Métodos y Técnicas de Investigación Cualitativa
Métodos y Técnicas de Investigación Cualitativa
Foco de la investigación: las significaciones sociales en las cuales se concretan las relaciones sociales.
Siempre estamos implicados en el campo de investigación y sus sujetos. Lo que para el positivismo
era el “objeto” de la investigación se concibe como sujeto. Es construir un puente entre las
tradiciones de sujetos investigadores y sujetos investigados (sujeto de derecho, no como individuo)
Dimensión metodológica
Relaciones de saber-poder
Deshumanización del objeto de estudio
Compromiso político y alcance crítico
Variedades de perspectiva.
Notas de campo
Transcripción de entrevistas
Transcripción de grabaciones de cualquier interacción
Documentos
Cuadros, etc.
Los datos cualitativos se derivan de un nuevo enfoque paradigmático y positivista. Se usan palabras
como datos.
Los tipos de datos que se puedan reunir en diferentes ambientes de campo también afectan las
posibilidades de su análisis. Para conseguir ciertos datos se usan ciertas estrategias analíticas y la
recogida de datos y las estrategias de análisis son inseparables. El proceso de análisis debe
considerarse una actividad reflexiva que influya en toda recolección de los datos. Debe verse como
parte del diseño de investigación.
la descripción se deriva de la pre suposición de que los datos deben hablar por sí mismos
la explicación analítica de los datos debe mantenerse cercana a estos como se dan cuando se los va
grabando originalmente. Wolcott propone preguntarse ¿Qué está sucediendo? no existe descripción
pura. El análisis en este contexto es el proceso por medio del cual el investigador expande y extiende
los datos más allá de la narración descriptiva. El énfasis se pone en la búsqueda de temas y patrones
búsqueda en los datos. El análisis exige un procedimiento sistemático. Lo que Wolcott describe aquí
parece básicamente el trabajo de manejo de los datos.
Tesch (1990) (más acertada): el análisis cualitativo es un proceso cíclico y una actividad reflexiva; el
proceso analítico debe ser amplio y sistemático, pero no rígido; los datos se fragmentan, pero se
mantienen una conexión total; los datos se organizan según un sistema derivado de ellos mismos.
Como un todo el análisis es una actividad inductiva guiada por los datos (los datos condicionan el
análisis). Flexible no quiere decir que deba carecer de estructura o deba hacerse de forma
descuidada. En la crisis de los datos cualitativos exige conocimientos metodológicos y competencia
intelectual
Podemos usar estrategias analíticas diferentes para explorar facetas distintas de nuestros datos,
explorar diversas clases de orden en ellos y construir distintas versiones del mundo social. Mientras
más examinamos nuestros datos desde puntos de vista diferentes, más podemos revelar (construir)
acerca de su complejidad.
Producimos versiones del mundo social por medio de la recolección de nuestros datos y nuestros
procesos de análisis.
Descripción densa: se suele usar para caracterizar el objetivo de la investigación cualitativa de tipo
etnográfico. Reconoce el valor de las múltiples estrategias analíticas. La descripción densa es aquella
descripción que apunta interpretaciones que, son interpretaciones de interpretaciones, volviéndose
en cierto modo complejas por lo tanto densas.
Los datos recogidos por entrevista no nos dan información de lo que hacen las personas en su
ambiente natural. Los datos le ponen límites a como los usan para ilustrar las estrategias analíticas.
Ningún dato implica un tipo específico de análisis, un dato puede tener varios tipos de análisis.
Metodología cualitativa
La metodología cualitativa es un modo de abordar la producción de conocimiento que se caracteriza
por el interés en comprender la forma en que el mundo es interpretado, comprendido, vivido y
producido. Los métodos cualitativos estudian al ser humano en términos de subjetividades,
experiencias, significados, universos simbólicos, contextos sociales y culturales, etc. Contratan una
importancia del sujeto en sus aspectos éticos y cognoscitivos; atención en el significado y su
contexto; importancia de la subjetividad y capacidades del investigador.
La perspectiva ética se refiere a las «afirmaciones generalizadas sobre los datos» formuladas por el
investigador en función de un conocimiento transcultural, mientras que la émica se refiere a los
modelos y patrones que aparecen en una cultura concreta y particular.
1. Lo ético es externo (ajeno) por cuanto el investigador las formula colocado fuera de las
culturas y comparando unas con otras, al paso que lo émico es interno, doméstico, por
cuanto el investigador descubre desde dentro lo específico de una cultura concreta
2. Lo émico es entendido como un todo y no como un elemento independiente ni aislado de la
cultura concreta en la que sucede.
3. Aun siendo real, la dicotomía no es absoluta ni completa, sino parcial y que se complementa
mutuamente en su capacidad de descubrir un conocimiento total.
Los métodos cualitativos son los que enfatizan conocer la realidad desde una perspectiva de insider,
de captar el significado particular que a cada hecho atribuye su propio protagonista, y de contemplar
estos elementos como piezas de un conjunto sistemático.
Se identifica como cualitativo a todo modo de recoger información que, use variables discretas,
formule cuestiones abiertas poco estructuradas y trabaje con hipótesis poco elaboradas
operacionalmente. En no pocos casos también se concibe a los métodos cualitativos como un
recurso de primer nivel de acercamiento a la realidad para, en un segundo nivel, llevar a cabo una
verdadera investigación con rigor y profundidad metodológicas
máximas de investigación:
- Introducción analítica: El trabajo cualitativo comienza con la observación detallada y
próxima a los hechos. Las generalizaciones serán elaboradas sólo tentativamente a partir de
los datos recogidos y en función de su capacidad específica para interpretarlos
- Proximidad:
- Comportamiento ordinario
- La estructura como requerimiento ritual: La investigación tiene que descubrir la estructura,
no imponerla, reconociendo los significados y los contextos en los que sus actos resultan
situacionalmente relevantes
- Focos descriptivos: Los núcleos de interés son los fenómenos recurrentes en un tiempo y
espacios concretos
los investigadores cualitativos tienden a considerar los fenómenos sociales como particulares y
ambiguos, más bien que como replicables y claramente definidos»
Se buscan más los significados atribuidos por los actores particulares en situaciones concretas a los
hechos más que la realidad de estos mismos hechos. Se interesa más por las justificaciones que las
personas hacen sobre sus actos que en los actos en sí.
El análisis cualitativo opera en dos dimensiones y de forma circular. No sólo se observan y graban los
datos, sino que se entabla un diálogo permanente entre el observador y lo observado.
Olabuénaga: el gran debate entre lo cuantitativo y cualitativo nos remonta a hablar de dos
paradigmas científicos: el positivismo y la hermenéutica.
paradigmas o marcos epistemológicos que pueden utilizarse en el análisis cualitativo. Estos son el
Positivismo, el Postpositivismo, la Teoría Crítica y el Constructivismo.
El diseño cualitativo
Proceso que se desenvuelve en cinco fases de trabajo:
Definición del problema
Ninguna investigación cualitativa puede iniciarse sin una definición más o menos concreta del
problema.
La definición del significado se cierra cuando se especifica el tiempo, el espacio y el grupo, es decir,
la situación objeto de estudio. La definición del problema se lleva a cabo concentrando al máximo el
«contexto» en el que se desarrolla un comportamiento. La definición es situacional
La definición del problema es siempre provisional, porque la tarea central del análisis cualitativo es
averiguar si la definición está bien definida, si la comprensión del fenómeno no está viciada ella
misma.
Definir el problema, finalmente, es entrar en contacto con él, no delimitar sus fronteras. Definir, por
situarse, orientarse, sumergirse, acercarse, contactar con el núcleo, el foco, el centro del mismo.
Definir el problema de la investigación equivale a seleccionar una dirección concreta o seleccionar
un evento, una situación, un hecho, un comportamiento y delimitar el tiempo, el espacio, las
personas, el contexto donde uno se decide a investigar
El diseño
Tras la definición del problema es preciso elaborar un diseño de trabajo. Un diseño que es
solamente provisional y sometido conscientemente a probables cambios. Una de las características
más fundamentales de este diseño es precisamente su flexibilidad. El diseño supone una toma de
decisiones que deberán ser alteradas a lo largo de la investigación. Esta toma provisional de
decisiones debe ir guiada por los conocimientos que la experiencia anterior, la bibliografía
consultada, el saber y el sentido común recomiendan con más insistencia.
a) El esquema teórico:
El diseño cualitativo es de centrar el interés en la situación misma, en la persuasión de que cada
situación es única e irrepetible y de que el conjunto de condicionamientos, el contexto, es el que
explica, no el que causa, el sentido social. No se parte de una teoría, ni se cuenta con hipótesis
relacionales previas, pero sí se puede, y se debe, iniciar con pistas o claves de interpretación que
guiarán los primeros pasos de la recogida de datos, un conocimiento teórico de situaciones o
experiencias similares, se cuente con explicaciones teóricas y suposiciones tentativas que sirvan de
orientación.
Para iniciar un trabajo cualitativo es necesario contar con un núcleo temático, una situación
específica, un fenómeno que gira en torno a un foco de interés. La estrategia de una investigación
cualitativa va orientada a descubrir, captar y comprender una teoría, una explicación, un significado,
b) Diseño muestral
Los análisis cualitativos, por lo general, estudian un individuo o una situación, unos pocos individuos
o unas reducidas situaciones. Mientras que el estudio cuantitativo pretende generalizar algún
aspecto, el cualitativo pretende profundizar en ese mismo aspecto. La tarea por seleccionar
muestras representativas pasa, por consiguiente, a ocupar un segundo lugar en la metodología
cualitativa.
Muestre probabilístico: todas las unidades, casos o elementos de la población tienen al inicio
la misma posibilidad de ser escogidos para conformar la muestra y se obtienen definiendo
las características de la población y el tamaño adecuado de la muestra, y por medio de una
selección aleatoria de las unidades de muestreo, lo que permite establecer al investigador,
a) el grado de representatividad con la que una muestra reproduce el universo del que se ha
extraído, b) el margen de error con el que los datos de aquella se pueden extrapolar a este y
c) el nivel de confianza con el que se puede efectuar esta operación. Nada de esto es posible
en otros tipos de muestro
Muestreo intencional: Es aquel en el que los sujetos de la muestra no son elegidos siguiendo
las leyes del azar, sino de alguna forma intencional. En él no hay modo de estimar la
probabilidad que cada elemento tiene de ser incluido en la muestra ni la seguridad de que
cada elemento tenga alguna oportunidad de ser incluido.
El análisis cualitativo prefiere codificar con categorías más que con números. Por eso conviene no
olvidar los tipos principales de categorías existentes. Las categorías pueden ser de tres clases
principales.
Comunes: Son las utilizadas en la jerga de la convivencia común por la generalidad de las
personas.
Especiales: Son las utilizadas como jerga propia de los determinados grupos sociales. Los
médicos utilizan las suyas, lo mismo que los ingenieros, los economistas, los agricultores,
etc.
Teóricas: Son las que brotan del análisis sistemático de los datos de forma que responden a
la vez que ayudan a elaborar marcos teóricos.
Un auténtico proceso de investigación debe recurrir a los tres tipos de codificación, pero atribuirá
más importancia a uno u otro en función del tema y de la fase de análisis en la que se encuentre.
A. El hecho de que no todo informante es igualmente testigo del significado de una situación,
capaz de transmitirlo y veraz en su información
B. El hecho de que todo observador, por su misma condición de observador, altera la situación
y obliga a reacciones peligrosas en los informantes potenciales
C. El hecho de que el «error objetivo» de un informante puede coincidir con una «verdad
subjetiva» en el mismo, y que esta «verdad» tenga un sentido diferente que la otra.
D. El hecho de que todo investigador está contaminado de prejuicios que mediatizan (cuando
no distorsionan) su visión, y que estos prejuicios pueden operar de forma diferente en una u
otra situación.
E. El hecho de que la capacidad de observación del investigador, aun siendo correcta, es
limitada y debe ser completada y contrastada con otras observaciones.
Ante esto, pueden utilizarse una serie de tests parciales de garantía de calidad, tales como la
inmediatez de la información, situación especial del informante, situación social del informante,
error y sesgo en provecho propio, errores previos manifiestos del informante, consistencia interna
del reportaje y consistencia externa.
e) Comprobación:
El diseño previo, en definitiva, comprende que, antes de iniciar la recogida de datos:
1. Se cuente con que se ha localizado, al menos tentativamente, el núcleo neurálgico
(momento o lugar decisivo) y central del fenómeno que se quiere estudiar.
2. Se disponga de un conocimiento teórico de situaciones o experiencias similares, se cuente
con explicaciones teóricas y suposiciones tentativas que sirvan de orientación.
3. Se haya formulado una selección condicionada de focos temáticos, informantes y
situaciones por su valor estratégico para conferir información.
4. Se hayan adoptado medidas de precaución para garantizar la calidad de la información
recogida.
En este diseño se incluye el esquema teórico que se piensa seguir, el tipo de muestra que se piensa
seleccionar, el sistema de códigos que se piensa utilizar, el control de calidad que se piensa imponer
y la comprobación previa antes de lanzarse a la aventura real de la investigación propiamente dicha.
Recogida de datos
Esto da lugar a seis técnicas principales de recogida de datos, en función de que, tanto en la
observación como en la entrevista o en la lectura, aquella se efectúe de manera directa o soterrada
(esconder).
Análisis de datos
Los métodos cualitativos analizan los datos mediante narraciones, viñetas y relatos, cuyo ideal es la
denominada «descripción densa», o sea, la interpretación de las interpretaciones de los sujetos que
toman parte en una acción social.
La observación, la entrevista y la lectura son instrumentos para poder llevar a cabo la interpretación
de las interpretaciones, o la explicación de las explicaciones
La validez
la validez así será reconfigurada concretándose en las siguientes dimensiones:
Las técnicas cuantitativas suelen ser sometidas a cuatro tipos clásicos de validez: ostensiva,
predictiva, de contenido y de construcción del conjunto
Se pretende, sobre todo, generar interpretaciones conceptuales de hechos que ya están a mano, no
proyectar resultados de posibles manipulaciones de estos datos. El trabajo cualitativo consiste en
inscribir y especificar, es decir, establecer el significado que determinados actos sociales tienen para
sus actores, y enunciar lo que este hallazgo muestra en su sociedad y, en general, de toda sociedad.
Los investigadores cualitativos entonces, más que investigar relaciones causa-efecto, se orientan a
“la calidad y textura de la experiencia”
Gadamer (1975), señala que la interpretación debe ser entendida como un encuentro entre
tradiciones, entendida como ‘estructuras de prejuicios’. Así, el entendimiento de un texto requiere
de la construcción de un puente entre la tradición a la que corresponde el texto (u objeto de
interpretación) y la nuestra. La tarea hermenéutica es comprender el texto; y comprender es
interpretar. El intérprete pone sus ideas como opinión, es poner las propias verdades como simples
opiniones lo que permite que surja una verdad común. No se trata, pues, de acceder a la verdad del
objeto sino más bien entrar en una disposición de diálogo y crear en dicho diálogo una verdad,
verdad necesariamente histórica y perecedera
La propuesta de verdad que propone Gadamer (1975) consiste en una verdad participativa que surge
del diálogo. Lo anterior no implica un rechazo a la universalidad
La pregunta se transforma en el elemento central de la caja de herramientas del metodólogo
cualitativo, la pregunta que pone en suspenso las certezas del investigador, para ponerse en
disposición de dejarse enseñar por el otro, abriéndose al diálogo, del cual emergerá una verdad
participativa contextualizada, y, por ello, universal
la investigación dialógica debe ser considerada una participación activa por parte de quienes llevan a
cabo esta actividad. La investigación debe ser un encuentro entre sujetos.
La comprensión, tal como la propone Bajtín, no se orienta a la formación de una representación más
o menos exacta de la vivencia de la otra persona en la investigación. “En el acto de la comprensión
se lleva a cabo una lucha, cuyo resultado es un cambio y un enriquecimiento mutuo” (Bajtín)
El campo como un lugar donde las personas pueden ser vistas en su “hábitat natural.” Cuando el
investigador está en este lugar y está colectando datos, está en el campo.
Kart Lewin: utilizó la expresión para referirse a un modo de análisis de situaciones, donde se buscan
comprender las diferentes fuerzas actuando en su entorno y en un contexto más amplio. El campo,
en esta noción, es una trama de efectos, en el argumento que “lo que es real es lo que tiene
efectos.”
Avanza por sugerir que el campo, como un tema, está compuesto de diferentes prácticas y
relaciones, pero permanece atado a la idea de la posibilidad de una descripción independiente.
cuando Lewin se metió con los hábitos alimenticios también, simultáneamente, se hizo parte del
campo de los hábitos alimenticios. Formar parte del campo-tema incluye la disposición de hablar
sobre hábitos alimenticios, así como argüir (explicar/exponer) que, desde el punto de vista de la
Psicología Social, la idea de “hábitos alimenticios” es socialmente pertinente
La investigación cualitativa reivindica una relación de proximidad entre los distintos actores del
proceso que se investiga, lo cual supone una actitud y un rol diferentes por parte del investigador
Aun cuando se reconoce la dificultad de definir y caracterizar este tipo de tendencias, debido a la
heterogeneidad de posturas que la integran, todas ellas comparten:
1. La IC favorece el estudio de los procesos en el ambiente natural, en tanto se sostiene que los
procesos son inseparables de su contexto (historias personales, géneros, razas, etc)
2. Dichos procesos son interpretados en términos de los significados que la gente elabora
sobre ellos. En consecuencia, interesa acceder a la información proveniente del
conocimiento del sentido común de los informantes sin partir de categorías previamente
definidas, es decir, es inductiva
3. Se admite la imposibilidad de acceder directamente a la experiencia vivida por parte de los
sujetos de investigación, de allí que reconoce la importancia del lenguaje,
4. La interpretación de los fenómenos estudiados es multivocal y dialógica ya que se erige
sobre las construcciones de los diferentes actores. Niega así el carácter privilegiado de
cualquier discurso, el punto de vista del investigador no prevalece sobre el del informante
5. La investigación es entendida entonces como un proceso relacional
6. Es reflexiva porque permite analizar la influencia del proceso en sí mismo y en los demás
7. Es también subjetiva, por cuanto reconoce el sesgo particular de la propia historia del
investigador
8. El conocimiento se fundamenta entonces en la experiencia compartida y dialogada.
9. Visto de este modo la investigación conlleva en si un aprendizaje mutuo que beneficia a los
distintos actores y facilita el trabajo conjunto orientado a promover el cambio social y la
emancipación, de grupos minoritarios
Para MORENO la única forma de acceder hermenéuticamente a lo que llama "episteme popular"
(MORENO, 1993) es insertarse e implicarse dentro del mundo de vida de los sectores populares, lo
cual a su juicio sólo es factible a través de la estrategia que denominó: "investigación convivida".
Al respecto RICHARDSON (1995) sugiere reportar a través de narraciones en primera persona. Que
incluyan diferentes formas de posicionamiento en el dialogo. Que incluyan la descripción del
contexto de las citas. Pensar en la co-autoría con los actores de la investigación
El método del caso es apropiado cuando se quiere estudiar un fenómeno (por ejemplo, la Revolución
Francesa), un objeto (un hospital, un barrio) o una relación causal (la relación entre flexibilidad y
control labora) iniciando la investigación con las preguntas “¿cómo?” y/o ¿por qué? En otras
ocasiones se suele prescindir de preguntas iniciales ya que la justificación de la investigación la da la
rareza del caso. En la mayor parte de las veces, la proximidad de la persona que investiga al objeto
de estudio permite responder satisfactoriamente a las preguntas iniciales.
Construir el caso
Los casos de un estudio de casos son construidos a partir de un determinado y siempre subjetivo y
parcial, recorte empírico (seleccionar una localidad, lugar, persona, etc.) y conceptual de la realidad
social, que conforma un tema y/o problema de investigación. Pero situar la investigación en un
escenario particular NO hace de este un caso.
Un caso se constituye como tal por su relevancia para el tema en que se ubica el problema de
investigación
La relevancia de un caso depende de una teoría previa que se quiera comprobar, de su naturaleza
única o rara, de la excepcionalidad de su impacto en la sociedad, o de cualquier otro motivo que
justifique el mejor conocimiento del caso en cuestión. Resaltar la importancia del caso y el contexto
en que el caso es relevante es una tarea de primer orden en toda investigación que escoge este
método.
La naturaleza del caso también se construye en un proceso que puede ser previo a la investigación,
aunque acostumbra a ser posterior a la misma. Este proceso suele tener dos pasos. En primer lugar,
se delimitan sus fronteras. Una vez delimitadas sus fronteras conviene indiciar de qué es el caso o
qué uso se le va a dar.
Tipos de casos
Existen diferentes tipos de caso; o mejor, formas diversas de enfocar y presentar el caso que se
analiza. Las categorías clasificatorias no son excluyentes.
Según el objeto de estudio el caso puede ser un objeto o un proceso con fronteras más o menos
claras, ya sea histórico o contemporáneo. Se podría estudiar una escuela, hospital, organización
religiosa, tribu urbana. Todos estos casos son ejemplos de objetos de estudio con fronteras más o
menos definidas, aunque es el investigador/a quien fija estas fronteras en último término.
Según el alcance del caso podemos estar ante un caso específico o ante uno genérico.
El caso específico suele ser un tipo de caso que es relevante ya sea para la comunidad
científica general o para una subcomunidad de un país o área académica. Se le suele
denominar también caso excepcional o intrínseco. Se analiza cómo caso único o
extraordinario sin otro objetivo que el de dar cuenta del caso para conocerlo mejor.
El caso genérico suele denominarse también ejemplar o instrumental. El estudio en
profundidad del caso permite conocer mejor la población de fenómenos de casos similares.
Según la naturaleza o esencia del caso nos podemos encontrar con varios tipos.
Según el tipo de acontecimiento, objeto o fenómeno que se analice en el caso nos podemos
encontrar con casos históricos, contemporáneos o con una combinación de ambos.
Los casos históricos hacen referencia a objetos de estudio que tuvieron lugar en el pasado y
que interesa recuperar
Los casos contemporáneos se centran en el análisis de fenómenos que tienen lugar en el
momento en que se desarrolla la investigación. La oportunidad de intervenir en esos
acontecimientos es mayor, por lo que también lo es la posibilidad de introducir sesgos en la
investigación.
tipo mixto que recurre a acontecimientos pasados para explicar un suceso presente
Según el uso del caso estudiado podemos tener casos exploratorios o analíticos.
El caso exploratorio y el analítico pueden ser el mismo, pero utilizando en fases diferentes de la
investigación.
Según Stake, el caso es uno entre muchos. En cualquier estudio dado, nos concentramos en ese uno.
mientras estemos concentrados en él estamos realizando estudio de casos.
Se suele decir que no todo constituye un caso. Un niño puede serlo. Un profesor también. Pero su
forma de enseñar carece de la especificidad y de la acotación necesarias. El caso es algo específico,
algo complejo, en funcionamiento.
El caso es un sistema integrado. No es necesario que las partes funcionen bien. Por eso, las personas
y los programas constituyen casos evidentes, pero los sucesos y los procesos encajan peor en la
definición
En algunas situaciones, a la hora de escoger un caso, es frecuente que no sea una posible elección
alguna. A veces nos viene dado como objeto de estudio. Por ejemplo, cuando un profesor decide
estudiar a un alumno en dificultades. El caso viene dado. No nos interesa porque con su estudio
aprendamos sobre otros casos o sobre algún problema en general, sino porque necesitamos
aprender sobre ese caso particular. Tenemos un interés intrínseco en el caso, lo que llamamos
estudio intrínseco de casos.
En otras situaciones, nos encontramos con una cuestión que se debe investigar, una necesidad de
comprensión general, y consideraremos que podemos entender la cuestión mediante el estudio de
un caso particular. Llamamos a esta investigación estudio instrumental de casos.
Es cuando tenemos un problema de investigación y decidimos que la forma más adecuada para darle
respuesta a las preguntas de investigación es hacerlo a través de un estudio de casos. Tenemos el
problema de investigación y de allí vamos a buscar los casos que sean más relevantes
los métodos que vamos a emplear serán diferentes, y dependerán de que el interés sea intrínseco o
instrumental.
Selección de casos
Puede ser útil intentar seleccionar casos que sean típicos o representativos de otros casos, pero no
es probable que la muestra de solo uno o unos pocos casos sea una buena representación de otros.
La investigación con estudio de casos no es una investigación de muestras. El objetivo primordial del
estudio de un caso no es la comprensión de otros, sino la comprensión del mismo.
El primer criterio debe ser la máxima rentabilidad de aquello que aprendamos. Una vez establecidos
los objetivos ¿qué casos pueden llevarnos a la comprensión, a los aciertos, quizá incluso a la
modificación de las generalizaciones? Si es posible debemos escoger cosas que sean fáciles de
abordar y donde nuestras indagaciones sean bien acogidas. Naturalmente, hay que considerar con
atención la unicidad y los contextos de las selecciones alternativas, pues pueden ayudar o limitar lo
que aprendamos.
Pero no todos los casos se desarrollan correctamente. Es importante hacer alguna valoración del
progreso en los primeros momentos, para ver si conviene abandonar el caso y elegir otros.
Formulación de generalizaciones
Parece que el estudio de casos es una base pobre para poder generalizar. Solo se estudia un caso o
unos pocos, pero se estudian en profundidad. Una y otra vez surgirán determinadas actividades, o
problemas o respuestas, y por eso se formularán determinadas generalizaciones para el caso. Quizá
el caso sea un niño, con la incapacidad de permitir que otros tomen la iniciativa en el trabajo en
grupo. Esto ya es, en sí mismo, una generalización. Después de una observación más atenta, se
revela que la interferencia pocas veces se produce con niños mayores o más dominantes. Cada vez la
generalización se va perfeccionando más, sin llegar a ser una generalización nueva, sino una
modificada. Esto es habitual en la investigación. Muy pocas veces se llega a una comprensión
enteramente nueva, sino a una más precisa.
No es probable que un ejemplo positivo establezca ni modifique una generalización, pero puede
incrementar la confianza de los lectores en su generalización (o en la del investigador).
Énfasis en la interpretación
La interpretación es una parte fundamental de cualquier investigación. Los investigadores sacan sus
conclusiones a partir de las observaciones y de otros datos. Erickson las llamó asertos, una forma de
generalización. Sabiendo que existen otras interpretaciones además de la de los investigadores, el
buen investigador presenta una o más de esas otras.
Si tenemos en cuenta que los pioneros del trabajo de campo etnográfico incluían en sus
metodologías técnicas de diversa procedencia. De allí que podamos concebir a la etnografía como un
método multitécnico, y no sólo cualitativo
La pertinencia del método dependerá de los objetivos cognoscitivos propuestos, por lo que la
utilización de uno u otro, o de ambos métodos combinados, será considerada de acuerdo con dichos
objetivos, así como con las posibilidades técnicas y metodológicas de cada investigador.
El diario de Malinowski inicia una conciencia reflexiva sobre la necesidad de un tipo de escritura más
honesta y plural, que ilustre sobre las complejidades y contradicciones del etnógrafo en el campo.
El método etnográfico dialógico termina siendo un modo de escritura, más carece de una
reflexión explícita en torno a la situación de recolección de datos
Siguiendo a Robert Aunger (1995), podríamos decir que el estilo etnográfico dialógico delega
una gran cantidad de material a la interpretación de un lector muchas veces poco preparado
para tal tarea. Esto puede llevar a incomprensiones
Dado que en los estudios cualitativos el foco no es puesto en las relaciones explicativas (causa
efecto), sino en las relaciones de significación (las relaciones entre una práctica y el sentido
adjudicado por los actores a la misma), la “contaminación” de las conjeturas realizadas por el
investigador no será la misma
Para que el investigador pueda describir la vida social que estudia incorporando la perspectiva de sus
miembros, es necesario someter a continuo análisis las tres reflexividades que están
permanentemente en juego en el trabajo de campo, la reflexividad del investigador en tanto que
miembro de una sociedad o cultura; la reflexividad del investigador en tanto que investigador, con
su perspectiva teórica, sus interlocutores académicos; y las reflexividades de la población en estudio.
Es tarea del investigador aprehender las formas en que los sujetos de estudio producen e
interpretan su realidad para aprehender sus métodos de investigación. Pero como la única forma de
conocer o interpretar es participar en situaciones de interacción, el investigador debe sumarse a
dichas situaciones a condición de no creer que su presencia es totalmente exterior. La presencia del
investigador constituye las situaciones de interacción, como el lenguaje constituye la realidad. El
investigador se convierte, entonces, en el principal instrumento de investigación y producción de
conocimientos
¿Para qué el campo? Porque es aquí donde modelos teóricos, políticos, culturales y sociales se
confrontan inmediatamente con los de los actores, sólo "estando ahí" es posible realizar el tránsito
de la reflexividad del investigador miembro de otra sociedad, a la reflexividad de los pobladores.
Proximidad y distancia
Familiaridad y extrañamiento
Observación y participación
Donde se ubica el etnógrafo en la narrativa
Investigación etnográfica
La etnografía es un método de investigación que estudia la cultura de los diversos grupos humanos.
Este método de investigación tiene como objetivo observar y registrar las prácticas culturales y los
comportamientos sociales, es decir, su identidad y sus estilos de vida.
Según Kottak, las culturas son tradiciones y costumbres, transmitidas mediante aprendizaje, que
forman y guían las creencias y el comportamiento de las personas expuestas a ellas. Una cultura
produce un grado de consistencia en el comportamiento y el pensamiento entre las personas que
viven en una sociedad particular.
Según Ricardo Falomir, el método etnográfico se trata de un método holístico —o sea, que tiene en
cuenta el contexto en su complejidad, sin simplificaciones artificiales—, que utiliza la observación
participante
Entendemos por campo al recorte de lo real que es construido en la relación entre investigador e
interlocutores. Es el ámbito físico, donde se encuentran los actores y las interacciones
1. Entrada en el campo.
2. Familiarización con el campo.
3. Negociaciones para la participación.
4. Rituales de iniciación.
5. Definición de espacios, tiempos, grupos y grados de participación.
6. Construcción de guías de campo.
7. Organización y revisión de materiales.
8. Segunda entrada al campo.
9. Permanencia.
10. Cierre de la observación participante.
11. Análisis total de los materiales.
Observación participante.
Entrevistas en profundidad.
Entrevistas estructuradas.
Técnicas biográficas.
Análisis de documentos
Observación participante
La observación de investigación cualitativa, que es una herramienta de recogida de datos que busca
aportar a describir aspectos de la vida social, comprender procesos, identificar actores, relaciones.
Busca una reconstrucción de los significados, desde la perspectiva de actores. Incluye una reflexión
sobre la implicación del sujeto investigador, la posición desde la que realiza la observación.
Entonces, la observación consiste en utilizar nuestros sentidos y conocimiento previo para recoger
información sobre aquello que hemos definido como objeto de observación; el fenómeno, el
ambiente, sus actores, las relaciones sociales..., en registrarla y luego analizarla.
Sujetos (¿Quiénes?).
Acciones (¿Qué hacen?).
Interrelaciones (¿Con quiénes?).
Contexto (¿En qué situaciones?).
Escenarios, espacios físicos (¿Dónde?).
Tiempos (¿Cuándo?).
Enunciación (¿Qué dicen y qué hacen?).
Según Guber, el trabajo de campo etnográfico En rigor, su ambigüedad es, más que un déficit, su
cualidad distintiva.
La aplicación de esta técnica supone que la presencia ante los hechos de la vida cotidiana de la
población garantiza la confiabilidad de los datos recogidos. La experiencia y la testificación son
entonces la fuente de conocimiento del etnógrafo.
Según los enfoques positivistas, al investigador se le presenta una disyuntiva entre observar y
participar; y si pretende hacer las dos cosas simultáneamente, cuanto más participa menos registra,
y cuanto más registra menos participa.
Desde esta postura, el investigador debe observar y adoptar el rol de observador, y solo en última
instancia comportarse como un observador-participante (participación como un mal necesario)
Desde el naturalismo, los fenómenos socioculturales no pueden estudiarse de manera externa pues
cada acto cobra sentido más allá de su apariencia física, en los significados que le atribuyen los
actores. Una cultura se aprende viviéndola.
Es importante aclarar que el trabajo de campo no es una técnica, sino un acto, un momento, una
práctica.
La presencia directa del investigador ante los pobladores difícilmente pueda ser neutral o
prescindente, pues a diferencia de la representación del observador corno "una mosca en la pared",
su observación estará significada por los pobladores, quienes obrarán en consecuencia.
La observación para obtener información significativa requiere algún grado, siquiera mínimo, de
participación; esto es, de desempeñar algún rol (por ejemplo, comprador en un puesto el cual nos
interesa observar) y por lo tanto de incidir en la conducta de los informantes, y recíprocamente en la
del investigador.
Si el investigador no fuera aceptado explicitando sus propósitos, quizás deba optar por
"mimetizarse". Adoptará entonces el rol de participante pleno dando prioridad casi absoluta a la
información que proviene de su inmersión.
Módulo 4: CARTOGRAFIA; INMERSION EN LA EXPERIENCIA
LA CARTOGRAFÍA COMO HERRAMIENTA PARA LA INVESTIGACIÓN-
INTERVENCIÓN EN EL CAMPO DE LA NIÑEZ Y LA ADOLESCENCIA ADRIANA
MOLAS
En el caso de la cartografía como método de investigación-intervención, el mapa final no representa
nada, sino que expresa una realidad que se crea durante su trazado. Lo relevante sería entonces el
proceso de trazado de un mapa más que el mapa en sí. Este proceso de elaboración contingente de
un mapa, se realiza en la inmersión de una experimentación colectiva, localizada y concreta, entre
participantes (cartógrafo y los sujetos) con el objetivo de hacer visibles líneas de fuerza y seguir los
rastros de las líneas de fuga, que se producen en el devenir de nuevas articulaciones y nuevos
posicionamientos de sus actores, respecto de sus fronteras y de los problemas que se plantean
Acompañar procesos, puesta a la experimentación del pensamiento, privilegia las líneas de fuga
flexibles que indican gérmenes potenciales de transformación (movimientos minoritarios)
el rizoma parece una imagen más fructífera para pensar las multiplicidades, ya que no procede por
dicotomías que parten de una unidad fundante, sino que todo puede ser conectado con todo en
cualquier momento.
Así pues, Deleuze y Guattari (2006) ordenan en características generales el rizoma en los siguientes
principios:
son las líneas que se fugan del plano las que nos interesa seguir, ya que son las que cortan y va más
allá de lo previamente determinado por la institución, las normativas, las prácticas estatales.
Calcar un mapa alude a la idea de representar una realidad que se da por verdadera y que surge de
estructuras de pensamiento que producen un eje explicativo central. Por eso se crea el mapa
Pistas orientadoras
Implica concebir que los recorridos del cartógrafo se realizan junto con los sujetos de la intervención
y es en ese recorrido que se produce realidad, o sea, nuevos conocimientos y nuevas formas de
hacer
Como sugieren Kastrup y de Barros “la cartografía, en tanto método, siempre requiere, para
funcionar, de procedimientos concretos encarnados en dispositivos”. Se trata de desarrollar
dispositivos con la capacidad de dar sentidos diversos, que aporten a la creación y con mayor
libertad de acción.
Aludimos a la creación de un ritmo a partir del encuentro con el otro. Supone despojarnos de los
saberes eruditos para abrirnos a la construcción de saberes locales y concretos, en la singularidad de
las situaciones que intentamos abordar
Criterios de validación
Reflexiones Finales
Otro ejercicio (político) que la IAPF nos permite realizar es el de descolonizar conocimientos y
cuerpos, lo cual implica enfrentar jerarquías de poder raciales, territoriales, culturales y de
conocimiento que buscan dominar a otros y otras a través de dispositivos de gobernabilidad.
Budd Hall 1975 Decía qué es un proceso dialéctico ideológico cuya meta es la liberación del potencial
creativo y la movilización de recursos y problemas. Sirve para identificar las necesidades de una
comunidad para concientizar y para acelerar y aumentar el compromiso de la comunidad
Girardi en 1997 dice que se trata de la investigación en la que el objeto es al mismo tiempo sujeto o
protagonista. Es una autoinvestigación. Y ese sujeto puede ser tanto un individuo como un colectivo
Las narrativas son prácticas discursivas que constituyen y atraviesan el mundo. Son una construcción
de significados que tienen efectos y transforman la realidad, sin poder ser aisladas del contexto
socio-histórico en el que son producidas.
Las narrativas generadas no se utilizan como material empírico, es decir, como descripción del
fenómeno, sino como producción situada de una determinada visión del fenómeno. Se utilizarán los
textos como material para elaborar interpretaciones conjuntas, enriqueciendo estas
interpretaciones con la bibliografía consultada.
No serán tratadas como datos de la realidad para someterlos a análisis a la luz de un marco teórico.
Conclusión
La realidad se crea socialmente mediante las interacciones lingüísticas que se dan en cada momento
en contextos específicos, con cada enunciación que hacemos estamos construyendo aquello de lo
que hablamos a partir de un contexto social y unos discursos disponibles en un momento histórico.
El conocimiento que se genera a partir de la actividad de investigación es por tanto un producto
social y contingente y construye una versión del fenómeno estudiado desde la posición de quien
observa. importancia en el lenguaje por lo tanto la metodología análisis de discurso
Es posible otorgarle procedencia un lugar desde el cual es producido este relato, pero no quien lo
produce.
Principios políticos
se considera políticamente deseable dar espacio en los ámbitos académicos a aquellas voces que
usualmente no están, evitando así el efecto de representación por parte de la experta sobre las
problemáticas o necesidades que viven ciertos colectivos. Las producciones narrativas asumen que
el lenguaje es una actividad hecha desde un lugar situado en apelar a la idea de individualidad.
Mientras el acto de dar voz supone la existencia de un sujeto a quien es políticamente deseable
otorgar la palabra la metodología de las PN enfatiza el carácter incompleto y parcial del sujeto
La metodología de las PN niega que la persona que participa en la investigación representa una
posición fuerte desde la cual habla
Así en lugar de representar a otro el equipo investigador tendrá que articularse con estas posiciones.
El objetivo de esta metodología no será por tanto el representar o dar voz al objeto de estudio sino
el de crear unas condiciones de posibilidad para el surgimiento de las narrativas sobre el fenómeno y
así expresar el efecto que el contacto con el objeto de estudio ha tenido para la posición inicial del
equipo investigador.
Producciones narrativas
La perspectiva narrativa apunta que el mundo está atravesado por narrativas y narraciones y a que
no solo nos hacemos comprender a través de historias, sino que nuestras relaciones con las demás
personas y con nosotras mismas también las vivimos de forma narrativa. En vez de reflejar la
realidad a través de las prácticas narrativas, estas median y articulan nuestra realidad social.
A través del conocimiento narrativo (Bruner 2002) construido a partir de las historias de experiencias
vividas y de los significados creados, es posible comprender la ambigüedad y complejidad de las
vidas humanas, así como retar las visiones tradicionales de verdad, realidad y conocimiento. El
conocimiento entendido así apunta a la parcialidad, la localización, la precariedad y la multiplicidad
de voces, perspectivas, realidades y significados.
Desde esta perspectiva, una de las potencialidades del estudio de la narrativización de ciertos
fenómenos sociales radica en la posibilidad de observar la tensión entre narrativas dominantes y
narrativas contra-hegemónicas en las que se ponga en juego la visibilización y la creación de
imaginarios y prácticas liberadoras. De esta forma, la idea de los marcos narrativos permitiría
reconocer la agencia de grupos minoritarios, al servir como mecanismo de creación de narrativas
alternativas, esta perspectiva de investigación un lugar significativo para ser pensado desde el
feminismo
Conocimientos situados
La inspiración feminista reivindica el conocimiento científico como una práctica social atravesada por
relaciones de poder y dominación propias de los contextos sociales e históricos en los que se inserta.
los conocimientos situados de Donna Haraway (1991). Esta propuesta, que apuesta por una mirada
parcial y situada, se va a distanciar tanto de la objetividad y neutralidad del positivismo –mirada
desde ningún lugar– como de la imposibilidad de acción del relativismo –mirada desde cualquier
lugar–.
La finalidad es recoger distintas posiciones sobre el fenómeno de estudio que permitan difractar y
ampliar el conocimiento del mismo. Los conocimientos situados van a apelar a la generación de un
conocimiento crítico que, a partir de conexiones parciales, tenga efectos en la construcción de
mundos menos organizados en torno a ejes de dominación.
Potencialidades y limirretos
Las Producciones Narrativas se encuentran dentro de esas metodologías que pretenden vehicular,
sin que sean transformadas por el proceso de investigación, aquellas voces que usualmente no
tienen cabida en el espacio público.
investigadora(s) y participante(s), permitiendo así un mayor vínculo entre ambas y dotando de una
mayor agencia a las segundas, al poder modificar, suprimir y elegir cómo quieren que sus posiciones
sean presentadas en la narrativa final. Esto minimiza las relaciones de poder entre investigadora y
participantes
Las narrativas se conciben como vehículos para la acción social generando efectos políticos y de
articulación que traspasan la propia investigación
Por último, otra posibilidad que ofrecen las Producciones Narrativas es la apertura de espacios de
producción de conocimiento más allá de la academia
M. Mauss (1930) captar la “personalidad total” a través del relato que un sujeto elabora
sobre su propia vida; captar la dialéctica entre lo singular y lo universal por medio del
estudio concreto de una vida humana
W. Mills (1950), ni la vida de un individuo ni la historia de una sociedad pueden entenderse
sin entender ambas
F. Ferraroti (1983), asigna a la biografía la tarea de obrar como mediación entre la historia
individual y la historia social, suprimiendo la ruptura que divide el campo psicológico del
campo social
Corriente de pensamiento
Autonomía relativa: no mesclar todo (si estudiamos lo psicológico se estudia desde la psicología no
mezclarlo)
Historia e historicidad
Cruzar el análisis de los determinismos que contribuyen a producir al sujeto y la relación del sujeto
con esos determinismos, la construcción de su propia existencia
El relato permite acceder a esta “realidad” en tanto que revela la “Encarnación social” del individuo
las contradicciones sociales se encarnan en destinos individuales
Del individuo es un actor de la historia, a la vez que ha sido producido es también su productor. Es
decir, la capacidad de intervenir sobre su propia historia es la que lo posiciona como sujeto. En un
intento renovado y permanente de influir en su desarrollo
Aprehender la dinámica compleja de los procesos que rigen Las relaciones entre lo mental y lo social
Consecuencias metodológicas
Tiene que buscar métodos que permitan a la vez aprehender el peso de las determinaciones sociales
en las conductas humanas y al mismo tiempo tomar en cuenta la singularidad del trabajo psíquico
que explica por qué estos condicionamientos actúan de manera distinta según los sujetos (Ha
determinados sujetos lo marcan de una forma y a otros de otra (o no los marca))
Se plantea evitar la doble trampa, del concepto sin vida y de la vivencia sin concepto
concepto sin vida: crítica a la sociología de que por enfocarse en lo macro no toma en cuenta
la vida de los sujetos
vivencia sin concepto: crítica a la psicología de quedarse solo con la vivencia misma
«en él tienen cabida todos los enfoques y vías de investigación cuya principal fuente de datos se
extrae de biografías, material personal o fuentes orales (…)»
psicología social: es «aquella disciplina que los que se llaman a sí mismos psicólogos sociales están
interesados en estudiar»
Precisiones terminológicas
Denzin que reserva el término «relato biográfico» (life story) para la «narración biográfica de un
sujeto» o «para una historia de vida tal como la persona que la ha vivido la cuenta» e «historia de
vida» (life history) para «el estudio de caso referido a una persona» y que incluye su «relato
biográfico» así como también «otro tipo de información o documentación adicional»
debería concebirse la transcripción del mismo modo en que algunos autores conciben la traducción:
como una (re)creación de un texto a partir de otro, más que de su traspaso o reflejo en una lengua
diferente
Otro término relevante dentro del modelo es el de «documentos personales»: «cualquier tipo de
registro no motivado o incentivado por el investigador (…) que posea un valor afectivo y/o simbólico
para el sujeto analizado»
Así, una historia de vida será, como mínimo, un trabajo analítico a partir de un relato biográfico —
escrito o verbal— obtenido a pedido de un/a investigador/a y que puede —y suele— incluir
documentos personales como fuentes de información complementarias.
La primera ventaja se inscribe en una más general, tradicionalmente asociada a las metodologías
cualitativas: en tanto los informantes no son constreñidos a responder en unos términos limitados y
predefinidos (como lo harían en una encuesta de ítems cerrados), la información derivada es
consecuentemente más detallada, rica y «libre». Así, una primera razón para hacer una historia de
vida sería poder acceder a un tipo de información que improbablemente podría ser producida
mediante metodologías más estructuradas y que supongan una relación más superficial entre
investigador informante.
La segunda ventaja —«generar hipótesis teóricas»— está directamente vinculada a dos cuestiones
centrales para el método biográfico: su relevancia para la ciencia social y la cuestión de la
representatividad. Dos cuestiones, a su vez, vinculadas entre sí
Si los relatos de vida (y, claro está, las autobiografías), nos interesan porque estas historias
“personales” no son sino el pretexto para describir un universo social desconocido. Al representar
las historias de la vida individual, el método biográfico pretende acceder a la realidad de la vida de
los agregados sociales (estratos, clases, culturas, etc.)
Los investigadores se proponen, en la mayoría de los casos, describir una parcela de la sociedad (o
unos procesos) a través de las historias de vida presentadas. Es decir, el objetivo es indagar en el
caso estudiado en tanto representante de un problema más amplio.
Es evidente que, desde este punto de vista, una historia de vida se vuelve relevante si aborda un
«problema de la estructura social» y no solamente una «inquietud». Así, puede pensarse una
historia de vida como un «pretexto» para investigar «otra cosa»
No resulta relevante hacer la historia de vida de cualquier persona. En una investigación concreta,
debe poder mostrarse en qué sentido la historia de vida que se pretende componer ilustra,
representa o se vincula a un «problema de la estructura social».
—«generar hipótesis teóricas»—, aunque yo preferiría decir que, más que una «ventaja», se trata de
un «requisito»: que la historia de vida pueda ser comprendida desde una teoría o puesta en sus
términos. De ese modo, podrá sacarse la historia de vida del espacio de la anécdota colorida y se la
hará «hablar» a la ciencia social en el idioma que entiende: la teoría.
Para terminar, diré que considero difícil poder justificar una historia de vida que no cumpla este
«requisito».
a un aspecto espinoso del método biográfico: la (intensa) relación del investigador con la persona
investigada y los «sesgos» que ello podría suponer.
La objetividad —y, por tanto, el «implicarse» con el «objeto de estudio»— deviene problema para el
método biográfico. Pero es, justamente, esa relación cercana, de confianza, sostenida y casi íntima la
que permite el tipo de información profunda y detallada a la que me referí antes y que requiere una
buena historia de vida.
Ulrica dice, reduciendo genialmente el antirrepresentacionismo a cinco palabras: «Mi relato será fiel
a la realidad o, en todo caso, a mi recuerdo personal de la realidad, lo cual es lo mismo» Desde este
punto de vista la idea de objetividad (y otras asociadas) pierde su justificación y hasta su relevancia.
Asumimos que nos están diciendo la verdad
El conocimiento no tiene al “otro” como objeto suyo; por el contrario, debería tener como su objeto
la interacción inextricable y absolutamente recíproca entre el observador y el observado.
Bertaux y Bertaux-Wiame, por su parte (1993), se acercan el tema, aunque desde otro ángulo: «Los
relatos de vida (…) no tienen un autor, sino dos: el narrador, pero también el investigador.»
La cuestión de la representatividad
¿Analizar o presentar?
Las historias de vida «pobres» en análisis, o aún carentes de él, serían no obstante importantes:
constituirían piezas que permitirán reconstruir unas regularidades,
Han advertido de que los métodos biográficos narrativos, si bien permiten dar voz a los agentes, son
también unos dispositivos de saber y de poder y, como tales, a la vez instrumento de dominio
mediante el acceso al conocimiento de la vida
Así, las cualidades del informante y de la relación con el investigador de ellas depende, en buena
medida, la factibilidad y calidad de la historia de vida resultante.
Los relatos suelen provenir de entrevistas o bien de escritos solicitados por el investigador. Pujadas
incluso reconoce la posibilidad de utilizar encuestas
En cualquier caso, la técnica de producción más utilizada ha sido la entrevista narrativa. Bertaux
recomienda una primera pregunta que contenga la palabra contar y la repregunta como estrategia
básica de indagación a fin de cubrir la vida en su extensión y con la profundidad que cada periodo
amerite a ojos del investigador.
Una historia de vida no es una entrevista en profundidad sino la narración de toda la historia vivida
por una persona tal como a ella le va saliendo en máxima espontaneidad. Por esto es necesaria para
el sujeto la mayor libertad posible de expresión. El «investigador» ha de limitarse a provocar y
facilitar la espontánea narración del sujeto.
Pujadas: las informaciones más cruciales, las pistas más significativas para una investigación, las
obtenemos en esos momentos de charla informal, frente a una cerveza o a un café, son tan
importantes como la encuesta en sí misma
A estas dos fuentes básicas —y casi exigibles— de información (entrevista y documentos personales)
suelen agregarse lo que yo llamo «apuntes etnográficos»: toda la serie de observaciones más o
menos anecdóticas —en el sentido de no sistemáticas— realizadas durante los contactos entre
investigadores e informantes, que enriquecen la historia de vida y que pueden incluir: la apariencia
del informante, la descripción de sus espacios de residencia y circulación cotidiana, la reseña de sus
seres significativos, algunos datos de su trabajo o grupos con que interactúa, etc. Estas
observaciones pueden ser más o menos fortuitas (derivadas únicamente del hecho de que
investigadores e informantes pasan tiempo juntos) o estar intencionalmente provocadas, por
ejemplo, planificando un día de visita al barrio en que el informante vive o a un lugar en el que él
pasa habitualmente su tiempo de ocio
En cuanto al análisis, las aguas se dividen. Por un lado, hay autores que proponen un «análisis
comprensivo» de forma y bordes muy imprecisos. El investigador, si decide analizar teóricamente la
información producida, contará con material textual y con una serie variable de documentos
personales. Quizás, incluso, tenga apuntes etnográficos y entrevistas a terceros. Por ello, es poco
probable poder definir un método estandarizado de análisis, por lo que decir «análisis comprensivo»
es decir más bien poco (no pueden dar cuenta de «qué pasó» entre la información obtenida y la
lectura teórica que se hace de ellos.)
Resulta de particular interés, en este momento del proceso, el poder hacer lo más transparente
posible el análisis. El éxito de esta operación depende de la capacidad de los investigadores de
mostrar «qué sucedió» entre la información generada y lo que se dice de ella, es decir, el análisis
teórico de dicha información. En este sentido, aconsejo mantener el análisis «lo más cerca posible»
de la información, por ejemplo, citando partes del relato o de los documentos
En cualquier caso, no debe perderse de vista que la lectura teórica es siempre una hipótesis de la
que, más que mostrar su «verdad», debe poder mostrarse su plausibilidad. Pujadas (1999/2002), lo
importante sería justificar las decisiones tomadas a lo largo del proceso de investigación, es decir,
hacer transparente dicho proceso mediante la explicitación de sus pasos, incluido el análisis teórico,
de manera de reducir la opacidad de la práctica científica.
¿Creerles o no?
al contar su historia, una persona «se inventa, se descubre y se reinterpreta a sí misma», en tanto la
memoria opera como «un mecanismo de búsqueda de sentido»
Hankiss: La memoria humana selecciona, enfatiza, recompone y da un nuevo color a todo lo que ha
ocurrido en realidad
El autor denomina a este proceso «recomposición mitológica». Esta ópera reordenando el pasado
desde la lógica del presente (¿existe otro modo?), podría considerarse como una fuente de error que
quite validez a lo dicho acerca de una vida.
No veo por qué los informantes de una historia de vida estarían más inclinados a mentir que en
cualquier otro contexto de investigación.
Creo que la forma de sortear este aparente problema es, por un lado, estableciendo una relación
franca y de confianza con los informantes.
¿Creernos o no?
podría decirse, con Bourdieu y las autoras mencionadas, que no puede contarse una vida. Al menos
no… si se mantiene la «ilusión biográfica» de creer que había una vida «ahí», antes de ser contada.
Ahora, si se entiende la ciencia en la línea que he presentado aquí —como una práctica social que
construye aquello que de lo que dice que habla— sí se pueden contar vidas,
De Gaulejac V. (2013) Neurosis de Clase. Trayectoria social y conflictos de
identidad.
La neurosis de clase define las principales características de los conflictos psicológicos vinculados al
desclasamiento social
Los lugares ya nos atribuyen de una vez y para siempre hay que sacárselos a quienes los tienen o
bien inventar nuevos. Esto genera efectos contradictorios: la movilidad fortalece la libertad de
elección y las posibilidades de cambio, pero al mismo tiempo genera inseguridad miedo a perder y la
exclusión de todos aquellos que son eliminados de esa competencia.
Historia e historicidad
La neurosis de clase específica un conflicto que emerge de la articulación entre la historia personal,
la historia familiar y la historia social de un individuo. Permite comprender los fenómenos de poder
entre las clases sociales que atraviesan a las familias, a las relaciones de pareja y a las relaciones
padres e hijos contribuyendo asimismo a formar la identidad de estos últimos.
La calidad del material producido en forma colectiva depende del grado de implicación de cada
participante. Todo trabajo histórico consiste en producir un discurso que reconstruya lo que sucedió
al mismo tiempo que expresa la permanencia de la historia en el aquí y ahora
Terapia e investigación
debajo de esta naturaleza se ubica en la frontera entre la investigación y la terapia. la mayor parte
de los ejercicios que proponemos apuntan a un trabajo de localización: ¿dónde estoy yo dentro del
deseo de mis padres? Por ejemplo.
esta búsqueda de precisión concreta sobre las posiciones de cada uno permite evidenciar al mismo
tiempo la identidad y la diversidad de las situaciones.
el uso de soportes no verbales (dibujos, dramatización, juegos de roles, teatro, etc.) posibilita formas
de expresión que no están sometidas a las mismas reglas que el lenguaje hablado. el análisis verbal
es un acto posterior y que requiere la construcción y la definición del objeto, tiende a racionalizar, es
decir a reconocer y ordenar los fenómenos. La producción de material no verbal posibilita asimismo
identificar las pistas que luego servirán de soporte para el análisis verbal.
Pero análisis de los conflictos de identidad es pues un campo privilegiado para captar el carácter
dialéctico y multidimensional de ese movimiento, en particular en los individuos que pertenecen a
grupos sociales diferentes y cuyas relaciones se ven marcadas por relaciones de dominación. Las
relaciones entre clases sociales no son exclusivamente relaciones de explotación.
La formación del saber científico es inseparable de la práctica social. Las situaciones experimentadas
en la acción para resolver tal o cual problema social, pueden construir pruebas posibles para
verificar el valor de tal o cual hipótesis científica acerca de la conducta humana.
El análisis clínico
el análisis clínico es una gestión de investigación basada en una relación dialéctica entre la
teoría y la acción: elaboración teórica se desarrolla a partir de estrategias orientadas a
solucionar los problemas de acción que la gente vive.
el análisis clínico se basa en la relación e interacción particular entre el investigador y la
población a la que la investigación va dirigida. La persona o el grupo implicado en la
investigación son tratados como un sujeto productor de conocimiento sobre su propia
situación.
el análisis clínico apunta a la construcción de un saber acerca de la acción social dando a esta
última expresión el significado de “toda conducta individual o colectiva inscrita dentro de las
relaciones sociales históricamente situadas”. Más específicamente el análisis clínico se
desarrolla en un contexto de intervención que favorece una construcción del saber el
investigador y sus “partenaires”
estos 3 puntos ponen en vista la relación entre el análisis clínico y la intervención y la acción. El
análisis clínico apuntaría así a producir conocimientos que puedan ayudar a hacer más eficaz la
práctica.
El método biográfico, las historias de vida y la observación participante se relacionan con el análisis
clínico en lo que refiere a la implicación del investigador en su relación con la población estudiada
tomada de una situación de acción específica. La relación con la acción es más claramente una
relación de estudio y de producción de conocimientos, menos mezclada con una preocupación de
intervención o de ayuda
el análisis clínico da una gran importancia a la relación entre el investigador y el grupo sujeto de su
investigación. La interacción se vuelve condición específica de producción de conocimiento científico
Excluye por definición aproximaciones con miras exclusivas hacia un solo punto de vista
Conclusión
El análisis clínico se diferencia aún más en este aspecto de las formas más clásicas de investigación
como proyecto integrador siempre intenta asociar y relacionar constantemente esos dos polos: el
análisis riguroso y la construcción teórica, por un lado, la referencia empírica y la relación con la
acción por otro.
Los abuelos de adolescentes de ámbitos urbanos y rurales que habían accedido a la educación media
y superior, eran quienes promovían a los referentes familiares a seguir estudiando, más allá de la
educación primaria. Mientras que aquellos abuelos de adolescentes que no habían accedido a la
educación media, le otorgaban valor al trabajo antes que a la educación.
Los invisten de la misión de realizar los deseos que ellos mismos no han podido satisfacer: estudiar,
realizarse, ser alguien en la vida. Coexisten el deseo y el temor a la reproducción de sus propias
trayectorias educativas. Asimismo, entre el modelo educativo de la madre y el padre, existen
trayectorias diferentes y conflictivas, donde cada uno lucha por asegurar la perpetuación de la
herencia familiar, y donde, por lo tanto, se ponen en juego lógicas de dominación.
Las trayectorias educativas inconclusas, parecen ser la fuente de la vergüenza y operan como
privatización de la culpa de no haber logrado un lugar de mayor reconocimiento en la escala social y
ocupacional. La privatización e individualización de la culpa, acaba invisibilizando las condiciones
estructurales y contextuales de la desigualdad de género, territorial, socioeconómica, entre otras
A modo de péndulo, los referentes familiares entienden que la educación estaba subvalorada en sus
familias de origen y en la sociedad toda; siendo que ellos, les transmiten que la educación es la
responsable del destino vital y la llave que abre la posibilidad de un futuro mejor.
Los mandatos familiares en torno a la educación, si bien intentan ser un estímulo para los
adolescentes, portan un nivel de ansiedad y exigencia que puede estar operando de forma contraria,
ser un freno, un obstáculo para su formación.
“Yo me sacrifiqué para que mi hija fuera alguien en la vida”. (Referente familiar, Tacuarembó)
Sacrificarse para que sus hijos estudien, para que sus hijos se formen ya que ellos no pudieron
hacerlo, que sean otros, que no se identifiquen con ellos, que aspiren a ser “mejores” que ellos, que
estudien, que se desarrollen en lo que les gusta, que tengan “éxito”. En todo ello hay una urgencia,
legarles sobrevivencia y la única posibilidad de herencia, hoy, parecería que es la educación.
El temor a estar en situación de dependencia, parecería que atraviesan las representaciones posibles
de vida de los adolescentes. Representaciones y aspiraciones que los referentes familiares les han
legado, misiones a cumplir
De este modo, estos adolescentes estarían proponiendo que la educación los conduzca a la
posibilidad de reflexión, de interrogación y con esto se ubican en la posibilidad de decidir, qué es
bueno para ellos, para su vida.
Discursivamente, los abuelos de adolescentes de ámbitos urbanos y rurales que habían accedido a la
educación media y superior, eran quienes promovían que sus hijos siguieran estudiando. En tanto
que aquellos que no habían accedido a la educación media, le otorgaban valor al trabajo, antes que
a la educación.
Los referentes familiares de ámbitos urbanos depositan el destino de sus hijos en la educación, la
cual les abriría las posibilidades de futuro. Sería el regalo y el legado que le pueden dejar, el espacio
que les abre una promesa o ilusión de libertad.
Aquellos adolescentes que viven en barrios con nivel socio-económico medio, sitúan el sentido de la
educación, en la educación misma, en el proceso formativo, en el presente, en la posibilidad de
formarse hoy como seres pensantes, reflexivos. En tanto que, para aquellos que viven en barrios de
Montevideo o departamentos del interior del país con nivel socio-económico bajo, la educación les
posibilitaría un lugar en el mundo si se alejan de la experiencia laboral y educativa parental
La historia de vida se centra en un sujeto individual, y tiene como elemento medular el análisis de la
narración que este sujeto realiza sobre sus experiencias vitales. Denzin (1989) la define como «el
estudio y colección de documentos de vida que describen puntos cambiantes en una vida
individual», y agrega que se trata de una biografía interpretada, porque el investigador escribe y
describe la vida de otras personas.
Enfatizando la presencia de la voz del entrevistado en el relato de vida [life story] Atkinson (1998)
describe la historia de vida como «el método de investigación cualitativa para reunir información
sobre la esencia subjetiva de la vida entera de una persona […] Un relato de vida es una narración
bastante completa de toda la experiencia de vida de alguien en conjunto, remarcando los aspectos
más importantes». Desde la perspectiva de Atkinson, el relato debe ser lo más cercano posible a las
palabras del entrevistado, y el investigador debe tratar de minimizar su intervención en el texto
La perspectiva etnosociológica de Bertaux “hay relato de vida desde el momento en que un sujeto
cuenta a otra persona, investigador o no, un episodio cualquiera de su experiencia de vida” Bertaux
adopta así una definición «minimalista» del relato de vida. Esta perspectiva le permite hacer más
accesible la historia de vida
Miller propone dos implicancias para la práctica de la investigación. La primera es la centralidad que
adquiere el tiempo en la historia de vida: más que otros abordajes centrados en el presente, los
métodos biográficos construyen su práctica en la relación entre pasado, presente y futuro que
expresa el relato del entrevistado. La segunda es la importancia de la familia (la de origen y la
formada por el entrevistado) en la vida de las personas, rompiendo con «la ficción de los individuos
atomizados».
buscan expresar, a través del relato de una vida, problemáticas y temas de la sociedad, o de un
sector de esta. Hablar de la vida de una persona significa mostrar las sociabilidades en la que esta
persona está inserta, y que contribuye a generar con sus acciones;
la decisión de recurrir a la historia de vida está directamente ligada con la pregunta que estructura el
estudio.
una de las primeras decisiones que el investigador o la investigadora toma al preparar el diseño de
su investigación es si la pregunta de investigación será abordada a partir de la realización de una
historia de vida o de varios relatos. Si se toma la primera opción, estaremos ante un estudio de un
caso único; si se toma la segunda, prepararemos un diseño multivocal o polifónico. La elección del
tipo de diseño tiene que ver con la pregunta de investigación y con los supuestos que la guían
es posible elaborar una historia de vida de una persona viva o muerta, a partir de documentos
variados: cartas, diarios, etc. Son los «documentos de vida» que trabaja Ken Plummer (1983). Sin
restar importancia al abordaje exclusivamente documental
Muestreo
«Uno tiene que elegir un héroe o una heroína», afirma Smith. El muestreo se basa en criterios de
tipo teórico: en el muestreo selectivo, la persona se elige según ciertos rasgos considerados
relevantes en términos conceptuales. Según Miller (2000: 76), «el éxito de este muestreo es
asegurar un rango de individuos que representen todos los tipos o grupos significativos para el
fenómeno o tópico bajo estudio».
La elección de los sujetos que entrevistaremos depende de nuestra pregunta de investigación. Todos
los relatos de vida son potencialmente fructíferos para comprender las experiencias individuales,
grupales, sociales, y en todo relato el investigador busca comprender los horizontes de sentido y las
lógicas que articulan las acciones
La selección del sujeto se basa en distintos criterios. Dichos criterios llevan a elegir entre tres tipos
diferentes de persona: la «gran persona», el «marginal» y la «persona común». La elección de uno u
otro modelo tiene implicancias distintas para la investigación, y depende también de la concepción
que se tenga de la historia, de la sociedad, y de quien la transforma.
Eje temático
Prepararnos para entrevistar a una persona supone aprender lo más posible acerca del contexto en
el cual esta se desenvuelve y se ha desenvuelto. En la preparación de las entrevistas, sistematizar la
información acerca de las circunstancias de la vida del entrevistado o la entrevistada. Se parte de la
perspectiva del sujeto, de su punto de vista.
El eje temático o «filtro» a partir del cual se desovilla la historia de vida del sujeto, surge del interés
del investigador, y ha sido explicitado en la pregunta que guía el estudio: la perspectiva de trabajo
que elegimos, que considera central el punto de vista de los actores, está abierta también a recoger
los ejes que para el propio entrevistado son relevantes, y dibujan los hitos de su vida.
La formulación del eje temático produce, a través de un pacto entre el investigador y el entrevistado
un «pre-centramiento» de la entrevista (acordar de que es lo que se hablara en la entrevista). Este
eje temático puede estar construido a partir de la participación o la implicación del entrevistado en
determinados hechos histórico-políticos.
Este eje temático debe ser profundizado en el momento de la preparación del trabajo de campo:
sistematizar nuestros conocimientos preliminares sobre el tema, realizar un estado del arte de lo
que se ha escrito sobre grupos, instituciones y hechos históricos en los que el entrevistado ha
participado y que forman parte de la porción de realidad que nos interesa investigar, constituirán
aportes valiosos para ampliar y ahondar la mirada del investigador
La guía
Aun partiendo de un eje conceptual, que sirve de marco a la realización de las entrevistas, dos
características del relato de vida se destacan: el énfasis en lo diacrónico (que se desarrolla a lo largo
del tiempo) y la perspectiva holística (analizado en su conjunto). Los datos que obtenemos para
construir una historia de vida están organizados diacrónicamente, en una «línea de vida», en la que
los entrevistados suelen encontrar más continuidades que rupturas. Quien cuenta su vida tiende a
percibirla como una continuidad a partir del ejercicio mismo del relato: es lo que Bertaux (1997: 34)
llama ideología biográfica, y Bourdieu (1986), ilusión biográfica.
Este es precisamente el componente holístico de la historia de vida: no solo porque el que relata
cuenta su vida como un todo, sino porque el investigador enfoca distintos aspectos de la vida de la
persona en relación con los hechos sociales de los que forma parte, de las instituciones con las que
interactúa, de las relaciones personales que establece
La guía de la entrevista en la historia de vida es abierta, se trata de una lista de temas que nos
interesa desarrollar y no de una serie de preguntas concisas
Considerar las distintas etapas de la vida del entrevistado es importante; no tenemos que perder de
vista, sin embargo, que la construcción del tiempo biográfico es subjetiva, y cargada de sentidos que
pueden escapar a las cronologías: los actores elaboran sus nociones del tiempo a partir de
percepciones que están situadas, desde el punto de vista de las pertenencias sociales, económicas,
culturales, étnicas, de género.
En la guía de las entrevistas es importante considerar los ambientes en los que el individuo se
desenvuelve, y las personas con las cuales construye lazos de afecto, de amistad o relaciones
profesionales
El conocimiento de los hechos históricos en los que la persona ha participado ayuda a precisar las
preguntas
El desarrollo de una buena historia de familia no debería dejar de lado la perspectiva de género:
cómo se distribuyen los roles en el hogar según si se es varón o mujer, de qué maneras se
construyen y se transmiten las representaciones ligadas al género. La mirada diacrónica asume un
nuevo lugar en las historias de familia: el período a indagar no es ya la vida de una persona sino el
tiempo familiar, que transcurre de generación en generación
La idea de conversación es central aquí, y supone la presencia de un otro en relación con el cual se
construye el relato. El relato surge del ejercicio de un diálogo entre dos personas: «todas las
entrevistas son eventos interactivos […], son construidas in situ, un producto de la conversación
entre los participantes de la entrevista»
La forma dialógica, «oral, más espontánea», caracteriza así al relato de vida reconoce idas y venidas,
da espacio a los olvidos y a los recuerdos, a las enunciaciones y a las reformulaciones. Lo que
recogemos cuando realizamos un relato de vida son las interpretaciones del entrevistado sobre
hechos de los cuales ha formado parte, que se elaboran a partir del presente de la persona, de sus
deseos, proyectos y perspectivas en el momento en que realizamos la entrevista
Otro punto a tener en cuenta es que la historia de vida debe ser comprendida en el contexto más
amplio de un trabajo de campo con características etnográficas: no solo lo que el entrevistado nos
dice cuenta algo de él o de ella; también debemos relevar sus gestos, sus silencios, la postura
corporal.
También es importante considerar el lugar en el que efectuamos las entrevistas: dicho lugar, así
como la entrevista misma, es negociado. El éxito de una historia de vida se basa, en gran parte, en la
relación entre el entrevistador y el entrevistado
se trata «de aprender a escuchar bien, a repreguntar; […] y de comprender en el momento las
palabras del otro; de controlar las propias pulsiones; de hacer las preguntas justas en el momento
justo» Sautu (1999) recomienda desencadenar el relato del entrevistado a partir de una pregunta
inicial para dejar hablar, y luego repreguntar para obtener precisiones sobre determinados temas.
Dejar hablar al entrevistado, no interrumpir permanentemente
el rol del entrevistador consiste en abrir temas, incentivar reflexiones, sugerir interpretaciones,
proponer perspectivas nuevas
el propósito del investigador no es esconder el objetivo de su trabajo buscando, a partir de una falsa
identidad, «extraer» datos, el pacto entre uno y otro debe basarse en la transparencia
Cercanía y distancia
Comprender desde el lugar del otro es central a la hora de hacer una historia de vida. Sin
acercamiento no hay posibilidad de que se genere el ambiente propicio para que él o la entrevistada
cuente su vida. Y así como el o la que cuenta su vida tiene que estar dispuesto a hablar, quien
escucha tiene que estar dispuesto a comprender, aun situaciones o circunstancias que no acuerdan
con los principios éticos del investigador.
no existen reglas en cuanto a la distancia que debe mantener el entrevistador o la entrevistadora
con el sujeto
el relato de una vida se construye a partir del encadenamiento de hechos significativos. Denzin los
llama epifanías o turning points
El investigador intentará rastrear información detallada sobre el contexto histórico, entendido desde
las múltiples perspectivas del conflicto social, cultural, de género, simbólico y religioso, que
permitirá relacionar el momento epifánico en la historia social más amplia
Para concretar una historia de vida, el investigador tiene que estar dispuesto a pasar tiempo con el
entrevistado, tiempo que no siempre es visto como «productivo», pero que se vuelve, sin embargo,
indispensable para comprender a quien investigamos
¿Cómo trabajar el material recolectado? ¿Cómo se puede escribir una historia de vida?
preferimos la biografía interpretativa, que se preocupa por rescatar la perspectiva del actor. Desde
esta orientación, buscamos más reflexionar, conocer y comprender las valiosas vidas de los
investigados que probar y verificar las hipótesis del investigador
Las grabaciones de las entrevistas deben ser transcritas en su totalidad, y conservadas en su formato
original. es importante que podamos reescuchar los audios, además de leer las transcripciones de las
mismas. Elementos, sentidos, inflexiones a los que entonces no prestamos atención pueden adquirir
relevancia en un nuevo contexto.
El investigador aborda el análisis del material a partir de una pluralidad de perspectivas, organizando
las historias en temas centrales (epifanías) que han ido transformando esa vida.
Satu (1999:) recomienda aislar hechos significativos y ordenar el material alrededor de núcleos
temáticos. Estos ejes surgen de la pregunta que guía la investigación. Es importante destacar que, si
bien aquí proponemos la interpretación como un punto en el análisis de los datos, es en realidad una
actividad que el investigador lleva a cabo a lo largo de la realización de la historia de vida; la
interpretación es un proceso que se teje en las diferentes etapas del trabajo de campo
Luego de describir una historia individual o familiar, se explicitan las razones que llevan a estudiar el
caso. La exposición de los datos se articula alrededor de la focalización en los momentos decisivos
(epifanías) de la vida de esa persona o familia: se interpretan los significados de esos hechos,
relacionándolos con el contexto en el cual la vida de esa persona o familia se ha desarrollado, y con
los aportes teóricos del investigador.
Desafíos y perspectivas
Así como hemos destacado que la figura del individuo aislado es una ficción, la producción de un
relato libre de influencias de otros actores e instituciones también lo es.
La segunda consideración a tener en cuenta a la hora de construir una historia de vida tiene que ver
con la perspectiva de la epistemología del sujeto conocido. Considerar que el conocimiento es el
producto de la interacción entre seres humanos implica incorporar la reflexividad a la práctica de la
investigación. El análisis interpretativo de una historia de vida no puede dejar de considerar las
intervenciones del investigador, no para «controlar sesgos». Al interpretar el significado de una
historia de vida, el investigador reflexiona sobre su propia experiencia y conocimientos: escuchar un
relato de vida y trabajar sobre él no solo transforma, recontextualiza y amplía los conocimientos del
investigador, sino que también afecta su manera de ver el mundo. La reflexividad es parte
constitutiva de la investigación misma
El potencial de la historia de vida para revelar las relaciones entre experiencia individual y sociedad
ha sido destacado, la historia de vida permite hablar sobre la vida en el interior de las estructuras.
Para Ferrarotti (1991) una sociedad puede ser leída a partir de un relato de vida.
Énfasis en lo diacrónico
la historia de vida permite rastrear las trayectorias de las personas «a lo largo del tiempo y en las
redes sociales que las sostienen». El relato de la vida se construye no solo a partir de la evocación de
hechos significativos, sino también de su ordenamiento según los parámetros temporales básicos del
antes y el después. La biografía lleva al investigador a organizar los datos «en una línea de tiempo
diacrónica». Los hechos del pasado son relatados en función del presente, y a su vez estos son
relacionados con proyectos hacia el futuro.
Es particularmente apta para la investigación desde una perspectiva de género. Realizar una historia
de vida significa sumergirse en el relato de las experiencias de vida de otro ser humano, para
comprenderlas a partir de su punto de vista y desde el bagaje conceptual que aportan el
investigador o la investigadora.
La realidad social sobre la que el grupo de discusión opera es una realidad virtual o de segundo
orden, esto es, en los universos intersubjetivos, en los que el sentido y la significación de las cosas es
el producto de un proceso comunicativo donde existen y se producen códigos que articulan y
unifican la lectura de la realidad y, por tanto, la construcción de la realidad misma.
El grupo de discusión esa situación la definida por Jakobson como función metalingüística del
lenguaje, en cuanto que produce discursos particulares y controlados que remiten a otros discursos
generales y sociales. En el grupo de discusión “el mensaje tiene por objeto otro mensaje”.
La sociedad sobre la que el grupo de discusión ópera no es entonces una realidad del primer orden
es el producto de un proceso comunicativo donde existen y se producen códigos que articular
significan la lectura de la realidad y por tanto la construcción de la realidad misma. Construcción que
se realiza justamente a partir de imaginarios sociales
Tiene que ser montado en función de una tarea, su formación entonces tiene que estar adaptada al
nivel de la realidad social en la que opera
El grupo es una simple reunión de individuos absolutamente soberanos que racionalmente y por
intercambio se ajustan sus acciones dentro y fuera del grupo para obtener la mayor recompensa
posible a su acción. Es un producto absolutamente externo a los individuos que lo conforman y su
identidad es solo un producto de la asociación de intereses particulares
es en el sentido compartido en los discursos sociales donde se instala la productividad teórica del
grupo de discusión en sociología.
La identidad es así complementaria de la alteridad y el show siempre hay que situarlo en sus círculos
sociales de reconocimiento
Lo que hace el grupo de discusión un dispositivo de investigación sociológica es que el grupo está
diseñado para dar cuenta de la manera en que los sujetos y los grupos construyen y dan sentido a los
acontecimientos y circunstancias en que viven. El grupo se forma como una micro situación
construida que posibilita la decodificación interpretativa por parte del investigador social de las
codificaciones que cristalizan en las situaciones de grupalidad social.
Se toma por tanto en términos de identidades sociales, esto es de cómo los sujetos comparten y se
identifican con categorías valores, normas, etcétera que asientan y perfilan sus comportamientos
dándole a estos comportamientos la forma de sentido común. El análisis de la conducta social que el
grupo de discusión es capaz de realizar su instalación en el nivel de lo latente de la comprensión de
los discursos y de las representaciones
Dos elementos determinan la Constitución y primera formación del grupo de discusión. por una
parte, su forma característica del grupo artificial de trabajo. Por otra su necesidad de estar
construido como un dispositivo para producir un texto que sirve de soporte a discursos y
representaciones sociales.
En el grupo el juego por tanto es un proyecto de discusión socializada donde por medio de rodeos,
acuerdos y negociaciones hay búsquedas de visiones compartidas; por tanto, en el grupo de
discusión se opera a partir de un conocimiento tácito o preconsciente.
este consenso siempre hay que contextualizarlo en la fuerza social de los discursos, ya que los
discursos adquieren mayor legitimidad según el lugar social de la enunciación.
Más que un análisis formalista se trata de un análisis socio hermenéutico en el que la reconstrucción
de los intereses de los actores nos aparece como modelo de comprensión del texto grupal, en su
contexto social y la historicidad de sus planteamientos.
El grupo de discusión se muestra como un instrumento perfecto para observar, en su praxis, como se
realizan las formas de recepción y construcción de los discursos ideológicos.
El saber
Refiere a todas las formas del conocimiento común, y a lo que habitualmente se entiende como
“percepción”, visión o incluso, como perspectiva del actor en una situación dada.
Se trata, en este caso, del conocimiento social o común, esto es del conjunto de presunciones
sostenidas intersubjetivamente como “lo real”, “lo obvio” o dado por sabido en las acciones y
comunicaciones de un grupo o colectivo.
El deber
El grupo de discusión, es especialmente apto para el análisis de los discursos sociales, sirve para
investigar el sentido de “las palabras”, y en ellas encontrar la conciencia del sujeto y su relación con
la ideología de su grupo, y el segundo para investigar los relatos de las acciones, y en ellos encontrar
“la experiencia” típica. Jugando con los términos, el grupo de discusión nos informa de las
racionalizaciones con que un grupo se representa a sí mismo, y el grupo focal nos informará de las
racionalidades que organizan la acción. Por el primero, accedemos a la dimensión “ceremonial” y
simbólica de los mundos sociales –al significado comunitario, a los “temas” sociales y culturales-. Por
el segundo, en cambio, accedemos a la dimensión “práctica” de los mundos sociales, que se
sostienen en los consensos “cognitivos” respecto de lo “real. Se observa así “la palabra del grupo” en
los grupos de discusión, y la tipicidad social o colectiva en los grupos focales.
El Grupo de Discusión
Hacia la Grupalidad
El grupo de discusión produce, mediante conversaciones, una lectura del texto ideológico que
vincula a los sujetos de un colectivo o “comunidad”. Así, reproduce el discurso grupal o palabra
común. Por otro lado, es frecuente en estas conversaciones que los hablantes “enjuicien” o sometan
a valoración lo que entienden como la realidad, desde un horizonte normativo, o del “deber ser” o
“ideal”
La palabra individual se orienta a la palabra del grupo, y entonces busca el significado “compartido”.
En la palabra en grupo, en cambio, de lo que se trata es de “proponer los significados” que portarían
tales hechos. Lo que manda entonces es la propuesta de una interpretación común, como
significado compartido por los hablantes, y que pueda sostener el vínculo en el diálogo. Se trata de
una propuesta de “mutuo entendimiento”, de una grupalidad o consenso
Normatividad
Así, no se informa de hechos, sino de códigos de valores con que apreciar tales hechos. Por ello, el
grupo de discusión no es útil para el estudio investigativo de la “verdad”
El grupo de discusión es esencialmente una “conversación” que desarrolla un tema propuesto por el
investigador. Esto es: lo “trata” o “tematiza”. En el núcleo de una conversación cabe indicarse una
modalidad de habla regida por la rotación de los turnos de “enunciación” y “recepción”, o, mejor
dicho, de habla y escucha. Reconoce a los participantes como sujetos en equidad enunciativa. La
homogeneidad respecto al derecho al habla constituye la forma más exigida de la grupalidad
conversacional,
No se puede ser grupo respecto a temas en que se hable “en oposición” o de modo recíprocamente
contrapuesto. Así, una conversación entre empresarios y trabajadores, sobre la legislación laboral,
no puede generar un grupo ni puede sostenerse como tal, no grupalidad y la contradicción. El
derecho al habla está distribuido socialmente de modo no continuo. En ciertas conversaciones, dos
participantes pueden tener el mismo derecho al habla (por ejemplo, empresarios y trabajadores
respecto al fútbol) y en otros ámbitos no (por ejemplo, en el trabajo).
PERTINENCIA Y ENUNCIABILIDAD DEL TEMA DE CONVERSACIÓN
La Pertinencia: El tema de conversación tiene que ser apropiable por el grupo, en el sentido de
disponer de un discurso para él. No se habla de temas sobre los que no se sabe qué decir. En sentido
más amplio, se está refiriendo aquí al “interés” del tema para el grupo.
El Grupo Focal
La Directividad
la diferencia central entre los Grupos de Discusión y los Grupos Focales corresponde a una diferencia
de Directividad. La diferencia radica en que mientras en el primero la dirección está ejercida por el
propio grupo investigado; en el grupo focal en cambio, la dirección esta ejercida continuamente por
el investigador. Sin embargo, ambos siguen siendo dirigidos por la instancia investigadora.
La Focalización
Vivencias y acciones
En la experiencia vivida, lo que se “vive” es una acción. De lo que se habla en el grupo focal es de lo
vivido como actor, en una situación. Se plantea un escenario cotidiano en el que describe un
conjunto de condiciones reales y acciones posibles. de modo que se regula el sentido típico de la
realidad “vivida” o actuada.
El grupo focal tiene por objeto el análisis e interpretación de los sentidos de la acción –el sentido
práctico individual–.
Se trata, en todos esos casos, de reconstruir la perspectiva observadora, o perceptiva, del actor que
define sus precomprensiones de actuación. De este modo, a través del grupo focal, puede accederse
al conjunto de “saberes” con que los actores se orientan en sus acciones, y que integra de modo
privilegiado la acción de otros y otras acciones del mismo actor.
En este sentido, el Grupo Focal es especialmente útil para el estudio de “racionalidades” o lógicas de
acción en un colectivo determinado y respecto a un campo práctico determinado, porque permite la
comprensión de la acción, al interpretarla desde la perspectiva del actor que la realiza. No es por
tanto una técnica apta para el estudio de las opiniones, como en el caso de los grupos de discusión
Por ello no genera discusiones. Sin embargo, lo que produce es un conjunto de relatos de
experiencias, de varios individuos y en varias dimensiones. Se reproduce así el “observador” que
dirige la acción del sujeto en dicha experiencia: lo que “pasó”, descrito desde la posición del sujeto.
Una pauta típica de grupo focal tiene la forma de un cuestionario abierto o de un temario. Para ello,
descompone la acción objeto en múltiples dimensiones constituyentes. En conjunto, tales preguntas
modelan una experiencia, al construir un conglomerado de posiciones de observación que, ocupadas
por los participantes, posibilitan su reproducción testimonial del sentido típico de la acción
El grupo focal puntúa los temas, y así logra que los participantes los hablen en todas sus caras, y
puntúa los turnos de habla, de modo de que todos los participantes hablen cada vez.
En el grupo de discusión, en cambio, la escucha que se reproduce, siendo más abierta y propia de la
grupalidad que se forma, no asegura que el discurso se reproduzca en todas sus dimensiones
posibles ni por todos los hablantes
Algunos temas no se hablan, algunos hablantes no lo hacen. Sin embargo, lo que se posibilita así es
que el grupo opere como un selector de pertinencia o significación: el grupo no lo habla o porque no
puede o porque no la interesa hacerlo.
La Muestra
Se entiende como muestra estructural aquella que intenta representar una red de relaciones, de
modo que cada participante puede entenderse como una posición, en una estructura. Diferencias de
perspectivas
La saturación puede entenderse como el agotamiento de información “nueva” que agregue isotopías
o variaciones en las ya conocidas. En su forma más difusa, es la tendencia a la “redundancia”, o
repetición. Si la muestra es representativa ha de darse que uno de los grupos y sus conversaciones,
como textos o discursos, contengan la misma información que el texto representado. La muestra
termina así de diseñarse cuando finaliza el análisis.
Y así logra una muestra que representa a su universo ajustándose a su imprecisión: el universo que
queda representado lo es en una diversidad regulada por la heterogeneidad introducida en los
grupos y entre grupos, y al mismo tiempo por la redundancia encontrada al final del análisisa
Grupos heterogéneos
Grupos homogéneos
Mientras más homogéneo es el grupo, puede darse una mayor intensidad de consenso, y
reproducción de la estructura básica del discurso. Reproduce más exactamente las conversaciones o
grupalidades existentes, pero le resta al discurso la posibilidad de interrogarse y desplegarse por
ausencia de contraste. Se generan así grupos de discurso plano y consensual, en que rápidamente
comienza el reconocimiento grupal. Así cabe consignar también la heterogeneidad que se propicia.
La muestra se construye, así como un lente que observa las redes sociales e intenta reproducirlas.
Según la apertura o cierre del lente resultará una muestra que representará a una red más o menos
“específica” o concreta, o más o menos abstracta y general.
La muestra abierta opera como un lente de gran amplitud y poca precisión. Y a la inversa, la muestra
cerrada proporciona representaciones más nítidas de colectivos mayormente circunscritos por una
identidad o posición social específica
La entrevista en profundidad
Pueden diferenciarse tres tipos de entrevista en profundidad, estrechamente relacionados entre sí.
Aquellas que se refieren a las historias de vida: El investigador trata de aprehender las
experiencias destacadas de la vida de una persona y las definiciones que esa persona aplica
a tales experiencias. La historia de vida presenta la visión de su vida que tiene la persona,
Aquellas que se dirigen al aprendizaje sobre acontecimientos y actividades que no se pueden
observar directamente: Nuestros interlocutores son informantes, en el más verdadero
sentido de la palabra. Actúan como observadores del investigador, su rol no consiste
simplemente en revelar sus propios modos de ver, sino que deben describir lo que sucede y
el modo en que otras personas lo perciben
En tercer lugar, aquellas cuya finalidad es proporcionar un cuadro amplio de una gama de
escenarios, situaciones o personas: se utilizan para estudiar un número relativamente
grande de personas en un lapso relativamente breve
Las técnicas básicas son similares en los tres tipos. En todos los casos los investigadores establecen
rapport (fenómeno en el que dos o más personas sienten que están en “sintonía” psicológica y
emocional (empatía)) con los informantes a través de repetidos contactos a lo largo de cierto
tiempo, y desarrollan una comprensión detallada de sus experiencias y perspectivas.
que provienen del hecho de que los datos que se recogen en ellas consisten solamente en
enunciados verbales o discurso.
Las personas dicen y hacen cosas diferentes en distintas situaciones. No debe darse por
sentado que lo que una persona dice en la entrevista es lo que esa persona cree o dice en
otras situaciones.
Puesto que los entrevistadores, en tanto tales, no observan directamente a las personas en
su vida cotidiana, no conocen el contexto necesario para comprender muchas de las
perspectivas en las que están interesados.
Durante las primeras entrevistas el investigador establece el tono de relación con los informantes.
En estas entrevistas iniciales, el entrevistador debe aparecer como alguien que no está totalmente
seguro de las preguntas que quiere hacer y que está dispuesto a aprender de los informantes.
El entrevistador cualitativo debe hallar modos de conseguir que la gente comience a hablar sobre
sus perspectivas y experiencias sin estructurar la conversación ni definir lo que aquella debe decir. A
diferencia de observador participante, no puede quedarse atrás y esperar que las personas hagan
algo antes de formular preguntas. Hay diversos modos de guiar las entrevistas iniciales en este tipo
de investigación:
Preguntas descriptivas
Relatos solicitados
Entrevista con cuaderno de bitácora
Documentos personales
La guía de la entrevista
para asegurarse de que los temas claves sean explorados con un cierto número de informantes.
Sirve solamente para recordar que se deben hacer preguntas sobre ciertos temas.
La situación de entrevista
El entrevistador debe crear un clima en el cual las personas se sientan cómodas para hablar
libremente sobre sí mismas. El entrevistador se relaciona con los informantes en un nivel personal.
Hay diferencias entre la situación de entrevista y aquellas en que las personas interactúan
normalmente: los entrevistadores a veces deben contenerse y no expresar sus opiniones; el flujo de
información es en gran medida unilateral; los entrevistadores comunican su interés genuino en las
opiniones y experiencias de la gente, entre otras. Sin embargo, solo diseñando la entrevista según
los lineamientos de la interacción natural puede el entrevistador calar en lo que es más importante
para las personas.
Al igual que en la observación, participante, las entrevistas en profundidad requieren capacidad para
relacionarse con otros en sus propios términos. Los puntos siguientes dan el tono de la atmósfera
que el investigador debe tratar de crear:
No abrir juicio
Permitir que la gente hable
Prestar atención
Ser sensible
El sondeo
Una de las claves de la entrevista fructuosa es el conocimiento de cuándo y cómo sondear, explorar.
En la entrevista cualitativa tenemos que sondear los detalles de las experiencias de las personas y los
significados que estas les atribuyen. Además, el entrevistador no puede dar por sentado supuestos y
comprensiones del sentido común que otras personas comparten.
Los entrevistadores cualitativos deben pedir constantemente a los informantes que clarifiquen y
elaboren lo que han dicho, incluso a riesgo de parecer ingenuos.
Durante la entrevista se debe continuar indagando para obtener clarificación hasta que se esté
seguro de lo que el informante quiere decir exactamente: reformular lo que dijo y pedir
confirmación; pedir al entrevistado que proporcione ejemplos; señalar lo que no está claro para
nosotros. También se deben seguir sus comentarios, hasta lograr un cuadro mental claro de las
personas, lugares, experiencias y sentimientos de su vida.
La indagación del entrevistador puede hacerse más directiva a medida que aprende cosas sobre los
informantes y sus perspectivas
A causa de la naturaleza unilateral de la relación, con frecuencia los entrevistadores deben trabajar
intensamente para mantener la motivación de los informantes. El mejor modo de lograr esto
consiste en relacionarse con estos últimos como personas y no como si fueran mera fuentes de
datos. Lo ideal es ser discreto en las entrevistas, pero hablar sobre uno mismo en otras situaciones
Se debe tratar de ser sensible a los sentimientos y puntos débiles del informante. Cuando se piense
que algo está mal, hay que tratar de ventilar la atmósfera expresando las preocupaciones. A veces es
una buena idea hacer una pausa en las entrevistas.
Sirve para:
1. En primer lugar, debe contener un bosquejo de los temas examinados en cada entrevista.
Esto ayudará a seguir la pista de lo que ya ha sido cubierto y volver atrás, a conversaciones
específicas, cuando quiera seguir desarrollando algo que dijo el informante.
2. En segundo lugar, el diario cumple la función de los “comentarios del observador”, el
entrevistador debe tomar notas de los temas, interpretaciones, intuiciones y conjeturas
emergentes, gestos notables y expresiones no verbales esenciales para comprender el
significado de lo que se dice.
3. Finalmente, el diario es un buen lugar para llevar un registro de conversaciones con los
informantes fuera de la situación de entrevista. Es necesario esforzarse por escribir en el
diario después de cada contacto con los informantes, y además siempre que se crea tener
algo importante para registrar. De tanto en tanto se debe repasar el diario para redondear
una idea de lo que se ha cubierto y de lo que se ha aprendido.
Módulo 10: Estrategias documentales
La investigación documental. Técnicas de lectura y documentación
Según Valles, el uso de información disponible (cualquiera sea su carácter documental: numérico o
no numérico, elaborado o en bruto) constituye un paso obligado en la investigación social en
general.
La revisión de la literatura y la utilización de las estadísticas existentes son tareas siempre presentes
en la realización de estudios cuantitativos y cualitativos. Sin embargo, no se agotan ahí las
posibilidades de la investigación documental. De hecho, la expresión más característica de esta
opción metodológica se encuentra en los trabajos basados en documentos recogidos en archivos;
documentos de todo tipo, cuya elaboración y supervivencia no ha estado presidida, necesariamente,
por objetivos de investigación social.
recoge el uso más ligado a la raíz etimológica del vocablo documento. Precisamente el verbo
documentarse se define así: “instruirse convenientemente sobre algo antes de tratarlo o escribir
sobre ello” (Moliner, 1984).
Los manuales de métodos de investigación social ofrecen otras definiciones, más precisas, que
conviene conocer. Los documentos “constituyen una tercera fuente de evidencia” (Erlandson y
otros, 1993); una “tercera técnica de recogida de datos” (Olabuénaga e Ispizua, 1989). Estos autores
colocan en los puestos primero y segundo a la observación y la entrevista.
A la observación y la entrevista podríamos añadir una tercera técnica de recogida de datos, la lectura
de textos, entendiendo por tales, todos los documentos que contienen significado (una carta, un
periódico, una autobiografía, una estatua, un edificio, las pinturas de una cueva prehistórica, las
tumbas faraónicas, etcétera). (Olabuénaga e Ispizua, 1989).
Por su parte, el manual anglosajón muestra también un abanico abierto de materiales documentales
al definir el término documento:
El término documento se refiere a la amplia gama de registros escritos y simbólicos, así como a
cualquier material y datos disponibles. Los documentos incluyen prácticamente cualquier cosa
existente previa a y durante la investigación, (Erlandson et al., 1993).
Los tipos de documentos que diferencian MacDonald y Tipton (1993) son los siguientes:
a. Documentos escritos.
a. Documentos oficiales de las administraciones públicas: informes y estadísticas
oficiales en general
b. La prensa escrita (periódicos y revistas).
c. Los papeles privados (cartas, diarios, memorias, material biográfico o autobiográfico
en general)
b. Documentos visuales
a. Fotografías
b. Pinturas.
c. Esculturas.
d. Arquitectura.
Almarcha et al (1969) distinguen tres tipos de datos sobre la realidad social Estos son:
Detrás del uso de materiales documentales algunos autores han visto las siguientes ventajas
generales:
Inconvenientes
A. Problemas específicos:
a. Relacionados con la autenticidad del documento
b. Relacionados con la disponibilidad de la documentación
c. Problemas de muestreo
d. Problemas de credibilidad del documento como fuente de información veraz
e. Posibilidades de hacer inferencias, a partir del contenido de los documentos
B. Problemas compartidos con otros tipos de investigación:
a. De interpretación del significado del documento.
b. De presentación del material documental.