Historia de La Criminalística
Historia de La Criminalística
La ciencia forense es una ciencia aplicada, basada en el estudio de la prueba pericial o indicio
y fundamentada en principios científicos de otras ciencias, como la física, la química, la biología y
la medicina, entre otras.
La palabra forense proviene del latín forensis, relativo o perteneciente al foro. En la Antigua
Roma, una infracción penal significaba defender el caso ante un grupo de personas públicas en el
foro; siendo la persona con el mejor argumento y entrega la que determinaba el resultado del mismo.
Las ciencias forenses incluyen otras disciplinas que, mediante el empleo del método
científico, pueden aplicarse con fines legales para esclarecer un hecho delictivo.
Algunas de las especialidades que intervienen son, por ejemplo, la medicina, la odontóloga,
la química, la antropología y la fotografía entre otras. Por lo cual revisten importancia como ciencias
que coadyuvan en la investigación criminal; en estos casos se les conoce como ciencias forenses o
legales.
CRIMINALISTICA.- Es una ciencia factica natural auxiliar del Derecho que se encarga de
estudiar y analizar el conjunto de evidencias y material sensible significativo, encontrado en el lugar
de los hechos, para poder determinar los objetos o instrumentos con los que pudo haberse cometido
el delito. Resumiendo. Se encarga de estudiar el delito.
Para poder lograr su objetivo, la Criminalística se vale del conocimiento de otras ciencias
afines, como ser: Medicina Forense, Física, Psicología, Abogacía, entre otras. "Rama de las ciencias
forenses que utiliza todos sus conocimientos y métodos para coadyuvar de manera científica en la
administración de justicia". Al incluir a la Criminalística en el grupo de las ciencias forenses, ésta
adquiere la calidad científica que se requiere -en el mundo de hoy- de toda investigación de un
presunto hecho delictivo, ya que se menciona que utilizará todos sus conocimientos y métodos, es
decir, la aplicación de todas las experiencias aprendidas en otras ciencias, así como los
procedimientos que se siguen para hallar la verdad y enseñarla, coadyuvando con esto de manera
científica a la administración de justicia.
¿Qué es la Criminalística? Juventino Montiel Sosa, nos señala que es una “Ciencia penal
auxiliar que mediante la aplicación de sus conocimientos, metodología y tecnología al estudio de las
evidencias materiales, descubre y verifica científicamente la existencia de un hecho
presuntuosamente delictuosos y al o a los presuntos responsables aportando las pruebas a los
órganos que procuran y administran justicia”. La Criminalística primero descubre, analiza e
interpreta en forma aislada y posteriormente en forma conjunta, tanto las lesiones y efectos que
muestra un cuerpo para determinar las causas reales de la muerte, el tipo de instrumento lesivo y
la mecánica de las lesiones.
Existen distintas disciplinas forenses auxiliares que en forma conjunta logran los resultados
objeto de la investigación, tales como la Dactiloscopia que estudia las huellas digitales, la Balística
que estudia los indicios y evidencias de un disparo de arma de fuego, la Grafoscopía que estudia la
escritura manual, la Hematología que estudia los diversos aspectos de la sangre, la toxicología que
estudia los diversos aspectos relacionados con las sustancias tóxicas, entre otras, más como la
medicina forense, química forense, etc.
La Criminalística tiene como objeto reconstruir el hecho en su devenir espacio temporal e
identificar a los participantes del mismo (sujetos activos como pasivos), además de contribuir en la
investigación ministerial y durante el proceso judicial.
El Principio de Intercambio dice que “al consumarse el hecho y de acuerdo con las
características de su mecanismo, se origina un intercambio de indicios entre el autor, la víctima y el
lugar de los hechos o en su caso, entre el autor y el lugar de los hechos”, es Licda. Cicely Sanchez
Criminologa y Criminalistica decir al revisar con cuidado se pueden encontrar rastros del autor en el
lugar de los hechos y en la víctima. El Principio de Correspondencia de características menciona
que “la acción dinámica de los agentes mecánicos vulnerantes sobre determinados cuerpos dejan
impresas sus características, reproduciendo la cara que impacta” , un ejemplo sencillo es en las
armas de fuego cuando la aguja percutora al picar la cápsula del fulminante, deja grabado
características microscópicas resultantes de su fabricación y los desgastes de uso. El Principio de
Rareza explica que “un indicio estará dotado de mayor valor mientras más raro sea con una relación
al lugar en que es encontrado, el tipo de hecho de que se trate”, ejemplo localizar manchas de
sangre seca en ropa de carnicero, médico, veterinario o enfermera, tiene menor valor de
identificación que si se localizan en la ropa de cualquier otra persona. El Principio de Individualidad
refiere a que “cada objeto en sí posee características propias que en ocasiones se forman con el
tiempo y uso, y que lo diferencian de otros similares”, por ejemplo la suela y tacón del calzado, el
dibujo de los neumáticos, etc. Así como estos principios enriquecen la investigación, la Criminalística
es auxiliada por otras ciencias para el esclarecimiento de los hechos presuntamente delictuosos
como de sus presuntos responsables, tal es el caso de la Medicina Forense que no es igual a la
medicina legal la diferencia entre una y otra es que al usar el término forense se hace alusión a que
está encaminada al área del Derecho Penal y el uso Legal se relaciona con la Impartición y
procuración de la justicia en general y otras ramas del derecho como el Derecho Civil para un estado
de interdicción, laboral para las incapacidades; familiar para situaciones de filiación; médico para
cuestiones de responsabilidades; etc.
En los casos de homicidios, suicidios y accidentes, el levantamiento del cadáver está a cargo
del Ministerio Público, quien solicitará al Médico Forense información respecto del Licda. Cicely
Sanchez Criminologa y Criminalistica cadáver como el motivo real de la muerte, sus caracteres de
identificación, lesiones externas e internas y cronotanatodiagnóstico. Al identificar el occiso, debe
anotarse su nombre probable, edad aparente, color de piel, tomar fotografía del rostro y ficha
dactilar, sexo, estatura, color, tipo y largo de pelo, la descripción detallada de sus vestiduras,
particularidades anatómicas, diámetro torácico y abdominal, etc. Se usan otras técnicas forenses
para el proceso de identificación como la media filiación, ropas y contenido de bolsillos y accesorios,
fotografías, huellas digitales, registros dentales y perfil genérico. Con esta síntesis en una forma
general de la Criminalística, podemos afirmar que existen los elementos suficientes y necesarios
para los esclarecimiento de hechos delictivos. Difícilmente, puede un delincuente o victimario, no
ser descubierto al haber realizado un delito, sin embargo, es conveniente que los investigadores o
cuerpo pericial, tengan las técnicas, conocimientos y preparación suficiente para su aplicación en la
investigación.
OPCIÓN 1
Los datos que provienen de la historia, permiten establecer que la primera disciplina
precursora de la Criminalística fue la que en la actualidad se conoce como Dactiloscopia. El ilustre
experto en identificación, B.C. Bridges, en una de sus obras hace la siguiente referencia: “Algunos
de los primeros usos prácticos de la identificación mediante las impresiones dactilares, son
acreditados a los chinos, quienes las aplicaban diariamente en sus negocios y empresas legales,
mientras tanto el mundo occidental se encontraba en el periodo conocido como la edad obscura.
Kia Kung-yen, historiador chino de la dinastía Tang, en sus escritos del año 650, hizo mención a la
identificación mediante las impresiones dactilares, en un comentario sobre un antiguo método en la
elaboración de documentos legales. En su apunte se lee lo siguiente: “Placas de madera eran
escritas con los términos del contrato y eran cortadas pequeñas muescas en sus lados y en iguales
sitios para que las placas pudieran ser mas tarde emparejadas y con la igualdad de las muecas se
probaba si eran genuinas.
Es decir, en el año 650 los chinos ya actualizaban las impresiones dactilares en sus tratos
comerciales, y en ese mismo año, hacían mención al método anterior al uso de las impresiones
consistente en la utilización de placas de madera con muescas iguales recortadas en los mismos
sitios de los lados, las que observaban las partes del contacto e igualadas dichas tablas se podía
constatar la autenticidad o falsedad de los contratos de referencia.
El propio Bridges, hace otro comentario significativo al expresar que “El libro de leyes chino
de Yung Hwui, casi del mismo periodo, en una descripción en el Código local de reseñas chinas,
establecía que, “Para divorciarse de la esposa, el esposo debía dar un documento que expusiera
siete razones para hacerlo. Todas las letras deberían ser escritas con su propia mano, y signar el
documento con sus huellas dactilares”.
El eminente jurista español, Enrique de Benito, comentaba que: “Si hemos de creer, sin
embargo, al profesor Mancini, son muy antiguos los precedentes históricos de la ciencia policiaca,
como que según parece, se remontan al libro de COSPI, “Il giudice Criminalística”, impreso en
Florencia en 1643, verdadero tratado de Policía científica aunque con todas las omisiones, errores
y preocupaciones propias de la época”.
Una de las primeras publicaciones en Europa, acerca del estudio de las impresiones
dactilares, apareció en Inglaterra en 1684, realizado por el doctor Nehemiah Grew, perteneciente al
Colegio de Físicos y Cirujanos de la Real Sociedad de Londres.
En 1753, otro ilustre estudioso y precursor, el doctor Boucher, realizaba estudios sobre
balística, disciplina que a la postre se llamaría Balística Forense, también precursora de la
Criminalística.
También en 1823, Huschke describió los relieves triangulares (deltas) de los dibujos papilares
de los dedos, y Alix escribió y publico un estudio sobre los papilares.
En 1829, los dos primeros comisioners de la policía de Londres, Mayne y Rowan, tenían sus
oficinas en unos inmuebles muy viejos, que pertenecían al antiguo Palacio de Whitehall.
Posteriormente la policía londinense ocupo otra construcción que antes había servios de residencia
a los príncipes escoceses cuando visitaban Londres. De ahí procede el nombre de Scotlan Yard,
que durante tantas décadas ha servido para definir a la policía inglesa.
En 1835, aparece otro de los primeros precursores de la Balística Forense, Henry Goddard,
que en opinión de Jurgen Thorwald, fue uno de los últimos mas famosos “bow-street-runners”, de la
policía británica, y hace referencia de lo siguiente: En una de las balas que penetraron en el cuerpo
de la victima, Goddard observo una curiosa protuberancia y con dicho proyectil provisto de la
mencionada seña particular inicio la búsqueda del asesino. En la sombría vivienda de uno de los
sospechosos, Goddard descubrió un molde para balas de plomo, un utensilio bastante común en
aquellos días. El molde tenia un pequeño defecto. En el se podía observar claramente una
hendidura. Descubrió que la protuberancia de la bala asesina se ajustaba perfectamente a dicha
hendidura. El dueño del molde, detenido por sorpresa, confeso su crimen.7
William Herschel, en 1858, al frente del Gobierno civil del Distrito de Hoogly, en Bengala,
India, adoptaba el uso de las impresiones dactilares para evitar la suplantación de la persona para
identificar a los reincidentes en la paga de pensiones a soldados hindúes retirados, estampando en
las listas las huellas de los dedos índices y medio de la mano derecha.
En 1866, Allan Pinkerton’s Nacional Detective Agency en Chicago, E. U. A., ponía en practica
la fotografía criminal para reconocer a los delincuentes, disciplina que posteriormente seria llamada
Fotografía Judicial y actualmente se le conoce como Fotografía Forense.
En esa época, Bertillon publicada una tesis sobre el retrato hablado (Portrait parlé), otra de
las precursoras disciplinas Criminalísticas, constituido en la descripción minuciosa de ciertos
caracteres cromáticos y morfológicos del individuo. Desde 1884, Bertillon, tomaba fotografías de los
lugares de hechos con todos sus indicios, placas que ilustraban a los funcionarios judiciales en las
investigaciones criminales.
En 1885, en Londres, Sir Francis Galton colocaba los fundamentos para la solución del
problema que representaba hacer una clasificación de las impresiones dactilares mediante la
publicación de su manual Fingerprint Directories.
ORIGEN DE LA CRIMINALÍSTICA
Se edito y publico en España en 1894, con el nombre El manual del juez con traducción del
eminente jurista Doctor en Derecho, Máximo de Arredondo. Y para Latinoamérica la edito Lázaro
Pavia, en 1900, mismo año en que se conoció en México.
El referido jurista Máximo de Arredondo, en el prólogo que hace el Manual del Juez, publicado
en Madrid, España, en 1894, valora su contenido y precisa la fecha en que el doctor. HANS Gross
dio a conocer la Criminalística, comentando lo siguiente: “No existiendo, en nuestro país obra alguna
que viniera a llenar el vacío de que antes hablábamos, no hemos dudado en acudir a las literaturas
extranjeras, y muy particularmente a la alemana. Claro que en la literatura alemana se incluye la de
Australia, a cuyo país pertenece el autor. Que como se sabe, figura en primera línea en la evolución
jurídica moderna: y entre los muchos libros que hubiéramos podido escoger, hemos dado la
preferencia, por su modernismo y su merito indiscutible, a la obra del doctor. Gross, recientemente
publicada en Graz, Austria (enero de 1893), y que tan justos y universales elogios ha merecido a la
prensa europea”.
Hanss Goppinger comenta: “Citemos en forma particular a la Escuela Austriaca. Empieza con
Hanns Gross, y del campo total de la Criminología subraya sobre todo la rama Criminalística. Gross
fundó en 1912 el Real e Imperial Instituto de Criminología en Graz, el primer Instituto Criminológico
Universitario en Europa. No se contentó con la mera advertencia de la necesidad de la investigación
criminología, sino que llevo a cabo personalmente investigaciones en el Instituto de Graz, cuyo punto
principal lo constituyeron cuestiones de la Psicología de la declaración y del interrogatorio. Junto a
su Manual para Jueces de Instrucciones y su otra gran obra: La Psicología Criminal, merece
particularmente ser destacado el Archivo fur kriminalanthropologie and kriminalistik (Hoy Archiv fur
kriminologie), fundado por el en 1898. Tras la muerte de Gross, Adolf Lenz continuo al frente del
Instituto en Graz.
Del contenido científico del Manual del Juez, se desprende que el doctor Hanns Gross, en su
época constituyo a la Criminalística con las siguientes materias: Antropometría, Argot Criminal,
Contabilidad, Criptografía, Dibujo Forense, Documentoscopia. Explosivos, Fotografía. Grafología,
Hechos de Transito ferroviario, Hepatología. Incendios, Medicina Legal, Química Legal e
Interrogatorio.
EVOLUCIÓN DE LA CRIMINALÍSTICA
En 1986, Juan Vucetich logra que la policía de Río de la Plata, Argentina, deje de utilizar el
método antropométrico de Bertillon, reduce a cuatro tipos fundamentales de la Dactiloscopia,
determinados por la presencia o ausencia de los deltas. Vucetich nació en Croacia, Yugoslavia.
En 1899, el propio Ottolenghi, junto con Alongi, fundaron una revista llamada Polizia
Scientifica. Lombroso, Ferri y Alongi, invocaban pronto en Italia una Policía Judicial Científica, de la
que formaba parte la identificación de los
Entretanto, los países latinoamericanos iniciados por Juan Vucetich, se integraban el uso de
métodos científicos en la investigación criminal, escribían obras y creaban sus Institutos de Policía
y Laboratorios de Criminalistica, ya que en 1904, el sistema dactiloscópico de Vucentich había sido
aceptado casi universalmente como el más practico y operable.
Hanns Gross, después de una apasionante vida científica, muere en su ciudad natal, en 1915;
hubo consternación mundial por la pérdida de tan discutido criminalista.
En México, a principios del siglo XX, los doctores Francisco Martínez Baca y Manuel Vergara,
publicaban sus trabajos en los libros y estudios de antropometría criminal además, el primero de los
doctores de referencia, escribía los tatuajes, y el licenciado Julio Guerrero, elaboraba una verdadera
tesis llamada la Génesis del crimen en México, obra que en opinión de Carlos Roumagnac, tuvo
mucho éxito y se tradujo a otro idiomas.17
En 1923, Carlos Roumagnac, escribía en México el primer libro sobre Policía Judicial
Científica, en donde definía los métodos y técnicas de esa época para las investigaciones criminales.
En 1935, los policiologos Carlos Roumagnac, Benjamis Martínez, Fernando Beltrán y otros
crean en la ciudad de México una escuela para policías en la que se enseñaban la criminalistica
entre otras materias, escuela cuyo nombre sufrió algunas trasformaciones, la primera se llamo
Escuela Técnica Policiaca, la segunda Escuela Científica de policía, para finalmente llamarse
escuela de Técnica Policial. Dicha escuela paso por muchas vicisitudes y estuvo a punto de
desaparecer.18
Fue hasta 1938, cuando el doctor José Gómez Robleda, Director Servicios Periciales,
indicaba la aplicación de Criminalistica en la Procuraduría General de Justicia del D.F, entonces
también de Territorios Federales.
Pero apunta en Doctor Camilo Simonin en 1955, que “Posteriormente a 1919, la Policía
Científica a llegado a ser Criminalistica, ya que la experiencia ha demostrado que el estudio de las
huellas criminales, manifiestamente importantes para la justicia y el descubrimiento de falsos
documentos, sobrepasa las responsabilidades de las investigaciones policiales. Especialistas,
biólogos, físicos y químicos, debe intervenir; ello encierra la necesidad de crear laboratorios de
criminalistica, que dispongan de buen instrumental científico y de especialistas competentes.Las
Ciencias Forenses y la criminalística en la actualidad
OPCIÓN 2
El Doctor Hans Gross nació en Graz, Austria, en el año 1847. Se desempeñó como profesor
en Derecho Penal en la Universidad de Graz y como Juez de Instrucción en Stejermark. El profesor
Gross, fue quién por primera vez se refirió a los métodos de investigación criminal como
criminalística.
En su libro Manual del Juez, el Doctor Gross estructuró la criminalística de la siguiente forma:
Evolución histórica
En 1753, el Doctor Boucher realizó estudios valiosísimos sobre balística, que posteriormente
recibiría el nombre de balística forense.
Adán Pinkerton, en el año 1866, puso en práctica la fotografía criminal, que actualmente se
le denomina fotografía forense.
Alfonso Bertillón publicó en 1882 una tesis sobre el retrato hablado. Consistió en una
minuciosa descripción de ciertos caracteres morfológicos y cromáticos del individuo.
Pero para Hans Gross, la criminalística era una disciplina auxiliar jurídico penal y su obra se
tradujo a varios idiomas, provocando con ello el interés de varios especialistas, que empezaron a
realizar una serie de observaciones y contribuciones a la naciente disciplina. (Villarreal 1969, p. 8).
En 1896, Juan Vucetich logra que la Policía de Rio de la Plata, Argentina, deje de utilizar el
método antropométrico de Bertillón, reduce a cuatro los tipos fundamentales dactiloscopia,
determinados por la presencia o ausencia de deltas.
En 1899, Alongi junto con Ottolenghi, fundaron una revista llamada Polizia Scientifica. Alfredo
Nicéforo, en la Escuela Positiva en Roma, en 1903 con su monografía de estudio y enseñanza de
la criminología colocaban por primera vez a la Policía Judicial Científica, en el cuadro general de la
criminología.
Por otro lado, en los países latinoamericanos iniciados por Juan Vucetich se integraban al
uso de métodos científicos en la investigación criminal, escribían obras y creaban sus Institutos de
Policía y Laboratorios de Criminalística, ya que en el año 1904, el sistema dactiloscópico de Vucetich
había sido aceptado casi universalmente como el más práctico y operable.
Fingerprint Directories con otro manual publicado con el nombre de Clasification and uses of
fingerprints
En España, por el año 1908, Constancio Bernaldo de Quiroz, reducía a tres las fases de
formación y evolución de la Policía Científica: a) Una primera fase equívoca, cuando el personal
policiaco incluso el jefe como Vidocq, eran reclutados entre los mismos delincuentes con
conocedores insustituibles de las personas y artes de los malhechores; b) Una segunda fase
empírica en la cual el personal, ya no tomado entre los delincuentes, lucha contra ellos
empíricamente sólo con las facultades naturales, vulgares o excepcionales; c) y un tercera fase
científica fundados en la observación razonada y en el experimento químico, fotográfico, etc. En
1911, en Suiza, el alemán Rodolph Archihald Reiss se dedicaba íntegramente a los estudios de la
Policía Científica y escribía una tesis al respecto.
Hans Gross, después de una apasionante vida científica muere en su ciudad natural, en 1915;
hubo consternación mundial por la pérdida de tan distinguido criminalista. (Montiel, op.cit, págs. 24-
26).
En conclusión, se puede decir que la criminalistica ha vivido sólo una época, se inicio en la
científica y continúa en la científica, y ha terminado con la equivocación y empirismo de la
investigación policiaca.
Así como gracias a las aportaciones de científicos latinoamericanos, como Abreu Gómez,
Albarracin, Fernández Pérez, Gutierre Tibon, Benítez, Castellanos, Jiménez Navarro, Latzina,
Luque, Martínez, Moreno Gonzales, Oliveros Sifontes, Padron, Peña Reyes, Pérez Vega,
Roumagnac, Sandoval Smart, Sodi Pallares, Villarreal Rubalcava, Villavicencio Ayala, Vucetich (
nacionalizado argentino), y otros.
LICENCIATURA EN DERECHO
ASIGNATURA:
CRIMINALÍSTICA
FIRMA Y CALIFICACIÓN