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Tipos de Estado Civil en España

El documento describe los diferentes estados civiles reconocidos en el derecho español, incluyendo la nacionalidad, la vecindad civil, el estado matrimonial, la filiación y la edad. Explica que el estado civil es una situación jurídica que determina la posición de una persona ante la ley. Cada estado civil conlleva derechos, deberes y efectos legales específicos. El documento también discute algunas situaciones como el sexo y la condición política que podrían ser consideradas estados civiles.
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Tipos de Estado Civil en España

El documento describe los diferentes estados civiles reconocidos en el derecho español, incluyendo la nacionalidad, la vecindad civil, el estado matrimonial, la filiación y la edad. Explica que el estado civil es una situación jurídica que determina la posición de una persona ante la ley. Cada estado civil conlleva derechos, deberes y efectos legales específicos. El documento también discute algunas situaciones como el sexo y la condición política que podrían ser consideradas estados civiles.
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TEMA

EL ESTADO CIVIL DE LA PERSONA


2022-2023

ESTADOS CIVILES ADMITIDOS EN EL DERECHO ESPAÑOL


En ocasiones, y coincidiendo con el significado vulgar de la expresión, la
ley identifica “estado civil” solo con las situaciones o cualidades
relacionadas con el matrimonio (fundamentalmente soltero y casado). Pero
la mayoría de las veces cuando el legislador se refiere al estado civil lo
hace con un contenido más amplio, comprensivo de una pluralidad de
situaciones distintas.
En términos coloquiales (y en impresos y formularios, incluso oficiales), la
expresión estado civil se hace coincidir con el hecho de estar casado o no
(soltero, divorciado o viudo); sin embargo, en términos propiamente
técnico-jurídicos, la significación del estado civil es mucho más amplia.
El problema es que el legislador español no enumera cuales son los estados
civiles que se admiten en nuestro ordenamiento y es esta una labor que
debe llevar a cabo el intérprete (doctrina y, sobre todo, jurisprudencia). La
doctrina civilista mayoritaria estima como estados civiles los relacionados
con:
1) La nacionalidad (que permite distinguir entre la condición de español o
extranjero).
Extranjeros: se considera extranjero al que carece de la nacionalidad
española; apátridas: toda persona que no sea considerada como nacional
suyo por ningún Estado y nacionales: dentro de éstos hay que distinguir
entre originarios y por adquisición derivada.
2) La vecindad civil (según esté el sujeto sometido a la legislación civil
común o foral). Hay que distinguir entre los que gozan de vecindad civil
común, aragonesa, balear, catalana, gallega, navarra, vasca.

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3) Por relación al matrimonio (soltero, casado, viudo, divorciado).
4) La filiación (por relación a los padres): hijo matrimonial, hijo
extramatrimonial, hijo adoptivo.
5) La edad (por relación a la fecha de nacimiento); hay que distinguir
básicamente entre mayor de edad, menor de edad, emancipado y sin
emancipar. Estado civil de mayoría de edad/la menor edad constituye otro
estado civil.
6) La adopción de medidas de apoyo a persona con discapacidad. Habrá
que distinguir los supuestos de representación legal del discapacitado de los
de mera intervención de sus actos.
Tradicionalmente se consideraban estados civiles los relacionados con la
incapacitación y con la modificación judicial de la capacidad y la
prodigalidad. Tras la Ley 8/2021, de reforma de la legislación civil y
procesal para el apoyo a las personas con discapacidad en el ejercicio de su
capacidad jurídica, habrá que estar a si se han establecido medidas de
apoyo que afecten al ejercicio de la capacidad jurídica de la persona.

Situaciones discutidas:
Se discute si deben ser consideradas o no, en la actualidad, como estados
civiles:
1) El sexo: Tradicionalmente ha venido siendo considerado como una
cualidad natural determinante de un estado civil de hombre y estado civil
de mujer, fundamentalmente por la distinta capacidad reconocida a unos y
otras. El principio de no discriminación por razón de sexo (artículo 14 de la
CE) y la progresiva equiparación jurídica del hombre y la mujer ha llevado
a muchos autores a negar la consideración del sexo como cualidad de
estado. Para otros, en cambio, no hay duda de que es un estado civil, puesto
que sigue teniendo trascendencia jurídica la distinción (por ejemplo: la
determinación de la maternidad y la paternidad se someten a reglas

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distintas, como consecuencia del distinto papel que ocupan la mujer y el
hombre en la reproducción).
2) La condición política: Es más que dudoso que la condición política, a la
que se hace referencia en algunos Estatutos de Autonomía y que se
corresponde con la vecindad administrativa, sea un estado civil.
3) La declaración de ausencia.
4) Las situaciones de insolvencia legal (declaración de concurso, quiebra o
suspensión de pagos).
La mayoría de la doctrina entiende que ninguna de esas situaciones es
propiamente de estado civil.

El problema de las relaciones de hecho:


En la realidad social se producen situaciones puramente fácticas, paralelas
a relaciones jurídicas, pero que permanecen al margen de su regulación
legal (menores emancipados de hecho, guardador de hecho de menores,
cónyuges separados de hecho, uniones de hecho, etc). En algunas
ocasiones, el ordenamiento reacciona frente a estas situaciones ya
consumadas, atribuyéndoles consecuencias jurídicas propias o bien otras
semejantes a las previstas para las relaciones o situaciones a cuya sombra
permanecen (emancipación, guardador legal, separación judicial,
matrimonio, etc). Se trata, en principio, de consecuencias aisladas y, a
posteriori, porque precisamente lo que caracteriza a estas situaciones es su
existencia al margen del Derecho. Por lo mismo, no constituyen estados
civiles, ni se les puede aplicar su régimen jurídico.

CONCEPTO
La doctrina civilista mayoritaria, sostiene la idea de “posición del hombre
en la sociedad”, y desde esta perspectiva, el estado civil es una situación
jurídica. Situación jurídica en cuanto que hace referencia a determinada

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manera de estar las personas en la vida social. El estado civil es una
cualidad de la persona que determina su posición ante el Derecho, o lo que
es lo mismo, su consideración por el ordenamiento jurídico.
El estado civil de una persona resultará de la suma de las distintas
situaciones o cualidades que se consideren relevantes (es español y mayor
de edad y está casado). Los estados civiles se adquieren y modifican, unas
veces, por meros hechos jurídicos (por ejemplo, el nacimiento de padres
españoles para la adquisición de la nacionalidad española); otras veces,
mediante decisiones de la autoridad, en particular sentencias (por ejemplo,
divorcio); y finalmente, en no pocos casos, por actos jurídicos voluntarios
(como el matrimonio, o el reconocimiento de la filiación extramatrimonial).
Alcanzar el estado civil de mayoría de edad no requiere de ningún tipo de
reconocimiento o declaración: se produce de manera automática, como
asimismo todos los efectos que le son propios. Efectos que, por otra parte,
se producen no solo en el ámbito civil (que en muchas ocasiones la tiene en
cuenta), sino que alcanzan también al resto del ordenamiento jurídico
(administrativo, político, etc).
Cada una de esas situaciones jurídicas en que puede encontrarse la persona
lo es respecto de determinado hecho que el ordenamiento valora (se es
mayor o menor de edad en función del tiempo transcurrido desde que se ha
nacido); o respecto de determinada institución jurídica (se es casado o
soltero en relación al matrimonio; se es aragonés o catalán en relación a la
vecindad civil, por ejemplo). De tal manera que, para cada uno de esos
hechos o instituciones jurídicas consideradas como fundamentales, la
persona solo puede ocupar una posición y tener una cualidad o condición
(no se puede ser, a la vez, mayor y menor de edad, o casado y soltero). Un
estado no excluye a todos los demás, sino solo al estado contrario (ser
casado no excluye ser mayor de edad o ser español, sino solo ser soltero).

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Cada uno de los estados civiles se integra por un conjunto de facultades,
derechos y obligaciones (por ejemplo: participar en sus herencias,
respectivamente, los padres y los hijos; no contraer matrimonio el ya
casado).

EFICACIA DEL ESTADO CIVIL


Cada uno de los estados civiles sintetiza unos efectos jurídicos propios. Así
por ejemplo, la nacionalidad atribuye a la persona un conjunto de derechos
y deberes (derecho de sufragio activo y pasivo; derecho a acceder a las
funciones y cargos públicos); la vecindad civil determina la sujeción a uno
de los ordenamientos civiles españoles –por la vecindad civil se determina
el sometimiento al Código Civil o a uno de los derechos forales-; la
filiación atribuye la cualidad de hijo, que otorga al hijo una posición
determinada en la familia y por esa vía en la comunidad social (entre otros
efectos determina los apellidos, el derecho a alimentos, derechos
sucesorios, etc); el matrimonio (obligación de convivencia, deber de ayuda
y socorro, de alimentos, de contribución a las cargas, derechos sucesorios
como por ejemplo el usufructo del viudo/a).

CARACTERÍSTICAS
1) Carácter personal del estado civil:
Se atribuye al estado civil un carácter personal en cuanto que, unido a la
persona, la califica (es español, aragonés, mayor de edad, casado…); y
define, por lo tanto, su posición jurídica básica en la sociedad. Se entiende
que toda persona tiene un estado civil (o una pluralidad de estados civiles).
La inherencia del estado civil a la persona significa, además, la facultad de
cambiar el propio estado civil, dentro de los límites fijados en la ley, pero
no la facultad de alterar el estado civil de otra persona.

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Lo que implica que no se transmiten “iure successionis” a los herederos (no
forman parte de la herencia). El artículo 659 del CC dice que “la herencia
comprende todos los bienes, derechos y obligaciones de una persona, que
no se extingan por su muerte”.
2) Orden público:
El carácter de orden público resulta de que el estado civil, aun siendo
cualidad personalísima, interesa a la misma estructura de la organización de
la comunidad; (derechos personalísimos son aquellos que debe ejercitar
necesariamente su titular, sin posibilidad de transmitirlos o enajenarlos a
otra persona).
Es materia de interés público, por lo que en los pleitos y procedimientos
que versen sobre ella, es obligada la intervención del Ministerio Fiscal en
representación de la comunidad.
3) Carácter imperativo de sus normas:
El estado civil está contemplado como materia de orden público, y las
normas que lo regulan tienen por ello carácter imperativo.
Es solo el legislador el que establece las causas por las que se adquiere o se
pierde un estado civil, o se puede modificar, lo mismo que sus efectos.
En consecuencia, la autonomía de la voluntad tiene un papel muy reducido
(artículo 1.255 del CC). Es el legislador el que establece las causas de
adquisición o pérdida de un estado civil, así como su contenido.
4) Eficacia “erga omnes”:
El estado civil tiene eficacia general, es decir, frente a todos, “erga
omnes”.
Dicho en otros términos, la ley no permite que el estado civil valga en
relación a unos y no en relación a otros.
5) Estabilidad:
Como consecuencia del carácter de orden público, se hace referencia a la
necesidad de seguridad, estabilidad y cierta permanencia del estado civil.

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Esto no significa que el estado civil sea inmodificable, pero sí significa que
se exigen ciertas garantías y solemnidades para las declaraciones de
voluntad que, según la ley, originan cambios en el estado civil.
Permanencia y estabilidad opuesto a lo instantáneo o transitorio.
Por ejemplo: es solemne el matrimonio, que necesariamente ha de
celebrarse en la forma prevista por la Ley, hasta el punto de que ciertos
defectos de forma pueden ser causa de su nulidad –por ejemplo, que falten
los testigos- (artículo 73.3 del CC).
Es solemne el reconocimiento de la filiación no matrimonial, que debe
hacerse en testamento, documento público, o manifestación ante el
encargado del RC (artículo 120 del CC).
O la emancipación por concesión de los que tienen la patria potestad, que
se otorga por escritura pública o comparecencia ante el encargado del
Registro Civil (artículo 241 del CC).
O la declaración de opción de la nacionalidad española prevista en el
artículo 20 del CC, que ha de hacerse ante el encargado del Registro Civil o
ante notario.
Consecuencias de carácter patrimonial
Junto al contenido estrictamente personal del estado civil, pueden existir
también unas consecuencias de carácter patrimonial en cada estado civil
(por ejemplo: el derecho a heredar como consecuencia de la filiación; la
pensión por desequilibrio en caso de divorcio).
De acuerdo con la jurisprudencia, a las consecuencias patrimoniales ni le
son aplicables las reglas del régimen jurídico del estado civil, ni le son
atribuibles sus caracteres.

INSCRIPCIÓN EN EL REGISTRO CIVIL


El Registro Civil constituye la prueba de los hechos inscritos. Tiene por
objeto hacer constar oficialmente los hechos y actos que se refieren a la

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identidad, estado civil y demás circunstancias de la persona. En particular,
son inscribibles en el Registro Civil los siguientes hechos: 1) El
nacimiento, 2) La filiación, 3) El nombre y los apellidos y sus cambios, 4)
El sexo y el cambio de sexo, 5) La nacionalidad y la vecindad civil, 6) La
emancipación y el beneficio de la mayor edad, 7) El matrimonio. La
separación, nulidad y divorcio, 8) El régimen económico matrimonial legal
o pactado, 9) Las relaciones paterno-filiales y sus modificaciones, 10) La
propuesta de nombramiento de curador y las medidas de apoyo previstas
por una persona respecto de sí misma o de sus bienes, 11) Las resoluciones
judiciales dictadas en procedimientos de provisión de medidas judiciales de
apoyo a personas con discapacidad, 12) Los actos relativos a la
constitución y régimen del patrimonio protegido de las personas con
discapacidad, 13) La tutela del menor y la defensa judicial del menor
emancipado, 14) Las declaraciones de concurso de las personas físicas o la
intervención o suspensión de sus facultades, 15) Las declaraciones de
ausencia y fallecimiento, 16) La defunción (artículo 4 de la Ley 20/2011,
de 21 de julio, del Registro Civil modificado por la Ley 8/2021, de 2 de
junio, por la que se reforma la legislación civil y procesal para el apoyo a
las personas con discapacidad en el ejercicio de su capacidad jurídica).
Están en el Registro Civil casi todos los estados civiles que son; pero no
son estados civiles todos los hechos que están en el Registro Civil.

En el Registro Civil son inscribibles hechos que no tienen reconocido el


carácter de estado civil, pero son precisos para acreditar la existencia o
inexistencia de la persona (inscripción del nacimiento e inscripción de
defunción); o para su identificación (por ejemplo, el nombre).

No todos los hechos que son inscribibles en el Registro Civil afectan


propiamente al estado civil de las personas, como sucede con las
declaraciones de concurso, quiebra o suspensión de pagos. Es decir, no

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todos los hechos inscribibles en el Registro Civil constituyen estados
civiles, como ocurre con el nacimiento, la muerte o la ausencia.
Además, hay estados civiles –por ejemplo, la mayoría de edad- cuya prueba
resulta de un hecho o de la combinación de varios de los hechos inscritos
en el Registro Civil, pero que en sí mismos no son objeto de inscripción (la
mayoría de edad –que no se inscribe- se desprende de la fecha del
nacimiento).

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