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Promesas de Dios y su Cumplimiento

El documento habla sobre las promesas de Dios. Explica que Dios siempre cumple sus promesas porque es fiel. Las promesas de Dios se basan en la persona y obra de Jesucristo, quien recibe y distribuye las promesas a los creyentes. El documento también describe cómo los creyentes pueden aplicar las promesas de Dios durante las aflicciones, tentaciones y en la búsqueda de santidad, confiando en que Dios les dará su presencia, los protegerá y les dará su Espíritu.
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Promesas de Dios y su Cumplimiento

El documento habla sobre las promesas de Dios. Explica que Dios siempre cumple sus promesas porque es fiel. Las promesas de Dios se basan en la persona y obra de Jesucristo, quien recibe y distribuye las promesas a los creyentes. El documento también describe cómo los creyentes pueden aplicar las promesas de Dios durante las aflicciones, tentaciones y en la búsqueda de santidad, confiando en que Dios les dará su presencia, los protegerá y les dará su Espíritu.
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EL DIOS DE PROMESAS

1 Corintios 1:9
PDT: Dios siempre cumple sus promesas, y él es quien los ha llamado a
compartir la vida con su Hijo, nuestro Señor Jesucristo.
Nueva Traducción Viviente: Dios lo hará porque él es fiel para hacer lo que
dice y los ha invitado a que tengan comunión con su Hijo, Jesucristo nuestro
Señor.

INTRODUCCIÓN
Es fácil escuchar en nuestros días la expresión “las palabras, se las lleva el
viento”, porque el valor de un compromiso oral es muy poco apreciado; todo
debe estar “escrito y firmado”.
Antiguamente un “apretón de manos” tenía el mismo valor que el contrato
escrito más detallado, sin embargo, la palabra en la actualidad ha quedado
muy infravalorada.
Todo lo contrario, sucede con Dios. Uno de los atributos de su carácter es la
verdad, y junto a ello, su fidelidad a la hora de hacer que sus promesas se
cumplan.
La palabra "PROMESA" en la biblia, viene del griego "epangelía", que
significa: anuncio o mensaje mediante el cual Dios se compromete en conferir
algo bueno. Es el ofrecimiento voluntario que Dios hace de bendiciones y de
cosas buenas para los que le creen.
Toda promesa de Dios tiene la garantía divina que se cumplirá.
Hebreos 6:13–18
13
Porque cuando Dios hizo la promesa a Abraham, no pudiendo jurar por
otro mayor, juró por sí mismo, 14 diciendo: De cierto te bendeciré con
abundancia y te multiplicaré grandemente. 15 Y habiendo esperado con
paciencia, alcanzó la promesa. 16 Porque los hombres ciertamente juran por
uno mayor que ellos, y para ellos el fin de toda controversia es el juramento
para confirmación. 17 Por lo cual, queriendo Dios mostrar más
abundantemente a los herederos de la promesa la inmutabilidad de su
consejo, interpuso juramento; 18 para que, por dos cosas inmutables, en las
cuales es imposible que Dios mienta, tengamos un fortísimo consuelo los que
hemos acudido para asirnos de la esperanza puesta delante de nosotros.
Dios es inmutable (No Cambia)
Entonces queremos hablar de acerca de lo que son las promesas, su naturaleza,
cómo podemos beneficiarnos de ellas y cómo debemos o podemos aplicarlas
en relación con: las aflicciones, las tentaciones, nuestra lucha contra el pecado,
y nuestra búsqueda de la santidad.
La Naturaleza de las promesas Divinas
Las promesas en primer lugar no son mandamientos que nos enseñan
obediencia. Ni tampoco amenazas, que buscan frenar nuestra desobediencia.
Las promesas confirman lo que Dios movido por su Soberana misericordia y
buena voluntad hará por nosotros. Revelan lo que nuestro Dios, por causa de
Cristo, hará a nuestro beneficio. No lo que El anhela hacer o intentará realizar,
sino lo que Dios mismo se ha comprometido y obligado (pactado).
Las promesas de Dios son la base de nuestra:
a. Esperanza – ya que esperamos lo que Dios ha prometido. Y solo así es
una esperanza que no avergüenza, es sólida.
b. Fe – debemos creer lo que Dios ha prometido por el hecho de que es Dios
quien lo promete. Núm. 23:19: Dios no es hombre para que mienta, ni hijo de
hombre para que se arrepienta. Él dijo, ¿y no hará? Habló, ¿Y no lo
ejecutará? Dios es fiel. Creer sin promesa es presunción (presumir).
c. Regla y guía en la oración – No solo es guía en la oración sino es también
el contenido de nuestra oración. Debemos y podemos citar las promesas de
Dios en nuestras oraciones.

La Fuente de la cual brotan de las Promesas de Dios


la fuente de la cual brotan todas las promesas de Dios lo es la Persona de
Jesucristo.
Hay dos puntos importantes que mencionar. Uno que Cristo como Cabeza de
la Iglesia es quien recibe las promesas de Dios. Dos, que es Cristo quien las
distribuye a sus hijos ya que es El quien nos salva.
En primer lugar, En el pacto de redención Cristo recibe todas las promesas
para nuestro beneficio. Por ejemplo, en Gálatas 3:16 a Abraham y a su
simiente fueron hechas las promesas y esa simiente lo es Cristo.
En segundo lugar, Cristo es quien nos otorga esas promesas. De tal manera
que nosotros nunca adquirimos ninguna promesa de Dios sino por medio de
Cristo. Él es la mina de la cual extraemos las joyas de las promesas. Él es de
donde adquirimos todo. ¿Por qué es Cristo la fuente de la cual brotan las
promesas de Dios?
Porque es Jesús quien compra todas las promesas por su sangre. Efesios 3:2-6
si es que habéis oído de la administración de la gracia de Dios que me fue
dada para con vosotros; 3 que por revelación me fue declarado el misterio,
como antes lo he escrito brevemente, 4 leyendo lo cual podéis entender cuál
sea mi conocimiento en el misterio de Cristo, 5 misterio que en otras
generaciones no se dio a conocer a los hijos de los hombres, como ahora es
revelado a sus santos apóstoles y profetas por el Espíritu: 6 que los gentiles
son coherederos y miembros del mismo cuerpo, y copartícipes de la promesa
en Cristo Jesús por medio del evangelio
pablo habla que la salvación es una promesa al darnos la fe salvadora y el
arrepentimiento para vida. Entonces si sabemos esto como podemos aplicar
esas promesas.
1.Usando las Promesas de Dios en las Aflicciones
Nadie quiere sufrir. Todos evitamos el sufrir. Es más, hubo un filósofo que
definió la felicidad como la ausencia de sufrimientos. Pero Job nos dice
en Job 14:1 “El hombre nacido de mujer, Corto de días, y hastiado de
sinsabores,”.
Así que el sufrimiento es parte de nuestra vida. Y nadie escapa del mismo. Sea
joven, viejo, lindo, feo, grande, pequeño, rico, pobre, ministro o grey del
Señor, a todos nos alcanzarán las aflicciones.
Sabemos que las aflicciones pueden llevar a una persona a la desesperación, a
la depresión y aun tristemente al suicidio.
Algunos tratan de huir del sufrimiento por medio del alcohol, las drogas.
Incluso algunos contemplan la muerte como la única solución a sus
problemas.
Ahora esto es por la consecuencia del pecado, del hombre
Jeremías 30:15. ¿Por qué gritas a causa de tu quebrantamiento? Incurable es
tu dolor, porque por la grandeza de tu iniquidad y por tus muchos pecados te
he hecho esto.
 Dios nos promete Protegernos de las Aflicciones
Dios no solo ofrece muchas promesas en las aflicciones sino El también
promete guardarnos de las aflicciones y de los peligros.
Génesis 15:1 “No temas, Abram; yo soy tu escudo”.
Proverbios 30:5 “Toda palabra de Dios es limpia; Él es escudo a los que en
él esperan.”
Salmo 125:2 “Como Jerusalén tiene montes alrededor de ella, Así Jehová
está alrededor de su pueblo, Desde ahora y para siempre”.
 Dios Promete su Presencia en nuestras Aflicciones
Cuando Nabucodonosor lanzó a los tres jóvenes al horno de fuego nos dice la
Biblia en Daniel 3:24-25 “Entonces el rey Nabucodonosor se espantó, y se
levantó apresuradamente y dijo a los de su consejo: ¿No echaron a tres
varones atados dentro del fuego? Ellos respondieron al rey: Es verdad, oh
rey. Y él dijo: He aquí yo veo cuatro varones sueltos, que se pasean en medio
del fuego sin sufrir ningún daño; y el aspecto del cuarto es semejante a hijo
de los dioses.”
Dios promete también protegernos de que las aflicciones no nos
destruyan. Isaías 43:2 “Cuando pases por las aguas, yo estaré contigo; y si
por los ríos, no te anegarán. Cuando pases por el fuego, no te quemarás, ni la
llama arderá en ti.”
Fíjate que no dice que no tendremos que pasar por ellas. Dios en su sabiduría
ha determinado librarnos de ciertas aflicciones. Pero también ha determinado
hacernos pasar por ellas.
2.Usando las Promesas de Dios en las Tiempos de Tentaciones y Pecado
Él nos ha rescatado del reino de Satanás. Éramos esclavos de Satanás y de esa
esclavitud horrible Dios nos libertó.
Así como Faraón persiguió al pueblo de Israel luego de que éste saliera de
Egipto de igual manera Satanás busca perseguirnos.
Así que somos tentados por el hecho de que Jesús nos ha libertado de la
esclavitud de Satanás. Ahora que el Espíritu de Dios habita en nosotros, somos
nuevas criaturas y libres de la esclavitud del pecado, Satanás busca que
pequemos contra Jesús.
Entonces ¿Qué esperanza hay?
confiar en las promesas de Dios en tiempos de tentación y de pecado.
 No Estamos Solos en la Tentación
En primer lugar, cabe señalar el hecho de que no debemos pensar que somos
los únicos que estamos luchando contra un pecado en particular. Ni decir:
“nadie lucha tanto como yo lucho contra este pecado”, o todo el mundo vence
sus pecados excepto yo”. Pero la Biblia nos dice en 1 Corintios 10:13 “No os
ha sobrevenido ninguna tentación que no sea humana, pero fiel es Dios, que
no os dejará ser tentados más de lo que podéis resistir, sino que dará también
juntamente con la tentación la salida, para que podáis soportar.”
¿En dónde encontraremos consuelo en medio de las tentaciones? ¿Acaso no
fue tentado Cristo mismo? Existe un secreto poderoso para resistir en la
tentación y está en Lucas 4:1-2 Jesús, lleno del Espíritu Santo, volvió del
Jordán, y fue llevado por el Espíritu al desierto por cuarenta días, y era
tentado por el diablo. Y no comió nada en aquellos días, pasados los cuales,
tuvo hambre.
Jesús estaba lleno del espíritu santo. Las Tentaciones están bajo el Control de
una vida llena espíritu santo porque el espíritu nos ayuda en nuestras
debilidades.
3.Dios Promete Darnos Su Espíritu
Ezequiel 36:25-27. Esparciré sobre vosotros agua limpia, y seréis limpiados
de todas vuestras inmundicias; y de todos vuestros ídolos os limpiaré. 26 Os
daré corazón nuevo, y pondré espíritu nuevo dentro de vosotros; y quitaré de
vuestra carne el corazón de piedra, y os daré un corazón de carne. 27 Y
pondré dentro de vosotros mi Espíritu, y haré que andéis en mis estatutos, y
guardéis mis preceptos, y los pongáis por obra.
La biblia nos habla del espíritu de la promesa, Por ejemplo, en Gálatas
3:14 “para que en Cristo Jesús la bendición de Abraham alcanzase a los
gentiles, a fin de que por la fe recibiésemos la promesa del Espíritu.”
Efesios 1:13 “En él también vosotros, habiendo oído la palabra de verdad, el
evangelio de vuestra salvación, y habiendo creído en él, fuisteis sellados con
el Espíritu Santo de la promesa,”.
¿Por qué esto es importante? Porque estamos estudiando las promesas de
Dios. Y la promesa del Espíritu Santo es la raíz de todo lo que Dios promete
hacer en nosotros
Romanos 8:11. Y si el Espíritu de aquel que levantó de los muertos a Jesús
mora en vosotros, el que levantó de los muertos a Cristo Jesús vivificará
también vuestros cuerpos mortales por su Espíritu que mora en vosotros.
Para el pueblo de Israel había una promesa que se presento a ellos en una
profecía venidera allá en Joel 2:28-29 Y después de esto derramaré mi
Espíritu sobre toda carne, y profetizarán vuestros hijos y vuestras hijas;
vuestros ancianos soñarán sueños, y vuestros jóvenes verán visiones. 29 Y
también sobre los siervos y sobre las siervas derramaré mi Espíritu en aquellos
días.
Y esta promesa se cumplió cuando Jesús les dice a sus discípulos en Hechos
1:4-5. Y estando juntos, les mandó que no se fueran de Jerusalén, sino que
esperasen la promesa del Padre, la cual, les dijo, oísteis de mí. 5 Porque Juan
ciertamente bautizó con agua, más vosotros seréis bautizados con el Espíritu
Santo dentro de no muchos días.
8
pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo,
y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo
último de la tierra.
Y luego en el capitulo 2 se da el cumplimiento de esa promesa profética
Cuando llegó el día de Pentecostés, estaban todos unánimes juntos. 2 Y de
repente vino del cielo un estruendo como de un viento recio que soplaba, el
cual llenó toda la casa donde estaban sentados; 3 y se les aparecieron
lenguas repartidas, como de fuego, asentándose sobre cada uno de ellos. 4 Y
fueron todos llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en otras
lenguas, según el Espíritu les daba que hablasen.
Esta es la mayor promesa del padre EL ESPIRITU SANTO y es para ti, en
esta hora y en este tiempo, no solo fue para los apóstoles y la iglesia primitiva.
Juan 14:16-18. Y yo rogaré al Padre, y os dará otro Consolador, para que
esté con vosotros para siempre: 17 el Espíritu de verdad, al cual el mundo no
puede recibir, porque no le ve, ni le conoce; pero vosotros le conocéis,
porque mora con vosotros, y estará en vosotros.
18
No os dejaré huérfanos; vendré a vosotros.
25
Os he dicho estas cosas estando con vosotros. 26 Mas el Consolador, el
Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas
las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho.
Efesios 5:18
18
No os embriaguéis con vino, en lo cual hay disolución; antes bien sed llenos
del Espíritu,
"Porque para vosotros es la promesa, y para vuestros hijos, y para todos los
que están lejos; para cuantos el Señor nuestro Dios llamare" (Hechos 2:39).
Esta es la promesa del Espíritu Santo.

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