El Cirujano El Sida: Revision de Temas
El Cirujano El Sida: Revision de Temas
CIRUGIA @
El Cirujano y el Sida
J. F. PATIÑO, MD, FACS (Hon), SCC (Hon).
El presente artículo es una reV1SlOn completa y actuali- que el cirujano aplique medidas que logren dismunuir los
zada sobre los aspectos más importantes del sida con re- riesgos; 2) el paciente se beneficia, por cuanto la infección
lación a su manejo por parte del cirujano a fin de pre- por VIH puede alterar la relación riesgolbeneficio del pro-
venir y evitar la contaminación en la atención quirúrgica cedimiento; 3) el conocimiento del status del VIH no al-
del enfermo. La revisión bibliografica es de las más ex- tera la manera como el paciente debe se tratado.
tensas que se puedan encontrar sobre el tema.
Frente a estos argumentos se esgrimen otros contrarios: 1)
puesto que el riesgo en el curso de un procedimiento indi-
CONCEPTOS GENERALES vidual es bajo, es poco probable que el conocimiento pre-
vio del status del VIH logre disminuir el riesgo; 2) el cui-
El síndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA), la dado del paciente puede resultar afectado negativamente;
moderna plaga de la sociedad contemporánea de curso in- 3) existe la posibilidad de resultados positivos falsos: 4)
exorablemente mortal, avanza en forma incontrolada y ya pueden afectarse los estándares éticos de autonomía, con-
ha sobrepasado todos los cálculos y proyecciones epide- fidencialidad y consentimiento informado.
miológicas. En Colombia el número de casos aumenta se-
gún el curso previsto, en progresión exponencial. Serpa Personalmente soy un convencido de la bondad de la prue-
Flórez ha revisado el problema en nuestro país y en Amé- ba preoperatoria rutinaria de VIH.
rica Latina (1).
Guzmán-Mora, un tratadista sobre ética médica, también
En 1990 Guzmán-Mora (2), un autorizado cirujano cardio- se ha referido a los aspectos éticos implicados (2, 7).
torácico de nuestro Centro Médico, decía: "El SIDA es
una enfermedad mortal, cuya primera manifestación de- En nuestro medio, el tema de los aspectos éticos relacio-
tectable es una prueba de VIH positiva. El riesgo de con- nados con el SIDA han sido tratados, desde el punto de
taminación de los trabajadores de la salud, en especial de vista del compromiso de las instituciones de salud y de los
los cirujanos, aunque en teoría bajo, es real. Se han des- trabajadores de la salud y de los derechos del paciente, por
crito casos claros de contaminación paciente- médico, con Zapata (8) y otros autores.
desarrollo de la enfermedad y muerte".
Prada (9), Toro, Prada y Dangond (10), y Ramírez y col.
En esa y en otras publicaciones, Guzmán se ha referido al (11) de nuestra institución, han estudiado, entre otros, los
derecho de la comunidad médica de más alto riesgo, la de diversos aspectos clínicos del SIDA.
los cirujanos, de saber quién tiene la enfermedad y quién
tiene una prueba positiva.
En Colombia el tema del SIDA y el cirujano y la cirugía
ha sido estudiado, entre otros, por Lerma Agudelo (12),
La rutina de realizar prueba preoperatoria de VIH ha sido Morales (13) y por Montereano y colaboradores (14).
preconizada por numerosos cirujanos, como una manera
efectiva de reducir el riesgo de infección (2-7).
En 1992 Cadena, Supelano y asociados (15), de nuestro
Departamento de Cirugía, publicaron el Protocolo para el
Tal rutina es crecientemente favorecida, por razones claras Manejo del Paciente con SIDA en Salas de Cirugía. El
(1, 3): 1) el conocimiento previo del status del VIH hace presente artículo es una actualización.
210
EL CIRUJANO Y EL SIDA
el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH o HIV, cuenta que la controvertida tamización universal de los pa-
Human Immunodeficiency Virus). Para el cirujano, ello re- cientes hospitalarios es difícil de imponer y muchos lo
presenta un desafío verdaderamente sobrecogedor y sin consideran inconveniente por razones sociales y económi-
antecedentes. cas (22), o innecesario por la baja predominancia de pa-
cientes infectados con VIH en la población de pacientes de
Hoy se reconoce que para el cirujano el riesgo de contraer cirugía electiva (23).
esta infección, que generalmente se considera uniforme-
mente fatal, está determinado por tres factores principales El VIH, un retrovirus que causa depleción de los linfocitos
(16-18): T-4 ayudadores-inductores, lo cual resulta en SIDA en in-
- La predominancia de pacientes infectados con VIH en dividuos susceptibles. Es una partícula esférica compuesta
la práctica quirúrgica. en su interior por dos moléculas idénticas de RNA, el ge-
noma, rodeado de proteínas centrales en las cuales está in-
- La naturaleza, frecuencia (tasa) y tipo de la exposición. corporada una enzima, la transcriptasa reversa, necesaria
para la vida del virión, y una membrana externa o capa
La probabilidad de transmisión, o sea, de seroconversión, lípida que contiene glicoproteínas de 41 a 120-160 kilo-
debida a la exposición. daltons, gp41 y gp120, las fracciones identificables como
bandas en la prueba Western Blot (15,24,25).
El riesgo puede expresarse como el producto calculado de
éstos y otros factores, y Lin y Brunicardi han planteado la Desde el reporte por Gotlieb y asociados (26) y por los
correspondiente fórmula matemática, como se detalla más Centers for Disease Control de Atlanta, Estados Unidos,
adelante. (24), sobre un nuevo síndrome de inmuno-deficiencia en
hombres homosexuales en California en 1981, y del des-
En el campo de los trabajadores de la salud, la exposición cubrimiento del agente causal (26), el SIDA ha venido
es particularmente grave en las salas de cirugía, a donde creciendo en progresión geométrica hasta alcanzar las pre-
llegan pacientes infectados y no previamente identificados, ocupantes cifras actuales.
o casos VIH positivos ya conocidos, que requieren cirugía
electiva o de urgencia. Algunos autores de reconocida autoridad científica, como
el biólogo molecular Harvey Bialy, editor de Biotechno-
Diversos estudios prospectivos han demostrado que el con- logy, Peter Duesberg, profesor de biología molecular en
tacto y la exposición a la sangre de los pacientes es un Berkeley y Kary Mullis, Premio Nobel en Química en
evento frecuente en el curso de procedimientos quirúrgi- 1993, se han referido al dilema de aceptar si el VIH, es
cos, especialmente en los de cirugía cardiotorácica, de realmente, el agente causal del SIDA, por cuanto no existe
trauma y en las cesáreas (19). publicación científicas alguna que así lo demuestre: "To-
dos debemos reconocer que no hay un virus del SIDA;
La contaminación en el quirófano ocurre cuando hay pe- sólo hay un VI/r'. Por lo demás, estos autores expresan
netración de la piel por pinchazos o laceraciones acciden- que tampoco hay evidencia científica de que el VIH pro-
tales, cuando la sangre, los tejidos o los líquidos y secre- duzca enfermedad (27). Como lo relata Lang, el interro-
ciones corporales del paciente infectado entran en contacto gante ha sido planteado al mismo Luc Montaigner a quien
con las mucosas de los ojos, nariz o boca del cirujano, o en una ocasión se le pidió que diera alguna referencia bi-
con la piel no intacta, en el curso de un procedimiento bliográfica, a lo cual Montaigner respondió que no la ha-
quirúrgico. En realidad cualquier procedimiento invasor, bía.
en cualquier especialidad, representa un riesgo real para el
trabajador de la salud que participa en él. Para añadir fuego a la controversia, se han citado artículos
que demuestran que existe seropositividad falsa positiva en
En 1990 la Fundación Santa Fe de Bogotá estableció que pacientes con malaria, lepra, tuberculosis y, lo más común,
ante la imposibilidad o la inconveniencia de rutinariamen- en personas vacunadas contra la influenza (28-32).
te conocer el estado de un paciente con respecto a infec-
ción por VIH, obliga a los trabajadores hospitalarios a Los mismos autores que cuestionan la relación de causa-
considerar a todos los pacientes como potencialmente in- lidad del VIH, también se han referido a la falta de una
fectados con SIDA o con cualquiera otro patógeno san- adecuada definición del SIDA. En general se acepta la
guíneo, tal como el virus de la hepatitis B (VHB), y a propuesta por los CDC, Estados Unidos, la cual se basa en
ceñirse rigurosamente a las normas que definen las pre- el reconocimiento de las diferentes facetas de presentación
cauciones orientadas a minimizar el riesgo de exposición y del cuadro clínico. En su artículo de 1990, Guzmán-Mora
de contaminación (20). las resume:
Esta precaución ha sido adoptada, desde hace tiempo en "1- Infección aguda (prueba de VIH positiva y cuadro in-
centros médicos ubicados en regiones de alto predominio, feccioso agudo).
como el San Francisco General Hospital de la ciudad de
San Francisco, California (5, 21). Su universal aplicación 11- Infección asintomática.
es ampliamente recomendada, especialmente al tener en I1I- Linfadenopatía persistente generalizada.
211
J. F. PATlÑO
Después de adquirir la infección la prueba de VIH puede Marcus informó en 1988 los resultados del Estudio Co-
ser negativa durante un período prolongado. En casos de operativo sobre pinchaduras por agujas en trabajadores de
infección aguda la prueba puede aparecer positiva en 3 salud expuestos a la sangre o los fluidos corporales de per-
meses a 3 años". sonas infectadas con VIH que se adelanta en los Estados
Unidos desde 1983. Se estudiaron 963 trabajadores, de los
En el estudio de Velásquez y asociados (33, 34), de Me- cuales 860 (89%) habían sufrido un pinchazo accidental o
dellín, Colombia, sobre 193 pacientes, se encontró que el una cortadura; 4 convirtieron a seropositividad; 1 de ellos,
tiempo transcurrido entre el diagnóstico de infección por cuya prueba fue practicada 10 meses después del pinchazo
VIH y la apariclOn del SIDA fue menor de 6 meses en el con aguja, había sido informado previamente (40,41). En
75% de los casos y cada paciente presentó un promedio de el artículo se hace referencia a otros 14 casos reportados
3.5 infecciones en el curso de su enfermedad. de seroconversión en trabajadores de salud, de los cuales 9
se produjeron por pinchazos o cortaduras con instrumentos
En una cohorte de 5.833 pacientes de la ciudad de Nueva de filo agudo; 2 de ellos por acción de un colega en el
York con el diagnóstico de SIDA establecido con ante- curso de maniobras de reanimación. La conclusión de este
grupo es que el riesgo de seroconversión luego de expo-
rioridad a 1986, se encontró que la probabilidad de super-
sición documentada a sangre de un paciente infectado con
vivencia a 1 año, era de 48.8% y de 15.2% a 5 años. Los
VIH es bajo, pero que nunca resulta exagerado insistir so-
autores (35), plantean que tal vez es demasiado pronto
bre las precauciones para prevenir la exposición.
para afirmar que el SIDA es uniformemente fatal, y que
realmente hay un amplio espectro en cuanto a los niveles
N'Galy y asociados de Kinshasa, Zaire, estudiaron pros-
de gravedad de la enfermedad, dentro del cual es posible
pectivamente una cohorte de 2.002 trabajadores hospita-
una prolongada supervivencia.
larios, encontrándose que de 1984 a 1986 la prevalencia
de infección por VIH aumentó de 6.4% 8.7%, con un tasa
En la publicación de Cadena y colaboradores de 1992, se acumulativa de nuevos casos infectados de 3.2% en los 2
decía que para entonces se calculaba que había de 5 a 10 años. De los 101 empleados seropositivos y asintomáticos
millones de personas afectadas en todo el mundo (hoy se que se registraron en 1984, para 1986, 16% tenían com-
calcula que hay 17 millones), y que entre los 100.885 ca- plejos relacionados con SIDA, 3% tenían SIDA y 12% ha-
sos de SIDA reportados a los CDC hasta julio de 1988, bían muerto por SIDA.
5.0% habían ocurrido en personal de salud. De 4.191 casos
de SIDA detectados en personal del sector salud, 94% co-
En estudios realizados en Johns Hopkins se encontró que
rrespondían a las categorías de transmisión bien conocidas
el 5.2% y el 6.2% de los pacientes que ingresaron a ur-
(homosexualismo, drogomanía intravenosa, transfusiones
gencias eran seropositivos para VIH, y que en los heridos
de sangre y sus productos) y sólo uno fue identificado co-
con proyectil de arma de fuego o arma blanca, la sero-
mo resultado de un pinchazo accidental con material con-
positividad era del 13.6%; de los pacientes que requirieron
taminado. Hasta 1990 se habían publicado 27 casos do-
cirugía de urgencia el 4.6% tenían infección por VIH, has-
cumentados de infección por VIH después de exposición
ta ese momento no identificada (42,43). En pacientes con
percutánea, mucosal o dérmica, y 8 casos adicionales de
fracturas faciales, según Hughes y Bailey (1993), la tasa
seropositividad por exposición ocupacional (36).
de seropositividad en un grupo de pacientes atendidos en
Toronto, Canadá, fue del 2.2%.
Según datos de los CDC, hasta marzo de 1988 se habían
identificado 8 médicos con SIDA, 4 de ellos cirujanos sin Aparece preocupante que en estos ambientes de alto riesgo
otros factores de riesgo asociados, y en junio de 1989 se de contaminación con sangre y fluidos corporales, la tasa
habían informado, en todo el mundo, 25 trabajadores hos- de observación de las medidas universales de precaución
pitalarios con seroconversión luego de una exposición de es muy baja, sólo del 44% según Kelen et al (43).
tipo ocupacional (37).
La no observación de las medidas preventivas tiende a ser,
En la revisión de Lin y Brunicardi publicada en 1994 se desafortunadamente, un fenómeno común. El por qué de
cita el primer reporte, por un autor anónimo, de serocon- esto, en general, es desconocimiento de las normas y pro-
versión en un trabajador de salud en 1984 (38) Y cómo tocolos o falta de tiempo (45). En el estudio de Hoffman y
hasta septiembre 30 de 1992 los CDC habían recibido re- col, la mayoría de los residentes de medicina y de cirugía
portes de 32 trabajadores de salud infectados con VIH en no cumplían las normas por limitaciones de tiempo. Es
los Estados Unidos, cuyo único factor de riesgo era su evidente la necesidad de mejorar la capacitación en me-
ocupación (39); 27 de los 32 (84%) por lesión accidental didas de protección, así como la calidad de éstas y las for-
percutánea; 4 (3%) por contacto mucocutáneo; y 1 (3%) mas de implementarlas.
212
EL CIRUJANO Y EL SIDA
La tasa de infección por VIH informada por 26 hospitales • También puede ocurrir la transmisión perinatal, de la
del grupo denominado "centinela" en los E.U.A., en junio madre al hijo.
de 1989 osciló entre 0.1 y 7.8%, con un promedio de
• Las transfusiones sanguíneas representan otro mecanis-
0.7%. Pero en algunos de estos hospitales, en ciudades co- mo que, desafortunadamente, fue común en el pasado.
mo Nueva York y Washington, D.C., se observaron tasas
de seroprevalencia de 3%, y en los hombres en edades en- • Los procedimientos odontológicos son mecanismos bien
tre los 25 y los 44 años las tasas de infección llegaron al reconocidos en la actualidad.
15 y 20% (46). S1. Louis et al, señalan la necesidad de • Los tatuajes y la acupuntura constituyen mecanismos
tamización rutinaria para determinados grupos de pacien- probables de transmisión.
tes, no importa cual sea el tipo de presentación clínica. • La vía que reviste importancia específica para los ciru-
janos y el personal de los quirófanos y de los servicios
Lin y Brunicardi, presentan la Tabla 1 con las tasas pre- quirúrgicos en general, es la que resulta de la conta-
valecientes de la infección por VIH en diferentes tipos de minación de las mucosas o de la piel con la sangre y
pacientes (cirugía electiva, cirugía de urgencia y drogadic- con las secreciones y fluidos corporales o por las pin-
tos intravenosos) y en diferentes regiones y ciudades: chaduras accidentales con agujas y laceraciones con ele-
mentos cortantes.
Los Angeles, Calif. 4.3 Cualquiera situación que permita el contacto entre el virus
Baltimore, Maryland b
5.0 y el individuo sano es un potencial camino abierto a la
infección, así sean simples salpicaduras de material con-
S1. Paul, Minn. 9.09 taminado (48).
San Franisco, Calif. 23.6
Las transfusiones de sangre son un vehículo de transmi-
c sión bien conocido, el cual ha dado lugar a innumerables
Montreal, Canadá 10.0
demandas y a acciones médicolegales. Kern y Croy (49),
Toronto, Canadác 15.0 estudiaron 163 acciones legales en los Estados Unidos, ha-
c llando que entre los médicos, los cirujanos fueron seña-
Palermo, Italia 20.0
lados en el 78% de los casos y que 41% de éstos eran
c cirujanos cardiotorácicos. En el nivel nacional, 14 casos
Bangkok, Tailandia 50.0
han resultado en indemnizaciones por un valor de
Sub-Sahara, Africac 5.20 US$75'420.798; en este grupo, los médicos han sido res-
ponsabilizados en un 41%, los bancos de sangre en un
31 % y los hospitales en un 26%.
a Pacientes de cirugía departamento de urgencias
b Pacientes del departamento de urgencias La exposición del personal de cirugía a la sangre y otros
C Drogadictos intravenosos fluidos del paciente fue estudiada por Gerberding y col, en
1.307 operaciones consecutivas en el San Francisco Ge-
* Tomado de E. Y. Lin y F.C. Brunicardi, 1994. neral Hospital. Se produjeron 117 (6.4%) exposiciones
accidentales, 22 (1.7%) parenterales, y 95 (7.3%) cutáneas.
Las exposiciones parenterales consistieron en 10 pinchazos
EL RIESGO DE CONTAMINACION QUI-
con aguja sólida de sutura, 1 pinchazo con aguja hueca, 6
RURGICA
laceraciones de la mano (1 con bisturí, 1 con hueso y 4
con instrumentos agudos); las exposiciones a través de las
Cadena y colaboradores resumieron los aspectos pertinen- mucosas fueron 4 salpicaduras a los ojos; hubo una con-
tes al riesgo de contaminación quirúrgica. taminación de una herida abierta de la piel. Con base en
los datos del estudio, los autores calculan que el riesgo
El VIH se transmite por las siguientes vías principales: teórico de infección por VIH en el personal quirúrgico del
San Francisco General Hospital es apenas del 0.125 in-
• La más frecuente es el contacto sexual, hamo o hetero- fecciones por año, o sea, 1 infección cada 8 años, pero
sexual, incluido el contacto orogenital. aunque el riesgo es bajo, la infección por VIH representa
213
J. F. PATIÑO
un riesgo ocupacional mortal. En áreas donde el predo- có a 376 cirujanos (incluidos residentes de especialidades
minio de pacientes con infección por VIH sea menor del quirúrgicas), se encontró que el 76% de tales accidentes
3%, el riesgo se reduce a 1 infección cada 80 años (S). ocurre en el quirófano, el 77% se presenta durante proce-
dimientos electivos, el 63% es auto infligido y que la ma-
yoría de ellos afectan la mano no dominante del cirujano
En otros estudios se calcula que la posibilidad de pinchazo (71 %) y en ésta el dedo índice es el más frecuentemente
accidental durante un procedimiento quirúrgico ordinario comprometido (S4).
es del orden de uno por cada cuarenta casos operados (SO).
Al interrogar a los cirujanos sobre la ocurrencia de acci-
dentes de este tipo en su ejercicio profesional, se encuen-
Naturalmente, los guantes quirúrgicos juegan un papel pre- tra que el 86% contestó afirmativamente. Aunque no todo
ponderante en todo método de protección, el cual está re- pinchazo lleva necesariamente a la infección, las cifras ac-
lacionado con la tasa de perforación en el curso de un pro- tuales revelan que entre mil pinchazos, de uno a cuatro
cedimiento. individuos seroconvertirán (SS).
Estudios recientes sobre la frecuencia de perforación de Hasta la publicación de Brough et al en 1988, se habían
los guantes, indican un porcentaje significativo del orden informado 1.62S personas con 6 seroconversiones, lo cual
del 48% (SI); sin embargo, no todas las perforaciones de representa una tasa del 0.37% de infección percutánea, y
un guante resultan en contacto de la sangre o fluidos del no se habían identificado seroconversiones en el grupo de
paciente con la piel del cirujano y, por ello, generalmente individuos que sólo tuvieron contacto cutáneo o de las mu-
se acepta que la cifra real se encuentra alrededor del S% cosas. Sinembargo, en 1987 el CDC reportó 3 casos de
(SI-S3). conversión luego de contacto con la piel que presentaba
alguna alteración (acné o dermatitis) (S2,48).
En el estudio de Gerberding y asociados se encontraron
tasas de perforación similares, 17.S y de 17.4%, respecti- El riesgo de transmisión varía según el tipo de exposición
vamente, para las operaciones con un sólo guante o con (profundidad de la penetración, concentración del virus),
doble guante. Este estudio, de todos modos encontró ven- y, en general, es muy bajo. En efecto, se ha estimado que
tajas importantes en cuanto al uso de doble guante, lo cual
en tanto que el riesgo de transmisión de la hepatitis viral
es recomendado como rutina.
tipo B (VHB) después de lesión con una aguja contami-
nada con sangre infectada varía entre 6 y 30%, el riesgo
Dalgleish y Malkovsky (SO), estudiaron siete diferentes ti-
correspondiente para VIH es apenas de O.S% (20).
pos de guantes con relación a la protección de transmisión
del VIH; seis demostraron resistencia en pruebas de com-
Según Lin y Brunicardi (17), el riesgo de infección por
presión y también diferentes calidades antivirales. No se
VIH para el cirujano puede ser calculado al obtener el pro-
detectó penetración del VIH en los guantes intactos.
ducto de la seroprevalencia de VIH en los pacientes qui-
Del total de accidentes de contaminación, el 9S% corres- rúrgicos (0.32 a SO%), la tasa de lesión percutánea acci-
ponde a pinchazos accidentales con agujas y el 4.S% res- dental en el quirófano (1.2 a S.6%) y la rata de serocon-
tante está representado por heridas con la hoja del bisturí o versión (0.29 a [Link]%), lo cual se expresa en la siguiente
quemaduras con el electrocauterio. Este tipo de accidentes ecuación:
es más frecuente en aquellas especialidades que manejan
R = 1 - (1 - HPSCY) = 1 _ (! _HPS)1O·S00
fragmentos óseos y elementos cortantes implantables, co-
mo es el caso de la cirugía ortopédica (IS).
HPS es es la prevalencia de VIH x la rata de lesión per-
Se plantea que el procedimiento mayormente relacionado cutánea x la tasa de seroconversión; y Cy es el número de
con pinchaduras accidentales es el cierre de la pared ab- casos operados por año x el número de años que lleva el
dominal en un sólo plano, por cuanto durante su realiza- cirujano operando. Los autores presentan unos índices de
ción la búsqueda de la aguja por el dedo del cirujano re- riesgo acumulado que oscilan entre 0.12 y SO.O% (varia-
presenta una situación propicia para el accidente (2S). ción del SOO%), dependiendo de las variables, y advierten
Aunque la aguja recta, que en general es de poco uso para que hay, por lo tanto, cinco variables que afectan el cál-
suturar, tiene un riesgo mayor que la curva, ésta última es culo del riesgo para el cirujano, y que un cirujano deter-
culpable de la mayoría de las pinchaduras. minado puede disminuir su propio riesgo alterando las va-
riables. por ejemplo, escogiendo áreas geográficas de me-
Desafortunadamente en la mayoría de los casos en que nor prevalencia para su ejercicio profesional, disminuyen-
ocurre el accidente no se conoce con anterioridad el estado do el número de años de su ejercicio, modificando el
serológico del paciente, lo cual obliga a iniciar todo el es- número y el tipo de casos que atienda. Por supuesto el
tudio para instaurar las correspondientes medidas de pre- enfoque más pragmático es el de disminuir la rata de le-
caución. En nuestro medio el estudio para VIH sólo puede sión accidental aplicando técnicas quirúrgicas y métodos
ser realizado con la anuencia del enfermo (IS). (protocolos) de protección óptimos. Un factor positivo es
el que las tasas de infección por pinchadura accidental que
En una investigación llevada a cabo en el Departamento han sido utilizadas en los estudios sobre VIH se refieren a
de Cirugía del Colegio Médico de Nueva York, que abar- pinchazos con agujas huecas, las cuales evidentemente
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EL CIRUJANO Y EL SIDA
producen un inoculum mayor que las pinchaduras con los pacientes que requieren un procedimiento donde exista
agujas sólidas como lo son las de sutura. la posibilidad de contacto con sangre o secreciones corpo-
rales (semen, saliva, lágrimas, L.C.R., secreciones vagina-
El riesgo calculado (17) varía entre 0.11 por millón y 66 les, líquido amniótico, leche materna). Se debe recordar
por millón. Asumiendo que un cirujano muy ocupado rea- que la mayoría de los casos de conversión que han sido
liza 350 operaciones por año en el curso de una carrera de informados se originaron en contacto con sangre (57).
30 años, ejerciendo en un área donde la prevalencia de
VIH es de 0.32%, sufriendo una rata de lesión accidental Lo anterior se aplica muy especialmente a los pacientes
del 1.2% y con una tasa de seroconversión del 0.29%, el que ingresan en estado crítico a los servicios de urgencias.
riesgo acumulado para toda su vida es de apenas 0.12%, o En el estudio de Baker et al (58) sobre 203 pacientes en
sea, aproximadamente, del 1 por 1.000. estado crítico o con trauma severo, 6 (3%) eran seropo-
sitivos, todos con trauma, en edades entre los 25 y los 34
De todos modos, una pinchadura, una herida o el simple años y todos presentaban sangrado profuso que requirió
contacto con piel anormal o lacerada, puede resultar en diversos procedimientos intervencionistas. Los autores
infección por VIH y el desarrollo del SIDA. Cabe anotar concluyen en que las medidas de protección están indi-
que, en el 90% de los casos la seroconversión demora en cadas, sin discriminación, en todo el personal de urgen-
aparecer desde 3 hasta 6 meses (56). cias, pero también en el personal responsable de la aten-
ción prehospitalaria de pacientes en estado crítico.
MEDIDAS PREVENTIVAS
ABSTRACT
Desde el punto de vista práctico, es evidente que el riesgo
de infección en los servicios quirúrgicos sólo puede ser This article is a complete and updated review about the
reducido mediante la implementación, en forma absoluta- most important aspects of AIDS in reference of surgical
mente rigurosa, de los protocolos de técnica operatoria y expositions and contamination risks. The Bibliography
de las normas de manejo de los pacientes, sin limitar las presented is one of the most vast available in the Colom-
medidas a los casos reconocidos como seropositivos o a bian medical litera tu re.
los que se supone son de alto riesgo, sino a la totalidad de
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