Fundamentos del
análisis criminal y
reducción proactiva
del delito
Contenido
Módulo 1: Introducción al análisis criminal ........................................................................... 2
Tema 1: Análisis criminal .............................................................................................................. 2
1.1 Análisis criminal ................................................................................................................... 2
1.2 Análisis del delito ........................................................................................................... 3
1.3 Análisis investigativo criminal ................................................................................. 10
1.4 Análisis de inteligencia criminal ............................................................................. 13
Tema 2: Policiamiento proactivo ............................................................................................ 18
2.1 Introducción ......................................................................................................................... 18
2.2 ¿Qué es el policiamiento proactivo? .................................................................... 18
2.3 El rol del análisis en el policiamiento proactivo ..............................................22
Tema 3: Datos para el análisis criminal ............................................................................... 40
3.1 Fuentes de datos .......................................................................................................... 41
Tema 4: Evidencia de lo que funciona .................................................................................52
Referencias ..................................................................................................................................... 53
1
Módulo 1: Introducción
al análisis criminal
Tema 1: Análisis criminal
1.1 Análisis criminal
Es el estudio sistemático de los eventos delictivos, con la finalidad de
producir conocimiento sobre la realidad criminal y facilitar el diseño de
políticas públicas, intervenciones policiales o tomar decisiones en
relación con el fenómeno criminal y su prevención.
El análisis criminal incluye el estudio de muchos tipos de información
que son particularmente relevantes para los sistemas de seguridad
pública, tales como desórdenes, llamadas por servicio a los sistemas de
atención telefónica de emergencias (911), accidentes de tránsito, etc. Es
decir, hablamos de análisis criminal, pero se incluye un conjunto de
eventos que no son delitos, aunque sí forman parte de las competencias
amplias de los sistemas de seguridad pública y justicia penal.
En esencia, el análisis criminal en todas sus variantes es la actividad que,
mediante la reunión de datos y su análisis, produce información y
genera conocimiento que guía las acciones de prevención del delito e
investigación criminal.
2
1.2 Análisis del delito
El análisis del delito se enfoca en el estudio del evento criminal y los
actos delictivos que ocurren en este. La información adecuadamente
diseminada ayuda a una agencia policial a desarrollar tácticas y
estrategias para identificar y resolver patrones, series, tendencias y
problemas.
En el caso de la policía, el análisis apoya básicamente las tareas de la
“policía de seguridad” en materia de prevención de delitos, con énfasis
en los delitos contra las personas y la propiedad.
Por lo general, se dice que en este análisis el objetivo se centra en
responder adecuadamente al siguiente interrogante:
¿QUIÉN está haciendo QUÉ a QUIÉN?
Si quieres conocer más definiciones sobre el análisis del delito,
consulta el glosario.
3
Si nos enfocamos específicamente en las agencias policiales, una
definición operativa aplicable es:
“ El análisis del delito es el estudio sistemático del
delito y de los problemas derivados de los
desórdenes públicos, al igual que de otros temas
policiales —incluyendo factores
sociodemográficos, espaciales y temporales— que
permite asistir a la policía en la aprehensión de
delincuentes, la reducción de los delitos y
desórdenes, la prevención del delito, y la
evaluación” (Boba, 2015, pág. 6).
Es así que el análisis del delito se centra en el examen sistemático de los
problemas delictivos y desórdenes, al igual que de otros temas
policiales, pero no es casual ni anecdótico, sino que requiere la
aplicación de procedimientos de recolección de datos propios de las
ciencias sociales, los métodos analíticos y las técnicas estadísticas. Por
esto, el análisis del delito emplea tanto datos cualitativos como
cuantitativos (Boba, 2015).
A pesar de que muchas características de los delitos y desórdenes son
relevantes en el análisis, las tres clases más importantes de datos que
emplean los analistas son:
● Datos sociodemográficos: es decir, las características
personales de los individuos y grupos, tales como sexo,
género, ingresos, edad y educación.
● Datos espaciales: dado que la naturaleza espacial del delito y
la acción policial es medular en el correcto entendimiento de
la esencia de un problema. Los más recientes desarrollos en
4
criminología han alentado a los analistas al estudio de los
patrones geográficos del delito, examinando las situaciones en
las que las víctimas y los delincuentes se encuentran en el
espacio y el tiempo.
● Datos temporales: la naturaleza temporal del delito, los
desórdenes y otros temas de la actividad policial son de
fundamental importancia para el analista. Es así como se debe
preocupar por el estudio de los patrones a largo plazo en las
tendencias delictivas de los últimos años, la naturaleza
estacional del delito e inclusive los patrones mensuales.
Asimismo, debe prestar atención a los patrones de mediano
plazo, tales como el día de la semana y hora del día.
Finalmente, debe examinar los patrones a corto plazo, como
día de la semana, hora del día o secuencia temporal de los
eventos dentro de una serie delictiva.
Cuando el análisis del delito es realizado por una agencia policial, tiene
como primer objetivo asistir en las operaciones de dicha organización y
facilitar el cumplimiento de sus misiones y funciones. La prevención del
delito es el principal interés de las policías y, por lo tanto, también lo es
del análisis del delito. Cubierta la asistencia en la prevención del delito,
el segundo objetivo del análisis del delito es asistir en la aprehensión de
delincuentes, mientras que su objetivo final es asistir con la evaluación
de los esfuerzos policiales, la cual pone énfasis en dos áreas principales:
a) El nivel de éxito de los programas e iniciativas implementados
para controlar y prevenir el delito y el desorden
b) La efectividad con la que se administran
(conducen/gerencian) las policías
5
1.2.1 Tipos de análisis del delito
Tradicionalmente se consideran cuatro tipos de análisis del delito:
1- Análisis táctico
2- Análisis estratégico
3- Análisis administrativo
4- Análisis de operaciones
1.2.1.1 Análisis táctico del delito
Es un proceso diario, tendiente a la identificación y análisis de
patrones y series delictivas existentes o emergentes, incluyendo
series y zonas calientes. Está orientado a la acción, dado que su
principal meta es ayudar al personal operativo en el proceso de
intervención rápida y efectiva de los patrones y series detectadas.
Los objetivos del análisis táctico del delito son:
a) Identificar, tan pronto como sea posible, patrones y series
delictivas emergentes.
b) Completar análisis comprensivos de cualquier patrón o serie.
c) Notificar al personal operativo de la existencia de los patrones
y series.
d) Trabajar con el personal operativo en el desarrollo de la mejor
estrategia para tratar con patrones y series.
El análisis táctico provee información para asistir al personal
operativo (patrullas, investigadores, etc.) en la identificación de
problemas delictivos específicos y determinados y en el arresto de
delincuentes. El análisis de los datos se utiliza para promover una
respuesta rápida a acciones de campo (acciones operativas).
Te sugerimos revisar la sección de recursos adicionales para explorar
material complementario que profundiza estos temas.
6
1.2.1.2 Análisis estratégico del delito
El análisis estratégico del delito focaliza las tendencias, los
problemas y sus causas. Es el análisis de los patrones de actividad
criminal en el largo plazo, de ahí que uno de sus conceptos
recurrentes es el de tendencias delictivas. Las tendencias delictivas
son básicamente incrementos o decrementos a largo plazo en los
volúmenes delictivos, o cambios en las características de un
determinado delito en un largo período de tiempo. En la práctica
cotidiana de los analistas del delito las tendencias no se discuten en
períodos más cortos que un mes o más largos que una década. Las
causas y las tendencias que de ellas se derivan son usualmente
denominadas “problemas delictivos”.
La respuesta policial a una tendencia no es la inmediata movilización
de agentes a una acción táctica. La mayoría de las respuestas que
funcionan bien con patrones y series no lo hacen con tendencias.
Cuando la agencia policial se enfrenta a una tendencia, trata de
emplear estrategias de resolución de problemas y políticas que
tendrán impacto en el largo plazo. En general, las tendencias se
resuelven mejor mediante el empleo de estrategias que reducen la
“deseabilidad” de los objetivos o que reducen la oportunidad, en
oposición a estrategias que simplemente aprehenden a los
delincuentes.
1.2.1.3 Análisis administrativo del delito
Se trata de una categoría amplia, que incluye una ecléctica
colección de reportes administrativos y estadísticos, investigación y
otros proyectos no focalizados en la reducción o eliminación de un
patrón o tendencia inmediata o a largo plazo, sino en la producción
de información para el funcionamiento de la agencia (para la
presupuestación, o para la planificación).
7
1.2.1.4 Análisis de operaciones
Describe el estudio de las operaciones de la agencia; por lo tanto,
incluye la distribución geográfica, organizacional y material de
recursos humanos y físicos, y cómo estas operaciones y políticas
tienen una mayor influencia positiva sobre el delito y los desórdenes,
en el área de competencia territorial de la agencia policial.
Se trata de un análisis que reflexiona y estudia las propias
operaciones y políticas de la agencia, al igual que lo hace el análisis
de la eficiencia de las operaciones policiales y de las políticas
públicas relacionadas con los procesos de mejora, buscando
sostener la eficacia de la agencia policial en relación con el delito, las
violencias y los desórdenes públicos. Además, incluye procesos
centrales como el “staffing” (asignación de personal), y el
“districting” (distritado: determinación de límites de dependencias
policiales, cuadrículas o sectores de patrullaje, etc.).
1.2.2 Procesos de análisis del delito
El análisis del delito involucra una serie de pasos (procesos)
encadenados; el siguiente esquema nos ayuda a entender la lógica
de los procesos involucrados y su secuencia en la producción del
análisis del delito:
8
Fig. 1 – Procesos de Análisis del Delito
9
Puede consultar con detalle cada etapa del proceso en la lectura
“Procesos de análisis del delito”, dentro de la sección de recursos
complementarios.
1.3 Análisis investigativo criminal
El análisis investigativo criminal se refiere a los procedimientos y
habilidades empleados para crear un perfil físico, conductual
(psicológico) o geográfico de un delincuente, basándose en las
características de los delitos que él o ella han cometido. Es decir, se
trata del análisis que nutre de contenido la labor que realiza la “policía
de investigaciones” con delincuentes seriales, en función preventiva. En
este análisis el objetivo se centra en responder adecuadamente el
siguiente interrogante:
¿QUIÉN está haciendo QUÉ y POR QUÉ?
Es decir, el foco analítico se encuentra en responder ¿POR QUÉ lo está
haciendo?, lo que nos lleva directamente a la comprensión de la
motivación del delincuente serial.
Durante las décadas de 1970 y 1980, lo que hoy se conoce como análisis
investigativo criminal se denominaba en lengua inglesa como “criminal
profiling”, es decir, la actividad de construir “perfiles de delincuentes”;
sin embargo, debido al abuso que los medios de comunicación dieron a
esa terminología, se optó por cambiar el nombre a análisis investigativo
criminal, entendiendo como:
10
El proceso de construcción de “perfiles” de
delincuentes que han cometido delitos graves,
mediante el uso de elementos de esos delitos
para inferir determinadas características sobre los
delincuentes, tales como características de su
personalidad, hábitos sociales y laborales.
El objetivo principal del análisis investigativo criminal es auxiliar a los
investigadores criminales en la priorización e identificación de
sospechosos potenciales mediante la determinación de sus
características.
En este contexto, un subconjunto del análisis investigativo criminal está
dado por el “geographic profiling”, es decir, la construcción de perfiles
geográficos de delincuentes seriales, en la que se emplea la localización
geográfica de los delitos de un delincuente serial para identificar y
priorizar aquellas zonas en las que es más probable que dicha persona
viva, trabaje o emplee su tiempo libre. En consecuencia, el objetivo es la
aprehensión del delincuente en cuestión.
Por lo común, este tipo de análisis se observa sólo en agencias
policiales de nivel nacional o de gran tamaño, por el tipo de eventos en
los que se utiliza:
● Para casos de homicidio que:
a) Involucran secuestros.
b) Son aparentemente aleatorios, sin motivación o de orientación
sexual.
c) Se sabe o sospecha que forman parte de una serie delictiva.
11
● Para casos de personas desaparecidas, donde las
circunstancias indican una alta probabilidad de existencia de
un delito y la víctima no ha sido hallada.
● Hallazgo de cadáveres no identificados, donde se sabe o
sospecha que la mecánica de la muerte se debió a un
homicidio.
● Delitos de naturaleza sexual, especialmente con componentes
de fuerte violencia.
El proceso del análisis investigativo criminal ha sido tradicionalmente
descrito de la siguiente manera:
“El proceso aplicado por un analista investigativo criminal para
desarrollar las características de personalidad de un delincuente es
similar al proceso que sigue un patólogo forense. El forense identifica
los elementos que rodean la causa y método de la muerte mediante un
examen detallado de la evidencia física, a través de una necropsia
médico-legal. El analista investigativo criminal examina todos los
reportes y documentos y realiza una ‘autopsia’ de la conducta. Este
proceso sugiere la causa/motivo para el delito y puede ofrecer
implicaciones sobre la personalidad del delincuente, tal como sugiere el
método que él o ella ha elegido para cometer el delito”.
El proceso de construcción del perfil psicológico de un delincuente
comienza con el examen de la escena del crimen; por escena del crimen
(sitio del suceso) se entiende la escena propiamente dicha, la víctima
(como en el caso de una violación) y todos los otros lugares
involucrados en la comisión de un delito, por ejemplo, el lugar en el que
un delincuente elige disponer del cadáver.
12
En realidad, es imposible entrar en detalles sobre las cuestiones
derivadas de este tipo de análisis, las definiciones de las actividades
ritualistas del delincuente, las escenificaciones, las firmas, la
victimología, los estudios tipológicos, etc. Ahora bien, como dice un
viejo artículo:
“Los homicidas seriales nos han dicho “no hay escuelas a las que uno
pueda asistir para aprender cómo hacer esto; uno aprende haciendo”. El
objetivo de un buen sistema investigativo debería ser atrapar a este tipo
de asesinos antes de que tengan la oportunidad de “aprender
haciendo” 1.
1.4 Análisis de inteligencia criminal
El análisis de inteligencia criminal está centrado en la reunión y
diseminación de información sobre los delincuentes, particularmente
sobre delitos de naturaleza organizada, organizaciones delictivas y
asociaciones ilícitas. El analista de inteligencia criminal busca entender
la estructura y jerarquía de las organizaciones criminales, el flujo de
dinero y bienes, las relaciones, actividades y planes actuales, e
información personal sobre los participantes, con el objetivo de la
detención, procesamiento y posterior encarcelamiento de los
delincuentes involucrados. Es decir, es un análisis enfocado
esencialmente a las actividades delictivas de naturaleza organizada y,
por lo tanto, su objetivo se centra en responder de manera pertinente el
siguiente interrogante:
¿QUIÉN está haciendo QUÉ y CON QUIÉN?
1
Green, T.J; Whitemore, J.E., 1993
13
Por lo general, cuando se discuten las diferencias entre el análisis del
delito y el de inteligencia se sostiene que el primero se enfoca en la
correlación de ciertos elementos del delito, mientras que el de
inteligencia lo hace en los nombres de los individuos y las
organizaciones; dicho de otra manera, el análisis del delito intenta
enlazar elementos como las descripciones del sospechoso y el modus
operandi con una serie de delitos; mientras que el análisis de
inteligencia busca desarrollar información y establecer nexos entre
delincuentes conocidos o sospechosos y otros delincuentes u
organizaciones.
Es así como el análisis de inteligencia emplea técnicas que enlazan
(relacionan) personas con personas, personas con organizaciones y
organizaciones con organizaciones. Se realizan análisis de
comunicaciones telefónicas para entender la estructura y la forma de
operar de la organización, al igual que análisis de transacciones
financieras para determinar los flujos monetarios y la disposición de
efectivo y bienes por parte de las organizaciones delictivas. Asimismo,
al igual que en el análisis del delito, existen variantes tácticas,
estratégicas y administrativas. En suma, dentro del corazón histórico
del análisis de inteligencia criminal está el concepto y la distinción de
que análisis es el proceso e inteligencia es el producto.
Existe también una tajante diferenciación entre el análisis de inteligencia
y el análisis de investigaciones (investigativo); aquel se realiza fuera del
curso general de una investigación criminal y su propósito es proveer a
los tomadores de decisiones de predicciones (pronósticos) sobre
futuras ocurrencias delictivas y recomendaciones sobre las estrategias a
emprender para tratar con esas ocurrencias delictivas de manera
efectiva y eficiente.
La “inteligencia criminal” es el producto final de un conjunto sistemático
de fases denominado “ciclo de inteligencia criminal”, que se compone
de seis etapas:
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1- La dirección y planeamiento, ejecutados de acuerdo con
las necesidades y requerimientos prioritarios de
inteligencia.
2- La reunión, que resulta de la recolección continua de
información criminal adecuada y relevante.
3- El procesamiento; a través de su clasificación y de la
consideración de su valor en función de la misión y
funciones policiales.
4- El análisis y producción de la información para prevenir
el delito; sobre la base de la información reunida,
orientado a elaborar cuadros de situación, a la
identificación de tendencias y modalidades criminales,
así como a la elaboración de estudios estratégicos
sobre los problemas y actividades criminales generales
y específicas.
5- La diseminación de los distintos tipos de informes de
inteligencia producidos.
6- La retroalimentación integral del proceso en cuanto a su
efectividad instrumental, para planificar y ejecutar
acciones de seguridad preventiva y contribuir al
desenvolvimiento de la investigación criminal.
15
Fig. 2 – Pasos del Ciclo de Inteligencia
Es decir, se plantea la idea de una serie de pasos (etapas /
procesos) completamente análogos a los mencionados
anteriormente en el caso del análisis del delito.
Por otra parte, se reconocen dos niveles funcionales del análisis de
inteligencia criminal:
I. La inteligencia operacional o táctica, cuya finalidad es
sustentar y facilitar de manera directa el planeamiento y la
ejecución de despliegues e intervenciones operativas de las
dependencias y medios policiales abocados a las tareas de
16
seguridad preventiva; así como apoyar funcionalmente las
actividades de investigación criminal.
II. La inteligencia estratégica, que es la actividad de inteligencia
criminal dirigida a producir diagnósticos generales y
específicos sobre la problemática delictiva en el ámbito de
responsabilidad de la agencia policial, a los efectos de apoyar
la formulación, ejecución e implementación de políticas,
planes, iniciativas y estrategias en materia de seguridad
pública, así como para contribuir a la adopción de
disposiciones orgánicas, funcionales y operativas de la propia
policía.
En esta línea conceptual debe recordarse que, sin perjuicio de la
inteligencia operacional o táctica y la inteligencia estratégica, resultan
dos niveles diferenciados de producción de inteligencia en términos de
sus objetivos, las cuales meritarse en una totalidad íntegra del concepto
de inteligencia criminal, en el que la inteligencia operativa o táctica
provee la base del análisis para el desarrollo posterior de la inteligencia
estratégica y ésta, a su vez, establece el marco general del que surgen
las líneas de trabajo para la reunión y el análisis de inteligencia táctica.
Por último y tal como se señaló con anterioridad, debe diferenciarse
con absoluta precisión la inteligencia criminal de la investigación
criminal; ésta última se encarga de establecer, siempre bajo la dirección
de las autoridades judiciales correspondientes, la existencia de algún
hecho delictivo cometido; identificar a sus responsables; determinar el
grado de responsabilidad penal de los mismos; y perseguirlos, de
acuerdo con el marco normativo vigente.
17
Tema 2: Policiamiento proactivo
2.1 Introducción
Este apartado trata sobre el policiamiento proactivo y el rol del análisis
criminal en el mismo. Por lo tanto, incluimos una definición de
policiamiento proactivo, describimos los tipos de policiamiento
proactivo y explicamos brevemente cómo el análisis criminal lo apoya.
Es decir, describimos el rol del análisis en los procesos y modelos
empleados en las estrategias de policiamiento proactivo, tales como
EARE (SARA acrónimo en inglés), modelo 3i y PANDA.
2.2 ¿Qué es el policiamiento proactivo?
El policiamiento proactivo se refiere a todas las estrategias,
intervenciones e iniciativas de policiamiento que tienen como objetivo
prevenir o reducir el delito. Esto es diferente del policiamiento reactivo,
que tiene como foco primario la respuesta a eventos delictivos cuando
son conocidos por la agencia policial, y ésta busca descubrir detalles
sobre el delito. El policiamiento reactivo tiende a buscar la respuesta a
eventos criminales (y esperar que al hacerlo se atrape al delincuente) y
a emplear a las policías para controlar el delito (tal como desplegar
policías en una manifestación pública para garantizar el cumplimiento o
la obediencia de la ley).
Por el contrario, las estrategias, intervenciones e iniciativas del
policiamiento proactivo pueden implicar aprehender a los delincuentes
y aplicar la ley, pero también involucrar la búsqueda de formas
alternativas (y potencialmente más efectivas) de prevenir y reducir el
delito, tales como el empleo de técnicas que disuadan a los
delincuentes de cometer delitos y aproximaciones que reduzcan las
oportunidades de que las personas se conviertan en víctimas del delito.
18
Policiamiento reactivo: Responder después que el
delito ha sido cometido.
Policiamiento proactivo: Prevenir que ocurra el
delito.
Muchos oficiales de policía pueden ser proactivos en las decisiones
cotidianas que toman; pero esto no significa policiamiento proactivo.
Cuando hablamos de policiamiento proactivo nos referimos a una
aproximación programática que las agencias policiales adoptan para
reducir y prevenir el delito. Algunos ejemplos de aproximaciones de
este tipo incluyen:
Policiamiento focalizado en puntos calientes: Desplegar los
recursos de patrullaje policial en los lugares donde se observa que el
delito se concentra. Al hacer esto, la presencia de este patrullaje
focalizado ayuda a prevenir el delito que, de otro modo, ocurriría en
esos lugares.
Policiamiento Orientado a la Resolución de Problemas 2 (POP):
Identificar y analizar las causas subyacentes de los problemas
delictivos, responder a estos problemas de manera personalizada y
específica, y evaluar el impacto de las respuestas en la reducción del
problema.
Disuasión focalizada: Se trata de un enfoque que aplica atención
policial concentrada y servicios de justicia criminal a un conjunto
cuidadosamente seleccionado de delincuentes prolíficos y de alto
riesgo de reincidencia; mientras, que simultáneamente, se ofrece el
apoyo de servicios sociales proporcionados por diferentes
proveedores (por ejemplo, los gobiernos locales que brindan
2
Problem-Oriented Policing (POP) en inglés.
19
capacitación en oficios) y actores comunitarios clave. Este enfoque
trata de disuadir a los delincuentes de continuar cometiendo delitos,
al hacer que comprendan que es más probable que los aprehendan
y castiguen por sus actividades criminales, y que son posibles otras
opciones de vida.
Policiamiento procedimentalmente justo: Esta aproximación tiene
como objetivo convencer a los ciudadanos de que la policía ejerce
sus funciones en formas legítimas. Cuando el público ve a la policía
como legítima y confiable, es más probable que coopere con la
policía y cumpla la ley. El policiamiento procedimentalmente justo
también puede mejorar la confianza que los ciudadanos tienen en su
policía.
Policiamiento guiado por la inteligencia del delito (ILP) 3: Este
enfoque tiene como objetivo garantizar que existe una base objetiva
y sistemática para la toma de decisiones policiales (ya sea con fines
estratégicos u operacionales), que determine prioridades y que
destine recursos. En el corazón de una aproximación ILP se
encuentra el uso de la inteligencia del delito (inteligencia sobre
delincuentes específicos, grupos criminales o problemas delictivos
particulares) que informe este proceso objetivo y sistemático. Una
mejor interpretación de la actividad criminal conduce a un proceso
más inteligente de toma de decisiones policiales sobre cómo tener
impacto en la actividad criminal.
Policiamiento Basado en Evidencia 4 (EBP): Es una aproximación
para la toma de decisiones operacionales y para la formulación de
políticas que enfatiza el valor de los análisis estadísticos, la
investigación empírica y la evaluación robusta. El EBP promueve la
3
Intelligence-led policing (ILP) en inglés. Ahora bien, la inteligencia a la que se refiere no
es inteligencia criminal (criminal intelligence) sino inteligencia del delito (crime
intelligence). Ver Ratcliffe, J. (2016). Intelligence Led Policing, 2nd. Edition. Routledge.
20 4
Evidence-based policing (EBP) en inglés.
focalización de los recursos policiales basándose en los patrones
observados de concentración del delito, testeando las prácticas
policiales para elegir aquellas que funcionan mejor para reducir el
delito y el daño a la comunidad, y rastreando la implementación y el
impacto de las prácticas policiales. Evaluar y compartir las prácticas
policiales y los resultados permite que otras agencias policiales
puedan acceder a la evidencia de lo que ha funcionado (al igual de
lo que no ha funcionado) para informar las decisiones que toman
sobre sus prácticas y políticas. El EBP busca mejorar la forma en que
la policía emplea el proceso científico para mejorar su efectividad.
Policiamiento de ventanas rotas 5: Este enfoque se centra en
abordar los delitos menores y las incivilidades (es decir, las
“ventanas rotas”) como una forma de ayudar a evitar que estos
delitos persistan y escalen a actividades criminales más graves. Al
enfocarse en las “ventanas rotas”, la intención es disrumpir las
conductas antisociales e ilegales antes de que agobien a las
comunidades y barrios, o restaurar los vecindarios afligidos por el
delito a un punto en el que la propia comunidad sea capaz de
mantener el orden.
La Academia Nacional de Ciencias de los EE. UU.
sostuvo en 2017 que existe evidencia de que una
cantidad de prácticas de policiamiento proactivo
son exitosas en la reducción del delito y el
desorden, por lo menos en el corto plazo, y que la
mayoría de estas estrategias no dañan las
actitudes de las comunidades hacia la policía.6
5
Broken windows policing en inglés.
6
There is "evidence that a number of proactive policing practices are successful in
21 reducing crime and disorder, at least in the short term, and that most of these strategies
do not harm communities' attitudes toward police”. US National Academy of Sciences
(2017).
2.3 El rol del análisis en el policiamiento proactivo
El análisis criminal juega un rol vital en dos aspectos particulares del
policiamiento proactivo:
• Observación de patrones en el delito y empleo de la inteligencia
criminal para entender mejor los problemas delictivos, la conducta
criminal y los riesgos de convertirse en víctima de delitos.
• Evaluación del impacto de las prácticas policiales para determinar si
han funcionado como se pretendió al diseñarlas.
Estas funciones analíticas son importantes para todos los niveles
geográficos jurisdiccionales del servicio policial (municipal, estadual /
provincial y federal). Por ejemplo:
• En el nivel municipal, el análisis puede identificar las áreas en las que
el delito se concentra, con el fin de determinar dónde debe
implementarse un programa de policiamiento focalizado en puntos
calientes.
• En el nivel provincial (estadual / o de entidad federativa, etc.) el
análisis puede identificar variaciones en la incidencia delictiva y las
razones de esto (por ejemplo, si la variación se debe a la efectividad
de un programa implementado por un municipio específico, o si la
variación se relaciona con actividades específicas que lleva a cabo la
policía en ciertos municipios).
• En el nivel federal, el análisis puede examinar los patrones nacionales
del delito e identificar áreas geográficas precisas donde el delito se
concentra (por ejemplo, la sustracción de mercaderías en tránsito en
22
ciertas rutas o autopistas), y examinar la actividad del delito de
naturaleza organizada, con el propósito de determinar formas en
que esta actividad puede ser contrarrestada.
El rol que juega el análisis criminal en el policiamiento proactivo, con
referencia a las aproximaciones y enfoques descriptos en la sección 2.2,
se profundiza en las siguientes secciones. Describimos cinco procesos y
modelos:
1- Seguimiento de desempeño (performance)
2- Resolución de problemas empleando EARE (SARA)
3- Modelo PANDA
4- Modelo 3i
5- Realización de evaluaciones
2.3.1 Seguimiento de desempeño (performance)
El seguimiento (monitoreo) de desempeño involucra medir cómo
cambian los niveles de delito a lo largo del tiempo. Esto puede ser
en términos generales y en ocasiones regulares (por ejemplo, cada
mes), con el propósito de identificar aumentos en los niveles de
delitos y permitir tomar decisiones sobre cómo detenerlos. El
analista genera las estadísticas que se requieren cuando se
monitorea el desempeño, tales como estadísticas sobre la cantidad
de delitos en el periodo actual comparadas con un periodo anterior;
el porcentaje de cambio en los niveles de delito; y las tasas delictivas
(la cantidad de delitos por población). Este tipo de análisis puede
ser presentado mediante tablas estadísticas o como gráficos que
muestran los niveles del delito para cada periodo monitoreado (por
ejemplo, para cada mes a lo largo del último año). Los analistas
criminales también pueden generar mapas que muestren cómo los
23
niveles delictivos en diferentes áreas de competencia territorial
(comisarias, secciones policiales, batallones, etc.) han cambiado a lo
largo del tiempo.
Un ejemplo de este tipo de monitoreo de desempeño es el
Compstat, un proceso de gestión operacional que ha sido
implementado por muchas agencias policiales y fuerzas de
seguridad a lo largo del mundo. Un proceso Compstat típico sigue
cuatro principios centrales:
1. La generación de información e inteligencia precisa y
oportuna
2. La selección de tácticas efectivas
3. El rápido despliegue de los recursos policiales en respuesta a
las observaciones realizadas en las reuniones Compstat
4. Un seguimiento y evaluación sin pausa para determinar si las
tácticas y su despliegue han tenido impacto
Dentro de un proceso Compstat, el análisis se emplea para proveer
a los comandantes operativos de información e inteligencia
accionable en relación con los niveles de delitos y la actividad
criminal. El análisis también se necesita para monitorear si las
actividades que implementan los comandantes (jefes en territorio)
policiales ha tenido un efecto positivo en la reducción del delito. Por
ejemplo, en la siguiente reunión Compstat, las estadísticas criminales
que los analistas generan se emplean para revisar el impacto de las
acciones de los comandantes policiales en relación con el
despliegue de sus recursos operativos, con el fin de reducir aquellas
cuestiones que han sido identificadas.
Los tableros de comando, muchas veces desplegados empleando
navegadores web, se han convertido en una herramienta popular
24
para recopilar y presentar información que asista a procesos
Compstat o a otros procesos de seguimiento y evaluación de
desempeño. Dos ejemplos, aunque en inglés, se describen
enseguida:
• ArcGIS Online. Es un tablero general de seguimiento de
desempeño, muestra los cambios en el delito para una
variedad de tipos de delitos. El tablero también incluye mapas
de zonas (puntos) calientes.
• ArcGIS Online. Es un tablero operacional producido por el
Departamento de Policía de Rochester (EE. UU.), en relación
con tiroteos. Provee un ejemplo específico de cómo los
tableros pueden ser empleados para el seguimiento de
desempeño. Muestra, además, cómo emplear otras
estadísticas descriptivas, como la media aritmética, y cómo
los datos pueden ser filtrados por género y etnicidad para
generar estadísticas personalizadas.
Te invitamos a observar el siguiente video, que muestra el rol de los
analistas en el proceso Compstat en la ciudad de Londres, con foco
en el seguimiento de desempeño y monitoreo de los niveles de
delito a lo largo de la red de transporte de Londres (el sistema de
metro subterráneo de Londres, las estaciones de trenes a nivel del
suelo y la red de micrómnibus pública). Este proceso Compstat
opera como una asociación entre la organización Transport for
London, la policía Metropolitana y la policía de transporte británica.
Los analistas que se muestran en el video también describen cómo
proveen información durante el curso de la reunión, para asistir en
los procesos de toma de decisiones sobre acciones a realizar.
25
CompStat en Londres ESP
2.3.2 El proceso EARE (SARA 7)
El proceso que más se utiliza para apoyar al Policiamiento Orientado
en la Resolución de Problemas (POP) es EARE. Se trata de un
modelo para resolver problemas e implica:
• Escaneo: Definir y priorizar un problema adecuado.
• Análisis: Establecer el motivo por el cual el problema
seleccionado es recurrente, e identificar formas en las que
puede ser prevenido.
• Respuesta: Implementar intervenciones específicas y
personalizadas, basadas en el análisis realizado.
7
Scanning – Analysis – Response – Assessment = SARA, en inglés.
26
• Evaluación: Determinar si el problema seleccionado se ha
reducido como consecuencia de las actividades de respuesta.
La imagen que sigue muestra el proceso EARE y cómo opera en
forma recursiva (usualmente con retroalimentación en cada etapa)
más que en forma lineal. Tal como se muestra en la lista anterior y
en la imagen, el análisis es una de las cuatro etapas del proceso
EARE.
Por lo tanto, el análisis es vital para un efectivo Policiamiento
Orientado a la Resolución de Problemas (POP). Además de la etapa
de análisis, el análisis criminal también juega un rol importante en las
etapas de escaneo y de evaluación.
El escaneo incluye el examen e identificación de patrones de
concentración, como donde existen puntos calientes de delitos.
Esto es diferente a la etapa de análisis en la resolución de
problemas, dado que el objetivo de éste es comprender los motivos
por los que los problemas existen en primer lugar.
Por ejemplo, el análisis con un objetivo de resolución de problemas
pretende comprender por qué ocurren los puntos calientes.
El análisis también aparece en la etapa de evaluación, y se usa para
medir el impacto de las respuestas que son implementadas, como
medir el nivel en que el delito ha cambiado en los puntos calientes
en los que la respuesta se ha implementado.
27
Fig. 3 -Metodo EARE (SARA) de Resolucion de Problemas
El análisis en el modelo (proceso) EARE tiene como objetivo
identificar aquellas causas y condiciones que están produciendo el
problema específico, y que pueden estar abiertas a intervenciones
prácticas. Este tipo de análisis puede emplear información de
cualquier fuente para proveer de una mejor comprensión del
problema específico que se está examinando.
Las fuentes de datos incluyen, por ejemplo, registros de delitos
conocidos por la policía, información proveniente del personal de
patrulla e investigadores, información recolectada de entrevistas
con sospechosos, información reunida de la comunidad, e
información reunida por otros proveedores de servicios, como el
gobierno municipal (por ejemplo, sobre el tipo de uso del suelo), o
de los hospitales de la zona (por ejemplo, personas que han sido
admitidas al hospital dado que han sido víctimas de un delito
28
violento), y encuestas ciudadanas (por ejemplo, cuando se consulta
a los ciudadanos en torno a su victimización por delitos). La etapa
de análisis en la resolución de problemas también requiere
comúnmente visitar los sitios problemáticos, lo que puede ser
extremadamente útil para revelar las causas del problema.
2.3.3 Modelo PANDA (Problema – Análisis –
Nominación de Estrategias – Despliegue y
Evaluación) 8
El modelo PANDA es otra aproximación que se puede emplear para
estructurar las decisiones en el policiamiento. PANDA es un modelo
de resolución de problemas para los delitos, daños y desórdenes
pensado en la cadena de comando de las agencias policiales. El
modelo es similar al EARE, pero es más específico sobre las
estrategias y estructuras de comando que son necesarias para
implementar tácticas e intervenciones que combatan el delito. En
cada una de las etapas de PANDA se debe responder una serie de
preguntas, como se describe a continuación:
• Problema: Escanear para determinar el problema que debe
abordarse. ¿Es el problema persistente o crónico?, ¿está relacionado
con un reciente pico en la actividad criminal? O, ¿se trata de un
delito bandera? (un tipo de delito que ha tenido un impacto
desproporcionado sobre el temor de la población al delito) O, ¿está
causando pánico público?
• Analizar: Analizar el problema considerando al mismo a través de
las preguntas de acrónimo ingles VOLTAGE, es decir:
8
PANDA model (Problem – Analyze – Nominate – Deploy – Assess) en inglés.
29
o ¿Qué patrones de victimización son evidentes?
o ¿Qué sabemos o no sabemos sobre los ofensores
(sospechosos / perpetradores)?
o ¿Cuáles son las características de los lugares en los que el
problema existe?
o ¿Existen tendencias temporales específicas o tiempos en
los que el delito se concentra?
o ¿Existen lugares específicos donde el delito se conglomera
–atractores–?
o ¿Están involucradas bandas, grupos criminales o grupos de
víctimas?
o ¿Qué papel estimulante o potenciador juegan las drogas, el
alcohol o la salud mental?
● Nominar estrategias – Crear una estrategia que identifique a
quien involucrar, siguiendo el acrónimo ingles VIPER:
o ¿Existe alguna o algunas actividades específicas que
pueden ayudar y apoyar a las víctimas?
o ¿Qué puede hacerse para resolver los vacíos de
inteligencia?
o ¿Qué se puede realizar para prevenir el delito que no
emplee recursos policiales?
o ¿De qué manera puede jugar un papel la aplicación de la ley
mediante la policía?
o ¿Se requieren actividades de reaseguro público (fomentar
la tranquilidad pública)?
● Desplegar – Crear una estrategia que determine cómo se
despliegan los recursos, empleando la lista de verificación del
acrónimo GOALS:
o ¿Quién será el responsable en el terreno, es decir, el
responsable de la implementación)?
o ¿Cuáles son los objetivos del proyecto?
30
o ¿Como los analistas monitorearán el desempeño?
o ¿Cuáles son los límites del proyecto, en términos de dónde
y cuándo será desplegado?
o ¿Qué apoyo adicional será provisto?
● Evaluación – Determinar cuáles son los resultados, empleando la
lista de verificación del acrónimo OILRIG:
o ¿Se alcanzaron los resultados pretendidos?
o ¿Se implementó el proyecto tal como fue planificado?
o ¿Qué lecciones se aprendieron?
o ¿Son aceptables los resultados?
o ¿Se obtuvo alguna inteligencia útil como resultado del
proyecto?
o ¿Es necesario revisar las metas?
El rol del análisis está aparente en muchas de las etapas del modelo
PANDA. Además de la etapa de Análisis, el análisis se requiere para
determinar si el problema es persistente o si se relaciona con un
reciente incremento en los delitos (en la etapa de Problema). En la
etapa de Despliegue, el análisis se requiere para medir el desempeño y
en la etapa de Evaluación el análisis se necesita para medir el impacto
de las actividades que han sido implementadas; es decir, en la etapa de
despliegue se realiza una evaluación de implementación, mientras que
en la etapa de evaluación se realiza una evaluación de impacto.
31
Tabla 1 – Modelo PANDA (Modelo de Resolución de Problemas en Seguridad
Preventiva basado en la estructura de comando policial, enfocado en delitos, daños y
desórdenes)
Estrategia PANDA para la reducción del delito
P (Problem scan) Escaneo claro del problema. Descripción del problema y los marcos de este
dentro del área de responsabilidad. Selección de las prioridades de
atención.
A (Analyze problem) Establecer lo que se sabe y lo que no sobre los temas priorizados,
definiendo qué se necesita saber. Se establece el objetivo específico que se
pretende alcanzar.
N (Nominate Nominar una estrategia que incluya a las víctimas, las brechas de
strategy) inteligencia, las estrategias de prevención, la implementación y los
reaseguros.
D (Deploy strategy) Desplegar la estrategia con los objetivos, geografía, marco de tiempo y
asignación de personas responsables por su conducción, implementación y
análisis.
A (Asses outcomes) Evaluar el éxito del despliegue y los resultados proyectados, al igual que
considerar los siguientes pasos.
Figura 4 – Adaptada de Ratcliffe 2019
32
Tabla 2 – PANDA en detalle tomado de Ratcliffe (2019) 9
1. Escaneo del PROBLEMA
a. ¿Es crónico? (Largo plazo / meses o años)
(Brote a corto plazo del delito)
b. ¿Es un pico de actividad criminal?
(Delito bandera)
(Pánico social)
c. Pánico
2. ANÁLISIS del problema
¿Qué patrones de victimización son
a. V (Víctimas) evidentes?
¿Qué sabemos y no sobre los delincuentes?
b. O (Delincuentes)
¿Cuáles son las características de los
lugares?
c. L (Lugar)
Tendencias temporales significativas u
horarios calientes
d. T (Tiempo)
Lugares específicos donde el delito se
concentra
e. A (Atractores)
Cualquier banda o grupos de víctimas
involucrados
f. G (Grupos)
¿Cuál es el rol de la droga, el alcohol, la
salud mental?
g. E (Potenciadores)
3. NOMINAR una estrategia Cualquier actividad específica que pueda
ayudar a las víctimas
a. V (Apoyo a las víctimas) ¿Quién puede completar los huecos en el
conocimiento disponible?
¿Qué puede hacerse SIN policía?
b. I (Brechas de inteligencia)
¿Dónde puede ayudar el policiamiento
focalizado?
9
Por consistencia, hemos mantenido las letras de los acrónimos en idioma original
(inglés), que configuran la lista de verificación de cada paso (VOLTAGE para análisis,
VIPER para estrategia, GOALS para despliegue, etc.).
33
c. P (Prevención) ¿Son necesarias actividades de alivio
comunitario?
d. E (Aplicación)
e. R (Alivio / Seguridades)
4. DESPLEGAR la estrategia
a. G (Jefe en el terreno) ¿Quién es responsable por la
implementación?
b. O (Objetivos) ¿Cuáles son los objetivos?
¿Quién monitorea y analiza los datos?
c. A (Analistas)
Extensión espacial y temporal de las
d. L (Límites) actividades
Apoyo extra necesario
e. S (Apoyo)
5. EVALUAR resultados
a. O (¿Resultados alcanzados?
¿Se alcanzaron los objetivos pretendidos?
b. I (Implementación) ¿Se implementó la respuesta en la forma
planeada?
c. L (Lecciones) ¿Qué lecciones extra se han aprendido?
¿Son aceptables los resultados?
d. R (Resultados)
¿Se obtuvo alguna inteligencia útil?
e. I (Inteligencia) ¿Es necesario revisar los puntos del
despliegue?
f. G (Revisar el despliegue)
34
2.3.4 El modelo 3i
El modelo 3i es un modelo específico del Policiamiento Guiado por
la Inteligencia del Delito (ILP). Esto significa que el papel del análisis
se centra en cómo puede asistir en la investigación criminal y en los
procesos necesarios para contrarrestar la actividad criminal, y en
particular, aquella actividad cometida por delincuentes prolíficos y
por grupos criminales. El modelo 3i se refiere a Interpretar – Influir –
Impactar.
Figura 5 – Modelo de 3i
Incluso algunos autores agregan una cuarta ‘i’ al modelo (para un
modelo 4i) donde el análisis tiene también una intención (asociada
con la influencia).
35
Figura 6 – Modelo 3i
Tal como se muestra en las figuras anteriores, el análisis es uno de los
componentes clave del modelo 3i. El análisis de inteligencia criminal debe
proveer de una interpretación del ambiente criminal. Para ello, este análisis
no solo debe describir el ambiente criminal, sino proveer de una rica
interpretación explicativa del mismo y de su operación, por ejemplo, de las
actividades ilegales de un grupo criminal. La interpretación del ambiente
criminal se emplea luego para influir en el proceso de toma de decisiones
que sigue. Esto incluye, asegurarse de que el informe de análisis se ajuste al
propósito del tomador de decisiones, que esté escrito en un lenguaje claro
y bien presentado, y que contenga recomendaciones sensatas sobre lo que
se debe realizar para abordar ese ambiente criminal. El modelo sugiere que
es el tomador de decisiones quien determina las tácticas, intervenciones y
estrategias a ser implementadas, las cuales deben ser cuidadosamente
elegidas (y basadas en los resultados del análisis) para tener un impacto en
el ambiente criminal. En la práctica, los analistas también pueden contribuir
a la discusión sobre cuáles iniciativas implementar, de manera que los
resultados de sus análisis estén siendo empleados para informar el proceso
de toma de decisiones.
36
2.3.5 Evaluaciones
La evaluación es la determinación y valoración sistemática del
mérito, valor e importancia de una actividad. Dos de las
aproximaciones descriptas precedentemente, EARE y PANDA,
incluyen etapas de evaluación que especifican la necesidad de medir
el impacto de las actividades que se implementan. La evaluación
también es clave en el enfoque de Policiamiento Basado en
Evidencia para determinar cuáles actividades funcionan y cuáles no.
Fundamentalmente, la evaluación trata sobre determinar si la
actividad de policiamiento (proactivo) que fue implementada fue la
responsable de la disminución observada en los niveles de delitos, o
si hay otras razones para este decremento. En esta sección
describimos la evaluación en más detalle y el rol que juega el análisis
en este aspecto del policiamiento proactivo. En otros módulos de
este curso, proveemos explicaciones sobre técnicas matemáticas de
evaluación que pueden ser empleadas para medir los cambios en los
niveles de delitos.
Todas las aproximaciones de policiamientos descritas en la sección
2.1 apuntan a prevenir o reducir el delito. Para determinar si alguna
tiene éxito en este empeño, las tácticas, estrategias y políticas que
resultan de las aproximaciones de policiamiento proactivo deben ser
evaluadas. Típicamente, en el policiamiento existen dos tipos de
evaluaciones: de impacto y de proceso.
Evaluación de impacto
La evaluación de impacto se emplea para determinar si las
actividades implementadas han tenido un impacto en los problemas
delictivos que fueron el foco de la atención policial; por ejemplo,
determinar si el delito se redujo como resultado de las
intervenciones. Los analistas juegan un importante rol en las
evaluaciones de impacto, y deben poseer habilidades para medir
37
sólidamente los cambios estadísticos en el delito. En otros módulos
de este curso explicamos formas robustas de medir los cambios en
el delito, como emplear grupos de control (por ejemplo, áreas
similares) para comparar cambios en el delito contra áreas en las
que las actividades fueron implementadas por la policía. Además,
esto implica medir si ha existido desplazamiento del delito o si se
observó un efecto de difusión de beneficios.
Evaluación de proceso
El objetivo de una evaluación de proceso es determinar cómo se
logró el impacto. Este tipo de evaluación busca responder
preguntas tales como:
• ¿Qué recursos fueron requeridos para obtener el impacto?
• ¿Las actividades resultaron como se esperaban?
• ¿Las actividades fueron implementadas en la secuencia
planeada?
• ¿Qué alteraciones se realizaron a la implementación de la
intervención?
• ¿Quiénes no cooperaron en la implementación de la
intervención y por qué?
Los resultados de la evaluación de impacto son, precisamente, lo
que las personas miran para determinar si una táctica, intervención
o estrategia funciona para reducir el delito.
Ahora bien, la evaluación de impacto no describe cómo se ha
conseguido ese impacto. La evaluación de proceso, por su parte,
provee detalles sobre lo que se necesita realizar para alcanzar el
impacto y en la práctica es lo que muchos involucrados en
policiamiento proactivo necesitan saber para seguir la aproximación
38
exitosa que otros han empleado. Por ejemplo, el contenido de una
evaluación de proceso describe la cantidad de patrullas necesarias,
y la frecuencia de los patrullajes en un programa de policiamiento en
puntos calientes que ha reducido el delito. Los analistas tienden a
realizar un papel menor en la evaluación de procesos que en la
evaluación de impacto. Las evaluaciones de procesos son realizadas
usualmente por los responsables dela gestión e implementación de
las tácticas, intervenciones y estrategias, pero pueden requerir
ayuda de los analistas para aplicar encuestas que respondan a las
preguntas listadas precedentemente.
Pensar en la evaluación antes de la implementación de cualquier
actividad de policiamiento
Una tarea importante que los analistas deben hacer en la evaluación
de procesos es pensar en la forma en que cualquier actividad
planificada será evaluada antes de que las actividades comiencen,
porque se necesita una línea base contra la cual comparar el
impacto de las actividades en algún punto en el futuro. Muchas
veces se considera la evaluación como una acción tardía, luego de
que las actividades de prevención ya han iniciado. Pensar en la
evaluación de procesos antes de la implementación de cualquier
actividad asegurará que esas actividades midan su impacto de
forma efectiva. Los datos empleados para la construcción de la línea
base pueden ya estar recolectados (por ejemplo, datos del delito
registrado), lo que hace a la evaluación razonablemente fácil de
realizar. En algunas situaciones, los datos pueden requerir procesos
de recolección específicos antes de que la intervención comience
(por ejemplo, realizar una encuesta de victimización o una encuesta
sobre las actuales prácticas operativas).
Aun cuando los datos están disponibles con anterioridad a la
intervención, para saber cómo se medirá la intervención es
indispensable controlar los datos para asegurar que su contenido es
39
suficiente. Por ejemplo, si la intervención a implementarse tiene por
objetivo reducir los robos y hurtos contra estudiantes de escuelas
de educación primaria, es importante verificar si los delitos
registrados contienen suficiente información para determinar con
precisión si el delito fue cometido contra este tipo de víctima
particular. Asimismo, si las actividades planificadas mejoran el
reporte de ese tipo de delitos a la policía, las formas en que este
delito se mide necesitan algunas consideraciones. En los módulos
siguientes proveemos explicaciones sobre técnicas que pueden
emplearse para medir cambios en los delitos y que controlan este
tipo de desafíos.
Tema 3: Datos para el análisis criminal
El conocimiento no es dato, tampoco información, aunque está
relacionado con ambos, y la diferencia entre estos términos es muchas
veces una cuestión de grado 10.
El análisis criminal es un proceso de construcción de conocimiento
sobre un fenómeno complejo (el delito, el desorden y las violencias), y a
pesar de que suene simple, es importante enfatizar que dato,
información y conocimiento no son conceptos intercambiables. En este
sentido los datos son los “bloques de construcción” sobre los que se
asienta este proceso.
Para conocer un breve detalle sobre las diferencias entre dato,
información y conocimiento, sugerimos ver el glosario.
Davenport, T. H; Prusak, L. (1998). Working Knowledge: How Organizations Manage
10
What They Know. Harvard Business Press (pag.1).
40
3.1 Fuentes de datos
Si bien los analistas criminales emplean múltiples fuentes de datos para
realizar su trabajo, en forma simplificada, se puede considerar que
utilizan cuatro tipos primarios:
- Datos sobre eventos delictivos
- Datos sobre aprehensiones (arrestos / detenciones)
- Datos sobre llamadas por servicio policial (Sistemas de Atención
Telefónica de Emergencias) 11
- Datos sobre accidentes de tránsito.
Existen diferentes fuentes de datos sobre delitos y justicia penal. Por un
lado, los cuerpos de justicia penal de los países y las policías generan
(y en ocasiones difunden) datos relacionados con los registros
administrativos y operacionales acerca de los sucesos criminales
denunciados o conocidos por la autoridad correspondiente.
Tales registros pueden contener información relativa a la edad, género
o procedencia de la víctima y el delincuente; hora, circunstancias y
ubicación del hecho delictivo; así como el proceso, determinación y
decisión de la justicia sobre el caso.
Ahora bien, existen también algunos inconvenientes, entre los que
resalta su incapacidad para contabilizar la llamada “cifra oscura” del
delito. Tal cifra (desconocida) es la consecuencia de que algunos
hechos delictivos no son reportados a las autoridades y no se genera
registro policial o judicial de ellos.
11
Sistemas 911 o similares.
41
Para superar dicho obstáculo se han desarrollado instrumentos que
permiten capturar esta cantidad no contabilizada. De los esfuerzos para
tal empresa resaltan las encuestas de victimización y los estudios sobre
autoinformes 12.
Estudios sobre victimización
Los estudios sobre victimización están basados en encuestas aplicadas
a una muestra de personas y/o empresas acerca de si han sufrido algún
hecho delictivo. Simultáneamente, la realización de estudios de
victimización puede ofrecer información relacionada con las
condiciones alrededor del hecho delictivo, actitudes de la población
frente al delito, percepción de inseguridad, acceso a la justicia y opinión
del desempeño de las autoridades o del funcionamiento de estrategias
anticrimen.
Por lo general, los estudios de victimización revelan una mayor
incidencia del delito que la obtenida a partir de los registros
administrativos. Sin embargo, aun con sus bondades, presentan fallas
relacionadas con los encuestadores, falta de respuestas, errores de
codificación, edición, imputación y estimación, y error muestral.
Autoinformes
Por otra parte, los estudios generados a partir de autoinformes se
dirigen a una muestra de personas que reportan, mediante entrevistas,
la comisión o involucramiento en actividades delictivas. Este tipo de
estudios aporta información relativa a las conductas que son
castigables por ley, usualmente ocultas y consideradas como “delitos
sin víctima”, como los relacionados con las drogas y el contrabando
(Naciones Unidas, 2003).
Estadísticas vitales del registro civil
12
Autoinculpación o autodenuncia.
42
Las estadísticas vitales del registro civil son otra fuente que provee
datos complementarios en el tema del delito al aportar información
acerca de las causas de la defunción, lo que representa un indicador de
la cantidad de homicidios acontecidos en una región en un periodo
determinado. La información está sujeta a ciertas limitaciones, pues
únicamente suministra datos sobre las muertes registradas, mas no del
total de muertes ocurridas.
Los censos de población y las encuestas de hogares
Otra fuente posible la constituyen los censos de población y las
encuestas de hogares. La información generada por estos aporta
elementos importantes que contribuyen a la interpretación de las
estadísticas sobre justicia. Por ejemplo, al relacionar el número de
homicidios con el volumen de población se puede construir la tasa de
homicidios por cada cien mil habitantes, medición que ofrece
significativamente más información que el hecho de considerar solo el
número total de homicidios en la misma región para el mismo periodo
de tiempo, pues la tasa aísla el efecto que tiene el tamaño poblacional
sobre el número de homicidios.
Otras fuentes de información sobre seguridad pública y justicia por
parte de organismos o instituciones
Para la integración de un sistema de estadísticas regional también
deben mencionarse otras fuentes de información sobre seguridad
pública y justicia por parte de organismos o instituciones, sean
públicos o privados. Entre otros se pueden incluir datos sobre agencias
de salud mental, hospitales y centros de salud, departamentos de
seguridad privada y organizaciones de apoyo a las víctimas de delitos.
Si te interesa conocer un poco más sobre la información estadística
criminal, te sugerimos leer el material adicional Información
estadística criminal.
43
Fuentes policiales
Las fuentes oficiales más utilizadas en la estadística criminal son de
origen policial, más allá que intervenga otra agencia por decisión o por
cuestiones técnicas o legales de la jurisdicción.
Por ende, resulta imprescindible comprender en qué consisten los
registros administrativos policiales tomados como fuentes y qué
describen, a la vez que se hace una interpretación correcta de las
estadísticas generadas a partir de los mismos. Tal interpretación está
condicionada por factores de gestión de la información, la calificación y
experticia del recurso humano y tecnológico disponible de la institución
a cargo.
En particular, presenta una heterogeneidad de situaciones en lo que
respecta a los sistemas informáticos de registro: se encuentran
sistemas básicos organizados a partir de unas planillas de cálculo 13,
hasta sofisticados software de carga en tiempo real, interrelacionados
con otras bases interinstitucionales y sistemas de georreferenciación.
Dentro de las fuentes policiales se pueden identificar:
• Registro de delitos y eventos
• Registro de detenciones
• Registro de llamadas por requerimiento de servicio policial 14
13
MS Excel ©, por ejemplo.
14
Calls for Service (Llamadas por servicio).
44
Registro de eventos
o Las denuncias no contemplan el 100% de los hechos ocurridos.
Como se ha mencionado, existe una “cifra negra” de “no
denuncia”, cuyo nivel está influido por el tipo de delito de que se
trate, la confianza en el sistema de justicia penal, las
características de la víctima y otros factores más (incluidos los
culturales). Así, los delitos relacionados con la propiedad en
general registrarán mayores niveles de denuncia, en especial si se
trata de bienes asegurados, como los automóviles, mientras que
algunos delitos contra las personas, especialmente los
intrafamiliares, suelen presentar menores niveles de denuncia, ya
sea por razones culturales o por deficiencias en la contención
institucional.
o Los registros son dinámicos: Un evento se registra en un
momento dado en sede policial, y luego, con el proceso de
investigación, el mismo puede variar en su tipificación a medida
que se le agrega información (nuevas detenciones, nuevas
víctimas, etc.); es decir, los registros materializan un “recorte
temporal” de los eventos. Por ello, si bien es importante el alcance
de los análisis en “tiempo real”, contiene niveles más elevados de
errores que el empleo de datos más “estabilizados”.
o El instrumento de registro comúnmente utilizado es la denuncia
o eventualmente el acta de procedimiento policial “de oficio”;
por lo tanto, es muy importante que exista un formato
estandarizado que contenga toda la información necesaria para la
elaboración de información estadística. Un registro policial de
denuncia debe incluir todas las dimensiones disponibles que
describan el evento (fecha de ocurrencia, hora, fecha de la
denuncia, tipo de lugar, dirección, modalidad, etc.), información
de las personas implicadas (sexo, edad, nacionalidad, estado civil,
45
ocupación, formación académica, etc.) y de los elementos
involucrados (armas, vehículos, elementos robados, etc.). Estos
registros consignan aspectos necesarios para el análisis; si no se
recuperan en el momento, hacen que la recuperación sea muy
costosa en términos de tiempo y gestión.
Registro de detenciones
o Este registro se refiere a la inscripción de todas las personas
capturadas por orden judicial, a causa de su vinculación con la
ocurrencia o comisión de algún delito. Si bien es habitual que la
agencia policial considere este registro como indicador de
eficiencia policial, debe considerarse que no hay una relación
directa entre el total de delitos ocurridos con la cantidad de
detenciones.
Registro de llamadas por requerimiento de servicio policial (llamadas
a los sistemas de atención telefónica de emergencias)
o Estos registros proveen información relativa a llamadas por
servicios policiales en situación de emergencia, tanto por delitos
como por otro tipo de eventos. Por ello, al analizar esta
información deben distinguirse aquellas llamadas en las que se
solicitan servicios policiales y, dentro de éstas, las que derivan en
reportes o denuncias de delitos.
o Para que la información que produzca este sistema sea de
utilidad para el análisis criminal, es preciso que el operador
registre adecuadamente todos los elementos de datos
requeridos, y que sea capaz de clasificar y derivar correctamente
el llamado.
o Se requiere entonces conocer el procedimiento estandarizado
para clasificar los eventos y protocolizar la atención de la llamada.
46
Los datos producidos por agencias policiales o judiciales presentan
detalles significativos que son inherentes a los mecanismos por los
cuales se producen:
Los datos representan niveles de actividad "reportados".
Distinción entre niveles locales, regionales,
estaduales o providenciales (si aplicaran) y
federales o nacionales.
Debate en cuanto a lo adecuado de utilizar datos
de llamadas por servicio para analizar problemas
delictivos.
Debate en cuanto a emplear datos sobre
aprehensiones, arrestos o detenciones para analizar
problemas delictivos y características de los
ofensores.
Debate sobre la integridad de los datos.
Si te interesa conocer un poco más sobre los sistemas de información y
los procesos de relevamiento que asisten en su diseño, te sugerimos
consultar los contenidos complementarios de Sistemas de Información y
Proceso de Relevamiento y Sistemas de Información Criminal.
47
Fuentes no policiales
La fuente no policial tradicional más utilizada la constituyen las encuestas
de victimización, que se estructuran sobre dos ejes principales:
● Extensión de la criminalidad (victimización): Permite conocer
qué proporción de la población respecto al universo fue víctima
de un delito y de qué tipo, en un período determinado.
● Actividad de denuncia (cifra negra): Permite saber si las
personas que fueron víctimas de un delito realizaron la denuncia o
no ante un organismo competente, y establecer las razones por
las que no fue realizada.
Las encuestas de victimización han ido evolucionando a lo largo de los años
y a su instrumento de relevamiento se han incorporado otros aspectos
necesarios para el estudio de la criminalidad, por ejemplo:
48
Naturaleza de la victimización
Releva datos del lugar, momento del hecho, características del ofensor, objetos
robados, etc.
Riesgo de victimización
Releva la probabilidad de ser víctima de un determinado delito según características
individuales o sociales.
Sensibilidades colectivas frente a la criminalidad
Mide el miedo al delito.
Sensación de inseguridad
Permite registrar al aspecto objetivo y subjetivo de la inseguridad.
Comportamientos de autoprotección
Releva hábitos incorporados o abandonados por las personas a fin de sentirse más
seguro.
Fig. 7 – Aspectos incorporados a las encuestas de victimización que son útiles para
el estudio de la criminalidad.
Calidad de los datos
La fuente de datos, su estructura (diseño) y la pertinencia para
responder las preguntas del análisis criminal son fundamentales para el
resultado del análisis; pero también es esencial la calidad de los datos,
49
que supone su confiabilidad y completitud en relación con el propósito
para el que serán destinados.
En relación con la importancia de la calidad de los datos, hemos
preparado un corto video que enfatiza el tema.
Acceder al video en YouTube
Si el tema te resulta interesante, te sugerimos consultar el contenido
adicional sobre calidad de los datos estadísticos, gracias al cual
conocerás los principios de calidad que toman las características que
definen a la BIG DATA y la aplican a la calidad del dato que se relaciona
con la calidad del producto que se obtiene de su procesamiento.
Ahora queremos invitarte a conocer un caso que relata el surgimiento
del Sistema Nacional de Información Criminal en la República Argentina.
Es importante recordar que el análisis criminal es más que la
recopilación de datos estadísticos o que la producción de estadísticas
50
oficiales; la forma en la que los Estados han abordado el tema del
conocimiento de la cuestión criminal nos permite comprender las
complejidades del campo de conocimiento y, sobre todo, los recorridos
históricos que ayudan a explicar los diseños y particularidades actuales
de las estadísticas criminales 15.
15
Además de los materiales complementarios sobre estas cuestiones, queremos dirigir
tu atención tanto a los materiales disponibles en el Centro de Excelencia UNODC-INEGI
para Información Estadística de Gobierno, Seguridad Pública, Victimización y Justicia
51 ([Internet] Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito), como al
documento Clasificación Internacional del Delito con Fines Estadísticos (UNODC, 2015).
Tema 4: Evidencia de lo que funciona
En esta unidad queremos darte a conocer una herramienta creada por
los equipos interdisciplinarios del BID en Seguridad Ciudadana y
Justicia. Se trata de una plataforma (Banco de Evidencias) que facilitará
el acceso a las evidencias más recientes y sólidas en materia de
seguridad ciudadana y justicia. Te recomendamos que leas los criterios
de inclusión de las experiencias en la plataforma y evalúes la utilidad de
esta herramienta.
Observa el siguiente video, que hace un interesante recorrido por el
Banco de Evidencias, sus términos generales, funcionalidades y
objetivos.
Acceder al video en Youtube.
52
Referencias
Boba Santos, R. (2015). Crime Analysis with Crime Mapping, 4th. Ed. SAGE
Publications.
Davenport, T. H., & Prusak, L. (1998). Working Knowledge: How Organizations
Manage What They Know. Boston: Harvard Business Press.
Green, T., & Whitmore, J. (1993). VICAP'S Role in multiagency serial murder
investigations. Police Chief, 60(6), 38,40-42,44-45.
National Academies of Sciences, E. a. (2017). Proactive Policing: Effects on
Crime and Communities. Washinghton, DC: The National Academies
Press. doi:https://doi.org/10.17226/24928.
Ratcliffe, J. H. (2016). Intelligence-Led Policing, 2nd Edition. Routledge, Taylor &
Francis Group.
Ratcliffe, J. H. (2019). Reducing Crime: A Companion for Police Leaders.
London: Routledge.
UN, U. (2004). UNITED NATIONS HANDBOOK ON PRACTICAL ANTI-
CORRUPTION MEASURES FOR PROSECUTORS AND INVESTIGATORS.
Vienna: UN.
UNODC. (2015). Clasificacion Internacional de Delitos con Fines Estadisticos -
Version 1.0. VIena: UNODC.
53