CUADERNILLO
PRACTICAS DEL
LENGUAJE
Profesora: Gladys Giménez
Curso: 2 afio
Alumno/a
Colegio: S.Recursos literarios
Pautas a tener en cuenta en el momento de Ja narracion,
Pautas a tener en cuenta en el momento de la narracion,
Colocar un titulo,
Ordenar la narracién en pérrafos.
Dejar sangria.
No repetir las palabras (usar sindnimos).
No se abrevian palabras. Ej: "xq",
Los nameros se escriben en letras. Ej. “4 dias” se escribe “cuatro dias”.
No se mezclan los tiempos verbales, si comienzo en presente, continiio el texto en
presente:
Usar signos ortogréficos. (Acentos, comas, puntos, maytisculas, etc.)
No se coloca al términar la palabra "Fin",
No se escribe en los margenes.
PRR FRR RR ee
La Narraci6n
Las narraciones son relatos de hechos inventados o reales. Son narraciones los cuentos,
Jas novelas, las fAbulas, los mitos, algunos poemas. También lo son las anécdotas, los textos
de Historia y ciertos relatos periodisticos. .
+ Titulos.
El titulo de una narracién puede estar pensado antes de escribir el texto, decidirse
durante el proceso de escritura 0 definirse Iuego de que el texto esté definitivamente
terminado. Los titulos pueden ser oraciones afirmativas, negativas o interrogativas.
+ Acciones principales y secundarias,
Las narraciones son textos que parten de la pregunta "Qué sucedi6?”, Para responder a
esa pregunta presentan una sucesiOn de hechos o acciones, Entre ellos, algunos son més
importantes que otros. Las acciones principales son las més importantes, porque si se
suprime o se modifica alguna, cambia lo que se cuenta.
En cambio, las acciones secundarias no modifican el desarrollo del relato y por eso son
‘menos importantes,
Las acciones son levadas a cabo por personajes, en un tiempo y un lugar determinados.
La narracién esté ligada a las nociones de lugar y de tiempo en transcurso, es decir, los
acontecimientos relatados se suceden en un tiempo que avanza, y en un lugar.
Ax++ Tipos de narradores.
El autor es una persona que inventa la narracion, el que la escribe. Pero el narrador, «
una “voz” creada por el autor para que cuente Jos hechos y los organice, es quien cuenta |
historia.
Segiin cudnto saben sobre lo que sucede y sobre los personajes, hay distintos tipos d
narradores. El autor elige uno para determinar desde qué punto de vista se narraré 1
historia y, en consecuencia, cudnto sabré el lector.
| Narradoi
eCaractertsticast
Protagonista
Es a la ver el protagonista de la narracion,
por eso narra en primera persona. Es el
personaje més importante del relato, pero
sélo sabe qué hace, piensa y siente 61 mismo,
y lo que ocurre en su presencia.
Bj;"Ayer me levantt y fui a Ja carnicerfa.”
[Testigo
Puede ser uno de los personajes de la
narracién 0 no, por eso relata en primera
persona 0 en tercera persona. Solo sabe lo
que ocurre en su presencia.
Bj "El hombre se levant6 dé la silla y caminé
hacia la puerta”
4 Tipos de personajes.
+ Protagonista: El persona més importante de un relato.
+ Oponentes o antagonistas: Son los enemigos u oponentes del protagonista.
* Secundarios: Personajes que no son tan importantes para la narracién, per -
que contribuyen al sentido de la historia.
+ Secuencia narrativa.
En toda narraci6n se pueden reconocer tres grandes partes, enlazadas entre st, que forman li
secuencia narrativa,
+ Situacion inicial: Se presentan el lugar y el tiempo en que transcurrira la acci6n, y 1
personajes. (sus relaciones cuando comienza la historia.)
vx© Conflicto: La situacién inicial se modifica por una complicaci6n, obstaculo o problema
que el protagonista intentar4 superar.
* Resolucién: Salida de la situacién problematica por parte del protagonista (esta
resolucién no siempre implica que el conflicto se solucione favorablemente).
4+ Eluso de los verbos en Ja narracion.
‘Las narraciones siempre son narradas manteniendo el mismo tiempo verbal. En general, si
la accién sucede en la actualidad, se utilizan los tiempos presentes; si es algo pasado, se
utilizan los pretéritos y si suceder4 en un tiempo proximo, los futuros.
+ La descripci6n.
La descripcion es un recurso que consiste en explicar detalladamente las caracteristicas de
un objeto, de un paisaje, de un animal, de una persona o de un personaje, Para describir algo 0
alguien, primero hay que observar o imaginar esos detalles que lo caracterizan.
Con la descripcion se expresa una manera de percibir el mundo:
a) a través de los sentidos: vista, ofdo, olfato, gusto, tacto y
b) a través del pensamiento que recuerda, asocia; investiga, imagina o interpreta.
La descripcion responde a todas o algunas de las siguientes preguntas, en forma explicita 0
implicita:
= Qué es?
- {Como es?
Qué partes tiene?
{Qué hace?
Como se comporta?
~iA qué se parece?
La.estructura de la descripci6n es la siguiente:
Tema: Mencién del objeto descripto.
Caracterizacion: propiedades y partes.
Relaci6n del objeto descripto con otros.
La descripcién de tina persona se ama Retrato.
4° Didlogos: _
Los didlogosy ya sea en una narracién o en el texto teatral, se representan con guiones, que
van al comienzé de cada oracién o parlamento y que encierran la parte donde se aclara quién
habla, Si después de esta aclaracién el personaje sigue hablando, deben poner otra vez el
gui6n de didlogo. Y las preguntas 0 las exclamaciones deben ir entre signos de interrogaciOn
exclamaci6n.
dxEj: Emm
+ Conectores:
- iHolal
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—No sé —contesté el otro—. No sé.
‘Tomé ia pata de mono, la balanced entre el pulgar y el indice,
‘y de pronto la arrojé al fuego, Dando un grito agudo, White se aba-
Tanzé hacia las lamas para recoget|
—Mejor deje que se queme —dijo el sargento con solemnidad.
Si usted no la quiere, Morris —dijo el anciano—, démela a mi.
—No Jo haré —respondié su amigo severdinente—, La tiré al
fuego. Si usted Ia conserva no me culpe de lo que pueda suceder. Sea
razonable, tirela,
Bl otro sacudié la eabeza y examiné atentamente su nueva
adquisicién.
—,Cémeo se hace? —pregunts.
—Hay que sostenerla en alto con la mano derecha y pedir
los deseos en vor alta, Pero le prevengo que debe temer las
consecuencias.
—Parece un cuento de Las mil y una noches —dijo la sefiora
‘White mientras se levantaba para comenzar a servir la mesa—. {No
le parece que podrian pedir cuatro pares de manos para.
Bl sefior White sacé del bolsillo el talisman y los tr ron
cen risas, pero el sargento, con una mirada de alarma en su rostro,
tomé al hombre de un brazo.
—Siestd resuelto a pedir —dijo Asperamente—, pida algo sensato,
El sefior White regresé la pata de mono al bolsillo y, acercan-
do sillas, invité a su amigo a sentarse a la mesa. Durante la comida
el talismén fue, en cierto modo, olvidado, y los tres
atraidos nuevos relatos de la vida del sargento en la India.
—Si en el cuento de la pata de mono hay tanta verdad como
en los otros —dijo Herbert cuando la puerta se cerré detrés de su
Ad,
La pata de mono
a tiempo para que alcanzara el dltimo tren—, no
‘conseguiremos gran cosa.
—JLe diste algo por ella? —pregunté la sefiora White, mirando
atentamente a su marido,
—Una baratija —contesté el sefior White, ruborizandose leve-
mente—. No queria aceptarlo, pero lo obligué a hacerlo, Insistié en.
que tirara el talisman.
—Sin duda —dijo Herbert, con fingido horror—, seremos ri-
cos, famosos y felices, Para empezar, pide ser un emperador, padre,
asi no estarés dominado por tu mujer.
El sefior White corrié alrededor de la mesa, perseguido por la
maligna sefiora White, armada con el respaldo de una silla.
El anciano sacé del bolsillo el talisman y lo examiné dubi-
tativamente,
No se me ocurre nada para pedirle —dijo con lentitud—. Me
parece que tengo todo lo que deseo,
—Si pagaras la hipoteca de la casa serfas
—dijo Herbert con la mano sobre su hombro—.
doscientas lbras, con eso bastard,
El padre, sonriendo avergonzado de su propia credulidad, le-
vanté el talismén. Su hijo, con expresién solemne, hizo un guifio a
«su madre, se senté al piano e improvisé unos acordes imponentes.
—Deseo doscientas libras —pronuncié el sefior White con
distincién,
‘Un gran estrépito del piano contesté a sus palabras, interrum-
pido por un grito de estremecimiento del sefior White. Su esposa y
su hijo corrieron hacia él.anf opand
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—Crefste que asi fue —dijo la sefiora suavemente.
—Digo que se movié—respondis el otro—. No lo imaging. Yo
habia... Qué sucede?
‘Su mujer no lerespondi6, Observaba los misteriosos movimientos
deun hombre que rondaba la casa, espiando, y que aparentabs tratar de
decidirse a entrar. Conectando el hecho con las doscientas libras, not6
que el hombre estaba bien vestido y que levaba un sedoso sombrero que
ucla como nuevo. Tres veces se detuvo frente al portén y huego retroce-
446, La cuarta vez se paré frente al portén con su mano sobre ély ego,
con repentina resolucin, lo abriéy atravesd el sendero.
‘Apresuradamente, la sefiora White se quit6 el delantal y lo es-
condié debajo del almohadén dela
habia en la habitacién y por el guardapolvo del marido, una prenda
que usaba para trabajar en el jardin. La mujer esper6, tan paciente-
‘mente como su sexo le permitia, a que les dijera el motivo de la visita,
aunque al principio conservé un extrafio silencio.
—Me enviaron... —dijo por fin, mientras despegaba una pelu-
sa de sus pantalones—. Vengo de Maw & Meggins.
La sefiora White se sobresalt6.
a, tranquila, querida, Signtate y no te adelantes a los
jentos, Supongo que usted no trae malas noticias, sefior
Jy
a pata de mono
El hombre asintid.
Mal herido —dijo pausadamente—. Pero no sufre.
—iGracias a Dios! Ia anciana, juntando las manos—.
Gracias a Dios por eso! Gracias...
Bruscamente retrocedié al comprender el siniestro significado
de las palabras del enviado y percibié la horrible confirmacién de
sus temores al ver que el hombre apartaba su rostro, Contuvo la res-
piracién, miré a su marido que parecia tardar en entender, y puso
su temblorosa mano sobre la de él, Hubo un largo silencio.
—Fue atrapado por las méquinas —dijo en voz baja el visitante,
—Atrapado por las méquinas —repitié el sefior White, atur-
dido—. Si.
Se senté, mirando perdidamente por la ventana, Tomé la mano
dde su mujer, la apreté en la suye, como habia hecho en sus tiempos de
enamorado, cerce de cuarenta afos atrés.
Bra dl tinico que nos quedaba —le dijo gentilmente al visi-
tante—. Es duro,
Elotro tosi6, se levanté y caminé lentamente hacia la ventana.
—La compaiia me ha encargado que le exprese sus condolencias
por esta gran pérdida —dijo sin darse la vuelta—. Le ruego que com-
prendan que soy tan solo un empleado y que obedezco las érdenes que
medieron.
‘No hubo respuesta. La anciana estaba palida, sus ojos fijos y su
respiracién apenas se ofa.
—Se me ha pedido que les dijera que Maw & Meggins no asu-
‘me ninguna responsabilidad —prosiguié—, pero en consideracién
alos servicios prestados por su hijo, desean otorgarles cierta suma
de dinero como compensacién.
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sqonet 7 weyi Biisgradia Calgon Alban Foe.
Edgar Allan Poe, escritor norteamericano, nacié en
Boston en 1809 y muri6 en Baltimore en 1849. Hijo de'c6-
adoptado por un plantador de Richmor
tuna Jarga estancia en Gran Bretafia (1815-1825), a su re-
jgreso a BE. UU., ingres6 en la Universidad de Virginia, en
fa que cursé estudios durante menos de un afio. Incapaz de
renunciar al alcohol y al juego, abandoné la oficina en que le
habia puesto a trabajar su protector y huy6 a Boston, don-
de publicé su primer libro Tameridn y otros poemas. De
1827 a 1829 sirvi6 en el ejército ¢ ingres6 posteriormente
en West Point, de donde en 1831 fue expulsado por mala
conducta
A pattir de 1835 colabor6 regularmente en el Southern
litera iger de Richmond; se cas6 en 1836 con su
prima Virginia Clemm, y en 1837 se instalaron en Nueva
York, donde en el mismo afio aparecia su novela Las aven-
turas de Arthur Gordon Pym, de 1840 es el primer volu-
men de las Narraciones extraordinarias 0 Cuentos del
grotesco y el arabesco, cuya continuaci6n se publics en
1845, El volumen El cuervo y otros poemas, no fue sufi-
ciente para atraerle la fama, y en 1847, la muerte de su
esposa fue un rudo golpe para él que se hallaba enfermo y
sufria ataques de delirium tremens; sin embargo cuando
parecia haberse recuperado y se disponia a contraer matri-
‘monio con una dama de cierta edad, muy rica, se le encon-
{r6 moribundo en la
Su atormentado genio se
s visiones de su po
srr
mae
__ por sus contemporéneos en EE. UU y hall, en cambi
queda de la belleza era el-inico emprendimiento digno de
los esfuerzos de un poeta; tal estética no fue comprendida
un
‘gran eco en la poesta francesa (Baudelaire, Mallamé), y, @
través de ella, en Rubén Dario
De sus poemas destacan: El cuervo, A Helena, Las
campanas, Israfel, Solo, Eulalia, etc. Como prosista ¢s
autor de una serie de cuentos de misterio y hotvor: El esca-
rabajo de oro, Los crimenes de la calle Morgue, El mis-
terio de Marie Roget, El pozo y el péndulo, El barril de
amontillado, El corazén de ., son claros prece-
entes de le actual novela policfaca. Sus concepciones crf-
ticas se hallan contenidas en el ensayo El pi
poesta, publicado en 1850.
‘Como cuentista y novelista, Poe fue tinico en su género,
como Balzac, Hoffmann, cada uno en lo suyo. Su literatura
1d cruel para
seguro de interesar, que se inquieta poco por variar sus
medios.
‘Alrededor de su vida y de su obra han sido planteadas, a
lo largo del tiempo, diversas cuestiones. ¥ asi, envilecido y
exaltado alternativamente, Poe fue y sigue siendo desde
hhace més de un siglo, objeto de controversias y comenta-
rios, tan numerosos, como disfmiles y tin contradictorios
entre sf.
° 2
6Mon Pe.
une & OG ol
DA runeiner ~pourne
—
) Yremamer tarenle
Sem glia toe viele. + De
LA ain? \
SS Pecdus s (dL oftee 4 eget Pomel 7)
1°) Petalaak 4%
D Cdutergnes
7Cuento “Corazén delator” de Edgar Allan Poe
1) cQué rasgo de la personalidad aparece al inicio del cuento, qué quiere que el lector
crea sobre él y qué habia agudizado su enfermedad?
2). éPor qué se le presenta la idea de asesinar al anciano y qué le sucedia cada vez que lo
miraba?
3) Describir el ojo
44) éQué habla hecho la semana anterior al asesinato y por qué no podia cumplir con su
objetivo?
5) {Como actuaba cada mafiana el protagonista con el anciano?
6) Qué sucedié la octava noche, qué sintié cuando vio iluminado el ojo y qué comenzé a
escuchar?
2) &Con qué se compara el latido del corazén y qué pasaba con los latidos del corazén del
anciano?
8) Explicar el episodio del asesinato hasta que llegan los policias
9) 2Dénde se sientan el protagonista y los oficiales, qué le pasaba al protagonistay qué
‘comienza a hacer?
410} 2Qué piensa con relacién a los oficiales y c6mo termina el cuento? ¢Por qué les parece
que tuvo ese final?
11) Tipo de narrador, tema principal y temas secundarios (cuatro), desc
protagonista,
12) Completar las siguientes ideas
Es.un cuento de terror por:
‘© Protagonista:
@Escenario 0 lugar:
© Momento del dia:
iral
INTERTEXTUALIDAD:
Este cuento se relaciona con la misica. Gustavo Cerati, cantante de rock, ha escrito la cancion
“Corazén delator”.
Gustavo Cerati ha dicho:
+ £5 una balada. El sonido es uno de los més psicodélicos, es el més roméntico del élbum. La
historia parte de un cuento de Edgar Allan Poe donde un coraz6n delata a una persona que
mat6 a otra.
Es.este caso la escribi pensando en que mi corazén me delata cuando veo ala persona que
amo.
Les dejo la cancién para que la puedan escuchar.
aEL CORAZON DELATOR
EDGAR ALLAN POE
‘Es verdad! Soy muy nervioso, hororosamente nevios, sempre Io fui, pero, 2por aué pretends ae
ae, Toeo? La enfermedad ha aguzado mis sentidos, sin destuilos ni embotrios. Tenia el ofGo ray fino:
singums le igualab: be escuchado tas las cosas del ciclo y de Ia ema, no poas det ine iCémo he
aan yAtencioal Abora veris con qué sano jucio y con qué calma puedo referines rods lx
historia.
Me es imposible decir efmo se me ocuri primeramee a dea: pero wna vez conebids, no Pale
eschara ni de noche ni de dia, No me proponia objeto alguno ni me dejabalevar de una pasin Amaba
,
hhubiera podido descubrir nada de particular. No era necesaro lavar mancha alguna, gracias a la prudencia
ccon que procedfa. Un barreno la habja absorbido toda. ;Ja, ja!
‘Terminada la operacién, a eso de las cuatro de la madrugada, atin estaba tan oscuro como &
medianoche. Cuando el Teloj sefialé la hora, Ilamaron a la puerta de calle, y yo bajé con Ia mayor calma
para abrir, pues, ,qué podia temer «ya»? Tres hombres entrron, anuncidndose cortésmente como oficisles
de policfa; un vecino habfa escuchado un grito durante la noche; esto bast6 para despertar sospechas, se
‘envié un aviso a las oficinas de la policia, y los sefiores oficiales se presentaban para reconocer el local.
Yo sonrei, porque nada debia temer, y recibiendo cortésmente a aquellos caballeros, les dije que era yo
quien habia gritado en medio de mi suefio; afadf que el viejo estaba de viaje, y conduje alos oficiales por
toda la casa, inviténdoles a buscar, a registrar perfectamente. Al fin entré en «su» habitacién y mostré sus
tesoros, completamente seguros y en el mejor orden. En el entusiasmo de mi confianza offectsillas a los
visitantes para que descansaran tn poco; mientras que yo, con Ta loca audacia de un triunfo completo,
cologué la mfa en el sitio mismo donde yacta el cadéver de la victima.
{Los oficiales quedaron satisfechos y, convencidos por mis modales —yo estaba muy tranquilo—, s¢
sentaron y hablaron de cosas familiares, a las que contesté alegremente; mas al poco tiempo sent que
palidecia y ansié la marcha de aquellos hombres. Me dolia la cabeza; me parecia que mis ofdos zumbaban:
pero los oficiales continuaban sertados, hablando sin cesar. El zumbido se pronuncié mds, pesistiendo con
onimaiyor fuerza: me puse a charlar sin tregua para librarme de aquella sensacin, pero todo fue imitil y al fin
descubri que el rumor no se producfa en mis ofdos.
‘Sin duda palidecf entonces mucho, pero bablaba todavia con mas viveza, alzando la voz, 1o cual no
impedia que el sonido fuera en aumento. {Qué podia hacer yo? Era «un rumor sordo, ahogado, frecuente,
‘muy andlogo al que producisfa un reloj envuelto en algodén>. Respiré fatigosamente; los oficiales no ofan
asin, Entonces hablé més aprisa, con mayor vehemencia; pero el ruido aumentaba sin cesar.
Me levanté y comencé a discutir sobre varias nimiedades, en un diapas6n muy alto y gesticulando
vivamente; mas el ruido ctecfa. ;Por qué «no querfanm irse aquellos hombres? Aparentando que me
exasperaban sus observaciones, di varias vueltas de un lado a otro de Ia habtacién; mas el rumor iba en
‘aumento. ;Dios mio! ;Qué podia hacer? La célera me cegaba, comencé a renegar; agité la silla donde me
habia sentado, haciéndola rechinar sobre el suelo; pero el ruido dominaba siempre de una manera muy
rmarcada... Y los oficiales seguian hablando, bromeaban y sonrefan. ;Seria posible que no oyesen? {Dios
todopoderoso! ;No, no! ;Ofan! ;Sospechaban; lo «sabiam» todo; se divertfan con mi espanto! Lo cref y To
creo atin, Cualquier cosa era preferible a semejante burla; no podta soportar mas tiempo aquellas hipdcritas
sonrisas, ;Comprendi que era preciso gritar o morir! ¥ cada vez més alto, jlo ofs? ;Cada vez mas alto,
«siempre més alto»!
—jMiserables! —exclamé—. No disimuléis mds tiempo; confieso el crimen. jArrancad esas tablas; ahi
std, ahf esté! js el latido de su espantoso corazén!
FIN
‘Titulo Original: The Tell-Tale Heart © 1843.
Digitalizacin, Revision y Edicion Electrénica de Aréenido. ~
Revisién 4.
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