EDAD CONTEMPORÁNEA
MARX
10a) Marco histórico, sociocultural y filosófico del autor
En el siglo XIX se extiende por Europa la Revolución Industrial, surgida en el siglo
XVIII en Inglaterra. Dicha Revolución fue propiciada por el gran desarrollo científico y
el auge del colonialismo europeo y tuvo como una de sus consecuencias el surgimiento
del proletariado como nueva fuerza económica y política. El fenómeno más influyente
en la vida política de la primera mitad del siglo XIX son las revoluciones liberales. Dos
hechos acaecidos a finales del siglo XVIII sirvieron como punto de arranque para dichas
revoluciones: el primero fue la independencia en 1783 de las colonias inglesas de
Norteamérica; el segundo fue la Revolución francesa de 1789. Tal Revolución dio paso
a Napoleón Bonaparte, el cual inició un periodo de conquistas por Europa. Derrotado
Napoleón se produjo un intento de Restauración a través de la Santa Alianza, pero las
cosas nunca volvieron a ser como antes. Hacia 1820 se produjo una oleada de
revoluciones en Europa que tendría continuidad en la revolución de julio en Francia, en
1830 y en una nueva oleada en 1848, que forzó el cambio de régimen en muchos
Estados. La ideología que llevó la voz de las revoluciones fue el liberalismo, el cual, sin
embargo, no dio satisfacción a una inmensa masa de personas que vivían en condiciones
miserables, por lo que empezaron a surgir las organizaciones obreras y las doctrinas de
corte socialista.
Los movimientos culturales más importantes en el siglo XIX fueron el Romanticismo,
en la primera mitad del siglo, y el positivismo, en la segunda mitad. El Romanticismo
tuvo como precursores a Rousseau en Francia y a Goethe en Alemania. Sus
características principales fueron: (1) exaltación del sentimiento, la imaginación y la
intuición; (2) revalorización del sentimiento religioso y del misticismo; (3) alabanza del
individualismo y de la libertad como valores fundamentales; (4) sustitución de la
concepción mecanicista cartesiana de la naturaleza por una concepción organicista: la
naturaleza es entendida como un ser vivo en el que el todo es más que la suma de las
partes. Escritores románticos fueron Schiller, Herder o Novalis en Alemania, Lord
Byron y Coleridge en Inglaterra o Larra y Espronceda en España. También destacaron
pintores como Delacroix o los músicos Schubert, Chopin y Wagner. El Positivismo
surgió como reacción frente al Romanticismo, implicando una actitud antimetafísica y
la entronización de la ciencia como el único conocimiento posible. Precisamente la
ciencia tendrá un desarrollo en este siglo como nunca se había conocido. En la Física
destacan Laplace y su programa mecanicista, Fourier y Maxwell, entre otros muchos: la
mecánica clásica comienza a tambalearse. La Biología vive el inicio de su esplendor a
través de la irrupción del evolucionismo darwiniano, la formulación de las leyes de la
Genética por Mendel y la Microbiología de Pasteur. Finalmente, las Matemáticas sufren
una crisis en sus fundamentos (Teoría de Conjuntos de Cantor y el desarrollo de las
Geometrías no-euclídeas por Lobachevski y Rieman).
La Filosofía del siglo estuvo dominada por el Idealismo alemán. Sus máximos
representantes fueron Fichte, Schelling y Hegel. El Idealismo sostiene que no
conocemos de modo inmediato las cosas tal como son en sí, sino a través del tamiz de la
conciencia. Los idealistas alemanes eliminaron progresivamente toda referencia a algo
en sí que permaneciese al margen de la conciencia. Otras contribuciones importantes a
la crítica filosófica fueron el marxismo de Marx y Engels y la figura aislada pero
precursora de Friedrich Nietzsche y su vitalismo.
9b) Vida y obra
Marx nace en Tréveris (Alemania) en 1818. De ascendencia judía, se educa en un
ambiente liberal y democrático. Estudia Derecho en Bonn y Berlín. Pronto se interesa
por la Filosofía y entra en el círculo de la izquierda hegeliana, donde se hace seguidor
de Feuerbach. En 1842 marcha a París y conoce a Engels, que será su colaborador hasta
la muerte. Publica en 1844 los “Manuscritos de economía y filosofía”, en los que critica
la economía política inglesa. Posteriormente publica “La Ideología Alemana”, en la que
critica a Bauer, Feuerbach y Max Stirner. En 1848 redacta, junto con Engels, el
“Manifiesto del Partido Comunista”. De su obra cumbre “El Capital” aparece el primer
tomo en 1867. Poco antes había sido uno de los fundadores de la Primera Internacional,
en la que acabó enfrentándose a Bakunin y a los seguidores de Proudhon. Murió en
Londres en marzo de 1883.
9c) Pensamiento de Marx
ANTROPOLOGÍA (9c1)
9c1) El ser humano en Marx
Marx comienza por criticar la concepción del ser humano que tienen la filosofía y la
economía de su época. Frente a Hegel considera que el ser humano es el ser humano
concreto, sensible, corporal. Frente a Feuerbach, antepone el trabajo material a la mera
contemplación. El ser humano transforma el mundo y a sí mismo por medio de la
práctica. Al igual que Feuerbach, Marx piensa que el ser humano es un ser
eminentemente social. Pero Feuerbach no ve que la sociedad es un hecho histórico y
que dentro de cada tipo de sociedad las relaciones serán distintas según la capacidad
productiva del hombre. La Economía Política Clásica sí ve los aspectos productivos del
ser humano, al hacer del trabajo el elemento central en la creación de valor. Pero
concibe al ser humano como un simple animal de trabajo, puesto al servicio de la
producción de mercancías (por lo que acaba tratando al ser humano como una
mercancía más), y no ve que el trabajo es el medio de autorrealización libre humana de
la que el hombre se encuentra alienado. Marx encuentra que el trabajador es víctima de
la alienación con respecto al producto de su trabajo (al convertirse el producto en
capital de otros, aparece ante el trabajador como algo ajeno a él), a su propia actividad
(al ser su trabajo apropiado por otro, el trabajador se encuentra extraño en el trabajo), a
su naturaleza (la naturaleza aparece como algo ajeno al trabajador, como propiedad de
otro) y con respecto a los otros seres humanos (el trabajo alienado corta la relación del
ser humano con la humanidad y cada uno trabaja para sí mismo y sus propias
necesidades). Marx afirma que la propiedad privada es la consecuencia del trabajo
alienado y la desaparición del trabajo alienado lo será de la propiedad privada. Ésta es la
finalidad del comunismo.
CONOCIMIENTO (9c2)
9c2) El materialismo de Marx
El materialismo histórico de Marx sostiene la tesis de que es la infraestructura
económica de una sociedad la que determina la conciencia que esta sociedad tiene de sí
misma, y no al revés. Marx toma como punto de partida la actividad material del ser
humano tendente a satisfacer sus necesidades. A esta actividad es a lo que Marx llama
producción. Con el término “ser humano” no se refiere al ser humano abstracto, al ser
humano en general, sino a un ser humano determinado por las relaciones de producción.
Las relaciones de producción históricamente dadas son: (1) Amo/esclavo, en el mundo
antiguo; (2) campesino/señor, en la Edad Media; (3) oficial/maestro, en el Renacimiento
y (4) obrero/capitalista, en la sociedad capitalista.
La producción no es sólo la actividad del individuo sino el todo de las relaciones de
producción, es la sociedad misma (Marx llama producción tanto a cultivar un campo
como a desarrollar un sistema religioso o político-legislativo). Un modo de producción
(por ejemplo, el modo de producción feudal o el modo de producción capitalista) es el
modo que adopta la producción en una época histórica determinada. En cada modo de
producción hay grupos con intereses comunes y antagónicos con los demás. A estos
grupos se les llama clases sociales. La historia será entonces concebida como el
desarrollo de los diversos modos de producción cuyo motor es la lucha de clases. El
paso de un modo de producción a otro se produce así: cada forma social lleva dentro de
sí su negación. Ello se debe a que cada modo de producción contiene una escisión
interna, es decir, hay elementos con intereses opuestos entre sí (lo sepan o no). Estos
elementos son las clases. Dicha negación produce un cambio de forma social. A este
cambio es a lo que se llama revolución. La revolución instaura una nueva forma social
con distintas relaciones entre clases, e incluso distintas clases. Así pues, la historia es
historia de lucha de clases. Para Marx el proceso terminará cuando queden abolidas
todas las clases sociales, con lo que al no haber clases no habrá tampoco lucha de clases
que provoque la llegada de una nueva forma social. Este estadio del desarrollo histórico
en el que ya no haya lucha de clases, es lo que Marx denomina comunismo. La
expresión “comunismo” procede de “comunidad de bienes”, lo que quiere decir que no
habrá propiedad privada, que es la que origina la escisión en clases sociales antagónicas.
Marx dedica una especial atención al estudio de la economía capitalista a la que dedica
la más voluminosa y elaborada de sus obras, “El Capital”. La obra comienza con un
análisis de la mercancía. Llamamos mercancía a cualquier cosa que es elaborada con
vistas a su intercambio por cualquier otra. Toda mercancía tiene un valor de uso y un
valor de cambio. El valor de uso es el que tiene en virtud de sus cualidades específicas
que permiten satisfacer determinadas necesidades. El valor de cambio es el valor
común a diverso tipo de mercancías y que permite cambiar unas por otras. Este valor es
puramente cuantitativo, lo que permite, para facilitar los intercambios, medirlo en
dinero. Una característica general de las sociedades capitalistas es su tendencia a
convertirlo todo en mercancía, es decir, a convertir toda cosa en algo intercambiable.
Pues bien, ¿cómo se mide el valor de cambio que permite dicho intercambio? El valor
de cambio es el valor social de un producto medido en horas/hombre necesarias para
producirlo. La medida no se hace por lo que de hecho tarda en hacerlo un trabajador,
sino por lo necesario para producirlo dada la situación de desarrollo social en ese
momento. Es decir, si un panadero con medios artesanales tarda una hora en hacer un
pan de medio kilo, pero otro panadero con los medios adecuados tarda diez minutos, el
valor social del pan es este último.
Dado que en la sociedad capitalista todo tiende a convertirse en mercancía, la fuerza de
trabajo de cada trabajador acaba también convertida en mercancía. Si bien, en una
mercancía muy especial, ya que es la que permite la producción de mercancías. El valor
de cambio de esta mercancía se determina como el de cualquier otra, por el valor en
horas/hombre del trabajo necesario para producir todo tipo de cosas que mantengan al
trabajador y a su familia con vida y en condiciones de seguir produciendo. Ahora bien,
el valor que produce el trabajador para el capitalista y el que éste le paga (lo necesario
para su automantenimiento) son diferentes y en esto radica la ganancia del capitalista. A
esta diferencia Marx la llama plusvalía. La plusvalía es la diferencia que hay entre lo
que cuesta en cantidad de trabajo mantener al propio trabajador en condiciones de
trabajar y lo que cuesta lo que éste produce. Este segundo valor es siempre mayor que el
primero. La diferencia (que será tanto mayor cuanto más y mejor sea la organización
social del trabajo) es apropiada por el capitalista, de donde saca ganancia (a costa de la
explotación del trabajo del trabajador).
POLÍTICA (9c3)
9c3) La crítica de Marx a la sociedad burguesa
Los cambios sociales (con los consiguientes cambios culturales) dan origen a la historia.
La historia es el sucederse de los cambios de tipo sociocultural. Marx pretendía
convertir a la Historia en una ciencia. Para ello pretendió descubrir la estructura de la
sociedad. En la base de la sociedad está la estructura económica o infraestructura. Tal
infraestructura está compuesta por las fuerzas productivas (compuestas de maquinaria,
trabajadores y materias primas) y las relaciones de producción (basadas en las
relaciones de propiedad y que son las que dan origen a las clases sociales). Sobre esa
base se monta la estructura ideológica o superestructura, que está compuesta por las
diversas formas de conciencia, conciencia que abarca aspectos jurídicos, políticos,
religiosos, filosóficos, artísticos, etc. El cambio de una forma social a otra se produce
debido a que las fuerzas productivas adquieren en un momento dado un gran desarrollo
(por ejemplo, como consecuencia del descubrimiento de nuevas tecnologías), con lo
cual las antiguas relaciones de producción ya no valen. Se produce entonces un
desajuste o contradicción, es decir, un enfrentamiento entre clases, lo que provoca una
revolución. Ese cambio genera una nueva conciencia ideológica. Marx dará más
importancia a la base material o estructura económica que a la conciencia ideológica, a
la hora de explicar los cambios sociales. Acudamos a un ejemplo histórico y veamos
cómo se produce el paso de la sociedad feudal a la capitalista.
En la sociedad feudal las fuerzas productivas básicas son las tierras y los siervos de la
gleba. Pero las tierras son propiedad de los nobles, que tienen por ello el control de la
economía. Al tener el control económico, los nobles dominan totalmente la sociedad, de
modo que imponen un sistema legislativo que les beneficia, imponen una religión (en
este caso una determinada interpretación del Cristianismo) que justifica la existencia de
una sociedad fuertemente jerarquizada, un sistema filosófico y teológico, etc. Pero en el
seno de la sociedad feudal surgen los burgos. En los burgos la gente vive de lo que
produce en los talleres artesanales y aparecen dos clases sociales nuevas, los maestros y
los oficiales que, de momento, conviven con las propias de la sociedad feudal.
A lo largo de los siglos XVII, XVIII y XIX, una serie de cambios revolucionarán
totalmente la sociedad. Estos cambios comienzan en las fuerzas productivas. Así hacen
su aparición nuevos sistemas de navegación, el empleo de nuevas fuentes de energía y
nueva y sofisticada tecnología. Estas nuevas fuerzas productivas son controladas por
ciertos sectores de los burgos (burgueses), que convierten sus pequeños talleres y
negocios en grandes fábricas y empresas. Los antiguos maestros venidos a más tienen
cada vez mayor poder económico en detrimento de la nobleza feudal. Aparece una
guerra de intereses entre los señores feudales (que siguen controlando el Estado y el
sistema legislativo) y la burguesía (que tiene cada vez mayor poder económico y aspira
a hacerse con el control ideológico, creando un nuevo modelo de Estado y de sistema
legislativo que favorezca sus intereses). Así es como surgen las revoluciones liberales,
alentadas por la burguesía en su lucha contra la nobleza. Una vez triunfante la burguesía
aparece una nueva forma social, con nuevas fuerzas productivas, nuevas relaciones de
propiedad, un nuevo sistema jurídico, etc.
En el ámbito de la política, la propia lógica del desarrollo del capitalismo será la que
produzca las condiciones para su superación. El capitalista necesita competir con sus
mercancías en el mercado. Para hacerlo en condiciones ventajosas necesita acelerar la
producción (mayor inversión en tecnología, producción cada vez a mayor escala, etc.)
Este desarrollo de la producción genera una concentración de capital en cada vez menos
manos (la pequeña burguesía, incapaz de competir, acabará arruinada y pasará a
engrosar las filas del proletariado), centralizándose la sociedad. Según marx, llegará un
momento en que esa sociedad podrá prescindir de la minoría dueña del capital con una
simple revolución. Esta será la sociedad comunista, ya que, al ser ahora la inmensa
mayoría de la población la que toma el poder en sus manos, no habrá lugar para nuevas
divisiones en poseedores y desposeídos.
DIOS (9c4)
9c4) La crítica marxiana a la idea de Dios
El concepto que Karl Marx tiene de la Religión se basa en la creencia que su
oscurantismo característico no permite ver ni analizar los problemas reales. Esta
Religion tiene que ser estudiada según el autor aleman de manera objetiva e intentando
ver su relación, en tanto que experiencia humana, con otras experiencias humanas. A
esto tenemos que añadirle la relación con las condiciones económicas y sociales de la
sociedad que la ha visto nacer. Éste es el punto de partida de Marx para su crítica a la
Religión. En esta crítica encontramos que según Marx, el Estado burgués crea
la alienación del hombre y es por eso que este hombre no puede crearse a él mismo y
necesita crear un Dios exterior y superior a él. Influenciado por Feuerbach, Marx
tambien piensa que no es Dios quien crea al hombre sino el hombre quien crea a Dios.
Pero no es sólo el Estado el culpable de la alienación del hombre segun Marx. La
Religión también es alienadora porque desvia al hombre del mundo humano, expresado
en la vida social y economica. Lo que intenta la religión es consolar al hombre del
sufrimiento que le toca vivir en este mundo haciéndole creer que su fe en Dios le llevará
a otro mundo donde regnan la justicia y la felicidad y donde no hay desigualdades
sociales ni económicas, que según esta misma religion son las causantes de todo
sufrimiento humano. Es por esto que Marx afirmará que la religión es el "opio del
pueblo".
ÉTICA (9c5)
9c5) Ética y moral en Marx
Los marxistas creen que la "vieja moral" —la moral de la clase capitalista reinante—
explota a la clase obrera. Según esta visión, los viejos códigos morales religiosos deben
ser abandonados. Es la evolución biológica y social lo que determina la moral. Lo que
es correcto o incorrecto es determinado por lo que es mejor para esta evolución. Si la
clase burguesa dificulta la evolución biológica o social, la naturaleza dicta la
eliminación de esa clase.
Cuando todas las diferencias de clases sean borradas, la visión de la moral marxista
necesariamente tendrá que cambiar de nuevo, porque promover una lucha de clases ya
no será la necesidad moral inmediata. Decimos "inmediata," porque la dialéctica es un
proceso eterno que conlleva una lucha continua de tesis/antítesis. La naturaleza siempre
cambiante de la historia dictará una nueva visión moral para los marxistas. Cuando los
marxistas dicen que no existe ningún sistema de moralidad que encaje con todos los
tiempos, incluyen el futuro en su filosofía, reconociendo que la historia cambiará de
nuevo nuestras percepciones de la vida después de que sean alcanzados nuestros
objetivos presentes. Algo puede ser moralmente correcto sólo en su contexto en la
historia. Hoy, la acción moralmente correcta es la necesaria para alcanzar la victoria del
proletariado sobre la burguesía.
La nueva sociedad sin clases determinará la nueva moral, así como esta evolución hacia
una sociedad sin clases dicta la moral de hoy. Para los marxistas, la moral es la conducta
que armoniza con la historia a medida que fluye hacia una sociedad sin clases y más
allá.