EL JUEGO COMO ESTRATEGIA
PEDAGÓGICA PARA NIÑOS Y
NIÑAS.
NOMBRE: Rocío Luengo
ASISNATURA: Taller de danza y juego
DOCENTE: Javiera Silva
SECCIÓN: 2
INTRODUCCIÓN
En el presente ensayo se tratará sobre el juego como estrategia pedagógica para
niños y niñas, ya que desde los primeros años de vida es fundamental, el juego es
importante para los niños pequeños donde ellos van obteniendo conocimientos y
competencias esenciales. Es muy importante para el desarrollo cognitivo, físico y
social del niño y además sirve para recrearse y aprender de una manera creativa y
diferente. En el aula se puede utilizar como una herramienta pedagógica para
potenciar el aprendizaje. Cualquier actividad que entretenga a un niño será un
juego para él. Puede encontrar diversión en cualquier cosa según sea su
imaginación. Aprende por su cuenta y sin estar consciente de que adquiere
nuevas habilidades y destrezas mientras realiza sus actividades.
¿Por qué están importante el juego para los niños?
EL JUEGO
Los primeros años son importantes, las investigaciones científicas realizadas en
los últimos 30 años nos han enseñado que el período más importante del
desarrollo humano es el que comprende desde el nacimiento hasta los ocho años
de edad. El desarrollo de las competencias cognitivas, el bienestar emocional, la
competencia social y una buena salud física y mental forma una sólida base para
el éxito incluso bien entrada la edad adulta. debemos señalar que el aprendizaje a
través del juego resulta pertinente durante todo el período de la primera infancia e
incluso después de esta.
¿El juego por qué es importante para el aprendizaje de los niños y niñas?
El juego constituye una de las formas más importantes en las que los niños
pequeños obtienen conocimientos y competencias esenciales, las oportunidades
de juego y los entornos que favorecen el juego, la exploración y el aprendizaje
práctico constituyen el fundamento de los programas de educación preescolar
eficaces.
El juego adopta muchas formas todo el mundo reconoce el juego cuando lo ve, ya
sea en la calle, en los pueblos, en los patios de recreo, en clase. En todas las
culturas, niveles económicos y comunidades, los niños juegan ya desde temprana
edad. A pesar de este hecho, el juego puede resultar difícil de definir; no obstante,
los investigadores y teóricos por lo general coinciden en definir las características
clave de las experiencias lúdicas.
El juego es provechoso.
El juego invita a la participación activa.
El juego es divertido.
El juego es Iterativo.
El juego es socialmente interactivo.
Un aspecto importante del juego es la capacidad de acción de los niños y su
control de la experiencia. Por capacidad de acción se entiende la iniciativa de los
niños, su proceso de toma de decisiones y su nivel de decisión propia en el juego.
Cuando los niños deciden jugar, no piensan voy a aprender algo de esta actividad,
pero su juego crea potentes oportunidades de aprendizaje en todas las áreas de
desarrollo.
El desarrollo y el aprendizaje son de naturaleza compleja y holística; sin embargo,
a través del juego pueden incentivarse todos los ámbitos del desarrollo, incluidas
las competencias motoras, cognitivas, sociales y emocionales. De hecho, en las
experiencias lúdicas, los niños utilizan a la vez toda una serie de competencias.
Esto ocurre con frecuencia durante las actividades en los rincones de juego o las
actividades de juego en el centro, en el contexto de los programas de aprendizaje
temprano o educación preescolar. Las actividades en los rincones de juego,
cuando están bien planificadas, fomentan el desarrollo y las competencias de
aprendizaje del niño de forma más eficaz que ninguna otra actividad preescolar. Al
elegir jugar con lo que les gusta, los niños desarrollan competencias en todas las
áreas del desarrollo: intelectual, social, emocional y físico, el juego fomenta la
creatividad y la imaginación,
El juego sienta las bases para el desarrollo de conocimientos y competencias
sociales y emocionales clave. A través del juego, los niños aprenden a forjar
vínculos con los demás, y a compartir, negociar y resolver conflictos, además de
contribuir a su capacidad de autoafirmación.
Los niños aprenden de una manera práctica adquieren conocimientos mediante la
interacción lúdica con los objetos y las personas, y necesitan mucha práctica con
objetos sólidos para entender los conceptos abstractos.
El juego también enseña a los niños aptitudes de liderazgo, además de a
relacionarse en grupo. Asimismo, el juego es una herramienta natural que los
niños pueden utilizar para incrementar su resiliencia y sus competencias de
afrontamiento, mientras aprenden a gestionar sus relaciones y a afrontar los retos
sociales, además de superar sus temores, por ejemplo, representando a héroes
de ficción.
Los juegos de simulación o “simbólicos” (como jugar a la familia o al mercado)
resultan especialmente beneficiosos en este tipo de juegos, los niños expresan
sus ideas, pensamientos y sentimientos; aprenden a controlar sus emociones, a
interactuar con los demás, a resolver conflictos y a adquirir la noción de
competencia.
El juego constituye una estrategia esencial para el aprendizaje y la enseñanza.
Las experiencias de juego se ven potenciadas cuando se proporciona a los niños
abundante tiempo y espacio para interactuar libremente con dichos entornos. El
juego puede adoptar numerosas formas: juego con objetos, juego imaginario,
juego con compañeros y adultos, juego solitario, juego cooperativo, juego
asociativo, juego físico... Se considera que el juego es el “trabajo” de los niños, y
constituye el vehículo mediante el que estos adquieren conocimientos y
competencias, lo que les permite participar de manera independiente y con los
demás. El papel de los maestros y otros adultos presentes en la sala o entorno de
juego consiste en posibilitar y organizar las experiencias lúdicas y de aprendizaje.
Proporcionar a los niños experiencias prácticas activas y lúdicas ayuda a potenciar
y enriquecer el aprendizaje. Los cuidadores de primaria, en su calidad de primeros
maestros de los niños, son los principales valedores de su aprendizaje y, por tanto,
tienen un importante papel a la hora de crear el espacio para el aprendizaje a
través del juego.
El juego en todos los aspectos de los programas de educación preescolar y
garantizar una práctica adecuada desde la perspectiva del desarrollo, no debemos
olvidar que los niños pequeños no solo aprenden en los entornos formales y
organizados. El entorno familiar y la comunidad son los lugares donde los niños
pequeños pasan una gran parte de su tiempo, por no decir la mayor parte, durante
sus primeros años de vida, interactuando con sus padres, sus hermanos, los
miembros de su familia extensa y sus vecinos. Los entornos familiares y la
comunidad proporcionan excelentes oportunidades para favorecer el aprendizaje a
través del juego desde los primeros años de vida hasta los períodos preescolar y
de primaria.
El interés y la motivación son dos de los aspectos más importantes que puede
desarrollar el juego; incentivarlos en los primeros cursos favorece la implicación de
los niños en su propio aprendizaje, el juego fomenta la creatividad y la
imaginación, ambos elementos clave que nos permiten afrontar las cosas, disfrutar
e innovar. El juego y las oportunidades de participar activamente en el aprendizaje
refuerzan las capacidades creativas del alumno.
Jugando los niños aprenden a establecer un plan y seguirlo, desarrollar la
creatividad y explorar la estética y la destreza artística, aprender mediante ensayo
y error, utilizando la imaginación y las competencias de resolución de problemas,
obtener satisfacción de los propios logros y razonar de una manera lógica y
analítica manipulando objetos.
El juego libre proporciona a los niños absoluta libertad para jugar, explorar y
descubrir, a partir de ahí se va progresando hacia un tipo de juego mas guiado o
estructurado, con diferentes grados de participación de los adultos.
CONCLUSIÓN
El juego es importante para el aprendizaje del niño y niña, el juego fomenta la
creatividad y la imaginación, los niños y niñas desarrollan competencias en todas
las áreas del desarrollo intelectual, social, emocional y físico. Los niños también
aprenden de una manera práctica adquieren conocimientos, fomentan el desarrollo
y las competencias de aprendizaje del niño.
BIBLIOGRAFÍA