Ejemplos de Procesos Cognitivos y Percepción
Ejemplos de Procesos Cognitivos y Percepción
la filosofía griega del período clásico buscaba conocer cómo se produce la percepción, la memoria y
se hacía preguntas acerca del innatismo versus el empirismo, si nacemos con algún conocimiento o
todo lo conseguimos a través de los sentidos
Discusiones planteadas por los filósofos griegos de hace 2000 años fueron retomadas por los
filósofos del renacimiento (XV-XVI) que influyeron directamente en los orígenes de la psicología.
Otro aspecto interesante es la contribución que realizaron en términos de supuestos acerca de cómo
funciona el mundo. Estos supuestos, en el fondo, son la base del pensamiento científico
el innatismo y el antiinnatismo.
El filósofo francés Descartes (siglo XVII) consideraba que tanto la experiencia como algunas ideas
innatas proveían a los sujetos de conocimiento. Por otra parte, Kant, consideraba que la experiencia
es un vehículo para aprender, pero que el conocimiento depende de categorías innatas. En cambio,
Locke (empirista británico) consideraba que no era necesario recurrir a principios innatos para
explicar todo el conocimiento del mundo. En esta línea, pero de forma más radical, Berkeley
consideraba que incluso la posibilidad de percibir requería de experiencia y de aprendizaje. Otros
empiristas antiinnatistas también se preocuparon por el funcionamiento de la memoria, señalando
la importancia del asociacionismo (la asociación de eventos en el mismo tiempo y lugar facilita la
memoria de uno recordando el otro, las asociaciones son más fuertes si tienen componente
emocional, etc.)
El método científico
El Renacimiento marcó el surgimiento del método científico en la ciencia. Método: observación. Los
avances en el método científico no se trasladaron al estudio de la mente hasta la segunda mitad del
siglo XIX. Esto se debió a creencias religiosas y culturales ya que no cumplía el supuesto de
replicación. La única excepción a esto fue la frenología, una pseudociencia del siglo XIX, que
postulaba que variados rasgos de la personalidad, tendencias criminales o la inteligencia podían ser
determinadas por el tamaño del cráneo o las facciones faciales. La falta total de resultados de este
proyecto consolidó la idea, de que la mente no estaba sujeta a leyes constantes.
es el fundador de la psicología ya que fue el primero en estudiar la mente a través del método
científico y fue quien promovió institucionalmente su desarrollo dentro de la comunidad científica.
algunos años antes se habían realizado experimentos y esfuerzos en dicha dirección: los trabajos de
Ernst y Fechner sobre psicofísica y los de Von Helmholtz sobre la velocidad del impulso nervioso
Tiempo de reacción: son una manera sencilla de aproximarnos a los procesos mentales
subyacentes.
Paradigma Stroop de confrontación de estímulos. consiste en presentar una palabra de un
color escrita en otro color (p. ej., rojo escrito en azul) y se les pregunta sobre el color en que
está escrita la palabra.
Facilitación. Esto es, lo que vemos, escuchamos o sentimos antes influye, positiva o
negativamente, en el rendimiento cognitivo posterior.
Técnicas de multitarea.
Fueron dos grandes respuestas las que se dieron a las falencias del introspeccionismo de Wundt:
Llevó a Watson a dar pasos radicales para concebir el nuevo paradigma de la psicología. Estos pasos
implicaron un cambio de supuestos:
Esto no implica que todos los conductistas nieguen la existencia de los procesos mentales (aunque
los conductistas radicales sí lo hicieron), sino simplemente que su naturaleza impide que se trabaje
científicamente sobre ellos. Por esto, popularmente se ha dado en llamar caja negra a lo que sucede
entre el estímulo y la respuesta. Sobre este consenso se estableció la psicología académica
norteamericana en la primera mitad del siglo XX.
En el área francófona un fuerte interés por el concepto de inteligencia, llevó a estudiar el desarrollo
cognitivo durante la infancia.
Se destacan las contribuciones de Jean Piaget en el desarrollo infantil de los procesos cognitivos; de
Paul Fraisse en el área de la atención, del tiempo y de la percepción, bajo un paradigma
experimental; de Henri Wallon en el desarrollo de la inteligencia en el niño y cómo esta es
influenciada por el medio o de Paul Guillaume sobre la inteligencia de los chimpancés, como parte
de su programa en psicología comparada.
Escuela Rusa
a. la comprensión de la mente como un producto mediado por las condiciones del desarrollo
biológico y cultural;
b. el estudio del desarrollo ontogenético como una fuente de información valiosísima para
entender los procesos y habilidades cognitivas adultas, así como establecer teoría sobre sus
relaciones.
Cambio de paradigma
según De Vega (1998), el abandono de los presupuestos asociacionistas y una creciente aceptación
de los procesos mentales como objeto de estudio, principalmente a través de la analogía mente-
ordenador, y de conceptos como imagen mental, planes, estrategias, meta memoria, scripts, mapas
cognitivos, etc. Debido a:
No se puede afirmar que lo que sucedió en [Link]. (crisis del conductismo y vuelta a un paradigma
cognitivo) es totalmente independiente de los desarrollos teóricos europeos
modelo por excelencia de las ciencias cognitivas. Según Gardner (1985), esto facilitó la delimitación
temática, ya que la metáfora dejaba de lado factores afectivos, emocionales, históricos, culturales,
sociológicos y contextuales, en el sentido que los ordenadores no se emocionan ni tienen familia.
De esta comparación se obtuvo la idea de que los procesos cognitivos podían ser aislados de los
procesos emotivos. La analogía era de carácter funcional y no físico. Esto llevó a entender a la
cognición en tanto objeto discreto que privilegiaba los mecanismos de procesamiento de
información y hacía posible un abordaje científico. Según De Vega (1998), los supuestos del modelo
computacional implicaron un sesgo a las investigaciones en dirección de emular las características de
los computadores del momento
Actualmente, puede afirmarse que el paradigma simbólico-computacional se encuentra en crisis,
principalmente por las limitaciones propias de una concepción de mente universal, o la incapacidad
de integrar aspectos cualitativos de la cognición, como ser la consciencia, las emociones, etc.
La metáfora narrativa
La presencia de la psicología cognitiva en Uruguay fue muy escasa y solo hace menos de una década
que tiene presencia formal en la Facultad de Psicología de la Udelar
Este desinterés de estudiantes y académicos uruguayos por incorporar la psicología cognitiva a nivel
universitario pudo deberse al carácter profesionalista que tuvo la formación. en Uruguay durante
casi toda la segunda mitad del siglo XX, se privilegió la importación de tecnologías (incluidos los tests
psicológicos) y se dio muy poca importancia (y presupuesto) a la investigación científica
no vemos con precisión mucho más allá de lo que estamos mirando fijamente (el área de la retina
denominada fóvea)
En definitiva, la imagen del mundo que nos llega a la retina está invertida, es bidimensional, aparece
borrosa y movida. Por tanto, debemos asumir, primero que nada, que percibimos con el cerebro y
no solamente con los sensores, el cerebro el encargado de transformar esa imagen inicial en un
percepto coherente que servirá de guía a la hora de interactuar con el mundo
La estructura biológica con la que venimos al mundo tiene que ser suficientemente flexible como
para permitir la posibilidad de supervivencia en un rango más o menos amplio de mundos posibles.
Por tanto, pensamos que el desencaje entre estructura biológica y mundo físico es el mejor punto de
partida que tienen los organismos vivos para asegurar su supervivencia allí donde vayan a habitar
forzando el necesario proceso de adaptación. Este proceso de adaptación es condición necesaria
para la vida ya que, en tanto organismos vivos, somos seres en permanente cambio
no todos los desencajes son soportables. El desencaje inicial entre estructura biológica y mundo
físico debe permitir una interacción mínima con el mundo para así dar lugar a que se inicie el
proceso de adaptación. Nuestra posibilidad de sobrevivir pasa por adaptarnos al mundo con el que
nos encontramos y, para ello, es primordial decodificar la información que proviene del mundo.
Ahora bien, como veíamos anteriormente, la información del mundo puede resultar ambigua debido
justamente a las características de nuestros sensores
Existen infinitos objetos del mundo a los que les corresponde un mismo patrón de estimulación en la
retina. La percepción tendrá por objetivo aportar conocimiento que permita desambiguar estas
situaciones a partir de generar hipótesis interpretativas sobre la situación que origina dicha
ambigüedad
«abrimos los ojos y vemos». Percibir es una tarea compleja por diferentes razones. Es un proceso
psicológico que parte de elementos físicos (luz, difracción, etc.) pero cuyos resultados dependen, en
su mayor parte, de lo que ocurre en el cerebro. La percepción no está determinada simplemente por
los patrones de estimulación que recibimos sino por la exploración y el consecuente procesamiento
de información en busca de la mejor interpretación de los datos sensoriales iniciales
Pensemos por un momento en cómo podría ser la experiencia visual de un recién nacido al cual nos
acercamos. Probablemente, dado que el bebé no tiene aún suficiente interacción con el entorno, su
percepción de nosotros esté muy determinada por la imagen retiniana y, en este sentido, sea la de
alguien que «se agranda» a medida que nos acercamos y alguien que «se achica» cuando nos
alejamos. Su exploración del mundo aún no ha tenido suficientes repeticiones como para poder
asumir que los seres humanos no nos agrandamos de un segundo a otro. Esta información está
incorporada en todas nuestras percepciones actualmente ya que, producto de múltiples
exploraciones sobre el mundo, hemos asumido que los seres humanos ni se agrandan ni se achican
en cuestión de segundos
En este sentido, decimos que para la percepción lo importante no es exactamente la realidad física
sino una descripción del mundo que podríamos denominar «realidad psicológica» y que contempla
de algún modo el conocimiento de cómo es el mundo en que vivimos. En nuestra percepción prima
el conocimiento del mundo que tenemos y, por esta razón, vemos la foto (donde hay fuertes
diferencias de tamaño) de manera coherente con el mundo que conocemos y no según las
verdaderas medidas de cada persona de la foto. En definitiva, conviene tener claro que la percepción
buscará siempre una descripción funcional para sus propósitos (garantizar la supervivencia) que en
general no se corresponde con la descripción física de los estímulos.
De alguna manera tenemos que considerar que lo que percibimos es el producto de las múltiples
transformaciones que ocurren desde el receptor sensorial hasta la corteza cerebral donde,
finalmente, podemos asumir que hacemos consciencia de lo que percibimos. El estímulo distal que
corresponde al objeto físico del mundo y el estímulo proximal que corresponde al estímulo que
toma contacto con el observador. El estímulo proximal está constituido por aquellas características
del objeto que arriban a las superficies sensoriales, por tanto, una imagen con características
ciertamente distintas a las del estímulo distal que lo origina. Sin embargo, es a partir del estímulo
proximal que el sistema reconstruirá lo que conoce del estímulo distal logrando, en la mayoría de los
casos, un percepto que representa adecuadamente al estímulo distal. De todas maneras, es
necesario tener en cuenta que el estímulo distal en sí mismo es incognoscible para el sujeto, ya que
solo podemos conocer sus efectos (el estímulo proximal es uno de ellos)
Brunswick (1955) muestra cómo la similitud entre estímulo distal y percepto es mayor que el
parecido entre el estímulo proximal y el percepto. En la retina hay una imagen borrosa, invertida y
que se mueve cada vez que hacemos un movimiento con los ojos. Sin embargo, nosotros no estamos
percibiendo esto al mirar el libro ya que el percepto se construye en relación a los conocimientos
sobre el mundo que vamos adquiriendo en la interacción con este. En definitiva, podemos
representarnos el proceso perceptivo en dos grandes fases con tres puntos de anclaje bien
diferenciados
El primer anclaje del proceso es el estímulo distal que definimos como el objeto físico en sí
(el libro propiamente). El reflejo de la luz en dicho objeto genera una imagen en la superficie
sensorial donde dicho objeto se proyecta (la retina) que es lo que llamamos estímulo
proximal.
El segundo punto de anclaje del proceso es el estímulo proximal que constituye el punto de
partida desde el cual el cerebro intentará formar un percepto que represente
adecuadamente (en términos de interacción con el mundo) al estímulo distal.
o Llamamos primera fase del proceso perceptivo a las transformaciones físicas que
ocurren entre el estímulo distal y el estímulo proximal. Estas transformaciones se
relacionan directamente con las posibilidades de captación de cada receptor
sensorial. Por ejemplo, para el caso de la visión, el estímulo distal es tridimensional,
pero el estímulo proximal se transforma en bidimensional.
Por último, el tercer punto de anclaje es el percepto o experiencia psicológica de percibir, es
decir: lo que finalmente percibimos.
En definitiva, tenemos que asumir que el sistema visual (sv) está preparado para transformar el
estímulo proximal —análogo a la imagen retiniana— en un percepto que respete las características
del estímulo distal que desencadenó el proceso perceptivo. Esta transformación del estímulo
proximal está destinada a maximizar la eficacia de nuestras acciones en tanto que preserva los
atributos del objeto físico que guían las pautas de comportamiento que resultan cruciales para la
supervivencia (esto es, maximiza los altos contrastes para facilitar la detección de bordes)
Sensación y percepción
En principio, consideramos dominio de la sensación a todo aquello que se puede describir a partir de
la actividad de los receptores sensoriales y la vía sensitiva de cada modalidad. Básicamente,
podemos decir que la sensación corresponde a la activación de los receptores sensoriales y al
proceso que denominamos transducción que es la conversión de la energía en que viene la
información del mundo en impulsos bioeléctricos. Los receptores sensoriales son los encargados de
transducir la información. Es decir, de traducir la energía electromagnética que llega en formato de
ondas lumínicas al ojo, a un lenguaje común para todas las neuronas del cerebro (impulsos
bioeléctricos) con el objetivo de facilitar la comunicación de lo que está pasando en el ojo con otras
estructuras del cerebro. Además, esta transducción (que en el caso de la visión la realizan los
fotorreceptores) es la que permite continuar con el proceso de análisis de la información que llega a
la retina para, justamente, conformar el percepto.
Por otro lado, llamamos percepción a todo el proceso que permite finalmente acceder a un
percepto, para construir un percepto lo que necesitamos es agregar información (ideas) a la imagen
sensorial inicial que aparece como estímulo proximal sobre la superficie sensorial. Contribuye a
desambiguar las imágenes sensoriales y permite construir un percepto nítido y estable.
En definitiva, construimos un percepto a partir de dos fuentes: unos rasgos sensoriales que
provienen del estímulo proximal y una serie de ideas (información) que tenemos producto de la
interacción con ese objeto o con el contexto donde estamos percibiendo ese objeto.
Por otro lado, la percepción es una experiencia psicológica que determina la realidad en la que
confiamos para tomar cada una de nuestras decisiones. Para los seres humanos, lo que percibimos
es lo que existe y no nos resulta sencillo desconfiar de lo que percibimos. La percepción visual, por
ejemplo, determina nuestra realidad visual incluso cuando sabemos que aquello que vemos no
puede ser así. Es el caso de las ilusiones visuales,
En todo proceso perceptivo existen al menos dos tipos de procesamiento involucrados: de abajo a
arriba (bottom up) y de arriba a abajo (top down).
El procesamiento de abajo a arriba parte de los aspectos sensoriales del estímulo para guiar la
construcción de perceptos. Como siento esto, esto es el objeto. Decimos «de abajo arriba» ya que se
considera que abajo están las terminales nerviosas y los sensores (en oposición a considerar «arriba»
al cerebro y al mundo de las ideas).
El procesamiento de arriba abajo parte de las ideas y la experiencia previa que tenemos con el
estímulo, o el contexto en el que aparece, para guiar la construcción del percepto. Este tipo de
procesamiento asume que las ideas que estarían «arriba» (top) influencian, determinan o alteran los
datos sensoriales, lo que viene de «abajo» (bottom). Vas a sentir esto porque eso es lo que es el
objeto
La imagen anterior posee mucho «ruido» visual. El estímulo está poco definido y, por tanto, los
procesos de abajo hacia arriba (guiados por los datos sensoriales) no contienen la información
suficiente para desencadenar por sí mismos un percepto claro y definido. Por esta razón, nos resulta
difícil organizar el patrón estimular de la imagen de la Figura 2.4 en una percepción. Sin embargo, es
claro que todos tenemos una sensación determinada (la imagen de manchas) al verla por primera
vez.
Para que dicha sensación dé lugar a una percepción hace falta que accedamos a información que
tenemos representada en la memoria. Hacen falta procesos guiados por los conceptos, por las ideas
que contribuyan a determinar el percepto (procesamiento de arriba abajo).
Cuando el estímulo es muy poco informativo, como es el caso de la Figura 2.4, los procesos de arriba
abajo se vuelven imprescindibles para poder conformar el percepto. Por el contrario, cuando el
estímulo es muy rico e informativo, los procesos de abajo hacia arriba contienen información
suficiente para, bajo ciertas condiciones, desencadenar la percepción
Desde nuestra perspectiva, toda percepción requiere de ambos tipos de procesamiento, así como de
un intercambio dinámico con el ambiente, aunque si el estímulo es rico en información existe una
fuerte preponderancia del procesamiento de abajo arriba. Incluso en los casos donde el estímulo
está bien definido y la información es clara, necesitamos que se validen mínimas expectativas sobre
lo que estamos recibiendo sensorialmente para construir un percepto
Alucinar es una experiencia psicológica interna con claras características sensoriales que, sin
embargo, no corresponden con la estimulación externa. La ocurrencia de alucinaciones está
relacionada con una reducción de la información de abajo arriba que llega a las áreas corticales. Por
otro lado, las expectativas juegan un papel muy importante en las alucinaciones pudiendo generar
outputs perceptuales espontáneos
Sin embargo, el debate sigue abierto y se necesita más investigación para determinar si alucinar se
debe a:
el proceso se inicia con la llegada de la luz al ojo. En definitiva, podemos decir que la luz rebota en
los objetos y llega a nuestras retinas.
En la retina nos encontramos con diferentes tipos de células: por un lado, están los fotorreceptores
que serán los responsables de la transducción y, por otro lado, están las células cuya función será
colaborar con los fotorreceptores en la codificación y organización de la información lumínica que
acaba de entrar por la pupila. Las más importantes de este segundo tipo son las células ganglionares
de la retina ya que cargarán con la responsabilidad final de la salida de la información que haya
resultado del análisis retiniano. Esta salida será transmitida hacia el cerebro mediante el nervio
óptico que está constituido por los axones de las células ganglionares. Este conjunto de axones debe
abandonar las retinas a través de lo que se conoce como disco óptico donde no puede haber
fotorreceptores. Tenemos un punto ciego en cada ojo
¿Es posible que no veamos una parte de nuestro propio campo visual? ¿Por qué razón no lo
notamos?
Nuestro sistema visual aprovecha la información captada por los receptores de los alrededores del
punto ciego para «rellenar» los huecos en las imágenes creados por el mismo.
Por otro lado, cada neurona ganglionar tiene su propio campo receptivo que abarca una porción del
mundo sobre la que codifica información visual. Un buen número de neuronas ganglionares están
dedicadas a analizar la información de la fóvea. Por cada fotorreceptor que hay en la fóvea, hay una
ganglionar, mientras que en la periferia varios fotorreceptores (más de 100 de promedio) conectan
con la misma neurona ganglionar
La retina puede captar con detalle solo una parte del campo visual en la zona de la retina
denominada fóvea. La impresión que tenemos de que vemos con igual precisión todos los objetos
que nos rodean es una ilusión producto del movimiento coordinado de los ojos y de la capacidad
constructiva del cerebro. Por esta razón es en la fóvea donde tenemos mayor resolución espacial
siendo necesario «fovealizar» un objeto para poder percibir sus mínimos detalles
El Núcleo Geniculado Lateral (ngl) es el lugar donde las neuronas ganglionares harán su primer
relevo antes de llegar a las áreas visuales de la corteza.
El fenómeno de la rivalidad binocular nos muestra que, más allá de que ambas retinas tienen
fisiológicamente la capacidad de ingresar información sensorial de manera independiente, la
percepción solo admite una imagen en cada instante y, por tanto, bajo esta rivalidad percibiremos la
imagen que hay en una retina mientras que la otra es suprimida. Este es otro ejemplo de cómo la
percepción se construye a partir de la imagen sensorial, pero esta no determina lo que percibimos
saldremos del ngl a través de las radiaciones ópticas que llevarán la información hasta la corteza. El
área V1 es la primera área cortical que recibe información directamente del ngl, pero no es la única
área cortical involucrada en la visión (el input visual es también trasmitido directamente a otras
áreas visuales en el lóbulo temporal o en el parietal).
En este sentido, pensamos que V1 es como una estación central desde donde se puede conectar con
prácticamente todas las demás estaciones de la red, aunque esto no es absolutamente necesario.
Existen, por tanto, sistemas paralelos de envío y recepción de información entre el área V1 y las
áreas visuales circundantes que, a su vez, están especializadas en diferentes atributos del estímulo
(color, movimiento, reconocimiento de objetos, etc.)
Visión a ciegas
Leyes de la Gestalt
Muy influyente en el estudio de la percepción, «leyes de organización perceptiva»
Principio de simetría: Las imágenes simétricas son percibidas como iguales, como un único
elemento, en la distancia
Principio de continuidad: Los detalles que mantienen un patrón o dirección tienden a
agruparse juntos, como parte de un modelo. Es decir, percibir elementos continuos, aunque
estén interrumpidos entre sí.
Principio de dirección común: Implica que los elementos que parecen construir un patrón o
un flujo en la misma dirección se perciben como una figura
Principio de la relación entre figura y fondo: Afirma que cualquier campo perceptual puede
dividirse en figura contra un fondo. La figura se distingue del fondo por características como:
tamaño, forma, color, posición, etc.
experiencia perceptual subjetiva vinculada con la composición espectral de la luz que llega a las
retinas de nuestros ojos. El color es una propiedad psicofísica en el sentido de que los colores como
tales no existen en el mundo físico: en este solo existe un continuo de diferentes frecuencias de
radiaciones electromagnética. La experiencia compartida que tenemos del color con los demás seres
humanos surge de la común organización neurobiológica de la especie. Todos nombramos verde a la
misma cosa excepto algunos
teoría tricromática y es la teoría más clásica en relación a la percepción del color. De acuerdo a esta
teoría los seres humanos somos tricrómatas, es decir: tenemos tres fotopigmentos diferentes en
nuestros fotorreceptores de color (conos). algunas combinaciones de colores eran imposibles: uno
puede concebir un rojo amarillento (naranja) o un azul verdoso, pero no un rojo verdoso o un azul
amarillento. El rojo y el verde de alguna manera se oponen como también lo hacen el azul y el
amarillo.
La percepción del color está fuertemente influida por el contexto. Estímulos que producen la misma
distribución de energía luminosa en las distintas longitudes de onda pueden parecer muy diferentes
dependiendo de los otros colores de la escena. A este fenómeno se lo conoce como contraste de
color. Inversamente, estímulos que reflejan distintas composiciones espectrales pueden verse como
iguales. A este fenómeno se lo conoce como constancia de color. Ambos fenómenos pueden resultar
en ilusiones muy impactantes como la ilusión del tablero de ajedrez propuesta por Adelson
En la ilusión de la catarata el sistema visual codifica movimiento sin que haya desplazamiento a lo
largo del tiempo (es decir, sin que tengamos la experiencia de un cambio en la posición), lo cual nos
permite afirmar que el sistema está capacitado para codificar directamente el movimiento sin pasar
previamente por el cómputo de la distancia. Según Wertheimer (1912): «Uno no solo ve que el
objeto ahora está en un lugar diferente al anterior y por eso sabe que se ha movido, uno más bien ve
el movimiento»
Los post-efectos
al observarse de manera continuada un flujo de agua (como el de una catarata) en una dirección y
velocidad constante durante unos cuantos segundos. Si el observador mantiene la mirada fija en un
punto del flujo de agua durante al menos 30 segundos evitando incluso los parpadeos y luego fija la
vista en un objeto inmóvil tendrá la sensación de que el objeto inmóvil se mueve en sentido
contrario al del flujo de agua.
Los campos receptivos de estas neuronas (V5) son más grandes lo que permite integrar la
información proveniente de V1. Por tanto, podemos decir que las neuronas de V5 responden al
movimiento global, ya sea que la señal provenga de cambios en la luminancia, en el color o incluso
en la textura
Una lesión en esta área (V5): perdemos la percepción del movimiento, El paciente con akinetopsia
solo es capaz de percibir objetos cuando están quietos y, por esta razón, percibirá que los objetos
aparecen de repente en su campo visual (cuando se quedan quietos) en diferentes posiciones,
La percepción es nuestra realidad incluso cuando sabemos que aquello que vemos no corresponde
con lo que conocemos de la realidad física (caso de las ilusiones visuales). Por tanto, podemos definir
a la percepción como una actividad cognitiva del organismo provocada por la presencia física de un
objeto (estímulo) y la cascada de información y procesamientos que ello implica. La percepción no
está determinada simplemente por los patrones del estímulo, sino que es más bien una búsqueda
dinámica de la mejor interpretación de los datos disponibles. Los datos disponibles iniciales son las
características del estímulo proximal. A partir de allí, el sistema visual llevará a cabo una serie de
operaciones de transformación, de síntesis y activaciones de conocimientos que tienen por objetivo
transformar ese estímulo visual en un percepto que represente más fidedignamente al estímulo
distal que desencadenó el proceso perceptivo.
De hecho, las nociones de infrarrojo, ultravioleta o ultrasonido se definen a partir de los límites de
los sistemas sensoriales humanos, lo que implica que dichos límites hayan sido establecidos previos
a ser utilizados en otros campos de conocimiento
El concepto de umbral
Por otro, el umbral relativo refiere a la mínima intensidad que podemos discriminar entre dos
estímulos.
Es importante tener en cuenta que una misma persona puede responder de manera diferente a un
mismo estímulo, según el momento de la evaluación. Tanto el estado atencional y motivacional
como las expectativas influyen en las respuestas de los individuos.
La psicofísica es a los psicólogos, lo que el bisturí es a los médicos. La idea que sostiene esta
afirmación es que, mediante las técnicas psicofísicas, los psicólogos podemos identificar los
mecanismos de la percepción en el cerebro.
Es decir, fácilmente percibimos que 1 kilo es diferente de 2 kilos. Sin embargo, es difícil discriminar
50 kilos de 51 kilos la ley de Weber: ∆S = K x S
Métodos psicofísicos clásicos
El tiempo empleado por el participante para generar un juicio acerca de un estímulo representa una
primera medida de su rendimiento y una aproximación para revelar los procesos mentales. Este
tiempo constituye una variable, contiene información sobre las distintas etapas del procesamiento
de la información que realiza nuestro sistema nervioso. Cuanto más compleja es una tarea
experimental, más tiempo se necesita para emitir una respuesta.
Hoy sabemos que la mayoría de los procesos mentales no están compuestos por procesos que se
enlazan de manera serial, sino que en la mayoría de los casos actúan simultáneamente;
factores (fisiológicos, psicológicos, experimentales, orgánicos, etc.) que son capaces de influir sobre
la medición del tr. Por ejemplo, nivel de preparación del participante ante la respuesta o la fatiga o la
activación de los participantes. Además, la hora del día en que se realiza la prueba también puede
influir en los tr como consecuencia del ritmo circadiano individual (nocturnidad/diurnidad). También
podrían incidir factores motivacionales o emocionales. El análisis de los tr puede aportar elementos
valiosos para comprender las relaciones existentes entre la sensación y el estímulo.
Nuestras interpretaciones del mundo que nos rodea están determinadas por la interacción de dos
factores: la estructura biológica y la experiencia que modifica esta estructura. Al cabo del primer año
de vida, el sistema visual de los bebés está casi completamente desarrollado. Un bebé puede ver la
cara de su madre, su cuna, el biberón miles de veces y, por lo general, desde diferentes ángulos, bajo
diferentes condiciones de iluminación, en diferentes momentos del día. A medida que el recuerdo
de cada ocurrencia se combina con cada nueva experiencia, la cascada de información se acumula
para formar representaciones mentales duraderas de personas, lugares y cosas del entorno. Las
primeras etapas de la vida son determinadas biológicamente por períodos críticos o sensibles,
durante los cuales el niño presenta una mayor sensibilidad a determinado tipo de estímulo. Este tipo
de estimulación parece ser necesaria para el desarrollo de ciertas habilidades. Por lo tanto, las
características del entorno pueden determinar también el desarrollo de funciones biológicas
necesarias para percibir el mundo de forma adaptativa
los bebés presentan unas capacidades perceptivas restringidas, perciben bastante más de lo que se
pensaba.
Técnica de habituación. Esta técnica se relaciona al efecto de novedad: la tendencia de los recién
nacidos a mirar hacia la imagen nueva. Se presenta al bebé una imagen repetidamente y se mide el
tiempo de observación en cada presentación. Con cada repetición, el bebé observa cada vez menos
tiempo dicha imagen (proceso de habituación).
Técnica de succión no nutritiva. Está técnica se basa en la observación de que los bebés
generalmente chupan en ráfagas. Ya a los dos días del nacimiento, los bebés cambian su ritmo de
succión al oír la voz de la madre.
Las diferencias entre los sistemas visuales del adulto y del bebé se deben en su mayoría a que la
corteza visual no está desarrollada por completo y a la inmadurez de la retina que difiere de la retina
adulta en la forma, el tamaño y la distribución de los fotorreceptores. La corteza visual presenta un
desarrollo parcial en el nacimiento, desarrollándose más entre los tres y seis meses
Al nacer, todos tenemos una agudeza visual reducida, un bebé de un mes tiene que ver un objeto a
seis metros aproximadamente para ver lo mismo que ve un adulto a 120 metros, al año de edad, los
bebés ya presentan similares niveles de agudeza visual que un adulto
Se presentan 2 imágenes del mismo color una lisa y la otras con líneas negras como si fueran rejas.
Para medir la agudeza, se determina cuál fue el mínimo tamaño de la barra perceptible para el bebé,
justo antes de no poder distinguir entre las dos imágenes, ya que el niño tiende a mostrar mayor
interés en la imagen con rejas que la lisa
Los bebés evidencian capacidad para percibir movimiento poco después de nacer, por ejemplo,
prefiriendo mirar objetos móviles que figuras tridimensionales complejas. Aunque perciban el
movimiento desde una edad muy temprana, solo a partir de los dos meses podrán hacer
movimientos oculares uniformes que serán, por ejemplo, los que les permitirán poder seguir el
objeto móvil tal como lo hace un adulto (movimientos de seguimiento).
¿Y la profundidad?
los bebés necesitan poner en funcionamiento dos sistemas de información que aparecen en
diferentes momentos del crecimiento: la disparidad binocular y las claves pictóricas de la
profundidad. Lo primero que se necesita para tener la percepción de la profundidad es la capacidad
para mirar con los dos ojos al mismo objeto y con las respectivas fóveas dirigidas exactamente a la
misma parte del objeto, a pesar de que los bebés tienen movimientos de convergencia (ambas
pupilas gravitan hacia la nariz) y divergencia (ambas pupilas se mueven hacia la cien), es recién a los
tres meses de vida que pueden dirigir los dos ojos hacia un objeto en concreto. Entre los tres y seis
meses de vida los bebés son capaces de percibir la información tridimensional
La identidad (saber que un rostro pertenece a una persona dada), la expresión emocional y la
dirección de la mirada son elementos del rostro que los bebés parecen percibir tempranamente. Los
rostros, que son uno de los estímulos más complejos a los que se enfrenta el bebé, poseen
cualidades que facilitan la percepción para el sistema visual del bebé, aún inmaduro: tienen un
patrón, son tridimensionales, móviles y de alto contraste. Los bebés suelen preferir (mirar por más
tiempo) el rostro de la madre que el de un extraño, ya se trate de una imagen o del rostro real. Los
recién nacidos de dos días de edad ya pueden distinguir a su madre de otros rostros.
Rostros y objetos se procesan mediante dos mecanismos distintos y, al mismo tiempo, en distintas
áreas cerebrales
En definitiva, los bebés son capaces de determinar la correspondencia entre los movimientos de los
labios y los sonidos del habla y relacionar una forma que tocaron con una forma que están viendo.
Los bebés de cuatro meses son también capaces de aprender la asociación voz-rostro de la madre o
el sonido de un animal y su forma. Esta capacidad para aprender tan prontamente asociaciones
intermodales les permite a los recién nacidos ajustarse y explorar su entorno de forma eficaz
Veo los rosales que tengo delante con la misma claridad con que veo los árboles que se hallan a mi
derecha. Si mantengo inmóviles los ojos un instante, puedo observar que eso no es cierto; sólo
puedo ver los detalles cuando se encuentran en el centro de mi mirada. Y en el extremo de la
periferia puedo identificar los objetos, pero sólo con mucha dificultad. Estas limitaciones no nos
resultan aparentes en la vida cotidiana porque movemos los ojos frecuente y fácilmente, de modo
que tenemos la ilusión de ver todo igualmente claro por todas partes.
Si mueve el objeto, caerá en la cuenta de que algo se está moviendo antes de que pueda saber de
qué se trata. Puede saber si la pluma (o el naipe) está horizontal o vertical antes de percibir su color.
Incluso cuando vea al tiempo la forma y el color, no podrá percibir detalles del objeto hasta que no
lo lleve bastante cerca del centro de su visión. Mi agudez visual, como así se llama, decae
rápidamente en cuanto me alejo del centro de visión.
Mi segunda afirmación general es que cualquier aspecto de la información visual proporcionada por
nuestros ojos suele ser ambigua. Por sí misma, no es suficiente para permitirnos interpretarla sin
ambigüedades relacionándola con objetos del mundo real que tenemos delante.
En este caso, existen dos interpretaciones en 3D posibles de esta imagen, y el cerebro se muestra
dubitativo sobre cuál de las dos prefiere
El motivo de que normalmente veamos sin ambigüedad es que el cerebro combina la información
suministrada por los muy diferentes rasgos de la escena visual (aspectos de forma, color,
movimiento, etcétera) y los organiza en la interpretación más plausible para todas esas claves
visuales al mismo tiempo.
Mi tercer comentario general es que ver es un proceso constructivo, con lo cual quiero decir que el
cerebro no registra pasivamente la información visual que le llega. Por el contrario, busca
interpretarla activamente. El punto ciego es rellenado por el cerebro adivinando lo que lógicamente
debe hallarse ahí.
lo que vemos no es lo que verdaderamente está ahí; es lo que nuestro cerebro cree que está ahí. Ver
es un proceso activo, constructivo. Nuestro cerebro hace la mejor interpretación que puede de
acuerdo con su experiencia previa y con la limitada y ambigua información que le proporcionan los
ojos.
Lo que vemos es una representación simbólica del mundo. Es un proceso constructivo en el que el
cerebro responde en paralelo a muchos «rasgos» distintos de la escena visual e intenta combinarlos
en conjuntos que tengan sentido, utilizando como guía la experiencia acumulada. Ver implica
procesos activos que conducen a una interpretación simbólica y explícita de la escena visual en
múltiples niveles. en el campo visual, los objetos no se nos presentan como tales. No es que cada
objeto esté clara e inequívocamente marcado para nosotros. Es el cerebro el que debe utilizar
diversas claves para poder agrupar aquellas partes de la escena visual que corresponden a un mismo
objeto
Es precisamente allí, en la retina, donde los objetos del mundo exterior proyectan su pauta
particular de cargas eléctricas oscilantes, formando lo que relativamente podemos llamar un
estímulo proximal, una imagen sobre la que cabe pensar que posee características ciertamente
distintas a las del estímulo distal –el que forma el objeto en sí–, en el cual se origina, pese a que
presuntamente la correlación entre ambos debe ser notable. Téngase en cuenta que el estímulo
distal en sí mismo puede resultar incognoscible para el sujeto, ya que sólo podemos conocer sus
efectos. En otras palabras, las características que conocemos del estímulo distal son las que
provienen de la interacción (fundamentalmente motora) que hemos mantenido con el mundo físico.
nuestra visión se enfrenta a ciertas restricciones que se imponen desde la propia anatomía del ojo
humano. De hecho, todo sistema biológico impone unas limitaciones en el procesamiento de la
información que lleva a cabo, que no son sino producto de las características de su propia estructura
y funcionalidad. Otra de las características que aparentemente poseen los estímulos del mundo
físico que resulta imposible transferir directamente a la imagen retiniana es la continuidad temporal
Cuando una persona cinestésica percibe un estímulo sensorial (por ejemplo, escucha una nota
musical), además de experimentar la sensación asociada con el sonido, también siente de manera
subjetiva una sensación similar, y tan real como la que podemos tener los demás cuando
saboreamos un sabor concreto. La diferencia crucial radica en que esta persona no está ingiriendo
nada.
La cinestesia no es una disfunción. La función de nuestro cerebro no es “tomar una fotografía” para
que podamos “verla” interiormente. La función de la percepción es interpretar el ambiente, a partir
de la información que nos llega de él, de forma que nos permita una interacción efectiva y el
reconocimiento del mismo en función de nuestras experiencias previas. Esas funciones son
perfectamente normales en personas cinestésicas. Para estas personas la forma en que perciben el
mundo es la normal
Diferencias la cinestesia de carácter evolutivo con las de otro tipo como la que viene de ingerir
distintos tipos de alucinógenos como LSD, o aquella sensación cinestésica que viene después de año
cerebral en algunos casos.
Las asociaciones no son sinestesia. En el caso de las asociaciones un estímulo determinado puede
estar asociado con un color particular (por ejemplo, cuando se le pregunta a una persona que le
sugiere la palabra banana y dice amarillo o una fruta). No obstante, no cuando ven escrito su
nombre no la ven de color amarillo sino como realmente esté escrita.
Tampoco es cinestesia pensar que la A es amarilla y la V es verde, o que el amor es rojo y la
esperanza verde. Estas son asociaciones determinadas por el contexto social.
Un cinestésico puede ver la palabra banana en amarillo o cualquier otro color, pero la ve realmente
de ese color, aunque esté escrita en otro. O puede que experimente un sabor dulce al ver a
determinada persona. Las asociaciones cinestésicas son mucho más idiosincrásicas y aleatorias que
las asociaciones naturales. Y son experimentadas como un acontecimiento real.
1. Cuando una persona experimenta una alucinación no hay elemento alguno que la produzca;
es una falsa percepción, una ilusión que no está producida por un estímulo externo, en la
sinestesia si hay un estímulo externo que induce la sensación cinestésica con la única
salvedad de que induce una sensación adicional asociada a otro sentido.
2. La segunda diferencia está en la capacidad de distinguir entre los eventos reales y los
generados por nuestro cerebro. Las personas con alucinaciones no tienen la capacidad de
distinguir esa experiencia de una real, proveniente del mundo externo. Una persona
cinestésica grafema-color puede indicar el color o los distintos colores de tinta que se utilizó
para escribir.
Las personas cinestésicas no se imaginan el mundo de una manera distinta a como ellos lo ven; les
parecería de lo más triste y aburrido perder su sinestesia.
En definitiva, se aprecia que estas ilusiones no nos engañan en relación a nuestra interacción con el
entorno, sino que más bien nos permiten un conocimiento más adecuado con el objetivo de dirigir
nuestra conducta.
Todo indica que, para el sistema visual, lo importante no es exactamente la realidad física, sino una
descripción del mundo que podríamos denominar como “realidad mental”, puesto que tiene el
cometido de facilitar la interacción del sujeto con el mundo que lo rodea. Desde esta concepción, los
sistemas sensoriales realizan operaciones de transformación, de análisis, de síntesis y de activación
de conocimientos, las cuales son operaciones de tratamiento de la información que determinan la
percepción.
En este sentido, las ilusiones visuales pueden considerarse consecuencias derivadas de dichas
operaciones de transformación. Algo así como el “relleno” perfecto para evitar las discontinuidades
entre la realidad física y la descripción mental del mundo que nos envuelve.
Brunswick distinguía entre estímulo distal y estímulo proximal como forma de operativizar algunos
de los conceptos antes mencionados. El estímulo distal está constituido por las características físicas
del objeto externo, mientras que el estímulo proximal refiere al estímulo que toma contacto con la
persona, es decir, aquellas características del objeto que arriban a las superficies sensoriales y que
representan la entrada física del sistema. Brunswick ya indicaba que la similitud entre estímulo distal
y percepto es mayor que el parecido entre el estímulo proximal y el percepto. De alguna manera,
nuestro procesamiento visual reconstruiría la información contenida en el estímulo proximal con el
objetivo de obtener la mayor fidelidad con el estímulo distal
Estos conceptos son centrales para entender la definición clásica de ilusión, dado que una ilusión
supone una diferencia significativa entre el estímulo distal y el percepto (que es en definitiva el que
nos instala en nuestro entorno). Sin embargo, nuestra concepción indica que un buen número de
ilusiones no deben considerarse estrictamente ilusiones en tanto que no provienen de una
diferencia entre el estímulo distal y el percepto. Estas ilusiones más que engaños son mecanismos
para desmontar ciertos engaños.
las ilusiones visuales determinan una adaptación a las situaciones de nuestro entorno. Sistema visual
(SV) su función es garantizar la supervivencia y facilitar la adaptación al medio. Necesita percibir los
altos contrastes antes que los colores ya que éstos señalan los bordes de los objetos y, por tanto,
constituyen información imprescindible para que el sujeto pueda guiarse en su entorno.
La ilusión surge a partir de la transformación que “sufre” el estímulo proximal para dar cabida a la
información que resulta verdaderamente necesaria para guiar la conducta del sujeto.
Conceptos generales
William James (1890): atención. Consiste en tomar con la mente de forma clara y vívida uno de entre
los múltiples estímulos o corrientes de pensamiento presentes simultáneamente para un individuo.
Por tanto, focalización, concentración de la conciencia están en la esencia de este concepto.
Asimismo, implica la retirada de algunas cosas para poder tratar otras de modo efectivo
La Enciclopedia de Ciencias Neurológicas define la atención como un proceso de control que permite
al individuo seleccionar entre un número de alternativas, la tarea que ejecutará o el estímulo que
procesará y la estrategia cognitiva que adoptará para llevar a cabo estas operaciones. En esta
definición se encuentra contenido tanto el proceso de selección de estímulos como la idea de
selección de planes de acción dirigidos al cumplimiento de las metas
Colin Cherry (1953) describió el efecto cocktail party, que consiste en la habilidad para focalizar la
atención en un único hablante situado en medio de una habitación con otras conversaciones y
ruidos de fondo, ignorando los estímulos auditivos no relevantes.
Broadbent, sostiene que la atención selectiva opera a través de un filtro temprano en fases iniciales
del procesamiento perceptivo, basándose en las características físicas de los estímulos posteriores
demostraron que la selección de estímulos depende también de factores semánticos (relativos al
significado) aparte de los físicos
Treisman y Geffen (1967) proponen el modelo de filtro atenuado. En este modelo, la información se
procesaría en dos fases, la primera, antes de pasar el filtro, en la cual se hace la extracción de rasgos
(intensidad, tonalidad, etc.) y la segunda, después del filtro, en la cual se produce la clasificación
semántica del estímulo. El filtro actuaría como un atenuador que delimita el análisis de la
información.
En la década de 1970 surgen los primeros modelos de atención libres de filtro. En esta década, desde
la psicología cognitiva se proponen nuevos modelos para la atención. Estos modelos postulan que la
atención tiene características similares a las de una linterna cuyo foco de luz se desplaza por el
campo visual de manera que la información que cae dentro de la región iluminada será fácilmente
procesada mientras que la que cae fuera no lo sería
Definición
La atención es un proceso selectivo que nos permite priorizar de la vasta cantidad de información
recibida del medio algunos aspectos de la información que nos llega, e ignorar otros menos
relevantes (Carrasco, 2011). Un ejemplo de ello lo debe estar experimentando el lector de este libro,
ya que para la óptima comprensión del mismo es necesario que se centre en el texto y no en los
estímulos del ambiente que podrían actuar como distractores. Sumado a esto, la atención también
implica la puesta en marcha de mecanismos de distribución de recursos, los cuales son necesarios en
situaciones que exigen atender varios estímulos a la vez, así como realizar acciones en forma
simultánea o coordinada. Por ejemplo, al conducir debemos atender la ruta, el sonido del motor
para realizar los cambios, mirar por los espejos retrovisores, etc., pero al mismo tiempo podemos
mantener una conversación con nuestro acompañante (García-Sevilla, 2007)
Por último, los mecanismos atencionales también involucran los procesos que permiten mantener y
sostener una tarea en el tiempo. Este mecanismo de atención sostenida se encuentra en
permanente equilibrio con el mecanismo de selección, puesto que cuando las demandas de
selección aumentan, la capacidad de sostener esa tarea en un período prolongado se vuelve más
costosa y viceversa
Modelos teóricos
la mayoría de los modelos busca abordar los siguientes problemas: ¿la atención implica selección (un
objeto y no otro) o elección (uno entre varios)?
Para contestar estas preguntas se han construido distintos modelos teóricos de la atención. Al
revisarlos en el apartado siguiente, estos serán agrupados en tres categorías.
En primer lugar, los que priorizan la función selectiva de la atención más allá de la forma en
que realicen la selección.
En segundo lugar, los que tratan a la atención como una fuente de recursos que es necesario
distribuir entre las distintas demandas ambientales. Y
finalmente, los modelos que tratan de la influencia de la experiencia del sujeto que atiende,
es decir, la interacción atención-memoria
Modelos de selección
Atender a lo que oímos: Los primeros modelos
Los resultados de estos estudios mostraron que cuando los mensajes presentados en cada oído
poseen características físicas diferentes (voz masculina vs. voz femenina, volumen bajo vs. volumen
alto) la tarea de selección se realiza más eficazmente. La ejecución también mejoraba si se le decía
previamente al sujeto qué canal debía atender. Por otra parte, cuando se le pedía al sujeto que
repitiera el mensaje atendido no existía casi registro del mensaje irrelevante. Moray comprobó que
el sujeto mantenía un pobre registro del mensaje irrelevante aun si este era repetido 35 veces
Broadbent (1958) concibe al aparato cognitivo como un dispositivo que recibe información del
ambiente, la procesa y la envía al sistema de respuesta (paradigma de procesamiento de la
información). En este dispositivo, el primer componente es el almacén sensorial que mantiene
representaciones de los estímulos por un breve lapso de tiempo. Hoy esta instancia es más conocida
como memoria sensorial. La memoria sensorial mantiene la información de forma rudimentaria y
por muy pocos milisegundos, pudiendo procesar múltiples canales. Por otra parte, el sistema
perceptivo, que utiliza condiciones de procesamiento mucho más complejas, posee una capacidad
limitada. La forma de resolver esta inconsistencia es considerar la presencia de un filtro modelo tipo
«cuello de botella». Si un mensaje supera el filtro, pasaría a las siguientes instancias de
procesamiento y el resto de los mensajes que no lo superen se perderían.
El modelo de filtro de Broadbent (1958) se fundamenta en varios supuestos. En primer
lugar, la selección se produce en base a las características físicas del estímulo (tono, ubicación
espacial, etc.). Segundo, el filtro se encuentra bajo control consciente. La persona elige qué estímulo
procesar y puede cambiar de un canal a otro. Este cambio consume tiempo durante el cual está
restringido el procesamiento de la información. Broadbent interpreta el manejo de la atención en
tareas múltiples como un cambio intermitente de canal, con costos en la ejecución general por la
interrupción del procesamiento durante el tiempo de transferencia entre estímulos. Tercero,
aquellos estímulos que pasan el filtro son procesados por el sistema perceptivo que proporciona
insumos para la respuesta conductual. Un elemento muy importante del modelo es que el filtro es
concebido en términos de «todo o nada». Como fue mencionado, el estímulo seleccionado es
procesado, mientras que el resto de información se pierde.
Mientras que a la memoria sensorial llega la información en paralelo, después del filtro la
información pasa secuencialmente al siguiente nivel de procesamiento. Por esta razón, se ha
denominado al modelo de Broadbent como teoría de filtro «rígido».
Este modelo significó un avance importante en la comprensión del fenómeno atencional, entre otras
cosas, porque permitía generar predicciones contrastables empíricamente. Precisamente, los datos
experimentales comenzaron a contradecir algunas de las premisas del modelo.
Otros estudios mostraron que cuando la persona que debe atender cambia de oído, la atención, por
un momento, sigue los estímulos presentados en el canal irrelevante si estos se vinculan
semánticamente con los que atendió anteriormente. Es decir que los estímulos presentados en el
canal irrelevante no son bloqueados totalmente y que, además, hay una conexión significativa con
los mismos.
Como vimos, Treisman (1960) revisó el modelo de Broadbent y propuso un modelo de filtro
«atenuado», donde propone una primera selección basada en los atributos físicos del estímulo, que
ocurre en los primeros estadios del procesamiento. Sin embargo, y esta es la diferencia con el
modelo anterior, el resto de los estímulos no son completamente desechados. Aquellos mensajes
presentados en el canal irrelevante que guardan relación con el mensaje atendido también pasan el
filtro e ingresan al sistema, pero lo hacen de forma más atenuada y débil, en comparación con el
mensaje principal.
Uno de los primeros modelos de filtro tardío es el de Deutsch y Deutsch (1963). En este
modelo, toda la información sensorial es analizada, no hay un descarte inicial a este nivel. La señal
que supera el umbral es procesada por un sistema de memoria activa, desencadenando la respuesta
motora. El nivel del umbral está determinado por la historia de aprendizaje de la persona, pero
también por su nivel de activación. Si la persona está somnolienta el umbral va a ser alto, pero si
está en alerta va a ser mucho más bajo. En ese caso, cualquier estímulo va a recibir atención de la
persona. Según los autores, este modelo resuelve eficientemente el problema del «cuello de
botella» atencional ya que no es necesario comparar cada señal con todas las demás para decidir a
cuál darle acceso al sistema de procesamiento
Norman (1968) propuso un modelo en el cual el estímulo seleccionado depende del balance en
la activación de la memoria a corto y largo plazo. En el mismo, todos los estímulos son procesados
en el sistema sensorial, donde se produce una asociación entre la información (vista o escuchada) y
su representación. Luego, cada una de estas representaciones es analizada en su valor de
pertinencia. Esto es, la memoria a largo plazo asocia cada ítem con un contexto determinado,
modulando su nivel de activación en función de cuán significativo sea para el sujeto en el presente.
El análisis sensorial y el valor de pertinencia actúan de forma balanceada. Un estímulo que posea
baja intensidad a nivel sensorial pero mucho valor de pertinencia será seleccionado
atencionalmente.
Esto era lo que sucedía cuando la persona escuchaba su nombre en el canal irrelevante en los
experimentos de Moray (1959)
Johnston y Heinz (1979) propusieron una teoría más pragmática que sostiene que la selección puede
ser tanto temprana como tardía. Los supuestos de su teoría asumen que cuanto mayor
procesamiento existe previo a la selección, hay una mayor demanda de capacidades
Tal vez el énfasis de estos modelos en la naturaleza serial del procesamiento tenga que ver con la
utilización de estimulación auditiva, cuya percepción es de naturaleza serial. La investigación de los
mecanismos de selección haciendo uso de estímulos visuales buscó revelar no solamente cuándo se
produce sino cómo y por qué
Modelo de Eriksen
hay un análisis —previo a la decisión— de la identidad del material irrelevante sin el cual no existiría
el conflicto en la respuesta. A diferencia de los modelos anteriores, este modelo postula una
selección poscategorial. Es decir, la respuesta se basa en un análisis del tipo de estímulo (su inclusión
dentro de una categoría) frente al cual la persona tiene que decidir y no solamente en base a sus
características físicas. Otro de los hallazgos obtenidos fue que esta interferencia es una función de la
distancia física entre el objetivo y los distractores. Cuanto mayor es la distancia entre ambos, menor
el nivel de interferencia. Por otra parte, si esa distancia es menor a un grado de ángulo visual, los
distractores no pueden ser ignorados. Estos datos implican un límite en la reducción mínima de la
amplitud del foco atencional: los distractores que se encuentran a una distancia menor no pueden
ser filtrados (Styles, 1997)
La probabilidad de que un rasgo sea identificado depende de su ubicación con respecto a la retina, el
tamaño y el contraste. En el almacén sensorial la identificación de las letras se produce en forma
serial y ordenada, analizando todos los rasgos que se disponen de cada letra. En este contexto, los
espacios en blanco contribuyen a ordenar la información mientras que la interferencia se produce
por una perturbación de dicho orden. Estos resultados ofrecen evidencia a favor de la selección
temprana, producto de las características físicas de los estímulos. Para identificar un estímulo no
solo es importante percibir dónde se encuentra sino también definir sus límites, es decir, el
contraste con los lugares donde no se encuentra. Por ejemplo, si todas las palabras de este párrafo
estuvieran pegadas su lectura sería mucho más complicada. Los espacios establecen una separación
entre cada palabra facilitando su identificación.
Coltheart (1980) aportó una explicación distinta de la memoria icónica, invirtiendo los términos del
problema. Para este autor lo primero que hacemos es categorizar los estímulos atendidos, por
ejemplo, letras. Esta información es de naturaleza léxica y se encuentra almacenada en la memoria
semántica, tratándose básicamente de la identidad global del objeto. En esta perspectiva, poseemos
una serie de logogenes es decir, categorías de objetos que se activan en presencia de determinados
estímulos. El umbral de activación de estos logogenes varía en función de la frecuencia de exposición
a determinado estímulo con el que están asociados: a mayor exposición, el acceso a los mismos se
facilita y, por lo tanto, es menor su umbral de activación
Además del efecto zoom también hay evidencia de que la atención depende del objeto y no de una
región en el espacio. Es más fácil decidir sobre dos atributos que están en el mismo objeto que sobre
dos atributos que se encuentran en objetos distintos. Cuando se enfoca la atención a través de una
clave a una zona ya explorada, hay una demora en la respuesta. Este fenómeno fue denominado
inhibición de retorno y fue explicado en base a argumentos evolutivos: para optimizar la eficacia de
la búsqueda, se eliminan los sitios que ya han sido explorados. Sin embargo, la inhibición de retorno
se define por los objetos ya identificados y no por zonas del campo visual.
Así como los experimentos de filtrado exigen una elevada demanda de recursos, los de
categorización lo hacen en un nivel muy inferior. Lavie (1995) denominó a esta exigencia de recursos
carga perceptual y sostuvo que es un elemento determinante del nivel de elaboración del estímulo
previo a la selección. En los experimentos de filtrado la carga perceptual es máxima y, por lo tanto,
no quedan recursos «sobrantes» para categorizar los distractores. De ahí que se aplique un filtrado
«temprano», basado en las características físicas del estímulo. En las tareas de categorización la
carga perceptual es mínima por lo que existe capacidad disponible para analizar los distractores.
Para explicar el fenómeno de la atención dividida se pasó del concepto de filtro o «cuello de botella»
al de recursos atencionales. Desde esta perspectiva, la atención consiste en un monto de capacidad
que será distribuido de acuerdo a las diversas demandas ambientales.
Kahneman (1973). En este modelo la atención es vista como una suma de energía, propiedad de
todo el aparato cognitivo, que se va a distribuir entre las distintas tareas. Precisamente, el objetivo
principal de este modelo va a ser explicar los criterios por los que se guía la política de distribución
de esos recursos.
La capacidad de energía atencional disponible en el sistema en un momento dado es una función del
nivel de activación del sistema nervioso. Las fuentes de activación son múltiples: ansiedad, miedo,
ira, excitación sexual, estimulación sensorial intensa, etc.
Wickens ha desarrollado un modelo de recursos múltiples compuesto por cuatro dimensiones. Estas
cuatro dimensiones son el nivel de procesamiento, la modalidad perceptual, el canal visual utilizado
y el código de procesamiento (Wickens, 2002).
El nivel de procesamiento, alude a que los recursos necesarios para procesar los estímulos
(actividades perceptuales y cognitivas) son funcionalmente distintos a los recursos que
subyacen a la selección y ejecución de las respuestas
En relación a la modalidad perceptual se ha observado que es más sencillo dividir la atención
entre un canal visual y otro auditivo, que entre dos canales conteniendo la misma
información sensorial. También influye el hecho de que cuando hay dos estímulos de la
misma modalidad se requiere más procesamiento para poder discriminarlos
Dentro de la modalidad visual también se puede distinguir entre los recursos exigidos por
aquellas tareas que requieren un canal de visión focal de aquellas que utilizan un canal de
visión ambiental. La visión focal se necesita para la discriminación fina y el reconocimiento
de patrones. La visión ambiental se utiliza para orientarse y controlar la dirección en que uno
se mueve
Finalmente, el código utilizado para representar la información también responde a
estructuras de recursos distintos. Aquí la dicotomía fundamental es entre un código
visoespacial y otro fonológico-verbal
Considérese a una persona en plenitud de sus recursos cognitivos frente a la siguiente tarea:
identificar el sonido que produce apretar una tecla en el piano. Esta tarea será fácil en una
habitación silenciosa pero extremadamente difícil en el medio de un concierto de rock. La diferencia
entre ambas situaciones no se refiere a los recursos atencionales disponibles ni a la dificultad
intrínseca de la tarea, sino a la calidad de los datos. En el segundo caso, disminuye notoriamente la
razón señal-ruido. Este hallazgo llevó a Norman y Bobrow (1975) a postular que los procesos
cognitivos no solo están limitados por la disponibilidad de recursos sino también por la naturaleza de
los datos.
Modelos integradores
El sistema cognitivo es sumamente plástico y se va transformando en base a la información que es
procesada. Aquello que conocemos nos posibilita acceder a la realidad de forma distinta. Por eso
uno de los procesos más relacionados con la atención es la memoria, especialmente la memoria de
trabajo. Es decir, aquella forma de la memoria a corto plazo (mcp) que mantiene activa las
representaciones mentales para ser utilizadas en lo inmediato. Atkinson y Shiffrin (1971) notaron
que la mcp no solamente transmite información en forma pasiva a la memoria a largo plazo, sino
que también cumple tareas de procesamiento activo. Estas tareas incluyen el control y selección de
estrategias de codificación, repetición y recuperación de información. Configuran así un espacio de
trabajo que permite gestionar información para responder a las demandas del medio.
Baddeley y Hitch (1974). sostienen que la mt posee tres componentes diferentes e interactuantes,
de ahí su denominación de modelo multicomponente. Estos componentes son
el bucle fonológico,
la agenda visoespacial y
el ejecutivo central.
El supuesto del modelo es que la repetición de la información, ya sea de tipo fonológica y/o
visoespacial, permite que se mantenga activa y disponible para operar sobre ella y resolver otras
tareas cognitivas complejas. La mt es dirigida por el ejecutivo central, un sistema de control
atencional más que una estructura de memoria. De acuerdo a este modelo hay dos formas de
funcionamiento atencional, que dependen del grado de automatismo o novedad de la demanda
cognitiva.
Cuando el individuo se enfrenta a una situación novedosa, no rutinaria entra en acción el Sistema
Atencional de Supervisión (SAS). Este sistema no está formado por esquemas específicos de acción
sino por habilidades generales de planificación que pueden ser aplicadas a cualquier dominio. El sas
interviene priorizando (sesgando) un esquema en detrimento de otro(s) o en caso de que no haya
ningún esquema adecuado, activa estrategias de exploración para buscar nuevas alternativas, este
modo de funcionamiento es mucho más flexible, pero también más lento y costoso desde el punto
de vista de los recursos cognitivos centrales
Sin embargo, los seres humanos no percibimos rasgos separados sino objetos «enteros»,
compuestos por múltiples dimensiones. Feature Integration Theory (fit). En esta teoría la
construcción del objeto es un proceso complejo que pasa por varias etapas. La primera, una etapa
preatencional donde se procesan todas las características visuales de los objetos (color, brillo,
orientación, movimiento, etc.) de forma paralela. Luego, estos rasgos son combinados a través de la
atención, en base a una localización espacial determinada. Finalmente, el proceso se completa
comparando esta representación del objeto con representaciones almacenadas en la memoria. Esta
perspectiva de la atención no es incompatible con el marco conceptual de la memoria de trabajo.
Por otra parte, Baddeley (2000) ha actualizado su modelo de memoria de trabajo, incorporando el
búfer episódico. Se trata de un sistema de almacenamiento capaz de retener aproximadamente
cuatro unidades de información en un código multidimensional. Esta versatilidad en el código
representacional le permite unir la información proveniente del resto de los subsistemas de la
memoria de trabajo. Además, conecta estos sistemas con la memoria de las experiencias personales
previas y con el input perceptivo. Ha postulado este componente como la posible base estructural
para la realización de la integración atencional del objeto
Atención endógena: refiere al proceso activo que permite controlar en forma voluntaria la
información que recibimos del entorno. Es de Arriba abajo, controlado, voluntario y dirigido a metas.
Responde en forma automática a las demandas del entorno y rápidamente a estímulos novedosos o
que tengan relevancia biológica
Atención exógena (más antigua) refiere al proceso automático de orientar nuestra atención hacia el
lugar donde se ha producido una estimulación repentina. Es de abajo arriba, automático, reflejo y
guiado por los estímulos. Permite focalizar la atención en forma voluntaria y efectiva sobre ciertos
aspectos del ambiente para captar aquellos eventos relevantes para la tarea en curso. Dispone de
mecanismos que nos habiliten a interrumpir una tarea en marcha y orientar el foco atencional a
estímulos novedosos o biológicamente relevantes es importante para nuestra supervivencia
Existe una relación entre atención exógena y emoción sesgo de negación: nos llama la atención las
cosas que nos “perturban”
RESUMEN:
los modelos de selección, los cuales entienden que la función principal de la atención es la
selectiva,
los modelos de capacidad o recursos limitados, centrados en entender la capacidad
atencional y por qué las personas pueden realizar más de una tarea en forma simultánea, y
los modelos integradores que proponen que la atención es uno de los procesos que más se
vincula con el resto de procesos cognitivos y presenta un fuerte vínculo con la memoria.
El almacén a corto plazo también considerado como la memoria del trabajo cuya característica más
destacada de su limitada capacidad. La información que entra en este desaparece rápidamente por
un proceso de desplazamiento a menos que el sujeto nos someta a un proceso de repaso. La pérdida
de información depende claramente de los procesos de control del sujeto. Cuando el sujeto decide
repasar determinada información crea un buffer o “retén de repaso” no es un componente
estructural más sino un proceso. Los ítems que entran en este buffer pueden permanecer más
tiempo con la peculiaridad de que cuanto más tiempo permanezca en mayores probabilidades
tendrán de ser transferidos almacén a largo plazo
Muchos animales superiores presentan alguna forma de memoria, sin embargo, es el humano el de
la máxima perfección. La memoria no es un constructo unitario. Existen diversos procesos
específicos involucrados en la capacidad humana para memorizar. Por esto, se ha propuesto el uso
del concepto de sistemas de memoria para referirse al conjunto total de sistemas cerebrales (los
tipos de memoria) por los cuales nos beneficiamos de la experiencia
MEMORIA SENSORIAL
Forma más breve de memoria. Retiene la información en bruto registrada por los órganos de los
sentidos durante el tiempo que dure la estimulación sensorial. Características:
Los estímulos que llegan a nuestros sentidos y que son percibidos entran en nuestra memoria
sensorial. Ésta, funciona como un amplificador de esa experiencia sensorial y retiene por unos
instantes una imagen que se adecua a la realidad. No se necesita de esfuerzo consciente para
activarse, lo hace de forma automática; no se mejora con entrenamiento; duración muy breve (un
cuarto a medio segundo). Las percepciones iniciales pasan luego a la memoria de trabajo a través de
la atención que es la encargada de filtrar la información perceptiva relevante para el sujeto.
-Broadbent: el número 3 es más mágico que el 7 porque es una cantidad de unidades de sentido que
se puede recordar inmediatamente sin producir errores, mientras que con 7, el número de errores
aumenta significativamente.
-Cowan, luego de una revisión sistemática, propuso que el límite de capacidad es el número
“semimágico 4 más menos 2” porque es una cantidad de unidades de sentido que se puede recordar
inmediatamente sin producir errores; mientras que el 7 aumenta significativamente estos.
La memoria a corto plazo hoy se considera el almacén específico dentro de la memoria trabajo.
La memoria de trabajo requiere de la atención para realizar un control y refresco sobre la memoria a
corto plazo para que las memorias no desaparezcan. Si este proceso no se cumple, es posible que la
información no llegue a la memoria a largo plazo; una estrategia metacognitiva es repetirlo en voz
baja hasta memorizarlo
Aquí quedan almacenadas nuestras experiencias por el resto de nuestra vida saludable. Permanecen
disponibles y tienen capacidad casi ilimitada. La memoria a largo plazo es una categoría general para
agrupar varios sistemas de memoria. Primera división, naturaleza consciente de la recuperación de
la información:
MEMORIA IMPLÍCITA
- MEMORIA PROCEDIMENTAL, (el saber cómo): memoria para las acciones y la información
contenida en ellas está codificada de forma implícita. Compuesta de comportamientos
sensorio-motores automáticos; normalmente no son conscientes para el sujeto, (ej: andar
en bicicleta, amasar, conducir un auto). Se requiere atención al principio, pero luego ni
sabemos cómo lo hacemos (se proceduraliza)
- PRIMING (facilitación): aprendizaje mediante el cual el procesamiento de cierta información
específica es más fácil por el simple hecho de haber sido expuesto a ese material
previamente. Puede ser perceptivo o semántico
- HABITUACIÓN Y SENSIBILIZACIÓN, ligadas a las vías reflejas, modificando la intensidad de
respuestas fisiológicas ante los estímulos. Habituación: proceso por el cual se reduce la
magnitud de la respuesta conductual; Sensibilización: aumenta la magnitud de la respuesta
conductual (experiencia de miedo y ansiedad frente a primeras presentaciones del
estímulo).
- APRENDIZAJE ASOCIATIVO POR CONDICIONAMIENTO: puede ser por condicionamiento
clásico: un estímulo neutro y un incondicionado, terminan provocando la respuesta del
estímulo incondicionado; o por un condicionamiento operante: la asociación se da por las
consecuencias de las acciones o su reforzamiento, si el reforzamiento es + (premio) o -
(castigo), la probabilidad de repetir y aprender cierta conducta se modifica (aumentando o
disminuyendo)
MEMORIA EXPLÍCITA
(EL SABER QUÉ). Memoria anclada por tiempos prolongados en la mente del sujeto cognoscente,
tiene dos subsistemas
Tenemos una capacidad para proyectarnos hacia el futuro personal, algo llamado previsión Episódica
Es el pensamiento sobre el futuro de uno mismo, la capacidad que tenemos de anticipar eventos,
deseos y necesidades que vamos a tener en un futuro. Es el motor inicial de la planificación y de la
motivación humana. Tulving definió la conciencia autonoética como la capacidad para movernos en
el tiempo y reconocernos en el pasado, presente y futuro como una misma persona. Todas las
memorias anteriormente dichas son llamadas retrospectivas, mientras que la memoria prospectiva
es aquella que tenemos para el futuro
- Amnesia infantil, los recuerdos anteriores a los 4 años aparecen borrados es porque debe
existir un yo, (self cognitivo consolidado) para que esa experiencia sea codificada
ortográficamente. Dependen del almacenamiento de la maduración del sistema nervioso y
desarrollo del self cognitivo
- Función de retención autobiográfica, solemos recordar los eventos más recientes de los
acontecimientos de su vida. Con el tiempo las conexiones neurales que sustentan el
recuerdo suelen irse debilitando a no ser que sean recuperadas con cierta frecuencia o
memorizadas con alguna intención específica.
- Pico de reminiscencia, Las personas de cierta edad suelen tener buenas memorias de la
etapa adolescente y la juventud temprana (15 y 30 años). Shum explica este efecto en base a
la teoría de los marcadores temporales (eventos que suceden por primera vez que marcan
un cambio vital significativo). Estos se recuerdan más sobre la juventud ya que es ahí donde
se dan “nuestras primeras veces” de todo básicamente
PROCESOS DE MEMORIA
Ambos son procesos esenciales para la conformación de nuestro ser, la adaptación al entorno e
influyen directamente en nuestro bienestar. Olvidar es una parte esencial del funcionamiento
normal de la memoria.
PROCESOS DE MEMORIA:
procesos de memoria
memoria de testigo: la memoria es un sistema vulnerable sujeta a errores y omisiones. los recuerdos
experimentan procesos constructivos durante la codificación y reconstructivos durante la
recuperación. Estas operaciones hacen que la memoria de determinados hechos se convierta en una
producción más o menos subjetiva y genere lo que se denomina distorsión de la memoria. Las
personas pueden incluso “recordar” cosas que nunca pasaron (falsas memorias). Estas cosas son
normales, y casi siempre son responsables de la información posterior al evento, los interrogatorios
sugestivos o la activación emocional del momento
Son recuerdos episódicos, de hechos que nunca sucedieron, o distorsiones de hechos que sí
sucedieron pero que poseen un grado de vividez y convencimiento elevado
Los paradigmas vigentes que han abordado el estudio de las distorsiones de memoria:
No solo afecta la desinformación sino también por la inferencia de memorias de otros eventos
condiciones que aumentan las falsas memorias:
- EL CONTROL DE LAS FUENTES: operación que discrimina entre los recuerdos que provienen de la
experiencia perceptiva del mundo de aquellos generados a partir de la actividad interna del
individuo. Somos capaces de distinguir un suceso ocurrido (origen externo, es más vívido, cualidades
más sensoriales y contextuales) de un producto de nuestro pensamiento (interno, las operaciones
cognitivas ejemplo razonamiento). los procesos de control tienen un amplio abanico de precisión se
hacen de manera automática no son totalmente eficaces
PSICOFARMACOLOGÍA Y LA MEMORIA.
la recuperación era una actividad determinada por dos fuentes de información: una relativa al
pasado que involucra los conocimientos adquiridos, y otra que refiere al presente,
fundamentalmente las claves de recuperación (tipo de información que permite acceder
rápidamente a la huella de memoria objetivo). Las claves de recuperación se convierten en
facilitadores del recuerdo. las personas recuerdan casi el doble de información cuando disponen de
claves adecuadas.
INTELIGENCIA Y MEMORIA:
inteligencia: capacidad mental general que implica la aptitud para razonar, planificar, resolver
problemas, pensar de modo abstracto, comprender ideas complejas, aprender con rapidez y
aprender de la experiencia. Carroll (1993) formula tres estratos:
-tercer nivel (nivel superior): situado en el factor g, el más general de todos, determinado por los
pesos del segundo nivel.
-segundo nivel (aptitudes amplias): módulo de memoria y aprendizaje junto con ocho módulos más
(inteligencia fluida, inteligencia cristalizada, percepción visual amplia, percepción auditiva amplia,
habilidad de recuperación amplia, amplia rapidez cognitiva y velocidad de procesamiento).
-primer nivel (inferior): se ubican las aptitudes específicamente para cada módulo, en el caso de la
memoria: amplitud de memoria, memoria asociativa, recuerdo libre, memoria semántica y memoria
visual
Las personas que retienen y manipulan mayor cantidad de datos por unidades de tiempo puntúan
mejor en las pruebas de test de inteligencia. Desde esta perspectiva, las diferencias individuales en
el factor g parecen estar asociadas a las diferencias individuales observadas en la memoria de
trabajo, es decir, en la capacidad de la persona para manipular información en un escenario
cognitivamente exigente
A. Las personas están completamente informadas acerca de todas las opciones posibles y de
las posibles consecuencias de cada una de las opciones.
B. Las personas son infinitamente sensibles a las distinciones sutiles entre las opciones
C. Las personas son completamente racionales al momento de realizar sus opciones
(seleccionan la opción más ventajosa de acuerdo a un cierto criterio).
Los modelos prescriptivos o normativos de toma de decisiones, que tratan de describir cómo se
deberían tomar decisiones de manera óptima; y los modelos descriptivos, que apuntan a describir
cómo realmente se toman las decisiones
CONCEPTO DE HEURÍSTICO
Son procesos o reglas mentales (también se refiere a atajos mentales, en inglés ‘mental shortcuts’)
que permiten reducir/alivianar la carga cognitiva durante la toma de decisiones. Si bien son útiles, ya
que simplifican la toma de decisiones en un tiempo razonable, estos atajos también pueden producir
errores sistemáticos.
HEURÍSTICO DE SATISFACCIÓN: Herbert Simon propuso que los humanos somos racionales, pero
dentro de ciertos límites, acuñando el término de “bounded rationality” (racionalidad limitada).
Cuando se aplica este heurístico, se considera opciones una a una, hasta seleccionar una opción que
se entienda lo suficientemente buena. Se selecciona la primera opción que supera un cierto umbral
de aceptabilidad/satisfacción. Permite encontrar una opción que supere el umbral de satisfacción,
pero no la opción óptima; (opciones de compra de casas)
HEURÍSTICO DE ELIMINACIÓN POR ASPECTOS: Cuando uno debe elegir entre numerosas alternativas,
la estrategia de eliminación por aspectos facilita el descarte de opciones; considerado uno a uno,
espectros de cada alternativa, (se aplica como una especie de “filtro”)
- falacia de la conjunción es una falacia lógica, que consiste en asumir que una situación
específica es más probable que la situación general
- La falacia del jugador, refiere a la creencia errónea de que la probabilidad de un evento
aleatorio dado, como ganar o perder en un juego de azar, depende de los eventos aleatorios
que sucedieron previamente, (un jugador que perdió 5 veces, piensa que en la sexta va a
ganar).
HEURÍSTICO DE ANCLAJE Y AJUSTE: Las personas ajustan sus juicios según ciertos puntos de
referencia llamados anclajes. Se ha observado que el heurístico de anclaje y ajuste influencia los
juicios que las personas realizan en diversos temas, (8*7*6*5*4*3*2*1; 1*2*3*4*5*6*7*8 ¿el
resultado de estas multiplicaciones es diferentes?). Pensamos que la primera es mayor, dado que
contiene los dígitos mayores al comienzo, dando lugar a un mayor anclaje y por lo tanto a una
estimación superior.
EFECTO “FRAMING”
nuestras decisiones son influenciadas por la manera en que las opciones son presentadas, fenómeno
llamado “efecto del marco de referencia”, (¿le doy la vacuna A o la vacuna B?). Cuando nos
enfrentamos a opciones que implican ganancias tendemos a mostrar aversión al riesgo. En
contraste, tendemos a elegir opciones que implican una búsqueda del riesgo cuando nos
enfrentamos a opciones que implican pérdidas.
AVERSIÓN A LA PÉRDIDA.
preferir evitar una pérdida en lugar de obtener una ganancia de igual magnitud. El atractivo de una
posible ganancia debe ser suficiente para compensar la aversión por la posible pérdida (debe ser
mayor lo que se gana que lo que se pierde). Esta aversión se ha relacionado con otros aspectos de la
economía contemporánea:
- El efecto de la propiedad: las personas tienden a darle más valor a un objeto que poseen que
a otro objeto idéntico que no poseen, independientemente del valor emocional asociado al
objeto, (los que tienen una taza y los que no; los primeros ven una posible pérdida, los
segundos una posible ganancia)
- Sesgo a mantener el status quo (estado de las cosas en un determinado momento), como se
observó en el ejemplo de las tazas, la aversión a la pérdida induce un sesgo en favor de
mantener el statu quo
-DECISIONES INTERTEMPORALES: se deben considerar tanto las consecuencias a corto como a largo
plazo de cada una de las opciones, (alguien que está a dieta deberá decidir si prefiere la recompensa
inmediata de comerse una torta de chocolate o el placer diferido de perder peso). Son decisiones
que implican considerar costos y beneficios en diferentes momentos en el tiempo
DESCUENTO TEMPORAL: los seres humanos se comportan como si las recompensas inmediatas
tuvieran mayor valor que aquellas recompensas disponibles luego de un retardo en el tiempo,
prefiriendo a veces recompensas pequeñas pero inmediatas que futuras con mayor valor.
percepción de emociones faciales (se presentan rostros con emociones y se deberá intentar
identificar esas emociones); o las teorías de la mente (se evalúa las habilidades en inferir los
pensamientos que otros individuos puedan tener). Si bien estas tareas nos permiten observar el
entendimiento de cómo las personas procesan información social, no permiten estudiar cómo las
personas toman decisiones mientras interactúan con otros
En general, los estudios con resonancia magnética funcional (fMRI) sugieren que las interacciones
sociales positivas tienden a activar regiones del circuito neuronal de recompensa, mientras que los
intercambios sociales negativos tienden a activar regiones cerebrales relacionadas con el
procesamiento de información emocional aversiva, con el conflicto cognitivo y con el control
cognitivo.
Motivación (curione)
PERSPECTIVA HISTÓRICA DEL ESTUDIO DE LA MOTIVACIÓN HUMANA.
LA VOLUNTAD.
En la primera filosofía de la mente el concepto que mejor describe los ámbitos relacionados con la
motivación era el de voluntad. En los mitos griegos, se pensaba que la voluntad radica en un lugar de
nuestro ser, fuera de la psique, también accesible desde fuera de cada uno de nosotros
Voluntad como el órgano de los deseos internos, las pasiones y los apetitos y los armoniza. Las
funciones de la voluntad eran entonces las de elegir y tomar decisiones
Gracias a los aportes de Darwin y su teoría “el origen de las especies” lograron articular que, si en los
animales la mayor parte de sus reacciones son instintivas, en los humanos debe quedar algún rastro
de las mismas; es decir, el origen de las propensiones (tendencias) humanas tiene que surgir de una
serie de instintos heredados (adaptación al entorno)
El conductismo sitúa la motivación fuera del control del sujeto, en tanto dicho control reside en
impulsos biológicos y en las placenteras o desagradables contingencias externas (cosas que pueden
pasar). Los impulsos eran conceptualizados como factores internos que explicaban la conducta,
(buscan mantener el equilibrio, la homeostasis, un estado óptimo para el organismo). No funcionaba
en humanos
El modelo de motivación de Clark Hull (el mejor desde el punto de vista fisicalista) afirma que la
energía y la dirección de una conducta ya no depende sólo del impulso. En la primera formulación
Hull (1943) conceptualiza la motivación como algo interno al organismo. En su segunda
conceptualización (Hull, 1952), la motivación es vista como resultado tanto de factores internos
como externos, en tanto las características de la meta influyen en la motivación. Introduce de este
modo el constructo de la motivación de incentivo.
Las teorías de la motivación actuales asumen que el ser humano construye activamente significados
y que los mismos tienen incidencias en lo que sienten, piensan y hacen las personas; el enfoque
cognitivo de la motivación se caracteriza por enfatizar el papel de las estructuras mentales, creencias
y el procesamiento de la información en la motivación (Pintrich y Schunk, 2006).
DEFINICIONES DE MOTIVACIÓN:
La motivación es el proceso que nos dirige hacia el objetivo o la meta de una actividad, que la instiga
y la mantiene (...) La motivación implica la existencia de unas metas que dan ímpetu y dirección a la
acción... (Pintrich y Schunk, 2006). El estudio de la motivación se relaciona con procesos que
proporcionan energía y dirección a la conducta. La energía implica que el comportamiento tiene
fortaleza: es fuerte, intenso y persistente. La dirección implica que el comportamiento posee un
propósito: que está encaminado hacia el logro de una meta en particular. Los procesos que dan
energía emanan de la fuerza del individuo y del ambiente... (Reeve, 2003)
MOTIVOS IMPLÍCITOS.
existen dos tipos diferentes de motivos que coexisten en nosotros: los motivos implícitos (modo no
consciente) se basan en preferencias afectivas, es decir, en la capacidad para experimentar la
consumación de un motivo específico como gratificante y placentero; y los motivos auto atribuidos o
explícitos (facetas de una persona fácilmente accesibles y reconocibles en el self de cada persona,
que se pueden verbalizar).
1. TEORÍAS DE METAS
los seres humanos suelen organizar sus actividades dirigiéndolas hacia determinados objetivos. Las
metas más eficaces y motivantes son las que tienen un carácter específico, a corto plazo y provocan
cierto desafío asumible. La investigación más fructífera de estas últimas tres décadas se ha centrado
en las metas de logro
Según investigaciones, las personas creyentes de la primera teoría, prefieren tomar pruebas que les
aseguren el cometer pocos errores antes que las pruebas diferentes y nuevas; dando como
resultado, que las personas creyentes de la otra teoría toman el esfuerzo como una herramienta.
en la mayoría de las situaciones los individuos no tenemos que optar por un propósito o meta
simple, generalmente seguimos una combinación de más de una meta
Rotter (1966), trabajo sobre el locus de control (o lugar de control), clasificando a las personas como
internalizadas (si pensaban que las recompensas o castigos que recibían se explicaban por lo que
ellos hacían, por su propio esfuerzo; o externalizadoras, cuando percibían el esfuerzo como algo
fuera de su control y asociado a factores como la suerte, destino u otras personas.
Bernard Weiner lo que determina la motivación es el tipo de explicaciones causales que hacemos
después de cada resultado, por lo tanto, el énfasis está puesto en el procesamiento cognitivo
involucrado en la interpretación de experiencias de éxito y de fracaso en situaciones de logro. En el
modelo propuesto por Weiner el proceso atribucional comienza una vez que la persona es
consciente de un resultado que ha obtenido, el resultado produce una respuesta emocional, si el
resultado es positivo se produce una suerte de reafirmación y un sentimiento de alegría, por el
contrario, un resultado negativo produce tristeza. Las atribuciones causales tienden a aparecer
después de una respuesta emocional. Las explicaciones que podemos encontrar son muchas: desde
la capacidad personal, el trabajo, la suerte, etc.
a. Estabilidad: (estabilidad de la causa, dos polos: estable vs. inestable). Esta dimensión alude a
si la causa varía o no, a través de las situaciones y del tiempo
b. Lugar: (dimensión de lugar - locus externos vs. interno). Esta dimensión se refiere a si la
causa es percibida como interna o externa a la persona.
c. Control: (posibilidad de ser controladas o no por el sujeto: controlables vs, incontrolables).
Sea el grado de control que la persona tiene sobre la causa a la que atribuye un resultado.
Los estudiantes con control interno tienden a atribuir sus resultados académicos a su esfuerzo
personal,
los estudiantes con control externo tienden a atribuir los resultados a la suerte, al profesor o a algún
otro factor externo.
Los estudiantes que atribuyen sus logros a factores controlables son más motivacionales logrando un
mejor rendimiento que los estudiantes que sienten que no tienen control sobre su aprendizaje.
Una vez que la persona ha establecido una causa esto desencadena dos procesos en paralelo, uno
más cognitivo y otro emocional. El modelo de Weiner aporta un enfoque cognitivo al estudio de las
emociones; son las atribuciones y no los sucesos en sí lo que genera una emoción; la emoción
dependerá de circunstancias personales, situacionales culturales de cada momento. Ej., las
atribuciones a causas internas provocan emociones de orgullo, si se ha obtenido éxito, y sensaciones
de pérdida de autoestima, si se ha fallado.
recompensar a la gente por hacer cosas de las que normalmente disfrutan puede socavar la
motivación intrínseca y hacer que pierdan interés en la tarea, esto se denomina el efecto socavador
de la recompensa o el costo oculto de la recompensa. cuando la gente realiza una tarea para
obtener algo a cambio va perdiendo su percepción de autodeterminación lo cual genera una
disminución de su motivación intrínseca.
AUTONOMÍA O AUTODETERMINACIÓN.
SENTIMIENTOS DE COMPETENCIA.
APOYO SOCIAL.
Las personas necesitan sentirse conectadas con los otros y respetadas por ellos. Los entornos
sociales que proporcionan seguridad y apoyo facilitan la motivación intrínseca
4. TEORÍAS DE LA AUTORREGULACIÓN
procesos de control que ponemos en juego para planificar la realización de una actividad y controlar
así nuestros propios pensamientos, sentimientos y conductas, respondiendo sistémicamente a un
contexto dado y al servicio del logro de nuestros objetivos. procesos mediadores entre nuestros
motivos y la consecución de nuestras metas, que nos orienten a dar pasos eficaces para alcanzar lo
deseado
la autorregulación no sólo tiene que ver con lo que llama la regulación de los macrosistemas
cognitivos, de los sistemas conscientes; también hay autorregulación de microprocesos sub
cognitivos relacionados con el control de la energía, fundamentalmente estrategias inconscientes,
no representacionales y de carácter afectivo
- Control de la motivación y del incentivo: lo que nos ayuda a resolver lo que queremos y en
qué medida lo vamos a alcanzar. Algunas estrategias para mantener este incentivo son:
administrar consecuencias positivas para su propio comportamiento, pensar en conseguir
una buena evaluación, pensar en lo que no propusimos y en lo que logramos, imaginarnos
haciendo bien las tareas, etc.
- Control de la activación e inhibición: ante una tarea difícil hay que saber manejar nuestra
activación, saber controlar la impulsividad y no caer en el extremo contrario (vagancia). La
activación o inhibición es consecuencia de la evaluación que hace el sujeto del costo-
incentivo: si la recompensa vale más que el esfuerzo empleado para conseguirlo, se darán
procesos de activación aumentando el esfuerzo. Aumentar la concentración, controlar la
ansiedad y la posibilidad de relajarse son estrategias. Por otra parte, los procesos de
inhibición se activan cuando la persona no tiene las metas claras, centrándose en aspectos
negativos, activa pautas de bloqueo (posponer tareas, hacer solo lo mínimo, pensar en otras
cosas).
- Control de emociones: manejo de emociones positivas y negativas. Se deben tener recursos
para saber cómo desconectarse de las negativas y una de las estrategias es intentar
desconectar la atención y redirigirla hacia otros aspectos que impidan rumiar estas
emociones perjudiciales, pasando a otra tarea. Las emociones positivas nos pueden ayudar a
mantener las metas, aumentar nuestra atención y calidad de la tarea
Lenguaje y lectura
La alfabetización y sus dificultades Camila Zugarramurdi y M. Soledad Assis
Desde el nacimiento, la exposición a la lengua y la interacción lingüística del niño con sus cuidadores
modula su desarrollo fonológico, su representación mental abstracta de los sonidos de la lengua.
Este desarrollo fonológico será clave cuando el niño se acerque a la escritura. El desafío principal
consistirá en convertir un código visual novedoso —las letras— en sus correspondientes sonidos —
los fonemas— y mantenerlos en la memoria el tiempo suficiente para combinarlos, en una palabra:
decodificación (sin ésta la lectura no es posible). La práctica repetida con la decodificación de
palabras permite que la red de lectura del cerebro establezca conexiones directas entre las palabras
escritas y su significado. Esta automatización dará lugar a una lectura fluida, que liberará recursos
cognitivos que podrán dirigirse ahora hacia la construcción de significado, a la comprensión del texto
DESARROLLO FONOLÓGICO
¿Cómo se explica esta relación? La conciencia fonológica presenta diferentes niveles de complejidad
según la unidad lingüística sobre la que opera. Estos niveles son la conciencia léxica (a nivel de
palabras), la silábica, la intra-silábica y la fonémica.
secuencia universal en el desarrollo de la conciencia fonológica que va desde las unidades más
grandes, las silabas, a las más pequeñas que son los fonemas. el nivel silábico comienza a
desarrollarse antes del aprendizaje de la lectura, el acceso a nivel fonémico comenzaría cuando se
enseña a leer y escribir de forma explícita. Existe una relación bidireccional entre la conciencia
fonológica y la alfabetización
LA DECODIFICACIÓN
o Código alfabético
Los sistemas de escritura utilizan un código que, en sistemas alfabéticos, implica que cada
símbolo (grafema) representa un sonido (fonema). Un paso necesario para que un niño se
inicie en el proceso de alfabetización es saber que existe un código. Saber que existen
grafemas o letras, que existen fonemas, y que existen reglas que permiten conectarlos. El
inicio del aprendizaje de la lectura se compone pues de tres elementos:
durante el aprendizaje de la decodificación prima la vía fonológica, y que con el tiempo se establece
la vía léxica como vía principal. La transición de vía fonológica a vía léxica es posible gracias a la
práctica repetida de la decodificación: se establece un léxico ortográfico, una representación
abstracta de la forma visual de las palabras independientemente de la forma en que esté escrita.
Será conveniente utilizar estrategias centradas en la decodificación durante las primeras etapas de
alfabetización.
correlato neural de la presencia de las dos vías y de la transición de la vía fonológica a la vía léxica
que se observa en la activación diferencial de redes neurales en lectores incipientes y lectores
expertos. Se realizó un estudio que demostró que
lectores principiantes mayor activación del lóbulo temporal y el lóbulo parietal (área vinculada a la
integración de distintas modalidades sensoriales, proceso necesario para la conversión de grafemas
a fonemas); la activación neural en esta área entonces se correlaciona con la conciencia fonológica
lectores expertos, se observó mayor activación del lóbulo temporal y el lóbulo occipital, un área
vinculada al reconocimiento ortográfico. En ambos grupos se activaban áreas del cerebro vinculadas
al procesamiento fonológico lo cual subraya el rol de las representaciones fonológicas durante la
lectura en todas las etapas de la vida.
El conocimiento de las letras es uno de los principales predictores del futuro desempeño lector.
Aquellos niños que a finales de Nivel Inicial 5 no conocen un gran número de letras, comienzan su
camino de alfabetización con desventaja.
Aprender las letras es una tarea compleja de categorización. Algunas dificultades en particular es con
las letras cuya única diferencia entre sí, es su simetría axial y su orientación (p y q; b y d).
El conocimiento del nombre de las letras otorga ventajas para el aprendizaje del sonido de las letras.
algo que no sucede con aprender la forma de las letras
MEMORIA VERBAL O FONOLÓGICA
LA FLUIDEZ
Componentes:
Estudios demostraron que cuando se estimula la prosodia en niños lectores, indirectamente también
se promueve la automatización. En cuanto a fluidez, sólo los niños a quienes se estimuló su prosodia
(contra grupo que se estimuló automatización y grupo control) tuvieron mejoras notables en la
fluidez. La lectura prosódica requiere de un andamiaje explícito para desarrollarse. Trabajar sobre la
lectura prosódica es posible desde segundo año, y que los efectos sobre los distintos componentes
de lectura dependen de la etapa lectora en la que estemos trabajando. En segundo año, promover la
lectura prosódica mejora la fluidez en su conjunto. En cuarto año, promover la lectura prosódica
mejora tanto la fluidez lectora como, crucialmente, la comprensión de oraciones
INTERVENCIÓN
estimulación sobre la velocidad y la lectura repetida y guiada. La idea de lectura repetida, centrada
en la velocidad y precisión parecería ir en contra de los objetivos de la lectura: disfrutar y
comprender un texto. Sin embargo, al igual que en el pasaje de decodificación a fluidez, en el pasaje
de fluidez a comprensión es necesario automatizar la fluidez
COMPRENSIÓN
Es el fin último de la lectura. Es el resultado del pasaje de aprender a leer a leer para aprender. Es
una habilidad multicomponencial que involucra tanto a la fluidez lectora como las habilidades
generales de la lengua oral tales como el vocabulario, y otras habilidades cognitivas como la
generación de inferencias y habilidades metacognitivas.
niños con dislexia educativa: cuya dificultad con la lectura es el resultado de una carencia en
oportunidades de aprendizaje de cantidad y calidad adecuadas. Esto no implica que los “disléxicos
educativos” no posean un déficit cognitivo asociado, pero sí sugiere que podrían superar fácilmente
esas dificultades si se orientan de forma oportuna los recursos necesarios para atenderlas.
Este texto denominamos lenguaje a la habilidad observada en todos los seres humanos para generar
un número ilimitado de combinaciones de expresiones, sonoras o gestuales, a partir de un
repertorio limitado de elementos, pero siguiendo reglas que permiten algunas combinaciones y no
otras. Esas expresiones pueden tener un significado, en tanto cuando son recibidas por los hablantes
de la lengua producen una representación de una situación real o imaginada que incluye acciones en
el mundo, objetos, interacciones, estados de ánimo o ideas abstractas.
El habla es una señal acústica compleja con una estructura jerárquica: el discurso está compuesto
por oraciones, cada oración se encuentra conformada por palabras, etc. Cuando los sonidos son
unidades que permiten distinguir una palabra de otra se denominan “fonemas” y los solemos
representar entre barras. Los sonidos del habla pueden ser analizados desde dos perspectivas. En
primer lugar, existe una descripción a nivel fonético que apunta a entender las propiedades
acústicas de los sonidos y de qué forma son articulados. Por otro lado, la fonología se encarga de
estudiar cómo los sonidos del habla son representados y cuáles son los límites entre un fonema y
otro en cada lengua.
Cada lengua posee un conjunto de fonemas específico, lo que presenta el primer desafío para
nuestro cerebro: transformarse en un especialista de los sonidos del habla materna. Aprender la
representación fonológica de los sonidos del habla implica generar representaciones mentales
abstractas que sean independientes del hablante, o de las características circunstanciales de la
vocalización como la intensidad o velocidad, y críticamente que sean representaciones de las que
sea posible partir para articular correctamente estos sonidos durante la producción.
Existe un fenómeno del que típicamente no somos conscientes y es el de la invariabilidad perceptual
de los fonemas de nuestra lengua. En cada instancia de vocalización de un fonema la señal acústica
varía. Si un sonido es emitido al principio de una palabra tendrá una señal acústica distinta que
cuando se encuentra rodeado de otras letras. A las distintas realizaciones de un mismo sonido que
son percibidas como un mismo fonema se les denomina alófonos, y la categorización de los sonidos
del habla como alófonos o como fonemas distintos es parte fundamental del aprendizaje de una
lengua. Las distancias acústicas que existen entre algunos fonemas de una lengua son menores que
las diferencias que hay entre algunos de sus alófonos. Por ejemplo, la diferencia acústica entre
algunas variantes de los fonemas /b/ y /g/ es menor que la que hay entre algunos alófonos de /b/. A
este fenómeno perceptual se lo denomina percepción categórica y como veremos, durante el
aprendizaje de una lengua nos volvemos especialistas en la categorización correcta de los sonidos,
siendo capaces de discriminar sonidos que poseen sutiles diferencias como fonemas distintos y al
mismo tiempo percibir como iguales - alófonos - sonidos que difieren considerablemente.
Otra particularidad de cómo el aprendizaje cambia nuestra percepción de la señal del habla la
experimentamos cada vez que escuchamos una lengua desconocida y somos incapaces de identificar
dónde termina una palabra y empieza la siguiente. Esta percepción de continuidad es un fiel reflejo
de la señal acústica del habla. El habla es una señal mayoritariamente continua que percibimos
ilusoriamente como discreta cuando al conocer la lengua segmentamos su contenido con el objetivo
de mapear las palabras individuales con las representaciones léxicas que tenemos almacenadas en la
memoria de las mismas.
El aprendizaje de una lengua no se reduce a sus sonidos o palabras, sino a dominar sus posibles
combinaciones. Dada la expresividad del lenguaje humano no es posible aprender las infinitas
combinaciones que una lengua permite, sino que debemos extraer las reglas que hay que respetar
Además de un sistema sintáctico el lenguaje humano cuenta con un vocabulario o léxico. El léxico
suele describirse como un almacén de palabras que actúa como un diccionario mental, donde cada
palabra está asociada a una entrada léxica que contiene toda la información semántica asociada a la
misma. Conocer una palabra implica reconocer los sonidos que la conforman y poseer un sistema
que vincule esta representación con el significado de la misma, sus propiedades sintácticas, y en el
caso de los lectores, con su forma ortográfica.
el cerebro debe realizar una correspondencia entre la representación fonológica de una palabra y las
representaciones semánticas asociadas a ella que den la suficiente información lingüística y
conceptual para construir estructuras sintácticas y conceptuales adecuadas.
Los procesos de producción y de comprensión del lenguaje presentan una clara simetría. Durante la
producción se parte de una representación compleja que es transmitida como una combinación de
unidades conceptuales elementales en una secuencia lineal y ordenada que deberán ser
correctamente ensambladas por el receptor para decodificar el mensaje
Los modelos psicolingüísticos proponen que los diferentes tipos de información que deben ser
procesados durante la comprensión del lenguaje son analizados por diferentes subsistemas, algunos
muy localizados y otros distribuidos anatómicamente, algunos activados de forma serial y otros
trabajando en forma paralela, integrando sus salidas entre sí y con el conocimiento del mundo que
tienen los individuos. Crucialmente, estos procesos deben llevarse a cabo de forma rápida y eficaz
para permitirnos comprender sobre la marcha la información transmitida por un emisor.
El primer paso en la comprensión del lenguaje oral tiene lugar a nivel de la corteza auditiva primaria
localizada en el giro temporal superior (GTS) en ambos hemisferios del cerebro, y corresponde con el
análisis espectral de la señal del habla, es decir encontrar qué frecuencias componen el sonido y en
qué cantidad en cada instante de la vocalización escuchada. Esta descomposición ocurre milésimas
de segundo luego de iniciado el sonido y el resultado de este análisis es evaluado en distintos
aspectos por el hemisferio izquierdo y derecho. La corteza auditiva primaria descompone
espectralmente todos los sonidos, pero una región denominada planum temporale que se ubica
posteriormente a la corteza auditiva, y que tiene mayor tamaño en el hemisferio izquierdo que en el
derecho, permite identificar sonidos que son específicos al habla y categorizarlos correctamente. Por
el contrario, el hemisferio derecho se especializa en patrones auditivos de mayor jerarquía como es
la prosodia. Este componente del habla, que se incluye dentro de los aspectos fonológicos, da
información de tipo lingüística, como dónde empieza y termina una oración o un sintagma y cuál es
el tema relevante de una expresión, así como también informa sobre el estado emocional del
hablante. Se postula que las regiones del hemisferio izquierdo involucradas en el procesamiento de
los sonidos del habla son más sensibles a cambios rápidos en el tiempo (aquellos asociados a
frecuencias de variación del sonido de 25-50 Hz), similares a los que dura la vocalización de un
fonema y a sus características espectrales, mientras que el hemisferio derecho posee una menor
resolución temporal especializándose en reconocer patrones más lentos como son los sonidos que
corresponden con sílabas y palabras (4-8 Hz).
El paso siguiente al reconocimiento de los fonemas es buscar la forma fonológica de una palabra
entre el conjunto de representaciones almacenadas en el léxico. La evidencia indica que, si el
contexto es suficientemente restringido, el acceso léxico puede desencadenarse antes de escuchar
una palabra. La capacidad de iniciar el acceso léxico de una palabra antes de concretar el
procesamiento de los fonemas que la conforman es fundamental para conferir velocidad al proceso
de comprensión. La estrategia que utiliza nuestro cerebro para facilitar el procesamiento de una
palabra es reducir el espacio de búsqueda, al favorecer la activación de las representaciones que
coinciden con los patrones iniciales y que son más esperadas de acuerdo con el contexto
El acceso léxico es el paso que permitirá extraer la información necesaria para la construcción
sintáctica y conceptual de una frase. La región que ha sido consistentemente vinculada con el
significado de palabras individuales es el lóbulo temporal anterior (LTA). Asimismo, esta área es
activada durante el procesamiento de oraciones y se postula que participa en los procesos
combinatorios tanto sintácticos como semánticos. La organización de la información semántica en el
cerebro es descrita por algunas teorías como un sistema de memoria distribuido a lo largo del tejido
cortical. Esta red estaría conformada por regiones sensoriales y motoras específicas y por una región
que actuaría como nodo central de esta red, recibiendo información de cada modalidad sensorial
proveniente de distintas regiones corticales, generando representaciones conceptuales amodales de
mayor nivel de abstracción. El LTA es el candidato propuesto como nodo central de esta red.
Consistente con este modelo, pacientes con lesiones en el LTA presentan un desorden llamado
demencia semántica caracterizado por una pérdida del conocimiento semántico
independientemente de la categoría y modalidad.
Bajo este modelo la primera información de una palabra a la que accedemos es su categoría y esto
ocurre en los primeros 120-200 ms luego de escuchada la misma. Distintas regiones cerebrales han
sido relacionadas con el armado de la estructura local de una oración. El opérculo frontal izquierdo y
el LTA izquierdo muestran activación frente a palabras que son combinables sintácticamente, pero la
región que presenta una relación más clara con la inicialización de estructuras sintácticas es el área
de Brodmann 44 (BA 44) en el giro inferior del lóbulo frontal.
Este tipo de acercamientos indican que las bases neuronales que subyacen a la construcción de
estructuras sintácticas complejas son el área de Brodmann 45 y BA 44, y el GTS. Los procesos
vinculados a la combinación semántica elemental son reportados en una ventana temporal un poco
anterior pero solapada con los tiempos del procesamiento sintáctico. Las regiones cerebrales que
participan del procesamiento semántico son múltiples: el LTA y el giro angular izquierdos están
fuertemente relacionados a la combinación semántica básica, mientras que el área de Brodmann 47
(BA 47) y BA 45 en el giro frontal inferior del hemisferio izquierdo suelen activarse cuando las
personas deben hacer uso de la información semántica de forma activa, por ejemplo, en juicios de
categorización.
Como mencionamos la comprensión correcta de un enunciado implica asignar los roles temáticos
acertadamente. Para esto tanto la sintaxis como la semántica dan información clave. En lenguas
como el español el orden en el que se presentan las palabras en un enunciado informan quién hace
la acción, y las características de los sustantivos, como puede ser la animacidad, dan indicios de su
rol temático. Experimentos indican que la integración de esta información tiene lugar en la corteza
temporal posterior a los 600 ms de presentado el estímulo. Asimismo, la entonación decodificada
por el hemisferio derecho provee importantes pautas sobre los límites de un enunciado que son
comunicadas al hemisferio izquierdo a través del cuerpo calloso.
Un enunciado puede estar perfectamente formulado respetando las reglas sintácticas y semánticas y
sin embargo ser una construcción ambigua. Frente a esta situación, nuestro cerebro como buen
predictor tenderá a elegir la interpretación más probable, y cuando no sea la correcta inducirá un
proceso de reanálisis para arribar a la interpretación adecuada. Finalmente, la interpretación de un
enunciado implica la integración de las salidas de los distintos pasos mencionados anteriormente
entre sí y con el conocimiento del mundo que tiene el individuo.
Si aprender un lenguaje implica descubrir reglas para su producción y procesamiento, puede ser que
la evidencia disponible en el habla de los adultos no sea suficiente para que el niño arribe a la
gramática que utiliza su comunidad. Debe haber por lo tanto un conocimiento innato implícito de las
propiedades del lenguaje. Este es, en una versión reducida, el argumento de la pobreza de estímulo
presentado por Chomsky en 1980. Si juntamos la complejidad del lenguaje con la imposibilidad de la
inducción, entonces tiene que haber un conocimiento innato en el niño que le permita con un
conjunto limitado de datos arribar al mismo conocimiento del lenguaje que los miembros de su
comunidad. A ese conocimiento implícito de las propiedades del lenguaje, los generativistas como
Chomsky lo llamaron Gramática Universal.
Para aprender su lengua los niños deben generalizar a cosas que nunca escuchan, pero ¿cómo
saben, sin saber el lenguaje, qué generalizaciones están permitidas y cuáles no? La aparente
paradoja es que los niños deben generalizar a construcciones que no ven, pero evitando
construcciones que no son gramaticales; si no hay suficiente evidencia en el entorno del niño para
que descarte las gramáticas incorrectas ¿cómo converge a una gramática común con su comunidad?
En el esquema teórico de Gold, que supone un aprendiz idealizado en una situación artificial, la
evidencia negativa podría resolver (en parte) el problema inductivo. Por evidencia negativa se
entiende, en ese marco, que hay disponible una etiqueta en cada sentencia pronunciada por el niño
que dice si es una oración de lenguaje objetivo o no. Esta forma de concebir el aprendizaje abre una
interrogante empírica. En efecto, cabe preguntarse si el niño que comete errores es corregido, de
forma suficientemente sistemática y regular como para decidir entre diferentes hipótesis de
gramática.
La evidencia recabada tempranamente sugiere que no. Esta es una variante del problema de
inducción mencionado antes; el hablante postula diversas hipótesis acerca de cuál es la gramática
que usa su comunidad, pero no tiene evidencias para decidir cuál es. No obstante, leves cambios en
las hipótesis de Gold permiten un aprendizaje que converge en condiciones más realistas. Por
ejemplo, si el niño recibe la información ordenada de oraciones simples a oraciones complejas,
podría aprender una gramática complicada. Claro, nadie le está hablando a un niño primero de
forma sencilla y luego más compleja, pero como veremos, la maduración de la memoria puede hacer
algo parecido. Eso queda más claro al considerar los principales resultados del estudio del
aprendizaje estadístico, revitalizado a fines del siglo XX.
--Aprendizaje estadístico
Uno de los primeros modelos formales del lenguaje en ser considerados por Chomsky consiste en
describir al lenguaje como una concatenación de palabras de manera probabilística; en esos
modelos lo que importa es cuál es la probabilidad de que a una cierta secuencia le siga una palabra
determinada. Una vez definida esa probabilidad, las oraciones del lenguaje serían todas aquellas que
un muestreo tienen alguna chance de ser producidas. No obstante, se puede el tipo de problemas
que tiene esta manera de describir al lenguaje, se vuelve necesario postular la existencia de un
conocimiento innato que espera un lenguaje estructurado jerárquicamente y con reglas que
dependen de esa estructura jerárquica
Por ejemplo, es muy natural una oración del tipo: Los caballos vieron a la víbora que se deslizaba. La
frase o sintagma “los caballos” impone que el verbo “vieron” se conjugue en plural, por lo tanto, uno
diría que la probabilidad de que aparezca “vieron” es mayor que la probabilidad de que aparezca
“vio”.
El problema es que la cantidad de palabras entre “los caballos” y “vieron” puede ser muy variable.
Por ejemplo: Los caballos que estaban corriendo por la playa desierta vieron a la víbora que se
deslizaba. Es difícil decir que es probable que luego de “desierta” aparezca la palabra “vieron”. Por
razones de este tipo suele argumentarse que aprender un lenguaje no es meramente aprender
palabras y la probabilidad de su conexión.
La mayor parte de los procedimientos de aprendizaje que utiliza la tecnología hoy en día son las
llamadas redes neuronales artificiales (RNA), que tienen una inspiración en la neurociencia y
muestran que con suficientes datos ocurre un proceso que los estadísticos llaman “regularización”.
Aunque los datos no tengan explícitamente la conexión entre “incoloras” y “verdes”, estos
procedimientos descubren que verdes e incoloras son ambas palabras que se pueden “apilar” luego
de un sustantivo, y por lo tanto puede aparecer “incoloras” y “verdes” juntas, pero no “Los caballo
vió”.
De todas maneras, las investigaciones sobre cómo aprenden su lengua los niños se mueven entre la
determinación del conocimiento innato y de la posible riqueza de los datos empíricos disponibles
para los niños. Podemos enunciar brevemente una serie de principios que son más o menos
aceptados por quienes investigan la adquisición del lenguaje:
El aprendizaje sináptico basado en señales "locales" permite que colectivos de neuronas aprendan a
asociar entradas con salidas.
Es posible demostrar que un bebé a pocas horas de haber nacido, y probablemente al nacer, es
capaz de discriminar todos los fonemas de todas las lenguas del mundo. A nosotros nos cuesta. ¿Por
qué nos cuesta? Esto es muy interesante. El aprendizaje de la lengua nativa implica robustecer la
capacidad de detectar los fonemas de las propias lenguas y eso ocurre en detrimento de los fonemas
de otras lenguas. El bebé que a los 6 meses lograba distinguir cualquier fonema, a los 12 meses ya
tiene una percepción categórica mucho más desarrollada para los fonemas de su lengua.
Es como si el sistema dedicara más recursos para representar los fonemas de la lengua y no tantos
para los fonemas de otras lenguas. Esto que parece específico del aprendizaje del lenguaje podría
ser también un mecanismo general; por ejemplo, los humanos tenemos una mayor capacidad para
distinguir caras que poseen rasgos con los que estamos más familiarizados que caras con rasgos a los
que tuvimos menos exposición.
¿Cómo aprende el bebé a percibir mejor y categóricamente los fonemas de su lengua? Escuchando
el lenguaje hablado. Pero un hallazgo empírico muestra que los niños no aprenden de cualquier
fuente. La investigadora Patricia Kuhl y colaboradores mostraron que un niño estadounidense que es
cuidado por una persona china es capaz de mantener la discriminación de los fonemas chinos, pero
que lo mismo no ocurre para una exposición comparable a la televisión en chino. El aprendizaje
fonético es social. Esto no implica que hay que hablarle directamente al niño, alcanza con que el niño
esté inmerso en actividades sociales. En cualquier caso, parece ser necesario que haya una
interacción social. Es más, hay evidencia de que cuando el habla de quienes cuidan al bebé es de tipo
maternal o paternal, la adquisición del lenguaje se acelera.
La evidencia entonces sugiere que los niños tienen desde muy tempranamente un cableado
neuronal que les permite reconocer el habla entre todos los sonidos a los que están expuestos,
descomponerla en sus propiedades acústicas e identificar los rasgos espectrales que les permiten
distinguir un fonema de otro. La evidencia obtenida a partir del uso de técnicas de neuroimagen
apoya la idea de que existe un proceso de maduración neuronal que muy tempranamente “instala”
las redes neuronales que permiten estas habilidades y más en general la capacidad de procesar los
sonidos lingüísticos de una forma particular. La evidencia es vasta y no la revisaremos en detalle. Un
aspecto interesante es que, si bien el cerebro de los niños pequeños funciona más despacio que el
de los adultos, al procesar los sonidos del habla se activan incluso áreas frontales, sugiriendo que
buena parte del cableado necesario está presente, pero es inmaduro.
¿Cómo aprendemos dónde empiezan y dónde terminan las palabras y otros segmentos como
sílabas, fonemas, frases y oraciones? Además de la continuidad, hay que saber que los fonemas del
habla no son sonidos únicos, ya que los humanos cuando hablan co-articulan (por ejemplo, no es lo
mismo el sonido de la /p/ en /pe/ que en /pa/ porque se anticipa la vocal que se va a producir). De
un mismo fonema hay varios alófonos.
Hay dos fuentes principales de información para el bebé. Una son los aspectos suprafonémicos, la
estructura silábica y la prosodia o más en general las pistas del ritmo en el sonido del habla, que
permiten además a los niños tener información del tipo de lenguaje, incluso de su sintaxis, que se
habla en su comunidad. El otro es la estadística.
En nuestra cultura, las mujeres embarazadas y su entorno social le hablan al bebé a través de la
barriga de la madre. Buena parte de ese sonido, incluso el producido por la madre y que se
transmite internamente, es filtrado por los tejidos y por el líquido amniótico y no llega a ser
percibido. Pero las propiedades más lentas del sonido que tienen que ver con la entonación, la
prosodia y el ritmo sí son perceptibles. En efecto, las lenguas del mundo difieren en cómo es el
contorno sonoro de cada palabra y esa información puede servir para determinar dónde terminan y
dónde empiezan algunas palabras.
La otra forma de segmentar palabras es utilizando la estadística. Un infante que ya conoce los
fonemas de su lengua y es capaz de percibir sílabas, puede utilizar esa información para saber dónde
empieza y dónde termina una palabra.
Este resultado fue impactante en tanto mostró que los niños muy chicos eran capaces de extraer
información probabilística de una secuencia. Incluso algunos especularon que esa era una habilidad
general suficiente para aprender el lenguaje, sin necesidad de requerir una “gramática universal”.
Como veremos, esta habilidad parece incluso ser más profunda