Estrategias para el abordaje
de textos
Patricia Ema Knorr
En carrera: escritura y lectura de textos académicos y profesionales
Herramientas para abordaje de textos académicos
mejorar progresivamente la comprensión de los materiales de estudio
desarrollar las capacidades cognitivas y lingüísticas
optimizar el tiempo y esfuerzo
estrategias de lectura que posibiliten un aprendizaje sólido.
Una lectura comprensiva, adecuada y eficaz de los materiales de estudio
Buscar un ambiente que facilite la concentración (sin exceso de ruidos, buena iluminación, etc.)
Organizar el material y los tiempos de lectura según las necesidades de la materia y la propia disponibilidad horaria.
Leer previamente las guías de lectura indicadas por el docente o, en caso contrario, formular preguntas orientadoras que faciliten
la lectura.
Sistematizar las etapas de lectura para optimizar la comprensión y la producción de materiales de estudio: esquemas, resúmenes y
cuadros.
Consultar diccionarios, enciclopedias o páginas especializadas de Internet para aclarar dudas sobre vocabulario o aspectos
complementarios que permitan mejorar la comprensión del texto.
PISTAS PARA LA LECTURA ESTRUCTURA DEL TEXTO Y GUÍAS DE LECTURA
Identificar el propósito central del texto.
Diferenciar las partes que componen el texto (pueden aparecer como apartados o subtítulos) para luego identificar las funciones que cumplen.
Introducir un tema o problema, presentar sus características, sus antecedentes o historia, desarrollar o analizar las partes que lo componen, o simplemente
enunciar las conclusiones del trabajo. (Pueden estar ordenados en subtítulos).
Reconocer:
TEXTOS EXPLICATIVOS: Tema global (¿de qué trata el texto?) y los subtemas (¿qué aspectos del tema se desarrollan?)
TEXTOS ARGUMENTATIVOS: Hipótesis (¿qué postura sostiene el autor frente al problema planteado?) y los argumentos (¿qué afirmaciones realiza para
fundamentar dicha postura y en qué elementos, datos o hechos se basa?).
Tener en cuenta el modo en que estos elementos se organizan y distribuyen en las partes que estructuran el texto. Para sistematizar la información
relevante y reconstruir el proceso de razonamiento que desarrolla el autor a lo largo del trabajo.
Si se dispone de una guía de lectura o cuestionario para trabajar con el texto es conveniente leerla antes a fin de
orientar la lectura y señalar en el texto, durante ella, aquellos aspectos centrales para relevar según dicha guía.
Algunas preguntas clave para el abordaje de cualquier texto son:
• ¿De qué trata el artículo?
• ¿Qué se propone el autor?
• ¿Qué trata de explicar o demostrar?
• ¿Cuál es la información más importante?
• ¿Qué posición adopta el autor frente al tema/problema planteado?
Finalizada la lectura, resulta conveniente volver sobre las guías y preguntas para constatar qué aspectos de ellas fueron
reconocidos y cuáles exigen revisión y relectura.
Reflexionar sobre los aspectos relevados en el texto, sus relaciones y diferencias respecto de otros materiales ya
trabajados permite establecer una continuidad, integración y mejor comprensión de las problemáticas abordadas por
la materia que se está estudiando.
ETAPAS DE LECTURA 1. PRIMER ACERCAMIENTO AL TEXTO
Primer contacto con el material Momento clave para orientar la lectura de un modo operativo y detectar los
aspectos dificultosos del texto de modo que se puedan aclarar las dudas que surjan mediante consultas de
material complementario o preguntas al docente. antes de la clase en la que se abordará el tema.
Este primer acercamiento supone dos momentos:
1) Previo a la lectura, en el que se establece un supuesto sobre lo abordado en el texto o hipótesis de lectura.
2) Primera lectura completa que permite confirmar o corregir dicha hipótesis y precisar los aspectos temáticos
centrales desarrollados en el material de lectura.
1) Hipótesis de lectura
Prestar atención a los paratextos todos los elementos verbales (títulos, referencias, lugar y fecha de publicación) o
icónicos (fotografías, gráficos, mapas) que acompañan o amplían el significado del texto principal, por lo cual se
constituyen en auxiliares para su comprensión.
Se establece el primer contacto con el material escrito, lo que le permite formular una hipótesis de lectura, es decir,
una idea previa sobre el tema y los subtemas abordados por el texto, así como el ámbito de producción y circulación al
que pertenece (ámbito periodístico, académico, escolar, etc.), el campo científico, nivel educativo, autor, posible
destinatario, etc. resulta clave conocer la fuente de la que se extrajo el texto: un libro, una revista especializada, una
página web, una enciclopedia.
Algunos de los paratextos que se deben tener en cuenta son los siguientes:
Respecto del tema abordado:
• Título: indica el tema general o tema global abordado en el texto.
• Subtítulo: refiere a los subtemas o aspectos del tema global desplegados en cada apartado o parágrafo del texto.
• Gráficos y cuadros: sistematizan información de fuentes diversas o resultante del trabajo presentado en el texto, en especial en los
artículos académicos.
• Abstract o resumen: síntesis del contenido de artículos científico-académicos que presenta en forma condensada tema, hipótesis,
argumentos centrales, metodología, etc.
Respecto del ámbito de producción y circulación:
• Referencias del autor e instituciones que representa (universidades, centros de investigación, etc.).
• Tipo de publicación, lugar y fecha.
• Referencias bibliográficas y citas.
• Bibliografía.
• Apéndices o anexos.
• Diseño gráfico: tipografía, distribución del texto, etc. (Por ejemplo, la organización del texto en dos o más columnas indica,
generalmente, que su fuente es una revista o un diario)
2) Primera lectura
Lectura completa del texto confirma y amplía la hipótesis previa sobre el contenido del texto.
En este punto hay que tener en cuenta que los textos se organizan en tres partes con distintas funciones.
Presentación o introducción:
Su función es exponer el tema global que se va a tratar y los aspectos más destacados –o subtemas– que se van a desarrollar en los
siguientes apartados, así como la hipótesis que intenta sostener en su trabajo (en especial, en textos argumentativos). Pueden
encontrarse otras funciones como la enunciación de objetivos, el plan del trabajo, información para contextualizar la problemática o
la investigación realizada, marcos teóricos o metodológicos del trabajo o la relevancia de la cuestión tratada. Este apartado inicial
puede presentarse, o no, bajo el subtítulo “Introducción” y resulta clave para tener un panorama global de lo que trata el texto y el
modo en que se estructura.
Desarrollo:
Suele presentar una distribución en apartados que despliegan los distintos aspectos temáticos o cuestiones, anticipados en la
introducción, bajo subtítulos que refieren a dichos subtemas o argumentos. En esta sección se desarrollan dichos aspectos que son
explicitados en cada subtítulo, organizando los subtemas, en el caso de textos explicativos, o los distintos argumentos que
fundamentan la hipótesis, en los textos argumentativos.
Últimos párrafos de cierre o conclusión:
Presentan una síntesis del tema o una conclusión en relación con la hipótesis desarrollada en el artículo, donde suele sintetizarse los
argumentos centrales. Este apartado es clave, en tanto en él se sistematizan las respuestas a las preguntas planteadas en la
introducción. Además puede incluir cursos de acción a seguir frente a ciertas problemáticas y nuevas preguntas o hipótesis derivadas
a tratar en otros trabajos. Puede o no diferenciarse con subtítulos como “Conclusión”, “Consideraciones finales” o “Reflexión final”.
ETAPAS DE LECTURA 2. LECTURA EN PROFUNDIDAD Y SUBRAYADO
Releer detenidamente el texto entero con mayor profundidad.
En esta instancia resulta de gran utilidad realizar anotaciones marginales mediante palabras clave, que
refieran a los subtemas y aspectos relevantes tratados en cada apartado. También es conveniente relevar los
términos o conceptos desconocidos que deberán ser buscados en diccionarios o enciclopedias especializadas,
según el caso. Durante la lectura es conveniente realizar un subrayado de las ideas y aspectos centrales del
tema abordado
SUBRAYADO
Tiene como fin resaltar las ideas principales y, de este modo, centrar la atención en lo fundamental del material
leído. Tomando como base el subrayado, es posible la comprensión de la estructura y organización de un texto,
lo que permite desarrollar habilidades para el manejo de lectura comprensiva y crítica. Al discriminar los
aspectos centrales de un tema o argumentación, se favorece la asimilación y se desarrolla la capacidad de
análisis y síntesis. Este es un paso previo para confeccionar esquemas, mapas conceptuales
3. Relevamiento de subrayado y elaboración de esquema y/o
ETAPAS DE LECTURA resumen
Una vez que el texto ha sido subrayado, se relevan los subtemas y aspectos centrales en una hoja aparte y se
los organiza para elaborar un esquema.
Este esquema es la base para redactar un resumen o un informe bibliográfico
La elaboración de esquemas permite, de un solo vistazo, obtener con claridad una idea general del tema,
seleccionar y profundizar los contenidos básicos para fijarlos y establecer comparaciones y relaciones entre
diversos materiales de estudio. Además, constituye un instrumento fundamental para revisar la bibliografía
antes de un parcial, un examen final o en la producción de trabajos, cuadros, mapas conceptuales,
monografías, proyectos de investigación, etc.