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Protocolo de Atención a Personas Dependientes

El documento describe los protocolos y equipos interdisciplinarios necesarios para brindar atención integral a los usuarios de un centro residencial. Explica que los protocolos establecen los pasos que cada profesional debe seguir y que el equipo interdisciplinario, compuesto por diferentes profesionales, trabaja de forma coordinada para satisfacer las necesidades de los usuarios. También cubre conceptos como la autonomía, dependencia, actividades de la vida diaria y los tipos de apoyo requeridos según el grado de dependencia.

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Protocolo de Atención a Personas Dependientes

El documento describe los protocolos y equipos interdisciplinarios necesarios para brindar atención integral a los usuarios de un centro residencial. Explica que los protocolos establecen los pasos que cada profesional debe seguir y que el equipo interdisciplinario, compuesto por diferentes profesionales, trabaja de forma coordinada para satisfacer las necesidades de los usuarios. También cubre conceptos como la autonomía, dependencia, actividades de la vida diaria y los tipos de apoyo requeridos según el grado de dependencia.

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Resumen Final

Para elaborar los protocolos e introducirlos en su labor diaria, es necesario que los
profesionales del centro trabajen en equipo, creando el llamado equipo interdisciplinar.

Un protocolo es un documento en el cual se establecen los pasos, de manera secuenciada,


que cada uno de los profesionales debe seguir para desarrollar su trabajo de atención al
usuario.

Autonomía y dependencia son dos conceptos que están relacionados: cuando la


autonomía de una persona disminuye, su estado de dependencia aumenta.

En función del grado de dependencia del usuario, esta dependencia se puede clasificar en
tres tipos: dependencia moderada, dependencia severa o gran dependencia. Y según el
grado de dependencia que presente, el usuario necesitará uno de los siguientes cuatro
tipos de apoyo: intermitente, limitado, extenso o generalizado.

El desarrollo de las denominadas actividades de la vida diaria dota a la persona de


autonomía e independencia, de modo que a través de ellas la persona se desenvuelve sin
ayuda de los demás. Estas actividades pueden dividirse en dos tipos: actividades básicas y
actividades instrumentales, y en función de si es o no capaz de realizarlas se puede
determinar el grado de dependencia del usuario.

El profesional debe saber que el acompañamiento es uno de los aspectos más importantes
de su intervención, y debe ofrecer la ayuda justa como para que el usuario pueda
desarrollar la actividad con la menor presencia posible de este profesional, pues esto
ayudará a mejorar su autonomía.

Para promover y facilitar que el usuario participe en el desarrollo de las actividades hay
que informar adecuadamente sobre la actividad y motivar al usuario a participar, y para
ello es importante que se tenga un conocimiento del usuario a nivel individual.

En el desarrollo de las actividades pueden producirse incidencias, y las técnicas de


modificación de conducta pueden ayudar al profesional a responder ante muchas de estas
incidencias.

Las actividades deben organizarse de modo que respondan a las necesidades individuales de
los usuarios, y optimicen los recursos y materiales disponibles adaptándose a los protocolos de
actuación establecidos.

Para la realización de las actividades de la vida diaria fundamentales para la potenciación de la


autonomía del residente, preparar a este usuario se considera uno de los aspectos más
importantes para el desarrollo de estas actividades.

Según la posibilidad de elección del residente sobre la realización de las actividades del centro,
se pueden diferenciar dos tipos de actividades: las actividades obligatorias, como la higiene
personal, la alimentación o la movilidad, y las actividades opcionales y voluntarias, como la
fisioterapia, el entrenamiento en funciones cognitivas, los talleres de terapia ocupacional o los
talleres de ocio y tiempo libre, relajación, expresión corporal, baile o musicoterapia.
En cuanto a los materiales más comunes para la realización de las actividades podemos
diferenciar entre los materiales fungibles y los materiales inventariables.

Para la organización de estos recursos debemos tener en cuenta los inventarios, el almacenaje,
los sistemas de clasificación de los productos, la gestión de aprovisionamiento y los stocks.

Las ayudas técnicas son apoyos que tienen como objetivo prevenir o compensar las especiales
dificultades de una persona con discapacidad. Es necesario que se tenga un control sobre las
ayudas técnicas disponibles, así como del estado en el que se encuentren, pues es
fundamental para garantizar que su uso cumpla con la finalidad concreta que tenga.

La intervención sociosanitaria no sólo se basa en una respuesta directa al usuario, sino que
también pasa por una actuación sobre el entorno en el que se desarrolla.

Estos factores del ambiente no sólo se refieren a características físicas y de accesibilidad, sino
que también abarcan las actitudes y los pensamientos de la sociedad hacia las personas con
discapacidad.

Con el objetivo de conseguir un adecuado funcionamiento del centro residencial, es necesario


que todas las actuaciones que se desarrollan en esta institución estén perfectamente
organizadas. Para ello, es importante que se establezcan horarios, turnos y grupos de trabajo.

Las dificultades en la comunicación con las personas dependientes son frecuentes, de modo
que se deben solucionar estas dificultades de maneras diversas, poniendo especial atención en
las personas de la tercera edad y las personas con discapacidad física, mental o sensorial.

Con este objetivo se usan los denominados sistemas alternativos de comunicación, como el
Braille, la lengua de signos, el sistema bimodal o los símbolos pictográficos para la
comunicación.

El plan de cuidados individualizado es un documento en el que se define el conjunto de


actuaciones, estrategias y procedimientos dirigidos a ofrecer una atención integral y
personalizada a los diferentes usuarios de un centro residencial.

La elaboración de este documento pasa por una serie de fases: la valoración de las
necesidades, el diseño o planificación, la aplicación o ejecución y la evaluación.

El equipo interdisciplinar es el conjunto de profesionales que, desarrollando cada uno la labor


que le corresponde, trabajan de forma coordinada complementándose entre ellos para
conseguir un objetivo común: ofrecer una respuesta integral a las necesidades de los usuarios.

El denominado expediente personal es la carpeta o fichero en el que se encuentra archivada


toda la información y documentación del residente.

Atendiendo al criterio de privacidad o acceso a estos documentos, podemos diferenciar dos


grupos: los documentos de disposición pública y los documentos de carácter privado y
confidencial.

La comunicación es un proceso necesario dentro del equipo interdisciplinar para conseguir la


consecución de sus objetivos, y es fundamental el intercambio y la transmisión de información
entre los profesionales que lo integran.

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