3.
Laboratorios básicos –
niveles de bioseguridad
1y2
Las orientaciones y recomendaciones que se ofrecen en el presente manual a título de
requisitos mínimos para los laboratorios de todos los niveles de bioseguridad atañen
a los microorganismos de los grupos de riesgo 1 a 4. Aunque algunas precauciones
pueden parecer innecesarias para algunos organismos del grupo de riesgo 1, son convenientes
con fines de capacitación, para fomentar el uso de técnicas microbiológicas
apropiadas (es decir, seguras).
Todos los laboratorios de diagnóstico y de atención de salud (de salud pública,
clínicos o de hospital) deben estar diseñados para cumplir, como mínimo, los requisitos
del nivel de bioseguridad 2. Dado que ningún laboratorio puede ejercer un
control absoluto sobre las muestras que recibe, el personal puede verse expuesto a
organismos de grupos de riesgo más altos de lo previsto. Esa posibilidad debe tenerse
presente en la elaboración de los planes y las políticas de seguridad. En algunos países
se exige que los laboratorios clínicos estén acreditados. En general, siempre deben
adoptarse y aplicarse las precauciones normalizadas (2).
Las directrices para laboratorios básicos – niveles de bioseguridad 1 y 2 que aquí
se exponen son completas y detalladas, ya que son fundamentales para todo tipo de
laboratorios. Las directrices para los laboratorios de contención – nivel de bioseguridad
3 y los laboratorios de contención máxima – nivel de bioseguridad 4 que se
ofrecen más adelante (capítulos 4 y 5) son modificaciones y adiciones a estas directrices
y están concebidas para trabajar con los agentes patógenos más peligrosos (de
mayor riesgo).
Código de prácticas
Este código es una enumeración de las prácticas y los procedimientos de laboratorio
esenciales que constituyen la base de las técnicas microbiológicas apropiadas. En
muchos laboratorios y programas nacionales, este código puede utilizarse para elaborar
una guía escrita de prácticas y procedimientos para el trabajo de laboratorio en
condiciones de seguridad.
Cada laboratorio debe adoptar un manual de seguridad o de trabajo en el que
se identifiquen los riesgos conocidos y potenciales y se especifiquen las prácticas y
los procedimientos encaminados a eliminar o reducir al mínimo esos riesgos. Las
técnicas microbiológicas apropiadas son fundamentales para la seguridad en el
laboratorio y no pueden sustituirse por equipo de laboratorio especializado, que
no pasa de ser un complemento. A continuación se exponen los conceptos más
importantes.
Acceso
1. El símbolo y signo internacional de peligro biológico (figura 1) deberá colocarse
en las puertas de los locales donde se manipulen microorganismos del grupo de
riesgo 2 o superior.
2. Sólo podrá entrar en las zonas de trabajo del laboratorio el personal autorizado.
3. Las puertas del laboratorio se mantendrán cerradas.
4. No se autorizará ni permitirá la entrada de niños en las zonas de trabajo del
laboratorio.
ACCESO RESTRINGIDO.
SÓLO PERSONAL AUTORIZADO
Nivel de bioseguridad: ___________________________
Investigador encargado: __________________________
En caso de emergencia, avísese a: __________________
Teléfono diurno: _________________________________
Teléfono particular: ______________________________
Las autorizaciones de entrada deberán solicitarse al
investigador encargado mencionado más arriba
PELIGRO BIOLÓGICO
Figura 1. Señal de advertencia de peligro biológico para las puertas del laboratorio
5. El acceso a los locales que alberguen animales habrá de autorizarse especialmente.
6. No se permitirá el acceso al laboratorio de animales que no sean objeto del trabajo
del laboratorio.
Protección personal
1. Se usarán en todo momento monos, batas o uniformes especiales para el trabajo
en el laboratorio.
2. Se usarán guantes protectores apropiados para todos los procedimientos que
puedan entrañar contacto directo o accidental con sangre, líquidos corporales y
otros materiales potencialmente infecciosos o animales infectados. Una vez utilizados,
los guantes se retirarán de forma aséptica y a continuación se lavarán las
manos.
3. El personal deberá lavarse las manos después de manipular materiales y animales
infecciosos, así como antes de abandonar las zonas de trabajo del laboratorio.
4. Se usarán gafas de seguridad, viseras u otros dispositivos de protección cuando
sea necesario proteger los ojos y el rostro de salpicaduras, impactos y fuentes de
radiación ultravioleta artificial.
5. Estará prohibido usar las prendas protectoras fuera del laboratorio, por ejemplo
en cantinas, cafeterías, oficinas, bibliotecas, salas para el personal y baños.
6. No se usará calzado sin puntera.
7. En las zonas de trabajo estará prohibido comer, beber, fumar, aplicar cosméticos
o manipular lentes de contacto.
8. Estará prohibido almacenar alimentos o bebidas para consumo humano en las
zonas de trabajo del laboratorio.
9. La ropa protectora de laboratorio no se guardará en los mismos armarios o taquillas
que la ropa de calle.
Procedimientos
1. Estará estrictamente prohibido pipetear con la boca.
2. No se colocará ningún material en la boca ni se pasará la lengua por las etiquetas.
3. Todos los procedimientos técnicos se practicarán de manera que se reduzca al
mínimo la formación de aerosoles y gotículas.
4. Se limitará el uso de jeringuillas y agujas hipodérmicas, que no se utilizarán en
lugar de dispositivos de pipeteo ni con ningún fin distinto de las inyecciones por
vía parenteral o la aspiración de líquidos de los animales de laboratorio.
5. Todos los derrames, accidentes y exposiciones reales o potenciales a materiales
infecciosos se comunicarán al supervisor del laboratorio. Se mantendrá un registro
escrito de esos accidentes e incidentes.
6. Se elaborará y seguirá un procedimiento escrito para la limpieza de todos los
derrames.
7. Los líquidos contaminados deberán descontaminarse (por medios químicos o
físicos) antes de eliminarlos por el colector de saneamiento. Puede ser necesario
un sistema de tratamiento de efluentes, según lo que indique la evaluación de
riesgos del agente con el que se esté trabajando.
8. Los documentos escritos que hayan de salir del laboratorio se protegerán de la
contaminación mientras se encuentren en éste.
Zonas de trabajo del laboratorio
1. El laboratorio se mantendrá ordenado, limpio y libre de materiales no relacionados
con el trabajo.
2. Las superficies de trabajo se descontaminarán después de todo derrame de material
potencialmente peligroso y al final de cada jornada de trabajo.
3. Todos los materiales, muestras y cultivos contaminados deberán ser descontaminados
antes de eliminarlos o de limpiarlos para volverlos a utilizar.
4. El embalaje y el transporte de material deberán seguir la reglamentación nacional
o internacional aplicable.
5. Las ventanas que puedan abrirse estarán equipadas con rejillas que impidan el
paso de artrópodos.
Gestión de la bioseguridad
1. Incumbirá al director del laboratorio (la persona que tiene responsabilidad
inmediata respecto del laboratorio) garantizar la elaboración y la adopción de un
plan de gestión de la bioseguridad y de un manual de seguridad o de operación.
2. El supervisor del laboratorio (que dependerá del director) velará por que se proporcione
capacitación periódica en materia de seguridad en el laboratorio.
3. Se informará al personal de los riesgos especiales y se le exigirá que lea el manual
de seguridad o de trabajo y siga las prácticas y los procedimientos normalizados.
El supervisor del laboratorio se asegurará de que todo el personal los comprenda
debidamente. En el laboratorio estará disponible una copia del manual de seguridad
o de trabajo.
4. Habrá un programa de lucha contra los artrópodos y los roedores.
5. Se ofrecerá a todo el personal en caso de necesidad un servicio apropiado de evaluación,
vigilancia y tratamiento médico, y se mantendrán los debidos registros
médicos.
Diseño e instalaciones del laboratorio
Al diseñar el laboratorio y asignarle determinados tipos de trabajo, se prestará especial
atención a aquellas condiciones que se sepa que plantean problemas de seguridad.
Entre ellas figuran:
1. La formación de aerosoles.
2. El trabajo con grandes cantidades o altas concentraciones de microorganismos.
3. El exceso de personal o de material.
4. La infestación por roedores y artrópodos.
Figura 2. Laboratorio típico del nivel de bioseguridad 1.
(Ilustración amablemente cedida por CUH2A, Princeton, NJ ([Link].))
5. La entrada de personas no autorizadas.
6. El circuito de trabajo: utilización de muestras y reactivos concretos.
En las figuras 2 y 3, respectivamente, aparecen ejemplos de diseños de laboratorios de
los niveles de bioseguridad 1 y 2.
Características de diseño
1. Se dispondrá de espacio suficiente para realizar el trabajo de laboratorio en condiciones
de seguridad y para la limpieza y el mantenimiento.
2. Las paredes, los techos y los suelos serán lisos, fáciles de limpiar, impermeables a
los líquidos y resistentes a los productos químicos y desinfectantes normalmente
utilizados en el laboratorio. Los suelos serán antideslizantes.
3. Las superficies de trabajo serán impermeables y resistentes a desinfectantes, ácidos,
álcalis, disolventes orgánicos y calor moderado.
4. La iluminación será adecuada para todas las actividades. Se evitarán los reflejos y
brillos molestos.
Figura 3. Laboratorio típico del nivel de bioseguridad 2
(Ilustración amablemente cedida por CUH2A, Princeton, NJ ([Link])). Los procedimientos
que pueden generar aerosoles se efectúan dentro de una cámara de seguridad
biológica. Las puertas se mantienen cerradas y llevan las debidas señales de
riesgo biológico. Los residuos potencialmente contaminados se separan del circuito
general de residuos.
5. El mobiliario debe ser robusto y debe quedar espacio entre mesas, armarios y otros
muebles, así como debajo de los mismos, a fin de facilitar la limpieza.
6. Habrá espacio suficiente para guardar los artículos de uso inmediato, evitando así
su acumulación desordenada sobre las mesas de trabajo y en los pasillos. También
debe preverse espacio para el almacenamiento a largo plazo, convenientemente
situado fuera de las zonas de trabajo.
7. Se preverán espacio e instalaciones para la manipulación y el almacenamiento
seguros de disolventes, material radiactivo y gases comprimidos y licuados.
8. Los locales para guardar la ropa de calle y los objetos personales se encontrarán
fuera de las zonas de trabajo del laboratorio.
9. Los locales para comer y beber y para descansar se dispondrán fuera de las zonas
de trabajo del laboratorio.
10. En cada sala del laboratorio habrá lavabos, a ser posible con agua corriente, instalados
de preferencia cerca de la salida.
11. Las puertas irán provistas de mirillas y estarán debidamente protegidas contra el
fuego; de preferencia se cerrarán automáticamente.
12. En el nivel de bioseguridad 2 se dispondrá de una autoclave u otro medio de
descontaminación debidamente próximo al laboratorio.
13. Los sistemas de seguridad deben comprender medios de protección contra incendios
y emergencias eléctricas, así como duchas para casos de urgencia y medios
para el lavado de los ojos.
14. Hay que prever locales o salas de primeros auxilios, convenientemente equipados
y fácilmente accesibles (véase el anexo 1).
15. Cuando se planifique una nueva instalación, habrá que prever un sistema
mecánico de ventilación que introduzca aire del exterior sin recirculación. Cuando
no se disponga de ventilación mecánica, las ventanas deberán poder abrirse y, a
ser posible, estarán provistas de mosquiteras.
16. Es indispensable contar con un suministro regular de agua de buena calidad. No
debe haber ninguna conexión entre las conducciones de agua destinada al laboratorio
y las del agua de bebida. El sistema de abastecimiento público de agua
estará protegido contra el reflujo por un dispositivo adecuado.
17. Debe disponerse de un suministro de electricidad seguro y de suficiente
capacidad, así como de un sistema de iluminación de emergencia que permita
salir del laboratorio en condiciones de seguridad. Conviene contar con un grupo
electrógeno de reserva para alimentar el equipo esencial (estufas, CSB,
congeladores, entre otros), así como para la ventilación de las jaulas de los
animales.
18. Es esencial un suministro fiable y adecuado de gas. La instalación debe ser objeto
del debido mantenimiento.
19. Tanto los laboratorios como los locales destinados a los animales son a veces objeto
de actos de vandalismo. Hay que prever sistemas de protección física y contra
incendios. Cabe mejorar la seguridad reforzando las puertas, protegiendo las ventanas
y limitando el número de llaves en circulación. Se podrán estudiar y aplicar
otras medidas, según proceda, para incrementar la seguridad (véase el capítulo 9).
Material de laboratorio
Junto con los procedimientos y prácticas correctos, el uso de material de seguridad
ayudará a reducir los riesgos cuando se trabaje con agentes biológicos que entrañen
peligro. En la presente sección se exponen los principios fundamentales relacionados
con el material apropiado para los laboratorios de todos los niveles de bioseguridad.
Los requisitos en relación con el material de laboratorio correspondiente a niveles de
bioseguridad más altos se detallan en los capítulos pertinentes.
Tras consultar con el funcionario de bioseguridad y el comité de seguridad (en caso
de que se haya designado), el director del laboratorio debe velar por que el material
sea apropiado y se utilice debidamente. Para elegir el material de laboratorio habrá
que cerciorarse de que responda a los siguientes principios generales:
1. Que su diseño permita limitar o evitar los contactos entre el trabajador y el material
infeccioso.
2. Que esté construido con materiales impermeables a los líquidos, resistentes a la
corrosión y acordes con las normas de resistencia estructural.
3. Que carezca de rebabas, bordes cortantes y partes móviles sin proteger.
4. Que esté diseñado, construido e instalado con miras a simplificar su manejo y
conservación, así como a facilitar la limpieza, la descontaminación y las pruebas
de certificación; siempre que se pueda, se evitará el material de vidrio y otro
material rompible.
Para cerciorarse de que el material posee las características de seguridad requeridas
quizá sea necesario consultar sus especificaciones detalladas de funcionamiento y
construcción (véanse también los capítulos 10 y 11).
Material de bioseguridad indispensable
1. Dispositivos de pipeteo para evitar que se pipetee con la boca. Existen muchos
modelos diferentes.
2. CSB, que se utilizarán en los siguientes casos:
— Siempre que se manipule material infeccioso; ese material puede ser centrifugado
en el laboratorio ordinario si se utilizan vasos de centrifugadora con tapas
herméticas de seguridad y si éstos se cargan y descargan en una CSB;
— Cuando haya un alto riesgo de infección transmitida por vía aérea.
— Cuando se utilicen procedimientos con grandes posibilidades de producir
aerosoles, como la centrifugación, trituración, homogeneización, agitaciones
o mezcla vigorosa, desintegración ultrasónica, apertura de envases de materiales
infecciosos cuya presión interna pueda diferir de la presión ambiental,
inoculación intranasal a animales y recolección de tejidos infecciosos de animales
y huevos.
3. Asas de siembra de plástico desechables. También pueden utilizarse incineradores
eléctricos de asas dentro de la CSB para reducir la formación de aerosoles.
4. Frascos y tubos con tapón de rosca.
5. Autoclaves u otros medios apropiados para esterilizar el material contaminado.
6. Pipetas de Pasteur de plástico desechables, cuando estén disponibles, en sustitución
del vidrio.
7. Los aparatos como las autoclaves y las CSB deben ser validados con métodos
apropiados antes de usarlos. A intervalos periódicos deben ser nuevamente certificados,
de acuerdo con las instrucciones del fabricante (véase el capítulo 7).
Vigilancia médica y sanitaria
La entidad que emplea al personal del laboratorio tiene la obligación de cerciorarse,
por medio del director de éste, de que la salud de dicho personal esté sometida a la
debida vigilancia. El objetivo de esa vigilancia es detectar posibles enfermedades
contraídas durante el trabajo. Entre las actividades apropiadas para alcanzar ese objetivo
figuran las siguientes:
1. Proporcionar inmunización activa o pasiva cuando esté indicada (véase el
anexo 2).
2. Facilitar la detección temprana de infecciones adquiridas en el laboratorio.
3. Excluir a las personas muy susceptibles (por ejemplo, embarazadas o personas
inmunodeficientes) de las tareas de laboratorio que entrañen mucho riesgo.
4. Proporcionar material y procedimientos eficaces de protección personal.
Normas para la vigilancia de los trabajadores que manipulan microorganismos en el
nivel de bioseguridad 1
La experiencia indica que estos microorganismos tienen pocas probabilidades de
provocar enfermedades humanas o enfermedades animales de importancia veterinaria.
No obstante, lo ideal es someter a todo el personal a un reconocimiento médico
previo a la contratación en el que se anoten los antecedentes médicos de cada persona.
Conviene que se notifiquen rápidamente las enfermedades o accidentes de laboratorio
y que todos los miembros del personal comprendan la importancia de aplicar técnicas
microbiológicas apropiadas.
Normas para la vigilancia de los trabajadores que manipulan microorganismos en el
nivel de bioseguridad 2
1. El reconocimiento médico previo al empleo o a la asignación de un puesto es
indispensable. Debe registrarse el historial médico de la persona y realizar una
evaluación de la salud ocupacional para los fines del laboratorio.
2. El director del laboratorio debe mantener un registro de enfermedades y bajas
laborales.
3. Las mujeres en edad fecunda deberán ser informadas de los riesgos que supone
para el feto la exposición profesional a ciertos microorganismos, como el virus de
la rubéola. Las medidas concretas que se adopten para proteger al feto dependerán
de los microorganismos a los que pueda estar expuesta la mujer.
Capacitación
Los errores humanos y las técnicas incorrectas pueden poner en peligro incluso las
mejores medidas destinadas a proteger al personal de laboratorio. Por esta razón, el
elemento clave para prevenir las infecciones adquiridas, los incidentes y los accidentes
en el laboratorio es un personal preocupado por la seguridad y bien informado sobre
la manera de reconocer y combatir los peligros que entraña su trabajo en ese entorno.
En consecuencia, la formación continua en el servicio acerca de las medidas de seguridad
es primordial. El proceso empieza por el personal directivo, que debe velar por
que los procedimientos y prácticas de seguridad en el laboratorio formen parte de la
capacitación básica de los empleados. La formación en medidas de seguridad siempre
debe estar integrada en la capacitación inicial de los nuevos empleados. Deben ponerse
a disposición del personal el código de prácticas y las directrices locales, incluido el
manual de seguridad o de operaciones. Se adoptarán medidas para garantizar que los
empleados hayan leído y comprendido las directrices, como pueden ser las páginas de
firmas. Los supervisores del laboratorio deben desempeñar el papel principal en la
formación de sus subordinados inmediatos acerca de las técnicas correctas de laboratorio.
El funcionario encargado de la bioseguridad puede colaborar en esa formación
y contribuir a la elaboración de materiales y documentos de capacitación (véase
también el capítulo 21).
La capacitación del personal debe comprender siempre la enseñanza de métodos
seguros para utilizar procedimientos peligrosos que habitualmente afectan a todo el
personal de laboratorio y que entrañan los siguientes riesgos:
1. Riesgo de inhalación (es decir, formación de aerosoles): uso de asas, siembra de
placas de agar, pipeteo, preparación de frotis, apertura de recipientes de cultivo,
toma de muestras de sangre/suero, centrifugación, entre otros.
2. Riesgo de ingestión al manipular muestras, frotis y cultivos.
3. Riesgo de inoculación cutánea al emplear jeringuillas y agujas.
4. Riesgo de mordeduras y arañazos en la manipulación de animales.
5. Manipulación de sangre y otros materiales patológicos potencialmente peligrosos.
6. Descontaminación y eliminación de material infeccioso.
Manipulación de desechos
Se considera desecho todo aquello que debe descartarse.
En los laboratorios, la descontaminación y la eliminación de desechos son operaciones
estrechamente relacionadas. En el trabajo cotidiano, son pocos los materiales
contaminados que es preciso retirar del laboratorio o destruir. La mayor parte de la
cristalería, los instrumentos y la ropa del laboratorio vuelve a utilizarse o se recicla.
El principio básico es que todo el material infeccioso ha de ser descontaminado, esterilizado
en autoclave o incinerado en el laboratorio.
Las principales preguntas que hay que hacerse antes de eliminar cualquier objeto
o material de un laboratorio que trabaja con microorganismos o tejidos animales
potencialmente infecciosos son las siguientes:
1. ¿Se han descontaminado o desinfectado realmente los objetos o el material por un
procedimiento aprobado?
2. De lo contrario, ¿se han embalado con un método aprobado para ser incinerados
inmediatamente in situ o transferidos a otro laboratorio que tenga capacidad para
incinerar?
3. ¿Entraña la eliminación de los objetos o materiales descontaminados algún otro
peligro, biológico o de otra clase, para quienes realizan las operaciones de eliminación
inmediata o para quienes puedan entrar en contacto con los objetos o
materiales desechados fuera del recinto del laboratorio?
Descontaminación
El tratamiento en autoclave de vapor constituye el método de elección para todos los
procesos de descontaminación. El material destinado a la descontaminación y eliminación
debe introducirse en recipientes (por ejemplo en bolsas de plástico resistentes
al tratamiento en autoclave) que tengan un código de color para indicar si el contenido
ha de pasar a la autoclave o a la incineración. Sólo se recurrirá a otros métodos
si éstos eliminan o destruyen los microorganismos (para más detalles, véase el
capítulo 14).
Procedimientos de manipulación y eliminación de material y desechos contaminados
Deberá adoptarse un sistema de identificación y separación del material infeccioso y
sus recipientes. Se seguirán las normas nacionales e internacionales y se tendrán en
cuenta las siguientes categorías:
1. Desechos no contaminados (no infecciosos) que puedan reutilizarse o reciclarse
o eliminarse como si fueran «basura» en general.
2. Objetos cortantes y punzantes contaminados (infecciosos): agujas hipodérmicas,
bisturís, cuchillas, vidrio roto; se recogerán siempre en recipientes a prueba de perforación
dotados de tapaderas y serán tratados como material infeccioso.
3. Material contaminado destinado al tratamiento en autoclave que después pueda
lavarse y volverse a utilizar o reciclarse.
4. Material contaminado destinado al tratamiento en autoclave y a la eliminación.
5. Material contaminado destinado a la incineración directa.
Objetos cortantes y punzantes
Las agujas hipodérmicas no se deben volver a tapar, cortar ni retirar de las jeringuillas
desechables después de utilizarlas. El conjunto completo debe colocarse en un
recipiente de eliminación específico. Las jeringuillas desechables, utilizadas con o sin
aguja, se introducirán en recipientes de eliminación apropiados y se incinerarán, esterilizándolas
previamente en autoclave si fuera necesario.
Los recipientes de eliminación de objetos cortantes y punzantes serán resistentes a
la perforación y no se llenarán por completo. Cuando estén llenos en sus tres cuartas
partes se colocarán en un recipiente de «desechos infecciosos» y se incinerarán, esterilizándolos
primero en autoclave si la práctica del laboratorio lo exige. Los recipientes
de eliminación de objetos cortantes y punzantes no se desecharán en vertederos.
Material contaminado (potencialmente infeccioso) para ser tratado en
autoclave y reutilizado
No se efectuará limpieza alguna de ningún material contaminado (potencialmente
infeccioso) que vaya a ser tratado en autoclave y reutilizado. Cualquier limpieza o
reparación que se revele necesaria se realizará siempre después del paso por la autoclave
o la desinfección.
Material contaminado (potencialmente infeccioso) para ser eliminado
Aparte de los objetos cortantes y punzantes mencionados más arriba, todo el material
contaminado (potencialmente infeccioso) debe ser introducido en recipientes
impermeables (por ejemplo en bolsas de plástico que resistan el tratamiento en autoclave
marcadas con un código de color) y tratado en autoclave antes de proceder a su
eliminación. Después de pasar por la autoclave, el material puede colocarse en recipientes
apropiados para ser transportado al incinerador. Si es posible, el material
procedente de actividades relacionadas con la atención sanitaria no debe desecharse
en vertederos, ni siquiera después de haber sido descontaminado. Si se dispone de un
incinerador en el laboratorio, no es necesario el tratamiento en autoclave: el material
contaminado se coloca en recipientes especialmente marcados (por ejemplo, bolsas
con un código de color) y se transporta directamente al incinerador. Los recipientes
de transporte reutilizables deben ser impermeables y tener tapas que ajusten debidamente.
Se desinfectarán y limpiarán antes de devolverlos al laboratorio para un uso
ulterior.
En cada puesto de trabajo deben colocarse recipientes, tarros o cubetas para desechos,
de preferencia irrompibles (por ejemplo, de plástico). Cuando se utilicen desinfectantes,
los materiales de desecho deben permanecer en contacto íntimo con éstos
(es decir, sin estar protegidos por burbujas de aire) durante el tiempo apropiado, según
el desinfectante que se utilice (véase el capítulo 14). Los recipientes para desechos
habrán de ser descontaminados y lavados antes de su reutilización.
La incineración de desechos contaminados deberá contar con la aprobación de las
autoridades encargadas de la salud pública y la contaminación del aire, así como la
del funcionario de bioseguridad del laboratorio (véase la sección relativa a la incineración
en el capítulo 14).
Seguridad química, eléctrica y radiológica, protección contra incendios y
material de seguridad
Los incendios o los accidentes de origen químico, eléctrico o radiológico pueden tener
como consecuencia indirecta un fallo de las medidas de contención de organismos
patógenos. Así pues, en cualquier laboratorio de microbiología es indispensable mantener
un nivel elevado de seguridad en esos aspectos. La promulgación de normas y
reglamentos sobre cada una de estas formas de protección incumbe normalmente a
las autoridades nacionales y locales competentes, cuya ayuda debe recabarse siempre
que sea necesario. Los riesgos químicos, eléctricos, radiológicos y derivados de los
incendios se examinan en más detalle en la Parte IV del presente manual (capítulos
17 y 18).