MARTHA PATRICIA GUZMÁN ÁLVAREZ
Magistrada ponente
STC359-2024
Radicación No. 11001-22-03-000-2023-02862-01
(Aprobado en sesión de veinticuatro de enero de dos mil veinticuatro)
Bogotá, D. C., veinticuatro (24) de enero de dos mil
veinticuatro (2024).
Decide la Corte la impugnación de la sentencia
proferida por la Sala Civil del Tribunal Superior del Distrito
Judicial de Bogotá el 12 de diciembre de 2023, en la acción
de tutela promovida por Patricia Hernández Giraldo contra el
Juzgado Dieciocho Civil del Circuito de esta ciudad, trámite
al que fue vinculado el Juzgado Cuarenta y Cuatro Civil
Municipal de Bogotá y citadas las partes e intervinientes en
el proceso ejecutivo de radicado no. 2019-01129.
ANTECEDENTES
1. La solicitante invocó la protección de los derechos
fundamentales al debido proceso y acceso a la
administración de justicia, presuntamente vulnerados por la
autoridad judicial accionada.
Rad. no. 11001-22-03-000-2023-02862-01
Manifestó que Ana Elvira Díez Bernal promovió
demanda ejecutiva en su contra, para obtener el pago de las
sumas de dinero contenidas en los pagarés Nos. 001 y 002
de 16 de octubre de 2012, proceso en el que el Juzgado
Cuarenta y Cuatro Civil Municipal de Bogotá profirió
sentencia el 4 de febrero de 2021, en la que declaró probada
la excepción de pago total de la obligación y dispuso la
terminación del proceso, sin pronunciarse «respecto al fenómeno
de la prescripción y caducidad tanto de la acción cambiaria como de las
obligaciones accesorias (intereses de plazo y mora)».
Expuso que, apeló la decisión, y el Juzgado Dieciocho
Civil del Circuito de esta ciudad en fallo de 25 de mayo de
2023 la revocó parcialmente y declaró el pago total de la
obligación en relación con el Pagaré No. 001, pero ordenó
continuar la ejecución respecto al Pagaré No. 002, teniendo
en cuenta los abonos realizados por la demanda.
Consideró que esa determinación, no es coherente con
los elementos probatorios incorporados en el expediente, por
cuanto no valoró la confesión de la ejecutante en cuanto a
que «que los $61.000.000 recibidos a satisfacción en cuanto “al pagaré
número 2” abonó directamente estos primeros a capital y luego a
intereses» y, aplicó indebidamente lo dispuesto en el artículo
1653 del Código Civil.
2. Con fundamento en lo expuesto, solicitó dejar sin
efectos la sentencia de 25 de mayo de 2023 del Juzgado
accionado, para que, en su lugar, «profiera una nueva decisión, en
donde resuelva seguir con la ejecución, conforme lo confesó
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Rad. no. 11001-22-03-000-2023-02862-01
expresamente la demandante en declaración de parte, es decir, por los
intereses moratorios causados desde el 16 de junio de 2018 hasta el 13
de diciembre de 2019, fecha en la cual mi poderdante a través del cheque
de gerencia número 2668844 del 13 de diciembre de 2019 del Banco
Itaú, por un valor de $6.000.000 canceló el capital restante de la
obligación cambiaria contenida en “el pagare Nº002”».
RESPUESTA DE LOS ACCIONADOS Y VINCULADOS
1. El Juzgado Dieciocho Civil del Circuito de Bogotá,
expresó que en la sentencia cuestionada se valoraron las
pruebas practicadas y se explicaron las razones por las que
revocó parcialmente la decisión del a quo, en aplicación de la
normativa aplicable al caso, por tanto, la decisión no es
caprichosa ni arbitraria. Indicó, además, que la acción de
tutela no puede convertirse en una instancia adicional ni está
instituida para revivir términos concluidos, además que no
se cumple el requisito de inmediatez, motivos por los que el
amparo no debe prosperar.
2. A través de su apoderado judicial, Ana Elvira Díaz se
opuso a la acción de tutela, en tanto no concurre el
presupuesto de la inmediatez y tampoco puede utilizarse este
medio extraordinario como una tercera instancia.
LA SENTENCIA IMPUGNADA
El Tribunal Superior de Bogotá, declaró improcedente
el amparo ante la ausencia del presupuesto de la inmediatez,
como quiera que entre la notificación de la providencia
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censurada -29 de mayo de 2023- y la presentación de la acción
de tutela -4 de diciembre de 2023- transcurrió más del tiempo
prudencial para su promoción.
LA IMPUGNACIÓN
La accionante impugnó y afirmó que se cumple el
requisito de la inmediatez, por cuanto la acción de tutela fue
radicada el 30 de noviembre de 2023, cosa distinta es que
solo hasta el 4 de diciembre siguientes fue asignada por
reparto. Entonces como la sentencia atacada se notificó el 29
de mayo anterior, se cumple el plazo de 6 meses, lo que
demuestra que el amparo se elevó oportunamente.
En adición, solicitó se analice de fondo el debate
constitucional planteado.
CONSIDERACIONES
1. Sólo las providencias judiciales arbitrarias con
directa repercusión en las garantías fundamentales de las
partes o de terceros, son susceptibles de cuestionamiento por
vía de tutela, siempre y cuando el afectado no disponga de
otro medio de defensa judicial o salvo que aquella se utilice
como mecanismo transitorio para evitar la ocurrencia de un
perjuicio irremediable y que concurran los requisitos de
subsidiariedad e inmediatez.
2. En el presente asunto, la primera instancia echó de
menos la presencia del requisito de la inmediatez, sin
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embargo, al analizar ese debate, encuentra la Sala que le
asiste razón a la impugnante en cuanto que presentó
oportunamente la acción de tutela.
Esta Corte ha sostenido que el tiempo que debe
transcurrir entre la fecha de la decisión y la solicitud
constitucional contra esta, no puede superar los seis meses,
con el objeto de que aquella no pierda su razón de ser (CSJ.
STC. 14 Sep. 2007, exp. 2012-01316-00, reiterada en STC. 27 Oct.
2011, exp. 2011-02245-00, STC10554-2018, STC8525-2022,
STC8539-2022, STC3427-2023 y, STC11282-2023 entre otras
muchas).
En ese orden, como quiera que la inconformidad de la
actora constitucional se dirige contra la sentencia que el 25
de mayo de 2023 profirió el Juzgado Dieciocho Civil del
Circuito de Bogotá, notificada por estado el 29 siguiente, y,
la presentación de la tutela a través del canal virtual
dispuesto por el Tribunal Superior de Bogotá
(
[email protected]) tuvo lugar el 30 de
noviembre de 2023, de conformidad con lo previsto en el
artículo 118 del Código General del Proceso, es evidente que
el trámite constitucional fue promovido de manera
tempestiva.
3. Superado lo anterior, al examinar la providencia
cuestionada con el límite propio del juez constitucional, se
concluye que no puede calificarse de arbitraria, porque fue el
resultado de una adecuada interpretación de las normas
aplicables al asunto objeto de estudio, aunado a una
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apropiada valoración de las pruebas incorporadas al
expediente.
Con miras a resolver sobre los reparos que la parte
ejecutante presentó contra la sentencia que profirió el
Juzgado Cuarenta y Cuatro Civil Municipal de Bogotá el 4 de
febrero de 2021, concernientes a, i) la inexistencia de un
acuerdo entre las partes, ii) la indebida valoración del
interrogatorio de la demandada, iii) la ausencia de pago total
de la obligación, iv) la vulneración del principio de
contradicción y, v) la extralimitación del a quo al decir que el
título estaba prescrito sin estudiar el tema de fondo, el
Tribunal en el fallo impugnado se remitió a las declaraciones
de las partes en los siguientes términos,
«• En el minuto 13:25 se indica por la demandante que lo que se
debe por capital es $17.901.144; por intereses $4.532.570 para
un total de $22.433.714 y reconoce que se hicieron dos abonos de
$55.000.000 y $6.000.000.
• En el minuto 18 la ejecutada indica que pago con cheque de
gerencia a la ejecutante la suma de $55.000.000 el 21 de octubre
de 2019 de todo el capital y en diciembre de 2019 consignó
$6.000.00; en el minuto 31 la ejecutante manifestó que se pactó
hipoteca con dos pagares y la demandada pagó los intereses
hasta junio de 2018.
• En el minuto 36:11 la ejecutante manifestó que de los
$55.000.000 que recibió le restó el pago de los intereses
$4.149.000 más $10.000.000 del pagare N°1 y el saldo de
$40.851.000 se abonó a los $63.670.000 (que correspondía a
capital $45.000.000 más los intereses $18.670.000), por lo que
quedaba un saldo de $22.819.000 y los $6.000.000 que pago la
demandada en diciembre de 2019 los descontó del saldo que
había quedado ($22.819.000) quedando pendiente la obligación
por $17.901.144.
• En el minuto 1:08:15 y 1:012:06 la ejecutada expuso que el
abogado demandante le indicó que debía pagar un dinero y los
honorarios por lo que consignó el dinero de acuerdo a la relación
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que le dio el abogado; además dijo que, si bien la ejecutante le
había solicitado el dinero, transcurrieron nueve o diez meses, para
consignarle y que a pesar que ella le dijo que no le pagara intereses
no tiene a nadie fue testigo.
• En el minuto 1:27: 15 el apoderado de la parte demandante
reconoce que se le entregó una liquidación a la ejecutada.
• En el minuto 2:02:30 el apoderado de la ejecutada reconoció que
eventualmente la deuda de la demandada por intereses de mora
de junio de 2018 a octubre de 2019 ascendería a la suma de
$16.440.500 (sic)».
Con sustento en las declaraciones así resumidas, el
Juzgado Dieciocho Civil del Circuito de Bogotá refirió,
respecto a la inexistencia del acuerdo, que, si bien se aportó
una liquidación por la deuda de los pagarés ejecutados, esta
no lleva implícito acuerdo alguno «y el escrito a mano que continúa
no va suscrito por ninguna de las partes no se indica que corresponda a
las diligencias de la referencia (…) no tiene fecha y si bien pudo ser una
propuesta, la misma no se formalizó».
En seguida halló probado solo el pago parcial de las
obligaciones cobradas, puesto que aun cuando la
demandante reconoció el monto que le fue consignado por la
demandada, lo anterior no traduce el pago total de la deuda,
porque en el pagaré se convinieron intereses, sin que exista
otro sí al mismo, o un nuevo título valor del que se infiera la
renuncia a ese cobro por parte de aquella.
En seguida, bajo el amparo de lo preceptuado en los
artículos 1626, 1634, 1649 y 1653 del Código Civil, y en
concomitancia con los elementos de juicios recaudados,
sostuvo que efectivamente se reconocieron los pagos
efectuados por la ejecutada por $55’000.000 y $6’000.000,
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pero aclaró que, como tales pagos se realizaron después de
admitirse la demanda «se tendrán como pagos parciales de la
obligación y no puede hablarse de un pago total cuando el mismo
apoderado de la ejecutada indica que existen intereses pendiente de
pago (…) y siendo asó la situación lo pertinente es tener como abonos las
consignaciones que en total san $61´000.000».
Igualmente, en atención a que la demandante reconoció
que el pagaré suscrito por $10’000.000 había quedado
cancelado junto con sus intereses, consideró que no había
lugar a continuar la ejecución respecto de éste, pero sí en
relación con el pagaré otorgado por $45’000.000, frente al
cual habrán de tenerse en cuenta los abonos realizados.
Más adelante advirtió que, en efecto, la ejecutante no
pudo ejercer su derecho de contradicción en la audiencia
correspondiente, por cuanto no se le puso en conocimiento
el documento allegado con posterioridad a la diligencia, «por
lo que si es necesario hacer un llamado tanto a la parte demandada como
a la a-quo para que en próximas oportunidades pongan en conocimiento
de la parte demandante los documentos que se alleguen al proceso y
para ello es bueno advertir el deber que impone la Ley 2213 de 2022
frente a los memoriales que se aporten a los expedientes».
Por último, en lo que tiene que ver con el fenómeno de
la prescripción extintiva de la acción cambiaria, explicó que
como «la misma demandada indica que después del vencimiento del
pagare, eventualmente le seguía consignado intereses a la demandante
se considera que se interrumpió el término de prescripción, pues
reconoció la deuda conforme lo establece el artículo 2539 del Código
Civil, además, dentro de la diligencia la demandada en ningún momento
desconoció que efectivamente hubiere continuado pagando los intereses
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e incluso hizo el pago de lo que ella consideraba el capital con lo que
queda desvirtuado en su totalidad que se hubiere presentado la figura
de la prescripción».
De esta manera, revocó parcialmente la decisión del a
quo, para en su lugar, declarar el pago total del pagaré No.
001, seguir adelante la ejecución respecto del pagaré No. 002
«teniendo en cuenta los abonos realizados por la demandada» y,
abstenerse de condenar en costas.
4. Conforme a lo anterior, no evidencia la Corte defecto
del talante de una vía de hecho como lo reclama la accionante
en los razonamientos del Juzgado Dieciocho Civil del Circuito
de Bogotá para definir la segunda instancia, lo que se
advierte es que pretende imponer su propia visión fáctica y
jurídica sobre cómo debió resolverse la contienda y la
conclusión a la que debió llegarse después de valorar las
pruebas practicadas.
Propósitos que no se ajustan a la naturaleza de este
mecanismo excepcional, que en manera alguna se estableció
como tercera instancia de las providencias que las
autoridades judiciales han proferido en el ámbito de sus
competencias o para reabrir un debate ya definido (CSJ. STC-
9232-2018, reiterada entre otras en STC-5974-2021, STC1212-2022,
STC9932-2022 y STC4373-2023).
5. Ahora, en lo que concierne a la indebida valoración
de algunas pruebas, tal situación tampoco tiene la entidad
suficiente para disponer la modificación de la providencia
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atacada, pues, en estrictez, la Sala ha enfatizado sobre la
autonomía e independencia del Juez en este puntual aspecto,
pues es él quien puede apreciar el material probatorio de la
forma más idónea, fundamentándose en el principio de la
sana crítica (CSJ. STC de 25 de enero de 2012, exp. 2011-02659-00;
reiterada en STC de 18 de diciembre de 2012, exp. 2012-01828-01,
STC8884- 2020, STC 2462-2021, STC859-2022, STC2622-2022 y
STC5841-2023), sin olvidar que,
«El error en el juicio valorativo, ha dicho esta Corte, debe ser de tal
entidad que debe ser ostensible, flagrante, manifiesto y el mismo
debe poseer una incidencia directa en la decisión» (CSJ. STC6666-
2019, reiterado en STC10813-2021, STC802-2022, STC4609-
2022).
En este aspecto, cumple resaltar que, contrario a lo
afirmado por el accionante y, como quedó expuesto, el
Juzgado accionado analizó de manera conjunta y armónica
los reparos formulados por la ejecutante a la decisión del a
quo, las declaraciones de las partes e incluso de sus
apoderados judiciales, en los términos previstos en los
artículos 191 y 193 del Código General del Proceso (confesión
de la parte y a través de apoderado judicial) y los documentos
aportados asignándoles el mérito que de estos
razonadamente extrajo (artículo 176 ibidem), para concluir con
alto grado de certeza que el pagaré No. 001 estaba cancelado
en su totalidad, mientras que al valor incorporado en el
pagaré No. 002 debía descontársele los abonos efectuados
por la demandada.
Además, realizó una interpretación respetable del
artículo 1653 del Código Civil, toda vez que para que los
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abonos puedan imputarse primero a capital y luego a
intereses, se requiere que la acreedora consienta
expresamente en ello, siendo la ejecutada quien tenía el
deber de probar tal situación, conforme lo dispuesto en el
artículo 167 ib., que establece, «incumbe a las partes probar el
supuesto de hecho de las normas que consagran el efecto jurídico que
ellas persiguen», carga que, como lo dedujo la autoridad judicial
accionada, la reclamante no cumplió.
En últimas, la discusión que plantea la accionante
habrá de ventilarse en el escenario procesal propicio para tal
efecto, cual es al momento de practicarse la liquidación del
crédito y surtirse su contradicción, con observancia en las
reglas fijadas en el artículo 446 ejúsdem, en armonía con el
canon 1653 en cita.
6. Entonces, aunque la accionante pretenda dar una
interpretación diferente a la normativa y a los elementos de
juicio recaudados, debe tenerse presente que la diferencia de
criterio no es razón suficiente para que salga avante el
amparo constitucional, puesto que la acción de tutela no está
concebida como un «instrumento para definir cuál planteamiento es
el válido, el más acertado o más correcto para dar lugar a la intervención
del fallador de tutela» (CSJ. Sentencia de 18 de marzo de 2010, exp.
2010-00367-00, STC825-2020, STC10259-2021, STC2621-2022, y
STC11814-2022, entre muchas).
Y, más allá de que la determinación adoptada resultara
adversa a los intereses de la actora, no es motivo suficiente
para que proceda la intervención del Juez constitucional,
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menos cuando, como se dijo, la interpretación aplicada por
el Juzgado accionado se muestra razonable (CSJ. STC15 feb.
2011, exp. 1404, reiterada en STC12312-2022, STC4373-2023 y STC11912-
2023).
7. Razones suficientes para confirmar el fallo
impugnado.
DECISIÓN
En mérito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia,
en Sala de Casación Civil y Agraria y Rural, administrando
justicia en nombre de la República de Colombia y por
autoridad de la ley, resuelve CONFIRMAR la sentencia
impugnada.
Comuníquese a los interesados por el medio más
expedito, y remítase el expediente a la Corte Constitucional
para su eventual revisión.
NOTIFÍQUESE Y CÚMPLASE
FERNANDO AUGUSTO JIMÉNEZ VALDERRAMA
Presidente de Sala
HILDA GONZÁLEZ NEIRA
MARTHA PATRICIA GUZMÁN ÁLVAREZ
AROLDO WILSON QUIROZ MONSALVO
LUIS ALONSO RICO PUERTA
OCTAVIO AUGUSTO TEJEIRO DUQUE
FRANCISCO TERNERA BARRIOS
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Firmado electrónicamente por:
Fernando Augusto Jiménez Valderrama
Presidente de sala
Hilda González Neira
Magistrada
Martha Patricia Guzmán Álvarez
Magistrada
Aroldo Wilson Quiroz Monsalvo
Magistrado
Luis Alonso Rico Puerta
Magistrado
Octavio Augusto Tejeiro Duque
Magistrado
Francisco Ternera Barrios
Magistrado
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