UNIVERSIDAD MARIANO GÁLVEZ DE GUATEMALA
Facultad De Humanidades - Escuela De Educación
Licenciatura en Administración Educativa
Liderazgo Educativo
SECCIÓN: 2
Lic. Sergio Mejía Aguilar
Tutor Virtual
SESIÓN VIRTUAL #2
La importancia del buen líder trazando el futuro de la comunidad educativa.
Allison Yamileth Montepeque Bonilla
Carné No. 9614-17-14995
Sipacate, Escuintla, 20 de febrero de 2024.
Índice
Introducción......................................................................................................................................3
La importancia del buen líder trazando el futuro de la comunidad educativa................................4
Definición propia de liderazgo..........................................................................................................7
Reflexión final....................................................................................................................................8
Lecciones aprendidas........................................................................................................................9
Referencias bibliográficas...............................................................................................................10
Introducción.
Un buen líder debe poseer muchos conocimientos, destrezas, habilidades y actitudes
involucradas en el desarrollo emocional, más que solo conocimientos teóricos.
El trabajo del docente en el aula y en general en el centro educativo es un trabajo en
equipo, donde la cohesión es necesaria para lograr objetivos. Los educadores juegan un
papel esencial en este compromiso, tanto como líderes de equipo como modelos a seguir
para los estudiantes.
El liderazgo es influir en las personas para que se movilicen para lograr objetivos comunes.
Un docente que se desempeña bien en sus habilidades de liderazgo comunica, motiva,
motiva y crea confianza y compromiso entre los miembros del equipo, es decir, en sus
alumnos. Un maestro es un líder activo que despierta sentimientos de respeto,
compasión, gratitud, libertad y más. Por eso, en el siguiente resumen nos hemos dado a la
tarea de describir todas las habilidades tanto emocionales, sociales y de comunicación
asertiva, que son esenciales para ser considerado un docente efectivo y con don de
liderazgo.
La importancia del buen líder trazando el futuro de la comunidad educativa.
El liderazgo escolar es un tema de gran relevancia en el ámbito educativo, ya que diversas
investigaciones han demostrado la influencia significativa que tienen los directivos en los
resultados académicos de los alumnos. Según estudios realizados en Estados Unidos y
América Latina, se ha evidenciado que el liderazgo de los directivos escolares incide en el
mejoramiento de los logros obtenidos por las escuelas, especialmente aquellas ubicadas
en sectores pobres.
Para comprender el concepto de liderazgo escolar, es importante analizar su origen
etimológico. La palabra "liderazgo" proviene del inglés "lead", que significa conducir. Por
lo tanto, el liderazgo se define como el arte de conducir a seres humanos hacia el futuro.
Esta definición resalta la importancia de la conducción en el ámbito educativo, donde los
líderes deben guiar a la comunidad escolar hacia metas y objetivos deseables.
El liderazgo escolar se basa en la capacidad de motivar a los miembros de la comunidad
educativa para que entreguen sus mejores esfuerzos de manera voluntaria y convencida.
En contextos desafiantes, como en escuelas de sectores pobres de América Latina, el
liderazgo se pone a prueba al enfrentar situaciones críticas que requieren una alta
motivación por parte de directivos y docentes para lograr resultados positivos.
Además del aspecto motivacional, el liderazgo escolar también involucra la gestión
emocional. Las emociones juegan un papel fundamental en la toma de decisiones y en la
forma en que se enfrentan situaciones complejas. Los líderes escolares deben ser capaces
de manejar sus propias emociones y las de los demás para generar un ambiente propicio
para el aprendizaje y el desarrollo.
Un líder es un pensador con la visión, las habilidades y el conocimiento crítico necesarios
para crear espacios para la participación y el cambio.
Promover el desarrollo y la formación del liderazgo educativo implica la organización de
programas que no solo proporcionen los conocimientos y las habilidades necesarias para
operar con eficacia y eficiencia. Lo más importante es tener una visión, un conjunto de
actitudes y múltiples perspectivas que brinden una base sólida para el cambio y la
transformación en la forma en que las escuelas, la política educativa, los currículos, la
enseñanza y el aprendizaje se han convertido en una práctica diaria. Me refiero a la
reflexión de la clase primaria y cómo el docente líder está facultado para hacer este
cambio.
La posibilidad de innovación, flexibilidad y cambio es aún más importante para aquellos
individuos y comunidades marginadas, en pobreza, con pocos recursos económicos, que
no tienen instalaciones adecuadas, ni saludables, que no cuentan con enciclopedias,
electricidad, ni mucho menos acceso a internet; es bajo circunstancias desfavorables que
un docente líder, hace mucho con lo poco que tiene a su disposición. Utiliza sus
habilidades para crear espacios y prácticas discretas, enfocadas, cuidadosas, respetuosas,
confiables, motivadoras, solidarias y que contribuyan al desarrollo de comunidades de
aprendizaje democráticas, equitativas, diversas y con justicia social.
El liderazgo educativo es la capacidad de articular, visualizar, crear y potenciar los espacios
y las capacidades para realizar cambios significativos y efectivos para mejorar las
condiciones de vida de una comunidad. El docente líder tiene la responsabilidad de
cuestionar las practicas, teorías, reglas y propuestas de reformas, para comprobar su
validez y así revolucionar el proceso de enseñanza-aprendizaje, no quedarse con lo que ya
se sabe o lo que es aceptado como cierto.
El liderazgo escolar, además de ser un arte de conducción de seres humanos hacia el
futuro, también se puede entender como un proceso de construcción del mismo. En este
sentido, el liderazgo implica la capacidad de los líderes para visualizar un futuro deseable
para la comunidad educativa y trabajar en conjunto con todos los actores involucrados
para hacerlo realidad. Esta visión compartida del futuro es fundamental para alinear los
esfuerzos y recursos de la escuela hacia metas comunes y significativas.
En el ámbito educativo, el liderazgo también se relaciona con la generación de
conversaciones efectivas y significativas. Los líderes escolares deben ser hábiles
comunicadores, capaces de establecer diálogos abiertos y constructivos con todos los
miembros de la comunidad educativa. Estas conversaciones no solo permiten compartir
información y tomar decisiones, sino que también contribuyen a fortalecer los lazos de
confianza y colaboración dentro de la escuela.
Además, el liderazgo escolar se nutre de la capacidad de los líderes para gestionar el
cambio y la innovación en el contexto educativo. En un mundo en constante evolución, las
escuelas deben adaptarse y transformarse para responder a las necesidades y desafíos del
siglo XXI. Los directivos escolares juegan un papel clave en liderar procesos de cambio que
promuevan la mejora continua y la innovación pedagógica en la institución.
Por otro lado, el liderazgo escolar también implica la promoción de una cultura
organizacional basada en la equidad, la inclusión y el respeto mutuo. Los líderes deben
fomentar un ambiente escolar seguro y acogedor, donde todos los miembros de la
comunidad se sientan valorados y respetados. Esta cultura organizacional positiva
contribuye al bienestar emocional y al rendimiento académico de los estudiantes.
El docente líder debe ser una persona humilde, sensible, con mucho don de servicio,
empatía y sobre todo no debe dejarse dominar por el orgullo, porque en muchas
ocasiones le tocará retomar los esfuerzos iniciados por otra persona, recibir ayuda de los
demás, agradecer y reconocer sus errores para poder mejorar. Todos sabemos que una
persona que se deja dominar demasiado por el ego no es capaz de hacer nada de lo
anterior.
Un líder educativo es también un visionario, sueña solo y con los demás, un pragmático
que evalúa cuidadosamente las consecuencias de sus actos. Esta persona debe tener el
hábito de buscar e investigar, y debe ser alguien que enseña y aprende constantemente,
tiene un espíritu aventurero y una actitud positiva. En esencia, un líder educativo en el
nuevo milenio es un profesional en constante evolución. Busca prepararse, superarse a sí
mismo e imponerse retos, no se conforma con lo que ya sabe.
La inclusión, la participación amplia, la libertad de opinión y de acción dentro de los
límites del respeto, son los pilares fundamentales para promover un ambiente
democrático, cómodo y amigable para todos, sin importar la edad, la religión, la raza, el
estado socioeconómico y el lugar de procedencia. Con esto no queremos decir que no
existirán conflictos o diferencias de opiniones, sino al contrario, las diferentes perspectivas
enriquecen estos espacios de aprendizaje, todo consiste en, respetar las diferencias.
Aprender a mantener el respeto en medio del conflicto les brinda a los estudiantes
habilidades sociales básicas para su correcta inserción en la sociedad.
El docente líder no puede permanecer neutral o estático, no puede fluir con la corriente y
ver simplemente que pasa, porque no hacer nada y observar la corrupción, es tan grave
como cometer corrupción con sus propias manos; el que observa y no denuncia, participa
del mal que se hace y tiene parte de las consecuencias negativas que se deriven de la
acción que consintió.
En esta era de grandes esfuerzos de reforma educativa, a nivel local, nacional y global,
desde propuestas tecnológicas hasta propuestas basadas en efectos de mercado, es
fundamental comprender cómo las organizaciones, sistemas y gobiernos, se resisten,
negocian o se adaptan a los cambios en el aula. Un líder no puede ser un espectador, si
deja que le sucedan cosas. Debe ser solidario, en una sociedad de participación colectiva,
con valores críticos y realistas, cuando evalúa consecuencias, cuando pregunta quién y
qué le estamos enseñando, con imaginación y responsabilidad, el líder debe hacer que las
cosas sucedan.
El liderazgo escolar es un arte que implica la conducción de seres humanos hacia el futuro,
considerando aspectos como la motivación, la gestión emocional y la capacidad de
generar conversaciones y acciones que contribuyan al mejoramiento de la comunidad
educativa. Los directivos escolares desempeñan un rol fundamental en la calidad de la
educación y en el logro de resultados académicos positivos para los alumnos.
En conclusión, el liderazgo escolar es un proceso complejo que involucra la construcción
de un futuro deseable, la generación de conversaciones efectivas, la gestión del cambio y
la promoción de una cultura organizacional positiva. Los líderes escolares desempeñan un
rol fundamental en la creación de entornos educativos que potencien el aprendizaje, el
desarrollo integral de los estudiantes y el bienestar de toda la comunidad educativa.
Definición propia de liderazgo.
El liderazgo es la capacidad de inspirar, motivar y guiar a un grupo de personas hacia la
consecución de metas y objetivos comunes. Implica la habilidad de influir positivamente en los
demás, fomentar la colaboración y el trabajo en equipo, y generar un ambiente propicio para el
crecimiento y el desarrollo tanto individual como colectivo.
Reflexión final.
El liderazgo incluye un conjunto de cualidades que deben perfeccionarse diariamente y en
todas las áreas de la vida.
El liderazgo institucional depende en gran medida de la capacidad de lectura del contexto
o características que presenta el entorno y el rol de los actores en esa realidad. Se
necesitan ejercicios de liderazgo para lograr un cambio significativo en todos los niveles.
En el campo de la educación, existe la necesidad de un liderazgo integral con presencia
tanto en el aula como en todas las estructuras organizativas relevantes, con miras a
garantizar un proceso global apropiado para mejorar la educación.
Actualmente el liderazgo, y en especial el buen liderazgo, no tiene el ritmo ni la presencia
que debería tener en las instituciones educativas guatemaltecas, hay muchos docentes
que trabajan solo por dinero y no por vocación o amor al prójimo o que en un principio
cumplían con su rol, pero más adelante fueron perdiendo el entusiasmo por diferentes
factores.
Los líderes escolares tienen un impacto directo en la calidad de la educación que se brinda
en una institución. Su capacidad para establecer una visión clara, fomentar la excelencia
académica y promover prácticas pedagógicas efectivas influye en el aprendizaje y el
rendimiento de los estudiantes.
El liderazgo escolar contribuye a la creación de un clima escolar positivo y motivador. Los
líderes que promueven la colaboración, la inclusión, el respeto y la equidad generan un
ambiente propicio para el bienestar emocional y el desarrollo integral de los estudiantes.
En un entorno educativo en constante evolución, el liderazgo es clave para liderar
procesos de cambio y transformación. Los líderes escolares deben ser capaces de
identificar desafíos, implementar estrategias innovadoras y adaptar la institución a las
necesidades del siglo XXI.
Los líderes escolares juegan un papel fundamental en el desarrollo profesional de los
docentes y el personal educativo. Su capacidad para brindar apoyo, orientación y
oportunidades de crecimiento profesional contribuye al fortalecimiento de las
capacidades y habilidades del equipo educativo.
Los líderes escolares actúan como modelos a seguir para toda la comunidad educativa. Su
integridad, ética y compromiso con la excelencia educativa inspiran a otros a dar lo mejor
de sí mismos y a trabajar hacia metas comunes y significativas.
Lecciones aprendidas.
El liderazgo escolar impacta en los resultados académicos: Estudios e investigaciones han
demostrado que el liderazgo escolar tiene una incidencia considerable en los resultados
académicos de los estudiantes. Los directivos escolares que ejercen un liderazgo efectivo
pueden influir positivamente en el rendimiento y el aprendizaje de los alumnos.
El liderazgo promueve la innovación y la mejora continua: Los líderes escolares que
fomentan una cultura de innovación y mejora continua en la institución educativa
contribuyen al desarrollo de prácticas pedagógicas efectivas, la implementación de
estrategias educativas innovadoras y la adaptación a los cambios en el entorno educativo.
El liderazgo influye en el clima escolar: Los líderes escolares tienen la capacidad de crear
un clima escolar positivo y motivador, donde se promueve la colaboración, el respeto
mutuo y la equidad. Un clima escolar favorable favorece el bienestar emocional de los
estudiantes, el compromiso con el aprendizaje y el desarrollo de relaciones positivas
dentro de la comunidad educativa.
El liderazgo impulsa el desarrollo profesional: Los líderes escolares que valoran y
promueven el desarrollo profesional del personal educativo contribuyen al fortalecimiento
de las capacidades y habilidades del equipo docente. La formación continua, el apoyo y la
retroalimentación efectiva son elementos clave para el crecimiento profesional de los
educadores.
El liderazgo inspira y motiva: Los líderes escolares que actúan como modelos a seguir,
inspirando a otros con su visión, integridad y compromiso, tienen la capacidad de motivar
a la comunidad educativa hacia la consecución de metas y objetivos compartidos. Su
liderazgo inspirador puede generar un impacto positivo en el desempeño y la actitud de
los estudiantes, los docentes y el personal de la institución educativa.
Referencias bibliográficas.
Rojas, A. & Gaspar, F. (2016). Bases del liderazgo en educación. Capítulo I, páginas 17-25.
OREALC/UNESCO