectivas. Se trata de la concepción ampliada del amor q va
a explicarse desde la pulsión sexual, introduciendo un elemento nuevo y distinto a la
sugestión; concepción ampliada del amor que va desde la relación sexual directas hasta las
relaciones de amor filiales, fraternas, sublimadas, amistosas, etc.
Desde el mismo cuerpo se van a abrir enlaces de los individuos que se van a inscribir en
campos cada vez más amplios, desde la relación madre e hijo, pasando por grupos cada vez
mayores.
Dos instituciones: Iglesia católica - El ejército
una misma ilusión, la presencia visible de un jefe que ama de igual forma a todos los
miembros de la comunidad. De esta ilusión depende todo. Esto enlaza a los individuos
entre sí, por carácter transitivo. “Se aman porque Cristo (jefe) los ama”
La forma “familia” (representación icc primordial) permanece como modelo de lo social
global y el individuo está ligado doblemente por lazos libidinosos: al jefe y a los restantes
miembros.
Otra posibilidad:
“La pulsión social acaso no sea originaria e irreductible y que los comienzos de su
formación puedan hallarse en un círculo estrecho, como el de la familia”
En el ejército y la iglesia opera un punto de convergencia que unifica a todos los individuos y
Freud destaca que esta relación es más importante y central que la que establecen los
miembros entre sí. Cristo = poder.
Este amor que aparece en una institución, a diferencia de masas espontáneas, es congruente
con el sistema social. Es un amor que tiene la característica de abstracto: los individuos no se
aman por lo que son: en realidad no importa que son, sino que todos participan de un amor
que los unifica. EJEMPLO: Messi, el unificador de toda Argentina en 2022.
Fenómeno de pánico: Los individuos cortan los enlaces entre sí cuando se corta el lazo
con el líder. Lo que aparece en el pánico colectivo es entonces comparable con la angustia
neurótica: es un miedo que no tiene relación con el peligro real; el pánico no se produce
porque hay un peligro mayor sino que la falta de enlace es lo que lo produce.
Aquí se denota que los individuos forman parte de un todo ilusorio, cuando se rompen los
lazos el individuo queda inerme, con sus terrores individuales e infantiles. Encontraba en la
masa artificial su refugio pero no fue modificado por ella. El individuo hostil y egoísta se
presenta sin cambio en la comunidad del amor.
Un líder narcisista mantiene y fomenta las demandas narcisistas y mantiene también los
deseos insatisfechos, la dependencia infantil en el adulto. La necesidad de gratificación
narcisista.
Freud plantea algo más complejo: cuando se rompe la relación con el líder los individuos
aparecen como egoístas y aislados de nuevo. El individuo es básicamente narcisista y si no
se lo contiene por medio de la represión o la cultura siempre nos encontraremos con la
emergencia de la agresión. (De guerra y muerte)
Los individuos necesitan estar juntos para defenderse de la naturaleza; una forma solidaria de
enfrentar juntos diferentes avatares que individualmente son difíciles. Pero el problema es
que cuando los humanos se juntan, también se molestan.
Toma la parábola de Schopenhauer: en toda relación hay ambivalencia, hay amor y odio.
¿Qué ocurre con la hostilidad? Cuando el otro es real hay hostilidad y esta se reprime y
tenemos nuevamente el producto de la represión. La hostilidad reprimida toma distintos
destinos, el más difícil es expresarla hacia la persona que se ama y el más fácil es dirigirla a
las personas o grupos más ajenos.
En las masas esta intolerancia narcisista se ve que desaparece; la masa se une, los
integrantes se homogenizan y se comportan como si todos los individuos forman un único
individuo, y la hostilidad aparece desplazada hacia otros grupos.
Pero también el narcisismo aparece limitado por las funciones libidinales: cuando en el
grupo se establecen relaciones de real afecto, estas amortiguan la intolerancia narcisista. Es
un verdadero narcisismo colectivo.
Freud se pregunta: ¿además de estos lazos descubiertos, puede haber otro tipo de relación,
otro tipo de lazo afectivo nuevo y distinto?
Freud aborda la identificación desde la masa; no sólo la psicología social puede ser un punto
de partida para estudiar la psicología individual, sino también los fenómenos colectivos
pueden llegar a influir o modificar la estructura del propio sujeto.
La identificación es el tipo de enlace afectivo más primario, anterior a las relaciones de
objeto, la primera relación que establece el ser humano, cuando nace porque necesita hacerse
como otro para poder ser, precisamente, un ser humano: IDENTIFICACIÓN PRIMARIA.
Hacerse a imagen y semejanza del otro por la misma dependencia e indefensión infantil,
identificación cruzada con la satisfacción de necesidades. Las primeras identificaciones del
neonato serán entonces con los adultos que satisfacen sus necesidades.
El yo se hace a sí mismo, se modifica, tomando al otro como modelo. Freud hace de la
identificación la operación en virtud de la cual se constituye el sujeto humano.
Freud desarrolla con el tema de la identificación la dialéctica del ser y el tener.
La estructura libidinosa de la masa estará dada por la sustitución del ideal del yo por
un objeto y por la identificación recíproca entre los individuos. Aparece un enlace
positivo, el “sentimiento social” . Identificación que homogeniza los sentimientos y
contrarresta la hostilidad. Freud marca la formación reactiva como proceso que interviene
no solo en las reivindicaciones de justicia y trato igualitario (envidia y celos primitivos) sino
también en la formación del agrupamiento humano, asociada a la satisfacción transitiva de
ciertas necesidades.
CAPÍTULO IV: Del grupo como hecho teórico hacia el hecho singular
a. Número de individuos
b. Interacción
c. Normas
d. Objetivos
a. GRUPOS PRIMARIOS:
o Miembros se hallan ligados los unos a los otros por lazos fundamentalmente emocionales
y personales.
o El elemento que los identifica es la unidad lograda por una solidaridad emocional
o Las relaciones entre los miembros comienzan, generalmente, rigiéndose por el patrón
“universal” pero a lo largo se imponen o predominan las relaciones de tipo “particularistas”.
Todo grupo para llegar a su objetivo depende de la cooperación entre sus miembros, al
aumentar el tamaño esta cooperación no surge espontáneamente en forma funcional, sino
que será necesario organizar racionalmente.
· Cuando existe una organización formal de la interacción nos encontramos con un grupo
“secundario” todos aquellos grandes grupos organizados para satisfacer distintos tipos de
necesidades sociales, en los que la interacción se verifica por subgrupos internos. Las
normas y sanciones que regulan esta interacción van a ser explícitas, al igual que los
objetivos.
No implica la interacción entre las personas. Presenta normas explícitas, hay mayor cantidad
de integrantes, las interacciones NO son constantes ni entre todos, y pueden interactuar varios
grupos entre sí, pero como dijimos anteriormente NO todos. Siempre hay liderazgo o una
figura que da la imagen de paternidad.
¿Qué los va a diferenciar unos de otros?
La cuestión de los roles y funciones, lo que diferencia el grupo primario del secundario son
las interacciones.
· Transitividad: Se refiere al movimiento, un punto común que enlaza a todos. Tiene que
ver con que esta ilusión que se sostiene entre el sujeto y presencia absoluta que lo ama, lo
traslada en el amor entre todos: El amor al prójimo. → Transita de la ilusión al semejante.
Lo importante es que esta ilusión posibilita la relación entre los miembros de la masa.
Ejemplo: —> “Ámense entre ustedes, como yo los amo a ustedes”. – Mandamientos
Artificiales Si Si Si Especializad
cara a cara, Explícitas e una os. El grupo
en algunos implícitas determinada como
casos fuerte actividad. instrumento.
emocional y Tiempo y
personal, espacio
pero esto no determinado.
emerge Proveer
naturalmente necesidades
sino que es sociales y
creada y personales
controlada sec.
ext.
Categorías o No Si No Característic
clases as sociales
sociológicas. idénticas.
No tienen
existencia
real
espacio-tiem
po
Individuos
“en los
papeles
No hay
conciencia
de la
relación
común.
Secundarios Si Si Si Relaciones
Impersonal explícitas e explicitos e uni.
por la implícitas implicitos Roles y
posición funciones
mediatizada por
intermitente realización y
logro.
Se organizan
por la
necesidad de
proveer
necesidades
sociales.
Organizacion Si Si Si Sist de
es formales racionalizada explicitas, conocido operaciones
(institucione , en cadena sanciones solo coordinadas.
s) intermitente. explicitas realmente Autoridades
especificas. por quienes de
tienen el ordenamient
control de la oy
organización ejecución.
. Explícita
diferenciació
n interna.
Los
miembros
siguen
decisiones
que no
promueven y
en cuya
adopción no
participan.
Pueden
existir
conflictos
entre los
objetivos de
los
miembros y
los de la
organización
.
Unidad por
símbolos
específicos y
por el
objetivo. El
grupo no es
un fin en sí
mismo.
Órdenes No Si Si Compuesto
institucional (solo dentro explícitas, sociales por todas las
es de cada sanciones instituciones
(económico, institución) explícitas. que dentro
político, de una
militar, misma
familiar, estructura
religioso, social sirven
educacional) a fines
similares.
Poseen
esferas:
(aspectos de
conducta
comunes
específicos)
tecnología,
símbolos,
educación,
diferenciació
n interna de
status.
Público No Si Si Proveer
Cuando explícitas e 1. necesidades
existe es implícitas información personales
formal y por grales y 2. secundarias.
el objetivo específicas entretenimie Existencia
por el nto. espacio-tiem
objetivo 3. persuasión po limitada y
determinada
por el
objetivo.
Participación
pasiva del
individuo
miembro.
La comunicación en grupos: Veremos las diversas formas o redes que esta estructura
adopta. Siendo una de ellas:
- El código: Forma que adopta un mensaje para ser transmitido. Éste necesita de un
vehículo ( o también llamado canal) que lo transporte hasta el receptor.
Apuntalamiento → ¿Por qué aceptamos ser dirigidos por otra persona? Estamos
acostumbrados a que otro nos ponga el orden. ¿Por qué necesitamos de un líder? En el
primer apuntalamiento: necesitamos de un otro para sobrevivir, para satisfacer nuestras
necesidades. Sobre esta persona que codificó lo que necesitábamos auxiliar, nos dirigió
hacia un camino para calmarnos. Desde ese momento siempre necesitamos ser dirigidos
por alguien.
En la matriz de todo grupo está la tríada madre - padre - hijo. Simbolizamos otras
personas que están en una posición asimétrica. Esto se sigue repitiendo.
● Antigua definición de liderazgo: estaba asociado a una cuestión de rasgos
personales como tener iniciativa, ser inteligente, tener carisma, valor, etc.
Hoy, las características de un líder son significativas sólo en función de las
necesidades y objetivos del grupo. Entonces, un líder es una persona a la cual los
miembros del grupo ven como alguien que pueda resolver dificultades.
⬇
enfoque funcional del liderazgo.
Es por esto que cualquiera de los integrantes del grupo puede realizar funciones o roles
específicos de liderazgo, ya que se enfatiza lo que este hace, con referencia a lo que este
es o sabe.
El líder emerge de la interacción del grupo: se busca la persona o las personas que
tengan características significativas requeridas para ocupar la posición de líder según las
necesidades del grupo. Siendo entonces el liderazgo una función móvil depende de la tarea
y del momento del grupo.
Liderazgo: Tipo de relación especial entre un individuo y otros, en el cual el primero (el
líder) influye sobre los demás denominados seguidores, más de lo que es influido por éstos.
Influencia potencial de una posición A sobre otras: B, C, D, E etc. En una área particular de
cosas.
El líder no es la autoridad:
● Líder: es dado en interacción con el grupo, es el resultado de un acuerdo implícito o
explícito entre los miembros. No es impuesto ni autoproclamado. Acuerdo del
endogrupo (dentro del grupo).
● Autoridad: suele estar impuesto por un “exogrupo”, por fuera del grupo. La autoridad
está impuesta por la autoridad de otra persona. Hay una jerarquía.
2) CONDUCTAS AFECTIVAS:
● La interacción implica actividad emocional.
● Liderazgo: EXPRESIVO: persistencia del grupo, orientado hacia el mantenimiento
afectivo del grupo.
● Encara problemas de PROCESO: Emociones conscientes o inconscientes de los
miembros del grupo.
(Estos dos tipos de liderazgos distintos coexisten en el grupo y, en la mayoría de los casos
no recaen sobre la misma persona, sino sobre dos personas distintas.)
Estilos de liderazgo:
ROL DE LIDERAZGO AUTORITARIO:
● Sumamente directivo: asume sobre sí las responsabilidades
● No explica las razones que motivaron las decisiones.
● Comunicación vertical
● Permanece sin comprometerse con el grupo, participa sólo dando órdenes y
directivas.
● Consecuencias al grupo: rebeldía o apatía.
concepto clave: chivo emisario (sobre quien recaen todas las agresiones y tensiones,
característico de este tipo de grupo autoritario)
Critica a Romero: No podemos pensar como que todos necesitamos de un líder porque
estamos en una época marcada por el individualismo, donde existe esto de “puedo solo”.
Entonces no hay un líder necesario para la realización de objetivos pero los liderazgos
desde lo emocional siguen siendo necesarios.
Los discursos están fragmentados entonces pensar en un líder es complicado, podemos
pensar en pequeños líderes ya no en líderes masivos
Problemas de evaluación: una vez establecida la tarea a realizar o resolver, el grupo debe
decidir los caminos que ha de seguir para resolverla.
Entre la segunda y tercera subfase se definirá la estructura de liderazgo grupal.
Problemas de control de los aportes de los miembros: aquí los miembros intercambian y
elaboran activamente "información” y tratan de vincular en forma adecuada su propia
experiencia personal con el problema o tarea del grupo. Esta etapa es aquella que trae más
dificultades ya que en ella pueden surgir discusiones, divisiones del grupo en
subgrupos, rivalidades, etc. Es por eso que el principal problema que enfrenta el grupo en
esta subfase es el control o regulación de los aportes que realizan los integrantes.
En las primeras tres subfases (de comunicación, evolución y control) los roles de
locomoción van a predominar por sobre los roles de mantenimiento. Luego, a partir
de la toma de decisiones, esta relación se invierte. En este momento la dinámica del
grupo se manifiesta por una serie de procesos encadenados: si aparecen los
acuerdos, éstos conducen a un relajamiento de las tensiones que desemboca en un
aumento de solidaridad entre los integrantes. En caso contrario, si aparecen
desacuerdos, habrá un aumento de las tensiones lo que conducirá a una disminución
de la solidaridad grupal.
Aclaraciones:
● El área de locomoción es neutra, comprende preguntas de distinto tipo y el intento
de contestar dichas preguntas.
● El área de socioemocional (de mantenimiento) puede ser de carácter positivo (roles
en los que se muestra acuerdo, relajamiento de tensiones y aumento de solidaridad)
o de carácter negativo (roles en los que se muestran disidencias, aumento de
tensiones o disminución de la solidaridad).
● En las fases y subfases pueden haber entrecruzamientos.
● Área de tarea: eficacia
● Área socioemocional: eficiencia
CAPÍTULO IV: La dinámica manifiestas: roles funcionales y disfuncionales de los
integrantes de un grupo.
En todo grupo se produce necesariamente un proceso de diferenciación de roles. En cada
grupo podemos distinguir 2 tipos de roles:
1. Roles funcionales: relevantes o positivos para el grupo.
2. Roles disfuncionales: obstaculizan el funcionamiento del grupo.
ROLES FUNCIONALES:
Roles de locomoción: ligados a las tareas
● Facilitan y coordinan las actividades de resolución de problemas.
● Todo integrante de un grupo puede desempeñar más de un rol en una misma
intervención o en una serie de intervenciones.
● Generalmente estos roles son desempeñados tanto por el “líder” como por los otros
miembros del grupo
● Podemos encontrar 12 roles de locomoción:
1. Iniciador o contribuyente: sugiere o propone nuevas ideas o formas
diferentes de ver el objetivo o problema del grupo.
2. Inquiridor de información: pregunta para aclarar las sugerencias hechas.
3. Inquiridor de opiniones: pregunta para aclarar los valores involucrados en las
opiniones.
4. Informante: aporta información.
5. Opinante: expresa creencias y opiniones enfatizando los valores involucrados
en ella.
6. Elaborador: reformula las opiniones e información.
7. Esclarecedor, o coordinador emergente: muestra y clarifica las relaciones
entre las diversas ideas o sugerencias.
8. Orientador: define o redefine la posición del grupo respecto a sus objetivos.
9. Crítico evaluador: analiza las realizaciones del grupo en función de alguna
norma o serie de normas.
10. Dinamizador: incita a la acción o a la toma de decisiones.
11. Secretario: registra los contenidos discutidos por el grupo, rol burocrático.
12. Técnico de procedimientos: rol burocrático, distribuye el material realiza tareas de
rutinas, disponiendo grabadoras, sillas, etc.
Roles de mantenimiento: Ligado a lo afectivo y emocional
● Son aquellas participaciones que tienen como finalidad la configuración de actitudes
positivas hacia el grupo, tendientes al mantenimiento emocional del mismo.
● Apuntan a que el grupo continúe siendo grupo.
● Todo integrante puede desempeñar más de un rol en intervenciones sucesivas. Si
bien alguno de estos roles serán desempeñados por los miembros, la mayoría de ellos será
desempeñado por el “líder de mantenimiento”.
● Podemos encontrar 7 roles de mantenimiento:
1. Estimulador o alentador: elogia, está de acuerdo, muestra solidaridad.
2. Conciliador o armonizador: concilia desacuerdos, intermediario entre
diferencias de otros miembros.
3. Transigente: cede parte de su posición para llegar a acuerdos.
4. Guardagujas o regulador de comunicación: intenta mantener abiertos los
canales de comunicación, intenta que todos participen.
5. Seguidor: sigue el movimiento grupal en forma pasiva.
6. Legislador: aplica normas para la interacción grupal.
7. Observador: puede participar transmitiendo lo que observa, o puede ser
“silencioso”
ROLES DISFUNCIONALES:
● Son roles “individuales” son conductas que no están orientadas hacia el crecimiento
ni al mantenimiento del grupo, sino que utiliza el ambiente como un medio para
satisfacción individual narcisistica.
● Su aparición frecuente es indicadora de la existencia de problemas y conflictos
endogrupales no resueltos: son síntomas del deterioro del proceso grupal.
● Presenta una muestra de conflicto y puede tender a la fragmentación, pero también
incentiva a nuevas modificaciones en el grupo, Una nueva cohesión grupal. El grupo
sigue siendo grupo.
● Un mismo tipo de rol puede ser ejecutado por más de un integrante en una misma
situación
Interjuego de Roles:
En la fijeza o movilidad de roles encontraremos la posibilidad de realizar un principio de
evaluación de la dinámica grupal: roles fijos que se traducen en una situación
estereotipada indican dificultades, situaciones de conflicto no resuelto a encarar tanto a
nivel del grupo como de los integrantes que se sitúan —o son situados— en dichos roles
fijos; la movilidad de roles indica una elaboración de los problemas y, una situación de
aprendizaje transformadora más clara.
El interjuego de roles puede ser complementario o suplementario. Los roles
complementarios caracterizan una situación cooperativa, roles suplementarios son casi
siempre índices de una situación competitiva
Benne y Sheats proponen que los roles disfuncionales cumplen con un cierto tipo de
“función integral” para el grupo, postulando que las mismas pueden ser vistas en los
pequeños grupos, como funciones integrales que se consolidan y manifiestan a través de
“racimos de roles”
Propusieron complementar, entonces, el concepto de rol —al que veían como compuesto de
(o si no dominado por) factores personales— con el concepto de "racimo de roles"
—definido fundamentalmente por aspectos situacionales— a partir de postular que la unidad
de acción y. en consecuencia, del proceso grupal, no está dada generalmente por un
individuo y su rol sino, con frecuencia. por un par o estructura mayor. Introducen
entonces la noción de "racimos de roles” para señalar que algunas pautas de conductas
recurrentes están sobredeterminadas por los requerimientos de la estructura y dinámica
grupales.
Conocemos los problemas de proceso de un grupo, por medio del estudio de sus
conductas, al trabajar en problemas de logro.
Thelen propone cuatro niveles del grupo que se configuran cada vez con mayor
creatividad:
1. Roles individuales: Varios integrantes del grupo se orientarán en función de los
objetivos comunes, mientras que otros serán en función de sus necesidades
personales. Esto desempeña roles disfuncionales.
2. Refiere a una mayor implicación del grupo en la tarea, bajo el predominio de
ciertos roles, por ejemplo, el rol de seguidor: la mayoría de los integrantes del grupo
“sigue” pasivamente una tarea que sólo algunos desarrollan activamente.
3. Configuración del grupo de trabajo: Los participantes orientan al grupo en función
de objetivos que proveen de dirección y significado a sus conductas; observarán
gran plasticidad en el proceso de asunción y adjudicación de roles. Aparecerán los
roles de locomoción, roles de informante, de orientador, de sintetizados y de
mantenimiento: Implican abrir canales. El rol de “coordinador emergente" entre
los integrantes del grupo sólo aparecerá en el cuarto nivel: Implica un nivel de
conducta creadora e integradora donde se resuelven, explican y se replantean
nuevos problemas.
Definición de tarea: llamamos Tarea al factor por el cual el grupo se ha reunido para
apropiarse de él y luego accionar con él. En otras palabras dicho, tarea es el tema, ocupación
o título que hace converger sobre él todo el funcionar de la reunión.
Emergencia y emergente
El emergente de un grupo es el sujeto que por su historicidad como individuo, ante
determinados temas y / o determinados sentimientos, los denuncia en un momento del
proceso grupal. De ahí que el emergente es uno de los elementos básicos, es el que marca los
discontinuos, es el individuo que sale al paso del suceder grupal como parte comprometida
del grupo, y elegida por éste en la interrelación para enunciar lo que está en juego, así su
individualidad aparece significada en lo social, es decir, que su individualidad como
intimidad se des-hace frente a la tarea, para asumir su compromiso grupal y, rehacerse a
través de aquella.
Aparece así el revivir situaciones aparentes en el grupo como situación última y como
posibilidad de una referencia en la cual buscar los mecanismos para afrontar la tarea; por lo
tanto, la dinámica de lo latente es la búsqueda de constantes que aseguren el enfrentamiento a
lo desconocido.
Coordinador y observador
Ambos son los encargados de que el grupo realice su labor, sus roles son de encargarse de los
elementos básicos que van a encuadrar el desenvolvimiento del grupo. Tiempo-espacio
aparecen como elementos primeros. El elemento fundamental para ellos es el esquema
referencial, es el que va asegurar el porvenir del grupo operativo.
Dicho esquema está constituido por la formación que tienen ambos y que dependen del
aprendizaje efectuado por ellos, no sólo en su profesión sino también en su vida social.
Experiencias previas.
El coordinador tiene como labor interpretar o señalar lo que va ocurriendo. Se encarga de
efectuar la enunciación que unirá la temática verbalizada con la dinámica de funcionamiento
grupal, dando así un elemento de organización en la ansiedad en la cual está sumergido el
grupo con el tratamiento del tema. Es el que debe mostrar la unidad, al señalar los elementos
contradictorios que la constituyen, pero que emergen durante el suceder grupal, como partes
alejadas entre sí y sin conexión. Es la indicación de esta conexión la tarea central del
coordinador.
El observador tiene como trabajo fundamental el de organizar los elementos emergentes
grupales, para poderlos devolver al grupo (lectura de emergentes 20 minutos antes de
terminar la reunión), o para luego elaborarlos con el coordinador y reestructurar la
perspectiva que ambos tenían del grupo y así comenzar la reunión siguiente. La observación
es una tarea esencialmente de investigación mientras que en la coordinación su acento está
puesto más en el operar. Ambas se complementan y constituyen planos distintos de trabajo de
la parte coordinadora en el grupo. El observador puede también participar, observador
participante, dando señalamientos sobre la situación.
Interpretación
Esta es la hipótesis o enunciados que el coordinador va a efectuar como respuesta a una
situación dada. En los grupos operativos ésta debe involucrar los elementos que han
emergido durante el juego grupal, agregándole a ellos la parte de la tarea que se está
tratando. ante una situación, los mensajes o informaciones grupales son apreciados por el
esquema referencial del coordinador, quien luego de una reestructuración o elaboración
devuelve en forma lógica de enunciado, el cual está constituido por los elementos dados por
el grupo a nivel de lo verbal o del accionar, y que ligan o dramatizan partes o zonas de la
tarea sobre la que se está trabajando, determinación del contenido latente y comprensión de
su función genética.
Son operativos porque operan, hay una acción sobre el grupo y del grupo en él mismo y
hacia afuera. La evaluación de la tarea grupal necesita de índices grupales de apreciación,
pues no sólo va en cantidad y calidad, sino también en apreciaciones de conjunto
tiempo-trabajo, personas-ideología.
APARTADOS ÉTICOS
Consideraciones éticas en intervenciones comunitarias: la pertinencia
del consentimiento informado.
La ética estudia el entorno de las normativas morales en términos de sus supuestos, sus
orígenes y sus cambios en el tiempo. No dicta lo que se debe o no hacer, lo bueno y lo malo,
ya que de ello se ocupa la moral. La ética sistematiza similitudes y diferencias entre los
códigos morales, extrae los elementos comunes como principios éticos afines de la
diversidad de valoraciones morales. Los principios éticos son puntos de encuentro de
diferentes variantes morales.
2 objetivos:
Justicia social→ eje de sustentación de las políticas públicas para el desarrollo humano y
social.
Tareas del cuidado→ necesarias para vivir, convivir, satisfacer necesidades, construir
proyectos en torno al bien común.
Leonardo Boff→ cuidado a partir de “figuras ejemplares” → Jesús, Buda, Francisco de Asís,
Madre Teresa de Calcuta, etc.
2- La perspectiva de los derechos humanos y las relaciones con la ética del cuidado.
Derecho y ética→ surge de la costumbre y necesidad de regular la convivencia.
Ética→ aporta los criterios valorativos para tomar decisiones justas.
Derecho→ aporta los criterios, procedimientos y mediaciones que aseguren la justicia.
Ética del cuidado → llama la atención sobre las demandas del cuidado, los actores del
cuidado y las situaciones que ameritan el cuidado.
Derechos→ se gestan a partir de la lucha protagonizada por actores sociales que,
dependiendo de la carencia, el sufrimiento y como resultado de su indignación moral, han
desarrollado protestas y movimientos para trascender situaciones de opresión, desigualdad,
falta de cuidado y exclusión.
Derechos humanos → son demandas de libertades, facultades o prestaciones, vinculadas con
la dignidad o valor intrínseco de todo ser humano, reconocidas como legítimas por la
comunidad internacional. Son una idea práctica→ indican un fin y un medio, este último se
reduce a la lucha contra la injusticia, la violencia y a la búsqueda de cooperación para el
desarrollo. El fin→ traduce una finalidad ética. El medio → conjuga la apropiación moral en
la convivencia social, las garantías jurídicas para la distribución de bienes y desarrollo de
políticas sociales.
DDHH→ 3 DIMENSIONES→ ÉTICA, JURÍDICA Y POLÍTICA.
Cuidado→ es una virtud dependiente de otras: justicia, responsabilidad, respeto,
conocimiento, equidad, gratitud, y una de las manifestaciones de los derechos en su proceso
de realización encuentra en la ética del cuidado elementos para fortalecer su fundamento y
puesta en práctica en los diversos campos de la convivencia.
Otros autores tales como Nicolas-Le Strat (1996) o como Casas Aznar (1989) asumen una
perspectiva centrada en la experiencia de intervenir y de reflexionar desde la práctica. Se
centran así en lo que se hace, cómo se lo hace y para que se lo hace.
Rouchy (1987: 29): considera preferible hablar del interventor/a, del lugar desde el cual actúa
y de su función como tal y coloca a esa función como “relativamente independiente del
campo de la práctica”. La tarea de ese/a interventor/a estará en función de cómo se le
formulen solicitudes y de las respuestas, señalando que ellas pueden ser portadoras de deseos
y de resistencias. Es posible deducir que el interventor/a tras esta posición es un experto
dirigido a enfrentar problemas o situaciones que le son planteados.
esa intervención busca al “interior de prácticas concretas”, para extraer una significación más
alta, más central, de la acción” y un actor social opositor de los dirigentes de la cultura. Lo
que esto parece indicar es que ya se detectaba la necesidad de hacer intervenciones que
entrasen en contacto con los beneficiarios, conociendo sus opiniones, aspecto de interés para
la perspectiva psicológica comunitaria, particularmente en el modelo desarrollado por
algunas/os psicólogas/os latinoamericanos.
Ciencia Pura y Ciencia Aplicada: un aspecto que ha contribuido al desarrollo de una visión
escindida de la intervención, es la consideración en el campo de la ciencia, de que existe una
ciencia que es pura y otra que es aplicada, una separación entre teoría y práctica (práctica
es una actividad de utilidad “tangible y teoría una utilidad intangible”) Según esta
perspectiva, serían dos formas de actividad humana producidas en dos ámbitos separados. La
teoría sería el pensar y la práctica el hacer y aparentemente corresponden a niveles diferentes
del entendimiento y de su función y valor social.
Esa escisión lleva a una concepción tecnificada de la práctica, que sería la acción productora
de cambios concretos en la vida social (descalificada desde la perspectiva teórica por la
supuesta ausencia de pensamiento crítico y de una racionalidad superior). La teoría sería el
ámbito de pensamientos “elevados” y de razonamientos “complejos”. La práctica sería la
arena de las soluciones específicas e inmediatas, del actuar primero y el reflexionar después,
de generar y manejar herramientas útiles. Cada campo mira al otro con descalificación, de
modo que se considera que la práctica es acción sin reflexión y la teoría, el campo del mucho
decir y el poco hacer.
PSICODRAMA
Contribuciones del Psicodrama a la Psicoterapia de Grupos
Jacob Levy Moreno, creador del psicodrama, logró desarrollar una teoría basada en una
concepción del hombre y de la salud que tiene como núcleo la espontaneidad, el optimismo
acerca de lo vital, el amor, la catarsis y los roles que van formando el yo del individuo; este
fue el primer contenido del psicodrama.
En el teatro clásico, el espectador, al identificarse proyectivamente con lo representado por
los actores, logra, como decíamos antes, una catarsis y también cierta concientización. En el
caso del psicodrama, si bien el público resuena con lo representado (ese es su valor en la
terapia grupal), es el protagonista, en primer lugar, el que logra una catarsis pues representa
su propio drama. (DIFERENCIA teatro y psicodrama) Para que a través del psicodrama
representado se produzca un efecto catártico, tiene que existir verdadera espontaneidad y
creatividad.
En los protagonistas, que mientras se desarrolla el drama, crean el mismo, lo cocrean con los
demás, expresándose a través del tratamiento de la temática y de los juegos vinculares. En la
creación espontánea misma, que mediatiza el vínculo del hombre con el mundo.
El psicodrama contiene los puntos básicos de su teoría:
a) el concepto de espontaneidad-creatividad
b) la teoría de los roles
c) la psicoterapia grupal
Existen otras técnicas dramáticas creadas por Moreno y con posterioridad a él. Clásicamente,
las más utilizadas son: el soliloquio, que consiste en que el protagonista y los yo-auxiliares
digan en voz alta “como si hablara consigo mismo”, sus sentimientos y pensamientos.
Moreno, tomando del modelo teatral sus elementos, distingue para la escena psicodramática,
cinco elementos o instrumentos:
- escenario: el espacio dramático donde se desarrolla la escena, el espacio vital que brinda la
posibilidad de nexos y conexiones entre lo imaginario, lo simbólico y lo real. En este
contiene se despliega la producción y en él se pueden representar hechos simples de la vida
cotidiana, sueños, delirios, alucinaciones.
- protagonista: es quien protagoniza su propio drama. Se representa a sí mismo y sus
personajes son parte de él. La expresión libre y la espontaneidad estimuladas desde el
caldeamiento y las diversas técnicas que pueden utilizarse, tienden a garantizar que se
dramatice y no que se actúe. El protagonista puede ser un individuo, una pareja o un grupo.
- director: el psicoterapeuta del grupo es también el director psicodramático. Tiene entonces
una doble función, según los momentos de la sesión. El coordinador, se dramatice o no, tiene
internalizado el pensamiento en escenas, una actitud interpretativa y una manera de ser en el
grupo, acorde a su referente teórico. El director de psicodrama está atento a toda información
o dato que dé el protagonista para incluirla en la escena guía y ayuda a llegar a la escena con
espontaneidad. Una vez comenzada la escena, el director se retira del espacio dramático y
sólo interviene si es necesario incluir alguna técnica (inversión de roles, doble, soliloquio,
etc.) dando consignas al protagonista o yo-auxiliares. En el momento de los comentarios,
posterior a la escena, aporta como un miembro más del grupo o calla y se repliega (depende
de las distintas escuelas).
- el yo-auxiliar: tiene, como su nombre lo indica, la función de auxiliar al protagonista,
dramatizando los roles que éste le indique y que necesita para realizar la escena. En nuestra
forma de trabajo, los yo-auxiliares son los mismos compañeros de grupo.
- el público: es el grupo terapéutico. En los psicodramas públicos, la relación que se
establece es diferente, pues además de ser numéricamente mayor, no tiene la continuidad y
lazos afectivos y de historia que un grupo terapéutico. El público, en ambos casos, resuena
con lo que recibe desde la escena, aportando opiniones, expresando afectos, asociándose
con su propia historia. Contiene la escena. El público puede ser de pocas personas (familias,
parejas, grupos terapéuticos, operativos, de entrenamiento, de formación) o de muchas
(psicodrama público o grandes grupos).
CADA MIEMBRO ES UN AGENTE TERAPÉUTICO
Moreno distingue tres procedimientos según el objeto de estudio al que se aborde cuando se
dramatiza: psicodrama, tratamiento de los conflictos individuales; sociodrama, donde el
objeto de estudio son los grupos sociales; role playing, cuando el psicodrama es utilizado
para la formación y entrenamiento de roles profesionales y técnicos.
Si nuestra palabra (de coordinador) consigue soportar el deseo particular del que se trata en
cada ocasión, podemos estar seguros de que el sujeto sabrá, en lo sucesivo, hacerse cargo de
ese deseo sin sentir su verdad como una amenaza. Nosotros le liberamos, y él está
«purificado» (catarsis) del temor, pero también de la compasión; esto le permitirá llevar más
lejos su interrogación, ponerla sobre otro punto, aunque deba encontrar una nueva angustia en
cada recodo del camino.
Estos niños, los niños con estructura fóbica, nos proponen muy a menudo temas de
exploración del fondo del mar, de búsqueda de tesoros, de partidas, de viajes extraños, de
visitas, incluso de visitación... Pero siempre nos espera la misma tarea: evocar, con una
utilización sagaz de los símbolos y de las metáforas, tal o cual imagen en donde vemos que se
apoya en aquel momento su miedo o su fascinación. Ello, en la medida necesaria para hacer
progresar su interrogación y evitando con ello el remover angustias tales que corran el riesgo
de bloquear la marcha de esta interrogación.
En una palabra, lo que a nuestro juicio parece constituir el resorte de la eficacia terapéutica
del psicodrama, en el caso de niños con estructura fóbica, es la verbalización que se hace en
la dramatización, es decir, el discurso, que allí sostiene el terapeuta, en la medida en que
el niño aprende a reconocer en ese discurso los procesos que habitan su propio inconsciente y
que son, al fin de cuentas, procesos de deseo. (La diferencia con el psicodrama de Moreno?)
Técnicas visuales
- Escritas: todo aquel material que utiliza la escritura como elemento central
(papelógrafo, lluvia de ideas, lectura de textos, etc)
- Gráficas: todo material que expresa a través de dibujos y símbolos (afiche, lectura de
cartas, etc)