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Deontología en la Salud Pública

Este documento presenta un resumen de los principales elementos que suelen incluirse en los códigos deontológicos que rigen el ejercicio de las diferentes profesiones. Describe 16 elementos comunes como la independencia, honestidad, secreto profesional, publicidad, competencia desleal, relaciones con clientes, colegas y otros agentes, retribuciones económicas, respeto al medio ambiente, formación continua, seguridad y más. El objetivo principal de estos códigos es establecer normas éticas que guíen el desempeño respons

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Deontología en la Salud Pública

Este documento presenta un resumen de los principales elementos que suelen incluirse en los códigos deontológicos que rigen el ejercicio de las diferentes profesiones. Describe 16 elementos comunes como la independencia, honestidad, secreto profesional, publicidad, competencia desleal, relaciones con clientes, colegas y otros agentes, retribuciones económicas, respeto al medio ambiente, formación continua, seguridad y más. El objetivo principal de estos códigos es establecer normas éticas que guíen el desempeño respons

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REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA

UNIVERSIDAD NACIONAL EXPERIMENTAL DE LOS

LLANOS CENTRALES ¨RÓMULO GALLEGOS¨

ÁREA DE POSTGRADO BARQUISIMETO

MAESTRÍA EN GERENCIA EN SALUD PÚBLICA

COHORTE IV

DEONTOLOGIA

Maestrandos:
García, Ana CI: 13264157
Docente: Ms Karen Evies

Barquisimeto, marzo 2023


DEONTOLOGÍA

Es la ciencia que estudia los fundamentos del deber, es decir, de las normas morales. Es
una disciplina que suele aplicarse al ejercicio de una actividad económica.

La deontología determina entonces las normas de conducta, y usualmente sirve para


definir los criterios de acción en un ámbito profesional.

Muchos filósofos se dedicaron al estudio deontológico, tales como Jeremy Bentham


(1748-1832), Immanuel Kant (1724-1832) y William David Ross (1877-1971). La obra de Kant
fue particularmente importante en el desarrollo de la disciplina, en especial en lo relacionado al
imperativo categórico, tal y como lo postuló en Fundamentación de la metafísica de las
costumbres (1785).

En la actualidad, el código deontológico o código ético es el conjunto de normas y


principios morales que rigen el ejercicio de una profesión determinada. Estos son normalmente
fomentados por los cuerpos colegiados profesionales, quienes tienen la potestad para retirar su
licencia profesional a quien los incumpla.

ORIGEN DE LA PALABRA DEONTOLOGÍA

La palabra deontología proviene de las palabras griegas ‘déon’ o ‘deóntos’, que significa
deber, y el sufijo ‘logia’, que indica que nos estamos refiriendo a un tratado o ciencia.

El origen del término está en la obra del filósofo Jeremy Bentham, en su obra
Deontología o Ciencia de la Moral (1836).

Bentham define entonces la deontología como aquellas conductas del hombre que no
forman parte de la hipótesis normativa del derecho vigente y que no están controladas por la
legislación. Es decir, son acciones no supervisadas por la ley, pero que el ser humano debe
realizar por un criterio utilitarista.

Así, el utilitarismo planteado por Bentham propone valorar los actos de un individuo en
función a la felicidad o bienestar que puedan generar para la sociedad en su conjunto. Esto,
independientemente de las motivaciones de la acción.
Es decir, si una persona ayuda a otra, por ejemplo, no importa si lo hizo porque lo
obligaron o si fue por voluntad propia. La acción, según Bentham, puede ser valorada como
buena porque causa un bienestar.

CÓDIGO DEONTOLÓGICO

El código deontológico es un conjunto de normas y reglas que regulan el ejercicio de una


actividad profesional. El ámbito en el que opera este código es en el de la ética y las buenas
prácticas. Pero no es una recomendación, no es algo opcional característico de lo que
llamaríamos buen profesional. Se trata de algo superior.

El código deontológico está conformado por una serie de normas que aprueban
los colegios profesionales y que han de respetarse y aplicarse sobre cualquier consideración
particular. Este código tiene su fundamento en erradicar las malas prácticas y que una profesión
se desarrolle bajo un marco ético muy bien delimitado. No vale con ejercer un puesto de trabajo,
sino que este ha de ejecutarse bajo una serie de deberes, reglas y premisas que profesionalizan,
aún más si cabe, la tarea ejecutada. A la vez, da una buena imagen y reputación global a todos
los profesionales.

Existen varios niveles en los que operan estos códigos. Por un lado, encontramos el
código nacional, es aquel que se ha aprobado por el colegio nacional de una profesión y que
opera en la totalidad de su territorio. Pero, por otro lado, también encontramos otros códigos con
un alcance mayor, cuya aplicación se aplica a un conjunto de países. Como ejemplos
encontramos el Código de Deontología de los Abogados Europeos; o el Código Internacional de
Ética Médica.

ELEMENTOS DEL CODIGO DEONTOLOGICO

Los elementos que se han identificado en los códigos deontológicos nacionales son los
siguientes (se adjunta como anexo una tabla con los resultados del estudio y una lista de los
códigos que se han examinado):

1. Independencia e imparcialidad
El profesional liberal tiene el derecho y el deber de su total independencia e
imparcialidad en el desarrollo de su actividad profesional, frente a toda clase de injerencias,
intereses propios o ajenos, presiones, exigencias o complacencias, evitando prejuicios y
discriminaciones que mermen su objetividad. La independencia es una cuestión fáctica, y la
imparcialidad una cuestión mental.

2. Honestidad e integridad

El profesional liberal conservará un espíritu de justicia y fidelidad con todas aquellas


personas con las que, por motivo de su trabajo, entable relación. La primera prioridad en la
prestación de servicios profesionales deben ser los mejores intereses del cliente o paciente.

3. Secreto Profesional

El profesional liberal mantendrá el secreto profesional sobre todos aquellos datos, hechos
o cualquier tipo de información de carácter reservado a la que haya accedido en virtud de su
labor o trabajo profesional.

Esta confidencialidad se impone por la necesidad de que exista una absoluta confianza
entre el profesional y quienes acuden a solicitar sus servicios y por el necesario respeto a la
intimidad de éstos últimos.

4. Publicidad

La publicidad personal habrá de realizarse evitando cualquier tipo de exageración,


falsificación, aprovechamiento injusto e informaciones despreciativas.

5. Incompatibilidades

Además de cuanto esté legal o reglamentariamente establecido, se entenderá situación de


incompatibilidad, cuando exista colisión de derechos o de intereses que puedan colocar el
ejercicio de la función profesional posición equívoca, o que implique un riesgo para su
independencia.

Cuando el profesional esté incurso en cualquier causa de incompatibilidad, deberá


ponerlo en conocimiento del colegio.

6. Competencia desleal e intrusismo


El profesional no puede proceder a la captación desleal de clientes.

Se considerará intruso a todo aquel que, sin reunir la titulación y condiciones para el
ejercicio de una profesión, actúe en trabajos propios de la misma.

7. Relaciones con los clientes

La relación del profesional con el cliente debe fundamentarse en la confianza.

Todo colegiado estará obligado a velar por los intereses de su cliente o paciente, siempre
que no se opongan a sus propias obligaciones profesionales, o vayan contra el interés de la
sociedad.

8. Relaciones con el colegio

El profesional deberá cumplir las disposiciones recogidas en los Estatutos del colegio, en
el Reglamento General y en el código deontológico, así como en los acuerdos emanados de los
órganos colegiales, con independencia de su derecho a recurrirlos e impugnarlos, conforme a la
legislación vigente.

9. Relaciones con los compañeros

La lealtad y el respeto han de presidir las relaciones que el profesional colegiado


mantenga con sus compañeros.

10. Relaciones con otros agentes

El profesional tratará a los agentes con los que se relacione en su actuar profesional con
el debido respeto y consideración del ámbito de las peculiares competencias de cada uno, pero
no permitirá que sean invadidas las áreas específicas de su responsabilidad.

11. Retribuciones económicas

El profesional tiene derecho a recibir una remuneración según los servicios prestados y la
responsabilidad asumida.

12. Respeto a la naturaleza y medio ambiente

El respeto y la conservación de la naturaleza y el medio ambiente han de estar entre las


preocupaciones de los profesionales en todos los aspectos del ejercicio de su actividad. El
profesional liberal deberá observar una conducta ecológica en el desempeño de su profesión,
debiendo actuar y abogar por y para una defensa de la naturaleza, encaminada a la protección y
mejora de la calidad de la vida, así como al respeto, disfrute y conservación de un medio
ambiente adecuado.

13. Formación continuada

El profesional liberal deberá mantener y actualizar permanentemente sus conocimientos


a lo largo de toda su vida profesional. El profesional ampliará sus conocimientos durante el
ejercicio de su profesión, manteniéndose informado y conociendo los avances que se vayan
realizando en su campo de actividades.

14. Comportamiento ético de los dirigentes de los colegios

Los colegiados que ocupen cargos directivos no sólo están obligados a ajustar su
conducta y decisiones a las normas estatutarias y ético - deontológicas, sino a dar ejemplo en
todas sus actuaciones al resto de la colegiación y a promover el interés común de la
Organización Colegial de su colegio, de la profesión y de todos los colegiados.

15. Relaciones profesionales

Se espera que los profesionales desempeñen de manera constructiva el trabajo en equipo


y que respeten las aptitudes y contribuciones de los compañeros en cada equipo. Si un
profesional no está de acuerdo con una decisión del equipo por motivos profesionales, debe
intentar razonar con los demás miembros del equipo el motivo de su discrepancia hasta aclarar
sus dudas o encontrar la mejor solución en beneficio del cliente o paciente. Si esto no se
consigue y el profesional está convencido de que la decisión puede perjudicar al cliente o
paciente, debe informar a alguien con autoridad profesional que pueda dirimir la cuestión. Como
último recurso podrá informar él a título particular al cliente o paciente para proteger su
seguridad o salud.

16. Seguridad

El profesional cuando participe de un trabajo de equipo, conjuntamente con otras


profesiones, deberá actuar con pleno sentido de responsabilidad en el área concreta de su
intervención.
Asimismo, contribuirá con sus conocimientos y experiencia al intercambio de
información técnica al objeto de obtener la máxima eficacia en el trabajo conjunto.
17. Protección Social

La dimensión social de cada profesión condiciona al profesional a procurar la mayor


eficacia de su trabajo en cuanto a conseguir una óptima rentabilidad social y humana de los
recursos disponibles.

18. Responsabilidad Civil

El colegiado deberá tener cubierta su responsabilidad profesional, en cuantía adecuada a


los riesgos que implique.

19. Investigación y docencia

El profesional como investigador no dará a conocer de modo prematuro o sensacionalista


nuevos datos insuficientemente contrastados, no exagerará su significado, ni los falsificará o
inventará, ni plagiará publicaciones de otros autores y en general no utilizará con poca seriedad
y rigor los datos obtenidos. Es obligación del colegio profesional divulgar a los profesionales los
nuevos descubrimientos, avances, novedades técnicas que puedan afectar al adecuado ejercicio
profesional.

El colegiado, cuando en su ejercicio profesional desarrolle actividad docente, tiene el


deber de velar por la buena calidad de enseñanza de la profesión, haciendo especial mención de
los principios éticos y deontológicos, consustanciales con la misma.

20. Objeción de conciencia

La responsabilidad y libertad personal del profesional le faculta para ejercer su derecho a


la objeción de conciencia.

El profesional podrá comunicar al colegio profesional su condición de objetor de


conciencia a los efectos que se considere procedentes. El colegio le prestará el asesoramiento y
la ayuda necesaria.

CARACTERÍSTICAS DE LOS CÓDIGOS DEONTOLÓGICOS

La asociación Unión Profesional establece que toda norma deontológica ha de tener las
siguientes características:
 Autorregulación: Los colegios profesionales han de regular su propio código deontológico. Ha
de ser justo, honesto y objetivo para que esta autorregulación no caiga primar los intereses de los
profesionales sobre los clientes o pacientes.

 Legalidad: Estas normas han de ir ordenadas en un texto o documento, dadas la seriedad del
tema que aborda. De hecho, el Tribunal Constitucional da a estas normas la categoría de ley de
obligado cumplimiento.

 Tipicidad: Se deben establecer qué conductas y comportamientos son constitutivos de delito, así
como los castigos acarreados.

 Publicidad: El código deontológico de cada profesión ha de ser difundido lo máximo posible.


Los profesionales del colegio tienen la obligación de conocerlo y difundirlo. Los clientes del
mismo tienen que contar con la posibilidad o facilidad de encontrarlo.

OBJETIVOS DE UN CÓDIGO DEONTOLÓGICO

 Acotar responsabilidades profesionales


 Promover el incremento de los conocimientos científicos y técnicos
 Definir el comportamiento correcto del profesional con sus clientes y con otros
profesionales
 Evitar la competencia desleal
 Mantener el prestigio de la profesión
 Perseguir un constante perfeccionamiento en las tareas profesionales
 Atender al servicio público
 Valorar la confianza como factor importante y decisivo en sus relaciones públicas
 Servir de base para la aplicación de medidas disciplinarias.

NATURALEZA DE LOS CÓDIGOS DEONTOLÓGICOS

Como ha señalado el Tribunal Supremo, las normas de deontología profesional


aprobadas por los colegios profesionales o sus respectivos Consejos Superiores u órganos
equivalentes no constituyen simples tratados de deberes morales sin consecuencias en el orden
disciplinario. Muy al contrario, tales normas determinan obligaciones de necesario
cumplimiento por los colegiados y responden a las potestades públicas que la Ley delega en
favor de los colegios para, como ya hemos señalado, "ordenar... la actividad profesional de los
colegiados, velando por la ética y dignidad profesional y por el respeto debido a los derechos de
los particulares" [art. 5 i) de la Ley de Colegios Profesionales], potestades a las que el mismo
precepto legal añade, con evidente conexión lógica, la de "ejercer la facultad disciplinaria en el
orden profesional y colegial". Es generalmente sabido, por lo demás, y, por tanto, genera una
más que razonable certeza en cuanto a los efectos sancionadores, que las transgresiones de las
normas de deontología profesional, constituyen, desde tiempo inmemorial y de manera regular,
el presupuesto del ejercicio de las facultades disciplinarias más características de los colegios
profesionales. Y, en último extremo, este mismo criterio por el que se considera el
incumplimiento de dichas normas como merecedor de las sanciones previstas en el
ordenamiento corporativo es el que viene manteniendo la jurisprudencia del Tribunal Supremo.
Carece de relieve la circunstancia de que las Normas Deontológicas no definan expresamente
como infracciones disciplinarias el incumplimiento de sus preceptos, o que éstos y la regulación
de la escala de sanciones aplicables se contengan en distintos textos normativos e, incluso, en
última instancia, que las Normas Deontológicas no hayan sido objeto de publicación en el
"Boletín Oficial del Estado" o en el diario oficial de algún otro ente territorial, pues esta
omisión, que en el ámbito de las relaciones de sujeción general impediría la aplicación de
cualquier norma sancionadora, no puede valorarse, en el orden específico del colegio
profesional, ni siquiera como indicio de inseguridad jurídica con relación a los propios
colegiados.

Si las normas de deontología se incumplen, se activa el mecanismo de las facultades


disciplinarias. Ahora bien, la primera cuestión por resolver es la de si son dichas normas el
cauce normativo adecuado para la tipificación de infracciones y sanciones o para calificar una
conducta como infracción disciplinaria grave. El artículo 6.2 de la Ley de Colegios establece
que los Consejos generales elaborarán para todos los colegios de una misma profesión y oídos
éstos, unos Estatutos generales, que serán sometidos a la aprobación del Gobierno, a través del
Ministerio competente. Añade este mismo precepto en su núm. 3, apartado g), que los Estatutos
regularán el régimen de distinciones y premios, así como el disciplinario. Por tanto, los Estatutos
son el instrumento normativo adecuado para regular el régimen disciplinario de los colegios, ya
que las Normas Deontológicas tienen un cauce más estrecho, que establece los deberes
profesionales correspondientes, pero el incumplimiento de éstos podría constituir una infracción,
que llevaría aparejada una sanción, en el marco de los Estatutos. En este sentido, la aprobación
de los Estatutos por el Gobierno, a través del Ministerio respectivo, se convierte en la verdadera
cuestión esencial, a la que necesariamente ha de supeditarse el ejercicio de la potestad
disciplinaria. Se trata de una garantía de seguridad jurídica por cuanto las Normas Deontológicas
no pueden tener, "per se", entidad jurídica suficiente para tipificar una infracción disciplinaria.

CONDICIONES EN QUE ESTA BASADO EL CODIGO DEONTOLOGICO

El proceso para la elaboración de un código deontológico el proceso de desarrollar un


código ético dependerá en gran medida de la organización, su historia, su entorno y sus
aspiraciones. Para desarrollar un código deontológico se debería seguir un proceso lógico y
hermenéutico racional:

Primera fase: se trataría de hacer un análisis profundo de la realidad de la organización


y su entorno. - Un análisis de la estructura de la organización y de la profesión en la que se
analicen los documentos legales y constitucionales y los documentos públicos con información
relevante de la profesión. Es importante analizar la historia y organización de la profesión para
no crear un documento separado de la realidad. - Un análisis de la cultura de la profesión en la
que se recojan los valores, costumbres y “maneras de hacer” de los profesionales, así como su
visión. La aportación de “informantes estratégicos” y de los órganos de gobierno profesional es
decisiva para conocer, por un lado, la realidad de la cultura profesional y por otro la cultura
organizativa que quieren y a la que aspiran. - Un análisis del entorno-social. Se trataría de
analizar el entorno sociopolítico y normativo en el que actúa el profesional. Las normas
sectoriales, la legalidad mercantil y las recomendaciones de organizaciones internacionales
(OCDE, OIT, etc.) y asociaciones profesionales de reconocido prestigio afectan de forma
decisiva a lo que la profesión es y puede llegar a ser. También es muy importante conocer las
opiniones y las aspiraciones de los clientes y otros grupos de afectados por el ejercicio
profesional. - Un análisis del entorno jurídico, político y social de la profesión. Aquí se trataría
de analizar el marco legal y de organización política, así como los rasgos culturales esenciales
del entorno social de la organización. Estos rasgos culturales nos deben dar una idea del nivel de
la conciencia moral de la sociedad en la que la organización está inserta.
Segunda fase: se debe redactar una primera propuesta para discutirla con profesionales
de prestigio y los órganos de gobierno del colectivo profesional. Esta propuesta debe presentar
de manera estructurada y lo más completa posible la información recogida en la primera fase. Es
importante que en esta fase participen personas de diversos ámbitos profesionales para que la
redacción final recoja el sentir no sólo de las personas implicadas en el gobierno de la profesión,
sino de las personas que están en las tareas de ejecución diarias. No perdamos de vista que el
código debe ser un “instrumento” útil para todos los profesionales. Aquí la participación del
mayor número de personas responde a la demanda ética y de eficacia.

Tercera fase se trata de elaborar la redacción definitiva del código. Esta redacción debe
ser elaborada por miembros del colectivo profesional y contando con una participación activa de
los órganos de gobierno y con ayuda de expertos en ética. En esta redacción se deben sintetizar
los rasgos esenciales del carácter de la profesión y sus compromisos futuros.

 Con carácter general, podemos señalar las siguientes pautas básicas:


 Los colegios profesionales deben ir a una codificación, una ordenación de normas, y
evitar la dispersión.
 Hay que modernizar las normas deontológicas y modificar estatutos y reglamentos que el
tiempo ha sobrepasado.
 Hay que establecer buenos principios generales, pero también introducir casuística,
reflejando la realidad profesional, la praxis profesional.
 Hay que proceder a revisiones continuas, para adecuar las normas a la realidad.
 Hay que dotarlas de suficiente publicidad
 Hay que tener un buen fair play en el procedimiento sancionador.

FUNCIONES DE LOS CODIGOS DEONTOLOGICOS

a) El reconocimiento público de la dimensión ética de una profesión o actividad por parte


de los mismos que la llevan a cabo. Frente a una concepción meramente tecnicista o de
rentabilidad de lo que es ser un buen profesional, con la aprobación de códigos se intenta
revalorar la profesión por su dimensión moral y al profesional por la ejemplaridad ética
en su trabajo.
b) Tendencia a entender por profesionalidad el dominio de técnicas y herramientas,
aparejado a la rentabilidad y al éxito, sin tener en cuenta el cultivo de las virtudes
profesionales.
c) Especificar los contenidos morales concretos de una profesión, es decir, las normas y
obligaciones que tienen que guiarla. Por un lado, conocer los aspectos éticos de la
profesión permite a los profesionales tener un punto de referencia para los problemas que
se le presentan.
d) En este sentido, los códigos tienen la virtualidad de ir construyendo una sensibilidad
hacia los valores éticos y profesionales, sobre los cuales ir formando la conciencia moral
personal. Sin esta educación de la conciencia moral carecen de sentido y de eficacia los
códigos y la ética profesional sería algo puramente teórico.
e) La existencia de códigos en una profesión ayuda a una persona a defenderse mejor delas
presiones externas, es decir, de la presión de los intereses o bienes extrínsecos que ya
hemos mencionado (dinero, poder, prestigio, estatus) y a la profesión en sí hacerse valer
y respetar frente a los condicionantes externos.
f) Compromiso de una profesión de llevar a cabo su misión de una forma moral y digna.
g) La Formulación y adopción de códigos implica reconocer que una profesión debe
mejorar y estar en continua vigilancia sobre las prácticas éticas de sus actividades.
h) Espíritu de servicio. La motivación de los códigos deontológicos tiene que ser hacer
mejores profesionales para servir mejor a la sociedad, es decir, potenciar el espíritu
deservicio.

PARA QUE UN GERENTE DE SALUD PUBLICA DEBE MANEJAR CODIGO


DEONTOLOGICO

El gerente de salud pública es un profesional al servicio de la nación, es decir, actua en


representación del estado, pero al servicio de la nación; donde todas sus actividades deben estar
involucradas en el contexto ético ya que su conducta es exclusivamente humana, expresada en
buenas costumbres.

El seguir el código deontológico promueve la igualdad de condiciones y de trato para


todo el personal y usuarios; ayuda a crear la cultura organizacional, retener el talento humano,
mejorar el ambiente de trabajo, ya que son pautas de conductas a seguir, cuyo objetivo es
realizar un determinado trabajo de forma correcta, adecuada y eficiente.

El gerente en salud tiene deberes profesionista: conocer, respetar y hacer cumplir las
normas legales y éticas; confidencialidad en el manejo de información; prestar servicios propios
a su cargo; cuidar el uso y manejo de recursos, con los usuarios: promueve la creación de una
cultura para la atención de los usuarios dando una respuesta oportuna, anteponiendo su
condición biopsicosocial y con la profesión: responder de manera individual por los actos;
participar en las investigaciones; compromiso de salvaguardar el prestigio profesional.
BIBLIOGRAFIA

https://concepto.de/deontologia/#ixzz7ujh4z1D3

https://es.scribd.com/document/354020469/Funciones-de-Los-Codigos-Deontologicos#

https://www.unionprofesional.com/estudios/DeontologiaProfesional_Codigos.pdf

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