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La lucha interna de Lilith

Lilith es un estudiante tímido y solitario que tiene dificultades para concentrarse en clases. Un día, una nueva estudiante llamada Alexa se sienta a su lado y intenta conversar con él. Lilith tiene una crisis emocional antes de un examen importante y Alexa lo ayuda a buscar apoyo de una profesora. La profesora lo deriva con un terapeuta para obtener más ayuda. Alexa invita a Lilith a almorzar con su grupo, ofreciéndole compañía.

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La lucha interna de Lilith

Lilith es un estudiante tímido y solitario que tiene dificultades para concentrarse en clases. Un día, una nueva estudiante llamada Alexa se sienta a su lado y intenta conversar con él. Lilith tiene una crisis emocional antes de un examen importante y Alexa lo ayuda a buscar apoyo de una profesora. La profesora lo deriva con un terapeuta para obtener más ayuda. Alexa invita a Lilith a almorzar con su grupo, ofreciéndole compañía.

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En una habitación con aires nostálgicos y tonos azulados, había un chico, chica o chique, aun

no lo sabemos, llamado LIlith. Lilith ama los árboles, él quería ser un árbol, sobre todo un
sauce, sereno, hermoso, que da y recibe vida. Tiene los ojos desamparados pero su voz es
idealista, no le gustaba su cabello rojo, un color intimidante, que representa la pasión y el valor,
todo lo que él no lograba ser, pero ama sus ojos verdes, como las hojas de los árboles.
Siempre trataba de seguir su rutina, su monótona rutina; se levantaba, no desayunaba porque
nunca tenía apetito, se vestía, se peinaba, no hacía nada más además de ir a la escuela ya que
no tenía ni la energía ni la motivación suficiente, se bañaba 3 veces por semana y se lavaba los
dientes cuando se acordaba, iba a la escuela, se sentaba, escuchaba la clase y si era un buen
día hacia las tareas, en verdad no prestaba mucha atención, estaba todo el tiempo imaginando
cosas, nadie sabe qué cosas, ni siquiera él, en los recreos iba a la biblioteca a leer libros que
tampoco entendía, cuando llegaba a su casa dormía y la rutina se repetía.

Comenzó su nuevo día, como siempre, llegó a la escuela y aún no empezaba la clase de
matemática, pero había una diferencia, al lado de su puesto se encontraba una chica bastante
baja (para Lilith, ya que mide 1.67cm) tonificada, con pelo corto y desordenado, estaba
totalmente emocionado jugando con un aqua ring.

Era temprano, aun no empezaba la clase y les demás niñez estaban jugando y hablando fuera
del aula, se encontraban los dos solos, para lilith fue uno de los peores momentos de su vida,
no sabía qué hacer, estaba en una sala gigante junto con una niña la cual se sentaba
justamente al lado suyo por lo que obligatoriamente tendrían que hablar, le rezó a todos los
dioses y santos (es ateo, pero su desesperación era tal para romper todas sus creencias) para
que esa chica iniciara conversación, en en medio de su ‘’crisis’’ escucha una suave y dulce
voz.
Hola! ¿Cómo te llamas? - dice la chica.-
eh…Lilith. -dice tímidamente con una voz suave.-
-Oh, yo Alexa, me dicen alex, lindo nombre.-

(Casi un minuto después.)
-¿Y cómo estas?- Dice alex un poco nerviosa, tratando de salvar la conversación,adivinando
que lilith es incomepetente para esas cosas-
-Oh. Yo bien-
-Bien también, algo nerviosa ¿cómo son los niños de esta clase?- dice alex, no demostraba su
nerviosismo ya que tenía una cara bastante despreocupada.
-No sé… no hablo mucho con elles, pero no me molestan y la convivencia es buena, sin
embargo están los niños problemas y todos son bastantes ruidoses, pero son niñes…- dice
Lilith hablando tal como un abuelo, hablando de elles como niñes, cuando él también era uno.
A Alex le pareció algo raro y hasta un poco molesto, no le prestó atención.
-Que bueno! y ¿qué te gusta? ¿Qué te gusta hacer?-
-mmmh, dormir, creo que dibujar y no sé qué más.- Dijo lilith sin darle mayor importancia el
rumbo de la conversación, a Alex le pareció muy sosa esa respuesta, esperaba más y ni
siquiera le pregunto a ella que le gustaba, quedó en duda si él no quería seguir la
conversación, si simplemente no sabía cómo o si sería muy ególatra hablar sin que le
preguntaran, aunque no pareciera, estaba muy confundida, pero decidió tratar de revivir la
conversación .
Por parte de Lilith no se había dado cuenta y realmente tampoco le importaba mucho.
- Bueno, a mi me gusta el atletismo, los deportes en general, las matemáticas, ver pájaros y
estar en la naturaleza- Dice Alex orgullosa.
-a mi también me gusta mucho la naturaleza.-
- Por cierto ¿Sabes que toca ahora?- dice Alexa.
- Creo que lenguaje, tenemos que leer un libro, pero probablemente tu no lo tengas que leer,
eres nueva.-
-eh, si, supongo.-
sonó la campana y fueron muches niñez corriendo a clases, gritando y jugando, al llegar todes
conversaban y se pasaban la tarea, Alex, que al parecer ya había terminado de conversar, fue
a saludar a un grupo de chicas.
Al llegar la profesora, Alex se sentó al lado de Lilith.
-que lindo tu dibujo ¿me dibujas?- susurro Alex al ver los garabatos que hacía Lilith.
-Después.- Dice Lilith sin susurrar, no se dio cuenta. -okeokei- dice Alexa susurrando.-

Pasaron los días, era lunes y el miércoles había un examen que definiría su promedio en
inglés, estaba desesperado, no había hecho nada ni estudiado nada, le importaba mucho pero
se sentía impotente, no sabía qué hacer, en vez de estudiar se quedó llorando en su cama
pensando en cómo podía ser tan flojo que ni siquiera tenía el poder de estudiar.Martes Pasó un
día más en la escuela, no hablo mucho con Alexa pero se saludaron, llegó a su casa, se tomó
un té y estaba escuchando a Lisa Ono, imaginando cómo sería su vida ideal mientras sonaba
el coro de "besame mucho" levemente ¿como sería mi vida ideal? Se preguntaba, mmmm... Tal
vez sería más feliz si fuera más productivo, sueño con ser alguien, alguien reconocido, se
imaginaba él siendo el vocalista de un grupo musical, atractivo y talentoso. Después se imaginó
a él siendo un actor. Entre tantas fantasías se quedó dormido. Se levantó a las 19:00, ya había
dormido aprox 3 horas y no se quería levantar ¿Que hago ahora? Su padre abre la puerta de la
pieza. -Hola- Le dice -Hola-. Le responde. -Estas bien?- Dice el padre. -si.- contesta. -¿tienes
hambre? -No. Fin de la conversación, cierra la puerta y probablemente esa sea la mayor
interacción que tendría hasta el siguiente día. Lilith tomó su celular y sin darse cuenta ya eran
las 1 am, Lilith no podía dormir y se quedó pensando en que será de Alexa ¿Le hablaría
mañana? Tenía ganas de hablarle aunque casi no la conocía. Poco a poco como todos los días
se empezaba a recordar que no había hecho nada en toda la semana, tampoco quería hacer
algo, no recordá hace cuánto tiempo había hecho algo que le gustará, tampoco recordaba que
le gustaba. LA PRUEBA DE INGLÉS, recordó la prueba ingles, desesperado y desamparado,
no sabía qué hacer, se sentía pequeño, muy pequeño, que algo lo atormentaba y ¿cual era la
única salida de allí? lo unico que veia posible era la muerte, era su única salvadora segun el,
por que que otra opcion tenia, no podia hacer nada y no estaba en control de su propia vida, tal
vez… si quedara en lo más profundo del mar seria la solucion a su incertidumbre.

Miércoles, 08:00 am, estaban casi todos los alumnos en la sala, Lilith posiblemente el más
nervioso, en medio del examen salieron las lágrimas, pidió ir al baño, era lo único que
quedaba.
Lloraba y lloraba, su cuerpo pedía ayuda, el corazón se le salìa por la boca, iba tan rápido que
pensó seriamente que eran sus últimos minutos de vida, salieron sollozos y gritos en silencio
pidiendo escapar, quería salir de su cuerpo, no podía con ese cuerpo, solo necesitaba
arrancarse las costillas y salir volando de ese lugar.

Se enterraba las uñas en la piel porque sentía que no podía con todo lo que se le venía
encima, era una energía muy grande, algo que no podía controlar, empezó a llorar muy fuerte,
votó lo que venía guardando desde hacía mucho tiempo, en medio de sus lágrimas escuchó
unos pasos. Era Alexa, tocó la puerta del cubículo en el que estaba Lilith.
¿si? -Dijo suavemente Lilith, estaba cansado de llorar.-
¿Estás bien?¿Quieres que llame a alguien? -Dijo Alexa con una voz serena, preocupada y
confortable, muy parecida a la de una madre-
-No lo sé, eh…¿si?- Dijo muy confundido, no sabía qué era lo que iba a pasar, se esperaba lo
peor.
-Okey.- Alexa fue a buscar a alguna inspectora, no encontró a nadie por lo que llegó la maestra
Elisabeth, la profesora de historia, solo que sin Alex.
-¿Cómo estás cariño?¿Puedo abrir? .- Pronunció Elisabeth. Lilith no sabía si estaba soñando,
pero se sintió tan querido al saber que 2 personas le hablaron de manera tan cariñosa.
-Sí.- respondió entre lágrimas. Abrió la puerta y frente suyo estaba la señorita Elisabeth, con
una gran cara de preocupación le preguntó -¿Cómo estás?-
-un poco mal.- al pronunciar la última palabra se desbordó en llanto. La señorita Elisabeth
solamente le abrazó, con eso bastó para que en unos minutos más Lilith se tranquilizara.
-Ahora que te calmaste ¿que te pasó?-
-no sé, solo yo, yo, yo, no puedo, simplemente no puedo.- Lilith dijo esto, con total confianza,
aunque ni siquiera conocía a la profesora, su voz le había hecho sentirse tan cómodo como
nunca, -¿Que pasa? ¿Qué no puedes?- preguntó Elisabeth.
-Hacer la prueba, es demasiado.-
-Entiendo, ¿No estudiaste?-
-si, no estudie- A Lilith poco a poco le salían lágrimas, mientras pensaba en lo patético que se
veía y en lo patético que era
-Oh, ya veo, tal vez pueda hablar con la profesora de ingles y que ella vea que dada esta
situación, por tu salud puedas darla después-

Elisabeth vio las marcas de uñas y sangre por los brazos de Lilith junto con sus antiguas
cicatrices y sintió una gran empatía, le pidió que por favor no lo hiciera más, Le abrazo y a Lilith
le empezaron a salir lágrimas, de nuevo, su ropa y cara estaban empapadas. no sabía si eran
de tristeza, culpa, ternura o emoción, no entendía qué estaba pasando, solo sabía que desde
hace mucho tiempo estaba esperando un abrazo.

La señorita Elisabeth fue a hablar con la profesora de inglés, después de ir a enfermería fue
llevado a donde la psicóloga escolar:

allí fue que decidieron derivarlo a donde un terapeuta.


Llegó el recreo y Lilith iba a almorzar al patio, aunque no se podía almorzar allí, siempre lo
hacía, no tenía otro lugar a donde ir, le daba vergüenza sentarse con desconocidos, en medio
de su rutina de comida llega Alexa corriendo, estaba preocupada por cómo estaba después de
lo que pasó en el baño y al verlo siempre solo pensó en que sería buena idea invitarlo.
-¡HOLA! *suspira* ¿Quieres almorzar conmigo?-
Dice Alex exhausta.
-Ehh, si, solo que ya casi termino.-
-oh ¿Pero me acompañas?-
-Claro, claro.- Fueron al comedor, que no quedaba tan lejos y estaba el grupo de Alexa, Lilith
tenía un poco de miedo sentía que todes le miraban, se sentía juzgado y eso le daba miedo,
También estaba sorprendido al ver que Alex había hecho tantas amiges en solo 1 mes.
-hola- dijo Lilith tímidamente y algo avergonzado, era gracioso porque aunque fueran solo un
año mayor que el, nunca se había tomado el tiempo de hablar con elles.
Le saludaron muy amablemente dos chiques, el primero es un chico de piel morena y ojos
dormilones, pelo largo , negro ondulado, arreglado con una media cola y una bufanda.
-Un gusto, soy Venus ¿y tú?
-Lilith
Después le saluda una chica de pelo rubio, ojos azules y su cuerpo de contextura gruesa.
-Yo soy Gabriela, dice muy amablemente.
-yyy ¿Cómo están? ¿Todo bien?- Dice Alex tratando de modular mientras se metía fideo con
albóndigas a la boca.
todos respondieron que muy bien, paso un momento incómodo pero Alex y venus como
siempre dieron tema de conversación, hablaron de gatos gracias a la pin que Lilith tenía en su
lonchera,lo que ellos no sabían era que tambien tenia stickers en sus cuadernos, sticker en su
tupper, sus lápices, su estuche y un sin fin de cosas más., todes eran fan de los gatos, Alexa se
identifica con un gato naranjo y esponjoso, perezoso y comilon, Lilith es un siames muy
elegante, Venus un gato negro y sofisticado y Gabi un gato blanco con manchas cafes pequeño
y muy tierno.
¿Lilith qué almorzaste? Dijo alexa
-ensalada de lentejas- respondió Lilith
-Muy rico, pero los garbanzos con papas fritas son mejores.- dijo orgulloso Venus
- Que mierda acabas de decir.- Dijo Alexa sin soportar lo que dijo. Lilith no pensó escuchar eso
de Alexa, quedó algo asombrado. Se generó un debate acerca de la comida, Lilith estaba algo
incómodo y no quería dar una opinión controversial, pero él sabe que la mejor legumbre son las
habas.
Siguieron conversando hasta que terminó el receso, Lilith estaba feliz, hace mucho que no
tenía una conversación interesante con alguien.
Entraron a la sala y aún no llegaba el profesor, entre charlas y ruido llega un chico llamado
Greg, a Lilith le tenía harto, cada vez que hablaba le daban unas ganas inmensas de sacarse
los tímpanos, lástima no lo podía hacer.
-Oye Lilith, por que no eres más como Alex, sabes, eres bonita pero demasiado plana, en
cambio Alexa…- Después de tirar el asqueroso comentario hizo un gesto simulando tocar los
pechos de Alex. Lilith quedó asqueado, tenía una mezcla de emociones, porque estaba feliz de
no gustarle a los hombres, pero al mismo tiempo, no le gustaba a los hombres :(. , parece una
contradicción. Después de esto Alex no pudo guardar su ira así que subió la voz y dijo:
-Lo que menos necesitaba en este momento fue tu puto comentario de mierda, y lo dices cómo
si alguna chica fuera a querer gustarte, porque por lo menos a mis tetas lo que menos les
interesan son tus 3cm de desgracia.
Justo en el momento en el que Alex gritó el profesor había llegado sin saber el contexto.
-Señorita Gómez, a la oficina del director.- Dijo seriamente el profesor
Todes le quedaron mirando, Alexa estaba algo avergonzada pero al mismo tiempo orgullosa,
fue con la cabeza en alto, pero enojada.
Llegó a la sala del director y trató de explicar lo que había pasado, el director fue justo, habló
con les dos y decidió que llamarán a sus apoderados.
Alexa estaba asustada, no sabía cómo su madre iba a reaccionar.
Por otro lado, Lilith le pareció admirable lo que hizo Alexa, pensaba que él nunca podría haber
hecho eso, él solo habría tomado ese comentario y se lo guardaría hasta volverlo una
inseguridad, pero gracias a Alex sintió que el tal vez podría tomar el poder y defenderse.

Pasaron las clases y en la salida Alexa volvió a llegar corriendo tras Lilith.
-Oye oye.
-¿Si?- Dijo Lilith.
-¿Me pasas tu número?-
-Ohh, si, encantado- Lilith estaba emocionado, nunca antes le habían pedido su número,
Lilith le dio su número y le preguntó dónde vivía, dio la casualidad de que estaban solo a unas
cuadras de distancia y sus casas no estaban tan lejos de la escuela por lo que decidieron irse
juntos caminando.
-Hoy fue un buen día- Dijo Lilith sin contexto alguno.
-¿por qué?
-Emm, hoy hablé con la maestra Elisabeth y conocí a tú grupo de amigos, también te conocí
más a ti.
-Qué tierno. Dijo Alex algo conmovida por las palabras de Lilith, no pensó que le agarrara
confianza tan rápido.
Lilith se sintió algo avergonzado por lo que dijo, pero sintió que Alex no lo juzgaría , así que se
quedó tranquilo.
-¿Y qué pasó hoy en el baño?
-No quiero hablar de eso.
-Ohh, okey ¿Pero estás bien?
- Sisas, estoy mejor, oye y lo que dijiste a Greg me pareció genial, yo nunca podría haber dicho
eso.
-Si, solo que soy muy impulsiva cuando hablo, esta vez me jugó en contra y van a llamar a mi
mamá.
-Ohh, que mal, pero al menos te pudiste defender.
-Si, realmente es terrible tener que lidiar con esos comentarios día y noche, los hombres me
tienen harta.
-Me pasa lo mismo pero al revés.
-¿Como al revés?
-Siempre tengo que lidiar con comentarios de lo flaco que estoy.
-Odio tanto esos comentarios, por cierto ¿Eres niña o niño?
- Solo soy Lilith, pero prefiero que mis pronombres sean masculinos.
-¿Entonces eres niño?
-No.
-Oh, okey- Alex realmente no entendía a lo que se refería pero lo intento comprender y aceptar,
pero le pareció algo raro tratar a alguien con pronombres masculinos y nombre femenino.
Siguieron hablando con la misma dinámica, Alex le contaba toda su vida a Lilith y el respondía
con respuestas cortas y precisas, Conversaron sobre muchas cosas, por ejemplo. El sueño de
Alex era ser deportista y tener una cafetería de postres saludables, por parte de Lilith… Bueno,
él no tenía ningún sueño de vida.
Llegaron a sus respectivas casas y Lilith llegó pensando que no tenía ningún sueño, que no
tenía ningún talento ni vocación, se quedo pensando en eso, en cuanto lo que hizo fue llegar a
casa y escuchar música encerrado en su cuarto, estaba muy cansado, todos los

días llegaba medio muerto a su casa, sentía que estaba en un barco a la deriva, no sabía quién
era ni para qué servía, el normalmente no pensaba en eso, lo ignoraba, era una semilla de
rencor y tristeza que lo iba llenando cada vez más y él no sabía qué hacer con ella, ese día
después de hacía mucho tiempo se sintió emocionado al hablar con alguien aunque no lo
demostrara, todos los días se sentía así, alguno más que otros ¿por que no puedo ser cómo
les demás? se preguntaba, todo era tan fuerte, eran tantas cosas y nada al mismo tiempo,
pensaba que él no podía, no podía con nada, no podía con su futuro, tampoco con sus
relaciones y lo único que le quedaba era llorar, lamentarse y hacerse daño, ese día fue genial
pero al ver como las otras personas podían ser felices lo llevaba a despreciarse cada vez más,
fue al baño, rompió su sacapunta en dos y empezó a trazar cosas en su piel, siempre eran
superficiales, le daba miedo hacerse algo más profundo, pero se sentía culpable de hacerlo y
no hacerlo, se sentía culpable de hacerlo porque según él no tenía motivos suficientes para
sentirse mal, pero también culpable de que no ser lo suficientemente cruel, él merecía que le
doliera más, que le sangrara mas, que su cobardía era patética, que si lo iba a hacer que lo
hiciera bien , no como todo que siempre lo dejaba a medias.Las lágrimas caían y caían, gritaba
y se golpeaba, su respiración era cada vez más rápida, no sabía cómo parar, después de estar
tanto tiempo no se había dado cuenta de que sus cortes fueran tan graves, cuando pronto
escucha la puerta de su pieza abrirse, lo inundó el pánico, no podía limpiar tanta sangre en tan
poco tiempo, se sentía mareado de tanto llorar y sangrar.
-¿Alo?¿ Hija?- dice el padre de Lilith.
Lilith se asustó y se escondió en la bañera pensando que así iba a desaparecer, sentía que
estaba en un sueño, que eso no era real, que no le podía pasar, en lo que se había convertido
y en lo furioso que estaría su padre.
escucho la puerta del baño abrirse . Ya no eran los gritos de Lilith, ahora era un llanto de
silencio y desesperación.
-¡¿LILITH?! ¿QUE TE PASO?¿QUÉ MIERDA ESTÁ PASANDO?- El padre de Lilith abrió
inmediatamente la cortina de la bañera. Se encontró a Lilith en pose fetal. Las manos
temblorosas del padre levantaron y abrazaron a Lilith, Lilith estaba perdiendo la conciencia.

Cuando llegaron al hospital le dijeron al padre de Lilith que le tenían que internar en psiquiatría,
el no lo pudo creer, que su hija, su tranquila y perezosa hija que siempre estaba callada, que
según él vivió la mejor vida por que pensaba que siempre estaba relajada, ese cambio tan
abrupto, no entendía, para él los psicólogos son para los locos y su hija era normal. Empezó a
llorar, sus lágrimas caían sobre la cara de Lilith y al ver la cara de su preciada hija solo se le
vino a la mente ¿Que hice mal?
Lilith se despertó unos minutos después de llegar al hospital, vio su brazo con puntos y a su
padre llorando, se sintió tan culpable de hacer a un hombre tan estricto y rígido como su padre
llorar. Le dijeron que estaría hospitalizado, no entendía si estaba en un sueño, en un

Psiquiatría infanto juvenil.


mal sueño. Después de una media hora lo encaminaron al segundo piso del hospital, había una
gran puerta y se escuchaban niños hablando.
Entró, habían dos enfermeros diciéndole que ese lugar era psiquiatría infantil en la que iba a
estar un tiempo hasta que se recuperará. Después de eso el enfermero le fue a dejar a su
pieza
La pieza era muy espaciosa, un color durazno muy claro con tonos rosados, estaba la cama de
la derecha en la que se encontraba una chica dormida y en la cama izquierda una chica
mirando el techo. El ambiente era raro, no tendría como explicarlo, estaba acostumbrado a su
solitaria pieza escuchando Bossa Nova todo el día, el aire era pesado y angustiante.
Lilith fue muy callado a la cama sobrante que estaba en medio de forma horizontal al lado de la
ventana, el cubrecamas era celeste y el colchón muy incómodo, se acostó debajo de las tapas
y empezó a llorar silenciosamente.
Pasó una media hora hasta que llegó un tens
-Vino tu padre a dejarte cosas y dijo que te dijera que te quiere mucho-
A todo esto, el uniforme escolar estaba lleno de sangre y estaba ocupando la bata del hospital,
por lo que fue inmediatamente al baño a cambiarse, al llegar a la pieza se había levantado la
chica que supuestamente estaba dormida.
-¿Estás mejor?- dijo una chica con ojos rasgados al igual que Lilith, de pelo largo, negro y lacio,
piel morena y pestañas tan largas que la hacían parecer una muñeca.
-Ehh, sí-
-¿Cual es tu nombre?, yo soy Aiko.- Aiko estaba emocionada de conocer a una persona nueva,
aunque olvidaba el contexto en el que estaba.
-Lilith.-
-¿Por qué estás acá?-
Lilith quedó algo confundido al escuchar esa pregunta tan personal apenas llegaba, pero le dio
vergüenza decirle que no, así que respondió
-Cortes.-
-Ooh ¿Puedo ver?-
Lilith no entendía, pensó que se iba a lamentar o algo así, le incómodo algo así que solo hizo
un 'no' con la cabeza.
-Y tú ¿Porqué estás acá?-
-Te lo digo después, ahora llegó la cena.-
Aiko le tomó la mano y lo llevó al comedor a buscar la comida que llevaba una tens a la mesa.
El era vegetariano, por lo que le tocaron legumbres, a diferencia de todes les demás que le
tocó una especie de guiso de atún, Aiko le insistía en cambiar el plato, le dijo unas 5 veces, a
Lilith le molestaba mucho, el nunca era de decir no en palabras, pero ella le superó.
-¿Quién es ella?- Dijo un chico con una voz grave y desinteresada.
A Lilith le intimidó, pensaba que estaba enojado con él, sentía que todes estaban enojades con
él, pensaba que todes ahí le tratarán como una chica, también recorría por su mente la
preocupación de hacer vida social y tener que hablar con personas ¿y si nadie la hablaba? ¿y
si se quedaba solo por semanas viendo el techo?
Pero tomó la decisión de corregir, se guardó su miedo, tomó toda la seguridad que tenía y se
dio el valor para corregirlo.
-Él*- dijo mientras temblaba, dio un suspiro después de decir esa corta palabra, le dio mucho
miedo pensar en cómo reaccionaría, pero se sentía orgulloso.
- Oh ¡gracias por corregirme!- Dijo muy amablemente el chico, Lilith había pensado por su
intimidante voz que después de corregir, le pegaría, quedó sorprendido y algo nervioso, se
sonrojo después de tan amable respuesta.
Se quedó en la mesa y pudo entablar una conversación con les dos chiques, fue tranquilo, el
chico de la voz grave se llama Mateo y resultó ser muy amable, a Lilith le pareció muy atractivo
físicamente y Aiko le contó acerca de su estadía allí, era su primera semana y llegó por drogas,
sus padres eran drogadictos y por eso la cuidaba su abuela, pasaron muchas cosas, nunca
específico pero terminó en una sobredosis que la llevó allá.
Mateo nunca conto nada, Lilith tampoco se abrió mucho.

-No voy a comer.- Dijo la misma chica que estaba en la pieza, pero en otra mesa.
-Tienes que comer- Dijo rígidamente una TENS.
-Me siento mal- Dijo la chica.
-No quiero ser pesada contigo, solo intenta comer, sabes que no te puede saltar comidas- Dijo
la teens
-Dije que no voy a comer.-
Pasaron unos 10 minutos de discusión, todes estaban mirando, nadie quería ver eso de
nuevo.
-DIJE QUE NO VOY A COMER, Y USTEDES QUE MIRAN - La chica votó el plato y salió
corriendo al baño.
La teens estaba cansada, no quería hacerlo pero tuvo que llamar a todo el personal.
El personal la tuvo que sacar del baño, ella no se dejaba, el sentimiento de vulnerabilidad que
sentía al que tuvieran que llevar y amarrar se convirtió en desesperación.
-SUELTENME HIJOS DE PUTA, SUELTENME, ES MI CUERPO, YO HAGO LO QUE QUIERO,
SUÉLTENME.- Gritó la chica entre llanto y desesperación, se movía y luchaba contra los
enfermeros, le pegó a uno y rasguño al otro, estaba devastada, la tuvieron que dormir.

Lilith estaba impactado, no esperaba encontrarse eso, entendía a la chica de no querer comer
¿pero hasta ese punto?
-¿Es así todos los días?- Lilith dijo angustiado, no pensaba poder soportar escenarios como
este..
-Más o menos- dijo Mateo. Mientras se tapaba las orejas con las manos y cerraba los ojos,
también estaba afligido por la situación.
Terminaron de almorzar, Lilith y Aiko se fueron a la pieza de Mateo, podían ir a las suyas ya
que estaban conteniendo a la otra chica.
-¿Cómo estás Lilith? Dijo Mateo de manera preocupada.
-ehh, bien, creo-
-¿Por qué llegaste acá? Le pregunto.
Lilith sentía un poco más confianza con Mateo, era muy amable y decía las cosas con cuidado,
a diferencia de Aiko que decía las cosas sin filtro.
-Cortes-
- Entiendo, yo también ¿Tomás pastillas?-
- La verdad que no.-
-¿Es tu primera vez acá?- Lo dijo cómo si fuera normal, algo de todos los días.
-sí…¿Tu también?-
- Es mi octava vez acá-
-oh- Lilith seguía confundido, nunca había estado en un ambiente tan… No podría describirlo.
Luego de eso hablaron sobre los gustos de les demás, Mateo es jardinero, Aiko es bailarina, y
Lilith…Es Lilith, mientras Lilith trataba de procesar como una chica de trece años estuviera ahí
por drogas, pensando que su razón era estúpida y que no tenía derecho de sentirse mal a
comparación de los problemas de les demás.
Por otro lado Mateo que ya estaba apunto de cumplir diecisiete años,
-¿Cómo fue que llegaron acá?- Pregunto Aiko.
-Es una larga historia, en pocas palabras, una crisis.- Dijo Matheo
- Pero digo ¿llegaste en ambulancia? ¿Quién te trajo?-
-Oh, mi madre, pero prefiero hablar de otra cosa ¿salgamos?-
Salieron al pequeño patio que había, habían otres 3 chiques jugando cartas, Aiko fue a jugar
con elles.-
Lilith y Matheo se quedaron mucho tiempo conversando, Lilith tenía mucha curiosidad de por
qué estaba allí Matheo, así que Mateo le empezó a explicar porqué había llegado allí.

-No se si me entiendas, yo creo que sí, pero llega un punto en el que siento tanta ira, siento
que la única solución es morirme yo o matarlo a él, y bueno, me descubrieron de nuevo, doy
tanta vergüenza, ya voy a ser un adulto y sigo siendo una carga para mi madre, no entiendo
por que me quiere dejar viviendo, ella sabe que ya no aguanto más, debería ser ilegal dejarme
viviendo en circunstancias tan deplorables.-
-Ohh, creo que entiendo.- Lilith no sabía como reaccionar a tal respuesta, quería ayudarlo pero
no sabía cómo.
Mateo solo soltó una pequeña risa.
-¿Porque te ries?-
- es que eres tan tan tierno-
-¿Qué?
-Nada, solo pienso que eres tan tierno que me dan ganas de abrazarte hasta romperte los
huesos.-
Lilith no sabía que decir delante de tales palabras, sólo se quedó pensando en el lado bueno,
por lo menos a alguien le parecía tierno.
-En fin ¿Qué música vas a poner?- Preguntó Mateo
-Ehh ¿Lana del rey? - A Lilith le daba vergüenza decirle que le gustaban los boleros, así que
dijo lo primero que se le vino a la mente.
-Me ENCANTA.- Dijo Mateo, estaba emocionado de conocer a alguien que también le gustará.
-La verdad que no la escucho tanto,,-
Después de escuchar esto Mateo le empezó a explicar toda la discografía y cronología de los
discos, a Lilith se le hizo muy lindo escucharlo hablar tan emocionado cómo un niño,
aunque no entendía mucho, el siempre la escucho por el sonido, no por la letra, pero le era
interesante escuchar a Mateo, sus conversaciones eran interesantes, eran muy parecidos,
aunque le seguía haciendo ruido lo que había dicho antes.
-Y tú Lilith ¿por que llegaste acá?-
-Ya te dije, por cortes.
- ¿No te incomoda si te pregunto por qué?
-Como tu dijiste antes, es complicado, pero a veces siento que realmente no sirvo para nada y
es un sentimiento muy grande, no sé cómo describirlo y no tengo amigos, o sea, hoy hable con
chiques, aun no son mis amigos, pero me cayeron muy bien, solo que soy un estupido que no
pudo contener sus impulsos y ya no les podré hablar.- Dijo esto mientras apretaba su puño
tembloroso, estaba furioso, a punto del desborde.
Lilith no había hablado tanto con alguien desde hace mucho tiempo, era raro desahogarse, y
mas con un desconocido
-¿Quieres un abrazo?- Mateo procedió a abrazar a Lilith, era un cálido abrazo, muy parecido al
de Alex, Lilith lloraba tal como un niño pequeño en los brazos de una solidaria madre.
-Te entiendo, estoy igual, pero si me permites podremos afrontarlo juntos.-
Lilith estaba muy agradecido.
-Yyy ¿Te puedo preguntar acerca de tu género?
-Emm. si? La verdad que no sé, solo soy Lilith, pero me incomoda mucho mi cuerpo.
-Te entiendo, me ha pasado, sobre todo ahora, que no tengo mi binder.
- ¿Qué es eso?-
-Binder, es cómo una prenda que ocupo para ocultar los pechos.-
-¡¿Eso existe?! ¿eres trans?.
-Si, si existe, y si si lo soy, por eso entiendo-
-¿Tú también sientes que no encajas en tu cuerpo?
-Si, es horrible. dijo soltando un suspiro
- A veces me pasa que cuando veo a un chico lindo por la calle solo me pregunto por qué no
puedo ser cómo el, igual de lindo que él, de hecho me paso al verte a tí.
-Ese fue el mejor cumplido que me han dicho, pero si, también me pasa. Cuando me veo al
espejo solo entra una desesperación pensando en por que no puede ser aceptado como
hombre, por que nadie me ve como tal.- Dijo Mateo.
-Nunca pensé en encontrar a una persona tan igual a mi.

Pasaron la horas y cada vez empezaron a abrirse más, Lilith estaba emocionado, sentía que
era la única persona con la que encajaba, tenían tanto en común, alguien con quien compartir
heridas y ser comprendidos, ese día hablaron tanto que llegó a ser agotador.

Se hizo muy tarde por lo que tuvieron que ir a dormir a sus respectivas piezas, Lilith entró de
nuevo a la deprimente pieza del hospital psiquiátrico, a su lado estaba la cama en la que
dormía la chica de la comida, le dio tanta pena verla, tan delgada y moribunda, con grandes
ojeras y muy poco pelo, atada a manos y pies.Y al otro lado Aiko jugando con un cubo rubik.
Ya era tarde y les habían dado las pastillas a todes les pacientes, Lilith era el único al que no le
daban, Se acostó viendo el gran techo vacío, aunque las luces de la pieza estuvieran
apagadas, las del pasillo seguían prendidas, cosa que le molestaba mucho, intentaba dormir,
pero no podía ¿Que estoy haciendo aquí? Se preguntaba, sentía un gran temor por pensar que
pasaría el día siguiente.
-¿Estás dormido?- Dijo Aiko
-No, pero no hables muy fuerte que podemos despertar a la otra.
-No te preocupes, esta drogadisima.
-¿drogas?
-Le dan medicamentos cuando los chicos están demasiado alterados, se llaman s.o.s.
- ohh…
-Yo me descompensada solo para que me den un lorazepam.- A Lilith le pareció una falta de
respeto que dijera eso, pero a veces piensa lo mismo.

Después de unas horas Lilith logró dormirse, Se despertó a las 6 am cuando le fueron a sacar
los signos vitales, los enfermeros pretendían que siguiera dormido, pero su sueño era muy
liviano.
Se quedó mirando el techo pensando en todas las cosas que podía haber hecho afuera o si
alguien lo extrañaría, miraba la ventana, tenía un sentimiento de acogida, tal vez allí podría
hacer amigos, tal vez allí la gente le entendería, tal vez allí recibiría ayuda. No hizo mucho más
ya que no quería despertar a les demás.
Ya a las 08.00 am Llegaron les enfermeros con medicamentos, levantando a sus compañeras y
diciéndoles que tenían que hacer la cama.
-¿Cómo estás Lilith?- preguntó una señora que parecía ser una enfermera.
-Bien ¿Y usted?
-¡Muy bien! Me presento, me llamó Susy y seré tu psicóloga.
-Oh.
-Ahora tenemos que subir a mi oficina donde te haré unas preguntas junto con el psiquiatra,
pero no te preocupes, puede ser nuevo para tí pero nos ayudará a conocerte.- Le tomó de la
mano y salieron por la gran puerta blanca, subieron a la oficina, tenía piso de madera oscura y
las paredes eran color crema, al entrar se veía un sillón beige al fondo habían muchos juguetes
con figuras y texturas extrañas, peluches con distintas caras, algunos instrumentos, y un señor
sentado en frente de una mesa madera con un computador.
El doctor al verlo entrar junto con la psicóloga puso una cara de alegría y dijo
-Buenos días! ¿Tú eres Lilith?-
-Sí.- dijo muy seriamente.
-¿dónde prefieres sentarte?- Lilith se sentó en la silla frente al doctor, diciendo permiso
tímidamente.
-Supongo que Susy ya se presentó, yo soy el Doctor Eliot, un gusto ¿Tú eres Lilith?
-Si.-
- Cuéntame de ti ¿Cuántos años tienes? ¿Por qué llegaste aquí? ¿Cómo te gusta que te
traten?
-Ehh, tengo catorce años, me gusta que me traten de él y llegué aquí por cortes.
-cuéntame acerca de los cortes ¿Por que lo hiciste?
-emm, no sé cómo explicarlo.
-¿Estábas desesperado, te sentías solo, decepcionado, frustrado?
-todas las anteriores.-
-¿Tenías una sensación en el cuerpo antes o después de hacerlo?¿O alguna emoción que
quieras mencionar en específico?
-eeh, me latía el corazón rápido después de hacerlo, tenía escalofríos, asco, miedo y
eso…creo.
-¿Te dolió hacerlo? ¿Te gusta hacerlo?
-Si, pero poco, me gusta ese tipo de dolor.
-Tuviste una situación que te llevó a hacerlo ¿Fue impulsivo? ¿o lo venías queriendo hacer
desde hace un tiempo?
-Las dos, siento que me lo merezco.
-¿Merecer qué?
-Dolor.
Lilith intentaba hacer lo mejor posible para ser ayudado, aunque no quería, no sabía cómo
explicar lo que sentía pero el doctor junto con la psicóloga pudieron hacer que se soltara más y
más, Lilith no voto todo ni se desahogo con el, solo le contó lo que pasó, fue bastante aburrido
pero era muy loco, nunca pensó estar en esa situación.
Lilith volvió a bajar, entrando al pabellón, fue Aiko corriendo a saludar a Lilith junto con la chica
de la comida que estaba a un lado.
-¡LILITH LLEGARON LOS TERAPEUTAS!
-¿Ah?
-Los terapeutas ocupacionales, en la mañana hacemos juegos y bailamos zumba ¿Vienes?
Justo antes de que Lilith respondiera que no entró un joven.
-¿Tú eres Lilith?-
-Si.- Ya estaba cansado de que le preguntaran cómo por sexta vez en el día.
-Ven que te tengo que tomar unos exámenes.- Dijo el joven (que es nutriologo), lo llevó a la
estación de enfermería, le sacaron algunos exámenes y datos, entre ellos el peso, Lilith estaba
muy bajo su peso ‘’ideal’’ por lo que le dijeron que por un tiempo no podía hacer ejercicio y que
le iban a dar una dieta hipercalórica, a Lilith no le importo lo del ejercicio pero le molesto lo de
la comida, no por que le dara miedo subir de peso, sino porque le daba asco comer,
simplemente nunca tenía apetito.
Todes les demás se fueron al segundo patio, que es un patio que solo se puede ocupar para
ese tipo de actividades. Lilith y la chica de la comida se quedaron soles.
-Hola ¿cómo estás? ¿Lilith?
-Si, Lilith, estoy bien, creo.
-Oh, yo soy Michell, por cierto, me encanta tu suéter.-Lilith llevaba un suéter azul marino con
estrellitas, Michelle llevaba un vestido de broderie con un abrigo rosa que combinaba muy bien
con su piel negra.
-¿Tienes hambre?- preguntó Michell
-Un poco.-
Michell llevó a Lilith a la pieza a darle una sorpresa, en el hospital no dejaban entrar chocolate
por lo que los tenía dentro de su almohada. Estaba emocionada por compartir. Le dio a elegir, a
Lilith le gusta el chocolate amargo, cogió uno con mucha felicidad ¿Por que no te comes uno
tú?- Lilith preguntaba aunque sabía la respuesta, pero pensó que podría ayudarle.
-No tengo hambre.-Dice Michelle.- No has desayunado.- Responde Lilith-
-Voy a comer después, no te preocupes. Por cierto ¿No te sientes raro al estar aquí?
-¿Raro?- dijo Lilith que entendía la pregunta y al mismo tiempo no, no estaba seguro de a lo
que se refería.- Si, o sea, los colores, las personas, es cómo estar en un sueño, todos los días
sueño estar en mi casa pero cuando estoy en mi casa sueño en estar aquí.
-Totalmente, es raro no poder escuchar musica cuando tú quieres y no poder hacer ejercicio,
aunque tampoco quiero
- ¿Tu también estás aquí por TCA?-
-¿Que es eso?-
-trastornos alimenticios, cómo la anorexia.-
-No.- Dijo Lilith aunque sabía por qué Michell lo supuso.
-Perdón, perdón si te ofendí. -Dijo Michell con una voz aguda y muy avergonzada- No lo quería
decir así, pensé por que no puedes hacer ejercicio…-
-No te preocupes lo entiendo, debe ser difícil, pero se podría decir que tengo problemas con la
comida.
-¿Por qué?- Dice Michel.
-Se me olvida que tengo que comer, no me da hambre, y aquí me presionan para que coma.-
Responde Lilith
-Me pasa lo mismo, solo que ha veces no puedo tragar bien los alimento y eso me desespera-
quedó mirando al piso unos minutos para procesar lo que había dicho y agrego- Cuando me
pasa eso recuerdo que estoy comiendo y cuando pienso en que estoy comiendo me pone más
nerviosa y así un círculo vicioso, pero en fin, no importa.-
-¿Por qué te pone nerviosa comer?- Lilith estaba interesado en intentar entender a Michell, ya
que el nunca se puso nervioso por comer ¿Por que se pondría nervioso por comer? No le cabía
en la cabeza, entendía no querer pero no el tenerle miedo y por otra parte a Michell no le caía
en la cabeza el poder comer sin culpa, realmente no lo entendía.
- La verdad es que no sé, yo tampoco lo entiendo, solo le tengo miedo.- Esa pregunta dejó a
Michell dudosa ¿Por que le tenía miedo? Ya no quería ser delgada pero aún así, no se lo podía
permitir, le generaba frustración no poder controlarlo, todes le dicen lo que tiene que hacer
¿Pero alguien piensa en lo que ella quiere hacer? Ella solo quería controlar algo, lo pudo hacer,
antes de eso pensó que el mejor placer antes de toda comida era la gloria, cuando llegó a su
supuesta "Gloria", vio toda la mierda que había hecho, pero ya no podía salir de allí.
-¿Cuál es tu comida favorita?- Volvió a agregar Michell.
-Las comida italiana, lo gnoquis, o también lo caracoquesos si hay poco presupuesto.
-Eso es muy rico, la verdad es que está en mi top, pero también me gustan mucho las
hamburguesas, hace mucho tiempo que no cómo una.-
-No me gustan.-Dice Lilith. -Ok.- Responde supuestamente enfadada y cortante Michell.
-Pero lo que de verdad me importa ¿Con que salsa los fideos?- Vuelve a decir Michell
-Con pesto, obviamente.
-Aceptable, no es la mejor, pero aceptable. oye y, cuéntame más de ti.- Dice entusiasmada, le
había interesado Lilith, cosa que normalmente no le pasa.
-mmhh, no sé, estoy acostumbrado a no saber que responder a esas preguntas, pero me
gustan los felinos, los árboles, ehh y dibujar.
¿Que te gusta dibujar?-
-mmh.. no se, me gusta pintar paisajes, la verdad es que no dibujo nada muy extravagante,
solo la flores, emm… y perros, gatos y mis propios personajes.
- A mi9 me gustan las historias, me gustaba hacer teatro, lo deje todo. Pero algo que he
descubierto que me relaja mucho es pintar como tu, , pintar cosas, sobre todo mandalas con
lápices de colores, también me gusta un chico, me gusta mucho..-
-¿Quien es?-
-Se llama Matías, es muy inteligente, sabe muchas cosas, lo conocí en teatro.
-¿Y fueron algo?-
-No, estuvimos a punto de ser algo, pero llegué acá y él muy hijo de puta se fue con otra, pero
no me importa, yo sé que él va a regresar a mí. Y a tí ¿Te gusta alguien?
-mmhh, no
Había llegado un carrito con la merienda de la mañana, tocaban manzanas con jugo de sobre,
Lilith y Michell fueron a ver, mientras la señora encargada de entregar la comida ponía las
manzanas en su lugar Lilith le pidió una manzana, era jugosa, dulce, por fuera era roja con
toques amarillos y por dentro totalmente amarilla. -¿Quieres?- Dijo Lilith. Michell no sabía que
decir, le daba vergüenza decir que no, pero también le daba vergüenza comer enfrente de
alguien. déjame darle un mordisco.-responde Michell.-
le dio un mordisco pero al tragar sentía un gran nudo en la garganta, no bajaba, eso la puso
muy nerviosa.

Familia Martinez.

acurrucada en tus brazos


pensando en quién será
mi madre y la tuya
¿cuándo se irá?
Acurrucada en mis brazos
sigo pensando
¿aún habitará?
Esa niña perdida
que nunca volverá.
Giran y giran y giran los días del año
queriendo tenerte mil años más
día tras día
quién cuida a esa niña
que siempre amará.
En casa de Alexa.
07:30
Llamaron a la señora Anna, madre de Alexa. ¿Quién llamá a esta hora?- Pensó algo enfadada.
Respondió apurada el teléfono, Le estaba haciendo el desayuno a 3 niños y tenía que ayudar a
cambiarse a uno.
-Disculpe Señora Anna, debido a problemas con su hija Alexa, hemos decidido llamarla a usted
para citarle a hablar con el director ¿Podría venir hoy? Al término de la jornada escolar, 16:30
como sabra.
Mientras el probable inspector decía esto, también sonaban los gritos de Valen, hermana de
Alexa ¡MAMAAAAAAA! Y la pelea de Alexa y Kiara, su otra hermana, porque Alexa dejó con
mucho pelo el cepillo. ¡NO ES MI CULPA TENER MUCHO PELO!
Anna algo agobiada, sin embargo acostumbrada a levantarse todos los días con la sinfonía de
los gritos de sus hijas, no entendía por que Alexa se meteria en algún problema, era muy
habladora, si, pero no cómo para que la citaran.
-Oh, sisi claro. Respondió.
-Muchas gracias.- Cortó el teléfono.
-¡ALEXA ANNA GÓMEZ MARTINEZ!- grito enfadada.
Alexa sabía a qué se refería. Dejó a Kiara peleando sola y fue corriendo donde su madre. No
estaba segura que táctica aplicar, para tal caso, pensó que lo mejor era solamente disculparse
y aceptar, pero tampoco lo iba a aceptar por que sabía que no fue su culpa.
-¿Si mamiiii?-
- Nada que si mami ¿que hiciste?-
-Bueno resulta que…-
-¿que?-
-Si.. Em.. Un compañero fue un.. digamos tonto y yo me defendi.-
-¿TE DAS CUENTA QUE YO TENDRÉ QUE SALIR DEL TRABAJO PARA ARREGLAR LA
CAGADA QUE HICISTE? PARA QUE ME DIGAS “un compañero fue un tonto.”
Alexa solo agacho la cabeza y se disculpó.
-Y ahora que voy a hacer.- Murmuró mientras se tapaba la boca.
¿TE DAS CUENTA QUE ME PUEDEN DESPEDIR DEL TRABAJO POR ESTO?
-Lo siento, enserio lo siento.- Dijo mientras le salían poco a poco lágrimas de los ojos.
Anna la ignoró y siguió preparando el desayuno. Era pan con huevo revuelto, el desayuno
favorito de Alexa.
-NIÑAS A COMER-
se sentaron y nadie habló, el ambiente estaba tenso y nadie quería romper el hielo.
Después de terminar de comer alex aviso que ya era la hora-.-Hay que salir o se nos va el bus.
Dijo Alex, tomó de la mano a Valen y se despidieron de su madre.
Ya en la parada de autobuses Kiara pregunta.-¿Que paso entre tu y mamá?
Nada, una discusión.
-¿Van a echar a mamá del trabajo?- pregunta Valen con miedo.
Alexa se agacha y le responde. -No te preocupes, no va a pasar nada. sonríe levemente.
Alexa es la hermana mayor, todas se llevan por más o menos cinco años, Alexa va a cumplir
quince, Kiara tiene diez y Valen cinco.
Llegó el bus y se subieron. Kiara y Valen se sentaron de primeras y en paralelo estaba Venus,
Alexa se sentó al lado de él. -¡Venusss! Alexa estaba feliz de verlo, aunque lo viera todos los
días. -¡Alexxx! Dijo Venus, también estaba feliz de verla. -¿Cómo estás?
-más o menos ¿y tú?-
-con frio. ¿Por qué estas maso?
-Insulte a Greg, porque ÉL me insultó primero, ash, le quiero pegar.
-Ponganle un bozal y callenlo un año, agradecido de no estar en su mismo curso.- Respondió
Venus.
-¿Y cómo te fue en tu prueba del libro?.
-Yo creo que muy mal wn, la wea de libro era GIGANTE y el lenguaje parecía latin, la profesora
me cae muy bien pero ah que horrible lenguaje.
- Te compadezco.-
-El colegio me tiene horriblemente estresado, de hecho ahora tengo una exposición y me da
nervios hablar en público.
-¿de qué es?
-Arte, es una exposición de Monet, me encanta pero me da vergüencita.
-¿quién es ese?
-Es un pintor francés, de los primeros impresionistas.
-ohhh…- Lilith no entendía lo que decía pero le daba vergüenza quedar cómo inculta, así que
se quedó callada.
-mmh ¿y que te están pasando en clases? Además de eso. Pregunto Alexa.
-Me están haciendo talleres vocacionales.
-¿Tú no querías estudiar artes?
-Si, si, pero no tengo mucho tiempo para pintar ni estudiar anatomía, la escuela me tiene en la
miseria, pero bueno. Ah, y también fuimos a operar a mi hurón. Respondió Venus
-Necesito volver a tu casa para ver a mandarina.
-Sii, mira le compramos un vestido de sirena.- Saco la foto de celular y le mostro a Mandarina,
Su huron

-Me muero esta bellisimo.


-Si, el vestido lo tejí yo, me costó un montón, tipo cada que me iba saliendo bien lo tenía que
desarmar porque me salía mal un punto.
-Oyee y no te conté, hablé un poco más con Lilith, me preocupa un poco lo callado que es,
también lo vi en el baño un poco mal.
-chuta, a mi me cayó bien.
-Sii, es un poco tímido, pero me cae bien y también le gustan los gatos, vi en sus cuadernos los
stickers de algunos, tocará robar.
Venus hace una pequeña sonrisa y siguieron hablando el resto del camino. El bus llegó al
colegio y Alex tomo a sus hermanas de la mano dejando a Venus de a un lado
-No quiero que me tomes de la mano, ya quiero ir sola.- Kiara enojada le saca las manos,
camina molesta hacía la puerta de las escuela, Alexa un poco confundida, ya que Kiara se
había estado comportando raro, bueno, no tan raro cómo alguien que pronto sería una
pre-adolescente, a Alexa le afectó un poco ¿Kiara ya no la veía cómo esa figura de admiración
que antes tenía? ¿Dónde estaba su hermanita que siempre quería estar a su lado sin importar
las consecuencias?
Solo se queda viendo a Kiara caminar, Venus y Valen estaban a su lado, siguieron caminando a
la puerta sin decir nada, Alexa dejó a Valen a la sala de kinder y se fue con Venus a su aula.
¿Todo bien Alex?- Dice Venus.
-Realmente no, mi mamá hoy me retó porque el director la llamó para citar y no puede salir
mucho tiempo de su trabajo, la podrían hasta despedir. Y Kiara ya casi no me habla.- Alexa se
sentó en la escalera y Venus le siguió.
Sabés, a mí tampoco me gusta crecer, pero es normal, es una etapa y pronto pasará, todo va a
estar bien.- Dice Venus.
A Alexa se le cae una lágrima pero sube la cabeza y se pone recta.
-No importa.
-Sabes que te importa, no está mal estar mal.- Venus le da una palmadita en la cabeza.
-Ashh no me hagas llorar maricon.
-Callate maricona.
Toco la campana y se pararon, iban a distintas salas ya que Venus es un año mayor que ella.
Lilith se sentía una en una masa de personas que no sabían a donde ir, era una más de todo el
montón y pensar en que ya no era la idola de su hermana menor la hacía ser solo una figura de
hermana mayor más, un punto más en toda la existencia, camino mirando abajo, ella nunca
miraba para abajo, pero sus pensamientos dejaron que nublaba su vista y viera el adoquín
plano y frío, justo cómo se sentía, en pleno pensamiento existencialista recuerda que le
llamaron al apoderado, estaba segura que después de escuchar toda la historia no estaría tan
enojada, tal vez hasta orgullosa, total su mamá es igual de terca que ella, pero algún castigo
tendría que tener.
Llegó a su sala y se sentó en su puesto, algo confusa porque no estaba Lilith.
Las clases siguieron, nada cambió mucho, cómo siempre siendo retada por conversar o
moviéndose mucho, pero haciendo sus tareas. Las siguientes horas siguieron normal.
Llegó la hora de salida, Anna llegó, Solo saludo a Valen y a Kiara, dejando de lado a Alex, se
quedaron esperando a la entrada del colegio.

-Buenas tardes Señora Anna y Señor Greg- Dice el director


-Buenas tardes.- Dice el señor Greg
-Buenas tardes- responde Anna, se sorprendió un poco al ver que había otro apoderado en la
sala, eso significaba que se había metido en problemas con algún otro chico.
-Voy a ser concreto, la llamamos aquí por que El joven Greg hizo comentarios obscenos a
Alexa y la joven Alexa le respondió con gritos en medio de clases compañeros obscenos y
despectivos hacia su compañero.
- ¿Que comentarios? Pregunto Anna.
-Repetiré explícitamente lo que Alexa dijo: "Lo que menos necesitaba en este momento fue tu
puto comentario de mierda, y lo dices cómo si alguna chica fuera a querer gustarte, porque por
lo menos a mis tetas lo que menos les interesan son tus 3cm de desgracia."
-Señora Anna, el horrible comentario que hizo hacía mi hijo lo dejó llorando por cómo fue
tratado, esto merece una suspensión y no me imagino lo que le enseñan en casa para gritar
cosas tan obscenas, tal cómo un animal, claramente su hija tiene una gran falta de educación,
abusar a un hijo tan dulce cómo el mío debe ser castigado. Dijo histérico el señor Greg
-Esa niña me va a volver loca.. murmuró Anna.
-Sin embargo su compañero también hizo comentarios obscenos sobre ella.
-Mi hijo no es capaz de hacer algo como eso. Dijo totalmente ofendido.
-Bueno, lo que me relata el profesor fue que simuló tocar los pechos de Alex e insultó a una
compañera refiriéndose a ella cómo "plana".
El señor Greg se quedó callado por un momento, de hecho, todes se callaron.
Rompiendo el silencio incomodo el director se responde a sí mismo.
-Por lo que con la asistente social hemos decidido suspender a los jóvenes.
-Esto no es justo, es obvio que mi hijo está en una etapa, digamos… algo hormonal, es normal
que digas esas cosas, total es solo un adolescente, no deben tomar en serio lo que dice.
Anna interrumpe y contesta.
-¡¿Me está diciendo que va a suspender a mi hija solamente por darse a respetar, está claro
que lo que está mal es que ESTE SEÑOR esté normalizando acosar chicas?!
-Yo no lo tomaría cómo "acosar chicas" solamente, no hay que polarizar a los niños.
-Su hijo ya tiene 15 años, debería saber cómo comportarse.
Greg alza la voz y sumamente enojado dice
-Su hija también debería saber comportarse
-¿¡ACASO ME ESTÁ GRITANDO!? Grita Anna en tono sumamente molesto.
-Disculpen, pero ya son adultos, deberían saber cómo comportarse, y-
Les dos padres hablan al mismo tiempo interrumpiendo al director
-¡El problema es de su hijo!
-señores, no me dejaron terminar, también vamos a hacer trabajos de convivencia escolar.
-Si, y también deberían llevar a terapia a esas mujeres. Murmuró el señor Greg
-¿Qué acaba de decir?
-Que usted y su hija tienen un comportamiento sumamente alterable y violento, deberían ser
tratadas por un profesional por que no es NORMAL.- Dice en un tono sumamente pedante.
Los chicos se van suspendidos por 5 días y si no está de acuerdo, que se retiren de esta
institución.
A Anna no le queda más que decir que si, solo respondió enojada y se fue enojada, al igual que
Greg
-Saben que, no tuve que salir del trabajo para llegar hasta acá, solamente para que me digan
que mi hija se DEFENDIÓ ante un chico que LA ACOSÓ, para que después lo defiendan a EL
y un señor venga Y DIGA QUE SOMOS UNAS HISTÉRICAS.
Salio de la puerta de la sala de director y llegó hasta la entrada del colegio, viendo a las tres
chicas sentadas esperando, eran las únicas que quedaban, todes les demás se habían ido.
-Alexa.- dice Anna.
-S-si?-
-Perdón, no debí gritarte.-
Alexa se quedó callada.
-Greg y su padre son unos huevones carechimba.-
-¡Mamá!- Dice kiara con una sonrisa, casi riéndose.
-Perdón, digo, unos tontos…En fin, tienes que aprender a controlarte y no quiero que insultes
más a tus compañeros.- Dijo de forma seria.- pero de cierta manera, estuvo bien lo que hiciste,
yo hubiera hecho lo mismo.
-¡Mamá!- vuelve a decir kiara de nuevo, entre risas.
-Obviamente sin los insultos claro, aunque lo de 3 centímetros de desgracia… Fue bastante
ocurrente.- Sueltan una pequeña risa, excepto Valen.- En fin, vamos a comer helado, si me
dejaron tener un tiempo libre.

Por otro lado, Venus había tenido un mal día.


07:47
Venus estaba dormido, sintió un peso encima de sí, despertó, era su gato Figaro. Tenía mucho
sueño, lo primero que hizo fue ver su celular, eran las 07:45. -MIERDA.- pensó, se levanto casi
saltando de la cama, poniendose el uniforme, eran unos pantalones gris con una polera blanca
que tenía la insignia del colegio, ocupaba un poleron negro que no era de la escuela pero se lo
dejaban pasar, y una bufanda color crema, era muy friolento. Siempre al despertarse ponía
música, le gusta el rock alternativo, pero en las mañanas ponía boleros. Desayuno yogurt con
cereal y una manzana, alimento a sus mascota, se despidió de sus padres y salió a esperar el
autobús. Venus vivía a las afueras de la ciudad, ya en el bus sacó su ovillo y palillo, empezó a
tejer un gorro con orejas de gato. Al rato llegó Alexa. -Venussss.- Alexa lo saludo, se sentó a su
lado. -Alexxx- Venus saludo a Alexa, Venus guardó el tejido y empezaron a conversar. A venus
le tocaba presentar, había practicado toda la noche pero estaba muy nervioso, no tuvo tiempo
para estudiar otras materias, y probablemente se sacó muy mala nota en lenguaje, estaba muy
estresado por la escuela, a sus padres no le importaban sus notas, con que se esforzará todo
bien, pero a Venus le importaba, claro que le importaba. No veía muy bien a Alexa y eso lo
preocupó, tampoco vio muy bien a sus hermanas que estaban en los otros dos asientos, siguió
conversando con Alexa hasta que llegaron a la escuela. Alex tuvo problemas con su hermana,
a Venus le preocupaba ver a su mejor amiga así, el hecho de ver a su hermana crecer puede
ser algo doloroso y melancólico, el siempre deseo tener un hermano, nunca lo paso pero se
imaginaba ese sentimiento de quedar atrás. Sabía que a Alexa le daba miedo demostrar lo que
sentía, pero quería que supiera que él estaría ahí para ella. Toco la campana y llegó el ansiado
momento de presentar.
08:30
Ya le había tocado presentar a varios compañeros, la profesora pronunció su nombre y todo se
le nublo, estaba muy nervioso, sentía que todes le miraban, bueno, era así. Se paró en frente
de todes junto con su presentación de power point.
-H-hola-, yo soy… eh…- Se le había olvidado todo. Yo soy yo soy yo soy yo soy yo soy, pasaba
por su cabeza cada vez más rápido yo soy…
Intento hablar.
No le salía la voz, miro a todos, salió de su cuerpo, escuchaba pequeñas risas, intentaba
hablar, no podía, le cayó una lágrima, sentía que temblaba hasta lo más profundo de su ser que
todo giraba muy rápido,le apretaba el pecho cómo si alguien lo abrazaba, tenía ganas de llorar,
no podía, trago saliva y salió corriendo. Se sentó afuera de la sala y empezó a llorar, pensaba
"Ya tengo 16 años, como me puede pasar esto" El antes ya había presentado, sabía cómo
hacerlo, le daba vergüenza pero podía.
¿Y ahora que?
Intento hablar, tampoco podía.
Mierda mierda mierda mierda mierda mierda Pasaba por su cabeza. Gabi salió de la sala
corriendo a verlo.
¿VENUS? Se sentó a su lado y él respiraba muy rápido, no podía dejar de llorar, se estaba
sofocando en si mismo.
-Venus, lo puedes hacer a solas conmigo al término de clases-
-¿E-en serio?-
-Si.-
-Él había perdido el control, tenía vergüenza, demasiada, no sabía si podría volver a clases , no
paraba de temblar, estaba exhausto.-¿Puedo ir a la enfermería- La profesora lo dejo y salío
corriendo.
.Gabriela no alcanzo a salir para ver cómo estaba Venus, pero alcanzó a escuchar a algunos
riendo, otros hablando, escuchaba algunos comentarios de "Seguro es gay" Otros de "es muy
lindo pero algo patético" algunos "ayy pobrecito" estaba con la cabeza agachada.
En enfermería le habían dado un tecito de hierbas, le costaba mucho respirar y se sentía muy
agotado, con náuseas, hicieron ejercicios de respiración y se logró calmar.
Salió de enfermería y la clase terminó, le tocaba presentar solo frente la profesora, lo pudo
hacer muy bien, él realmente sabía mucho del tema, solo que sus compañeros lo estaban
mirando "disimuladamente" desde la ventana y muchos le tenían envidia.
Venus acabó con la presentación y salió de la sala, fue al patio en el sector de los árboles junto
con Alexa y Gabi, le estaban haciendo algo de apoyo emocional ya que seguía algo triste, pero
no demasiado, pero pronto se le acercó un chico.
-Hola-, soy Daniel ¿Tú eres Venus?-
-Oh, si, si soy y ella es Alex y Gabriela.-
-Soy del equipo de básquetbol y la otra vez te vi jugando en un receso y la verdad es que
pareció que jugabas muy muy bien, pero no alcance a hablarte ¿Quieres jugar un partido?
Venus las miro y le dijeron que si con la cabeza.
-Bueno- soltó una pequeña risa y se levantó. -¿y de qué sala o cursó eres?- Preguntó Venus
-Soy de décimo grado (3ro medio) A-
-Yo soy del B-
Todos los demás jugadores lo vieron y uno dijo.
"¿Él no es el que llora en clase?" -¿Lloraste en clase?- preguntó Daniel.
- Eh bueno, se podría decir que si.-
El mismo chico dijo reclamando "yo no quiero un maricon en el equipo." Todos los demás se
rieron.
Venus quedó perplejo, ya sabía que todes le veían así, pero nunca lo habían rechazado por
eso.
-Y yo no quiero un imbécil en el equipo.- No importa, Vamos a jugar.- Dijo Daniel.
Empezaron a jugar.
A Venus le tocó ser Ala-Pívot y se desempeñó muy bien en la cancha, hace mucho tiempo que
no hacía ningun deporte, fluyo muy bien con todos los del equipo
al finalizar ganó su equipo y Daniel lo felicito.
-Los hiciste bien ¿Quieres jugar en la tarde?-
-Disculpa, no puedo, me voy en bus.-
- No te preocupes, todo bien.-

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