(Salmo 8)
Señor Dios nuestro
que admirable es tu nombre
en toda la Tierra
en toda la Tierra.
Cuando contemplo el cielo
obra de tus dedos,
la luna y las estrellas que has creado.
Qué es el hombre, para que te acuerdes de él;
El ser humano, para darle poder (2).
Lo hiciste poco inferior a los ángeles
lo coronaste de gloria y dignidad.
Le diste el mando
sobre las obras de tus manos
todo lo sometiste bajo sus pies (2).
Rebaño de ovejas y toros
y hasta las bestias del campo
las aves del cielo, los peces del mar
todo lo sometiste bajo sus pies.