DESARROLLO
INFANTIL
TEMPRANO I
Mag. Silvia Ramírez Cárdenas
La Primera infancia es una etapa crucial en el desarrollo vital del ser
humano. En ella se asientan todos los cimientos para los aprendizajes
posteriores dado que el crecimiento y desarrollo cerebral van a permitir un
incomparable aprendizaje y el desarrollo de habilidades sociales,
emocionales, cognitivas, sensoperceptivas y motoras que serán la base de
toda una vida.
Los estudios realizados en neurociencias están cambiando el dialogo acerca
de la atención y educación en la primera infancia.
Los primeros años de vida son esenciales para el
desarrollo del ser humano debido a que las experiencias
tempranas perfilan la arquitectura del cerebro y diseñan el
futuro comportamiento.
En esta etapa el cerebro experimenta cambios fenomenales:
crece, se desarrolla y pasa por periodos sensibles para algunos
aprendizajes, por lo que requiere de un entorno con
experiencias significativas, estímulos sensoriales, recursos
físicos adecuados; pero principalmente, necesita de un
entorno potenciado por el cuidado, la responsabilidad y el
afecto de un adulto comprometido.
¿Por qué debemos
desarrollar acciones de
cuidado educación y
desarrollo de la primera
infancia?
LA NEUROEDUCACION
La neuroeducación promueve la integración de las
ciencias en la educación. Ya lo dice Francisco Mora,
doctor en Neurociencia y Medicina: “intentar enseñar sin
conocer cómo funciona el cerebro será algo así como
intentar diseñar un guante sin nunca antes haber visto
una mano”
La neuroeducación es la disciplina que estudia el
funcionamiento del cerebro durante el proceso de enseñanza-
aprendizaje: analiza el desarrollo del cerebro humano y su
reacción a los estímulos, que posteriormente se transforman en
conocimientos
OBJETIVOS DE LA NEUROEDUCACION
Acerca a los padres y educadores a los conocimientos relacionados con el
funcionamiento del cerebro.
Posibilita la comprensión de los mecanismos cerebrales que subyacen al
aprendizaje a la memoria, al lenguaje, a los sistemas sensoriales y
motores, a la atención, a la emoción, al comportamiento entre otros.
A reconocer los factores de riesgo para el desarrollo cerebral, entre los
cuales están la desnutrición, las emociones negativas, la anemia, el alto
nivel de stress.
Las investigaciones han demostrado que la practica de determinadas
habilidades puede modificar el cableado del cerebro haciendo que nuevas
conexiones sinápticas se establezcan o se refuercen las existentes