0% encontró este documento útil (0 votos)
26 vistas3 páginas

Concepto y Funciones del Habeas Corpus

El habeas corpus es una garantía constitucional que protege el derecho a la libertad y permite que una persona privada de su libertad solicite ante un juez que revise la legalidad de dicha privación. El habeas corpus tiene una doble naturaleza como un derecho fundamental y como un mecanismo procesal. La Corte Constitucional ha señalado que el habeas corpus puede aplicarse tanto para casos de detención ilegal como para proteger otros derechos de las personas privadas de libertad.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
26 vistas3 páginas

Concepto y Funciones del Habeas Corpus

El habeas corpus es una garantía constitucional que protege el derecho a la libertad y permite que una persona privada de su libertad solicite ante un juez que revise la legalidad de dicha privación. El habeas corpus tiene una doble naturaleza como un derecho fundamental y como un mecanismo procesal. La Corte Constitucional ha señalado que el habeas corpus puede aplicarse tanto para casos de detención ilegal como para proteger otros derechos de las personas privadas de libertad.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

HABEAS CORPUS

CONCEPTO E HISTORIA
El artículo 30 de la Constitución de 1991 dispone, que quien estuviere privado de
su libertad, y creyere estarlo ilegalmente, tiene derecho a invocar ante cualquier
autoridad judicial, en todo tiempo, por sí o por interpuesta persona, el HABEAS
CORPUS, el cual debe resolverse en el término de treinta y seis (36) horas.
El HABEAS CORPUS es la garantía más importante para la protección del
derecho a la libertad consagrado en el artículo 28 de la Constitución, que reconoce
en forma expresa que toda persona es libre, así como que nadie puede ser
molestado en su persona o familia, ni reducido a prisión o arresto, ni detenido, ni
su domicilio registrado, sino en virtud de mandamiento escrito de autoridad judicial
competente, con las formalidades legales y por motivo previamente definido en la
ley. Dicha disposición consagra, además, que la persona detenida
preventivamente debe ser puesta a disposición del Juez competente dentro de las
treinta y seis horas siguientes, para que éste adopte la decisión correspondiente
dentro del término que establezca la ley.
En el artículo 6º de la Ley 1095 de 2006 que reglamentó el artículo 30 de la Carta
Política, el legislador facultó a la autoridad judicial para que después de verificar
que la persona ha sido privada de la libertad con violación o desconocimiento del
orden jurídico, ordene inmediatamente su liberación, mediante providencia contra
la cual no procede ningún recurso. De conformidad con lo anterior, es requisito
sine qua non, que la autoridad competente verifique: 1 que la persona está privada
de la libertad, 2 que el peticionario considere que la privación de la libertad o la
prolongación de la misma es ilegal, y 3 que efectivamente se han violado las
garantías constitucionales o legales. Una vez demostradas estas circunstancias, el
Juez deberá ordenar la liberación inmediata de la persona.
La importancia actual del habeas corpus se hace notar en cuanto se lo concibe
hoy simultáneamente como “acción”, “derecho” y “garantía fundamental”. De forma
elemental lo presenta así la doctrina colombiana: “Un derecho de rango
fundamental por cuanto es el hombre quien tiene la facultad de disponer de él,
directamente o por intermedio de otra persona. Es una garantía fundamental al
tener consagración constitucional, dirigida a proteger la libertad de locomoción de
las personas, contra la arbitrariedad de los jueces y fiscales de la república. Una
acción, entendida como posibilidad de hacer o no algo, en este caso de
defenderse, es decir de ejercerla o no; y (...) un mecanismo defensivo del
ciudadano, de carácter externo, ya que en él interviene un funcionario judicial (art.
30 constitucional) distinto al que ha ordenado de manera ilegal la privación de la
libertad o la ha prolongado ilícitamente”.16 2018 Sentencia C-042 de 2018 Corte
Constitucional de Colombia El hábeas corpus tiene una doble connotación pues se
trata de un derecho fundamental y una acción tutelar de la libertad.
Adicionalmente, constituye un importante instrumento para la protección de otros
derechos fundamentales como la integridad física y la vida de las personas
privadas de la libertad, puesto que la experiencia histórica ha demostrado que, en
las dictaduras y demás regímenes no democráticos, la privación de la libertad es
el primer paso para afectar gravemente a aquellos que no simpatizan con el
gobierno de turno.
El habeas corpus se entiende entonces como un complejo instrumento de freno al
poder del Estado. Pero en una perspectiva estrictamente garantista, esa
complejidad se expresa también en tres dimensiones o funciones determinantes
del alcance del habeas corpus: la función reparadora, la preventiva y la correctiva.
Aunque en el caso colombiano han sido conocidas esas dimensiones del habeas
corpus, ellas no han sido efectivamente reconocidas por la ley ni por la
jurisprudencia. De hecho el proyecto de ley que ya en 2001 presentara la
Defensoría del Pueblo “por medio de la cual se reglamenta la acción constitucional
y el derecho fundamental del habeas corpus”,18 definía las siguientes
modalidades de habeas corpus: “habeas corpus principal, clásico o reparador”
(para restablecer la libertad de quien fuera ilegalmente privado de ella); “habeas
corpus preventivo” (para la protección de quien viera amenazada su libertad);
“hábeas corpus restringido” (dirigido contra las perturbaciones al ejercicio de la
libertad); y “habeas corpus correctivo” (dirigido a conjurar condiciones inadmisibles
que rodean la privación de la libertad). Posteriormente otro proyecto de ley que
llegaría hasta el control previo de constitucionalidad, consagra en su texto
definitivo un “adicional” habeas corpus correctivo: “Artículo 2º. Habeas Corpus
Correctivo. También procederá el habeas corpus para evitar o corregir situaciones
que configuren amenazas graves contra el derecho a la vida o la integridad de las
personas sometidas a condiciones de reclusión”.19 Sin embargo, como es sabido,
aquel primer texto no fue aprobado y éste último fue declarado inexequible por un
vicio de procedimiento en su formación.2

La Corte Constitucional, para efectos de señalar las características de esta acción,


ha producido varias sentencias, entre ellas: La sentencia T 459 de 1992, la
sentencia T 046 , la C 301 de 1993, la C-024, la T-242, la C-496, la C-010 de
1994, la T-324 de 1995, la T 320 de 1996, la T 260 de 1999, C 1056 de 2004, C
187 de 2006, C 724 de 2006, C 163 de 2008, C 187 de 2006, C 239 de 2012, y
finalmente las sentencias T 491 de 2014 y T 518 de 2014. En ellas señala, en
repetidas ocasiones, que el Hábeas Corpus tiene una doble naturaleza. En
primera, se entiende como un derecho fundamental comprendido desde el ámbito
de la libertad personal (fundamentado en el artículo 28 de la Constitución
Nacional) y, en la segunda, como un mecanismo procesal o una acción
constitucional especial – consagrada en el artículo 30 de la Constitución Política.
Con estos dos argumentos, se entiende que el Habeas Corpus puede aplicarse
tanto en los casos en los que una persona considera que ha sido objeto de una
detención ilegal o que, estando en situación de detención intramural, esta vulnere
o amenace derechos fundamentales tales como la vida y la integridad personal
cuando estas detenciones se presentan con ocasión a abuso de autoridad o en
situaciones irregulares de privación de la libertad.
¿Quién puede interponer el HABEAS CORPUS?
Puede ser interpuesto por la persona afectada, es decir; la persona privada de la
libertad o un abogado

PETICIÓN DEL HABEAS CORPUS.

1.El nombre de la persona cuyo favor se instaura la acción.


2. Las razones por las cuales se considera que la privación de su libertad es ilegal
o arbitraria.
3. La fecha de reclusión y el lugar donde se encuentra la persona privada de la
libertad.
4. El nombre y cargo del funcionario que ha ordenado la privación de la libertad.
5. El nombre, documento de identidad y lugar de residencia del solicitante.
6. La afirmación, bajo la gravedad del juramento que no han presentado otro
habeas corpus.
Es importante mencionar que la ley 1095 de 2006 dispone que la ausencia de
algunos de estos artículos no impedirá que se adelante el trámite HÁBEAS
CORPUS si la información que se suministra es suficiente para ello. En cuanto a la
decisión, una vez demostrada la violación de las garantías constitucionales o
legales, la autoridad judicial competente inmediatamente ordenará la liberación de
la persona privada de la libertad, por autointerlocurtorio contra el cual no procede
recurso alguno.

Iniciación de la investigación penal.


Reconocido el HÁBEAS CORPUS, la autoridad judicial compulsaran copias para
que el funcionario competente inicie las investigaciones a que haya lugar, sin
detrimento de las acciones legales restauradoras de perjuicios que estime
adelantar el afectado.
Lo anterior como quiera se está vulnerando el artículo 174 del código penal que
tipifica el delito de privación de libertad. En tanto con respecto a la impugnación si
es negado el HÁBEAS CORPUS este puede ser impugnado, dentro de los tres
días calendario siguientes a la notificación y lo debe resolver un juez penal de
circuito

También podría gustarte