Introducción: generalidades del país
Corea del Sur, ubicada en el este de Asia, abarca una extensión territorial de 100.410
kilómetros cuadrados. Con una población de 51.745.000 personas, este país se sitúa en el
puesto 28 en términos de población entre los 196 países listados, presentando una densidad
poblacional elevada de 515 habitantes por kilómetro cuadrado (Expansión, 2022).
La península de Corea, con coordenadas geográficas entre 33˚ y 43˚ de latitud y entre 124˚ y
132˚ de longitud, está situada en el corazón del noreste asiático. Limita al oeste con China y
al este con Japón, abarcando una longitud de 950 km y una anchura de 540 km. La extensión
total de Corea del Sur es de 100.364 km2. A excepción del extremo norte, que se encuentra
unido al continente asiático, la península está rodeada de agua en tres de sus lados. Su terreno
se caracteriza por ser principalmente llano, con un 30% de su superficie conformada por
llanuras y un 70% por montaña ([Link],s.f.).
Su capital es Seúl y utiliza el Won surcoreano como moneda oficial. En el ámbito económico,
Corea del Sur ocupa el puesto 13 en el mundo por su Producto Interno Bruto (PIB). En
cuanto a su situación financiera, en 2022 registró una deuda pública de 854.582 millones de
euros, equivalente al 53,8% de su PIB, con una deuda per cápita de 16.515 euros por
habitante (Expansión, 2022).
En relación al Índice de Desarrollo Humano (IDH), establecido por las Naciones Unidas para
evaluar el avance de un país y reflejar el nivel de vida de su población, indica que los
ciudadanos de Corea del Sur disfrutan de una buena calidad de vida. Para quienes consideran
visitar Corea del Sur por motivos comerciales, es relevante saber que el país ocupa el quinto
lugar entre los 190 países evaluados en el índice Doing Business, el cual clasifica las
naciones según su facilidad para llevar a cabo actividades empresariales. En lo que respecta
al Índice de Percepción de la Corrupción en el sector público de Corea del Sur, se registra un
puntaje de 63 puntos, lo que señala que sus residentes perciben un nivel bajo de corrupción
en el gobierno ([Link],s.f.).
Durante la temporada de verano, la playa de Haeundae en Busan recibe aproximadamente un
millón de visitantes diarios, mientras que la playa de Gyeongpodae en Gangneung y la playa
de Daecheon en el mar Amarillo son destinos igualmente populares para las vacaciones de
verano. Durante el invierno, actividades como el patinaje sobre hielo y el esquí son
populares. La provincia de Gangwon-do es reconocida por sus excelentes pistas de esquí; en
las áreas montañosas de Gangwon-do, la nieve puede acumularse hasta 50 o 60 cm en solo
uno o dos días. Durante la primavera y el otoño, la temperatura diurna promedio se mantiene
entre los 15° y los 18°C, con cielos despejados y un clima agradable y placentero que invita a
muchas personas a participar en actividades al aire libre o a emprender viajes
([Link],s.f.).
En los últimos tiempos, la península de Corea ha experimentado indicios de un cambio hacia
un clima subtropical, atribuido al fenómeno del calentamiento global. Las temperaturas
estivales actuales superan los 35 °C, y se ha observado un adelanto en la floración de azaleas
y forsitias en primavera. En los últimos cuatro o cinco años, se han registrado nuevos récords
climáticos, como una prolongada ola de frío que afectó la península durante 39 días en
diciembre de 2010, seguida de fuertes nevadas en la costa de Donghaean y Pohang que
rompieron un récord de 79 años. En julio de 2011, Seúl y sus alrededores experimentaron la
precipitación diaria más intensa registrada en el país. Las olas de calor veraniegas son cada
vez más frecuentes, y los patrones de precipitación están cambiando. Antiguamente, durante
las temporadas del monzón, las lluvias se distribuían en todo el país debido a la influencia de
frentes húmedos, pero ahora se observan aguaceros torrenciales concentrados en áreas
específicas. En invierno, se registran intensas nevadas en regiones focalizadas. Hace apenas
una década, era común que los climas frío y cálido se alternarán cada tres o cuatro días en la
península, un patrón que ahora ha desaparecido casi por completo ([Link],s.f.).
En cuanto al idioma, la mayoría de los expertos en lingüística sitúan al coreano dentro de la
familia de lenguas altaicas, aunque hay quienes lo consideran una lengua aislada, lo que
implica que no está relacionado con ningún otro idioma conocido. El sistema de escritura del
coreano es el Hangeul, desarrollado por orden del rey Sejong (1397-1450) durante la dinastía
Joseon. Los coreanos se sienten muy orgullosos de este logro notable; el Hangeul es
altamente eficiente como forma de escritura y es fácil de aprender y utilizar ([Link],s.f.).
El Hangeul consta de catorce consonantes y diez vocales, lo que permite representar
prácticamente todos los sonidos emitidos por la naturaleza y los seres humanos. Anualmente,
la UNESCO otorga el Premio de Alfabetización Rey Sejong a individuos que han realizado
contribuciones significativas para combatir el analfabetismo. La inclusión del nombre "Rey
Sejong" en el nombre del premio puede considerarse un reconocimiento implícito a su mayor
logro: la creación del Hangeul ([Link],s.f.).
Ahora bien, la bandera nacional de Corea del Sur se compone de un símbolo taegeuk rojo y
azul en el centro, y cuatro trigramas negros en cada esquina, sobre un fondo blanco. La
Taegeukgi se utilizó por primera vez como la bandera nacional cuando el Imperio de Corea
fue proclamado en 1897. El diseño de la Taegeukgi actual dista ligeramente del de la bandera
antigua ([Link],s.f.).
El fondo blanco simboliza las características étnicas de brillo, pureza y amor a la paz. El
taegeuk simboliza el yin y el yang (es decir, la idea de que todas las cosas del universo se
crean y evolucionan a través de la interacción de ambos). Los cuatro trigramas indican los
cambios y el desarrollo del yin y el yang por medio de su combinación. Los cuatro trigramas
que rodean el taegeuk representan una unidad. La bandera nacional, incluido el taegeuk, que
nuestros antepasados usaban en sus vidas, expresa el ideal de la búsqueda de la creatividad y
la prosperidad de la nación coreana ([Link],s.f.).
Contexto político
El sistema de gobierno de Corea del Sur es presidencialista, donde el presidente es elegido
directamente por el pueblo para un mandato de cinco años. Yoon Suk Yeol fue elegido como
el vigésimo presidente de Corea del Sur el 10 de mayo de 2022. La estructura del gobierno
consta de tres poderes independientes: el ejecutivo, el legislativo (con 300 miembros de la
Asamblea Nacional con mandatos de cuatro años) y el judicial (incluyendo los 14 jueces del
Tribunal Supremo con mandatos de seis años). Además, hay 17 gobiernos regionales locales
y 226 gobiernos locales. Los líderes de estos gobiernos y los miembros de los consejos
locales son elegidos por períodos de cuatro años ([Link],s.f.).
A pesar de su corta historia democrática, Corea del Sur se destaca como uno de los casos más
exitosos entre las llamadas "democracias de la tercera ola". Después de períodos prolongados
de autoritarismo, el país ha desarrollado una institucionalidad sólida que protege los
principios democráticos, demostrando una estabilidad electoral notable. Aunque el sistema de
partidos políticos tiene limitada institucionalización, Corea del Sur ha logrado establecer un
entorno democrático estable (Observatorio parlamentario, 2011).
En 1948, tanto Corea del Sur como Corea del Norte establecieron sus propios gobiernos.
Ambas Coreas se unieron a las Naciones Unidas en septiembre de 1991 de manera simultánea
y son reconocidas como dos países distintos en el derecho internacional. Sin embargo, la
Constitución de Corea del Sur hace referencia a Corea del Norte como parte de la República
de Corea.
El proceso de transición hacia el gobierno democrático en Corea del Sur comenzó
oficialmente en 1987. Seis años después, el presidente Kim Young-sam lideró una campaña
contra la corrupción que implicó a Roh Tae-woo y Chun Doo-hwan, quienes fueron líderes
del régimen autoritario anterior, en un juicio por cohecho. Posteriormente, ambos ex
presidentes fueron acusados por separado de amotinamiento y traición por su participación en
el golpe de Estado de 1979 y la masacre de Kwangju de 1980. Aunque fueron condenados,
recibieron más tarde un indulto presidencial (Observatorio parlamentario, 2011).
En 1997, el gobierno de Kim Young-sam se vio afectado por la crisis financiera asiática y
varios escándalos de corrupción que involucraron a colaboradores cercanos, lo que lo obligó
a ceder el poder a la oposición. Fue así como asumió la presidencia Kim Dae-jung, quien se
convirtió en el primer coreano en recibir el Premio Nobel de la Paz en 2000, en
reconocimiento a su política de reconciliación con Corea del Norte, conocida como
"Sunshine Policy". Sin embargo, su mandato también se vio afectado por casos de corrupción
en su círculo cercano (Observatorio parlamentario, 2011).
El gobierno actual, liderado por Lee Myung-bak del Partido Gran Nacional (PGN), ha sido
objeto de controversia. Al inicio de su mandato, enfrentó críticas debido a un amplio indulto
que otorgó, así como por otras medidas económicas destinadas a revitalizar el comercio y la
economía. Sin embargo, la decisión de poner fin a la "Sunshine Policy" en 2008 ha tenido
numerosas repercusiones, incluida una tensión en las relaciones con Corea del Norte
(Observatorio parlamentario, 2011).
La postura firme del presidente Lee se ha reflejado en sus declaraciones, como "bajo ninguna
circunstancia vamos a permitir que Corea del Norte posea armas nucleares". El hundimiento
de un buque surcoreano en marzo de 2010 llevó al presidente de Corea del Sur a anunciar la
suspensión del comercio con su vecino del norte, con la intención de llevar el caso ante el
Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (Observatorio parlamentario, 2011).
La Constitución de Corea establece que el país es una república democrática con un sistema
presidencialista. El Poder Ejecutivo está encabezado por el Presidente, quien designa al
Primer Ministro con la aprobación del Parlamento. El Presidente ocupa el cargo de jefe de
Estado, jefe ejecutivo del Gobierno y Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas. Además,
cuenta con la asistencia de siete consejos independientes, nombra a los 17 Ministros y
supervisa la Agencia Nacional de Inteligencia y la Junta de Audición e Inspección. El Primer
Ministro, por su parte, tiene la responsabilidad de asistir al Presidente, supervisar los
ministerios, recomendar ministros y actuar como Presidente Interino en caso de que el
Presidente no pueda cumplir con sus funciones (Observatorio parlamentario, 2011).
El Poder Legislativo consiste en un parlamento unicameral, conocido como la Asamblea
Nacional, compuesto por 299 miembros elegidos por períodos de cuatro años. La Asamblea
celebra regularmente 100 sesiones al año. Por otro lado, el Poder Judicial opera como una
rama estatal independiente (Observatorio parlamentario, 2011).
En Corea, los partidos políticos modernos surgieron en 1945, aunque bajo la constante
represión de los gobiernos autoritarios. Inicialmente, se organizaron como grupos en torno a
líderes políticos en lugar de basarse en plataformas políticas definidas (Observatorio
parlamentario, 2011).
No fue hasta 1987, con la reforma constitucional que estableció elecciones presidenciales
directas, que estos grupos comenzaron lentamente a institucionalizarse, aunque aún no
alcanzan un nivel de organización que pueda considerarse partidos políticos plenamente
constituidos (Observatorio parlamentario, 2011).
Según David Steinberg y Myung Shein, los partidos políticos siguen siendo el aspecto más
débil del proceso democrático en Corea del Sur. Por lo general, los partidos son efímeros y
están a merced del líder político en turno (Observatorio parlamentario, 2011).
La presencia de un sistema pluripartidista moderado, junto con un bajo nivel de
institucionalización y una escasa divergencia ideológica entre ellos, resulta en una falta de
distinción significativa entre los proyectos políticos propuestos. Esto lleva a un alto desapego
social hacia los partidos, un descontento generalizado y un continuo ciclo de formación y
disolución de partidos políticos (Observatorio parlamentario, 2011).
Desde 1963, Corea del Sur ha sido testigo del surgimiento y la desaparición de 103 partidos
políticos. En la actualidad, los partidos más prominentes son el Partido Gran Nacional, que
representa una tendencia conservadora y es el partido de gobierno; y el Partido Democrático,
de orientación liberal-centrista, que se ha convertido en la principal fuerza de oposición desde
el ex presidente Roh, junto con el anteriormente denominado partido URI (Observatorio
parlamentario, 2011).
Contexto económico
Corea del Sur ha experimentado un notable crecimiento económico en las últimas cuatro
décadas. De ser uno de los países más pobres del mundo, comparable a algunos países
africanos, ha ascendido al grupo de las naciones trillonarias, con un PIB de 1.8 trillones de
dólares, y se sitúa como la duodécima economía más grande del mundo. Su economía se
fundamenta en gran medida en las exportaciones y en el desarrollo del sector doméstico,
especialmente en el ámbito de los servicios. Las exportaciones representan aproximadamente
el 50% del PIB del país, lo que lo hace altamente vulnerable a las turbulencias económicas
mundiales (Larrain, 2022).
El sistema económico de Corea del Sur está dominado por los "chaebols", un modelo
empresarial que se basa en grandes conglomerados con intereses en diversos sectores
económicos. Estos "chaebols" representan una alianza estratégica entre el estado y los
empresarios privados, y su nombre en coreano significa "magnates". Una característica
peculiar de estos conglomerados empresariales es que, a pesar de su tamaño, las familias
fundadoras continúan controlando estas empresas. Tan solo diez de estas empresas son
responsables de generar el 80% del PIB de la economía surcoreana. Algunas de las más
conocidas incluyen Samsung Group con un valor de 245.7 mil millones de dólares en 2012,
Hyundai Kia Automotive Group con 140.7 mil millones de dólares en 2012, LG Group con
100.6 mil millones de dólares en 2012, y Kumho con 50 mil millones de dólares (Larrain,
2022).
En Corea del Sur, existe un marcado proteccionismo en el sector industrial para limitar la
competencia extranjera y restringir el ingreso de capitales. Los ciudadanos surcoreanos
cuentan con ingresos elevados, con un PIB per cápita que alcanza los 38.000 dólares
estadounidenses, lo que convierte a su mercado de 50 millones de habitantes en sumamente
atractivo (Larrain, 2022).
El país se destaca por exportar productos con alto valor agregado, como equipos de
telecomunicaciones, computadoras, teléfonos móviles, automóviles, motores,
electrodomésticos, buques, acero y productos petroquímicos. Sus principales socios
comerciales son China, Estados Unidos, Japón y Hong Kong (Larrain, 2022).
En el año 2020, la economía de Corea del Sur experimentó su peor período de crecimiento en
más de medio siglo, debido a varios factores que incluyen la desaceleración económica en
China, las tensiones comerciales entre Beijing y Washington, y los impactos globales de la
pandemia de COVID-19. La falta de inversión y la incapacidad para expandir el éxito del
sector de los semiconductores a otras industrias ya habían limitado el crecimiento económico
a aproximadamente un 2,2% en 2019, cifra que cayó a un -0,9% en 2020. Sin embargo, hubo
una recuperación en 2021 con un crecimiento del 4,3%, seguido por un crecimiento del 2,6%
en 2022. Según las proyecciones más recientes del Fondo Monetario Internacional (de
octubre de 2022), se espera que el crecimiento del PIB alcance el 2% en 2023
(Santander,2023).
Desde 2020, el Gobierno ha estado trabajando activamente para estimular la economía a
través de un aumento en el gasto fiscal, lo que ha dado como resultado una mejora en el
empleo tanto en términos de cantidad como de calidad de los puestos de trabajo. Se han
implementado medidas estructurales para fomentar la innovación en el sector industrial, que
incluyen planes de reestructuración en la fabricación y los servicios, así como el desarrollo de
nuevas industrias básicas como la de datos y redes de inteligencia artificial (IA). Además, se
ha promovido el desarrollo de tres nuevas industrias emergentes: sistemas de chips,
biotecnología y vehículos del futuro (Santander,2023).
Corea del Sur ha experimentado una de las mayores transformaciones económicas de los
últimos 60 años. Dadas sus limitadas dimensiones geográficas, la insuficiencia de recursos
naturales y el tamaño de su población (una fuerza laboral de 28,4 millones de personas entre
sus 51,28 millones de habitantes), el país ha prestado especial atención al desarrollo de
tecnología e innovación para promover el crecimiento, pasando de ser una nación
predominantemente rural y agrícola a ser un país urbano e industrializado. La industria
representó el 32,4% del PIB y empleó al 25% de la fuerza laboral en 2022 (Banco Mundial,
2023). Las principales industrias son la textil, la siderúrgica, la automovilística, la naval y la
electrónica. Corea del Sur es el mayor productor mundial de semiconductores
(Santander,2023).
Contexto social
Los primeros asentamientos humanos en la península de Corea datan de aproximadamente
700.000 años atrás, durante el período Paleolítico. La población estimada de Corea del Sur
alcanza los 51,71 millones (datos de 2019), y según el Censo de Población y Vivienda de
2018, el 49,8 % de esta población residía en el área metropolitana de Seúl. Esta cifra
representa un aumento del 0,7 % en comparación con el registro de 2010, que era del 49,1 %,
evidenciando una clara tendencia hacia la concentración de la población en la capital. Por
otro lado, la baja tasa de natalidad se ha convertido en un serio problema social en el país
([Link],s.f.).
La tasa de fecundidad total, que indica el promedio de hijos que una mujer puede tener a lo
largo de su vida, se situó en 0,92 en 2019, marcando el nivel más bajo registrado hasta la
fecha. Además, el número de nacimientos en 2019 también fue el más bajo, con un total de
302.700. Sin embargo, la esperanza de vida de los surcoreanos alcanzó los 82,7 años en 2018,
superando el promedio de la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo
Económicos) de 80,7 años ([Link],s.f.).
La migración internacional de surcoreanos se inició a finales del siglo XIX y principios del
XX, con ciudadanos que se desplazaron hacia China y Rusia. A mediados del siglo XX, tras
la liberación de Corea en 1945, Estados Unidos se convirtió en el principal destino de los
coreanos, aunque también comenzaron a emigrar a diversas regiones del mundo, incluyendo
Europa, Oriente Medio y América del Sur. Como resultado, la cantidad de surcoreanos
viviendo en el extranjero alcanzó los 7,49 millones en 2019, distribuidos en 194 países. Las
estadísticas muestran que el mayor número de expatriados coreanos se encontraban en
Estados Unidos (2,54 millones), seguido por China (2,46 millones) y Japón (820.000)
([Link],s.f.).
Hasta el año 2010, la salida neta de la población de Corea del Sur había superado a la entrada
neta. Sin embargo, esta tendencia se invirtió a partir de 2011. El número de extranjeros que
viven o trabajan en el país ha experimentado un aumento significativo, especialmente desde
el año 2000, mostrando un crecimiento constante a pesar de las variaciones anuales. Según
las estadísticas de Corea, en 2010 llegaron al país un total de 293.000 extranjeros, mientras
que en 2015 la cifra aumentó a 373.000 y en 2019 alcanzó las 438.000 personas. En cuanto al
propósito de su llegada, la estancia de corta duración lidera la lista con un 34,5%, seguida por
el empleo (26%), estudios (14,9%) y la entrada de ciudadanos coreanos desde el exterior
(12%). Aunque no es una de las razones principales de llegada al país, el número de
extranjeros que se establecieron permanentemente en Corea, ya sea como cónyuges de
ciudadanos coreanos o como inmigrantes, experimentó un aumento del 7,7% en 2019 en
comparación con el año anterior ([Link],s.f.).
En lo que respecta al trabajo, el porcentaje de personas de entre 15 y 64 años con empleo
remunerado en Corea es aproximadamente equivalente al promedio de la OCDE, que es del
66%. Sin embargo, hay una brecha de género notable, ya que alrededor del 75% de los
hombres tienen empleo remunerado, en contraste con el 57% de las mujeres. Además, en
Corea, una proporción más alta de empleados trabaja un número de horas remuneradas muy
largo en comparación con el promedio de la OCDE, que es del 10% ([Link],s.f.).
Contar con un sólido nivel educativo y competencias es un requisito fundamental para
acceder al empleo. En Corea, el 89% de los adultos de entre 25 y 64 años han completado la
educación secundaria, una cifra que supera el promedio de la OCDE, que es del 79%. Sin
embargo, existe una disparidad entre hombres y mujeres, ya que el 92% de los hombres han
completado exitosamente la educación secundaria en comparación con el 87% de las mujeres.
En cuanto a la calidad del sistema educativo, el puntaje promedio de los estudiantes en
lectura, matemáticas y ciencias en el Programa para la Evaluación Internacional de Alumnos
(PISA) de la OCDE es de 520 puntos en Corea, superando el promedio de la OCDE que es de
488. Además, en Corea, las niñas superan a los niños por 5 puntos en promedio, una
diferencia similar a la brecha media de la OCDE de 5 puntos (OECD, sf).
En el ámbito de la salud, en Corea la esperanza de vida al nacer es de aproximadamente 83
años, dos años más que el promedio de la OCDE, que es de 81 años. Esta cifra varía entre
géneros, siendo la esperanza de vida para las mujeres de 86 años, en contraste con los 80 años
para los hombres. Sin embargo, el nivel de partículas PM2.5 en el aire, que son
contaminantes y pueden dañar los pulmones, es de 27.3 microgramos por metro cúbico en
Corea, significativamente más alto que el promedio de la OCDE, que es de 14 microgramos
por metro cúbico. Además, el 82% de las personas en Corea expresan satisfacción con la
calidad del agua, una cifra inferior al promedio de la OCDE, que es del 84% (OECD, sf).
En cuanto al ámbito público, en Corea existe un sentido de comunidad moderado y un alto
nivel de compromiso cívico. Aproximadamente el 80% de las personas creen conocer a
alguien en quien pueden confiar cuando lo necesiten, una cifra menor que el promedio de la
OCDE, que es del 91%. La participación electoral, medida de la participación ciudadana en el
proceso político, fue del 77% durante las elecciones recientes en Corea, una cifra mayor que
el promedio de la OCDE, que es del 69% (OECD, sf).
Relación internacional
Corea del Sur fue uno de los países que formaron parte de los llamados "Tigres Asiáticos"
junto con Taiwán, Singapur y Hong Kong, que experimentaron altas tasas de crecimiento
económico entre 1960 y 1990. Este crecimiento se fundamentó principalmente en la
disponibilidad de mano de obra barata, la ausencia de seguridad social y la adopción de largas
jornadas laborales: 12 horas al día, seis días a la semana, sin apenas derechos laborales.
Además, se establecieron zonas francas portuarias con inversiones significativas por parte del
estado, donde las empresas inversionistas disfrutaban de exenciones fiscales y arancelarias.
La legislación laboral también limitaba los derechos sindicales en el país (Larrain, 2022).
Si consideramos que Corea es reconocida a nivel internacional en la política a través de
organizaciones globales como la ONU, el G-20 y la OCDE, entre otras, y además tomamos
en cuenta su posición como la 15ª economía mundial, respaldada por sus grandes
conglomerados que han expandido sus productos a nivel internacional mediante diversos
acuerdos comerciales, podemos concluir que la globalización ha sido un factor clave no solo
para el crecimiento económico de Corea en los últimos años, sino también para fortalecer su
influencia como actor político en la escena mundial (Lopez, 2017).
Durante este mandato presidencial, según Kim, se reconoce la importancia de democratizar el
país para poder participar en organizaciones internacionales como la OCDE. Se argumenta
que las economías nacionales ingresarían a una era de economía mundial, caracterizada por
flujos de información global y economías sin fronteras, donde la industria cultural adquiere
una relevancia fundamental. Además, se atribuye al Gobierno de Kim Dae-jung la
aceleración del proceso de globalización en Corea mediante la respuesta a las demandas del
Fondo Monetario Internacional para llevar a cabo reformas sociales y económicas (Lopez,
2017).
El impulso de la globalización en Corea tuvo sus raíces en el gobierno del presidente Kim
Dae-jung, que implementó un plan estratégico para mejorar el estado del país desde arriba
hacia abajo. Este enfoque se centraba especialmente en la democracia participativa y en la
idea de que el mercado económico y la democracia eran complementarios. Durante el
mandato del presidente Kim Dae-jung, este modelo de gobierno fue característico, ya que se
esforzó por promover la reconciliación entre las dos Coreas, siempre buscando la paz como
base para la prosperidad de ambos pueblos (Lopez, 2017).
El proceso de integración de Corea, desde una perspectiva modernizadora, ha sido
interpretado como un éxito en términos de su desarrollo económico y su habilidad política
para establecer nuevas alianzas y socios comerciales estratégicos. Este éxito se ha asociado
con el término "Milagro coreano" o "Milagro del río Han" en las últimas décadas. Sin
embargo, en el ámbito social y cultural, este discurso no refleja completamente la realidad ni
la manera en que los individuos coreanos experimentan esta integración en su vida diaria
(Lopez, 2017).
El primer país latinoamericano en firmar un Tratado de Libre Comercio (TLC) con Corea fue
Chile, que concluyó las negociaciones y firmó el acuerdo final en febrero de 2003. El tratado
entró en vigor en 2004, y en los años siguientes, el comercio bilateral entre ambos países
experimentó un crecimiento significativo (connect americas, 2014).
Según un informe conjunto del gobierno coreano y el Banco Interamericano de Desarrollo
(BID), el comercio bilateral entre Corea y Chile aumentó de 1.575 millones de dólares
anuales en 2003 a 7.116 millones de dólares anuales en 2013, multiplicándose 4,4 veces en
ese período. Además, las exportaciones chilenas a Corea pasaron de 1.100 millones de
dólares a 4.700 millones de dólares en el mismo lapso, registrando un incremento de más del
400% (connect americas, 2014).
Después del éxito alcanzado con Chile, Corea firmó un Tratado de Libre Comercio (TLC)
con Perú en 2010, y una vez más, la experiencia resultó exitosa. Las exportaciones peruanas a
Corea, que estaban en alrededor de 900 millones de dólares en 2009, aumentaron a 1.983
millones de dólares en tan solo 4 años, representando un crecimiento de más del 100%
(connect americas, 2014).
Finalmente, en febrero de 2013, tras cinco años de negociaciones, Corea firmó un TLC con
Colombia. Actualmente, el gobierno coreano se encuentra en proceso de negociación con
México, el MERCOSUR y varios gobiernos de Centroamérica para ampliar su red de
acuerdos comerciales (connect americas, 2014).
Para precisar sobre la relación entre México y Corea del Sur, en 2021, México y la República
de Corea celebraron el 59 aniversario de sus relaciones diplomáticas. Este hito marca casi
seis décadas de interacción y colaboración entre ambos países en diversos ámbitos, desde el
comercio y la economía hasta la cultura y la política (secretaría de relaciones exteriores,
2021).
En 2016, la Alianza Estratégica para la Prosperidad Mutua entre México y Corea celebró su
décimo aniversario desde su formación. Este mecanismo recibió un nuevo impulso tras la
cumbre entre los presidentes de México y Corea, que tuvo lugar en abril de ese mismo año
(secretaría de relaciones exteriores, 2021).
El Marco Económico Bilateral entre ambos países se basa en diversos instrumentos, entre los
que se incluye un Acuerdo para la Promoción y Protección Recíproca de las Inversiones
(APPRI), un Convenio para Evitar la Doble Tributación del Impuesto sobre la Renta, así
como múltiples acuerdos sectoriales en áreas de cooperación económica, técnica y científica.
Estos acuerdos sirven como pilares para fortalecer la relación económica y promover la
colaboración entre México y Corea en diversos ámbitos (secretaría de relaciones exteriores,
2021).
Corea es el sexto socio comercial más importante a nivel mundial para México, mientras que
México es el principal socio comercial de Corea en América Latina. Durante la última
década, el comercio bilateral entre ambos países se ha duplicado. Según datos de la Secretaría
de Economía (SE) en 2018, el comercio total entre México y Corea ascendió a 20.87 mil
millones de dólares. Entre 2009 y 2018, las exportaciones mexicanas a Corea aumentaron
siete veces su valor. En 2018, Corea se posicionó como el noveno país importador más
grande a nivel mundial, mientras que México ocupó el duodécimo lugar como exportador. Si
se considera a la Unión Europea como una sola entidad económica, Corea figura en el sexto
lugar como importador de productos agrícolas, mientras que México ascendió al décimo
lugar en 2018, según la Organización Mundial del Comercio (OMC) (secretaría de relaciones
exteriores, 2021).
En términos de inversiones directas provenientes de Corea hacia México, entre 1999 y junio
de 2019, México recibió un total de 6,512 millones de dólares. En México operan más de
2000 empresas con participación en su capital social por parte de inversores surcoreanos,
entre las que se destacan nombres como Samsung, LG, KORES, KEPCO, KOGAS, Posco,
Hyundai y KIA. Corea se ubica como la duodécima fuente de inversión para México a nivel
global y la segunda proveniente de Asia, después de Japón, según datos de la Secretaría de
Economía (SE) (secretaría de relaciones exteriores, 2021).
La relación entre México y Corea del Sur se vuelve cada vez más relevante en el contexto de
búsqueda y establecimiento de nuevos vínculos con Asia-Pacífico y el Sudeste Asiático. Este
interés se desarrolla en un momento en el que la dinámica económica internacional se enfoca
hacia esta región, aunque enfrenta desafíos derivados de crecientes tendencias proteccionistas
(secretaría de relaciones exteriores, 2021).
Conclusión: relación del país elegido con México.
Corea ha experimentado un crecimiento notable en los últimos años debido a varios factores
clave. En primer lugar, su enfoque en la innovación y la tecnología ha sido fundamental.
Empresas surcoreanas líderes en tecnología, han impulsado el desarrollo económico del país
mediante la creación y exportación de productos electrónicos de alta calidad. Además, el
gobierno ha implementado políticas progresistas que fomentan la investigación y el
desarrollo, así como la inversión extranjera.
Otro factor importante ha sido la expansión de sus relaciones comerciales a nivel global. Los
tratados de libre comercio con diversos países y regiones, han facilitado el acceso a nuevos
mercados y han estimulado el comercio internacional. Además, Corea ha demostrado ser un
actor importante en cadenas de suministro globales, lo que ha aumentado su competitividad y
su presencia en la economía mundial.
Es crucial que Corea y México sigan manteniendo una buena relación por varias razones. En
primer lugar, ambos países pueden beneficiarse mutuamente de una colaboración más
estrecha en áreas como el comercio, la inversión y la tecnología. Corea es conocida por su
liderazgo en sectores de alta tecnología, mientras que México posee una sólida base industrial
y una ubicación estratégica como puente entre América del Norte y América Latina. Una
asociación sólida entre ambos países podría fomentar el intercambio de conocimientos, el
desarrollo de proyectos conjuntos y la creación de oportunidades comerciales.
Además, una buena relación entre Corea y México contribuye a la estabilidad económica y
política en la región de Asia-Pacífico y América Latina. Por otro lado, una relación sólida
entre Corea y México facilitaría la diversificación de las economías de ambos países. Esto es
especialmente relevante en un contexto de creciente incertidumbre geopolítica y económica a
nivel mundial. Al colaborar en diferentes sectores económicos y áreas de interés común,
Corea y México pueden reducir su dependencia de mercados específicos y fortalecer su
resiliencia ante posibles crisis
En cuanto a la calidad de la educación en Corea ha sido un motor clave para su crecimiento
económico. El énfasis en la educación y la formación de alta calidad ha contribuido a la
disponibilidad de una fuerza laboral altamente calificada y adaptable, lo que ha impulsado la
innovación y la productividad en diversos sectores.
En resumen, el éxito de Corea en los últimos años se puede atribuir a su enfoque en la
innovación y la tecnología, su expansión de relaciones comerciales internacionales, y la
calidad de su educación y fuerza laboral. Estos factores combinados han posicionado a Corea
como una potencia económica mundial en constante crecimiento.
Bibliografía
● Connect Americas, (2014). Conoce cuáles son los TLC vigentes entre Corea del Sur y
LAC [Página Web]. Recuperado el día 18 de febrero 2023, de
[Link]
a-del-sur-y-lac
● Expansión (2022). Corea del Sur: economía y demografía [Página Web]. Recuperado
el día 14 de febrero 2023, de [Link]
● [Link] (s.f.). Características geográficas y topográficas [Página Web]. Recuperado
el día 14 de febrero 2023, de
[Link]
● OECD (s.f.). Corea [Pagina Web]. Recuperado el día 15 de febrero 2023, de
[Link]
%20el%2089%25%20de,el%2087%25%20de%20las%20mujeres.
● Observatorio Parlamentario (2011). Las claves del sistema político surcoreano
[Página Web]. Recuperado el día 14 de febrero 2023, de
[Link]
● Santander (2023). Corea del Sur: Política y economía [Página Web]. Recuperado el
día 15 de febrero 2023, de
[Link]
mia
● Secretaria de relaciones exteriores, (2021). Asuntos económicos [Pagina Web].
Recuperado el día 18 de febrero 2023, de
[Link]
orised/9-asuntos-economicos#:~:text=Corea%20es%20nuestro%206º%20soc
io,20.87%20mil%20millones%20de%20dólares.
● Larrain, (2022). Corea del Sur [Página Web]. Recuperado el día 15 de febrero 2023,
de [Link]
● Lopez, (2017). La República de Corea: cultura, globalización y cambio social [Página
Web]. Recuperado el día 18 de febrero 2023, de
[Link]